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ABRIÓ LOS OÍOS ET SANCTIGÓSSE.

SANTIGUOS Y CONJUROS CONTRA LAS ASECHANZAS DEL DIABLO EN LA LITERATURA MEDIEVAL Julián Acebrón Ruiz
UNIVERSITAT DE LLEIDA Dormir, actividad nocturna por excelencia, deja a la frágil naturaleza humana inerme ante incontables riesgos procedentes de un ignoto mundo sublunar que cobra aliento del miedo ancestral a la oscuridad. Inexorable, cada crepúsculo señala a los mortales el final de su jornada al tiempo que los engendros de una realidad otra comienzan a despertar. La quietud se trueca en inquietud: el reposo, alivio que los cuerpos obtienen tras el trabajo diario, es también desazón de las almas, pues no son pocos los peligros que acechan a los durmientes. Entonces el diablo (capaz de insospechadas encarnaciones) campa a sus anchas y aprovecha para engañar a quienes se descuidan durante el descanso, porque «nunca duerme nin fuelga, mas sienpre busca a quien trague».1 Las tinieblas de la noche delimitan el dominio del mal; representan, en fin, un ominoso pasaje —no por cotidiano menos atribulado— para el homo viator: Comienza el reposo, y callamos entonces, y se mueven los diablos, que siempre actúan de noche; cuando dejamos de rezar, pueden ellos ponerse a deambular: por la noche, los demonios tienen la potestad de obrar, pues son hijos de Nerón, a los que llamamos negros. Por eso, cuando llega el día huyen de la luz.2 Numerosos himnos y plegarias quieren asegurar al cristiano frente a los asedios nocturnos del espíritu maligno. Una albada a lo divino de Bernat de Venzac invoca el auxilio del Todopoderoso, «car no sabem de la nueg cora'ns pren / ni se'ns venrem en loe on veyam l'alba», 3 en tanto que otra, rimada por Peire CarCrónicas anónimas de Sahagún, ed. de Antonio Ubieto, Zaragoza: Anubar, 1987, pág. 141. Una paremia similar glosará Gonzalo Correas: «El diablo no duerme. Porque siempre está a punto de hacer mal, caer y revolver, y ayudar a mal», Vocabulario de refranes y frases proverbiales, prólogo de Miguel Mir, ed. de Víctor Infantes, Madrid: Visor, 1992, pág. 153. 2 Philippe de Thaün, Le Bestiaire, ed. de E. Walberg, París-Lund: H. Móller, 1900; apud Bestiario medieval, ed. de Ignacio Malaxecheverría, Madrid: Siruela, 1996 (5a ed.), pág. 27. «Agora no fallaréis sino diablos», advierte a Amadís el guardián de un castillo que le impide entrar a pasar la noche, Garci Rodríguez de Montalvo, Amadís de Gaula, ed. de Juan Manuel Cacho Blecua, Madrid: Cátedra, 1987-1988, pág. 358. 3 Martín de Riquer, Los trovadores. Historia literaria y textos, Barcelona: Ariel, 1983, n.° 270, t.
