Fray Luis de Granada

Vita Christi

Un breve sumario de los principales misterios de la vida de Cristo.
Preámbulo para antes de la Vida de Cristo Fray Luis de Granada

Al cristiano lector El tratado precedente, cristiano lector, sirve para el uso de la oración vocal, la cual con palabras umildes y devotas abla y ne!ocia con "ios.
 Esta manera de orar, entre otros muc os provec os #ue tiene, uno y muy principal es, ser un !rande est$mulo y incentivo de devoción, cuando más derramado y %r$o está nuestro cora&ón.
 Por#ue como 'l sea tan malo de reco!er en este tiempo, por el distraimiento de los pensamientos, no tenemos entonces otro más %ácil remedio #ue ape!arlo a las palabras de "ios, #ue son como unas brasas y saetas encendidas, para #ue con ellas se encienda y despierte a devoción.
 (as el tratado presente servirá al uso de la oración mental, #ue se ace con lo $ntimo del cora&ón, en la cual entreviene la consideración de las cosas celestiales, #ue es la principal causa de la devoción, como dice el santo "octor).
 "e manera #ue as$ como los ni*os unas veces andan en pies a+enos, y otras, cuando ya son mayores, en los suyos proprios, as$ el siervo de "ios debe tratar en la oración con ,l, unas veces con palabras a+enas, pronunciándolas con toda devoción, y otras con las suyas propias, #ue es con las #ue su devoción o su necesidad le ense*are.
 En esta cuenta entra el e+ercicio de la consideración de las cosas divinas, #ue es el proprio pasto y mantenimiento de nuestra ánima.
 - entre otras muc as cosas #ue ay #ue considerar, una de las más principales es la vida y pasión de Cristo, #ue es universalmente provec osa para todo !'nero de personas, as$ principiantes como per%ectas.
 Por#ue 'ste es el árbol de vida #ue está en medio del para$so de la .!lesia, donde ay ramas altas y ba+as, las altas para los !randes, #ue por a#u$ suben a la contemplación de la bondad, caridad, sabidur$a, +usticia y misericordia de "ios, y las ba+as para los pe#ue*os, #ue por a#u$ contemplan la !rande&a de los dolores de Cristo y la %ealdad de sus pecados, para moverse a dolor y compasión.
 Este es uno de los más propios e+ercicios del verdadero cristiano, andar siempre en ) /A012 12(3/ "E A4U.02, Summa Theologiae, ...., #.
 56, a.
 7.


pos de Cristo, y se!uir al Cordero por do#uiera #ue va.
 - esto es lo #ue .sa$as nos ense*ó cuando, se!8n la translación caldea, di+o #ue los +ustos y los %ieles ser$an la cinta de las renes de Cristo, y #ue andar$an siempre al derredor de 'l6.
 Lo cual espiritualmente se ace cuando el verdadero siervo de Cristo nunca se aparta de ,l, ni le pierde +amás de vista, acompa*ándole en todos sus caminos, meditando en todos los pasos y misterios de su vida sant$sima.
 Por#ue verdaderamente no es otra cosa Cristo, para #uien tiene sentido espiritual, sino como dice la Esposa, un suav$simo bálsamo derramado79 el cual, en cual#uier paso #ue le mir'is, está siempre ec ando de s$ olor de santidad, de umildad, de caridad, de devoción, de compasión, de mansedumbre y de todas las virtudes.
 "e donde nasce #ue as$ como el #ue tiene por o%icio tratar o traer siempre en las manos cosas olorosas, anda siempre oliendo a a#uello #ue trata, as$ el cristiano #ue de esta manera trata con Cristo, viene por tiempo a oler al mismo Cristo, #ue es, a parescerse con Cristo en la umildad, en la caridad, en la paciencia, obediencia y en las otras virtudes de Cristo.
 Pues para este e%ecto se escribió este presente tratado, #ue es de los principales pasos y misterios de la vida de Cristo, poniendo brevemente al principio de cada uno la istoria de a#uel paso, y despu's apuntando con la misma brevedad al!unas piadosas consideraciones sobre 'l, para abrir el camino de la meditación al ánima devota.
 "e las cuales, unas sirven para despertar la devoción, otras para la compasión, otras para la imitación de Cristo, y otras para su amor, y para el a!radecimiento de sus bene%icios, y para otros propósitos seme+antes.
 .mit' en este tratado a otro #ue /.
 :uenaventura i&o, llamado 3rbol de la Vida del Cruci%icado;, #ue para este mismo e%ecto por este santo "octor %ue compuesto, y p8selo as$ en este breve compendio, para #ue pudiese traerse en el seno lo #ue debe siempre andar en el cora&ón, y as$ pudiese el ombre decir con la esposa de los Cantares9 (anonico de mirra es mi amado para m$, entre mis pec os morará<.
 Al cabo, despu's de la subida del /e*or al cielo, puse la venida a +uicio, y la !loria del para$so, y las penas del in%ierno, y el camino para lo uno y para lo otro, #ue es la muerte, tratando de la memoria de ella, #ue son las cuatro postrimer$as en #ue el ombre debe siempre pensar para no pecar.
 - despu's declar' brevemente de la manera #ue el ombre se ab$a de aber en estos santos e+ercicios.
 (as antes #ue descendamos a tratar en particular de estos misterios, #uise poner un breve preámbulo del misterio de la encarnación de Cristo, #ue ayuda muc o para la consideración y inteli!encia de su vida sant$sima.
 Comienza un breve sumario de los principales misterios de la vida de Cristo Preámbulo para antes de la vida de cristo,en el cual se trata del misterio inefablede su encarnación Acerca del ine%able misterio de la encarnación del =i+o de "ios, la primera y principal cosa #ue ay #ue presuponer y considerar, es la !rande&a de la bondad y 6 C%.
 .s )), <.
 7 C%.
 Ct ), 6.
 ; U:E>1.02 "E CA/ALE, Arbor vitae Crucifixi. < Ct ), )6.


sabidur$a de "ios, #ue resplandece en la conveniencia de este medio #ue esco!ió para nuestra salud.
 "el bienaventurado san Au!ust$n se escribe #ue al principio de su conversión no se artaba de contemplar con una maravillosa dulcedumbre la alte&a de este conse+o #ue la divina sabidur$a ab$a esco!ido para encaminar la salud del lina+e umano?.
 Pues #uien #uisiere sentir al!o de lo #ue este /anto sent$a, debe traba+ar por entender el abismo de la sabidur$a #ue en este divino misterio está encerrada.
 Para lo cual convendrá tomar este misterio desde sus primeros principios.
 Pues para esto considera primeramente #ue ay "ios9 lo cual es una verdad tan evidente, aun en lumbre natural, #ue no ay nación en el mundo, por bárbara #ue sea, #ue no cono&ca ser as$, aun#ue no sepa cuál sea el verdadero "ios.
 - si pre!untas #u' cosa sea "ios, eso no se puede e@plicar con palabras, sino con%esando #ue "ios es una bondad, sabidur$a y ermosura in%inita, principio y %in de todas las cosas, criador, !obernador, /e*or y padre de todo el universo, y una cosa tan !rande, #ue nin!una otra se puede pensar mayor ni me+or, ni a #uien el ombre est' más obli!ado.
 Lo se!undo, piensa consecuentemente #ue nin!una cosa ay deba+o del cielo más +usta ni más debida #ue amar, temer, servir y obedecer a este /e*or, y vivir con%orme a su sant$sima voluntad.
 ,sta es la cosa más obli!atoria, más necesaria, más onesta, más onrosa, más provec osa y más ermosa de todas cuantas ay y puede aber en el mundo, y la #ue por más millares de t$tulos es debida, como está claro no sólo en lumbre de %e, sino tambi'n de ra&ón, como lo con%iesan todas las naciones del mundo.
 Lo tercero, considera pro%undamente cuán in ábil #uedó el ombre por la ca$da de nuestros primeros padres para cumplir con esta obli!ación, cuán cie!o, cuán en%ermo, cuán sensual, cuán terreno, cuán %ácil para los vicios y cuán pesado para las virtudes, cuán apetitoso para las cosas sensuales, cuán des!ustoso para las espirituales, cuán cuidadoso de las cosas de esta vida, cuán descuidado para las de la otra, cuán a%icionado a su cuerpo, cuán olvidado de su ánima, cuán sol$cito por lo presente, #ue es momentáneo, y cuán descuidado de lo %uturo, #ue es eterno, cuánta cuenta tiene con los ombres, cuán poca o nin!una con "ios.
 - la causa de todos estos males %ue aber o%endido y indi!nado contra s$ a "ios, y aberse por su propia culpa entre!ado al enemi!o.
 Lo cuarto, considera cuán conveniente cosa era #ue socorriese "ios al ombre en esta tan !rande necesidad.
 Por#ue si es vo& de toda la %iloso%$a #ue el Autor de la naturale&a no %alta en las cosas necesarias, pues vemos #ue ni en la tierra, ni en la mar, ni en el aire ay animal, ni !usano, ni !usarapito, por pe#ue*o #ue sea, a #uien %alte la divina providencia, Acómo ab$a de %altar a la más e@celente de todas sus criaturas, y en la mayor de todas sus necesidadesB - demás de esto, si el ombre por malicia a+ena ab$a sido derribado, ra&ón era #ue la virtud a+ena ayudase a #uien la maldad a+ena tanto desayudó, por#ue as$ %uese el ombre tan capa& de bien como de mal, pues le pod$a ayudar lo uno, como le pudo desayudar lo otro.
 Lo #uinto, mira tambi'n #ue para #ue este remedio y socorro %uese más bien encaminado, conven$a #ue viniese por le ministerio de uno.
 Por#ue as$ como %ue uno el #ue destruyó a todos, as$ tambi'n conven$a #ue uno %uese el #ue salvase a todos9 y as$ como uno %ue el destruidor del !'nero umano, as$ otro %uese su reparador, para #ue por ? /.
 AGU/1.0, Confesiones .C, )9 PL 76, D?7.


el camino #ue ab$a venido la dolencia, por ese mismo viniese la medicina.
 - demás de esto, por#ue esta orden !uarda "ios en todo este universo, #ue en cada lina+e de cosas aya una nobil$sima #ue sea como cabe&a de todas las otras, la cual in%luya y comuni#ue su virtud a todas ellas y sea causa de toda la per%ección #ue ay en ellas, como vemos en el sol, #ue es causa de toda la lu& #ue ay en las estrellas, y en el primer cielo #ue se mueve, #ue es causa de todos los otros movimientos del mundo.
 Pues con%orme a esto conven$a #ue en el lina+e de las cosas santas ubiese un sumamente santo #ue las santi%icase a todas y %uese causa de la santidad de todas.
 1en$amos, pues, necesidad de un tal santo, #ue nos santi%icase, de un salvador #ue nos salvase, de un padre #ue nos reen!endrase, de un rey #ue nos de%endiese, de un sacerdote #ue por nosotros ro!ase, y de un sacri%icio #ue por nosotros se o%reciese, de un reconciliador #ue nos iciese ami!os con "ios, y de un %iel abo!ado y medianero #ue por nosotros entreviniese.
 Pues si de todos estos t$tulos y de todos estos o%icios y bene%icios ten$a necesidad del ombre, #ue con tantas in abilidades y man#ueras ab$a #uedado, A#ui'n pudiera suplir me+or todas estas %altas, y soldar todas estas #uiebras, y curar todas estas lla!as, y acer todos estos o%icios, y ser medianero entre "ios y los ombres, #ue A#u'l #ue +untamente era "ios y ombre, tan ami!o de los ombres, por#ue era verdaderamente ombre, y tan ami!o de "ios, por#ue era verdaderamente ombre, y tan ami!o de "ios, por#ue era verdadero "ios, tan ábil para deber, pues era del lina+e del ombre culpado, y tan poderoso para pa!ar, pues era "ios todopoderosoB Claro está, pues, #ue as$ como no ay en el cielo ni en la tierra otra persona me+or #ue el =i+o de "ios, as$ nadie pod$a me+or dar cabo a esta obra, llevando el ne!ocio por v$a y orden de +usticia, #ue el mismo =i+o de "ios.
 - as$ conven$a por cierto #ue ello %uese9 por#ue si en las obras de naturale&a dicen los %ilóso%os #ue "ios siempre ace lo me+or y lo más per%ecto, muc o mas conven$a esto en las obras de !racia, #ue cuanto son más per%ectas, tanto se deben acer con mayor providencia.
 (as A#ui'n podrá con palabras e@plicar la muc edumbre de bienes y provec os #ue de esta manera de remedios se si!uieronB Por#ue, de+ados aparte otros muc os provec os, y supuesta la deuda !eneral del lina+e umano, y la in abilidad con #ue ab$a #uedado, as$ para amar a "ios como para todas las otras virtudes, A#u' medio pod$a aber más conveniente para satis%acer a "ios, y conocer a "ios, y esperar en "ios, y amar a "ios, y tener #ue o%recer a "iosB A4u' medio pod$a aber me+orB A4ui'n pod$a me+or satis%acer por deuda in%inita, #ue /e*or de virtud y di!nidad in%initaB ACómo pod$amos tener mayor conocimiento de la !rande&a de la bondad, +usticia, misericordia y providencia de dios, #ue viendo lo #ue i&o por el ombre, y de la manera #ue casti!ó el pecado del ombreB A4u' mayor incentivo para esperar en "ios, #ue tener m'ritos de Cristo por nuestra parte, y para amar a "ios, #ue pon'rsenos delante tal bondad, tal caridad y tal bene%icio de "iosB /i la cuerda de tres ramales es di%icultosa de #uebrar, Acómo #uebrará el amor #ue de tres lates motivos como 'stos se componeB Pues para tener #ue o%recer a "ios, A#u' sacri%icio se nos pod$a dar para descar!o de nuestras culpas y remedio de nuestras necesidades, más e%ica& y más acepto #ue la muerte del mismo =i+o de "iosB Pues para inclinar al ombre a la virtud de la umildad, de la paciencia, obediencia, pobre&a y aspere&a de vida, A#u' medio ni #u' motivo pudiera aber más poderoso #ue ver al mismo "ios tan umilde, tan paciente,

tan obediente, tan pobre y tan mal tratado por nosB Pues para criar en nuestros cora&ones odio contra el pecado, A#u' motivo se pod$a dar mayor #ue ver el odio #ue "ios mostró contra el, pues tantos y tan !randes e@tremos i&o por destruirloB Piense, pues, el ombre cada cosa de 'stas en particular y pro%undamente, y allará por cierto #ue para nin!uno de estos %ines pudiere aber medio más conveniente9 antes le parecerá tan conveniente y tan a propósito de cada uno, como si para solo a#u'l %uera instituido.
 - por a#u$ conocerá la sabidur$a de "ios, #ue tan bien supo encaminar lo #ue conven$a para nuestro remedio.
 (as por ventura dirás9 -a #ue conven!a tanto eso al remedio del ombre, no parece #ue conviene a la !loria de "ios aba+arse tanto, #ue se iciese ombre y viniese a morir por el ombre.
 Esta ob+eción nace de mirar los ombres al ombre de la manera #ue a ora está, #ue es con todas las vile&as y desórdenes #ue le vinieron por el pecado, y pensando #ue todo eso tomó sobre s$ el =i+o de "ios.
 "esen!á*ense, pues, por#ue nada de eso tomó sobre s$ este /e*or.
 Por#ue ,l apartó la naturale&a, de la culpa, #ue es, lo #ue "ios i&o, de lo #ue el ombre i&o, y tomando solamente lo #ue "ios i&o, de+ó lo #ue el ombre i&o9 aun#ue por nuestra causa tomó los tormentos y la muerte #ue sin deberla padeció.
 Preservando, pues, la naturale&a de todos estos de%ectos, adornóla y ennoblecióla, sobre todo lo #ue se puede encarecer, con tanta abundancia de ri#ue&as espirituales, de virtudes, de sabidur$a, de poder y de !racias tantas y tan admirables, #ue no %ue des onra suya, sino !rand$sima !loria acerse tal ombre cual se i&o.
 0o ser$a des onra de un rey vestir un sayo de picote, si estuviese todo sembrado de %ran+as de oro y piedras preciosas9 por#ue la ba+e&a #ue ten$a por parte de la materia, se encubr$a con la ec ura.
 - lo mismo i&o a#u$ el =i+o de "ios9 por#ue aun#ue el pa*o era ba+o, ,l lo supo adornar con tantas ri#ue&as y labores obradas por mano del Esp$ritu /anto, #ue no %uese des onra suya vestirse de 'l.
 Por#ue claro está #ue ya #ue "ios #uer$a acerse ombre, en su mano estaba acerse tal ombre cual conviene #ue %uese el #ue ab$a de ser "ios y ombre9 y as$ lo i&o.
 - demás de esto, el %in para #ue ven$a re#uer$a esta manera de ábito tan umilde.
 Por#ue as$ como no es cosa indi!na de la persona real vestirse de picote o de sayal, cuando va a ca&a, por#ue para este propósito más arma el sayal #ue la tela de oro, as$ tambi'n Epues el =i+o de "ios ven$a al mundo a re%ormar el mundo, #ue es, a acer !uerra a la vanidad, a las ri#ue&as y deleites, 'ste era el ábito #ue más conven$a para este propósito.
 Con esta !rande&a concuerdan todas las demás, as$ las #ue precedieron como las #ue acompa*aron y se si!uieron despu's de este misterio.
 Por#ue antes de esta venida precedieron entre +ud$os y !entiles in%initas pro%ec$as y %i!uras #ue la denunciaron y prometieron por todas las edades y si!los desde el principio del mundo9 y cuando ubo de venir, vino tambi'n de la manera #ue conven$a a tan alta (a+estad.
 Ca %ue concebido como conven$a a "ios, por#ue de Esp$ritu /antoF nació como "ios, por#ue de madre vir!enF conversó en este mundo como "ios, obrando in%initos bene%iciosF y murió como "ios, pues todos los elementos del mundo icieron sentimiento en su muerteF y pues #ue despu's de muerto resucitó de los muertos, y subió a los cielos, y de a $ envió al Esp$ritu /anto.
 "e manera #ue aun#ue ,l %ue ombre como nosotros en la naturale&a, no lo %ue en la di!nidad y en la !loria.
 =ombre %ue de verdad como nos9 mas concebido, como di+imos, de Esp$ritu /anto, nacido de madre vir!en, alabado de án!eles, anunciado

