LA INMORTALIDAD DEL ALMA O LA RESURRECCIÓN DE LOS CUERPOS

EL TESTIMONIO DEL NUEVO TESTAMENTO
OSCAR CULLMANN
PROFESOR DE LAS UNIVERSIDADES DE PARÍS y DE BASILEA TRADUCCIÓN DEL FRANCÉS POR ELOY REQUENA STVDIVM, ediciones Bailén, 19 Madrid-13

PRÓLOGO
La presente obra reproduce un trabajo que acabamos de publicar en Suiza1, del cual ha parecido ya un resumen en diferentes publicaciones francesas. Ninguna de nuestras restantes publicaciones ha suscitado reacciones tan vivas como ésta, entusiastas las unas, violentamente hostiles las otras. Los redactadores de las publicaciones en cuestión han tenido la deferencia de remitirnos algunas de las cartas de protesta que han recibido de sus lectores. A uno de sus corresponsales, nuestro artículo le ha inspirado la siguiente amarga reflexión: "Al pueblo francés que muere porque le falta el pan de vida, se le brindan piedras en lugar de pan, cuando no son ya escorpiones." Otro parece tomarnos por una especie de monstruo que se complace en suscitar la turbación en las almas. "¿M. Cullman, escribe, tiene una piedra en lugar de corazón?" Para un tercero, nuestro estudio ha sido "objeto de extrañeza, de tristeza y de viva inquietud". Algunos amigos que han seguido nuestros trabajos anteriores con interés y simpatía nos han participado la pena que el presente les ha causado. En otros hemos advertido un disgusto que han intentado ocultar en un silencio elocuente. Nuestros interlocutores pertenecen a los campos más diversos. El contraste que, por amor a la verdad, hemos creído un deber destacar entre la esperanza animosa y alegre del cristianismo primitivo respecto a la resurrección de los muertos y la serena expectación filosófica de una supervivencia del alma inmortal, ha disgustado por igual a buen número de creyentes sinceros de todas las confesiones2 y de todas las tendencias teológicas y a personas que, sin estar exteriormente desvinculadas del cristianismo, poseen, sin embargo, convicciones de inspiración más bien filosófica.
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Homenaje ofrecido a KARL BARTH con ocasión de sus setenta años, publicado en Reinhardt, Basilea, 1956

(Theologische Zeitschrift, n. 2, p. 126 ss.). Ver también Verbum Caro, 1956, p 58 ss.
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Sin embargo, hasta ahora las principales protestas se nos han dirigido del lado protestante

Ni unos ni otros han intentado hasta ahora refutarnos en el plano exegético, que es precisamente el de nuestro trabajo.

Este singular acuerdo se nos antoja sintomático de la universalidad del error, consistente en atribuir al cristianismo primitivo la creencia griega en la inmortalidad del alma. Por otra parte, espíritus tan diferentes como los que acabamos de caracterizar coinciden en la incapacidad común de escuchar con toda objetividad lo que nos enseñan los textos sobre la fe y la esperanza de los primeros cristianos, sin mezclar en la interpretación de tales textos sus propios deseos y opiniones predilectas. Esta incapacidad de escuchar resulta sorprendente, lo mismo por parte de intelectuales adictos a los principios de una sana exégesis científica que por parte de creyentes que pretenden basarse en la revelación de la Palabra sagrada. Las polémicas suscitadas por nuestro trabajo nos impresionarían más si se nos opusieran argumentos exegéticos. En lugar de ello, se nos combate con consideraciones completamente generales de orden filosófico, psicológico y, sobre todo, sentimental. Se nos arguye: "Yo puedo admitir la inmortalidad del alma, pero no la resurrección del cuerpo", o bien: "No puedo creer que nuestros queridos difuntos no hagan más que dormitar durante un período indeterminado y que yo mismo haya de limitarme a ello, en espera de la resurrección." ¿Es realmente necesario recordarles hoy a intelectuales, creyentes o no, que existe una diferencia entre admitir como cierto el hecho de que semejante creencia fue sostenida por Sócrates y compartir su creencia? ¿Entre reconocer esa esperanza como propia de los primeros cristianos y compartir esa esperanza? Se trata en primer lugar de escuchar lo que dice Platón y lo que afirma San Pablo. Se puede ir más lejos. Es posible respetar, e incluso admirar, ambas enseñanzas. Y ¿cómo no hacerlo, sobre todo cuando se las relaciona con la vida y la muerte de sus mismos autores? Pero ello no es razón suficiente para negar que existe una diferencia radical entre la esperanza cristiana de la resurrección de los muertos y la creencia griega en la inmortalidad del alma. La admiración, por sincera que sea, hacia las dos concepciones no puede darnos pie para pretender, contrariamente a nuestra convicción profunda y contrariamente a la evidencia exegética, que son compatibles la una con la otra. Que es posible establecer ciertos puntos de contacto entre ellas, lo hemos demostrado en nuestro trabajo. Ello no obsta para que la inspiración fundamental permanezca radicalmente diferente.

El hecho de que el cristianismo ulterior haya establecido más tarde un nexo entre esas dos

creencias y que el cristiano medio siga hoy confundiéndolas pura y simplemente, no ha podido decidirnos a guardar silencio respecto a lo que, con la gran mayoría de los exégetas, tenemos por verdadero, y ello tanto menos cuanto que el nexo establecido entre la expectación de la "resurrección de los muertos" y la creencia en "la inmortalidad del alma" no es en realidad un nexo, sino una renuncia a una de ellas en favor de la otra; se ha sacrificado el capítulo XV de la primera carta a los Corintios al Fedón. De nada sirve camuflar aquí este hecho, como se hace hoy con tanta frecuencia, combinando lo que en realidad es incompatible, con el siguiente pretexto un tanto simplista: lo que en la doctrina cristiana nos parece irreconciliable con la creencia en la inmortalidad del alma --o sea, justamente la resurrección propiamente dicha-- no sería una afirmación esencial para los primeros cristianos, sino una simple acomodación a las expresiones mitológicas del pensamiento de su tiempo; la intención profunda que constituye su sustancia referiría también a la inmortalidad del alma. Es preciso, por el contrario, reconocer lealmente que justamente lo que distingue a la esperanza cristiana de la creencia griega constituye el centro mismo de la fe del cristianismo primitivo. Si el intérprete no puede aceptarla como fundamental, no debe concluir de ahí que tampoco es fundamental para los autores que estudia.

Ante las reacciones negativas y la inquietud suscitada por la publicación de nuestra tesis en diferentes diarios, ¿no hubiéramos debido, por caridad cristiana, interrumpir la discusión en lugar de publicar nuestro trabajo en forma de folleto? Nuestra decisión ha sido dictada por la convicción de que no solamente desde el punto de vista científico, sino desde el punto de vista cristiano, puede haber escándalos saludables. Nos limitaremos únicamente a pedir a nuestros lectores que se tomen la molestia de leer nuestro estudio hasta el fin.

Hemos considerado en él la cuestión en una perspectiva exegética. Al estudiarla desde el punto de vista cristiano, nos permitimos recordar a nuestros interlocutores que, al poner en primer plano, como lo hacen ellos, su deseo personal y la manera como ellos querrían sobrevivir y como querrían que sobrevivieran los demás, dan la razón sin quererlo a los adversarios del cristianismo que no cesan de repetir que la fe de los cristianos no es otra cosa que la proyección de sus deseos. Realmente, ¿no estriba la grandeza de la esperanza cristiana que nos hemos esforzado en exponer en no partir de nuestro deseo personal, sino en situar nuestra resurrección en el marco de una redención cósmica, de una nueva creación del universo? No desestimamos en modo alguno la dificultad que se puede experimentar en compartir

incluido San Pablo. ni tampoco contentarse con la gozosa seguridad 1 Como es sabido. en la doctrina católica. Al examinar en primer término de una manera objetiva la expectación de los primeros cristianos en todo lo que puede ofrecer de extraño para el punto de vista de las opiniones por nosotros recibidas. La confrontación de la muerte de Sócrates con la de Jesús parece haberlos escandalizado e irritado hasta tal punto. al mismo tiempo que están en posesión del Espíritu Santo. permanecen todavía privados del cuerpo de resurrección. Y la protesta contra esa idea de un estado de espera provisional es tanto mayor cuanto que al menos se quisiera contar con precisiones sobre ese sueño de los muertos.s) (N de la E) . lo más fielmente posible. en su esperanza. n. el estado intermedio entre esta vida y la gloria es. guardan al respecto. por duro que nos parezca. sino ante todo el lugar que. con todo el cristianismo primitivo. mostrar la sustancia de esa esperanza y probar. ¿no echamos por el único camino posible que puede conducimos a pesar de todo. sino a comprobar también que no es tan imposible de admitir como lo creemos? Tenemos la impresión de que algunos de nuestros lectores ni siquiera se han molestado en leer nuestro trabajo hasta el final. no solamente a comprenderla mejor. cuando las tumbas abiertas nos recuerdan sin cesar que no se trata simplemente de una discusión académica. cuya existencia rechaza el autor (cf. los cuales. el purgatorio.esta fe. el motivo de "tristeza y de inquietud" no es solamente la distinción que establecemos entre resurrección de los muertos e inmortalidad del alma. creemos deber atribuir. y gustosos reconocemos lo difícil que es hablar de nuestro tema de una manera completamente desinteresada. sino comenzar por exponer sencillamente.p 61. estado que los autores del siglo 1 designan con el término de sueño1. lo que la separa de las restantes creencias que nos son queridas. que no han seguido adelante y ni siquiera se han enterado de lo que decíamos de la fe del Nuevo Testamento en la victoria de Cristo sobre la muerte. al estado intermedio de todos los que han muerto y mueren en Cristo antes del fin de los tiempos. gracias a los medios que tenemos a nuestra disposición. despojados de su cuerpo carnal. Para muchos de los que nos han atacado. Pero ¿no constituye eso una razón más para buscar la verdad y la claridad en este terreno más todavía que en otros? El medio mejor de conseguirlo no es ciertamente partir del equívoco. No se quiere darse por satisfechos con la discreción que los escritos del Nuevo Testamento. la esperanza de los autores del Nuevo Testamento.

según San Pablo. cuando sean creados de nuevo el cielo y la tierra. para ilustrar el estado de anticipación en el que. y no el alma inmortal. Expecto resurrectionem mortuorum et vitam venturi saeculi.. dejando a un lado entonces resueltamente el plano de la exégesis que es el de nuestro estudio. en el canto de triunfo. sin el "cuerpo espiritual". En nuestro trabajo hemos remitido por dos veces al retablo de Isenheim del pintor medieval Grünewald. nos hace escuchar. del que serán revestidos los muertos. Compartamos o no esta esperanza. el cual afirma que la muerte no podrá ya separar de Cristo al que posee el Espíritu Santo: "Ora vivamos. en la parte final de su Mesías. de otra parte." A los que encuentran completamente inaceptable esta idea de sueño. según los primeros cristianos. la vida plena y verdadera de la resurrección no es concebible sin el nuevo cuerpo. si nunca les ha ocurrido tener al dormir un sueño maravilloso que les ha hecho más felices que cualquier experiencia. en este caso. También otro artista. han sido los mejores exégetas de la Biblia. no pretendemos evitar el escándalo con ello. Es el cuerpo resucitado lo que él ha pintado. nos permite presentir por medio de la música lo que entiende San Pablo por el sueño de los que duermen en Cristo. Pero queda en pie que. ¿No podría ser esto una imagen. se encuentran los muertos en Cristo durante su sueño. aunque no hayan hecho otra cosa que dormir. atenuando lo que hemos dicho sobre el carácter provisional e imperfecto de ese estado. Y Haendel. por supuesto imperfecta. . nos sentimos tentados a preguntarles. Juan Sebastián Bach. Es el hecho de la resurrección del cuerpo y no la inmortalidad del alma lo que la música jubilosa del gran compositor ha querido expresar: Et resurrexit tertia die. la interpretación musical de las palabras del viejo símbolo que reproducen fielmente la fe del Nuevo Testamento en la resurrección de Cristo y en nuestra resurrección. que sobrevendrá en el momento en que se oiga "la última trompeta" y en el que seremos "todos cambiados". en espera de la resurrección de los cuerpos? Sin embargo. pertenecemos a Cristo. hemos de reconocer por lo menos que los artistas. ora muramos. en el credo de la misa en si.del Apóstol.. su expectación de la resurrección final. así como.

