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Afecto Al.: Affekt. Ing.: affect. It.: affetto. Por.: afeto.

Palabra tomada por el psicoanálisis de la terminología psicológica alemana y que designa todo estado afectivo penoso o agradable vago o preciso ya se presente en forma de una descarga masiva ya como una tonalidad general. !eg"n #reud toda pulsión se manifiesta en los dos registros del afecto y de la representación. $l afecto es la e%presión cualitativa de la cantidad de energía pulsional y de sus variaciones. $l concepto de afecto adquiere gran importancia desde los primeros traba&os de 'reuer y #reud ($studios sobre la )isteria *!tudien +ber ,ysterie -./012 acerca de la psicoterapia de la )isteria y el descubrimiento del valor terap3utico de la abreacción. $l origen del síntoma )ist3rico se busca en un acontecimiento traumático que no )a encontrado una descarga adecuada (afecto arrinconado2. 4a rememoración sólo resulta terap3uticamente efica5 si el recuerdo del acontecimiento implica la reviviscencia del afecto que estuvo ligado a aqu3l en su origen. 6el estudio de la )isteria se deduce por consiguiente seg"n #reud que el afecto no se )alla necesariamente ligado a la representación7 su separación (afecto sin representación representación sin afecto2 permite que cada uno de ellos siga un diferente destino. #reud se8ala distintas posibilidades de transformación del afecto: 9:ono5co tres mecanismos: -.; el de la conversión de los afectos ()isteria de conversión27 <.; el del despla5amiento del afecto (obsesiones2 y =.; el de la transformación del afecto (neurosis de angustia melancolía2>. A partir de este período el concepto de afecto se utili5a desde dos puntos de vista: puede tener un valor puramente descriptivo designando la resonancia emocional de una e%periencia por lo general intensa. Pero con mayor frecuencia tal concepto implica una teoría cuantitativa de las cate%is que es la "nica capa5 de e%plicar la autonomía del afecto en relación con sus diversas manifestaciones. $l problema fue sistemáticamente tratado por #reud en sus traba&os

Cesulta difícil comprender que la palabra afecto tenga sentido sin una referencia a la conciencia de sí mismo7 #reud plantea la pregunta: D$s lícito )ablar de afecto inconscienteE.1 ataques )ist3ricos universales típicos e innatos>. . 4os afectos serían 9reproducciones de acontecimientos antiguos de importancia vital y eventualmente preindividuales> comparables a los 9*. #reud distingue aquí claramente el aspecto sub&etivo del afecto y los procesos energ3ticos que lo condicionan. !e observará que &unto al t3rmino 9afecto> utili5a el de 9quantum de afecto> (Affektbetrg2 queriendo designar por 3l el aspecto propiamente económico: el quanturu de afecto 9*.. ?einte a8os más tarde (-/<G2 aplicando una )ipótesis de traba&o de ese tipo al afecto de la angustia In)ibición síntoma y angustia lo inscribe en la 9perspectiva económica> de los procesos7 el 9quántum de afecto> relacionado con la situación arcaica de la urgencia vital es ob&eto de una 9inferencia> característica a&uicio de #reud de la 9manera de los filósofos>.. $ntre la representación inconsciente y el sentimiento inconsciente e%iste una notable diferencia: 94a representación inconsciente una ve5 reprimida permanece en el sistema Ics como una formación real mientras que el afecto inconsciente sólo corresponde allí a un rudimento que no )a podido llegar a desarrollarse> (v3ase: Cepresión !upresión2. $n ellos el afecto se define como la traducción sub&etiva de la cantidad de energía pulsional. !e8alemos en fin que #reud formuló una )ipótesis gen3tica destinada a e%plicar el aspecto vívido del afecto.1 corresponde a la pulsión en la medida en que 3ste se )a desprendido de la representación y encuentra una e%presión adecuada a su cantidad en procesos que percibimos como afectos>... Ce)usa establecer un paralelismo entre el afecto llamado 9inconsciente> (sentimiento de culpa inconsciente por e&emplo2 y las representaciones inconscientes.metapsicológicos (4a represión *6ie ?erdr@ngung -/-017 $l inconsciente *6as AnbeBusste -/-012. Afecto $l desarrollo de concepto de afecto ilustra la fidelidad de #reud al programa enunciado desde -/F0 en $l c)iste y su relación con lo inconsciente de 9tratar el concepto de energía a la manera de los filósofos>.