de pro%etas y deseado de todas las !entes.
 =ombre %ue como nos9 ombre #ue santi%icaba los ombres, #ue sanaba los en%ermos, #ue alumbraba los cie!os, #ue alimpiaba los leprosos, #ue ac$a andar a los co+os y resucitaba los muertos.
 =ombre %ue como nosF mas ombre a #uien obedec$a la mar, a #uien serv$an los elementos, a #uien testi%icaban los cielos, de #uien temblaban los demonios, y a #uien !lori%icaban las voces de "ios.
 =ombre %ue, y as$ murió como ombreF más muerto venció la muerte, y sepultado sa#ueó al in%iernoF y sa#ueado el in%ierno, subió al cieloF y subido al cielo, envió al Esp$ritu /anto y santi%icó al mundo.
 - #uien #uisiere ver esta santi%icación, pon!a los o+os en a#uella %elic$sima edad de la primitiva .!lesia, y verá los desiertos poblados de mon+es, y los poblados llenos de mártires, de con%esores y de doctores y v$r!enes.
 Verá derribados los templos de los $dolos, verá vencidos los tiranos, verá convertido el mundo9 y entenderá #ue nadie era poderoso para acer tan !randes maravillas, sino "ios.
 Lo #ue despu's de todo esto se si!uió, %ue esta renovación del mundo, acompa*ada con los triun%os admirables #ue en esta +ornada alcan&ó.
 Por#ue primeramente triun%ó del reino del diablo, #ue cuasi en todo el mundo era adorado, cuyos altares y templos derribó.
 1riun%ó del mundo, cuyos reyes y emperadores, no peleando, sino padeciendo, venció y sub+ectó.
 1riun%ó de sus enemi!os, cuya rep8blica y templo asta oy d$a destruyó y puso en perpetuo cautiverio.
 - lo #ue más es, triun%ó del pecado, #ue tan apoderado estaba de todos los ombres del mundo, pues tanta muc edumbre de santos se levantaron de nuevo, #ue vencieron este tirano, vencedor de todos los reyes y emperadores del mundo.
 - %inalmente, triun%ó del in%ierno, pues lo sa#ueó9 y tambi'n del cielo, pues nos lo abrió9 y triun%ará despu's de la muerte, cuando le ará restituir todos los muertos y volver a la vida sus despo+os.
 Por lo cual todo se ve claro cómo no es des onra, sino !rand$sima !loria, acerse "ios tal ombre cual a#u$ protestamos y con%esamos #ue se i&o.
 0i ace contra esto aber padecido tan cruel y tan des onrada muerte, pues en la muerte no ay des onra, sino en la causa9 por#ue as$ como padecer por male%icios es la más amen!uada cosa del mundo, as$ por el contrario, padecer por bene%icios, esto es, por la patria, por la +usticia, por la %e, por la castidad y por la !loria y obediencia de "ios, es la cosa más !loriosa y más onrosa del mundo9 y cuanto mayor %uere por esta causa la i!nominia, tanto mayor será la !loria.
 "emás de #ue esta tan !loriosa muerte parió todas las muertes de los mártires, y todas las morti%icaciones y virtudes de los con%esores y de todos los santos #ue a abido en el mundo, los cuales con el e+emplo, es%uer&o y bene%icio #ue de esta !loriosa muerte recibieron, padecieron constantemente todo lo #ue conven$a padecer por la virtud.
 Alaba, pues, o ombre, al /e*or por este tan !rande bene%icio, considerando #ue pudiera ,l desamparar al ombre despu's #ue pecó, sin perder por eso nada de su derec o, o pudi'ralo remediar por otro medio #ue no le %uera tan caro, y no #uiso sino por 'ste #ue a ,l era tan costoso, por ser más conveniente para nuestro remedio.
 - pues este /e*or de tal manera se i&o nuestro medianero, #ue con sus merecimientos obli!ó a "ios, y con sus e+emplos a los ombres, el #ue #uisiere valerse de sus merecimientos, es ra&ón #ue traba+e por imitar sus e+emplos.


De la Anunciación de Nuestra Señora "espu's #ue se cumplió el tiempo #ue la divina /abidur$a ten$a determinado para dar remedio al mundo, envió el án!el san Gabriel a una vir!en llena de !racia, la más bella y la más pura y esco!ida de todas las criaturas del mundo9 por#ue tal conven$a #ue %uese la #ue ab$a de ser madre del /alvador del mundo.
 - despu's #ue este celestial emba+ador la saludó con toda reverencia, y le propuso la emba+ada #ue de parte de "ios le tra$a, y le declaró de la manera #ue se ab$a de obrar a#uel misterio, #ue no ab$a de ser por obra de varón sino por Esp$ritu /anto, lue!o la Vir!en con umildes palabras y devota obediencia consintió a la emba+ada celestial9 y en ese punto el Verbo de "ios omnipotente descendió en sus entra*as vir!inales, y %ue ec o ombre9 para #ue de esta manera aci'ndose "ios ombre, viniese el ombre a acerse "ios.
 A#u$ puedes primeramente considerar la conveniencia de este medio #ue la sabidur$a de "ios esco!ió para nuestra salud, de la manera #ue en el preámbulo precedente está platicado, por#ue 'sta es una de las consideraciones #ue más poderosamente arrebata y suspende el cora&ón del ombre en admiración de esta ine%able sabidur$a de "ios, #ue por tan conveniente medio encaminó el ne!ocio de nuestra salud, dándole +untamente con esto !racias, as$ por el bene%icio #ue nos i&o, como por el medio por#ue lo i&o, y muc o más por el amor con #ue lo i&o, #ue sin comparación %ue mayor.
 "espu's de esto pon los o+os en las virtudes e@celentes de esta Vir!en #ue "ios esco!ió para su templo y morada.
 (ira primeramente la pure&a y !loria de su vir!inidad, pues ella %ue la primera #ue tra+o esta invención al mundo, aciendo voto de perpetua vir!inidad.
 (ira su clausura y reco!imiento, cual conven$a a tal propósito, y los e+ercicios espirituales de oraciones y lá!rimas en #ue !astar$a las noc es y los d$as en a#uel su retraimiento.
 (ira el ri!or de su silencio, pues entre tantas palabras como abló el án!el, abló ella tan pocas y tan necesarias.
 (ira tambi'n su umildad y obediencia en a#uel %inal consentimiento #ue dio al án!el, diciendo9 Ecce ancilla "ominiD, etc.
 La umildad, en llamarse sierva la #ue era esco!ida por madreF y la %e, en creer tan !randes misterios sin pedir se*al, como Gacar$as y como otros pidieron9 y la obediencia, en resi!narse y entre!arse en las manos del /e*or para lo #ue de ella #uisiese acer.
 (as sobre todo esto es muc o más para considerar los movimientos, los +8bilos y los ardores #ue en a#uel pur$simo cora&ón entonces abr$a con la supervención del Esp$ritu /anto, y con la encarnación del Verbo "ivino, y con el remedio del mundo, y con la nueva di!nidad y !loria #ue all$ se le o%rec$a, y con tan !randes obras y maravillas como all$ le %ueron reveladas y obradas en su persona.
 (as A#u' entendimiento podrá lle!ar a entender esto como ello %ueB a Visitación a Santa !lisabet Como el án!el di+o a la Vir!en #ue su parienta Elisabet en su ve+e& ab$a concebido un i+o, dice el evan!elista #ue se partió lue!o con !ran prisa a visitarla.
 entrando en su casa y saludándola 8milmente, as$ como oyó Elisabet la salutación de D Lc ), 75.


(ar$a, saltó de placer el ni*o en su vientre.
 - en este punto %ue llena del Esp$ritu /anto Elisabet, y e@clamó con una !rande vo&, diciendo9 :endita t8 entre las mu+eres, y bendito el %ruto de tu vientre.
 A- de dónde a m$ tan !rande bien #ue la (adre de mi /e*or ven!a a m$, etc.
5.
 1res personas tienes a#u$ en #ue poner los o+os9 el ni*o, san Huan, su madre y la Vir!en.
 En el ni*o considera una tan e@tra*a manera de movimiento y sentir miento como %ue el #ue tuvo en la presencia de Cristo.
 Por#ue all$ le %ue acelerado el uso de la ra&ón, y le %ue dado conocimiento de #ui'n era el /e*or #ue all$ ven$a.
 "e lo cual %ue tan !rande el ale!r$a #ue recibió en su voluntad, #ue vino a acer a#uella manera de salto y movimiento con el cuerpo, por la !rande&a del ale!r$a del esp$ritu.
 "onde podrás ver #ue tan !rande sea el misterio y bene%icio de la encarnación de Cristo, pues con tal manera de sentimiento y reverencia #uiso el Esp$ritu /anto #ue %uese por este ni*o celebrado, y por consi!uiente, #u' es lo #ue debe acer el #ue es ya ombre per%ecto, pues este ni*o encerrado en las an!osturas del vientre de su madre tal sentimiento tuvo.
 (as en la madre considera #u' tan !rande ser$a la admiración y ale!r$a de esta santa mu+er con el s8bito resplandor de tan !rande lu&, #ue es con el conocimiento de tan !randes maravillas como all$ le %ueron reveladas, pues en a#uel instante por una muy alta manera le %ue ec a revelación cuasi de todo el discurso del evan!elio.
 Por#ue all$ conoció #ue a#uella doncella #ue ten$a delante, era (adre de "ios, y #ue ab$a concebido del Esp$ritu /anto, y #ue el =i+o de "ios ab$a encerrado en sus entra*as, y #ue el (es$as era ya venido, y #ue el mundo con su venida ab$a de ser re%ormado9 y %inalmente all$ conoció todo lo #ue el án!el con la misma Vir!en ab$a tratado.
 Pues si el estilo del Esp$ritu /anto es dar el sentimiento de la voluntad con%orme a la lumbre #ue da al entendimiento, Acuáles ser$an los ardores y sentimientos de a#uella santa voluntad, precediendo tal lumbre en el entendimientoB 0o ay palabras #ue basten para e@plicar esto como es9 por#ue por a#u$ veas cuan !randes sean los dones y %avores de "ios, aun en esta vida mortal, para con los suyos.
 Entendido por esta v$a el cora&ón de esta santa mu+er, traba+a, como pudieres, por entender el cora&ón de la Vir!en y las palabras de a#uella maravillosa canción #ue all$ cantó sobre este tan alto misterio.
 (ira cuan alabada es all$ la umildad, cuán detestada la soberbia, y cuán encarecida la misericordia, la %idelidad y la providencia paternal de "ios para con los suyos.
 2 bienaventurada Vir!en, A#u' sent$a tu piadoso cora&ón cuando dec$as9 En!randece mi ánima a "ios, y mi esp$ritu se ale!ró en "ios, y i&o en m$ !randes cosas el 1odopoderosoBI.
 A4u' !rande&as y #u' maravillas eran esasB 0o es dado a nosotros escudri*arlas, sino maravillarnos, y ale!rarnos, y #uedar atónitos con la consideración de ellas.
 J2 , dic osa suerte la de los +ustos, pues tan altamente son a veces visitados y consolados de "iosK a revelación de la vir"inidad de Nuestra Señora Vuelta la Vir!en a su casa, como el santo Hose% la vió pre*ada, y no sab$a de dónde 5 Lc ), ;6.
 I Lc ), ;6.


esto %uese, dice el evan!elista #ue no #ueriendo acusarla, se #uiso ir y desampararla, asta #ue el án!el de "ios le apareció en sue*os y le reveló este tan !rande misterio.
 Acerca de lo cual primeramente considera la !rande&a del traba+o #ue padescer$a la Vir!en en este tiempo, viendo al esposo tan amado con tan !rande turbación y a%licción como consi!o tra$a9 para #ue por a#u$ veas cómo a tiempos desampara el /e*or a los suyos, y los e+ercita y prueba con !randes an!ustias y tribulaciones para acrescentar su per%ección.
 Considera tambi'n la paciencia, y el silencio, y la con%ian&a con #ue la Vir!en padescer$a este traba+o, pues ni por eso perdió la pa& de su consciencia, ni descubrió el secreto de a#uel !ran misterio, ni perdió la con%ian&a de #ue el /e*or volver$a por su inocencia, sino puesta en continua oración, descubr$a y encomendaba al /e*or su causa.
 Piensa lue!o en la revelación ec a al santo Hose%9 para #ue por a#u$ entiendas cómo el /e*or a&ota y re!ala, morti%ica y da vida, derriba asta los abismos y saca de ellos, y cómo %inalmente es verdad lo #ue dice el Apóstol9 /abe muy bien el /e*or librar a los +ustos de la tribulación)L.
 A#u$ puedes tambi'n considerar #u' tan !rande ser$a el ale!r$a de este santo varón, cuando allase inocencia en #uien tanto deseaba allarla, y #u' tan !rande ser$a el ale!r$a de la Vir!en viendo, por una parte, el esposo dulc$simo despenado, y vueltas sus lá!rimas en ale!r$a, y, por otra, considerando el socorro de la divina Providencia y la %idelidad #ue el /e*or mantiene con todos a#u'llos #ue %ielmente esperan en ,l.
 Pues A#u' ser$a ver all$ con cuántas lá!rimas el esposo pedir$a perdón a la esposa de la sospec a pasada, y con #u' o+os la mirar$a de a $ adelante, y con cuánta reverencia y acatamiento la tratar$aB - A#u' ser$a ver las lá!rimas de la Vir!en, y las alaban&as con #ue alabar$an a "ios toda a#uella noc e por este tan !rande bene%icioB !l Nacimiento del Salvador En a#uel tiempo, dice el evan!elista #ue mandó el emperador C'sar Au!usto #ue todas las !entes %uesen a sus tierras a escribirse.
 Por cuya causa la sa!rada Vir!en caminó de 0a&aret a :etleem a cumplir este mandamientoF donde, cumplidos los nueve meses, parió su =i+o, y, como dice el evan!elista, lo envolvió en pa*ales y recostó en un pesebre, por#ue no ten$a otro más conveniente lu!ar en a#uella posada.
 A#u$ puedes primeramente considerar el traba+o #ue la Vir!en pasar$a en este camino, pues el tiempo era tan contrario al caminar, y ella era tan delicada, y la despensa y provisión para el camino tan pobre.
 Camina, pues, t8 con el esp$ritu en esta santa romer$a, y si!ue estos pasos piadosos, y sirve en lo #ue pudieres a estos santos pere!rinos, y mira cómo en todo este camino unas veces ablan de "ios, otras van ablando con "ios, unas veces orando, otras dulcemente platicando9 y as$ alternando los e+ercicios, venc$an el traba+o del caminar.
 Pon lue!o los o+os en la sacrat$sima Vir!en, y mira con #u' amor y reverencia abra&ar$a a#uel santo 0i*o, como lo adorar$a, con #ue devoción lo arrimar$a a sus pec os y le dar$a su lec e, y cuáles ser$an all$ las ale!r$as de su cora&ón, cuántas las lá!rimas de sus o+os, vi'ndose madre de tal =i+o, vi'ndose abra&ada en tal tesoro, y )L /al 77, D y )59 6 Co ), ;.


vi'ndose %inalmente parida sin dolor ni menoscabo de su pure&a vir!inal.
 (ira lue!o con cuánta devoción y compasión lo acostar$a en a#uel pesebre9 donde allarás maravillosos e+emplos de umildad, pobre&a, aspere&a y caridad del =i+o de "ios.
 A4u' mayor umildad #ue nacer en un establoB A4u' mayor pobre&a #ue los pa*ales en #ue %ue envueltoB A4u' mayor aspere&a #ue ser en tan tierna edad reclinado en un pesebreB A4u' mayor caridad #ue ponerse a padecer todos 'stos traba+os por nuestra causa el /e*or de todo lo criadoB - mira como las cosas mas ba+as esco!ió "ios9 por do parece #ue 'stas deben ser las me+ores, aun#ue todo el mundo lo contradi!a.
 1ambi'n tienes a#u$ #ue mirar, demás de a#uellas dos resplandecientes lumbres (adre y =i+o, las lá!rimas y ale!r$a del santo Hose%, los cantares de los án!eles, y particularmente la devoción de los pastores.
 - si t8 #uieres #ue te #uepa al!una parte de esta %iesta como a ellos, traba+a por imitar la simplicidad, la umildad, la pobre&a y las vi!ilias de ellos, y serás visitado de los án!eles y cercado de lu& como ellos.
 0o seas doblado, ni malicioso, ni ambicioso9 cont'ntate con las ri#ue&as de la simplicidad, vive se!8n naturale&a, y lue!o este 0i*o, amador de simples y de ni*os, te ará participante de estos misterios.
 En cabo de todo esto mira cómo la sacrat$sima Vir!en meditaba y con%er$a todos estos misterios en su cora&ón, como dice el evan!elista, para #ue por a#u$ veas cuán alto y cuán divino e+ercicio sea la consideración de la vida de Cristo, pues a#uella #ue %ue consumad$simo dec ado de toda per%ección y contemplación, tan a la continua se e+ercitaba en 'l.
 a Circuncisión del Señor Pasados oc o d$as, dice el evan!elista #ue %ue circuncidado el 0i*o, y le %ue puesto por nombre Hes8s9 el cual nombre %ue declarado por el án!el antes #ue en el vientre %uese concebido.
 Acerca de este misterio puedes primeramente considerar el dolor #ue padecer$a a#uella delicad$sima y tern$sima carne con este nuevo martirioF el cual era tan !rande, especialmente al tercero d$a, #ue al!unas veces acaec$a morir de 'l.
 Por donde verás lo #ue debes a este /e*or, #ue tan temprano comen&ó a padecer tan !raves dolores y acer tan dura penitencia por las demas$as y torpe&as de tus culpas.
 - mira como el primer d$a de su nacimiento derramó lá!rimas, y el octavo, san!re9 para #ue veas como no se cansa la caridad de Cristo, y como le va constando el ombre de cada ve& más.
 Considera tambi'n el dolor y lá!rimas del santo Hose%, #ue tan tiernamente amaba este 0i*o, #ue por ventura %ue el ministro de esta circuncisión, y muc o más de su sacrat$sima (adre, #ue muc o más le amaba, y mira la dili!encia #ue pondr$a en arrullar y acallar el 0i*o, #ue como verdadero ni*o, verdadero "ios, lloraba, y con #ue reverencia reco!er$a a#uellas santas reli#uias y a#uella preciosa san!re, cuyo valor ella tan bien conoc$a.
 (ira tambi'n cuán tarde comen&ó el =i+o de "ios a predicar, y cuán temprano a padecer, pues a los treinta a*os comen&ó la predicación, y a los oc o d$as padeció la circuncisión y comen&ó a acer o%icio de redentor.
 (ira cómo a#uel esposo de san!re