Determinada toda ella por esta historia. 167 ss. MEHL.INTRODUCCIÓN Hacedle a un cristiano. 1945 (Cahiers théologiques de l`actualité protestante. es uno de los errores más graves en relación con el cristianismo. p. ¿O es que la fe de los primeros cristianos en la resurrección es compatible a pesar de todo con la concepción de la inmortalidad del alma? ¿No enseña el Nuevo Testamento también. Más bien habría que hablar abiertamente. "Cristo y el tiempo". que no es posible abandonar o eludir con una interpretación de corte moderno. ¿dónde está tu aguijón?" 1 Ver también O. . 1954. CULLMANN. recibiréis siempre la misma respuesta: la inmortalidad del alma. hunde sus raíces en la historia de la salvación. españ. Barcelona). es incompatible con la creencia griega en la inmortalidad del alma. Etudes théologiques et religieuses. Menoud. intelectual o no. 3 ss. Y sin embargo. protestante o católico. 1943. por difundida que esté. Es inútil querer pasar el hecho en silencio o encubrirlo con interpretaciones arbitrarias que violentan el texto. R. (ed. Ph. Neuchatel y París.. en el Nuevo Testamento. y sin embargo se nos presenta como elemento constitutivo de la predicación de los primeros cristianos. 9). 1947. sin que con ello el Nuevo Testamento quede privado de su sustancia. p. Editorial Estela. H. que ve en ella un amigo? No escribe el apóstol Pablo: "Oh muerte. La concepción de la muerte y de la resurrección. el "último enemigo"? ¿Se la concibe verdaderamente de una manera diametralmente opuesta al pensamiento griego. Delachaux et Niestlé. que poseemos ya la vida eterna? ¿Y no es realmente la muerte. y sobre todo el Evangelio de Juan. "La suerte de los difuntos". tal como se va a exponer en estas páginas 1. Der Letzte Feind (El último enemigo). la pregunta siguiente: ¿Qué enseña el Nuevo Testamento sobre la suerte individual del hombre después de la muerte? Con raras excepciones.. Neuchâtel y París. "La fe en la resurrección y la esperanza de la resurrección en el Nuevo Testamento". A la mentalidad moderna le resulta chocante. esta opinión. Delachaux et Niestlé.

ha quedado desvirtuado su "aguijón" y vencido su poder. Como hemos querido demostrarlo en nuestro libro. 30 (y luego. y por la fe en Él.. 'Es claro. Es claro. Cristo y el tiempo. . Barcelona). 49 y 53). sobre la concepción negativa de la muerte como "último enemigo" (La Teología dogmática. “La suerte de los difuntos”.Este equívoco tan ampliamente difundido. Editorial Estela. 1945 (Cahiers théologiques de l`actuslité protestante. H. El pensamiento entero de la Iglesia primitiva está orientado en el sentido de la historia de la salvación. es preciso subrayar las palabras “a partir de Pascua". por tanto. p. p. que la resurrección del alma que ya ha tenido lugar. 2. Esta expresión que KARL BARTH ha empleado en un estudio. 1954. Todo lo que se afirma sobre la muerte y la vida eterna depende por completo de la fe en un hecho real. 1 Cor 11. en los acontecimientos reales que se desarrollaron en el tiempo. de acuerdo con el Nuevo Testamento. no nos parece tener fundamento en el Nuevo Testamento. Pero en esta afirmación. (ed. que no es posible abandonar ni cambiar por una interpretación de corte moderno 3. III. finalmente. con todo. R. lo cual demuestra todo el abismo que separa a pesar de todo la concepción de los primeros cristianos de la concepción griega. 2 París. En el Nuevo Testamento. "el primogénito de entre los muertos". Menoud. Ahí es donde reside la diferencia radical con el pensamiento griego. ver. Es claro igualmente que de suyo la muerte no es "el amigo". no es todavía de perfección. a su esencia. 1948. hay que esperarlo hasta que nuestro cuerpo haya resucitado. españ. p. no de tal manera que la Iglesia primitiva pudiera decir que era natural morir. la muerte y la vida están ligadas a la historia de Cristo. que para los primeros cristianos el alma no es inmortal en sí. Der Letzte Feind (El último enemigo). se ve favorecido por el hecho de que los primeros discípulos tuvieron a partir de Pascua la convicción inquebrantable de que con la resurrección corporal de Cristo la muerte perdió todo su aspecto terrorífico2 y que desde aquel momento el Espíritu Santo hizo nacer a la vida de la resurrección al que cree. por ejemplo. esta concepción pertenece a la sustancia misma de la fe de los primeros cristianos.167 ss. Neuchatel y París. solamente por la victoria conseguida sobre ella por Jesús.). 3 Mas. por lo demás muy impresionante. 1947. Delachaux et Niestlé. según el cual el Nuevo Testamento enseñaría la inmortalidad del alma. en su muerte y resurrección corporal. 776 ss. Mehl. Ph. y ello será al final de los tiempos. 9). sino que lo llega a ser únicamente por la resurrección de Jesucristo.

en una historia salvífica. Theol. "The Significance of the Qumrán Texts for Research into the Beginnings of Christianity" (Significado de los textos de Qumrdn para la investigación de comienzos del cristianismo). 1953. ya que este escrito está también orientado en el sentido de la historia de la salvación. los mitos del Nuevo Testamento están ya "desmitificados" por los autores cristianos mismos. desde la antigüedad. ha de diferenciarse totalmente de la concepción griega. of Bibl. 8 Ver loa textos en E. Theologie des N. nada lo prueba mejor que la confrontación de la muerte de Sócrates y de la muerte de Jesús. 6 Y ello tanto más que los textos de Qumrán prueban que ya la rama del judaísmo con la cual se relaciona el cristianismo más en particular está influenciada por el helenismo. el fundamento de la doctrina entera les es común a todos. no se puede hablar de una verdadera helenización 7. Zeitschr. Lit. si bien con una intención del todo diversa. Solamente en este sentido. por consiguiente. 1955. BULTMANN. es la historia de la salvación 5.. n. en el camino de la "desmitologización". 5 Ver Bo REICKE. BULTMANN.Es falso ver ya en el Evangelio de Juan una tendencia a la doctrina griega de la inmortalidad del alma. 1953. p. Ver O. p. Journ. 401 ss. por tanto. BULTMANN. porque también él vincula la vida eterna a la historia de Cristo 4. 4 En este Evangelio no estamos todavía. Ésta no comenzará hasta más tarde.. 213 ss. La concepción bíblica de la muerte se funda. confrontación que. 1. de haber querido tratar el problema "tiempo y eternidad". ver igualmente R. Es verdad que tenemos que reconocer la posibilidad de una influencia griega en el cristianismo naciente. y no en el que le da R. "Einheitlichkeit oder verschiedene Lehrbegriffe in der neutestamentlichen Theologie" (Unidad o diversidad doctrinal en la teología neotestamentaria). 9. im Neuen Testament und in der alten Kirche. 74. y no ha sido nuestra intención la que erróneamente se nos ha atribuido. pero mientras las nociones griegas estén sometidas a esta visión de conjunto de la historia salvífica. para expresarlo con términos de R. 1950. p.. 3 Esta demostración ha sido la verdadera finalidad que hemos perseguido en nuestro libro. CULLMANN. Es cierto que dentro de esa historia los acentos están diversamente distribuidos en los varios libros del Nuevo Testamento. BENZ. 361. T. y. ya desde el comienzo 6. 7 Habría que hablar más bien de una "historización" cristiana (en el sentido de la historia de la salvación) de las nociones griegas. . Sin embargo. Der Gekreuzigte Gerechte bei Plato. fue intentada por los adversarios del cristianismo 8.

lo mismo que una obra de arte no puede quedar destruida por serlo el instrumento de la misma. En aquel mismo momento vivió las enseñanzas que ha dado. el gran Sócrates no se limitó a enseñarla. Mostró con su propio ejemplo cómo. va al encuentro de la muerte. que se convierte para el hombre. en un "hermoso riesgo". con una calma y una serenidad absolutas. al cual pertenece nuestra alma. la prudencia científica y la renuncia deliberada a toda demostración matemática le dan a su argumentación un valor que no ha sido nunca superado. en una prisión. Ella corta las ligaduras. Aunque las pruebas alegadas en favor de la inmortalidad del alma no poseen para el mismo Sócrates el valor de una prueba matemática. cuando el día de su muerte examinaba con sus discípulos los argumentos filosóficos en favor de la inmortalidad del alma. Le impone una ley que no vale para ella.CAPÍTULO I EL ÚLTIMO ENEMIGO: LA MUERTE SÓCRATES Y JESÚS En la impresionante descripción de la muerte de Sócrates que traza Platón en su Fedón. el alma se encuentra encerrada en el cuerpo como en una camisa de fuerza. liberándola así de la cárcel del cuerpo. Siendo cuerpo y alma radicalmente diferentes y perteneciendo a dos mundos distintos. la cual. leemos lo que de más sublime se ha escrito sobre la inmortalidad del alma. Porque la filosofía nos permite desde ahora penetrar en ese mundo eterno de las ideas. Por eso Platón nos muestra cómo Sócrates. para servirnos del término que leemos en el Fedón. mientras vivimos. Precisamente la reserva. La muerte de Sócrates es . trabajamos desde ahora en libertar a nuestra alma. la destrucción del primero no puede coincidir con la destrucción del alma. al ocuparnos de las verdades eternas de la filosofía. le impide a nuestra alma moverse libremente y vivir de acuerdo con su propia naturaleza eterna. La muerte no hará otra cosa que consumar esa liberación. dejando que el alma salga de la prisión del cuerpo y conduciéndola a su patria eterna. Conocemos las razones que el filósofo griego alega en favor de la inmortalidad del alma. Pero la muerte es la gran libertadora. Esta doctrina. De esta manera. no por eso están para él menos provistas del más alto grado de probabilidad posible y hacen tan probable la inmortalidad. Nuestro cuerpo no es más que una vestidura exterior.

