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Rev. Real Academia de Ciencias. Zaragoza. 58: 53–89, (2003).

Albert Einstein: La religi´ on del misterio
Jos´ e Luis Viviente
Real Academia de Ciencias de Zaragoza

I˜ niguez Almech A D. Jos´ e Ma ´ In memorian
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Resumen Nuestra comunicaci´ on la basamos en el paralelismo ´ etico-cognitivo en Einstein y los tres o cuatro textos que sobre religi´ on nos dej´ o. Recordemos que, en 1999, al nombrarle la revista The Times “la persona del siglo” dec´ ıa: “. . . Dentro de cien a˜ nos, cuando entremos en otro siglo —incluso, dentro de diez veces cien a˜ nos, cuando entremos en un nuevo milenio- el nombre que demostrar´ a ser m´ as perdurable de nuestra propia asombrosa era ser´ a el de Albert Einstein: genio, refugiado pol´ ıtico, humanista, cerrajero de los misterios del a ´tomo y del universo”. Precisamente este a˜ no de 2001 el premio Nobel de F´ ısica se concedi´ o a tres f´ ısicos por haber obtenido recientemente “el quinto estado de la materia” que postul´ o Einstein en 1925. Se ha dicho que Einstein fue ateo, pante´ ısta, . . . y es posible aunque, transitoria y, parad´ ojicamente, a nivel de su vida privada. Recordemos que, despu´ es de cuatro a˜ nos de formaci´ on en el catecismo cat´ olico, a sus diez a˜ nos de edad vivi´ o una profunda crisis religiosa: “se impuso la observancia estricta de un ritual y lleg´ oa componer c´ anticos a la gloria del Se˜ nor”. Un car´ acter as´ ı, ante hechos en el lenguaje po´ etico de la Biblia que no pod´ ıan ser ciertos, a los doce a˜ nos, le provocaron un escepticismo religioso y una desconfianza hacia toda autoridad. M´ as tarde dir´ ıa: “Los ideales que han iluminado mi camino . . . han sido Belleza, Bondad y Verdad”, y, efectivamente, si “por los frutos los conocer´ eis”, como hombre creador busc´ o la verdad a ultranza, jam´ as minti´ o y su humanismo y pacifismo fueron ejemplares, pese a la carta al presidente Roosvelt.
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Como sencillo y reconocido recuerdo a quien nos transmiti´ o alguna de las ideas aqu´ ı expuestas y supo

tan bien orientar nuestra formaci´ on matem´ atica en el curso 1952/53, u ´ltimo de nuestra licenciatura, al aconsejarnos nos matricul´ aramos en Geometr´ ıa Algebraica, Mec´ anica Cu´ antica y Topolog´ ıa Combinatoria, as´ ı como facilitarnos nuestro regreso a la Universidad de Zaragoza como Catedr´ atico de Geometr´ ıa 5o (Diferencial).

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´ La lectura de la Etica de Espinoza junto a un cierto positivismo filos´ ofico, despertaron ciertos sentimientos religiosos y ante el sufrimiento de la humanidad dir´ ıa: “s´ olo una vida vivida para los dem´ as vale la pena de ser vivida” y, m´ as adelante a˜ nad´ ıa: “Para m´ ı, la esencia de la religi´ on es tener la capacidad de meterse en la piel de nuestros semejantes, de compartir sus alegr´ ıas y sus tristezas”. A la vez que abandona su positivismo y tiende a un racionalismo, reconoce la existencia de una “fuerza superior” que orienta y da contenido suprapersonal, a nuestra existencia, que hace vivir “la experiencia del misterio” y que Einstein gusta llamar religiosidad c´ osmica. En sus tres o cuatro escritos sobre religi´ on, un t´ opico es el supuesto conflicto entre ciencia y religi´ on, t´ opico que tambi´ en aparece en la carta de Juan Pablo II, de 1988, al Director del Observatorio Vaticano. Einstein reduce el conflicto al de Ciencia y el concepto de Dios, concepto que Hans Kung parece liberar de los inconvenientes de Einstein introduciendo el concepto de “transpersonal o suprapersonal”, pues lo decisivo es que Dios est´ a por encima de nuestros m´ odulos. En uno de sus escritos religiosos Einstein precisa que: “la ciencia s´ olo pueden crearla los que est´ an firmemente imbuidos de un deseo profundo de alcanzar la verdad y de comprender las cosas, y este sentimiento brota precisamente de la esfera de la religi´ on”. Y a˜ nade: “La situaci´ on puede expresarse con una imagen: la ciencia sin religi´ on est´ a coja, la religi´ on sin ciencia, ciega” (o como dice Juan Pablo II: “La ciencia puede liberar a la religi´ on de error y superstici´ on; la religi´ on puede purificar la ciencia de idolatr´ ıa y falsos absolutos”). La carmelita Edith Stein, desde 1998 Santa Teresa Benedicta de la Cruz, nos dice: “Dios es la Verdad. Quien busca la verdad, busca a Dios, sea de ello consciente o no”. La s´ ıntesis del pensamiento de Einstein nos viene as´ ı dada por la frase Saber es Amor, lejos de la frase “saber es poder” de la sociedad materialista. Creemos, por tanto, que Albert Einstein muri´ o dentro de la fe judeo-cristiana.

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Introducci´ on El art´ ıculo recoge el texto, con ligeras modificaciones, de una conferencia que, con el

mismo t´ ıtulo, expusimos en los locales del “Centro de Estudios Sociales de Acci´ on Social Cat´ olica (CESASC), el 4 de diciembre de 2001, dentro del ciclo “Los cient´ ıficos y Dios”, desarrollado durante el curso acad´ emico 2001-2002. Mucho se ha escrito y hablado de Albert Einstein, como persona y como cient´ ıfico, es decir, en los dos niveles que ´ el cuid´ o bien de no confundir: el de su vida privada y el de su pensamiento. Todo cuanto leamos o podamos comentar sobre Einstein debe siempre hacerse teniendo en cuenta estos dos niveles. Sin embargo, el estudio de la vida y obra de Einstein se dificulta por la sencillez y su gran reserva respecto a todo lo que pudiera referirse a la intimidad de su persona. Otra dificultad la presenta la enorme cantidad de

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obras y escritos que ´ el nos leg´ o: unas 270 entradas en la Readex2 (algunos de los cuales de divulgaci´ on o sobre cuestiones diversas, sociales, pol´ ıticas, sobre pacifismo y sionismo, religi´ on, etc. fueron seleccionadas y reunidas por ´ el en un volumen editado con el t´ ıtulo “Mis ideas y opiniones”) m´ as una ingente cantidad de cartas que recibi´ o (y respondi´ o) -aproximadamente unas cien por semana- desde 1922. Los estudios y publicaciones que sobre su obra y vida existen, hoy son innumerables, de modo que la redacci´ on que sigue quiere ser una s´ ıntesis de varias de ellas en cuanto a las cuestiones que hemos entendido pod´ ıan permitir un mejor conocimiento de la religiosidad de Einstein. Tema con escasos datos directos y en general celosamente guardados por su reserva met´ odica (parafraseando al alcalde Zalamea podr´ ıamos decir que para Einstein “el sentimiento religioso es patrimonio del alma y el alma s´ olo es de Dios”). Nos son de particular inter´ es sus cuatro escritos sobre religi´ on, la natural unidad entre experiencia religiosa y ´ etica, el paralelismo ´ etico-cognitivo del pensamiento de Einstein y diversas circunstancias de su vida. Para evidenciar todo ello, cuando lo hemos considerado conveniente, no hemos dudado en transcribir p´ arrafos enteros, preferentemente de las obras citadas en la bibliograf´ ıa. La originalidad, por tanto, es m´ ınima y limitada a resaltar algunas relaciones y conjeturas en las secciones 3 y 4, con las que pretendemos justificar nuestra interpretaci´ on de lo que denominamos su peregrinaje religioso. Un t´ opico en sus escritos, el supuesto conflicto entre ciencia y religi´ on, lo es tambi´ en para el Papa Juan Pablo II en su carta al Director del Observatorio Vaticano de 1988 con motivo de la Semana de Estudio celebrada en Castelgandolfo en septiembre de 1987. En alg´ un otro tema com´ un, quiz´ as, sea m´ as preciso Einstein (sin que por ello pueda ser m´ as acertado su punto de vista), pues, como dec´ ıa Jos´ e Ortega y Gasset en su ensayo “El sentido hist´ orico de la teor´ ıa de Einstein”, la cuesti´ on m´ as relevante no era que3 :
. . . el triunfo de esta teor´ ıa influir´ a sobre los esp´ ıritus, imponi´ endoles determinada ruta . . . Lo interesante es lo inverso: porque los esp´ ıritus han tomado espont´ aneamente determinada ruta, ha podido nacer y triunfar la teor´ ıa de la relatividad. Las ideas cuanto m´ as sutiles y t´ ecnicas, cuanto m´ as remotas parezcan de los afectos humanos, son s´ ıntomas m´ as aut´ enticos de las variaciones profundas que se producen en el alma hist´ orica.

´ Albert Einstein, hoy, a´ un es referencia. Ultimamente el premio Nobel de F´ ısica de 2001 se concedi´ o a tres investigadores: un alem´ an y dos americanos, por haber obtenido el quinto estado de la materia, el BEC o “condensado de Einstein-Bose” cuya existencia fue postulada por Einstein en 1925.
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Palabra con la que se designa el “Bibliographical Checklist and Index to the Published Writings of

Albert Einstein. 3 Publicado en: J. Ortega y Gasset, El tema de nuestro tiempo, Madrid, Espasa-Calpe, 1923.

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junto a nuestra ascendencia gen´ etica. humanista. cuando entremos en un nuevo milenio— el nombre que demostrar´ a ser m´ as perdurable de nuestra propia asombrosa era ser´ a el de Albert Einstein: genio. Kant (1724-1804). aunque en menor grado J. Einstein nace el 14 de marzo de 1879 en la tranquila villa de Ulm en la provincia de Suabia (Alemania).Al nombrarle en 1999 la revista The Times “La persona del siglo”. en efecto. El esfuerzo que debi´ o realizar para superar la disciplina del aprendizaje no lo olvid´ o nunca. Parece ser fue un mal escolar. pero destacado en c´ alculo y con un horror instintivo por la mentira. era que no ve´ ıa ninguna diferencia esencial entre las ense˜ nanzas sobre el catolicismo que recib´ ıa en la escuela y los vagos rasgos de la tradici´ on jud´ ıa con los que se familiariz´ o en su casa”. ni˜ no. frente a lo ocurrido incluso con pensadores como E. A los seis a˜ nos inici´ o su educaci´ on en un colegio p´ ublico en el que el catecismo cat´ olico formaba parte de la ense˜ nanza. a media pensi´ on. muchos a˜ nos despu´ es.1 El hombre y el contexto socio-cultural Sorpresas. pese a su ascendencia jud´ ıa. en casa de un sacerdote cat´ olico. s´ ı lo suficientemente habitual para que el ni˜ no se interesase mucho por la Historia Sagrada. su coet´ aneo Teilhard de Chardin (1881-1955) o. m´ as tarde. refugiado pol´ ıtico. si no dominante. Hermann y Pauline. 56 . peque˜ nos burgueses. dentro de diez veces cien a˜ nos. eran cultos. rechazos y satisfacciones Puesto que. nos evidenciar´ a determinados condicionantes de sus opciones y pensamientos. . Los padres. Luis de Broglie justificar´ ıa al decir que: “la f´ ısica moderna ense˜ na que el individuo pierde su personalidad en la medida en que se funde con un organismo que le engloba y la recupera en la medida en que se aisla”. Ello. Zubiri (1898-1983). . Albert Einstein no habl´ o hasta los tres a˜ nos y perec´ ıa pensar antes de responder. Residi´ o. . A la vez. cerrajero de los misterios del a ´tomo y del universo” 2 2. por triunfar sobre el horror que le produc´ ıa el mecanismo de la disciplina”. Uno de sus bi´ ografos dir´ a: “Un rasgo caracter´ ıstico del sentimiento religioso de Einstein. bajo la ense˜ nanza de su madre. pianista. La religi´ on lleg´ o a ser un tema. librepensadores tolerantes y bastante indiferentes en materia religiosa. ´ estas “configuran” poderosamente nuestra personalidad. uno de los rasgos innatos m´ as destacados de 4 En una actitud que. Einstein adquiri´ o un notorio dominio del viol´ ın. es por lo que para mejor penetrar en el tema religioso dedicamos cierta atenci´ on a la vida de Albert Einstein. dice: “que engloba de la mejor forma posible lo que los historiadores considerar´ an significativo acerca del siglo XX . cuando entremos en otro siglo —incluso. Junto a su no pertenencia u obediencia a grupo alguno4 . algo indolente. adem´ as de acercarnos a algunos aspectos de su religiosidad. al nacer en una cultura con unas orientaciones y creencias b´ asicas. Dentro de cien a˜ nos. de adulto dir´ ıa: “el encanto de la m´ usica acabar´ ıa. Y es que.

y en 1950 5 Seg´ un el enfoque educativo de Pestalozzi es fundamental: el desarrollo de la observaci´ on. no me han abandonado jam´ as” . pero con “un matiz duro y combativo” que el mismo califica de “fan´ atico”. al comprender mejor las conexiones causales. Prepara la prueba de madurez en Aarau. A los doce a˜ nos la curiosidad cient´ ıfica pas´ o a ocupar el lugar de las exigencias religiosas.Einstein fue el “horror a la disciplina”. como la desconfianza. Permanece esc´ eptico ante las convicciones impuestas por una estructura social. Con toda seguridad decide “abandonar la comunidad jud´ ıa y renunciar a la nacionalidad alemana”. en un hombre de mi talante. parece tener una forma de participar en clase sin estar all´ ı. Humbolt e incluso inici´ o la lectura de la “Cr´ ıtica de la raz´ on pura” de Kant. de someterse a la autoridad pareciendo que se burla de ella. en las literarias es an´ onimo y considera una estupidez la memorizaci´ on. le´ ıa obras de B¨ uchner. En su autobiograf´ ıa de 1949— dice: “El punto de inflexi´ on de la evoluci´ on. la nueva escuela segu´ ıa las normas educativas del reformador suizo Heinrich Pestalozzi5 . . hall´ o abrupto fin a la edad de doce a˜ nos. a los diez a˜ nos. a trav´ es de la lectura de libros de divulgaci´ on cient´ ıfica”. para sorpresa de sus padres. Y a˜ nade “Veo bastante claro que el as´ ı perdido para´ ıso religioso de la juventud fue un primer intento de liberarme de las ligaduras de lo ‘meramente personal’. de una existencia dominada por deseos. y escribe: “esta actitud. haci´ endole decir m´ as tarde: “Es verdaderamente un milagro que la ense˜ nanza moderna no haya ahogado completamente la santa curiosidad de la investigaci´ on”. en 1949 en su autobiograf´ ıa dice: “que . dej´ o probada su aptitud para la investigaci´ on cient´ ıfica. . el enfoque human´ ıstico de cada tema. El encontrar en la Biblia pasajes que no pod´ ıan ser ciertos fue destructor. Einstein pas´ o por una profunda crisis de fervor religioso: “imponi´ endose la observancia estricta de un ritual y llegando a componer c´ anticos a la gloria del Se˜ nor”. En 1895 se re´ une con su familia en Italia. Suiza. desconcierta a sus profesores”. Buen alumno en matem´ aticas. junto a sus cl´ asicos preferidos Schiller y Goethe. la relaci´ on de simpat´ ıa y colaboraci´ on entre maestro y alumno. Este episodio durar´ ıa poco. 57 . . A los quince a˜ nos queda en pensi´ on familiar en Munich. En un trabajo sobre el ´ eter y el campo magn´ etico. esperanzas y sentimientos primitivos”. provoc´ andole la desconfianza hacia toda autoridad. “si bien es cierto que m´ as tarde. y su idea de que “el pensamiento conceptual se construye sobre la comprensi´ on visual”. “No llega a ser un alumno como es debido. Ya en el Instituto. Fue uno de los cursos mejores de su vida. consiste en que el foco de atenci´ on se despega paulatinamente y en gran medida de lo moment´ aneo y meramente personal y se centra en el ansia de captar conceptualmente las cosas”. Luego lejos de toda “disciplina militar”. Se une al ideal libre pensador de su casa. . Alguno le dir´ a: “vuestra presencia en esta clase perturba a los otros estudiantes”. perdi´ o su cariz primitivo”.

