CRITICÓN, 81-82, 2001, pp. 331-342.

Estrategias del diálogo en las Novelas ejemplares

Jean-Michel Laspéras
Universidad de Provence, Aix-Marseille I

Como reza el prólogo de las Novelas ejemplares1, la lectura «de todas juntas, como de cada una de por sí» ha de considerarse como clave esencial para cualquier investigación sobre el libro cervantino. Así se revela la extensa variedad de formas que reviste el diálogo y cómo con ciencia acertada pone Cervantes todos los recursos dialógicos al servicio no sólo de la narración sino también de la categoría poética considerada por él como fundamental, el personaje. Llega a comprobar el lector cómo la red dialógica, con sus matices irónicos y dramáticos, alterna con discursos narrativos para agilizarlos y darles vida y cómo, por otra parte, al crear un juego de ecos, enlaza las novelas, las une y las opone en el marco de una estrategia que configura una ejemplaridad siempre cuestionada. No se pretende en el presente trabajo establecer una filiación más o menos directa entre las Novelas ejemplares y los Diálogos de Luciano el Samosata, los Coloquios de Erasmo u obras de Carolo Sigonio o de Bernardo Tasso; sólo daría lugar el estudio a reminiscencias o coincidencias más que a la revelación de una inspiración fácilmente asequible. Si desde otra perspectiva se reflexiona sobre la pertinencia de una tipología o de una topología de las formas dialógicas en las Novelas ejemplares, ambos conceptos revelan sus límites en la medida en que presentan las doce novelas al diálogo en todos sus estados y formas, según la especificidad y la tonalidad del espacio narrativo en que se incluye y que a veces genera. Diversidad y variación que no se encontraban en la novela
1 Citamos por la edición de Harry Sieber, Cervantes, Novelas ejemplares, Madrid, Cátedra, 1980, 2 vols. (Letras Hispánicas, 105-106).

CRITICÓN. Núms. 81-82 (2001). Jean-Michel LASPÉRAS. Estrategias del diálogo en las «N ...

II. 216. 1994.. Como ocurre tantas veces en la obra cervantina. Núms. 81-82. no se ha pronunciado el autor al respecto. La fuerza de la sangre. 4 Respectivamente. a veces hablar o responder. II. Le Tiers Livre exemplaire. saturado de vocablos que remiten a tomas de palabra. Droz. La ilustre fregona. Cipión y Berganza en El coloquio de los perros. pláticas. 79. Droz. sin la presencia de sinónimos o parasinónimos como en la obra de François Rabelais^. pág. Le Dialogue romanesque. circunscribiéndose el primero al empleo de los verbos decir. Estrategias del diálogo en las «N . —Yo soy dése parecer —dijo uno de los bravos.. En Rinconete y Cortadillo. Rinconete y Cortadillo. . I. predicadores4. Rinconete y Cortadillo en la novela epónima. Digo que esta sola razón me convence. Sirva de ejemplo esta página: —¡Alto. Improcedente sería además abordar el tema desde la sola faceta de la semántica y del léxico utilizado y sacar conclusiones de una supuesta «pobreza» del léxico introductor o de la escasez del metalenguaje. resultaría reductor contemplar el estudio de la remodelación y de la diversificación de las formas dialógicas que ostentan las doce novelas buscando las manifestaciones de una reflexión sobre la interlocución y su puesta a prueba en el marco de la ficción narrativa. 2000. 216) Sylvie Durer.. otra reactiva»2. el análisis autoriza a contemplar una vertebración y una aproximación a lo que está en juego en la escritura cervantina y que todos los sobreentendidos del prólogo no contribuyen a definir ni precisar.. 3 2 CRITICÓN. razones..332 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. mientras que. Genève. págs. Si.. En la escena de «intronización» de Rincón y Cortado en la corte de Monipodio alterna un diálogo directo corto de pocas réplicas con otro indirecto de mayor amplitud.. Le Dialogue rabelaisien.. 80. una iniciativa. con palabras muy comedidas. inclinándonos a la invitación prologal del autor. Por otra parte. Genève. la economía de la novela se distribuye entre diálogo y relato. II..2001 corta italiana ni en los albores del género en la España del siglo xvi y de comienzos del XVII. facilitada por la creación de personajes «gemelos» como lo son Andrés y Clemente en La gitanilla. El coloquio de los perros. 227. 79. Su complementariedad no puede sino incidir en una unidad dialogal «compuesta de dos réplicas. dominando a veces el último. págs. no es menester más! —dijo a esta sazón Monipodio—. dejaba esperar el carácter de gemelos de ambos héroes que la novela acudiera mayoritariamente a la interlocución. como en otras novelas ya citadas. Él respondió que . Véronique Zaercher. Jean-Michel LASPÉRAS. consideramos las doce novelas ejemplares en su conjunto y tratamos de entrever una lógica y una estrategia en la economía del diálogo no como forma retórica sino desde la vertiente de los contenidos. 81-82 (2001). 311. En el libro cervantino.. advirtiéndoles . págs. a cada secuencia novelesca corresponde una forma dialógica de contenido y finalidad variables. Style et structure. El celoso extremeño. y el segundo a formas metalingüísticas como soliloquio. (I. 80. las agradecieron mucho. Avendaño y Carriazo en La ilustre fregona. y los demás. 103 et 114. págs. Y a una voz lo confirmaron los presentes.

