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Entrevista a Clarisa Ruiz

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Ediciones SM Colombia nº 4 jul / sep de 2012 issn 2248-6445
www.literaturasmcolombia.com

distribución gratuita

Palabras que me gustan
“Los libros, como las personas, envejecen e incluso mueren, pero algunos sobreviven y llegan a convertirse en clásicos gracias a la fuerza de la literatura”, dice Clarisa Ruiz. Para ella, Palabras que me gustan es un libro que, a pesar de tener más de veinticinco años a cuestas, no ha envejecido. Esto se debe, según ella, a que está compuesto por una literatura muy viva y, por otro lado, a las ventajas de su formato; pues aunque es el de un diccionario impreso, se acomoda muy bien al zapping moderno, a la lectura discontinua que hacen quienes saltan de un canal o de una palabra a otra.

La literatura colombiana en crecimiento

entrevista a Clarisa Ruiz palabras como muñecas rusas Por Julio Caycedo

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No hace mucho, cuando se le preguntaba a cualquier paisano sobre un personaje emblemático de la literatura infantil colombiana, por lo general –en caso de que respondiera algo– se refería a Rin Rin, el renacuajo paseador. Hoy en día el panorama no es tan distinto, sin embargo el relevo generacional ha hecho que algunos paisanos se refieran a otros personajes, como Chigüiro, por ejemplo. Esta pesquisa plantea que los referentes de la literatura infantil colombiana están cambiando y apuntan a que las nuevas generaciones cuenten con un corpus distinto, amplio y enriquecido de libros para niños escritos y editados en el país. Editoriales como SM dan la pauta en estas novedades literarias, ofreciendo obras en las que los autores colombianos marcan el paso. ¿Qué significa esto? ¿Cómo repercute en los lectores y en el desarrollo de la literatura infantil colombiana?
De Rin Rin a Pez: la literatura infantil colombiana en crecimiento Por Zully Pardo

Pez quiere ir al mar
La maravilla del mundo infantil que este libro consigue convocar, literalmente darle voz, consiste en que es una búsqueda por el lenguaje. Pez, la extraña niña que se pone un pargo en la cabeza para poder ser llamada Pez, trata de entender el mundo para tener un nombre, de asimilar un mundo que no se ajusta a las palabras que conoce y que no cabe en ellas; un mundo grande que en efecto la asombra.

reseña Pez quiere ir al mar Por Francisco Montaña

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Esta pesquisa. sin embargo el relevo generacional ha hecho que algunos paisanos se refieran a otros personajes. amplio y enriquecido de libros para niños escritos y editados en el país. 2012. ofreciendo obras en las que los autores colombianos marcan el paso. aunque no muy rigurosa.De Rin Rin a Pez: La literatura infantil colombiana en crecimiento Por Zully Pardo] Los referentes de la literatura infantil colombiana apuntan a que las nuevas generaciones cuenten con un corpus distinto. Antología de Rafael Pombo. amplio y enriquecido de libros para niños escritos y editados en el país. selección de Beatriz Helena Robledo. el renacuajo paseador. ” I El camino de la literatura infantil colombiana ha sido largo y. Alejandra Algorta. cuando se le preguntaba a cualquier paisano sobre un personaje emblemático de la literatura infantil colombiana. Entonces la industria editorial colombiana comprendió el gran potencial económico que le representaban los libros para niños y fue también cuando los jóvenes profesionales comprendieron que Ilustración de Dipacho para Personajes con diversos trajes. ¿Qué significa esto? ¿Cómo repercute en los lectores y en el desarrollo de la literatura infantil colombiana? . 2012. “ no hace mucho. Ediciones SM. tardío. con ires y venires y etapas de mayor y de menor progreso. Esta literatura surgió a principios del siglo XX y ha presentado pasajes sinuosos y enrevesados. Ediciones SM. 2 de rin rin a pez Ilustración de Gerald Espinoza para Pez quiere ir al mar. por ejemplo. Hoy en día el panorama no es tan distinto. si se le compara con el desarrollo de este mismo género en otros países. por lo general –en caso de que respondiera algo– se refería a Rin Rin. dependiendo no solo del desarrollo lector de su población sino de factores económicos y educativos. como Chigüiro. plantea que los referentes de la literatura infantil colombiana están cambiando y apuntan a que las nuevas generaciones cuenten con un corpus distinto. Los años ochenta fueron una época de luz para este género. Editoriales como SM dan la pauta en estas novedades literarias.