ide´ o la experiencia de pensamiento visualizada por un hombre encerrado en un ascensor que cae libremente”. El trabajo de laboratorio le fascinaba. y el del dominio del pensamiento sobre sus objetos que le mostr´ o la lectura de una geometr´ ıa eucl´ ıdea plana a los trece a˜ nos. se imagin´ o (pensando visualmente) “su primera experiencia de pensamiento”: ¿Qu´ e observar´ ıa un hombre que persiguiese un rayo luminoso a su misma velocidad? M´ as tarde. Para los ni˜ nos que no aprendan sus conceptos centrales. Era descuidado en el vestir. observado a sus seis a˜ nos. As´ ı conoci´ o a Marcel Grosmann. pero se pierde en la mayor´ ıa con los a˜ nos. Sin esta pasi´ on no habr´ ıa ni matem´ aticas ni ciencias naturales”. y que no considere a la ciencia m´ as necesaria que el lat´ ın. se dec´ ıa bohemio o el vagabundo y se hac´ ıa llamar el hereje. Para Einstein tambi´ en fue un para´ ıso perdido aquel en que los cient´ ıficos se expresaban en lat´ ın. fue el u ´nico de los cuatro diplomados de su secci´ on que no permaneci´ o 6 “A diferencia de la versificaci´ on in´ util y los castigos arbitrarios que llenaron mis d´ ıas escolares. haciendo bastantes novillos para poder estudiar los maestros de la f´ ısica te´ orica. para la fundamentaci´ on de la relatividad general. Quiz´ as convenga comparar estas ideas con las que se han extendido a partir de la d´ ecada de los setenta. Adem´ as de ateo es ap´ atrida.2 Dificultades. la ciencia es un reino ordenado de teor´ ıa. la ciencia comprende ahora gran parte del mundo natural y est´ a llegando r´ apidamente a describir las verdades centrales de los seres vivientes. Su celo en la b´ usqueda de la verdad era tal que no dudaba en lanzar cr´ ıticas despiadadas contra los autores m´ as conocidos. Como un estanque de luz que se extiende lentamente. Una ecuaci´ on que no refleje la capacidad duramente ganada para comprender gran parte del mundo natural. Sus relaciones con los profesores se fueron enfriando. Recuerda el “milagro” de la obstinaci´ on de la br´ ujula. volver´ ıa a la Edad Oscura. Es un proceso racional en un mundo fundamentalmente irracional. ideas que Nicolas Wade precisa en un art´ ıculo publicado en The New York Times Magazine del 23 de julio de 1995.escrib´ ıa: “Existe una pasi´ on para comprender. del que se ha tomado la nota del pie de p´ agina. recurre a compa˜ neros m´ as ordenados que ´ el para conseguir los apuntes de matem´ aticas. Einstein cursa sus estudios en la Polit´ ecnica de Zurich. apogeo y ´ exito De octubre de 1896 a julio de 1900. Este logro muestra un grado de comprensi´ on que los pensadores de centurias pasadas habr´ ıan estimado m´ as all´ a de cualquier precio. Genera conocimiento de valor intr´ ınseco y de valor igual y nexo de uni´ on para todas las razas y culturas. Esta pasi´ on es algo com´ un en los ni˜ nos. Su inter´ es por las matem´ aticas se desvi´ o hacia la ense˜ nanza de la f´ ısica. as´ ı como existe una pasi´ on para la m´ usica. Pero Einstein segu´ ıa siendo reticente y torpe en lo relativo al formalismo de las relaciones acad´ emicas. En Aarau. Su cosecha no ha sido nunca tan rica como ahora. 58 . Es tambi´ en abstracta y algo dif´ ıcil. Aunque obtuvo su diploma con buenas notas. lo que tuvo consecuencias muy molestas. sus puertas pueden quedar cerradas para siempre”. la ciencia es m´ as que s´ olo contenido.6 2. aunque a menudo no sin lucha. Aparte de ello. ley y hechos. donde los misterios son resueltos y la raz´ on prevalece.

. de modo que le era de gran ayuda a un Einstein cuya dedicaci´ on era m´ as bien inconstante. Einstein era uno de los que no se comunican nunca. el de la teor´ ıa de la relatividad especial con el t´ ıtulo: “Sobre la electrodin´ amica de los cuerpos en movimiento” y su complementario “La inercia de un cuerpo ¿depende de su contenido en energ´ ıa?”. Durante dos a˜ nos. la Etica de Spinoza. Einstein pod´ ıa dedicarse a su labor creadora. En su estancia en la Polit´ ecnica de Zurich. El 14 de mayo de 1904 nac´ ıa Hans Albert y el 28 de julio de 1910 Edouard. trat´ o de hacer el doctorado. porque Einstein era un gandul y la matem´ atica no le interesaba en absoluto”. Mileva Maric —unos cuatro a˜ nos mayor que ´ el. De estos cinco. fue el primero en defenderlo en los c´ ırculos cient´ ıficos. al solicitar a Plank una opini´ on sobre el valor cient´ ıfico de Einstein hab´ ıa declarado: “Si la teor´ ıa de Einstein resulta correcta. En 1901 obtuvo la nacionalidad suiza. que se sentaba a trabajar con ´ el d´ ıa y noche y lo estimulaba con su inagotable perseverancia”. En ´ el.en la instituci´ on. Einstein mal vivi´ o dedic´ andose a dar clases particulares (conoci´ o a M. ser´ a considerado el Cop´ ernico del siglo XX”. se interes´ o por una compa˜ nera de curso. Stuart Mill. Seg´ un una bi´ ografa de Mileva: El enorme esp´ ıritu de trabajo de Einstein fue infundido por Mileva. pero que buscaba un eco a trav´ es del cual confirmar sus propias ideas. Solovine y C. .. . por primera vez aparece la f´ ormula E = mc2 que hace posible te´ oricamente la utilizaci´ on de la energ´ ıa at´ omica y anuncia la fuerza que hace temblar al mundo. primero en leer el trabajo sobre la relatividad especial.. con afinidades intelectuales y buena matem´ atica—. “Mileva no participa en la creaci´ on de las ideas de Einstein —como no podr´ ıa haber participado nadie— pero somet´ ıa a prueba todas sus ideas. Plank. Plank consideraba que “el fin de la ciencia es encontrar una imagen del mundo fija independiente de la variaci´ on en el tiempo y en las personas”. sino tambi´ en con su fe en ´ el y estimulante energ´ ıa. algo taciturna. editor del Annalen der Physyk. . a la que Mileva contribu´ ıa no s´ olo con sus conocimientos. Habicht). Mileva. . grupo de trabajo donde ´ estudian con Mileva las obras de Mach. h´ ungara de origen servio. como yo espero. “ Por otro lado Einstein desde 1906 lleg´ o a solicitar una revisi´ on de la teor´ ıa de Maxwell para que pudiese 59 . Plank hab´ ıa a´ un escrito: “Si .. era extremadamente emprendedora y tenaz en su trabajo. pese a que era uno de los pocos oponentes a las ideas de Mach. Un antiguo profesor y amigo de Einstein al aparecer publicado el trabajo sobre la relatividad especial. Con Solovine y Habicht (luego con M. David Hume. que en 1921 le supuso el premio Nobel. las discut´ ıa con ´ el y daba una expresi´ on matem´ atica a los razonamientos de Einstein”. consigue un trabajo fijo en la Oficina de Patentes en Berna el 23 de junio 1902 y se casa el 6 de enero de 1903. en uno explica el efecto foto-el´ ectrico. Besso). Einstein funda la “Academia Olimpia”. y los cinco trabajos publicados en 1905. coment´ o a Max Born: “Para m´ ı ha sido una gran sorpresa. Sin embargo. En Berna realiz´ o los trabajos de fundamentaci´ on de la termodin´ amica en la mec´ anica estad´ ıstica.

dado el desprecio hacia lo eslavo de la poblaci´ on alemana. Y deja una traza extra˜ na de incomprensi´ on. En julio. en mi opini´ on. debe declarar la religi´ on que profesa y. En agosto de 1912 vuelve a Zurich a ense˜ nar frente a los bancos que ´ el hab´ ıa ocupado a˜ nos antes. . demasiado tensas. a sus treinta y cuatro a˜ nos. En 1905 obtuvo el t´ ıtulo de doctor por la Universidad de Zurich. de las ideas recibidas. escribe: religi´ on Mosaica. para otros. junto a Marie Curie y Wilhelm Ostwald entre otros. . participando en veladas musicales. Lorentz. ni en su casa ni entre los colegas. Philip Frank. La Polit´ ecnica de Zurich le ofrece una c´ atedra. Los problemas familiares por el traslado se complican por el origen de Mileva. . Para unos. Rutherford. al que asist´ ıan Plank. ya. con motivo del proyecto de creaci´ on de la Kaiser Wilhelm Gesellschaft en Berl´ ın.acomodar el car´ acter probabilista de la emisi´ on de fotones —cosa que Plank no pod´ ıa aceptar— y conclu´ ıa: “Aceptar la teor´ ıa de Plank significa. de los dem´ as—. al hablar. Una disertaci´ on de habilitaci´ on le proporcion´ o la venia docendi en la Universidad de Berna el 28 de febrero de 1908 donde como privatdocent ejerci´ o dos a˜ nos. Marie Curie. El 7 de mayo de 1909 es nombrado profesor extraordinario de la Universidad de Zurich. se muestra amable y cordial. Fue durante el tiempo de estancia en Praga que Einstein conoci´ o la consagraci´ on definitiva de su reputaci´ on cient´ ıfica internacional. A fines de 1910. Einstein es nombrado catedr´ atico de la universidad alemana de Praga. Quiz´ as para compensar estas tensiones que viv´ ıan en Praga. recibe a Plank y a Nerst en Zurich a donde se hab´ ıan desplazado para hacerle la mejor oferta que se puede hacer a un intelectual como Einstein: i) nombrarle miembro del nuevo centro con objeto de que ocupase en ´ el la direcci´ on del Instituto de F´ ısica —lo que ser´ ıa realidad en 1917—. al matem´ atico George Pick . En 1913 Albert Einstein. Albert Einstein con treinta a˜ nos y una nueva situaci´ on algo m´ as estable. parec´ ıa que iba descubriendo lo que expon´ ıa. Pero el “horno no est´ a para bollos”. ii) nombrarle catedr´ atico de la Universidad de Berl´ ın pero sin obligaci´ on de dar cursos regulares —lo que le permitir´ ıa dedicarse a su trabajo de investigaci´ on— con un salario m´ as elevado. Max Brod. En la universidad las tensiones existen. destruir las bases de nuestra teor´ ıa de la radiaci´ on” (la de su trabajo de 1905). Poincar´ e. al dictado de sus amigos. sigue dominado por esa actitud: esa voluntad para mantenerse siempre apartado —de las intituciones. Einstein se relacion´ o con el ambiente jud´ ıo con la ayuda de su viol´ ın. de las modas. Estimaban su estilo pedag´ ogico pues. No obstante Einstein aparece m´ as sociable participando con su viol´ ın en encuentros musicales. . el primero simult´ aneamente con su trabajo en la Oficina de Patentes. iii) 60 . y la estancia en Zurich no dur´ o mucho. tras su intervenci´ on sobre la hip´ otesis de los cuantos en el congreso Solvay de 1911. aunque Einstein “no juega el juego”. La estancia en Praga dur´ o escasamente unos dos a˜ nos. As´ ı conoci´ o a Frank Kafka. Las divergencias conyugales son. . recibi´ o en Ginebra la distinci´ on de doctor honoris causa. asociando al alumno a su descubrimiento. aparece rebelde y desconcertante para con sus colegas. Jean Perrin y Langevin.

