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Capítulo 1.

El rol de la sociedad como ideal regulativo

En el contexto de los desarrollos teóricos de la sociología de la segunda posguerra, el concepto de sociedad moderna ocupa, sin duda, un lugar prioritario. En tanto la definición de sociedad moderna depende de cómo se entiendan las ideas de “modernidad” y “moderno”, la sociología no es distinta a las otras ciencias sociales que crean una forma específica de conceptualizar las transformaciones de las relaciones sociales que se gatillan con el advenimiento del capitalismo y los Estados-nación, a partir de los siglos XVII y XVIII (Wi rock, Heilbron y Magnusson 1998). En su sentido técnico, sin embargo, el concepto propiamente sociológico de “sociedad moderna”, formulado en la sociología norteamericana durante la década de los cincuenta, incluye no solo una forma específica de definir la modernidad sino también la formación de un tipo específico de relaciones sociales: la sociedad moderna. Una explicación de la diferenciación semántica del concepto de modernidad debe considerar, a lo menos, dos aspectos. Por un lado, tanto la sociología como otras disciplinas sociales han venido desarrollando preocupaciones intelectuales que les son específicas y en esa medida la idea de modernidad comienza a adoptar un sentido técnico en cada una de ellas (Yack 1997). En este argumento, el advenimiento del concepto de sociedad moderna en la sociología sería simplemente el resultado de la diferenciación entre formas de investigación distintas enfocadas en objetos de estudio diferentes. Por otro lado, y por cierto ligado al argumento anterior, se constata la particularidad del uso específicamente sociológico de la idea de modernidad, que vendría dado por el hecho de que es la sociología la disciplina que ha hecho suya la pregunta por el origen y las características principales de la modernidad. Con matices y enfatizando aspectos tanto positivos como negativos, varios autores han constatado ya una fusión entre las narrativas sobre el surgimiento de sociología y el de la modernidad (Bauman 1991, Habermas 1987, Heilbron 1995, Wagner 1994). Un resultado especialmente claro de tal desarrollo sería el doble uso que la sociología puede hacer de tal categoría:

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ya sea como sustantivo. el componente universalista que está en su base (sección 5). Se pasa entonces revista a los rendimientos que esta reflexión sobre el concepto de sociedad moderna puede tener en relación con el debate de la sociología contemporánea sobre la globalización (sección 4). la explicación conceptual y la evaluación normativa de un cambio epocal en permanente evolución. cuyo origen específicamente sociológico estaría en algunos escritos de Georg Simmel (sección 2). Giddens 1998. desde un punto de vista normativo. es necesario – 28 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. en qué contexto. La sociedad como ideal regulativo La pregunta por el rol de la sociedad al interior de la sociología debe entenderse en el contexto de su vocación por proveer de marcos interpretativos con los cuales dar sentido a los cambios sociales que han transformado al mundo durante los últimos dos siglos. Primero. la descripción histórica. En tanto proyecto intelectual específico. Esta idea de una reconstrucción crítica de tal tradición sociológica puede ordenarse mediante tres tipos de preguntas. la sociología busca integrar. en un único marco de referencia analítico. se reflexiona sobre el potencial “eurocentrismo inmanente” de las formulaciones tradicionales del concepto de sociedad moderna. Seidman 1983. se constata el hecho de que la sociología ha dedicado relativamente menos atención a reflexionar sobre la sociedad que sobre la modernidad. lo que refuerza el interés que puede presentar una reconstrucción del concepto de sociedad moderna que toma como referente precisamente el término “sociedad” y no el concepto de modernidad. o en tanto adjetivo que se predica de un objeto específico. “la modernidad”. Wagner 2001c. Tercero. es interesante revisar la forma en que la sociología arribó a un concepto técnico de sociedad moderna y para ello se propone un argumento a partir de algunos de los teoremas centrales de la sociología de Talco Parsons (sección 3). y en razón de qué problemas socio-históricos. En un lenguaje más técnico. capítulos 2.indd 28 11-05-2011 16:33:31 . Hawthorn 1976. 3 y 4). Tal tensión entre elementos explicativos y normativos es una constante en la autocomprensión teórica de la sociología (Bernstein 1976. la sociedad “moderna”. A partir de este diagnóstico todavía muy general. Se plantean así las preguntas de cuándo. surge el concepto estrictamente sociológico de sociedad moderna. En primer lugar. Strasser 1976. este capítulo se sustenta en tres premisas. se trata de deslindar las características principales de un programa de investigación basado en el rol de la sociedad como “ideal regulativo” (sección 1). como una forma de renovar. desde un punto de vista histórico. en vez de tener que abandonar. Segundo. desde un punto de vista analítico.

