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Miserables.

org (para que veas que la vida sí puede ser peor) Suicidas Uno de los trabajadores de esta bella organización casi se mata y me animó a hablar de un tema que en recientes fechas ha aumentado su popularidad en tiendas de armas: los suicidas.

La depresión (que definiremos como “etapa pre suicida” o “mamá, no soporto mi realidad”) es la absurda creencia de que la miseria de la vida es algo anormal y pretende cambiarlo. En general, los deprimidos exaltan su sufrimiento al punto de convertirse en verdaderos mártires: todo les duele, todo los aqueja, todo es conspiración en su vida. El amor los detesta, sus amigos no los aceptan y sus padres no los entienden. Este estado es mucho más común de lo que pudiéramos imaginar, afectando principalmente a esos ilusos adolescentes que pretenden cambiar lo intrínseco de la vida: el sufrimiento. Muchos de los afectados, sufren una fuerte carga de empatía: al observar la vida, llena de dolor y amargura (cosa normal), el afectado se compadece y considera justo acabar con ese dolor. Pero pronto nota que el dolor es la vida misma, y queriendo salvar a toda costa a su eterna amiga, decide que la mejor forma de liberarla es rompiendo esas cadenas que la atan. Cuando se llega a esta conclusión, se pasa de la depresión a la etapa suicida (o “mamá, ¿dónde dejaste mis navajas?”). Todo suicida tiene un antecedente negativo que lo llevó a convertirse en tal. La mayoría es gente que en algún momento se creyó feliz (casados, con novia, con lujos, con un Xbox) pero pronto perdió esa felicidad o se dio cuenta de que eso no los llenaba y pasaron a ser parte de un tercer grupo que en las siguientes líneas describiré; otros tantos son del patético grupo que concibió una idea de felicidad y que de pronto se obsesionan con la idea de no poder alcanzarla― este tipo de suicidas tienden a reunirse con otros de su mismo tipo o con gente que cree que lo son. Intentar compartir y expresar sentimientos relacionados con esta… felicidad, que, pese a no ser la misma concepción en la cabeza del otro, todos suponen que sí y no rompen esa ilusión, pues se sienten en comunión―; y el tercer grupo, más filosófico, más artístico y más patético, pues son todavía más ilusos, aquellos que buscan una razón para vivir, siendo que la vida no tiene sentido. Es una presunción absurda, ya que buscan una razón en la vida, cuando muchos no saben ni por qué siguen vivos (en el mejor de los casos, los que llegaron a cuestionarlo, pusieron alguna meta demasiada elevada como razón), y el fatídico error consiste en que al darse cuenta que esa vida les parece responder con la espalda (recordemos que está sufriendo), intentan sustituir una razón, con una obsesión: un amor platónico, un objeto, Dellÿriüm o juegos online que los hacen sentir en sociedad. Esta búsqueda de razón, de significado es la máxima expresión del idiota típico que busca que su dolor tenga relevancia. El suicida es fácilmente identificable, pues sus acciones se evocan en llenar de lujos a la pobrecita y sufriente vida. Deja de hacer las cosas que el individuo normalmente disfrutaría y empieza a buscar trascendencia en todo, un significado para demostrarle a la vida que sí