“La enfermedad al mismo tiempo que le ata a Elsa. En julio Mileva. Elsa va a pasar de ser simplemente caritativa a convertirse en indispensable. Se divorci´ o de Mileva el 14 de febrero de 1919. fue elegido por la Academia. puso la condici´ on de conservar esta nacionalidad. Mileva que no admit´ ıa este traslado. Hecho esencial. se instala en la vivienda de Elsa. Einstein a su llegada a Berl´ ın. a Einstein con los dos hijos. hecho que sent´ o muy mal a su hijo mayor. como muro protector contra el asalto de admiraci´ on o curiosidad. justo antes de la brusca irrupci´ on de la gloria. Uniendo Albert y Elsa en aquel momento de su vida. Einstein escribe a Besso sobre las condiciones del “contrato” que regular´ a lo que econ´ omicamente corresponder´ a a Mileva (entre otras la recepci´ on del importe del premio Nobel que se comenta le van a conceder). sus amigos se asustan y tratan de reternerle. no obstante. ya que demasiada eficacia hubiera hecho poner en guardia a un hombre tan indiferente a todo lo que para ´ el constitu´ ıa el plano inferior de su existencia. encontr´ o el apoyo y pronto el refugio de un t´ ıo que viv´ ıa con su hija. Para un Einstein s´ olo y enfermo. con los dos hijos. recordando su infancia-adolescencia y temiendo alienar la libertad adquirida con la nacionalidad suiza. Para Einstein fue el reencuentro con lo que le hab´ ıa sido familiar desde siempre y hab´ ıa cesado de serlo. el divorcio es seguro”. con cierta torpeza voluntaria. Elsa actu´ o como una valla de protecci´ on entre Einstein y el exterior. el destino parece haber tomado sus precauciones en previsi´ on de un desastre que una mujer ambiciosa hubiera podido desencadenar a su alrededor. sigui´ o. pues se ve obligado a quedarse en cama durante largos periodos. El hijo mayor vivi´ o en la escuela de Berl´ ın el mismo rechazo de la disciplina que su padre.y el nombramiento de miembro de la Academia Prusiana de Ciencias. despu´ es de que se reposase durante un mes en Arosa en compa˜ n´ ıa de sus hijos. con veinti´ un votos contra uno. “la mejor idea que tuviera en 61 . Einstein se instala en Berl´ ın en marzo 1914. Einstein no pod´ ıa resistirse y acept´ o. Ha perdido treinta kilos desde que empez´ o la guerra. Pero. al final de su estancia en Praga y ante las limitaciones de sus dos u ´ltimas publicaciones. En el verano de 1912. Su prima estaba divorciada de un matrimonio desgraciado del que tuvo dos hijas so˜ nadoras y fr´ agiles. la aproximaci´ on de Elsa fue inteligente. tuvo una acertada intuici´ on. Admitida su condici´ on. Einstein cae enfermo aquejado de problemas digestivos. A la vez que le comenta que Elsa le “prepara infatigablemente cada tres horas su comida para aves de corral”. march´ o a Suiza de vacaciones. El reencuentro de Einstein con su prima Elsa fue la entrada en su vida de la u ´nica constante que iba a regirla desde ahora y sobrepasar el plano personal. Iniciada la 1a Guerra Europea en agosto de 1914 su familia no volver´ a m´ as a Berl´ ın. hace que desaparezcan los escr´ upulos y dudas que le quedaban. Ilse y Margot. Por otra parte. Se cas´ o con Elsa el 2 de junio de 1919. en julio de 1913. En julio de 1917 al ir a Suiza. De nuevo en Berl´ ın.

para la investigaci´ on de Einstein. sino que ´ el mismo se puso a trabajar sobre la parte matem´ atica. El trabajo conjunto de Einstein y Grosmann. el presidente de la Royal 62 . Consigui´ o dar un nuevo paso adelante en la teor´ ıa de cuantos. guerra submarina y bombardeos de civiles. Para Einstein fue como la felicidad de un creyente cuando ve realizarse un milagro. con aparatos m´ as precisos de la universidad de Chicago. se obtuvo una deflecci´ on de 1. Fue un ´ exito. Parad´ ojicamente este ´ exito tiene lugar mientras la guerra ha alcanzado un nivel de crueldad horrible con gases axfisiantes en el frente. Grosmann no s´ olo le inform´ o sobre los medios matem´ aticos disponibles para sacar provecho a la intuici´ on que hab´ ıa tenido. y m´ as adelante a˜ nad´ ıa: “En un cierto sentido creo que el pensamiento puro puede. Al regresar a Zurich. de todos. Sudan). de hecho. a partir de la teor´ ıa de la relatividad. mientras Einstein se dedic´ o a la problem´ atica f´ ısica. organizan sendas expediciones a Sobral (Brasil) e isla Pr´ ıncipe (Guinea) para medir la deflecci´ on de la luz durante el eclipse de Sol del 29 de marzo de 1919. el m´ as importante fue el de 1916 publicado en los Annalen der Physik con el t´ ıtulo “Fundamentos de la teor´ ıa de la relatividad general” y que en unas sesenta y cuatro p´ aginas cambi´ o radicalmente la historia del pensamiento humano. . invenci´ on. En la proclamaci´ on de los resultados en noviembre de 1919. de Sitter se enteran de la publicaci´ on de Einstein realizada en la Academia prusiana en 1917. de una nueva cosmolog´ ıa (origen de la moderna cosmolog´ ıa de tipo cient´ ıfico) y la exploraci´ on hipot´ etica de un fen´ omeno desconocido: las ondas de gravitaci´ on. fue decisivo para la formulaci´ on definitiva de la teor´ ıa gravitacional. a˜ nos de un grado de intensidad y un nivel de felicidad que nunca volver´ ıa a encontrar.75 segundos— En el eclipse total de Sol de 1952 en Khartoum (Jartum. se obtuvo 1. obtener confirmaci´ on m´ as que satisfactoria de sus deducciones en dos de los casos en que era posible su control mediante la experimentaci´ on. mediante la consideraci´ on de una adecuada m´ etrica riemanniana en una variedad del espacio-tiempo. concebir la realidad.64 segundos —Einstein te´ oricamente obtuvo 1. al conseguir la incorporaci´ on formal del campo gravitatorio a las ecuaciones generales de la din´ amica. Einstein que era consciente del ´ exito lo asumi´ o con la mayor humildad como un triunfo espiritual. Los ingleses que a trav´ es de W. unido a la falta de alimentos para los ciudadanos. como lo so˜ naron los antiguos”. concluir conceptual y formalmente la teor´ ıa relativista de la gravitaci´ on.70 segundos de deflecci´ on”. en 1913. Pero. De 1914 a 1919 fueron. . . origen de la cosmolog´ ıa moderna: Observaciones cosmol´ ogicas sobre la teor´ ıa de la relatividad y de la malograda expedici´ on de Erwin Freundlich a Crimea en 1914 para verificar la deflecci´ on de la luz afirmada por Einstein.toda su vida” como el mismo reconoci´ o: “No llegu´ e a ser totalmente consciente de que la teor´ ıa de la relatividad especial no hab´ ıa sido m´ as que el primer paso hacia una evoluci´ on necesaria hasta que me esforc´ e en integrar la gravitaci´ on en esta teor´ ıa”.

que transforme en h´ eroes a simples mortales cuyos objetivos provienen u ´nicamente del dominio espiritual y moral”. el New York Times public´ o m´ as de ciento cincuenta entrevistas. o en favor de una social-democracia respetuosa para las libertades individuales. se convierte en compromiso. En Par´ ıs por una huelga general en la prensa pas´ o desapercibida para el gran p´ ublico. y como ´ el no quer´ ıa parecer que ocultaba sus secretos como un charlat´ an. Ser consciente de este extra˜ no estado de cosas ser´ ıa insoportable sin un hermoso consuelo: es un signo de gozo para nuestro tiempo. declaraciones y rese˜ nas de conferencias de Einstein 63 . Thomson. . . esto no puede durar mucho tiempo . evidentemente. ni tampoco eludir las llamadas de socorro. al principio le cost´ o resignarse” . . mientras en Alemania Max Born informaba del acontecimiento en el Frankfurter Allgemeine Zeitung el 23 de noviembre. el f´ ısico J. social o pol´ ıtico. Su palabra tendr´ a un sentido moral. lo que hasta entonces hab´ ıa sido para ´ el una opini´ on. corregida y aumentada a Estados Unidos. . . En 1949. . preferencia o aversi´ on. pero a veces reticente. sino de todo un continente de nuevas ideas cient´ ıficas. Es el m´ as grande descubrimiento relativo a la gravitaci´ on que se ha realizado desde que Newton enunci´ o sus principios”. Lo notificado en la sesi´ on solemne de la Royal Society apareci´ o en todas las revistas de gran tirada de Gran Breta˜ na. siempre sincero. Pero la gran alegr´ ıa de diciembre de 1919.Astronomical Society. no para los cient´ ıficos. La noticia pas´ o enseguida. t´ u encontraste el u ´nico camino que en tu ´ epoca era todav´ ıa posible para un hombre de m´ axima capacidad intelectual y de creaci´ on. Sin embargo este ha llegado a ser mi destino y existe un desacuerdo grotesco entre las capacidades y los poderes que los hombres me atribuyen y lo que yo soy y puedo en realidad. se le ped´ ıa su opini´ on sobre una multitutud de cuestiones de actualidad. en general en el sentido del sionismo. ni dismular sus convicciones. Los conceptos que t´ u creaste siguen rigiendo nuestro pensamiento f´ ısico. aunque ahora sabemos que hay que sustituirlos por otros m´ as alejados de la esfera de la experiencia inmediata. a la vez que sinti´ endose fatigado por su celebridad dir´ a: “El culto a la persona humana me ha parecido siempre injustificado . ”. considerado materialista. J. adem´ as no dejar´ ıa de autoalimentarse. “En adelante se ver´ ıa obligado a responder una pila de correo que se renovaba cada d´ ıa. abri´ o la sesi´ on calificando la teor´ ıa de Einstein como uno de los m´ as grandes ´ exitos en la historia del pensamiento humano: “No se trata del descubrimiento de una isla. el curso particularmente turbio de las cosas le volv´ ıa a subir sin descanso encima del escenario”7 . Einstein dice a su mujer para consolarla “En todo caso. . si aspiramos a una comprensi´ on m´ as profunda de la situaci´ on”. no s´ olo se vio 7 Entre 1921 y 1955. “Esta repentina y sorprendente celebridad acompa˜ nar´ ıa a Einstein hasta el final de su vida. o del pacifismo. recordando Einstein estos momentos escribe en sus notas autobiogr´ aficas: “Perd´ oname Newton. sobre todo pol´ ıticas.

firm´ o el pacifista Manifiesto a los europeos donde se “deploraba que artistas y sabios no hubieran sabido pronunciar palabras de paz. lo justificar´ ıa diciendo: “Es a mi llegada a Alemania. convencieron al rabino de Nueva York que telegrafiase a Einstein pregunt´ andole: ¿Cree usted en Dios? A lo que Einstein respondi´ o: “Yo creo en el Dios de Spinoza que se revela en una armon´ ıa de todos los seres. y se invitaba a unirse entre s´ ı los pueblos de una pen´ ınsula europea tan empeque˜ necida por el progreso t´ ecnico que corre el riesgo de ver a sus Estados. lleg´ o a detestarle debido a su antisemitismo. Con el ´ exito sobrevino una holgura de medios que podr´ ıa haber sido la fortuna. ¿has dado de nuevo dinero a ese desaprensivo que te ha enga˜ nado varias veces? Ya lo s´ e. —pero ´ el debe. y no en un Dios que se ocupa del destino y de las acciones del hombre”. sin embargo. hace quince a˜ nos. Fue Philipp Lenard (premio Nobel de F´ ısica por sus trabajos experimentales sobre el efecto fotoel´ ectrico) quien. En Suiza hablando con su amigo Romain Rolland dir´ a: “Los siglos futuros ¿podr´ an glorificar nuestra Europa. en su casa de Berl´ ın. a nivel de su vida privada. sino tambi´ en a nivel de su pensamiento ante el rechazo p´ ostumo de su obra por el profesor Mach. fue un ´ exito y Einstein aprovech´ o el viaje para dar varias conferencias sobre su teor´ ıa de la relatividad 64 .empa˜ nada. por los inconvenientes de la gloria y por la muerte de su madre Pauline en febrero de 1920. Elsa que estaba alerta un d´ ıa indignada le dice: “Pero Albert. hacia 1930. pero Einstein rechazaba toda propuesta desorbitante. en la que tres siglos de trabajo cultural de lo m´ as intenso no han servido m´ as que para pasar de la locura religiosa a la locura nacional?” Su defensa del sionismo. responde tranquilamente Einstein. En cuanto a su pacifismo citaremos su negaci´ on a firmar el manifiesto de “los noventa y tres intelectuales” justificando la 1a guerra europea. sufrir la triste suerte de las ciudades griegas”. Realizada la campa˜ na en abril y mayo de 1921. despu´ es de admirar a Einstein. propiciaron que los extremistas antisionistas se fijaran en Einstein. y este descubrimiento yo lo debo m´ as bien a los no jud´ ıos que a los jud´ ıos”. Fue en los jud´ ıos del Este. La aspiraci´ on al saber por el saber le aparece como uno de los rasgos destacados de la raza jud´ ıa. Sin embargo. necesitar el dinero. Cha¨ ım Weizmann en 1921 invit´ o a Einstein a que le acompa˜ nase en una campa˜ na en Estados Unidos con el fin de recaudar fondos para la construcci´ on de la Universidad Hebrea de Jerusalen. que descubr´ ı que soy jud´ ıo. un culto casi supersticioso de la “instrucci´ on”. Y es que ninguna carencia moral o material le dejaba insensible. Esa situaci´ on atrajo toda clase de personas y se le reproch´ o la ingenuidad con que ced´ ıa a las peticiones an´ onimas. creando hacia agosto de 1920 situaciones violentas con tensas discusiones y que. sin duda. No es por placer que se mendiga—”. apretados unos contra otros. Y a la vez con la mirada la desafiaba a que le negara la evidencia. los m´ as pobres y tributarios de la tradici´ on donde encuentra una atracci´ on pasional al saber. Los jud´ ıos creyentes deseosos de saber si era verdaderamente de los suyos.

es nombrado miembro de su Consejo de Gobierno. Estuvo del 3 al 11 de marzo en Madrid (dando conferencias en la Academia con asistencia del Rey. como dijo a Solovine. Dio dos conferencias: una en la Academia y otra en la Facultad de Ciencias. donde fue recibido por los miembros de la Academia (presidente Dr. De esta ´ epoca es el art´ ıculo de Satyendranath Bose sobre la radiaci´ on del cuerpo negro y que motiv´ o los dos art´ ıculos de Einstein. por el Rector de la Universidad (Dr. que se ausentaba. Pero ante los tr´ agicos sucesos en Berl´ ın a fines de junio. Einstein. Dirac y otros) fueron los de la invenci´ on de la “mec´ anica cu´ antica” en sus distintas formas.3 Obsesi´ on. vuelve a su actividad investigadora con el experimento de la caja de fotones (contra el principio de “incertidumbre” de Heisenberg). Al regresar del Jap´ on.a los americanos. la Universidad y el Ateneo). como los doctores Marco e ´ I˜ niguez (con quien sostuvo largas conversaciones). Tambi´ en trat´ o de obtener (sin conseguirlo) una alternativa de la mec´ anica cu´ antica que fuese no proba- 65 . se detuvo en Jerusal´ en conociendo las tensiones jud´ ıo-´ arabes. Mantuvo encuentros con varios catedr´ aticos. En 1924. y los doctores Vecino. En el segundo. es donde postul´ o el condensado de Einstein-Bose. Royo Villanova) y el Decano de Ciencias (Dr. vuelve a la Comisi´ on de Cooperaci´ on Intelectual de la Sociedad de Naciones. Calamita). Heisemberg. Schr¨ odinger. en febrero de 1923. abandona la Comisi´ on de Cooperaci´ on Intelectual de la Sociedad de Naciones. aduciendo que c´ omo jud´ ıo no puede representar a Alemania. invitado por el emperador de aqu´ el pa´ ıs. despu´ es de adquirir la nacionalidad prusiana conservando la suiza. En mayo-junio de 1925 Einstein viaja a varias universidades de Am´ erica del Sur y. y lleg´ o a Kobe el 20 de Noviembre de 1922. A finales de febrero llega a Barcelona. BEC. Einstein debi´ o interrumpir la ense˜ nanza y fingir. Born. as´ ı como con varios grupos de escolares. Einstein se distanci´ o de esta nueva orientaci´ on de ideas enfrent´ andose a Bohr (y a su famosa teor´ ıa de la “complementariedad”) en el quinto congreso Solvay en 1927. en 1930. La Sociedad francesa de F´ ısica no recibi´ o a Einstein y la Academia de Ciencias organiz´ o contra ´ el una especie de boicot oficioso. En 1922 dio una serie de conferencias en el Coll` ege de France y en la Sociedad francesa de Filosof´ ıa. Recuperado de su ataque al coraz´ on de 1928 en Davos. Rocasolano. exilio y soledad Los a˜ nos siguientes (con las investigaciones en mec´ anica ondulatotoria y mec´ anica cu´ antica de Luis de Broglie. El 14 por la tarde sal´ ıa hacia Bilbao donde estuvo dos d´ ıas en la Universidad Vasca y el 17 regresaba a Alemania. 2. De regreso pas´ o unos d´ ıas por Londres conociendo a Bernard Shaw y Whitehead. al inaugurarse este a˜ no la Universidad Hebrea de Jerusal´ en. Einstein acept´ o formar parte de la Comisi´ on de Cooperaci´ on Internacional (CIC) de la Sociedad de Naciones (SDN). Del 11 al 14 permaneci´ o en Zaragoza. Rius y Lanas). del a˜ no 1925. Es verdad que debi´ o salir hacia el Jap´ on.