Jesús no quiere estar solo en aquellos momentos. ad loc. escuchemos de qué manera muere Jesús. ni de los dolores que preceden a la muerte. ha de experimentarlo. 1937. 50 resulta del todo imposible eliminar esta angustia ante la muerte. Sócrates no podría temer la muerte. La muerte para Él no es una cosa divina. 2. nos parece del todo improbable en esa situación en que Jesús sabe que ha de morir (la institución de la Cena). Los evangelios sinópticos están de acuerdo entre sí. ad loc. que ama al cuerpo y que es esclavo del mundo visible. ni de los hombres que le dan muerte. nos parece imponerse. en lo que se refiere al hecho de Getsemaní. Deutsch. 3. Sabe que su Padre le ha sostenido siempre.. no como un cobarde. Das Évangelium des Markus. ed. la gran enemiga. 1917. Va a Él con la angustia plenamente humana que le inspira la muerte.. WEISS. hasta que el bautismo (= la muerte) se cumpla". en N.: "mi tristeza es tan grande. puesto que ella nos libera del cuerpo. Así lo enseña y así es como muere en admirable armonía con sus enseñanzas. Tiene miedo. Jesús comienza a "temblar y a angustiarse". ad loc.. 1934.una muerte hermosa. lo mismo que lo sabe Sócrates el día de su discusión con sus discípulos. como el Hijo divino del hombre y servidor de Dios. La muerte es la gran amiga del alma. sobre el cual llaman la atención E. la interpretación de J. grosso modo. proponen explicaciones que no están de acuerdo con la situación en la que Jesús sabe ya que ha de sufrir por los pecados de su pueblo (santa Cena). KLOSTERMANN. ad loc. LoHMEYER. WELLHAUSEN.. buscan en vano escapar a esta consecuencia. Es una cosa horrible. ad loc. la explicación: "estoy tan triste. T. E. En Lucas 12. y otros más recientes. e incluso más terriblemente que los demás hombres2. A Él corre en aquel momento decisivo. 34).& ed. que sucumbo bajo su peso". El horror está completamente ausente de ella. Algunos comentaristas antiguos. porque es la gran potencia del Mal. 9. y E. El que teme la muerte demuestra. 34. sino miedo de la muerte misma. 1937. Es del todo inútil querer eliminar del relato evangélico mediante toda la suerte de explicaciones artificiales ese miedo de Jesús. "Mi alma está triste hasta la muerte". 3. J.. ese hombre que personifica el genio griego en lo que tiene de más noble." ed. Das Markusevangelium. ad loc. En Getsemaní sabe que le espera la muerte. como lo ha hecho durante toda su vida terrena. sobre todo. 1909. Das Evangelium Marci. 1 A pesar del paralelo Jonás 4.. escribe Marcos (14. que comparte el miedo natural que nos inspira la muerte.". Y ahora. que por lo demás está sugerida igualmente por las fuertes expresiones griegas "temblar" y "angustiarse". sugieren la misma explicación de nuestro pasaje 2 . Las palabras (Lucas 12. dice a sus discípulos1. como J. LOHMEYER. según él. Das Evang6lium des Markus. a la luz de Marcos 15. Jesús es tan completamente hombre. Das Markus-Evangelium. 1936. que preferiría morir'. y teniendo en cuenta las palabras de Jesús sobre la . SCHNIEWIND. 50) "y qué angustia es la mía.

de la vida que bulle en sus discípulos: "¿No podéis velar una hora conmigo?" ¿Se puede concebir mayor contraste que el que existe entre la muerte de Sócrates y la muerte de Jesús? Sócrates. Mientras se encuentre en sus manos. y Jesús tiene que despertarles una y otra vez: ¿Por qué quiere que velen? No quiere estar solo. me someto a este horror. de acuerdo con tu voluntad. haz que pase de Mí este cáliz" (Mc. sabe ya de antemano que ésa es la misión que se le ha confiado. el gran enemigo de Dios. los cuales intentan luchar con el sueño. forma parte por así decirlo de la esencia misma de la muerte que le separe de Dios. para no dormirse cuando vengan a detener a su Maestro. la gran amiga. soledad radical) Por eso suplica a Dios. ni siquiera de ellos quiere verse abandonado en el momento en que la muerte. no estará en manos de Dios. Quiere estar rodeado de la vida. vieron aquí con más claridad que los comentaristas cristianos. que el enemigo de Dios se encuentra delante de Él. Lo intentan. Pero en aquel momento no solamente busca la presencia de Dios. como Jesús. a pesar de todo. Pero ahora. suplica al Padre. cuya flaqueza. sino lo que Tú". el día de su muerte se encuentra rodeado de . ello no significa que en último análisis considera. sufrir la muerte. Y cuando añade: "No obstante. Simplemente quiere decir: si. Los enemigos del cristianismo. por ser la enemiga de Dios. conoce. Jesús querría permanecer unido a Dios tan estrechamente como lo ha estado durante toda su vida terrena. la enemiga terrible de Dios va a abalanzarse sobre Él. sino en las manos del enemigo de Dios. Jesús suplica a Dios que le exima de pasar por el trance de la muerte. de suyo. ni más que por la angustia ante el abandono al que la muerte. Sin embargo. el cual va serenamente al encuentro de la muerte. Naturalmente. a la muerte como la amiga libertadora. y ya antes lo había dicho: "Con un bautismo he de ser bautizado. cuya omnipotencia conoce: "Todo te es posible. Nada de la serenidad de Sócrates. no quiere estar solo. Reiteradamente interrumpe su oración y va junto a sus discípulos más íntimos. sino incluso la de los discípulos. Ni siquiera de los discípulos. ¡y cuál es mi angustia hasta que se cumpla!" (Lc. Jesús sabe que la muerte. pero no lo consiguen. va a condenar a Jesús.cruz (Mc 15. sin embargo. Jesús tiembla realmente ante el gran enemigo de Dios. 14. a la manera de Sócrates. 34). el cual. 50). En presencia del gran enemigo de Dios. no se haga lo que Yo quiero. 36). no se puede explicar a Getsema. significa aislamiento extremo. que ya en la antigüedad subrayaban el contraste entre la muerte de Sócrates y la muerte de Jesús. 12. he de pasar por este amargo trance de la muerte.

3 La relación con Getsemaní nos parece indiscutible. que está completamente unido con Dios. de la concepción judía. Por tanto. Aquí se percibe el abismo entre el pensamiento griego. el autor del Apocalipsis considera igualmente la muerte como el último enemigo. 37). Jesús. 1942. Dios mío. Sócrates. según la carta a los hebreos. con razón. Jesús. cuando describe cómo. Hay que estar reconocidos al evangelista de no haber atenuado en nada su descripción. y la fe judía y cristiana. Es verdaderamente el último enemigo de Dios. Jesús clamó y lloró frente a la muerte. Jesús. más unido que lo haya estado jamás hombre alguno. L'Epitre aux Hébreux. 15 26).1. ha planteado el problema en una perspectiva completamente falsa. es arrojada en el estanque de fuego (20. la muerte. Es cierto que se distingue claramente la concepción griega de la muerte. Jesús. clama con las palabras del salmo: "Dios mío. Der Tod bei Griechen und Juden (La muerte entre los griegos y los judíos). de una manera infinitamente más intensa que los otros. que es vida y creador de toda vida. por una parte. nos separa de Él. He ahí por qué clama a Dios con el Salmista: "¿Por qué me has abandonado?" En aquel momento se encuentra verdaderamente en manos de la gran enemiga de Dios. Se nos dice que Jesús "ofreció oraciones y súplicas con poderosos clamores y lágrimas al que era poderoso para salvarle de la muerte" (5. al final. 1954. Al servirse de otras expresiones. que en el fondo es la única situación que realmente se ha de temer. La carta a los hebreos. ¿por qué me has abandonado?".10). precisamente porque se encuentra tan estrechamente unido a Dios. Con una calma soberana. 15. Es la muerte en todo su horror. discute con ellos sobre la inmortalidad con una serenidad sublime. Así es como las palabras del Apóstol designan a la muerte: el último enemigo (1 Cor. Jesús ha de sentir ese aislamiento. por el contrario. Sócrates bebe la cicuta. pero también la plena humanidad de Jesús. HÉRING. LEIPOLDT. y muere lanzando otro grito inarticulado (Mc. ad loc 4 J. Siendo enemiga de Dios. llega en su descripción de la angustia de Jesús frente a la muerte más lejos todavía que los sinópticos. el cual unas horas antes de su muerte está allí temblando e implorando a sus discípulos que no le dejen solo. el cual con calma y serenidad habla de la inmortalidad del alma: por otro. que más que cualquier otro escrito del Nuevo Testamento subraya la plena divinidad (c. por otra4. 14). esa separación de Dios. ver también J. la escena de la misma muerte. Por un lado. 7)3. No es la muerte amiga del hombre. Pero la preocupación de Leipoldt por identificar constantemente la . ha de experimentar la muerte de una manera mucho más horrible que cualquier otro hombre. el cual clama y llora Luego.sus discípulos.

no muere en absoluto. la gran destructora de la vida. sin embargo. ¿por qué me has abandonado?"). también la muerte del cuerpo significa destrucción de la vida creada por Dios. El que quiere vencer a la muerte. Por esta razón es la muerte. según la cual la materia. hemos de hacer plenamente abstracción de la idea griega. todo lo que la muerte ha destruido. ha de dejar verdaderamente de vivir. Esa victoria no puede conseguirla Jesús persistiendo en la vida simplemente como alma inmortal. el que triunfa de la muerte misma en su propia muerte. Porque nada muestra mejor la radical diferencia entre la doctrina griega de la inmortalidad y la fe cristiana en la resurrección. Y la parte que ha de continuar viviendo. Dios mío. sin morir. no hay necesidad alguna de un acto creador. Si queremos comprender la fe cristiana en la resurrección. Solamente sintiendo con los primeros cristianos todo el horror de la muerte. no solamente en su cuerpo. es como podemos comprender la alegría de la comunidad primitiva el día de . Por haber pasado realmente Jesús por la muerte en todo su horror. Cuando se quiere vencer a uno hay que pasar a su terreno. en la que la victoria sobre la muerte es el centro y el fin. no ha intentado atenuar en absoluto el aspecto horrible. repitámoslo. y la serie en la cual ha visto la luz (Germanentum. sin una historia salvífica. únicamente puede vencer a la muerte muriendo realmente. No existe diferencia. es necesario un nuevo acto creador de Dios. sino precisamente también en su alma ("Dios mío. plenamente humano. Para el pensamiento cristiano (y judío). de la separación de Dios. y no el cuerpo. No. no continuar simplemente viviendo en cuanto alma inmortal. de la muerte de Jesús. pasando al dominio mismo de la muerte. Donde la muerte es concebida como el enemigo de Dios. presenta a Jesús como Hijo de Dios. Si la vida ha de salir de esa muerte. el cual. Christentum und Judentum) . He ahí por qué Marcos. en el fondo. el cuerpo es malo y no ha de continuar viviendo. dominio de la nada. Acabamos de comparar la muerte de Sócrates con la de Jesús. sería malo y habría de ser destruido. el alma. de suerte que la muerte del cuerpo no significaría en modo alguno destrucción de vida verdadera. no puede existir "inmortalidad" sin una obra óntica de Cristo. todo lo que Dios ha creado. La muerte es la destrucción de 'Toda vida creada por Dios.concepción cristiana con la de los griegos y de separarla de la concepción judía. tomando así la muerte en serio. quizá se explique únicamente si se toma en consideración el año de la aparición de ese libro. pero. por tanto. debe y puede ser para el cristiano que ve en Él al redentor. el cuerpo. lo que ha de ser vencido por la resurrección. sino al hombre todo entero. Para Sócrates y Platón. La vida de nuestro cuerpo es vida verdadera. sino perder el bien más precioso que Dios nos ha dado: la vida misma. que llame a la vida no solamente a una parte del hombre. ha de morir. Porque para ellos.