o las becas de creación del Ministerio de Cultura o del IDARTES. Clarisa Ruiz. editoriales de origen español. dirigieron su mirada a Colombia. editoriales. Gloria Cecilia Díaz. Luis Darío Bernal. autores. Ediciones SM. Colombia. El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango. luego los imprimieron para. El impacto de esta obra es aún mayor gracias a las ilustraciones de Juan Camilo Mayorga. Los autores e ilustradores que se forjaron en esta etapa son ahora emblemáticos: Ivar Da Coll.. una obra publicada por SM y escrita por uno de los más prestigiosos autores colombianos. En un principio importaron libros. Celso Román. Rafael Yockteng y Jairo Buitrago se han enfocado en este género. Alekos. Irene Vasco. Jairo Aníbal Niño. Decenas de propuestas de promoción de la lectura fuera de la escuela empezaron a tomar más fuerza y los concursos que promovían la creación literaria (como el Enka y el NormaFundalectura) fueron el trampolín para varios autores. Darío Jaramillo Agudelo. muchos de ellos impulsados por iniciativas estatales y privadas que promueven la escritura de libros para niños a través de premios como el Norma. Las escuelas adoptaron un enfoque distinto de la literatura y generaron bibliotecas escolares. > tiempo de leer nº 4 3 . dirigido principalmente a primeros lectores. II Los subgéneros se han ampliado y quizás uno de los que tiene más seguidores es el libro álbum. ganando numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. Darío Jaramillo Agudelo. Babel Libros. Si bien los pioneros de la literatura infantil de la década de los ochenta siguen publicando. Yolanda Reyes. otros con menos. en últimas. Desde entonces. libros. Dipacho. Beatriz Helena Robledo. 2004. el desarrollo de este género no se ha detenido. horas libres de lectura e incluyeron en su currículo literatura infantil. como SM y Alfaguara. cada uno asociado con un objeto o una situación del entorno de Nicolás.. quien a través de versos lleva a los primeros lectores a reconocer y a escribir los números del cero al nueve. Triunfo Arciniegas. Entre las novedades de libros álbum se encuentra Nicolás aprende los números. como Norma y Panamericana. en donde se asentaron. En estos libros las imágenes y el texto narran una historia a través de un contrapunteo en el que se complementan. Olga Cuéllar. Ródez. el Comfamiliar. Unos años con más y mejor producción. han surgido otros talentos. Ilustración de Juan Camilo Mayorga para Nicolás aprende los números. Tras ellas. Pilar Lozano. 2012. y las editoriales que entonces se arriesgaron a editar los primeros libros locales aún permanecen. sus hijos requerían de libros acordes a su edad.Ilustración de Ivar da Coll para Chigüiro y el lápiz. editarlos. ilustradores. Autores como Claudia Rueda. Los años recientes de la literatura infantil colombiana se traducen en variedad y cantidad de subgéneros.

Constanza Martínez (James no está en casa). la rima y el contenido. La ficción por la “ficción. La figura de los números hace parte del entorno: el dos es un pato y el siete la patica de un caballo. de María Villegas y Jennie Kent. creativo. Pez quiere ir al mar cuenta 4 de rin rin a pez Ilustración de Daniel Rabanal para La luna en los almendros. III Hay dos fenómenos importantes en la última década de la literatura infantil colombiana. ABC musical. a pesar de abordar realidades difíciles. de Carmenza Botero o la serie de recetas Cocinando cuentos de hadas. involuntariamente y casi por accidente. Ingenioso. como Amanda Low (El flamenco calvo). Paula Bossio (Los direfentes) o Alejandra Algorta (Pez quiere ir al mar). el abandono (Aventuras de un niño de la calle. de Francisco Leal. La magia de este libro se relaciona con la fluidez del lenguaje. Ediciones SM. pero cada número también es un momento especial que Nicolás comparte con Darío. de la literatura por sí misma. de Irene Vasco. con la guerrilla. 2012. el ritmo. de Triunfo Arciniegas). El primero es la publicación de libros informativos y de no ficción como Así vivo yo. Gerardo Meneses. de Rafael Yockteng y Jairo Buitrago). la presión de la población civil que se encuentra en medio de dos bandos. > que van de un trazo auténticamente infantil al de un ilustrador . Darío Jaramillo Agudelo. inesperado y sencillo. La luna en los almendros. de Pilar Lozano. es también parte de la producción editorial colombiana dirigida a niños. el hambre (La muda. El relato de esta última —publicado por SM en 2012— es un cuento corto para lectores que inician su camino en la literatura. 2012. En suma: una cotidianidad poco común para el lector citadino. de Julia M. Narrada en primera persona. desde una postura humana y conmovedora. la desaparición (Camino a casa. A bailar y Cómo no meter la pata. el placer de la literatura por sí misma. La historia empieza donde termina y abre una nueva trama que solo el lector podrá resolver. es también parte de la producción editorial colombiana dirigida a niños. de las escuelas que quedan a kilómetros de los cascos veredales. Esta historia. o el desplazamiento. Guía de viaje: ciudades históricas de Colombia. El segundo fenómeno relevante es la publicación de historias que abordan una temática social contextualizada en la situación colombiana: la guerra (El árbol triste. Nóveles autores e ilustradores son protagonistas. de Gerardo Meneses). de unos hermanos que han vivido en pleno siglo XXI sin conocer un televisor. Ediciones SM. Ilustración de Juan Camilo Mayorga para Nicolás aprende los números. consigue generar una atmósfera de relativa calma en la que se retratan la vida de los colonos en la selva. La luna en los almendros fue el título ganador del Premio El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango 2011.maduro. también autoras de los populares títulos para preadolescentes: Cosas de niñas. de Francisco Montaña). el placer ” IV La ficción por la ficción. como el reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales. en esta novela nos enteramos cómo era la vida de Enrique y su familia antes de verse involucrados. Castilla) son abordados de una manera literaria y poética. el desplazamiento (El mordisco de la medianoche.

