¿Existen actualmente alternativas democráticas de poder, o más bien corresponden únicamente a alternancias partidarias en un mundo de pensamiento unipolar?

Una crítica a la visión hegemónica de Chantal Mouffe Gonzalo Uribe

Actualmente, y tras el fín de la guerra fría, diversos autores han señalado la existencia de un mundo unipolar, dominado hegemónicamente por el liberalismo y el consenso racional. Esta tesis ha sido planteada por Chantal Mouffe y ha sido ampliamente difundida. Ahora bien ¿Esto realmente sucede en la práctica?, es decir ¿realmente vivimos dominados en un mundo de pensamiento unipolar? O, por el contrario ¿Existen alternativas democráticas de poder? Para analizar esta pregunta comenzaremos por definir los conceptos detalladamente, con el objetivo de clarificar nuestras nociones. Para ello utilizaremos el texto “Introducción al análisis conceptual” de Carlos Ruiz. I.-Para comprender la pregunta de investigación de una manera más acabada es necesario definir lo que se entenderá por “un mundo de pensamiento unipolar”. Para efectos de este ensayo, se interpretará como “el desarrollo de una democracia con tintes liberales, privilegiando la separación de poderes y el respeto al Estado de derecho, minimizando en cierto modo aspectos como la soberanía popular y la igualdad.” “En Europa se da una situación de alternancia: hay elecciones pero el pueblo no puede realmente escoger entre proyectos distintos. Elegir entre centroizquierda y centroderecha es prácticamente como elegir entre Coca Cola y Pepsi Cola. A partir de eso trato de explicar la falta de interés en la política representativa, la gente advierte que no hay diferencia. Desde mi perspectiva, el criterio para saber si un país es democrático es si a la gente se le da la posibilidad de escoger, si tienen alternativas y no simplemente alternancia entre partidos distintos que, una vez en el poder, no hacen ninguna transformación fundamental” (Mouffe, 2012: 2).

por lo tanto tampoco implica que este fenómeno perdure en el tiempo. en la cual se inscribe el análisis de Rosanvallon. señala dos grandes vías.Una vez definido lo que se va a entender por “mundo unipolar” procederé a des glosar y analizar esta definición entregada por Mouffe: Si bien existe un modelo unipolar de poder tal como lo señala Mouffe. Mouffe ignora que de manera paralela. la liberal y la democrática. Dentro de lo que el autor plantea como expresión de la desconfianza a lo largo de la historia. los cuales ven en la desconfianza un “poder de prevención”. de contrapoderes. Es decir. que intentan compensar la erosión de la confianza. centrándose en la puesta a punto de mecanismos de control y veeduría ciudadana que actúen como contrapoderes. En este sentido la idea que plantea Pierre Rosanvallon (2007) en su texto “La contrademocracia: la política en la era de la desconfianza” cobra bastante sentido. Si bien hay temas en los cuales los diversos partidos políticos pueden coincidir. la política de reconciliación de los conflictos por medio del racionalismo no se desarrolla de manera uniforme ni mucho menos de manera constante en el tiempo. se han venido desarrollando un conjunto de prácticas. mostrando un interés central por la forma de contener la acumulación de poderes y no por la constitución de un gobierno bueno y fuerte. Tarde o temprano las diferencias ideológicas y de fondo que presentan los partidos políticos tienden a aparecer. En la primera. distingue algunos pensadores liberales del siglo XVIII. la expresión de la desconfianza busca como objetivo el velar porque el poder sea fiel a sus compromisos. . no es la tónica que se presenta habitualmente. producida por este “mundo unipolar y hegemónico” mediante la organización de la desconfianza. éste no implica la ausencia ni el probable surgimiento de alternativas contra hegemónicas. Esta definición de “mundo unipolar” de Mouffe tampoco considera el factor que puede significar el peso de la ciudadanía misma en el actual de la clase política. Es decir. En cuanto a la vía democrática. en cabeza de Montesquieu.