Resurrección es una afirmación positiva: el hombre entero. no puede entonar con Pablo el himno de la victoria: "La muerte ha sido absorbida. La muerte es realmente tal como se la representa: un esqueleto.Pascua. El que sepa pintar una muerte hermosa. de una manera incomparable y única. tampoco la muerte de Jesús. Cristo revestido del cuerpo nuevo. La inmortalidad no es en el fondo más que una afirmación negativa: el alma no muere (continúa simplemente viviendo). ivictoria! ¿Dónde está. precisamente por esa razón. . no podrá pintar la resurrección. no es hermosa de suyo. que ha muerto realmente es llamado a la vida por un nuevo acto creador de Dios Algo inaudito tiene lugar. Un milagro creador. 15:54 y siguiente). Entonces es posible comprender que toda la vida y todo el pensamiento del Nuevo Testamento están dominados por la fe en la resurrección. del cuerpo de la resurrección. la gran victoria. muerte.(1 Cor. muerte. . tu victoria? ¿Dónde está. El que no ha experimentado todo el horror de la muerte. ese mismo pintor supo representar inmediatamente a su lado. para la Biblia. tu aguijón?" . La fe en la inmortalidad del alma no es una fe en un acontecimiento que lo sacude todo. Y la muerte de Jesús es tan deforme como la ha pintado el gran maestro Grünewald en la Edad Media. la resurrección de Cristo. La muerte. Pero. huele a descomposición. Porque también antes ha ocurrido igualmente algo horrible: una vida creada por Dios ha sido destruida.

36. No que a cada enfermedad individual corresponda un pecado individual. No obstante en pos del Nuevo Testamento.. La muerte es una maldición. la muerte ha perdido todo su horror. lo mismo que la existencia de la muerte. fundamentalmente anormal y opuesto a la intención divina1. querido por Dios. a la luz de la victoria conseguida por Cristo. lo mismo que puede servirse de Satanás. la cual actúa mientras vivimos. Porque Dios es vida. no siendo la enfermedad más que un caso particular de la muerte. no nos atrevemos a afirmar con KARL BARTH que es "natural" morir (Die Kirchlische . la necesidad de un drama salvífico se hace todavía más clara. 24). El pecado del hombre ha hecho necesario toda la serie de acontecimientos relatados por la Biblia.CAPÍTULO II EL SALARIO DEL PECADO. de la misma manera lo es su consecuencia. Dios puede ciertamente servirse de la muerte (1 Cor. 15. la muerte. es algo contrario a la naturaleza. Jn 12. sino también Pablo (Rom 6: 23). Entonces. Pero no es menos cierto que la muerte como tal es la enemiga de Dios. como en el pensamiento griego. y por eso Jesús afirma durante las curaciones de enfermos: tus pecados te son perdonados. Todo lo que es contrario a la vida—muerte y enfermedad—según la concepción judía no proviene más que del pecado humano. porque es "el salario del pecado". LA MUERTE. 1 Veremos que. creador de vida. no. He ahí por qué todas las curaciones de enfermos que realiza Jesús no son solamente el rechazo de la muerte. La muerte no es algo natural. Lo mismo que el pecado es contrario a Dios. El relato del Génesis nos enseña que no entró en el mundo más que por el pecado del hombre. La muerte no puede ser vencida más que por la expiación del pecado. CUERPO y ALMA CARNE Y ESPÍRITU El contraste entre la concepción griega de la inmortalidad del alma y la fe cristiana resulta todavía más profundo cuando consideramos que en la resurrección supone el nexo que el judaísmo establece entre la muerte y el pecado. y la creación entera se ha visto arrastrada en esa maldición. sino irrupción de la vida en el campo del pecado. muerte y enfermedad. No es voluntad de Dios que haya ajamiento y corrupción. sino que la existencia de la enfermedad como tal. No es solamente el relato del Génesis quien nos lo dice. es una consecuencia del estado de pecado en que se encuentra la Humanidad. y ésa es la concepción que el cristianismo primitivo en su totalidad tiene de la muerte. y que nosotros denominamos la historia de la salvación.

el pecado se ha apoderado del hombre todo entero. La muerte es algo aterrador. 8). 6. el templo del Espíritu Santo. cuerpo y alma. de lo que se llama la antropología. sino que. corrompida por el pecado. Las cosas visibles y corporales son creaciones divinas en el mismo grado que las cosas invisibles. Esto nos lleva a hablar de la concepción total del hombre. el mundo visible no es reconocido como creación divina. Y esto nos recuerda que el cuerpo como tal no es malo. la muerte. La antropología del Nuevo Testamento no es la antropología griega.Dogmatik. de acuerdo con la enfermedad del cuerpo se debe a que el cuerpo como tal es malo y está condenado a la destrucción. Es que Dios es el creador de todas las cosas. Tal es la concepción cristiana. y cuando los platónicos consideran al cuerpo como hermoso. sino también a todo el resto de la creación. sino también del alma. 19). si bien se encuentra corrompida por el pecado y la muerte en la actualidad.2. y no solamente al hombre. Para el cristiano. Éste no es una prisión para el alma. porque toda la creación visible. Dios encuentra "bueno" también después de la creación lo que es corporal. sino un ejemplo. entre lo que es corporal y la idea inmaterial.donde remite a la distinción de una “segunda muerte” en Ap 21. es un don de nuestro Creador. La diferencia aquí no está. 777 ss. Dios es el creador de mi cuerpo. según las palabras de Pablo (1 Cor.30. Ahí es donde reside la diferencia fundamental. entre el cuerpo corruptible y el cuerpo incorruptible. Inversamente. no solamente del cuerpo. no lo es como tal para ellos. única realidad divina verdadera. El relato del Génesis lo subraya expresamente. en efecto. tenemos deberes para con nuestro cuerpo. una anticipación pasajera de la resurrección puede hacerse visible incluso en el cuerpo carnal. 1 Cor. según San Pablo. También para el cristiano el cuerpo actual no es más que la sombra de un cuerpo mejor. sino entre la creación presente.11. se relaciona más . La concepción judía y cristiana de la creación excluye todo dualismo griego entre cuerpo y alma. Toda curación es una resurrección parcial. y su consecuencia. como para Platón. se extiende al hombre entero. y la nueva creación liberada del pecado. En cambio. En cambio. 1948. Por esta razón. ver.III. como sucede en el platonismo. una victoria parcial de la vida sobre la muerte. sino en cuanto deja transparentar algo del alma eterna. pero justamente de un cuerpo mejor. cuando se considera a la muerte como libertadora. de suyo es algo maravilloso: Tras la concepción pesimista de la muerte se oculta una concepción optimista de la creación. comprendido nuestro cuerpo. lo mismo que el alma.

Por otra parte. Evidentemente.bien con la antropología judía. W. también los artículos antropológicos del Vocabulaire biblique. sin entrar en los matices que es preciso tener en cuenta en una verdadera antropología. 563 ss. que vienen a cuento para nuestra cuestión. Das Bild des Menschen im Neuen Testament (La imagen del hombre en el Nuevo Testamento). y solamente sin él. KÜMMEL. ROBINSON. Pero esta distinción no significa oposición. Cf. 15. 1955. Para los conceptos: cuerpo. 1929. por no nombrar más que éstos. La diferencia en relación al alma griega es evidente. 1. The Body. und der Gegensatz von Fleisch und Geist vor und bei Paulus". 1953. Junto a los artículos correspondientes del diccionario de Kittel2. a su pleno desarrollo. los autores del Nuevo Testamento se sirven de los mismos términos que los filósofos griegos. GUTBROD. Pero esos conceptos tienen un significado completamente distinto para ellos. también el Nuevo Testamento conoce la distinción entre cuerpo y alma. E. 2 3 Hay que mencionar aquí también las Teologías del Nuevo Testamento. y J. ésta llega. y aun así hemos de hacerlo de una manera lo más esquemática posible. W.. G.5 Los dos son esencialmente complementarios uno del otro: ambos han sido creados buenos por Dios. y particularmente en el capítulo correspondiente en R. Evang. Neuchätel. 1952. 1955. Theologie. Nada semejante tenemos en la Biblia. Die paulinische Anthropologie. A lo sumo puede. aunque no emplea las diferentes nociones de una manera plenamente consecuente y con un mismo significado4.. SCHWEIZER. carne y espíritu. "Romer. Muchos equívocos provienen de ahí. G. el cuerpo. Nos basaremos en primer término en el apóstol Pablo. o más bien entre hombre exterior y hombre interior. pero ésta no es una vida duradera. existen buenas monografías consagradas a esta cuestión3. Tiene necesidad del cuerpo. p. 3 f. según la concepción cristiana. 2a ed. Aquí tenemos que limitarnos a la fuerza a mencionar algunos puntos esenciales. BULTMANN. como si el hombre interior fuera naturalmente bueno y el hombre exterior naturalmente malo. A. Römer 7 und die Bekehrung des Paulus. porque es el único autor en quien encontramos por lo menos los elementos de una antropología. Habría que analizar ante todo la antropología de los diferentes autores del Nuevo Testamento por separado. alma. Theol. El hombre interior sin el hombre exterior no posee existencia independiente verdadera. des Neuen Testaments. a la manera de los muertos del Antiguo Testamento. tiene necesidad a su vez del hombre intrerior. París. A Study in Pauline Theology. 1948. KÜMMEL. y entendemos todo el Nuevo Testamento erróneamente interpretándolos en sentido griego. precisamente sin el cuerpo. 4 W. . T. No podemos presentar aquí una exposición detallada de la antropología bíblica. llevar una existencia umbrátil en el Sheol. 1934.

