Cap´ıtulo 2

Relatividad especial:
din´amica
El no matem´atico se siente sobrecogido por un escalofr´ıo m´ıstico al o´ır
la palabra ✭✭cuadridimensional✮✮, una sensaci´on no dis´ımil de la provoca-
da por el fantasma de una comedia. Y, sin embargo, no hay enunciado
m´as banal que el que afirma que nuestro mundo cotidiano es un continuo
espacio-temporal cuadridimensional.
Einstein, “Sobre la Teor´ıa de la Relatividad Especial y General”
2.1. Cuadrivectores
En la mec´anica newtoniana un vector se representa por una flecha, como
generalizaci´ on del vector desplazamiento, y puede definirse geom´etricamente
sin necesidad de referencia a ning´ un sistema de coordenadas. Las propiedades
elementales asociadas como la suma entre vectores o la multiplicaci´on por un
escalar definen lo que en ´algebra se llama el espacio vectorial. En el espacio-
tiempo de Minkowski podemos construir los denominados cuadrivectores de
forma similar, lo ´ unico que tendremos que a˜ nadir una dimensi´ on adicional y
definir el vector desplazamiento por la diferencia entre dos sucesos, dos puntos
del espacio-tiempo.
En el espacio de 3 dimensiones, a la estructura elemental se le a˜ naden otras
propiedades como la norma o m´odulo del vector, definido por semejanza con la
distancia entre puntos, y el producto escalar entre vectores, basado tambi´en en
ella. En el espacio-tiempo se a˜ naden estas propiedades de forma similar pero
bas´andonos en el intervalo entre sucesos que es la cantidad independiente del
observador.
Desde un punto de vista f´ısico conviene hacer notar una diferencia adicio-
nal importante. Cuando en la mec´anica newtoniana decimos que un vector es
independiente del sistema de coordenadas usado, esto no excluye que cambie al
cambiar de sistema de referencia. Por ejemplo el vector velocidad v no cambia
al rotar los ejes (la flecha sigue siendo la misma) pero s´ı cambia al comparar
dos SRI, concretamente v

= v −

V . En el espacio-tiempo por el contrario las
transformaciones de Lorentz 1.16 se incorporan como un cambio m´as en las
coordenadas a a˜ nadir a las de traslaci´on y rotaci´on de ejes espaciales. As´ı, en
21
22 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
nuestro caso ser´a sin´onimo hablar de cambio de SRI y cambio de coordenadas:
los cuadrivectrores no cambian en ninguna de estas transformaciones.
Aunque un vector es un objeto geom´etrico independiente de las coordenadas,
resulta m´as simple una definici´on en base a ellas. Adem´as en este tema por
sencillez nos limitaremos a coordenadas cartesianas. Introducimos primero el
vector desplazamiento como la diferencia de coordenadas entre dos puntos en
un SRI cualquiera,
∆X = (∆t, ∆x, ∆y, ∆z) (2.1)
y luego los dem´as cuadrivectores (que llamaremos simplemente vectores si no
hay ambig¨ uedad con los del espacio euclidiano de tres dimensiones): “Un cua-
drivector es un conjunto de cuatro cantidades que en las transformaciones de
Lorentz se transforman como lo hacen las componentes del vector desplaza-
miento”. Aqu´ı por transformaciones de Lorentz entendemos no solo las 1.16
sino tambi´en cualquier rotaci´on de ejes o cambio en el origen de coordenadas.
Escribamos la definici´on anterior de forma m´as expl´ıcita. Introduciendo la
notaci´ on (x
0
, x
1
, x
2
, x
3
) = (t, x, y, z) para las coordenadas, donde los super´ındi-
ces no deben confundirse con exponentes, y recordando que c = 1 podemos
escribir las transformaciones 1.16 como:
_
¸
¸
_
¸
¸
_
x
0

= γx
0
−γV x
1
x
1

= −γV x
0
+ γx
1
x
2

= x
2
x
3

= x
3
(2.2)
donde V es la velocidad de K

medida por K. Sea ∆X = (∆x
0
, ∆x
1
, ∆x
2
, ∆x
3
)
el vector desplazamiento entre dos sucesos. Siempre podemos tomar el origen de
coordenadas para hacerlo coincidir con uno de los sucesos, de forma que en ese
sistema de coordenadas resulta ∆X = (x
0
, x
1
, x
2
, x
3
). En las transformaciones
2.2 se supone que los or´ıgenes de ambos SRI son comunes de forma que para los
mismos sucesos en K

se tiene ∆X = (x
0

, x
1

, x
2

, x
3

). Con ello la ecuaci´ on 2.2
da directamente la transformaci´ on de las componentes del vector desplazamiento
al sistema K

. En forma matricial:
_
_
_
_
∆x
0

∆x
1

∆x
2

∆x
3

_
_
_
_
=
_
_
_
_
γ −γV 0 0
−γV γ 0 0
0 0 1 0
0 0 0 1
_
_
_
_
_
_
_
_
∆x
0
∆x
1
∆x
2
∆x
3
_
_
_
_
(2.3)
Si llamamos Λ
α

β
a las componentes de la matriz cuadrada que aparece en la
expresi´on anterior, esto es:
Λ
α

β

_
_
_
_
γ −γV 0 0
−γV γ 0 0
0 0 1 0
0 0 0 1
_
_
_
_
(2.4)
podemos escribir la relaci´on entre componentes del vector desplazamiento como:
∆x
α

=
3

β=0
Λ
α

β
∆x
β
α

= 0, 1, 2, 3 . (2.5)
2.2. NOTACI
´
ON 23
En el caso general, la matriz de transformaci´ on Λ tendr´a componentes Λ
α

β
dis-
tintas seg´ un sea la transformaci´ on, con los ejes orientados en cualquier direcci´on.
La matriz que aparece en 2.4 es solo un caso particular pero entendemos que en
2.5 se considera la matriz general de transformaci´ on (lineal) entre SRI.
Conforme a su definici´on, las componentes en K, A
α
, de un cuadrivector A
se tendr´an que transformar en las componentes A
α

en K

seg´ un 2.5, esto es:
A
α

=
3

β=0
Λ
α

β
A
β
α

= 0, 1, 2, 3 . (2.6)
Concretamente para las transformaciones de Lorentz con ejes paralelos y or´ıge-
nes comunes se tiene usando 2.4 que:
_
¸
¸
_
¸
¸
_
A
0

= γA
0
−γV A
1
A
1

= −γV A
0
+ γA
1
A
2

= A
2
A
3

= A
3
.
(2.7)
En el tema 1 vimos que las componentes de la velocidad se transformaban
mediante las relaciones 1.37. Esas transformaciones son claramente distintas
que 2.7 y por tanto las componentes de la velocidad v no son las componentes
espaciales de ning´ un cuadrivector.
Si las componentes de dos cuadrivectores coinciden en un SRI, esto es si
A
α
= B
α
para α = 0, 1, 2, 3, entonces coinciden en todos, A
α