org/pdf/777/77716562011. En su análisis ella considera a la ciudadanía como alejada y despolitizada. “Al proyecto de una “representación utópica” que haría vivir plenamente al represent ado en el representante. pues aunque deba considerarse cierta apatía con respecto a la participación y la actividad directamente política. bajo la cual se organiza la desconfianza frente a la democracia de la legitimidad electoral1. pues son ellos finalmente quienes determinan su reelección o no. Sin embargo según Rosanvallon esto no sería del todo cierto. Por lo tanto este “mundo unipolar” es altamente sensible a la opinión pública y al deseo general del pueblo. 30). lo cual sería una especie de caldo de cultivo para la germinación de los populismos. Según Rosanvallon. sino una forma de democracia que se antepone a la otra —con la cual conforma un sistema—. de una presión sobre los elegidos organizada de manera más difusa y exterior. Es precisamente esta presión la que no considera Mouffe.redalyc.pdf . Bajo este prisma planteado por Rosanvallon. el problema hoy no sería el de la despolitización sino el de la impolítica. ha estado siempre subyacente en la vida de las democracias. la importancia y amplitud de estos poderes indirectos hace de esta condición una verdadera forma política. unas formas de participación no convencional. que sería la falta de aprehensión global de los problemas ligados a la organización de un mundo común. la ciudadanía juega un rol fundamental a la hora de generar nuevas alternativas de poder y de fiscalizar el desempeño de la clase política. la contrademocracia no es lo contrario de la democracia. La búsqueda de un contrapoder a la vez estabilizador y corrector. se superpuso la práctica efectiva de un cuestionamiento permanente. sino una mutación en la relación del ciudadano con la política. (Rosanvallon 2007. 1 http://www. ni un repliegue a la esfera privada. se están generando cada vez más ejercicios indirectos de soberanía de acuerdo con formas no organizadas por las constituciones. Para Rosanvallon.Así vista. y que está constituida por poderes indirectos diseminados en la sociedad. que indican no una nueva era de apatía política.

la supremacía de un grupo social se manifiesta de dos modos.org..ar/8/44. que creo que es la que mejor se adecúa a mi interpretación. sino precisamente por razones de lucha política: para hacer intelectualmente independientes los gobernados de los gobernantes. me referiré al concepto de “hegemonía” utilizado por Mouffe. Precisamente por ello surge otra crítica hacia el poco optimismo que presenta Mouffe de cara al futuro democrático: Las hegemonías no son constantes ni por ende uniforme. Los distintos partidos políticos y grupos sociales son por esencia rivales y su naturaleza es de constante conflicto. y es dirigente de los grupos afines o “aliados”. Para la filosofía de la práctica las ideologías son todo menos arbitrarias.pdf http://www. Un grupo social es dominante respecto de los grupos adversarios que tiende a “liquidar” o a someter incluso con la fuerza armada. Para analizar el término. como “dominio” y como “dirección intelectual y moral”.org/pdf/777/77716562011. Para Gramsci.Una vez que ya hemos analizado el concepto de “mundo unipolar”.Esto representa un aumento de la distancia en la relación entre la sociedad civil y las instituciones. para destruir una hegemonía y crear otra. precisamente por su naturaleza conflictiva tienden a desaparecer y a aparecer nuevas. sería imposible la existencia de un grupo social que llegue al poder.redalyc. utilizaré la noción entregada por Antonio Gramsci. 2 3 http://www. etc.. a través de la existencia de un consenso racional. 3 En este sentido.gramsci. son hechos históricos reales que es preciso combatir y develar en su naturaleza de dominación. no por razones de moralidad.htm . pertenece a una ocasión de tiempo y espacio específicos y no significa que sea algo perenne. especialmente cuando señala que “la tradición liberal se ha vuelto hegemónica”.2 II. Por lo tanto señalar que nos encontramos en un mundo unipolar. la cual muestra un carácter complejo y problemático en el que se mezclan elementos positivos de aumento de poder social y las tentaciones populistas reactivas que facilitan la fragmentación y la diseminación a cambio de la coherencia y la globalidad.

no necesariamente en la esfera política. pues es un requisito para la obtención de éste. es imposible imaginar la política sin la existencia de adversarios ideológicos que estén en constante disputa por el dominio del poder.“Gramsci propone que si los grupos y las clases subalternas pretenden ser hegemónicos deben aprovechar que la democracia es subversiva . Pero si en la ciudadanía y en las clases dominadas (o no dirigentes. Mouffe rompe con la línea fuertemente conceptual que hilvanaba los apartados anteriores. si Mouffe considera que no existe el consenso racional. también) por ejemplo. resulta complejo atribuir la existencia de un posible consenso racional. se contradice al considerar la inexistencia de alternativas democráticas actualmente) Más aún. (A pesar de que la autora está de acuerdo en este punto. dada la naturaleza conflictiva de los individuos pertenecientes a los partidos políticos. Para Ranciere en su texto “los usos de la democracia”. En mi opinión las alternativas democráticas nunca desaparecen. y distanciada de sí misma. que al activarla subvierte las relaciones y estructuras de poder tradicionales que descienden de arriba hacia abajo. 14) Por lo mencionado anteriormente. Aquí Mouffe explicita las consecuencias negativas que surgen a partir de la ausencia de los canales agonistas para la expresión del conflicto (en una línea directamente influida por el psicoanálisis freudiano y su concepto de "sublimación"). En "Los actuales desafíos de la visión pospolítica". por ejemplo. Reemplazada por una democracia de carácter liberal e individualista. sin que esto signifique que la democracia es la panacea para resolver los problemas generados por la organización global de sociedades cada vez más complejas (González Negrete 2003. esta se encuentra separada de su verdad. sino más bien están presente de diversas formas. abre espacios alternativos de organización y acción política en la sociedad civil y ensancha las bases del poder. .

