LA ORGANIZACION ECONOMICA DE UN CAMPO DE CONCENTRACION

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R.A. Radford

Introducci´ on
Excepto en circunstancias anormales las instituciones sociales, ideas y h´ abitos del mundo exterior se ven reflejados en un campo de concentraci´ on. Se trata de una sociedad poco com´ un, pero de gran vitalidad. La organizaci´ on de un campo y su pol´ ıtica, son asuntos que preocupan considerablemente a sus habitantes, ya que estas son cuestiones que afectan la existencia presente, y quiz´ as tambi´ en a la futura, de los mismos. Esto no es ninguna exageraci´ on. Nadie pretende que los asuntos de un campo de concentraci´ on tengan m´ as importancia que la puramente local, pero dentro de ese mundo de horizontes que es el propio campo, su importancia es tan grande, que resulta mucho m´ as f´ acil para el observador minimizar su importancia que exagerarla. Los asuntos humanos son fundamentalmente problemas pr´ acticos, y el criterio para valorar su importancia en un determinado momento y lugar, es en gran medida el de los efectos inmediatos que tengan sobre las vidas de los afectados por ellos. A un prisionero le pueden parecer muy importantes problemas como el de si las latas de carn´ e van a ser entregadas fr´ ıas o calientes, sin que por eso pierda de vista la importancia del Pacto del Atl´ antico. Un aspecto de la organizaci´ on social es el de la actividad econ´ omica, y ´ esta, junto con otras manifestaciones de la existencia de grupos humanos, puede encontrarse en cualquier campo de concentraci´ on. Es cierto que un prisionero no depende de sus esfuerzos para la provisi´ on de sus necesidades,
T´ ıtulo original: ” The Economic Organization of a P.O.W. Camp”, Economica November 1945, Vol. 12. pp.180-201. Reimpresi´ on en H. Kohler (ed), Readings in Economics, Holt, Reinhart and Winston, 2nd edition 1969
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suficientemente peque˜ na y simple como para impedir que los detalles obscurezcan las l´ ıneas fundamentales y como para que las situaciones de desequilibrio obscurezcan el funcionamiento del sistema. Todos ocasionalmente y la mayor´ ıa con regularidad. por medio del comercio las preferencias individuales se expresan y el nivel de vida mejora. Cada uno recibe aproximadamente la misma cantidad de bienes esenciales. Un campo de concentraci´ on no puede compararse con el regateo bullicioso de un mercado callejero sino m´ as bien con la inercia econ´ omica de una familia sentada alrededor de la cena. surgi´ o. 2 . el jam´ on. y aunque su simplicidad hace divertida e instructiva la demostraci´ on de ciertas hip´ otesis econ´ omicas.e incluso los peque˜ nos lujos de la vida. hace que la urgencia de estas necesidades sea dif´ ıcil de apreciar incluso para un ex-prisionero que lleve fuera del campo m´ as de tres meses. Cualquier parecido entre la organizaci´ on econ´ omica de los campos de prisioneros y la organizaci´ on econ´ omica del mundo exterior proviene de que est´ ımulos semejantes provocan respuestas semejantes. hay que destacar que la actividad econ´ omica no tiene un peso tan grande en una sociedad de prisioneros como en el mundo en general. La producci´ on posible es muy restringida.otro mundo”tienen m´ as importancia en la vida diaria que la que tienen en sociedades normales. los intereses acad´ emicos y literarios. mi opini´ on es que su principal significaci´ on es sociol´ ogica. su nivel de vida material mejora considerablemente. y ´ este es un asunto muy serio para un prisionero: ´ el no est´ a ”jugando a tiendas”. L´ ogicamente los entretenimientos. De todos modos. Pero lo m´ as importante es la universalidad y espontaneidad de esa vida econ´ omica. los juegos y discusiones referentes al . las hojas de afeitar y el papel de escribir. realizan intercambios de un tipo o de otro. Aunque un campo de prisioneros proporciona un ejemplo vivo de una econom´ ıa muy simple que puede usarse como alternativa a la econom´ ıa tipo Robins´ on Crusoe tan querida en los libros de texto. ya hemos dicho que el prisionero no depende de su esfuerzo para cubrir sus necesidades ni para proporcionarse lujos. pero a trav´ es de su actividad econ´ omica intercambiando bienes y servicios. Es cierto que es interesante observar el crecimiento de las costumbres e instituciones en una sociedad nueva. aunque la peque˜ na escala de las transformaciones y la expresi´ on de comodidades y necesidades en t´ erminos de art´ ıculos tan simples como los cigarrillos. no por limitaci´ on consciente sino como respuesta a necesidades y circunstancias inmediatas. el ´ enfasis recae m´ as bien sobre el intercambio y los medios de intercambio. pero ser´ ıa err´ oneo subestimar la importancia de la actividad econ´ omica.

