REVISTA DE la escuela de fisica

F a c u l t a d d e C i e n c i a s
PUBLICACIÓN
BIANUAL
UNAH
Historia del bosón de Higgs
-Bryan Larios
Absorción de radiación en
átomos y su aplicación en la
experimentación
-Roberto Mejia
Pág. 18 Pág. 3
Análisis de la periodicidad
de la estrella pulsante tipo
Delta Scuti V650 Tauri
-Marlon Interiano
Pág. 42
Consejo editorial
Alejandro Galo Roldán.
Manuel Rodríguez M.
Marco A Flores.
Gerhard Rummel.
Bryan Larios.
Diagramación
Marlon Interiano.
Jorge Sauceda.
Diseño de portada
Cristel Sánchez
Historia del bosón de Higgs
- Bryan Larios
Editorial
- Alejandro Galo Roldán
Algunas Soluciones para las
ecuaciones de Campo de La
Cosmología Estándar
- Javier Villanueva
Absorción de radiación en
átomos y su aplicación
en laexperimentación
-Roberto Mejia
Ecuaciones de transporte
para un gas diluido
- Cristian Ordóñez
Niveles de intensidad de
Instrumentos musicales
- José Reyes
Análisis de la periodicidad de la
estrella pulsante tipo Delta
Scuti V650 Tauri
- Marlon Interiano
Pág. 1
Pág. 3
Pág. 10
Pág. 18
Pág. 29
Pág. 38
Pág. 42
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Editorial
Alejandro Galo Rold´ an. Profesor Titular II
Escuela de F´ısica. Facultad de Ciencias. UNAH.
E
l desarrollo de las universidades ya no se puede lograr enfoc´andose directamente en la
acci´ on docente, es imprescindible darle un vuelco a esa situaci´ on y comenzar a generar una
cultura de investigaci´on, ya sea en forma espec´ıfica mediante proyectos o bien como una
componente transversal en los elementos curriculares.
Es necesario que los profesores comencemos por dar el ejemplo e ir llevando de la mano a los
alumnos por ese camino. Realmente a largo plazo todas las ataduras que tienen los pa´ıses pobres
se deben en sus ´ ultimas consecuencias al hecho de que no hay una cultura investigativa. Sin esta
no se puede desarrollar la ciencia b´asica y por ende no va a poderse generar nunca tecnolog´ıa
propia y en el mejor de los casos seremos unos adaptadores de la tecnolog´ıa importada sino es
que continuamos en el triste papel de ser unos sacos rotos, que no pueden ni siquiera retener lo
que pretenden dejarnos los modelos importados.
Hay que romper varios paradigmas, uno de ellos es el hecho de pensar de que tenemos que
comenzar por hacer trabajos de alta envergadura para poder competir con el primer mundo,
esta es una acci´ on equivocada, todo es un proceso largo, adiab´ atico, que debe de hacerse paso a
paso aunque dure lo que tenga que durar. Hay que comenzar a generar trabajos simples, que en
principio nos ayuden a resolver nuestra actividad cotidiana.
Muchas veces nosotros tenemos excelente ideas, pero no las ponemos en pr´ actica ni las divul-
gamos. Por all´ı comencemos, iniciemos documentando todo lo que hacemos, de esa manera no
solo se va aprendiendo a construir el conocimiento sino que se va generando una cultura de darle
seguimiento y sistematizaci´on a la creatividad.
No es necesario ser una eminencia para comenzar a recorrer ese camino, recordemos los
trabajos de flora y fauna que aparec´ıan en los textos de primaria que nosotros le´ıamos y que eran
escritos por profesores de primaria (Eso si, de alto nivel) como don Manuel Gamero Idi´ aquez, don
Pompilio Ortega, entre otros ilustres investigadores. Si, INVESTIGADORES es el adjetivo que se
merecen , porque sus trabajos eran excelentes ejemplos de como se emplea el m´etodo. Ahora que
somos muchos los que tenemos maestr´ıas y doctorados, ¿C´omo justificamos que la situaci´on no
haya tenido los avances que se requer´ıan despu´es de 70 a˜ nos? Seguro que la respuesta est´ a dentro
de nosotros mismos.
El otro paradigma es que hemos esperado que nos ordenen y que nos den condiciones para
hacer investigaci´ on en las instituciones. Si seguimos esperando eso no haremos nada, en esto hay
que abrir brecha y algunos de ustedes ya lo han hecho, se han convertido en verdaderos Quijotes
usando su propio papel, su propio tiempo, entre otros recursos. Ese ha sido el camino en todos los
pa´ıses, siempre ha sido necesario vencer una actitud de indiferencia del entorno, esa situaci´ on no
es extra˜ na, es casi inherente al ser humano, bien lo dec´ıa el sabio Valle: “La ciencia comienza a
ser importante cuando la gente comienza a darse cuenta de la importancia de las cosas peque˜ nas”.
1
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
O sea que no es materia elemental entender la importancia del quehacer cient´ıfico y sobre todo
en materia de investigaci´ on que es en donde las habilidades m´ as desarrolladas del ser humano se
requieren utilizar.
As´ı que compa˜ neros, no nos dejemos vencer por la burocracia, us´emosla de manera inteligente,
saqu´emosle el m´aximo provecho a las estructuras ya establecidas y vayamos haciendo sus trans-
formaciones poco a poco, pero hag´amoslo cuando ya estemos siendo actores del proceso y no
simples espectadores.
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REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Peter Higgs y su memorable
contribuci´ on a la f´ısica de
part´ıculas
Bryan Larios
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
bryanlarios@gmail.com
16 de diciembre de 2013
Resumen
En este trabajo se presenta la biograf´ıa y algunos aspectos del trabajo de Peter Higgs,
sobre todo del Mecanismo que lleva su nombre “Mecanismo de Higgs”, Peter Higgs fue
recientemente galardonado con nada m´as y nada menos que el prestigioso Premio Nobel
que otorga la academia de ciencias de Estocolmo. En este ensayo no se presenta un trabajo
original (No hay ninguna cuenta hecha por mi), m´ as bien es una recopilaci´ on de los art´ıculos
m´ as destacados en f´ısica de part´ıculas que le sirvieron como punto de partida a Peter Higgs,
en ese sentido no encontraran un trabajo tan t´ecnico como los usuales en las revistas de
f´ısica de altas energ´ıas.
Keywords: Teor´ıa de Campos, Teor´ıa de Norma, Boson
I. Comienzo de carrera
P
eter Higgs naci´ o el 29 de Mayo de 1929
en Elswick distrito de Newcastle en In-
glaterra.
´
El obtuvo su grado de licencia-
tura en f´ısica siendo el mejor estudiante (First
Class Honours) en la universidad de Londres
(King’s College) en 1950. Un a˜ no despu´es el
obtuvo la maestr´ıa lo que le permiti´ o seguida-
mente empezar a investigar, esto debido a que
en las universidades de Europa principalmen-
te, en la maestr´ıa se dan cursos especializados
que permiten casi inmediatamente empezar a
colaborar en proyectos de investigaci´on. Ini-
cialmente el profesor Peter comenz´o bajo la
supervisi´ on del profesor Charles Coulson y sub-
secuentemente, Christopher Longuet-Higgins.
En 1954 ya hab´ıa obtenido el doctorado en
f´ısica, su trabajo de tesis tenia como tema “Al-
gunos Problemas en la teor´ıa de Vibraciones
Moleculares”, este trabajo le dio la pauta al
profesor Higgs para realizar investigaci´ on sobre
las aplicaciones de simetr´ıa a sistemas f´ısicos.
A finales de 1954 el profesor Peter Higgs se
traslado a la Universidad de Edimburgo don-
de tenia una beca postdoctoral.
´
El retorno a
Londres en 1956 para tomar otra beca de in-
vestigaci´ on, paso un a˜ no en la Universidad de
Londres y alrededor de 14 meses en el Imperial
College. Luego estuvo como profesor de Ma-
tem´ aticas en la Universidad de Londres (King
College). En octubre de 1960 el profesor Higgs
retorno a Edimburgo, donde obtuvo un pues-
to como profesor de F´ısica Matem´atica en el
Instituto Tait. En 1970 el fue promovido como
profesor adjunto (notar´ a amable lector que no
es nada f´ acil conseguir un puesto como profesor
permanente, generalmente hay que hacer de
dos a tres postdoctarados y tener de 10 a 15 pu-
blicaciones en revistas internacionales de gran
factor de impacto). En 1974 se convirti´o en
miembro de la Royal Society de Edimburgo
y fue promovido a una C´atedra Personal de
F´ısica Te´ orica en 1980. Fue elegido miembro de
la Royal Society (Londres) en 1983 y miembro
del Instituto de F´ısica en 1991. Se retir´o en
1996, convirti´endose en profesor em´erito en la
Universidad de Edimburgo.
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
II. Reconocimientos por sus
aportes a la f´ısica
La contribuci´on de Peter Higgs a la f´ısica ha
sido muy reconocida, lo que le ha permitido
recibir numerosos honores acad´emicos, pode-
mos mencionar algunos de ellos: la Medalla
Hughes de la Sociedad Real (Royal Society)
(1981, junto con Tom Kibble, autor de uno de
los textos de Mec´anica usados en la carrera
de f´ısica de la UNAH), la Medalla Rutherford
del Instituto de F´ısica (1984, tambi´en junto
con Tom Kibble), la Sociedad Real de Edim-
burgo Premio C´atedra “James Scott” (1993),
la Medalla Paul Dirac y el Premio del Ins-
tituto de F´ısica (1997), el Premio de Altas
Energ´ıas y F´ısica de Part´ıculas de la Socie-
dad Europea de F´ısica (1997, junto con Robert
Brout y Francois Englert), Medalla de la So-
ciedad Real de Edimburgo (2000), el Premio
Wolf de f´ısica (2004, junto con Robert Brout y
Francois Englert), Premio de la Academia de
Ciencias de Estocolmo “Oskar Klein” (2009) y
el Premio Sakurai de Sociedad Americana de
F´ısica (2010, junto con Robert Brout, Francois
Englert, Gerry Guralnik, Carl Hagen y Tom
Kibble). Recibi´o una medalla de la Sociedad
Real de Edimburgo el 1 de octubre 2012 y el
2013 titulada “El hombre de nuestro tiempo”.
Comparti´o en el 2013 el premio en el Festival
Internacional de Ciencia de Edimburgo, Meda-
lla del Centro Europeo de nvestigaci´ on Nuclear
CERN y el 2013 el Premio Pr´ıncipe de Astu-
rias de Investigaci´on Cient´ıfica y T´ecnica con
Francois Englert. No podemos omitir que Pe-
ter Higgs fue recientemente galardonado por
la acad´emica de ciencias de Estocolmo con el
Premio Nobel de F´ısica.
III. Observaciones en los
aceleradores de part´ıculas
El 4 de Julio de 2012, el CERNanunci´ o el des-
cubrimiento tan esperado de una nueva part´ıcu-
la fundamental con propiedades similares a los
esperados para el eslab´on perdido del Modelo
Est´andar (SM) de la f´ısica de part´ıculas, el
bos´ on de Higgs. El descubrimiento fue realiza-
do de forma independiente por dos colaboracio-
nes experimentales ATLAS y CMS del Gran
Colisionador de Hadrones (LHC). Con signifi-
caci´ on al nivel de cinco desviaciones est´ andar,
la nueva part´ıcula se observ´o principalmente
en el decaimiento en dos canales: dos fotones y
cuatro leptones. Esta alta significaci´ on implica
que la probabilidad de que las fluctuaciones
de fondo conspiran para producir la se˜ nal ob-
servada es menos de 3 × 10
−7
. Tom´o nueve
meses, sin embargo, y dedicados esfuerzos de
cientos de cient´ıficos que trabajan duro para
estudiar los canales de decaimiento adiciona-
les y extraer caracter´ısticas pertinentes, antes
el CERN audazmente anunci´o que la nueva
part´ıcula fue de hecho la part´ıcula de Higgs
buscada durante mucho tiempo. Hoy creemos
que “M´ as all´ a de cualquier duda razonable, es
un boson de Higgs” [10]. Una extensa revisi´ on
del Higgs antes del descubrimiento de Julio
2012 se puede encontrar en [21].
IV. Unificaci´ on de las
Interacciones Fundamentales
La humanidad probablemente siempre se ha es-
forzado por encontrar razones comunes detr´ as
de fen´omenos diferentes. El mundo f´ısico que
nos rodea con su multitud de manifestaciones
f´ısicas ser´ıa imposible de entender, si no hubie-
ra sido posible encontrar marcos comunes para
muchos fen´ omenos de naturaleza diferente. El
desarrollo f´ısico que se discute aqu´ı tiene su
origen en 1865 cuando James Clark Maxwell
describi´o la unificaci´on de la electricidad y el
magnetismo en su libro “Una teor´ıa din´amica
del campo electromagn´etico”. A partir de en-
tonces se habla de electromagnetismo. Antes
se pensaba que eran como dos fen´ omenos dife-
rentes en la naturaleza.
Una simplificaci´on similar ocurre cuando tra-
tamos de comprender la naturaleza a escalas
cada vez m´ as peque˜ nas. A principios del siglo
pasado los cient´ıficos se dieron cuenta que la
mec´anica newtoniana, que funciona bien en
la vida cotidiana no es m´as que una aproxi-
maci´on de la mec´anica cu´antica que es una
teor´ıa m´as fundamental. Tambi´en se dieron
cuenta que la materia est´ a cuantizada (por eso
el nombre de la mec´anica cu´antica) y existen
constituyentes elementales b´ asicos que forman
incluso la forma m´as compleja de la materia.
Desde entonces la pregunta fundamental fue
4
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
: ¿Cu´ales son las part´ıculas fundamentales y
cu´ ales son las interacciones fundamentales que
act´ uan entre dichas part´ıculas?. En un art´ıculo
de 1931 [17] Paul Dirac (Premio Nobel, 1933)
especul´o que el objetivo final de la f´ısica era
encontrar las leyes fundamentales de la Na-
turaleza. Usando la ecuaci´on de Dirac [3], ´el
pudo describir la interacci´on entre el electr´on
y el prot´on en el ´atomo de hidr´ogeno, de una
manera aparentemente perfecta. Se conoc´ıa los
bloques b´asicos de construcci´on, el electr´on y
el prot´on, as´ı como el mediador de la fuerza
electromagn´etica entre ellos, el fot´on, por lo
que se cre´ıa que toda la materia podr´ıa ser
construida.
V. Electrodin´ amica Cu´ antica
Dirac se dio cuenta pronto de que dentro de la
teor´ıa relativista de part´ıculas (invariantes ante
transformaciones de Lorentz, no hay un mar-
co de referencia inercial preferencial) podr´ıan
crearse y aniquilarse ya que la masa y la energ´ıa
est´an conectados a trav´es de la famosa ecua-
ci´on de Einstein E = mc
2
. Uno necesita una
teor´ıa de muchas part´ıculas y es por eso que
la electrodin´amica cu´antica (QED) fue desa-
rrollada a finales de 1940. Los f´ısicos claves
para la formulaci´ on de la QED fueron Richard
Feynman [19], Julian Schwinger [12] , Sin-Itiro
Tomonaga [22] (Premio Nobel a los tres, 1965)
y Freeman Dyson [5]. Los 4 demostraron que
una (aparentemente) teor´ıa cu´ antica coherente
podr´ıa ser formulado para la interacci´on elec-
tromagn´etica. En particular, se demostr´o que
una perturbaci´on sistem´atica en forma de ex-
pansi´ on podr´ıa ser definida. Esto significa que
la amplitud de la dispersi´on entre part´ıculas
el´ectricamente cargadas se pueden escribir co-
mo una expansi´ on en potencias de la constante
de estructura fina α
1
137
, que es una me-
dida de la fuerza el´ectrica. Al calcular estos
t´erminos, la mayor´ıa de ellos se encuentran que
son infinito. Existe, sin embargo, una manera
´ unica para absorber todos los infinitos. Esto es
posible interpret´ andolos como contribuciones a
la masa del electr´ on, su carga y para la norma
de su funci´on de onda. Al permitir que estos
par´ ametros sean libres, es posible asignar valo-
res finitos para cada orden en la expansi´ on que
puede ser comparado con bastante ´exito con los
experimentos. Se dice entonces que los par´ ame-
tros son renormalizados. Una teor´ıa cu´antica
de campos en los que s´ olo un n´ umero finito de
par´ ametros necesitan ser renormalizados para
definir una expansi´on de perturbaci´on finita
se llama una teor´ıa renormalizable. Feynman
present´ o una poderosa formulaci´ on esquem´ ati-
ca que iba a ser utilizado rutinariamente en
todos los c´ alculos perturbativos, los diagramas
de Feynman. Para cada part´ıcula se asocia una
l´ınea externa que describe la libre propagaci´ on
de la part´ıcula. La teor´ıa cu´antica de campos
especifica define entonces los v´ertices de in-
teracci´on, que se combinan con propagadores
para construir diagramas.
La electrodin´amica relativista se describe por
un cuadri potencial, El campo A
µ
, en el que la
componente temporal tiene una norma negati-
va en relaci´ on a las componentes espaciales. En
1929 Hermann Weyl [7] construyo una formu-
laci´ on invariante de norma (gauge) de la QED
introduciendo una simetr´ıa local en la teor´ıa.
Esta simetr´ıa es el cambio local de la fase de
la funci´on de onda de los electrones, la cual
no se puede fijar (medir), junto con una trans-
formaci´ on del campo vectorial.
´
El introdujo la
intensidad de campo
F
µν
=

∂x
µ
A
ν


∂x
ν
A
µ
= ∂
µ
A
ν
−∂
ν
A
µ
(1)
que es expl´ıcitamente invariante ante trans-
formaciones de norma y sus seis componentes
distintas de cero (ya que µ y ν corren de 0 a
3) son las componentes del campo el´ectrico y
los componentes del campo magn´etico. La si-
metr´ıa se llama abeliana ya que dos rotaciones
de fase independientes dan el mismo resultado
sin importar el orden en que son realizado (en
el lenguaje de Mec´ anica Cu´ antica seria que con-
mutan dos operadores). La simetr´ıa conduce a
la redundancia en el tiempo y las componentes
longitudinales del campo electromagn´etico, y
los grados de libertad f´ısicos se realizan s´olo
por las componentes transversales. La clave pa-
ra demostrar que la QED es renormalizable era
entonces probar que la invariancia de norma
es a´ un conservada para todas las correcciones
cu´anticas.
5
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
VI. Interacci´ on Fuerte
Solo un a˜ no despu´es del art´ıculo de Dirac fue
publicado [17], James Chadwick (Premio No-
bel, 1935) [9] descubri´o la radiaci´on el´ectrica-
mente neutra desde el n´ ucleo y podr´ıa esta-
blecer lo que consistir´ıa en un nuevo tipo de
part´ıcula elemental que se le llamo el neutr´ on.
Pronto se dio cuenta de que hay dos fuerzas
nucleares distintas en juego dentro del n´ ucleo,
una fuerza d´ebil, que es responsable para la
radiactividad y una fuerte que une los protones
y los neutrones. Ambas ellas act´ uan solo sobre
un rango muy peque˜ no, del tama˜ no del n´ ucleo,
por lo tanto, no tienen analog´ıa macrosc´ opica.
En 1935 Hideki Yukawa (Premio Nobel, 1949)
[8] propuso que la fuerza nuclear fuerte es me-
diada por una nueva part´ıcula en analog´ıa con
la fuerza electromagn´etica. Sin embargo, la
fuerza electromagn´etica tiene un alcance mu-
cho mayor que la fuerza fuerte, la cual tiene un
corto alcance. Yukawa comprendi´o que, mien-
tras la fuerza electromagn´etica est´a mediada
por part´ıculas sin masa, las interacciones fuer-
tes deben de ser mediadas por part´ıculas masi-
vas. La masa entonces da una escala natural
para el rango de la fuerza. El pi´ on (π
0
, π
+
, π