comien&a ya a derramar san!re por su esposa la .!lesia.
 (ira como el se!undo Adán, salido del para$so de las entra*as vir!inales, comien&a ya a saber de bien y de mal, y mira como a#uel caudaloso mercader y redentor del lina+e umano comien&a ya a dar se*al de la pa!a advenidera, derramando a ora esta po#uita de san!re en prendas de la muc a #ue adelante derramará.
 Por a#u$ verás con #ue deseos viene al mundo, pues tan temprano comen&ó a dar por el ombre este tesoro.
 Adora, pues, o ánima m$a, adora y reverencia esta preciosa !ota de san!re, en la cual está todo el precio de tu salud, la cual sola bastara para nuestro remedio, si la superabundante misericordia de "ios no #uisiera tan superabundantemente satis%acer por nuestras culpas.
 (ira tambi'n como oy le ponen por nombre Hes8s, #ue #uiere decir /alvador, para #ue si la se*al de pecador te desmayaba, te es%uerce este dulc$simo y e%icac$simo nombre de /alvador.
 Adora, pues, o ánima m$a, abra&a y besa ese dulc$simo nombre, más dulce #ue la miel, más suave #ue el olio, más medicinable #ue el bálsamo, y más poderoso #ue todos los poderes del mundo.
 Este es el nombre #ue deseaban los patriarcas, por #uien suspiraban los pro%etas, a #uien repet$an y cantaban los salmos y todas las !eneraciones del mundo.
 Este es el nombre #ue adoran los án!eles, #ue temen los demonios, y de #uien uyen todos los poderes contrarios, y con cuya invocación se salvan los pecadores.
 a adoración de los #a"os Entre las maravillas #ue acaecieron el d$a #ue el /alvador nació, una de ellas %ue aparecer una nueva estrella en las partes de oriente9 la cual si!ni%icaba la nueva lu& #ue abla venido al mundo para alumbrar a los #ue viv$an en tinieblas y en la re!ión de la sombra de la muerte.
 Pues conociendo unos !randes sabios, #ue en a#uella re!ión ab$a, por especial instinto del Esp$ritu /anto lo #ue esta estrella si!ni%icaba, parten lue!o a adorar este /e*or.
 - lle!ados a Herusal'n, pre!untan por el lu!ar de su nacimiento.
 in%ormados de esto, y !uiándolos la misma estrella #ue ab$an visto en oriente, lle!aron al portalico de :etleem, y all$ allaron al 0i*o en los bra&os de su (adreF y postrados en tierra, le adoraron y o%recieron sus dones, #ue %ueron oro, incienso y mirra.
 "onde puedes primeramente considerar la bondad y caridad ine%able de este /e*or, el cual apenas ab$a nacido en el mundo, cuando lue!o comen&ó a comunicar su lu& y sus ri#ue&as al mundo, trayendo con su estrella los ombres a s$ desde el cabo del mundo9 para #ue por a#u$ veas #ue no uirá de los #ue le buscan con cuidado, el #ue con tanta dili!encia busco a los #ue estaban tan descuidados.
 1ambi'n puedes considerar la devoción, la %e y la o%renda de estos santos reyes, y el misterio #ue por ella nos es si!ni%icado.
 La devoción, en ver a cuanto traba+o y peli!ro y a cuán lar!o camino se pusieron por ir a adorar a este /e*or y !o&ar de su presencia corporal9 para #ue t8 por a#u$ condenes tu pere&a, viendo por cuán poco traba+o de+as muc as veces de !o&ar de este mismo bene%icio por no acudir a las i!lesias y %recuentar a $ los sacramentos.
 La %e, viendo con cuanta umildad y reverencia adoraron como a rey y como a "ios al #ue estaba tan pobremente aposentado y acompa*ado.
 Por#ue si %ue !rande la %e del buen ladrón, #ue en la cru& conoció el reino, no es menor la de estos santos reyes, #ue en una tan !rande umildad adoraron y

reconocieron la "ivinidad soberana.
 (ás la o%renda #ue +untaron con esta %e, nos ense*a #ue debemos acampanar nuestra %e con obras di!nas de tal %e, pues la %e sin ellas esta muerta.
 Pero considerando mas pro%undamente el misterio de esta o%renda, allaremos #ue en ella está si!ni%icada la suma y cumplimiento de toda la +usticia cristiana.
 Por#ue tres cosas comprende esta +usticia9 #ue son, cumplir con "ios, y con nos, y con nuestros pró+imosF y con estas tres partes cumple per%ectamente #uien estos tres dones espiritualmente o%receF conviene saber, el #ue o%rece incienso de devoción para con "ios, y mirra de morti%icación para consi!o, y oro de caridad para con sus pró+imos.
 Con lo primero cumple el ombre, trayendo una continuada oración y elevación del esp$ritu in%lamado para con "ios.
 Con lo se!undo, re%ormando todas las partes y %uer&as de su cuerpo y ánima, casti!ando la carne, morti%icando las pasiones, en%renando la len!ua y reco!iendo la ima!inación.
 (ás con lo tercero cumple, socorriendo a las necesidades de sus pró+imos con caridad, y su%riendo sus %altas con paciencia, y tratándolos beni!namente con suavidad y buenas palabras.
 "e suerte #ue el #ue #uisiere ser per%ecto cristiano, a de tener en un cora&ón tres cora&ones, conviene saber, un cora&ón devot$simo, umil$simo y in%lamad$simo para con "iosF y otro ri!uros$simo y vi!ilant$simo para consi!oF y otro liberal$simo, su%rid$simo y suav$simo para con los pró+imos.
 :ienaventurado el #ue adora la 1rinidad en unidad, y bienaventurado el #ue tiene estas tres maneras de cora&ones en un cora&ón.
 Mltimamente puedes a#u$ considerar el ale!r$a #ue la sa!rada Vir!en recibir$a en este paso, viendo la devoción y %e de estos santos varones, y levantando los o+os a las esperan&as #ue a#uellas primicias promet$an, y viendo este nuevo testimonio de la !loria de su =i+o entre los otros #ue ab$an precedido, #ue eran =i+o sin padre, vir!en y madre, parto sin dolor, cantar de án!eles, adoración de pastores, y a ora esta o%renda de reyes venidos al cabo del mundo.
 Pues Acuáles ser$an a#u$ las ale!r$as de su ánima, y cuáles las lá!rimas de sus o+os, cuáles los ardores y +8bilos de su pur$simo cora&ónB a purificación de Nuestra Señora Cumplidos los cuarenta d$as #ue mandaba la ley para aberse de puri%icar la mu+er #ue par$a, dice el evan!elista #ue %ue la Vir!en a Herusal'n a cumplir esta ley y o%recer el santo 0i*o en el templo.
 "onde %ue recibido en los bra&os del santo /imeón, #ue tanto tiempo a!uardaba por este d$a, y donde tambi'n %ue conocido y adorado por a#uella santa viuda Ana, #ue acudió all$ a esta sa&ón.
 A#u$ puedes primeramente considerar la umildad pro%und$sima de esta Vir!en, #ue abiendo #uedado de a#uel parto vir!inal más pura #ue las estrellas del cielo, no se desde*ó de sub+ectar a las leyes de la puri%icación y o%recer sacri%icio #ue pertenec$a a mu+eres no limpias.
 "onde verás cuán di%erente camino llevan la (adre y el =i+o del #ue llevamos nosotros.
 Por#ue nosotros #ueremos ser pecadores, y no #ueremos parecerlo9 más Cristo y su (adre no #uieren ser pecadores, y no se desde*an de parecerlo.
 Por#ue del =i+o se dice #ue despu's de los oc o d$as se su+etó al remedio de la circuncisión, #ue era se*al de pecadores, y de la (adre, #ue despu's de los cuarenta d$as se su+etó a la ley de la puri%icación, #ue era sacri%icio de no limpias.


Considera tambi'n la !rande&a del ale!r$a #ue a#uel santo /imeón recibir$a con la vista y presencia de este 0i*o9 la cual e@cede todo encarecimiento.
 Por#ue cuando este varón, #ue tanto celo ten$a de la !loria de "ios y de la salud de las ánimas, y #ue tanto deseaba ver antes de su partida A#u'l en cuya contemplación respiraban los deseos de todos los padres, y en cuya venida estaba la salud y remedio de todos los si!los, cuando le viese delante de s$, y le recibiese en bra&os, y conociese por revelación del Esp$ritu /anto #ue dentro de a#uel corpecico estaba encerrada toda la ma+estad de "ios, y viene +untamente en presencia de tal =i+o tal (adre, A#u' sentir$a su piadoso cora&ón con la vista de dos tales lumbreras y con el conocimiento de tan !randes maravillasB A4u' dir$aB A4u' sentir$aB A4u' ser$a ver all$ las lá!rimas de sus o+os, y los colores y alteración de su rostro, y la devoción con #ue cantar$a a#uel suav$simo cántico, en #ue está encerrada la suma de todo el evan!elioB 2 , /e*or, y cuán dic osos son los #ue os aman y sirven, y cuán bien empleados sus traba+os, pues aun antes de la pa!a advenidera tan !randemente son remunerados en esta vidaK "espu's #ue as$ ubieres considerado el cora&ón de este santo vie+o, traba+a por considerar y entender el cora&ón de la sant$sima Vir!en, y allarla as, por una parte, llena de ine%able ale!r$a y admiración, oyendo las !rande&as y maravillas #ue de este 0i*o se dec$anF y por otra, llena de !rand$sima y incomparable triste&a me&clada con esta ale!r$a, oyendo las tristes nuevas #ue este santo varón del mismo 0i*o le pro%eti&aba.
 Pues Apor #u' #uisiste, /e*or, #ue tan temprano se descubriese a esta inocent$sima esposa tuya una tal nueva, #ue le %uese perpetuo cuc illo y martirio toda la vidaB APor #u' no estuviera este misterio deba+o de silencio asta el mismo tiempo del traba+o, para #ue entonces solamente %uera mártir, y no lo %uera toda la vidaB APor #u', /e*or, no se contenta tu piadoso cora&ón con #ue esta doncella sea siempre vir!en, sino #uieres tambi'n #ue sea siempre mártirB APor #u' a%li!es a #uien tanto amas, a #uien tanto te a servido, y a #uien nunca te i&o por donde mereciese casti!oB Ciertamente, /e*or, por eso la a%li!es, por#ue la amas, por no de%raudarla del m'rito de la paciencia, y de la !loria del martirio, y del e+ercicio de la virtud, y de la imitación de Cristo, y del premio de los traba+os, #ue cuanto son mayores, tanto son di!nos de mayor corona.
 0adie, pues, in%ame los traba+os, nadie aborre&ca la cru&, nadie se ten!a por des%avorecido de "ios, cuando se viere atribulado, pues la más amada y más %avorecida de todas las criaturas %ue la más lastimada y a%li!ida de todas.
 a $uida a !"ipto "espu's #ue los santos (a!os se volvieron a su tierra por otro camino, se!8n #ue les %ue dic o por el án!el, viendo =erodes burladas sus esperan&as, como no tuviese nueva cierta del 0i*o, determinó matar todos los ni*os #ue ab$a en la tierra de :etleem, por matar entre ellos 'ste #ue tanto deseaba.
 Entonces, apareciendo el án!el en sue*os a Hose%, le di+o #ue tomase al 0i*o y a su (adre, y uyese con ellos a tierra de E!ipto, por#ue =erodes andaba en busca del 0i*o para lo matar.
 El cual, levantándose de noc e, tomo al 0i*o y a su (adre, y %uese a E!ipto9 y estuvo all$ siete a*os, asta la muerte de =erodes9 despu's de la cual, %ue otra ve& por el mismo án!el amonestado #ue

se volviese a la tierra de .srael, por#ue ya eran muertos los #ue procuraban la muerte del 0i*o.
 A#u$ puedes primeramente considerar cual ser$a el sobresalto #ue la Vir!en recibir$a con 'sta nueva, viendo #ue un rey tan poderoso andaba en busca del =i+o #ue ella tanto amaba, para matarlo, y cuán li!eramente se levantar$a y desamparar$a toda esa pobre&a #ue ten$a, por poner en cobro a#uel tan precioso tesoro, y #ue lá!rimas de compasión ir$a derramando por todo a#uel camino sobre el rostro del 0i*o #ue en sus vir!inales bra&os llevaba, viendo como ya comen&aban a cumplirse las pro%ec$as dolorosas de a#uel santo vie+o /imeón, #ue eran las persecuciones y traba+os #ue a#uel /e*or ab$a de padecer.
 (ira tambi'n cuál ser$a la vida y los traba+os de a#uella /e*ora todos a#uellos siete a*os #ue estuvo en tierra de !entiles9 donde ve$a adorar piedras y palos en lu!ar del verdadero "ios, y donde tan poco re%ri!erio allar$a entre !ente pa!ana para todas las necesidades #ue se le o%reciesen, especialmente siendo ella e@tran+era y pobreF y tan pobre, #ue por %alta de cordero o%reció el d$a de su puri%icación un par de tórtolas o palominos, #ue era la o%renda de los pobres.
 - +untamente con esto considera cuán temprano comen&ó este /e*or a padecer destierros, y persecuciones, y contradicciones del mundo9 para #ue por a#u$ entiendan los #ue %ueren miembros suyos y participaren su mismo esp$ritu, #ue no an de esperar menos del mundo de lo #ue el /e*or de ellos esperó.
 - as$ tambi'n entiendan #ue como despu's de nacido Cristo, no %altó un =erodes #ue lo persi!uiese, as$ despu's de aber nacido ,l espiritualmente en nuestras ánimas, no an de %altar muc os otros =erodes #ue le persi!an y le #uieran matar en ellas, para #ue no viva en nuestro cora&ón.
 Cuando se perdió el Niño %es&s - siendo ya el 0i*o de doce a*os, subiendo sus padres a Herusal'n, se!8n la costumbre del d$a de la %iesta, #uedóse el 0i*o Hes8s en el templo, sin #ue ellos lo supiesen.
 - despu's #ue lo allaron menos y lo buscaron tres d$as con !rand$simo dolor, vinieron a allarlo en el templo, asentado en medio de los doctores, oy'ndolos y pre!untándolos muy sabiamente, y poniendo a todos en admiración con la !rande&a de su prudencia y con sus respuestas.
 A#u$ puedes considerar primeramente cuán !rande ser$a el dolor #ue la sacrat$sima Vir!en en estos tres d$as padecer$a, abiendo perdido un tan !rande y tan incomparable tesoro, y con cuánta dili!encia, con cuánto cuidado y con cuántas lá!rimas lo buscar$a por todas partes, y con cuánta devoción y umildad por una parte suplicar$a a "ios le deparase a#uel tesoro, y con cuánta obediencia por otra se resi!nar$a en sus manos y ar$a sacri%icio de s$ y de su amant$simo .saac al com8n /e*or de ambos.
 Pues ya, cuando pasados estos tres d$as de tan !rande martirio, lo viniese a allar en auto de tanta admiración, Cuál ser$a all$ su !o&o y su ale!r$aK JCuán dulces abra&os le dar$aK JCuántas lá!rimas derramar$aK JCómo se encontrar$an all$ las lá!rimas del dolor y del ale!r$a +untamente, las del dolor, por aberlo perdido, y las del ale!r$a, por aberle allado de la manera #ue le allóK Por donde conocerás cómo no es perpetua la consolación ni la desconsolación de los siervos de "ios en este mundo9 por#ue el /e*or

#ue a tiempos los a%li!e y e+ercita, a tiempos tambi'n los consuela, y se!8n la muc edumbre de los dolores de su cora&ón, as$ y muc o mayor es la de su consolación.
 Aprende tambi'n de a#u$ a no desmayar cuando al!unas veces perdieres de vista este /e*or E#uiero decir, el ale!r$a y consolación espiritual #ue de 'l nos vieneN, pues esta sacrat$sima Vir!en lo perdió sin culpa suya, por sola voluntad y dispensación divina.
 - aprende tambi'n de ella a resi!narte en las manos del mismo /e*or, cuando as$ le perdieras, estando apare+ado a padecer el martirio de esta ausencia por todo el tiempo #ue ,l %uere servido9 aun#ue no por eso debes a%lo+ar ni descuidarte cuando as$ te vieres, antes en este tiempo debes andar con mayor recaudo, y buscar lo #ue perdiste, con mayor cuidado, como lo i&o esta Vir!en, la cual perdió a tiempos este tesoro para nuestro consuelo, y despu's lo buscó para nuestro e+emplo, y %inalmente lo alló para nuestro es%uer&o.
 Por#ue por esta causa ace el /e*or estas ausencias, para darnos materia de todos estos e+ercicios de virtudes.
 Vase, para umillarnosF viene, para consolarnosF y entreti'nese para probarnos, y pur!arnos, y e+ercitarnos, y darnos conocimiento de lo #ue somos.
 Lo 8ltimo, considera la su+eción y obediencia de este /e*or para con sus padres, de #ue ace mención el evan!elista, para #ue espantado de tan !rande obediencia y con%undido de tu !ran soberbia, aprendas de a#u$ a su+etarte y obedecer no solamente a los i!uales y mayores, sino tambi'n a los menores, por e+emplo de este /e*or.
 - mira como desde esta edad asta los treinta a*os de su vida no se escribe ni #ue predicase ni #ue iciese al!una maravilla9 aun#ue no i&o poco en callar todo este tiempo, para ense*arnos a no ablar ni predicar antes de tiempo, para #ue el mismo /e*or #ue es maestro de ablar nos lo %uese tambi'n del silencio, #ue no es menos necesario.
 !l 'autismo del Señor Lle!ados pues los treinta a*os de su edad, caminó el /e*or al r$o Hordán a ser allá bauti&ado de san Huan a vueltas de los otros publicanos y pecadores.
 (ira, pues, con cuánta umildad y mansedumbre y con #u' ábito y semblante tan umilde se +unta el /e*or de los án!eles con los p8blicos pecadores, para recibir el remedio y el lavatorio de los pecados.
 J2 ermosura del cielo, o %uente de limpie&a y de vidaK A4u' a ti con el lavatorio de las inmundiciasB A4u' a ti con el remedio de los pecados, pues %uiste concebido sin pecadoB 0o era ra&ón #ue tan !rande umildad como esta pasase sin testimonio de al!una !rande !loria, pues la condición del /e*or es umillar los soberbios y !lori%icar los umildes.
 - as$ acaeció en este paso9 por#ue all$ se abrieron los cielos, y ba+o el Esp$ritu /anto en %orma de paloma, y sonó a#uella ma!ni%ica vo& del Padre #ue dec$a9 Este es mi =i+o muy amado, en #uien yo me a!rad', a ,l o$d.
 - !eneralmente acaeció esto en todos los pasos de la vida de este /e*or, #ue donde#uiera #ue ,l más se umilló, a $ %ue más particularmente !lori%icado de "ios.
 0ace en un establo, y a $ es alabado y cantado en el cielo.
 Es circundado como pecador, y a $ le ponen por nombre Hes8s, #ue #uiere decir /alvador de pecadores.
 (uere en una cru& entre ladrones, y a $ se oscurecieron los cielos, y tembló la tierra, y se ras!aron las piedras, y resucitaron los muertos, y se alteró todo el mundo.
 Pues as$ en este misterio, por una parte es bauti&ado como pecador entre pecadores, y por otra es publicado por