su sede. KÜMMEL. y que incluso en un solo autor. La antropología cristiana. por ejemplo en San Pablo. pero ello de tal manera --y esto es de particular importancia-. el Espíritu se apoderará de todos los hombres. 7 El cuerpo es. G.5 Las palabras de Jesús en Mc 8. Esta profecía de Joel se ha realizado en Pentecostés. Se ha apoderado del cuerpo y del alma. por así decirlo. después que Cristo con su muerte quebrantó la potencia de la muerte y resucitó. en la fase final del siglo presente. la cual. Mas ¿cuál es la función de la carne (σάρξ) y del espíritu (πνέǔµά) en la antropología cristiana? Aquí sobre todo hemos de cuidar de no dejamos inducir a error por el empleo profano de las palabras griegas. 28 ( = vida) no hablan tampoco del "valor infinito del alma inmortal". También esta potencia creadora se apodera del hombre entero. El Espíritu es el gran antagonista de la carne. ni suponen una apreciación superior del hombre interior. 38). 6 Esto es lo que quiere decir también W.. Pero mientras que la carne se ha unido sustancialmente por toda la duración del siglo presente al cuerpo y no domina al hombre interior de una manera tan inevitable. 16 ss. Según Hechos 2. Con esta reserva podemos afirmar que. a diferencia de la antropología griega.. del hombre interior y del hombre exterior. e igualmente en la teología juanista. p. 36. desde la cual ejerce su influencia sobre el hombre entero. cit. aunque se encuentre en el Nuevo Testamento en diferentes pasajes. Es el poder creador de Dios. como. carne y espíritu son dos potencias trascendentes activas. como la carne es la potencia de la muerte. . 25 Y 10. ha entrado con el pecado de Adán en el hombre entero. se funda en la historia de la salvación 6. el hombre es considerado siempre como un ser histórico. como potencia de muerte. Para estos textos (como también para Mc 14. pero ninguna de las cuales se da con el hombre como tal. toma posesión del hombre interior ya desde ahora de una manera tan decisiva. que ésta ya "se renueva de día en día". el elemento de resurrección. como dice San Pablo (2Cor 4. es una potencia que penetra desde fuera en el hombre. op cit. En la antigua alianza el Espíritu no actúa más que momentáneamente en los profetas. op. ya desde ahora. en cambio. La "carne” es la potencia del pecado. es decir. en la cual nos encontramos según el Nuevo Testamento. esta potencia de vida actúa en todos los miembros de la Iglesia de Cristo. G. es como. Mt 6. la gran potencia de vida. cuando subraya que en el Nuevo Testamento. KÜMMEL. ver W. las cuales pueden penetrar en el hombre desde el exterior. aunque con la caída haya tomado también posesión de éste. Por el contrario. 16). la potencia de vida del Espíritu Santo. pero nuevamente como un dato antropológico. la terminología no sea completamente uniforme. según uno de los significados paulinos --el más característico--. 16 "en los últimas días".que la carne permanece desde ahora ligada al cuerpo sustancialmente de una manera más estrecha que al hombre interior7.

G. que lo transformará como transforma ya "de día en día" al hombre interior. un "cuerpo espiritual". Das Evangelium nach Mattháus. nota 5): "no temáis a los que dan muerte al cuerpo. escribe igualmente con razón: Mt 10. también él está ciertamente poseído por el Espíritu.mortal en cuerpo de resurrección. Porque no habían recibido todavía un cuerpo de resurrección. en cuerpo espiritual no tendrá lugar más que al final de los tiempos. Hommage et reconnaissance. citadas frecuentemente de Mt 10. 1937. Esta transformación del cuerpo carnal. "carne en lugar de "cuerpo". Pero ambos pueden y deben ser liberados por la potencia de la vida del Espíritu Santo. La liberación no consiste aquí en que el alma sea libertada del cuerpo. 9 Las palabras de Jesús. el pecado. 28 (ver más arriba. p. alma y cuerpo sean liberados de la potencia de muerte que es la Carne. Sin embargo. se da ya en el dominio del cuerpo una cierta anticipación del fin. sino que se debería traducir más bien por "vida". Son malos ambos en cuanto que la potencia de muerte la Carne. SCHNIEWIND. cuando el cuerpo no exista ya. Importa demostrar aquí hasta qué punto la antropología del Nuevo Testamento difiere de la antropología de los griegos. o inversamente. grupo de trabajos publicados con ocasión del LX aniversario de K. sino al que puede matar a la φǔχή" no suponen para nada la concepción griega. ad loc W.9 La transformación del cuerpo carnal en cuerpo de resurrección no tendrá lugar más que en el momento en que la creación entera sea creada de nuevo por el Espíritu Santo. Entonces la sustancia10 del cuerpo no será ya la carne. Pablo puede llegar en algunos raros pasajes a decir "cuerpo" en lugar de "carne". Habrá. 8 Ver nuestro artículo "La délivrance anticipée ducorps humain d'apres le Nouveau Testament" (La liberación anticipada del cuerpo humano según el Nuevo Testamento).. desde el momento que el poder de resurrección del Espíritu Santo entra en acción8. no de una transformación definitiva del cuerpo . J. Los comentarios observan con razón que φǔχή" no designa aquí la noción griega del alma. es clara y característica la distinción entre "cuerpo" y "carne". 31 ss.contrariamente a su propia concepción fundamental. sino el Espíritu. 38. conforme al arameo napbscha. 1946. Estas excepciones terminológicas no cambian en nada su concepción de conjunto. Solamente entonces la potencia de resurrección que es el Espíritu Santo se apoderará del cuerpo de una manera tan total. Cuerpo y alma son buenos en cuanto han sido creados por Dios. por ejemplo. Incluso los que en vida de Jesús fueron resucitados por él debían morir. Lo que sigue muestra claramente que no es ése el caso. Barth. sino que los dos. p. 17. de ahí las curaciones de enfermos entre los primeros cristianos. por lo menos una repulsa momentánea del poder. de la muerte. Neuchätel-París. p. condenado a la corrupción. Ver. cit. los ha poseído. según San Pablo. como si el alma no tuviera necesidad del cuerpo. Por lo que al cuerpo se refiere. no se trata más que de un detenimiento. op. Jesús no continúa: "temed al que mata a la φǔχή" sino "temed al que puede dar muerte a la φǔχή" y al cuerpo en la gehenna". 28 "no se refiere al . KüMMEL.

cuando Dios. Der Letzte Feind. no solamente en el Génesis. La fe cristiana anuncia que Jesús ha hecho esto y que ha resucitado en cuerpo y alma. la resurrección y la vida triunfan de la muerte. tal era la maldición. no solamente en el sentido de un nuevo nacimiento del hombre interior poseído . lo que quiere decir debería estar claro después de los razonamientos precedentes. "A causa tuya". muriendo y expiando el pecado. Esta redención vendrá cuando la potencia del Espíritu Santo transforme toda la materia. El camino se encuentra libre. Sin embargo. Eso es lo que aprendemos. sino únicamente al fin de los tiempos. Debido al pecado. Dios ha realizado aquí. siendo nosotros mismos pecadores. la librará de la potencia de la carne. sino en Rom 8. a falta de otro mejor. La esperanza cristiana no se dirige solamente a mi suerte individual. sino a la creación toda entera.. como sucede para el alma en la creencia griega de la inmortalidad del alma. y no ha podido hacerlo más que pasando él mismo al dominio de la muerte. 13. Ha creado la vida. puesto que la muerte no era más que la consecuencia del pecado. sino los objetos concretos los que renacerán con la nueva sustancia de vida incorruptible del Espíritu Santo. Toda la creación. es decir. como al principio. Anuncia que. por anticipación. p. incluida la creación visible y material. Jesucristo. donde el apóstol Pablo escribe que toda la creación11 desde ahora espera impaciente la liberación. 10 Empleamos este término. se ha verificado ya ese milagro. n. la muerte ha de ser vencida con el pecado. después de haber muerto plena y realmente. Resurrección. no podemos vencer al pecado. Entonces no serán las ideas eternas las que harán acto de presencia. Otro lo ha hecho por nosotros.valor del alma inmortal. en adelante. 19 ss. por un nuevo acto creador. No somos capaces de hacerla por nuestras propias fuerzas. la vida celeste". lejos de destruir la materia. de suerte que la muerte queda vencida en cuanto salario del pecado. MEHL. dice 2 Pedro 3. Este punto único. el milagro de la nueva creación que esperamos para el final. además de la vida terrena. No es un tránsito de aquí abajo al más allá. enseña el Nuevo Testamento. y entre ellos nuestro cuerpo. sino que subraya que sólo Dios puede destruir. "Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva". 40. Una vez que se considera al pecado como origen del dominio de la muerte sobre la creación divina. El pecado está vencido. la potencia de resurrección. ha sido arrastrada por el pecado a la muerte. está en acción. ese drama que se desarrolla en el tiempo es necesario. no puede tener lugar en el momento de la muerte individual de cada uno. Ver también R. 12. La resurrección del cuerpo no será más que una parte de la nueva creación total. Siendo la resurrección del cuerpo un nuevo acto creador que afecta al universo. La resurrección del cuerpo es un pasaje del siglo presente al siglo futuro. de la corrupción. Está ligada a todo el drama de la salvación. que de suyo no es muy afortunado. el Espíritu Santo.

ENTRE LA RESURRECCION DE CRISTO Y EL ANIQUILAMIENTO DE LA MUERTE Deberíamos darnos cuenta de lo que esto significaba para los primeros cristianos. BRUNNER y A. en el versículo 20. Cristo y el Tiempo. Deberíamos renunciar igualmente a plantear inicialmente la cuestión de saber si Sócrates o el Nuevo Testamento tenían razón. La muerte no puede ya anular ese hecho. de una materia incorruptible. eliminar en primer término la cuestión de saber si todavía podemos aceptar o no esta fe. solamente en Jesucristo. sino resurrección del cuerpo. Creación nueva de la materia. que reemplaza al cuerpo carnal que había muerto. "Jesucristo. CULLMANN. excluye con su referencia a Gn 3. Porque si realmente existe ya un cuerpo espiritual. 72. En lugar de ello deberíamos comenzar simplemente escuchando lo que enseña el Nuevo Testamento. Sin ello introduciremos constantemente ideas extrañas en el Nuevo Testamento. es que la potencia de la muerte está ya rota. por difícil que nos parezca. sino únicamente de un último combate que libra por su dominación. con la idea griega de la inmortalidad del alma. Pero ahora. en ninguna parte hay un cuerpo espiritual. 11 La alusión a estas palabras "a causa tuya". 1-7. p. los creyentes no deberían morir ya. ni siquiera el hecho de que los hombres continúen muriendo tiene gran importancia. Ahora su muerte no puede ser ya un signo del dominio absoluto de la muerte. como la que han propuesto E. Ver O. Nos sentimos tentados siempre a combinar esta afirmación inaudita: Cristo ha resucitado. tan grávido de consecuencias. privándola con ello de su verdadera sustancia. el primogénito . según la convicción de los primeros cristianos. en la que no hay ya más corrupción. y ésta era ciertamente su esperanza al principio de todo. En el fondo. Capítulo III EL PRIMOGENITO DE ENTRE LOS MUERTOS. En realidad significa: hemos entrado ya en la era nueva en la que la muerte está vencida por el Espíritu Santo. sobre todo. de que desde ahora existe ya un cuerpo resucitado. cualquiera otra traducción de ×tσıς. Deberíamos intentar sencillamente comprender lo que la comunidad primitiva quería decir al proclamar a Jesucristo "primogénito de entre los muertos".por el Espíritu Santo. debemos recordar ante todo lo que la muerte representaba para ellos. 1947. en ninguna otra parte de este mundo hay una materia de resurrección. SCHLATTER: criatura en cuanto hombre. Por lo demás. Deberíamos intentar. cuando anunciaban la gran nueva de Pascua: ¡Cristo ha resucitado de entre los muertos! Para comprender todo su alcance.