= B
α

para
α

= 0, 1, 2, 3 . Para ver esto usamos 2.6:
A
α

−B
α

=
3

β=0
Λ
α

β
A
β

3

β=0
Λ
α

β
B
β
=
3

β=0
Λ
α

β
(A
β
−B
β
) = 0 , (2.8)
donde finalmente hemos usado la hip´otesis de partida A
β
= B
β
para β =
0, 1, 2, 3 . Este resultado refleja el hecho de que la igualdad entre dos vectores,
A = B, es independiente del sistema de coordenadas empleado.
Matem´aticamente el resultado anterior es el mismo que en el espacio eu-
clidiano de tres dimensiones pero sus consecuencias f´ısicas son mucho mayores
en el espacio-tiempo debido a que en este caso estamos incluyendo cambios de
sistemas de referencia. Volveremos sobre este punto.
2.2. Notaci´on: transformaciones inversas y con-
venio de la suma
Introducimos ahora algunos convenios sobre la notaci´ on que junto con otros
adicionales que iremos comentando seg´ un convenga tienen la virtud de expresar
las ecuaciones de una forma n´ıtida y compacta. Esta forma de proceder ser´a casi
una necesidad en relatividad general pero es necesario practicar un poco con ella
para no cometer errores y entender bien lo que se escribe.
1) Las componentes Λ
α

β
corresponden a una transformaci´ on desde el sistema
con el ´ındice abajo al sistema con el ´ındice arriba. Esto puede verse en la ecuaci´ on
2.6 donde transformamos las componentes A
β
medidas en K, en componentes
24 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
A
α

medidas en K

. Siguiendo esta notaci´ on la matriz de la transformaci´ on
del sistema K

al K la escribiremos como Λ
β
λ

. Para el caso de ejes y or´ıgenes
comunes esta puede obtenerse cambiando V por −V en 2.4, esto es:
Λ
β
λ


_
_
_
_
γ γV 0 0
γV γ 0 0
0 0 1 0
0 0 0 1
_
_
_
_
(2.9)
Es f´acil ver multiplicando matricialmente 2.4 y 2.9 que son matrices inversas.
Este producto matricial puede escribirse como:
3

β=0
Λ
α

β
Λ
β
λ
′ = δ
α

λ
′ (2.10)
donde δ
λ

α
′ es la delta de Kronecker.
1
M´as adelante demostraremos que 2.10 se
cumple para una transformaci´ on general cualquiera.
Con dicha notaci´ on las transformaciones de las componentes de un vector
para pasar de K

a K son (comp´arese con 2.6):
A
ǫ
=
3

δ

=0
Λ
ǫ
δ
′ A
δ

ǫ = 0, 1, 2, 3 . (2.11)
L´ogicamente los nombres de las letras son arbitrarios siempre que sean consis-
tentes.
2) Las letras griegas se usan para ´ındices de 0 a 3 y las latinas de 1 a 3. Si
no se indica lo contrario, se entiende que la ecuaci´ on es v´alida para todos los
´ındices. La ecuaci´ on 2.6 puede simplificarse a:
A
α

=
3

β=0
Λ
α

β
A
β
, (2.12)
pero son en realidad 4 igualdades. Si nos encontramos con la expresi´on A
i
= µB
i
,
esta se aplica a las tres componentes espaciales.
3) Usaremos el convenio de la suma para ´ındices repetidos: siempre que una
expresi´on contenga un´ındice como super´ındice y el mismo´ındice como sub´ındice
se sobreentiende que se suma sobre todo el rango de valores del ´ındice. As´ı la
expresi´on 2.12 puede simplificarse a´ un m´as y escribirla como:
A
α

= Λ
α

β
A
β
. (2.13)
Por otro lado en la expresi´on a
i
b
ji
hay suma en i y en realidad son 3 igualdades
pues vale para j = 1, 2, 3. En cambio en el producto A
β
B
β
no hay suma. Por
supuesto que esto no es m´as que un convenio: si alguna vez nos aparece un
sub´ındice y un super´ındice iguales y no procede sumar bastar´a con indicarlo.
4) Las componentes de los cuadrivectores llevan siempre el ´ındice arriba
como en t
α
mientras que para las componentes de las transformaciones, Λ
α

β
,
usamos el convenio descrito antes.
1
Recu´erdese que la matriz resultante del producto de otras dos tiene componentes (AB)
ik
=

j
A
ij
B
jk
, con suma en el ´ındice interno j.
2.3. VECTORES DE LA BASE 25
2.3. Vectores de la base
Al igual que en el espacio ordinario de 3 dimensiones, en el espacio-tiempo
los vectores pueden expresarse como combinaci´ on lineal de los vectores de una
base. Usaremos siempre la base can´onica de componentes:
e
0
= (1, 0, 0, 0) e
1
= (0, 1, 0, 0) e
2
= (0, 0, 1, 0) e
3
= (0, 0, 0, 1) (2.14)
o bien de forma compacta:
(e
α
)
β
= δ
β
α
. (2.15)
Cualquier vector puede expresarse en funci´ on de la base can´onica (para abreviar
de aqu´ı en adelante la llamaremos simplemente la base), mediante la expresi´on
familiar:
A = A
α
e
α
(2.16)
donde recordemos que hay sumatorio en α.
Veamos ahora la relaci´on entre dos bases. Si llamamos e
α
a los vectores de
una base y e
α
′ a los correspondientes a cualquier otro sistema de coordenadas,
podemos escribir:
A = A
α
e
α
= A
λ

e
λ
′ (2.17)
pues el vector Aes independiente del sistema de coordenadas usado. Recordando
la regla de transformaci´ on de componentes de un vector se tiene A
λ

= Λ
λ

β
A
β
que si lo introducimos en la ecuaci´ on anterior resulta:
A
α
e
α
= Λ
λ

β
A
β
e
λ
′ = Λ
λ

α
A
α
e
λ
′ . (2.18)
En la ´ ultima igualdad simplemente hemos cambiado la suma en β por una
suma en α lo cual obviamente no altera el resultado. Pasando todo al miembro
izquierdo y agrupando t´erminos:
A
α
_
e
α
−Λ
λ

α
e
λ

_
= 0 . (2.19)
Puesto que las componentes A
α
son arbitrarias, la expresi´on anterior solo puede
anularse si:
e
α
−Λ
λ

α
e
λ
′ = 0 (2.20)
esto es
e
α
= Λ
λ

α
e
λ
′ (2.21)
que nos da la relaci´on entre los vectores de la base de dos SRI distintos. Como los
sistemas con prima y sin prima son arbitrarios podemos escribir directamente
para las relaciones inversas: e
α
′ = Λ
λ
α
′ e
λ
.
N´otese que los vectores de la base cambian con la matriz inversa de la de
las componentes de los vectores, A
α
= Λ
α
λ
′ A
λ

. Por ejemplo si usamos 2.9 para
las componentes de los vectores tendremos que usar 2.4 para los vectores de la
base.
Ejercicio: Considera las transformaciones de Lorentz con ejes paralelos y
or´ıgenes comunes. Demuestra que e
1
= −V γe
0
′ +γe
1
′ . ¿Cu´anto vale la compo-
nente (e
0
′ )
1
en el sistema K?
26 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
Ejercicio: Demuestra la relaci´on 2.10 para el caso general. Para ello expresa
los vectores de la base e
α
en funci´ on de los de la base e
β
′ , y estos a su vez
en funci´ on de la base original. Luego aseg´ urate de que est´as de acuerdo con la
relaci´on e
α
= δ
ν
α
e
ν
. Con todo ello debes llegar a:
δ
ν
α
e
ν
= Λ
ν
β
′ Λ
β