remite a la vecina del Viejo celoso. señor licenciado Peralta. animado. pág. «la dueña que [Carrizales] llevó consigo» 6 . con las manos. como si fuera acotación. 287-288. cuyo empleo reiterativo ritma una parte del texto. Carrizales no deja a nadie la posibilidad del «turno de palabra». En El celoso extremeño. pág. Jean-Michel LASPÉRAS. en la medida en que un personaje se dirige a otro presente que no contesta y cuya voz sólo existe a través del estilo indirecto que llena los intersticios de la comunicacón entre personajes: Con este pensamiento tornó a anudar razones que los muchos sollozos y suspiros habían interrumpido. la comunicación que se establece entre Leonora y la servidumbre revela cómo se apropia la joven esposa la tonalidad y el léxico de criadas y «dueñas de monjil negro» —«ronca como un animal» (II. (II. cumple con su función tradicional... pág. por tener el mismo nombre. Núms. diciendo. 80) Se defendió con los pies.. 283) El otro se sitúa después del casamiento del alférez con doña Estefanía y se puede emparentar con la tonalidad ya notada en El celoso extremeño. y Leonora se queda muda o casi por el consabido motivo de su desmayo y por su voluntad de difícil aprehensión para nosotros de no disculparse en una de las escasas tomas de palabra del narrador hacia el narratario: Sólo no sé qué fue la causa que Leonora no puso más ahínco en disculparse y dar a entender a su celoso marido cuan limpia y sin ofensa había quedado en aquel suceso. págs.. (II. el diálogo. el cual confirma al otro en su papel de hablante («L'énonciation». en De la subjectivité dans le langage. En el uno. actúa de «regulador» 5 el licenciado Peralta al retomar las palabras del alférez Campuzano: —Bien se acordará vuesa merced.. 186-187). la de dinamizar el relato y presentar la tonalidad del mismo e incluso. pág. (II. (II.EL DIÁLOGO EN LAS NOVELAS EJEMPLARES 333 En estas líneas. Como inversión de las perspectivas dialógicas. Aquí la dimensión entemesil del diálogo se debe primero al estatuto social de los personajes y al tema de la burla. pág. Paris. págs. contribuye a preparar el desenlace y parte de la ejemplaridad de la novela enunciada en las últimas líneas. diciéndole. 135) En El casamiento engañoso. más sencillo. la cual.. lo que la aisla aún más del viejo celoso y justifica a posteriori y de modo simbólico la palabra soliloquio. 6 Novelas ejemplares. 124)—. II. Estrategias del diálogo en las «N . . en el momento del desenlace. 1997.. 81-82 (2001). la distribución del diálogo revela dos procedimientos. de informar del estado anímico de uno o de varios personajes. CRITICÓN. —Bien me acuerdo —respondió Peralta.. Al manifestar el diálogo entre ama y criados su carácter entremesil. con los dientes y con la lengua. 81) 5 Catherine Kerbrat-Orecchioni introduce el concepto de regulador («régulateur»). Armand Colin/Masson. vivo. Quizá sea La fuerza de la sangre la novela ejemplar de un diálogo que se podría calificar de «truncado». rematado por la autorreferencia cervantina de Hortigosa.

