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94º ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION DE OCTUBRE

(*)

1º. En 1989 tras la salida de las tropas soviéticas de Afganistán y la caída del muro de Berlín, se iniciará un ciclo de contrarrevoluciones en Europa del este que llevará a millones de seres humanos a la tragedia, la desesperación y la muerte, por no hablar de la pérdida de derechos sociales y laborales, el desmantelamiento del socialismo real traerá por principal consecuencia la eliminación de la gratuidad universal a la educación, sanidad, vivienda que habían disfrutado anteriormente las Repúblicas socialistas, donde el índice de paro era nulo, y se habían conseguido los mayores éxitos en bienestar social, además de los mayores éxitos en desarrollo científico y tecnológico, Rusia era la mayor potencia en investigación espacial, por citar un ejemplo. Y todo este modelo de desarrollo social introducido por el socialismo, a partir de1989 será sustituido, en algunos casos incluso por las propias cúpulas corruptas dirigentes, por la introducción en masa de un nuevo modelo neoliberal, bajo la supuesta apariencia de Transiciones democráticas, que eliminaban los derechos sociales adquiridos durante más de un siglo de luchas obreras , por la reimposición de los derechos del capital, pasando las ex repúblicas socialistas, lentamente, en un proceso gradual, a pasar de pertenecer al Pacto de Varsovia, a formar parte, primero de la Unión Europea, para finalmente formar parte de la OTAN 2º. En 1991 la salida de la Unión Soviética de las repúblicas secesionistas de Lituania, Letonia y Estonia , después del Golpe de Estado en 1991 en la Unión Soviética, en el cual Gorbachov fue secuestrado por las fuerzas armadas golpistas, que tras su fracaso el propio Gorbachov pondrá al mando de la Unión Soviética a Boris Yeltsin, y el Golpe de Estado de Boris Yeltsin contra la Casa Blanca en 1993, la guerras del Cáucaso: Chechenia, Acerbayan y Armenia por Nagorno Karabaj, Georgia contra Abjacia y Osetia del Sur: y el desplome de los modelos socialistas en toda la órbita soviética: desaparición de Checoslovaquia escindiéndose en República Checa y Eslovaquia, la caída de Ceucescu en Rumania, la independencia de Eslovenia respecto de Yugoslavia y principio de la guerra secesionista entre Bosnia Herzergobina y Croacia frente a Yugoslavia, y las matanzas entre croatas y musulmanes bosnios; y la posterior disolución de Yugoslavia en la guerra secesionista de Kosovo, y finalmente la independencia de Montenegro quedando Serbia aislada internacionalmente; serán una serie de procesos en donde durante toda la década de los años noventa, el socialismo real irá desapareciendo en Europa del este, al mismo tiempo que en Europa occidental , los antiguos eurocomunistas utilizarán como excusa el desplome soviético para justificar la necesidad de liquidar los partidos comunistas, tal como en Italia desaparece el Partido Comunista de Italia, en España el Partido Comunista de España será convertido en un satélite dentro de Izquierda Unida con posturas cada vez más reformistas, terminando por ser, en muchos casos, el apoyo necesario que la socialdemocracia necesita para consolidar gobiernos burgueses, en donde la socialdemocracia clásica, en toda Europa, termina por abandonar cualquier tipo de política social a cambio de un europeísmo neoliberal, que significará el desmantelamiento del Estado del bienestar en toda Europa, y la negación de la soberanía nacional, caso extremo que donde más queda patente es ahora en Grecia