Para decirlo en otras palabras. Chernilo 2007. la sociedad puede producir una mediación entre las herramientas analíticas – 29 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. cómo se crean los espacios institucionales en que tales procedimientos puedan llevarse a cabo.indd 29 11-05-2011 16:33:31 . un “espacio”. se combina un enfoque racionalista y uno científico y. encontramos la cuestión histórico-normativa respecto de la formulación de diagnósticos epocales. la tesis del rol o función regulativa de la sociedad en la sociología refiere a que la definición de sociedad permite vincular los diagnósticos epocales con la formación de un canon sociológico. me sigue pareciendo adecuado denominar a esta primera dimensión la pregunta por la formación del canon sociológico (Outhwaite 2009. transformarse en formas de saber socialmente reconocidas y renovarse mediante la difusión entre las nuevas generaciones de practicantes de la disciplina. de cuestiones analíticas y cuestiones normativas. y no necesariamente consistente. 2010). Con toda la ambigüedad y carácter polémico que viene asociado a la idea de la existencia de un canon disciplinar con textos clásicos. se establecen relaciones entre tradiciones intelectuales divergentes. Esta es. lo hace siempre mediante una combinación compleja.plantearse el asunto de la formación de las herramientas intelectuales que son necesarias para el análisis sociológico: cómo se definen conceptos empíricamente adecuados. es decir. por cierto. en el que sea posible estudiar las relaciones sociales modernas sobre las que la sociología ha de concentrarse. Turner 2010. El equilibrio entre el contenido analítico y normativo de distintos diagnósticos varía por cierto en razón de cómo varían las posiciones de los distintos sociólogos. en un sentido estricto. la pregunta por el objeto de estudio de la sociología que puede contestarse mediante una definición de qué ha de entenderse por sociedad. narraciones de orden general sobre el sentido y características más importantes del cambio social en curso. los análisis de De Tocqueville sobre el funcionamiento de la democracia norteamericana. Mi argumento es que desde el punto de vista de la observación del desarrollo de la propia teoría sociológica. está el problema de establecer un objeto de estudio sobre el que tal canon pueda aplicarse y desarrollarse de forma crecientemente sistemática. se debe crear un lugar. En segundo lugar. Es decir. pero sugiero que en la medida que la sociología se hace preguntas que deben responderse a este nivel. los cambios que se producen en la definición de sociedad entregan pistas sobre las relaciones entre las dimensiones teórico-institucionales (canon) e histórico-normativas (diagnóstico epocal) de la disciplina. Finalmente. Con relación a este esquema en tres niveles. Las predicciones de Marx sobre la tendencia del capitalismo a la crisis. entonces. o las teorías weberianas de la burocratización y desencantamiento del mundo son ejemplos bien conocidos de este tipo de diagnósticos epocales.

le proveen de una forma de representación que le es propia. En la filosofía contemporánea. Conceptos. ideas e ideales se encuentran. Habermas 1990a). Para nuestros efectos. Siguiendo a Kant. La hipótesis que quisiera plantear ahora es. por tanto. Los ideales regulativos serían entonces también juicios contrafácticos que nos hablan de las cualidades de un objeto mediante una referencia a lo que tal objeto no es pero podría llegar a ser (Hawthorn 1991). Los ideales o principios regulativos entregan a la razón un estándar que le es indispensable. en una gradiente que va desde lo empírico a lo abstracto: mientras los conceptos serían la representación intelectual de objetos empíricos concretos. que al entender la sociedad como ideal regulativo. para Kant. Tal estructura cognitiva revela que las características empíricas de un objeto son siempre una representación imperfecta de su definición teórica. Pero esta tesis de la función regulativa de la idea de sociedad tiene también un segundo sentido más de fondo. el argumento central de Apel es que los ideales regulativos nos permiten reconocer la estructura que es intrínseca a cualquier tipo de reflexión sobre fenómenos sociales: nos revelan los intereses de conocimiento que son propios del quehacer científico (Apel 1994. Immanuel Kant define los “principios regulativos” como formas abstractas con las que la razón pura se vincula con los objetos empíricos. entonces. Emmet 1994. las ideas se encuentran más alejadas de la realidad observable en tanto ellas no pueden representarse empíricamente en su real magnitud.indd 30 11-05-2011 16:33:31 . mientras que la sociedad. y con ello le permiten estimar los “defectos” de un objeto empírico cualesquiera con relación al ideal puesto por la razón pura (Kant 1973: 485-486). la sociología no puede ya fijarla a una formación histórica o geográfica específica. tienen un “poder creativo”. Los ideales. aun más abstractos que las ideas. A este uso de la sociedad para delimitar formaciones histórico-geográficas lo denominamos aquí la tesis del rol “referencial de la sociedad”. en tanto representación empírica de algunos países particulares. La expresión más clara de tal rol se – 30 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA.y los diagnósticos epocales de la sociología –y por su intermedio favorecer también una comprensión más acabada de las relaciones entre la disciplina y el mundo social al que ella misma pertenece. Karl-O o Apel (1998) ha hecho una contribución adicional al concepto de ideal regulativo. Desde un punto de vista filosófico. capítulo 4). en el sentido genérico de la pregunta de en qué consiste lo social de las relaciones sociales. la sociedad moderna podría ser entendida como un “concepto”. lo que le permite a la razón proponer un tipo específico de “observación” que si bien no es empírica en un sentido estricto no es tampoco una “invención del pensamiento”. podría ser definida como “ideal regulativo” (Chernilo 2007: 25-32.