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vv. n. 1946. y yació con ella y engendró un hijo así durmiendo. y que se le había olvidado todo aquello que el santo hombre bueno le había mostrado y amonestado que hiciese. Prefaci. 176. 1990. págs. pág. 10 El Baladro del sabio Merlín. asegura fray Martín de Castañega. 1979. 1988.. 7. III. de Ana M. nunca después paresció y diabro». 9 Martín de Castañega. es la cosa de que más huyen aquéllos. 1989. Cunningham. la señal de la cruz le hace invulnerable frente a los ataques del enemigo la noche que duerme en una casa deshabitada.6 En la Vida de Santa Pelagia. expulsa toda falta. cit.4 En el «Hymnus ante somnum». porque la cruz. protagonista de un cuento del Espéculo de los legos.8 Los diablos que tentaban venéreamente a la virgen Justina huyeron en cuanto ella se persignó. Martha. de José Javier Fuente del Pilar. ACEBRÓN Ruiz denal con visos de letanía. de John Rees Smith. 33-34. Prudencio elogia las virtudes benéficas que la persignación tiene sobre quienes la realizan al acostarse: marcada sobre la frente y el corazón. Walsh.5 In hoc signo vinces: la cruz. III. de M. Romana enseña a la joven Pelagia a santiguarse para evitar más apariciones del diablo mientras duerme: «E luego que ella fizo la señal de la cruz e llamó el nonbre de Nuestro Señor Jhesu Cristo. asegura el alma contra «portenta somniorum». N. 1337. celebra la llegada del nuevo día identificando a la Virgen con el amanecer y a su Hijo con el sol que ilumina la tierra. símbolo del poder omnímodo de Cristo convertido en signo milagroso desde los primeros tiempos del cristianismo.° 245. págs. otra alba religiosa de Falquet de Romans. cap. 169-180. Madrid: Sociedad de Bibliófilos Españoles. ed. ed.9 Merlín es engendrado por el demonio en una doncella que olvida rezar el Credo y santiguarse al ir a dormir. Llibre d'himnes de cada dia. 42-43. haciendo caso omiso de las enseñanzas de un ermitaño: Y el diablo cuando la vio así dormir. Cfr. de Agustín González de Amezúa. Exeter: University of Exeter Press. ed. la señal de la cruz conjura las falsas imágenes que durante la noche perturban el sueño. ed. págs. ed.7 Al sirviente Odo. plúgole mucho y en verla así traspasada pensó consigo mismo que ahora estaba toda fuera de la guarda de Dios. págs. t. Rebull y M. 4 «E tu iest l'alba del dia / don lo tieus Filhs solehls es / que'l caifa e clarifia». Madison: Hispanic Seminary of Medieval Studies. 130-149.10 III. para la cita. págs. 1951. pág. Dole. 8 Espéculo de los legos. págs. 95-100. pág. 1503. op." Mohedano Hernández. ibid. Tratado de las supersticiones y hechicerías. 6 The Lives ofSt." 316.. ed. 20 y 128-129. ahuyenta las tinieblas. y tenía lugar de hacer en ella lo que tanto por él era trabajado. P. 2. protege y fortalece con solo evocarla. Rodado Ruiz. n. t. . 12211224.30 J. 5 Prudencio. «Vida de Santa Pelagia». Madrid: Miraguano. Mary Magdalene and St. Santa María Magdalena impone la señal de la cruz en las espaldas de unos recién convertidos para que «el diablo non les pudiese estornar de ssu proponimiento». pág. de José M. Barcelona: BernatMetge. Madrid: CSIC. Saints and their Authors: Studies in Medieval Hispanic Hagiography in Honor of John K. Martín de Riquer.

Madrid: El Crotalón. 56.al abismo de la inmundicia y la insensatez pecaminosa.15 reservan indefectiblemente un apartado para los sueños de inspiración diabólica. 1947. Hermán Braet. Le songe dans la chanson de geste au XII siécle. 62. E. de Harvey L. IV. etsi interdum vera et gratiosa. rústicas e iletradas. e incluso desactivarlos si resultasen malignos. H. 47. En efecto. 12 Carlos Alberto Vega. es decir. y éstos mayoritariamente a individuos respetables. affectantia atque captantia. pág." También San Macario descuidó en una ocasión hacer la señal de la cruz al acostarse y. ed. escogidos ya por su rango social (papas. Dodds. La vida de San Amaro. 48). 15 «Les Dialogues seront lus durant tout le moyen age. monarcas -somniun regís-).ABRIÓ LOS OÍOS ET SANCTIGÓSSE. ya por una excelencia moral que los eleva a la categoría de héroes y santos. 