3º. El desplome del socialismo real en Europa del este, y en Europa occidental la transformación de los partidos comunistas clásicos en apéndices de la socialdemocracia, que se dedica a desmantelar el Estado del bienestar, creará un vacío ideológico en la izquierda occidental y mundial que tendrá consecuencias en la izquierda europea e internacional, la introducción en China de políticas cada vez más de carácter capitalistas dando lugar a una nueva generación de burgueses chinos, que no tienen nada que envidiar a las grandes fortunas estadounidenses, alemanas, francesas o inglesas, si bien, hay que reconocer que si el socialismo real ha podido permanecer en gran medida en lugares como Corea del Norte y, en cierta medida, en Vietnam, ha sido gracias al apoyo de China que, estratégicamente necesita firmes aliados en la zona, especialmente ahora que se ha convertido en una superpotencia, abandonando la enemistad chino-rusa heredada de la guerra chino-soviética por Mongolia en 1969, y las disputas fronterizas entre China y Vietnam en 1979 4º En el mundo árabe el colapso de la Unión Soviética tendrá repercusiones más sangrientas, si la desaparición de la Unión Soviética se da entre 19891991-1993, la primera guerra de Irak será entre el verano de 1990, invierno de 1991, por un cambio de política exterior de Sadam Husein, que de ser aliado de Ronald Reagan, se transformará en enemigo estadounidense al invadir Kuwait, pistoletazo de salida a una serie de guerras estadounidenses en la región, alternadas con las guerras europeas de Yugoslavia, y teniendo el apoyo de la Unión Europea. Al mismo tiempo que se produce la desaparición del socialismo en Argelia, 1989, y si bien Gadaffi mantendrá un modelo de Estado socialista, en el propio gobierno de Gadaffi se irá creando una burguesía nacionalista, que hará que Gadaffi empiece a entrar en terreno resbaladizo, a empezar a hacer acuerdos comerciales con occidente, y pensar que podría contar con el apoyo de las potencias occidentales. Pero quizás, la mayor repercusión de la caída de la Unión Soviética en el mundo árabe en particular, y en occidente en general, será la combinación de tres factores 4.1. La salida de las tropas soviéticas de Afganistán facilitará que Afganistán en los años noventa se convierta en un campo de entrenamiento del terrorismo fundamentalista islámico, financiado por la inteligencia estadounidense, donde recibirán entrenamiento militar terroristas chechenos, muyahidines o yihadistas, milicianos musulmanes, bosnios, durante las guerras balcánicas, terroristas del Frente Islámico de Salvación de Argelia en los años noventa, los terroristas del atentado mediante furgonetas bomba en las Torres Gemelas de 1993, y los terroristas de Al Qaida de los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra los Torres Gemelas y el Pentágono. Miembros del servicio secreto estadounidense han reconocido públicamente, en libros y documentales, que Estados Unidos siguió financiando campos de entrenamiento terroristas de Afganistán incluso después de 1989, argumentando que era por razones de seguridad, y sólo hasta que Bin Laden dejó de colaborar con occidente, a partir de 1990-1991 en que se produce la primera guerra de Irak, razón ésta última que ya nunca sabremos dado que, según Barak Obama, Osama Bin Laden fue muerto a manos de soldados estadounidenses el 2 de mayo del 2011. El asesinato de Bin Laden no cabe duda que ha sido de gran utilidad para el servicio secreto estadounidense, en la medida que con su muerte, no se podrá