. logra generar una conexión especial con los personajes. y aunque lo haga. Pez. La línea que divide al mar del cielo no cambia. V Un poco del lado de la poesía. pasa sus días en un ancianato con la tía bisabuela Amalia. escrito por Jairo Buitrago. se enamora del rock y encuentra en él un vehículo > Me gustan las palabras. pero esa no la podemos tocar. su sonido.) Entre las palabras que a mí más me gustan tomé un puñado que aquí les presento.. a iluminarnos.la historia de Pez. sin duda alguna. Aunque esta historia está llena de situaciones inesperadas. se sienta junto al Señorqueolvidósunombre y piensa en cómo hacer para que su mamá le de permiso para ir al mar. uno de los más relevantes rescates editoriales de los últimos tiempos. se encuentra Palabras que me gustan. pero con un pie en la prosa y otro en los libros de referencia. Editado por primera vez en 1986. la línea del horizonte. Así las palabras comienzan a respirar. No le puedes pedir al mar que suba la marea antes de tiempo. Buitrago consigue plasmar la historia de una niña que. me gusta verlas en el papel. uno de los nóveles y consagrados autores de libros para niños en Colombia. Clarisa Ruiz. el miedo a crecer y a ser diferente: —El agua es lo que podemos tocar del mar. Diccionario poético. Ilustración de Rafael Yockteng para Palabras que me gustan. tú eres tú. (.) Entre las palabras que a mí más me gustan tomé un puñado que aquí les presento. a mostrarnos sus habilidades. abordando de manera muy sencilla el tema del miedo al cambio. Me gusta oírlas. me gusta verlas en el papel. Una breve historia del rock n’ roll desde el cuarto de mi hermano. una niña que. Allí. me gusta decirlas. eso no va a cambiar lo que verdaderamente hace que el mar sea el mar. preguntarles de dónde vienen y verlas vivir en las frases. 2012. se encuentra Días de rock en el garaje. Su originalidad no tiene par y su estilo propone muchas formas de leer. sin importar tu piel o tus pecas o tus rodillas. está asociada con un fragmento literario. El germen de esta idea se retrata en su prólogo: Me gustan las palabras. fue uno de los títulos precursores de la literatura infantil colombiana. además. en ocasiones inocentes y con una lógica muy particular. Y por el lado de los libros realmente originales que. en las canciones. Cada una de las palabras. Son palabras que gustan a mis oídos y a mi boca. Pez se relaciona con los ancianos mejor que con los niños de su edad. en el agua nos bañamos. Tú eres como esa línea. en los libros. en la hora de la siesta.. su raíz. escrito por Clarisa Ruiz e ilustrado en su última edición —a cargo de SM— por Rafael Yockteng.. a diferencia de la mayoría de las chicas de su edad. Hay que jugar a rimarlas. como cáscara o maíz. quien cuida de ella mientras su mamá trabaja. (. seleccionadas por su musicalidad. hacen parte del catálogo de novedades de SM para este 2012. Este es. “ ” tiempo de leer nº 4 5 . Me gusta oírlas. (. me gusta decirlas.) Cuando están solas. Como esta novela corta no se ha visto otra.. las palabras se aburren y esconden muchos secretos. El agua cambia todo el tiempo. hace listas de favoritos y menos favoritos y. además de tener la particularidad de llevar un pargo en su cabeza.. Ediciones SM. ya sea de la pluma de la autora o de la literatura universal.