Así. Sin embargo. p. etc. la muerte está ya vencida. no se ha demostrado hasta ahora con ningún texto claro--quedaría en pie. Pero el Espíritu Santo como poder creador es ya eficaz en este mundo. Lo que en nuestro libro Cristo y el Tiempo llamamos la tensión entre "lo ya cumplido" y "lo todavía incumplido". Theol. H. es un elemento integrante del Nuevo Testamento. Schw. que ha tenido ya lugar.1954. Esto debió plantear un grave problema2. si no sobreentendemos detrás de cada una de las frases que leemos en él esta otra: Cristo ha resucitado1. en el fondo. 3. hay ya una nueva creación. 3 . 1955. Umschau. Esta tensión. 150 ss. Aux sources de la tradition chrétien Mélanges offerts âl M. En 1 Cor 11. Menoud. por el contrario caracteriza. CULLMANN. Los cristianos continúan muriendo. como lo pretenden los discípulos de Albert Scheweitzer. "Das Problem der ausgebliebenen Parusie" (El problema de la retrasada parusíe). 428 ss. B. Por consiguiente. Goguel. p. Solamente inaugurada. 30.. Bultman4. L. p. el apóstol Pablo dice que. Cf. La vida y el pensamiento enteros de quienes poseían esta convicción debían transformarse radicalmente bajo esta influencia. Test. el primer cuerpo de resurrección. Neuchâtel-París. ya la enseñanza que el mismo Jesús dio sobre el reino de Dios. J. y p. La era de la resurrección ha quedado inaugurada. 5 ss." Su cuerpo. p. Theol. sin embargo. BULTMANN..) (El significado de los textos de Quram). Zeitscher. 4 R. Obra visiblemente en la comunidad de los primeros cristianos. sobre todo. Se entiende que está solamente inaugurada. O. "La mort d'Ananías et de Saphira". el primer cuerpo espiritual. Los discípulos se dan cuenta de ello cuando los primeros miembros de la cristiandad mueren. pero inaugurada de manera decisiva. BURl. también sobre esta cuestión. New. porque la muerte sigue actuando todavía. enfermedad y muerte. 1946. 1947. en los diferentes carismas que en ella se manifiestan. y ahora también R. 1 Aunque realmente el Maestro de Justicia de la secta de Qumrán fuera ejecutado--lo cual. cf.. no tiene paralelo en la secta. esta tensión no es una solución secundaria inventada posteriormente3. 213 ss la fe en la resurrección de Jesús. F. con todo.de entre los muertos. El Nuevo Testamento es para nosotros un libro sellado con siete sellos. 2 Ver a este propósito Ph. "Das wahre durch die ausgebliebene Parusie gestellte neutestamentliche Problem" (El verdadero problema neotestamentario planteado por la dilación de la parusía). 97 ss. 1. Entonces y sólo entonces se explica cuanto ocurrió en la comunidad primitiva. Stud. hay todavía pecado. nuestro artículo "The significance of the Qumran texts. 1950. 177 ss. particularmente p. una diferencia capital en relación a la fe de la Iglesia primitiva (sin hablar de las restantes diferencias. "History and Eschatology in the New Testament". . no debería haber ya ni muerte ni enfermedad.

qué. Pero eso significa también que la potencia de resurrección. anticipación de la resurrección ya desde ahora. Nuestro hombre es renovado ya de día . rechaza ya la muerte curando a los enfermos y resucitando a los muertos (Mt 21. Dodd. Lc 10. el Espíritu Santo. En el fondo. toda la moderna discusión teológica se centra en la cuestión siguiente: ¿es o no es el hecho pascual el punto de partida de la Iglesia cristiana primitiva. cualquiera que pueda ser su duración. según el Nuevo Testamento. 25 para designar el mismo Jesús resucitado. separa al primogénito de todos los demás hombres. la fe en la resurrección corporal de Cristo se ha de considerar como el meollo mismo de toda fe cristiana en el Nuevo Testamento. El hecho de que haya un cuerpo de resurrección. 23) para designar al Espíritu Santo del mismo término griegoάπάρ×ή prímicias-. eso significa también que una distancia temporal. ha tenido ya lugar en la muerte y resurrección de Cristo. ni C. sobre todo. vivimos en un tiempo intermedio entre la resurrección de Jesús que ya ha tenido lugar y nuestra resurrección que ha de acaecer al final. por tanto. pues. de su pensamiento? En caso positivo.El predijo la venida del reino para el futuro. el cual considera como esperanza primitiva de Jesús y de los primeros cristianos únicamente la esperanza que se realiza en el futuro. y ello precisamente porque la fe de que en Cristo ha tenido ya lugar la resurrección es el punto de arranque incluso de toda la vida y de todo el pensamiento cristiano.que emplea en 1 Cor. la que decide el término de la guerra. Mt 11. el de Cristo. Proclama que el reino es ya realidad. el cual habla solamente de realized eschatology. Si admitimos que es ésa la afirmación central de la fe neotestamentaria. 8. anticipando con ello la victoria que con su propia muerte conseguirá sobre la muerte misma. 18). de su vida. Esto significa. Y esto de dos maneras. pero por otra parte. tienen razón. Bultmann. puesto que El mismo. 15. H. Si Cristo es el "primogénito de entre los muertos". determina la concepción total del tiempo que tienen los primeros cristianos. 28. el cual disuelve la esperanza primitiva de los primeros cristianos en un existencialismo heideggeriano. los cuales no han "nacido de la muerte" todavía. de su nacimiento. sólo queda por venir el Victory Day. con el Espíritu Santo. R. ni. Tenemos. Por esta razón el apóstol Pablo se sirve (Rom. Entonces la imagen de que nos servimos en nuestro libro Cristo y el Tiempo ha de caracterizar la situación que todo el Nuevo Testamento da por supuesta: la batalla decisiva. 3 s.. Es esencial para el pensamiento del Nuevo Testamento que se sirva de categorías temporales. está ya obrando entre nosotros. Ni Albert Schweitzer. la tensión temporal entre "lo ya cumplido" y "lo todavía incumplido" es un elemento constitutivo de la fe cristiana.

28-30). Afirmación de una audacia singular 5. se trata de un cielo nuevo y de una tierra nueva. 3. Tal es la esperanza cristiana. Allí se realizan los milagros visibles de ese Espíritu divino. aunque la carne permanece todavía sólidamente anclada en el cuerpo. Así. Por esta razón escribe San Pablo (1 Cor 10. Pero también el cuerpo está ya poseído por el Espíritu Santo. es donde los cristianos están más directamente en contacto con el cuerpo resucitado de Cristo. Al grito de desesperación de Rom 7. La anticipación del fin por el Espíritu Santo se percibe de la manera más patente en la fracción eucarística del pan de los primeros cristianos. en la comunidad de los hermanos. Ef. J. 16): "El pan que partimos. y por ello escribe el Apóstol en el capítulo siguiente (11. 4. Neuchatel-París. que no se tiene lo bastante en cuenta: si la cena del Señor fuera comida por los miembros de la comunidad de una manera enteramente digna. ¿no es la comunión con el cuerpo de Cristo?" Ahí. la unión con el cuerpo de resurrección de Cristo actuaría desde ahora en nuestros propios cuerpos de tal manera que desde el momento presente no habría ya ni enfermedad ni muerte (1 Cor 11. 16). Explication de ces paroles de Jésus-Christ.en día por el Espíritu Santo (2 Cor. el Espíritu Santo. pues. 1955. En ese momento no habrá más que el Espíritu. que excluye la idea del cuerpo. responde todo el Nuevo Testamento:. Ceci €st mon corps. 16. No. la comunidad entra en relación directa con el resucitado no solamente con su alma. La expresión de que se sirve el símbolo de los apóstoles no es ciertamente conforme al .) ese pasaje curioso. 27 s. 5 A esta luz hay que entender también la nueva tesis dé F. La materia carnal será reemplazada por la materia espiritual. estas anticipaciones nos remiten ya a la transformación del cuerpo carnal en cuerpo espiritual que tendrá lugar en el momento en que la creación entera sea producida de nuevo. sino con su cuerpo invisible de resurrección. LEENHARDT. 24"¿ Quién me librará de este cuerpo de muerte?". Ello significa que la materia corruptible será reemplazada por la materia incorruptible. En esta ocasión. En esta afirmación hay que guardarse muy bien de atribuir a la palabra "espiritual" el sentido griego. En el marco de esas reuniones es donde el Espíritu Santo intenta romper los límites del lenguaje imperfecto de los hombres por lo que el Nuevo Testamento llama "hablar lenguas".

La carne es la potencia de muerte que ha de ser destruida. intenta explicar esta expresión desde el punto de vista de la teología bíblica y de la historia de los dogmas. 105 ss. Según San Pablo. Theol. y lo mismo en 2 Cor 3. 1945. lo cual no deja de ser evidentemente más que una imagen imperfecta. ¿cómo se los representaron los primeros cristianos? Pablo dice en Fil 3. Una vez más remitimos al retablo de Grünewald. "Aufersthung des Leibes oder des Fleisches?" (¿Resurrección del cuerpo o de la carne?). de gloria en gloria" (άπόδόξήςЄίςδόξάν). ¿Un cuerpo incorruptible? ¿Cómo representarnos eso? O más bien. Esta gloria (δόξά) los primeros cristianos se la representaban como una especie de esplendor materializado.. no de la carne". el apóstol Pablo no podía decir. Fue en una época en la que la terminología bíblica era mal comprendida. a saber.pensamiento paulino: creo en la resurrección de la carne 6. El cree en la resurrección del cuerpo. 21. todas sin excepción.. BIEDER. que Jesucristo transformará al final nuestro cuerpo de miseria en un cuerpo semejante a su propio cuerpo de gloria (δǔξά). cuando esta confusión entre carne y cuerpo hizo su aparición. cuando la potencia de vida que es el Espíritu Santo cree de nuevo todas las cosas. p. 6 W. en el sentido de la antropología griega. Nuestro lenguaje no posee palabras para expresarlo. Capitulo IV . Zeitschr. En todo caso. 18: "Somos transformados en su propia imagen. Nos parece que es lo que más se acerca a la realidad que el apóstol Pablo ha concebido al hablar de cuerpo espiritual. que representa la resurrección. es nuestro cuerpo el que resucitará al final. I.