tener acceso a muchos de los mejores secretos más guardados de la guerra fría, al igual que en la ejecución de Sadam Husein el 30 de diciembre del 2006, o la supuesta muerte por infarto de Slobodan Milosevic el 11 de marzo del 2006, o el asesinato de Gadafi en octubre del 2011. Una serie de asesinatos, muertes fortuitos y supuestas ejecuciones legales, a cuya lista quizás puedan sumarse muchas más en las próximas guerras imperialistas 4.2. Si bien hoy en día existen pruebas materiales que Osama Bin Laden fue agente de la CIA, al igual que Sadam Hussein era aliado de Ronald Reagan, y posteriormente su principal archienemigo, lo que no cabe duda es que la inteligencia estadounidense manipula el fundamentalismo terrorista musulmán, mediante convertir al terrorismo religioso islámico en la principal excusa para realizar invasiones y guerras en oriente medio, que facilitan incrementar el control militar de Estados Unidos en la zona, para garantizar el control militar estadounidense de las últimas reservas de petróleo, en el Caspio y el Golfo Pérsico, siendo guerras que permiten la instalación de bases militares en Asia Central, rodeando la frontera de Rusia, al mismo tiempo que el escudo antimisiles llega a las mismas puertas de Varsovia, además de cercar China, mediante el control militar estadounidense de Asia Central, y la provocación permanente mediante conflictos militares entre Corea del sur y del norte, o conflictos políticos o comerciales entre Taiwán y China 4.3. Precisamente la dramática ascensión del fundamentalismo islámico en el mundo árabe será a consecuencia directa del hundimiento de la Unión Soviética, al producir un vacío ideológico en la izquierda árabe, durante los años noventa, que supondrá la práctica desaparición del panarabismo, socialista cuyo principal precursor fue Nasser en Egipto, y su principal discípulo Gadaffi, entre cuyos objetivos se encontraba la unificación política y territorial de todo oriente medio, mediante los intentos de unificar Siria-Egipto-Libia, en la Federación de Repúblicas Árabes de 1972, cercando de esta forma a Israel política y militarmente. La desaparición del panarabismo socialista es una de las principales causas por las que el conflicto de Palestina se encuentra estancado permanentemente, ante la ausencia real de un verdadero apoyo internacional árabe 5º. Sin embargo, mientras la desaparición de la Unión Soviética fue un duro golpe en la izquierda europea, árabe, y asiática, produciéndose un debilitamiento de los sindicatos obreros clásicos, y la aparición de multitud de partidos comunistas pequeños que mantenían la herencia leninista, así como la aparición de nuevos sindicatos obreros que competían frente a las centrales sindicales totalmente vendidas a la socialdemocracia, ha sido en América latina donde el socialismo, si bien sufrió un cierto declive, se recuperó rápidamente 6º. La resistencia de la Cuba socialista en general, y en particular de Fidel Castro, al hundimiento de la Unión Soviética y al bloqueo estadounidense, hasta la fecha, debe ser recordado por todos los comunistas, y por todos los marxistas leninistas, como uno de los mayores ejemplos de heroicidad de la historia, y uno de los mayores hitos del comunismo, equiparable a la trascendencia histórica de la Revolución Rusa. Si bien no sabemos muy bien cual podrá ser el futuro de la Revolución cubana en las próximas décadas,

nuestro apoyo a la Cuba socialista debe ser lo suficientemente fuerte para hacer que el socialismo progrese a mayores niveles de equidad social, y lo cierto es que mientras la izquierda en Europa entró en un proceso de desestructuración interna, en Cuba supo resistir, prácticamente aislada internacionalmente. El resurgimiento de la izquierda latinoamericana en los últimos años, y la creación del grupo ALBA, debemos atribuirla fundamentalmente a la enorme influencia que desde Cuba ha sabido inspirar el comunismo y el marxismo leninismo a toda América latina, si bien, tampoco hay que hacer un discurso triunfalista, más bien elaborar un discurso crítico, de vigilancia permanente, para que los elementos reformistas de la izquierda latinoamericana sean sustituidos por factores ideológicos y políticos que permitan entrar a América latina en nuevos procesos revolucionarios 7º. Mientras en los años noventa, durante la crisis soviética, los neocón estadounidenses proclamaban a los cuatro vientos el fin de la historia, y volvían a un neohegelianismo que llamaban posmodernidad, en el cual defendían el fin de las ideologías, ideología está a su vez, el posmodernismo, que fue incluso asumida por determinados campos de la izquierda socialdemócrata y eurocomunista, y hasta hoy en día parece que el discurso de la posmodernidad triunfa en determinados círculos izquierdistas, lo cierto es que, detrás de la ideología posmoderna sólo hay una ideología reaccionaria y neoliberal, que pretendía negar los principios básicos del marxismo: que la historia es dialéctica, y es en esencia síntesis de la lucha de clases, entre periodos de crisis económicas, producto de las contradicciones más íntimas del capitalismo, la contradicción capital y trabajo, la contradicción burguesía y clase trabajadora. 8º. Mientras los posmodernos desde los años noventa vaticinaban un futuro sin historia, un futuro sin ideologías, y creían que el colapso soviético significaba la victoria del capitalismo frente al socialismo, a partir del 2008 se volvió a verificar una vez más la superioridad teórica del marxismo. Si desde los años noventa el capitalismo posmoderno vaticinaba un futuro bajo los mejores augurios de un capitalismo libre: la total libertad de la banca, la total libertad del capital, elevación del neoliberalismo a los altares. A partir del 2008, si bien ya anticipada levemente por la crisis japonesa de 1998, y de forma efímera en España por la crisis de 1992, o la crisis del petróleo en los setenta, y la propia crisis de 1929, de cuyas consecuencias surgirán los nuevos regímenes fascistas, para frenar el avance del comunismo, a consecuencia del impulso de los procesos revolucionarios en occidente , las contradicciones más intimas del capitalismo volverán, a partir de la crisis del 2008, a salir a flote, y lo que para muchos significaba la victoria del capitalismo, se transformará en lo que ya Marx advertía: socialismo o barbarie. Mientras hoy en día los nostálgicos del Estado del bienestar suspiran por volver a un capitalismo de rostro humano, lo cierto es que la lógica del capitalismo es implacable, y si después de 1945 se crea en occidente un cierto Estado del bienestar, fue a consecuencia directa de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, que dará lugar a la guerra fría, y el temor de la burguesía occidental a los enormes progresos de la Unión Soviética en derechos sociales, razón por la cual las democracias capitalistas occidentales darán ciertas concesiones, en derechos sociales, a la clase trabajadora, a cambio que los sindicatos y partidos obreros acepten en