Entender la sociedad como un ideal regulativo significa comprender la función que la sociedad ha desempeñado de hecho como parte del núcleo reflexivo de la disciplina. Es posible reconstruir. Touraine 1998. “Clase”. Luhmann (1998a). capítulos 6 y 7). Mann (1986. Urry (2000). sin embargo. por mencionar solo algunos. Nisbet 1968.encontraría en el “nacionalismo metodológico” de las ciencias sociales. ligados a los conceptos de 3 Ver. no obstante. Frisby y Sayer (1986). Archer (2009 [1995]).indd 31 11-05-2011 16:33:31 . Parsons (1956 [1934]). presenta el problema de mantener una comprensión estrecha de la función teórica que la sociedad ha desempeñado como ideal. Albrow (1996). es posible argumentar la existencia de un proto-programa de investigación (Lakatos 1983) enfocado en el desarrollo de una definición sociológica de la sociedad a partir de la figura de Georg Simmel. Rigney (2001). “capitalismo” y “sistema”. sí han concitado una permanente atención disciplinar. una historia de trabajos que reflexionan sobre el rol de la idea de sociedad en la sociología. sin embargo. Adorno (2000 [1968]). posiblemente en razón de la aplicación más directa que ha tenido su uso referencial. Touraine (2003) y Outhwaite (2006). esta carencia podría estar relacionada con la relevancia que han adquirido conceptos alternativos. Freitag (2002 [1995]). donde el concepto “histórico” de Estado-nación se fusionó con la idea “abstracta” de sociedad (Martins 1974. cronológicamente. Se trataría de un proto-programa. en tanto no solo ha sido más débil institucionalmente que los programas que surgen a partir de las sociologías de orientación weberiana o marxista. La sociedad como problema sociológico: Georg Simmel Un dato de la historia de la sociología que aun merece ser reflexionado con mayor profundidad dice relación con el interés relativamente subordinado que despierta el estudio sistemático de los usos de una de sus categorías fundamentales: la sociedad. Wagner (2001b). en el período que va desde la segunda posguerra hasta el fin de la Guerra Fría. Para una disciplina que dedica tanto esfuerzo a mirar y modelar su propio pasado. Beck 2000b. Esta crítica contemporánea. 1992). Giddens 1998. Una característica central de la sociología contemporánea sería precisamente la crítica a tal ecuación entre sociedad y Estado-nación (Billig 1997.3 Aunque relativamente ignorada en algunas de las reconstrucciones más influyentes del canon sociológico (Collins 1994. El primer antecedente estrictamente sociológico de la tesis del rol de la sociedad como ideal regulativo lo encontramos en la obra de Georg Simmel. – 31 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. Zeitlin 1990). ha quedado opacado hasta ahora. así como también ha tendido a la reificación de las características históricas de los Estado-nación. rol que. Smith 1979). Simmel (1910 [1908]). Parsons 1968. Mayhew (1968).

estado. “la sociedad” es un objeto de conocimiento tanto imposible como necesario para la sociología. Simmel es consciente de que. 1994. sino también porque su orientación y contenidos fundamentales no han sido indagados y formalizados con igual claridad. dentro del cual la pregunta por las relaciones sociales en general se hace posible –o para decirlo de otra manera. Simmel desarrolló explícitamente una agenda de trabajo programática para la sociología –ese es su aporte principal. pues si la sociedad es la forma sociológica – 32 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. La segunda característica de este programa sociológico es entonces que la pregunta por las relaciones entre sociedad y sociología se lleva a cabo en un plano de argumentación filosófica. entonces. es importante no perder de vista el argumento de Simmel de que es solo con la modernidad que tal relación se hace visible: lo social como espacio autónomo o emergente aparece solo con el surgimiento de la modernidad y la liberación final de las relaciones sociales que se inaugura con el principio del fin del control religioso y político de lo social. incluso más que el despliegue concreto del tal proyecto–. necesariamente. Puestas así las cosas. Desde este lado. Frisby 2002). Si bien ello puede interpretarse en el sentido de que su reflexión queda establecida en un nivel estrictamente formal. con ello. Es decir. 1910. la sociedad hace las veces de punto ciego del conocimiento sociológico para la sociología. En primer término. La pregunta sobre las condiciones de posibilidad del conocimiento sociológico y la clarificación del rol de la sociedad al interior de la disciplina son dos caras de un mismo asunto en el sentido de que la delimitación epistemológica e institucional de una disciplina encargada de estudiar lo social no puede hacerse con independencia de la clarificación conceptual de cómo han de entenderse las relaciones sociales. Simmel se pregunta por las relaciones entre sociedad y sociología con abstracción de sus formas históricas concretas. como forma de intentar conceptualizar en qué consiste el elemento específicamente social de las relaciones sociales–. La sociedad sería un objeto de estudio imposible desde el punto de vista de una disciplina empírica como la sociología que aspira a describir y conceptualizar lo que tiene lugar en la sociedad.indd 32 11-05-2011 16:33:31 . en tanto objeto de investigación empírica. a la clarificación del rol que la idea de sociedad tiene en la sociología en tanto marco general. Si bien el desarrollo de tal agenda no es algo estrictamente original de Simmel. Puede decirse que para Simmel estamos frente a dos problemas que deben. clase y capitalismo. La pregunta por la sociedad es un tema fundamental de la sociología de Simmel (1909. su novedad radicaría en que ese programa se encuentra sistemáticamente vinculado a la reflexión sobre las condiciones de posibilidad del conocimiento sociológico y. reflexionarse de manera simultánea.

