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El Principito y el Bebedor

(El Principito llega a un nuevo planeta, se encuentra con un bebedor que está lleno 
de botellas)

Principito — ¿Qué haces ahí? 

Bebedor — ¡Bebo!

Principito — ¿Por qué bebes? 

Bebedor —Para olvidar.

Principito — ¿Para olvidar qué?

Bebedor —Para olvidar que siento vergüenza.

Principito — ¿Vergüenza de qué?

Bebedor — ¡Vergüenza de beber! 
(El Principito se marcha)
Principito:"No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas".

El Principito y el Hombre de Negocios
(El Principito llega al planeta habitado por un Hombre de Negocios)

Principito -¡Buenos días! Su cigarro se ha apagado.

Hombre -Tres y dos cinco.¡Buenos días! Quince y siete veintidós. No tengo tiempo de
encenderlo. Suma quinientos un millones treinta y uno.

Principito-¿Quinientos millones de qué?

Hombre - ¿Estás ahí todavía? ¡He trabajado tanto, no me entretengo en tonterías! Dos y
cinco siete...

Principito -¿Quinientos millones de qué?

Hombre -Desde hace cincuenta años sólo me han molestado tres veces. La primera, hace
veintidós años, un abejorro que había caído. La segunda vez por una crisis de
reumatismo. Y la tercera vez... ¡es ésta! Quinientos un millones...

Principito -¿Millones de qué?


Hombre -De esas cosas brillantes que se ven en el cielo.

Principito -¡Ah! ¿Estrellas? ¿Y qué haces tú con quinientos millones de estrellas?

Hombre -Nada. Las poseo.

Principito -Yo he visto un rey que...

Hombre -Los reyes no poseen nada... Reinan.

Principito -¿Y cómo es posible poseer estrellas?

Hombre-¿De quién son las estrellas?

Principito -No sé. . . De nadie.

Hombre -Entonces son mías.

Principito -Eso es verdad ¿y qué haces con ellas?

Hombre -Las administro. Es algo difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio!

Principito - Si soy dueño de una flor, puedo cortarla y llevármela. ¡Pero tú no puedes
llevarte las estrellas!

Hombre -Pero puedo colocarlas en un banco.

Principito -Yo tengo una flor a la que riego todos los días y tres volcanes. Es útil para mis
volcanes y para mi flor que yo las posea. Pero tú, tú no eres nada útil para las
estrellas...

Principito : "Las personas mayores, decididamente, son extraordinarias", se decía a sí


mismo con sencillez durante el viaje.

El Principito y el Rey
(Llega el Principito. El rey estaba sentado sobre un trono muy sencillo)
Rey — ¡Ah, aquí tenemos un súbdito!

Principito -¿Cómo me reconoce si nunca me ha visto?

Rey—Aproxímate para que te vea mejor. (El Principito bosteza)

Rey —La etiqueta no permite bostezar en presencia del rey. Te lo prohíbo.

Principito —No lo he podido evitar; apenas he dormido...


Rey —Entonces, te ordeno que bosteces. ¡Vamos, te lo ordeno!

Principito —Ya no tengo ganas...¿Puedo sentarme?

Rey —Te ordeno sentarte.

Principito—Señor, perdóneme si le pregunto...

Rey —Te ordeno que me preguntes.

Principito —Señor ¿sobre quién ejerce su poder?

Rey — Sobre todo eso. . .

Principito—Me gustaría ver una puesta de sol. Ordénele al sol que se


ponga...

Rey —Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una
mariposa y no éste no cumpliera la orden ¿la culpa sería mía o de él?

Principito —La culpa sería de usted.

Rey —Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede
dar.

Principito— ¿Entonces…mi puesta de sol?

Rey —Tendrás tu puesta de sol. La exigiré. Pero, esperaré las condiciones.

Principito — ¿Y cuándo será eso?