2 K. 26). página 698' ss. si queremos comprender la doctrina del Nuevo Testamento. . La parábola del hombre rico. 1940. Es característico que en griego tenemos dos veces el mismo verbo ×άtάρЇέώ1 lo mismo cuando se trata de la victoria decisiva que ya ha tenido lugar. 10: "Cristo la aniquiló.LOS QUE DUERMEN. ESPÍRITU SANTO y ESTADO INTERMEDIO DE LOS MUERTOS Llegamos a nuestra última cuestión: "¿En qué momento tiene lugar esa transformación del cuerpo? No puede haber duda al respecto. habla también el Apocalipsis (20 14): "La muerte es precipitada en el estanque de fuego".13 ss. En el Apocalipsis (6.524 ss. en 1 Cor 15. de la destrucción. 1948. sobre todo Auferstehung der Toten (La resurrección de los muertos). Pero la tensión temporal en la que solemos insistir tanto concierne precisamente a ese punto central: la muerte está ya vencida. la muerte ha sido ya vencida." Esto significa que la transformación del cuerpo no tiene lugar inmediatamente después de cada muerte individual. 1926.. III 2. y así el autor del citado libro puede continuar algunos versículos más lejos: "La muerte no existirá ya. . pero no será destruida hasta el fin "El último enemigo que será vencido es la Muerte" (1 Cor 15. Por supuesto. Sobre este punto nos apartamos también de K. que cuando se trata de la victoria final que está por venir. 26: "er wird aufgehoben" (es aniquilado). De la victoria final. no tendría sentido.10: "er hat ihm die Macht genommen" (él le ha arrebatado su potencia). n. se encuentra todavía en el tiempo. cuando atribuye al apóstol Pablo la idea de que la transformación del cuerpo carnal tendrá lugar para cada uno en el momento de su muerte. según 2 Tim 1. y sacó a la luz la vida y la incorrupción". gritan los mártires que duermen bajo el altar. Barth. Es cierto que su punto de vista está aquí mucho más matizado y que se acerca más a la escatología del Nuevo Testamento que en sus primeras publicaciones. Sin ello todo el problema tratado por Pablo en 1Ts 4. 11) vemos igualmente que los que han muerto en Cristo esperan: 1 Así es como traduce Lutero el mismo verbo en 2 Tim 1. 714 ss. Aquí. Die Kirchliche Dogmatik. Según el Nuevo Testamento. como si los muertos estuvieran fuera del tiempo2. BARTH. sobre todo.. Todo el Nuevo Testamento responde: al final de los tiempos. 1. Pero esto plantea la cuestión del "estado intermedio" de los muertos. p. es preciso que nos liberemos de las concepciones griegas. En esta epístola se trata para el Apóstol de mostrar que en el momento de la vuelta de Cristo los que todavía estén con vida no tendrán ventaja respecto a los que hayan muerto antes en Cristo. "¿Hasta cuándo?". lo cual ha de entenderse verdaderamente en sentido temporal.

" ed. poco verosímil. 1934. 16. 5 Sin embargo. KÜMMEL. p. Pero. Están "en el seno de Abraham". 778) da de esta expresión "dormir". p. al servirse de imágenes. y se refiere realmente. ad loc. según su intención. esas palabras no pueden designar más que el momento en el que el Mesías vendrá a establecer su reino. Verbeíssung und Erfüllung. de Lc 23. por tanto. Todas esas imágenes están destinadas a expresar una proximidad particular en relación a Dios y a Cristo. Al contrario. p. 2. MENOUD (Le sort des trépassés. por tanto. 45) observa con razón que es necesario comprender la respuesta de Jesús en relación con la petición del malhechor. 6. es un hecho difícilmente impugnable. Que en el Nuevo Testamento se cuenta con un tiempo intermedio para los muertos como para los vivos. No obstante.265). 23) no hablan -de una resurrección corporal que tiene lugar inmediatamente después de la muerte individual. Pero la imagen más corriente empleada por Pablo es que "duermen"4. 13. Y las palabras de Pablo a los filipenses: “Deseo morir y estar con Cristo" (1. al estado en el cual se encuentran los muertos antes de la parusía. 23 y de las concepciones del judaísmo tardío relativas al "paraíso" como lugar de los bienaventurados (STRACK-BILLERBECK. merecen citarse también a este respecto. en el orden de ideas antes mencionado. esta discreción no ha de ser para nosotros motivo para suprimir simplemente el estado intermedio . Hay que interpretar ese logion a la luz de Lc. Semejante interpretación es igualmente refutada por W. o bien (según Ap. Jesús no responde a la petición. VOLZ.. 22). El texto no habla en todo caso de la resurrección del cuerpo ni anula la espera de la parusía. a fin de cuentas. Así entendidas. de ese estado intermedio en el cual se encuentran lo mismo que los vivos. o "con Cristo". p." ed. el texto subraya también el hecho de que el malhechor estará con Cristo. Aunque no es imposible relacionar σήµέρον con λέЇώсΙ nos parece. Ni uno ni otro de esos textos hablan de la resurrección de los cuerpos. BARTH (Die Kirchliche Dogmatik. 3 Las palabras.en la que Lázaro es llevado directamente después de su muerte al seno de Abraham (Lc. 43: "hoy estarás conmigo en el paraíso". PH. No se trata sino de imágenes diferentes para ilustrar la proximidad divina. 1953. 16. 9) "bajo el altar". IlI. P. Ese término dice más. Die Eschatologíe der jüdischen Gemeínde im neutestamentílichen Zeítalter (La escatología del pueblo judío en la época neotestamentaria). 4 La interpretación que K. G. no puede defenderse desde el punto de vista del Nuevo Testamento. en el sentido de que Cristo mismo no ha resucitado en el momento indicado por “hoy” y que.. hablan del estado de los que mueren en Cristo antes del fin de los tiempos. Es cierto que subsiste un cierto desacuerdo con el paulinismo. sin embargo. como si ese término reprodujera solamente "la impresión" que producen a los supervivientes los que se duermen serenamente. Éste pide que Jesús se acuerde de él "cuando esté en su reino". pero le da al bandido más todavía de lo que pide: ya antes se reunirá "con Él".. frecuentemente discutidas. en la cual se encuentran en espera del fin los que mueren en la fe. estas palabras se sitúan. como el término "reposar" en Ap 14. según la concepción mesiánica judía. no encontramos aquí especulación alguna sobre el estado de los muertos en ese tiempo intermedio 5. como se admite con frecuencia3. 2. no ha puesto el fundamento de esa "comunión de los muertos con El". H. 67. 2.

Una vez más vemos aquí confirmado lo que hemos dicho de la actitud de Jesús frente a la muerte. ser revestido del cuerpo espiritual. el último enemigo. están ahora en posesión del poder de la resurrección del Espíritu Santo. no ha desaparecido. que desearía estar todavía con vida en el momento de la vuelta de Cristo. dice. si bien ha padecido una derrota decisiva. Significa. Pero esto no significa solamente que esperan. que también para ellos la muerte y la resurrección de Jesús han sido los acontecimientos decisivos. La muerte ha perdido su aguijón. No entendemos bien por qué ciertos teólogos protestantes (como también K. además. 2) que significa ya comunión con Cristo (en virtud del Espíritu Santol. aunque sigue siendo el último enemigo. En efecto. También para ellos pascua es el gran cambio (Mt 27. para los muertos “Están en Cristo” dice el apóstol Pablo. según la concepción de los primeros cristianos. Es inconcebible que. nada haya cambiado por Cristo para los muertos en lo que concierne al tiempo que precede al fin. los vivos tendrían a pesar de todo una enorme ventaja sobre los muertos. esta angustia natural frente a la muerte no ha desaparecido completamente. El Apóstol desearía. que está siempre actuando. aquéllos. no significa ya en el fondo nada. Si la resurrección de Cristo significara el gran cambio solamente para los vivos y no para los muertos.en cuanto tal. 52). ni siquiera con Cristo. puesto que la muerte misma. el estado del alma privada de cuerpo. es decir. junto a la . Pero principalmente el pasaje de 2 Cor 5. Pero al mismo tiempo comprobamos en este pasaje (2 Cor 5) lo que hay de radicalmente nuevo a partir de la resurrección de Cristo. Es decir. La nueva situación que ha creado la pascua permite vislumbrar al menos un nexo posible." (έπί) sin tener que pasar por la muerte. aunque no tienen todavía cuerpo. los que han muerto en Cristo participan de la tensión del tiempo intermedio. en cuanto miembro de la comunidad de Cristo. 1-10 es el que nos enseña por qué los muertos también. se encuentran con todo con Cristo. produce sus efectos en ese estado intermedio también y. cuando el Nuevo Testamento nos enseña sencillamente esto: 1) que ese estado existe. sino con su actitud práctica frente a la muerte. Por consiguiente. Por consiguiente. El Apóstol habla en este lugar de la angustia natural que también él experimenta ante la muerte. esa anticipación del fin. "por encima. Precisamente las imágenes de que se sirve el Nuevo Testamento para designar el estado de los que han muerto en Cristo prueban que la resurrección del Señor.En ninguna parte se habla del purgatorio. y aunque no hacen más que "dormir". Teme lo que llama él estado de "desnudez". no con la doctrina de Sócrates. ese mismo texto. BARTH) experimentan a propósito de esta concepción tantas vacilaciones. sobre todo.

Según el v. que no están abandonados. La espantosa soledad. proclama la gran certeza de estar ya con Cristo. habría de inquietarnos todavía el hecho de que exista tal estado? La certeza de estar. ese estado nos acerca más a la resurrección final. 1 s. ¿Por qué. porque está el Espíritu Santo. de la que hemos hablado." Por esta razón puede escribir el Apóstol en Fil. pero privado todavía del cuerpo espiritual. está más cerca de Cristo que antes. aunque el suyo sea todavía un estado imperfecto. puesto que no posee el cuerpo de la resurrección. como los restantes. He ahí por qué el Nuevo Testamento subraya que los muertos en Cristo están con Cristo y. Este pasaje. Pero hemos oído que el Espíritu Santo es la potencia de resurrección.angustia natural inspirada por el estado de desnudez del alma. precisamente en 2 Cor. Le basta al apóstol aseguramos que en el camino de la anticipación del fin que nos corresponde desde que hemos recibido al Espíritu Santo. Por consiguiente. la separación de Dios creada por la muerte. que por lo demás es intermedio. Así comprendemos que Pablo. también ahí y sobre todo ahí. 1. entonces. 5. en posesión del Espíritu Santo. los muertos incluso parecen estar más cerca de Cristo. designe al Espíritu Santo como "primicias" (άρράβών). El muerto es liberado de este obstáculo. en cuanto que mueren realmente en Cristo.. Es que la carne ligada a nuestro cuerpo terreno es un obstáculo para el desarrollo del Espíritu Santo mientras vivimos. no podrá separamos de Cristo (entre las potencias que no pueden separarnos del amor de Dios en Cristo se nombra también la muerte Rom 8. Por consiguiente. Angustia inspirada por el estado de desnudez. encuentra a solas con el Espíritu Santo. despojado del cuerpo carnal. no nos da más precisiones sobre el estado intermedio en el que el hombre interior. el hombre sin el cuerpo carnal. 23 que "desea morir" para estar con el Señor. el poder creador de Dios. la muerte es impotente respecto a Él. . ha transformado ya nuestro hombre interior. si posee al Espíritu Santo. firme seguridad de que ese estado. de un lado. Si realmente el Espíritu Santo habita en nosotros. es decir. el sueño parece acercarles más: "Preferimos permanecer fuera del cuerpo y estar con el Señor. donde habla de la angustia ante la desnudez en ese estado intermedio. Por eso algo ha cambiado para los muertos desde ahora. por tanto. 8 del mismo capítulo. incluso y sobre todo durante ese estado intermedio. Ha tomado ya posesión de él. Los que vivimos estamos en posesión del Espíritu divino desde la venida de Cristo. no existe ya. con Cristo se funda en otra convicción cristiana según la cual nuestro hombre interior ha sido ya poseído por el Espíritu Santo.