Einstein dimite de la Academia de Prusia. pensando que pod´ ıa pasar desapercibida su presencia. dice: Sugiero que. deteni´ endose en Inglaterra. A˜ nos m´ as tarde. se instalan en Coq-sur-Mer en B´ elgica. En Estados Unidos un amigo escribi´ o: “Estaba como si algo hubiera muerto en ´ el. Este mismo a˜ no fue invitado por la familia real de B´ elgica inici´ andose una afectiva relaci´ on por su afinidad musical. Vuelven a Europa. es decir. En marzo de 1931 vuelve a Berl´ ın. No volvi´ o a ser risue˜ no nunca m´ as”. llegan a Princeton el 17 de octubre. demostrar que exist´ ıa otro nivel en el que se manifestar´ ıa el “caos como resultado de orden y no viceversa”. En abril Einstein al dimitir definitivamente de la Comisi´ on de Cooperaci´ on Intelectual de la Sociedad de Naciones. Nunca volver´ ıa a pisar suelo alem´ an. y as´ ı restablecer las entidades ontol´ ogicas consideradas en su art´ ıculo browniano de 1905. Su hijo Hans le hace abuelo con el peque˜ no Bernhard. Al ser nombrado Adolfo Hitler canciller. Tambi´ en por estas fechas se compraron una casita en Caput cerca de Postdam. Es en 1935 con el art´ ıculo EPR (Einstein-Podolsky-Rosen donde intenta demostrar que la mec´ anica cu´ antica no puede ser completa).bilista. Para ´ el “la idea de que existan dos extructuras en el espacio. En 1932 viaja de nuevo a Estados Unidos donde permanece de enero a marzo. A la vez que era nombrado Doctor honoris causa por la Sorbona. y es recibido en el Caltech Institut de Pasadena por Millikan. requisado la casa de Caputh y confiscado las cuentas bancarias. En Diciembre de 1930 viaja a los Estados Unidos. Y en octubre es nombrado profesor del Intitute for Advanced Studies de Princeton (sin abandonar su c´ atedra de Berl´ ın). conforme a las ideas de Newton (quien hab´ ıa escrito que Dios era un “Dios de Orden”). se mesaba sus blancos cabellos entre sus dedos y hablaba enso˜ nador sobre cualquier cosa. independientes una de otra es intolerable”. la familia Einstein abandona B´ elgica el 9 de septiembre y. conoce a Humble. y despu´ es de visitar a Mileva y a sus hijos en Zurich. convencido de la inutilidad de tal organizaci´ on. les hab´ ıan registrado su casa de Berl´ ın. Felizmente sus escritos y documentos de trabajo se los pudieron rescatar sus amigos y se los remitieron por valija diplom´ atica. en el fronstispicio del Palacio de la Sociedad de Naciones. a finales de marzo de 1933. el propio Einstein rechazar´ ıa los resultados que hab´ ıa anunciado. se grabe ‘Sostengo a los fuertes y hago callar a los d´ ebiles sin derramamiento de sangre’. Los primeros resultados sobre la teor´ ıa unificada fueron publicados en una nota de 1929 en las Actas de la Academia prusiana de Ciencias con el t´ ıtulo “Teor´ ıa del campo unificado” que presenta caracteres m´ as propios de una teor´ ıa metaf´ ısica. El manifiesto que hizo p´ ublico en marzo de 1933 contiene la esencia de la filosof´ ıa que defendi´ o a lo largo de su vida en cuestiones sociales: 66 . Aparte de los enfrentamientos con Bohr antes citados. su trabajo se centra desde 1926 en identificar (sin ´ exito) la atracci´ on gravitacional reduci´ endola a un fen´ omeno electromagn´ etico. El 10 de diciembre de 1932 la familia Einstein abandona Alemania y´ endose a los Estados Unidos. Se sentaba en una silla.

Otto Hahn y Lise Meitner (“Nuestra Mme. envi´ arselo al Dr. contribuy´ o. la tolerancia implica el respeto por todas y cada una de las creencias individuales. El III Reich hab´ ıa descubierto que Lisa Meitner (de origen austr´ ıaco) no era aria lo que la imped´ ıa estar en el santuario de la investigaci´ on nacional. Y en este mismo a˜ no Einstein dec´ ıa: “El aut´ entico valor del ser humano depende. La experiencia fue concluyente. Fermi concluy´ o la entrevista de 67 . tolerancia e igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. despu´ es de verificarlo (y acordar denominarlo fisi´ on nuclear) lo transmite r´ apido a USA donde estaba Bohr. Por otra parte. La libertad pol´ ıtica implica la libertad de expresar las propias opiniones pol´ ıticas verbalmente y por escrito. Bohr y Fermi verificaron juntos los c´ alculos de Meitner y llegaron al mismo resultado. Tres a˜ nos m´ as tarde. Convocada una conferencia de sabios at´ omicos americanos en la Universidad de Columbia —en la que era profesor Fermi— durante d´ ıa y noche prepararon el experimento. en una entrevista radiof´ onica. s´ olo vivir´ e en un pa´ ıs en el que haya libertades pol´ ıticas. el bario. Este se lo comunic´ o a Fermi. hoy”. El 25 de enero de 1936 un grupo de hombres muy fatigados e inquietos pulsaron el bot´ on. Estas condiciones no existen en Alemania. Curie” como gusta llamarla Einstein). realizaban una experiencia que deb´ ıa probar la idea emitida por Hahn y Strassmann sobre la posibilidad de que el n´ ucleo del ´ atomo del uranio al colisionar con un neutr´ on pod´ ıa partirse en dos fragmentos radioactivos. sino que los principios que han ense˜ nado se practicar´ an en la vida p´ ublica y en la conciencia general”. a pesar de sus ideas pacifistas. pudo marcharse a Estocolmo con su intuici´ on o secreto y all´ ı redactar los c´ alculos y el experimento con todo detalle. En ella indicaba el peligro potencial de que Alemania pudiese fabricar bombas at´ omicas a ra´ ız del descubrimiento de la fisi´ on del uranio. Trabajos que hizo posible el descubrimiento de la radioactividad artificial y del neutr´ on por Irene y Fr´ ederic Joliot-Curie en 1933. a petici´ on de Pauli. cuya presencia all´ ı no se la explicaban de momento. en el Instituto Kaiser Wilhelm. a lanzar el proyecto nuclear de Estados Unidos escribiendo una carta al presidente Franklin D.“Mientras se me permita elegir. Quien. Sin embargo. quiere considerar tal situaci´ on pasajera y a˜ nade: “Yo espero que Alemania recobrar´ a pronto la salud y que en el futuro. Es bien conocido que. En este mismo a˜ no de 1935. Fermi lo comunicaba al gran p´ ublico retrotray´ endolo a sus trabajos precedentes. Roosevelt. Casualmente el mismo a˜ no que Hitler subi´ o al poder. En enero de 1934 Einstein y Elsa fueron recibidos en la Casa Blanca por Roosevelt. grandes hombres como Kant y Goethe no seran s´ olo recordados de vez en cuando. Bruscamente el a ´tomo se descompone bajo sus ojos y aparece un nuevo elemento. de en qu´ e medida y en qu´ e sentido haya logrado liberarse del yo”. Szilard y otros. en principio. yerno de Bohr. Frisch en Dinamarca. tambi´ en huido del nazismo italiano.

d´ ıas antes de morir. En 1940. no cesaron. a´ un. dicha civilizada. verbales y por escrito. En 1939 Maja. ya. habl´ o de la responsabilidad de los sabios en la invenci´ on del arma at´ omica. y divorciarse su otra hija Margot. o si se quedar´ ıa limitado al campo de la ciencia pura. sino por representantes directamente elegidos. lo que llev´ o a Infeld a escribir: “Parec´ ıa que la diferencia entre vida y muerte para Einstein consist´ ıa en ser o no ser capaz de hacer f´ ısica”. Hasta que muri´ o cinco a˜ nos despu´ es. Al recibir en 1954 el premio sobre derechos humanos de la Chicago Decaloge Society. En 1935 los Einstein solicitan la residencia permanente en los Estados Unidos. que aplica tanto a los Estados Unidos como a la URSS. “contempla el mundo entregado a un absurdo conflicto de poderes entre capitalismo y comunismo. dijo humildemente: 68 . La calma exterior de Einstein aparentemente no se perturb´ o lo m´ as m´ ınimo. al agradecerlo. mor´ ıa Mileva Einstein-Maric en Zurich. en una cena en el American Nobel Center. En el u ´ltimo texto que escribi´ o. palabras cuya oposici´ on no tienen. Recogidos en el libro Albert Einstein: Philosopher-Scientist [6]. lo que determin´ o su imperturbable resignaci´ on y actitud personal desde su llegada a Estados Unidos. concluida la segunda guerra mundial. Albert Einstein. fue a vivir a casa de su hermano donde qued´ o paral´ ıtica en 1946. escrita con ocasi´ on de la segunda reuni´ on plenaria de la Asamblea en noviembre de 1947. ´ esta va a vivir con sus padres a Princeton. Einstein redacta su famosa autobiograf´ ıa y la no menos famosa respuesta a las cr´ ıticas que sobre su obra presentaron los cient´ ıficos que participaron en los actos conmemorativos de su setenta aniversario.1939 precisando que no era posible. En diciembre de 1945. unido a su impotencia para evitarlos. pese a su edad y enfermedad. la hermana de Einstein. En 1948. dejando a su hijo Edouard en un hospital psiqui´ atrico. Al morir en Par´ ıs su hija Ilse. aunque yo creo que fue su herida sensibilidad por la serie de dolorosos hechos que sufr´ ıa la humanidad. pero no la paz”. y que se traduce en una nueva concepci´ on del gobierno mundial deseado: las Naciones Unidas deben reforzar su autoridad decidiendo que es la Asamblea General y no el Consejo de Seguridad quien detente la autoridad suprema de la organizaci´ on y que la representaci´ on de las naciones no ser´ a a trav´ es de delegados. H´ el` en Dukas (su secretaria) y Margot prestaron juramento de fidelidad como nuevos ciudadanos de Estados Unidos. Las manifestaciones en congresos. saber si tal descubrimiento tendr´ ıa un alcance pr´ actico. revela una desconfianza creciente respecto a las grandes potencias. enumer´ o todas las promesas incumplidas de la Carta del Atl´ antico y se˜ nal´ o: “La guerra ha sido ganada. el 20 de diciembre de 1936 muere su mujer Elsa. para ´ el mayor sentido que las palabras Estado u oeste en una tierra redonda” En 1949 y a petici´ on de Schlipp. Einstein la acompa˜ n´ o todas las tardes ley´ endole obras literarias. La carta abierta a la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El 15 de marzo de 1955. El 11 de abril Einstein escribe a Russell que acepta firmar su manifiesto a favor del abandono de las armas nucleares y. en el hospital de Princeton a la 1h 15m de la madrugada. es decir. 3 3. el mismo d´ ıa por la tarde sufre violentos dolores.“Jam´ as he hecho esfuerzo sistem´ atico alguno para mejorar la suerte de los hombres. Einstein muere a causa de un aneurisma lumbar. su hijo admite se le retire al cad´ aver el cerebro (que se conserva). y de los teoremas que los relacionan entre s´ ı. Estas capas superpuestas no son grados de abstracci´ on: “No encuentro leg´ ıtimo ocultar la independencia l´ ogica del concepto de la experiencia sensorial”. Uno de los m´ as potentes medios de trabajo de Einstein lo constitu´ ıa su capacidad de superar todo condicionamiento previo de su imagici´ on. Sus u ´ltimas palabras fueron significativas: “nur Pers¨ onlich” (lo meramente personal). Mostraban su religiosa convicci´ on de que estaba alcanzando su definitiva liberaci´ on. Pasa por lo que Einstein llama la capa secundaria para llegar a un sistema de la mayor unidad concebible. directamente ligados a las experiencias sensibles. para combatir la injusticia y la represi´ on. y para mejorar las fuerzas tradicionales de las relaciones humanas”. expres´ e mi opini´ on sobre cuestiones p´ ublicas siempre que me parecieron tan desdichadas y negativas que el silencio me habr´ ıa hecho sentir culpable de complicidad”. Superada la adolescencia. El 18 de abril de 1955. . Besso en Zurich. el propio Einstein no era consciente del encuadre o alcance filos´ ofico de sus investigaciones cient´ ıficas. rehuye toda escuela filos´ ofica y hace un resumen de su enfoque ecl´ ectico diciendo: 69 . Einstein era un esc´ eptico acerca de las dos filosof´ ıas reinantes “tuvo cuidado de poner en guardia a sus lectores contra el oportunismo sin escr´ upulos del sabio que ajusta su teor´ ıa a las exigencias de sus investigaciones (procedimiento ad hoc) y. . Al principio. muere M. Por la tarde son incinerados sus restos. por intuiciones que est´ an presentes ya en el momento de nacer. Y cuando trata de describir el proceso del trabajo cient´ ıfico: “observ´ o c´ omo partiendo de conceptos primarios. . como las de espacio absoluto y tiempo absoluto newtonianos. “S´ olo hice esto: con largos intervalos. puesto que el mundo que trata un cient´ ıfico es m´ as complejo que lo que admit´ ıan las filosof´ ıas de la ´ epoca.1 Evoluci´ on de su actitud filos´ ofica-cient´ ıfica Elecci´ on inicial Entre los cient´ ıficos y pensadores de principios del siglo XX el pensamiento f´ ısico se apoyaba en conceptos dados a priori. Como an´ ecdota se˜ nalemos que despu´ es de algunos reparos. el sabio busca la unidad l´ ogica en la imagen del mundo”.