α
e
ν
. (2.22)
Finalmente usa el hecho de que los vectores de la base son linealmente indepen-
dientes para llegar a la relaci´on:
Λ
α

β
Λ
β
λ
′ = δ
α

λ
′ (2.23)
que es igual a 2.10 pero ahora hemos aplicado el convenio de la suma.
2.4. Producto interno
Se define la norma o magnitud de un vector por la relaci´on:
A
2
= −(A
0
)
2
+ (A
1
)
2
+ (A
2
)
2
+ (A
3
)
2
. (2.24)
En particular tomando A = ∆X obtenemos la magnitud del vector desplaza-
miento como el intervalo entre sucesos, (∆X)
2
= −(∆x
0
)
2
+(∆x
1
)
2
+(∆x
2
)
2
+
(∆x
3
)
2
= ∆s
2
. Puesto que del tema 1 sabemos que el intervalo es invariante
ante el cambio de coordenadas, tambi´en lo ser´a (∆X)
2
. Y como las componentes
de cualquier otro vector se transforman como las de ∆X, la magnitud definida
por 2.24 es un invariante.
En base a dicha invariancia podemos clasificar de una forma independiente
del sistema de coordenadas los vectores en temporales, A
2
< 0, espaciales,
A
2
> 0, y nulos A
2
= 0. N´otese que el vector (k, k, 0, 0) es un vector nulo. En
el espacio de Minkowski el vector cero (0, 0, 0, 0) no es el ´ unico vector nulo.
Se define el producto escalar o interno entre dos vectores como:
A· B = −A
0
B
0
+ A
1
B
1
+ A
2
B
2
+ A
3
B
3
(2.25)
que es tambi´en un invariante como se demuestra en el siguiente ejercicio.
Ejercicio: Demostrar que el producto escalar es invariante ante las transfor-
maciones de Lorentz. Para ello expresa la magnitud y el producto escalar en
t´erminos de las componentes y demuestra que se cumple la relaci´on familiar
(A+B)
2
= (A)
2
+(B)
2
+2A· B. Finalmente usa el hecho de que la magnitud
es un invariante para demostrar de forma trivial que tambi´en lo es A· B.
Dos vectores se dicen ortogonales si A · B = 0. Para tener una representa-
ci´on geom´etrica de vectores ortogonales consideremos dos en el plano (t, x),
A = (A
0
, A
1
, 0, 0) y B = (B
0
, B
1
, 0, 0). Si son ortogonales se cumple que
−A
0
B
0
+ A
1
B
1
= 0, esto es A
0
/A
1
= B
1
/B
0
. N´otese en particular que los
vectores nulos, con A
0
= A
1
, son ortogonales a s´ı mismos. Si por otro lado,
como ejemplo, consideramos el vector (3, 1, 0, 0), ser´an vectores ortogonales a ´el
los que mantengan la misma proporci´on entre componentes pero cambiadas t
y x, por ejemplo (1, 3, 0, 0), (−1, −3, 0, 0), (2, 6, 0, 0). A modo de ejemplo en la
figura 2.1 hemos representado dos vectores A y B ortogonales.
2.5. CUADRIVECTORES VELOCIDAD Y ACELERACI
´
ON 27
Figura 2.1: Representaci´on de vectores ortogonales. La l´ınea a trazos forma un
´angulo de 45

respecto de los ejes.
Usando 2.14 es f´acil ver por c´alculo directo que e
0
·e
0
= −1 mientras que para
el resto e
i
· e
i
= 1 (no hay suma y son tres ecuaciones. No era necesario indicarlo
pues ambos ´ındices son sub´ındices). Adem´as f´acilmente se ve que e
α
· e
β
= 0 si
α = β. Con ello tenemos que
e
α
· e
β
= η
αβ
(2.26)
donde:
η
αβ

_
_
_
_
−1 0 0 0
0 1 0 0
0 0 1 0
0 0 0 1
_
_
_
_
(2.27)
2.5. Cuadrivectores velocidad y aceleraci´on
Consideremos el vector desplazamiento de una part´ıcula entre dos puntos
infinitamente pr´oximos, dX = (dt, dx, dy, dz). Se denomina cuadrivelocidad a
la cantidad:
u ≡
dX

(2.28)
donde dτ es el tiempo propio de la part´ıcula. Sabemos que u es un vector pues
es el producto de un vector dX y un escalar 1/dτ.
Para encontrar su relaci´on con la velocidad ordinaria usamos la ecuaci´ on
1.32 que podemos poner como dτ = γ
−1
dt donde:
γ =
1
_
1 −[v(t)]
2
, (2.29)
siendo v(t) la velocidad de la part´ıcula. Con ello de la definici´on 2.28 se tiene
para las componentes de u: u
0
= dt/dτ = γ ; u
1
= dx/dτ = γdx/dt = γv
x
;
28 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
Figura 2.2: La curva gruesa a trazos corresponde a la l´ınea de universo de una
part´ıcula siendo su tangente la cuadrivelocidad u. La cuadriaceleraci´on a es
ortogonal a u formando el mismo ´angulo que esta con el cono de luz (l´ınea
continua punteada a 45

de la vertical) tal y como vimos en la figura 2.1.
u
2
= dy/dτ = γv
y
y u
3
= dz/dτ = γv
z
, esto es:
u = (γ, γv
x
, γv
y
, γv
z
) = (γ, γv) . (2.30)
Como γ depende solo de v, de esta expresi´on se sigue que conocida la velocidad
ordinaria v se determina u. Lo contrario tambi´en es cierto pues es inmediato
comprobar que v
x
= u
1
/u
0
, v
y
= u
2
/u
0
, v
z
= u
3
/u
0
. As´ı pues la informaci´on
f´ısica contenida en ambas velocidades es la misma. Esto se debe a que en realidad
u solo tiene 3 componentes independientes. De hecho su magnitud es siempre
la misma ya que:
u
2
=
_
dX

_
2
=
(dX)
2
(dτ)
2
=
ds
2
(dτ)
2
= −1 , (2.31)
donde para obtener la tercera igualdad hemos tenido en cuenta que la magnitud
del vector desplazamiento es el intervalo como vimos tras 2.24. Para obtener la
cuarta igualdad usamos 1.26.
Por otro lado en un SRMC con v = 0, y por tanto γ = 1, se tiene de 2.30
que u = (1, 0) esto es:
u = e
0
en un SRMC. (2.32)
La l´ınea de universo de una part´ıcula puede darse especificando los valores
de las coordenadas del espacio-tiempo en cada instante de tiempo propio, esto
es dando las cuatro ecuaciones x
α
= x
α
(τ). Esto es una curva descrita en forma
param´etrica cuya tangente en un punto viene dada, como es sabido de geometr´ıa,
por las derivadas dx
α
/dτ . As´ı el vector tangente a la l´ınea de universo es la
cuadrivelocidad u = dX/dτ, tal y como se muestra en la figura 2.2.
2.5. CUADRIVECTORES VELOCIDAD Y ACELERACI
´
ON 29
La aceleraci´on cuadridimensional se define por:
a ≡
d
2
X