sino que muestra su obra —en una edición impecable— con un enfoque muy original. La ausencia del padre. ” VII En contraste con lo clásico. dificultades económicas. Este capítulo se titula Animales en escena y allí es posible encontrar poemas como “El gato bandido” o “El renacuajo paseador”. Para seguir. Ediciones SM. 2012. 2005). un apartado en el que los héroes son animales y personas: Personajes con diversos trajes en donde pasea “Simón el bobito” y “Juan Matachín”. Albeiro Echavarría. Todos los poemas y fábulas allí reunidos respetan la escritura original de Pombo y están acompañados por una introducción y una biografía escritas por la antologadora. Aventura en Tierradentro y Aventura en el Caribe 6 Ilustración de Juana Medina para El cetro del niño rey. Memorias de un caballo de la independencia (Gonzalo España) o De cómo un pueblo alzó su voz (Catalina Ruiz). entre otros. Con un estilo fluido y urbano. muchas editoriales han reeditado y promovido su obra. Jairo Buitrago.dificultades económicas pasan a un segundo plano durante esas gloriosas horas en las que Santiago. en el que se encuentran versos algo menos populares pero sí contundentes como “El ciego” y. Entre estas ediciones se destacan Pastorcita (Alfaguara. En primer lugar se reúnen los poemas en los que los animales son los protagonistas. Ediciones SM. Al conmemorarse cien años de su muerte. las efemérides también han dado lugar a la creación de libros para niños alrededor de un personaje o suceso. son algunos de los componentes de esta original historia. lo verdaderamente importante es la música. A jugar con las letras. la diferencia. las Ilustración de Diego Patiño para Días de rock de garaje. Jairo se sale del supuesto de que los niños y el rock son dos asuntos distintos. policiacas y detectivescas para niños. Antología de Rafael Pombo (SM. una selección de Beatriz Helena Robledo ilustrada por Dipacho. la familia. donde está “El modelo alfabético” que responde al interés pedagógico del poeta. Aunque tal vez se haya extendido más el género de la aventura (Aventura en el Amazonas. la amistad. que impulsó libros como El primer día (Rafael Yockteng y Jairo Buitrago). El barrio. maravillosamente ilustrada por Ivar Da Coll y Personajes con diversos trajes. Esta última no solo recoge lo mejor de la creación de Pombo. le cuenta a Juliana los mejores capítulos de la historia del rock: desde Robert Johnson hasta los Strokes. por último. una reconocida experta no solo en literatura infantil sino especialmente en Pombo y su obra. ilustrada por Alekos. 2008). VI Por otro lado. > para expresarse. Fábulas y verdades es el tercer capítulo. la soledad del hogar. la música. La ausencia “ del padre. la notable edición de Cuentos pintados (Babel. las . recientemente se han escrito novelas de aventuras. Juliana creará su propia banda en la que no importa si el baterista es skinhead y la cantante fanática del pop. entre otros. La antología presenta los poemas y fábulas clásicas del poeta de una manera distinta a como fueron publicados. Ocurrió en 2010 con la conmemoración del bicentenario de la independencia de Colombia. el hermano mayor. Este 2012 el personaje es Rafael Pombo. 2012. todo pasa a un segundo plano cuando oye los mejores capítulos de la historia del rock. cercano a los lectores actuales. 2012).

virtudes y defectos. Pero el asunto no es tan sencillo: por un lado. ambos publicados por SM. por otro. 2008. su origen. las mujeres se quedan en casa acompañando a la desconsolada madre de los desaparecidos. su padre es incapaz de hablar al respecto. la novela policiaca y detectivesca se ha abierto camino. de María Inés McCormick —publicado por SM en 2012 e ilustrado por Paula Ortiz— es un ejemplo de tradición oral que se traduce a la literatura como un cuento corto en el que se narra la desaparición de dos niños que van río arriba en una tarde de tormenta. con ayuda de don Cornelio.de Francisco Leal o Mapaná de Sergio Álvarez). Esta obra. 2012. el género de la aventura. Ediciones SM. María Inés McCormick. parece ser que unos bandidos siguen en busca del tesoro. Ediciones SM. Precisamente El cetro del niño rey es otra de las novedades para este 2012. desenmarañará el enredo. Aunque se ha “ extendido más ” > tiempo de leer nº 4 7 . Entre tintos y rosarios van contando las muchas historias del Mohán. Tal es el caso de libros como Patricio Pico y Pluma de María Inés McCormick o El cetro del niño rey de Albeiro Echavarría. Mientras el padre y un grupo de hombres van a buscarlos. Su habilidad como escritor y su influencia de la escritura periodística —con un importante trasfondo investigativo— consiguen que no quede ningún cabo suelto. Jeremías. la novela policiaca y detectivesca para niños se ha abierto camino. Ilustración de Paula Ortiz para El Mohán. La ágil pluma de Echavarría lleva la narración con fluidez y coherencia. VIII La tradición oral llevada a la literatura infantil es un camino frecuente en los libros para niños alrededor del mundo. es una de esas historias que atrapan al lector y no lo sueltan hasta que se solucionan todos los acertijos. Ilustración de Andezzinho para Patricio Pico y Pluma. Leyendas y mitos. descubre no solo un secreto familiar sino también un tesoro que viene desde el antiguo Egipto. costumbres. pues siente que su familia fue deshonrada por un abuelo saqueador de tumbas. tales como El Mohán. Jeremías es un niño curioso e inteligente que. La atmósfera ribereña y el calor que se torna en frío nocturno nos hablan de paisajes conocidos: “El viento sacudió las ramas de los platanales y las primeras gotas de lluvia golpearon las tejas de aluminio del techo”. finalista del Premio El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango. sin quererlo. María Inés McCormick.