En realidad. escribi´ o su primer trabajo dentro del marco filos´ ofico del mecanicismo (atomista. al parecer. como positivista. ya tiende a interpretar el contenido de la ciencia de acuerdo con un sistema. Por ello debe parecer un oportunista sin escr´ upulos a los ojos del epistem´ ologo sistem´ atico: se muestra como realista en cuanto intenta describir un mundo independientemente del acto de percibir. Reconoc´ ıa as´ ı que ciencia y filosof´ ıa de la ciencia son inseparables. como idealista. atomista de la materia. estudiante en Aarau. Sin embargo Reichenbach precisa que en Einstein lo que existe es una actitud filos´ ofica y no una filosof´ ıa. esta paradoja. La ciencia sin epistemolog´ ıa es —en caso de que sea posible concebirla— primitiva y confusa. “la ciencia era una filosof´ ıa vivida”. Y a˜ nade: “Pero. garant´ ıa de la racionalidad de las leyes de la mec´ anica y su 70 . en cuanto considera justificados sus conceptos y teor´ ıas solamente en la medida en que proporcionen una representaci´ on l´ ogica de las relaciones entre las experiencias sensoriales. Este eclecticismo en su pensamiento lo concreta en la autobiograf´ ıa de 1949 diciendo: “Por medio de tales conceptos y las relaciones mentales entre ellos somos capaces de orientarnos en el laberinto de las impresiones sensoriales” (incluidas las experiencias de pensamiento). Dependen una de otra. sobre la que pens´ o diez a˜ nos. garant´ ıa de la racionalidad de las leyes de la mec´ anica y su generalizaci´ on estad´ ıstica). rechazando todo aquello que no encaja en ´ el. tuvo (pensando visualmente) “su primera experiencia de pensamiento”: ¿Qu´ e observar´ ıa un hombre que persiguiese un rayo luminoso a su misma velocidad? y al principio sugiere esta respuesta: “Nos encontrar´ ıamos frente a un campo de ondas oscilante en reposo o independiente del tiempo. el cient´ ıfico no puede permitirse el llevar tan lejos sus ansias de sistematizaci´ on epistemol´ ogica. Pero. En cierto sentido.“La relaci´ on rec´ ıproca que existe entre la epistemolog´ ıa y la ciencia tiene caracter´ ısticas notables. para Einstein. a´ un. En 1895. como reconoci´ o m´ as tarde. Aunque si se apoyan. en una representaci´ on mecanicista. la ciencia fue una m´ ıstica vivida. no existe tal cosa” (ni sobre la base de la experiencia ni seg´ un las ecuaciones de Maxwell). yo creo que. A su vez —como ya hemos citado— en ´ esta ´ epoca. Puede incluso parecer plat´ onico o pitag´ orico en cuanto considera la simplicidad l´ ogica como un enfoque que sirve como herramienta indispensable y efectiva en su investigaci´ on”. A esta ´ epoca pertenecen tambi´ en sus trabajos fundamentando la termodin´ amica en la mec´ anica estad´ ıstica cl´ asica. La epistemolog´ ıa sin contacto con la ciencia se convierte en un esquema vac´ ıo. se halla en el origen de la relatividad especial. Sin embargo. en cuanto considera los conceptos y teor´ ıas como invenciones libres del esp´ ıritu humano (que no son derivables l´ ogicamente de los datos emp´ ıricos). una vez que el epistem´ ologo que va en busca de un sistema que le ofrezca claridad se logra abrir paso y consigue llegar a tal sistema. de modo que para ´ el.

s´ olo agradeciendo su ayuda a su amigo M. ya. Tal petici´ on no fue irreflexiva. este positivismo sirvi´ o para desarrollar una epistemolog´ ıa de la ciencia de car´ acter fenomenol´ ogico condenando concepciones como la del ´ eter y el atomismo. salvo el de la teor´ ıa de la relatividad. para Mach la idea newtoniana de espacio era “una monstruosidad conceptual. Einstein no dejar´ a de creer que la ciencia puede y debe aspirar a una comprensi´ on cognitiva de lo real que no se reduzca a un conjunto de percepciones sensoriales debidamente archivadas y coordinadas. Los trabajos de Einstein publicados en 1905. fisi´ ologo.2 Periodo empirista-positivista Su adolescente rechazo religioso. en un positivismo cl´ asico siguiendo a Mach y a Ostwald. la fascinaci´ on por el trabajo experimental de laboratorio y la lectura de las obras de Hume y Mach condujeron a Einstein. a causa de prejuicios filos´ oficos. incluso maestros de esp´ ıritu audaz y fino instinto. psic´ ologo y fil´ osofo austriaco Ernst Mach (1813-1916) antiatomista. para el que conocer es adaptarse a los hechos de la experiencia por medio de las necesidades biol´ ogicas. profesor de qu´ ımica sobresaliente. 3. acercarse al fenomenalismo. Mach redujo toda la filosof´ ıa a ciencia natural y a hechos sin llegar a pertenecer al neopositivismo. La publicaci´ on de la “Teor´ ıa de la relatividad especial” (sin referencia alguna ni a teor´ ıa ni a autor previo. por descontado. Einstein de estudiante ley´ o con avidez la obra de Mach The Science of Mechanics en donde se hace una cr´ ıtica destructora de los Principia de Newton. positivista seguidor de Compte. Ostwald. Por ejemplo. —como dice Veguillas— pueden quedar bloqueados. partidario de un positivismo a lo Stuart Mill en el que los hechos de Compte pasan a ser “percepciones” y las leyes cient´ ıficas (incluidos los axiomas matem´ aticos) generalizaciones de la experiencia fundamentadas u ´nicamente en la inducci´ on. al finalizar sus estudios en el Politecnico de Zurich. por tanto. algo puramente mental que no puede ser se˜ nalado en la experiencia”. El abandono de la filosof´ ıa mecanicista no llev´ o a Einstein a un empirismo puro y menos a´ un a un fenomenalismo como el del C´ ırculo de Viena. fundador del empiriocritismo y energetismo.generalizaci´ on estad´ ıstica. fueron confirmadas con los experimentos de Perrin de 1909. a solicitar trabajar con W. presentan consideraciones propias ya de un positivismo a lo Hume. Ostwald. pero no Mach8 . Sus investigaciones sobre el movimiento Browniano demostrando la realidad de las mol´ eculas (cuya existencia se discut´ ıa a´ un). aunque este ni le contest´ o. Un aliado de Ostwald fue el f´ ısico. era un activo “cient´ ıfico fil´ osofo” cr´ ıtico de la interpretaci´ on mecanicista. la confirmaci´ on de la mec´ anica estad´ ıstica. Hechos que acept´ o Ostwald. Besso defensor de las ideas 8 Proporcionando un ejemplo m´ as de que. ante la interpretaci´ on de determinados hechos 71 . aunque sin el energetismo del primero ni renunciar al atomismo ni. se enmarcan. As´ ı se obtuvo el soporte decisivo de la teor´ ıa molecular y.

Mach.. lo que hace ver ciertos rasgos generales a formular con precisi´ on. aunque la evoluci´ on epistemol´ ogica de Einstein fue de una perenne prevenci´ on a los sistemas epistemol´ ogicos formales. que encuentro cada vez m´ as dogm´ atica . y en Berl´ ın por Max Plank que fue el primero en defenderlo en los medios cient´ ıficos. quiere basar las innovaciones de 1905 sobre fundamentos epistemol´ ogicos (inexistencia del ´ eter inm´ ovil) en lugar de hacerlos sobre fundamentos emp´ ıricos (equivalencia de todos los sistemas inerciales con respecto a la luz). del 4/XII/1919: “Entiendo las dificultades que ve en el desarrollo de la relatividad.” Y sigue citando toda una serie de ejemplos cl´ asicos m´ as el proporcionado por la relatividad general edificada sobre la “equivalencia de la masa inercial y la masa gravitatoria ”. y no el an´ alisis met´ odico. y Sommerfeld que la incorpor´ o a sus cursos desde 1907. as´ ı como de sus c´ elebres “experiencias de pensamiento”) que Einstein opone a las “teor´ ıas constructivas” (las que se apoyan en una realidad f´ ısica). es decir. teor´ ıa de la relatividad. . Y resulta curioso observar que mientras para la mayor´ ıa de los lectores el trabajo transmit´ ıa un mensaje operacionalista consecuencia del concepto de acontecimiento que introdujo Einstein (y que llevado a la formulaci´ on de Minkowski son las intersecciones de las “l´ ıneas de universo” concretas). El trabajo es un acabado ejemplo de “teor´ ıas de principios” (aquellas que parten de las propiedades universales de los procesos naturales encontrados emp´ ıricamente. Una prueba similar de la apostas´ ıa gradual de Einstein aparece tambi´ en en una carta a Paul Ehrenfest. Unicamente fue seguida desde 1905 por Paul Langevin en el Coll` ege de France. Aparecen simplemente porque Vd. pues dice . o iglesia actual. pese a que era uno de los pocos opuestos a Mach. ” Dolorosa y gran sorpresa para Einstein. en el prefacio a su libro The Principles of Physical Optics. no pudo admitir considerase como “hecho” emp´ ırico “la equivalencia de todos los sistemas inerciales con respecto a la luz”. Ya en su discurso de ingreso en la Academia prusiana en 1914 se˜ nala que es la comprensi´ on intuitiva. quien 72 . . el art´ ıculo fue “una victoria sobre la metaf´ ısica de los absolutos en las concepciones de espacio y tiempo”. publicado en 1921 cinco a˜ nos despu´ es de su muerte.” creo que la ense˜ nanza que se desprende de ese desarrollo [el de la teor´ ıa de la relatividad genera] es diferente y pr´ acticamente la opuesta. no obstante distingue. El principio de la relatividad es as´ ı filos´ oficamente neutro. que una teor´ ıa que intente merecer confianza debe edificarse sobre hechos generalizables. dec´ ıa “debo negar que (yo) sea un precursor de la relatividad con la misma energ´ ıa con la que personalmente rechazo la doctrina atom´ ıstica de la escuela. En una carta a Besso de 1918 las dudas de Einstein empiezan a perfilarse: admite que no ve clara la superioridad de la especulaci´ on sobre el empirismo.´ de Mach) desconcert´ o a los intelectuales de la ´ epoca. actividad sobre la que insiste en 1919 al criticar el papel heur´ ıstico de la inducci´ on. entre otras razones. y as´ ı en 1913. Sin embargo. para los seguidores de Mach y los neopositivistas del C´ ırculo de Viena. . ..

y en cualquier teor´ ıa que el pensamiento pueda desarrollar. . no tengo claro hasta qu´ e punto influenci´ o mi propio trabajo. postulados para los que no puede haber confirmaci´ on emp´ ırica directa). En carta a Besso del 8/I/1948 Einstein da un an´ alisis detallado “. . 73 . La teor´ ıa para ´ el era excesivamente especulativa. Fue Mach el primero que comprendi´ o que Einstein hab´ ıa abandonado su empiriocriticismo. dando como resultado que desde entonces hasta el final de su vida diese muchos testimonios personales de la influencia inicial de Mach”. tengo que decir que fue ciertamente importante. Einstein conserv´ o su desconfianza de la metaf´ ısica que calificaba de “verborrea vac´ ıa”. En la teor´ ıa de la relatividad general se vislumbra ya el que la “realidad” no va a ser id´ entica a los “acontecimientos”. “A decir verdad. . se encuentran ya en 1901 en una carta a Marcel Grossmann en la que le dice “Es un sentimiento maravilloso reconocer la unidad dentro de una complejidad de apariencias que para la experiencia sensorial directa parecen ser cosas separadas” lo que nos evidencia ya la gran importancia que dar´ a a la unidad intuida y la limitaci´ on de la experiencia sensorial evidente.en abril de 1922 en Par´ ıs —pese a su ecuanimidad— lleg´ o a admitir en una conversci´ on con el fil´ osofo antimachiano Emile Meyerson. A prop´ osito.” . y la conceptual (representada por los dos postulados: sobre la constancia de la velocidad de la luz y sobre la extensi´ on del principio de relatividad a todas las ramas de la f´ ısica. ”. que Mach era un bon m´ echanicien pero un deplorable philosophe. que las experiencias sensoriales no se van a considerar como los bloques fundamentales que constituyen el “mundo”. Tendencias de este tipo. . Aunque “pronto prevaleci´ o de nuevo la generosidad de Einstein. No sab´ ıa que este car´ acter especulativo tambi´ en se encuentra en la mec´ anica newtoniana. . es interesante que Mach rechazase apasionadamente la teor´ ıa de la relatividad especial (no vivi´ o suficiente para ver la teor´ ıa de la relatividad general [en su forma desarrollada]). completamente diferentes: la componente empiristaoperacionalista. En lo que se refiere a la influencia de Mach sobre mi propio desarrollo. En la medida en que puedo ser consciente de ello creo que fue mayor la influencia inmediata de Hume sobre m´ ı. desconfianza que a´ un hace patente en una de sus conferencias en Princeton en 1921 al decir: “Estoy persuadido de que los fil´ osofos han tenido un efecto nocivo sobre el progreso de pensamiento cient´ ıfico al sustraer ciertas concepciones fundamentales al dominio de la experimentaci´ on donde estaban bajo control y llev´ andolas hacia las alturas intangibles del a priori”. Abandonado el mecanicismo. . Lo que hab´ ıa hecho que tuviera ´ exito era que conten´ ıa y combinaba elementos basados en dos filosof´ ıas de la ciencia.

en su comunicaci´ on en honor de H. existe un abismo infranqueable l´ ogicamente. a la visita de 1933. Sobre el m´ etodo de la f´ ısica te´ orica dec´ ıa “Si quieren averiguar algo sobre los m´ etodos que usan los f´ ısicos te´ oricos. por medios l´ ogicos. en su conferencia Spencer de 1933. en 1931 Einstein escrib´ ıa: “La creencia en un mundo externo independiente del sujeto que lo percibe es la base de toda ciencia natural”. poco antes de la publicaci´ on postuma del ataque de Mach. en un sentido l´ ogico. en 1921. entre la experiencia. Einstein. en la conferencia que dio en el King’s College. De hecho Einstein lleg´ o a evidenciar el “car´ acter de pura suposici´ on que tienen los fundamentos de la teor´ ıa cient´ ıfica”. Einstein ha evolucionado y presenta ya unos intereses que veremos c´ omo se transforman en concepciones claramente metaf´ ısicas.Sin embargo. es decir. Este hecho debi´ o de ser el que Mach entrevi´ o y rechaz´ o como “dogmatismo”. invenciones de la mente humana. En realidad. El reconocimiento claro de lo err´ oneo de esta noci´ on s´ olamente lleg´ o con la teor´ ıa general de la relatividad” Einstein conclu´ ıa su conferencia enunciando su credo: 74 . Einstein todav´ ıa declaraba solemnemente que el origen de la teor´ ıa de la relatividad se encontraba en los hechos de la experiencia directa. la misma terminolog´ ıa usada en estas aseveraciones hubiera sido un anatema para Mach. al igual que entre el mundo de la experiencia sensorial y el mundo objetivo. no eran. En su primera visita a Londres. “corrige la vieja idea de que los conceptos y postulados fundamentales de la f´ ısica. Sin embargo. les recomiendo que sigan estrictamente el siguiente principio: No hagan caso de sus palabras. En el periodo que comienza con su trabajo sobre la teor´ ıa de la relatividad. en que manifiesta una forma m´ as refinada de fenomenalismo todav´ ıa aceptable por muchos positivistas l´ ogicos. Caracterizaba la eficacia de la raz´ on para entender la realidad con la palabra milagroso. su preferencia por la consistencia de una teor´ ıa simple y convincente frente a la importancia de los u ´ltimos datos llegados del laboratorio. sino que pod´ ıan ser deducidos de la experiencia por abstracci´ on. fijen la atenci´ on en sus actos”. de manera cada vez m´ as clara. Einstein insisti´ o una y otra vez que. cuando volvi´ o en junio de 1933. Einstein mostr´ o. Desde su primera visita a Londres en 1921. Spencer.

