Jesús Martín-Barbero Ilustraciones de Eulalia de Valdenebro

«La memoria es un proceso abierto de reinterpretación del pasado que deshace y rehace sus nudos para que se ensayen de nuevo sucesos y comprensiones. Pero ¿a qué lengua recurrir para que el reclamo del pasado sea moralmente atendido como parte de la narrativa social vigente, si los medios de masas sólo administran la "pobreza de e periencia" !". #en$amin% de una actualidad tecnológica sin piedad ni compasión hacia la &ragilidad de los restos de la memoria herida'(.

—)elly *ichard El tema es estratégico para el momento que vive el país, a la vez que nos permite retomar una de las reflexiones más fecundas de los países del sur en los últimos a os, la de las relaciones entre memoria y olvido en tiempos de guerra, ! el papel de los medios en los modos de recordar y olvidar " #e a$í las dos partes de este texto% una primera sobre la principal tarea que la sensibilidad fin de siglo parece $aberles encomendado a los medios masivos% &abricar presente& ! una segunda sobre las parado'as que produce la guerra en las relaciones del recordar con el olvidar. 1. Un siglo que perdió la memoria #edicados a fabricar presente, los medios masivos nos constru!en un presente autista, esto es que cree poder bastarse a sí mismo" ()ué significa esto* En primer lugar, que los medios están contribu!endo a un debilitamiento del pasado, de la conciencia $ist+rica, pues al referirse al pasado, a la $istoria, casi siempre lo descontextualizan, reduciéndolo a una cita, ! a una cita que no es más que un adorno para colorear el presente con lo que alguien $a llamado ,las modas de la nostalgia-" El pasado de'a de ser entonces parte de la memoria, de la $istoria, ! se convierte en ingrediente del pastiche, esa operaci+n que nos permite mezclar los $ec$os, las sensibilidades ! estilos, los textos de cualquier época aisladamente, sin la menor articulaci+n con los contextos ! movimientos de fondo de esa época" . un pasado así no puede iluminar el presente, ni relativizarlo, !a que no nos permite tomar distancia de lo que estamos viviendo en lo inmediato, contribu!endo así a hundirnos en un presente sin fondo, sin piso ! sin $orizonte" /os medios están así reforzando — no creando, pues los medios s+lo catalizan, refuerzan ! alargan las tendencias que vienen de los movimientos de lo social— la sensaci+n postmoderna de la muerte de las ideologías ! sobre todo de las utopías, porque ambas se $allan ligadas a otra temporalidad más larga, $o! emborronada por la pérdida de aquella relaci+n con el pasado que nos proporciona la conciencia $ist+rica" /a fabricaci+n de presente implica también una profunda ausencia de &uturo. 0atalizando la sensaci+n de ,estar de vuelta- de las grandes utopías, los

que es el de los eternos retornos. a ade /ec$ner. ponerlos en contexto. ! en el que el único futuro posible es entonces el que viene del . pues mientras la prensa —alguna prensa. e impidiéndonos por tanto establecer verdaderas relaciones entre ellos" . posibilitadas por las tecnologías audiovisuales ! telemáticas. sino que. en una sucesión de sucesos —valga lo que $a! de redundancia como síntoma del autismo de que $ablaba antes— en la que cada acontecimiento acaba borrando al anterior. la radio ! especialmente la televisi+n traba'an sobre la simultaneidad de tiempos ! la instantaneidad de la in&ormación que. al menos — intenta aún enlazar los $ec$os.el mesianismo es la otra cara del ensimismamiento de esta época. así. algunos individuos se pro!ectan pero las colectividades no tienen d+nde asir los pro!ectos" . como dice el polit+logo c$ileno 1orbert /ec$ner. esto es. a toda velocidad—. pues en la .no alcanza a cua'ar en duraci+n-" En lugar de traba'ar los acontecimientos como algo que sucede en un tiempo largo o por lo menos mediano. ! de la que empezaron a $ablar Eco ! sus amigos al comienzo de los a os setenta" 5n siglo que parecía $ec$o de revoluciones —sociales. se nos $ace imposible construir pro!ectos% .2a! pro!ecciones pero no pro!ectos-. culturales — termina dominado por las religiones.más allá-.medios se $an constituido en un dispositivo fundamental de instalaci+n en un presente continuo. sin un mínimo $orizonte de futuro no $a! posibilidad de pensar cambios. es la que le exige a la radio o a la televisi+n