58.13 las autoridades cristianas denuncian que muchos sueños los procura el demonio. Paganos y cristianos en una época de angustia (Algunos aspectos de la experiencia religiosa desde Marco Aurelio a Constantino). en esta anécdota del santo que comete durmiendo el pecado que despierto abomina. 22. Hagiografía y literatura. «pretenden interpretar sus sueños. pág. University of Pennsylvania Press. c'est un des premiers écrits patristiques á étre traduit en langue vulgaire. pág. fornicó dormido. Merced a piadosas leyendas como las mencionadas. pág. Para el común de los mortales es vetado machaconamente el acceso al conocimiento sobrenatural a través de los sueños. 1975. popularizada como talismán infalible del cristiano.12 La hagiografía acertó a ver. ha de permitir a ciertas personalidades cerciorarse cómoda e instantáneamente de la naturaleza de los portentos que puedan experimentar. de J. Lo cual conviene mucho a un discurso eclesiástico que condena las percepciones oníricas -salvo excepciones notables. Gante: Románica Gandensia. 1987. I). 1975. y explica que el diablo «ovo poder de la engañar porque con saña de palabras desonestas que vna mala muger. sed. entre las cuales ocupa un lugar preeminente la clasificación gregoriana (Dialogi. Amsterdam: Meulenhoff. obispos. R. sólo a los santos reconocen Gregorio Magno e Isidoro de Sevilla capacidad para discernir infaliblemente las ilusiones perversas de los ostentos divinos. 1979. merced a una maquinación diabólica. Sharrer. ed. XV. Madrid: Cristiandad. Waszink. SANTIGUOS Y CONJUROS 31 Este episodio de la biografía merliniana lo resume Lope García de Salazar en el onceno de su Libro de las bienandanzas e fortunas. llegado el caso. dialogar con el más allá sin " The legendary history of Britain in Lope García de Salazar's Libro de las bienandanzas e fortunas. 14 Vid. Si bien todos ellos suelen atender a comunicaciones angélicas que premian su devoción. 65. Con Tertuliano (De anima. una ilustración ejemplar de los peligros inherentes al reposo nocturno. en cuanto las personas simples e incultas. quanto magis vana et frustratoria et túrbida et ludibriosa et ¡inmunda». que son mayoría. pág. el signo de la cruz deviene gesto cuasi milagroso que hace invulnerables a sus ejecutantes. pocos son los que envía Dios. Y no solo eso. 13 «Definimus enim a daemoniis plurimum incuti somnia.14 Las tipologías oníricas desarrolladas en la Edad Media. oluidosele de se santiguar en dormiendo». . La classification grégorienne est souvent reprise». le dixo. su hermana. y subrayó su utilidad para la promoción de las virtudes de la persignación. de qua industria diximus.

/ sinava la cara. de Teresa Labarta de Chaves.18 Pedro Ciruelo será más explícito: Todo buen christiano deue apartar de si este cuydado de pensar en los sueños: porque como ellos puedan venir por muchas y diuersas causas: la gente simple no aciertan a saber por qual causa vienen: y el diablo como es sotil: presto podría engañar a los quese dan a esta vanidad. 419. para eludir cualquier posibilidad de error. . 1993. 1987 (3a). ed. no es conveniente darles fe.20 Así se prueba cuando. al despertar «abriólos oios & sanctigosse».. ACEBRÓN Ruiz mediación clerical.22 Gonzalo de Berceo refiere de forma similar cómo el santo silense reacciona cuando despierta del sueño que le ha anunciado la gloria del cielo: «desperté e signéme con mi mano aleada / tenía. no hay que depositar confianza en los sueños. págs. Así pues. in angelum lucis se transformans. ed. 18 Policraticus. 16 Por más que algunos sueños puedan ser verdaderos. 1988. 21 Cantar de Mió Cid. de Teresa Clavel. 23 Vida Santo Domingo de Silos. Valencia: Albatros Hispanófila. a Dios se acomendó». Tam facile igitur somniis fídes adhibenda non est. Madrid: BAC. ed. porque Satanás. de Miguel Ángel Ladero. capaz de aparecer transformado en ángel de luz (// Cor. Abadía de Silos. Barcelona: Crítica. Santo Domingo le comunica en sueños que pronto será libre. ed. cap. pág. 11. 19 Reprouacion de las supersticiones y hechizerias. Dios lo sabe. 244cd. Sententiae.23 La abadesa preñada sale de su ensoñación milagrosa. la voluntad cambiada». 180. 6. se persignan encomendándose a Dios y a los santos: «Quando despertó el Cid. Madrid: Editora Nacional. Madrid: Castalia. quemlibet incautum fallat. ne forte Satanás. 