El desarrollo y organizaci´ on del mercado Poco tiempo despu´ es de ser capturado. multiplic´ o su volumen. La mayor parte del comercio consist´ ıa en intercambio de comida contra cigarrillos u ´ otra clase de comida. La buena voluntad se transform´ o en comercio como una forma m´ as equitativa de maximizar la satisfacci´ on individual. En lo que a las raciones se refiere las cantidades recibidas por cada individuo eran regulares e iguales. campo de concentraci´ on alem´ an para oficiales prisioneros de guerra ). art´ ıculos de aseo y cigarrillos y aqu´ ı desaparec´ ıa la igualdad. y cigarrillos. pero los cigarrillos subieron del status de mercanc´ ıa normal al de moneda.A continuaci´ on incluyo los datos esenciales para que el relato resulte inteligible. Cada compa˜ n´ ıa formaba un grupo separado dentro de la organizaci´ on principal y dentro de las compa˜ n´ ıas los prisioneros se agrupaban en unidades voluntarias y espont´ aneas que compart´ ıan la misma habitaci´ on y com´ ıan juntos. En seguida el intercambio iniciado ya antes de nuestra llegada. en vista de la igualdad y escasez del aprovisionamiento. y en consecuencia la econom´ ıa no se complicaba con pagos al trabajo de los prisioneros por parte de las autoridades. mantequilla. cada prisionero se daba cuenta de que era tanto indeseable como innecesario. ya que eran pocos los art´ ıculos que se pod´ ıan comprar con ella en la cantina. carne en lata. Se recib´ ıan tambi´ en paquetes privados de ropa. Todos estos art´ ıculos eran objeto de comercio e intercambio. Exist´ ıa un activo comercio entre individuos en todos los bienes de consumo y algunos servicios. el regalar o aceptar regalos de cigarrillos y comida. Llegamos a un campo provisional en Italia aproximadamente 15 d´ ıas despu´ es de ser capturados y recibimos cada uno de nosotros un cuarto de un paquete de comida de la Cruz Roja. Los campos de los que el autor tiene experiencia eran Oflags (offigierslager. chocolate. pero no circulaba excepto para saldar deudas de juego. una semana m´ as tarde. galletas. Exist´ ıa moneda alemana. Nuestro aprovisionamiento consist´ ıa en las raciones suministradas por las autoridades y principalmente en el contenido de los paquetes de la comida de la Cruz Roja: leche condensada. Em3 . etc. debido a las diferencias de los env´ ıos ya las veleidades del reparto postal. con una compa˜ n´ ıa de unos 200 aproximadamente en cada barrac´ on. Se compon´ ıan normalmente de una poblaci´ on de unas 1200 a 2500 personas alojadas en cierto n´ umero de barracones separados pero comunicados. jam´ on.

La informaci´ on p´ ublica y semi-permanente de las transacciones hizo que los precios en cigarrillos fueran bien conocidos y tendieran a ser iguales en todo el campo. estaban dispuestos a vender o cambio de cigarrillos. se daba publicidad a las ofertas y demandas. Con ello todo el mundo. a medida que el volumen de comercio crec´ ıa. se comprob´ o que una lata de jam´ on val´ ıa 1/2 libra de margarina. Los cigarrillos se convirtieron en la moneda normal. aunque por supuesto el trueque nunca desapareci´ o por completo. En una semana o dos. el mercado no era perfecto todav´ ıa. empezaron a exigir jam´ on y margarina. que una lata de zanahorias no val´ ıa pr´ acticamente nada. La unidad del mercado y la existencia de un precio u ´nico variaba directamente con el nivel de organizaci´ on y comodidad en el campo. los intercambios m´ as complicados pronto se convirtieron en costumbre aceptada. Cuando se cerraba un trato se tachaba del tabl´ on. de aqu´ ı la parte de verdad en la historia del cura merodeador. En este campo no visit´ abamos con frecuencia otros barracones y los precios variaban de un sitio a otro. cuando llegamos a nuestro campo permanente. tal como el del no fumador cambiando su raci´ on de cigarrillos por la raci´ on de chocolate de un amigo que fumaba. sino en t´ erminos de cigarrillos. incluyendo a los no fumadores. porque pod´ ıan usarlos luego para comprar en otro momento o lugar. En el campo permanente la gente empez´ o pasando por los barracones pregonando sus ofertas ”queso por siete”(cigarrillos) y las horas inmediatas a la entrega de paquetes eran la locura. empezaron a aparecer escalas aproximadas de valores de intercambio. Los inconvenientes de este sistema condujeron a su sustituci´ on por un tabl´ on de anuncios de intercambios en cada barrac´ on donde bajo los encabezamientos de ”nombren´ umero de habitaci´ ondeseaτ .ofrece”. que una raci´ on de cigarrillos val´ ıa varias raciones de chocolate. Los Sikhs (ciudadanos de la India que lucharon con los ingleses). aunque siempre hab´ ıa oportunidades para que alg´ un comerciante m´ as avispado hiciese beneficios a trav´ es del arbitraje. Un campo provisional era siempre ca´ otico y poco confortable: la gente estaba hacina4 . Circulaban historias acerca de un ”padre”que empez´ o dando vueltas por el campo con una lata de queso y cinco cigarrillos y volv´ ıa a su cama con un paquete entero adem´ as de sus cigarrillos y queso originales. Hacia finales de mes. exist´ ıa ya un mercado muy activo en todas las mercanc´ ıas y sus precios relativos eran bien conocidos y expresados. que hab´ ıan empezado cambiando la carne de lata por pr´ acticamente cualquier otro alimento. y alguna otra cosa m´ as.pezando con el puro trueque directo. El cigarrillo se convirti´ o en patr´ on de valor. no en t´ erminos unas de otras (no valoraban la carne en lata en t´ erminos de az´ ucar).

que posteriormente nos enteramos que gran parte de este caf´ e sal´ ıa del campo y se vend´ ıa a precios fenomenales en el mercado negro de Munich: se dec´ ıa que algunos prisioneros franceses hab´ ıan acumulado sumas sustanciales de marcos. (Por cierto. Bavaria) hab´ ıa unos 50. A pesar del alto nivel de organizaci´ on que hab´ ıamos alcanzado en Italia. La gente dejaba en la tienda sus sobrantes de ropa. italianos. un campo provisional no era nunca un mercado. aunque unos cuantos cigarrillos bastaban siempre para obtener de los guardianes un permiso para que uno o dos hombres visitaran otros recintos. contacto con otras econom´ ıas). Se utilizaba el mismo m´ etodo para comerciar con los centinelas del campo. En este campo. nadie sab´ ıa donde viv´ ıan los dem´ as. considerada como de utilidad p´ ublica. Esta fue una de las pocas ocasiones en que nuestra econom´ ıa normalmente cerrada entr´ o en. y algunos con esp´ ıritu empresarial. En los campos permanentes en Alemania se dio el m´ as alto nivel de organizaci´ on comercial. (Stalag VII A en Moosburg. la opini´ on p´ ublica se mostr´ o hostil a estos beneficios monopolistas no todo el mundo pod´ ıa entrar en contacto con los franceses y se regul´ o el comercio con ellos. pues en todo esto. ten´ ıan libertad de movimientos dentro del campo: ingleses y americanos se encontraban concentrados en sus recintos. Se adjudic´ o a cada grupo de camas una cuota de art´ ıculos que pod´ ıan ofrecer y la transacci´ on se llevaba a cabo por representantes acreditados del recinto ingl´ es. las transgresiones fueron demasiado numerosas. ten´ ıa un precio fant´ astico en galletas o cigarrillos. La organizaci´ on era demasiado d´ ebil para incluir un tabl´ on de anuncios de intercambio y lo m´ as que aparec´ ıa eran anuncios privados. y yugoslavos. controlada por representantes de la asociaci´ on de oficiales del ej´ ercito brit´ anico. sino muchos. pero. Franceses. art´ ıculos de to5 . En consecuencia.da. el mercado se encontraba as´ ı fragmentado en el primer campo provisional al que llegamos despu´ es de ser trasladados a Alemania en el oto˜ no de 1943. Adem´ as del Tabl´ on de Anuncios de Intercambios se organiz´ o una tienda sin fines lucrativos. Los primeros visitaron el centro comercial franc´ es con sus tenderetes y precios conocidos. relativamente barato entre los ingleses que prefieren el t´ e. el secreto comercial y el conseguir precios razonables ten´ ıa una importancia fundamental. encontraron que el extracto de caf´ e. rusos. hicieron peque˜ nas fortunas gracias a esto.000 prisioneros de todas las nacionalidades. Con el tiempo. Se sabe que una lata de salm´ on lleg´ o a variar de precio entre dos cigarrillos y veinte en uno y otro extremo de un barrac´ on. como siempre ocurre cuando se intenta regular a las empresas. y pocos se tomaban la molestia de averiguarlo. con derechos de monopolio.