. solicitan la participación del lector por las actitudes. desde las más sencillas y directamente funcionales. (pág.. 83) Este mismo relato ofrece ejemplos de inversión de la perspectiva dialógica que se acaba de describir: La respuesta de Rodolfo a las discretas razones de la lastimada Leocadia no fue otra que abrazarla. pero a exclusión de la participación activa de la misma. (pág. tales indicios son la ocasión de un metalenguaje que llena el espacio discursivo. . Núms. la misma novela propone uno de los ejemplos más acabados de diálogo «truncado» en la escena de la famosa «confesión» —en el sentido más extenso de la palabra— de Leocadia en presencia de doña Estefanía.. el robo. Como se ha notado en la literatura crítica relativa a la interlocución. más bien implícitas. el cubrirle los ojos. manteniéndose el vínculo dialógico mediante acotaciones.. 88)7 No contento con mantener y alargar un diálogo «a una voz». y el discurso indirecto se ha de contemplar en su doble vertiente: la de proponer unos espacios de tipo narrativo destinados a aunar a distancia los diálogos y la de acrecentar la tensión dramática por representar implícitamente tales espacios un espectro de potencialidades de un diálogo soterrado a punto de aflorar en cualquier momento. 81-82 (2001). Dirigiéndose a él y diciéndole de tú.... las que confirman inmediatamente lo que el diálogo acaba de proponer.2001 A esto replicó el padre. insertando datos autorreferenciales que aclaran el papel y la semblanza de cada locutor. todas estas notaciones y alternancias participan de la elaboración de la ficción y confirman al lector en la impresión de ser testigo y de ocupar un sitio privilegiado. En presencia. CRITICÓN.. expectativas. hasta otras de más trascendencia en torno a las cuales gira la 7 Los subrayados son nuestros. Por este rápido esbozo. complementando los espacios narrativos. 81-82.. esperó todas las que quiso decirle. otras. el relato va a abrir otro. ya que el parlamento iniciado por Leocadia alterna con una fase de discurso indirecto. el traerla a aquel aposento.334 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. 81) En su parte nuclear. Las unas son explícitas: «Admirada y suspensa estaba doña Estefanía escuchando las razones de Leocadia. Jean-Michel LASPÉRAS. de la misma índole. con la figura del crucifijo esta vez. Estrategias del diálogo en las «N . 88). la deshonra suya.. Además de precisar los resortes del esquema actancial. que bastaron para contarle la travesura de su hijo.» (pág. ya que como metalepsis retoma el discurso indirecto el contenido de la información narrativa: Y sin decirle ni replicarle palabra. El procedimiento aquí empleado por Cervantes no interrumpe la comunicación entre los personajes. lo toma Leocadia como testigo de su pasión hasta acabarse la tensión dramática creada en el desmayo —o sea el término del diálogo— de la protagonista. mímicas que sugieren. (pág. bien se ve que de manera formal Cervantes se vale de todas las formas dialógicas.

81-82 (2001). de tipo entremesil a veces. III. págs. 76)—. poniendo de realce unas cuantas cualidades del personaje de la gitanilla y las programaciones a él referentes que se plasman ya idealmente para identificarla más tarde con la poesía: Salió Preciosa rica de villancicos. se da el primer encuentro entre Preciosa y Andrés en casa de don Juan de Cárcamo. en Trabajos y días cervantinos. ch. En casa del teniente. En La gitanilla.. la complementa el texto de la novela por una serie de diálogos que van desarrollándose a lo largo del caminar urbano —e iniciático— de Preciosa. «La buenaventura de Preciosa». seguidillas y zarabandas. Jean-Michel LASPÉRAS. 9 Antonio Márquez Villanueva. Cervantes. los diálogos en que interviene la joven contribuyen de manera variada e incluso contradictoria a plasmar al personaje. jocoso —«Sabes más que un dotor en melecina» (I. de coplas. Cuando. XIII. Centro de Estudios Cervantinos. 82). El diálogo en estas páginas toma un rumbo más serio y pausado y tiene una doble meta. repartirá Preciosa «hidalgamente» (pág. se orienta la expresión hacia una tonalidad.. el diálogo se hace alusivo. el marco narrativo se independizaba las más veces del interlocutivo. significando cierto mimetismo en su evolución. rapaza?» (I. de corte más o menos tradicional en la forma. «En torno a las antologías poéticas en La gitanilla y La ilustre fregona». Alcalá de Henares.» (pág. «Has hablado mucho y sabes más de lo que yo te he enseñado» (I. 97) el dinero acumulado.. pág. 1995. el personaje. y de otros versos. pág. CRITICÓN.. el personaje femenino adquiere una nueva dimensión tras la declinación irónica de sendas identidades y la reivindicación por la joven de su integridad y recato.EL DIÁLOGO EN LAS NOVELAS EJEMPLARES 335 elaboración de la categoría más movediza y discutida sin duda de la poética. (I. sea más elevada. 2. primera editorialmente y primera por estar en ella en clave gran parte de la problemática que nos preocupa. satírico —«Coheche señor finiente» (pág. inaugurado por una inflexión del relato —«Sucedió que. sea familiar. para culminar en la escena de la buenaventura. Monique Joly. que los cantaba con especial donaire. Cervantes somete a prueba unos procedimientos que encontrarán su cumbre poética en La ilustre fregona. En la novela corta anterior. págs. En la sala donde juegan los nobles después de la interrogación de uno de ellos —«¿Quién te enseña eso. pág. 78)—. 81)—. Las Novelas ejemplares ilustran la complejidad que adquiere esta categoría y que se estructura en torno a la interlocución. especialmente de romances. pág. 1993. Estrategias del diálogo en las «N . al contacto de Andrés y de los de su grupo social. que han puesto de manifiesto Francisco Márquez Villanueva y Monique Joly9. Los personajes que se suceden conforme pasa ella de casa en casa manifiestan el saber de Preciosa8 de manera implícita y más aún explícita. esto es: ¿cómo logra el diálogo complementar la etiqueta del personaje que ya había esbozado el discurso narrativo inicial? El texto empieza por un retrato relatado. . En esta novela. la de construir en oposición a páginas precedentes al personaje en torno a la reivindicación 8 «Mucho sabes Preciosa». 5-15. teñida de crítica social y procacidad. En efecto. 78-113. 83)—. 62) Dicha parte introductiva y festiva en que el discurso hace hincapié en el dominio de lo adquirido y aprendido por el personaje. confinando a los personajes en un papel de vector de la acción. al mismo tiempo que ponen en juego niveles de lenguaje diferentes. Núms.