Rey —¡Ejem,ejem!—con un calendario—, será hacia...será hacia las siete.


Ya verás cómo se me obedece.

Principito —Ya no tengo nada que hacer aquí. Me voy.

Rey —No partas, no te vayas y te hago ministro.

Principito — ¿Ministro de qué?

Rey — ¡De... de justicia!

Principito — ¡Pero si aquí no hay nadie a quien juzgar!

Rey —Te juzgarás a ti mismo. Es lo más difícil. Si te juzgas rectamente es


que eres un verdadero sabio.

Principito —Yo puedo juzgarme a mí mismo en cualquier parte.


Rey —¡Ejem! Creo que en alguna parte del planeta vive una rata vieja. Tú la
podrás juzgar. La condenarás a muerte de vez en cuando y la
indultarás en cada juicio para conservarla, ya que no hay más que
una.

Principito—No me gusta condenar a muerte a nadie. Creo que me voy.

Rey — ¡Te nombro mi embajador!

Principito: "Las personas mayores son muy extrañas"

El Principito y el Vanidoso

( El principito llega a este nuevo planeta, se encuentra con el


vanidoso arreglándose)

Vanidoso— ¡Ah! ¡Ah! ¡Un admirador viene a visitarme!

Principito— ¡Buenos días! ¡Qué sombrero tan raro tiene!

Vanidoso—Es para saludar a los que me aclaman. Desgraciadamente


nunca pasa nadie por aquí.

Principito — ¿Ah, sí?

Vanidoso—Golpea tus manos una contra otra.

(El principito aplaudió. El vanidoso lo saludó varias veces levantando


el sombrero)

Principito — ¿Qué hay que hacer para que el sombrero se caiga?


(el vanidoso no lo oyó)

Vanidoso — ¿Tú me admiras mucho, verdad?

Principito — ¿Qué significa ‘admirar’?

Vanidoso —Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más


bello, el mejor vestido, el más rico y el más
inteligente del planeta.

Principito — ¡Si tú estás solo en tu planeta!

Vanidoso — ¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras!

Principito — ¡Bueno! Te admiro, pero ¿para qué te sirve?


(Se marcha)
Principito: "Decididamente, las personas mayores son muy
extrañas".

El Principito y el Zorro
(El Principito llega a la Tierra y se encuentra con el Zorro)

Zorro—¡Buenos días!
Principito—¡Buenos días! ¿Quién eres tú? 
Zorro—Soy un zorro.
Principito—Ven a jugar conmigo, ¡estoy tan triste!
Zorro—No puedo, no estoy domesticado.
Principito—¿Qué significa "domesticar"?
Zorro—Tú no eres de aquí ¿qué buscas?
Principito—A los hombres ¿Qué significa "domesticar"?
Zorro—Los hombres tienen escopetas y cazan. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas 
gallinas?
Principito—Busco amigos ¿Qué significa "domesticar"?
Zorro—Es una cosa ya olvidada, significa "crear vínculos... "
Principito— ¿Crear vínculos?
Zorro—Efectivamente. Si tú me domesticas, tú serás para mí único en el mundo, yo 
seré para ti único en el mundo...
Principito—Comprendo. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
Zorro—Es posible, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
Principito—¡No es en la Tierra! Es otro planeta.
Zorro—Pero, por favor... domestícame. 
Principito—Quisiera, pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer 
muchas cosas.
Zorro—Sólo se conoce bien lo que se domestica. Los hombres compran todo en las 
tiendas, pero ahí no venden amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
Principito—¿Qué debo hacer?
Zorro—Debes tener mucha paciencia. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, yo 
te miraré y tú no me dirás nada. Pero cada día podrás sentarte un poco más 
cerca.
Principito­ Debo marcharme
Zorro—¡Ah! , lloraré.
Principito—Tuya es la culpa, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te 
domestique...
Zorro—Ciertamente. Pero he ganado. Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es 
única en el mundo. 

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