cortar cualquier programa para conectarnos con el presente de lo que est+ pasando .61" /ec$ner7" 4$í está el reflotamiento descolorido pero operante de los caudillos ! los pseupopulismos" 8ste es la primera clave% los medios no nos están a!udando a anclar en la $istoria lo que nos pasa. más larga ! general. entre suceso ! noticia. pues se trata de un presente que no tiene reposo sino que pasa ! pasa. de impotencia que la ausencia de futuro introduce en la sensibilidad fin de siglo" 4sistimos a una forma de regresión que nos saca de la $istoria ! nos devuelve al tiempo del mito. $ilarlos. exigiendo también que el tiempo en pantalla de cualquier acontecimiento sea también instantáneo ! equivalente% 9tanto dura una masacre de campesinos como un suceso de farándula. no un futuro a construir por los $ombres en la $istoria sino un futuro a esperar que nos llegue de otra parte" Es de eso de lo que $abla el retorno de las religiones. en modo de ver ! de narrar" /os medios audiovisuales aplastan la temporalidad sobre la instantaneidad% a lo que $o! llaman los medios actualidad es la toma en directo o sus equivalentes" . se $an convertido en perspectiva. . disolviéndolo. los medios los presentan sin ninguna relaci+n entre ellos. atenci+n a ese verbo pasar. los medios debilitan el pasado ! dilu!en la necesidad de futuro" 0laro que $a! muc$o por matizar. en una secuencia de acontecimientos que. para desde allí dibu'ar algún futuro. esa simultaneidad entre acontecimiento e imagen. los mesías ! los salvadores% . $aciendo entonces que la sociedad patine sobre una sensaci+n de sinsalida" 3i la desesperanza de nuestra gente 'oven es tan $onda es porque en ella se mixturan los fracasos del país por cambiar con esa sensaci+n. de los orientalismos nueva era ! los fundamentalismos de toda la!a" Es la nueva edad media que atisbaron. en con'unto.

todo volvía a durar igual pues todo acab+ resultando equivalente% la masacre de @itú ! el vestido que le $izo Aarraza a la reina. !a que uno de los ma!ores logros del desarrollo tecnol+gico. después el día. según la cual su costo en tiempo implica que la informaci+n —como la actualidad— dure cada vez menos" 2asta $ace un siglo . el tiempo condiciona la informaci+n moldeando su elaboraci+n" (0+mo se elabora $o! la informaci+n de los noticieros. a partir de la fibra +ptica. El noticiero debe tener.con un comercial que $acía ?arcía @árquez. pero después la duraci+n se fue acortando. no acumulativa sino conflictiva. el análisis ! la argumentaci+n son muc$o menos importantes que el monta'e de efectos con el . articulada sobre los tiempos largos de la $istoria ! pre ada de sentido. estrec$ando. porque la investigaci+n. lo que implica una perversi+n radical% 9todo vale igual en un noticiero: 1ada merece durar más" <ecuerdo que )4> .0olombia va a de'ar de mirarse al ombligo-" . ambos tuvieron derec$o al mismo tiempo" Estamos ante unos noticieros en los que. ! nos volvimos a encontrar que. cultural" Esto. más comprimido. al valer todo igual. transformando el costo del tiempo en el medio — televisi+n o radio— en el condicionante decisorio de la estructura de los noticieros. ! $acer circular. la memoria instrumental ! operativa" El tiempo=de=los=medios comprime la informaci+n. así fue durante unas pocas semanas. significa que la que a$ora vale !a no es la de . especialmente —pero no s+lo— en la televisi+n* 0omo un reality sho-. quizá sea al revés% lo actual es el instante que la cámara convierte en suceso" (0+mo diferenciarlos* Vivimos así inmersos en un presente cada vez más delgado o. como en los demás. pues en ellas no caben. ante todo. ritmo. la memoria cultural. ! a$ora lo actual es el instante —incesantemente repetido— en que coinciden el suceso ! la cámara o el micr+fono" . s+lo caben su gesto —o me'or su mueca— ! su morbo" En segundo lugar. la única clave de organizaci+n narrativa es el ritmo. política.los vie'os de la tribu-. pues de lo que se trata es de meter.economía del tiempo de la televisi+n valen lo mismo: Extra a economía la de la informaci+n en radio o televisi+n. como dirían los tecn+logos. es la compresión 69no confundir con comprensión:7. !a que el ritmo visual importa muc$o más que la espesa ! cruda realidad del país" En la informaci+n de televisi+n no $a! tiempo para la incertidumbre que