2
=
du

(2.33)
que es un cuadrivector pues nuevamente tenemos el producto de un vector du
por un escalar 1/dτ.
La aceleraci´on y la velocidad cuadridimensionales son ortogonales. Para
probar esto observemos que del resultado 2.31, que podemos escribir como
u · u = −1, derivando se tiene d(u · u)/dτ = 0. Teniendo en cuenta que
u · u = −(u
0
)
2
+ (u
1
)
2
+ (u
2
)
2
+ (u
3
)
2
y operando un poco encontramos que la
derivada anterior puede ponerse como:
2
du

· u = 0 (2.34)
y con la definici´on de a resulta:
a · u = 0 . (2.35)
Ambos vectores son ortogonales tal y como se representa en la figura 2.2.
Tal y como demostraremos en problemas, la relaci´on entre la aceleraci´on
ordinaria y la cuadridimensional viene dada por:
a =
_
v · a
(1 −v
2
)
2
,
v · a
(1 −v
2
)
2
v + γ
2
a
_
. (2.36)
Como comentamos en el tema 1 la ley de la inercia sigue siendo v´alida en
relatividad especial. Para una part´ıcula libre con v constante, esto es a = 0 se
tiene de 2.36 que a = 0, esto es:
du

= 0 (2.37)
que es una manera de escribir la ley de la inercia en forma de cuadrivectores.
Volvamos a considerar el SRMC. En este caso introduciendo v = 0, γ = 1
en 2.36 resulta:
a = (0, a) en el SRMC. (2.38)
En este sistema de referencia a tiene solo 3 componentes independientes. Pero
si conocemos las componentes de un vector en un SRI determinado las podemos
obtener en cualquier otro mediante una transformaci´ on de coordenadas. Por
tanto en cualquier SRI, a tiene solo tres componentes independientes.
Si la cuadriaceleraci´on de una part´ıcula es constante en un SRI, a = cte.,
debe serlo en todos. Recordemos al respecto lo dicho en los ´ ultimos p´arrafos de
la secci´ on 2.1: cualquier igualdad entre cuadrivectores que sea cierta en un SRI
lo es en todos. Por el contrario si la aceleraci´on ordinaria a es constante en alg´ un
SRI esto no implica que lo sea en todos. De hecho, a diferencia de la mec´anica
newtoniana, en relatividad especial la aceleraci´on ordinaria no es la misma en
todos los SRI.
30 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
2.6. Cuadrimomento
Por el momento introduciremos el cuadrimomento por medio de una defi-
nici´on dejando su justificaci´on para m´as adelante. Se llama cuadrimomento o
cuadrimpulso de una part´ıcula de masa m no nula al vector:
p ≡ mu . (2.39)
Es un cuadrivector pues nuevamente es el producto de un cuadrivector u y un
escalar m. N´otese que m tiene que ser independiente del sistema de referencia
para que p sea un cuadrivector, a veces se la denomina masa en reposo. Usaremos
masa y masa en reposo como sin´onimos.
Teniendo en cuenta 2.30 podemos expresar el cuadrimomento en t´erminos
de la velocidad ordinaria:
p = (mγ, mγv) . (2.40)
Las componentes espaciales dan, por el momento por definici´on, el momento
lineal, p = γmv, que difiere del newtoniano en el factor γ. La componente tem-
poral E = mγ la denominaremos energ´ıa pues para v ≪1 se tiene desarrollando
hasta segundo orden:
E = m
_
1 −v
2
_
−1/2
≃ m +
1
2
mv
2
(2.41)
que es la energ´ıa cin´etica de una part´ıcula en la mec´anica newtoniana salvo
constante. Podemos definir la energ´ıa cin´etica en relatividad por la expresi´on
E
cin
= E −m de forma que para v ≪1 tienda a mv
2
/2.
De las relaciones 2.31 y 2.39 se sigue que
p · p = −m
2
. (2.42)
Una forma alternativa de escribir esta relaci´on se obtiene usando la definici´on
de producto interno de donde p· p = −E
2
+ p
2
que al igualarla con 2.42 resulta
−E
2
+ p
2
= −m
2
, esto es:
E
2
= p
2
+ m
2
. (2.43)
Tambi´en de las relaciones E = γm y p = γ mv se sigue que:
p = Ev . (2.44)
Otra expresi´on que puede simplificar muchos c´alculos es la siguiente. Consi-
deremos que en un SRI, una part´ıcula posee un cuadrimomento p, mientras que
un segundo observador se mueve con velocidad u
obs
. Seg´ un 2.32: u
obs
= e
0 obs
,
donde e
0 obs
es el vector temporal de la base del SRMC de este segundo obser-
vador. Por tanto:
p · u
obs
= p · e
0 obs
, (2.45)
pero para dicho observador el momento de la part´ıcula tiene componentes, diga-
mos, p = (E
obs
, p
1
obs
, p
2
obs
, p
3
obs
) y su propio vector de la base e
0 obs
= (1, 0, 0, 0),
de forma que introduciendo la definici´on de producto escalar en el lado derecho
de 2.45 se tiene:
p · u
obs
= −E
obs
(2.46)
que es la relaci´on buscada. La energ´ıa de una part´ıcula medida por un obser-
vador arbitrario, E
obs
, puede determinarse en cualquier otro SRI mediante esta
expresi´on pues el producto interno es el mismo en todos los SRI.
2.7. ECUACI
´
ON DEL MOVIMIENTO 31
Part´ıculas de masa nula Para part´ıculas que viajan a la velocidad de la luz,
v = 1, se tiene γ → ∞ y debemos exigir que m = 0 para que ni la energ´ıa ni
el momento se vayan a infinito seg´ un la expresi´on 2.40. Sin embargo la relaci´on
2.44 es regular en el l´ımite v → 1, en ese caso v es un vector unitario en la
direcci´on del movimiento, v = ´ n y la ecuaci´ on toma la forma:
p = E ´ n cuando m = 0 . (2.47)
2.7. Ecuaci´on del movimiento
La generalizaci´ on de la segunda ley de Newton y de las leyes de conserva-
ci´on de la energ´ıa y del momento a la relatividad requiere de una justificaci´on
experimental. No obstante existen distintos argumentos te´oricos o heur´ısticos
que sugieren la forma que deben adoptar estas leyes. En todo caso los siguientes
requisitos son necesarios para cualquier generalizaci´ on: 1) Debe satisfacerse el
principio de relatividad de Einstein. 2) Para una part´ıcula libre se debe repro-
ducir la ley de la inercia. 3) Cuando v ≪1 las expresiones de dichas leyes deben
tender a las de la mec´anica newtoniana.
En las ´ ultimas secciones de este tema abordaremos el problema buscando la
forma que debe tener la lagrangiana en relatividad. Aqu´ı, con un planteamiento
m´as sencillo, introducimos la ley del movimiento como una ley emp´ırica que
dice que la interacci´on de una part´ıcula con el resto puede describirse por una
fuerza

F tal que:

F =
d p
dt
. (2.48)
Veamos que 2.48 cumple los 3 requisitos mencionados antes. Para comprobar
el punto 3 observemos que cuando v ≪ 1, se tiene γ → 1 y entonces p → mv,
que tiene la forma de la mec´anica cl´asica. Exigiendo que en el l´ımite v ≪ 1
la fuerza

F correspondiente a cada caso tambi´en adopte la forma newtoniana
vemos que 2.48 cumple el requisito 3.
Para comprobar el punto 1 escribiremos la ecuaci´ on del movimiento en t´ermi-
nos de cuadrivectores. Concretamente si introducimos la relaci´on dt = γdτ en
2.48 y la escribimos en forma de componentes resulta:
γF
i
=
dp
i