más allá de esos límites.de plantearse la pregunta por las relaciones sociales en general. puesto que crea una barrera innecesariamente rígida entre la formación de la sociología en tanto disciplina científica y sus fundamentos filosóficos (que en este libro se tematizan a partir de la pregunta por el derecho natural). se ha mostrado altamente problemática y no es para nada mi intención defender semejante proposición.5 4 La tesis de Rose (2009: 24) es en realidad que toda la sociología cae “por debajo” de la crítica de Hegel a Kant en el sentido de todavía preguntar por las condiciones de posibilidad del conocimiento. una marxista y una científica. 3. la importancia que Simmel le asigna a la sociabilidad como expresión material de relaciones sociales que existen objetivamente y con independencia de su observación lo vincula también con el tipo de epistemología de corte más bien realista que es propia del marxismo. 7 y 8. Junto con ser un objeto imposible de conocimiento para la sociología. Karl Löwith (1993) señala que esa polaridad entre dos tipos de sociologías esencialmente opuestas era la forma convencional de describir el funcionamiento de la disciplina en esa época. 5 En su Weber y Marx. puesto que el punto de partida explícito de la sociología de Simmel es la pregunta por las condiciones de posibilidad de lo social en general –formulado clásicamente en el excurso del capítulo 1 de su sociología (Simmel 1986)–.indd 33 11-05-2011 16:33:31 . una metacrítica de la idea misma de que tal conocimiento científico de lo social es posible y deseable. sí permite hablar de ella – 33 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. incluso si ello tiene lugar a pesar de sus propias intenciones. esta parte del diagnóstico de Rose me parece insuficiente. para quienes la observan desde el marxismo) que habría emergido con Durkheim y Weber. A su juicio. ella misma no puede ser objeto de investigación sociológica en un sentido empírico. sin embargo. Gillian Rose (2009 [1981]) justamente afirma que la idea de sociedad en Simmel es arquetípica de un enfoque neo-kantiano. Es en ese sentido que el trabajo de Simmel ha sido interpretado como una forma de mediación. como a su juicio lo sería en realidad toda sociología. su objeto de estudio necesario. La reflexión sobre qué hace sociales a las relaciones sociales lleva siempre consigo alguna idea –más o menos explícita. la tesis misma de la existencia de dos sociologías. es decir. lo interesante de la formulación de Simmel es la forma en que él mismo resuelve el problema. más o menos abstracta– de sociedad y no puede pensarse sociológicamente. Sin embargo. A partir de lo que se argumenta en los capítulos 2. su argumento central en ese libro es precisamente que es posible encontrar una preocupación intelectual subyacente. Por supuesto. en un sentido estricto. que si bien puede no llegar a unificar a la disciplina. publicado originalmente en 1932. el punto de partida realmente científico de la sociología debería ser una metacrítica tanto desde el punto de partida trascendental como desde los postulados metodológicos de Kant. Sin embargo.4 Al mismo tiempo. entre un programa marxista de sociología que ya tomaba cuerpo a inicios del siglo XX y una versión científica de la disciplina (o burguesa. la sociedad es también su condición de posibilidad.

