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´ ULTIMOS PENSAMIENTOS A la espera de Dios.

(1942) Simone Weil
Casablanca, 26 de mayo de 1942 Querido Padre: Fue un acto de bondad por su parte el escribirme. Ha sido muy importante para m´ ı el contar con esas afectuosas palabras suyas en el momento de partir. Me cita usted unas espl´ endidas palabras de san Pablo. Espero que al confesarle mi miseria no haya dado la impresi´ on de desconocer la misericordia de Dios. Conf´ ıo en no haber ca´ ıdo y no caer jam´ as en ese grado de bajeza e ingratitud. No tengo necesidad de ninguna esperanza, de ninguna promesa, para creer que Dios es rico en misericordia. Conozco esa riqueza con la certeza de la experiencia, yo misma la he tocado. Lo que de ella conozco por contacto sobrepasa de tal modo mi capacidad de comprensi´ on y gratitud que ni la misma promesa de felicidades futuras a˜ nadir´ ıa nada al significado que para m´ ı tiene, de la misma forma que para la inteligencia humana la adici´ on de dos infinitos no es una adici´ on. La misericordia de Dios se manifiesta en la desdicha tanto, o quiz´ a m´ as, que en la alegr´ ıa, pues bajo aquella forma no tiene analog´ ıa con nada humano. La misericordia del hombre no aparece m´ as que en el don de la alegr´ ıa o bien al infligir un dolor con vistas a efectos externos, curaci´ on del cuerpo o educaci´ on. Pero no son los efectos externos de la desdicha los que dan testimonio de la misericordia divina. Los efectos externos de la verdadera desdicha son casi siempre malos. Cuando se quiere disimularlo, se miente. Es en la desdicha misma donde resplandece la misericordia de Dios, en lo m´ as hondo de ella, en el centro de su amargura inconsolable. Si, perseverando en el amor, se cae hasta el punto en que el alma no puede ya retener el grito ((Dios m´ ıo, ¿por qu´ e me has abandonado?)), si se permanece en ese punto sin dejar de amar, se acaba por tocar algo que no es ya la desdicha, que no es la alegr´ ıa, que es la esencia central, intr´ ınseca, pura, no sensible, com´ un a la alegr´ ıa y al sufrimiento y que es el amor mismo de Dios. Se sabe entonces que la alegr´ ıa es la dulzura del contacto con el amor de Dios, que la desdicha es la herida de este mismo contacto cuando es doloroso y que lo u ´nico importante es el contacto, no la modalidad. De la misma forma que si se vuelve a ver a un ser querido tras una ausencia prolongada, lo importante no son las palabras que con ´ el se intercambian, sino s´ olo el sonido de su voz que nos asegura su presencia. El conocimiento de esta presencia de Dios no consuela, no quita nada a la horrible amargura de la desdicha ni cura la mutilaci´ on del alma. Pero se sabe de manera 1

quiz´ as incluso mucho m´ as. muriera sin haber cometido faltas graves y cayera. aqu´ ı. perfecta. la de los indiferentes y los desconocidos. Me tranquilizo un poco al recordar que Cristo llor´ o previendo los horrores de la destrucci´ on de Jerusal´ en. su amante.cierta que la sustancia de esa amargura y de esa mutilaci´ on es el amor de Dios hacia nosotros. La certeza est´ a siempre en perfecta seguridad. Lo u ´nico que queda esperar es la gracia de no desobedecer. Hasta el punto de que me inquieta por m´ ı. infinita. aunque mi imaginaci´ on est´ e mutilada por un sufrimiento demasiado largo e ininterrumpido y no pueda acoger el pensamiento de la salvaci´ on como algo posible para m´ ı. al fondo del infierno. pero no era necesario. aunque apenas se haya comprendido. Si. pues deja de tener sentido. incluidos los de los siglos remotos del pasado. me desgarra de tal modo el alma de parte a parte. la sobreabundancia infinita de la misericordia divina est´ a ya secretamente presente. est´ a en la alegr´ ıa. El resto es asunto de Dios y no nos concierne. Espero que perdone la compasi´ on. que el amor a Dios se me hace por un tiempo casi imposible. eterna. por m´ as que yo pueda ser un objeto tan mal acabado. Pues ´ ese es el significado impl´ ıcito del poema y la fuente u ´nica