1971. la presencia del poder del Maligno no ofrece ninguna duda». Ebersole. 410-411. ed. quia diversis imaginationum qualitatibus oriuntur. 1992. Barcelona: Crítica. Campos e I. de J. en AA. Isidoro de Sevilla.19 Pero volvamos a los receptores excepcionales de sueños que se erigen en signo de elección sobrenatural y terrestre. ed.32 J. lib. et aliqua erroris fraude decipiat». A estos personajes privilegiados les es permitido indagar en el significado de sus experiencias oníricas. 20 Cfr. Marie-Christine Pouchelle. pág. en Reglas monásticas en España. 16 Jean-Claude Schmitt. Roca. de Alberto Montaner. «Quan el meravellós n o era imaginari: en el segle XIII. 150. la cara se santigó. III. 97 17 «Quamvis nonnulla vera sint somnia. vv. cautivo de los moros. pues se ignora de qué parte se han originado. 14). pág.21 A Johan de Segura. trad. ignorando tales vanidades y locuras. pág. 109. et unde veniant raro consideratur. Les Miracles de Notre-Dame de Gautier de Coinci».VV. confiando que la señal de Cristo disipará las ilusiones nocturnas de origen maligno. 66. en el momento en que recuperan la conciencia. pág. nunca ceja en su propósito de extraviar almas imprudentes con cualquier artimaña. El món imaginan i el man meravellós a l'Edat Mitjana. Historia de la superstición. Los tres libros de las «Sentencias». Hda de San vv. 1983. pág. de Karl-Heinz Antón. 22 Los «Miraculos romaneados» de Pero Marín. Barcelona: Fundació Caixa de Pensions. de Alva V. facile tamen eis credi non opus est. 101-126.17 Juan de Salisbury concluye su tratado sobre los sueños aconsejando abrazar la verdadera fe. 1978.

26 El rrey Guillelme. de A-P. SANTIGUOS Y CONJUROS 33 en la que ha dado a luz asistida por la Virgen María. 1979 (6a). 25 Libro del Caballero Zifar. . de J.. ed. 1968 (2a). por si acaso. / dizié: ¡Valme. cap. «levantóse e fuese a fazer su oración e pedió merced a nuestro señor Dios que le quesiese demostrar qué quería aquello sinificar». Moya.. Madrid: Espasa-Calpe. 1982. 421. las plegarias. 30 Cfr. Comp. cit. ed. pág. Madrid: Cátedra. de Michael Gerli. 193. 6. op. At ubi venerit. Barcelona: Península. trad. c. pág. más confundida aún: «Recudió la parida. inconfesables. Esto era con él gran miedo. fizóse sanctiguada. Dada la imposibilidad de " Milagros de Nuestra Señora. lo que Isidoro de Sevilla decía de la oración en el libro tercero de sus Sententiae. e con gran priesa comenzó a santiguar e puso mano a su espada para se defender. pág. Maier. 1982. ed. maravillado por la visión que le mostraba al caballero coronado como rey. ed. ed.26 Asimismo. 28 Garci Rodríguez de Montalvo. 162. Exeter: University of Exeter. brujería y superstición en el Occidente medieval. Entre los escritos de Pérez de Guzmán hallamos el elogio de una jaculatoria que tiene la virtud de expulsar a los diablos que concurren en sueños: Sy tanto fuer el vso e la continuaron que algunas bezes en sueños se tráete e rrebuelua. 22-23. 139. pág. Franco Cardini. 536. 49-51). Jean-Claude Schmitt ha expuesto cómo se convertía una ceremonia mágica en un acto legítimo: bastaba con hacer el signo de la cruz. E espantóse. 7: «Quando quisque orat.29 Pertrechos para la azarosa travesía nocturna. premoniciones falsas o simples burlas de trasgos. las invocaciones a la Virgen y los santos sustituyen o simplemente cristianizan antiguas prácticas paganas. 22. non dubdo que verán en sueños. pág.. lan§ar del ayre los malignos espíritus. 1984. pág.30 Hay noticia de recursos para no caer en las trampas que cada noche tiende el Enemigo a quienes descansan: sueños aterradores. 1985.25 El atribulado Guillelme hace lo propio al cabo de su tercera visión: «El rrey se erguyó luego e signóse e plogóle de mandado e bestióse e calcóse». págs. praesentiam eius ferré non sustinentes. págs. Domínguez Bordona. soñó que le venían por parte de las espaldas una manada de pecados que lo querían lanzar en el fuego.27 No menos turbado sale Perión del enigmático ensueño que le sobreviene la noche de su matrimonio secreto con Helisena: «El Rey.28 La pista de este y otros conjuros contra las visiones falaces que cabe esperar del demonio puede seguirse en una extensa nómina de textos. Madrid: Castalia. que gran cuita en sí sentía. Mar de historias. Anzoátegui. Madrid: Espasa-Calpe. sanctum ad se spiritum advocat. por la distancia e afincamiento della. Gloriosa. la cruz. Partinuples pretende conjurar los demonios de un ensueño que le ha causado espanto recurriendo a la señal de la cruz y. de John R. cit. de Joaquín González Muela. a su propia espada: Y estando así dormiendo. reina coronada! / ¿si es esto verdad o si só engannada? / Sennora Beneíta ¡val esta errada!»24 El ermitaño que acoge a Zifar. 