A pesar de ello. Extra˜ nos servicios de sastrer´ ıa y otros oficios ten´ ıan tambi´ en su precio. caf´ e o cacao. lleg´ o a emplear servicios de un contable. que el mercado surgi´ o sin que existieran trabajo ni producci´ on.cador y comida. Tambi´ en exist´ ıan servicios empresariales. por doce. Los env´ ıos de la Cruz Roja pueden considerarse como la ”naturaleza”de los libros de texto. Incluso cuando los cigarrillos no eran escasos. Despu´ es de un per´ ıodo de gran prosperidad. el cigarrillo alcanz´ o plenamente su status de moneda. y los art´ ıculos intercambiados comida. El ”padre”en Italia o el prisionero que inici´ o las recolaciones con los franceses en Moosburg. cuanto m´ as imperfecto era el sistema de anuncios de precios y cuanto m´ as inestables eran 6 . las camisas val´ ıan digamos 80 de promedio. la ropa es menos homog´ enea y el precio se decid´ ıa alrededor de una norma entre el vendedor y el encargado de la tienda de com´ un acuerdo. ropa y cigarrillos como dones gratuitos. en un momento determinado. Empresas a tan grande escala no eran corrientes. De esta manera. exist´ ıan precios standard. Hab´ ıa un propietario de una cafeter´ ıa que vend´ ıa t´ e. por la tanto. Es dif´ ıcil reconciliar este hecho con la teor´ ıa del valor-trabajo. o una lata de ”Kam”. el trueque no exist´ ıa ni tampoco variaciones arbitrarias en los precios. ya pesar de la casi igualitaria distribuci´ on de recursos existente. Un buen retrato al ´ oleo costaba treinta. comprando sus materias primas a precios de mercado y alquilando trabajo para recoger combustible y atender el fuego. Se anunciaban ”lavanderos. con una p´ erdida de varios cientos de cigarrillos.a dos cigarrillos por pieza. el man´ a. a dos cigarrillos la taza. dispuesta a realizar servicios para obtenerlos. por conveniencia. Hay que destacar. el capital se obten´ ıa por medio de un pr´ estamo procedente del almac´ en general de cigarrillos de la Cruz Roja y era devuelto por medio del cobro por la tienda de una peque˜ na comisi´ on sobre las primeras transacciones. Se limpiaban y planchaban trajes de faena prest´ andose al usuario un par de pantalones hasta el momento de la entrega. Para la comida. oscilando entre un m´ ınimo de 60 y en m´ aximo de 120 de acuerdo con su calidad y estado de conservaci´ on. siempre hab´ ıa alguna persona poco afortunada. pero s´ ı exist´ ıan varios intermediarios o comerciantes profesionales. En realidad. y el mercado se unific´ o casi por completo. La tienda pose´ ıa peque˜ nas existencias de comida. y los precios se fijaron por las fuerzas de la oferta y la demanda. hasta que se vend´ ıan a un precio fijo en cigarrillos. S´ olo se aceptaban art´ ıculos para ser vendidos a cambio de cigarrillos. se pas´ o de la raya y quebr´ o desastrosamente. exist´ ıa un embri´ on de mercado de trabajo. el mercado naci´ o espont´ aneamente. al menos. son ejemplo de ello: cuanto m´ as subdividido estaba el mercado.