de su belleza. A trav´ es de los velos de la carne. Lo que usted me dice al respecto no puede tener otro efecto sobre m´ ı que el de persuadirme de que siente usted amistad por m´ ı. Pero incluso esto importa poco. en toda su integridad. Hay s´ olo una circunstancia en la que ya no s´ e realmente nada de esa certeza. Y a´ un tenemos mucho m´ as. No ha podido operar otra cosa en m´ ı. su carta me ha sido muy valiosa. Pues ya aqu´ ı recibimos la capacidad de amar a Dios y de represent´ arnoslo con toda certeza como poseedor de una sustancia que es una alegr´ ıa real. ser capaz de dejar testimonio de ello. deber´ ıa de todas formas una gratitud infinita a Dios por su infinita misericordia a causa de mi vida terrena. teniendo la certeza de que su hijo. creer´ ıa haber recibido toda mi parte en la riqueza de la misericordia divina. no me falta nada. El poeta de La Il´ ıada am´ o suficientemente a Dios para disponer de tal capacidad. Aun cuando no hubiera nada m´ as para nosotros que la vida terrena. aun cuando el instante de la muerte no nos aportase nada nuevo. pues lo que amamos es la alegr´ ıa perfecta en s´ ı misma. ¿Qu´ e m´ as pedir? ¿Qu´ e m´ as desear? Una madre. 2 . no podr´ ıa pedir ni desear otra cosa. una amante. Este contacto me hace un da˜ no tan atroz. Cuando esto se sabe. no obstante. por gratitud. recibimos de lo alto suficientes presentimientos de eternidad para disipar todas las dudas que sobre ese punto puedan suscitarse. la propia esperanza se torna in´ util. tambi´ en. por una hip´ otesis absurda. En ese sentido. Incluso en ese caso. por no decir simplemente imposible. Por este motivo. Conozco lo suficiente mi miserable debilidad y s´ e que un poco de fortuna adversa bastar´ ıa quiz´ a para llenar mi alma de sufrimientos hasta el punto de no dejar durante mucho tiempo ning´ un lugar para los pensamientos que acabo de expresarle. Quisiera. La certeza no est´ a sometida a los estados de ´ animo. Es el contacto con la desdicha de los dem´ as.

Lo mismo ocurre en todas las situaciones con sus reacciones animales correspondientes. Pero no es imposible que contengan algo de verdad. cog´ ıa un cuchillo y cortaba la amistad. est´ a. sino que le dir´ e algunas cosas que podr´ ıan causarle una leg´ ıtima irritaci´ on contra m´ ı. debe elevar la gratitud a un nivel muy distinto. No actuaban as´ ı por maldad. es muy dif´ ıcil en esta materia. se tendr´ ıa ah´ ı un criterio de la parte que ocupa lo sobrenatural en la vida de un alma. con su conocimiento y su adhesi´ on o sin ellos. la naturaleza animal de un hombre percibe la mutilaci´ on de la naturaleza animal de otro y reacciona en consecuencia. no har´ an ning´ un da˜ no. Sin embargo. a arroj´ arsele encima a picotazos. adem´ as. en mi mano. Mi situaci´ on respecto a usted es semejante a la de un mendigo reducido por la indigencia a un hambre perpetua que. pues. el hecho de que. En tal caso. en raz´ on de mi amistad. S´ olo con usted no he sido alcanzada nunca por la acci´ on de ese mecanismo. causarle una alegr´ ıa. la relaci´ on humana con usted encierre perpetuamente la luz de Dios. No puedo hacer nada sobre eso. sino por efecto de ese fen´ omeno bien conocido que empuja a las gallinas. cuando advierten que una de ellas est´ a herida. Despu´ es de haber recibido tanto de usted. En cuanto a m´ ı. preciso como una balanza y completamente independiente de todas las creencias religiosas. no pensar´ ıa que su deuda hab´ ıa menguado. incluso parcial. a excepci´ on de usted. escapan a ella solamente en proporci´ on al lugar que ocupa en sus almas lo aut´ enticamente sobrenatural. le debo una gratitud infinita. Cuando reconoc´ ıa que era consciente. Creo que. Es esto. Si son falsas. habiendo ido durante un a˜ no a una casa pr´ ospera en busca de pan. Pero si realmente fuese posible. no me atrevo a ocult´ arselas. El discernimiento. no hubiese sufrido por primera vez en su vida ninguna humillaci´ on. como de hecho las he pensado. Si ese mendigo tuviera una vida para dar por