!e sucedieron tres etapas: -en los t3rminos de la cura catártica la g3nesis de afecto )ist3rico es relacionada con el acontecimiento e%terno de la seducción7 -cuando la realidad de la escena traumática es despla5ada por la evidencia del fantasma del deseo (fantasma de una seducción irreal2 el afecto y sus vicisitudes van a relacionarse con la energía interior de la que procede ese deseo a saber la pulsión7 -con la segunda tópica y la restitución de su papel al yo se produce una renovación7 el yo queda a cargo de declarar el alerta a la personalídad ante la inminencia de una sumersión por un e%ceso de e%citación pulsional.<2. !igue entonces un proceso representativo acompa8ado de un sentimiento correspondiente que aparece como característico de cada uno de los afectos particulares en ra5ón de la calidad del sentimiento y de la velocidad del proceso. Al )ablar aquí de reacción pensamos en toda la serie de refle&os voluntarios o involuntarios en virtud de los cuales como lo muestra la e%periencia )ay descarga de afectos desde las lágrimas )asta el acto de vengan5a. $n el caso de que esta reacción tenga lugar en grado suficiente una gran parte del afecto desaparece: a este )ec)o de observación cotidiana lo .> :onsideremos a)ora la 9:omunicación preliminar> de #reud y 'reuer (-/. $l problema consiste entonces en interrogarse sobre la dependencia de esta concepción del afecto respecto de una representación cuantitativa de la energía. 9$l empalidecimiento de un recuerdo o la p3rdida de afectividad que sufre depende de varios factores. 9:ada afecto -escribió Hundt comien5a con un sentimiento inicial (Anfangsgef+)l2 más o menos intenso característico por su calidad y su dirección de la producción del afecto7 *ese sentimiento1 se origina en una representación provocada por una impresión e%terior o bien en un proceso psíquico que sobreviene en virtud de condiciones asociativas o aperceptivas. #inalmente el afecto concluye con el acompa8amiento de un sentimiento de terminación que al cabo de este proceso conduce a una situación de reposo en la cual el afecto se eclipsa. $n primer lugar importa saber si el acontecimiento desencadenante )a provocado o no una reacción en3rgica. Ana primera delimitación del concepto de afecto en la psicología tradicional permitirá precisar en primer t3rmino la fuente de la elaboración que conducirá de la cura catártica al psicoanálisis.

> 9$n la tercera forma de )isteria cuya e%istencia )emos dado a conocer mediante el análisis psíquico de pacientes inteligentes el papel de la escisión de la conciencia es mínimo o qui5á totalmente nulo. Ano no recuerda de la misma manera una ofensa vengada -aunque sea con palabras.> 6isociación de la representación y el afecto . !eg"n 'reuer Iel fundamento y la condiciónI de la )isteria es el advenimiento de estados particulares de conciencia de tipo oniroide con limitación de la capacidad de asociación7 'reuer propone denominarlos Iestados )ipnoidesI 4a escisión de la conciencia es en tal caso secundaria adquirida7 se produce por el )ec)o de que las representaciones que emergen en los estados )ipnoides se )allan e%cluidas de la comunicación asociativa con el restante contenido de la conciencia.denominamos Ialiviarse llorandoI Idescargar cóleraI etc3tera. 9$n oposición con la concepción de Janet que me parece e%puesta a las ob&eciones más diversas -se leerá en -.se encuentra la que Josef 'reuer )a presentado en nuestra I:omunicaciónI. !e trata de casos en los cuales la reacción a la e%citación traumática sencillamente no se )a producido y que por lo tanto pueden tambi3n liquidarse y curarse mediante IabreacciónI: son las )isterias de retención puras. :uando esta reacción se encuentra obstaculi5ada el afecto sigue ligado al recuerdo. Maturalmente no estoy afirmando que el enfermo tenga la intención de provocar una escisión de su conciencia7 la intención del enfermo es diferente pero no alcan5a su ob&etivo y produce una escisión de la conciencia./K en I4as neuropsicosis de defensaI. $n la primera de estas formas )e podido mostrar de manera reiterada que la escisión del contenido de la conciencia es la consecuencia de un acto de voluntad del enfermo es decir que resulta de un esfuer5o de voluntad cuyo motivo es posible indicar.y una ofensa que se vio obligado a aceptar.> !i bien esta presentación marca un primer progreso en la tradición representada por Hundt (en la medida en que destaca la función de la descarga2 dos a8os más tarde se enriquecerá con una dimension nueva y ello gracias al aporte de #reud.> 9Lo puedo a)ora demostrar la e%istencia de otras dos formas e%tremas de )isteria en las cuales es imposible considerar la escisión de la conciencia como primaria en el sentido de Janet.