Esto le separaba. tal como so˜ naban los antiguos”. as´ ı como A. en la autobiograf´ ıa de 1949 dir´ a: “Cuando era estudiante. as´ ı. 3. era una noci´ on v´ alida. que es preciso coordinarla con ayuda de la especulaci´ on pura y. no me di cuenta que el acceso a las concepciones f´ ısicas principales y m´ as profundas est´ a ligada a m´ etodos matem´ aticos de los m´ as sutiles”. se resist´ ıa a la teor´ ıa de relatividad general y a la primera teor´ ıa cu´ antica de la radiaci´ on). la experiencia sigue siendo el u ´nico criterio de utilidad f´ ısica de una construcci´ on matem´ atica. creo que es verdad que el pensamiento puro puede aprehender la realidad. A. pero con toda seguridad ser´ a imposible deducirlos a partir de ella. Poincar´ e. fuese rechazada inicialmente o al menos no encontrase la comprensi´ on y apoyo que esperaba de reconocidos investigadores.“La Naturaleza es la realizaci´ on de las ideas matem´ aticas m´ as simples que se pueden conseguir. la teor´ ıa de la relatividad general. La idea que cre´ o. implicaba que la noci´ on del mundo. La experiencia nos puede sugerir los conceptos matem´ aticos apropiados. y la conceptual. Lorentz (aunque ´ este le animase a proseguir). dado que como reconoc´ ıa “su intuici´ on en el dominio matem´ atico no debi´ o ser suficientemente fuerte para permitirle distinguir entre lo que era fundamentalmente importante. H. que nos proporcionan la clave para la comprensi´ on de los fen´ omenos naturales. Estoy convencido de que podemos descubrir por medio de construcciones puramente matem´ aticas los conceptos y leyes que los relacionan. Einstein comienza a ser antipositivista. y una erudici´ on acumulada de la que pod´ ıa m´ as o menos pasar”. Con los a˜ nos ver´ a que s´ olo con la matem´ atica no puede alcanzar la visi´ on total del mundo. En un cierto sentido.3 Periodo racionalista Ahora bien este “verdadero principio creador” de las matem´ aticas como m´ etodo de trabajo te´ orico en la f´ ısica. Plank (quien aunque apoyaba sin reservas la teor´ ıa de relatividad especial. Por supuesto. Michelson quien hasta el fin de sus d´ ıas 75 . de los idealistas y de los empiristas. destacan H. M. El ataque de Mach tuvo consecuencias positivas. al mismo tiempo. de un valor b´ asico. quiz´ as hizo que le atribuyera una excesiva importancia en cierto momento. completamente diferentes: la componente empirista-operacionalista. Sirvi´ o para que Einstein empezara a advertir con claridad la verdadera fisonom´ ıa de la filosof´ ıa implicada en su creatividad en el campo de la f´ ısica”. Adem´ as del doloroso rechazo post mortem de Mach. Pero esta convicci´ on s´ olo pudo alcanzarla superando dos dramas de su pensamiento: el primero fue que su obra m´ as importante para ´ el. Pero el principio creativo reside en las matem´ aticas. El que tuviera ´ exito fue “que conten´ ıa y combinaba elementos basados en dos filosof´ ıas de la ciencia. por tanto. A. el universo como un todo.

como le dice a Max Born. ya que es en ella donde se expon´ ıan las ideas que deb´ ıan constituir la base de la nueva mec´ anica de ondas. le “costar´ ıa mucho renunciar a la causalidad completa”. de la radiaci´ on. Una de las grandes revoluciones de este siglo es la “teor´ ıa de los cuantos” que. (que comprende el trabajo perteneciente al periodo anterior. si bien se introdujeron antes que la relatividad “no se les puede concebir sin el papel que en su desarrollo jug´ o la teor´ ıa de la relatividad”. Sus principios permanecen inmutables hasta hoy. El trabajo de Luis de Broglie ha sido influenciado tanto por la relatividad como por la teor´ ıa corpuscular de la luz por Einstein. que Einstein redact´ o su nota a la Academia prusiana de Ciencias de 1925. Bohr de 1913 (y que Einstein calific´ o de verdadero milagro haci´ endole decir: “Esto es de la musicalidad sublime en el dominio del pensamiento”) surge con el nuevo estudio por Einstein. sin ninguna duda. Fue sirvi´ endose de los resultados de Luis de Broglie y de las ideas de su publicaci´ on de 1924 motivada por Bose. pues una de las consecuencias de los resultados obtenidos debilita el postulado determinista. el art´ ıculo de Einstein. con una nueva visi´ on del Universo. Pero ella comparativamente no es m´ as que una peque˜ na parte del esfuerzo com´ un de todos los f´ ısicos que se dedican a crear una teor´ ıa consistente de los fen´ omenos de la naturaleza”. dir´ ıa: 76 .no crey´ o en la teor´ ıa de la relatividad general. origen de la cosmolog´ ıa moderna). de la teor´ ıa de los cuantos. Particularmente a Einstein pues. publicado en 1917. ha contribuido a su desarrollo”. e incluso llegar´ ıa a decir a Einstein que sent´ ıa que su propio trabajo pudiese haber ayudado a crear ese “monstruo”. dentro del marco te´ orico de la relatividad con una nueva experiencia de pensamiento que hace aparecer el enigm´ atico concepto de la dualidad onda-corp´ usculo. Aunque de hecho este segundo drama se inici´ o para Einstein en 1924. subyacente a todos los resultados de la f´ ısica te´ orica desde hac´ ıa dos siglos. El segundo. Estos resultados plantean una dificultad grave que ni Einstein ni sus sucesores conseguiran superar. en 1917. Einstein responde a Langevin: “El trabajo de Luis de Broglie ha levantado una esquina del gran velo”. Pero Einstein al advertir que sus hip´ otesis no quedaban totalmente contrastadas experimentalmente. Los resultados marcan un progreso en la reflexi´ on de Einstein y en el devenir de la f´ ısica te´ orica. Fecha en que Langevin remiti´ o a Einstein la tesis doctoral de Luis de Broglie. se puede suponer originado por los de N. Es en estos momentos que se inicia un gran drama para Einstein. El profesor Infeld lo describe as´ ı: “La teor´ ıa de la relatividad ha sido la creaci´ on de un s´ olo hombre. A˜ nos m´ as tarde Luis de Broglie escribir´ a: “Atrayendo la atenci´ on sobre esta nueva idea de la mec´ anica de ondas.

tiene unidad en la base”. desde 1920 hasta su muerte en 1955. Einstein fue consciente de su cambio epistemol´ ogico y en febrero del 1938. trat´ o obsesivamente de encontrar una teor´ ıa del campo u ´nico sin conseguirlo. A medida que el tiempo pasa. unos intereses que ir´ an transform´ andose en concepciones metaf´ ısicas pues este “verdadero principio creador” de las matem´ aticas. por una tendencia muy profunda y apasionada que le compromete enteramente”. Razones ´ ıntimamente ligadas a su modo general de pensar. sino indirecta. no s´ olo del f´ ısico te´ orico sino tambi´ en como de un hombre que se obstina en alcanzar una concepci´ on de conjunto del universo. porque. La convicci´ on predominante es que la doble naturaleza (estructura corpuscular y estructura ondulatoria). Pero esta convicci´ on s´ olo pudo alcanzarla superando los dos dramas de su pensamiento antes indicados: 1o : la no comprensi´ on de su obra por los m´ as reconocidos investigadores de la ´ epoca. que no es posible caracterizar el estado de un sistema de forma directa. con los a˜ nos ver´ a que no basta para alcanzar la visi´ on total del mundo. ya.“La actual generaci´ on de f´ ısicos cree en relaci´ on con la forma presente de la teor´ ıa de los cuantos. alguien que busca en la simplicidad matem´ atica la u ´nica fuente viable de verdad. El trabajo sobre la teor´ ıa de la relatividad general fue esencial en el desarrollo de la 77 . s´ olo se consigue que por debilitamiento de la realidad. se aleja cada vez m´ as de la joven generaci´ on de sabios. Y as´ ı. el problema de la gravitaci´ on hizo que me convirtiese en un fiel racionalista. es decir. su gusto de s´ ıntesis. en cierta forma como el de Mach. su naturaleza. que es preciso coordinarla con ayuda de la especulaci´ on pura. en conocimientos reales y que no debemos permitir que nos impidan seguir el camino de la teor´ ıa del campo relativista hasta el fin”. s´ olo se consigue por debilitamiento de la realidad. Pienso que una renuncia te´ orica de tan largo alcance no se basa. desde luego. Lo que es simple l´ ogicamente no tiene por qu´ e ser f´ ısicamente verdadero. ha dado la espalda a esta revoluci´ on que ´ el ayud´ o a crear. Toda una generaci´ on de j´ ovenes f´ ısicos fue inspirada por ´ el. pero escribe Infeld: “Existe una iron´ ıa en el papel de campe´ on que Einstein ha asumido en la gran revoluci´ on. Y sigue Infeld: “Einstein no est´ a descontento con esta teor´ ıa. pero no le satisface completamente. por el momento. y 2o : la convicci´ on predominante de que la doble naturaleza (estructura corpuscular y estructura ondulatoria). Desde 1921 hasta 1933 Einstein ha evolucionado claramente y presenta. es decir. su sensibilidad. indicando la estad´ ıstica de los resultados que se pueden obtener de las medidas del sistema. Las razones son profundas. que en su mayor´ ıa prosiguen sus investigaciones sobre la teor´ ıa de los cuantos”. pero lo que es f´ ısicamente verdadero es simple l´ ogicamente. escribe: “Viniendo de un empirismo esc´ eptico. s´ olidamente comprobada por la experiencia. m´ as tarde.

cuando ´ este le pregunt´ o c´ omo hab´ ıa llegado a su teor´ ıa de la relatividad. s´ olo. rehusase discutir su propia posici´ on filos´ ofica. sino que se nos presenta (a modo de un enigma).” Es por esta convicci´ on que Einstein alcanza la especulaci´ on filos´ ofica. al reconocer la independencia l´ ogica de un sistema. y as´ ı en 1936 escrib´ ıa: “El primer objetivo de la teor´ ıa general de la relatividad era que constituyese la versi´ on preliminar que. Philipp Frank calificaba en 1949 la filosof´ ıa de Einstein de “positivismo l´ ogico”. . su actitud filos´ ofica en ıa del universo” 1949 era. el sabio busca la unidad l´ ogica en la imagen del mundo”. y que ´ este lo resume as´ ı: Lo real no nos es dado. y de los teoremas que los relacionan entre s´ ı. claramente racionalista: “firmemente convencido de la armon´ como en cierta ocasi´ on respondi´ o a Hans Reichenbach. Einstein hac´ ıa tiempo que hab´ ıa abandonado su ´ epoca positivista. directamente ligados a las experiencias sensibles. . no en lo que hace o padece”. sino s´ olamente a la m´ etrica de Riemann correspondiente”. concluyendo que en la representaci´ on en el espacio de Minkowski “El significado f´ ısico no se asocia a las diferenciales de las coordenadas. Einstein respondiese que. Einstein sosten´ ıa que no hay “mundo real” al que uno tenga acceso directo y que el concepto global de “mundo real” est´ a justificado. Por tanto. peque˜ no 78 . Para Einstein como escribi´ o en su biograf´ ıa de 1949 “lo esencial en un hombre como yo est´ a precisamente en lo que piensa y c´ omo lo piensa. Y cuando trata de describir el proceso del trabajo cient´ ıfico: “observ´ o c´ omo partiendo de conceptos primarios. de hecho “Una teor´ ıa puede ser probada por la experiencia.epistemolog´ ıa de Einstein. Y ante el escrito de Henry Margenau Concepci´ on de Einstein de la realidad. “El peligro de una tal actitud reside en el hecho de que por la investigaci´ on de un sistema se puede perder todo contacto con el mundo de la experiencia. Es de este modo como aparece la ascendencia de Kant sobre Einstein. el sabio se acerca al racionalismo”. ya. pudiese ser conectada de la forma m´ as simple con los hechos observables directamente”. pero no existe camino l´ ogico que conduzca de los datos emp´ ıricos al mundo de los conceptos y. Es de esta conversaci´ on que Reichenbach lleg´ o a la conclusi´ on de que Einstein manifestaba “menos un sistema filos´ ofico que una actitud filos´ ofica”. limit´ andose a rechazar la cr´ ıtica de Reichenbach contra el convencionalismo de Poincar´ e. aun no cumpliendo las condiciones para constituir un sistema cerrado. la propia realidad es una relaci´ on entre lo que est´ a fuera y lo que est´ a dentro de nosotros. en tanto que se refiere a las relaciones que tejen una malla de conexiones a partir de la multitud de impresiones sensoriales que est´ an condicionadas por un factor “objetivo” y por un factor “subjetivo”. . Una oscilaci´ on entre estos dos extremos me parece inevitable. Ello justificar´ ıa el que en su “Respuesta a las cr´ ıticas ” del volumen de 1949 editado por Schilpp.

