Club de lectura T-10 de la Biblioteca la Bòbila

2012-13 2a temporada

Núm. 2

3a. Temporada 2013-2014

RÚSSIA

Núm. 1

3

4

[Autors russos] russos] El realisme rus
La literatura russa es va incorporar a la literatura europea amb el romanticisme de Puskin i Lérmontov. Però amb el realisme va assolir el seu esplendor. L’endarreriment econòmic i cultural del país i les duríssimes condicions de vida dels camperols i els obrers van provocar l’aparició d’un important grup d’escriptors que van utilitzar el realisme com a arma de denúncia i crítica social. Els trets característics de la novel·la d’aquesta època van ser el desig de reforma social i la compassió davant de qualsevol forma de dolor humà. Els escriptors russos van estar profundament influïts pel realisme i el naturalisme europeus, i a la vegada van influir en la literatura del final del segle XIX i principi del XX.

Rússia

1.- Butlletí especial T-10 núm. 3/0 Itinerari lector de Rússia 2.- Rússia literària. Ricard San Vicente

3.- Khadjí Murat de Lev Tolstoi

4.- Morfina de Mikhaïl Bulgàkov

5.- Butlletí especial T-10 núm. 3/1 Autors russos 6.- Relats de Kolimà de V. Shalamov

El poble veu als literats russos com els seus únics líders, els protectors; els salvadors de les tenebres de l’autocràcia, l’ortodòxia i el patriotisme.
Belinski, crític literari rus del segle XIX

7.- La meva vida d’Anton Txékhov

Nikolai Gogol (1809-1852), Ivan Turguenev (1818-1883), Fiodor Dostoievski (1821-1881), Lev Tolstoi (1828-1910) ...

8.- La maleta de Serguei Dovlàtov

9.- Butlletí especial T-10 núm. 3/2 Llibres russos 10.- En una cambra i mitja de J. Brodsky

“El arte de las letras y la vida intelectual florecieron como nunca durante el ambiente represivo del gobierno de Nicolás I (18251855). Los años treinta y cuarenta del siglo XIX –el siglo de oro de la literatura rusa- contaron con escritores que echaron los cimientos de la literatura clásica rusa y alcanzaron fama internacional: Puskin, Lérmontov y Gogol. Al mismo tiempo, la literatura se convirtió en un arma social.”
Emmanuel Waegemans. Historia de la literatura rusa

Final del trajecte

De la Bòbila a Rússia amb T-10

· Desembre 2013 ·

Biblioteca la Bòbila · L’Hospitalet

Club de Lectura T-10 de la Biblioteca la Bòbila

2013-14 · Tercera temporada · Núm. 3/1

[Autors russos] russos] La narrativa como crítica de un estado de cosas
El retraso con que se incorpora Rusia al conjunto de la historia europea da a su literatura un caràcter distintivo. Para Rusia el siglo XIX es su época de Ilustración, en cuanto arranque de un espíritu crítico, dentro de una sociedad arcaica, de escasa burguesía, basada en la nobleza agraria que conserva la servidumbre de la gleba hasta casi el último tercio de siglo. La literatura al formarse, no cuenta con una tradición cortesana, decorativa, fantástica y elegante: solo le queda ser crítica de la realidad. La narrativa es nítidamente transparente y por poco que quiera criticar, choca con la censura del autócrata zar. En Rusia, lo que a nosotros nos parecería costumbrismo inofensivo, casi idílico, a la censura del zar le parecía peligrosa acusación subversiva.

Gógol, realista a su pesar
El realismo narrativo lo introduce en Rusia Nikolái Vasílievich Gógol (1809-1852), casi en contra de su temperamento dado a lo visionario en el mundo de la fantasía y con inclinaciones a una religiosidad moralista y vagamente mística. [Sobre la lectura de los primeros capítulos de Almas muertas de Gógol a Pushkin, lo cuenta Gógol:] Pushkin, tan aficionado a reír, a medida que yo leía se iba poniendo más sombrío, y, cuando acabé la lectura, dijo con desesperación: “¡Dios mío, qué triste es nuestra Rusia!” .