Simmel descubre que la sociedad es una categoría inmanente al pensamiento sociológico –es su condición de posibilidad– y que por ello desempeñaría una función regulativa en tanto contribuye.6 En retrospectiva.indd 34 11-05-2011 16:33:31 . sino directamente sobre el rol de la idea de sociedad en la formación y deslinde de un enfoque propiamente sociológico. Sin embargo. y por tanto rechazo la separación estricta entre dos (o más) sociologías. la idea de sociedad queda así en el centro de las preocupaciones a las que Simmel se dedicó. incluso tal vez exageradamente. ello no impide que su análisis de las formas económicas modernas en tanto relaciones sociales pueda entenderse como expresión del tipo de estudio histórico por el que aquí se lo critica. y si bien su libro Sociología es de 1908. la gran limitación del programa sociológico de Simmel dice relación con la débil incorporación de elementos históricos a su definición de sociedad. La idea de sociedad de Simmel es formal (Rossi 1997) en el sentido de que no lleva a cabo. a evidenciar las imperfecciones y distancia que hay entre cualquier forma concreta de relaciones sociales con relación a la representación ideal que las teorías sociológicas. o “sociación”. y con ello se reduce al menos en parte el potencial de su propia obra. la agenda que surge de su sociología en singular: la comprensión por el destino de lo humano bajo condiciones capitalistas. Por el otro lado. pueden hacer de ella. tanto como los propios actores. un análisis empírico del desarrollo histórico de sociedades concretas. pueden encontrarse formas deficientes o autonegadoras de relaciones sociales (Chernilo 2010: 133-153).Sin embargo. – 34 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. durante toda su vida. abrir la sociología de Simmel a esta tensión permite comprender el gran aporte y la gran aporía que la y el proto-programa de investigación sociológica sobre el rol de la idea de sociedad que se fundaría a partir de su trabajo. Su gran aporte radicaría en la intuición sobre la función regulativa que la idea de sociedad desempeña en la sociología. contrafácticamente si se quiere. la cronología de sus escritos habla a favor de esta interpretación más crítica: La Filosofía del Dinero se publicó originalmente en 1900. Como se discute en detalle en el capítulo 3. Entendida como formas de interacción. Si bien Simmel estudia el surgimiento y características principales de la economía capitalista moderna bajo la idea de una Filosofía (y no Sociología) del Dinero (Simmel 1977). si bien no de manera prioritaria. 6 Hoy en día me gustaría morigerar en algo esta afirmación –aunque no necesariamente replantearla–. A partir de su creencia en lo que él denomina la estructura esencialmente democrática de la socialidad –la expresión más pura de lo social se deja ver en la medida que los individuos pueden reaccionar libremente a los estímulos de otros y teniendo como único límite la mantención de esa misma libertad– Simmel (1949) no se sustrae al hecho de que la pregunta por la sociedad incluye una dimensión normativa (que por lo demás está asociada a cualquier reflexión por las formas de vida colectiva): como quiera que se la defina. ese es justamente el tipo de proposiciones que me interesa defender. en 1894 y 1895 Simmel ya había publicado escritos sistemáticos no solo sobre sociología .

la recepción contemporánea de la obra de Parsons ha sufrido un cambio importante. Metodológicamente. la sociología de Parsons sería kantiana en un sentido sustantivo. Parsons utiliza la filosofía kantiana como fundamento para su propia concepción de ciencia: la categoría de sistema social sería precisamente la base del marco de referencia analítico con el cual acceder a un conocimiento cierto y sistemático de lo social. Simmel decide enmarcar tal estudio como una filosofía antes que como una sociología. Bien conocidas son. el argumento central del proto-programa de investigación basado en la sociología de Simmel se expresa en la forma en que él definió tanto su agenda sociológica empírica como el rol regulativo que la sociedad jugaría al interior de esa agenda. el hecho de que su estatus de clásico no haya terminado de alcanzar una posición similar a la de Marx. sociedad moderna y Estado-nación Como dijimos. Weber o Durkheim). a pesar del contenido altamente sociológico de su análisis del dinero. las reconstrucciones Es decir. por ejemplo. y en este contexto no deja de ser curioso que Parsons no reconozca en Simmel una figura fundamental en La Estructura de la Acción Social (Parsons 1968. Nichols 2001). El interés de Parsons por lograr una síntesis de los trabajos de la primera generación de sociólogos es ampliamente conocido. lo que a su vez ayudaría a explicar la ambivalencia con que su obra ha sido recibida (o. – 35 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. En tanto ha venido perdiendo influencia institucional e intelectual en la sociología de las últimas dos décadas. Mientras que Simmel fue persistente en su esfuerzo por establecer los lineamientos de la futura ciencia de la sociología desde un punto de vista abstracto. en este contexto. 1991. e incluso de la tesis del carácter potencialmente arquetípico de las relaciones sociales monetarizadas para entender las relaciones sociales modernas en general. La sociedad en la sociología parsoniana: sistema social. el kantismo de Parsons se hace presente tanto a nivel metodológico como sustantivo (Alexander 1978). Al mismo tiempo. en tanto su reflexión sociológica sobre el orden social responde a la interrogante kantiana sobre la tensión entre elementos causales y normativos en la explicación del orden social. Esta forma de plantear el asunto sería convergente con la tesis del núcleo “kantiano” que Richard Münch (1981) identificó para el caso de Talco Parsons. clases o formas de relaciones sociales.indd 35 11-05-2011 16:33:31 . Levine 1980. y de la acción social en particular.se habría mostrado relativamente menos prometedora en lo que se refiere a su potencial para la investigación empírica de tipos. en general. El paso del tiempo ha dado paso a una serie de interpretaciones que intentan rescatar otros aspectos de su sociología.