con los cuales compraba raciones en los d´ ıas de entrega y las reten´ ıa hasta . Su capital. Desgraciadamente. pod´ ıa mantenerse fumando regularmente sus beneficios mientras su capital permanec´ ıa intacto. Se encontr´ o reteniendo partida importante de az´ ucar morena cuando el precio cay´ o. practicando el arbitraje. Se sospechaba que se pon´ ıan de acuerdo para mantener los precios altos. Hubo uno que capitaliz´ o su conocimiento de Urdu. y esto debilit´ o su posici´ on de forma que fue incapaz de hacer frente a una inesperada llegada de paquetes y las consecuentes fluctuaciones de precios. un n´ umero creciente de personas participaron en este comercio. e incluso del comercio de relojes. cuidadosamente ahorrado. El martes siguiente. ´ el dejaba latas de cacao sobre nuestras camas para la raci´ on y las recog´ ıa el s´ abado por la tarde. el autor conoce poco de las actividades de estos comerciantes. ´ el acced´ ıa a adelantarnos todo lo que pod´ ıa del precio en aquel momento. 7 . del comercio de alimentos y ropa. Tambi´ en consegu´ ıa algo. mercados y nombres de los que hab´ ıan recibido paquetes de cigarrillos. a medida que estas operaciones se hicieron conocidas. cuando le hice mi acostumbrada visita. aunque un ¸ contacto¸ con los indios tuvo su valor hasta el final. Ya est´ abamos esperando que nos regalase un calendario para Navidad.´ estos. como antiguos clientes que ´ eramos. Hubo un comerciante de comida y cigarrillos que operaba en per´ ıodos de escasez. Alrededor del martes. era originalmente de unos 50 cigarrillos. y gozaba d´ e una alta reputaci´ on. y apuntaba la transacci´ on en un libro. se hab´ ıa retirado de los negocios. dos de nosotros sol´ ıamos visitar a Sam y hac´ ıamos un trato.que el precio sub´ ıa justamente en los u ´ltimos d´ ıas antes de la siguiente entrega. pues la opini´ on p´ ublica les era hostil y su actitud era m´ as bien desconfiada. comprando carne a los sikhs y vendi´ endolos a cambio de mantequilla y mermelada. Su conocimiento acerca de precios. De esta manera. m´ as lugar hab´ ıa para las actividades de estos individuos. de hecho. El s´ abado por la ma˜ nana. Los intermediarios comerciaban por su cuenta o a comisi´ on. era cierto que los intermediarios cooperaban entre ellos y que no daban las bienvenida precisamente a nuevos interesados en el negocio. y los precios en el Ala India se aproximaron m´ as al resto. pues las dificultades del lenguaje imped´ ıan que el comercio fuese totalmente libre. Algunos se convirtieron en especialistas del comercio con los indios. varias veces al d´ ıa visitaba los Tablones de Anuncios de Precios de los distintos barracones. El az´ ucar se entregaba los s´ abados. Pag´ o todo lo que deb´ ıa pero con su capital. cuando Sam quebr´ o tambi´ en. aprovechando cualquier discrepancia existente entre los precios de los bienes ofrecidos y demandados. era realmente fenomenal.

quiz´ a la mayor´ ıa. Una vez.El cr´ edito formaba parte de muchas. Por cierto. Naturalmente la gente que pose´ ıa cigarrillos hechos a m´ aquina. los romp´ ıa y volv´ ıa a liar el tabaco. y en paquetes. Y en el mercado a futuros ”pan ahora”era una mercanc´ ıa totalmente distinta de ”pan el jueves”. Eran homog´ eneos. La moneda cigarrillo Aunque los cigarrillos presentan ciertas peculiaridades en su funci´ on de moneda. Naturalmente los precios variaban de acuerdo con el plazo de la venta. El pan se distribu´ ıa los jueves y los lunes. de una forma o de otra. y ´ el siempre fumaba el domingo por la noche. los compradores usaban las peores calidades y la tienda raramente se vio en posesi´ on de las marcas m´ as populares: cigarrillos como los Churchman N◦ 1 se usaban muy poco en el comercio. como medidas de valor y como dep´ osito de valor.aparec´ ıa en el tabl´ on entre un conjunto de ”pan el lunes”que se cotizaba a uno o dos cigarrillos menos o no se vend´ ıan. de las transacciones. empezaron a circular cigarrillos hechos a mano con tabaco de pipa. en raciones de cuatro y tres d´ ıas respectivamente. generalmente.aligeradosetorci´ endolos entre los dedos. de siete a ocho. de forma que ca´ ıan hebras de tabaco. Una raci´ on de melaza pod´ ıa anunciarse por cuatro cigarrillos ahora o a cinco la semana pr´ oxima. tanto si la mercanc´ ıa se vend´ ıa en el momento o a futuros. En consecuencia. El tabaco de pipa era distribuido por la Cruz Roja a una tasa de 25 cigarrillos la onza y esta era la tasa generalmente utilizada en los intercambios. pero con una onza se pod´ ıan conseguir 30 cigarrillos de confecci´ on casera. Algunas marcas eran m´ as populares que otras entre los fumadores. y del tama˜ no adecuado para las peque˜ nas transacciones. Sam pagaba por adelantado sus compras de entregas futuras de az´ ucar. de forma que los verdaderos cigarrillos desaparecieron pr´ acticamente del mercado. razonablemente duraderos. Los cigarri8 . Siempre hab´ ıa alguien que ahorraba una raci´ on para venderla entonces a alto precio: su oferta de ”pan ahora. Los cigarrillos se vieron tambi´ en sujetos a la Ley de Gresham. y para el mi´ ercoles y domingo por la noche ya hab´ ıa subido por lo menos en un cigarrillo por raci´ on. para la hora de la cena. tambi´ en para las m´ as grandes. Por regla general. pero a efectos de su funci´ on como moneda. cumpl´ ıan todas las funciones de una moneda met´ alica como unidades de cuenta. pero muchos compradores ped´ ıan cr´ edito. y presentaban la mayor´ ıa de sus caracter´ ısticas. un cigarrillo era un cigarrillo. que tambi´ en pod´ ıan ser .

la moneda-cigarrillo serv´ ıa admirablemente a nuestros prop´ ositos. hasta que llegaba la siguiente distribuci´ on importante. tanto por lo que pod´ ıan comprar como por s´ ı mismos. Los movimientos de los precios M´ ultiples factores afectaban a los precios. Durante alg´ un tiempo sufrimos todas las consecuencias de una moneda depreciada. los precios ca´ ıan. siendo el m´ as importante y visible el de las peri´ odicas inflaciones y deflaciones descritas en los p´ arrafos anteriores. Estas tendencias deflacionistas eran peri´ odicamente compensadas por la repentina inyecci´ on de moneda nueva. los stocks desaparec´ ıan r´ apidamente. una desventaja Que se da tambi´ en. es decir. y menos el´ astica que la demanda de 9 . un lunes. pero cuando las entregas se interrump´ ıan. en los primeros d´ ıas. Los cigarrillos hechos a m´ aquina fueron siempre universalmente aceptados. nuestra econom´ ıa se ve´ ıa sometida repetidamente a deflaciones y per´ ıodos de escasez de dinero. pero la mayor parte llegaba cada trimestre cuando la Cruz Roja recib´ ıa su asignaci´ on de servicios de transporte. hasta que empezaban a bajar. se produjo una entrega de la raci´ on semanal de cigarrillos y alimentos. La periodicidad de este ciclo de los precios depend´ ıa de las entregas de cigarrillos y. aunque en mucha menor escala. el hecho de la existencia de una fuerte demanda con fines no monetarios. La mayor parte de nuestros problemas econ´ omicos se pod´ ıan atribuir a esta fundamental inestabilidad. Era precisamente su valor intr´ ınseco lo que daba lugar a su principal inconveniente como moneda. Una vez.llos hechos a mano no eran homog´ eneos y los precios no pod´ ıan expresarse ya en ellos con seguridad: todo el mundo examinaba cada cigarrillo antes de aceptarlo y rechazaba los delgados o exig´ ıa uno extra como compensaci´ on. Varios cientos de miles de cigarrillos pod´ ıan llegar en el espacio de una quincena. Los precios se disparaban. antes de que hubiese llegado ning´ un paquete privado y cuando los stocks individuales no exist´ ıan. en el caso de la moneda met´ alica. En consecuencia. el comercio declinaba en volumen y se convert´ ıa cada vez m´ as en trueque. primero despacio pero con creciente rapidez a medida que los stocks se agotaban. Mientras las entregas de la Cruz Roja de 50 ´ o 25 cigarrillos por individuo y semana se produc´ ıan con regularidad y mientras exist´ ıan stocks adecuados. Los paquetes privados de cigarrillos llegaban a cuentagotas a lo largo del a˜ no. en mucha menor medida tambi´ en de las de alimentos. La demanda de cigarrillos con prop´ ositos no monetarios era grande.