=i+o de "ios9 para #ue por a#u$ vean todos los #ue %ueren miembros suyos, #ue nunca +amás se umillarán por amor de "ios, #ue no sean por esta causa !lori%icados y onrados por el mismo "ios.
 !l A(uno ( la )entación Acabado el bautismo, %ue llevado el /e*or por el Esp$ritu /anto al desierto, donde estuvo cuarenta d$as ayunando, y orando, y padeciendo diversas tentaciones del enemi!o.
 1odo esto es nuestro, y todo para nuestro bien9 la soledad para nuestro e+emplo, la oración para nuestro remedio, el ayuno para la satis%acción de nuestras deudas, y la pelea con el enemi!o para de+arnos vencido y debilitado nuestro adversario.
 Acompa*a, pues, t8, ermano m$o, al /e*or en todos estos e+ercicios y traba+os tomados por tu causa, pues a#u$ se están aciendo tus ne!ocios y pa!ándose tus delitos.
 .mita en todo lo #ue pudieres este /e*or, ora con ,l, ayuna con ,l, pelea con ,l, mora a tiempos en la soledad con ,l, y +unta tus traba+os y e+ercicios con los suyos, para #ue por este medio sean ellos mas a!radables a "ios.
 a )ransfi"uración "e esta soledad camina para otra soledad y de este monte a otro monte, esto es, del monte de la penitencia al monte de la !loria, y del monte del ayuno y oración al monte de la trans%i!uración, pues el uno es camino para el otro, donde verás al /e*or en presencia de los tres amados disc$pulos trans%i!urado, resplandeciendo su rostro como el sol y sus vestiduras como la nieve.
 "onde en la vo& del cielo conocerás al Padre, y en la nube al Esp$ritu /anto, #ue tiempla con su !racia los ardores de nuestra concupiscencia, y donde verás a (ois's y Elias en medio de a#uella !loria tratar con el /e*or de los dolores y tormentos de su pasión.
 2ye tambi'n la vo& de Pedro #ue dice, sin saber lo #ue se dec$a, /e*or, bueno es #ue nos estemos a#u$.
 /i os place, a!amos a#u$ tres moradas, una para Vos, y otra para (ois's, y otra para El$as.
 Por esta maravillosa obra entenderás #ue no es todo cru& y tormento la vida de los +ustos en este destierroF por#ue a#uel piadoso /e*or y Padre #ue tiene car!o de ellos, sabe a su tiempo consolarlos, y visitarlos, y darles al!unas veces en esta vida a probar las primicias de la !loria advenidera, para #ue no cai!an con la car!a ni desmayen en la +ornada, antes se es%uercen para el traba+o #ue les #ueda.
 - cuán !randes sean estos deleites, /an Pedro nos lo da a entender, pues tan alienado y tan %uera de s$ estaba en a#uel tiempo, #ue no sab$a lo #ue se dec$a, ni se acordaba de cosa umana, por la !rande&a del !usto #ue all$ sent$a, ni #uisiera el +amás apartarse de a#uel lu!ar ni de+ar de estar bebiendo siempre de a#uel suav$simo licor.
 (ira tambi'n #ue, como dice san (arcos, estando el /e*or en oración, %ue de esta manera trans%i!urado9 para #ue por a#u$ entiendas como en el e+ercicio de la oración suelen muc as veces trans%i!urarse espiritualmente las ánimas devotas, recibiendo all$ nuevo esp$ritu, nueva lu&, nuevo aliento y nueva pure&a de vida, y %inalmente un cora&ón tan es%or&ado y tan otro, #ue no parece #ue es el mismo #ue antes era, por aberlo de esta manera trans%i!urado el /e*or.


- mira tambi'n lo #ue se trata en medio de estos tan !randes %avores, #ue es, de los traba+os #ue se an de padecer en Herusal'n9 para #ue por a#u$ entiendas el %in para #ue ace nuestro /e*or estas mercedes, y cuales ayan de ser los propósitos y pensamientos #ue a de tener el siervo de "ios en este tiempo, #ue an de ser determinaciones y deseos de padecer y poner la vida por A#uel #ue tan dulce se le a mostrado, y tan di!no de #ue todo esto y muc o mas se a!a por su servicio.
 "e manera #ue cuando "ios estuviere comunicando al ombre sus dul&ores, entonces a de estar 'l pensando en los dolores #ue por 'l a de padecer.
 a predicación de Cristo ( sus mila"ros "espu's de esto considera cómo lle!ado ya el /e*or a edad per%ecta, comen&ó a entender en el o%icio de la predicación y salvación de las ánimas.
 "onde se te o%rece materia de considerar con cuánto celo de la onra de "ios y con cuánto deseo de la salud de los ombres discurr$a este /e*or por toda a#uella tierra, de ciudad en ciudad y de villa en villa, ya en Hudea, ya en Galilea, ya en /amaria, predicando y aciendo tantos bene%icios a los ombres, curando los en%ermos, lan&ando los demonios, ense*ando los simples, recibiendo y perdonando los pecadores.
 (ira, pues, con cuánta caridad a#uel buen Pastor andaba por montes y valles buscando la ove+a perdida para traerla sobre sus ombros a la manada, y cuántos traba+os, pobre&as, %r$os, calores, persecuciones, contradicciones y calumnias de %ariseos padeció andando en esto, predicando de d$a, y orando de noc e, y tratando siempre los ne!ocios de nuestra salud como verdadero padre, pastor, salvador y remediador nuestro.
 (ira tambi'n a#u$ cuán beni!namente trataba con los pecadores, entrando en sus casas y comiendo con ellos, para enamorarlos con su conversación y remediarlos con su doctrina.
 1esti!o de esta misericordia es (ateo el publicano, testi!o Ga#ueo, pr$ncipe de los publicanos, testi!o a#uella mu+er pecadora #ue a sus pies %ue recibida, y testi!o la mu+er adultera #ue tan beni!namente %ue perdonada.
 /i!ue, pues, o ánima m$a, este /e*or con (ateo, y rec$belo en la posada de tu ánima con Ga#ueo, y lava sus pies con lá!rimas con la mu+er pecadora, para #ue con ella tambi'n mere&cas o$r a#uella dulce palabra9 1us pecados te son perdonados.
 a entrada en %erusal*n con los ramos Acabados los discursos y o%icio de la predicación del evan!elio, y lle!ándose ya el tiempo de a#uel !rande sacri%icio de la pasión, #uiso el Cordero sin mancilla lle!arse al lu!ar de la pasión, donde ab$a de dar cabo a la redención del !'nero umano.
 - por#ue se viese con cuánta caridad y ale!r$a de ánimo iba a beber por nosotros este cáli&, #uiso ser recibido este d$a con !rande %iesta, sali'ndose a recibir todo el pueblo con !randes voces y alaban&as, con ramos de olivas y palmas en las manos, y con tender muc os sus vestiduras por tierra, clamando todos a una vo& y diciendo9 :endito sea el #ue viene en el nombre del /e*or9 sálvanos en las alturas.
 Hunta, pues, ermano m$o, tus voces con estas voces y tus alaban&as con estas alaban&as, y da !racias al /e*or por este tan !rande bene%icio como a#u$ te ace, y por

el amor con #ue lo ace.
 Por#ue aun#ue le debes muc o por lo #ue por ti padeció, muc o más le debes por el amor con #ue lo padeció.
 - aun#ue %ueron tan !randes los tormentos de su pasión, muc o mayor %ue el amor de su cora&ón9 y as$ más amó #ue padeció, y muc o más padeciera si nos %uera necesario.
 /al, pues, al camino a recibir a este noble triun%ador, y rec$belo con voces de alaban&a y con ramos de olivas y palmas en las manos, y con tender tus propias vestiduras por tierra para celebrar la %iesta de esta entrada.
 Las voces de alaban&a son la oración y el acimiento de !racias, las olivas las obras de misericordia, y las palmas, la morti%icación y victoria de las pasiones, y el tender las ropas por tierra, el casti!o y maltratamiento de nuestra carne.
 Persevera pues en oración, para !lori%icar a "ios, y usa de misericordia para socorrer al pró+imo, y con esto morti%ica tus pasiones y casti!a tu carne, y de esta manera recibirás en ti al =i+o de "ios.
 A#u$ tambi'n tienes un !rande ar!umento y motivo para despreciar la !loria del mundo, tras #ue los ombres andan tan perdidos, y por cuya causa acen tantos e@cesos.
 A4uieres, pues, ver en #ue se debe estimar esa !loriaB Pon los o+os en esta onra #ue a#u$ ace el mundo a este /e*or, y verás #ue el mismo mundo #ue oy le recibió con tanta onra, de a $ a cinco d$as lo tuvo por peor #ue :arrabás, y le pidió la muerte, y dio contra ,l voces, diciendo9 +Cruci%$calo, cruci%$caloK "e manera #ue el #ue oy predicaba por i+o de "avid, #ue es por el mas santo de los santos, ma*ana le tiene por el peor de los ombres y por más indi!no de la vida #ue :arrabás.
 Pues A#u' e+emplo más claro para ver lo #ue es la !loria del mundo, y en lo #ue se deben estimar los testimonios y +uicios de los ombresB A4u' cosa mas liviana, más anto+adi&a, más cie!a, más desleal y más inconstante en sus pareceres #ue el +uicio y testimonio de este mundoB =oy dice, y ma*ana desdice9 oy alaba, y ma*ana blas%ema9 oy livianamente os levanta sobre las nubes, y ma*ana con mayor liviandad os sume en los abismos9 oy dice #ue sois i+o de "avid, ma*ana dice #ue sois peor #ue :arrabás.
 1al es el +uicio de esta bestia de muc as cabe&as y de este en!a*oso monstruo #ue nin!una %e, ni lealtad, ni verdad !uarda con nadie, y nin!una virtud ni valor mide sino con su proprio inter's.
 0o es bueno sino #uien es para con 'l pródi!o, aun#ue sea pa!anoF y no es malo sino el #ue le trata como 'l merece, aun#ue a!a mila!ros.
 Por#ue no tiene otro peso para medir la virtud sino solo inter's.
 Pues A#u' aire de sus mentiras y de sus en!a*osB AA #ui'n +amás !uardó %ielmente su palabraB AA #ui'n dio lo #ue prometióB ACon #ui'n tuvo amistad perpetuaB AA #ui'n conservó muc o tiempo lo #ue dioB AA #ui'n +amás vendió vino, #ue no se lo diese a!uado con mil &o&obrasB /ólo esto tiene de %iel, #ue a nin!uno %ue %iel.
 Este es a#uel %also Hudas, #ue besando a sus ami!os los entre!a a la muerte9 este, a#uel traidor de Hoab, #ue abra&ando al #ue le saludaba como ami!o, secretamente le metió la espada por el cuerpo.
 Pre!ona vino, y vende vina!re9 promete pa&, y tiene de secreto armada la !uerra.
 (alo de conservar, peor de alcan&ar, peli!roso para tener, y di%icultoso de de+ar.
 J2 mundo perverso, prometedor %also, en!a*ador cierto, ami!o %in!ido, enemi!o verdadero, lison+eador p8blico, traidor secreto, en los principios dulce, en los de+os amar!o, en la cara blando, en las manos cruel, en las dádivas escaso, en los dolores pródi!o, al parecer al!o, de dentro vac$o, por de %uera %lorido, y deba+o de la %lor espinosoK

Preámbulo de la Pasión del Señor Conclusión es de todos los doctores #ue los dolores y tormentos #ue el =i+o de "ios su%rió en su pasión e@ceden a todos cuantos dolores se an asta oy en el mundo padecido.
 /i pre!untas la causa de esto, entre innumerables maneras de causas y conveniencias #ue para esto ay, la principal %ue la !rande&a de su caridad y la !rande&a de nuestra necesidad.
 Por#ue a la !rande&a de su caridad pertenec$a redimirnos copios$sima y per%ect$simamente, y la !rande&a de nuestra necesidad ped$a esta manera de remedio tan !rande.
 Por#ue A#ui'n podrá e@plicar cuán in ábil #uedó el ombre por el pecado para todo lo bueno, especialmente para poner todo su amor, temor y esperan&a en "ios, y asimismo para las virtudes de la umildad, de la castidad, de la paciencia, de la obediencia, de la mansedumbre, de la pobre&a de esp$ritu, de la aspere&a de vida, de la victoria de s$ mismo, y %inalmente para todos los traba+os y e+ercicios virtuososB Por#ue como el pecado #uedó el ombre tan res%riado en el amor de "ios y tan encendido en el amor de s$ mismo, de a#u$ procedió #uedar tan in ábil y tan manco para todo lo bueno.
 Pues a#uel /e*or #ue vino a remediar todos estos males, conven$a #ue remediase estos dos tan principales, trans%ormando nuestro cora&ón de tal manera, #ue lo iciese arder en el amor #ue estaba tan %r$o, y lo en%riase en el #ue estaba tan %ervoroso.
 Pues esto i&o nuestro bendit$simo /alvador y re%ormador, no sólo mereci'ndonos y enviándonos al Esp$ritu /anto para #ue iciese esta trans%ormación, sino tambi'n de+ándonos en su vida, y muc o más en su muerte, e%icac$simos y potent$simos est$mulos para todas estas virtudes.
 Para lo cual propondremos a ora los principales pasos y misterios de su sa!rada pasión, en la cual allará el ombre tan !randes est$mulos y incentivos, por una parte para amar, temer y esperar en "ios, y por otra, para las virtudes contrarias a nuestra carne, como son, umildad, paciencia y obediencia, con todas las demás, #ue no podrá de+ar de #uedar muc as veces atónito de ver cómo no arde el mundo en amor de tal "ios, y cómo no desea de padecer mil cuentos de martirios por tal /e*or, se!8n son !randes los motivos #ue allará a#u$ para lo uno y para lo otro.
 a cena del Señor ( el lavatorio de los pies Entre todas las obras memorables #ue obró nuestro /alvador en este mundo, una de las más di!nas de perpetua recordación es a#uella postrera cena #ue cenó con sus disc$pulos.
 "onde no solamente se cenó a#uel cordero %i!urativo #ue mandaba la ley, sino el mismo Cordero sin mancilla, #ue era %i!urado por la ley.
 En el cual convite resplandece primeramente una maravillosa suavidad y dul&ura de Cristo, en aber #uerido asentarse a una mesa con a#uella pobre escuela, #ue es con a#uellos pobres pescadores, y +untamente con el traidor #ue lo ab$a de vender, y comer con ellos en un mismo plato.
 >esplandece tambi'n una espantosa umildad, cuando el >ey de la !loria se levantó de la mesa, y ce*ido con un lien&o a manera de siervo, ec ó a!ua en un ba*o, y postrado en tierra, comen&ó a lavar los pies de los disc$pulos, sin

e@cluir de ellos al mismo Hudas #ue lo ab$a vendido.
 - resplandece sobre todo esto una inmensa liberalidad y ma!ni%icencia de este /e*or, cuando a a#uellos primeros sacerdotes, y en a#uellos a toda la .!lesia, dio su sacrat$simo cuerpo en man+ar, y su san!re en bebida9 para #ue lo #ue ab$a de ser el d$a si!uiente sacri%icio y precio inestimable del mundo, %uese nuestro perpetuo viático y mantenimiento, y tambi'n nuestro sacri%icio cotidiano.
 (as A#ui'n podrá e@plicar los e%ectos y virtudes de este nobil$simo sacramentoB Por#ue con 'l por una manera maravillosa es unida el ánima con su esposo, con 'l se alumbra el entendimiento, av$vase la memoria, enamórase la voluntad, del'itase el !usto interior, acreci'ntase la devoción, derr$tense las entra*as, ábrense las %uentes de las lá!rimas, adorm'scense las pasiones, despi'rtanse los buenos deseos, %ortal'scese nuestra %la#ue&a, y toma con el aliento para caminar asta el monte de "ios.
 2 maravilloso sacramento, A#u' aire de tiB ACon #u' palabras te alabar'B 18 eres vida de nuestras ánimas, medicina de nuestras lla!as, consuelo de nuestros traba+os, memorial de Hesucristo, testimonio de su amor, manda precios$sima de su testamento, compa*$a de nuestra pere!rinación, ale!r$a de nuestro destierro, brasas para encender el %ue!o del divino amor y prenda y tesoro de la vida cristiana.
 A4u' len!ua podrá di!namente contar las !rande&as de este /acramentoB A4ui'n podrá a!radecer tal bene%icioB A4ui'n no se derretirá en lá!rimas, viendo a "ios corporalmente unido consi!oB Faltan las palabras y des%allece el entendimiento, considerando las virtudes de este soberano misterio9 mas nunca debe %altar en nuestras ánimas el uso, el a!radecimiento de 'l.
 a +ración del $uerto Acabada, pues, la sacrat$sima cena y ordenados los misterios de nuestra salud, abrió el /alvador la puerta a todas las an!ustias y dolores de su pasión, para #ue todos viniesen a embestir sobre su piadoso cora&ón, para #ue primero %uese cruci%icado y atormentado en el ánima #ue lo %uese en su misma carne.
 - as$ dicen los evan!elistas #ue tomó consi!o tres disc$pulos suyos de los más amados, y comen&ando a temer y an!ustiarse, d$+oles a#uellas tan dolorosas palabras9 1riste esta mi ánima asta la muerteF esperádme a#u$, y velad conmi!o.
 - ,l, apartándose un poco de ellos, %uese a acer oración9 para ense*arnos a recorrer a esta sa!rada áncora todas las veces #ue nos alláremos cercados de al!una !rave tribulación.
 - la tercera ve& #ue oró, %ue tan !rande la a!on$a y triste&a de su ánima, #ue comen&ó a sudar !otas de san!re, #ue corr$an asta el suelo, y a decir a#uellas palabras9 Padre, si es posible, traspasa este cáli& de m$.
 Considera, pues, al /e*or en este paso tan doloroso, y mira como representándosele all$ todos los tormentos #ue ab$a de padecer, y apre endiendo per%ect$simamente con a#uella ima!inación suya nobil$sima tan crueles dolores como se apare+aban para el más delicado de los cuerpos, y poni'ndosele delante todos los pecados del mundo, por los cuales padec$a, y el desa!radecimiento de tantas ánimas #ue ni ab$an de reconocer este bene%icio, ni aprovec arse de este tan !rande y tan costoso remedio, %ue su ánima en tanta manera an!ustiada, y sus sentidos y carne delicad$sima