)
como la part´ıcula lleg´o a ser llamada no fue
descubierta hasta despu´es de la Segunda Gue-
rra Mundial, en 1947, por Cecil Powell (Premio
Nobel, 1950) [2].
VII. Teor´ıas de Norma no
Abeliana
La teor´ıa de Yukawa hab´ıa tenido ´exito para
predecir una nueva part´ıcula, pero los intentos
de convertirlo en una teor´ıa cu´antica de cam-
pos fall´ o. Un nuevo y bastante diferente intento
de lograr esto se hizo en 1954 por Chen-Ning
Yang (Premio Nobel, 1957) y Robert Mills [28],
quien construy´ o una teor´ıa de campos de nor-
ma no abiliana en funci´on del grupo isospin
SU(2) (la simetr´ıa entre el prot´ on y el neutr´ on).
El f´ısico sueco Oskar Klein [14] hab´ıa discutido
una idea similar en 1938, pero el estallido de
la guerra y el ´enfasis en otros problemas hizo
que esta idea se desvaneciera. En la teor´ıa de
Yang-Mills hay tres campos de norma (campos
vectoriales) A
a
µ
donde a = 1, 2, 3, y un campo
espinorial ψ
i
con dos componentes que descri-
ben el prot´ on y el neutr´ on. La transformaci´ on
de norma es ahora una transformaci´on local
entre las dos componentes. La transformaci´ on
del campo vectorial tiene una parte que se
comporta como en QED bajo una transforma-
ci´on local, pero tambi´en una transformaci´on
covariante de norma como la representaci´on
adjunta de SU(2). El correspondiente campo
de intensidad de fuerza es ahora:
F
a
µν
=

∂x
µ
A
a
ν


∂x
ν
A
a
µ
+gf
abc
A
b
µ
A
c
ν
(2)
y es un invariante de norma. La densidad la-
grangiana es construido como:
L = −
1
4
F
a
µν
F
aµν
+
¯
ψ
i
(iγ
µ
D
ij
µ
−m)ψ
j
(3)
donde D es la derivada covariante D
ij
µ
= ∂
µ
δ
ij
+
igC
ij
a
A
a
µ
y ∂
µ


∂x
µ
y C
ij
a
son los coeficientes
de Clebsc - Gordon conectando la represen-
taci´on adjunta (a) con la representaci´on de
dobletes (i). Este fue un nuevo enfoque muy
atractivo pero pronto fue criticado, sobre todo
por Wolfgang Pauli (Premio Nobel, 1945), ya
que la teor´ıa contiene una part´ıcula vectorial
sin masa mediando la fuerza. Dichas part´ıculas
no eran conocidas y, como se se˜ nal´o anterior-
mente, tal part´ıcula ser´ıa mediadora de una
fuerza de largo alcance en lugar de la fuerza
de corto alcance, que es la de las interacciones
fuertes que se cree es una fuerza fundamental.
VIII. Interacci´ on D´ ebil
El gran desarrollo te´ orico en la d´ecada de 1950
fue el descubrimiento por Yang y Tsung Dao
Lee (Premio Nobel, 1957) [23] en el cual la
paridad se rompe en las interacciones d´ebiles.
Poco despu´es, una teor´ıa de campos cu´antica
efectiva (la teor´ıa V-A) fue formulada para
las interacciones d´ebiles por Robert Marshak
y George Sudarshan [27], y por Feynman y
Gell -Mann [25], que extiende las ideas ante-
riores de Enrico Fermi (Premio Nobel , 1938)
[4]. Esta teor´ıa no fue renormalizable las co-
rrecciones cu´ anticas no se pod´ıan probar, pero
ya que la fuerza de acoplamiento de la fuerza
d´ebil es muy peque˜ na, el primer t´ermino es
a menudo suficiente. Esta teor´ıa se describe
6
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
con gran precisi´on con una multitud de expe-
rimentos y era claramente un embri´ on de una
teor´ıa correcta. Schwinger propuso una teor´ıa
de norma no abeliano con grupo SU(2) y la
estructura V-A[20]. Tambi´en Feynman y Gell
- Mann propusieron que la teor´ıa subyacente
podr´ıa ser una teor´ıa de campos de norma no
abeliana, pero comunmente se cre´ıa que tales
teor´ıas no eran renormalizables. Adem´as, la
interacci´ on d´ebil tambi´en era conocida por te-
ner un rango corto, mientras que las teor´ıas
no-abelianas conducen a fuerzas de largo alcan-
ce. La idea era tentadora, y sobrevivi´o, pero
fue perseguido solo por un peque˜ no n´ umero
de f´ısicos. En 1961 Sheldon Glashow (Premio
Nobel 1979) [6] ampli´ o la idea de Schwinger y
construy´o una teor´ıa de norma basada en el
grupo SU(2) ×U(1) para describir una teor´ıa
unificada de las interacciones d´ebiles y electro-
magnetismo. Las fuerzas de corto alcance de
las interacciones d´ebiles se obtuvieron median-
te la introducci´ on de masas expl´ıcitas para tres
de las cuatro part´ıculas vectoriales. La teor´ıa
no era renormalizable sino como veremos m´ as
tarde, fue el primer paso hacia un modelo uni-
ficado para todas las interacciones. Resultados
similares fueron obtenidos por Abdus Salam y
JC Ward, tres a˜ nos m´as tarde [24].
IX. Ruptura Espontanea de la
Simetr´ıa y el Teorema de
Goldstone
Otro hecho destacable fue alrededor de 1960
cuando Yoichiro Nambu (Premio Nobel 2008)
ampli´ o las ideas de la superconductividad [15]
para la f´ısica de part´ıculas [16]. Se hab´ıa de-
mostrado previamente que el estado funda-
mental BCS (llamada as´ı por John Bardeen,
Leon Cooper y Robert Schrieffer, Premio No-
bel, 1972) ha roto espont´ aneamente la simetr´ıa
de norma. Esto significa que, mientras que el
hamiltoniano subyacente es invariante con res-
pecto a la elecci´ on de la norma electromagn´eti-
ca, el estado fundamental BCS no lo es. Este
hecho arroj´o algunas dudas sobre la validez
de la explicaci´on original del efecto Meissner
dentro de la teor´ıa de BCS, que, aunque bien
motivada por razones f´ısicas, no fue invariante
de norma. Nambu finalmente pone estas dudas
a descansar, luego de las importantes contri-
buciones de Philip Anderson (Premio Nobel ,
1977) [1] y otros hab´ıan estado a la altura de
proporcionar una teor´ıa totalmente rigurosa.
En el lenguaje de la f´ısica de part´ıculas la rup-
tura de una simetr´ıa local, cuando un metal
normal se convierte en superconductor, da lu-
gar a una masa finita para el campo de fotones
dentro del superconductor. Este ejemplo de la
superconductividad mostr´o que una teor´ıa de
norma podr´ıa dar lugar a escalas de longitud
peque˜ nas si la simetr´ıa se rompe espont´anea-
mente y por lo tanto a fuerzas de corto alcance.
Tenga en cuenta sin embargo, que la teor´ıa
en este caso es no relativista ya que tiene una
superficie de Fermi. En un art´ıculo de 1960
Nambu [16] estudio una teor´ıa cu´antica de
campos para el caso hipot´etico de fermiones
con simetr´ıa quiral. Esta simetr´a es global y
no del tipo norma (local). Asumi´o que al dar
un valor esperado de vac´ıo a un condensado de
los campos en que se desglosa de manera es-
pont´ anea, y entonces ´el podr´ıa demostrar que
existe un estado ligado de los fermiones, que ´el
interpreta como el pi´ on. Este resultado se des-
prende de los principios generales sin detallar
las interacciones. Si la simetr´ıa es exacta, el
pi´ on debe ser sin masa. Al dar a los fermiones
una peque˜ na masa la simetr´ıa se viola ligera-
mente y el pi´on se le da una peque˜ na masa.
Tenga en cuenta que este desarrollo lleg´o cua-
tro a˜ nos antes de la hip´otesis de quark. Poco
despu´es de la obra de Nambu, Jeffrey Goldsto-
ne [11] se˜ nal´o que una forma alternativa para
romper la simetr´ıa de forma espont´ anea es in-
troducir un campo escalar con los n´ umeros
cu´anticos del vac´ıo y darle un valor esperado
a este. Estudi´o algunos casos diferentes, pero
el m´ as importante fue la de un campo escalar
masivo complejo ψ =
1

2

1
+iψ
2
) con una
densidad lagrangiana de la forma
L = ∂
µ
¯
ψ∂
µ
ψ −µ
2
0
¯
ψψ −
λ
0
6
(
¯
ψψ)
2
(4)
donde
¯
ψ es el complejo conjugado de ψ, y la
constante de acoplamiento λ
0
es positiva. Este
lagrangiano es invariante bajo una rotaci´on
global de la fase de la del campo φ, φ →e

φ.
Es decir una simetr´ıa U(1) como en la QED,
aunque no una local. Supongamos ahora que
uno elige que el cuadrado de la masa µ
2
0
sea un
n´ umero negativo. Entonces, el potencial parece
7
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Figura 1: Dos gr´aficos (diferentes perspectivas)
del Potencial de dos campos escalares
reales V (x, y) = µ(x
2
+y
2
) +λ(x
2
+
y
2
)
2
, con µ = 200 y λ =
1
4
Figura 2
un sombrero mexicano.
X. El Mecanismo BEH
La soluci´on para el problema de tener una
teor´ıa invariante de norma relativista con una
part´ıcula vectorial masiva y, por tanto, una
fuerza de corto alcance, se produjo en el ve-
rano de 1964, por primera vez en un art´ıcu-
lo de Francois Englert y Robert Brout y un
mes m´ as tarde en dos art´ıculos de Peter Higgs.
En un art´ıculo presentado el 26 de junio, En-
glert y Brout [26] motivado por el trabajo de
Schwinger estudiaron el problema en mode-
los espec´ıficos. Comenzaron con una teor´ıa de
Norma (gauge) abeliana acoplada a un campo
escalar complejo, es decir, la electrodin´amica
escalar. No especificaron el hamiltoniano com-
pleto pero se concentraron en los t´erminos que
involucran tanto el escalar y el campo vectorial
que escribieron en la forma:
H
int
= ieA
µ
φ

←→

µ
φ −e
2
φ

φA
µ
A
µ
(5)
donde φ =
1

2

1
+iφ
2
). La simetr´ıa se rom-
pe dando un valor de expectaci´ on del vac´ıo al
campo como φ = φ

=
φ
1


2
. En un art´ıcu-
lo presentado el 27 de julio, Peter Higgs [18]
se˜ nal´o que hay un caso donde uno debe ele-
gir una norma y una t´ıpica es la norma de
Coulomb que puede ser escrita como ∂
µ
A
µ

n
µ

µ
n
ν
A
ν
= 0, donde precisamente aparece el
vector n
µ
constante. Luego mostr´o como uno
consigue en este caso las expresiones de Klein y
Lee, y como el teorema de Goldstone puede ser
violado. Tambi´en Kibble regres´o al problema
en un art´ıculo publicado en 1967 [13], donde
mostr´o cuidadosamente como sus resultados,
son invariantes bajo transformaciones de nor-
ma y ´el tambi´en discuti´o el caso no abeliano
con m´as detalle que en la obra de Englert y
Brout. Finalmente, hizo hincapi´e en que ser´ıa
posible romper solo un subgrupo del grupo de
norma y tener teor´ıas con part´ıculas vectoriales
masivas y sin masa (Kibble falleci´o y por eso
no le dieron el premio Nobel este a˜ no).
XI. Agradecimientos
Este trabajo fue realizado debido a que el Di-
rector de la escuela de F´ısica me solicit´o que
escribiera un ensayo tipo art´ıculo sobre el tra-
bajo de Peter Higgs, agradezco a ´el por la
oportunidad y por motivarme a escribir sobre
este impresionante trabajo (ya que Higgs se
apoyo en muchos trabajos originales). Tambi´en
agradezco a Jorge Sauceda por su apoyo con
el formato de la revista.
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invariance and the meissner effect. Phys.
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8
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
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9
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Algunas Soluciones para las
ecuaciones de Campo de La
Cosmolog´ıa Est´andar
Javier S´ anchez Villanueva
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
Facultad de Ciencias
Escuela de F´ısica
rokapier@gmail.com
Resumen
Here we study how our universe starts in the big bang and then evolves into an open universe,
closed, or flat depending on the constant curvature κ, the cosmological constant Λ, this
constant should fulfill the role of repulsive force and the Hubble constant [5, 6]. The theory
of general relativity seems to represent the only consistent way to address the problem of
cosmology. Due to the Cosmological principle, we assume the universe is homogeneous and
isotropic, we assume, in addition, we can characterize its contents like a perfect fluid, so that
at scales large enough (greater than the distance furnishing between galaxies) we have defined
a density ρ and pressure p. The equation of state p = p(ρ) determines the type of fluid.
The universe can be composed of different fluids ρ = ρ
1

2
+ ..., each one with different
equations of state [3].
Keywords: Big Bang theory, curvature constant, cosmological constant, redShift, ge-
neral relativity, cosmological principle
Aqu´ı estudiaremos como nuestro universo comienza en el big bang y luego evoluciona
hacia un universo abierto, cerrado, o plano dependiendo de la costante de curvatura
κ, de la constante cosmol´ogica Λ, que cumple con el papel de fuerza igual y opuesta a
la fuerza gravitatoria, y de la constante de Hubble H
0
[5, 6]. La teor´ıa General de la
Relatividad parece representar la ´ unica forma consistente de abordar el problema de la
cosmolog´ıa. Debido al principio cosmol´ogico, asumimos que el universo es homog´eneo
e is´otropo, vamos a suponer, adem´as, que podemos caracterizar su contenido como si
fuera un fluido perfecto, de manera que a escalas suficientemente grandes (mayores
que la distancia t´ıpica entre galaxias) tenemos definida una densidad ρ y presi´on p. La
ecuaci´on de estado p = p(ρ) determina el tipo de fluido. El universo puede estar com-
puesto de diferentes fluidos ρ = ρ
1

2
+..., cada uno con diferentes ecuaciones de estado [3].
Keywords: Teor´ıa del Big Bang, constante de curvatura, constante cosmol´ogica, co-
rrimiento hacia el rojo, teor´ıa general de la relatividad, principio cosmol´ ogico
I. Clasificaci´ on del universo
FRW
E
l universo Friedmann-Robertson-Walker
(FRW) est´a descrito por la m´etrica
ds
2
=dt
2
−a
2
(t)
dr
2
1 −κr
2
−a
2
(t)
_
r
2
_

2
+sen
2
θdφ
2
__
, (1)
donde κ es la curvatura del universo, y tiene
valores de −1, 0, 1 dependiendo si el universo
es abierto, plano, o cerrado, respectivamente,
ver Figura 1. a(t) es el factor de escala.
10
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Figura 1: universo abierto, plano y cerrado
El factor de escala a(t) se determina a trav´es
de las ecuaciones de campo de Einstein.
R
ab

1
2
Rg
ab
=
8πG
c
4
T
ab
, (2)
donde T
ab
es el tensor de Energ´ıa-Momento
1
.
Para un fluido perfecto:
T
ab
= (ρ +p) u
a
u
b
−pg
ab
(3)
donde u
a
= δ
t
a
es el cuadrivector velocidad del
fluido [1, 2, 7].
Al resolver las ecuaciones 2 y 3 obtenemos la
ecuaci´on de Friedmann,
H
2
=
8πG
3
ρ −
κ
a
2
(4)
y de la conservaci´ on del tensor Energ´ıa-Momento,

a
T
ab
= 0, obtenemos la ecuaci´on [2]
˙ ρ + 3H (ρ +p) = 0 (5)
donde
H =
˙ a
a
De 4 y 5 observamos que tenemos tres para-
metros desconocidos a, ρ y p pero solamente
dos ecuaciones independientes, entonces para
cerrar el sistema necesitamos otra ecuaci´on,
generalmente est´a dada por la ecuaci´on de es-
tado:
p = ωρ (6)
donde ω es una constante real arbitraria.
1
T
ab
significa el flujo de p
a
a trav´es de la superficie
x
b
= constante
De las componentes espaciales de las ecuacio-
nes de Einstein y de 4 podemos obtener la
ecuaci´on
¨ a
a
= −
4πG
3
(ρ + 3p) (7)
introduciendo 6 en 5 nos d´a la soluci´on;
ρ = ρ
0
_
a
0
a
_
3(1+ω)
(8)
donde ρ
0
es la densidad de energ´ıa cuando
a = a
0
y asumimos que ρ
0
> 0 [2, 4, 6].
El caso de materia (sin presi´on) corresponde
a ω = 0, mientras que el caso de presi´on de
radiaci´on ω = 1/3. El caso ω = −1 o p = −ρ
corresponde a la constane cosmol´ogica
2
[2, 3].
II. Materia relativista
La ecuaci´on para la ´epoca dominada por la
radiaci´on es
p =
1
3
ρ (9)
que es la ecuaci´on de estado para un gas de
part´ıculas relativista. Sustituyendo esta ecua-
ci´on en 5 obtenemos:
˙ ρ + 4ρ
˙ a
a
= 0 (10)
de donde
˙ ρ
ρ
= −4
˙ a
a
, (11)
entonces
ρ = ρ
0
_
a
0
a
_
4
(12)
En el caso de energ´ıa (o materia) relativista
ρ = E/c
2
, la densidad de energ´ıa (por ejemplo
de radiaci´ on, ρ
γ
) sufre una diluci´ on en un fac-
tor a adicional debido a que la onda asociada
tambi´en se expande (redshift cosmol´ ogico). En
el caso de la densidad de energ´ıa de radiaci´ on:
ρ
γ
(t) = ρ
γ
(t
0
)
_
a
0
a
_
4
Debido a la expans´ıon, el n´ umero de fotones
disminuye con el volumen a
−3
y adem´ as, cada
fot´on pierde un factor a
−1
de energ´ıa debido
al redshift cosmol´ ogico. Esto nos lleva a que el
universo primitivo era m´ as denso y deb´ıa estar
dominado por radiac´ıon [2, 3].
2
En todo esto tomamos c = 1 (velocidad de la luz)
11
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
III. Materia no relativista
Esta es la ´epoca actual, en que la mayor parte
de la energ´ıa est´ a en la masa de las part´ıculas
nucleares. Para esta ´epoca, la presi´on es muy
peque˜ na y la ecuaci´on de estado es entonces
p = 0 (13)
Substituyendo en la ecuaci´on 5
˙ ρ + 3ρ
˙ a
a
= 0 (14)
de donde
˙ ρ
ρ
= −3
˙ a
a
(15)
entonces
ρ = ρ
0
_
a
0
a
_
3
(16)
nos dice que la densidad de materia disminuye
con el volumen a medida que el universo se
expande, de manera que la cantidad total de
masa se conserva [2, 3].
IV. Aceleraci´ on c´ osmica
Consideremos en caso general ρ(a) = ρ
0
a
−γ
(para γ = 4 en (12) y γ = 3 en 16):
_
˙ a
a
_
2
=
8πGρ
0
a
−γ
3

κ
a
2
(17)
derivando con respecto a t, tenemos la acelera-
ci´on c´osmica:
¨ a
a
= −(γ −2)
4πGρ(a)
3
, (18)
independientemente del valor de la curvatura
κ. La interpretaci´on es clara: la expansi´on de-
be ser desacelerada, puesto que la densidad
disminuye con la expansi´on: γ > 3. Se define
el parametro de desaceleraci´ on como menos la
acelaraci´on en unidades adimencionales:
q = −
¨ aa
˙ a
2
=
1
2

m
−Ω
Λ
. (19)
y se denomina q
0
a su valor hoy en d´ıa [2, 3, 6].
V. Energ´ıa oscura
La utilizaci´ on de las supernovas tipo Ia (SNIa)
como candelas estandares, parece indicar que
la expansi´on del universo es acelerada. Esto
se puede conseguir de la ecuaci´on 18 si γ < 2.
Estos valores de γ no corresponden a ningun
tipo de materia o energ´ıa ordinaria, por lo
que se denomina energ´ıa oscura. La constan-
te cosmol´ogica, Λ, introducida por Einstein
en sus ecuaciones de la relatividad para evi-
tar la expansi´on del universo, corresponder´ıa
aqu´ı a un t´ermino con γ = 0, es decir a una
densidad de energ´ıa que se mantiene constante
ρ(a) = ρ
Λ
= Λ/8πG, a pesar de la expansi´ on
del universo. Esto es justamente lo que uno
esperar´ıa si el vac´ıo tuviera energ´ıa(y por tan-
to gravitara). La expansi´on del espacio crea
vac´ıo, si este tiene energ´ıa (por ejemplo debido
a las fluctuaciones cu´anticas del vac´ıo) ρ se
hace constante. Por m´as peque˜ no que sea el
valor de ρ
Λ
este siempre termina dominando
ρ. Consideremos las diferentes contribuciones
a ρ:
ρ = ρ
m
_
a
0
a
_
3