Goncharov, Turguéniev: la pereza y la incapacidad
La edad de oro de la narrativa rusa se produce entre 1850 y 1880: ningún otro país ofrece en ese período tres nombres de la categoría de Dostoievski, Turguéniev y Tolstoi y aún podríamos poner casi a su nivel a Goncharov –aparte de un narrador de breves dimensiones que no cede a ninguno de stos tres en arte: Chéjov. Iván Alexándrovich Goncharov (1812-1891) quizá trazó una suave caricatura de sí mismo en su obra máxima Oblómov. Es la novela del perezoso, del indolente que tarda más de las cincuenta primeras páginas en levantarse de la cama, y que, envuelto en us batín, va dejando escapar todo lo importante de la vida por pura desidia (‘oblomovitis’ el gran mal del alma rusa). Sin embargo no se dice que Oblomov vaya a ser menos feliz con su modesto destino, este perezoso acaba por ser más simpático que los diligentes que le rodean, por asumir la dignidad de lo natural frente al dinamismo civilizatorio. Ivan Serguéievich Turguéniev (1818-1883) era rico y noble, y fue el escritor más inclinado al occidentalismo. Turguéniev recibe la herencia de Gógol y la pone en versión más sobria y fría, con su tópica melancolía lejana: a través de él, el relato breve llega a su máxima calidad en Tolstoi y Chéjov. En sus obras, las cuestiones sentimentales se hacen símbolos de cuestiones sociales y nacionales, con el tema básico del fracaso y el pesimismo. En sus cuatro primeras novelas hay una base común: todo se desarrolla en el campo en un par de meses de verano; alguién llega desde lejos, con muchas ideas y críticas sobre la forma de vida rusa; hay una historia de amor fracasado: en conjunto, la vida resulta insignificante, y todo se pierde, sin salir del tono menor.

De la Bòbila a Rússia amb T-10

· Desembre 2013 ·

Biblioteca la Bòbila · L’Hospitalet

Club de Lectura T-10 de la Biblioteca la Bòbila

2013-14 · Tercera temporada · Núm. 3/1

Dostoievski: “Un plan nuevo: volverme loco”
Quizá el escritor más difícil de valorar. Fiódor Mijáilovich Dostoievski (1821-1881), enorme, más bien que ‘grande’, se apodera de nosotros con una devoradora fascinación, entre los arrebatos con que nos arrastran sus personajes, a veces salta a la vista un fatal descuido, una pérdida de dominio que deja desmoronarse todo a última hora. A sus diecisiete años, ya estaba clara su idea básica: “Tengo un plan nuevo: volverme loco. Ése es el camino: que la gente pierda la cabeza, y luego se cure y vuelva a la razón”. Sus evidentes magisterios literarios: Gógol, Schiller, el poeta de la libertad, el romántico E.T.A. Hoffmann, Balzac i Dickens. “¿Qué puede ser más inverosímil que la realidad? La grandeza literaria de Dostoievski en imponer la morbosa fascinación de vernos, como en un espejo deformador, en nuestra propia ambigüedad y desaforamiento, sino, ante todo, en el hecho de que, de paso y como sin querer, nos lanza ráfagas de mundo real, palpable, visible y maloliente: el mundo, pero exacerbado como en una pesadilla.

Tolstoi: el gran señor de las letras rusas
El conde Liev Nikoláievich Tolstoi (1828-1910) descuella como el “gran señor” de la literatura rusa, en un complejo sentido: la elevación soberana de la mayor parte de sus obras –con su estilo equilibrado y distante- se presta a ser interpretada como transfiguración estética de una aristocracia idealizada por la lejanía, olvidando su dureza egoísta. Tolstoi se fue elevando por encima del horizonte de su propia clase, hasta renegar de ella, sin pasar al populismo de las nuevas minorías, lanzándose a una suerte de evangelismo populista, de mitificada raíz campesina, que, como protesta utópica, se difundió por el mundo más aún que sus novelas. Y ese reniego acabó por distanciarle no sólo de su clase, sinó aún de la literatura misma: sólo un artista absoluto como él podía llegar a denigrar autorizadamente el arte, para entregarse a la prédica moral. “Nada más dañoso para los hombres que la idea de que las causas de su miseria no están en ellos mismos, sino en las condiciones exteriores”. Lo que en Tolstoi pueda parecer descripción de la vida diaria es sólo escenario para las tragedias del alma.