cada trozo de pan. Incluso considerando nada m´ as el plano de las relaciones estrictamente humanas. A veces. criterio seguro. lo que Cristo indic´ o cuando dijo: ((Estos dos mandamientos son uno solo)). habr´ ıa lugar a pensar que Dios le env´ ıa esa verdad por medio de la pluma 3 . Creo realmente que s´ olo Dios tiene sobre m´ ı el poder de impedirme que le cause esa alegr´ ıa. Pero. ya haya sido de forma ocasional o con frecuencia. haya podido dar la posibilidad de hacerme da˜ no f´ acilmente. todos los seres humanos a los que. Pues no me conviene de ning´ un modo decirlas y ni siquiera pensarlas. pero todos alguna vez. entre otras muchas cosas. Esta necesidad mec´ anica domina a todos los hombres en todo momento. y sin embargo. sin que el pensamiento se d´ e cuenta de nada. no voy a darle ning´ un testimonio de gratitud. de forma consciente o inconsciente.Me apena que me diga que mi bautismo ser´ ıa para usted una gran alegr´ ıa. sin advertir por otra parte al interesado. y las diera todas. se han complacido en hac´ ermelo. No tengo ese derecho y lo s´ e muy bien. Todos los hombres llevan dentro de s´ ı esa naturaleza animal que determina la actitud con sus semejantes. ni por un segundo abriga mi mente ese pensamiento.

en casos concretos. puede perfectamente servir de mediaci´ on. obediencia. no hay diferencia. mi torpeza es tal que siempre hago da˜ no a lo que amo al hablar de ello. Pero por esa misma raz´ on es adecuado para hacer de ello un objeto de reflexi´ on.que se encuentra casualmente en mi mano. la posibilidad de la fe impl´ ıcita. sin duda. aun en aqu´ ellos vac´ ıos de creencia religiosa. Es bueno reflexionar sobre lo que fuerza a salir de s´ ı mismo. S´ olo la perfecci´ on es suficiente. la antigua India. Equivocadamente o no. usted piensa que tengo derecho a llamarme cristiana. la antigua China. Dios se sirve de una u otra v´ ıa con sus amigos. es rigurosamente con el significado que para m´ ı tienen en este momento. sobre todo. esp´ ıritu de pobreza. lo he experimentado con frecuencia. la aceptan como parte del orden del mundo. Quer´ ıa procurarle la posibilidad de constatar un ejemplo concreto y verdadero de fe impl´ ıcita. todo esto ha hecho tanto como las cosas visiblemente cristianas para entregarme cautiva a Cristo. Sin embargo. ninguna de mis imperfecciones. ninguna de mis faltas. fui educada por mis padres y mi hermano en un agnosticismo completo. Cuando le envi´ e por escrito un esbozo de mi autobiograf´ ıa espiritual. Verdadero. El amor por las cosas que est´ an fuera del cristianismo visible me mantiene fuera de la Iglesia. si realmente tengo derecho al nom4 . Es verdad que. jamas he tenido el menor deseo de hacerlo. por ejemplo una burra. Al menos. De todas sin excepci´ on deber´ e rendir cuentas el d´ ıa de la c´ olera del Cordero. Al menos. pese a ello. Te´ oricamente usted admite plenamente la noci´ on de fe impl´ ıcita. Sin embargo. pureza.. En la pr´ actica tiene tambi´ en una amplitud de esp´ ıritu y una probidad intelectual excepcionales. Hay pensamientos a los que conviene ser enviados por inspiraci´ on y a otros por mediaci´ on de alguna criatura. Tal destino espiritual debe parecerle ininteligible. sumidos en la desdicha. Puede creer tambi´ en en mi palabra de que Grecia. aceptaci´ on. pues s´ e que usted sabe que no miento. Especialmente. era con una intenci´ on. acertadamente o no. Me cuesta imaginar c´ omo puede usted sentir amistad hacia m´ ı. desde mi nacimiento. actitudes parciales. ha sido sobre todo por culpa m´ ıa. y jam´ as he hecho el menor esfuerzo por salir de ´ el. Le aseguro que cuando a prop´ osito de mi infancia y mi juventud empleo las palabras vocaci´ on. no le causa la misma impresi´ on que si se trata de cristianos y de su acatamiento a la voluntad de Dios. por decirlo as´ ı.. el espect´ aculo de los repliegues del coraz´ on humano. ha tenido realmente como excusa la ignorancia. pero. A menudo me ha parecido apreciar en usted. A pesar de esto. una cierta resistencia