γ
_
a
0
a
_
4

Λ
, (20)
donde los valores ρ
m
y ρ
γ
corresponden al va-
lor hoy en d´ıa (a
0
= 1). En el pasado (a →0),
vemos que ρ estar´ a dominado por la radiaci´ on,
ρ
γ
, mientras que el futuro (a → ∞), ρ
Λ
do-
mina. Si la interpretac´ıon de las observaciones
de la SNIa es correcta, el valor de ρ
Λ
es tal
que domina sobre el valor actual de ρ
m
. Un
universo plano y sin constante cosmol´ogica se
conoce como universo de Einstein-deSitter o
EdS [3].
VI. Parametros cosmol´ ogicos
Vamos a reescribir la ecuaci´ on de Hubble, para
ello vamos a considerar ρ 20 en 4. Podemos
introducir la siguiente notaci´on:

m
=
ρ
m
ρ
c
=
8πGρ
m
3H
2
0
, (21)
que es el cociente entre el valor actual de la
densidad de materia y la densidad cr´ıtica:
ρ
c
=
3H
2
0
8πG
(22)
12
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´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
De igual manera podemos definir los parame-
tros de curvatura y densidad de vac´ıo (o cons-
tante cosmol´ogica):

γ
=
ρ
γ
ρ
c
, (23)

κ
= −
κ
H
2
0
, (24)

Λ
=
Λ
3H
2
0
(25)
Con todo ello reescribimos el parametro de
Hubble como funci´on de a [3, 6]:
H
2
=H
2
0
_

m
_
a
0
a
_
3
_
+H
2
0
_

γ
_
a
0
a
_
4
+Ω
κ
1
a
2
+Ω
Λ
_
.
(26)
donde H
0
= 71Km/s/Mpc [5]
VII. Algunas soluciones para
a(t)
Podemos integrar la ecuaci´on de Friedmann
en su forma m´as general, teniendo en cuenta
que ˙ a/a = da/dt/a = H(a), de forma que
dt = da/a/H(a),
_
t
0
dt =
_
a
0
da
aH(a)
(27)
donde los l´ımites de integraci´on van desde el
inicio (t = 0 y a = 0) hasta un tiempo t
que asignamos a un factor de escala a. Lo que
queremos es encontrar la funci´on a = a(t).
Sustituyendo 26 en 27:
H
0
t
=
_
a
0
da
a
_

m
_
a
0
a
_
3
+Ω
γ
_
a
0
a
_
4
+

κ
a
2
+Ω
Λ
(28)
La soluci´on a tiempos peque˜ nos a → 0 es la
de un universo dominado por radiaci´on con

κ
= Ω
Λ
= 0 y Ω
γ
= 4.8 ×10
−5
a(t) = a
0
_
2tH
0
_

γ
(29)
ver Figura 2 [2, 3].
Con Ω
γ
= 4.8 × 10
−5
, Ω
Λ
= 0 y Ω
κ
=
∓1/H
2
0
, donde κ = ±1, un universo cerrado o
abierto.
H
0
t =
_
a
0
da
a
_

γ
_
a
0
a
_
4
+Ω
κ
1
a
2
(30)
cuya soluci´on es:
a(t) =
¸
_
H
0
tΩ
κ
+
_

γ
a
2
0
_
2
−Ω
γ
a
4
0

κ
(31)
Ver Figura 2 [2, 3].
Para un universo dominado por radiaci´ on con
constante cosmol´ogica Ω
Λ
= 0.73, ver Figura
2.
En estas soluciones, debido a que las unidades
de H
0
son Km/s/Mpc, t = 1 equivale a 9.78×
10
11
a˜ nos, o sea que debemos multiplicar t por
9.78 ×10
11
a˜ nos [5].
Para un universo dominado por la materia
(p = 0) necesitamos utilizar la ecuaci´on 7 con
p = 0, que es m´ as f´ acil de resolver, la ecuaci´ on
20 sin el t´ermino ρ
γ
y obtenemos:
¨ a
a
= −
4πG
3
ρ
0
_
a
0
a
_
3
+
1
3
Λ (32)
introduciendo los par´ametros adimencionales:
Y =
a
a
0
(33)
con Y
0
= 1
X = H
0
t (34)
con X
0
= 0.
Por ejemplo, X = 2.46 significa 3.40 ×10
10
a˜ nos en el futuro, mientras que X = −0.46
corresponde a un evento ocurrido hace 6.34 ×
10
9
a˜ nos.
Se puede demostrar con 33 y 34 que Y

0
= 1,
donde Y = Y (X).
Con 19 (con q = q
0
para valores actuales), 21
(con ρ
m
= ρ
0
para valores actuales), 25, 33 y
34 se puede llegar a la siguiente expresi´on
Y

= −

m
2Y
2
+Ω
Λ
Y (35)
que es una ecuaci´ on bastante simple. otra ven-
taja es el hecho que la constante de Hubble
13
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Λ
= 0 Ω
Λ
= 0.73
Figura 2: Universo dominado por radiaci´ on
ha desaparesido de la ecuaci´ on, lo cual la hace
independiente de su valor exacto.
Necesitamos resolver 35 con m´etodos num´eri-
cos. El calculo en si tiene dos partes. Primero
comenzamos de X
0
= 0 con la condici´ on inicial
Y
0
= 1 y Y

0
= 1, el futuro lo analizamos con
pasos de tiempo DX positivos, mientras que
el pasado lo analizamos con pasos de tiempo
negativos. Analizamos el pasado y el futuro de
las mismas condiciones iniciales, una peque˜ na
trancisi´on en X = 0 se garantiza. LLamemos
a la derivada de Y simplemente Z = Y

. En
este caso Z se puede considerar como la veloci-
dad de expanci´ on del universo. La ecuaci´ on de
segundo orden se transforma entonces en un
sistema de dos ecuaciones de primer orden que
se puede resolver f´acilmente. Comenzando de
un punto (X
i
, Y
i
), el siguiente punto i + 1 se
analiza como sigue:
Primero
X
i+1/2
= X
i
+ 0.5DX (36)
Y
i+1/2
= Y
i
+ 0.5DXZ
i
(37)
Z
i+1/2
= Z
i
+ 0.5DX
_

Λ
Y
i


m
2Y
2
i
_
(38)
luego
X
i+1
= X
i
+DX (39)
Y
i+1
= Y
i
+DXZ
i+1/2
(40)
Z
i+1
= Z
i
+DX
_


m
2Y
2
i+1/2
+Ω
Λ
Y
i+1/2
_
(41)
comenzando de X
0
= 0, Y
0
= 1 y Z
0
= 1.
El paso de tiempo que utilizamos aqu´ı es 0.02
o -0.02.
Para saber el tipo de curvatura hacemos
κ = signo (Ω
m
+Ω
Λ
−1)
Si esta cantidad es cero, positiva, o negativa,
κ ser´a igual a 0, +1, o −1 [5]
Figura 4: universo abierto con Ω
Λ
= 0, Ω
m
=
0.7
VIII. Universo Plano y E = 0
¿Porqu´e en relatividad general (RG) el caso
E = 0 corresponde a un universo plano? De
acuerdo con el principio de equivalencia pode-
mos expresar los efectos de la gravedad como
14
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Plano con Ω
Λ
= 0 y Ω
m
= 1 Cerrado con Ω
Λ
= 0 y Ω
m
= 2
Figura 3: Universo dominado por materia

Λ
= 0.73, Ω
m
= Ω
γ
= Ω
κ
= 0 y Ω
κ
= 1/H
2
0

Λ
= Ω
m
= Ω
γ
= Ω
κ
= 0 y Ω
κ
= 1/H
2
0
Figura 5: Universo dominado por materia
transformaciones geom´etricas, de manera que
ambas descripciones son equivalentes. La pre-
sencia de materia se traduce en una curvatura
del espacio. Cualquier forma de energ´ıa gravita
y por tanto deforma la geometr´ıa del espacio y
crea curvatura.
Para conseguir un espacio plano κ = 0 ne-
cesitamos por tanto que la energ´ıa total sea
E = 0. Dado que sabemos que existe materia y
radiaci´ on en el universo, ¿C´ omo es posible que
E = 0?. La forma de conseguirlo es compen-
sando exactamente esta energ´ıa gravitatoria
(negativa) con la energ´ıa cin´etica debida a la
expansi´ on c´ osmica
3
. En cierto sentido, se pue-
de pensar que la expansi´on c´osmica es una
consecuencia necesaria para poder tener un
universo plano con materia.
3
Considerar el papel que juega aqu´ı la energ´ıa debi-
da a la masa de las part´ıculas
IX. Potencial cosmol´ ogico
De la conservaci´ on de la energ´ıa cin´etica y po-
tencial en mec´ anica cl´ asica, podemos aplicarla
al estudio de algunos modelos cosmol´ ogicos del
universo. En mec´anica cl´asica tenemos, que
para una part´ıcula de masa m que se mueve
en un potencial V(x)
1
2
m˙ x
2
+V (x) = E (42)
donde ˙ x = dx/dt y E es la energ´ıa total del
sistema, que se conserva sin alguna fuerza ex-
terna.
Para la ecuaci´on anterior, con m = 1, E = 0,
x(t) = a(t), tenemos
1
2
˙ a
2
+V (a) = 0 (43)
sustituyendo esto en 26 encontramos que
15
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´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
V (a) =−
1
2
H
2
0
_

m
a
3
0
a

γ
a
4
0
a
2
_
+
_

κ
+Ω
Λ
a
2
_
(44)
Derivando 43 con respecto al tiempo encontra-
mos que [4]
¨ a = −
dV (a)
da
(45)
Por ejemplo, para un universo dominado por
la radiaci´on,
V (a) = −
1
2
H
2
0

γ
a
4
0
a
2
(46)
¨ a = −H
2
0

γ
a
4
0
a
3
(47)
De la ecuaci´ on 47 y la Figura 6 que muestra el
potencial para este caso, se ve que la acelera-
ci´ on es negativa e igual a cero cuando a →∞,
esto significa que el universo se est´a desacele-
rando.
Para un universo dominado por la radiaci´on
con constante cosmol´ogica,
V (a) = −
1
2
H
2
0
_

γ
a
4
0
a
2
+Ω
Λ
a
2
_
(48)
¨ a = −H
2
0

γ
a
4
0
a
3
+H
2
0

Λ
a (49)
EL universo se desacelera hasta una cantidad
a = a
0
4
_

γ

Λ
0.09, y luego comienza a ace-
lerar [4, 5]. (Ver Figura 6).
X. Conclusiones
Hemos estudiado sistem´aticamente las solu-
ciones del universo de Friedmann-Robertson-
Walker (FRW) con la constante cosmol´ ogica y
un fluido perfecto que tiene como ecuaci´ on de
estado p = ωρ, donde p y ρ denotan, respecti-
vamente, la presi´on y la densidad de energ´ıa
del fluido y ω es una constante real arbitraria.
Hemos estudiado la m´etrica de Friedmann-
Robertson-Walker (FRW), el tensor de energ´ıa-
momento y las ecuaciones de campo de Eins-
tein sin dar demostraciones de como se deri-
van, pero si resolviendolas para encontrar las
diferentes soluciones del factor de escala que
vendr´ıa a ser el tama˜ no del universo.
Se ha reescrito el parametro de Hubble en
funci´on de parametros adimensionales que re-
presentan las diferentes eras del universo, pri-
meramente la era dominada por la radiaci´on,
luego la era dominada por la materia y la era
dominada por la constante cosmol´ ogica. En el
caso del universo dominado por la materia he-
mos utilisado la ecuaci´ on 7 por ser m´ as facil de
resolver e introduciendo parametros adimensio-
nales resultando una ecuaci´on independiente
de la constante de Hubble.
Escribiendo el movimiento del universo en la
forma 42, hemos sido capaces de clasificar al-
gunas soluciones para el potencial cosmol´ ogico
haciendo m = 0, por conveniencia, y E = 0,
simplemente estudiando el conocimiento del
movimiento unidimensional en mec´ anica cl´ asi-
ca.
Las soluciones tratadas aqu´ı se pueden ver en
las diferentes figuras. Algunos casos particula-
res ya han sido discutidos en varios textos.
Referencias
[1] S. K. Bose. An Introduction to General
Relativity. John Wiley and sons, Indiana,
1980.
[2] Erica Ivonne Zavala Carrasco. Dinamica
del campo escalar en cosmolog’ia. 1998.
[3] E. Gasta’naga. Apuntes de cosmolog’ia.
[4] Te Ha, Yongqing Huang, Qianyu Ma, Kris-
ten D. Pechan, Timothy J. Renner, Zhen-
bin Wu, and Anzhong wang. Classification
of the FRW universe with a cosmological
constant and a perfect fluid of the equation
of state p = wρ. May 4, 2009.
[5] Paul Hellings. Astrophysics with a PC, An
Introduction to Computational Astrophy-
sics. Willmann-Bell, Richmond, December
1, 1994.
[6] Malcolm S. Longair. Galaxy Formation.
Springer, United Kingdom, 1998.
16
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1

Λ
= Ω
m
= Ω
κ
= 0 y Ω
γ
= 4.8 ×10
−5

m
= Ω
κ
= 0, Ω
γ
= 4.8 ×10
−5
y Ω
Λ
= 0.73
Figura 6: Potencial Cosmol´ogico
[7] A. K. Raychaudhuri, S. Banerji, and A. Ba-
nerjee. General Relativity, Astrophysics,
and Cosmoligy. Springer, India, 1992.
17
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Absorci´on de radiaci´on en ´atomos y
su aplicaci´on en la experimentaci´on
Roberto Enrique Mejia Castellanos
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
Facultad de Ciencias
Escuela de F´ısica
rexar.ingenieria@gmail.com
Resumen
Este art´ıculo muestra un breve desarrollo de la exposici´on de los ´atomos a ondas electro-
magn´eticas y como los resultados son aplicables dentro de la experimentaci´ on a determinaci´ on
de constantes como la raz´on ¯h/m donde m es la masa at´omica del elemento utilizado;
asi como la constante de estructura fina α, con alta precisi´on. Preliminarmente se hace
el tratamiento te´orico correspondiente utilizando la teoria de perturbaci´on dependiente del
tiempo ya que la configuraci´on experimental utiliza interferometria at´omica con pares de
pulsos π/2, esto permite estados deseados en los ´ atomos; posteriormente se efectua el an´ alisis
experimental exponiendo un desarrollo de la interfer´ometria at´omica utilizando diferentes
configuraciones y mostrando resultados obtenidos en experimentos previos.
I. Introducci´ on
E
l presente trabajo esta basado en estu-
dios previos de interferometr´ıa at´omica
como los realizados por M. Cadoret, E
De Mirades, P Clad´e y colaboradores en el la-
boratorio Laboratoire Kastler Brossel [9]; D.S.
Weiss, B.C. Young, S. Chu, Universidad de
Stanford [23]; MarkKasevich, Steven Chu, Uni-
versidad de Stanford [17]; A. Witch, J. Hensley
y Colaboradores, Universidad de Stanford [25];
y particularmente en el trabajo hecho por M.
Cadoret, E. De Mirandes, P. Clad´e, F. Nez, L.
Julien, F. Biraben and S. Guellati-Kh´elifa. Pa-
ris Francia, 2008 [10], entre otros. El enfoque
est´ a en un desarrollo te´ orico y como se utilizan
los resultados experimentales en aplicaciones
como la determinaci´ on con alta precisi´ on de la
razon ¯h/m y la constante de estructura fina
α.
Desde el punto de vista te´orico se hace el tra-
tamiento aplicando teor´ıa de perturbaci´ on de-
pendiente del tiempo a un sistema de dos nive-
les, se obtiene la ecuaci´on de probabilidad de
transici´on en funci´on de los estados inicial y
final asi como las frecuencias del sistema dadas
por los pulsos π/2, utilizando la deducciones
de interferometr´ıa como las del Interfer´ ometro
Asim´etrico de Ramsey-Bord´e para cuatro pul-
sos (pares de pulsos π/2 en direcciones opues-
tas) [13]. Desde el punto de vista experimental
su fundamento principal es el uso de la inter-
ferometr´ıa l´aser considerando la interferencia
at´omica [5][24] de los estados internos para
medir las frecuencias de retroceso por medio
de las Oscilaciones de Bloch [13] al transferir
coherentemente el momento del fot´ on al ´ atomo
del elemento a utilizar.
Los experimentos efectuados mediane interfe-
rometr´ıa at´omica de luz se han convertido en
una teor´ıa de selecci´on para mediciones en al-
ta precisi´on, esta metodolog´ıa ha beneficiado
tambien al desarrollo de la tecnolog´ıa l´aser.
I. An´ alisis de un Sistema de dos Nive-
les Interactuando con Ondas Viajeras
Utilizaremos el tratamiento expuesto en la
teor´ıa de perturbaci´ on dependiente del tiempo
para determinar la funci´on de ondas del siste-
ma de dos niveles [g) y e). Consideremos un
sistema de dos niveles ([g) y e)) con energ´ıas
respectivas ¯hω
g
y ¯hω
e
, existe un campo elec-
tromagn´etico que interact´ ua con el ´atomo y
cede energ´ıa, el hamiltoniano del sistema resul-
ta:
18
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
H =
ˆ p
2
2m
+ ¯hω
e
[e)¸e[ + ¯hω
g
[g)¸g[
+
_
¯hΩe
i(k ˆ x−ωt)
[e)¸g[ + ¯hΩ

e
−i(k ˆ x−ωt)
[g)¸e[
¸
(1)
Este hamiltoniano representa las energ´ıas que
se involucran en el sistema de dos niveles, el pri-
mer t´ermino corresponde a la eneg´ıa cin´etica
asociada con el momento del estado at´omi-
co, los dos siguientes t´erminos representan las
energ´ıas propias de los estados, es decir la
eneg´ıa del ´atomo en el estado inicial [g) y la
energ´ıa del ´ atomo en el estado final [e). El ´ ulti-
mo t´ermino entre par´entesis es la energ´ıa de
interacci´ on llamada energ´ıa de Rabi, real y de-
pendiente del campo electromagn´etico que une
los estados, el campo electromagn´etico tiene
frecuencia ω y vector de onda

k. Para obtener
eneg´ıas asociadas con los estados [g) → [e),
[e) → [g) aparece la frecuencia de Rabi Ω
como constante de acoplamiento; el t´ermino
conjugado es debido a la hermiticidad del ha-
miltoniano que permite obtener energ´ıas reales.
Empezaremos nuestro an´ alisis considerando la
teor´ıa de perturbaci´ on dependiente del tiempo
para un sistema de dos niveles, la teor´ıa desa-
rrollada sobre este tema por David J. Griffiths,
Introduccion to Quantum Machanics [16] se
basa en el c´alculo de los coeficientes c
g
(t) y
c
e
(t) que son funci´on del tiempo en la parte
que corresponde a la soluci´ on dependiente del
tiempo ψ(r, t), en este caso la soluci´on a la
ecuaci´on de Schr¨odinger es de la forma
Ψ(r, t) = c
g
(t)ψ
g
e
−iEgt/¯h
+c
e
(t)ψ
e
e
−iEet/¯h
(2)
En los estados ψ
g
= [g, p
g
) y ψ
e
= [e, p
e
) los
t´erminos p
g
y p
e
son los momentos asociados
a esos estados, se deber´ıa considerar explicita-
mente la propagaci´on de ondas paquete para
lograr calcular los cambios de fase entre los
patrones de interferencia de la propagaci´ on en
el espacio libre y la interacci´ on de la luz con el
´ atomo. Una t´ecnica usual es considerar ondas
paquete como la suma de los momentos de los
estados de onda plana, el estado “final” [e, p
e
)
es aquel en donde el fot´on ha transferido su
momento al ´ atomo, considerando el espacio del
momento
e
i

k· ˆ x
[ p) =
_
1 +i

k ˆ x
_
[ p)
=
_
1 +i

k
_
−i¯h

∂ p
__
[ p)
= [ p) + ¯h

k
∂[ p)
∂ p
= [ p + ¯h

k) (3)
La ecuaci´ on (3) muestra que la absorci´ on de un
fot´ on con vector de onda

k cambia el momento
at´omico por ¯h

k; el haz de luz une los estados
cu´ anticos [g, p
g
) = [g, p) y [e, p
e
) = [e, p + ¯h

k).
Para expresar el hamiltoniano en t´erminos de
la fase φ(t) = δt donde δ = ω −(ω
e
−ω
g
) se
consideran lo estados resultantes con energ´ıas
ω
g
¯h y ω
e
¯h, utilizando la propiedad de super-
posici´on y linealidad.
[g) = e
−i
E
g
t
¯h
[ ˜ g) = e
−iωgt
[ ˜ g)
[e) = e
−i
E
e
t
¯h
[ ˜ e) = e
−iωet
[ ˜ e) (4)
Finalmente el ultimo t´ermino en (1) se convier-
te en el hamiltoniano de interacci´on
H