«Ronca como un animal» (£/ celoso extremeño. mujer del teniente. pág. casta. a considerar que los demás personajes contribuyen por su voz a crear la semblanza física y moral del personaje. 87)—. sin duda. de engañar con la verdad mediante palabras ambiguas o de doble filo para programar las escenas de la relación amorosa por venir. pág. honesta. saber tan presente en voces ajenas que obliga a contemplar su valor programático desde una perspectiva ideológica. «Uno piensa el bayo y otro el que le ensilla. II. estableciendo de esta manera una especie de pacto entre el narrador y el narratario.» (I.2001 de su virtud y de su saber —«Dices cosas que no las diría un colegial de Salamanca» (pág. 90) y poética: La poesía es una bellísima doncella. Otras marcas de mismo signo recorren todas las novelas: «Tenedle el pie al herrar» (La ilustre fregona. y la.. cuando por ejemplo diserta Preciosa del amor con Andrés. la relación dialógica mantenida a partir de un yo sirve para declinarse y reivindicar valores propios como la virtud y el recato10. Con el teniente se vale Preciosa de juegos de palabras que confinan con la «beffa». lo cual invita. El relato inicial ha presentado a un personaje aparte. Una segunda reflexión conlleva la interrogación sobre el saber de la gitanilla. y formas no canónicas pero sí muy elaboradas y adaptadas a cada interlocutor.. en boca de todos anda el nombre de Preciosa —«Ésta debe de ser. y que se contiene en los límites de la discreción más alta. En esta novela cultiva Cervantes la ilusión mimética y referencial salvando los escollos prototípicos. retirada. dentro de la perspectiva poética cervantina así abierta. 77) Los ejemplos citados suscitan una primera reflexión sobre una aproximación a la poética del personaje en las Novelas ejemplares. 10 CRITICÓN. Estrategias del diálogo en las «N . 85-86). configura simbólica y metafóricamente a la joven en la dimensión ya esbozada al abrirse la novela. quizá pensará que va a Óñez. señor caballero. aguda. Por fin. conforme pasa por sitios diferentes y socialmente diferenciados. la gitanilla hermosa que dicen que anda por Madrid. Sin entrar en pormenores. mientras que al salir de la casa del Véase el largo parlamento de Preciosa dirigido a Andrés: «—Yo. la interlocución confiere al personaje una dimensión o bien satírica y procaz. 81-82. . y qué brinco!». la misma configuración se da en la construcción del personaje de Leocadia en La fuerza de la sangre. las voces dialógicas confirman su particularidad y sus rasgos fundamentales. más entretenida. 124). pág. 11 «¡Mirad qué don Juanico. al verla: —¡Éste sí que se puede decir cabello de oro! ¡Éstos sí que son ojos de esmeraldas! (I. pág. la de Preciosa «joya preciosísima» (pág. 92)—. (pág. 81-82 (2001).. II. Desde puntos de vista diferentes y complementarios. En este caso. Núms. el diálogo mantenido con Clemente. el paje poeta.» (pág.. pasando de la ironía a la procacidad. discreta. el hombre pone y Dios dispone. de claro matiz aristocrático y. 93). 91) Como lo tiene manifestado a menudo el texto. págs. aunque soy gitana pobre y humildemente nacida. y dará en Gamboa» (I. la línea de variación vacila entre el mínimo detalle refranesco o coloquial11 que basta para tipificar al personaje.336 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. Se citará como botón de muestra la exclamación de doña Clara. En efecto. Jean-Michel LASPÉRAS. 192. o bien filosófica. Una tercera reflexión conduce a examinar el contenido de las formas dialógicas en La gitanilla e interrogarse sobre sus variaciones.