la formulación parsoniana es compatible con la idea de Luhmann de obstáculos epistemológicos (capítulo 5). pero al mismo tiempo. 1977) argumenta que las categorías de sociedad y sistema social deben ser definidas una con relación a la otra: la sociedad es un caso especial de sistema social 7 Vista desde esta perspectiva. En específico. François Bourricaud (1981) en Francia. 2001. como se sabe. Parsons (1961. Para Parsons. Parsons no fusiona la sociedad con ninguna formación histórico-geográfica concreta. La gran novedad de la sociología de Parsons. en una formulación más sociológica del mismo argumento. Gerhardt 1993. Estado-nación y sociedad moderna. Otro conjunto de publicaciones muestra. un rejuvenecido interés por el legado de Parsons en distintas áreas del desarrollo de la sociología: este artículo se hace parte de tal revisión contemporánea de la sociología parsoniana (Barber y Gerhardt 1999. Treviño 2001). además. – 36 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. 1961. con su permanente precaución respecto de la “falacia de la concreción equivocada”: los postulados teóricos de una ciencia concreta no deben confundirse con proposiciones ontológicas sobre la realidad empírica (Whitehead 1949).indd 36 11-05-2011 16:33:31 . El concepto de sistema social es. no caer en un uso puramente referencial de la sociedad. José Almaraz (1981) en España o Nicos Mouzelis (1995) en el Reino Unido –todas enfocadas en desentrañar la lógica teórica detrás del proyecto parsoniano– o la utilización que Jürgen Habermas (1989b) y Niklas Luhmann (1991) han hecho de la sociología parsoniana al nivel de una construcción teórica original.7 A continuación se introducen brevemente las tres definiciones de sociedad de Parsons. es que propone una triple conceptualización de la idea de sociedad. Parsons no trata el ideal como una mera representación conceptual o. Esto le permite. a diferencia de Simmel. De hecho. donde se la define como sistema social. vincular cuestiones analíticas e históricas. 1966. Es decir. Esto es consistente. central en la sociología parsoniana en tanto fue pensado como la herramienta analítica más abstracta con que no solo la sociología sino las ciencias en general podrían definir sus objetos de estudio así como las dimensiones más importantes para la investigación empírica de tales objetos. 1969) quien provee el primer concepto sistemático de sociedad en la sociología. y la razón fundamental para revisar en detalle su trabajo sobre la idea de sociedad. siguiendo a Simmel. se sostiene la tesis de que es Parsons (1956.de Jeffrey Alexander (1987) en los Estados Unidos. además. Richard Münch (1987) en Alemania. 2002. cada uno de los cuales tiene una definición técnica y precisa en su obra. Robertson y Turner 1991. la idea de sociedad se encuentra siempre asociada a uno o más de estos conceptos.

estabilidad histórica y autosuficiencia sí apuntan en la dirección de dar mayor viabilidad empírica a la idea de sociedad. Tal definición de sociedad coincide. la expansión acelerada de una economía de consumo en los Estados Unidos. es esta misma condición del concepto de sistema social lo que “impediría” a Parsons equiparar la sociedad a una formación histórico-geográfica concreta. con la expansión del Estado-nación en tanto forma de organización sociopolítica. En ese marco. como vimos. incluido el teorema de la diferenciación funcional mediante la aparición de medios simbólicamente generalizados. en el sentido de que la sociedad es capaz de autoproveerse de buena parte de los recursos materiales y simbólicos que requiere para su funcionamiento. (1) Sus relaciones externas. el inicio del ciclo exitoso de los Estados desarrollistas en Asia. el desa- – 37 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. El carácter formal y abstracto de la idea de sociedad entendida como sistema social hace que sea precisamente aquí donde las definiciones de sociedad de Simmel y Parsons se encontrarían más estrechamente relacionadas.indd 37 11-05-2011 16:33:32 . en el sentido de que la sociedad debe entenderse como una unidad distinguible. las tres condiciones de relaciones externas. El paradigma de las cuatro funciones con que la sociología madura de Parsons es conocido. A contar de ese momento surge el concepto de “sociedad nacional” (Smelser 1997). Del mismo modo. Y (3) su autosuficiencia. en el sentido de ser distinguible como una unidad históricamente relevante por un período relativamente largo de tiempo. a contar de la última oleada decolonizadora y el inicio de la Guerra Fría después de la Segunda Guerra Mundial. lo que además le permite al sociólogo comparar entre unidades diferentes pero análogas. A través de la idea de sistema social.que comprende la mayor complejidad en tres dimensiones principales. es justamente la expresión más acabada de esta definición de la sociedad como sistema social. Pero. Pero más importante aun es el hecho de que la idea de sistema social refiere a la tesis de las propiedades emergentes de lo social en tanto objeto científico: un sistema social es más que la suma de sus elementos componentes en tanto remite a aquello que surge como realidad propia en las interrelaciones entre distintas estructuras y funciones. la sociología configura una unidad de análisis abstracta. debe entenderse que para Parsons (1961. (2) Su especificidad histórica. la implementación del Plan Marshall e institucionalización de los Estados de bienestar en Europa. que puede ser representado en una serie de procesos: la expansión –al menos formal– de los Estado-nación en África. Parsons y Smelser 1956) los Estado-nación sí son la representación concreta e históricamente más importante de aquel objeto al que la sociología puede dirigir su conocimiento –al menos en la modernidad–. a través del mundo. Del mismo modo. además. y por cierto las versiones latinoamericanas de programas industrializadores y desarrollistas.