(t) = ¯hΩe
i(k ˆ x−φ(t))
[ ˜ e)¸ ˜ g[
+ ¯hΩ

e
−i(k ˆ x−φ(t))
[ ˜ g)¸ ˜ e[ (5)
Debido a la perturbaci´on provocada por el
fot´ on los coeficientes de linealidad en las funcio-
nes de onda se expresan en funci´ on del tiempo.
Ψ(r, t) =

e,g
c
n
(t)e
−iEnt/¯h
[n) (6)
Donde E
n
representa las energ´ıas totales de
los estados cu´anticos, la mec´anica cu´antica
muestra que esta ecuaci´on cumple

n=1
[c
n
(t)[ = 1 (7)
La energ´ıa de los ´atomos en su estado inicial
(energ´ıa m´ınima inicial asociada con la energ´ıa
interna del ´atomo) es E
g
= [ p[
2
/2m, donde
[ p[ es la magnitud del momento que presenta
el ´atomo de masa at´omica m. El estado [e)
despu´es de la perturbaci´on provocada por el
fot´ on tiene ahora un momento [ p + ¯h

k[ donde
¯h

k es el momento que cede el fot´on al ´atomo,
su energ´ıa final resulta
E
e
=
[ p + ¯h

k[
2
2m
(8)
19
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Finalmente utilizando (5) tenemos la funci´on
de onda del modelo
[Ψ(r, t)) = a
e, p+¯h

k
(t)[ ˜ e, p + ¯h

k)e
−i
| p+¯h

k|
2
2m¯h
t
+a
g, p
[ ˜ g, p)e
−i
| p|
2
2m¯h
t
(9)
El estado [ ˜ g, p) tiene frecuencia ω
g
con momen-
to p y el estado [ ˜ e, p + ¯h

k) tiene frecuencia
ω
e
con momento p + ¯h

k. Ahora debemos de-
terminar los coeficientes a
e, p+¯h

k
(t) y a
g, p
(t)
fundamentales para obtener predicciones y re-
sultados reflejados en las probabilidades de
transici´on; Utilizando la Teor´ıa de Perturba-
ci´ on Dependiente del Tiempo se pueden deter-
minar las coeficientes asociados a los estados
a
e
(t) y a
g
(t); debemos considerar el sistema
como perturbado por la onda electromagn´eti-
ca, con dependencia del tiempo de pulso que
cambiar´ a el estado [g) al estado [e)
HΨ = i¯h
∂Ψ
∂t
donde H = H
o
+H

(t)
(10)
Sustituyendo la soluci´ on propuesta (2) en (7) y
resolviendo tenemos las siguientes ecuaciones
diferenciales para los coeficientes de linealidad
˙ c
g
= −
i
¯h
H

ge
e
−iωot
˙ c
e
, ˙ c
e
= −
i
¯h
H

eg
e
iωot
˙ c
g
(11)
Donde ω
o
= (E
e
−E
g
)/¯h = ω
e
−ω
g
, nuestro
an´analisis cumple que E
e
≥ E
g
, tambi´en se
define H

ge
y H

eg
con los hamiltonianos de
interacci´on
H

ij
= ¸ψ
i
[H


j
) (12)
Utilizando (1) y (7) podemos determinar H

ge
y H

eg
H

ge
= ¸g[H

[e)
= ¸g[¯hΩ∗ e
−ik ˆ x
[g)e
iωt
=
V
ge
2
e
iωt
(13)
H

eg
= ¸e[H

[g)
= ¸e[¯hΩe
ik ˆ x
[e)e
−iωt
=
V
eg
2
e
−iωt
(14)
Las magnitudes de estos hamiltonianos no son
mas que la energ´ıa esperada en cada estado co-
rrespondiente a la onda electromagn´etica que
se propaga en direcci´ on k ˆ x, cantidades que son
medibles. Una propiedad importante que se ob-
serva en H

ij
es su hermiticidad H

ge
= (H

eg
)

;
utilizando (13) y (14) el hamiltoniano de inter-
acci´ on, como parte de la perturbaci´ on sinusoi-
dal con dependencia del tiempo y direcci´ on de
propagaci´on, toma la forma esperada
H

( ˆ x, t) = V ( ˆ x)cos(ωt) (15)
De aqu´ı se tiene que V
eg
= ¸e[V ( ˆ x)[g), V
ge
=
¸g[V ( ˆ x)[e) de acuerdo con (10), utilizando es-
tas caracteristicas de la onda electromagn´etica
resolvemos para c
g
(t) y c
e
(t)
˙ c
g
= −i
V
ge
2¯h
e
i(ω−ωo)t
c
e
,
˙ c
e
= −i
V
eg
2¯h
e
−i(ω−ωo)t
c
g
(16)
Combinando tenemos ecuaciones diferenciales
de segundo orden para los coeficientes de la
funci´on de onda
¨ c
g
−iφ ˙ c
g
+
[V
eg
[
2
4¯h
2
c
g
= 0,
¨ c
e
+iφ ˙ c
e
+
[V
ge
[
2
4¯h
2
c
e
= 0 (17)
Donde φ = ω −ω
o
= ω −(ω
e
−ω
g
). Es necesa-
rio imponer las condiciones iniciales c
g
(0) = 1,
c
e
(0) = 0 (antes de la perturbaci´on solo exis-
te el estado [g)), utilizando (16) ˙ c
g
(0) = 0 y
˙ c
e
(0) = −i
Veg
2¯h
. Determinamos primero una
soluci´on para c
g
(t)
c
g
(t) = A
1
e
i(φ/2+Ω/2)t
+A
2
e
i(φ/2−Ω/2)t
(18)
Donde definiremos la Frecuencia de Rabi
Ω =
_
φ
2
+[V
ge
[
2
/¯h
2
(19)
Como hemos dicho φ = ω −(ω
e
−ω
g
), utili-
zando las condiciones iniciales anteriormente
expuestas
A
1
=
Ω/2 −φ/2

, A
2
=
Ω/2 +φ/2

(20)
20
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Resultando
c
g
(t) =
_
cos
_

2
t
_
+i
φ

sen
_

2
t
__
e
i
φ
2
t
(21)
Un procedimiento similar es aplicado a (14)
utilizando las correspondientes condiciones ini-
ciales
c
e
(t) = −i
V
eg
Ω¯h
e
−i
φ
2
t
sen
_

2
t
_
(22)
Finalmente obtenemos las soluciones a la ecua-
ci´on de Schr¨odinger, con hamiltoniano en (1)
[Ψ(t)) =
_
cos
_

2
t
_
−i
φ

sen
_

2
t
__
e
i(φ/2−Eg/¯h)t
[ ˜ g, p)
−i
V
eg
¯hΩ
e
−i(φ/2+Ee/¯h)t
sen
_

2
t
_
[ ˜ e, p + ¯h

k) (23)
La validez de (23) queda expuesta al aplicar
(7), utilizando (21) y (22)
[c
g
[
2
= cos
2
_

2
t
_
+
φ
2

2
sen
2
_

2
t
_
[c
e
[
2
=
[V
ge
[
2
2¯h
2

2
(1 −cos(Ωt)) (24)
[c
g
[
2
+[c
e
[
2
= cos
2
(Ω/2t)
+
φ
2

2
sen
2
(Ω/2t)
+
[V
ge
[
2
¯h
2

2
sen
2
(Ω/2t)
= cos
2
(Ω/2t)
+
1

2
_
φ
2
+[V
ge
[
2
/¯h
2
¸
sen
2
(Ω/2t)
= 1
Nuestro inter´es es ahora [c
e, p+¯h

k
(t)[
2
, la pro-
babilidad de encontrar el ´atomo en el estado
[e) despues de la interacci´on a un tiempo τ
[c
e, p+¯h

k
(t)[
2
=
1
2
(1 −cos(Ωτ)) (25)
Donde hemos utilizado
[V
eg
[
2
= V
ge
V
eg
= ¯h
2

2
¸g[e
−ik ˆ x
[g)¸e[e
ik ˆ x
[e)
= ¯h
2

2
(26)
Condici´ on de normalizaci´ on, de aqu´ı se conoce
el porque de las energ´ıas de interacci´ on en (1).
Tomando (25) podemos ahora configurar la
duraci´ on de la perturbaci´ on y observar el com-
portamiento de la probabilidad de transici´on
[g) a [e).
Caso 1
Pulso de luz π/2, es decir Ωτ = π/2
[Ψ(
π
2Ω
)) =
_
cos
_
π
4
_
−i
φ

sen
_
π
4
_
¸
e
i(φ/2−Eg/¯h)
π
2Ω
[ ˜ g, p)
−i
V
eg
¯hΩ
e
−iφt
e
i(φ/2−Ee/¯h)
π
2Ω
sen
_
π
4
_
[ ˜ e, p + ¯h

k) (27)
La ecuaci´ on (27) se puede simplificar utilizan-
do ciertas consideraciones: φ = ω −(ω
e
−ω
g
),
Ω =
_
φ
2
+[V
ge
[
2
/¯h
2
la frecuencia del haz de
luz incidente es mucho mayor que la diferencia
de frecuencias φ, es decir Ω ¸ φ. Utilizando
(9), donde E
g
=
| p|
2
2m
, E
e
=
| p+¯h

k|
2
2m
; podemos
asegurar que el valor de e
−iEgt/¯h
y e
−iEet/¯h
tiende a la unidad ya que [ p[
2
¸ m¯hΩ y
[ p + ¯h

k[
2
¸m¯hΩ.
[Ψ(t)) =
1

2
_
[ ˜ g, p) −ie
−iφ(t)
[ ˜ e, p + ¯h

k)
_
(28)
La exponencial en esta ecuaci´ on es la que me-
nos se acerca a la unidad en comparaci´ on con
las otras que se omitieron, esto se hace para
tener un t´ermino dependiente del tiempo de
pulso π/2.
Caso 2
Pulso de luz π, es decir Ωτ = π; utilizando las
consideraciones anteriores
[Ψ(t)) = −ie
−iφ(t)
[ ˜ e, p + ¯h

k) (29)
21
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Cuando el ´atomo es expuesto a pulsos π/2
el momento del fot´on ¯h

k coloca al ´atomo en
coherentes e iguales superpocisiones de ambos
estados de energ´ıa, el retroceso impartido al
´ atomo da origen a dos paquetes de onda cohe-
rentes (en cada estado interno) separados por
una velocidad v
r
= ¯h

k/m; es otras palabras
este pulso π/2 juega un rol an´ alogo al haz 50-
50 en optica cl´ asica [15]. por otro lado cuando
escogemos Ω
eg
τ = π (un pulso π) la proba-
bilidad de necontrar a ´atomo en [e, p + ¯h

k)
despues del tiempo τ es igual a la unidad en
este caso el pulso de luz se comporta como
un espejo (todas las caracter´ısticas del haz se
observan en el ´atomo).
Debemos enfatizar que dos t´erminos juegan un
rol importante para el c´alculo del cambio de
fase en la interferometr´ıa at´omica: la energ´ıa
cin´etica p
2
/2m y la fase φ(t); este cambio de-
pende la frecuencia del l´aser y de la energ´ıa
interna de los ´ atomos. En este caso particular
nosotros hemos escogido una determinada fre-
cuencia del l´aser (λ ∼ 10
−9
m) y una energ´ıa
interna constante del ´ atomo; mas generalmen-
te incluir las situaciones donde la diferencia φ
var´ıe atravez de la frecuencia del l´ aser (donde
definimos anteriormente φ = ω − (ω
e
−ω
g
);
φ(t) = φt) o por medio de la energ´ıa de los
niveles at´ omicos (cambio de luz Efecto Zeeman
[26])), uno tiene que evaluar φ(t) =
_
φ(t)dt
(en este caso el integrando es funci´ on del tiem-
po es decir ω −(ω
e
−ω
g
) →f(t)).
Hasta ahora hemos desatendido la emisi´ on ex-
pont´anea, esta omisi´on es v´alida para el caso
en donde el estado final [e) es suficientemente
estable para que el decaiminento radiactivo
durante la secuencia de pulsos sea despreciable.
Para tomar ventaja de los tiempos de vida lar-
gos y resultados apreciables en el retroceso de
los ´atomos, utilizando dos fotones simulando
transiciones de Raman.
II. Transiciones de Raman y An´alisis
Experimental
Consideremos un sistema de tres niveles
([g), [e), [i)) donde dos estados fundamentales
de niveles hiperfinos [g), [e) son relacionados
por un estado intermedio [i) por dos haces laser
de frecuencias angulares ω
1
y ω
2
y vectores de
onda

k
1
y

k
2
(Figura 1). Las constantes de aco-
plamiento son respectivamente las frecuencias
de Rabi Ω
1
y Ω
2
.
Figura 1: Niveles de energ´ıa y frecuencias de la-
ser usadas en transiciones de Raman
En el caso en donde los haces de Raman son
lejos de ser seleccionados en resonancia con
[g) → [i) o [e) → [i) para las trancisiones de
un fot´on; en otras palabras los haces no exci-
tir´an un gran n´ umero de ´atomos al estado [i)
(la magnitud Γ
i
del estado normal de [i) debe
ser mucho menor que el provocado por el haz)
(Figura1); teniendo esta consideraci´on pode-
mos tratar al sistema como uno de dos niveles,
es decir que la cantidad de ´ atomos en el estado
[i) es despreciable, con una frecuencia efectiva
de Rabi Ω
eff
= Ω
1


2
/2 como constante de
acoplamiento.

eff
=

1


2
2
=

2
1
+[v
gi
[
2
/¯h
2
)(φ
2
2
+[v
ie
[
2
/¯h
2
)
2
(30)
Donde φ
1
= ω
1
−(ω
i
−ω
g
), φ
2
= ω
2
−(ω
e

ω
i
); esto puede ser tratado como el resultado
de una haz de frecuencia ω
1
−ω
2
con vector
de onda efectivo

k
1


k
2
.
Cuando los rayos de luz son contrapropaga-
dos (

k
1


k
2
· 2

k
1
) la transici´on tiene una
doble sensibilidad Doppler en comparaci´on
con la transici´on optica simple de un fot´on
(Figura1). Para ´atomos de Rubidio con peso
at´omico 87 el retroceso impartido se obtiene
22
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
de v
r
= 2¯hk/M · 12mm/s; es alrededor de
cinco ordenes de magnitud mas grande que la
correspondiente transici´ on de un simple fot´ on
en microonda.
III. Tratamiento Te´ orico al Interfer´ ome-
tro de Ramsey-Bord´e
La interferometr´ıa at´omica basada en pulsa-
ciones de luz es inspirada por los m´etodos de
Ramsey en campos oscilatorios separados, in-
troducida alrededor de 1950. Por consiguien-
te el plano mas b´asico en la interferometr´ıa
at´omica es la basada en secuencias de pulsa-
ci´ on π/2 −π/2. Un tiempo despu´es las secuen-
cias de pulsaci´on de dos pares de pulsos de
laser π/2 fueron propuestos por primera vez
por [2] [11]. La interpretaci´on de la cuarta zo-
na del espectro de Ramsey en t´erminos de la
interferomtr´ıa at´omica con paquetes de onda
separados fue sugerida por Bord´e [6] [7]. Es-
tos estudios desarrollaron posteriormente el
conocido Interfer´ ometro de Ramsey-Bord´e. En
esta secci´on analizaremos a este tipo de inter-
fer´ometro comenzando de una configuraci´on
mas simple. Consideraremos que cada pulsa-
ci´on de luz lleva a una transici´on de Raman
entre dos estados hiperfinos [g) y [e). Calcu-
laremos el cambio de fase entre patrones de
interferencia en el caso de una simple secuencia
π/2 −π/2, esto nos permitira tener una idea
de como la fase en la ecuaci´ on de probabilidad
de transici´ on facilita obtener constantes como
¯h/m.
Figura 2: Diagrama de retroceso para el Inter-
fer´ ometro de Ramsey π/2 −π/2
IV. Configuraci´ on π/2 −π/2
Por prop´ositos pedag´ogicos, consideremos la
configuraci´ on mas simple descrita en la Figura
2. Comenzaremos con la descripci´on de onda
plana para un ´ atomo simple con momento p en
el estado interno [g). Este estado [g) es acopla-
do a la onda plana de momento p + ¯h

k
1
−¯h

k
2
via transici´on de Raman (dos haces de Ra-
man contrapropagados con vectores y onda
y frecuencias

k
1
, ω
1
y

k
2
, ω
2
) respectivamente.
Denotaremos a v
g
como la velocidad de los ´ ato-
mos en el estado [g) y v
e
= v
g
+ ¯h(

k
1

k
2
)/m
la velocidad de estos ´ atomos en el estado [e), es-
ta claro el hecho de la transferencia de energ´ıa
entre los haces y los ´atomos, esta energ´ıa de
transferencia dependiente de la longitud de on-
da de los haces es ∆E
ge
= ¯h
2
[

k
1

k
2
[
2
/2m.
Despu´es del primer pulso π/2 al tiempo t
1
los ´ atomos se encuentran en una coherente su-
perposici´on [ψ) = ([g) −ie
−iφ(t
1
)
[e))/

2 tal
como lo muestra (24). Durante un tiempo T
R
de libre propagaci´ on cada estado acumula una
fase (es decir que su frecuencia var´ıa en re-
laci´on a la frecuencia natural de oscilaci´on);
despu´es del primer pulso en un tiempo t
1
mas
un tiempo T
R
mas tarde la funci´ on de onda se
convierte en
[ψ) =
1

2
[e
−iφg
[g) −ie
−i(φe+φ(t
1
))
[e)] (31)
Donde φ
g
y φ
e
son las frecuencias naturales de
oscilaci´on despu´es de un tiempo T
R
(conside-
rando al ´atomo como una part´ıcula libre).
φ
g
(T
R
) = E
g
t/¯h
¸
¸
¸
t=T
R
=
1
2
mv
2
g
T
R
/¯h (32)
φ
e
(T
R
) = E
e
t/¯h
¸
¸
¸
t=T
R
=
1
2
mv
2
e
T
R
/¯h (33)
Despu´es del segundo pulso π/2 en tiempo t
2
el ´atomo se encuentra en el estado siguiente:
[ψ) =
1

2
[[g

) −ie
−iφ(t
2
)
[e

)] (34)
Podemos apreciar en (34) que el desfase para
los ´atomos en [e

) con respecto a los ´atomos
en [e) en π ya que el segundo haz de Raman
esta dirigido en direcci´on opuesta al primero.
Analizando la secuencia de estados durante
todo el proceso en base a que el estado inicial
es [g) y despues de un pulso π/2 es [e) podemos
as´ı identificar los estados [g