$sta )ipótesis queda provisionalmente &ustificada por su utilidad para concebir y e%plicar una gran variedad de estados psíquicos. $n teoría no se e%cluye que este afecto na5ca en ocasiones en otro dominio7 tan sólo puedo declarar que )asta a)ora no )e podido verificar otro origen.algo capa5 de aumentar disminuir despla5arse y descargarse y que se e%tiende por las )uellas mn3micas de las representaciones como lo )aría una carga el3ctrica por la superficie de los cuerpos>. Pero se tiene el equivalente de una solución apro%imada si se consigue transformar esa representación fuerte en representación d3bil despo&arla del afecto de la suma de e%citación con la que está cargada. Por otra parte es fácil comprender que sea precisamente la vida se%ual la que genera las ocasiones más ricas para que emer&an representaciones inconciliables>. .> Posición de 'reuer . Mo obstante la suma de e%citación separada de ella debe ser conducida )acia otra utili5ación. $n cuanto a la fuente del afecto penoso parece ser de naturale5a se%ual tanto en la obsesión como en la )isteria: 9$n todos los casos que yo )e anali5ado es la vida se%ual la que )abía producido un afecto penoso e%actamente de la misma naturale5a que el ligado a la representación obsesiva.ela aquí: )ay que distinguir en las funciones psíquicas algo (quántum de afecto suma de e%citación2 que tiene todas las características de una cantidad -aunque no tengamos ning"n medio para medirla.6esde entonces el análisis consistirá en investigar de qu3 modo el afecto se separa de la representación: 9el yo que se defiende se propone tratar a la representación inconciliable como Ino llegadaI pero esta tarea es insoluble de manera directa7 tanto la )uella mn3mica como el afecto ligado a la representación están allí de una ve5 por todas y ya no es posible borrarlos. 4a representación d3bil ya no emitirá entonces pretensiones de participar en el traba&o asociativo./=2 en el mismo sentido con que los físicos postulan la )ipótesis de una corriente de fluido el3ctrico. $n fin concluye #reud 9querría para terminar mencionar en pocas palabras la representación au%iliar de la que me )e servido para esta presentación de las neurosis de defensa. 4as formas de las diferentes neurosis podrían así deducirse de las distintas modalidades de tal utili5ación>. 9!e puede utili5ar esta )ipótesis que por otra parte se encuentra ya en el fundamento de nuestra teoría de la IabreacciónI (I:omunicación preliminarI -.

Además )emos descubierto otro tipo de representaciones que evitan el desgaste resultante del pensamiento y ello no porque el su&eto no quiera recordarlas sino porque no puede. $n lo concerniente a la defensa 'reuer limitaba el alcance de las observaciones freudianas: 9DNu3 forma toma entonces esa e%clusión de la asociación de ciertas representaciones cargadas de afectoE Muestras observaciones nos )an )ec)o conocer dos. $llo se debe a que surgieron originariamente acompa8adas por afectos en ciertas circunstancias del estado de vigilia por las cuales fueron sometidas a la amnesia es decir surgieron en estados )ipnóticos o emparentados con la )ipnosis.4a comparación de este te%to freudiano de -./02 indica bien en qu3 punto se basará el diferendo. 9$s una perturbación del equilibrio dinámico del sistema nervioso la distribución desigual de una e%citación acrecentada que constituye el lado psíquico del afecto. $stos estados parecen tener la mayor importancia para el conocimiento de la )isteria y merecen ser estudiados más minuciosamente>.> 'reuer introduce así en el análisis la consideración de la 9e%citación endocerebral tónica> y del 9t3tanos intercelular de $%ner> de los que depende 9la distribución desigual de la energía>. :uesta comprender de qu3 modo una representación puede ser voluntariamente e%pulsada de la conciencia7 conocemos bien el proceso positivo correspondiente -la concentración de la atención sobre una representación. $n lo que concierne al otro rasgo a la )ipótesis au%iliar formulada por #reud respecto del factor 9cuantitativo> de la neurosis 'reuer le otorga una significación fisiológica.pero nos resulta imposible decir cómo se efect"a. $voca la idea freudiana de la tendencia a mantener constante la e%citación intracerebral. #reud en I4as neuropsicosis de defensaI y en los )istoriales clínicos e%puestos más arriba )a )ablado de ese proceso sin duda muy importante desde el punto de vista patológico. Así las representaciones de las que se e%tra8a lo consciente en las cuales no se piensa escapan al desgaste y conservan intacta su carga afectiva. 9Ana conversación interesante el t3 el caf3 estimulan7 una disputa una cantidad grande del alco)ol sobree%citan. 4as e%citaciones se%uales el afecto se%ual . 6espu3s distingue entre e%citaciones y sobre%citaciones. 4a primera es la IdefensaI la sofocación voluntaria de representaciones penosas que amena5an la alegría de vivir o el amor propio del individuo./K con las consideraciones desarrolladas por 'reuer en el comentario teórico de los $studios sobre la )isteria (-.