238. effugiunt».ABRIÓ LOS OÍOS ET SANCTIGÓSSE. Magia. op. despertó despavorido y comencóse a santiguar». cit. 27 El conde Partinuples. en el apéndice de Generaciones y semblanzas. pág. confestim tentamenta daemoniorum quae se mentibus humanis immergunt. pronunciar el nombre de Dios o rezar el Credo mientras era ejecutada (op. de Ignacio B.

van Lieshout. El momento en el que llega el sueño. París: Sindbad. ed. p á g . pág. XIX) y Tibulo de ciertas sustancias (harina. 2 5 4 . R. e que la comieses e que senas librado de quanto te podría venir. Madrid: Alianza. y vale además como gesto de gratitud hacia Dios por el generoso anuncio. Carmina/Poemas. 1987. ACEBRÓN Ruiz discernir a ciencia cierta la causa diabólica. especialmente págs. E. dormir sobre la piel de un animal sacrificado. 35 La divination árabe. notas y traducción de Enrique Otón Sobrino. Evans-Pritchard. 32 Textos de magia en papiros griegos. o en contacto con alg-n objeto sagrado y. 225-249. el lugar.31 Papiros mágicos griegos han conservado sortilegios para impedir unos sueños o propiciar otros. el ayuno. págs. las ropas. 1987. e ellos me dixieron que fiziese una imagen de panizo. psíquica o de otra índole de los sueños espantosos. 151 y 352. págs. 110. la incubación». sal). trad. los exorcismos generalizan y actúan contra cualquier forma de apariencia maligna. 126. Cfr. a diversos rituales y oraciones capaces de neutralizar el sentido negativo de un sueño. Brujería. 31 .19-23). Madrid: Gredos. ambos «fincaron los ynojos e fezieron su oración contra Dios rrogándole que por la «En muchas sociedades se han empleado y se emplean todavía técnicas especiales para provocar el anhelado sueño divino. 1989 (5a reimp. Los griegos y lo irracional.36 Una jaculatoria oportuna puede asegurar la favorable orientación de un ensueño. E. Madrid: Cátedra.35 En el Sendebar o Libro de los engaños asegura la mujer de un rústico que una figura de panizo servirá para librarle del mal presagio de su sueño reciente: Ensonava esta noche entre sueños que estavas ante un alfayate. pág.34 Toufic Fahd alude. las condiciones físicas del durmiente. pero no necesariamente obsoleta. VII 1219. XXIII (1970).34 J. e que te pesava muy mal. 36 Sendebar. libros I. 37 Así actuó David tras revelarle Dios en sueños el misterio de Nabucodonosor (Dan 2. la oración. «A dream on a kairos of History.32 mientras en la obra de Herodoto queda atestiguado el empleo de agua sagrada y de ropas blancas para inducir sueños relevantes. si acaso resulta premonitorio. E. Barcelona: Anagrama. 1989. 1976.). An analysis of Herodotos Hist. 33 R. fórmulas verbales y ceremonias para desactivar ensueños inquietantes. Incluyen el aislamiento. Estas protecciones fueron consentidas por la Iglesia entre las formas de piedad popular o pudieron subsistir entre las creencias supersticiosas. son datos nada despreciables que hablan de la observancia de leyes onirománticas. ed. lo que hace antes y después de dormir. 5 y III.33 Ovidio hablaba de ofrendas (Heroidas. asustada y deseosa de que así sea. E estonce fui a unos omnes que me lo ensolviesen este ensueño. Cundió el ejemplo.37 Cuando el conde Estacio interpreta como una buena señal el sueño de su esposa Ydan. finalmente. el lecho. introducción. de María Araujo. la auto-mutilación. como se ha visto en los pasajes arriba mencionados cuyos protagonistas se persignan y rezan nada más salir de su sueño. Barcelona: Bosch. Dodds. Mnemosyne. de María Jesús Lacarra. refiriéndose a la sociedad árabe medieval. 34 Tibulo. La materia es antigua. G.a Dolores Sánchez Romero. fisiológica. 4. magia y oráculos entre los azande. de José Luis Calvo Martínez y M. 68-77. 47». A.