M´ as importantes. y subiendo fuertemente los lunes por la ma˜ nana. sin embargo. Una ma˜ nana de marzo antes del desayuno. Las incursiones a´ ereas con fuerte bombardeo en las proximidades del campo probablemente aumentaban la demanda no monetaria de cigarrillos y acentuaba la deflaci´ on. La aparici´ on de nuevas recetas para combinar alimentos se reflejaban igualmente en el nivel de los precios: el descubrimiento de que con pasas y az´ ucar se obten´ ıa un licor de considerable potencia. por ser una proporci´ on demasiado peque˜ na de la cantidad disponible total. cuando gente ten´ ıa reservas. influy´ o permanentemente en el mercado de frutas secas. Las latas de harina de centeno que en un principio eran un lujo muy escaso y muy buscado. elevaba el precio de una mercanc´ ıa en relaci´ on con las dem´ as. y los precios de los alimentos se redujeron ligeramente. Otros factores influ´ ıan tambi´ en en el nivel general de precios. Para las diez de la ma˜ nana. Las noticias sobre la marcha de la guerra. cayendo hacia el domingo por la noche. produc´ ıan ciertamente su efecto. empez´ o a circular el rumor de la llegada de paquetes y cigarrillos. la demanda de cacao descend´ ıa y la del jab´ on sub´ ıa. el rumor fue denegado. la entrega semanal dej´ o de tener este efecto. buenas o malas. cambios en la oferta de una mercanc´ ıa. Cuando hac´ ıa calor. y las olas de general optimismo o pesimismo que azotaban el campo se reflejaban en los precios.alimentos. los elevaba. fueron los cambios en la estructura de precios.frente a su demanda no monetaria durante el fin de semana. M´ as tarde. El uso del cr´ edito permit´ ıa a la gente que carec´ ıa de reservas el hacer . o en el contenido de los paquetes de la Cruz Roja. en la cuant´ ıa de la raci´ on que nos daban los alemanes. Pero no ocurri´ o as´ ı: la demanda no monetaria de cigarrillos era menos el´ astica que la demanda de alimentos. se convirtieron en cosa corriente en 1943. y se realizaron tambi´ en otros muchos tratos similares. Ya que ambos lados de la ecuaci´ on se vieron afectados con la misma intensidad no se previeron cambios en los precios. a consecuencia de lo cual los precios fluctuaban semanalmente. La margarina y el jam´ on alemanes. En diez minutos vend´ ıa por cuatro cigarrillos una raci´ on de melaza que hab´ ıa estado hasta entonces ofreciendo por tres sin encontrar comprador. En agosto de 1944 los suministros de paquetes de la Cruz Roja y cigarrillos se redujeron a la mitad. y su precio baj´ o. hasta entonces sin valor 10 . M´ as interesantes que los cambios en el nivel general de precios eran los cambios en la estructura de los mismos. La llegada de nuevos prisioneros. siempre hambrientos. y la melaza no encontr´ o m´ as compradores ese d´ ıa ni siquiera a dos cigarrillos.

Los que se enteraron. dos marcas de leche en polvo que hasta entonces difer´ ıan de calidad. Creo haber dicho bastante sobre estas cuestiones como para demostrar que cualquier cambio en las condiciones afectaba tanto al nivel general de precios como a la estructura de los mismos. y adem´ as lo proba11 . apreci´ andose la margarina a expensas de la mantequilla. Experimentos anteriores. donde se vendiera comida y bebidas calientes y actuara una banda de conjuntos y variedades. la comida y los cigarrillos eran abundantes. varios contratos de pan a cambio de cigarrillos se acumularon especialmente cuando pocas semanas m´ as tarde la raci´ on de pan se redujo. hab´ ıan indicado el camino. Fue este u ´ltimo fen´ omeno el que destruy´ o nuestra econom´ ıa planificada. y el sistema fue un gran ´ exito. a seguir. empezaron a vender pan ya comprar chocolate. Originariamente. y tanto de precio. En consecuencia el Comit´ e de Entretenimientos consider´ o que era el momento oportuno para lanzar un restaurante. adquirieron un nuevo valor. por entonces casi invendible en un per´ ıodo de fuerte deflaci´ on. Marcos fuertes Alrededor del d´ ıa D. ocurri´ o que el soldado alem´ an que conduc´ ıa el vag´ on de las raciones estaba dispuesto a cambiar barras a una tasa de una barra por una tableta de chocolate. Los alimentos para servir comidas se compraban a precio de mercado y el peque˜ no beneficio se dedicaba a engrasar un fondo de reserva que se usaba para sobornar a los alemanes con objeto de obtener pinturas y otras cosas necesarias para el teatro del campo.945. La sustituci´ on de la mantequilla por margarina alemana cuando los paquetes se redujeron a la mitad afect´ o a los precios relativos como era de esperar. que estaba a uno 40. El pan. las comidas se vend´ ıan a cambio de cigarrillos pero esto significaba que todo el sistema era vulnerable a las tendencias deflacionistas peri´ odicas. pero la tendencia era inconfundible. En Febrero de 1. se igualaron en precio a medida que el uso intensivo de la m´ as barata fue elevando su valor relativo. en cinco cigarrillos por lata. Los precios del chocolate y del az´ ucar cayeron mientras aumentaba el precio del pan. se abarat´ o ligeramente el chocolate subi´ o a 15. los negocios prosperaban y el campo entero reposaba optimismo. El papel moneda. tanto p´ ublicos como privados.debido a los adecuados suministros de mantequilla y mermelada canadienses. Igualmente. la oferta de pan no fue suficiente para que las dos mercanc´ ıas alcanzasen la paridad.