= m
du
i

= ma
i
, (2.49)
donde para obtener las dos ´ ultimas igualdades hemos usado 2.39 y 2.33 respec-
tivamente. Como el lado derecho corresponde a las componentes espaciales de
un cuadrivector, ma, el lado izquierdo tambi´en debe serlo. Definimos entonces
la cuadrifuerza f tal que f
i
= γF
i
de forma que la ecuaci´ on anterior puede
ponerse como:
f
i
=
dp
i

= m
du
i

= ma
i
. (2.50)
Que una vez encontrada la componente temporal resultar´a en:
f =
dp

= m
du

= ma. (2.51)
32 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
Para determinar f
0
partimos de la relaci´on 2.35, a · u = 0 . Entonces de 2.51 se
tiene que:
f · u = 0 , (2.52)
la cuadrifuerza y la cuadrivelocidad son ortogonales. Si usamos la relaci´on u =
(γ, γv) y la definici´on de producto interno para desarrollar la expresi´on 2.52
resulta −f
0
γ +

i
γf
i
v
i
= 0 de donde: f
0
=

i
f
i
v
i
, esto es f
0
=

i
γF
i
v
i
,
o bien f
0
= γv ·

F. Con las componentes espaciales que ten´ıamos de antes:
f = (γ

F · v , γ

F) . (2.53)
El hecho de que la ley del movimiento pueda escribirse como una relaci´on entre
cuadrivectores, concretamente como 2.51, implica que cumple el principio de
relatividad, pues estos son iguales en todos los SRI. Por tanto la ecuaci´ on del
movimiento cumple el punto de 1 de los requisitos dados al principio de esta
secci´ on.
El punto 2 es tambi´en inmediato de 2.51 pues una part´ıcula libre sin inter-
acci´on con el resto tiene f = 0 y obtenemos la ley de la inercia 2.37.
Es interesante notar que la componente temporal de 2.51 es una generali-
zaci´on de una conocida ecuaci´ on de la mec´anica cl´asica. Introduciendo 2.53 en
2.51 resulta:
γ

F · v =
dp
0

= γ
dp
0
dt
, (2.54)
y como p
0
= E, resulta:
dE
dt
=

F · v , (2.55)
es decir determina la potencia mec´anica.
2.8. Din´amica relativista
Recopilamos en esta secci´ on algunos resultados de la din´amica relativista
que merece comentar con cierto detalle.
Masa e inercia en relatividad especial. Si nos atenemos a la relaci´on 2.51
podemos decir que la masa (en reposo) m de una part´ıcula nos da la medida
de su inercia, es decir de cuanta fuerza hay que aplicarle para producir una
aceleraci´on determinada. Nada nuevo respecto a la mec´anica newtoniana. ¿Pero
seg´ un la relatividad no aumentaba la masa con la velocidad? A lo largo del curso
llamaremos masa a la constante m y por tanto la respuesta es no por definici´on.
Obviamente si defini´eramos la masa como γm la respuesta ser´ıa s´ı, pero como
intentaremos aclarar ahora: a) El aumento de la inercia con la velocidad es un
mero reflejo de la dilataci´on del tiempo. b) La masa γm no es en general la
constante de proporcionalidad entre la fuerza

F y la aceleraci´on a, es m´as, estas
en general ni siquiera son proporcionales.
Para entender el punto a consideremos un experimento hipot´etico donde se
mide el movimiento de algunos objetos dentro de una nave espacial. Supongamos
que estos cuerpos tiene una velocidad mucho menor que la de la luz respecto de
un observador en la nave pero que esta viaja a una velocidad pr´oxima a la de
la luz seg´ un la mide un observador en la Tierra. Entonces el astronauta dentro
2.8. DIN
´
AMICA RELATIVISTA 33
de la nave puede usar la ecuaci´ on newtoniana

F = ma para medir la inercia de
los objetos dentro de la nave. Para ´el la resistencia de los objetos al movimiento
es la misma que cuando estaba en tierra. Para un observador en la Tierra las
cosas son distintas pues la dilataci´on del tiempo hace que su tiempo ∆t sea
mayor que el de los objetos, ∆τ. As´ı, medido con relojes que “adelantan”, para
el observador en Tierra los objetos en la nave se mueven m´as lentamente que
para el astronauta y de ah´ı que pueda concluir que las cosas parecen ofrecer
m´as resistencia al movimiento.
Demostremos ahora el punto b. Para ello partimos de 2.48 e introducimos
la expresi´on p = γmv de forma que:

F = m
d(γv)
dt
= mγ
dv
dt
+ mv

dt
. (2.56)
Desarrollando el ´ ultimo t´ermino y operando un poco resulta finalmente:

F = mγ a +
dv
dt
mv
(1 −v
2
)
3/2
v . (2.57)
Vemos pues que los vectores tridimensionales

F y a no son en general paralelos.
Por tanto no se sigue una relaci´on de proporcionalidad entre ambos y no hay
una definici´on natural de “masa en movimiento”. Es m´as, como veremos en el
siguiente ejercicio, es posible encontrar casos particulares en que

F y a s´ı sean
paralelos pero resulten “masas en movimiento” distintas.
Ejercicio: Demu´estrese que en un movimiento rectil´ıneo, donde v || a, la ex-
presi´ on 2.57 se transforma en:

F =
m
(1 −v
2
)
3/2
a , (2.58)
mientras que en un movimiento circular uniforme, donde v cambia solo en di-
recci´ on pero no en m´odulo la ley del movimiento toma la forma:

F =
m
(1 −v
2
)
1/2
a . (2.59)
Conservaci´on del cuadrimomento. De acuerdo con el principio de rela-
tividad, las leyes de conservaci´ on generales deben ser tales en todos los SRI.
La relaci´on 2.8 garantiza que si todas las componentes de un cuadrivector se
conservan en un SRI entonces se conservan en todos. De aqu´ı se sigue que la
energ´ıa y el momento, al formar un ´ unico cuadrivector, pueden conservarse si
lo hacen a la vez. Sin embargo no puede conservarse uno solo de ellos, al menos
en todos los SRI.
Para ver esto de forma expl´ıcita escribamos como cambian la energ´ıa y el
momento ante las transformaciones de Lorentz. Usando 2.7 y teniendo en cuenta
que A
0
= p
0
= E se tiene:
_
¸
¸
_
¸
¸
_
E

= γE −γV p
1
p
1

= −γV E + γp
1
p
2

= p
2
p
3

= p
3
.
(2.60)
34 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
V y γ se refieren a la velocidad de K

respecto de K y por tanto son constantes;
no deben confundirse con las mismas cantidades pero referidas a las part´ıculas.
Teniendo en cuenta esto y tomando diferencias entre dos instantes:
_
¸
¸
_
¸
¸
_
∆E