El cristiano privado del cuerpo por la muerte ha sido ya transformado en vida por el Espíritu Santo.. así transformado. de suerte que prácticamente la muerte no representa también aquí más que un "tránsito" natural7. muerte. 47. aunque existan argumentos en favor de la proposición de A. Jn 3. preferimos mantener esta traducción habitual: "desde ahora". los muertos que mueren en el Señor desde ahora: (άπ`άρtI)6 pueden llamarse incluso bienaventurados. La muerte está vencida. Cristo es "el Señor de los muertos y de los vivos" (Rom 14. a la doctrina griega. muerte. El Espíritu Santo es un don que no se puede perder al morir. 5.. porque la batalla decisiva ya se ha librado. lo cual confirma que también los muertos participan de la tensión que caracteriza al tiempo presente. 10). y lo relaciona a λέγξί ώ πνέύράχ lo cual encontraría una base en la lección p. aunque exista. La exclamación de triunfo del apóstol Pablo (1 Cor 15. por otro. 6. considera a άπ`άρtI el término ático vulgar para "exactamente. FRIDRISCHSEN. vivimos unidos a Él" (1 Ts 5. igualmente. como lo escribe el autor del Apocalipsis (14. tu aguijón?" Por eso el Apóstol escribe a los romanos: "Ora vivamos. 3 s. ya durmamos. si realmente ha sido regenerado ya en vida por el Espíritu Santo. aquí mismo. Por tanto. pertenecemos al Señor" (14. ora muramos. Teil Il. refiriendo la expresión aάποθνήσΧονtές. 54) encuentra también ahora su aplicación a los muertos: "¿Dónde. por más que duerma todavía y siga esperando la resurrección del cuerpo. 8).).). no terminamos por coincidir en último análisis con la doctrina griega de la inmortalidad del alma. único objeto de la esperanza de los judíos y que no se podía considerar como una "vida". en este estado intermedio la muerte. continúa viviendo. transformado y vivificado por el Espíritu Santo ya antes (Rom 6. Pero predomina la seguridad. del cristiano convertido. Se podría preguntar si. que omite. ha sido ya poseído por la resurrección (Rom. ciertamente". Anhang. 13). El hombre interior despojado del cuerpo no está solo. y si el Nuevo Testamento no supone para el tiempo que sigue a pascua una continuidad del "hombre interior". 9). 6 En la perspectiva de otros pasajes del Nuevo Testamento en los cuales es cierto que άπ`άρtI no puede sig- nificar más que "desde ahora" (por ej. 3 s. Y a causa del sentido excelente que da esta interpretación temporal. El cristiano muerto tiene al Espíritu Santo. 9). antes y después de la muerte. par. el cual. y puesto que sin la presencia de la carne el Espíritu Santo los acerca incluso más a Cristo. Jn 13. Hasta cierto punto nos acercamos. 12). "Ya velemos. en el sentido de que el hombre interior. siguiendo una sugerencia de A.38). Esta angustia y esa seguridad se relaciona en este texto de 2 Cor. 3 s. la única que le conferirá la vida plena y verdadera. está tu victoria? ¿Dónde. ha perdido todo lo que tenía de terrorífico. no lleva ya una existencia umbrátil. DEBRUNNER (Grammatik des neutestamentlichen Griechisch. efectivamente. de esta manera. junto a Cristo en el .

convencidos de que tampoco ahí abandonamos las bases exegéticas de este trabajo. lo penetra absolutamente todo. 36. entonces el que ha resucitado de entre los muertos. Por eso escribe San Pablo en Rom. no conoce obstáculo alguno ni se detiene ante nada. 54. 21: "Esperamos al Señor Jesús. de espera de la resurrección de toda la creación. No hay lugar ya a la duda. la de "los que duermen". incluso en ese estado. por el Espíritu Santo. el cual ha de hacer nuestro cuerpo de miseria semejante a su propio cuerpo de gloria. Porque el Espíritu Santo. el estado de los muertos sigue siendo un estado imperfecto. 8. la muerte es la enemiga que. 14. como dice San Pablo. antes de la muerte. puesto que habita ya en nosotros. Es cierto que se trata ya de una espera con la certeza de la victoria. por lo mismo. lo cual confirma de nuevo que la fe del Nuevo Testamento en la resurrección es diferente de la creencia griega en la ." Esperamos nosotros y esperan los muertos. y en otros pasajes). llamará también a la vida vuestros cuerpos mortales por el Espíritu que habita en vosotros". porque el Espíritu Santo habita ya en el hombre interior. que ha de haber resucitado al hombre interior con su poder maravilloso ya durante la vida terrena. ese tiempo intermedio puede reducirse para ellos. cuerpo.estado de sueño. 11 aquellas palabras que podemos considerar como un verdadero resumen de la doctrina aquí expuesta: "Si el Espíritu habita en nosotros. Sin embargo. ha de ser todavía destruida. de sueño. BARTH el cual ciertamente llega demasiado lejos de establecer de manera dialéctica una apreciación positiva de la muerte al lado de la concepción negativa. de la resurrección del 7 Ya hemos hablado más arriba de la tentativa de K. "Queda que la resurrección de los muertos sigue siendo objeto de espera. un día también transformará nuestro cuerpo. Aquí entrevemos al menos una cierta analogía en relación a la inmortalidad del alma. Cristo Jesús. ello no corresponde en modo alguno a la esencia. 4. por otra parte. contrariamente al límite estricto de los datos del Nuevo Testamento que nos hemos impuesto hasta ahora. y en Fil 3. Estamos. Se nos podría reprochar que con esta última observación nos salimos del punto de vista de la exégesis. a la naturaleza del alma. Es cierto que el ritmo del tiempo será para ellos distinto que para los vivos y que. sin embargo. potencia de vida. de desnudez. Mas no por eso dejan de encontrarse en el tiempo. Si los muertos. en la medida en que la expresión [dormirque es la más corriente en el Nuevo Testamento para designar el estado intermedio nos invita por sí misma a concebir para los muertos una conciencia distinta del tiempo. incluso en el cuarto evangelio. sino a la consecuencia de una intervención divina que actúa desde fuera por la muerte y la resurrección de Cristo. si bien ha sido vencida. 6. Esta continuidad de la vida en espíritu se subraya particularmente en el evangelio de Juan (Jn 3. la diferencia sigue siendo radical. viven ya junto a Cristo.

p. el cual esperaba personalmente la muerte con gran serenidad. La pasión con que los cristianos van al encuentro de la muerte le produce un disgusto supremo l. en una nueva creación. en cambio. 37). con Sócrates. el filósofo que. hacia 150 a los que dicen no -hay resurrección de entre los muertos. Porque los que creen en la inmortalidad del alma no poseen tampoco la esperanza de la que habla el Apóstol. sintió también personalmente el contraste. CONCLUSIÓN Durante sus viajes misioneros. Las gentes. . Der letzte Feind. por el contrario. el mártir cristiano muere con una santa pasión por la causa de Cristo. y de las que escribe en 1 Cor 15. pues sabe que es integrado en el gran drama de la salvación. Esteban. El emperador Marco Aurelio. El primer mártir cristiano. no son muy probablemente epicúreos. MEHL. Sabemos que sintió el desprecio más profundo por el cristianismo.inmortalidad del alma 8. sino que sus almas suben al cielo en el momento mismo de su muerte" Aquí se percibe claramente el contraste. esa muerte de los mártires le inspiraba. Justino menciona. 56. Por eso en el Areópago de Atenas los griegos se echan a reír solamente cuando el apóstol Pablo habló de la resurrección (Act 17. de las cuales el Apóstol dice en 1 Ts 4. una extrema antipatía. como nos sentimos tentados a creer. nos muestra cómo el que muere en Cristo supera el horror de ola de muerte de una manera completamente distinta que . El estoico deja esta vida sin pasión.por la sencilla razón que creían en la inmortalidad del alma. y precisamente la muerte de los mártires cristianos. 8 Seguimos en esto una sugerencia de R. Pablo encontró ciertamente gentes que no podían aceptar su predicación de la resurrección. que era de esperar que suscitara el respeto del i gran estoico. Es preciso incluso llegar más lejos y afirmar que los que creen en la inmortalidad del alma habían de encontrar dificultades infinitamente mayores que otros en aceptar la predicación cristiana de la resurrección. la esperanza que presupone la fe en un milagro divino. 13 que "no tienen esperanza". forma parte de las más nobles figuras del mundo antiguo. 12 que no creen que haya una resurrección de los muertos.

Esperamos hacerlo más tarde en una obra consagrada a la escatología del Nuevo Testamento. "el cielo abierto y a Cristo a la derecha de Dios" (7. sufre la lapidación. es incompatible con las enseñanzas del Nuevo Testamento. Que su persona. de la que no tenemos por qué ocuparnos aquí 2. Es cierto qlte abandonó cada vez más la fe en la inmortalidad. Ve a Cristo. 2 Tampoco hemos tratado el problema de la suerte de los impíos según el cristianismo primitivo. 1 M. Pero ésa es otra . AURELIO. delgran Platón. ve. lo han demostrado los apologetas cristianos del siglo II. ha de 'y' ser clara. La respuesta a la pregunta que hemos formulada: inmortalidad del alma o resurrección de los muertos en el Nuevo Testamento. 3. vencedor de la muerte. Con esta certeza. .el filósofo de la antigüedad. XI. La doctrina del gran Sócrates. 55). y creemos que se podría demostrar también inspirándose en el Nuevo Testamento. de que la muerte por la cual ha de pasar ha sido ya vencida por el mismo Cristo que pasó por ella.cuestión. Med. dice el autor de los Hechos. que su vida y su actitud frente a la muerte puedan y deban ser respetadas por los cristianos.