tan turbados, #ue todas las %uer&as y elementos de su cuerpo se destemplaron, y la carne bendita se abrió por todas partes y dio lu!ar a la san!re #ue manase por toda ella asta correr en tierra.
 - si la carne, #ue de sola recudida padec$a estos dolores, tal estaba, J#u' tal estar$a el ánima #ue derec amente los padec$a.
 1esti!os de esto %ueron a#uellas preciosas !otas de san!re #ue de todo su sacrat$simo cuerpo corr$an9 por#ue una tan e@tra*a manera de sudor como 'ste, nunca visto en el mundo, declara aber sido 'ste el mayor de todos los dolores del mundo, como a la verdad lo %ue.
 Pues, o /alvador y >edentor m$o, Ade dónde a ti tanta con!o+a y a%licción, pues tan de voluntad te o%reciste por nosotros a beber el cáli& de la pasiónB Esto iciste, /e*or, para #ue mostrándonos en tu persona tan ciertas se*ales de nuestra umanidad, nos %irmases en la %e, y descubri'ndonos en ti este lina+e de tremores y dolores, nos es%or&ases en la esperan&a, y padeciendo por nuestra causa tan terribles tormentos como a#u$ padeciste, nos encendieses en tu amor.
 a prisión del Salvador, ( presentación ante los pont,fices Con cuánta prontitud y voluntad se aya o%recido el /alvador por nosotros al sacri%icio de la pasión, %ácilmente se conoce viendo como ,l mismo salió a recibir a los #ue le ven$an a prender, aun#ue ven$an tan pertrec ados y tan armados con laternas, y ac as, y lan&as.
 - para #ue conociese la presunción umana #ue nin!una cosa pod$a contra la omnipotencia divina, antes #ue le prendiesen, con una sola palabra derribó a#uellas uestes in%ernales en tierra9 aun#ue ellos, como cie!os y obstinados en su malicia, ni con esto #uisieron abrir los o+os y conocer su temeridad.
 (as con todo esto, el piadoso Cordero no cerró aun entonces las corrientes de su misericordia, ni de+ó a#uel suav$simo penar de miel de destilar !otas de miel, pues all$ sanó la ore+a del ministro #ue san Pedro ab$a cortado, y detuvo sus manos de la +usta ven!an&a #ue en a#uel tiempo se pudiera acer.
 (aldito sea %uror tan pertina&, pues ni con la vista de tan !ran mila!ro se rindió, ni con la dul&ura de tan !rande bene%icio se amansó.
 (as A#uien podrá o$r sin !emido de la manera #ue a#uellos crueles carniceros e@tendieron sus sacr$le!as manos y ataron las de a#uel mans$simo Cordero, #ue ni contradec$a ni se de%end$a, y as$ maniatado como a un ladrón o p8blico mal ec or le llevaron con !rande prisa y !rita y con !rande concurso y tropel de !entes por las calles p8blicas de Herusal'nB ACuál ser$a entonces el dolor de los disc$pulos, cuando viesen su dulc$simo /e*or y (aestro apartado de su compa*$a y llevado de esta manera, vendido por uno de ellos, pues el mismo traidor #ue lo vendió, sintió tanto el mal #ue i&o, #ue vino a a orcarse y desesperarB Preso, pues, de esta manera el pastor, descarriáronse las ove+as9 aun#ue Pedro, como más %iel #ue los otros, se!u$a desde le+os al piadoso (aestro.
 (as entrado dentro de la casa del Pont$%ice, a la vo& de una mo&uela ne!ó tres veces al /e*or con !randes +uramentos y protestaciones, diciendo #ue no lo conoc$a, ni sab$a #ui'n se era, ni ten$a #ue ver con ,l.
 Entonces cantó el !allo, y miró el /e*or con unos piados$simos o+os a Pedro, y acordóse Pedro de lo #ue el /e*or le ab$a pro%eti&ado, y sali'ndose %uera, por no tornar a padecer escándalo con la ocasión del mismo peli!ro, lloró amar!amente su

pecado.
 J2 t8, #uien#uiera #ue seas, #ue a instancia y re#uerimiento de la mala sierva de tu carne ne!aste por obra o por voluntad a "ios, #uebrantando su ley, acu'rdate de la pasión de este dulc$simo /e*or, y sal %uera de esa ocasión con Pedro, y llora amar!amente tu pecado, si por ventura tendrá por bien mirarte A#u'l #ue miró a Pedro, con los mismos o+os #ue a 'l miró, para #ue alimpiado y puri%icado con Pedro, mere&cas recibir despu's con 'l al Esp$ritu /antoK "espu's de esta ne!ación, mira cuán maltratado %ue el /e*or en casa del pont$%ice9 por#ue siendo ,l con+urado en virtud y nombre del Padre #ue di+ese #ui'n era, como ,l por reverencia de este nombre diese testimonio de la verdad, a#uellos #ue tan indi!nos eran de o$r tan alta respuesta, ce!ados con el resplandor de tan !rande lu&, se levantaron %urios$simamente contra ,l, y como a blas%emo le comen&aron a escupir y maltratar.
 "e manera #ue a#uel rostro adorado de los án!eles y venerado de los ombres, el cual con su ermosura ale!ra toda la corte soberana, es all$ por a#uellas in%ernales bocas a%eado con salivas, in+uriado con bo%etadas, a%rentado con pesco&ones, des onrado con vituperios y cubierto con un velo por escarnio.
 Finalmente, el /e*or de todo lo criado es all$ tratado como un vil esclavo, sacr$le!o y blas%emo, estando ,l por otra parte con un rostro mans$simo y sereno, y as$ con blandas y comedidas palabras se #ue+ó a uno de a#uellos #ue lo er$an, diciendo9 /i mal abl', mu'strame en #u', y si no, Apor #u' me ieresB)).
 J2 dulce y piadoso Hes8sK ACuál ombre, viendo esto, podrá contener las lá!rimas y no part$rsele el cora&ón de dolorB a presentación ante Pilato ( $erodes ( los azotes a la columna Pasada esta noc e dolorosa con tantas i!nominias en casa de los Pont$%ices, otro d$a por la ma*ana llevaron al /e*or atado a Pilato, #ue en a#uella provincia por parte de los romanos presid$a, pidiendo con !rande instancia #ue lo condenase a muerte.
 estando ellos con !randes clamores acusándole y ale!ando contra ,l tantas %alsedades y mentiras, y pidiendo #ue perdonase a :arrabás y cruci%icase a Cristo, ,l entre toda esta bara 8nda de voces y clamores estaba como un cordero mans$simo ante el #ue lo tras#uila, sin e@cusarse, sin de%enderse y sin responder una sola palabra9 tanto #ue el mismo +ue& estaba !randemente maravillado de ver tanta !ravedad y silencio y tanta serenidad de rostro en medio de tanta con%usión y !riter$a.
 (as aun#ue el presidente sab$a muy bien #ue toda a#uella !ente se ab$a movido más con celo de envidia #ue de +usticia, pero vencido con pusilanimidad y temor umano, determinó entre!ar al piados$simo >ey en manos del cruel tirano de =erodes, para #ue 'l lo sentenciase.
 El cual, visto el /e*or, y escarneciendo de 'l con toda su corte, y visti'ndolo por escarnio de una vestidura blanca, se lo torno a remitir.
 Entonces Pilato, para satis%acer a la %uria y rabia de los acusadores, mandó a&otar al inocent$simo Cordero, paresci'ndole #ue con esto se amansar$a el %uror de sus enemi!os.
 Lle!an, pues, lue!o los sayones, y desnudan al /e*or de sus vestiduras, y atándole %uertemente a una columna, comien&an a a&otar y despeda&ar a#uella pur$sima carne, y a*adir lla!as a lla!as y eridas a eridas.
 Corren los arroyos de san!re por a#uellas sacrat$simas )) Hn )5,67.


espaldas, asta re!arse con ellos la tierra y te*irse de san!re por todas partes.
 2 pues ombre perdido, #ue eres causa de todas estas eridas, Acómo no revientas de dolor viendo lo #ue padece este inocent$simo Cordero, #ue por tus urtos es a&otadoB (ira tambi'n cuán !randes motivos tienes a#u$ para todas a#uellas virtudes #ue arriba di+imos, especialmente para amar, temer y esperar en "ios.
 Para amar, viendo lo muc o #ue este /e*or por tu amor padecióF para temer, viendo el ri!or con #ue en s$ mismo casti!ó tus pecadosF y para esperar, considerando cuán copiosa redención y satis%acción se o%rece a#u$ a "ios por ellos.
 a coronación de espinas ( el !cce $omo Acabado el martirio de los a&otes, comi'n&ase de nuevo otro no menos in+urioso, #ue %ue la coronación de espinas.
 Por#ue vinieron a +untarse all$ todos los soldados del presidente a acer %iesta de los dolores e in+urias del /alvador, y te+iendo primeramente una corona de +uncos marinos, incáronla por su sacrat$sima cabe&a, para #ue as$ padeciese con ella con una parte sumo dolor, y por otra suma des onra.
 (uc as de las espinas se #uebraban al entrar por la cabe&a, otras lle!aban, como dice san :ernardo, asta los uesos, rompiendo y a!u+ereando por todas partes el sa!rado cerebro.
 - no contentos con este tan doloroso lina+e de vituperio, v$stenle de una p8rpura vie+a y ras!ada, y pónenle por cetro real una ca*a en la mano, y incándose de rodillas, dábanle bo%etadas y escup$anle en la cara, y tomándole la ca*a de las manos, er$anle con ella en la cabe&a, diciendo9 "ios te salve, >ey de los +ud$os.
 0o parece #ue era posible caber tantas invenciones de crueldades en cora&ones umanos.
 Por#ue cosas eran estas #ue si en un mortal enemi!o se icieran, bastaran para enternecer cual#uier cora&ón.
 (as como era el demonio el #ue las inventaba, y "ios el #ue las padec$a, ni a#uella tan !rande malicia se artaba con nin!8n tormento, se!8n era !rande su odio, ni a a#uella tan !rande piedad bastaban todos estos traba+os, se!8n era !rande su amor.
 (as tu, ánima m$a, de+a de considerar a ora la crueldad de los ombres y la malicia de los demonios, y vuelve los o+os a considerar la %i!ura tan lastimera #ue all$ tem$a el más ermoso de los i+os de los ombres9 J2 pacient$simo y clement$simo >edentorK, A#u' %i!ura es esa tan dolorosa, #u' martirio tan nuevo, #ue mudan&a tan e@tra*aB AEres t8 A#u'l #ue poco antes discurr$as por las ciudades, predicando y aciendo tantas maravillasB AEres t8 A#u'l #ue poco antes en el monte 1abor resplandeciste con %i!ura celestial y vestiduras de nieveB AEres t8 A#u'l testi%icado con voces del cielo por =i+o de "ios y (aestro del mundoB Pues Acómo se perdió a#uella ermosura tan !randeB A4u' se i&o a#uel resplandor de tu caraB A"ónde están las vestiduras de nieveB A4u' es de la !loria del =i+oB A4u' es de la di!nidad y pompa del >eyB A,ste es el reino #ue te ten$an apare+adoB A,sa es la corona, y la p8rpura, y el centro, y las ceremonias de >eyB ,sta es, /e*or, la cura de mi soberbia, 'sta la satis%acción de mis atav$os y re!alos, 'ste el dec ado de la verdadera paciencia y umildad, 'ste el camino de la cru& para el reino, y 'ste el e+emplo de menosprecio del mundo.
 Esto me predican tus lla!as, esto me ense*an tus des onras, esto es lo #ue leo en el libro de tu pasión.


Pues como el presidente tuviese claramente conocida la inocencia del /alvador, y viese #ue no su culpa sino la envidia de sus enemi!os le condenaba, procuraba por todas v$as librarle de sus manos.
 Para lo cual le pareció bastante medio sacarlo as$ como estaba a vista del pueblo %urioso9 por#ue ,l estaba tal, #ue bastaba la %i!ura #ue ten$a, se!8n 'l creyó, para amansar la %uria de sus cora&ones.
 Pues t8, o ánima m$a, procura allarte presente a este espectáculo tan doloroso, y como si a $ estuvieras, mira con !rande atención la %i!ura #ue trae este, #ue es resplandor de la !loria del Padre, por restituirte la #ue tu perdiste cuando pecaste.
 (ira cuan aver!on&ado estar$a all$ en medio de tanta !ente, con su vestidura de escarnio colorada y mal puesta, con su corona de espinas en la cabe&a, con su ca*a en la mano, con el cuerpo todo #uebrantado y molido de los a&otes pasados, las manos cruelmente atadas, y todo enco!ido y ensan!rentado.
 (ira cuál estaba a#uel divino rostro, inc ado con los !olpes, a%eado con las salivas, ras!u*ado con las espinas, arroyado con la san!re, por unas partes reciente y %resca, y por otras %ea y dene!rida.
 - como el santo Cordero ten$a las manos atadas, no podr$a con ellas alimpiar los ilos de san!re #ue por los o+os ca$an9 y as$ estar$an a#uellas dos lumbreras del cielo eclipsadas y cuasi cie!as, y ec as un peda&o de carne y de san!re.
 Finalmente, tal estaba su %i!ura, #ue ya ni parec$a #uien era, y aun apenas parec$a ombre, sino un retablo de dolores pintado por manos de a#uellos malvados sayones y de a#uel cruel presidente, a %in de #ue abo!ase por ,l ante sus enemi!os esta tan dolorosa %i!ura.
 Del llevar la cruz a cuestas (as como todo esto nada aprovec ase, dióse por sentencia #ue el .nocente %uese condenado a muerte, y muerte de cru&.
 - para #ue por todas partes creciese su tormento y su des onra, ordenaron sus enemi!os #ue ,l mismo llevase sobre s$ el madero en #ue ab$a de ser +usticiado.
 1oman, pues, a#uellos crueles carniceros el santo madero, #ue se!8n se escribe era de #uince pies, y cár!anlo sobre los ombros del /alvador, el cual, se!8n los traba+os de a#uel d$a y de la noc e pasada, y la muc a san!re #ue con los a&otes ab$a perdido, apenas pod$a tenerse en pie y sustentar la car!a de su proprio cuerpoF y sobre esta le a*aden tan !rande sobrecar!a como era el peso de la cru&.
 En este paso puedes considerar por una parte la mansedumbre inestimable del /alvador, y por otra la crueldad !rande de sus enemi!os9 por#ue ni la mansedumbre pudo ser mayor, ni tampoco la crueldad.
 A4u' mayor crueldad #ue desde la ora de la pasión asta el punto de la muerte no darle una sola ora de reposo, sino a*adir siempre dolores a dolores y tormentos a tormentosB Uno le prende, otro le ata, otro le acusa, otro le escarnece, otro le escupe, otro le abo%etea, otro le a&ota, otro lo corona, otro le iere con la ca*a, otro le cubre los o+os, otro le viste, otro le desnuda, otro le blas%ema, otro le car!a la cru& a cuestas, y todos %inalmente se ocupan en darle tormento.
 Vuelven y revuelven, llevarlo y traerlo de +uicio en +uicio, de tribunal en tribunal, de pont$%ice a pont$%ice, como si %uera un loco de atar o un p8blico ladrón.
 Pues A#ui'n no se moverá a piedad, considerando un ombre tan manso y tan

inocente, y #ue ab$a ec o tantos bienes a los ombres, y curándolos de tantas en%ermedades, y predicándoles tan maravillosa doctrina, y despu's le ve llevar con una cru& a cuestas por las calles p8blicas con tanta i!nominiaB J2 crueles cora&onesK, Acómo no os mueve a piedad tanta mansedumbreB ACómo pod'is acer mal a #uien tanto bien os a ec oB ACómo no miráis si#uiera esta tan !rande inocencia, pues provocado con tantas in+urias, ni os amena&a, ni se #ue+a, ni se indi!na contra vosotrosB J4ui'n me diera, o buen Hes8s, #ue yo te pudiera dar un poco de re%ri!erio en esa tan !rande a!on$aK 1oda la noc e as velado y traba+ado, y los crueles sayones a por%$a se an entre!ado en ti, dándote bo%etadas y dici'ndote in+urias, y despu's de tan lar!o martirio, despu's de en%la#uecido ya el cuerpo y desan!rado con tantos a&otes, car!an la cru& sobre tus delicad$simos ombros y as$ te llevan a +ustiticiar.
 2 delicado cuerpo, A#u' car!a es 'sa #ue llevas sobre tiB AA do caminas con ese pesoB A4u' #uieren decir esas insi!nias tan dolorosasB Pues AcómoB A18 mismo ablas de llevar a cuestas los instrumentos de tu pasiónB A#u$, o ánima m$a, lleva el /e*or sobre s$ toda la car!a de tus pecados9 dale !racias por ese tan !rande bene%icio, y ay8dale a llevar esa cru& por imitación de su e+emplo, y s$!uelo con las lá!rimas de esas piadosas mu+eres #ue le van acompa*ando, y mira sobre todo esto #ue si eso se ace en el madero verde, en el seco A#u' se aráB De cómo fue crucificado el salvador Lle!ado el /alvador al monte Calvario, %ue all$ despo+ado de sus vestiduras, las cuales estaban pe!adas a las lla!as #ue los a&otes ab$an de+ado en sus espaldas9 y al tiempo de #uitárselas, ar$an esto a#uellos crueles ministros con tanta in umanidad, #ue volver$an a renovarse las eridas pasadas y a manar san!re por todas ellas.
 Pues A#u' ar$a el bendito /e*or, cuando as$ se viese desollado y desnudoB Es de creer #ue levantar$a entonces los o+os al Padre, y le dar$a !racias por aber lle!ado a tal punto, #ue se viese as$ tan pobre y tan desnudo por su amor.
 Estando pues as$ ya desnudo, mándanle e@tender en la cru&, #ue estaba tendida en el suelo, y obedece ,l como cordero a este mandamiento, y acu'stase en esta cama #ue el mundo le ten$a apare+ada, y entre!a liberalmente sus pies y manos a los verdu!os para enclavar en el madero.
 Pues cuando el /alvador del mundo se viese as$ tendido de espaldas sobre la cru&, y sus o+os puestos en el cielo, A#u' tal estar$a su piadoso cora&ónB A4u' ar$aB A4u' pensar$aB A4u' dir$a en este tiempoB Parece #ue se volver$a al Padre y dir$a as$9 o Padre Eterno, !racias doy a vuestra in%inita bondad por todas las obras #ue en todo el discurso de la vida pasada ab'is obrado por mi.
 A ora %enecido ya con vuestra obediencia el n8mero de mis d$as, vuelvo a Vos no por otro camino #ue por la cru&.
 Vos mandásteis #ue yo padeciese esta muerte por amor de los ombresF yo ven!o a cumplir esta obediencia y a o%recer a#u$ mi vida en sacri%icio por su amor.
 1endido)6, pues, el /alvador en esta cama, lle!a uno de a#uellos malvados ministros con un !rueso clavo en la mano, y puesta la punta del clavo en medio de la )6 Esta pá!ina es una adaptación de G.
 /AV20A>2LA, Trattato dell'amore di Gesù Cristo (operette
spirituali , vol.
 ., >oma )ID?, pp.
 ))LO))7.