D$n qu3 medida es ella en sí misma de origen psíquicoE $sto es lo que )abrá que determinar.no se )ablará muc)o del cerebro y nada de mol3culas.constituyen la transición desde un aumento de las emociones endógenas )asta los afectos psíquicos propiamente dic)os.nos obliga a . Pues mientras que todos los aspectos de las representaciones ob&etos perpetuos de nuestra e%periencia nos son conocidos Ila e%citación corticalI representa para nosotros sobre todo un postulado algo de lo que esperamos un conocimiento futuro más profundo.> $s el propio 'reuer quien presenta la solución de la dificultad: 9Mosotros no diremos I!on )ist3ricas las manifestaciones patológicas provocadas por representacionesI sino solamente que un gran n"mero de fenómenos )ist3ricos qui5á más de los que )oy en día imaginamos son ideógenos. $n el curso del desarrollo normalmente debe establecerse un vínculo entre esta e%citación endógena debida al funcionamiento de las glándulas se%uales y la representación de las percepciones del se%o opuesto. Así que nos serviremos casi e%clusivamente de t3rminos psicológicos. Para )ablar de los fenómenos psicológicos utili5aremos la terminología de la psicología. 94a observación clínica -escribe #reud en I4a represiónI. D:ómo obrar de otro modoE !uponiendo que en lugar de la palabra IrepresentaciónI empleáramos la e%presión Ie%citación corticalI esta "ltima sólo significaría algo para nosotros si ba&o ese disfra5 llegáramos a reconocer una antigua conocida y la reempla5áramos silenciosamente por IrepresentaciónI...> Mo obstante subsiste la cuestión de conciliar este punto de vista fisiológico con los principios postulados por 'reuer en el giro de su e%posición: 9$n esta e%posición -dice. $se cambio de terminología nos parece una mascarada simple e in"til. Mo obstante la alteración patológica fundamental com"n que permite la accióp patógena tanto de las representaciones como de las e%citaciones no psicológicas consiste en una e%citabilidad anormal del sistema nervioso.> Ceferencia a la pulsión 4a originalidad de #reud consistirá entonces en despla5ar la concepción del afecto desde ese registro neurológico al registro propiamente psicológico y ello gracias a los progresos reali5ados en la elaboración del 9concepto fundamental> de pulsión y de la noción de 9representación pulsional>.

> b2 Cepresentación y afecto son a continuación caracteri5ados seg"n el criterio del estatuto original de 9proceso> (?organg2 reconocido al afecto.descomponer lo que )abíamos concebido como un todo: en efecto nos muestra que )ay que considerar &unto a la representación algo distinto algo que representa a la pulsión y que sufre un destino de represión que puede ser totalmente diferente del de la representación.> Mo obstante una clasificación de este tipo sólo obtendrá su valor operatorio de la función para la cual se llama a intervenir a lo inconsciente. :uando restablecemos la cone%ión e%acta llamamos IinconscienteI a la moción de afecto originaria aunque su afecto nunca )aya sido inconsciente y sólo su representación )aya sucumbido a la represión. $l te%to sobre lo inconsciente puede confrontarse desde este punto de vista con el que trata de la represión. .abiendo sido reprimido su representante propio ella fue compelida a enla5arse a otra representación y la conciencia la toma a)ora por la manifestación de esta "ltima. $stas dos "ltimas posibilidades nos invitan a tomar en consideración un nuevo destino pulsional: la trasposición de las energías psíquicas de las pulsiones en afectos y particularmente en angustia. 9Mo se puede por lo tanto negar que esta manera de )ablar es consecuente consigo misma pero e%iste una diferencia notable con relación a la representación inconsciente: 3sta una ve5 reprimida permanece en el sistema les como formación real mientras que al afecto inconsciente no le .> 6e a)í el bosque&o de una deducción de los afectos: 9!on tres los destinos posibles del factor cuantitativo del representante pulsional como nos lo ense8a un rápido e%amen de las observaciones reali5adas por el psicoanálisis: la pulsión es totalmente sofocada de tal suerte que no se encuentra ninguna )uella de su e%istencia7 o bien se manifiesta ba&o la forma de un afecto dotado de una coloración cualitativa cualquiera o finalmente es transformada en angustia. $n adelante en la descripción de un caso de represión )abrá que investigar por separado lo que ocurre con la energía pulsional ligada a la representación. Para designar este otro elemento del representante psíquico se admite el nombre de quántum de afecto7 corresponde a la pulsión en tanto que ella se )a desprendido de la representación y encuentra una e%presión conforme a su cantidad en procesos que son registrados como afectos. a2 An primer desarrollo remite literalmente a este "ltimo te%to: 9$n primer lugar puede suceder que se perciba una moción de afecto o sentimiento pero no se la recono5ca.