por ejemplo. en el Restaurante y la Tienda. los peores efectos de la deflaci´ on cuando ´ esta sobreviniera. El papel moneda estaba respaldado por alimentos en un cien por cien. estimular a proveedores y clientes. A´ un cuando el Restaurante volvi´ o a abrirse. La tienda compraba comida por cuenta del Restaurante con billetes de papel y estos billetes eran aceptados. que el Restaurante no pod´ ıa comprar. y por tanto. 12 . Para aumentar y facilitar el comercio. cualquier reducci´ on en el precio en marcos de la comida significar´ ıa que exist´ ıa en circulaci´ on marcos fuertes sin respaldo. El nivel de precios y la estructura de los mismos cambi´ o. El marco fuerte estaba respaldado por alimentos en un cien por cien: no se permit´ ıan las emisiones s´ olo parcialmente respaldadas como ocurre en los bancos de emisi´ on normales. como un banco emisor. La Tienda actuaba. y durante este corto per´ ıodo el marco fuerte dio se˜ nales de reemplazar a los cigarrillos en sus funciones de moneda. en segundo lugar. Los precios se fijaban en marcos fuertes y cigarrillos con completa libertad. de ah´ ı su nombre. la escasez de alimentos y cigarrillos se hizo aguda y la gente no se sent´ ıa dispuesta a convertir bienes tan valiosos en papel. al igual que los cigarrillos. el Restaurante y la Tienda organizaron un sistema papel moneda. y para evitar. y de hecho lo hicieron. etc. Los marcos fuertes estaban ligados a los alimentos pero no a los cigarrillos: como se emit´ ıan contra alimentos. el sistema fue un ´ exito: el Restaurante se convirti´ o en un fuerte comprador. Los tipos de alimentos adecuados para el Restaurante registraban una oferta cada vez menor. de forma que pasaban de nuevo a la Tienda la cual pod´ ıa as´ ı comprar m´ as alimentos. un marco fuerte val´ ıa un cigarrillo y durante un corto per´ ıodo de tiempo ambos circularon libremente dentro y fuera del Restaurante. y la Tienda se vio sobrecargada de frutas secas. todos los alimentos eran vendibles y los precios permanecieron estables. chocolate. ya que se preve´ ıa para un pr´ oximo futuro la eventual desaparici´ on del campo y la consiguiente redenci´ on de todos los marcos fuertes. el Marco fuerte. En Agosto paquetes y cigarrillos se redujeron a la mitad y el Campo fue bombardeado. Mientras el Restaurante prosper´ o. para cambiarlos luego por lujos tales como bocadillos o t´ e. Todo el ´ exito del sistema depend´ ıa de que hubiera una oferta adecuada de alimentos pira ser vendidos en la forma habitual. az´ ucar. alimentos y marcos fuertes pod´ ıan fluctuar con la oferta de cigarrillos.ble es que los que fumaban mucho no pudieran hacer gran uso de ´ el. El Restaurante cerr´ o durante un corto per´ ıodo y las ventas de alimentos se hicieron dif´ ıciles. 45 por una lata de leche en polvo.. Pero el precio de ambos.. En un principio.

por temor a que algunos vendiesen una parte demasiado grande de sus raciones. La fijaci´ on de precios Junto con este sistema. Por consiguiente. La gente que hab´ ıa comprado marcos fuertes a cambio de cigarrillos o de valiosas mermeladas o galletas en sus d´ ıas de esplendor.El marco fuerte cay´ o a cuatro quintos de un cigarrillo y con el tiempo cay´ o a´ un m´ as hasta que no tuvo aceptaci´ on m´ as que en el Restaurante. cuyos propietarios estaban dispuestos a aceptarlos. en tazas de caf´ e o ciruelos. Y sin embargo el marco fuerte era una moneda sana. o alimentos muy demandados. pero no sufrieron p´ erdidas en cuanto a valor de mercado. El Restaurante tuvo que cerrar en A˜ no Nuevo ante la progresiva escasez de alimentos y las largas noches sin electricidad causadas por la intensificaci´ on de las incursiones a´ ereas aliadas. Hasta entonces el precio normal se fijaba para los alimentos que se dejaban en la Tienda para su venta. Como hemos dicho.a los 13 . se vieron perjudicados por el hecho de que la restricci´ on de sus posibilidades de elecci´ on que esto supon´ ıa. implicaba una p´ erdida. Hac´ ıa tiempo que el Oficial M´ edico se mostraba deseoso de controlar las ventas de alimentos. Al final. Adem´ as las posibilidades de que el marco fuerte ganase la confianza de la gente y tuviese ´ exito como moneda. que era recomendada como una ”gu´ ıa. todos los propietarios de marcos fuertes fueron pagados por completo. hubo un intento de implantar una econom´ ıa planificada un intento de fijaci´ on de precios. mientras los precios de los alimentos en marcos fuertes fueron los mismos todo el tiempo. el marco fuerte estaba ligado a los alimentos. y el marco fuerte solo pod´ ıa gastarse en el Caf´ e lo que qued´ o del Restaurante o en las pocas mercanc´ ıas de poca demanda que hab´ ıa en la tienda. respaldada por el oficial brit´ anico de m´ as alta graduaci´ on se encontraba en posici´ on de imponer un control de precios dentro y fuera de su recinto. pero no pod´ ıa ligarse a los cigarrillos cuyo valor fluctuaba. en detrimento de su salud. y los precios fuera de ella se conformaban aproximadamente a esta escala. Hubo una huida del marco fuerte que ya no era convertible en cigarrillos. Las olas deflacionistas y sus efectos sobre los ’precios eran un inconveniente para todos y pod´ ıan ser peligrosas para el Restaurante. que ten´ ıa que mantener stocks. depend´ ıa de que se mantuviese convertible en cigarrillos a la par. los precios de los alimentos y de los marcos fuertes en cigarrillos variaban. El cigarrillo volvi´ o a ser la u ´nica moneda. La Tienda.