de la danza y la naturaleza. Al crecer el corpus de la literatura infantil colombiana se enriquece el imaginario lector y los personajes. Jeremías Renoblanco o cualquier otro que se encuentre. Ediciones SM.com 8 Ilustración de Alejandra Estrada para Flores blancas para papá. Son padres y docentes. antes Rin Rin. También le gusta estudiar. creando una atmósfera a partir a de los muebles. 5 al 9 de marzo www.wix.com/editora Por su parte. http://zupardo. ahora mismo. generalmente con historias realistas o estudiantiles que enmarcan el entorno de muchos de sus lectores. 2012.cilelij. de Beatriz Helena Robledo. que la oferta de literatura infantil y juvenil colombiana se ha ampliado con creces. en la pluma de algún novel escritor   o en las páginas que lee un pequeño lector. la dificultad para comunicarse con su mamá y la falta de respuestas hacen que se arriesgue a emprender un viaje por sí sola para visitar a su agonizante abuelo y a su familia paterna. de Helena Iriarte. a grandes rasgos. El llamado del silencio. Beatriz Helena Robledo. 2012 Bogotá. prepara mermeladas y baila danza africana. por eso concluyó un pregrado en comunicación social en la Universidad Javeriana. > IX . al final. también es editora y correctora independiente y en su tiempo libre escribe en un blog. la revelación del secreto: la historia de amor de sus padres y la muerte de su papá. 2012) se resalta un carácter íntimo que permite que el lector se asome a la vida de Magdalena. capaces de ofrecer y de seleccionar más y mejores opciones literarias para los lectores en formación. X Tras vislumbrar este panorama se puede deducir. Actualmente es docente en la Universidad Javeriana. de Pedro Saboulard o Flores blancas para papá. Esto se traduce en unos promotores de lectura más preparados. en Flores blancas para papá (SM. los rencores familiares y. un máster en literatura y libros para niños y jóvenes en la Universidad Autónoma de Barcelona y fue becaria de la Fundación Carolina para el curso de edición de la Universidad Complutense de Madrid y SIALE. de Francisco Montaña. son mediadores de lectura con una visión mucho más enriquecida sobre este género y con muchos más referentes que sus propios padres. © Gina Navarro. Su depresión constante y los conflictos con su madre terminan haciendo que vaya al psicólogo.] Zully Pardo Fanática de los libros para niños. Algunos ejemplos podrían ser Bajo el cerezo o Las primas del primíparo Juan. los primos cada vez más lejanos. A través de esta charla y de sus diarios nos enteramos de su compleja historia familiar: el dolor de la ausencia de su papá. Aunque cada una tiene un enfoque particular. serán mañana Pez. una chica de diecisiete años que perdió a su padre cuando era niña. luego Chigüiro. del aire libre. Épica patética. y que los niños que se vincularon con la literatura infantil bajo el enfoque de los años ochenta hoy son adultos que tienen un acercamiento especial a esta literatura. La genialidad en la narración de Robledo permite que también los lectores se sientan de visita en una casa abandonada hace años. la literatura juvenil también ha hecho su propio camino en nuestro país.