“algo que act´ ua sobre todos los procesos. en principio. . dice. ya. al poeta. al fil´ osofo y al sabio. para la introducci´ on del importante art´ ıculo de M. Sus ideas filos´ oficas y f´ ısicas (luego. Este desplazamineto fue tan completo en Einstein como el fervor religioso en un m´ ıstico. causal. para buscar la calma y la seguridad que no puede encontrar en el c´ ırculo demasiado estrecho del torbellino de su vida personal”. cuyo alcance es menos preciso y m´ as restrictivo. como su espectaci´ on subjetiva sobre el desarrollo posterior de nuestra ciencia. por esta construcci´ on espiritual. En la celebraci´ on del sexag´ esimo cumplea˜ nos de Plank. para triunfar del mundo de las experiencias vividas y reemplazarlo. en un germen ´ ınfimo. que despu´ es de alabarlo concluye diciendo: “Creo que puedo a˜ nadir que tanto la concepci´ on de Plank sobre el estado l´ ogico de la cuesti´ on. cuando buscan formar una imagen del mundo comprensible y simplificada. parece se sembr´ o. por otra parte. lo entendi´ o tambi´ en como un principio de interdependencia efectiva. tambi´ en animan al pintor. Einstein. porque lo esencial era eliminar el sistema de inercia. Einstein en un discurso emocionante. En enero de 1954. que considera resumen del verdadero valor de la doctrina de Kant. Einstein reitera que el paso m´ as importante dado por ´ el fue el paso a la relatividad general (y no al de la relatividad especial). con la experiencia de la aguja de la br´ ujula cuando ten´ ıa seis a˜ nos. . cuando no est´ a limitada por la evidencia”. en 1918. Si como hemos visto el principio de relatividad es filos´ oficamente neutro. en cierto modo. no es mejor que el concepto de centro del Universo en la f´ ısica de Arist´ oteles”. tambi´ en las de Einstein) Plank las precisa as´ ı: 79 . pero lejos del “cosismo” de Zubiri. concepto que. sobre cuanto intervienen los sentimientos en la investigaci´ on cient´ ıfica. al referirse a la disputa Plank-Mach. en algunos momentos. de todos los elementos de la realidad. dec´ ıa que “no hay forma l´ ogica de descubrir estas leyes elementales. El sentido de esta frase. el hombre desplaza el centro de gravedad de su vida sentimental. “En esta imagen y su formaci´ on. se corresponden enteramente con mis propias creencias”. Solamente existe el camino de la intuici´ on” apoyada en un contacto con la experiencia.paso hacia el idealismo kantiano que m´ as tarde confirmar´ a al afirmar que “el progreso del conocimiento de la armon´ ıa preestablecida —como la denomin´ o Leibniz— se debe a la libre creaci´ on de los conceptos o mundo de las suposiciones guiada por la intuici´ on. sin recibir ninguna reacci´ on de ellos . lo mismo que. En los archivos de Einstein existe un borrador escrito a mano en abril de 1931. Plank “Positivism and the Real External World”. . Siempre insisti´ o sobre la “base emocional”.

Considera el destino individual como una reclusi´ on y trata de experimentar la totalidad de la existencia como una unidad llena de significado”. sino. y como tal siempre se encuentra un poco m´ as all´ a de nuestras posibilidades”. o l´ ogicamente. Debemos aceptarlo como un hecho irrefutable. Es de car´ acter metaf´ ısico. Einstein se suma a la idea que muchos. y la nobleza y orden admirable que se revelan en la naturaleza y en el mundo del pensamiento. inevitable y establecido. que puede ser definida as´ ı: “El individuo siente la vanidad de los deseos y las metas humanas. El mensaje epistemol´ Einstein era que el mundo de la mera experiencia deb´ ıa subordinarse y basarse en un pensamiento fundamental de car´ acter tan general que puede llamarse cosmol´ ogico.“El punto esencial de la teor´ ıa positivista es que no existe otra fuente de conocimiento excepto el camino directo e inmediato de la percepci´ on a trav´ es de los sentidos. pocos a˜ nos despu´ es. Y. Al final. Las dos frases (1) hay un mundo exterior real que existe independientemente de nuestro acto de conocer. asociado a la ciencia f´ ısica igual que a todas las otras ramas del conocimiento humano. en un acto en honor de Bertrand Russell. vemos ante nosotros como tarea de la ciencia la lucha incesante por alcanzar una meta a la que nunca llegaremos. Su realismo racional en la b´ usqueda de la verdad se apoya en la matem´ atica y la especulaci´ on guiadas por la belleza del razonamiento. por lo menos. . Este hecho revela la presencia de un elemento irracional o m´ ıstico. ha llegado a ser ogico final de una enfermedad del filosofar empirista contempor´ aneo”. De hecho hay una estrecha relaci´ on entre su epistemolog´ ıa. por medio de un salto intuitivo guiado solamente por la experiencia de la totalidad de “hechos” sensibles. sin embargo. Como resultado de esto una ciencia nunca est´ a en posici´ on completa y exhaustiva de resolver el problema que tiene que afrontar. Y este hecho no puede ser ignorado por una teor´ ıa que comienza por restringir el alcance de la ciencia. . El positivismo siempre se atiene a esto en forma estricta. Einstein dec´ ıa: “que el funesto temor a la metaf´ ısica . y lo que ´ el llamaba “Religi´ on C´ osmica”. o con certeza absoluta. hay un cierto grado de contradicci´ on entre estas dos frases. que podemos llegar a conocer no directamente. cre´ ıan que hab´ ıa sido eliminada por ´ el de la f´ ısica en su art´ ıculo b´ asico de 1905 sobre la teor´ ıa de la relatividad: que existe una realidad f´ ısica objetiva. emp´ ıricamente. Los acontecimientos tienen lugar en un “mundo real” del cual son 80 . porque su misma naturaleza es inalcanzable. y (2) el mundo exterior real no es cognoscible directamente forman el eje principal alrededor del que gira la totalidad de la estructura de la ciencia f´ ısica. Por tanto. y quiz´ as ´ el mismo. externa. en la que la realidad no tiene que estar validada por los sentidos del individuo. La identificaci´ on de ideas es tal que.

concepciones u ´tiles —pero no m´ as que eso— el mundo espacio temporal de la experiencia sensorial e incluso el mundo del continuo multidimensional. y con ayuda de las reflexiones de algunos pensadores cristianos. Sin embargo. siempre profundos. a la vez que participaba en programas de ense˜ nanza m´ as o menos “populares”. o bien para defender o justificar determinadas tesis. la prevenci´ on ante lo que el llama la “casta sacerdotal”. sobre todo. Ejemplo de ello es el curso que imparti´ o en el sanatorio de Davos (Suiza) en 1928 y en el que sufri´ o un ataque al coraz´ on. espero que nos permita conocer el sentimiento religioso de Albert Einstein. Gracias a su perseverancia. casi obsesiva. en lo m´ as profundo de s´ ı mismo. aceptaba las invitaciones de numerosas universidades y sociedades cient´ ıficas. la relaci´ on entre ciencia y religi´ on y. las manifestaci´ on de sus ideas en este campo son lac´ onicas y poco elaboradas. Por otra parte en sus escritos religiosos encontramos respuesta —aunque mediatizada— a m´ as de una de las peticiones de Juan Pablo II en su carta de 1988 antes aludida. Einstein afirmaba que: “La conducta moral no consiste simplemente en exigir que se renuncie a ciertos placeres de la vida. respuesta a peticiones concretas que se le hac´ ıan. una contradicci´ on b´ asica: la antinomia entre su completo desprendimiento y su sentido del deber hacia la humanidad. dejan abierta la posibilidad de que investiguemos sobre ellas sin tomar sus manifestaciones como dogmas. No obstante. sus an´ alisis racionales. en los u ´ltimos a˜ nos de su vida. 4. sino m´ as bien en el ben´ evolo inter´ es por conseguir una situaci´ on m´ as feliz para todos los hombres”. Junto a sus deberes acad´ emicos normales. De los escritos de Einstein sobre religi´ on resaltan como t´ opicos: la afirmaci´ on de que las religiones son un invento del hombre (aunque a la judeo-cristiana a˜ nade la revelaci´ on). 4 Peregrinaje del sentimiento religioso en Einstein Sus reflexiones sobre la religi´ on se hallan recogidos en cuatro o cinco escritos que aparecen publicados en su libro “Mis ideas y opiniones” y en un n´ umero indeterminado de cartas. Debido a su car´ acter independiente. en Einstein hab´ ıa. la constancia de ciertas elecciones. el subsiguiente escepticismo religioso desencadenado y la desconfianza hacia toda autoridad —¿por qu´ e no hacia la eclesi´ astica tambi´ en?— Y aunque debemos tener 81 .1 Iniciaci´ on y crisis religiosa En la primera parte de este trabajo ya consideramos su formaci´ on en el catecismo cat´ olico. su rechazo a un Dios antropomorfo. sobre determinados conceptos. reservado y marcado por las circunstancias de su vida. la sorprendente e inhabitual crisis religiosa experimentada desde los diez a los doce a˜ nos.

Einstein resum´ ıa el m´ ovil de su propio comportamiento diciendo: “S´ olo una vida vivida para los dem´ as vale la pena de ser vivida”.presente que estos hechos los record´ o toda su vida. . adem´ as de marcar profundamente a Einstein. Los a˜ nos de esfuerzo intelectual y defensa de los valores humanos acent´ uan su gusto por la soledad: “penible en la juventud. una figura rid´ ıcula y despreciable. Buscaba. . a mi casa. on escribi´ o: “Jam´ as de compartir sus alegr´ ıas y sus tristezas”. han sido Belleza. el limitado a aspectos ´ eticos. Pero su confirmaci´ on en el pante´ ısmo. libre e independientemente de cualquier maniqueismo. Jam´ as se cans´ o de repetir este deber del sabio para con la humanidad: “La preocupaci´ on por el hombre y su destino debe siempre constituir el inter´ es principal de todos los esfuerzos t´ ecnicos . junto a otras ocasiones. no creemos sea necesario entretenernos aqu´ ı en este periodo inicial. entonces. ni o salvaguardar su personalidad y no ser siquiera a mi propia familia”. Bondad y Verdad”. nos la ofrece su respuesta en 1921 al rabino de Nueva York. Recordemos tambi´ en su segura decisi´ on. la esencia de la religi´ on es tener la capacidad de meterse en la piel de nuestros semejantes. Su humanismo le hace decir: “El hombre no puede encontrar sentido a la vida que es breve y peligrosa m´ as que entreg´ andose (al ı mismo fue una cierta pr´ actica religiosa. . El sabio en su torre de marfil ha sido para Einstein. pero as´ m´ ı. Si acaso debemos tener presente su primitivo y continuado horror a la mentira junto a su curiosidad y ansia de saber. a los quince a˜ nos. No obstante. le llevaron a recuperar algo de su sentimiento religioso infantil. pero deliciosa en la edad madura” seg´ un ´ el. No lo olvid´ eis nunca en medio de vuestros diagramas y de vuestras ecuaciones”. Tal actitud le permiti´ 82 . ya. Un d´ ıa. buscaba ya la posibilidad de vivir plenamente la experiencia que encerraba el prop´ osito m´ as tarde precisado al decir: “Los ideales que han iluminado mi camino. 4. frente al ate´ ısmo que le hab´ ıa invadido. y que hicieron fuese considerado pante´ ısta. S.2 Religi´ on ´ etica y religi´ on del misterio ´ La lectura de David Hume. siempre. Mill y la Etica de Spinoza hacia los a˜ nos 1902 /1904 en la academia Olimpia. es un Dios cuyas leyes de la naturaleza son a la vez testimonio de Su presencia en el universo y la prueba de su racionalidad salvadora. J. de abandonar la comunidad jud´ ıa y renunciar a la nacionalidad alemana. pues dec´ ıa: “Para servicio de) a la sociedad”. a un c´ ırculo de amigos. De modo inconsciente. preservar su personalidad ante cualquier condicionante. . El Dios de Einstein. en cierta ocasi´ he pertenecido de todo coraz´ on a un pa´ ıs o a un Estado.

iluminada por la u ´nica luz de nuestro conocimiento lamentablemente limitado. la m´ as fuerte que puede surgir de una investigaci´ on cient´ ıfica profunda. . El que no comprenda los esfuerzos formidables. desde luego. Las conexiones que existieron entre el racionalismo cient´ ıfico de Einstein y sus creencias religiosas Max Born las resumi´ o en una frase: “Cre´ ıa en la capacidad que tiene la raz´ on para adivinar las leyes de acuerdo con las cuales ha construido Dios el mundo”. es la fuerza que nos hace vivir “la experiencia m´ as hermosa que tenemos a nuestro alcance: la experiencia del sentimiento del on fundamental que est´ a en la cuna del verdadero arte y de la misterio”. esenciales para crear algo nuevo en el pensamiento cient´ ıfico. no podr´ a evaluar la fuerza del sentimiento precisa para crear tal obra. “Fue la experiencia del misterio (aunque mezclada con el miedo) la que engendr´ o la religi´ on” . ” Son esta certeza y esta emoci´ on las que constituyen la aut´ entica religiosidad. Y a˜ nad´ ıa: “La experiencia religiosa c´ osmica es la m´ as noble. es como un hombre muerto” . creador o receptivo”. de abismarse en el respeto. Se une as´ ı a la idea de Petrarca para el que “un modo de adorar a Dios era comprender y. .” Esa fuerza superior que orienta nuestra vida. de Teilhard de Chardin: La Vie cosmique?). A la vez que va abandonando su positivismo. “El hombre a quien este sentimiento del misterio no le es familiar. . “La certeza de que existe algo que no podemos alcanzar. reconoce la existencia de una fuerza superior al empirismo de nuestra peque˜ na vida que camina entre los setos de lo posible. a las que nuestras mentes s´ olo pueden acceder en sus formas m´ as toscas . . sino el deseo de comprender. que le da su contenido suprapersonal. . que ha perdido la facultad de maravillarse. los frutos de la investigaci´ on cient´ ıfica los que elevan al hombre y enriquecen su personalidad. . de 1916. ese darse a s´ ı mismo. por lo tanto. La mejor presentaci´ on de esta posici´ on. que Einstein gusta llamar religiosidad c´ osmica (¿conocer´ ıa la obra. alejado como est´ a de la vida pr´ actica inmediata”. admirar su obra”. Pero tambi´ en dice “No son. Aunque siempre encontr´ o ayuda para superar las situaciones dif´ ıciles. el trabajo intelectual. ya en 1929. dice: “El conocimiento de lo que es.absorbido por ning´ un grupo. no nos informa de lo que debiera ser. Es la emoci´ verdadera ciencia. nuestra percepci´ on de la raz´ on m´ as profunda y la belleza m´ as deslumbrante. nos la da el mismo Einstein: 83 .