El suicida finge ocultar su dolor en la mayoría de los casos. Quizá allá afuera no haya nadie para mí. La mayoría de la gente no sabe por qué vive. Y es imposible evitar hacerlo. esta construcción mantiene estable a la persona. espera encontrar. Eso funciona para las empresas y los chinos. Ej. busca esa razón. Súbitamente. si se llega a conmover o a . sino instinto de supervivencia para entrenarlos. 1 Conversación sobre el amor. pues se resigna pronto al dolor para empezar de nuevo. pero la vida es terca y demuestra con originales argumentos que no es así. el miserable cínico. Los que son medianamente inteligentes hablan de construir una alegría. a mí siempre me lastiman. Ej. ese por qué y ese algo que justifique su existencia o su dolor (lo que aplica para los tres grupos que describimos con anterioridad). pues pronto se hace evidente que lejos de ocultar. sigue dando risa. pues lejos de construir o racionalizar. reclama la atención del mundo. también desprecia pues sabe que es sólo arriesgarse a sufrir tontamente― que los mantenga vivos. un por qué.hay un sentido. 3 Conversación sobre la televisión. El afectado llora constantemente ante estos berrinches que le da su amiga (por eso es tan frecuente escuchar “odio mi vida” o todo tipo de ataques hacia la misma. construir una razón. El suicida comenta: ― ¡¿Qué sentido tienen mis noches si Gray es una zorra y House no tiene pelotas?! ¡Ah…! Esta hipocresía es producto de la misma necesidad de demostrar que la vida no tiene por qué sufrir. un algo― que sin embargo. alguien que se hunde más y más en el dolor de la vida. pero lo peor es que yo hago mucho más daño. pues no necesitan que tengan razones. y no sólo para el suicida. enfurruñados con sus caprichos). El suicida agrega: ― ¿Diversión? ¿Qué sentido tiene divertirse si todos vamos a morir? ¿Qué sentido tiene ocultar algo que pronto nos atormentará? ¿No sería mejor apremiarle el paso a algo que sólo nos mantiene secuestrados? Ej. No tiene sentido que siga esperando… yo tal vez no pueda volver a amar como antes. 2 Conversación sobre la diversión. Contestar una vez a sus preguntas puede ser el fin de la vida como la conocemos. único ente respetable de la humanidad. Es como un payaso triste: no importa qué tan larga sea su cara. acude a los otros por dos simples razones: a) Que ellos le den la respuesta. Es por eso que el suicida es en realidad un masoquista. el suicida dice: ― Pero… es que el amor no es para mí. pero aparte es la señal más ridícula del suicida: al darse cuenta que su intelecto no puede encontrar sus respuestas.

unos más reniegan de sus aventuras con ellas. patológicas e incurables. a otros sólo los tienta. o. b) Convertirlos en su respuesta. pronto el suicida toma el arma de la libertad y rompe poco a poco las cadenas que limitan a su amiga: el muy imbécil se mutila a sí mismo. en caso de que sea útil en algún sentido. se vuelve parte de la vida. El suicida no está dispuesto a aceptar esto y comete el error de cualquier novio: se olvida de lo que su pareja es para imaginar lo que podría ser. otros tantos están urgidos de ella. Pero las afecciones de la vida son hereditarias. Pero las señales no acaban ahí. defeca. Notando que el dolor de la vida sólo ha ido en crescendo. la empatía se vuelve tan grande que pronto la persona no se permite disfrutar mientras su amiga sufre tanto: ¿cómo podría comer a sabiendas de que ella sufre? ¿Cómo podría salir con sus amigos cuando su más fiel compañera mendiga afecto? El suicida empieza a alimentarse pobremente (lo que no necesariamente significa en pocas cantidades). la necesidad de liberarla de sus cadenas físicas y ontológicas se vuelve imperante. sino alejarla de lo que es en sí misma. sólo tiende al dolor sin saber por qué. la vida sufre. Es aquí cuando caemos en la conclusión incómoda de que el suicida ama la vida y sólo quiere estar con ella bien y para siempre. Responder con crudeza pronto alejará al suicida (o al menos lo instará a ejecutar el auto-homicidio) o lo regresará a la vacua realidad. Entonces más que nunca. tontamente se cree en el deber de salvarla. no tener compasión. y esto. ni siquiera buscarle una justificación. y como todo novio. Es en este momento cuando lo mejor es correr. El suicida pretende que un poco de consuelo sea una demostración de afecto. ignorarlo. a su vez. Y es por eso que el suicida se preocupa tanto: como toda perra. come (lo poco o mucho que siga haciéndolo). Respira. Pero el suicida es el novio oficial. Entonces el reto ya no es ayudar a su novia. . para transformarla en lo que él cree que podría ser (una existencia eudemonológica… corrijo: endemoniadamente feliz). Cuando se alcanza este grado de compromiso. Lo anterior nos permite llegar a una simple conclusión: lo mejor es evitar al suicida. se masturba y despierta sin mayor significancia para ninguna de esas acciones: transita sin existir. La vida es como la perra de la escuela: se acuesta con todos. sea el alivio al dolor de la vida.convencer al suicida de las razones que se demostraron. para demostrarle a la vida que entiende su dolor. los caprichos. los llantos de media noche y el “herpes incógnito” (pequeñas pústulas de duda que aparecen sobre los genitales de la existencia y que sin embargo no sabemos de quién o de dónde se contagiaron). el compromiso con la vida se hace estrecho y todo tiene relación con ella: el suicida pierde todo significado. Intenta negar lo promiscua de su novia aunque ve como los demás la tienen más que él. sin entender. pues hay quienes se preocupan por ellos. Ahora es como la vida: horrible e insignificante. toda razón. pretenderá volver una y otra vez bajo la absurda creencia de que son amigos. y sin embargo él paga los platos rotos: los berrinches. A algunos les cobra. se recluye y empieza a tener relaciones autodestructivas.