sa!rada palma, comien&a a dar !olpes con el martillo y a acer camino al ierro duro por las blandas carnes del /alvador.
 Los o$dos de la Vir!en oyeron estas martilladas, y recibieron estos !olpes en medio del cora&ón, y sus o+os pudieron ver tal espectáculo como 'ste sin morir.
 Verdaderamente a#u$ %ue su cora&ón traspasado con esta mano, y a#u$ %ueron ras!adas con este clavo sus entra*as y su pec o vir!inal.
 Con la %uer&a del dolor de la erida todas las cuerdas y nervios del cuerpo se enco!ieron acia la parte de la mano clavada, y llevaron en pos de s$ todo lo demás.
 - estando as$ car!ado el buen Hes8s acia esta parte, tomo el ministro la otra mano, y por acer #ue lle!ase al a!u+ero #ue estaba ec o, estiróla tan %uertemente, #ue i&o desenca+arse los uesos de los pec os y desabroc arse toda a#uella compostura y armon$a del cuerpo divino9 y as$ #uedaron sus uesos tan distintos y se*alados, #ue, como el pro%eta dice, los pudieran contar.
 - de esta misma manera de crueldad usaron cuando le enclavaron los sa!rados pies.
 - para mayor acrecentamiento de i!nominia, cruci%icaron al /e*or %uera de la ciudad en el lu!ar p8blico de los mal ec ores y entre dos %amosos ladrones.
 - los #ue por all$ pasaban, y los #ue estaban presentes, le escarnec$an y baldonaban diciendo9 A otros i&o salvos, y a s$ mismo no puede salvar.
 (as el Cordero mans$simo ac$a oración al Padre por los unos y por los otros, y o%rec$a liberalmente el para$so al ladrón #ue le con%esaba.
 "espu's de esto, sabiendo el /e*or #ue ya todo era acabado, para #ue se cumpliese la Escritura, di+o9 /ed e.
 - en esta sed le sirvieron con darle a beber vina!re me&clado con iel9 para #ue pues la causa de nuestra perdición ab$a sido el !usto del árbol vedado, el remedio de ella %uese el !usto de la iel y vina!re de Cristo.
 - demás de esto, no #uiso este piadoso /e*or #ue al!uno de sus miembros #uedase libre de tormento, y por esto #uiso #ue la len!ua tambi'n padeciese su pena, pues todos los otros miembros padec$an cada uno su propio dolor.
 Pues A#u' sentir$as t8 en este paso, Vir!en bienaventuradaB La cual, asistiendo a todos estos martirios y bebiendo tanta parte de este cáli&, viste con tus propios o+os a#uella carne sant$sima #ue tu tan castamente concebiste y tan dulcemente criaste, y #ue tantas veces reclinaste en tu seno y apertaste en tus bra&os, ser despeda&ada con a&otes, a!u+ereada con espinas, erida con la ca*a, in+uriada con pu*adas y bo%etadas, ras!ada con clavos, levantada en un madero, y despeda&ada con su proprio peso, e in+uriada con tantas des onras, y al cabo +aropada con iel y vina!re.
 - no menos viste con los o+os espirituales a#uella ánima sant$sima llena de la iel de todas las amar!uras del mundo, ya entristecida, ya turbada, ya con!o+ada, ya bramando, ya temiendo, ya a!oni&ando, parte por el sentimiento viv$simo de sus dolores, parte por las o%ensas y pecados de los ombres, parte por la compasión de nuestras miserias, y parte por la compasión #ue de ti su (adre dulc$sima ten$a, vi'ndote asistir presente a todos estos traba+os9 para cuya consolación y compa*$a encomendándote al amado disc$pulo, di+o9 (u+er, cata a $ tu i+o.
 "espu's de esto, mira cómo el /alvador e@piró, aciendo oración por nosotros con !ran clamor y lá!rimas, encomendando su esp$ritu en manos del Padre.
 Entonces el velo del templo s8bitamente se ras!ó, y la tierra tembló, y las piedras se icieron peda&os, y las sepulturas de los muertos se abrieron.
 Entonces el más ermoso de los i+os de los ombres, escurecidos los o+os y cubierto el rostro de amarille& de muerte, pareció el más

%eo de todos los ombres, ec o olocausto de suav$simo olor por ellos, para revocar la ira del Padre #ue ten$an merecida.
 (ira, pues, o santo Padre, desde su santuario en la %a& de Cristo9 mira esta sacrat$sima =ostia, la cual te o%rece este sumo Pont$%ice por nuestros pecados.
 (ira t8 tambi'n, ombre redimido, cuál y cuán !rande es este #ue está pendiente en el madero, cuya muerte resucita los muertos, cuyo tránsito lloran los cielos, y la tierra, y asta las mismas piedras.
 Pues, Jo cora&ón umano, más duro #ue todas ellas, si teniendo tal espectáculo delante, ni te espanta el temor, ni te mueve la compasión, ni te a%li!e la compunción, ni te ablanda la piedadK a lanzada del Señor ( la sepultura - como si no bastaran todos estos tormentos para el cuerpo vivo, #uisieron tambi'n los malvados e+ecutar su %uror en 'l muerto, y as$ despu's de e@pirado el /e*or, uno de los soldados le dio una lan&ada por los pec os, de donde salió a!ua y san!re para lavatorio de nuestros pecados.
 Levántate, pues, o esposa de Cristo, y a& a#u$ tu nido como la paloma en los a!u+eros de la piedra, y como pa+ero edi%ica a#u$ tu casa, y como tórtola casta esconde a#u$ tus i+uelos.
 Pon a#u$ tambi'n la boca para #ue bebas a!uas de las %uentes del /alvador9 por#ue este es a#uel r$o #ue salió de en medio del para$so, el cual %ecunda, rie!a y ace %ructi%icar toda la sobre a& de la tierra.
 Finalmente, viniendo despu's a#uel noble centurión Hose%, y con el 0icodemus, abida licencia de Pilato, #uitando el santo cuerpo de la cru&, lo envolvieron en una sabana limpia con olorosos un!Pentos, y pusi'ronlo en un monumento.
 "onde a#uellas santas mu+eres #ue se!u$an al /e*or en la vida, le sirvieron tambi'n en la muerte, trayendo un!Pentos olorosos para un!ir su sacrat$simo cuerpo.
 Entre las cuales (ar$a (a!dalena ard$a con tan !rande %ue!o de caridad, #ue olvidada de la %la#ue&a mu+eril, ni por la oscuridad de las tinieblas, ni por la crueldad de los sayones se pod$a apartar de la visitación del sepulcro, antes perseverando en a#uel lu!ar y derramando muc as lá!rimas, despidi'ndose los disc$pulos, ella no se desped$a9 por#ue era tan !rande su amor y la impaciencia de su deseo, #ue en nin!una otra cosa tomaba !usto sino en llorar la ausencia de su amado, diciendo con el pro%eta9 Fu'ronme mis lá!rimas pan de noc e y de d$a, mientras dicen a mi ánima9 Adónde está tu "iosB)7.
 Pues, o buen Hes8s, conc'deme, /e*or, aun#ue indi!no, #ue ya #ue entonces no merec$ allarme con el cuerpo presente a 'stas tan dolorosas obse#uias, me alle en ellas meditándolas y tratándolas con %e y amor en mi cora&ón, y e@perimentando al!o de a#uel a%ecto y compasión #ue tu inocent$sima (adre y la bienaventurada (a!dalena e@perimentaron en este d$a.
 a resurrección del Señor Acabada ya la batalla de la pasión, cuando a#uel dra!ón rabioso pensó #ue ab$a alcan&ado victoria del Cordero, comen&ó a resplandecer en su ánima la potencia de su )7 /al ;),;.


divinidad, con la cual nuestro león %ort$simo descendió a los in%iernos, venció y prendió a#uel %uerte armado, y lo despo+ó de a#uella rica presa #ue all$ ten$a cautiva9 para #ue pues el tirano ab$a acometido a la cabe&a sin tener derec o contra ella, perdiese por v$a de +usticia el #ue parec$a tener sobre sus miembros.
 Entonces el verdadero /ansón, muriendo, mató sus enemi!osF entonces el Cordero sin mancilla con la san!re de su testamento sacó sus prisioneros del la!o donde no ab$a a!uaF y entonces amaneció a#uella deseada y nueva lu& a los #ue moraban en la re!ión de las tinieblas y sombra de muerte.
 - abida esta victoria, al tercero d$a el autor de la vida, vencida la muerte, resucitó de los muertos9 y as$ salió el verdadero Hose% de la cárcel del in%ierno por voluntad y mandamiento del >ey soberano, tras#uilados ya los cabellos de la mortalidad y %la#ue&a, y vestido de ropas de ermosura y inmortalidad.
 A#u$ tienes #ue considerar el ale!r$a de todos los aparecimientos #ue entrevinieron en este d$a tan !lorioso9 conviene saber, el ale!r$a de a#uellos padres del limbo, #ue tantos a*os esperaron y suspiraron por este d$aF el ale!r$a de la Vir!en, #ue tanto padeció el d$a de la pasión, y tanto se ale!ró el de la resurrecciónF el ale!r$a de las (ar$as, especialmente de la bienaventurada (a!dalena, #ue tanto amaba este /e*or y tanto se ale!ró de verle resucitadoF el ale!r$a tambi'n de los disc$pulos, #ue tan desconsolados estaban sin su (aestro, y tanta consolación recibieron en le verF y con esto rue!a al /e*or te de a sentir al!una parte de lo #ue ellos este d$a sintieron.
 - no sólo esta ve&, mas otras muc as veces y de otras maneras les apareció el /e*or por espacio de cuarenta d$as, comiendo y bebiendo con ellos9 para #ue con estos ar!umentos con%irmase nuestra %e, y con sus promesas es%or&ase nuestra esperan&a, y con los dones #ue del cielo nos enviase, encendiese nuestra caridad.
 a subida a los cielos Acabados estos cuarenta d$as, sacó el /e*or a sus disc$pulos %uera de la ciudad al monte 2livete, y despidi'ndose all$ dulcemente de ellos y de su bendit$sima (adre, levantadas las manos en alto, vi'ndolo ellos, subió al cielo en una nube resplandeciente.
 - de esta manera, abri'ndonos camino para el cielo, llevó consi!o sus prisioneros y introdu+o los desterrados en su reino, aci'ndolos ciudadanos de los án!eles y dom'sticos de la casa de "ios.
 - as$ como en este mundo nos ayudó con sus traba+os, as$ all$ nos ayuda con sus oraciones, aciendo en la tierra o%icio de redentor y en el cielo de abo!ado.
 Por#ue tal conven$a #ue %uese nuestro Pont$%ice, santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores y ec o más alto #ue los cielos9 el cual, asentado a la diestra de la (a+estad, está all$ presentando las se*ales de sus lla!as al Padre por nosotros, !obernando desde a#uella silla el cuerpo m$stico de su .!lesia y repartiendo diversos dones a los ombres para acerlos seme+antes a s$.
 Por donde as$ como ,), #ue es nuestra cabe&a, %ue en este mundo a%li!ido y martiri&ado con diversos traba+os, as$ tambi'n #uiere ,l #ue lo sea su cuerpo, por#ue no aya de%ormidad ni desproporción entre la cabe&a y los miembros.
 Por#ue !rande %ealdad ser$a, si estando la cabe&a cubierta de espinas, los miembros %uesen delicados.
 Por esta causa %ueron tan atribulados todos los santos desde el principio del mundo,

los patriarcas, los pro%etas, los apóstoles, los mártires, los con%esores, las v$r!enes y los mon+es, los cuales todos %ueron e+ercitados, a%li!idos y pur!ados con diversas tribulaciones y diversos traba+os.
 - por 'sta misma %ra!ua an de pasar todos los otros miembros vivos de Cristo asta el d$a del +uicio, ordenándolo ,) as$ desde lo alto, los cuales despu's con el pro%eta cantarán diciendo9 Pasamos por %ue!o y por a!ua, y tra+$stenos, /e*or, a re%ri!erio);.
 "e 'sta manera, asentado nuestro Pont$%ice en a#uella silla, !obierna este cuerpo m$stico de su .!lesia.
 Gracias pues te de, o eterno Padre, toda len!ua por 'sta tan !rande dádiva, en la cual nos diste tu uni!'nito =i+o, para #ue %uese por una parte nuestro !obernador y por otra nuestro abo!ado9 por#ue tales y tantas eran nuestras culpas, y tales y tantas nuestras miserias, #ue otro #ue ,l no era bastante para remediarlas.
 a venida a -uicio "espu's de 'sta subida al cielo, testi%icaron los án!eles en a#uella ora #ue de la misma manera volver$a otra ve& este /e*or a +u&!ar el mundo.
 Considera, pues, las terribles se*ales #ue precederán este +uicio, las cuales abrá el sol, y en la luna, y en las estrellas, y en la mar, y en la tierra9 donde andarán los ombres atónitos y a ilados de muerte con el temor de los males #ue an de sobrevenir al mundo.
 (ira el sonido de a#uella terrible trompeta #ue sonará por todas las re!iones del mundo, y a#uella vo& del arcán!el #ue dirá9 Levantaos, muertos, y venid a +uicio.
 (ira el espanto #ue será resucitar todos los muertos, unos de la mar y otros de la tierra, con a#uellos mismos cuerpos #ue en este mundo tuvieron, para recibir en ellos se!8n el mal o bien #ue icieron.
 - mira #ue maravilla tan !rande será #ue estando los cuerpos de los muertos unos ec os tierra, otros ceni&a, otros comidos de peces y otros de los mismos ombres, de all$ sabrá "ios entresacar a cabo de tantos a*os lo #ue es propio de cada cuerpo, sin #ue se con%unda lo uno con lo otro.
 Piensa en la venida temerosa del Hue& y en el espanto #ue los malos recibirán cuando lo vean venir con tanta !loria, pues dirán entonces a los montes #ue cayan sobre ellos y los cubran, por no parecer delante de ,l.
 (ira el repartimiento #ue all$ se ará de todos los ombres, poniendo los umildes y mansos a la mano derec a, y los soberbios y desobedientes a la i&#uierda, y el espanto #ue los !randes de este mundo recibirán, cuando vean all$ los umildes y pobrecitos #ue ellos despreciaron, levantados a tanta !loria.
 Considera el ri!or de la cuenta #ue all$ se pedirá, pues nos consta por te@to e@preso del evan!elio #ue asta de una palabra ociosa se a de dar cuenta en a#uel +uicio.
 (ete, pues, la mano en tu seno, y vuelve los o+os a toda la vida pasada, y acu'rdate #ue todo el proceso y todas las torpe&as de ella an de ser pre!onadas y publicadas en a#uella pla&a.
 (ira, pues, cuán terrible cosa será verse el malo all$ por todas partes cercado de tantas an!ustias9 por#ue a nin!8n lu!ar volverá los o+os, #ue no alle causas de temor.
 En lo alto estará el Hue& airadoF en lo ba+o, el in%ierno abiertoF a la diestra, los pecados ); /al ?<, )6.


#ue nos estarán acusandoF a la siniestra, los demonios apare+ados para nos llevar al tormentoF %uera de nos estará el mundo ardiendo, y dentro de nos la consciencia remordiendo.
 Pues cercado el malo de tantas an!ustias, Aa dónde iráB Esconderse es imposible, y parecer, intolerable9 por#ue si el +usto apenas se salvará, el pecador y malo Adónde pareceráB Mltimamente, considera el trueno de a#uella irrevocable sentencia #ue dirá9 .d, malditos, al %ue!o eterno, #ue está apare+ado para /atanás y para todos sus 3n!eles.
 Por#ue tuve ambre, y no me disteis de comerF sed, y no me disteis de beber, etc.
 )<, "onde verás el valor de las obras de misericordia y el ale!r$a y contentamiento #ue all$ recibirá el #ue a#u$ %ue lar!o para con sus pró+imos, y por el contrario, el tormento #ue recibirá el #ue por no #uerer dar lo #ue de+ó en este si!lo, se vea all$ despedido del reino del cielo.
 De las penas del .nfierno "espu's de esta sentencia irán los +ustos a la vida eterna, y los malos al %ue!o eterno.
 Pues para entender la condición de 'sta pena, debes ima!inar el lu!ar del in%ierno por al!unas seme+an&as #ue los santos para esto nos de+aron.
 .ma!ina, pues, #ue el in%ierno es una oscuridad y un caos orribil$simo, y un la!o #ue está deba+o de la tierra abominabil$simo, y un po&o pro%und$simo lleno de llamas de %ue!o.
 .ma!ina tambi'n #ue es una ciudad orrible y oscura, la cual está ardiendo con terribles llamas, cuyos moradores están d$a y noc e rompiendo el cielo con alaridos y desesperaciones, por la !rande&a de los dolores #ue en ella padecen.
 Piensa lue!o en la acerbidad de las penas #ue all$ se pasan, y en la muc edumbre y duración de ellas.
 - cuanto a la acerbidad, mira cuán intolerable tormento será el de a#uel %ue!o, con el cual comparado este nuestro de acá, se dice #ue es como pintado.
 lo mismo as de entender del %r$o y del edor #ue ay en a#uel detestable lu!ar.
 La acerbidad de estas penas se declara por el cru+ir de dientes, y por el !emido y llanto, y por las blas%emias y rabias #ue all$ dice la Escritura #ue ay.
 Piensa tambi'n en la muc edumbre de estas penas.
 Por#ue all$ ay %ue!o #ue no se puede apa!ar, y %r$o #ue no se puede su%rir, edor orrible y tinieblas palpables, como eran las de E!ipto, y muc o más.
 All$ padecerán y penarán todos los sentidos, cada uno con su propio tormento9 los o+os, con la vista orrible de los demonios, los o$dos, con los !emidos y clamores lamentables de a#uella miserable compa*$a y de a#uellos crueles atormentadores, #ue ni se cansan de atormentar, ni saben #u' es compasión, los cuales entonces escarnecerán y darán !rita a los malos, dici'ndoles9 A"ónde esta a ora la !loria y el %austo de vuestros estadosB A"ónde las manadas de criados y lison+eros #ue tra$des al derredor de vosotrosB As$ tambi'n padecerá el !usto y el tacto, con todo lo demásF y no menos padecerán todos los otros miembros #ue %ueron armas y instrumentos del pecado, cada uno con%orme a la cualidad de su delito.
 "espu's de las penas e@teriores del cuerpo, piensa en las interiores del ánima, especialmente en a#uel !usano #ue no muere, #ue es el remordimiento perpetuo de la )< (t 6<, ;)O;6.


conciencia, por ra&ón de la mala vida pasada.
 (as A#ui'n será su%iciente para pensar #ue tan !rande será el despec o y rabia #ue all$ padecerán los malos, cuando consideren con cuán pe#ue*os y cortos traba+os pudieran e@cusar tan !randes y tan intolerables tormentosB - no menos los atormentará la memoria de las prosperidades y deleites pasadosF por donde vendrán a decir a#uellas palabras de la /abidur$a9 A4u' nos aprovec o nuestra soberbia y el %austo de nuestras ri#ue&asB Pasaron todas estas cosas como sombra #ue vuela, o como el correo #ue va por la posta)?.
 /obre todo esto considera la duración de estas penas, las cuales nunca tendrán %in, ni despu's de mil a*os, ni de mil cientos de millares de a*os, ni despu's de tantos a*os cuantos se pueden contar con todos los n8meros9 por#ue all$ ni abrá t'rmino, ni %in, ni redención, ni revista, ni apelación, ni a*o de +ubileo, ni lu!ar de penitencia, ni remisión de culpa, sino perpetuo dolor y desesperación en todos los si!los de los si!los.
 Pues dime, ombre loco, si tener la mano sola sobre unas brasas de %ue!o por espacio de un credo te parecer$a intolerable tormento, y no abr$a cosa #ue no icieses por e@cusar esta pena, Acómo no aces al!o por no estar acostado en esta cama de %ue!o #ue durará eternamente en los si!los de los si!losB De la "loria del Para,so Para contemplar la !loria #ue se da a los buenos, debes tambi'n ima!inar el lu!ar de ella se!8n las seme+an&as con #ue los santos lo describen, con%ormándose en esto con nuestra capacidad.
 .ma!ina, pues, una ciudad toda de oro pur$simo, maravillosamente labrada de piedras preciosas, y cada una de sus puertas de una piedra preciosa.
 .ma!ina un campo llano, espacios$simo y ermos$simo, lleno de todas las %lores y %rescuras #ue se pueden pensar, donde ay perpetuo verano y %lorestas siempre verdes, con olor de inestimable suavidad.
 "espu's de esto mira primeramente #ue !loria será ver a#uella :eat$sima 1rinidad, #ue es un per%ect$simo dec ado donde resplandece toda ermosura, toda bondad y toda suavidad9 en cuya visión tendrás todo lo #ue #uisieres, y sabrás todo lo #ue deseares, se!8n la medida #ue te cupiere de !loria.
 Este es el libro #ue llaman de la vida )D, cuyo ori!en es eterna, cuya esencia es incorruptible, cuyo conocimiento es vida, cuya doctrina es %ácil, cuya ciencia es dulce, cuya pro%undidad no se puede medir, cuya escritura no se puede borrar, y cuyas palabras no se pueden e@plicar.
 Piensa lue!o en la se!unda !loria #ue se si!ue tras 'sta, #ue es la visión clara de a#uella sacrat$sima =umanidad de Cristo, #ue para nuestra salud %ue cruci%icada en un madero, y para nuestra !loria reside en el cielo9 pues en esto acemos venta+a a los án!eles, en #ue el com8n /e*or de los unos y de los otros verdaderamente es ombre y no án!el, aun#ue ,l sea todo en todas las cosas.
 (ira despu's el !o&o #ue el ánima recibirá de la compa*$a y vista de la !loriosa Vir!en, se*ora y abo!ada nuestra, y de todos los otros santos, apóstoles, pro%etas, mártires, con%esores y v$r!enes, #ue son innumerables9 de cuyos !o&os !o&arás t8 tambi'n con ellos, por la !rande&a de la caridad #ue all$ reina9 y as$ lo #ue no tuvieres t8 en ti, tendrás en ellos.
 )? /b <,I.
 )D C%.
 Summa theologiae, !, ". 6;9 Q"e libro vitaeR.