ed. de É. 1. en su Lapidario. 1968. p á g . pero sí sobre tabúes alimentarios a ese fin: la cabeza de pulpo. Barcelona: Selecta. Barcelona: Alta Fulla. de Jacques-Paul Migne. siglos más tarde.38 La Demanda del Sancto Grial refiere del mismo modo cómo Erec sale de «vn sueño muy marauilloso» que le ha atemorizado: «e ouo ende muy gran espanto. 1740. pág. París: Garnier. 172. 77.46 AlonLa leyenda del Caballero del Cisne [151 primeros folios d e la Gran Conquista de Ultramar. existe la creencia de que determinados alimentos generan lo que Giulio Guidorizzi llama sueños desprovistos de función semántica. Longo y P.. 1844-1864. ed. la Pitia mascaba una hoja d e laurel».45 Alfonso el Sabio. col. 44 Historia naturalis. el Lucidario de Sancho IV sostiene que por la ingestión de habas. pág. 1851. [s. «Tabú alimentari e funzione onírica in Grecia». trad. Barcelona: Aceña. Madrid: Gredos. de O. en Patrología Latina. lentejas. Scarpi. Mitología. en Homo edens: regimi. e santiguóse muchas vezes. Pierre Grimal. bedunaz. 1985.. emblema C C X («Laurus»). 2454 de la B. abcatritaz y fartinicen) y comenta de la piedra bizedi que «su virtud es tal que quien trae de ella peso de diez granos de cebada o más. 42 Los «Lucidarios» españoles. coles y hortalizas semejantes suele «el omne sonar mas de su derecho e muchas cosas estrannas e maravillosas». 1979. M a drid: Akal. ed. no soñará sueños medrosos». algunos pescados. 40 Cfr. Con-taba Plinio que la piedra eumetes brinda sueños verídicos. las propiedades del laurel. pág. SANTIGUOS Y CONJUROS 35 su merced quisiese que asy fuese. fert signa salutis: Subdita pulvillo somnia vera facit». el vino y. y entendido materialmente fue por la calidad que tienen d e engendrar ventosidades.40 Asimismo. 213. Joan Amades. v. de María Teresa Echenique. 1989 (4 a reimp. la prohibición de las habas: «Vedó Pitágoras a sus discípulos q u e n o comiessen habas. pág. Llibre deis somnis. 46 Alfonso X el Sabio. 1989. ed. de Richard P. de Martín de Riquer. 41 Si entre los pitagóricos estaba vetado comer habas porque perturbaban el reposo y daban malos sueños. «Praescia venturi Laurus. Kinkade. que juega un papel destacado en las artes mánticas desde la Antigüedad.]. de Adolfo Bonilla y San Martín. de Madrid]. asy como gelo él auía dicho e gelo aquel sueño deuisara».ABRIÓ LOS OÍOS ET SANCTIGÓSSE. aliaza negra y verde. cap.44 Marbodio atribuía parecidas propiedades al diamante («somnia vana repelit»). puerros. 32-34. 1970. 2 5 1 . págs. los folkloristas recogen remedios contra los efectos indeseados de ciertos sueños. e fizo su oración a Sancta María e a todos los sanctos.). Geografía fabulosa. 1987.42 Por otra parte. s. ed. 280. 1989. Emblemas. cap. 258. pág. Littré. en sus trances proféticos. Tesoro de la lengua. 43 «El laurel era la planta apolínea por excelencia.43 y algunas piedras raras afloran mientras su portador duerme. Sebastián de Covarrubias recuerda. causar sueños terribles y espantosos. Barcelona: Paidós. plantas alucinógenas. incluye varias piedras a las que reconoce poderes sobre el sueño (piedra del sueño. d e Francisco Payarais. 160. 