Aquellos que con más brío se felicitan de poseerla la reducen fácilmente un consenso sobre el orden de desigualdad más apropiado para garantizar a los menos favorecidos una parte suficiente de poder y bienestar. casi no tendríamos otra opción que escoger entre estas dos alternativas: o bien sería necesario. ese movimiento que no nace sino de la democracia misma. del advenimiento del reino de los individuos posesivos”. El surgimiento de nuevas alternativas hegemónicas es clave para lograr revitalizar la democracia y devolverle su carácter inclusivo y participativo. 339) “En sí mismos. 340) En este sentido el diagnóstico es el mismo: La democracia liberal no cumple con el ideal tradicional de la democracia. despojando ese individualismo que reina en la actualidad. Aquella que prometía igualdad y participación ha sido reemplazada por un trastorno de egoísmos y de explotación de clase. quienes subrayan sus exigencias igualitarias no tardan en oponerle la realidad efectiva de una desigualdad que la desmiente (Ranciere 2012. cómplices. dado el contexto desencantado actual. El control de la democracia no puede sino ser a su imagen y semejanza: versátil e intermitente. El punto donde difiero con Mouffe es que no existan distintas alternativas para remediar esta situación. separada de su verdad. recolectivizar el sentido de la democracia (de allí la búsqueda de suplementos de alma que se resumen en el tema de la participación).“La reflexión moderna representa frecuentemente a la democracia como a distancia de sí misma. es decir. (Ranciere 2012. siempre abierta. o bien habría que decir francamente que aquello que llamamos democracia no es otra cosa que el liberalismo. finalmente. de una emergencia de ese sujeto eclipsa. asumiendo lo que llamamos democracia liberal. La garantía de permanencia de la democracia no pasa por cubrir todos los tiempos muertos o los espacios vacíos con formas de participación o contrapoder sino por la renovación de los actores y sus formas de actuar. por la posibilidad. que ese soñar con polis felices no ha sido nunca otra cosa que un sueño. (Ranciere 2012. lleno de confianza. una mentira que dirige a sí misma una sociedad de pequeños y grandes capitalistas. 358) . democracia e individualismo marcharían en sentido opuesto y. La verdadera participación es la invención de ese sujeto imprevisible que ocupa hoy las calles. Por el contrario.

un marco en el cual los partidos de centroizquierda apenas pueden gestionar de manera un poco más humana esa globalización neoliberal.Una vez analizada la noción de hegemonía. “No parece haber interés en salir del neoliberalismo. y eso está relacionado con esa situación de posdemocracia.” (Mouffe 2012. Ella sólo limitó su análisis a la izquierda política. sin considerar el análisis a nivel ciudadano ni los movimientos contrademocráticos que surgen en Europa mismo. procederé a analizar el último aspecto que me parece paradójico dentro del análisis de Mouffe con respecto a la democracia actual. Primeramente. III. “El ciclo permanente de movilizaciones de estos cuatro años ha obligado a las distintas fuerzas políticas a romper este pacto tácito. Para ella la izquierda ha tendido a desplazarse hacia el centro y se rige bajo un marco neoliberal. donde no hay diferencias claras entre centroderecha y centroizquierda. la autora analiza netamente el espectro político. Creo personalmente que este es el punto fundamental de la falla en la crítica de Mouffe. En esta misma línea argumentativa aparece un artículo del diario “le monde diplomatique” escrita por Álvaro Ramis. El movimiento ciudadano 15-M en España es una prueba de ello. pero jamás se detuvo a analizar el poder que estos movimientos (llamados en este diario “izquierda social”) podían generar. haciendo evidente la necesidad de una nueva constitución para Chile. En ella el autor de muy buena manera distingue la existencia de dos izquierdas: Una social y una política. está ahí. No únicamente en la interacción entre los actores políticos y su anhelo de llegar al poder. sino más bien en la ciudadanía y en la presión que esta pueda generar. en la manifestación en las calles y en la renovación de los actores.. por Anthony Giddens–. El problema fundamental es que se ha creado una especie de consenso al centro –el modelo teorizado por Tony Blair. la idea de que después de la caída del Muro de Berlín ya no hay antagonismos y que no hay alternativas al modelo neoliberal. a través de mecanismos contrademocráticos en sus decisiones. Al . No ha sido la izquierda política la que ha definido este giro. 3) Afirmar que no existen diferencias entre centroderecha y la centroizquierda me parece un análisis incorrecto.Precisamente a lo que alude la última cita es lo que Mouffe en su análisis de la democracia actual ignora: La verdadera participación democrática.

