¡EL AGUA UN VITAL LÍQUIDO!

ESCASEZ DE AGUA: UN PROBLEMA DEL SIGLO XXI

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egún los economistas, uno de los ejemplos más críticos de la variación de precio de un producto específico tiene lugar cuando él sufre un desequilibrio entre oferta y demanda. Es evidente, sin embargo, el hecho de que, debido al continuo crecimiento de la población, a la contaminación de fuentes y a la utilización ineficiente de los recursos disponibles, la oferta y demanda de agua , tal vez el recurso más importante de la humanidad, presentan un desequilibrio cada vez mayor. Es importante señalar que la demanda creciente no es la única explicación para la escasez de agua en el mundo. Según las Naciones Unidas, hay agua potable suficiente en el planeta para seis mil millones de personas. Pero esa agua se distribuye de forma desigual, y una cantidad enorme se desperdicia, contamina o gestiona de manera no sostenible. Aunque no haya escasez global, un número cada vez mayor de regiones está crónicamente desprovisto de ese recurso esencial. El problema de la distribución desigual se vuelve obvio cuando comparamos países ricos en recursos hídricos (como Colombia y Canadá) con áreas donde la escasez es severa (como el norte de África y Oriente Medio). Según la ONU, cerca de 1.200 millones de personas (o cerca de 1/5 de la población del mundo) viven en áreas de escasez física, y otros 500 millones están más cerca de esa situación. Las proyecciones muestran que, hasta 2025, 1.800 millones de personas estarán viviendo en países o regiones con escasez absoluta de agua, mientras 2/3 de la población mundial podría estar viviendo en condiciones precarias de abastecimiento. El problema del desperdicio de agua, polución o gestión no sostenible, se ha vuelto una cuestión seria en el último siglo, a medida que el uso del agua ha crecido más de dos veces la tasa de crecimiento de la población. La ONU estima que la producción de agua perdida en fugas, robos y prácticas de cobro

¡EL AGUA UN VITAL LÍQUIDO! inadecuadas es del 10% al 30% en las naciones desarrolladas y del 40% al 50% en los países en desarrollo. En 2050, el alcantarillado no tratado podría contaminar 1/3 de los abastecimientos anuales renovables de agua potable. Incluyendo los que no viven actualmente en áreas de escasez física, 1.600 millones de personas enfrentan escasez económica de agua en los países en que faltan las infraestructuras necesarias para transformar en agua potable el agua de ríos y acuíferos. Al mismo tiempo, la agricultura por sí sola utiliza del 15% al 35% del agua más allá de los límites de sostenibilidad. La agricultura es un caso clásico de mala gestión de los recursos hídricos, en que el agua potable es utilizada, con frecuencia, para fines que podrían ser servidos por otros tipos de agua "reutilizada", preservando el agua de mejor calidad para propósitos más vitales (por ejemplo, para consumo o higiene personal). Ese problema va más allá de la agricultura, ya que muchas partes del mundo usan esa misma agua de mejor calidad, potable, en grifos y retretes. Por último, hay también una necesidad cada vez mayor de inversión en infraestructuras para llevar agua al usuario final y para transportar las aguas servidas de vuelta a las fábricas de tratamiento. La amplia red de cañerías en los países desarrollados está deteriorándose rápidamente y necesita con urgencia reparaciones. La situación es aún peor en el mundo en desarrollo, donde falta estructura básica, principalmente para el tratamiento de aguas servidas. En muchas partes del mundo, los habitantes pobres de las ciudades todavía compran agua de camiones, porque no hay agua en sus casas, las personas muchas veces no se dan cuenta de lo caro que es llevar el agua hasta su grifo y que los precios que pagan por la tarifa de agua no reflejan todos los costes asociados a esos procesos. La escasez de agua es un problema complejo y desafiante, sobre todo ante las demandas globales cada vez más acentuadas, sin embargo, la inversión continúa buscando nuevas fuentes de agua, como es el caso de las tecnologías de desalación, constituyen una de las pocas soluciones para el futuro próximo.