solas y sin interferencias. (Si las ventas se realizaban fuera a precios m´ as altos. Cada vez m´ as anuncios eran tachados del Tabl´ on. y la decisiva luencia del. mientras que fuera de ella las ventas pod´ ıan realizarse r´ apidamente a precios m´ as bajos. determinaron los precios. siguiendo con lentitud las olas inflacionistas y deflacionistas. pero el precio recomendado no variaba f´ acilmente. los anuncios que difer´ ıan en m´ as de un 5 por ciento del precio pod´ ıa ser suprimidos por la autoridad y las ventas no autorizadas eran desestimuladas tanto por la autoridad como por la opini´ on p´ ublica. Las ventas realizadas por medio de la Tienda a los precios recomendados sol´ ıan ser m´ as lentas y. que se mostraba decididamente a favor de un precio justo y estable. las mercanc´ ıas eran retiradas de la Tienda hasta que el precio recomendado sub´ ıa. los precios cayeron con alarmante rapidez. mantuvo los precios estables al rededor del nivel marcado por ella. y aunque fue tard´ ıamente reducida. La escala fue modificada varias veces en sucesivas elevaciones y reducciones. fue un ´ exito. pero raramente pudo ser . 14 . al principio de ´ esta la escala permaneci´ o invariable. la escala de precios recomendados era demasiado r´ ıgida. a cambio obten´ ıan un buen precio. (Los precios recomendados se fijaban en parte con los datos que proporcionaba el mercado y en parte con el consejo del Oficial M´ edico ). En las u ´ltimas semanas. no exist´ ıan escalas de precios.vendedores aunque fluctuaban bastante a su alrededor. y creci´ o r´ apidamente un mercado negro de intercambios a precios no autorizados: con el tiempo la opini´ on p´ ublica se volvi´ o en contra de la escala recomendada y la autoridad abandon´ o la lucha. y la oferta y la demanda. el estado de opini´ on y la tolerancia del 5 por ciento contribuyeron a su ´ exito. que era un gran comprador. los precios de las mercanc´ ıas en la nueva escala permanec´ ıan en la misma relaci´ on que antes unos respecto a otros. Como no se esperaba la deflaci´ on.ajustada a cambios en la estructura de precios. Restaurante hab´ ıa desaparecido. y no pod´ ıa seguir estrechamente las variaciones del mercado. con una deflaci´ on sin precedentes. Al principio la escala de precios recomendados. mientras que en el mercado la estructura de precios hab´ ıa variado. Pero cuando el nivel de precios cay´ o con la escasez de Agosto y la estructura de los precios cambi´ o. ya que la raz´ on misma de su existencia era conseguir la estabilidad). Los Tablones de Anuncios de Intercambio pasaron bajo control de la Tienda. el Restaurante.

y su utilidad era apreciada por pr´ acticamente todo el mundo en el campo. o el que capitalizaba sus conocimientos de Urdu. como el que contact´ o con el conductor del vag´ on de las raciones. como prueba de ello se citaban fraudes ocasionales y pr´ acticas desleales. M´ as interesante resulta la opini´ on acerca de los intermediarios y de los precios. A pesar del hecho de que su misma existencia era una prueba de lo contrario. En conjunto. se prohibi´ o todo comercio de raciones alemanas. Aunque el concepto de justo precio. que por cierto variaba de unos campos a otros era imposible de explicar. Exist´ ıa la opini´ on muy arraigada de que cada cosa tiene su ”justo”precio en cigarrillos. y se ten´ ıa la sensaci´ on de que la convivencia de los servicios que prestaba merec´ ıa alguna recompensa. Su funci´ on. as´ ı como ciertas actividades se condenaban como antisociales el comercio se practicaba. ya que las v´ ıctimas supon´ ıan una carga adicional para las escasas reservas de alimentos del hospital. Pero. Ciertas formas de comercio eran m´ as generalmente condenadas. Los art´ ıculos de aseo de la Cruz Roja que eran muy escasos y s´ olo se suministraban en casos de verdadera necesidad. Pod´ ıa definirse como el precio alcanzado por un art´ ıculo en ´ epocas buenas cuando los cigarrillos eran abundantes. S´ olo se le apreciaba cuando estaba dispuesto a adelantar el precio de una raci´ on de az´ ucar. en un momento o en otro. Una peque˜ na minor´ ıa sosten´ ıa que todo el comercio era indeseable pues engendraba un ambiente desagradable. y se culpaba a los intermediarios en general. y el arduo trabajo de poner en contacto a compradores y vendedores eran ignorados.La opini´ on p´ ublica La opini´ on p´ ublica sobre el tema del comercio. muchos criticaban el comercio con los alemanes. consciente o inconscientemente. se sosten´ ıa que el intermediario era redundante dada la existencias de una Tienda oficial y el Tabl´ on de Anuncios. fueron excluidos del comercio por la ley y opini´ on en total armon´ ıa. Especialmente impopulares eran los intermediarios en los que concurr´ ıa alg´ un elemento de monopolio. el elemento de riesgo resultaba obvio para todos. este precio era no obstante muy bien conocido. la mayor´ ıa trataba con intermediarios. la opini´ on era hostil a los intermediarios. En una ocasi´ on en que se dieron varios casos de mal nutrici´ on entre los fumadores m´ as empedernidos. El ”justo precio¸ cam15 . de reducir los precios. Aparte del estado de opini´ on. era confusa y cambiante y las generalizaciones acerca de su tendencia son dif´ ıciles y peligrosas. o a comprar bienes en el momento y retenerlos hasta una futura venta. En estos casos. los beneficios no se ve´ ıan como la remuneraci´ on de un trabajo sino como resultado de pr´ acticas desleales.