) y [e

) como:
[g

) =
1

2
(e
−iφg
[g) −ie
−i(φe+φ(t
1
))
[e)) (35)
23
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
[e

) =
1

2
(e
−iφg
[e) −ie
−i(φe+φ(t
1
))
[g)) (36)
El estado [g

) es el inicial antes del segundo
pulso, es decir los ´ atomos que se encuentran en
la superposici´ on de estados coherentes despues
de ser sometidos al primer pulso π/2. El estado
[e

) esta representado por la transici´ on de cada
estado en [g

) es decir que el otro pulso π/2
para cada estado compuesto en [g

) regresa [e

)
a [g) y viceversa siempre el segundo haz tenga
un vector de onda en direcci´on opuesta al del
primer haz, sustituyendo (35) y (36) en (34).
[ψ) =
1
2
_
(e
−iφg
[g) −ie
−i(φe+φ(t
1
))
[e))
−ie
−iφ(t
2
)
(e
−iφg
[e)
−ie
−i(φe+φ(t
1
))
[g))
¸
=
1
2
_
e
−iφg
[g) −ie
−i(φe+φ(t
1
))
[e)
−ie
−i(φ(t
2
)+φg)
[e)
−e
−i(φ(t
2
)+φe+φ(t
1
))
[g)
¸
=
1
2
_
(e
−iφg
−e
−i(φe+φ(t
1
)−φ(t
2
))
)[g)
−i(e
−i(φg+φ(t
2
))
+e
−i(φe+φ(t
1
))
)[e)
¸
(37)
Utilizando la teor´ıa cu´antica y (37), es posi-
ble determinar la probabilidad de encontrar la
part´ıcula en el estado [e).
[¸e[ψ)[
2
=
¸
¸
¸
¸

1
2
i(e
−i(φg+φ(t
2
))
+e
−i(φe+φ(t
1
))
)
¸
¸
¸
¸
2
=
¸
¸
¸
¸

1
2
i(e
−i(φg+φ(t
2
))
(1 +e
−iΦ
)
¸
¸
¸
¸
2
=
¸
¸
¸
¸

1
2
i(1 +e
−iΦ
)
¸
¸
¸
¸
2
=
1
2
(1 +cosΦ) (38)
Donde Φ = φ
e
−φ
g
+ φ(t
1
) −φ(t
2
) y hemos
considerado lo anteriormente expuesto a finales
de la secci´ on 2.1 con respecto a la magnitud de
energ´ıa y momento tranferido al ´ atomo, es decir
φ
g
+φ(t
2
) ¸φ
e
para este caso, utilizando (32)
y (33):
Φ = φ
e
−φ
g
+φ(t
1
) −φ(t
2
)
= δT
R
+
_
1
2
mv
2
e

1
2
mv
2
g
_
T
R
/¯h
= δT
R
+
_
v
e
+v
g
2
_
(v
e
−v
g
) mT
R
/¯h
(39)
El punto clave es considerar que la fase Φ de-
pende de la suma y diferencia de las velocidades
en las dos trayectorias; para el caso particular
de las transiciones de Raman contrapropaga-
das la diferencia de velocidades se conoce y
es igual a ¯h(

k
1
+

k
2
)/m en base al momento
transferido a los ´ atomos. Esta interesante can-
tidad es la velocidad principal de los ´atomos.
el interfer´ ometro implementado por dos pulsos
π/2 es sensible a la velocidad inicial de los ´ ato-
mos, los par´ametros finales depender´an de la
velocidad inicial de los ´atomos. Esto significa
que se puede utilizar este tipo de interfer´ome-
tro si la velocidad inicial es conocida. Un caso
similar a este es el experimento realizado por
Pritchard y colaboradores [11]. Ellos se basaron
en una estadistica de Bose-Einstein cosideran-
do un estado de reposo, ellos asumieron que
v
g
= 0 y pudieron escribir el cambio de fase
como: Ψ = δT
R
+2¯hk
2
T
R
/m donde sustituye-
ron en (39) v
g
= 0 y E =
1
2
mv
2
e
= p
2
/2m para
p = 2¯h

k. En este experimento ellos fueron ca-
paces de medir la energ´ıa de retroceso y por
consiguiente la influencia de ´ındice refractivo
en el momento de los ´ atomos en retroceso. Por
ejemplo si se parte de una distribuci´ on t´ermica
de Maxwell-Boltzman donde la velocidad de
distribuci´on esta dada por e
−mv
2
/2kT
, la fase
Φ tiene distribuci´on gaussiana con varianza
σ
Φ
.
II. Resultados Experimentales
Haciendo un an´alisis final de la ecuaci´on (39)
podemos apreciar la dependencia del t´ermino
¯h/m que al utilizar la probabilidad de encon-
trar la part´ıcula en el estado [e) como [¸e[ψ)[
2
=
1 hacemos Φ = 0, los par´ ametros de velocidad
son determinados por la relaci´on que existe
con el n´ umero de Oscilaciones de Bloch [13][3]
t´ecnica utilizada para medir la frecuencia de
retroceso de los ´atomos sometidos a pulsacio-
nes π/2.
24
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Para la constante de estructura fina la mec´ ani-
ca cuantica siempre ha ligado la masa m de una
part´ıcula con la constante de Planck a traves
de la raz´ on h/m. La masa aparece en las ecua-
ciones de movimento b´asicas de la mec´anica
cu´antica reflejada en esta raz´on (En la ecua-
ci´ on de Schr¨ odinger as´ı como en las ecuaciones
relativistas de Dirac y Klein-Gordon). Para
comparar la teor´ıa cu´ antica con los experimen-
tos, solo las mediciones de esta raz´on son su-
ficientes. El ejemplo mas relevante de esto es
la raz´ on b´ asica h/m
e
(m
e
: masa del electr´ on).
Esta raz´ on fundamental se encuentra en el ca-
mino a determinar la constante de estructura
fina utilizando la constante de Raydberg R

.
De la teor´ıa expuesta por Bohr sobre la estruc-
tura at´omica [14] y experimentos realizados a
inicios del siglo XX con el ´ atomo de hidr´ ogeno
[14] se logr´ o el descubrimiento de la constante
de Raydberg para la masa nuclear finita.
R
Mx
=
m
e
M
x
m
e
+M
x
_
e
4
4πc¯h
3
_
(40)
Donde las constantes fisicas son identificables
al igual que en la ecuacion α = e
2
/4πε
o
¯hc
donde m
e
: masa at´omica del electr´on y M
x
:
masa at´ omica nuclear del elemento x. Utilizan-
do esta ecuaci´on, algunas sustituciones y un
poco de algebra podemos obtener una expre-
si´on en funci´on de la raz´on h/M
x
, utilizando
unidades gaussianas tenemos:
R
Mx
=
m
e
M
x
m
e
+M
x
_
e
4
c
2
¯h
2
_
_
c
4π¯h
_
=
m
e
M
x
m
e
+M
x
α
2
_
c
2πh
_
(41)
Considerando al ´atomo de Rubidio con peso
at´ omico 85.468 M
Rb
¸m
e
por lo que R
Mx
·
R

.
R

= α
2
_
m
e
m
e
/(M
x
→∞) +1
_
_
c
2h
_
= α
2
m
e
c
2h
= α
2
_
m
e
M
x
__
cM
x
2h
_
(42)
Despejando para α
2
:
α
2
=
2R

c
_
m
e
M
Rb
__
cM
Rb
2h
_
=
2R

c
_
A
r
(Rb)
A
r
(e)
__
h
M
Rb
_
(43)
Donde A
r
(Rb) y A
r
(e) son las masas reduci-
das del rubidio y el electr´on respectivamente.
la raz´on h/m para un sistema at´omico puede
ser deducida de la medici´on de la velocidad o
energ´ıa de retroceso combinada con la medi-
ci´on exacta de la longitud de onda del foton.
Las masas relativas A
r
(e) y A
r
(Rb) junto con
la constante de Raydberg son conocidas con
incertidumbres relativas de 7 10
−12
para R

[22][21], 4.4 10
−10
para A
r
(e) [4] y al me-
nos 2.0 10
−10
para el Rubidio A
r
(Rb) [8].
(Tambi´en se encuentra A
r
(Cs), masa at´omi-
ca relativa para el nucleo de Cesio). El factor
limitante para la precisi´on de α es la raz´on
h/M
x
ya sea Cesio o Rubidio. La constante de
estructura fina es una pieza clave para el ajuste
de constantes fisicas fundamentales [18][19].
Finalmente uno de los resultados obtenidos
utilizando interferometria at´omica fueron los
de M. Cadoret, E. De Mirades y colaboradores,
Paris francia, 2008 [10], utilizando una nube de
´ atomos de
87
Rb a 3µK en una trampa magneto-
´optica (MOT)
h
m
Rb
= 4.59135929(6) 10
−9
[1.3 10
−8
]
m
2
s
(44)
α
−1
= 137.03599884(91)[6.7 10
−9
] (45)
I. Antecedentes Experimentales
Estudios previos en el campo de la experimen-
taci´on relacionados con la f´ısica at´omica dan
cr´edito a la interferometria at´ omica por ser de
alta presici´ on, estudios como los de A. Peters,
K.Y. Chung y colaboradores en la Universi-
dad de Stanford [20] muestran la utilizaci´on
de interfer´ ometros at´ omicos basados en pulsos
´opticos de luz. Entre los interfer´ometros mas
utilizados se encuentran: Interfer´ometros de
Tres Rejillas, Interfer´ometros de estados con
caminos enrejados como el Interfer´ ometro ´ opti-
co Ramsey-Bord´e y el Interfer´ometro de Ra-
man, Interfer´ometros Longitudinales como el
Interfer´ ometro Stern-Gerlach y los Interfer´ ome-
tros de St¨ uckelberg, [13]. Entre las principales
aplicaciones han sido la determinaci´on de la
constante de estructura fina utilizando esque-
mas de 4 pulsos o mas [12] y la medici´ on de la
aceleraci´on de la gravedad [1].
25
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Figura 3: Determinaci´on de la constante de estructura fina en diferentes dominios de la fisica. Las
mediciones mas precisas son mostradas en la parte inferior. Son deducidas a partir de las
razones h/m
Cs
y h/m
Rb
, el valor deducido de h/m
Rb
corresponde al obtenido por [5].
III. Conclusi´ on
Durante esta exposici´on se demostr´o la apli-
caci´ on de los estados de un ´ atomo sometido a
radiaci´ on electromagn´etica y como los resulta-
dos de estos cambios generan fen´omenos que
permiten hacer mediciones como la frecuencia
de retroceso de los ´atomos y cambios de fa-
se obteniendo constantes tales como ¯h/m y
α; se encontr´o que la teoria de perturbaci´on
dependiente del tiempo es fundamental para
encontrar los estados posibles en los cuales se
encontrar´a un ´atomo que es sometido a di-
ferentes tipos de perturbaciones sinusolidales.
Desde el punto de vista experimental el campo
de la interferometria permite obtener estas per-
turbaciones como pulsos de luz configurables
en la cantidad de pulsos π/2 o π necesarios
para obtener una ecuaci´ on de probabilidad de
transici´ on en funci´ on de variables medibles en
cada estado por el que pasa el ´atomo.
Referencias
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celeration by dropping atoms. NATURE,
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S.G. Karshenboim, H.J. Kluge, W. Quint,
26
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
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27
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
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28
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Ecuaciones de transporte para un
gas diluido
Cristian Joel Ord´ o˜ nez Mart´ınez
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
Facultad de Ciencias
Escuela de F´ısica
cristianjoel.cjordonez@gmail.com
Resumen
Se pretende detallar la teor´ıa fundamental de la f´ısica estad´ıstica cl´asica, desde la idea
del por que es necesario estas herramientas matem´ aticas para entender acerca de la din´ amica
de gases diluidos, se demuestra de manera alternativa el teorema de Liouville, lo cual nos
es importante para poder definir la distribuci´on de probabilidad (ensamble), para despu´es
encontrar la ecuaci´ on de Boltzmann, tomando en cuenta los encuentros moleculares, la cual
nos da las soluciones acerca de los par´ ametros, al saber, transporte de momento, transporte
de masa y transporte de energ´ıa en conjunto con el teorema de Gibbs.
I. Conceptos b´ asicos de
Mec´ anica Estad´ıstica
L
a mec´anica estad´ıstica es una parte de
las ciencias f´ısicas que se encarga de de-
terminar el comportamiento de un siste-
ma que est´ a constituido por muchas part´ıculas.
Trata de predecir el estado din´ amico y termo-
din´amico de un sistema macrosc´opico toman-
do solo en consideraci´on el estado din´amico
promedio de las part´ıculas microsc´opicas. De
esta manera la mec´anica estad´ıstica se apoya
en procesos estoc´asticos y mec´anicos para su
prop´osito[4][5][6].
La justificaci´on de utilizar esta disciplina es
la dificultad en darle soluci´on a un sistema
de part´ıculas, tomemos en cuenta la hip´otesis
molecular
1
; solo en un mol de una sustan-
cia existen ∼ 10
23
de estas part´ıculas. Ahora
imagin´emonos que queremos encontrar el esta-
do din´amico del sistema constituido por esas
part´ıculas, seg´ un la mec´anica de Newton, el
movimiento de cada part´ıcula est´ a determinado
por
dp
dt
= F (1)
por lo tanto necesitar´ıamos ∼ 10
23
ecuaciones
diferenciales para determinar el estado en el
que se encuentra el sistema, las cuales est´an
1
La idea en que la materia esta constituida por
part´ıculas muy peque˜ nas llamadas mol´eculas o ´ atomos
acopladas entre s´ı, y aun mas dif´ıcil seria el
introducir las condiciones iniciales (ser´ıa impo-
sible) para encontrar la soluci´on [5].
La mec´anica estad´ıstica se construye en ba-
se al espacio fase o f´asico, este es un espacio
2N −dimensional, con N = ls, donde l es el
n´ umero de part´ıculas constituyentes del siste-
ma, las cuales tienen s grados de libertad, en
el cual un punto en este espacio representa el
estado mec´ anico del sistema en un instante de
tiempo dado t [5][8].
Veamos c´omo es esto.
I. Teorema de Liouville
Supongamos un sistema constituido por l par-
ticulas en el espacio tridimensional, las cuales
tienen s grados de libertad, denotemos con un
sub´ındice i a la i−´esima particula. Supongamos
que cada una de estas part´ıculas est´ a represen-
tada por su vector de posici´on, y denotemos
por r
i
este vector de posici´ on, de la misma ma-
nera denotemos por el vector v
i
la velocidad
de la part´ıcula, seg´ un un sistema de referencia.
Entonces el estado mec´anico de la part´ıcula i
es (r
i
, v
i
) o (r
i
, p
i
), donde p
i
es la cantidad
de movimiento lineal de la part´ıcula igual a
mv
i
, donde m es la masa de la part´ıcula
2
[8]
[3] [1] [6].
2
Suponemos que todas las part´ıculas tienen igual
masa
29
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
En general, cada part´ıcula est´ a sometida a fuer-
zas externas que dan como resultado el vector
F
i
de fuerza en la posici´ on de la part´ıcula i en
un tiempo t, adem´ as las part´ıculas interact´ uan
unas con otras, estas interacciones que conside-
ramos dual es de la forma F
ij
(la fuerza entre
la part´ıcula i debido a la part´ıcula j)[5].
Vamos a suponer que las fuerzas que act´ uan
sobre la part´ıcula i solo dependen de la posi-
ci´ on en la cual se encuentra la part´ıcula. Seg´ un
la mec´ anica generalizada el movimiento del sis-
tema que est´a constituido de l part´ıculas esta
determinada por las ecuaciones de Hamilton,
de la siguiente forma [4]:
˙ q
j
=
∂H
∂p
j
(2)
˙ p
j
= −
∂H
∂q
j
(3)
Con j = 1, 2, 3, ..., N, donde q
j
representa las
posiciones generalizadas, p
j
representa los mo-
mentos conjugados y H = H(q
j
, p
j
)
3
es la
Hamiltoneana.
En este caso denotaremos un punto de la forma
(q
j
, p
j
) el cual representa el estado mec´ anico en
un espacio 2N −dimensional conocido como
espacio Γ, hay que notar que
(q
j
, p
j
) = (q
1
, q
2
, . . . , q
N
, p
1
, p
2
, . . . , p
N
) (4)
Ahora consideremos un elemento de volumen
en el espacio Γ en un tiempo especifico t
δV = δq
1
δq
2
...δq
N
δp
1
δp
2
...δp
N
(5)
y definamos la densidad de puntos en este es-
pacio como
D =
δN
δV
(6)
Donde δN = DδV , es el n´ umero de puntos
dentro del volumen elemental δV . Nos interesa
encontrar la variaci´on con respecto al tiempo
del n´ umero de puntos dentro del volumen ele-
mental. Si consideramos un estado espec´ıfico
q
j
y p
j
, el n´ umero de puntos variar´ a si existen
flujos (denotados por I) de puntos saliendo y
3
En general la Hamiltoneana depende tambien del
tiempo
entrando de una superficie que tiene como di-
recci´ on la axisa q
j
o p
j
a trav´es de un elemento
de superficie δa
q
o δa
p
, respectivamente, dados
como
δa
q
=δq
1
δq
2
. . . δq
j−1
δq
j+1
. . .
δq
N
δp
1
δp
2
. . . δp
N
(7)
δa
p
=δq
1
δq
2
. . . δq
N
δp
1
δp
2
. . .
δp
j−1
δp
j+1
. . . δp
N
(8)
Por lo tanto la variaci´ on del n´ umero de puntos
ser´a igual a la cantidad de puntos que entran
al elemento de volumen menos la cantidad de
puntos que salen del elemento de volumen, a
trav´es de las caras q
j
y q
j
+ δq
j
como las p
j
y
p
j
+ δp
j
, esto es
∂(δN)
∂t
= I
in
−I
out
(9)
donde
I
in
= I
in−q
+ I
in−p
(10)
I
out
= I
out−q
+ I
out−p
(11)
sustituyendo las ecuaciones 10 y 11 en 9, tene-
mos
∂(δN)
∂t
= (I
in−q
+ I
in−p
) −(I
out−q
+ I
out−p
)
= (I
in−q
−I
out−q
) + (I
in−p
−I
out−p
)
∂(δN)
∂t
= δI
q
+ δI
p
(12)
calculemos uno de ellos; es f´ acil encontrar que
I
out−q
=D(q
1
, q
2
, . . . , q
j
+ δq
j
, . . . , q
N
, p
1
,
p
2
, . . . , p
N
) ˙ q
j
(q
1
, q
2
, . . . , q
j
+ δq
j
,
. . . , q
N
, p
1
, p
2
, . . . , p
N
)δa
q
=δ (D ˙ q
j
) δa
q
(13)
I
in−q
=D(q
1
, q
2
, . . . , q
j
, . . . , q
N
, p
1
, p
2
, . . . ,
p
N
) ˙ q
j
(q
1
, q
2
, . . . , q
j
, . . . , q
N
, p
1
, p
2
,
=. . . , p
N
)δa
q
D ˙ q
j
δa
q
(14)
Donde D y ˙ q
j
est´an evaluadas en las caras
correspondientes, entonces
δI
q
= I
in−q
−I
out−q
= −[δ (D ˙ q
j
) −D ˙ q
j
]δa
q
(15)
30
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
si dividimos y multiplicamos por δq
j
y hacemos
que δq
j
→ 0 tenemos que
δI
q
= − l´ım
δq
j
→0
[δ (D ˙ q
j
) −D ˙ q
j
] δq
j
δa
q
δq
j
= − l´ım
δq
j
→0

δ (D ˙ q
j
) −D ˙ q
j
δq
j

δV
= −
∂(D ˙ q
j
)
∂q
j
δV
δI
q
= −

D
∂ ˙ q
j
∂q
j
+ ˙ q
j
∂D
∂q
j

δV (16)
an´alogamente podemos encontrar
δI
p
= I
in−p
−I
out−p
δI
p
= −

D
∂ ˙ p
j
∂p
j
+ ˙ p
j
∂D
∂p
j

δV (17)
ahora sustituyendo las ecuaciones 16 y 17 en
la ecuacion 12, tenemos
∂(δN)
∂t
=I
in
−I
out
= δI
q
+ δI
p
=−