realiza absolutamente Cervantes la creación del personaje a partir de las voces del diálogo. remite irónicamente a la historia 12 Véase nuestro libro La nouvelle en Espagne au Siècle d'or. Núms.EL DIÁLOGO EN LAS NOVELAS EJEMPLARES 337 caballero don Juan de Cárcamo donde le dieron un doblón de dos caras. 192). 13 Novelas ejemplares. pág. —en la entrevista entre el Corregidor y el huésped. Éditions du Castillet. Las intervenciones dialógicas se distribuyen de la manera siguiente: —la etiqueta inicial procede del diálogo irónico entre mozos de muías. 81-82 (2001). 148. el del mesón del Sevillano se edifica a partir de la complementariedad y del enfrentamiento de diálogos. el oxímoron del título de la novela. donde uno presenta alusiva e irónicamente al personaje a raíz de una reescritura a lo trivial de un soneto de Garcilaso de la Vega13. mediante un diálogo encajado en el discurso indirecto. se narra la historia de Costanza y la de su madre (págs. 97). —se profundiza su etiqueta en un largo diálogo entre Avendaño y Carriazo. de su recato y de su honestidad por personajes cualificados y la reivindicación de la pertenencia del personaje a la esfera neoplatónica (págs. 185187). y veremos cómo la textualización supone no sólo una manipulación retórica de lo coloquial y oral. anónimos del pueblo. 163-165). 152-153). la reafirmación de su hermosura. 344-350. 1987. es obra del huésped (pág. Asimismo. la gitanilla. 150). 154-155). como otras palabras o frases del relato del violador. más bien el diminutivo de Costancica que se le atribuye a la heroína. —la presentan al discurrir Avendaño y Carriazo (págs. Perpignan. II. habrá notado el lector cómo tal construcción dialogada y dialógica toma tonalidades variadas en la parte final. y será más interesante en La ilustre fregona. sino otra intertextual y cultural de más difícil aprehensión. Sin embargo. . Jean-Michel LASPÉRAS. A la citación de la mansión de la señora. —el nombre. Diferente del personaje de la otra Costanza. —en la irrupción del mundo de la prostitución con la Gallega y la Arguello se evoca a la joven con juegos verbales y refranescos (pág. y con la dicotomía social que encierra. 173). Estrategias del diálogo en las «N . uno de los más importantes en la creación del personaje por las antonomasias mitológicas. págs. —la intrusión de Barrabás retoma en parte el diálogo de los mozos de muías del principio (pág. Es ese «centro oscuro» hacia el cual convergen todos los interlocutores. 194-195). El mismo nombre de la ilustre fregona se presenta desde el título como un oxímoron que ofrece dos imposibles socialmente irreconciliables en el siglo xvn12.. se hacen partícipes de «su publicidad» (págs. —por fin la confesión por el padre de su fechoría —la violación de la madre de Costanza— sirve de remate a las voces que han concurrido a la creación del personaje (págs.. que se reparten en función de las dos vertientes de signo social opuesto contenidas en el mismo título de ilustre y fregona. ese «alcázar» que. Si reunimos a los interlocutores por pares nos enfrentamos con la misma oposición. —los músicos y los presentes en la reja. CRITICÓN. «dijo a sus compañeras que le trocaría y repartiría con ellas hidalgamente» (pág.