= γ∆E −γV ∆p
1
∆p
1

= −γV ∆E + γ∆p
1
∆p
2

= ∆p
2
∆p
3

= ∆p
3
.
(2.61)
Si ahora suponemos, como ejemplo, que se conserva el momento lineal en todos
los SRI, ∆ p = ∆

p

= 0, resulta:
_
∆E

= γ∆E
0 = −γV ∆E ,
(2.62)
lo cual solo es posible si ∆E = ∆E

= 0 , es decir si tambi´en la energ´ıa se
conserva en todos los SRI. La ley de conservaci´ on del cuadrimomento es una
sola. En mec´anica cl´asica hay problemas en los que se puede suponer que una
se conserva y la otra no pero el resultado que hemos encontrado nos dice que
solo la conservaci´ on del cuadrimomento p = (E, p) tiene un sentido absoluto,
independiente del SRI considerado.
Cuadrimomento de un sistema de part´ıculas. En la siguientes secciones
encontraremos que para un sistema aislado de N part´ıculas interactuantes las
componentes del momento lineal vienen dadas por:
p
i
=
N

j=1
m
j
γ
j
v
i
j
+ p
i
int
, (2.63)
siendo p
i
int
un t´ermino de interacci´on. El ´ındice j se refiere a las masas y veloci-
dades de cada part´ıcula mientras que i se refiere a las 3 coordenadas espaciales.
El momento lineal de un sistema no es en general la suma de los momentos de
las part´ıculas, a diferencia de lo que ocurre en mec´anica cl´asica. Aclararemos
m´as adelante por qu´e ocurre esto. En la pr´actica el t´ermino p
i
int
es importante en
la electrodin´amica pero puede despreciarse en los procesos nucleares o colisiones
“instant´aneas”.
La energ´ıa de un sistema aislado de N part´ıculas interactuantes con energ´ıa
potencial interna U
int
viene dada por:
E =
N

j=1
m
j
γ
j
+ U
int
, (2.64)
Relaci´on entre la masa de un cuerpo y su energ´ıa. Para una part´ıcula
su energ´ıa y masa se relacionan por la expresi´on E = γm (v´ease 2.40 donde la
primera componente es la energ´ıa). Cuando hablamos de una part´ıcula no tiene
por qu´e ser una part´ıcula elemental, en realidad puede ser cualquier cuerpo
que en el problema concreto que estemos considerando pueda tratarse como
puntual. Podemos entonces por un lado considerar un cuerpo de masa M como
puntual, movi´endose con velocidad V y decir que su energ´ıa es E = γM, donde
γ = (1 − V
2
)
−1/2
, y por otro lado imaginar el mismo cuerpo compuesto de N
2.8. DIN
´
AMICA RELATIVISTA 35
part´ıculas interactuantes de masas m
j
. Con ello tambi´en ser´a de aplicaci´on 2.64.
Igualando ambas expresiones resulta:
M =

N
j=1
m
j
γ
j
+ U
int
γ
. (2.65)
En particular en el SRMC con V = 0 y por tanto γ = 1 se tiene:
M =
N

j=1
m
j
γ
j
+ U
int
(2.66)
estando ahora las velocidades v
j
y con ello los valores γ
j
referidos al SRMC.
La ecuaci´ on demuestra expl´ıcitamente que la masa total no es la suma de las
masas, algo de uso cotidiano en f´ısica nuclear donde sabemos que la energ´ıa de
ligadura causada por las fuerzas nucleares, U
int
< 0, disminuye la masa de un
n´ ucleo respecto de la suma de sus constituyentes. Por otro lado, teniendo en
cuenta que γ
j
aumenta si v
j
aumenta y seg´ un 2.66 vemos que un aumento en
la velocidad interna de las part´ıculas, es decir referidas al SRMC, aumenta la
masa. Un gas ideal que aumenta su temperatura porque se le comunica calor,
aumenta la velocidad de las mol´eculas y con ello su masa. Bien es verdad que
solo en algunas condiciones extremas este ejemplo de aumento de la masa es
apreciable.
Velocidad del Centro de Masas. Nuevamente consideremos que un siste-
ma de part´ıculas interactuantes puede verse como una sola part´ıcula a la que
podemos aplicar 2.44,

P = E

V , siendo

V la velocidad del sistema visto como
un todo. Esta ser´a, de forma natural, nuestra definici´on de velocidad del centro
de masas. Usando 2.63 y 2.64 vemos que:

V =

m
j
γ
j
v
j
+ p
int

m
j
γ
j
+ U
int
. (2.67)
Si las part´ıculas no interaccionan entre s´ı:

V =

m
j
γ
j
v
j

m
j
γ
j
=

p
j

E
j
. (2.68)
Cuando las part´ıculas viajen todas a velocidades mucho menores que las de
la luz, v
j
≪ 1, de forma que γ
j
→ 1 se recobra la conocida expresi´on de la
mec´anica cl´asica para la velocidad del centro de masas.
2
Para justificar las expresiones de la energ´ıa y el momento usaremos la mec´anica
lagrangiana. Empezaremos recordando su forma en la mec´anica cl´asica, luego obten-
dremos un principio extremal para la trayectoria de una part´ıcula libre en relatividad
especial y con ello la forma de la lagrangiana relativista. Entonces buscaremos las
cantidades que se conservan debido a la homogeneidad del espacio y el tiempo y con
ello encontraremos las expresiones correctas para el momento lineal y la energ´ıa.
2
Las partes en letra peque˜ na forman parte del curso pero pueden omitirse en una primera
lectura sin afectar a la comprensi´on del resto.
36 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
2.9. La segunda ley de Newton y el principio de m´ınima
acci´on
Como es sabido, la ley del movimiento en la mec´anica cl´asica puede enunciarse de
varias formas equivalentes. La m´as conocida es la segunda ley de Newton:

F = ma . (2.69)
Una forma alternativa de la ley del movimiento en la mec´anica cl´asica es mediante
las ecuaciones de Lagrange. En general esta suele expresarse en t´erminos de coor-
denadas generalizadas qi y sus derivadas temporales ˙ qi representando i los distintos
grados de libertad del sistema. Para nuestros prop´ositos ser´a suficiente con considerar
un sistema aislado de N part´ıculas con 3N grados de libertad, para el que usaremos
coordenadas cartesianas con la notaci´on xi, i = 1, . . . 3N para las coordenadas: (x1,
x2, x3) para la primera part´ıcula, (x4, x5, x6) para la segunda, etc. y vi para las
componentes de las velocidades. Las ecuaciones de Lagrange pueden escribirse como:
d
dt
_
∂L
∂vi
_

∂L
∂xi
= 0 , i = 1, . . . 3N . (2.70)
donde L =

i
(miv
2
i
/2) − U, siendo U la energ´ıa potencial. De la expresi´on 2.70 se
sigue inmediatamente que a˜ nadir una constante a la lagrangiana no afectar´ıa en nada
a los resultados.
3
Una tercera forma de escribir la ley del movimiento es mediante un principio ex-
tremal como el principio de Hamilton para la acci´on. Concretamente para un sistema
de N part´ıculas que ocupa posiciones x
1
i
en t1 y x
2
i
en t2 la trayectoria entre los dos
puntos es la que hace un extremal la integral:
S =
_
t
2
t
1
L(xi, vi, t)dt , (2.71)
en el sentido de que δS = 0 ante peque˜ nos cambios en la trayectoria entre los dos
puntos fijos. Por comodidad lo llamaremos principio de la m´ınima acci´on o de Hamilton
indistintamente.
Para una lagrangiana dada, el principio de m´ınima acci´on y las ecuaciones de
Lagrange son matem´aticamente equivalentes. Para que a su vez sean iguales a la se-
gunda ley de Newton es necesario usar la lagrangiana espec´ıfica de la mec´anica cl´asica,
L =