aunque dice que se sentía cierta modorra flotando en el aire. por sus siglas en inglés). Palabras que me gustan no es un libro en el que se juzgue si las palabras son feas o bonitas. En palabras de la autora. un viaje que inicia en amarillo puede pasar por rosas. Recuerda Clarisa Ruiz que. En él hay palabras que aunque parecen de otros tiempos. Cada palabra de este diccionario refleja la luz con que la literatura ilumina las palabras ante los ojos del lector. quien no se considera una gran lectora. como La alegría de leer. A propósito de la edición corregida y ampliada que Ediciones SM acaba de publicar de Palabras que me gustan. Mucho tiempo ha pasado desde entonces y Clarisa Ruiz. reconoce que le gusta estar rodeada de libros y picar. su papá reunía a sus tres hijos en la biblioteca de la casa para leerles en voz alta cuentos para niños. Años después.Palabras como muñecas rusas entrevista a clarisa ruiz Por Julio Caycedo En la palabra está encerrada la luz. Este título fue publicado por primera vez en Editorial Norma en 1987 y fue un éxito. propone a los lectores un juego que. las historias que oían capturaban por completo su atención. saltar de uno a otro. cautivó a miles de lectores en seis reimpresiones más. ilustrada esta vez por Rafael Yockteng. así aprendió Clarisa Ruiz que le gustaban las historias como las que le oyó leer a su papá en el libro Cuando la tierra era niña. En 1988 “Me GUsTA lA pAlABrA dIccIOnArIO” No obstante su título. por experiencia propia. junto a su respectiva ilustración. o mejor. develará derivaciones semánticas o deslizamientos de sentido. hasta que un día se agotó para siempre de las librerías. aventura en medio de la cual se ha convertido en una escritora convencida. durante unas jornadas en las que hacía mucho calor. Es necesario romperla para que nos ilumine. recobran su vigencia. Las persianas de las ventanas estaban todas cerradas para evitar la entrada del sol de la tarde y. un trabajo sobre la hermosura del lenguaje y sus maneras de vivir”. Esa edición. el libro es “una especie de estudio de lingüística. Así aprendió a leer. Así. a partir de una idea de Silvia Castrillón. recuerda. o se incluían fragmentos que alguien de su edad podía entender y disfrutar. o historias de grandes adaptadas para ellos. pues tanto la definición como las alusiones gráficas le > tiempo de leer nº 4 9 . de que la literatura es la mejor semilla posible para cultivar en los niños el gusto por la lectura. imaginó Palabras que me gustan. Palabras que me gustan es un diccionario poético en el que cada palabra definida y cada texto-definición. se encontró en el colegio con cartillas para el aprendizaje de las primeras letras. después por mariposas y terminar en volar. como brillantina. ilustrada por Esperanza Vallejo. en las que también primaban las adaptaciones para niños de grandes obras literarias. una adaptación infantil de la mitología griega. ni es un diccionario en el sentido tradicional que proporcione explicaciones racionales o lingüísticas sobre distintos términos. cuando era muy niña. Tal es la convicción con que hace más de veinticinco años. saltando de una palabra a otra. fernando arbeláez recibió el premio al mejor libro infantil del año otorgado por la Asociación Colombiana para el Libro Infantil y Juvenil (ACLIJ) e ingresó a la lista de honor de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (IBBY. su autora nos habló acerca de por qué cree que la idea de su libro no ha envejecido y sobre cómo una noción de los derechos de autor no muy conocida en la década de los ochenta enriqueció la nueva edición.

información que no solo les servirá a los niños y a los adultos para “encontrar piticas que se pueden jalar hasta descubrir nuevas cosas. sino que además les mostrará una forma más respetuosa de apropiarse de la voz de otro”. fueron remplazadas. que desde 2009 promueve el Instituto Cervantes y en cuyo marco se elige. con quien llegaron a esta lúcida definición. “tutifruti”. motivo 10 palabras como muñecas rusas . el libro circuló por ahí sin mayores referencias a la que pudieran acudir los lectores cuando les gustaba una palabra. “Me GUsTA escrIBIr A cUATrO mAnOs” Palabras que me gustan es un libro en el que los lectores encontrarán fragmentos y adaptaciones de textos de Antonio Machado. a través de la web. y sobre la que se han regado ríos de tinta en la disputa de qué es un plagio y qué no. De otra parte. en su juventud también se plancharon el cabello. a la manera del collage. acabo escribiendo a cuatro manos con Aurelio Arturo. Una de las diferencias fundamentales de esta edición de Palabras que me gustan. en las canciones. En esto la propuesta del libro es muy diferente de proyectos recientes similares. escrito con Nathalie Leger. Incluye algunas palabras de la primera edición. En la primera edición del libro había textos en los que. a pesar de que en la portada aparezca como única autora Clarisa Ruiz. y Una noche en el tejado. presenta textos y autores que podrían resultar complejos incluso para lectores adultos y experimentados. consiste en el rigor que se tuvo con las referencias bibliográficas. o del calidoscopio. Adaptar textos clásicos para acercarlos a los niños es la estrategia gracias a la cual Clarisa pudo leer siendo muy pequeña los mitos griegos. “Hicimos un esfuerzo muy grande por reconstituir las referencias. a iluminarnos”. respecto a las anteriores. preguntarles de dónde vienen y verlas vivir en las frases. Clarisa Ruiz asegura que las palabras necesitan su contexto. el Quijote y hasta la Biblia. como el caso de la popular iniciativa “El día E. las palabras se aburren y esconden muchos secretos. La nueva edición del libro es muy rigurosa con las fuentes. la palabra más hermosa del idioma. fieles a la calidad bibliográfica con que se quería alimentar la nueva edición. “Cuando están solas –dice el prólogo que sobrevive en la actual edición desde 1986–. pero después de todo este tiempo alimentando y trasteando mi biblioteca me fue imposible encontrar muchos libros de los que incluso recordaba el lugar en dónde los había leído”. la fiesta de todos los que hablamos español”. Lewis Carrol y Daniel Defoe”. o fragmentos cuyas traducciones habían sido superadas por otras desde que el libro salió por primera vez y que. más cercanas a los nuevos lectores. en palabras de Clarisa. en la década de los ochenta no teníamos una noción tan clara sobre lo que significaban los derechos de autor”. y que despliegan mejor su belleza si las ponemos a vivir en la literatura. zancudo: “piquetas picón picudo”. entre otras muchas grandes plumas. a pesar de que sus abuelos se quejen insistemente de los raros peinados nuevos. como Alberto Valdiri. cuenta también con el trabajo a dúo desarrollado entre la autora y algunos escritores contemporáneos. Gianni Rodari. un poco como ella. con antecedentes como La voz del jaguar. Clarisa había mezclado dos traducciones distintas para conformar un texto que se acomodara a sus gustos. Rudyard Kipling y Jorge Luis Borges. Me pasó –confiesa Clarisa– que recordaba el papel. Palabras que me gustan es un libro que si bien está dirigido a lectores desde los ocho años. la autora toma en su diccionario la voz de algunos de sus escritores favoritos y. Esta nueva versión es. que en este diccionario aparece reflejado en el texto “Acerca del alma”. ¿cómo es eso posible? Gracias a una estrategia de apropiación que para Clarisa es cada vez más visible en el arte contemporáneo. corta y pega fragmentos de muchas partes para generar un nuevo todo. y que hoy en día usa para adecuar textos que originalmente están dirigidos a lectores adultos. tal es el caso de Aristóteles. excluye algunas que abandonaron a los hablantes con el tiempo y agrega algunas recientes. este libro peculiar. Así pues. Palabras que me gustan es un libro que debería llevar a los lectores a otros libros. por ejemplo. en los libros. su historia y sus relaciones mutuas para encantar.> aclaran a los niños que. Hay que jugar a rimarlas. te apropias de sus palabras en un sentido en el que. Así las palabras comienzan a respirar. “Al citar a alguien –explica– lo vuelves tu voz. a mostrarnos sus habilidades. “Aunque la edición anterior era muy cuidadosa. si se me permite la licencia. la letra y hasta la encuadernación de los libros en que había leído algunos de los textos citados. escrito con Yolanda Reyes.