41 E n la Grecia antigua n o hay noticia de alimentos que generen sueños relevantes. Diccionario de mitología griega y romana. París: Firmin-Didot.39 Todavía en época moderna. Verona. 187. M s . págs. ed. miti e pratiche dell' alimentazione nelle civilta del Mediterráneo (Atti del convegno «Homo edens». 169-176. 37. de María Brey Marino. las habas. que le guardassen de mala andanza e de mala ventura». ed. 39 Ed. Giulio Guidorizzi. Madrid: Castalia. d e Santiago Sebastián. N. Lapidario. 38 . Alciato. «hava». V I (Madrid: 1907). N B A E . ed.». e del espanto despertó. por supuesto. 1987). t. 45 «De adamante». libro XXXVII.

47 Alonso d e Chirino. si no divulgados.50 Como Amaro y otros bienaventurados. I. también Amuña. Menor daño de la medicina. pág. t.41 No podemos concluir este repertorio medieval de conjuros contra las asechanzas del diablo en sueños y de remedios para evitar pesadillas (efialtes. E él con lágrimas e sospiros pasó grand tiempo.. pues finalmente «ensoñó esta dueña un sueño deseado. 195. Salamanca: Universidad de Salamanca. cap. pág. . la línea que separa algunos usos piadosos (tolerados. San Amaro hacía méritos para conocer en sueños el Paraíso: E él estando en grand cuyta. aquel que le permitiera saber si su hija había alcanzado la gloria del Cielo. La Crónica General alfonsí refiere del emperador Constantino que cumplió siete días de ayuno y oración para ver aclarado un sueño que había tenido días antes. ed.ó de ayunar fuertemente. 9 6 . 1955 (2 a ). 4 3 . de Isabel Uría Maqua.. para la cita. de Ramón Menéndez Pidal. 5 ' Ciertamente. ante que desta vida se partiese por revelación e por muestra que corporalmente lo viese. Madrid: Castalia. This is specially true of the origin of the belief in evil spirits and monsters». E yaziendo él una noche en su lecho. la madre de Santa Oria. 1992 (7 a reimp. Nueva York: Liverght Pub.). Ernest Jones. ed. incubus. e fazer muchas oraciones afincadamente a Dios que gelo demostrase.36 J. 50 Carlos Alberto Vega. 1981.«de origen demoníaco. Vida de Santa Oria.. sus devotas vigilias fueron premiadas. la idea de un demonio que causa la pesadilla»)48 sin dar cuenta de otras prácticas devotas alentadas por la necesidad de obtener experiencias oníricas benéficas. pág. ed. 1973. por la Iglesia) de las supersticiones condenadas por teólogos y magistrados se revela en extremo sutil. 73. solicitaba rezando un sueño divino. op. / por qual muchas vegadas ovo a Dios rogado». 352. d e María Teresa Herrera. si le pluguiese. On the Nightmare.49 Mortificándose. cit. 48 Jorge Luis Borges. 136. pág.). pág. cauchemar. 223. 33-54. «La pesadilla». México: Fondo de Cultura Económica. 49 Primera Crónica General de España que mandó componer Alfonso el Sabio y se continuaba bajo Sancho IV en 1289. en Siete noches. 1951 (nueva ed. Madrid: Gredos.. «It is generally recognized that the Nightmare has exercised a greater influence on waking phantasy than any other dream. ACEBRÓN Ruiz so de Chirino anota lo mismo sobre el turungen en el Menor daño de la medicina. nightmare: en todas sus etimologías hay una idea -explica Borges. comenc. 51 Gonzalo de Berceo. pág. págs.