i
(miv
2
i
/2) −U.
2.10. La Lagrangiana en relatividad especial
Volvamos a la relatividad especial. Consideremos el movimiento de una part´ıcula
cualquiera, acelerada o no. Sabemos que su tiempo propio entre dos instantes t1 y t2
viene dado por la ecuaci´on 1.33:
∆τ =
_
t
2
t
1
_
1 −v(t)
2
dt ≤ ∆t . (2.72)
Recordemos que ∆t es el tiempo medido en cualquier SRI. Recordemos tambi´en del
tema 1 que cuando la trayectoria es cerrada como en la figura 1.6 (paradoja de los
gemelos), el tiempo ∆t se mide con un solo reloj y por tanto, en ese caso excepcional,
es tambi´en tiempo propio. Recobremos la ecuaci´on 1.34. Una part´ıcula libre puede
permanecer en reposo respecto de un observador inercial as´ı que podemos escribir
dicha ecuaci´on como:
∆τ(part´ıcula con trayectoria cerrada) < ∆τ(part´ıcula libre en reposo) . (2.73)
3
De forma m´as general es f´acil ver que si L cumple 2.70 entonces tambi´en lo hace L+df/dt
siendo f una funci´on arbitraria del tiempo.
2.8. DIN
´
AMICA RELATIVISTA 37
Figura 2.3: Trayectorias cerradas y representaci´on en un diagrama espacio-
temporal.
En la figura 2.3 hacemos una representaci´on gr´afica del mismo problema pero ahora
en el lado derecho incluimos un diagrama espacio-temporal. La representaci´on es en
el sistema de referencia del observador en reposo. Los sucesos partida A y llegada B
coinciden en el mismo punto espacial para una trayectoria cerrada, tal y como se indica
en la gr´afica izquierda, pero en el diagrama espacio-temporal ambos sucesos aparecen
como dos puntos separados aunque con igual x seg´ un los mide el observador en reposo.
La l´ınea de universo ℓ1 corresponde al observador inercial en reposo y la ℓ a cualquier
part´ıcula acelerada.
Seg´ un 2.73, el tiempo propio entre los sucesos A y B es m´aximo para una part´ıcula
libre en reposo. Esto es un principio extremal que podemos escribir en forma de integral
trivialmente:
_
B
A
dτ(part´ıcula con trayectoria cerrada) <
_
B
A
dτ(part´ıcula libre en reposo) .
(2.74)
y decir entonces que la integral −
_
B
A
dτ es m´ınima para una part´ıcula libre en reposo.
Si multiplicamos por una constante positiva cualquiera, α, el resultado no cambia:
S = −α
_
B
A
dτ es m´ınima para una part´ıcula libre en reposo.
La desigualdad 2.74 involucra solo tiempos propios y no depende del SRI usado.
Por tanto si es m´ınima en un SRI lo ser´a en todos. No obstante los sucesos A y
B que ocurr´ıan en el mismo lugar en el SRI considerado originalmente, podr´an estar
separados espacialmente en otros SRI, es decir en general la trayectoria no ser´a cerrada,
depender´a del SRI considerado. La ´ unica restricci´on es que puesto que originalmente
usamos para el lado derecho de 2.74 una ´ unica part´ıcula libre para medir tiempos
propios en A y B, el intervalo entre ellos cumple ∆s
2
= −∆τ
2
< 0, es decir es de tipo
temporal. En definitiva, entre dos sucesos separados temporalmente A y B, la integral
S = −α
_
B
A
dτ (2.75)
con α > 0 es m´ınima para una part´ıcula libre.
Para cualquier SRI que mida tiempo coordenado t podemos usar la ecuaci´on 1.32
de forma que la integral anterior puede ponerse como
S = −α
_
t
B
t
A
_
1 −v
2
dt (2.76)
38 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
siendo tA y tB los tiempos coordenados de los sucesos A y B. Este principio extremal
es igual que 2.71 si identificamos la lagrangiana de una part´ıcula libre con:
L = −α
_
1 −v
2
. (2.77)
Para determinar la constante α observemos que cuando v ≪ 1 debemos recobrar
la expresi´on cl´asica para la lagrangiana. Tomando v →0 en 2.77 y recordando que si
x ≪1, se tiene en primer orden (1 + x)
n
≃ 1 + nx resulta:
L →−α
_
1 −
v
2
2
_
= α
v
2
2
−α. (2.78)
Para compararla con la expresi´on cl´asica, L = mv
2
/2, debemos recordar que la lagran-
giana siempre puede contener una constante arbitraria. Con ello vemos que α = m.
Introduciendo este valor en 2.77 encontramos que la lagrangiana de una part´ıcula libre
es:
L = −m
_
1 −v
2
. (2.79)
Lagrangiana de un sistema de part´ıculas. Para sistemas no interactuantes
la lagrangiana total es la suma de las lagrangianas de las part´ıculas. Esto se sigue
de la propia linealidad de las ecuaciones. Si L1(x
1
i
, v
1
i
, t) y L2(x
2
i
.v
2
i
.t) cumplen las
ecuaciones 2.70 por separado tambi´en lo har´a la suma L = L1 +L2 . En general para
N part´ıculas no interactuantes podemos escribir:
L = −
N

j=1
mj
_
1 −v
2
j
. (2.80)
En mec´anica cl´asica la interacci´on entre part´ıculas puede describirse por una fun-
ci´on que resulta ser la energ´ıa potencial (cambiada de signo). En relatividad, de forma
m´as general introducimos un t´ermino Lint tal que la lagrangiana total tenga la forma:
L = −
N

j=1
mj
_
(1 −v
2
j
) +Lint(xi, vi, t) . (2.81)
2.11. Conservaci´on del momento lineal
Consideremos dos sistemas de part´ıculas id´enticos, uno desplazado una cantidad
infinitesimal δε respecto del otro, tal y como se muestra en la figura 2.4. Escribamos
la lagrangiana agrupando las coordenadas (xj, yj, zj) y velocidades de cada part´ıcula,
L = L(xj, vj) con j = 1, . . . , N. La diferencia de lagrangianas debido al peque˜ no
desplazamiento anterior viene dada por:
δL =
_
N

j=1
∂L
∂xj
_
δεx +
_
N

j=1
∂L
∂yj
_
δεy +
_
N

j=1
∂L
∂zj
_
δεz . (2.82)
Conforme a 2.81 una perturbaci´on en las coordenadas pero no en las velocidades
solo puede afectar a la lagrangiana si cambia Lint . En presencia de alg´ un campo
externo, como por ejemplo un campo el´ectrico que aumente de derecha a izquierda,
este t´ermino puede ser muy distinto en los sistemas representados en la figura 2.4. Pero
para un sistema aislado, en ausencia de campos externos, la situaci´on es diferente. Un
ejemplo de la mec´anica cl´asica es si se trata de una energ´ıa potencial electrost´atica,
entonces depender´a de la distancia entre part´ıculas pero no de sus posiciones absolutas.
En relatividad el t´ermino Lint para un campo electromagn´etico es m´as complicado pero
de una forma totalmente general, si admitimos que en los SRI el espacio es homog´eneo,
este t´ermino no puede cambiar al desplazar todo el sistema en su conjunto pues de
2.8. DIN
´
AMICA RELATIVISTA 39
Figura 2.4: Esquema para obtener la conservaci´ on del momento lineal a partir de
la homogeneidad del espacio. Consideramos dos sistemas de part´ıculas id´enticos
uno desplazado una peque˜ na cantidad δε respecto del otro.
lo contrario experimentos iguales dar´ıan resultados distintos en cada sitio. Por tanto
δL = 0 ante este tipo de desplazamientos para sistemas aislados y la ecuaci´on anterior
se convierte en:
_
N