Considera tambi'n a#uellas cuatro sin!ulares dotes #ue all$ recibirán los cuerpos de los santos en premio de aber sido %ieles ayudadores de las ánimas a #uien sirvieron, #ue son, inmortalidad, impasibilidad, li!ere&a y ermosura tan !rande, #ue no se puede e@plicar.
 - no son menores las dotes de las ánimas, #ue son plenitud de sabidur$a en el entendimiento con destierro de toda i!norancia, y plenitud de ale!r$a en la voluntad con destierro de toda triste&a.
 "e estas dotes se si!uen otros innumerables bienes9 por#ue de a#u$ se si!ue se!uridad, por la cual no temerás ni ser vencido de tentación, ni ser +amás despedido de tan ermosa compa*$a.
 "e a#u$ tambi'n nace suma libertad, y sanidad, y suavidad, y amistad, y onra, y concordia y %inalmente todos los bienes9 por#ue all$ abrá todo lo #ue #uisieres, y no abrá lo #ue no #uisieres.
 J2 bienaventurado reino, donde con Cristo reinan todos los santos9 cuya ley es la verdad, cuya pa& es la caridad, cuya vida es la eternidad9 el cual ni se divide con la muc edumbre de los #ue reinan, ni se ace menor con la muc edumbre de los #ue lo participan, ni se con%unde con el n8mero, ni se desordena con la desi!ualdad, ni se estrec a con el lu!ar, ni se var$a con el movimiento, ni se altera con el tiempo, #ue altera todas las cosasK De la memoria de la muerte Antes de estas tres cosas sobredic as E#ue son +uicio, para$so y in%iernoN precede la muerte, #ue es camino y puerta para ellas9 y as$ no menos aprovec a la consideración de ella, #ue las demás.
 Pues para esto considera primeramente cuán incierta sea la ora de esta muerte9 por#ue ordinariamente suele venir al tiempo #ue el ombre está más descuidado y menos piensa #ue a de venir, ec ando sus cuentas y aciendo sus tra&as para adelante.
 - por esto se dice #ue viene como ladrón, el cual suele venir al tiempo #ue los ombres están más se!uros y más dormidos.
 Piensa lue!o todo lo #ue precede la muerte, y lo #ue entreviene en la muerte, y lo #ue se si!ue despu's de ella.
 - para #ue me+or entiendas cada cosa de estas, ima!ina #ue t8 eres el #ue as de morir, pues a la verdad as de morir, y piensa desde a ora todo esto #ue por ti a de pasar.
 Antes de la muerte, piensa en la en%ermedad !rave #ue a de preceder la muerte, con todos los accidentes, ast$os, triste&as, medicinas y molestias y noc es lar!as #ue all$ te an de %ati!ar9 lo cual todo es camino y disposición para la muerte.
 Por#ue as$ como antes de entrarse por %uer&a un castillo o una ciudad, suele preceder una recia bater$a #ue derriba los muros y %uer&as por tierra, y tras de esto es lue!o entrada y con#uistada, as$ para esto suele preceder a la muerte una !rav$sima en%ermedad, la cual de tal manera bate noc e y d$a sin parar las %uer&as naturales y los miembros principales de nuestro cuerpo, y de tal manera los de+a maltratados, #ue el ánima no pudi'ndose ya más de%ender ni conservar en ellos, los desampara y se va.
 Piensa lue!o, cuando ya la en%ermedad lle!a a lo postrero, y o el m'dico o ella nos desen!a*an y nos #uitan la esperan&a de la vida, las an!ustias #ue entonces te cercaran, y las cosas #ue se te representaran.
 Por#ue lo primero, all$ lue!o se representa la salida de esta vida y el apartamiento de todas las cosas #ue amábamos en ella, i+os, mu+er,

ami!as, parientes, acienda, onra, y %inalmente este mundo, este aire y esta lu& #ue es a todos com8n.
 1ras de esto se representa todo el curso de la vida pasada y todos los mas !raves pecados #ue se an ec o en ella, especialmente tal y tal pecado mas !rave, y la cuenta #ue entonces de todo esto se a de dar y la sentencia #ue por esto se a de esperar.
 Pónese tambi'n ante los o+os el tiempo pasado y el venidero9 y el pasado, como ya no es, parece un soplo, y el venidero, como está por venir y es eterno, parece lo #ue es, #ue es in%inito.
 - con esto comien&a el ombre a repre enderse y condenarse, viendo #ue por placeres y bienes #ue entonces le parecerán de un punto, está en peli!ro de padecer tormentos #ue durarán para siempre.
 - para remedio de este tan !rande yerro, comien&a a desear espacio de penitencia y condenar su ne!li!encia, y a caer, aun#ue ya muy tarde, en la cuenta.
 Estas y otras seme+antes olas y %ati!as son las #ue, demás de la en%ermedad, combaten y a%li!en al doliente en a#uel traba+oso tiempo noc e y d$a sin parar.
 1ras de esto piensa lue!o en los accidentes y traba+os #ue entrevienen en la misma muerte, #ue son aun mayores #ue los pasados.
 (ira como el cuerpo comien&a ya a perder el calor natural, y los miembros las %uer&as y el movimiento, y #uedar como si %uesen de piedra.
 Las partes altas y las e@tremidades se paran %r$a, la cara demudada, el color como el plomo, las cuencas de los o+os undidas, los o+os envidriados, la boca llena de sarro y espuma, la len!ua !ruesa y torpe para ablar, y la !ar!anta adel!a&ada.
 El pec o con an!ustias se levanta, los labios se vuelven a&ules y los dientes pardos, y cuasi todo el ombre viene a estar como muerto antes #ue muera.
 A#u$ puedes tambi'n pensar en el sacramento de la e@trema unción #ue en este caso se administra para ayudar en esta postrer batalla, y en todas las oraciones y su%ra!ios de #ue la .!lesia usa en esta necesidad, cuando el ombre está ya tirando y a!oni&ando a la salida de esta vida9 en la cual pa!a la deuda de las an!ustias con #ue en ella entró, padeciendo los dolores al tiempo del salir, #ue su madre padeció al tiempo de parir.
 - as$ concuerda muy bien la entrada de la vida con la salida, pues la una y la otra es con dolores, aun#ue la una con los a+enos y la otra con los propios.
 "espu's de esto, considera lo #ue se si!ue tras de la muerte, #ue es la suerte #ue al cuerpo y ánima a de caber.
 La del cuerpo es la sepultura9 en la cual te debes allar con el esp$ritu presente, mirando cómo te llevan a enterrar, cómo te acampanan, cómo te lloran, cómo doblan por ti, cómo pre!untan los #ue oyen doblar por el muerto, cómo te depositan en el sepulcro entre los otros uesos de los muertos, y te pisan y de+an en a#uel estrec o y oscuro aposento, acampanado de perpetua soledad.
 "e+ando el cuerpo en este lu!ar, camina con tu propia anima asta el tribunal de "ios9 donde irás acampanado por una parte de án!eles y por otra de demonios, ale!ando cada cual de las partes de su derec o9 y mira la cuenta #ue all$ se te pedirá del tiempo, de los bene%icios y inspiraciones divinas, de los apare+os #ue tuviste para bien vivir, y de todos los males #ue iciste, y a8n de los mismos bienes, si no los iciste como deb$as.
 considerando todas estas cosas, traba+a, ermano, por vivir a!ora de tal manera, cual entonces desearas aber vivido.
 De los beneficios divinos

"espu's de la vida de Cristo y de estas cuatro postrimer$as, es util$sima la consideración de los bene%icios divinos, as$ para incitarlos a amar a #uien tanto bien nos i&o, como para entender la obli!ación #ue tenemos a su servicio.
 - es bien tener muc as cosas en #u' meditar, por#ue con la variedad de ellas ten!amos con #ue encender más nuestro cora&ón y e@cusar el ast$o #ue a#u$ podr$a entrevenir.
 - aun#ue los bene%icios divinos sean innumerables, pero todos ellos pueden reducirse a estos oc o mas principales, conviene saber, al bene%icio de la creación, conservación, redención, cristiandad, llamamiento sacramentos, inspiraciones divinas, bene%icios particulares y ocultos.
 Pues cuanto al primer bene%icio de la creación, considera cómo antes #ue "ios te criase, eras nadaF y de 'sa nada te i&o el /e*or, no piedra, ni palo, ni serpiente, sino ombre, #ue es una nobil$sima criatura, dándote ese cuerpo con todos sus miembros y sentidos, y esa ánima con todas esas nobil$simas potencias #ue tiene para conocer a "ios y ser capa& del sumo bien.
 Cuanto al se!undo, de la conservación, mira cómo el mismo /e*or #ue te crió y te sacó de no ser a ser, ese mismo te conserva en ese ser, de tal manera, #ue lo #ue una ve& te dio, siempre te lo está dando y conservando.
 - mira cómo para este e%ecto crió toda esta tan !ran má#uina del mundo con todas cuantas cosas ay en 'l, de las cuales unas sirven para mantenerte, otras para curarte, otras para ense*arte, otras para re!alarte y otras tambi'n para casti!arte9 por#ue de todo es ra&ón #ue aya en la casa de buen padre.
 Cuanto al tercero, de la redención, ya as visto todos los pasos #ue este /e*or dio por ti, y lo muc o #ue te dio, y lo muc o #ue le costó, y lo muc o mas #ue te am'9 por donde verás el amor y !racias #ue por todo esto le debes.
 - para sentir mas la !rande&a de este bene%icio y del pasado, ima!ina #ue a ti solo %ueron ec os estos dos !randes bene%icios, pues aun#ue ayan sido ec os para todos, no menos sirven para ti #ue si para ti solo %ueran ec os.
 Por#ue no menos !o&as t8 de todas las cosas de este mundo y de todos los traba+os de Cristo, #ue si para ti solo %uera ec o todo.
 Cuanto al cuarto, #ue es de la cristiandad, mira lo #ue le debes por aberte ec o cristiano, y nacido en tierra de cristianos, pues tanta es la muc edumbre de ombres #ue ay por esos mares y mundos, #ue nacen y mueren pa!anos y se van a los in%iernos.
 Pues A#u' %uera de ti, si %ueras uno de esosB - A#u' debes a #uien i&o #ue no lo %uesesB etc.
 Cuanto al #uinto bene%icio, #ue es del llamamiento, si por ventura te a "ios llamado, sacándote de pecado, mira lo #ue le debes por este bene%icio, considerando cuánto tiempo te esperó, cuántos pecados te su%rió, cuantas inspiraciones te env$o, y cuán beni!namente te recibió, y #ue %uera de ti, si te tomara la muerte estando en pecado, como a muc os otros tomó, puesto caso #ue nadie puede saber de cierto si está %uera de 'l.
 Cuanto al se@to, #ue es de los sacramentos, mira lo #ue le debes por el remedio #ue te de+' en los sacramentos de su .!lesia, y se*aladamente en el sacramento del altar, donde se te da ,l mismo en mantenimiento y en remedio.
 "onde puedes considerar todos los %avores y espirituales consolaciones #ue por medio de este venerable sacramento abrás en este mundo recibido, y lo #ue por todo esto le debes.


Cuanto al s'ptimo, de las inspiraciones divinas, mira lo #ue debes a este /e*or por#ue continuamente te está siempre llamando y despertando a bien obrar.
 Por#ue todos cuantos pasos buenos das, todos cuantos deseos, propósitos, pensamientos, movimientos y sentimientos buenos tienes, todos son bene%icios y inspiraciones suyas y obras de esta especial providencia #ue tiene de ti.
 Pues Acon #u' le podrás pa!ar tan !rande deudaB Cuanto al octavo, #ue son bene%icios particulares y ocultos, a#u$ tienes #ue considerar todas las particulares mercedes as$ espirituales como temporales #ue "ios te a ec o, y todas las preservaciones de males as$ espirituales como temporales de #ue te abrá librado sin #ue t8 por ventura lo ayas sentido.
 En esta cuenta entran todos los males de pena o de culpa #ue padecen todos los otros ombres, los cuales t8 tambi'n pudieras padecer.
 Ves a#u'l cie!o, el otro tullido, el otro perni#uebrado, el otro sacr$le!o, o blas%emo, o amancebado.
 A4ui'n #uita #ue no pudieras tu tambi'n estar as$B Pues A#ue dieras, si as$ te vieras, a #uien te librará de estos malesB Adora, pues, ama y sirve al /e*or, por#ue ,l %ue el #ue de todos esos males te preservó, pues no es menos preservar del mal para #ue no ven!a, #ue curarlo despu's de venido.
 Por a#u$, pues, verás lo #ue debes a "ios por cada uno de sus bene%icios9 y por ellos mismos verás cuántas veces es "ios tu padre, pues está claro #ue es padre por#ue te crió, y padre por#ue te conserva en ese ser #ue te dio, y padre por#ue te redimió, y padre por#ue en la cru& con tantos dolores te reen!endró, y padre por#ue en el santo bautismo te adoptó por i+o, y padre, si despu's de perdido por el pecado este titulo, lo volvió a renovar con el bene%icio del llamamiento.
 Pues si tanto debes y #uieres al #ue una sola ve& %ue tu padre, Jcuánto más debes al #ue tantas veces te a sido padre por tan e@celentes manerasK JCuánto más le debes #uerer, y servir, y obedecer, y con%iar en ,l, y recurrir a ,l en todas tus necesidades como a verdadero padreK - para entender me+or la !rande&a de estos bene%icios divinos, ace muc o al caso considerar cada bene%icio con las circunstancias #ue tiene, #ue son #uien lo da, a #uien se da, por #u' causa y en #u' manera se da.
 Cuanto a lo primero, mira cuan !rande sea el #ue te ace estos bene%icios, #ue es "ios.
 Considera la !rande&a de su omnipotencia, la cual declara toda la má#uina de este mundo, con toda la universidad de criaturas #ue ay en 'l.
 Considera tambi'n la !rande&a de su sabidur$a, la cual se conoce por el orden, concierto y providencia maravillosa #ue ay en todas ellas.
 Por#ue si consideras esto, no di!o yo tan !randes bene%icios, sino una man&ana #ue te enviará este tan !rande >ey y /e*or, abla de ser muy estimada, por la di!nidad de #uien la da.
 - no menos crece la !rande&a del bene%icio con la otra circunstancia, #ue es con la vile&a del #ue lo recibe, #ue con la e@celencia del #ue lo da.
 Por lo cual dec$a "avid9 /e*or, A#ui'n es el ombre, para #ue 18 te acuerdes de 'l, o el i+o del ombre, para #ue 18 le visitesB Por#ue si todo este mundo apenas es una ormi!a delante la ma+estad de "ios, A#ue será el ombre, #ue tan pe#ue*a parte es de este mundoB Pues Acómo no será !rande misericordia y maravilla #ue un tan alto y tan soberano /e*or ten!a tan especial cuidado de acer tan !randes bienes a una tan pe#ue*a ormi!uitaB Pues A#ue será si consideras la causa del bene%icioB Claro está #ue nadie ace bien, ni da un paso, sin esperar o pretender al!8n interese.
 /olo este /e*or nos ace todos