a admitir de hecho. Egipto. la belleza del mundo. Pero me parece tambi´ en que cuando le hablo de no creyentes que. Tengo necesidad de decirme estas cosas para no tener miedo de mis propios pensamientos. podr´ ıa tener este uso. amor al pr´ ojimo y otras semejantes. yo he tenido esa impresi´ on cuando le habl´ e de B. y. Quiz´ as Dios se complace incluso en elegir para este uso los objetos m´ as viles. con buen criterio en mi opini´ on. Creo incluso que podr´ ıa decir m´ as. de un campesino espa˜ nol al que considero no muy lejos de la santidad. muy insuficientes todav´ ıa. en mi opini´ on. Es bien sabido que cualquier cosa. pero puesto que aparentemente es as´ ı. los reflejos puros y aut´ enticos de esa belleza en las artes y en la ciencia.

Nuestra inteligencia debe tambi´ en tener esta imparcialidad absoluta. Pero se resiste a reconocer de hecho. el apego a la Iglesia en tanto que patria terrestre. yo creo. Los amigos de Dios deben amarlo hasta el punto de confundir su amor con el de ´ el para con las cosas de aqu´ ı abajo. as´ ı lo creo. ¿Y por qu´ e tendr´ ıa que haber imperfecci´ on en usted? No le conviene de ning´ un modo ser imperfecto. Todo lo que existe es igualmente mantenido en la existencia por el amor creador de Dios. En mi opini´ on hay una confusi´ on en los t´ erminos. lo que hace casi inevitable un cierto apego. por delgado que sea. Creo que te´ oricamente. ese amor se convierte en el polluelo de alas de oro que rompe el huevo del mundo. mantiene al p´ ajaro ligado a la tierra tan firmemente como pudiera hacerlo una gruesa cadena de hierro. Imagino que el u ´ltimo hilo. De inmediato. que es la Verdad. En ella vive en una atm´ osfera humanamente c´ alida. Despu´ es. contiene y contendr´ a. Me refiero a la virtud estoica aut´ entica. La Iglesia es de hecho para usted. Esa Las cosas menos vastas que el universo. Esta imperfecci´ on es. debe ser el m´ as dif´ ıcil de romper. Me parece indudable que hay ah´ ı una seria imperfecci´ on. Me caus´ o tambi´ en una gran pena que utilizase en una ocasi´ on la palabra ((falso)) cuando quer´ ıa decir ((no ortodoxo)). que es ante todo amor. ama el universo no desde dentro sino desde fuera. dirige su mirada 5 . con la totalidad de las criaturas racionales que ha contenido. s´ e por experiencia que la virtud estoica y la cristiana son una sola y misma virtud. imponen obligaciones que pueden ser extraordinariamente amplias. no a la caricatura que hicieron de ella algunos brutos romanos. en tanto no se ha roto. Es imposible que esto complazca a Cristo. la posibilidad de una eficacia sobrenatural de la virtud estoica. Cuando un alma ha llegado a un amor que colma por igual todo el universo. desde el lugar en que mora la Sabidur´ ıa de Dios. ´ es la ciudad natal digna de merecer nuestro amor. incompatible con una perfecta probidad intelectual. que es nuestro hermano primog´ enito. entre las que se encuentra la Iglesia. Es como una nota falsa en un hermoso c´ antico. Tal amor no ama los seres y las cosas en Dios. Pero tambi´ en la obligaci´ on es imperiosa. pero entre las que no se encuentra la obligaci´ on de amar. Nuestro amor debe tener la misma extensi´ on a trav´ es del espacio y la misma igualdad en todas sus partes que tiene la luz del sol. tampoco usted podr´ ıa negarlo. Al menos. pues una vez roto es preciso levantar el vuelo y eso da miedo. usted se corrigi´ o. Los hijos de Dios no deber´ ıan tener m´ as patria aqu´ ı abajo que el universo mismo. sino desde Dios. Estoy convencida tambi´ en de que no se cuenta entre ellas ninguna obligaci´ on que tenga relaci´ on con la inteligencia. al mismo tiempo que el v´ ınculo con la patria celestial. en ejemplos concretos y contempor´ aneos.bre de cristiana. Cristo nos ha ordenado llegar a la perfecci´ on de nuestro Padre celestial imitando esta distribuci´ on indiscriminada de la luz. Ese apego es quiz´ a para usted como el hilo extremadamente fino de que habla san Juan de la Cruz. Estando junto a Dios. que. una patria terrena.