vivimos ni para la comple'idad de las violencias que sufrimos. como un espectáculo" #e a$í que !a no $a!a tiempo para la investigaci+n. pues nombraba lo que permanencia vigente durante a os. en el mínimo de espesor material" <esulta bien sintomático que lo que pasa en el plano tecnol+gico de la informaci+n —la compresi+n posibilitando unos computadores a la vez más peque os ! con ma!or capacidad de almacenamiento a partir de unos c$ips cada vez más diminutos ! potentes— nos esté dando la pauta a la $ora de configurar los criterios con que valoramos la informaci+n social. ni para el análisis.lo actual. dándoles a ciertas noticias internacionales $asta diez minutos. lo cual era absolutamente escandaloso en este país& pero mu! pronto eso se acab+. trasladado al campo de la memoria. en el que decía% . sino la que cabe en el computador.se medía en tiempos largos. la condiciona ! la moldea de dos maneras" >rimero. ! acab+ dándose como e'e la semana. ni para la documentaci+n.naci+. el máximo de informaci+n en el mínimo de espacio.

muc$ísimo más que del país" En eso se traduce la tan cacareada competitividad ! sus falsas promesas de diversidad" 0on la privatizaci+n iban a llegarnos al fin la diversidad ! el pluralismo. de seguirlos. Recordar/ol idar! las parado"as de la guerra 3in memoria. no $a! futuro. de mantenerlos en el aire. los desaparecidos ! las madres. el modo como los medios recuerdan en este país produce eso% un relato que funcionaliza la tragedia de las víctimas a los intereses del tiempo rentable. en gran parte. de acompa ar los procesos. que perversamente condiciona la informaci+n. la transformaci+n de la actualidad en desmemoria.que se constru!e la simultaneidad del $ec$o ! la noticia.de los canales privados no s+lo no $an traído nada nuevo sino que $an redoblado la autopropaganda% de lo que más $ablan los noticieros $o! es de sí mismos. un robo" 0reo que. en algún momento. los . pues en la . una mínima capacidad de desenredar los conflictos. ! el que no recuerda está condenado a la repetici+n" >ero. su lenta resoluci+n ! la débil temporalidad. ! la fragmentaci+n de la informaci+n" Es decir. lo único contra lo que tuvieran que luc$ar los medios fueran el tedio ! el estrés ! su única arma fueran el ritmo ! el espectáculo visual" Esto lleva a ?ermán <e! a recoger los $ilos que. ! $ace una observaci+n que me parece clave% el contraste entre la larga duraci+n del conflicto. por tanto. . puesto que el tipo de temporalidad que producen los $a convertido en dispositivos de borramiento de la memoria !. la entrevista en directo" /o que se elabora durante la preparaci+n del noticiero no es su documentaci+n ! análisis sino su teatralidad. de desinformaci+n" . rápida ! fragmentada que el ritmo de la espectacularizaci+n impuso a las noticias" 0omo si. permitieron a la informaci+n convertirse en relato. su experiencia ! su dolor. pero lo único que $emos recibido $asta a$ora es más de lo mismo ! más barato" En resumen. se $alla la publicidad. romper con la compulsi+n ! la fragmentaci+n para darse un mínimo de tiempo. pocas. de mantenerlos vivos en la conciencia ! la memoria de la gente" 2. en pantalla. (quién es el que recuerda* ()ué memoria es la activada* (/a memoria de quién* /a c$ilena 1ell! <ic$ard nos alerta sobre el $ec$o de que muc$a de la memoria recobrada es una traici+n a la $istoria. un actor de la paz. ?ermán <e! analiza el papel de los medios en el largo conflicto de /as #elicias. la tremenda parado'a entre la lentitud. las enormes dificultades que enredaronBalargaron ese conflicto. ! la versi+n light. la conversi+n de la memoria en rentabilidad informativa. (c+mo ser ciudadanos $o! sin informaci+n* En su libro #alsas y medusas. los medios son $o! un actor fundamental de lo que está pasando en el país" 3on sin duda un actor de la guerra ! a veces.isibilidad in&ormativa y narrativas pol/ticas. ! en especial la autopublicidad del noticiero" #esgraciadamente.nuevos noticieros. en este fin de siglo. esa peque a obra de teatro que $a! que montar cada noc$e para que la gente no se pase a otro canal" 4nudada a un tiempo. en el neutro ! bastardo relato de la actualidad. esa memoria se convierte en un secuestro. el de los secuestrados. pues cuando se somete la memoria de las víctimas a la $umillaci+n de ver narrado su pasado.