la idea de sociedad moderna es más concreta que el concepto de sistema social. la sociología de Parsons no cae en el problema del nacionalismo metodológico –la equiparación acrítica de los conceptos de sociedad y Estado-nación– justamente porque Parsons ha definido la sociedad en un sentido mucho más general (Chernilo 2007: 77-93. la propia sociología se organiza nacionalmente y. La primera de ellas es la revolución económica que tuvo lugar en Inglaterra a finales del siglo XVIII e inicios del XIX. y que por tanto reflejarían el estado futuro al que se espera arribarán los países menos desarrollados. puesto que puede entenderse como similar a la idea de “occidente” cuando se la utiliza en un sentido lato. La revolución industrial es fundamental en el surgimiento de la sociedad moderna en tanto afianza el funcionamiento del capitalismo como sistema económico y de la tecnología como forma sistemática de innovación. la sociedad moderna es una representación más abstracta de la sociedad que el Estado-nación. normas. en el marco de la creciente demanda estatal por conocimiento sociológico. Teóricamente.indd 38 11-05-2011 16:33:32 . el concepto de sociedad moderna destaca el carácter de “deseables” y en algún sentido también de “necesarios” de ciertos tipos específicos de formaciones institucionales. En su apasionado análisis sobre el Nazismo en tanto amenaza a la “civilización occidental”. La segunda es la revolución política. el concepto de sociedad moderna representa aquellos aspectos que Europa occidental y Estados Unidos destacan respecto de sí mismos. e instituciones guiadas por valores democráticos y universalistamente orientados (Gerhardt 1993. Una tercera revolución educativa. ejemplificada en los eventos políticos en Francia y Estados Unidos en ese mismo período: la democracia deviene desde ese momento la forma privilegiada de legitimación del orden político en la modernidad.rrollo institucional de la sociología corresponde también a este período. menos llamativa pero igualmente importante que las anteriores. aumentan los programas y graduados en sociología (Buxton 1985). por su parte. además. Dicho de otra manera. 1971) se refiere a la idea de sociedad. se habría completado por primera vez en los – 38 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. Parsons afirma claramente que solo en los Estado-nación es posible institucionalizar patrones de conducta. 2010: 81-108). Históricamente. Desde un punto de vista normativo. En este sentido. La sociedad moderna es el tercer concepto con que Parsons (1966. c). La tesis general de Parsons es que la formación y desarrollo de las sociedades modernas puede entenderse mediante el estudio de sus “tres revoluciones”. Parsons 1993a. en el sentido de que se refiere a un conjunto mucho más amplio y general de prácticas institucionales y orientaciones normativas. Dicho lo anterior. b. dictaduras y regímenes totalitarios se ven también compelidos a usar la retórica de la voluntad popular para legitimarse.

se produce el crecimiento masivo del sistema de educación superior. en razón de la tesis de la diferenciación funcional. Sistema económico. si bien Parsons define la idea de sociedad de manera explícita.Estados Unidos cuando en la década de los sesenta del siglo XX. Estas revoluciones son un logro evolutivo de las sociedades modernas. En síntesis.indd 39 11-05-2011 16:33:32 . A ello se suma la relevancia creciente que el concepto de sociedad moderna ha tenido en el desarrollo posterior de la sociología (el debate sobre la postmodernidad. aparece con claridad el argumento del rol de la sociedad como “ideal regulativo”: al relacionar su definición de sociedad con la categoría de sistema social. Por el contrario. Segundo. históricamente. Wagner 2001b). en distintos contextos y con diversas funciones. Tercero. a través de estos tres conceptos más acotados. Su historia tiene como momentos principales la alfabetización. esa misma formulación resalta el papel mediador del concepto de sociedad moderna entre la formulación altamente abstracta de sistema social y la formulación más empírica de Estado-nación: el estudio de tal mediación aparece entonces como una empresa interesante que no ha sido llevada a cabo hasta ahora. más que sus definiciones altamente formalizadas lo que parece ser aun de mayor interés es la forma en que él las aplica diferenciadamente. Al mismo tiempo. sistema político y sistema fiduciario quedan “definitivamente” separados de la comunidad societal a partir y en razón de estas tres revoluciones. pues verdaderamente modernas serían solo aquellas sociedades que han logrado exitosamente el tipo de diferenciación funcional que viene aparejada con la implementación exitosa de las consecuencias institucionales de las tres revoluciones. quisiera sacar muy brevemente tres conclusiones sobre los usos de la idea de sociedad en la sociología parsoniana. es crucial para comprender los Estado-nación y las sociedades modernas (capítulo 5). lo social en general es aquello a lo que la sociedad apunta y por eso se la define en relación a la idea de sistema social. Parsons demuestra que la sociedad no puede hacerse equivalente a ninguna formación histórica o referente geográfico específico. la ampliación del sistema educativo y esa expansión del sistema universitario (Parsons y Pla 1973). Para culminar esta sección. parece haber servido para hacer aun más fuerte el vínculo entre sociología y modernidad. el objeto de estudio de la sociología. Estado-nación y sociedad moderna son dos formas de definir. el concepto de sistema social. al menos al interior de la propia sociología. el análisis de en qué medida el concepto de sociedad moderna trae consigo un “eurocentrismo inmanente” aparece como una tarea de especial interés. Primero. – 39 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA.