D
∂ ˙ q
j
∂q
j
+ ˙ q
j
∂D
∂q
j

δV

D
∂ ˙ p
j
∂p
j
+ ˙ p
j
∂D
∂p
j

δV
por las ecuaciones 2, 3 y factorizando δV , te-
nemos que
∂(δN)
∂t
=−

D

∂q
j

∂H
∂p
j

+
∂H
∂p
j
∂D
∂q
j

δV

D

∂p
j

∂H
∂q
j


∂H
∂q
j
∂D
∂p
j

δV
=−

∂D
∂q
j
∂H
∂p
j

∂D
∂p
j
∂H
∂q
j

δV
=−[D, H]δV (18)
dado que δV es un invariante de Poincar´e bajo
una transformaci´ on can´ onica podemos escribir
la ecuaci´on anterior como
1
δV
∂(δN)
∂t
=
∂(δN/δV )
∂t
=
∂D
∂t
= −[D, H]
por lo tanto
dD
dt
=
∂D
∂t
+ [D, H] = 0 (19)
esto indica que la variaci´on de la densidad de
puntos en el espacio Γ no var´ıa en el tiempo,
esta propiedad de incompresibilidad de un con-
junto de puntos en el espacio Γ, fue enunciado
por primera vez por Liouville y se conoce co-
mo el Teorema de Liouville[2][4].
Desde ahora denotaremos por δq
j
δp
j
a un ele-
mento de volumen δV en el espacio Γ, estos
tipos de vol´ umenes abstractos los estaremos uti-
lizando constantemente de aqu´ı en adelante[4].
II. Ensamble y ecuaci´ on de Boltzmann
sin encuentros moleculares
Es importante en este punto definir un concep-
to referente al estudio de la mec´ anica estad´ısti-
ca, el cual se conoce como ensamble y definir
otra herramienta matem´atica que se conoce
como espacio µ[8][4].
Definamos primero el espacio µ. Supongamos
que estamos estudiando N particulas, donde
el estado din´amico de cada part´ıcula esta de-
terminado por (q
i
, p
i
)
4
donde el sub´ındice i
representa la i−´esima particula, es f´acil dar-
se cuenta que este objeto esta en un espacio
6−dimensional (tres posiciones y tres momen-
tos), a este espacio se le conoce como espacio
µ. Podemos notar, haciendo una comparaci´ on
con el espacio Γ, que N puntos en el espacio
µ equivale a un punto en el espacio Γ. Mas
adelante utilizaremos el espacio µ para deter-
minar la distribuci´on de probabilidad de una
part´ıcula, que simplemente nos habla de todos
los estados din´ amicos de dicha part´ıcula[5][8].
Ahora definamos lo que conocemos como en-
samble, este concepto queda mejor determina-
do diciendo lo que hace, esto es: un ensamble
es la medida de un conjunto de muchas repli-
cas de un mismo sistema que son id´enticos en
todos los aspectos aparte de estar en diferentes
estados en un instante de tiempo[8].
Supongamos que queremos saber acerca de
cuantas replicas existen en un sistema, pode-
mos pensar que solamente podr´ıamos contar las
part´ıculas que tienen el mismo estado din´ ami-
co, pero, como lo discutimos en la introducci´ on
de este cap´ıtulo es imposible hacerlo, no po-
demos seguir el estado din´amico de todas las
part´ıculas, entonces debido a esta limitaci´on
solo podemos definir lo que conocemos como
4
Aqu´ı (q
i
, p
i
) = (x, y, z, p
x
, p
y
, p
z
), por ejemplo
31
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
funci´ on de distribuci´ on de probabilidad, al sa-
ber, f(q
j
, p
j
, t).
Que se define como
f(q
j
, p
j
, t) = l´ım
δV →0
δN
δV
(20)
Si observamos la definici´ on de f podemos notar
que representa la probabilidad por unidad de
volumen de encontrar una part´ıcula en cierto
estado din´amico, tambi´en hay que tener en
cuenta que cuando hablamos de un volumen
en el espacio Γ no es un volumen real, es un
volumen de puntos en dicho espacio.
Ahora podemos de esta manera contar las re-
plicas que suceden en un conjunto de puntos,
simplemente multiplicando f por un estado
din´amico especifico dq
j
dp
j
en todo el espacio
de configuraci´on[2][4].
Por la definici´on anterior podemos ver que f
es una invariante[2][4][8] y que la variaci´ on en
el tiempo es igual a cero, esto es
df
dt
=
∂f
∂t
+
N

j
∂f
∂q
j
˙ q
j
+
∂f
∂p
j
˙ p
j
= 0 (21)
Esta ecuaci´on se le conoce como la Ecuaci´on
de Boltzmann sin colisiones, aqu´ı asumimos
que no existe interacci´on entre las part´ıculas
que constituyen el sistema.
III. La jerarqu´ıa de las ecuaciones
BBGKY
Para poder conocer el estado mec´ anico de todo
el sistema necesitamos resolver las N ecua-
ciones acopladas anteriores, lo cual, como lo
hemos estado comentando es imposible, lo que
ahora necesitamos es simplificar las cosas, su-
pongamos que queremos encontrar el posible
estado mec´ anico de solo una part´ıcula por uni-
dad de volumen, supongamos la part´ıcula 1,
esto es[8][5][3][1]
f
1
=

fdq
2
dq
3
, . . . , dq
N
dp
2
dp
3
, . . . , dp
N
(22)
Esto representa la distribuci´ on de probabilidad
por unidad de volumen de encontrar la part´ıcu-
la en cualquier estado mec´anico menos en el
estado mec´ anico 1, que es equivalente a encon-
trar la distribuci´ on de probabilidad por unidad
de volumen de encontrar las N −1 part´ıculas
en el estado mec´anico 1, podemos notar que
existen N de estas ecuaciones, pues se asu-
me que todas las part´ıculas son id´enticas, por
lo tanto la densidad de probabilidad de tener
una distribuci´on de N part´ıculas en un esta-
do mec´ anico especifico por unidad de volumen
es
5
:
f
1N
= N

fdq
2
dq
3
, . . . , dq
N
dp
2
dp
3
, . . . , dp
N
(23)
De la misma forma, podemos encontrar la dis-
tribuci´ on de probabilidad de tener una distribu-
ci´ on de N part´ıculas en dos estados mec´ anicos
diferentes, esto es
f
12N
=N(N −1)

fdq
3
dq
4
, . . . ,
dq
N
dp
3
dp
4
, . . . , dp
N
(24)
Podemos generar de la misma forma ecuaciones
para i part´ıculas distribuidas i −1 en estados
mec´ anicos diferentes, hasta encontrar la densi-
dad de probabilidad de tener una distribuci´ on
de N part´ıculas en N −1 estados mec´anicos
diferentes.
f
123...N
= N!

fdq
N
dp
N
(25)
A esta jerarqu´ıa de ecuaciones se le conocen
como las ecuaciones BBGKY
6
.
Notemos que f
1N
posee la informaci´ on de una
part´ıcula y la funci´ on f contiene la informaci´ on
de las N part´ıculas. Tambi´en
f
1N
N
dq
1
dp
1
=
dq
1
dp
1

fdq
2
dq
3
, . . . , dq
N
dp
2
dp
3
, . . . , dp
N
(26)
Es la probabilidad de encontrar una part´ıcu-
la en el estado dq
1
dp
1
, observemos que esta
probabilidad esta en el espacio µ, y es mejor
5
esto es debido al principio de probabilidad: si dos
eventos son independientes de ocurrir al mismo tiempo,
entonces la probabilidad de que ocurran simultanea-
mente es la suma de las probabilidades que ocurran
individualmente
6
Denominada as´ı en honor de Bogoliubov, Born,
Green Kirkwood e Yvon
32
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´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
representada por dq
1
dp
1
.
Si las part´ıculas son id´enticas entonces la pro-
babilidad de encontrar a las part´ıculas en el
estado dq
1
dp
1
es el producto de la probabili-
dad de encontrar a cada part´ıcula en el estado
mec´anico dq
1
dp
1
, esto es
N(
f
1N
N
dq
1
dp
1
) = f
1N
dq
1
dp
1
(27)
Ahora integrando en las velocidades
dq
1
f
1N
dp
1
, podemos notar que
ρ =

f
1N
dp
1
(28)
Es la cantidad de masa por unidad de volumen
“real”, esto se le conoce com´ unmente como
densidad y
n =

f
1N
dv
1
(29)
Se conoce como la densidad num´erica, que es
el n´ umero probable de part´ıculas por unidad
de volumen, con ρ = mn, donde m es la masa
de la part´ıcula.
IV. Ecuaci´on de Boltzmann con en-
cuentros moleculares
Ahora daremos paso a considerar en la ecua-
ci´on de Boltzmann el hecho de que existen
encuentros de las part´ıculas dentro del gas, es-
to lo haremos considerando la funci´on f en el
espacio µ. Entonces es obvio que[5][8][3][1][6][7]
df
dt
= 0 (30)
Tomemos en consideraci´on el objeto siguiente
df
dt
dqdp =
df
dt
dxdydzdp
x
dp
y
dp
z
(31)
Observemos que dqdp representa cualquier es-
tado din´amico de cualquier part´ıcula, por lo
tanto el objeto anterior representa la variaci´ on
en el tiempo en el cual la part´ıcula cambia su
estado din´ amico de uno a otro, ahora pensemos
como puede variar el estado din´amico.
Supongamos que una part´ıcula antes de un
encuentro posee una velocidad v y despu´es del
encuentro adquiere una velocidad v

, es obvio
que el cambio de velocidad debido al encuentro
altera el estado din´ amico de la part´ıcula, salien-
do del estado din´ amico en consideraci´ on. De la
misma manera consideremos una part´ıcula que
posee una velocidad v

antes de un encuentro y
velocidad v despu´es del encuentro, por lo tanto
el estado din´ amico de la part´ıcula de la misma
manera cambia, entrando al estado din´amico
en consideraci´ on, por lo tanto, la variaci´ on de
encontrar una part´ıcula en un estado din´ami-
co especifico es proporcional a la raz´on en la
cual las part´ıculas entran y salen del sistema
din´amico considerado, esto es
df
dt
dqdp = −C
out
+ C
in
(32)
Donde C
out
es la raz´on a cual las part´ıculas
salen del estado din´amico considerado debido
a un encuentro y C
in
es la raz´on a cual las
part´ıculas entran al estado din´amico conside-
rado debido a un encuentro.
Antes de poder determinar C
out
y C
in
debe-
mos discutir algunos aspectos acerca de los
encuentros. Supongamos dos part´ıculas que an-
tes de un encuentro posee una velocidad v, v
1
y despu´es de la colisi´on v

y v

1
, las leyes de
conservaci´on
mv + m
1
v
1
= mv

+ m
1
v

1
(33)
1
2
mv · v +
1
2
m
1
v
1
· v
1
=
1
2
mv

· v

+
1
2
m
1
v

1
· v

1
(34)
Nos muestran que para poder encontrar las
velocidades v

y v

1
despu´es del choque, debe-
mos de encontrar dos ecuaciones mas, dado
que v

y v

1
tienen tres componentes cada una
y solo tenemos cuatro ecuaciones. Si supone-
mos que la interacci´on de las dos part´ıculas
solo depende de las posiciones de las mismas
y es siempre radial entonces las part´ıculas se
mover´ an siempre en el mismo plano dado que
se puede comprobar que
dL
dt
= 0 (35)
Esta ser´ıa la quinta ecuaci´ on, la sexta ecuaci´ on
la podemos deducir de la naturaleza de la in-
teracci´on que est´an sometidas las part´ıculas,
por ejemplo, si se da el par´ ametro de impacto
de un encuentro se puede calcular el ´angulo
33
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
de dispersi´ on para cierto rango, con estas seis
condiciones podemos determinar las velocida-
des despu´es del encuentro.
En este momento podemos introducir el con-
cepto de secci´on cruzada de dispersi´on que es
muy importante en mec´anica estad´ıstica, la
secci´on cruzada de dispersi´on es un ´area hi-
pot´etica probable a la cual las part´ıculas se
desv´ıan despu´es de un encuentro.
Ahora, supongamos un chorro de part´ıculas
con velocidad v y densidad num´erica n que se
encuentran con otro chorro de part´ıculas con
velocidades v
1
y densidad num´erica n
1
, una
part´ıcula en el primer chorro experimenta un
flujo I = |v −v
1
|n
1
de part´ıculas del segundo
chorro, note que I representa la cantidad de
part´ıculas por unidad de ´ area que cruzan una
secci´ on transversal por unidad de tiempo, esta
secci´ on transversal puede ser representada por
una superficie aparente que abarca un ´angulo
solido dΩ, el producto de I · dΩ es entonces el
numero de part´ıculas que cruzan el ´ angulo soli-
do dΩ por unidad ´ area por unidad de tiempo.
Es evidente que el n´ umero de encuentros por
unidad de volumen por unidad de tiempo entre
los dos grupos es proporcional a la cantidad de
part´ıculas por unidad de volumen del primer
chorro y proporcional a I · dΩ, siendo la cons-
tante de proporcionalidad la secci´on cruzada
de dispersi´on, esto es:
δη = σ(v, v
1
, v

, v

1
)n|v −v
1
|n
1
· dΩ (36)
Hay que notar que σ depende de las velocidades
de las part´ıculas antes y despu´es del encuentro.
Puede llegarse a un resultado parecido si se
hubiera considerado la situaci´on contraria y
tendr´ıamos que
δη

= σ(v, v
1
, v

, v

1
)n

|v

−v

1
|n

1
· dΩ (37)
Evaluemos ahora los t´erminos C
out
y C
in
.
Note que seg´ un la ecuaci´on (29)
n =

f(q, v, t)dv (38a)
n
1
=

f(q, v
1
, t)dv
1
(38b)
n

=

f(q, v

, t)dv

(38c)
n

1
=

f(q, v

1
, t)dv

1
(38d)
Para cierto elemento de volumen en el espacio
de las velocidades.
Si sustituimos las ecuaciones anteriores en las
ecuaciones 36, 37, tenemos
δη =σ(v, v
1
, v

, v

1
)f(q, v, t)
· dv|v −v
1
|f(q, v
1
, t)dv
1
· dΩ (39a)
δη

=σ(v, v
1
, v

, v

1
)f(q, v

, t)
dv

|v

−v

1
|f(q, v

1
, t)dv

1
· dΩ (39b)
Entonces la raz´ on a la cual las part´ıculas salen
del estado din´ amico considerado es δη integra-
da en todo el volumen dv
1
y sobre todo Ω,
esto es
C

out
=dqdv

dv
1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
· |v −v
1
|f(q, v, t)f(q, v
1
, t) (40)
Siendo
C
out
= mC

out
=mdqdv

dv
1

dΩ
· σ(v, v
1
, v

, v

1
)|v −v
1
|
· f(q, v, t)f(q, v
1
, t)
=dqd(mv)

dv
1

dΩ
· σ(v, v
1
, v

, v

1
)|v −v
1
|
· f(q, v, t)f(q, v
1
, t)
C
out
=dqdp

dv
1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
· |v −v
1
|f(q, v, t)f(q, v
1
, t) (41)
De la misma manera podemos encontrar C
in
C

in
=dqdv

dv

1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
· |v

−v

1
f(q, v

, t)f(q, v

1
, t)
C
in
= dqdp

dv

1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
· |v

−v

1
f(q, v

, t)f(q, v

1
, t) (42)
34
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Sustituyendo la ecuaci´on 41 y 42 en 32, tene-
mos que
df
dt
dqdp = −C
out
+ C
in
= −dqdp

dv
1

dΩ
· σ(v, v
1
, v

, v

1
)|v −v
1
|f(q, v, t)f(q, v
1
, t)
+ dqdp

dv

1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
|v

−v

1
|f(q, v

, t)f(q, v

1
, t)
Y dado que por el teorema de Liouville y la
ecuaci´on de conservaci´on 33.
dvdv
1
= dv

dv

1
|v −v
1
| = |v

−v

1
|
Entonces la ecuaci´ on de Boltzman consideran-
do las colisiones queda de la siguiente manera:
df
dt
=

dv
1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
| · v −v
1
|(f

f

1
−ff
1
) (43)
Donde
f

= f(q, v

, t) (44a)
f

1
= f(q, v

1
, t) (44b)
f = f(q, v, t) (44c)
f
1
= f(q, v
1
, t) (44d)
Si colocamos la ecuaci´on 21 en el espacio xyz
la ecuaci´on 43 queda de la siguiente forma:
∂f
∂t
+
∂f
∂r
· v +
∂f
∂v
·
F
m
=

dv
1

dΩ· σ(v, v
1
, v

, v

1
)
· |v −v
1
|(f

f

1
−ff
1
) (45)
La integral a la derecha de la ecuaci´ on anterior
se conoce como la integral de colisiones.
II. Postulado de Gibbs y
ecuaciones de transporte
Ya hemos dicho que tratar de seguir el movi-
miento de cada una de las part´ıculas, es algo
que no se puede hacer, pero ya hemos definido
el concepto de ensamble, el cual nos ayuda a
solucionar dicho problema.
Supongamos que tenemos un gas diluido cons-
tituido por l part´ıculas, y que existen j part´ıcu-
las de una especie, cada una de ellas tiene una
velocidad v
j
y una posici´ on r
j
en un tiempo es-
pecifico t, entonces si asociamos una cantidad
φ(r
j
, v
j
, t) a una part´ıcula que se encuentra en
una posici´ on r
j
y tiene una velocidad v
j
en un
tiempo t, entonces el valor promedio de φ para
todas la part´ıculas en la cercan´ıa de r
j
en el
mismo instante t, esta dado por (Ver [8][3][7])
< φ(r
j
, v
j
, t) >
=
1
n

φ(r
j
, v
j
, t)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(46)
donde n es la densidad num´erica presentada
en el cap´ıtulo 1. El enunciado anterior es pre-
cisamente el postulado de Gibbs, el cual nos
permitir´a conocer algunas propiedades de un
gas diluido. Hay que notar que solo estas canti-
dades promedios son susceptibles de medici´ on.
Sea v
j
la velocidad de una part´ıcula o mol´ecula
de una especie j seg´ un un sistema de referencia,
la velocidad promedio de la part´ıcula entonces
esta dada por
c
j
=
1
n

v
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(47)
y la cual representa la velocidad de flujo ma-
crosc´opico de las mol´eculas de especie j, si
tomamos en consideraci´ on todas las mol´eculas,
de todas las especies del gas, podemos definir
la velocidad de masa promedio como
c
0
=

j
ρ
j
c
j

j
ρ
j
(48)
esta velocidad es tambi´en llamada velocidad
de flujo de gas.
Tambi´en podemos definir la velocidad peculiar
de la forma
C
j
= c
j
−c
0
(49)
35
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
encontrando el promedio de la velocidad pecu-
liar
< C >=
1
n

C
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(50)
que se conoce como velocidad de difusi´ on, que
representa la velocidad promedio relativa de
las part´ıculas dentro del gas seg´ un la velocidad
de flujo del mismo.
La energ´ıa cin´etica de una part´ıcula con velo-
cidad c
j
es
1
2
m
j
c
2
j
=
1
2
m
j
C
2
j
+
1
2
m
j
c
2
0
(51)
en donde el segundo t´ermino de la derecha es
la energ´ıa cin´etica del flujo y el primer termino
de la derecha se le da el nombre de energ´ıa
interna, por lo tanto la energ´ıa interna es la
energ´ıa cin´etica que resulta de la desviaci´ on de
las velocidades moleculares seg´ un la velocidad
de flujo, as´ı, la energ´ıa interna promedio sera
< U
j
>=
1
n