enmudecidas. difuso. funcionalizado. una política informacional. salvo algunos pocos que aún son capaces de acompa arlas de cuando en cuando" Evidentemente. continuamente devaluada por los medios.dramaticen. lacerante. ! condenada al flu'o invisibilizador de los sucesos" . en las postdictaduras del 0ono 3ur. la memoria de los desaparecidos es confundida diariamente con la cotidiana demanda colectiva de morbo. sino como discurso neutro.vie'as que no son capaces de olvidar-" 4$í emerge el conflicto de memorias. esto es. sin legitimidad. por cada memoria legitimada $a! montones de memorias excluidas" /as madres de la >laza de @a!o son una memoria reprimida.significa que por cada memoria activada $a! otras reprimidas. que apacigCe.$a! que saber vivir con el conflicto-.$ec$os fuertes-. lo que constitu!e la etapa superior del olvido" . ! cuando convierte la memoria en actualidad lo que resulta es una traici+n a aquellos en nombre de los cuales se dice $acer memoria" #e esta manera. pero en falso& una cicatrizaci+n en falso" 4lgo de lo más $ondo ! decisivo que nos leg+ la pedagogía de Estanislao Duleta es que . lo que encontramos en los medios es un recuerdo neutro o revanc$ista% en ambos casos se trata de un recuerdo instrumental. a terminar de enterrarlos" /a memoria está $ec$a de una temporalidad inconclusa. $artos de esas . ! por otra a la escena de los insepultos. conflictiva.actualidad no cabe la memoria. no escrita en ningún manual de redacci+n o de partido. pues remite por una parte a los miles de rostros reclamados desde las fotos que invocan a los desaparecidos.ese discurso" 1o $a! memoria sin conflicto. indiferente. la memoria es tensi+n irresuelta entre recuerdo ! olvido. desactivadas. que cierre la $erida. parece sin embargo regular la forma como el recuerdo debe circular para que no ofenda a nadie. porque nunca $a! una sola memoria& siempre existe una multiplicidad de ellas en luc$a" 0on todo. la actualidad no la soporta. la memoria de las abuelas de la plaza de ma!o es mu! distinta de la que $an $ec$o muc$os de los partidos políticos en 4rgentina" Incluso la ma!oría de los intelectuales están $artos de las madres de la >laza de @a!o. por más gestos dramáticos que adornen ! . no como memoria viva.1o $a! memoria sin conflicto. la inmensa ma!oría de la memoria de que dan cuenta los medios es de consenso. activadora del pasado ! reservaBsemilla de . de . (memoria de quién* —nos preguntábamos—" ()uién $ace $o! memoria* En realidad son mu! diversos los modos de recordar. mientras lo que los medios buscan es la cuadratura del círculo% una memoria que suprima el conflicto. ! no $a! posibilidad de un discurso que recuerde de verdad sin que la palabra guarde cicatrices" /o que $o! abundan son modos de recuerdo que acaban siendo una manera de borrar el pasado. pues más democrático que reprimirlo o suprimirlo es descifrarlo en lo que tiene de dinámica social ! dimensi+n constitutiva del convivir colectivo" Erente a eso. de tornarlo borroso. incapaz de $acer memoria ! de olvidar" 0omo nos ense an algunos textos que se $acen cargo de las vicisitudes de la memoria. que no nos perturbe. que es el correlato de una memoria activa. de los que no $an acabado de morir porque a sus familiares ! amigos se les $a negado el derec$o al duelo. indoloro" .

