comparadas con la magnitud del universo infinito.

De la misma manera resultan insignificantes, con respecto a la eternidad del universo, los inmensos períodos de tiempo, expresados en miles de millones de años, con que opera la geología moderna. La particularidad específica del espacio como forma de existencia de la materia es su carácter tridimensional, Esto significa que cualquier cuerpo material tiene tres dimensiones: longitud, ancho y altura. Puede moverse, por lo tanto, en tres direcciones recíprocamente perpendiculares. A diferencia del espacio, el tiempo tiene una sola dimensión. Por eso todos los cuerpos se desarrollan en el tiempo nada más que en una dirección: del pasado al futuro. El tiempo es irreversible, trascurre únicamente hacia adelante. Es imposible hacer que su curso retroceda ó se detenga, que el pasado retorne ó se mantenga inmutable. Los políticos reaccionarios de Occidente, que tratan de volver atrás la rueda de la historia y mantener el capitalismo, no quieren resignarse a este hecho natural. No obstante el proceso histórico es irreversible, y el mundo del siglo XX ya no es el del siglo XIX. Son otros los tiempos y es otra la correlación de fuerzas en el movimiento social. En la sociedad moderna existen fenómenos nuevos como el socialismo que muestran que el movimiento del pensamiento, y de las condiciones objetivas de la producción social están cambiando y permiten superar los límites del capitalismo. Nociones de espacio y tiempo en las ciencias naturales Las nociones que las ciencias naturales tienen de las propiedades del tiempo y del espacio de los objetos materiales concretos se deben distinguir de los conceptos filosóficos de espacio y tiempo como formas universales de existencia de la materia. Con el progreso de la ciencia, esas nociones se desarrollan y precisan descubriéndose nuevas propiedades del espacio y el tiempo y estableciéndose de manera más determinada la dependencia que estas propiedades tienen respecto de la naturaleza material de los cuerpos. Así, al reconocer la objetividad del espacio y el tiempo la mecánica clásica los separaba de la materia, considerándolos absolutamente homogéneos e inmutables. Isaac Newton (1642-1727) por ejemplo, fundador de le esta mecánica, se imaginaba el espacio como un inmenso recipiente en el que las cosas estaban colocadas con determinado orden pero sin guardar ninguna relación con él. Newton consideraba que las propiedades de espacio de todos los cuerpos del universo eran idénticas y quedaban totalmente agotadas con la geometría de Euclides, la misma que todos hemos estudiado en la escuela, a la que consideraba como la única posible y absoluta. En cuanto al tiempo, tenía de él la misma concepción metafísica, El matemático ruso Lobacheoski (1792-1856) ideó una geometría nueva, denominada no euclidiana, que refutó las ideas metafísicas del espacio y amplió nuestras nociones sobre las propiedades espaciales de los cuerpos. Lobachevski llegó a la conclusión de que las propiedades del espacio en diversos ámbitos de universo eran distintas y dependían de la propia naturaleza de los cuerpos físicos y de los procesos materiales que se operaban en ellos. Persuadido de que en la naturaleza existen cuerpos cuyas propiedades de espacio no encajan en el marco de la geometría de Euclides, halló esas nuevas propiedades, demostrando, entre otras cosas, que la suma de los ángulos de un triángulo en algunas superficies no es igual a 1800, como en la geometría euclidiana, sino menor.