6) Este ejemplo de la situación acaecida en Chile viene a demostrar lo que sería mi planteamiento: La izquierda social (o contrademocracia para Rosanvallon) viene a romper un esquema dominado por la democracia liberal. En el caso de nuestro país viene a romper precisamente con la política de los acuerdos instaurada con la vuelta de la democracia. Pero para ello es necesario cambiar la mentalidad de los actores políticos que han sido formados bajo una implacable concepción hegeliana del Estado” (Ramis 2012.izquierda política (y también con la derecha). Son los que mejor se mueven en las organizaciones formales. “Si bien siempre existirá una Izquierda Política y una izquierda social. ello no determina relaciones de enfrentamiento y antagonismo. 6) El modelo agonístico que Mouffe sugiere como solución para una democracia más participativa está de igual manera presente. pero si está presente entre la izquierda social. como el anhelo de una asamblea constituyente. Pensar en la unidad orgánica de los de abajo es colocar en el timón de mando a los que hablan y negocian mejor. Quizás no en el eje izquierda. como ámbitos diferenciados. los del sótano. a los que tienen más medios para estar allí donde se toman las decisiones. genera un efecto inmediato en los partidos políticos tradicionales: estos intentarán sincronizar con las demandas de los sectores movilizados.contrario. producto de la presión de esta heterogénea izquierda social” (Ramis 2013. aparece como una exigencia que se le ha impuesto por las circunstancias. las que cuentan con locales amplios y cómodos. Trayendo consigo los valores tradicionales y más puros de la izquierda. o sea. Toda la presión ciudadana que esto implica. Es posible ampliar los momentos de sincronía. aunque quizás de forma muy superficial. funcionarios y medios de comunicación y de transporte. En este sentido creo concordar con la visión de Raúl Zibechi acerca del rol que debe desempeñar la “izquierda social” en nuestra sociedad: “Toda estrategia para cambiar el sistema debe instalarse sólidamente entre aquellos que más sufren este sistema. el arriba del abajo.derecha. puesto que es ahí donde se produce el verdadero intercambio de argumentos que enriquecen a la democracia. . con el fín de obtener apoyo electoral.

A menudo en la calle. encuentren formas de comunicarse y de hacer. son desordenados. pero el primer paso es comprender que ambos sectores. y elaborar políticas que le permitan adaptarse a un mundo que ha evolucionado y ya no es el mismo de antaño.cl/2012/01/28/47646/izquierda-social-e-izquierda-politica/ . a través de movimientos sociales que buscan reivindicación en temas determinados y que por medio de protestas ciudadanas. nos necesitamos. Si bien nos encontramos en un mundo dominado por la democracia liberal. Para ello es necesario. existen otras alternativas contrahegemónicas. y establezcan lazos de confianza. y los rebeldes de El Cairo. que se expanden en todo el mundo y se manifiestan a través de movimientos ciudadanos. claro. ya sea institucionalizándose o integrando un determinado partido. La clave estará en el modo en que éstos movimientos logren participar en la esfera política. o izquierdas. logran poner en jaque a los partidos políticos tradicionales y a los gobiernos de turno. pero no por ello menos importante . ya que el enemigo concentra más poder que nunca. Puede parecer poco. No lo hacen en torno a un programa sino a un plan de acción. se conozcan. Me atrevo a decir que bajo mi percepción. logrando cambiar su accionar en determinados puntos. si existen alternativas democráticas de poder. como los Occupy Wall Street.Los del sótano se reúnen dónde pueden. a mi modo de ver. de la creación de espacios para que los diferentes abajos. Las estrategias para cambiar el mundo deben partir. 4 http://www. o trayectorias.”4 La izquierda social ha tomado el control de la agenda política en estos últimos años en chile y eso sólo nos demuestra el poder informal.que adquieren las alternativas contrademocráticas en el mundo entero .elciudadano. Pasar por alto este nuevo modelo de democracia agonista me parece un punto sensible en el análisis de Mouffe. los indignados de Grecia y España. hablan a la vez y a borbotones. Y. el espacio más democrático. tal como señala Anthony Giddens (2007) modernizar la izquierda.