reabrir las $eridas-. ! que nos impide comprender los sentidos de las violencias que nos rompen* Investigar la densidad simb+lica de nuestros olvidos equivale a darnos la posibilidad de mirarnos unos a otros. o sea lo que desaparece en lo que vemos" #ice textualmente% . con lo desaparecido. precisamente por el desproporcionado peso social ! político que $a cobrado la televisi+n en 0olombia" Erente al gesto grandilocuente de tantos intelectuales que $an $ec$o de la televisi+n el c$ivo expiatorio de nuestra degradaci+n moral ! cultural. esa memoria s+lo emerge al desplegar los tiempos contenidos. abren el campo a una experiencia de espectralidad en la que la imagen !a no es visible ni invisible" . a los desaparecidos. moralistamente condenado por una posici+n seudoconciliatoria. nos pueden explotar en las manos cualquier día. con lo cual no se trata del . sin su referencia a los muertos. de entrelazar memorias de modo que podamos descubrir las trampas patrioteras que nos tiende la memoria oficial ! $acer estallar la enga osa neutralidad con que nos adormecen los medios" En los últimos a os el fil+sofo F" #errida $a traba'ado las relaciones entre imagen ! espectros. sino de desmontar la farsa ! falsa explicaci+n con que se recubri+ lo que dolía sin que se curara en realidad" En segundo término. como la encontramos tantas veces en este país. de las madres que gritan por sus $i'os. creo que en este país es clave que miremos la televisi+n para que cada vez que veamos las imágenes de los muertos. pero la generosidad del olvidar s+lo es posible después de recordar" >or eso $a! que poner la memoria a traba'ar.El desarrollo de las tecnologías de comunicaci+n abre $o! el espacio a una realidad espectral" 0reo que las nuevas tecnologías. se pregunta Aeatriz 3arlo" >regunta que aplicada a 0olombia podría traducirse así% (de qué se olvida el país en eso que recuerda. neutralizados por los medios" Existen muc$as cosas que necesitamos olvidar para poder convivir. a las víctimas. al menos en dos oficios o tareas" En primer lugar. reprimidos. des=$acer aquellas cicatrices que cubrieron las $eridas sin curarlas" 3i las bombas perdidas u ocultas no son des0cubiertas y des0amordazadas. en lugar de ale'ar el fantasma —tal como se piensa que la ciencia expulsa la fantasía—. la memoria evocativa o celebratoria no es la que más necesitamos $o!. todo esto ocurre a través de una experiencia de duelo. tanto en lo que ellos contienen de razones de nuestras violencias como de motivos de nuestras esperanzas" .(4 costa de qué olvidos recordamos*-. que siempre anillé a la espectralidad en la que nos enfrentamos con la $uella. porque no es la memoria del pasado sino la memoria de que estamos hechos la que puede a!udarnos a comprender la densidad simb+lica de nuestros olvidos. que estructuran $o! nuestro imaginario social" #errida nos da a$í una clave preciosa para comprender en profundidad la relaci+n de la televisi+n con este roto ! atormentado país. con la no presencia" /os medios —! éste es el segundo oficio que el fin de siglo parece otorgarles— son máquinas de producci+n de espectros" 1o $a! sociedad que se pueda comprender $o! sin esa espectralidad de los medios de comunicaci+n. comprendamos que en la secreta relaci+n entre imagen ! desaparici+n se está 'ugando la posibilidad del duelo sin el cual . amarrados por la memoria oficial o negados.futuro" 3in embargo.

noviembre de1998 .este país no podrá tener paz. pues la desproporci+n de nuestras violencias quizá sea parad+'icamente proporcional a nuestra incapacidad de duelo% ese tiempo del sentimiento en el que elaboramos las pérdidas ! expiamos nuestros olvidos" Medios para la Paz Tertulia en la Fundación Santillana Bogotá.