confundida con la mirada de Dios.desde all´ ı. Es cierto que hay que amar al pr´ ojimo. una novedad milagrosa. ni siquiera ser un santo significa nada. es casi algo an´ alogo a una nueva revelaci´ on del universo y del destino humano. Pero en este caso creo que se trata de amistad. actualmente al menos. manteniendo cada cosa en su lugar. Creo que san Francisco de As´ ıs y san Juan de la Cruz fueron as´ ı. a las obligaciones hacia todo lo que es m´ as peque˜ no que el universo. ensangrentado. Esta universalidad pudo anta˜ no estar impl´ ıcita en los santos. pero en el ejemplo que da Cristo como ilustraci´ on de este mandamiento. Una santidad nueva es una creaci´ on m´ as prodigiosa. Vivimos en una ´ epoca sin precedentes y la universalidad que anta˜ no pod´ ıa estar impl´ ıcita debe ser en la situaci´ on actual plenamente expl´ ıcita. Hay que ser cat´ olico. All´ ı donde hay necesidad. desvanecido en medio de un camino y del que nada se sabe. 6 . S´ olo una especie de perversi´ on puede llevar a los amigos de Dios a privarse del genio. sino a la totalidad de la creaci´ on. Maritain lo ha dicho. como un ni˜ no hambriento que no deja de pedir pan. es decir. sobre todos los seres y sobre todas las cosas. El mundo tiene necesidad de santos como una ciudad con peste tiene necesidad de m´ edicos. La amistad es la u ´nica excepci´ on leg´ ıtima al deber de amar solamente de manera universal. por el momento al menos. hay obligaci´ on. una creaci´ on. No ha percibido hasta qu´ e punto la santidad de hoy debe encerrar. Hace falta m´ as genio del que necesit´ o Arqu´ ımedes para inventar la mec´ anica y la f´ ısica. Creo que es la primera petici´ on que en este momento debe hacerse. Debe impregnar el lenguaje y toda la manera de ser. tambi´ en sin precedentes. incluso en su propia conciencia. una petici´ on que habr´ ıa que hacer todos los d´ ıas. pero ha enumerado s´ olo los aspectos de la santidad antigua que hoy est´ an. la amistad s´ olo es verdaderamente pura si est´ a rodeada de una envoltura compacta de indiferencia que mantiene la distancia. Un nuevo tipo de santidad es un afloramiento. puesto que es necesaria. el pr´ ojimo es un ser desnudo. al amor debido s´ olo a Dios y a toda su creaci´ on y. ya sea en esta forma o en otra equivalente. es precisa la santidad que el momento presente exige. por otro. Es como dejar al descubierto una amplia porci´ on de verdad y de belleza ocultas hasta ese momento por una densa capa de polvo. a todas horas. periclitados. Es verdad tambi´ en que Cristo dijo a sus disc´ ıpulos: ((Amaos los unos a los otros)). de la amistad personal que debe vincular entre s´ ı a todos los amigos de Dios. Por eso ambos fueron poetas. por un lado. Es ´ esa una demanda leg´ ıtima. una santidad nueva. Hoy. Pod´ ıan impl´ ıcitamente hacer lugar en su alma. Guardando las proporciones. no estar ligado por un hilo a nada creado. Adem´ as. Se trata de un amor completamente an´ onimo y por eso mismo completamente universal. por el contrario. en mi opini´ on. pues para recibirlo con colmada abundancia les bastar´ ıa pedirlo a su Padre en el nombre de Cristo.