1
2
m
j
C
2
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(52)
Tambi´en podemos asociar a una part´ıcula una
cantidad φ(r, v, t) y una direcci´on ˆ e, un flujo
de φ en la direcci´on de ˆ e.
supongamos que una part´ıcula de especie j
tiene una velocidad c
j
cruza una superficie del
flujo de gas, la cual se mueve a una velocidad
c
0
, en cierto tiempo dt la part´ıcula a barrido
un volumen en la direcci´on de ˆ e igual a
(c
j
−c
0
) · dtda (53)
donde da es una superficie del flujo de gas que
tiene una direcci´ on ˆ e, el numero de part´ıculas
dentro del volumen es simplemente
C
j
dtda · ˆ ef(r
j
, v
j
, t)dv
j
(54)
por lo tanto el flujo de φ asociado a la part´ıcula
o mol´ecula dentro del volumen es
C
j
φ(r
j
, v
j
, t)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
· ˆ edtda (55)
si dividimos entre dtda e integramos en todo
el espectro de velocidades encontramos el flujo
de φ en la direcci´on de ˆ e
n < φ(r
j
, v
j
, t) > · ˆ e
=

C
j
φ(r
j
, v
j
, t)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
· ˆ e (56)
y por lo tanto el flujo de φ es
Œ
j
=

C
j
φ(r
j
, v
j
, t)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(57)
I. Transporte de masa
Aqu´ı φ = m
j
(Ver [8]), sustituyendo en la
ecuaci´on 2.12, tenemos
Π=

C
j
m
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(58)
= n
j
m
j
(
1
n
j

C
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
) (59)
= ρ
j
< C
j
> (60)
podemos notar que la ecuaci´ on 2.15 concuerda
con un flujo por unidad de ´area de un fluido
ideal.
II. Transporte de momento
Aqu´ı φ = m
j
C
j
(Ver [8])
P =

C
j
(m
j
C
j
)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(61)
= n
j
m
j
(
1
n
j

C
j
C
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
) (62)
= ρ
j
< C
j
C
j
> (63)
a esto se le da el nombre de tensor de presiones,
podemos notar que la presi´ on en una superficie
dada, orientada con ˆ e es
P · ˆ e = p = ρ
j
< C
j
C
j
> · ˆ e (64)
con
< C
j
C
j
>=


C
2
xj
C
xj
C
yj
C
xj
C
zj
C
yj
C
xj
C
2
yj
C
yj
C
zj
C
zj
C
xj
C
zj
C
yj
C
2
zj


36
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
III. Transporte de energ´ıa
Aqu´ı φ =
1
2
m
j
c
2
j
(Ver [8])
q =

C
j
(
1
2
m
j
C
2
j
)f(r
j
, v
j
, t)dv
j
(65)
=
1
2
n
j
m
j
(
1
n
j

C
2
j
C
j
f(r
j
, v
j
, t)dv
j
) (66)
=
1
2
ρ
j
< C
2
j
C
j
> (67)
que se le da el nombre de vector de flujo de
calor.
Referencias
[1] Joseph O. Hirschfelder & Charles F. Curtiss
& R. Byron Bird. Molecular theory of gases
and liquids. Wiley, 1964.
[2] M. G. Calkin. Lagrangian and Hamiltonian
Mechanics. World Scientific, 1996.
[3] S. Chapman & T.G. Cowling. The mathe-
matical theory of non-uniform gases. Cam-
bridge Mathematical Library, 1995.
[4] Herbert Goldstein. Mac´ anica Cl´ asica. Tolle,
Lege, 1972.
[5] Joseph Norwood Jr. Mec´anica Cl´asica a
nivel intermedio. Prentice Hall, 1981.
[6] L. D. Landau and E. M. Lifshitz. Statistical
Physics Part 1. Elsevier, 1980.
[7] L. D. Landau and E. M. Lifshitz. Physical
Kinetics. Elsevier, 1981.
[8] Donald A. McQuarrie. Statistical Mecha-
nics. University science book, 2000.
37
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Niveles de intensidad de
instrumentos musicales
Jos´ e Lisandro Reyes Alonzo
biofisica2004@yahoo.es
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
Facultad de Ciencias
Escuela de F´ısica
Resumen
Al escuchar diferentes instrumentos musicales se logra apreciar que algunos son bastante
sonoros y los de viento de los que se oyen m´as fuerte. En esta investigaci´on se estuvo
midiendo los niveles de intensidad de algunos instrumentos musicales para conocer sus niveles
de intensidad utilizando un son´ ometro digital. Posteriormente se estuvo midiendo el nivel de
intensidad en el corredor central en el edificio donde est´ a ubicado el Departamento de Arte y
conocer que tan apropiado o no es el local para que los estudiantes de la carrera logren sus
estudios. El proyecto fue realizado con la colaboraci´ on de estudiantes de la carrera de Medicina
y matriculados en la clase de Biof´ısica. Los estudiantes realizaron una continua medici´ on de
8:00 a 16:00 y los resultados nos muestran la necesidad de mejorar esas instalaciones que
garanticen el ´exito de sus estudiantes.
I. Introducci´ on
A
ctualmente la carrera de Arte de la Uni-
versidad Nacional de Honduras ha teni-
do un gran desarrollo en la formaci´ on de
m´ usicos profesionales y seguir´ a creciendo. Las
instalaciones que posee est´ an en el cuarto piso
del edificio C1 como se la ha llamado actual-
mente (edificio 5 anteriormente) y cuando los
estudiantes desempe˜ nan su cotidiana labor, su
aprovechamiento es atenuado por los niveles de
intensidad percibidos simult´ aneamente debido
a que no existen instalaciones adecuadas en ese
piso. El nivel de intensidad de algunos instru-
mentos de viento como el sax´ ofono alto puede
alcanzar hasta 103 dB de nivel de intensidad
y la ejecuci´on simult´anea por largo per´ıodo
de muchos instrumentos logra incrementar el
nivel de intensidad hasta afectar el o´ıdo de los
ejecutantes. Es necesario monitorear esos nive-
les de intensidad que actualmente los m´ usicos
de la carrera de arte est´an percibiendo y ver
la manera de aislarlos de un aula a otra aula.
A la mayor´ıa de estudiantes les parece muy
dif´ıcil estudiar f´ısica, posiblemente porque no
logran aplicar sus teor´ıas. En cambio en carre-
ras como medicina, microbiolog´ıa e ingenier´ıa
civil por mencionar algunas, logran un r´ apido
aprendizaje porque aprenden haciendo. Que los
alumnos apliquen sus conocimientos de f´ısica
para realizar un estudio de la ac´ ustica don-
de est´a ubicado el Departamento de Arte me
pareci´o muy alentador para los alumnos de
La Carrera de Medicina que cursan la clase
de Biof´ısica as´ı que decid´ı utilizar un Son´ ome-
tro Digital (RADIO SHACK) y asign´e a cada
alumno a medir el nivel m´aximo percibido en
el corredor del cuarto piso del edificio C1 con
un horario de 8:00 a 18:00 hrs. por 7 d´ıas de
labores.
II. ¿Qu´ e es lo que el o´ıdo
humano puede o´ır?
Nuestro o´ıdo puede percibir diferentes to-
nos, timbres e intensidades que posee alg´ un
sonido, pero ´este tiene limitaciones. Para el
caso del tono, el rango de frecuencia audible
normal est´a entre 20Hz y 20kHz. Para la in-
tensidad tenemos que el m´ınimo de intensidad
que percibimos es de 10-12 W/m
2
(umbral de
audici´ on) y el m´ aximo es de 1 W/m
2
(umbral
del dolor).
La percepci´on de la intensidad con la cual
o´ımos depende de la frecuencia con la cual ha
sido emitido y var´ıa de persona a persona, con
lo cual debemos considerar que si ha someti-
38
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
do su o´ıdo continuamente a sonidos de gran
intensidad y tiempos prolongados puede ha-
ber ya alg´ un tipo de da˜ no. Sobre el timbre
se puede mencionar que depende de la forma
de onda, de modo que el o´ıdo puede diferen-
ciar qu´e fuente es la que ha producido el sonido.
En determinadas ocasiones hemos podido es-
cuchar el sonido de diferentes instrumentos
musicales y hemos percibido sus diferentes in-
tensidades. En el caso de algunos instrumentos
de viento, nos parece que son m´ as intensos los
tonos m´as agudos que los graves, en cambio
en el piano se escucha m´as intenso los tonos
graves que los agudos.
En la gr´afica de la Figura 2 se muestra como
la intensidad con la que escuchamos depende
de la frecuencia con la que se ejecuta.
El espectro audible podemos subdividirlo en
funci´on de los tonos:
1. Tonos graves (frecuencias bajas, corres-
pondientes a las 4 primeras octavas, esto
es, desde los 16 Hz a los 256 Hz).
2. Tonos medios (frecuencias medias, co-
rrespondientes a las octavas quinta, sexta
y s´eptima, esto es, de 256 Hz a 2 KHz).
3. Tonos agudos (frecuencias altas, corres-
pondientes a las tres ´ ultimas octavas, esto
es, de 2 KHz hasta poco m´ as de 16 KHz).
Figura 1: Oido.
Figura 2
III. Medici´ on de los niveles de
intensidad
Debido al enorme margen de intensidades
audibles y a que la sensaci´ on sonora var´ıa con
la intensidad de modo no lineal, es preferible
usar la escala logar´ıtmica para describir el nivel
de intensidad sonora. El nivel de intensidad b
se mide en decibelios (dB) y se define como:
b = 10log

I
1
I
0

(1)
Donde I
1
es la intensidad de la fuente e I
0
es la intensidad del umbral de audici´on.(1)
I. Frecuencias de las notas musicales
Un sonido no es m´ as que una vibraci´ on del
aire que nuestros o´ıdos pueden captar. Un so-
nido que tiene un determinado tono, depende
de la frecuencia a la cual vibra el aire. Las
notas musicales son vibraciones de frecuencias
determinadas. Por supuesto, en la creaci´on
de m´ usica intervienen muchos otros factores
complejos, como por ejemplo, el timbre. En
el sistema musical occidental, se ha acordado
utilizar s´olo unas frecuencias concretas, a las
cuales llamamos notas.
Dividimos las posibles frecuencias en porcio-
nes que llamamos “octavas”, y cada octava en
12 porciones que llamamos notas. Cada no-
ta de una octava tiene exactamente la mitad
39
REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
de frecuencia que la misma nota en la octa-
va superior. El o´ıdo humano capta solamente
frecuencias que est´en por encima de los 20Hz
y por debajo de los 20,000Hz (muy aproxima-
damente). As´ı pues, y con mucha suerte, s´olo
podemos o´ır unas 10 octavas como mucho, con
doce notas cada una.
La nota La sirve como referencia para todas
las dem´as. A menudo se denomina “nota de
afinar”. Se produce un La de afinar cuando el
aire vibra 440 veces por segundo, es decir a 440
hertzios. Por convenci´ on, a la octava que contie-
ne esta nota La se le suele considerar la tercera.
Para hallar la frecuencia de una nota cual-
quiera mediante una expresi´ on matem´ atica, se
suele coger una frecuencia de referencia, por
ejemplo el La de afinar (440 Hertzios) y se mul-
tiplica por la ra´ız duod´ecima de 2 elevado al
n´ umero de semitonos que separa el la de afinar
de la nota que estamos buscando.
f(n, o) = 440(
12

2)
(O−3)12+(n+10)
(2)
donde:
n es la nota (Do es 1, Do
#
es 2 y Si es 12).
O es la octava (desde 1 hasta 8).
Usando esta ecuaci´ on se pueden obtener todas
las notas musicales que logramos escuchar y
que se muestran en los cuadros No. 1 y No.
2. Realizar los c´alculos con una calculadora
podr´ıa ser bastante entretenido, pero usando el
programa de EXCEL de Microsoft es much´ısi-
mo m´as sencillo pues solo tiene que hacer la
formula respectiva y copiarla para todas las
dem´as notas, as´ı como se muestra a continua-
ci´on:
Cuadro 1: Hoja de EXCEL para calcular las fre-
cuencias de notas musicales.
A B C D
1 Nota n O f
2 Do 1 1 =440*2ˆ(C2-3)*2ˆ((B2
-10)/12)
3 Do
#
2 1 =440*2ˆ(C3-3)*2ˆ((B3
-10)/12)
4 Re 3 1 =440*2ˆ(C4-3)*2ˆ((B4
-10)/12)
Es conveniente tener una idea del nivel de
intensidad de algunas fuentes sonoras cotidia-
nas. A continuaci´ on les presento algunos casos.
Cuadro 2: Nivel de intensidad de algunas fuentes
sonoras cotidianas.
Fuente Nivel de
intens. (dB)
Umbral de audici´on 0
Murmullo suave 20
Biblioteca 40
Hogar Promedio 50
Conversacion normal 60
Tr´ansito en la ciudad 70
F´abrica promedio 80
Tren Subterr´aneo 90
Taller de maquinaria 100
Banda Rock 110
Perforadora Neum´atica 120
Despegue avi´on a chorro 140
Lanzamiento de un
cohete espacial 180
II. Metodolog´ıa de la medici´ on
Al medir los niveles de intensidad de los
instrumentos se seleccion´ o la respuesta de medi-
ci´ on en modo lento para obtener una medici´ on
m´as clara del m´aximo nivel. El son´ometro se
coloc´ o siempre a una distancia de medio metro
en todos los casos y apoyado en un tr´ıpode
para evitar ruidos del medio. Los instrumentos
utilizados fueron:
Flauta Soprano de madera Peral marca
HOHNER
Violoncelo de 3/4
Piano de la Carrera de Arte de la UNAH
Flauta Sopranino de pl´ astico YAMAHA
Flauta Alto de Pl´astico YAMAHA
Flauta TENOR de pl´astico YAMAH
Saxof´on Alto
Clarinete
Viol´ın
Al medir el nivel de intensidad en la carrera
de Arte se seleccion´o un lugar en el centro de
40
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
ese piso y se tom´ o mediciones tomando siempre
el m´aximo nivel medido en intervalos de una
hora desde las 8 de la ma˜ nana hasta las 6 de
la tarde durante 8 d´ıas laborables (de lunes a
viernes).
III. Datos
Cuadro 3
Instrumento Nivel m´aximo
Violoncelo de 3/4 100 dB
Clarinete 110 dB
Piano 71 dB
Saxof´ on Contralto 103 dB
Flauta Dulce Hohner 91 dB
Niveles de intensidad m´ aximos medidos en
la Carrera de Arte:
Cuadro 4
D´ıa Hora Nivel(dB)
29 de abril 8 a 9 88
30 de abril 8 a 9 89
2 de mayo 10 a 11 88
3 de mayo 8 a 9 81
6 de mayo 8 a 9 88
7 de mayo 15 a 16 88
8 de mayo 15 a 16 81
14 de mayo 14 15 87
Promedio 86.25
IV. An´alisis de la ac´ ustica
Seg´ un los datos obtenidos se logra observar
que algunos instrumentos musicales al ejecu-
tarse logran alcanzar un nivel de intensidad
hasta de 103 como el caso del saxof´on alto el
cual es bastante intenso para el ejecutante y
si tomamos en cuenta que ellos est´ an tambi´en
percibiendo la intensidad de fondo que en pro-
medio fue de 86.26 dB tendr´ıamos un nivel
total de:
dB
total
= 10log