de nombres o de situaciones narrativas15 sino. CRITICÓN. 2001). siendo la toma de palabra obra de Preciosa. a la hora de intentar entender el pensamiento del autor. de próxima aparición: «Les Novelas ejemplares et l'esprit de Trente» (Valenciennes. a nuestro parecer. Sin embargo. No se trata en las presentes líneas de abordar el estudio bajo la reiteración de palabras. 1999. «profesión». Estrategias del diálogo en las «N . sin dar lugar a ningún buen discurso» (II. En esta novela. antes de confiar en la justicia divina. se revela como «cifra». a partir de su propio discurso.. acabándose el relato por un desenlace supuestamente eufórico14. Jean-Michel LASPÉRAS. analizar el diálogo en las Novelas ejemplares supone que se entable otro. Se habrá notado en La gitanilla que si el viejo gitano se dirige a Andrés. pág. 81-82. 16 «Haz cuenta que me ofendiste por accidente.2001 mítica de la Cava Florinda. «orden». «Cervantes se reescribe: teatro y Novelas ejemplares». «leyes» (pág. sucede el fin dramático de la madre. las palabras enunciadas en estilo indirecto como «cofradía» (I. 83). valiéndose de interacciones y complementariedad respectiva. 14 Véase nuestro artículo. el de Rinconete y Cortadillo. 81-82 (2001). no quiere acordarse de su ofensor «ni guardar en la memoria la imagen del autor de [su] daño» (pág. 100). quien responde al «elocuente y viejo gitano». «orden». destinado a comprobar una probable y anunciada aclaración recíproca. mal disimulan la ironía del empleo cuando el aduar de Preciosa. al adaptar erróneamente o al negar las leyes de la España coetánea. «novicio». Leocadia se dirige a su violador advirtiéndole que si se ha de acordar de la ofensa. se pidieron venganzas y desearon milagrosos castigos» (II. 15 Antonio Rey Hazas. el juego interlocutorio propone vocablos que sirven de trabazón a los dos discursos y que al mismo tiempo dialogan con otro relato. pág. 80). al deformar. este último contesta en estilo indirecto. Inciden las razones de la joven en el concepto de «accidente»16 y en su voluntad de dejar al cielo el remedio de sus males. Núms. Sin embargo el texto se ha encargado de esbozar otra vía de resolución. 76. Sobre todo remiten estas palabras a las de mismo tenor que se pronuncian en las escenas de Rinconete y Cortadillo cuando están los dos muchachos en la «corte» —y adquiere aquí el término su sentido más profundo y evocador— de Monipodio. y del que a distancia mantiene con otra u otras. 80). Criticón. En un primer tiempo. microcosmo de la misma en su crisis de valores. . «de todas juntas como de cada una de por sí».338 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. «estatuto». En La gitanilla. de enfocarlo hacia ideas claves y tan relevantes como lo son sobre todo las de la no venganza. pág. págs. La validez de la propuesta cervantina ha de depender por consiguiente del diálogo de una novela consigo misma. de expresiones. A continuación padre e hija evocan los posibles remedios a su desastrada situación y. como se advertía en las primeras líneas de este trabajo al citar el código de lectura propuesto por el autor en su prólogo. si no un enriquecimiento mutuo. 103). Error sería pensar que la familia de Leocadia y ella misma descartan la idea de vengar el honor manchado — «se hicieron deprecaciones. Más trascendencia. reviste el tema de la imposibilidad de una venganza que alterna entre diálogo y relato en La fuerza de la sangre. «político». 119-164. descartan la idea de vengarse a causa de «la malicia ordinaria» y de una probable publicidad que los hubiera deshonrado.. del amor y del matrimonio.

290). pág. pág. pág. Pensar que la ausencia de castigo va dictada por un fuerte sentimiento religioso sería olvidar la ironía que generan las respectivas impotencias de los protagonistas obligados.. así sea la venganza que tomaré. En efecto. 81-82 (2001). mal que les pese. (II. tomándola de mí mismo como del más culpado en este delito. 133) El tema se prolonga por fin en El casamiento engañoso cuando el discurso del alférez Campuzano: como marido engañado cuenta a su interlocutor la imposibilidad en que se halló de querer matar a doña Estefanía por haberle tomado «un sueño tan pesado» en un escaño de la iglesia de San Llórente (II. así como yo fui estremado en lo que hice. bañada las más de las veces en un sentimiento de impotencia. 106). .». Núms. La técnica dilógica que se acaba de esbozar se desenvuelve con más amplitud en las cuestiones sentimentales. 112-113) A su vez la novela dialoga a distancia con las conocidas exclamaciones que Lope Asturiano. I.EL D I Á L O G O EN LAS N O V E L A S EJEMPLARES 339 El mismo tema de la negación de una venganza que se admitía en tiempos de Cervantes se reintroduce en otra novela. pues quiero que. La resolución de la ofensa transcurre en una atmósfera de amargura o de aceptación senequista. La exclamación extradiegética de la voz del autor en La Gitanilla («¡Oh poderosa fuerza deste que llaman dulce dios de la amargura. pág. Estrategias del diálogo en las «N . Así es como Leocadia y su padre por miedo a «la malicia ordinaria».. el alférez Campuzano por abatimiento y dormida no pueden sacar venganza de los respectivos agravios sufridos.. se repite temáticamente en el diálogo de clara inspiración neoplatónica entre Andrés y Clemente: Aunque gitano. distamos en las Novelas ejemplares de los conceptos generosos de magnanimidad o de perdón que se inspirarían en la obra de Erasmo y en un humanismo evangélico.. a acogerse a una solución que al fin y al cabo se conforma con la doctrina cristiana. Atando cabos y con vistas a una mayor reflexión del lector en cuanto a la idea que parece dominar —la de no sacar venganza en cabeza ajena—. más precisamente en el diálogo que mantiene con su joven esposa el celoso extremeño al punto de morirse: —La venganza que pienso tomar desta afrenta no es ni ha de ser de las que ordinariamente suelen tomarse. Jean-Michel LASPÉRAS.. no podía el tema amoroso dejar de prolongarse en CRITICÓN. dirige a su amigo Tomás: —¡Oh amor platónico! ¡Oh fregona ilustre! ¡Oh felicísimos tiempos los nuestros. (II. ya que las víctimas se hallan imposibilitadas por motivos diversos de encontrar —a no ser en su propia carne— una solución de castigo. alias Carriazo. el celoso extremeño por falta de ánimo e imposibilidad física. (p. sólo el diálogo entre novelas y la variación de situaciones narrativas hacía posible a distancia una aproximación a la postura cervantina que parece aflorar en los relatos citados.. 165) En un momento en que se difunden las conclusiones de los debates de Trento y la casuística que procede de ellos. al contrario de lo que se pudo pensar. la experiencia me ha mostrado adonde se extiende la poderosa fuerza de amor y las transformaciones que hace hacer a los que coge debajo de su jurisdicción y mando. donde vemos que la belleza enamora sin malicia.