Chéjov, maestro de la economía del lenguaje
Entre los dos siglos: el realismo narrativo y la reacción simbolista. La narrativa de planteamiento realista continuará adelante como tradición básica para los soviéticos (Shólojov,el otro Tolstói, Pasternak,...). Destaca Chéjov, el maestro de la forma concisa. Antón Pávlovich Chéjov (1860-1904). En una carta de 1889 resumía así su proceso de educación y elevación espiritual: “¿Podríais escribir un relato sobre un joven, hijo de un siervo, algún tiempo dependiente de comercio, niño de coro, escolar, estudiante universitario, acostumbrado a dular a los importantes, a besar la mano de los popes, a aceptar sin preguntas las ideas de los demás y a dar las gracias por cada bocado de pan que come; un joven que ha sido azotado con frecuencia, que va sin chanclos a dar lecciones, que se mete en peleas callejeras, tortura animales, gusta de ir a comer a casa de sus parientes ricos, y se comporta de modo hipócrita respecto a Dios y al hombre, sin la más leve excusa, sino sólo porque es consciente de su propia indignidad; podríais escribir un relato de cómo ese joven va sacando de sí mismo al esclavo, gota a gota, y cómo al despertar una mañana, siente que la sangre que corre por sus venas es sangre de verdad y no sangre de esclavo?
De la Bòbila a Rússia amb T-10
· Desembre 2013 · Biblioteca la Bòbila · L’Hospitalet

Club de Lectura T-10 de la Biblioteca la Bòbila

2013-14 · Tercera temporada · Núm. 3/1

[Autors russos] · Del vanguardismo al realismo socialista
En la narrativa, la revolución soviética produce un cambio que no es fácil de hacer coincidir con una línea cronológica de corte. En la narrativa rusa de los años veinte hay una línea en tono mayor, la de las luchas revolucionarias, con la época de los combates contra los intentos de restauración, y una línea menor, la del humor, cada vez más arriesgado conforme aumenta el estalinismo. Señalemos ante todo a un escritor que estuvo en ambas líneas: Mijaíl Afanásievich Bulgákov (1891-1940).
[Els textos i fragments anteriors són petits tasts, extrets de diversos volums de la famosa i recomanada Historia de la literatura universal escrita pels ‘mestres’ Martí de Riquer i José María Valverde. Els comentaris sobre literatura russa són de J. M. Valverde. Trobareu molta més informació sobre tots aquests autors russos, i altres contemporanis, a l’obra original]

Què trobarem a les biblioteques de L’Hospitalet sobre autors russos i història de la literatura russa? • • Curso de literatura rusa (1981) de Vladimir Nabokov. Reeditat recentment per RBA (2010) De los archivos literarios del KGB (1994) de Vitali Chentalinsk . Posteriorment d’aquest autor s’ha publicat Crimen sin castigo : últimos descubrimientos en los archivos literarios del KGB, llibres en els què recupera manuscrits i documents relacionats amb la vida de notables escriptors russos com Mandelshtam, Berdiáiev, Platónov, Tsvietáieva, Ajmátova o Pasternak. Historia de la literatura rusa desde el tiempo de Pedro el Grande (2003) d’Emmanuel Waegemans, eslavista belga. Editat per Ediciones Internacionales Universitarias. Desde los bosques nevados : memoria de escritores rusos (2010) de Juan Eduardo Zuñiga. Editat per Galaxia Gutemberg. Los poseidos. Aventuras con libros rusos y las personas que los leen (2011) d’Elif Batuman. Editat per Seix Barral. Diuen que és una invitació a llegir els clàssics com una cosa tremendament propera, allunyada de tot cerimonial, un prometedor “tu a tu” en el qual la ficció del llibre i la realitat present del lector puguin dialogar de veritat.

Més enllà de la literatura: • La Mentalidad soviética : la cultura rusa bajo el comunismo (2009) d’Isaiah Berlin, editat per Galaxia Gutemberg. • El Coro mágico : una historia de la cultura rusa de Tolstói a Solzhenitsyn (2010) de Solomon Volkov. Publicat per Ariel.

També són molt recomanables els llibres de la col·lecció La tragedia de la cultura de Galaxia Gutemberg amb obres de Ajmàtova, Pasternak, Tsvetaeva, Bulgàkov, Babel, Platonov,... amb bons pròlegs i epílegs.

De la Bòbila a Rússia amb T-10

· Desembre 2013 ·

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