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Actividad 1.

Constituyendo conceptos POBLACIÓN: La nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas. Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbre, donde las autoridades en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley. Tendrán derecho estos pueblos indígenas a la libre determinación que ejercerá en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional. El reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas se hará en las constituciones y leyes de las entidades federativas, las que deberán tomar en cuenta, además de los principios generales establecidos en los párrafos anteriores de este artículo, criterios etnolingüísticos y de asentamiento físico. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno TERRITORIO NACIONAL: La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los limites del territorio nacional, corresponde originariamente a la nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada. Las expropiaciones sólo podrán hacerse por causa de utilidad pública y mediante indemnización. La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana La Nación ejerce en una zona económica exclusiva situada fuera del mar territorial y adyacente a éste, los derechos de soberanía y las jurisdicciones que determinen las leyes del Congreso. La zona económica exclusiva se extenderá a doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de base desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos casos en que esa extensión produzca superposición. Corresponde también a la Nación el aprovechamiento de los combustibles nucleares para la generación de energía nuclear y la regulación de sus aplicaciones en otros propósitos. El uso de la energía nuclear sólo podrá tener fines pacíficos.

SOBERANIA NACIONAL: La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno. Para que la soberanía nacional pueda ser efectivamente ejercida por el pueblo es importante garantizar la libre elección de sus representantes, garantizar el sufragio universal que será el primer paso para ejercer acciones de gobierno, acciones legislativas e impartición de justicia. El pueblo no gobierna, no legisla ni juzga directamente. El pueblo instala y crea las instituciones que lo harán. Asimismo también podrá el pueblo nombrar al poder constituyente que podría modificar su forma de gobierno. México cuenta con instituciones que garantizan procesos electorales más legítimos que al inicio de nuestra vida independiente y si bien es cierto que mucho se debe de mejorar podemos afirmar que contamos con procesos electorales cada vez más transparentes. El pueblo mexicano está en la posibilidad real de ejercer su soberanía establecida en el artículo 39 constitucional. FORMA DE GOBIERNO: Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno. El poder soberano del estado es superior a cualquier otro, interno o externo. Sin embargo no debe ser abusivo ni arbitrario; encargado de elaborar y aplicar las normas jurídicas, encuentra el límite a su actuación en esas mismas normas que dicta, ellas determinan la atribuciones y competencia de sus órganos de gobierno, al establecer la división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial. Así se pretende evitar la concentración y abuso del poder mediante el control que cada órgano de gobierno ejerce sobre los demás, ahora bien este control solo puede consolidarse si el poder supremo la soberanía pertenece al pueblo, para que sea él quien elabore y aplique las normas que regulan el funcionamiento del estado. Consecuentemente la soberanía popular, es la facultad que tiene el pueblo de darse así mismo el orden jurídico y la estructura sociopolítica que más le convenga, sin que pueda estar limitado en su ejercicio por ningún otro poder y la democracia es una forma de gobierno basada en el principio de soberanía popular, el gobierno del pueblo por el pueblo. La ciudadanía no puede gobernar directamente tanto por su cantidad como porque es imposible conciliar opiniones e intereses contrarios. Esto hace necesarios procedimiento que permitan tomar decisiones legítimas. Como no es posible la unanimidad de pareceres se aplica el principio de la mayoría. Ahora bien las minorías, también deben participar en la toma de decisiones para que el gobierno sea verdaderamente democrático, bien a través de la concertación o el establecimiento de procedimientos electorales que permitan su representación en los órganos legislativos. Así los ciudadanos eligen a sus representantes quienes directamente tomarán las decisiones políticas; sin embargo la gran cantidad de votantes hace necesaria la existencia de organizaciones que orienten el voto para que no se disperse, les propongan programas de gobierno y a las personas que pueden llevarlas a cabo. Estas son los partidos políticos que constituyen un medio de relación entre los ciudadanos y el gobierno. Actualmente la democracia es una democracia de

partidos, las grandes masas de nuestros días participan en la conformación del poder público, a través de la actividad organizada y permanente de los partidos políticos. Ahora bien para que el voto efectivamente sea democrático es necesario la existencia de varias opciones políticas que permiten escoger al programa y al candidato que respondan a los intereses y necesidades de los votantes.