You are on page 1of 6

República Bolivariana de Venezuela Familia Cristiana “Dios de Alianza” Los Guayos, Estado Carabobo Venezuela

Por el Pastor y Wuiston Medina Teologo y apologista Cristiano Twitter: @wuisteologo Septiembre, 2013

TEMA 4

Para contacto:
Nombre: Wuiston Medina; Cel.: 0412-7464605, 0412-4394607 Correo: wuismed@hotmail.com, Blogsite: WWW.CFCDIOSDEALIANZA.BLOGSPOT.COM Dirección de Ubicación: Urb. Alicia Pietri, Manzana E-11, Casa N·14. A media cuadra de la Parada de los Buses del Centro. Referencia Escuela Estadal Montemayor

Pasando la Prueba de Cloé (Vida Testimonial) 1Corintios 1:10-12
Introducción

Al leer las 2 cartas dirigidas a los Corintios, se puede notar que era una iglesia con todos los dones, por tanto muy espiritual. No sabemos cómo ni a partir de cuándo comenzó a desarrollarse dentro de la misma varios problemas que lejos de inspirar al pecador a salvarse, más bien lo alejaban, pues, su testimonio luego de estar en lo alto se desplomaba. Pablo deja ver en su carta que la pompa, aires de grandeza, comparaciones entre sí, inmoralidades sexuales, abusos de los dones, competencias insanas, escándalos, desorden y descontrol en la celebración de la cena del Señor, eran algunos de los problemas con los que el Apóstol tuvo que lidiar. Aparte de todos estos problemas, pareciera que había uno urgente que atacar, podemos imaginar que Pablo al priorizar los problemas detectados, decide poner este de primero ya que afectaba la labor evangelizadora de la iglesia, generándose un pretexto perfecto o una especie de excusa o estorbo para la conversión del pecador. El Apóstol Pablo, luego de dialogar con los de Cloé se apresura a dar una respuesta para controlar la situación de la iglesia, entre tantos problemas que tenían este que estudiaremos aquí ocupó las primeras líneas de la carta del apóstol, lo cual es un indicio de que era un problema al que había que hacerle frente con urgencia. ¿Quién era Cloé? Para la comprensión de este discurso o mensaje es necesario saber quién era Cloe. Cloé era una mujer que si no era creyente, al menos había oído el evangelio por medio de la iglesia en Corinto. Se puede deducir fácilmente por lo que dice el contexto que sus familiares, tal vez sus hijos, sí lo eran. Ésto puede verse porque Pablo dice que había recibido un informe por parte de los de Cloé, lo cual indica que éstos le visitaron en la prisión, y allí le contaron lo que estaba sucediendo en la mencionada iglesia.

El Apóstol inmediatamente toma su pluma y pergamino, y comienza a escribir esta carta correctiva. No podía darle largas al asunto, había un problema que aunque no parecía grave, en verdad lo era, pues impulsó al Apóstol hacer algunas sugerencias. No se sabe quiénes trajeron la carta, posiblemente los mismos familiares de Cloé lo hicieron, y de haber sido así, se podría decir que estos personajes eran líderes dentro de la iglesia que motivados por un problema que escapaba de su control, tuvieron que ir a pedir consejo a Pablo. En este estudio encontraremos un consejo vigente para la iglesia de hoy. No podemos pasar por alto esta advertencia que aunque fue un suceso incidental y local, su aplicación trasciende la línea del tiempo hasta llegar a nuestros días donde este problema confrontado por el Pablo lamentablemente es claramente el mismo. Pero como sabemos que el sabio consejo de Dios que inspiró al Apóstol sigue vigente hoy, deberíamos hacerle caso y tomar las medidas correctivas a tiempo.

El informe Recibido por Pablo Pablo había sido informado por los de Cloé que había entre ellos contiendas, pero cuando vamos más a allá de lo que revela el Apóstol, nos damos cuenta que las contiendas tenían una causa que no era más que el partidismo, sectarismo o divisionismo entre los miembros de la mencionada iglesia. El hecho es que la iglesia de Corinto se había dividido en 4 grupos. 1. Los que decían ser de Pablo: Este grupo simpatizaban del Apóstol Pablo. Se puede afirmar que tal vez como Pablo era Apóstol a los gentiles, este grupo de hermanos eran conversos de nacionalidad no judía, y es obvio que defendían o se identificaran con su representante -El apóstol a los gentiles-. Quizá la otra razón sea que como Pablo era un hombre de revelaciones continuas, este grupo veían en él a un instrumento por medio del cual Dios revelaba las nuevas verdades doctrinales como base para la iglesia. Es decir, Pablo representa la revelación, y ésto atraía a un grupo de simpatizantes que lo levantaban como su líder favorito. 2. Los que decían ser de Apolos: Este grupo se erigió a Apolos porque éste aunque no era un Apóstol, era un varón elocuente, poderos en las Escrituras (Ver Hechos 18:24-28), tal vez Apolos atraía tras sí a los intelectuales, los educados, los filósofos, los profesionales, los griegos, los amantes del conocimiento. Lo cierto es que, como sea, al parecer, la elocuencia y fluidez de palabras que poseía este hombre había vislumbrado

a unos cuantos que admiraban el modo como éste les abría las escrituras elocuentemente, con un poder único de convencimiento, y a la vez, era tan humilde para dejarse corregir por una pareja de cristianos que lo encaminaron por la senda de la verdad.