occidente mantener las democracias burguesas, al igual que los Estados totalitarios fascistas en los años veinte y treinta creaban ciertos servicios sociales de carácter caritativo asistencial o de beneficencia cristiana, con la intención de dar una cierta imagen social, pero no más allá de la estética fascista, y siempre dentro de criterios raciales y religiosos. Una vez que el comunismo dejo de ser una amenaza en 1989-1991-1993, el capitalismo no tenía porque seguir dando concesión alguna a la clase trabajadora, al caer la Unión Soviética desapareció para la burguesía el principal enemigo de clase, la clase trabajadora consciente y organizada, y el capitalismo, sin ningún escrúpulo ahora se muestra en toda su brutalidad, y al mismo ritmo que en los años noventa desaparecía el socialismo real en Europa del este, al mismo tiempo desaparecía de occidente lo poco que del Estado del Bienestar quedaba después de Ronald Reagan, Margaret Thacher, François Miterrand, y Helmut Kohl. Lo que los neocon estadounidenses llaman posmodernidad es, en realidad, la vuelta al capitalismo salvaje 9º. En estos momentos de crisis capitalista, en donde el neoliberalismo y la desaparición del Estado del bienestar en Europa occidental, y la supresión de cualquier herencia socialista en Europa del este, está dando lugar a que se recrudezcan las contradicciones sociales, el estudio de los documentos que nos dejaron Marx, Engels y Lenin, deben ser una luz que nos oriente hacia la consecución de una transformación radical de la sociedad, que históricamente permita el progreso hacia la fase socialista de la historia, para así poder abandonar con éxito la actual fase del imperialismo capitalista 10º. En este 94º aniversario de la Revolución de octubre sería difícil hacer todo un esquema de las causas que dieron lugar al colapso de la Unión Soviética, sin embargo, quizás hay una entre todas que debería someterse a estudio: el entrismo oportunista, a partir especialmente de la muerte de Stalin, dentro de los cuadros dirigentes del partido y de la propia democracia socialista. La principal razón del debilitamiento de la Unión Soviética fue el propio debilitamiento de la vigilancia permanente a la muerte de Stalin 11º. De los fallos del pasado habrá que aprender para el futuro, especialmente si queremos que nuestra amada Cuba socialista siga alumbrando a Latinoamérica hacia el socialismo, y en Europa, oriental y occidental, se vuelvan a edificar los partidos comunistas que la clase obrera necesita para su lucha, especialmente en Rusia y en Europa del este, Grecia y Portugal, y en general, en toda Europa, y por supuesto, en España 12º. En este sentido, no es sólo necesario recordar, una vez al año la efigie de Marx, Engels y Lenin, o festejar una vez al año la victoria de 1945 de la Unión Soviética de Stalin frente al nazismo, es absolutamente necesario el estudio permanente de sus obras, de sus hechos históricos, y contrastar sus esquemas teóricos frente a las nuevas realidades que el nuevo capitalismo salvaje está haciendo especialmente desde su crisis en el 2008, y adaptando siempre el socialismo científico a las nuevas condiciones científicas y tecnológicas 13º. Si bien toda revolución social por sí misma tiene un componente de transformación radical que dialécticamente supone una transformación