I
1
+ I
2
I
0

= 103.09dB (3)
Donde:
I
1
: Intensidad del safox´on.
I
2
: Intensidad del fondo.
Para un m´ usico que practica con instrumen-
tos de tan alto nivel de intensidad, el efecto
de fondo casi ni lo afecta tanto pero por otro
lado, el nivel de intensidad de fondo si afecta
constantemente a todos los dem´as m´ usicos al
momento de la pr´ actica cotidiana ya que obser-
vamos que desde las 8 de la ma˜ nana hasta las 6
de la tarde el nivel de intensidad de fondo nun-
ca en promedio alto para realizar actividades
de:
Afinamiento de instrumentos
Impartir clase
Concentraci´ on al ejecutar el instrumento
IV. Conclusi´ on
Para un m´ usico que practica a diario mu-
chas horas, estar percibiendo diariamente un
nivel de intensidad como el que hemos se˜ nala-
do, no le permite realizar una concentraci´on
Optima. Para aislar las habitaciones del sonido
existen dos formas, la m´as antigua es la que
dice que el sonido pasa con mayor dificultad
cuando el elemento que separa a la fuente del
receptor es m´as pesado pero existen materia-
les menos engorrosos que se pueden usar con
mucho ´exito tales como por ejemplo:
Planchas de corcho
Aglomerados de madera
Rellenos de lana de roca
Fibra de vidrio
Poliestireno
Todos esos colocados entre dos tabiques.
Cuando no hay doble tabique, la soluci´ on m´ as
sencilla es aislar la habitaci´ on con planchas de
yeso laminado o cart´on yeso, prefabricadas, y
con el correspondiente material de aislamien-
to adherido a una de sus caras.
´
Unicamente
perder´ as unos cent´ımetros de espacio, el de la
plancha y su aislante.
Referencias
[1] W. Buffa, F´ısica General. 5 ed.
41
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An´alisis de la periodicidad de la
estrella pulsante tipo Delta Scuti
V650 Tauri
Marlon Javier Interiano Urqu´ıa
marlonint@gmail.com
Universidad Nacional Aut´onoma de Honduras
Facultad de Ciencias
Escuela de F´ısica
Resumen
Se presentan los resultados fotom´etricos de cinco noches de observaci´on, obtenidos en
noviembre de 2008, para la estrella pulsante tipo δ Scuti V650 Tauri. Aplicando an´ alisis de
Fourier a los datos observados, se detectaron con precisi´on tres frecuencias principales de
pulsaci´ on f
1
= 377.6µHz, f
2
= 197.2µHz y f
3
= 411.7µHz. Finalmente, se compararon los
resultados obtenidos con trabajos realizados anteriormente por otros astr´ onomos.
I. Introducci´ on
L
as oscilaciones estelares son una podero-
sa herramienta para el estudio los inte-
riores estelares, debido a que los modos
de frecuencia est´ an relacionados directamente
con las propiedades de la estrella y dan fuer-
tes restricciones sobre los modelos estelares y
por lo tanto de las teor´ıas de evoluci´on. Sin
embargo, la observaci´ on de los pulsos estelares
requiere extensos conjuntos de datos con el fin
de lograr frecuencias precisas.
Un buen escenario para llevar a cabo estudios
s´ısmicos son las estrellas pulsantes de per´ıodo
corto en c´ umulos abiertos. Dado que los miem-
bros de un c´ umulo se formaron al mismo tiem-
po en el pasado, en el presente comparten pro-
piedades estelares similares como la edad, com-
posici´on qu´ımica y la distancia. Por medio de
ajuste de isocronas es posible fijar la edad y
masas estelares.
Esto ha motivado, por ejemplo, un n´ umero
de estudios observacionales sobre las estrellas
δ Scuti del c´ umulo abierto de las Pleyades (Fi-
gura 1). En particular, seis variables δ Scuti
han sido descubiertas en el c´ umulo de las Pleya-
des hasta ahora y la mayor´ıa de ellas han sido
estudiadas intensamente en los ultimos a˜ nos:
V647 Tauri, HD 23628, V534 Tauri, V624 Tau-
ri, HD 23194 y V650 Tauri.(1)
La estrella V650 Tauri (HD 23643, V=7
m
.79,
A7), fue identificada como una variable pul-
sante de per´ıodo corto por Breger(2). Obser-
vaciones fotom´etricas CCD de un sitio fueron
llevadas a cabo por Kim & Lee(3), entre no-
viembre y diciembre de 1993, obteniendo cua-
tro frecuencias.
En el presente trabajo se han reducido y anali-
zado cinco noches de observaci´ on de im´ agenes
CCD, obtenidas en noviembre de 2008 en la es-
taci´ on de Xing Long en China, para la estrella
V650 Tauri. Se desea determinar con precisi´ on
los per´ıodos de oscilaci´ on presentes en los datos
y analizar la evoluci´ on de la estrella comparan-
do con estudios realizados anteriormente sobre
esta estrella.
Figura 1: M45: C´ umulo de las Pl´eyades.(4)
42
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II. Oscilaciones Estelares
I. Estrellas variables
Las estrellas con magnitudes
1
cambiantes
son llamadas variables. Estrictamente hablan-
do, todas las estrellas son variables. La estruc-
tura y brillo de una estrella cambia conforme
esta evoluciona. Aunque, estos cambios son
usualmente lentos, algunas etapas evolutivas
pueden ser extremandamente r´ apidas. En cier-
tas etapas evolutivas, tambi´en habr´a variacio-
nes peri´ odicas, por ejemplo pulsaciones de las
capas externas de la estrella.(4)
La variaci´ on de la magnitud como una fun-
ci´on del tiempo es llamada curva de luz de
la estrella (Figura 2). De esto, obtenemos la
amplitud de la variaci´on de magnitud y su
per´ıodo, si la variaci´on es per´ıodica.
Figura 2: Curva de luz de la variable SXPhe(5)
II. Clasificaci´on de estrellas variables
La clasificaci´on de las variables es basada
en la forma de la curva de luz, en la clase espec-
tral y en los movimientos radiales observados.
Las variables son usualmente divididas en tres
tipos principales: pulsantes, eruptivas y eclip-
santes. Estamos interesado en el primer tipo.
En las variables pulsantes, las variaciones son
debidas a la expansi´on y contracci´on de las
capas externas. Estas variables son gigantes
o supergigantes que han alcanzado una etapa
inestable en su evoluci´on.(4)
III. Variables pulsantes
Las longitudes de onda de las l´ıneas espec-
trales de las variables pulsantes cambia confor-
1
En astronom´ıa, magnitud es la medida del brillo
de una estrella.
me las variaciones de brillo (Cuadro 1). Estos
cambios son debidos al efecto Doppler, mos-
trando que las capas externas de las estrellas
est´an pulsando.(4)
Cuadro 1: Principales caracter´ısticas de las va-
riables pulsantes. P, per´ıodo de pulsa-
ci´on en d´ıas. ∆m, amplitud de pulsa-
ciones en magnitudes.
Variable P Espectro ∆m
Cefeidas 1-135 F-KI <2
RR Lyrae <1 A-F8 <2
Delta Scuti 0.05-7 A-F <1
β Cefeidas 0.1-0.6 B1-B3 >0.3
Mira 80-1000 M-C >2.5
RV Tauri 30-150 G-M <4
Semiregular 30-1000 K-C <4.5
Irregular - K-M <2
El per´ıodo de pulsaci´ on corresponde a una
frecuencia propia de la estrella. Justo como
un diapas´on vibrando con una frecuencia ca-
racter´ıstica cuando se golpea, una estrella tie-
ne una frecuencia fundamental de vibraci´on.
Adem´as de la frecuencia fundamental otras
frecuencias, sobretonos, son posibles. La varia-
ci´on de brillo observado puede ser entendida
como una superposici´on de todos estos tonos
de vibraci´ on. La principal causa de la variaci´ on
de la luz es la variaci´on per´ıodica de la tem-
peratura superficial. La luminosidad
2
de una
estrella depende sensiblemente de su tempera-
tura efectiva, L ∝ T
4
e
. Entonces un peque˜ no
cambio en la temperatura efectiva lleva a una
gran variaci´on de su brillo.(4)
IV. Astrosismolog´ıa: Teor´ıa de las os-
cilaciones estelares
Cuando se perturba un sistema en equili-
brio su respuesta suele ser vibratoria en forma
de peque˜ nas oscilaciones alrededor de dicho
equilibrio. Estas vibraciones, si son estaciona-
rias, se suelen llamar modos propios de osci-
laci´on porque sus frecuencias determinan la
estructura f´ısica del sistema que las soporta.
La astrosismolog´ıa es la disciplina que trata
2
En astronom´ıa, la luminosidad es la potencia (can-
tidad de energ´ıa por unidad de tiempo) emitida en
todas direcciones por un cuerpo celeste.
43
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
de obtener informaci´on del interior estelar a
trav´es del estudio de los modos propios de os-
cilaci´ on presentes en las estrellas pulsantes.(5)
Las oscilaciones estelares corresponden a on-
das estacionarias que se propagan dentro de la
estrella atrav´es de cavidades resonantes que al
verse afectadas por cambios locales de presi´ on,
densidad, temperatura y composici´ on qu´ımica,
nos permiten inferir sobre las condiciones f´ısi-
cas que imperan en el interior estelar.
Las oscilaciones estelares van a depender de la
fuerza recuperadora que haga que el sistema
retorne a la posici´on de equilibrio hidrost´ati-
co. Las dos fuerzas principales que intervienen
en la respuesta oscilatoria de las estrellas pul-
santes son las derivadas de la presi´on y de la
gravitaci´ on. Cuando la presi´ on act´ ua como fuer-
za restauradora se habla de modos ac´ usticos
o modos p. En caso contrario, cuando la gra-
vedad es la fuerza recuperadora, nos referimos
a modos gravitatorios o modos g. Cada
modo de oscilaci´ on estar´ a caracterizado por su
per´ıodo, o por su frecuencia, y por una terna
de valores (n, l, m) que resultan de la distribu-
ci´ on espacial del modo en la estrella la cual se
describe a trav´es de arm´onicos esf´ericos.(5)
Para obtener informaci´on sobre la estructu-
ra estelar a partir de los modos de oscilaciones
se requieren tres etapas principalmente:
1. Detecci´ on de un gran n´ umero de frecuen-
cias de pulsaci´on con gran precisi´on,
2. Identificaci´ on de los modos de oscilaci´ on,
es decir asignarle los valores correctos de
n, l y m;
3. Determinaci´ on precisa de los par´ ametros
f´ısicos de las estrellas objetivo que permi-
tan construir modelos de estructura este-
lar en equilibrio realistas a partir de los
cuales se calculan las frecuencias te´ oricas
que al final se comparan con las observa-
ciones.
Dado que la resoluci´on espectral en los espec-
tros de amplitudes depende inversamente del
tiempo de obervaci´on T : ∆ν ∼ 1/T, la detec-
ci´on de las frecuencias de oscilaci´on con alta
precisi´on requiere una cobertura observacio-
nal lo m´as amplia posible que permita conse-
guir series temporales largas y pr´acticamente
ininterrumpidas.(5)
Figura 3: La identificaci´ on correcta de los modos
es una de las tareas principales de la
astrosismolog´ıa.
III. Estrellas Pulsantes Tipo
Delta Scuti (δ Sct)
Las estrellas tipo δ Scuti son variables pul-
santes localizadas en la parte baja de la fran-
ja de inestabilidad de las Cefeidas, donde la
secuencia principal intercepta a la franja de
inestabilidad o abandonando la franja de ines-
tabilidad hacia la rama de subgigantes.(6)
Son estrellas con tipo espectral entre A2-F5,
clase de luminosidad entre III-V, tienen una
masa entre 1.5 y 2.5 M

3
, una temperatura
efectiva entre 6500 y 8000 K. Las estrellas ti-
po δ Scuti presentan per´ıodos de oscilaci´on
t´ıpicos entre 30 minutos y 5 horas. El inter´es
general por las estrellas δ Scuti radica en que
presentan una transici´on entre las Cefeidas y
3
M

: Masa solar. M

= 1.989x10
30
kg(4)
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
el gran oceano de pulsadores no radiales
4
que
se encuentran en la parte baja de la franja de
inestabilidad en el diagrama HR
5
.(6)
Figura 4: Diagrama H-R de estrel las pulsantes.
La mayor´ıa de los modos de pulsaci´ on pre-
sentes en las δ Scuti tienen amplitudes mayo-
res a 1 mmag, lo cual hace posible el estudio
de los mismos fotom´etricamente desde tierra.
Adem´as, la posici´on de las mismas en o lige-
ramente por encima de la secuencia principal,
permite una comparaci´ on astrosismol´ ogica en-
tre los modos observacionales y los te´oricos
obtenidos de modelos estelares en una regi´on
donde la estructura estelar se considera relati-
vamente conocida. Por otro lado, al ser estrellas
en un estado evolutivo muy temprano en el que
comienzan a abandonar la secuencia principal
quemando hidr´ogeno en un n´ ucleo convectivo
mediante el ciclo CNO o empezando a quemar-
lo en capa antes de entrar plenamente en la fase
de subgigante no presentan peculiaridades co-
mo campos magn´eticos intensos o abundancias
qu´ımicas anormales(6).
4
Las estrellas variables presentan dos tipos de pul-
saciones. Si ocurre sim´etricamente en toda la superficie
estelar de forma que la estrella conserva su forma esf´eri-
ca, se dice que realiza una Pulsaci´on radial; y si sus
pulsaciones son de tal manera que se producen ondas
en todas las direcciones de la superficie estelar dan-
do lugar a m´ ultiples per´ıodos y modelos complejos de
oscilaci´on, realiza una Pulsaci´on no radial (7)
5
El diagrama de Hertzsprung-Russell
(com´ unmente abreviado como diagrama H-R)
muestra el resultado de numerosas observaciones sobre
la relaci´on existente entre la magnitud absoluta de
una estrella y tipo espectral (clasificaci´on estelar por
su color y temperatura).(8)
IV. Procedimiento
Experimental
I. Observaci´ on y reducci´ on de los datos
Las im´agenes CCD analizadas fueron ob-
tenidas durante 5 noches de observaci´on en
noviembre de 2008 para la estrella pulsante ti-
po δ Scuti V650 Tauri, en la Estaci´ on de Xing
Long en China, con un telescopio 60-cm de
diametro. Se utiliz´o un filtro V de Johnson.
El proceso de reducci´ on de las im´ agenes CCD,
se hace con el objetivo de remover las con-
tribuciones no deseadas que contaminan las
mediciones. Estas contribuciones, se suman de
manera intr´ınseca en el preciso momento de
la adquisici´on de los datos y provienen de di-
ferentes or´ıgenes, formando el llamado ruido,
que est´a presente en cualquier medici´on.
Estas contribuciones indeseables podemos se-
parlas en tres tipos: (a) ruido de lectura, (b)
se˜ nal t´ermica y (c) variaciones de sensibilidad
del propio detector. Para remover estos de-
fectos no deseados, se emplean im´agenes de
calibraci´ on Bias, conteniendo el patr´ on de rui-
do generado al momento de la lectura del chip;
Darks, con el valor de la se˜ nal t´ermica; y por
´ ultimo las im´agenes Flats para la correcci´on
de la sensibilidad en la superficie del detector.
La reducci´on b´asicamente consta en la sus-
tracci´on del valor de la imagen Bias en todas
las im´ agenes, sustracci´ on de las im´ agenes Dark
para remover la corriente oscura, si existe tal y
por ´ ultimo, dividir entre una imagen Flat o la
respuesta del detector a una fuente uniforme.
Por razones estad´ısticas, es mejor considerar un
ensamble de im´ agenes de calibraci´on, de cada
tipo y combinados de manera espec´ıfica para
obtener el valor mas fiel a utilizar en las ope-
raciones. Esto es, una combinaci´on de im´age-
nes Bias, llamada a veces Master Bias, una
combinaci´ on de im´ agenes Dark como Master
Dark y una ´ ultima combinaci´on de im´agenes
Flat tambi´en como Master Flat.
Para la reducci´ on de las im´ agenes se us´ o C-
Munipack-2.0, un paquete de software desti-
nado a la observaci´ on de estrellas variables. La
Figura 5 muestra un ejemplo de los resultados
obtenidos con est´a herramienta.
45
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Cuadro 2: Par´ ametros de V650 Tauri y las estrel las de comparaci´on usadas.
Estrella Ascensi´on Recta Declinaci´on Tipo Espectral m
V
V650 Tau 03 47 26 +23 40 42 A3V 7.79
HD 23654 03 47 36 +23 36 32 K0D 7.78
HD 23609 03 47 17 +23 43 36 F5D 6.97
HD 23632 03 47 20 +23 48 12 A1V 7.02
II. Fotometr´ıa diferencial
Para determinar la variabilidad de la estre-
lla problema se debe obtener su curva de luz
usando fotometr´ıa diferencial, la cual se ba-
sa en el uso de, al menos, dos estrellas distintas:
una que se denomina estrella de calibraci´on y
otra que se llama estrella de chequeo; ambas
estrellas han de ser astros de brillo y color bien
determinados en alg´ un sistema fotom´etrico con
la particularidad de no ser variables.
La t´ecnica es muy sencilla: con cualquier fot´ ome-
tro (fotoel´ectrico o CCD) se determina qu´e di-
ferencia de magnitud existe entre la estrella de
calibraci´on y la de chequeo con respecto a la
variable, el unico astro que ha de cambiar de
brillo con el tiempo. Al representar la magni-
tud obtenida en funci´ on del tiempo (Curva de
luz diferencial) se comprueba que la estrella
variable cambia de brillo de modo regular con
un cierto per´ıodo, mayor o menor en funci´on
del tipo.
Figura 5: Imagen de campo reducida
Figura 6: Curva de luz diferencial.
Siempre usando C-Munipack-2.0 se obtu-
vieron curvas de luz diferenciales, tomando tres
estrellas diferentes de comparaci´ on. El Cuadro
2 muestra los par´ametros f´ısicos de estas es-
trellas y en la Figura 6 se muestra una de las
curvas de luz diferenciales obtenidas. Esta cur-
va de luz solo muestra un d´ıa de observaci´on,
el procedimiento final es obtener una curva de
luz generalizada, de todos los d´ıas observados,
con cada estrella de comparaci´on (tres curvas
de luz).
III. An´ alisis peri´ odico
Para el an´ alisis peri´ odico se utiliz´ o el paque-
te Period04(9), un programa especialmente
dedicado al an´alisis estad´ıstico de grandes se-
ries de tiempo astron´ omico. El programa ofrece
herramientas para extraer frecuencias indivi-
duales del contenido multiperi´odico de series
temporales.
El an´alisis multi-peri´odico se realiz´o por
medio de un m´etodo de Fourier est´andar y
ajuste de m´ınimos cuadrados, usando la f´ ormu-
la de ajuste est´andar (1). Una Transformada
Discreta de Fourier produce el pico m´as alto
en el espectro de frecuencias, el cual puede ser
identificado como una frecuencia de pulsaci´ on.
La figura 7 muestra uno de los espectros de
46
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ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
Cuadro 3: Frecuencias detectadas en el an´ alisis de las curvas de luz diferenciales y la comparaci´ on con
los resultados obtenidos por Kim & Lee (3).
V650 Tau-Comp. 1 V650 Tau-Comp. 2 V650 Tau-Comp. 3 Kim & Lee
f(µHz) A(mmag) f(µHz) A(mmag) f(µHz) A(mmag) f(µHz) A(mmag)
377.6 5.785 377.6 6.019 377.5 5.810 377.7 3.72
197.4 2.451 197.2 2.371 23.50 2.361 197.3 2.61
411.8 2.194 411.8 2.397 197.2 2.614 292.8 1.67
23.85 2.358 22.32 1.588 213.5 1.377 333.0 1.34
amplitudes encontrado.
f(t) = Z +

i
A
i
sin(2π(Ω
i
t +Φ
i
)) (1)
Figura 7: Espectro de amplitudes
V. Resultados y discusi´ on
Luego de reducir las im´ agenes de las cinco
noches de observaci´on, se hizo la fotometr´ıa
diferencial usando cada una de las tres estre-
llas de comparaci´on (Cuadro 2 y Figura 5).
Uniendo las cinco noches de observaci´on, se
obtienen tres curvas de luz diferenciales (una
con cada estrella de comparaci´on) a las que
se les hace un an´alisis peri´odico para obte-
ner las frecuencias de los pulsos. Los resulta-
dos se enlistan en el Cuadro 3. Se detectaron
con precisi´on tres frecuencias principales de
pulsaci´on f
1
= 377.6µHz, f
2
= 197.2µHz y
f
3
= 411.7µHz
Es importante se˜ nalar que al momento de reali-
zar el an´ alisis peri´ odico se encuentran m´ ultiples
frecuencias, sin embargo no todas son ocasio-
nadas por pulsaciones intr´ınsecas a la estrella.
Para decidir cu´ al de los picos detectados en el
espectro de amplitudes puede ser considerado
como algo intr´ınseco a la estrella se sigue el
criterio de Breger(10), qui´en demostr´o que la
relaci´ on se˜ nal-ruido (en amplitud) debe ser de
al menos 4 con el fin de garantizar que la fre-
cuencia extra´ıda es significativa.(1).
Para valorar los alcances de este trabajo, fue
comparado con resultados obtenidos anterior-
mente. En 1996, Kim and Lee(3) encontraron
cinco frecuencias para V650 Tauri que se mues-
tran en el Cuadro 3.
Podemos notar que se han logrado replicar
las dos frecuencias m´as altas, aunque con un
diferencia sustancial entre la amplitud para el
caso de f = 377.7µHz entre los dos estudios.
Esto puede implicar un cambio de amplitud
en estos a˜ nos. Comportamientos similares de
variaciones en amplitudes, ya han sido observa-
dos en otras estrellas δ Scuti por Breger y otros
autores. Una de las causas m´ as notables de este
comportamiento, es debido a la evoluci´on de
la estrella en el diagrama HR. Primero, esto
podr´ıa resultar de la transferencia de energ´ıa
entre los modos de pulsaci´on. Segundo, este
fen´ omeno podr´ıa ser causado por la falta de co-
bertura de nuestras mediciones. Una campa˜ na
observacional multisitio podr´ıa mejorar estos
resultados y aumentar el nivel de confianza.
En siguiente paso de esta investigaci´ on, ser´ a cons-
truir modelos s´ısmicos sencillos para obtener
informaci´on sobre el estado evolutivo de la
estrella (es decir, su masa, radio, edad, metali-
cidad, etc.) tratando de reproducir las frecuen-
cias observacionales.
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REVISTA DE LA ESCUELA DE F
´
ISICA, UNAH • Diciembre 2013 • Vol. I, No. 1
VI. Agradecimientos
El presente trabajo fue producto de la inves-
tigaci´on desarrollada para completar el curso
de Seminario de Investigaci´ on de la Carrera de
F´ısica (UNAH). Mis agradecimientos para el
Dr. Lester Fox Machado, astr´ onomo de soporte
del Observatorio de San Pedro M´ artir en Baja
California (M´exico), qui´en me asesor´ o durante
el desarrollo de este trabajo y me facilit´o los
datos usados.
Referencias
[1] Fox, Michel and Zurita, “Asteroseismo-
logy of delta scuti star v650 tauri,” Rev-
MexAA, vol. 40, pp. 237–238, 2011.
[2] M. Breger, “Pulsating variables in the
pleiades cluster,” ApJ, vol. 176, pp. 367–
371, 1972.
[3] Kim and Lee, “Ccd photometry of a δ scu-
ti variable in an open cluster: V650 tau in
the pleiades,” Astronomy and Astrophy-
sics, vol. 310, pp. 831–836, 1996.
[4] O. P. D. Karttunen, Kroger, Fundamental
Astronomy. Springer, 5 ed., 2006.
[5] C.-D. Aerts, Asteroseismology. Springer,
2010.
[6] M. Breger, “Delta scuti and related stars,”
vol. 210, 2000.
[7] http://es.wikipedia.org/wiki/Estrel la varia
ble pulsante.
[8] http://es.wikipedia.org/wiki/Diagrama de
Hertzsprung–Russell.
[9] P. Lenz and M. Breger, “Period04 user gui-
de,” Comm. in Asteroseismology, vol. 146,
p. 53, 2005.
[10] M. Breger, “Nonradial pulsation of the
delta-scuti star bu-cancri in the praese-
pe cluster,” Astronomy and Astrophysics,
vol. 271, pp. 482–486, 1993.
48
La Escuela de Física de la
Universidad Nacional Autónoma
de Honduras
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ÍNDICE
Índice del Vol I, Nº 1 de la Revista de la Escuela de Física
Historia del bosón de Higgs - Bryan Larios
Editorial - Alejandro Galo Roldán
Algunas Soluciones para las ecuaciones de Campo
de La Cosmología Estándar - Javier Villanueva
Absorción de radiación en átomos y su aplicación en la
experimentación - Roberto Mejia
Ecuaciones de transporte para un gas diluido
- Cristian Ordóñez
Niveles de intensidad de Instrumentos musicales
- José Reyes
Análisis de la periodicidad de la estrella pulsante
tipo Delta Scuti V650 Tauri - Marlon Interiano
Pág. 1
Pág. 3
Pág. 10
Pág. 18
Pág. 29
Pág. 38
Pág. 42