3. Los que decían ser de Céfas: Entendiendo que Céfas es el mismo Apóstol Pedro, se puede aseverar que éste representaba la unción, los milagros, las señales, y además el testigo más fidedigno de la resurrección de Cristo. Pedro tenía muchas cualidades que atraía a muchos, aunque no sabía hablar con tanta elocuencia por ser un hombre del vulgo, es evidente que el poder que le acompañaba era un atractivo que le generaba mayor número de seguidores que a los demás apóstoles o predicadores de la época, como nos lo confirma la escritura y la historia, pues este Apóstol movía una gran multitud quienes acudían a él para que por lo menos su sombra produjera los milagros sobre los enfermos. (Hechos 5:14-15) 4. Los que decían ser de Cristo: Si los grupos anteriores estaban bien equivocados por esa conducta partidista, este grupo se encontraba en una condición aun peor. Pues, por un lado, ellos se creían los más espirituales de todos porque no se comportaban como los tres grupos anteriores, pero a la vez, revelaban un grave problema que consistía en que ellos mismos no se sujetaban a hombre alguno. De modo que éstos decían algo como “Mi pastor es Cristo directamente”., “yo no me sujeto a hombre”. Con ésto, ellos simplemente querían vender la idea de que no era necesario sujetarse a los líderes establecidos por Cristo mismo, que las únicas enseñanzas válidas para ellos eran las dadas por el Señor Jesús, de modo que menospreciaban los ministerios y enseñanzas y doctrinas de los hombres que Dios había constituidos como fundamento de la iglesia. Ellos estaban violando el principio de Hebreos 13:17 que dice : “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta...” Lo cual era Un pensamiento convertido en mandamiento más tarde, lo cual nos indica que el problema continuó a pesar de que Pablo ya había exhortado contra esta actitud.

De estos 4 grupos se puede aprender que si uno tiene un poco de cada uno de ellos, podríamos estar viviendo un evangelio equilibrado. Pues no se puede

exacerbar una sola verdad por encima de otra, sino que hay que tomar en cuenta que Dios usa a diversos hombres y ministros suyos para llevar a la iglesia a la madurez espiritual, cosa que habían perdido los corintios. Es decir, necesitamos revelación, conocimiento, dones espirituales y de poder y las enseñanzas prácticas de nuestro Señor y Salvador Jesucristo para poder vivir en la plenitud de la vida Cristiana, dejando siempre claro que la revelación ya se encuentra claramente en la Palabra de Dios, solo que hay que escudriñarla.

El problema que se Genera de esta actitud De todo esto podemos aprender que aunque el problema atacado por Pablo era la contienda producto de la división y el partidismo, el peor de los problemas consistía en que la señora Cloé podría utilizar esa mancha negra en la iglesia como el pretexto perfecto para no creer en Dios. De manera que se puede concluir entonces, que de nada nos valdrá ser espirituales, entregados, fieles en asistencia a nuestros templos si con un solo gesto que hagamos arruinamos la decisión de Cloé. Hoy podemos decir que Cloé es en primer lugar tu familia inconversa, luego, tus vecinos, tus compañeros de clases, tus colegas, tus compañeros de trabajo, tus profesores, tus autoridades inmediatas, tus amigos y todo aquél que aun no ha conocido a Dios. No basta con leerle la Biblia a Cloé, tratando de convencerla, pues, nosotros mismos como cristianos somos la Biblia viviente que CLOÉ realmente leerá. Cloé puede ser espantada por el mal testimonio de los cristianos que en su vida habitual demuestran ser chismosos, carnales, contenciosos, iracundos, irresponsables, impuntuales, echa-carros, de doble vida, groseros, bebedores, inconstantes en las iglesias, divisores, entremetidos en las cosas ajenas, malapagas, malhechores, gritones, glotones, imprudentes, refunfuñones, altivos, orgullosos, odiosos, amargados, peleones, vanidosos, entre otros.

Sutileza o imprudencia
Una manera muy sutil que hace que cristianos tiendan una red a Cloé, es cuando comentan lo que se trata en la iglesia delante de incrédulos. Por ejemplo, supongamos que una iglesia se reúne para discutir sobre la decisión a tomar respecto a la conducta de algunos hermanos, y luego algunos de los asistentes

diseminan lo que se dijo de las actitudes de aquellos que hay que corregir. Los incrédulos que están es búsqueda de una mínima brecha para justificar la razón por no convertirse, si estaba casi convencido, esos comentarios malsanos lo alejarán más y más de que quiera arrepentirse. No podemos los cristianos ser piedra de tropiezo a la obra del Espíritu Santo y de la iglesia.

Seamos muy prudentes y sobre todas las cosas nunca olvidemos que tenemos una gran nube de testigos que evalúan continuamente nuestro proceder. Estoy seguro que si Cristo en la forma de un investigador visitara los hogares, los sitios de trabajos, los recintos universitarios, liceos y vecinos nuestros para entrevistarlos preguntando qué tal somos cada uno como cristianos, la respuestas dadas, tal vez arrojarían resultados negativos de nuestra profesión. ¿Se imagina usted qué resultaría si los pastores fueran tras de tus familiares aun no convertido a pedir su veredicto acerca de tu cristianismo o vida testimonial para con ellos, que lo mismo hiciera con todos los que te conocen? ¿Pasarás la prueba de Cloé o la aplazarías? Amado hermano, somos carta leída al mundo, seamos vivos ejemplos inspiradores del pecador para que estos vengan a los pies de Cristo. Tu testimonio es la predicación más fuerte que ellos realmente escuchan. Tu siervo y amigo Wuiston Medina