corresponde en ese mismo lugar más que un rudimento que no )a llegado a desarrollarse. DPor qu3 ra5ónE D4legaremos alguna ve5 a comprender lo que diferencia tal impresión ($mpfindung2 de otros afectos displacenteros como la tensión el dolor el dueloE $s posible precisar la cuestión. 94a angustia es la reacción ante el peligro.> e2 6e allí el esclarecimiento del dominio de la conciencia sobre el afecto: 94a represión puede por lo tanto in)ibir la transposición de la moción pulsional en una e%teriori5ación afectiva. $se cambio afectará en primer lugar a la interpretación de la angustia. Pero muy bien puede )aber en el sistema les formaciones de afectos que se vuelven conscientes como las otras.> Afecto de angustia y derelicción 4a teoría del afecto encontró así sus puntos de referencia en la primera tópica7 se plantea entonces la cuestión del cambio de perspectiva introducido despu3s de -/<F por la segunda tópica. 4a angustia en los t3rminos de In)ibición síntoma y angustia es un afecto pero un afecto 9que ocupa una posición e%cepcional entre los estados afectivos>. Ooda la diferencia deriva de que las representaciones son en lo esencial investiduras de )uellas mn3micas mientras que los afectos y sentimientos corresponden a procesos de descarga cuyas manifestaciones finales son percibidas como sensaciones. $sta verificación tiene para nosotros un inter3s particular: nos demuestra que normalmente el sistema :s gobierna tanto la afectividad como el acceso a la motilidad7 tambi3n real5a el valor de la represión al mostrar que 3sta impide no sólo el acceso a la conciencia sino tambi3n el desarrollo del afecto y el desencadenamiento de la actividad muscular. Pientras que la dominación del :s sobre la motilidad voluntaria está firmemente establecida y normalmente resiste el asalto de la neurosis y sólo se derrumba en la psicosis la dominación del desarrollo del afecto por el :s es menos firme. . Así y si bien no puede reprobarse esta manera de )ablar en sentido estricto no )ay afectos inconscientes como )ay representaciones inconscientes. !in embargo )ay una diferencia innegable en la relación e%istente entre estas dos acciones análogas de descarga y el sistema que las rige. Asimismo podemos decir presentando las cosas de modo inverso que mientras el sistema :s domina la afectividad y la motilidad llamamos normal al estado psíquico del individuo.

> 6esde un doble punto de vista epistemológico y metódico a"n )abrá que interrogarse sobre las condiciones de aborda&e de este rasgo esencial y en efecto en ese terreno se le pide entonces a la teoría del afecto que especifique las nociones generales a las que dio lugar originariamente la concepción de la energía psíquica. $n In)ibición síntoma y angustia la inferencia es modificada y convertida en 9inferencia *retrospectiva1 > (Qur+ckersc)liessen2 y se encuentra subrayada sobre todo la naturale5a de los procesos 9inconscientes> por oposición a la 9calidad> de los elementos conscientes7 estos procesos indican por esencia una determinación cuantitativa.> .L no se puede de&ar de pensar que es en su vínculo con el rasgo distintivo del peligro donde el afecto de angustia tiene que poder conquistar una posición e%cepcional en la economía psíquica. $ntre los factores que contribuyen a causar las neurosis y que crean las condiciones en las que las fuer5as psíquicas rivali5an entre sí se destacan en particular tres: un factor biológico un factor filogen3tico y un factor puramente psicológico. $n -/F0 #reud estaba de acuerdo con 4ipps en caracteri5ar el traba&o de la psicología por la inferencia de procesos inconscientes a partir de datos de la conciencia. 94as consideraciones precedentes nos demuestran la importancia decisiva de las relaciones cuantitativas relaciones que es imposible pesquisar de manera directa y que sólo pueden captarse mediante una inferencia retroactiva7 ellas son las que determinan si se mantendrán las antiguas situaciones de peligro si se conservarán las represiones del yo si las neurosis infantiles encontrarán o no su prolongación.