estos bienes sin pretender ni esperar de nosotros cosa #ue redunde en provec o suyo.
 "e manera #ue todo lo #ue ace, puramente lo ace de !racia, por sola bondad y amor.
 /i no, dime9 si eres predestinado, Apor #u' otra causa te predestinó, y despu's te crió, y te redimió, y te i&o cristiano, y te llamó a su servicioB A#ue causa pudo aber a#u$ para tan !randes bene%icios, sino sola bondad y amorB 0i ace menos para esto considerar el modo y manera con #ue nos ace todos estos bienes, #ue es el cora&ón y voluntad con #ue los ace.
 Por#ue todo cuanto bien nos a ec o en tiempo, desde ab aeterno nos lo determino de acer, y as$ desde ab aeterno con perpetua caridad, y !rand$sima caridad, nos am'9 y por esta caridad y amor #ue nos tuvo, se determinó de acernos todos estos bienes y tener tan especial cuidado de nuestra salud.
 En la cual entiende con tanta providencia y recaudo, como si desocupado de todos los otros ne!ocios, no tuviera otro en #ue entender sino en la salud sola de cada uno.
 A#u$, pues, tiene el ánima devota en #ue rumiar, como animal limpio, noc e y d$a9 donde allará pasto abundant$simo y suav$simo para toda la vida.
 De la manera /ue se ha de tener en la consideración de todas las cosas susodichas "ic o ya de la materia de la consideración, #ue es todo lo #ue asta a#u$ se a tratado, diremos a ora brevemente de la manera y %orma #ue en este santo e+ercicio se a de tener.
 Para lo cual debe el ombre primeramente buscar cada d$a tiempo convertible, se!8n la condición de su estado y de su vida9 aun#ue el me+or tiempo de todos es el de la media noc e o el de la madru!ada.
 El lu!ar tambi'n ayuda para esto, cuando es oscuro y solitario, para #ue as$ est' el cora&ón mas reco!ido, no teniendo en #ue derramarse los sentidos.
 Puesto el ombre en este lu!ar, y armando el cora&ón y la %rente con la se*al de la cru&, levante los o+os de su ánima a considerar #u' es lo #ue #uiere acer, #ue es tratar de "ios o tratar con "ios, para recibir el esp$ritu de !racia del mismo "ios.
 - viendo cuan in ábil es el de su parte para tan !ran ne!ocio, pida a a#uel dador de todos los bienes #ue reco+a su cora&ón y lo !u$e y ense*e en este camino.
 para esto puede re&ar al!unas oraciones vocales o salmos al principio del reco!imiento, como arriba se di+o, para comen&ar a encender su cora&ón con el %ue!o de las palabras divinas.
 Lue!o puede tomar para cada d$a un paso, o dos, o tres, de la vida de Cristo para el tiempo de su e+ercicio, y acer cuenta #ue allá donde el está, se celebra y trata este misterio como se trató en su proprio lu!ar.
 El cual o%icio pertenece a la ima!inación, #ue sabe %i!urar y representar todas estas cosas como pasaron, y como las dibu+ar$a un pintor.
 (ire, pues, al /e*or en el tal paso, lo #ue ace, o lo #ue padece, y muc o más el cora&ón con #ue lo padece.
 "e manera #ue no sólo a de mirar a Cristo por de %uera, sino muc o más lo #ue está encerrado en su ánima, #ue es la caridad, y la umildad, y la beni!nidad y mansedumbre con #ue ace todo lo #ue ace.
 - en cada uno de estos pasos podemos considerar a#uellas mismas cinco cosas #ue se*alamos en cada uno de los bene%icios divinosF conviene saber, lo #ue se padece, #uien lo padece, por #uien lo padece, por #ue causa lo padece y de #u' manera lo padece, #ue es con a#uel cora&ón y

con todas a#uellas virtudes #ue di+imos.
 Por#ue cada una de estas circunstancias declara muc o la !rande&a del ne!ocio y del bene%icio.
 - no se re#uiere de necesidad pensar de cada ve& todas estas cosas +untas, sino unas veces puede el ombre detenerse en una circunstancia de estas, y otras en otra, se!8n #ue el Esp$ritu /anto le moviere.
 "ebe tambi'n tener a#u$ respecto, cuando en esto piensa, a endere&ar su atención a a#uellas cuatro cosas #ue arriba di+imos, #ue son, a la compasión de los traba+os de Cristo, a la imitación de sus virtudes, al aborrecimiento del pecado y al conocimiento de la bondad y caridad inmensa de "ios, #ue resplandece en estos misterios, para movernos a amar a #uien tan amable a#u$ se nos mostró.
 (as cuando el ombre entendiere en esto, no debe traba+ar demasiadamente por e@primir a %uer&a de bra&os las la!rimas y la devoción, como acen al!unos, sino con un cora&ón umilde y atento, no caldo, ni tibio, ni %lo+o, se presente a nuestro /e*or, aciendo lo #ue es de su parte9 por#ue el /e*or ará lo #ue es de la suya.
 - cuando nin!8n otro %ruto de a#u$ sacare sino se#uedad de cora&ón, cont'ntese con aber all$ acompa*ado y ec o presencia al /alvador, y peleado con el desasosie!o de su cora&ón9 por#ue no carece esto de %ruto, y !rande %ruto.
 0i debe desistir lue!o de un santo e+ercicio, si a las primeras a&adonadas no saca a!ua9 por#ue muc as veces se da al cabo al #ue %iel y umildemente persevera, lo #ue se nie!a a los principios9 y a#u$ esta la llave de este ne!ocio.
 Por tanto, traba+a, y persevera, y por%$a9 por#ue tales son las mercedes #ue a#u$ el /e*or suele acer a tiempos, #ue muc os a*os de traba+o #ue se pasasen por ellas, eran muy bien empleados.
 Verdad es #ue una de las principales causas de esta se#uedad, o dilación de esta !racia, es traer el cora&ón muy ocupado en ne!ocios e@teriores y pere!rinos9 por donde con di%icultad y tarde se viene a tomar las cosas de "ios.
 Por esto conviene muc o traerlo cuanto sea posible siempre ocupado en sus cosas9 por#ue andando siempre caliente y devoto con esta memoria, %ácilmente se levanta a "ios, cuando lo #ueremos levantar.
 Para lo cual se*aladamente ayudan dos cosas9 la primera, lición ordinaria de libros espirituales y devotos, la cual trae el cora&ón ocupado en a#uello de #ue anda llenoF y la se!unda y muy más principal, traba+ar todo lo posible por andar siempre en la presencia de "ios y nunca perderlo de vista, o a lo menos levantar muc as veces entre d$a y noc e el cora&ón a ,l con al!unas breves oraciones, tomando ocasión de las mismas cosas #ue vemos o #ue tratamos9 y as$ debe el ombre tener su manera de oraciones y consideraciones diputadas para cuando se acuesta, y para cuando se levanta, y para cuando a de comer, o ablar, o ne!ociar, para cuando es tentado, para cuando oye el relo+ dar la ora, para cuando ve los campos %loridos y el cielo estrellado, o cuando ve al!unos males corporales o espirituales de pró+imos9 para #ue todo le sea motivo de levantar el cora&ón a "ios, y as$ pueda conservar siempre en el con estos ti&ones el %ue!o de la devoción.
 Por#ue as$ como en la le*a seca se enciende presto la llama, as$ tambi'n se enciende la devoción en el cora&ón #ue anda siempre caliente con el uso de la continua oración, y lición, y meditación de las cosas de "ios.
 Acabada la meditación en la manera #ue dic o es, puede el ombre acabar su e+ercicio con dar !racias al /e*or por a#uel paso #ue a considerado, y por todos los

otros bene%icios divinos9 y lue!o o%recer a#uel misterio al Eterno Padre, y con 'l a s$ mismo y todas sus obrasF y lue!o pedir mercedes por esta tan rica o%renda #ue le o%reció, #ue %ueron los traba+os de su uni!'nito =i+o.
 - lo #ue debe cada uno pedir es lo #ue su necesidad le ense*are #ue a menester9 por#ue este es el me+or maestro de la oración.
 Por do parece #ue pueden entrevenir en este santo e+ercicio cinco partes principalesF conviene saber, preparación, meditación, acimiento de !racias, o%recimiento y petición9 no por#ue todo esto sea siempre necesario, sino para #ue ten!a el ombre materia copiosa en #ue ocupar su cora&ón, y as$ ten!a tambi'n más est$mulos e incentivos de devoción9 por#ue lo #ue no se alla en una parte, a veces se alla en otra.
 - despu's de acabado todo este !lorioso itinerario de la vida de Cristo, y corridas todas estas estaciones, con todo lo demás #ue se si!ue despu's de ellas, debe tomar, como el sol despu's de corridos los doce si!nos del cielo, a andar por esta misma rueda9 por#ue no menor %ruto se si!ue en las ánimas de este espiritual movimiento, #ue del sol se si!ue en el mundo.
 "e manera #ue mientras durare al ombre la vida, siempre ande por estos pasos de la vida de Cristo9 aun#ue no debe por eso tener cerrada la puerta, cuando el /e*or le llamare a otra cosa con #ue su devoción sea mas ayudada.


Ap*ndice 01 Versos de #1 #arulo)5 en /ue se tocan cuasi todas las materias de este presente tratado, pre"untando el cristiano ( respondi*ndole Cristo brevemente desde la Cruz Pre!unta el cristiano Piadoso y clement$simo /e*or, Apor #u' te vestiste de carne umana, y #uisiste ba+ar del cielo a la tierraB #$esponde Cristo% Para #ue el ombre terreno Ea #uien su culpa ab$a derribadoN pudiese con mi %avor y ayuda subir desde la tierra al cielo.
 SA#uien a ti E#ue eras inocente y estabas libre de pecadoN %or&ó a padecer muerte y dolores por los pecadosB El amor !rande #ue tuve al ombre, para #ue lavado 'l con mi san!re, se iciese ábil para morar en el cielo.
 SAPor #ue tienes los bra&os tendidos en ese madero, y los pies +untos y traspasados con un clavoB Por#ue de una parte y de otra llamo las !entes del mundo, y as$ las ven!o a +untar en unión de una misma %e.
 SAPor #ue estando en esa cru&, tienes inclinada la cabe&a, y los o+os )5 (.
 (A>UL2, Carmen de doctrina &omini 'ostri lesu Christi pendentis in Cruce. C%.
 C=.
 :E0E,
&estin d'un poeme, /plit )II;, pp.
 ))69 QLa traduction espa!nole de Luis de GranadaR.


umildemente aba+ados y puestos en tierraB Por#ue con esta %i!ura ense*o a los ombres a no levantarse con soberbia, sino ba+ar umildemente la cervi&, y ponerla deba+o de yu!o.
 SAPor #ue estás en esa cru& desnudo, y por #ue está ese rostro y ese divino cuerpo tan consumido y tan %lacoB Por#ue con esto #uise ense*arte a despreciar las ri#ue&as y bienes del mundo, y a padecer ambre y pobre&a conmi!o.
 SAPor #ue tienes cubiertos los lomos con un velo de lien&oB A#ue es lo #ue me si!ni%ica esa cobertura realB "e a#u$ #uiero #ue aprendas #ue me a!radan los cuerpos limpios y castos, y #ue aborre&co toda torpe&a y %ealdad.
 SA#ue #uieren decir esas bo%etadas, salivas, a&otes, corona de espinas, y los otros tormentos de la cru&B 4ue ten!a paciencia en las in+urias y no #uiera dar mal por mal el #ue desea sobre las estrellas del cielo vivir en perpetua pa&.
 La vida es breve, el traba+o pe#ue*o, el !alardón !rande y #ue durara para siempre.
 (as si al!uno ay #ue no sienta la !rande&a del premio, a lo menos mu'valo el miedo del destierro de a#uella cárcel in%ernal.
 - a#uellos %ue!os #ue nunca se apa!an, y a#uellas tinieblas #ue nunca resplandecen, y a#uel !usano #ue siempre muerde, y a#uella miseria #ue nunca cesa.
 Por#ue tales cosas están !uardadas para los #ue a!ora tiene cautivos el %u!itivo deleite, en!a*ándolos con diversos ala!os.
 2%reciendo ri#ue&as a los avarientos, descanso a los pere&osos, torpes pasatiempos a los carnales, vino precioso a los ami!os del vientre, pompa y %austo a los soberbios, y despo+os a los es%or&ados.
 Con estos cebos, en!a*ado el pueblo miserable, olvidado de su propia salud, camina derec o y corre a su perdición.
 - ni oye mis amonestaciones, ni ace caso de mis e+emplos, y %inalmente no tiene cuenta con mi +uicio.
 Pues cuando ven!a este orrible +uicio, este d$a será d$a de ira, d$a de nieblas y de torbellinos.
 Cuando los cielos se estremecerán y sacudirán de si las estrellas, #ue caerán del cielo en la tierra.
 Entonces espantará al mundo la luna con su cara san!rienta, y el sol se oscurecerá, y esconderá sus rayos.
 1odas las cosas temblaran, y el mundo se acabara, y asta los coros de los án!eles se estremecerán.
 Una llama de %ue!o abrasador volará por el mundo, y la mar y la tierra #uedarán ec as una %o!uera.
 Entonces vendr' yo con !ran poder y ma+estad, asentado en una nube resplandeciente.
 Al derredor de mi vendrán millares de santos !loriosos y millares de esp$ritus bienaventurados.
 Lue!o una trompeta dar' un terrible sonido de lo alto, el cual ras!ue las tierras y

lle!ue al pro%undo de los in%iernos.
 - lue!o sin tardan&a resucitarán todos a#uellos #ue perdida la lumbre de la vida, nuestra !ran madre la tierra recibió en su !rande !remio.
 - estará toda esta compa*$a resucitada delante de mi +usto tribunal, esperando con temeroso cora&ón la terrible sentencia de mi +uicio.
 0in!una cosa secreta ni escondida pasara sin e@amen, aun#ue sea lo #ue el ombre pens' dentro de su cora&ón.
 - se!8n los m'ritos se dará a cada uno su !alardón9 a unos vida perpetua y a otros muerte #ue nunca morirá.
 2 pues ombres miserables, #ue estáis enredados con tantos en!a*os, mientras ten'is poder a ora, sacad vuestros pies de ese la&o.
 Abrid los o+os y velad, por#ue el d$a oscuro de este tiempo no os tome cerrados los o+os y car!ados de sue*o.
 (irad con cuán li!era carrera uyen y se pasan los tiempos, y cómo las oras apresuradas no saben sentir tardan&a.
 "ic oso a#uel #ue emplea bien los d$as de la vida, y piensa #ue el %in de el será oy o será ma*ana.
 21 $abla del crucifi-o /ue está a la entrada de las i"lesias, compuesta en verso por actancio 3irmiano)I 4uien#uiera #ue por a#u$ pasas, y subes por estos !rados del templo, espera un poco, y pon los o+os en mi, #ue siendo inocente, por tus culpas tan cruel muerte padec$.
 -o soy A#u'l #ue abiendo lástima de la ca$da miserable del !'nero umano, vine a este mundo a ser medianero de pa& y perdón de la culpa com8n.
 A#u$ se dio una clar$sima lu& a la tierra, a#u$ esta la ima!en de la verdadera salud, a#u$ soy tu descanso, camino derec o, redención verdadera, bandera de "ios, y estandarte real, di!no de perpetua recordación.
 Por tu causa y por amor de tu vida entr' en el vientre de una Vir!en9 por ti %ui ec o ombre y por ti padec$ terrible muerte, sin allar descanso en todos los %ines de la tierra, sino en todo lu!ar amena&as, y en todo lu!ar traba+os.
 El establo y las ma+adas esperas de Hudea %ueron la ospeder$a de mi nacimiento y las compa*eras de mi pobre (adre.
 A#u$ entre las bestias brutas tuve una cama de pa+a en un an!osto y umilde pesebre.
 Los primeros a*os de mi edad viv$ en tierra de E!ipto desterrado del reino de =erodesF y vuelto de a $, !ast' los otros en Hudea, donde siempre padec$ ayunos, siempre traba+os y siempre e@trema pobre&a.
 - con esto siempre traba+' por encaminar a los ombres con saludables conse+os al estudio de la virtud, acompa*ando y con%irmando mi doctrina con obras maravillosas.
 Por las cuales cosas la malvada Herusal'n, movida con crueles odios y rabiosa envidia, y cie!a con %uror, e@tendió las manos contra mi, y me procuró en una terrible cru& muerte cruel.
 La cual si yo #uisiere e@plicar por sus partes, y tu #uisieres conmi!o acompa*arme y sentir todos mis dolores, pon primero ante los o+os los ayuntamientos y conse+os de mis enemi!osF y las celadas #ue me armaron, y el precio vil de mi inocente san!re, y los besos %in!idos de mi )I Carmen incerti auctoris( PL D, 657O65?.


disc$pulo, y el acometimiento y los clamores de a#uella cruel compa*$a.
 Piensa tambi'n a#uellos crueles a&otes, y a#uellas criminosas len!uas tan apare+adas para mentir, a#uellos testi!os %alsos, y a#uel perverso +uicio del cie!o presidente, y a#uella !rande y pesada cru& car!ada sobre mis ombros y espaldas cansadas, y a#uellos pasos dolorosos con #ue camin' a la misma cru&.
 - despu's de puesto en ella, m$rame levantado en alto y desviado de los o+os de la dulce (adre, y rod'ame desde los pies asta la cabe&a por todas partes.
 (ira los cabellos cua+ados con san!re, y la cervi& ensan!rentada deba+o de ellos, la cabe&a a!u+ereada con crueles espinas, corriendo ilos de san!re viva sobre el divino rostro.
 (ira tambi'n los o+os cerrados y oscurecidos, y las me+illas a%li!idas, y la len!ua seca y ato@icada con iel, y el rostro amarillo con la presencia de la muerte.
 (ira los bra&os e@tendidos, y las manos atravesadas con clavos, y la erida !rande en el costado, y el r$o de san!re #ue manaba de ella, los pies enclavados, y todos los miembros san!rientos.
 =inca, pues, las rodillas, y adora este venerable madero de la cru&, y besando la tierra san!rienta con boca umilde, derrama sobre ella muc as la!rimas, y nunca me pierdas de vista, ni me apartes de tu cora&ón, si!uiendo siempre los pasos de mi vida.
 - considerando estos tormentos y esta muerte cruel, con todos los otros innumerables traba+os y dolores m$os, aprende de a#u$ a padecer adversidades y tener perpetuo cuidado de tu salud.
 41 $imno en alabanza de Cristo6L A Hes8s las v$r!enes castas, a Hes8s la santa +uventud, a Hes8s los varones, los vie+os y las mu+eres ancianas alabemos, en cuya %e vivimos, el cual nos %avorece y ama con amor de padre.
 Eterno =i+o del sumo "ios, criador de las estrellas, de la tierra y de la mar, nin!una cosa encierra en s$ la inmensidad del cielo y la redonde& !rande de la tierra, #ue no sea ec a por tu diestra.
 18 asentado en el seno del Padre, sustentas y !obiernas todas las cosas.
 18 por tu inmensa caridad apiadado de nuestra miseria, te vestiste de cuerpo mortal9 enclavado en una áspera cru&, con tu muerte nos libraste de los %ue!os eternos.
 18 vencida la muerte, volviendo a tu palacio real, colocaste conti!o a los tuyos en esa parte del cielo dorado.
 A ti canta d$as y noc es la compa*$a de los moradores del cielo.
 "e ti da testimonio a#uel eterno Esp$ritu, diciendo #ue eres 8nico autor de nuestra salud.
 1u eres reposo, lumbre y deleite de las ánimas.
 1u eres pastor y cordero #ue #uitas los pecados del mundo.
 1u eres eterno pont$%ice, poderoso para aplacar la ira del Padre soberano.
 Pues A#ui'n no te alabará, /e*orB A#ui'n no te amará con todo su cora&ónB Pues, o beni!no Hes8s, enciende, /e*or, mi ánima en este amor, mu'strame ese rostro ermoso, y a& bienaventurados mis o+os con los tuyos, y no #uieras ne!ar, o amante, al #ue te ama, beso de pa&.
 1u eres esposo de mi ánima, a ti busca ella, a ti con lá!rimas llama.
 18, /anto, abi'ndola librado de la muerte con tu muerte, y eridora con tu amor, no la as de aborrecer.
 Pues Apor #u' la miserable no siente la dul&ura de tu presenciaB Tyeme, "ios m$o y /alvador m$o, y conc'deme esta petición, pues nin!una cosa ay mas dulce #ue arder siempre nuestro cora&ón en tu amor.
 6L Poema de (.
 FLA(.0.2, Carmina sacra, >ostoc i )<D5, %%.
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