cualitativa y cuantitativa de la propia historia, a lo largo de la historia moderna hay principalmente tres revoluciones que marcarán el inicio de nuevos ciclos revolucionarios, estas tres revoluciones serán: la Revolución Francesa, la revolución de 1848, y la Revolución Rusa, y dentro de la Revolución Rusa, la Revolución de Octubre 13º. La trascendencia de la Revolución Francesa reside en que las revoluciones burguesas anteriores a 1789 eran una síntesis de motivaciones políticas y religiosas, que tendrán su origen en la reforma luterana, y serán mezcla de liberalismo económico inglés y reformismo protestante, como por ejemplo la Republica de Cromwell en Inglaterra, o la República de Calvino en Ginebra, o la propia República de los Estados Unidos de América, la Revolución Francesa será la primera revolución burguesa que defienda una República laica y en donde los derechos sociales, especialmente en la constitución de Robespierre, empezarán a tener un valor trascendental, a la par que en la Revolución francesa el socialismo premarxista , en la figura de Saint Simon, y el comunismo premarxista, en la figura de Babeuff, empezarán a tomar fuerza, si bien ya antes de la Revolución Francesa existían formas premarxistas de socialismo y comunismo 14º. La importancia de la Revolución de 1848 reside es que es la primera vez en donde aparecerá el marxismo como corriente política, a raíz de la publicación de El manifiesto comunista, en febrero de 1848, y la participación activa de Marx y Engels en las revoluciones de 1848 en París y en Alemania. La principal aportación Marx y Engels al comunismo fue dotar de teoría a un modelo de pensamiento político pre-existente, movimientos de carácter comunistas ya existían antes de Marx y Engels, y su principal característica era la exigencia de la comunidad de bienes, era un comunismo premarxista, como el de Babeuff en la Revolución Francesa, que incluso durante la Edad Media se justificaban en el cristianismo primitivo, en todo caso modelos dentro del comunismo premarxista que se transformarán a partir de 1848 a partir del materialismo histórico y dialéctico, dando lugar al actual comunismo marxista 15º. La teoría comunista, iniciada en el Manifiesto comunista, llegará a tener su mayor plasmación en El Capital, obra cumbre de Marx, cuyo primer volumen publicara Marx en vida, en 1867, los otros dos volúmenes los terminará de pasar a limpio Engels después de la muerte de Marx en 1883. Si bien en los círculos marxistas leninistas se acostumbra a escuchar la mítica frase de que Marx es la teoría y Lenin la práctica, quizás esta aseveración sea algo incorrecta, la principal razón por la cual Marx no pudo publicar los otros tres volúmenes de El Capital, de hecho iban a ser cuatro volúmenes, le sorprendió a Angers la muerte en 1895 antes de publicar el cuarto, es precisamente porque Marx no era sólo un hombre de teoría, Marx debería pasar a la historia como, además de teórico, un hombre de acción, una de las razones por las que Marx no pudo terminar toda su obra teórica se debió precisamente a su incesante actividad política, tanto en la Revolución de 1848, y especialmente a partir del 28 de septiembre de 1864 en que se crea la Asociación Internacional de los Trabajadores, y su participación en la Comuna de París de 1871