j=1
∂L
∂xj
_
δεx +
_
N

j=1
∂L
∂yj
_
δεy +
_
N

j=1
∂L
∂zj
_
δεz = 0 . (2.83)
Pero el desplazamiento infinitesimal δε puede hacerse en cualquier direcci´on. Si por
ejemplo tomamos δεy = δεz = 0 deber´a anularse el primer sumatorio, lo cual solo
es posible si se anula el t´ermino entre par´entesis. De forma similar concluimos que
tambi´en deben anularse los otros dos sumatorios:
N

j=1
∂L
∂x
i
j
= 0 , i = 1, 2, 3 . (2.84)
Usando las ecuaciones de Lagrange 2.70 esta expresi´on puede ponerse como:
d
dt
N

j=1
∂L
∂v
i
j
= 0 , i = 1, 2, 3 . (2.85)
Definimos la componente del momento lineal del sistema en la direcci´on x
i
por la
cantidad:
p
i

N

j=1
∂L
∂v
i
j
. (2.86)
De 2.85 y esta definici´on se sigue que para un sistema aislado:
dp
i
dt
= 0 . (2.87)
que nos dice que las componentes espaciales del momento lineal se conservan.
40 CAP
´
ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA
Momento lineal de un sistema de part´ıculas. Para una sola part´ıcula libre
la expresi´on 2.86 se reduce a:
p
i
=
∂L
∂v
i
. (2.88)
Considerando la lagrangiana 2.79 y teniendo en cuanta que v
2
=

i
(v
i
)
2
se tiene:
p
i
=
∂L
∂v
i
= −
m
2
_
1 −v
2
_
−1/2
(−2v
i
) = mγv
i
(2.89)
que coincide con las componentes espaciales de 2.40, recobrando as´ı la definici´on previa
que ten´ıamos, al menos para estas componentes del cuadrimomento.
Para un sistema de part´ıculas no interactuante la lagrangiana viene dada por 2.80
y con ello las componentes espaciales del momento lineal por:
p
i
=
∂L
∂v
i
=
N

j=1
mjγjv
i
j
(2.90)
Si las part´ıculas interaccionan las componentes espaciales del momento lineal in-
cluyen un t´ermino de interacci´on, pues seg´ un 2.81 resulta:
p
i
=
∂L
∂v
i
=
N

j=1
mjγjv
i
j
+
∂Lint
∂v
i
. (2.91)
El ´ ultimo t´ermino se anula cuando Lint no dependa de las velocidades. Esta es la si-
tuaci´on usual en mec´anica cl´asica, de donde resulta que el momento lineal es aditivo
incluso cuando hay interacci´on entre las part´ıculas a diferencia de lo que ocurre con
la energ´ıa. Pero esta aproximaci´on no es siempre adecuada en relatividad, particular-
mente en la electrodin´amica. En general podemos escribir:
p
i
=
N

j=1
mjγjv
i
j
+ p
i
int
. (2.92)
2.12. Conservaci´on de la energ´ıa
Si tenemos un campo externo, digamos un campo el´ectrico, y este cambia con el
tiempo, las part´ıculas cargadas que entren en el campo en instantes distintos descri-
bir´an trayectorias distintas. Consideremos por el contrario un sistema de part´ıculas
aislado. Por la homogeneidad del tiempo en los SRI, el resultado de cualquier ex-
perimento debe ser el mismo independientemente del instante en que se inicie. Para
garantizar esto la lagrangiana debe poder expresarse sin que dependa expl´ıcitamente
del tiempo, de lo contrario dos sistemas de part´ıculas con id´enticas posiciones y velo-
cidades en instantes iniciales distintos tendr´ıan lagrangianas distintas y las part´ıculas
describir´ıan trayectorias distintas.
El cambio en la lagrangiana, que volvemos a escribir en t´erminos de los grados de
libertad, L = L(xi, vi) con i = 1, . . . , 3N, viene dado por:
dL
dt
=
3N

i=1
∂L
∂xi
dxi
dt
+
3N

i=1
∂L
∂vi
dvi
dt
(2.93)
donde al no depender L expl´ıcitamente del tiempo no hemos incluido la derivada
∂L/∂t . Usando las ecuaciones de Lagrange 2.70 para cambiar el primer t´ermino del
lado derecho resulta:
dL
dt
=
3N

i=1
d
dt
_
∂L
∂vi
_
vi +
3N

i=1
∂L
∂vi
dvi
dt
. (2.94)
2.8. DIN
´
AMICA RELATIVISTA 41
Agrupando t´erminos y luego sacando la derivada del sumatorio:
dL
dt
=
3N

i=1
d
dt
_
∂L
∂vi
vi
_
=
d
dt
_
3N

i=1
∂L
∂vi
vi
_
(2.95)
Pasando todo al mismo miembro:
d
dt
_
3N

i=1
∂L
∂vi
vi −L
_
= 0 . (2.96)
Por tanto para un sistema aislado se conserva la cantidad:
E ≡
3N

i=1
∂L
∂vi
vi −L . (2.97)
Energ´ıa de un sistema de part´ıculas. Para una part´ıcula libre la expresi´on
2.97 se reduce a:
E =
3

i=1
∂L
∂v
i
v
i
−L , (2.98)
donde ahora el ´ındice i se refiere solo a las tres componentes de la velocidad. Conside-
rando la lagrangiana 2.79 y teniendo en cuenta 2.89 resulta:
E =
3

i=1
∂L
∂v
i
v
i
+ m
_
1 −v
2
=
3

i=1
p
i
v
i
+ m
_
1 −v
2
. (2.99)
Usando nuevamente 2.89 y 2.29 se tiene entonces:
E =
3

i=1
mγ(v
i
)
2
+ mγ
−1
= mγv
2
+ m
_
1 −v
2
= γm (2.100)
que coincide con la componente temporal del cuadrimomento dada en 2.40.
Para un sistema de part´ıculas no interactuante la lagrangiana viene dada por 2.80.
Usando 2.97 encontramos para la energ´ıa del sistema:
E =
N

j=1
γjmj (2.101)
Si las part´ıculas interaccionan la lagrangiana 2.81 incluyen un t´ermino adicional. Para
calcular la contribuci´on de este t´ermino a la energ´ıa, tenemos en cuenta que 2.97 es
lineal en la lagrangiana y por tanto ser´a un sumando de la forma:
Uint =
3N

i=1
∂Linter
∂vi
vi −Linter (2.102)
de forma que:
E =
N

j=1
mjγj + Uint . (2.103)
N´otese que solo si Linter no depende de las velocidades, como suele ser el caso en la
mec´anica cl´asica, el propio Linter coincidir´a con la energ´ıa potencial cambiada de signo.
42 CAP
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ITULO 2. RELATIVIDAD ESPECIAL: DIN
´
AMICA