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Pizarrón y pases cortos

El rebote, el mejor aliado del optimista

Por Christian Leblebidjian
De la Redacción de LA NACION
cleblebidjian@lanacion.com.ar 01 de Septiembre de 2009 - 00:48

Carlos Bianchi les pedía a sus jugadores, en especial a los enganches (que debían
llegar al punto penal) y a los delanteros, que siguieran las jugadas hasta el
final; que nunca dieran una pelota por perdida. La jugada no termina hasta que
termina, solía decir. ¿A qué se refería? A que un equipo ganador, entre otras
cuestiones, debía tener incorporados los rebotes en el área rival como una nueva
chance para convertir. En la 2° fecha del Apertura, hubo goles decisivos que se
generaron en acciones con rebotes.

1) Nieto (Colón) a Racing: a Santillo lo sorprendió el remate de larga distancia
de Rivarola; no desvió la pelota por encima del travesaño y la dejó corta. Nieto,
artillero con olfato aunque sin demasiada efectividad, la cabeceó al gol. Si bien
el lateral prueba seguido con esa fórmula, el error del arquero no estuvo en el
rebote, sino en reclamarle off-side al línea antes de levantarse rápido y seguir
con la jugada. Si se hubiera preocupado por continuar la acción y atajar la
pelota, lo habría hecho.

2) Otamendi (Vélez) a Arsenal: tras el tiro libre de Moralez al 2° palo, Otamendi
le ganó a Yacuzzi y metió la bola en medio del área chica; cabeceó López;
Campestrini dio rebote y Otamendi anotó de zurda. El mérito del defensor fue que,
luego del primer impacto, no se desentendió de la jugada. Al contrario: no bien
cabeceó, picó hasta casi la línea del arco por si había un rebote y... festejó en
un encuentro que hasta allí se le había presentado difícil a Vélez. El equipo de
Gareca es uno de los que más explotan este recurso.

3) Salgueiro (Estudiantes) a Gimnasia: capturó un rebote detrás de la barrera,
después del tiro libre de Benítez y no dudó: levantó la red del arco de Sessa.
Estaba en el lugar justo en el momento indicado, aunque recibió la colaboración de
Maldonado, que -inexplicablemente- habilitaba a todos.

4) Cáceres (Boca) a Lanús: nació de una tercera jugada de un córner. Mouche tiró
un centro bajo al primer palo; Cáceres remató de derecha y la pelota rebotó en
Fritzler. El defensor la tomó otra vez como venía de zurda, a gran velocidad,
cerró los ojos y anotó el 1-0.

También figuran la acción del penal de San Lorenzo (en el segundo intento,
Sebastián González pateó desde el piso y generó la "atajada" de Sigali); el gol de
Gandín en Tucumán y el de Franzoia para Central (toda la defensa de Tigre salió,
pero sin marcar). Hubo muchas acciones de este tipo. ¿El bonus track ? La
contrafigura se vio en Rosario. Huracán y Angel Cappa están con tanta bronca por
los traumas de los refuerzos y el poco tiempo de trabajo que el tiro libre del
Rengo Díaz dio en el ángulo y el rebote de Schiavi, en el palo. No será sencillo,
pero, más allá de todo, si el DT tiene la confianza "desgastada", quizá sea el
momento de recuperar el optimismo.

7 de los 10 partidos tuvieron goles y acciones de rebote decisivas. Nieto,
Otamendi, Salgueiro y Cáceres hicieron el 1-0. Franzoia el 2-1 y Gandín el 1-1.
González forzó el penal de Sigali en Mendoza.