Si son crudos y directos contigo.org) ― cabe recordar que el herpes incógnito no es curable. Conserve la calma. 11. Nunca. 2. sino una pareja a la que se pretende estar ligada hasta… bueno. Si el suicida está llorando. pues ella misma racionalizó su sufrimiento. no respire. 4. hasta que la muerte los separe. este intento de cambiarla. intérnelo. no se mueva. 5. A los suicidas que nos leen. El suicida transforma a las personas en obsesiones y es por eso que Miserables. Si le da la razón. así que no puedes estarlo. no hable más. 4. No expreses tus dudas. sin embargo es tratable con buenas dosis de respuestas cómodas (persona típica). Si no se ha percatado de su presencia. cállate y vete. 9. 3. deje de hablarle. 9. cállelo. . Y como toda novia. conserve la calma y vaya por una soga. No llores. ungüento de construcción (optimista con cerebro) o pastillas de resignación (miserables. por favor. Si no lo son. aléjalo. corra. pese a su dolor.org ofrece este sencillo manual para enfrentarse al suicida típico: 1. Si no se la da. 6. Si el suicida es su pariente. Cubre los genitales de tu existencia. 7. Recuerda que la felicidad no existe. 12. Muchos tienen herpes incógnito. toque los genitales de su existencia. 7. No te acerques a los otros. Si ninguno de estos consejos te han funcionado. Si alguien te responde con un sarcasmo. aléjate 8. lo comprendió como algo de ella. 11. cállate y vete. Si no ha respondido de manera normal. De lo contrario. 8. cállese. deberías pensar en matarte. El suicida no es más que la mala aceptación del dolor. simplemente la enfurece pues “no la aceptan cómo es” y se produce el inminente quiebre de vida y persona. corra. La vida ya no es sólo una conocida o una buena amiga con derechos. Si alguien no lo hace. 6. simplemente estresan a la vida que. corra (podría hacerlo llorar). 5. 10. no tiene problemas. Si el sarcasmo no funcionó y se pone a hablar con usted de algún tema existencial. 13.Estos intentos de cambiarla. intente noquearlo con un sarcasmo. Si el suicida está feliz. No hables. 10. En caso de un grave contagio. Si no lo es. La presunción de que hay algo más que eso en la existencia o de que podemos cambiarla conlleva a una serie de absurdos esfuerzos que simplemente refuerzan más la primera (y verdadera) concepción: todo apesta. 3. 2. sea crudo y directo. les ofrecemos estas simples reglas para evitar molestar a otros: 1. por nada del mundo.

En caso de que sientas renacer la esperanza en ti. prepárate. Los siguientes dos blogs seguirán tratando sobre el mismo tema “Suicidio (1° intento)” y “Consecuencias de un suicidio saludable”. Si quieres que hable de algún tema en específico o que cambie los siguientes dos blogs. agradece. evitar que hagan todo el espectáculo previo y vayan directo al grano.com o publícalo en los comentarios. ahí viene lo peor. enciérrate en tu cuarto. . 13. Miserables.12.org propone la creación de un manual para una existencia soportable que sea entregado en las escuelas primarias para erradicar prontamente a los suicidas o. Si tus parientes no te han internado. Si te dejaron de hablar. 14. al menos. escribe un correo a dellyriums@gmail.