1) Es decir. pero también en general. en el que la globalización es el principal motor del cambio. El futuro de la izquierda en Francia. Ojo. y no tan sólo en la esfera contrademocrática. es necesario motivar a los conservadores de izquierda a que avancen hacia la modernidad. “El socialismo en sí es un proyecto muerto. cuando utilizo el término “modernización” no sugiero bajo ninguna circunstancia aceptar los paradigmas que reinan la democracia actual. para generar más alternativas políticas que contribuyan a un modelo agonístico de la democracia. en otras palabras.“Modernización significa elaborar políticas que nos permitan adaptarnos a un mundo distinto del anterior. Tenemos que convencer a los conservadores de izquierdas de que avancen hacia la modernidad”. en elaborar políticas que nos ayuden a preservar y profundizar los valores de izquierdas en la era de la globalización. El socialismo fue hijo de la sociedad industrial. la clase obrera está desapareciendo. y que al mismo tiempo logre sincroniza a la izquierda social con la izquierda política. mientras que ahora vivimos en una sociedad posindustrial (globalizadora). Ya no podemos definir la izquierda en función de la lucha de la clase obrera. 1) . Sarkozy es un ejemplo perfecto. en elaborar políticas desde una perspectiva de globalización y de interdependencia. con una estructura de clase distinta y una dinámica diferente. porque se basaba en la idea de que los mecanismos de mercado pueden sustituirse por una economía regulada y en la tesis de que es posible superar el capitalismo con una sociedad muy distinta. (Giddens 2007. está en adoptar la modernización. Puede haber modernizadores de derechas. para obtener un modelo de verdadera democracia agonista. sino más bien actualizar los mismos conceptos que le dieron auge a la izquierda en determinados momentos. dije. La izquierda de hoy tiene que ir mucho más allá de sus partidarios establecidos. Y ya no tiene por qué identificarse a la derecha política con el conservadurismo. en donde se puedan debatir ideas diversas en la esfera pública y política. La izquierda sólo puede prosperar como "centroizquierda" (Giddens 2007.

despojada del carácter participativo y soberano. Por lo tanto .sólo depende de la capacidad que tengan los partidos políticos y los ciudadanos para modernizar sus consignas y renovar los postulados que permitan un desarrollo de un modelo democrático más agonista y con un enfoque más pluralista que el actual. . pero se han trasladado desde los partidos políticos hacia los movimientos y las alternativas contrahegemónicas. exagera en el diagnóstico al afirmar que no hay alternativas democráticas.Para concluir deseo afirmar que si bien Mouffe detecta muy bien el problema de la democracia que hoy nos rige. propia de sus raíces en la Grecia antigua. Las alternativas democráticas están presentes.

Documento de trabajo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. Antonio (1992) Antología (a cargo de Manuel Sacristán). Jacques (1994) En los bordes de lo político.  González Negrete. Celso & Ruiz Schneider .  Rosanvallon. Buenos Aires: Manantial . Editorial Plaza y Valdes.Bibliografía  Giddens. “La política y lo político” y “Los actuales desafíos de la visión pospolítica” en En torno a lo político. pp. Ernesto (2003) Hegemonía. octubre 2013. Selección digitalizada que será entregada por el profesor. 6. Santiago de Chile: Universitaria. Chantal (2000) La paradoja democratica. 19-42. Capítulo 2: “Los usos de la democracia”. México: Siglo XX. 241303. pp. Selección: “Desconfianza y democracia (Introducción)”. “Izquierda Política e Izquierda Social”. “Modernizar la izquierda” en El País (España). ideología y democracia en Gramsci. Anthony (2007). “Introducción”. contiene una introducción al análisis conceptual y una traducción al español del capítulo 1 del libro de John Wilson. 1963]  Mouffe. Álvaro (2013). Le Monde Diplomatique (Edición chilena). 9 de septiembre de 2007  Gramsci. Año XIV.  Ranciere. Nº 145. Pierre (2007) La contrademocracia. “IV: La democracia impolítica”. p. 2003  López. Thinking with concepts [Cambridge. Barcelona: Gedisa Ramis.   Mouffe. Carlos “Introducción al análisis conceptual”. Chantal (2007).

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