reaparece en el debate entre Rodolfo y su madre doña Estefanía en La fuerza de la sangre (II. 91) y en la conclusión del relato de la misma novela —«con sola la voluntad de los contrayentes»(pág. B. Como remate de la temática se citará el ejemplo que saca el autor del infortunio del celoso Carrizales. la máxima autoridad de la ciudad. de crítica o de sátira? Nada más esbozarse el desenlace de La gitanilla se entabla un diálogo animado. Estrategias del diálogo en las «N . Quizás sea la dialéctica entre relato y diálogo la que mejor alimente la problemática que se está esbozando. 418. distinguía la obra. haciendo suyos los elementos poéticos sacados del ciclo de la pérdida de España y de la historia mítica de la Cava Florinda17. ¿no serán menoscabados o socavados los desenlaces de la novelas cervantinas cuando interfieren marcas de ironía. Núms. un tal fray Juan Bautista (I. «Cervantes lector en las Novelas ejemplares». pág. 88) El papel de tales momentos se justifica por el mismo concepto de «eutropelia» o eutrapelia que. 1998. crítico y mordaz entre el corregidor y el cura teniente sobre la oportunidad de la observación de las amonestaciones que acaba de olvidar. No obstante la red de interacciones y de convergencia de sentido que tejen el diálogo y el discurso narrativo. 81-82. 103). (II. pág. pág. a juicio de uno de los aprobadores de las Novelas ejemplares.340 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. la tal Juana Carducha.. 277). aflora desde el diálogo que mantienen Preciosa y el viejo gitano —«la ley de mi voluntad» (I. 100. Hi. ¿Desmoronará por tanto la ironía de carácter intertextual la arquitectura dialógica que había edificado al personaje de Costanza. ya que al desmayarse la heroína e intentar su huéspeda remediarla irrumpe la burla en pleno dramatismo: Apenas vio el desmayo de Leocadia cuando juntó su rostro con el suyo derramando sobre él tantas lágrimas que no fue menester esparcirle otra agua encima para que Leocadia en sí volviese. Jean-Michel LASPÉRAS. que ya los debían de tener casados» (II. tornos y paredes cuando queda la voluntad libre» (II. pág. 17 Véase nuestro artículo. Se prosigue el tema en la escena que nos muestra a Andrés y Clemente discurriendo de la obediencia debida a los padres (pág.2001 desenlaces matrimoniales. 81-82 (2001). «inadvertencia [suya]». 94)— para contrarrestarse al final del relato de la Señora Cornelia —«por cumplir su loable costumbre y la voluntad de sus padres. la libre elección de cónyugues proclamada por santo Tomás en la Summa (Qucestio 45. . dicho de otro modo. pág.. pág. Se hará también hincapié en la reescritura jocosa del milagro de santo Domingo de la Calzada en la tentativa de delictiva seducción de Andrés por la hija de la mesonera. Eutrapelia que alivia la tensión o el dramatismo de ciertas escenas para mejor condicionar al lector y encaminarlo hacia la ejemplaridad deseada. pág. articulus 5) y por los teólogos tridentinos. en Lisants et lecteurs en Espagne (xV-xvu11 siècle). donde el diálogo lleva al padre de Costanza a «confesarse» —una confesión más en las Novelas ejemplares—. 135). 45). Asimismo se considerará el final de La ilustre fregona. «espejo de lo poco que hay que fiar de llaves. la ilustre fregona? También podría preguntarse el lector si las líneas que rematan la entrevista «a una voz» entre Leocadia y doña Estefanía en La fuerza de la sangre no provocan una inflexión en la economía y la tonalidad de la novela. CRITICÓN. La voluntad o. 114).