un espacio en el que “todos los seres somos   uno solo”. Cuenta Clarisa a sus lectores. tiempo de leer nº 4 11 . “Me gusta mucho de este libro que apela a la comunidad –dice Clarisa–. una pregunta a la que Clarisa Ruiz respondió con una retahíla: “leer para descubrir. Una noche en el tejado (en coautoría con Yolanda Reyes. definición e ilustración actúen en el lector. a las ventajas de su formato. algunos sobreviven y llegan a convertirse en clásicos gracias a la fuerza de la literatura”. envejecen e incluso mueren. libertad para   expandir la vida” clarisa ruiz ha dedicado toda su vida a promover las artes en todas sus manifestaciones.  Las palabras que más usa son aquellas derivadas de vida porque le gusta la naturaleza. Los lectores encontrarán detrás de cada palabra que les guste una referencia precisa que podrán rastrear en las bibliotecas o en las librerías del país. Clarisa se sintió triste. Un lIBrO A lA medIdA de lOs nIÑOs “Aunque los libros. y la abre y encuentra otra”. El diccionario de Clarisa está pensado para permitirles a los niños. hasta que recordó que “las palabras son como esas muñecas rusas que uno abre y encuentra otra. Bastan unos pocos minutos de atención para que palabra. a la hora de elegir de dónde sacar las referencias. según ella. 2010). Traba la lengua. si acaso ese fuera su deseo. Este libro es un diccionario en el que cada palabra definida descubre cientos de palabras que llevarán al lector a encontrar miles de otras más. pero que también pueden ser muy nutritivos si se tienen en familia o entre amigos”.por el cual. pues aunque es el de un diccionario impreso. como las personas. Actualmente es secretaria de Cultura de Bogotá. sino también fue importante verificar su disponibilidad en el mercado. para respirar. otras recién nacidas. como las moscas. lengua la traba (1988). Esto se debe. Publicó Palabras que me gustan en 1986. Palabras que me gustan es un libro que. Todas querían entrar al diccionario pero. como no todas cabían. En verdad espero que muchas personas lo lean y que suscite discusiones sobre la belleza de las palabras. leer desordenadamente textos breves pero completos. para Clarissa no solo primaron criterios alrededor de la calidad literaria de las fuentes. se acomoda muy bien al zapping moderno. como en lo que le concierne a los lectores. subdirectora de la Corporación Festival Iberoamericano de Teatro. para ampliar el mundo y viajar. que es un trabajo colectivo tanto en lo que respecta a la escritura. a que está compuesto por una literatura muy viva y. usa un lenguaje a la medida de los niños de hoy. tienen visión caleidoscópica”. por otro lado. Tocotoc el cartero enamorado (2005). subdirectora del Teatro Nacional. para mirar la vida desde otros ángulos. y otras que venían viajando desde lenguajes remotos. no ha envejecido. debates que en principio uno solo tendría con uno mismo. directora del Teatro Cristóbal Colón y directora de artes del Ministerio de Cultura. quienes. en la “posdata” de Palabras que me gustan. directora de la galería Santa Fe. a pesar de tener más de veinticinco años a cuestas. directora de la Academia Superior de Artes de Bogotá. leer para ser libre. que cuando recibió la buena noticia de la nueva edición del libro. Para Clarisa “Palabras que me gustan tiene el poder de los micro-relatos. dice Clarisa Ruiz. El libro de los días (1990-1993). Palabras que me gustan es una invitación a un juego en el que cada lector podrá alcanzar el premio mayor: encontrar adentro suyo una luz que le responda para qué leer. Ha sido agregada cultural de Colombia en Francia. 2006) y La voz del jaguar (en coautoría con Nathalie Leger. a la lectura discontinua que hacen quienes saltan de un canal o de una palabra a otra. Para ella. directora de la Casa del Teatro. una noche la despertó una algarabía de palabras entre las que había unas muy conocidas.