16º. Si la reforma luterana en 1520 supuso un ciclo de revoluciones burguesas síntesis de motivaciones políticas y religiosas, la revolución francesa dará lugar a la aparición de un nuevo escenario de revoluciones burguesas de corte radical, en donde el modelo de República se imponga lentamente sobre el antiguo régimen, tanto en Europa, por ejemplo en España el pronunciamiento de Riego en Cabezas de San Juan en 1821, y en las antiguas colonias americanas, por ejemplo las revoluciones independentistas lideradas por Simón Bolívar. A partir de la Revolución de 1848 y la Comuna de 1871, se volverá a iniciar un nuevo ciclo de revoluciones, sólo que ahora, a diferencia de las anteriores, habrá un componente proletario, como por ejemplo, a consecuencia de este nuevo ciclo revolucionario, la Primera República española de 1873 en donde las luchas obreras ya serán un factor de inestabilidad política 17º. Y finalmente, la gran trascendencia política de la Revolución Rusa, y principalmente la Revolución de Octubre de 1917 liderada por Lenin, fue la liquidación total del Estado burgués, la negación absoluta de la República burguesa, y la creación por primera vez en la historia de las Repúblicas socialistas, gobernadas por los soviets, creándose la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, cuya principal diferencia frente a los modelos republicanos constitucionalistas burgueses es que, mientras las constituciones republicanas burguesas otorgaban derechos formales sin ser garantizados por el Estado , por primera vez en la historia surgirá un nuevo modelo Republicano en donde el Estado está obligado a garantizar todo derecho constitucional 18º. A partir de la Revolución de Octubre, y la creación de la III Internacional a instancias de Lenin , se abrirá a nivel mundial un nuevo ciclo de revoluciones, ya no serán las revoluciones republicanas burguesas la Revolución de Octubre será el inicio de un nuevo ciclo de revoluciones proletarias, revoluciones obreras, que tendrán por fin la desaparición del sistema de clases sociales, mediante la expropiación a la clase burguesa de los medios de producción para que sean gestionados por el proletariado en tanto que clase por medio del Estado obrero, herramienta mediante la cual llegar a la sociedad comunista, aquella sociedad en donde se permita definitivamente la abolición de las clases, el capital, y el Estado, proceso para el cual es necesario un medio de lucha, el Partido Comunista, mediante una organización determinada, el centralismo democrático, un medio de lucha que sólo será eficaz siempre y cuando la vigilancia permanente sea efectiva 19º. Ante la crisis del capitalismo, y frente a las ideologías posmodernas y neoliberales, es más necesario que nunca volver al estudio de las obras de Marx, Engels y Lenin, estudiar los principales éxitos de la Unión Soviética, desde 1917 a la victoria de Stalin frente al nazismo, estudiar los principales éxitos en la construcción de la sociedad socialista, y al mismo tiempo estudiar cuales fueron los fallos que, a la muerte de Stalin, dieron lugar a su hundimiento, desde una perspectiva totalmente abierta, estudiando a todos los clásicos del comunismo, pasando por el Che y Fidel Castro, y a todas aquellas personas que vivieron aquellos momentos de nuestra historia más reciente, y a quienes sufriendo los mayores horrores del nazismo fueron capaces de resistir y asegurar la victoria socialista, en una de las guerras más crueles de la historia, la Segunda Guerra Mundial

20º. Ante las expectativas revolucionarias que la crisis económica del capitalismo ha creado por el agudizamiento de las contradicciones sociales, es más necesario que nunca que todos los comunistas seamos capaces de volver a crear Partidos Comunistas fuertes al estilo de la III Internacional creada por Lenin, hay que impedir que los hechos que se avecinan nos superen, debemos estar preparados para la lucha, la unidad de acción comunista es en esencial, al menos de inmediato en España para preparar todas las Huelgas Generales que próximamente van a ser necesarias, y por el advenimiento en España de una verdadera República de los trabajadores

Rubén García Pedraza (*) Texto leído por su autor en el acto público en memoria de la Revolución de Octubre, en su 94 aniversario, realizado en el Club de Amigos de La Unesco de Madrid, el 30 de noviembre de 2011, por la Célula Comunista de Villaverde en colaboración con el Ateneo Popular de Solidaridad entre los Pueblos y otros comunistas de Madrid.

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