Si en todo cuanto acabo de decirle hay algo que le parece falso o fuera de lugar. no por ello fue disculpada. ser´ an enterrados conmigo. tengo m´ as motivos leg´ ıtimos para temer la c´ olera de Dios que muchos grandes criminales. como ciertos insectos. Si nadie se aviene a prestar atenci´ on a los pensamientos que. Siento un estremecimiento cada vez que leo la historia de la higuera est´ eril. Por una extra˜ na inversi´ on. se desviase de m´ ı para dirigirse hacia lo que llevo en m´ ı y que vale. mirando las cosas fr´ ıamente y de manera razonable. No s´ e de nadie m´ as que usted a quien pueda implorar atenci´ on en su favor. perd´ onemelo. Dios puede enviar con facilidad no s´ olo los mismos pensamientos. Esto es algo imperdonable por mi parte. Una distancia tan grande. la considerable imperfecci´ on que mi cobard´ ıa permite subsista en m´ ı. En primer lugar. que tan pr´ odiga ha sido conmigo. como creo. Si contienen. Me resulta muy doloroso pensar que los pensamientos que han descendido sobre m´ ı est´ an condenados a muerte por el contagio de mi insuficiencia y mi miseria. me sit´ ua a una distancia excesiva del punto en que son aplicables. El hecho de que est´ en en m´ ı impide que se les preste atenci´ on.Por mi parte. no puedo hacer ning´ un uso de estos pensamientos ni de todos aqu´ ellos que los acompa˜ nan en mi mente. Pero. No es que la tema en realidad. el pensamiento de la c´ olera de Dios no suscita en m´ ı m´ as que el amor. El sentimiento de ser para Cristo como una higuera est´ eril. s´ olo puede ser salvada con el tiempo. de amistad verdadera. sin embargo. no s´ e c´ omo. de su misericordia. en cierto modo. ser´ ıa una l´ astima. no podr´ ıa hacerlo. lo que me hace temblar. pienso que. si es que son buenos. ¿Pero qui´ en sabe si los que se encuentran en m´ ı no estar´ an al menos parcialmente destinados a que usted haga alg´ un uso de ellos? S´ olo podr´ ıan estarlo a quien sintiera algo de amistad por m´ ı. alguna verdad. mucho m´ as que yo. Tambi´ en en ella la naturaleza era impotente y. Aunque creyera en la posibilidad de obtener de Dios la reparaci´ on de las mutilaciones de la naturaleza que existen en m´ ı. Tengo el color de las hojas muertas. No se irrite conmigo. no existo. 7 . Yo les perjudico. Una petici´ on as´ ı me parecer´ ıa una ofensa al Amor infinitamente tierno que me ha concedido el don de la desdicha. lo que me causa una especie de temor. en el mejor de los casos. Es el pensamiento del posible favor de Dios. Estoy demasiado agotada. aun cuando la hubiese franqueado. quiero creerlo. Quisiera que su caridad. no podr´ ıa decidirme a pedirla. Por eso. soy un instrumento podrido. Cristo la maldijo. me desgarra el coraz´ on. se han posado en un ser tan insuficiente como yo. Aun si estuviera segura de obtenerla. Pues para los dem´ as. aunque quiz´ a no haya en mi vida faltas concretas verdaderamente graves aparte de las que ya le confes´ e. Afortunadamente. Creo que es mi vivo retrato. sino otros mucho mejores a un ser intacto y capaz de servirle.

Pero esta separaci´ on no es un mal m´ as que para m´ ı y por tanto no tiene importancia: No puedo sino ratificarle una vez m´ as mi gratitud filial y mi amistad sin l´ ımites.No s´ e si en el curso de los meses y las semanas que se avecinan podr´ e enviarle noticias m´ ıas ni recibir las suyas. Simone Weil 8 .