Pero todo animal de cuatro patas y dos patas es de facto. . . tonos. quien hab´ ıa escrito: “Los desordenados datos de la experiencia nunca podr´ an proporcionar una ciencia verdadera sin la intervenci´ on inteligente de un esp´ ıritu guiado por la fe . . espacio. Es precisamente alrededor de 1930 que. un metaf´ ısico”. etc. Schlick: “En general. Este fervor est´ a realmente alejado de la clase de an´ alisis que Einstein hab´ ıa hecho solamente unos cuantos a˜ nos antes. . Plank. Te lo dir´ e con toda claridad: la F´ ısica es el intento de construir conceptualmente un modelo del mundo real y de su estructura con arreglo a las leyes que lo rigen. sino tambi´ en alcanzar en lo que sea posible la meta. pero ´ esta es la u ´nica manera en que est´ a conectada a ellas . . Te sorprender´ a el “metaf´ ısico Einstein. y ayudarnos no solamente a saber c´ omo es la Naturaleza y c´ omo se llevan a cabo distintos intercambios dentro de ella. Aqu´ ı radica la mayor satisfacci´ on de una persona dedicada a la ciencia. Estas son las u ´nicas realidades. me molesta la (poco clara) separaci´ on de realidad experimentada y realidad existente . Debe admitirse que [la F´ ısica] debe presentar exactamente las relaciones emp´ ıricas entre las experiencias sensoriales a las que estamos expuestos. . demasiado positivista . No existen otras”. Este es el elemento prometeico de la experiencia cient´ ıfica. Mach. tu presentaci´ on no corresponde a mi estilo conceptual porque encuentro toda tu orientaci´ on. Einstein escribe a M. quien hab´ ıa escrito en su diario: “Colores. . Para m´ ı. . se ha encontrado siempre aqu´ ı el encanto particular de las consideraciones cient´ ıficas. por ejemplo. Tenemos el derecho de sentirnos seguros al abandonarnos a nuestra creencia en una filosof´ ıa del universo basada en la fe en el orden racional de este mundo”. por as´ ı decirlo. Einstein dedica una mayor atenci´ on a cuestiones religiosas. la presi´ on.] uno experimenta. Al contrario est´ a mucho m´ as cerca del realismo racional de su primer mentor M. que el mismo Dios pod´ ıa haber dispuesto esas conexiones [entre. As´ ı el 28 de noviemnbre de 1930. . el volumen y la temperatura] de otra manera distinta que la que existe de hecho en el mismo grado que estar´ ıa dentro de su poder el convertir el n´ umero 4 en n´ umero primo. quiz´ a ut´ opica y aparentemente arrogante. En resumen. de conocer por qu´ e la Naturaleza es como es y no de otra manera . [Al hacer deducciones a partir de “una hip´ otesis fundamental” tal como la de la teor´ ıa cin´ etico-molecular. Est´ a doblemente alejado del ascetismo de su primer mentor filos´ ofico. o dicho de otra forma. la base religiosa del esfuerzo cient´ ıfico”.“Hay dos fines que la Teor´ ıa F´ ısica persigue ardientemente: recopilar en forma tan completa como sea posible todos los fen´ omenos pertinentes y sus conexiones. en los escritos no cient´ ıficos. por as´ ı decirlo. en este sentido. . ” Leamos algunos fragmentos de los textos de Einstein sobre religi´ on. . 84 . .

¿con base judeo-cristiana? Al analizar la religiosidad de Einstein. m´ as cierto me parece que el camino que lleva a la verdadera religiosidad pasa. 85 . no por el miedo a la vida y el miedo a la muerte y la fe ciega. de los grilletes de los deseos ego´ ıstas y est´ a entregada a pensamientos y aspiraciones a los que se adhiere por el valor suprapersonal que poseen. En lo que respecta al contenido real de las religiones hist´ oricas. Creo. ¿De d´ onde se deriva la autoridad moral de estos fines?. . en este concepto de Dios. tal afirmaci´ on. Est´ an all´ ı como algo vivo . . Y sigue: “una persona religiosamente ilustrada. . Sin embargo. . Esta matizaci´ on se relaciona con el concepto de Dios. en la medida m´ axima de su capacidad.En 1939 en un discurso en el Seminario Teol´ ogico de Princeton dir´ a: “El mero pensamiento no puede proporcionarnos un sentido de los fines u ´ltimos y fundamentales. por intermedio de personalidades vigorosas. sino por la lucha en pro del conocimiento racional. Para a˜ nadir: “Aunque he dicho antes que no puede existir en realidad verdadero conflicto entre religi´ on y ciencia. una vez m´ as. Aclarar estos fines y valoraciones fundamentales. . dado que la obra de Teilhard de Chardin no tuvo perspectiva sobre la vida y pensamiento de Einstein (muri´ o en Nueva York repentinamente el mismo a˜ no de 1955 en que mor´ ıa Einstein) hemos preferido apoyar nuestro razonamiento en Hans Kung. La fuente principal de conflicto entre el campo de la religi´ on y el de la ciencia se halla. Adquieren existencia a trav´ es de la revelaci´ on. Los m´ as elevados principios de nuestras aspiraciones y juicios nos los proporciona la tradici´ on judeocristiana. se nos ha evidenciado la existencia de un cier- to paralelismo entre una posible pretendida asunci´ on de la religiosidad de Einstein por Teilhard y la interpretaci´ on de la misma por Hans Kung. en realidad. en un punto esencial. a este respecto. Cuanto m´ as progrese la evoluci´ on espiritual de la especie humana. me parece concretamente la funci´ on m´ as importante de la religi´ on en la vida social del hombre.3 Religi´ on del misterio. es la que se ha liberado. que el sacerdote ha de convertirse en profesor y maestro si desea cumplir dignamente su excelsa misi´ on educadora”. 4. sin embargo. e introducirlos en la vida emotiva de los individuos. Creo que lo importante es la fuerza de este contenido suprapersonal y la profundidad de la convicci´ on relacionada con su significaci´ on irresistible”. debo matizar. y la asunci´ on de Arist´ oteles por Santo Tom´ as e interpretaci´ on por San Buenaventura.

Hans Kung. por la ciencia. la religi´ on sin ciencia. sin embargo. Para seguir: “La esencia divina.Efect´ ıvamente. la ciencia se convierte en algo carente de inspiraci´ on. qu´ e medios contribuir´ an al logro de los objetivos marcados. “La ciencia puede liberar a la religi´ on de error y superstici´ on. el segundo la relevancia teol´ ogica de la ciencia creativa. y por tanto transpersonal. es decir. existen entre ambos relaciones y dependencias mutuas. que desborda todas las categor´ ıas y es absolutamente inconmensurable. la religi´ on puede purificar la ciencia de idolatr´ ıa y falsos absolutos”. porque es ambas cosas a la vez (en una “complementariedad” a lo Bohr). una respuesta a una sugerencia de Juan Pablo II en su carta. No creo adecuado entreternos aqu´ ı en su interesante y acertado estudio. Aunque la religi´ on pueda ser la que determine el objetivo. ciega”. es preferible llamar a la realidad m´ as real transpersonal o suprapersonal” (recogiendo aqu´ ı el vocablo introducido por Einstein). muestra que Einstein era consciente de dos puntos: uno es la diferencia entre ciencia com´ un y ciencia creativa. como dice Juan Pablo II. sabe. implica que Dios no sea personal ni apersonal. en el sentido m´ as amplio. en su obra ¿Existe Dios?. precisamente. la proporciona Einstein en la suya de 1941 al decir: “Ahora bien. concluye: “Si se tiene inter´ es por un t´ ermino. El segundo punto lo considera en la carta del 30/III/1952. No puedo imaginar que haya un verdadero cient´ ıfico sin esa fe profunda. Que se preocupe el demonio si los curas se aprovechan de esto. comprensibles por medio de la raz´ on. aunque los campos de la religi´ on y de la ciencia est´ an as´ ı mismos claramente diferenciados. O. El peregrinaje religioso de Einstein que hemos considerado. Cuando no existe esta confianza. Tambi´ en pertenece a ella la fe en la posibilidad de que las normas v´ alidas para el mundo de la existencia sean racionales. El primer punto le lleva a escribir a su amigo Solovine el 1/I/1951: “La palabra ’religiosa’ es la que mejor expresa esta confianza en la naturaleza racional de la realidad y su peculiar accesibilidad para la mente humana. Si bien “lo decisivo es que Dios est´ a por encima de nuestros m´ odulos”. Quiz´ as. Y este sentimiento brota. en la que dice: 86 . de la esfera de la religi´ on. Pero la ciencia s´ olo pueden crearla los que est´ an profundamente imbuidos de un deseo profundo de alcanzar la verdad y de comprender las cosas. baste la referencia y destacar que en su detallado an´ alisis. La situaci´ on puede expresarse con una imagen: la ciencia sin religi´ on est´ a coja. nos parece que resuelve el conflicto que el Dios personal plantea a Einstein y que hemos recordado al final del par´ agrafo anterior. No se puede evitar”.

por si piensas que. como el mismo reconoci´ o. que se sienten felices porque creen que no s´ olo se han apropiado del mundo de lo divino. por parte del mundo objetivo. uno creer´ ıa que el mundo ser´ ıa algo ca´ otico y que el pensamiento no lo podr´ ıa comprender en absoluto. es muy distinto. el ´ exito de ese procedimiento supone. mientras que Einstein mantuvo que la verdad cient´ ıfica debe ser concebida como una verdad cuya validez es independiente de la humanidad. Einstein discuti´ o sobre la naturaleza de la verdad. Se podr´ ıa —verdaderamente se deber´ ıa— esperar que el mundo manifestara su conformidad con leyes s´ olo en la medida en que lo comprendemos de un modo ordenado. he ca´ ıdo en manos de los sacerdotes”. debilitado por la edad. a menudo denigradas. favoreci´ o el que diera a la humanidad los frutos de su inteligencia y extraordinaria sensibilidad. Y a˜ nad´ ıa: “No puedo probar que tenga raz´ on en esto. un alto grado de orden que de ning´ un modo estamos autorizados a esperar a priori. Y es que respecto al aspecto teol´ ogico de la ciencia creativa. pienso que Einstein muri´ o dentro de la fe judeo-cristiana. como dice S. le permiti´ o un desarrollo de su personalidad m´ as natural. Tagore sosten´ ıa que la verdad era realizada a trav´ es del hombre. junto a las extremas y sangrantes contradicciones de la sociedad en la ´ epoca que le correspondi´ o vivir. Su rechazo de toda autoridad y coacci´ on (incluso psicol´ ogica o espiritual —casta sacerdotal—) aunque le crease m´ as de un problema. pruebas de la existencia de Dios”. Jaki: “Aunque Einstein no cay´ o en manos de los sacerdotes. a priori. su creatividad en la ciencia lo puso en una posici´ on filos´ ofica que. En un encuentro con Rabindranath Tagore. el tipo de orden creado.“Te parecer´ a sorprendente que considere la comprensibilidad del mundo (en la medida que podemos hablar de un mundo tal) como un milagro o un misterio eterno. En esto radica el ‘milagro’. y casi invariablemente desechadas. Curiosamente. por ejemplo. Incluso aunque el hombre proponga los axiomas de la teor´ ıa. pero ´ esta es mi religi´ on”. por la teor´ ıa de la gravedad de Newton. m´ as revelador: “Y aqu´ ı est´ a el punto d´ ebil de los positivistas y de los ateos profesionales. Personalmente. Estos encarnaron en sus semejantes su constante b´ usqueda de la verdad que. Su vida fue 87 . Tengo que a˜ nadir el u ´ltimo punto expl´ ıcitamente. rebosante de humanismo y pacifismo. se encontraba inc´ omodamente pr´ oxima a esas viejas. Este ser´ ıa un orden semejante a un orden alfab´ etico de las palabras de una lengua. sin poseer ning´ un modo leg´ ıtimo de ir m´ as lejos. sino tambi´ en del de lo milagroso. mientras que las dificultades materiales y problemas familiares. guiada por la belleza. Einstein a˜ nadi´ o otro p´ arrafo que puede ser. que se torna m´ as y m´ as evidente a medida que nuestros cocimientos aumentan”. incluso. Por otra parte. Pero ciertamente. L. fueron confirmando su personalidad en una fe en el misterio. tenemos que resignarnos a reconocer el ‘milagro’.

[7] Junto a la anterior espec´ ıfica bibliograf´ ıa consideramos de inter´ es la siguiente lista de obras que sobre Einstein ha publicado Princeton University Press. ISBN: 84-930516-3-2. lejos de la tan manoseada frase Saber es Poder de nuestra competidora sociedad materialista. Respuesta al problema de Dios en nuestro tiempo... S. obra y filosof´ ıa. Edith Stein. ISBN 0-691-08549-8. Es as´ ı como se justifica que dij´ eramos. Concluimos as´ ı que la personalidad de Einstein queda expresada por la frase Saber es Amor. Albert Einstein: Philosopher-Scientist La Salle. Mis ideas y opiniones. Referencias [1] Einstein. Reconocimientos Agradecemos a nuestro sobrino.A. 88 . nos permite afirmar que el Dios de Einstein al final de su vida fue el judeo-cristiano. el profesor D.. Kung. ISBN: 84-7057-255-5. particularmente los de la serie The Collected Papers of Albert Einstein en los que se presentan sus trabajos en el idioma en que originalmente fueron publicados: Volumen 1: “The Early Years: 1879-1902”. 1949. P. Bon Ton. nos dice en uno de sus pensamientos: “Dios es la Verdad. Cipriano Brice˜ no Viviente. Albert Einstein.. Illinois. Lo que. [6] Schlipp. 2001. la bibliograf´ ıa que tan amablemente nos ha facilitado. ISBN: 84-206-9683-8. [4] Merleau-Ponty. disc´ ıpula de Husserl y Profesora Adjunta de su c´ atedra. Vida. Editorial de Espiritualidad. busca a Dios. 1979. A. Madrid.. 1998.. Notas Autobiogr´ aficas. Alianza Editorial. eran significativas sus u ´ltimas palabras: “nur Pers¨ onlich” (lo meramente personal). Volumen 2: “The Swiss Years: Writings. 501 pp. por las ideas y sentimientos que con sus comentarios y ejemplaridad supo comunicarnos. A. sea de ello consciente o no”. 1900-1909”. Ediciones Cristiandad. S. Barcelona. Madrid. H. ¿Existe Dios?. Nos mostraban su religiosa convicci´ on ante el Dios judeo-cristiano de que estaba alcanzando su definitiva liberaci´ on. J. desde 1998 Santa Teresa Benedicta de la Cruz. Madrid. Gregorio Mesones. Tambi´ en queremos expresar nuestro agradecido recuerdo a D. 656 pp.. Madrid. Edith Stein.una constante busqueda de la verdad enraizada de humanismo. ISBN: 84-7068-263-6. Quien busca la verdad. s´ ıntesis de su vida y obra.. [3] Kung. A. junto al an´ alisis de H. [2] Einstein. [5] Mill´ an Calvo. Open Court. profesor que fue de Historia de la Iglesia en el Seminario Diocesano de Zaragoza. Alianza Editorial. A. ISBN 0-691-08475-0. J.

Volumen 7: “The Berlin Years: Writings 1918-1921”. Volumen 7: “The Berlin Years: Writings 1918-1921”. Volumen 4: “The Swiss Years: Writings. Traducci´ on al ingl´ es por Alfred Engel de textos seleccionados. 780 pp. ISBN 0-691-10250-3. 440 pp. ISBN 0-691-05717-6. ISBN 0-691-08886-1. 420 pp. [10] J. [8] J. 1902-14”. 375 pp. ISBN 0-691-00099-9. 89 . [9] Alice Calaprice (editora) The Expanded Quotable Einstein. 208 pp. ISBN 0-691-05718-4. ISBN 0-691-02610-6. 1432 pp. 626 pp. ISBN 0-691-07021-0. Volumen 8: “The Berlin Years: Correspondence. 1914-1918”. Renn & R Schulmann (editores) A. ISBN 0691-04841-X.Volumen 3: “The Swiss Years: Writings. 1909-1911”. ISBN 0-691-01734-4. ISBN 0-691-05938-1. 550 pp. Einstein/Mileva Maric. Stachel (editor) Einstein’s Miraculous Year. Volumen 6: “The Berlin Years: Writings 1914-1917”. 1912-1914”. Volumen 5: “The Swiss Years: Correspondence.