actúa acatando las reglas de su estamento y de la instrucción de nobles doncellas: Ella con vergüenza y con los ojos en el suelo... en materia de diálogo y de nivel de lenguaje poco sabemos de la lengua coloquial de los coetáneos del autor. 131) Asimismo. CRITICÓN.. Jean-Michel LASPÉRAS. pero que. mientras que al final de la novela se niegan a casarse con las dos primas del duque por preferir a las que les tienen elegidas sus padres allá en su tierra? Como se escribía en las primeras líneas de este trabajo al citar la famosa advertencia prologal cervantina. por otra parte. 81-82 (2001). Entre los ejemplos más revelantes figura el discurso de Preciosa que. el lector se siente implícitamente convidado a comprobar la validez de las palabras y cómo se instaura en las Novelas ejemplares un diálogo cuya trascendencia resulta a veces de difícil acceso. valiéndose de todas las formas retóricas y poéticas. sus alusiones. creándose así una opacidad que nos impide a menudo penetrar los arcanos de la ejemplaridad de su escritura. le dijo . Mediante el dialogismo abre una brecha en la ideología estamental y patriarcal —sirviendo la ironía para endulzar la tensión— y fundamenta por tanto la ejemplaridad a partir de conductas a seguir. lo que nos hace de difícil evaluación su labor sobre la lengua. (I. los dos diálogos de esencia neoplatónica de Carriazo y Avendaño mientras actúan de mozos de mesón se han de compaginar con el final en que deciden los padres de las mujeres respectivas que van a darles sin que ninguno de los hijos dé su parecer o manifieste su voluntad. que en resolución ya había dicho que no tenía otra voluntad que aquella que ellos quisiesen. sin proponer solución obvia. el de la libertad. . aboga por la libre voluntad y elección de consortes. Estrategias del diálogo en las «N . pág. tiene el lector la posibilidad de formarse una opinión. Con todo. una vez recobrada su identidad social y aristocrática. narrativas e interlocutivas. el público se habrá apropiado la dialéctica entre la libre voluntad de los hijos y la decisión paterna. del libre albedrío en su sentido más profundamente humano.. la de la escritura de tan compleja aprehensión. gracias a la variedad de los diálogos. como gitana. sus guiños.EL D I Á L O G O EN L A S N O V E L A S E J E M P L A R E S 341 El espectro de tonalidades tan hábilmente dosificado que rige las relaciones entre diálogo y narración enseña que. entre la venganza y la no violencia (voluntaria o no). en La ¡lustre fregona. En efecto. lo transciende todo una complementariedad de alcance superior y finalidad ejemplar con vistas a aproximarnos al intenso debate que recorre todos los textos de las Novelas ejemplares. por dejar Cervantes el debate abierto. que en La Señora Cornelia los personajes de nobles gallegos de don Juan de Gamboa y Antonio de Isunza favorezcan y agilicen el casamiento de Cornelia Bentibolli con Alfonso de Este. sino como modulación de una misma problemática. de reflexionar sobre el tiempo y el espacio de la novela y. de contemplar otra ejemplaridad. ¿Cómo explicar. En este caso. Núms. la ironía de ciertas palabras.

de la variada función del diálogo en la plasmación del personaje. du dialogue thématique qu'entretiennent entre elles les nouvelles du recueil (thème de la non-vengeance. Diálogo. étude du rapport entre dialogue et récit. CRITICÓN. como de cada una de por sí». du dialogue «tronqué». des fonctions variées remplies par le dialogue dans la construction du personnage. CERVANTES (Miguel de). Jean-Michel. 331-342.2001 LASPÉRAS. de l'amour et du mariage).. 81-82. 2001. 81-82. love and marriage). A partir del código de lectura propuesto por el autor en el prólogo a sus Novelas ejemplares para sacar el fruto «de todas juntas. En Criticón (Toulouse). of the dialogue's varied uses in the construction of characters. del amor y del matrimonio). Palabras clave. Estrategias del diálogo en las «N .342 JEAN-MICHEL LASPÉRAS Criticón. Résumé. of " truncated " dialogue. Jean-Michel LASPÉRAS. Resumen.. 81-82 (2001). del diálogo temático que se va tejiendo entre cada novela y las demás (temas de la no venganza. del diálogo «truncado». pp. Following the code of reading suggested by the author in the prologue to his Exernplary Novéis so as to draw the greatest profit " from ail the novéis together. Núms. «Estrategias del diálogo en las Novelas ejemplares». a study of the relationship between dialogue and narrative. . Novelas ejemplares. À partir de l'indication donnée par Cervantes dans le prologue de ses Novelas ejemplares pour que soit tiré profit de chacune d'entre elles et de toutes ensemble. and from each in turn ". estudio de la relación entre diálogo y relato. Summary. and of the thematic dialogue that is fashioned between one novel and the rest (thèmes uch as non vengeance.