y por consiguiente resultaban sobre valuados y nunca se vendieron a tales precios. Tales argumentos se discut´ ıan acaloradamente cada noche hasta que las incursiones de la aviaci´ on aliada obligaban a apagar las luces a las 8 p. En cada per´ ıodo de escasez la explosiva cuesti´ on: ”Deben recibir los no fumadores una raci´ on de cigarrillos? ”era objeto de interminables e infructuosas discusiones. y por consiguiente. La popularidad del sistema de fijaci´ on de precios y el ´ exito de que goz´ o. no persist´ ıa un fuerte resentimiento. Esto era injusto para el individuo que pose´ ıa pocos cigarrillos. cuando los precios eran altos y el comercio florec´ ıa en el verano de 1. junto con los odiados intermediarios. Una definici´ on m´ as satisfactoria de ”justo precio”es imposible. Pero los precios se mov´ ıan con la oferta de cigarrillos y se negaban a permanecer fijos de acuerdo con la ´ etica. Los que vend´ ıan a precios reducidos eran criticados y sus actividades eran calificadas como de mercado negro.944. Los precios recomendados se consideraban de alg´ un modo relacionados con el valor calor´ ıfico de los alimentos ofrecidos. Todo el mundo sab´ ıa cual era. o los que fumaban poco. El hecho de que aqu´ ellos que hab´ ıan vendido a los ricos durante el verano tambi´ en hab´ ıan disfrutado entonces de la vida. Cuando los precios cayeron el siguiente invierno. Se utilizaban curiosos argumentos para justificar la fijaci´ on de precios. La opini´ on era siempre sobrepasada por las duras realidades del mercado. En diferentes ocasiones la ca´ ıda de precios fue retrasada por el apoyo general concedido a la escala recomendada de precios. Desgraciadamente eran precisamente los no fumadores. los precios deber´ ıan mantenerse altos de manera que los ricos que hab´ ıan gozado de la vida durante el verano.m. no se ten´ ıan en cuenta. s´ olo los ricos pod´ ıan comprar. los precios se manten´ ıan altos. permanec´ ıa bajo. Incluso cuando la escala recomendada de precios era revisada el volumen de comercio en la Tienda. Entonces los precios ca´ ıan en el mercado negro y el volumen de comercio se reanimaba. pero nadie compraba. surg´ ıa la indignaci´ on especialmente en contra de los que manten´ ıan reservas que compraban a precios bajos.biaba lentamente. cuerpo de opini´ on. fueron sin duda consecuencias de este. El inicio de la deflaci´ on se caracterizaba por un per´ ıodo de poco comercio. y el hecho de que en el invierno siempre hab´ ıa alguien dispuesto a vender a precios bajos. Tan pronto como los precios empezaban a caer como consecuencia de una escasez de cigarrillos. los que mejor capeaban el temporal por haber acumulado reservas. tuvieron que poner muchos cigarrillos en circulaci´ on. aunque nadie pod´ ıa explicar por qu´ e deb´ ıa ser ´ este y no otro. 16 . Un argumento que se utilizaba fue el siguiente: no todo el mundo recib´ ıa paquetes privados de cigarrillos.

fueron distribuidos sin efecto perceptible. condujeron a una recuperaci´ on transitoria de los precios. que nadie aceptaba. El Restaurante era solo un recuerdo y los Marcos fuertes un chiste. y el Tabl´ on de Anuncios de Intercambios lleno de ofertas de bienes a cambio de cigarrillos. y en febrero los paquetes de alimentos se hab´ ıan agotado por completo y la depresi´ on se hizo muy aguda. Unas cuantas entregas de paquetes y cigarrillos cada una compuesta de un sexto de un paquete y de 12 cigarrillos.Conclusi´ on La organizaci´ on econ´ omica descrita era complicada y funcion´ o adecuadamente hasta el verano de 1. 17 . Varios miles de cigarrillos. especialmente cuando coincidieron con buenas noticias procedentes del Frente Occidental. Los precios cayeron. El trueque aument´ o su volumen convirti´ endose en una parte importante de un volumen de comercio cada vez m´ as reducido. Las lavander´ ıas dejaron de operar. En Enero de 1945 la oferta de cigarrillos de la Cruz Roja despareci´ o. que constituyeron el capital de la Tienda. se abri´ o una etapa de abundancia que demostr´ o la hip´ otesis de que con medios infinitos la organizaci´ on y actividad econ´ omica ser´ ıan redundantes. o trabajaban a cambio de libras o marcos. La tienda estaba vac´ ıa. se mantuvieron provisionalmente coincidiendo con la entrega de paquetes de cigarrillos en septiembre y diciembre. ya que toda necesidad pod´ ıa ser satisfecha sin esfuerzo.944. y la comida y los cigarrillos se vend´ ıan a precios fant´ asticos en libras. El az´ ucar se hundi´ o lamentablemente. La econom´ ıa ha sido definida como la ciencia de la distribuci´ on de medios escasos entre fines ilimitados y competitivos: el doce de abril. S´ olo el pan mantuvo su valor. pero en general la situaci´ on permaneci´ o inalterada. escasos de por s´ ı. el caos hab´ ıa reemplazado al orden de la esfera econ´ omica. y bajaron de nuevo. Los alimentos. Esta seria y prolongada escasez de alimentos. la primera en la experiencia del autor hizo que la estructura de precios cambiase de nuevo debido parcialmente a que las raciones alemanas no eran divisibles. y los precios se hundieron a´ un m´ as. Entonces vinieron las reducciones de agosto y la deflaci´ on. pr´ acticamente se regalaban con el fin de hacer frente a la demanda no monetaria de cigarrillos. impensables hasta entonces. Las raciones de margarina perdieron gradualmente valor hasta que se intercambiaron directamente por una raci´ on de melaza. En abril de 1945. con la llegada de la 30a Divisi´ on de Infanter´ ıa de los EEUU. las ventas eran dif´ ıciles y los precios carec´ ıan de estabilidad.

En castellano en el original (N.) 18 .T.