viejo. la extraña niña que se pone un pargo en la cabeza para poder ser llamada Pez. como el Señorqueolvidósunombre.com . con sus problemas. El tiempo en que transcurre el relato. como niño. nombra con sencillez y humor. y que no se resuelven cuando les ponemos títulos asombrosos que nos tranquilizan e ilustran. Los niños. Así.com  www. sin poder decir nada sobre ellas. se debate entre quedarse en silencio o empezar a nombrar con las palabras que están allí sobre la mesa. un mundo grande que en efecto la asombra. es: ¿realmente son los viejos y los niños los que no tienen las palabras adecuadas para comprender y controlar el mundo.sobre pez quiere ir al mar de alejandra algorta Los mares del asombro Si hay algo que pueda definir cierta tendencia de la literatura para niños es el asombro. El relato. Un tiempo en el cual las cosas simples se muestran con su dimensión extraña y a veces aterradora. mujer. nada todos los días entre las olas. preciosamente ilustrado por Gerald Espinoza. porque están aparentemente ligadas a la anomia (falta de nombre con que las dota el ajetreo productivo de los adultos). Y eso hace. llevada por su madre que debe ausentarse de su lado sin más explicaciones. soledad. tratando de llegar a África. Ese tiempo transcurre en el ancianato donde vive su tía Amalia.literaturasmcolombia. El asombro como forma –forma asombrada quisiera uno decir–. con sus ganas de quedarse al lado de su mamá o de tomar leche tibia con vainilla. una de ellas. ganador de una mención en el Premio El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango. por liberarse de la sombra y empezar a decir. Eso es lo maravilloso de su forma. es un lugar donde vale simplemente intentar nadar hasta África o sentarse en silencio todo el día frente a un   televisor apagado.literaturasmcolombia. Pez. Allí llega Pez. el que lo forma. Entonces. La maravilla del mundo infantil que este libro consigue convocar. triste. la historia de unos días en la vida de Pez. adulto. una de las pocas cosas que la alivia. Asombrarse es claramente parte de lo que hemos entendido como algo propio de la mirada de los niños. porque pocas veces están dichas en el registro con que pedimos la cuenta del taller del carro o negociamos en el mercado por las remolachas que ellos. este rico texto nos propone algunas preguntas. Pero eso no es todo. de asimilar un mundo que no se ajusta a las palabras que conoce y que no cabe en ellas. Está escrito con la dificultad –o a través de ella– de poner en palabras las cosas que pasan en el mundo. algunas cuantas palabras. trata de entender el mundo para tener un nombre. o cuyas palabras generalmente nos cuestan. Y eso es lo que más impresiona en el libro Pez quiere ir al mar de Alejandra Algorta. 4 dirección  diseño  María Fernanda Paz-Castillo  Camila Cesarino Costa  Zully Pardo  Julio Caycedo  Francisco Montaña colaboradores de este número Ediciones SM Colombia  Carrera 85K nº 46A-66 Oficina 502 Complejo Logístico San Cayetano   Bogotá Colombia  Teléfono (571) 595 33 44  edicionlij@grupo-sm. donde don Ezequiel. que no le gustan. Pero en este libro el asombro va más allá del simple hecho de quedarse con la boca abierta frente a las cosas. esos seres asombrados sin palabras. literalmente darle voz. uno de los huéspedes. Bueno. es la historia de Pez. y con ella al pargo que la adorna y le da su identidad. como sus rodillas Por Francisco Montaña gordas. lucha por desasombrarse. El asombro presente en este libro. Como los niños que van encontrando las palabras en la boca de los adultos y van intentando el mundo. asombrados. por ponerse nombre. con la que yo me quedo. es el tiempo de los ancianos y de los niños. en los cuales entiende algunas cuantas cosas. consiste en que es una búsqueda por el lenguaje.com corrección  Juan Pablo Mojica Ediciones SM Colombia nº 4 jul/sep de 2012 issn 2248-6445 Tiempo de Leer  es una publicación de  Ediciones SM Colombia www. después tendrán que comer. o es más bien en manos de los adultos donde la manía de nombrar y delimitar termina por aplanar un mundo para el cual en efecto no hay suficientes palabras? El mundo en el que Pez encuentra que no necesita arrugarse para no perder la cabeza.