Beck 2000a. Giddens 1999. “sociedad de la información” (Castells 1996-8). y posiblemente también con un buen sentido de oportunidad producto de la resonancia mediática de afirmaciones milenaristas. La definición de la idea de sociedad queda. “sociedad post-moderna” (Kumar 1995). “sociedad del riesgo” (Beck 1992). El grado de cohesión interna y alto impacto internacional de los trabajos de los autores recién – 40 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. Conceptualizaciones tales como “sociedad post-industrial” (Bell 1974. más bien. Con ello se implica también la idea de una creciente crisis de la sociología que bien puede culminar en su crisis terminal. es posible sostener que el rol de la sociedad no es objeto de examen crítico en esas obras. es interesante destacar que lo que hasta ahora se ha sometido a reconstrucción y crítica en esas conceptualizaciones es el adjetivo que acompaña al sustantivo “sociedad”. más o menos críticas. es al mismo tiempo un discurso teóricamente ingenuo. En palabras de Robert Fine (2004). ideológicamente conservador e históricamente inadecuado (Stork 2002. Touraine 1971). la “crisis definitiva de la modernidad” (Albrow 1996. una parte importante de la discusión sociológica de los últimos quince años ha girado en torno al concepto de “globalización” y las tesis sobre de la “pérdida de relevancia del Estado-nación”. A contar del cambio de siglo. Webster 2002). Castells 1996-8. aunque por suerte solo por un tiempo. primero. son las ciencias políticas y sociales en conjunto las que estarían asistiendo al renacer de un “nuevo cosmopolitismo” (nuevo en relación con los “viejos” cosmopolitismos de la Grecia clásica. Para los efectos de este capítulo.La “crisis” del concepto de sociedad moderna en la sociología contemporánea El concepto de sociedad moderna ha sido crucial en la formulación de varios de los diagnósticos epocales más influyentes de la sociología post-parsoniana. Con excepción de Luhmann. “sociedad global” (Albrow 1996) o “sociedad mundial” (Luhmann 2007) son herederas. que se mantiene constante. Se impuso. Urry 2000). por lo que la pregunta en qué consiste lo específicamente social de los distintos tipos de sociedad que se observa se mantiene sin respuesta. el argumento de que estamos en presencia de un cambio epocal de tal magnitud que tanto la idea de sociedad como la de modernidad ya no resultarían heurísticamente relevantes. de la definición de sociedad moderna de Parsons. implícitamente asociada a alguna de las tres definiciones de sociedad de Parsons –especialmente a una reformulación de su concepto de sociedad moderna. que si bien reflejaría una preocupación real respecto de las atrocidades cometidas en nombre de los Estado-nación y el nacionalismo. Lash 1999. sin embargo.indd 40 11-05-2011 16:33:32 . y del propio Kant 1999 hacia finales del siglo XVIII).

sin embargo. en el mejor de los casos. b.indd 41 11-05-2011 16:33:32 . Paradójicamente. a la supuesta necesidad de redefinir las formas en que hemos de comprender tal cambio. que la sociología no-europea parece más escéptica respecto de las tendencias que la nueva ortodoxia define como cruciales. Fine 2007. Se trata. de los lugares comunes y de las opiniones difundidas en torno de los fenómenos globales” (Marramao 2006: 33). capítulos 6 y 7). Wagner 2001a). nacidos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Habermas 2002. “la era global” de Albrow o “la segunda modernidad” de Beck. por supuesto. Calhoun 2002). que crecieron durante el “período de oro” del Estado de bienestar.8 Para los efectos de mi argumento. apuntan justamente hacia la crisis o cambio radical que el mundo estaría viviendo y. de una generación de sociólogos europeos.mencionados permite describirlos como la “nueva ortodoxia de la sociología contemporánea” –ortodoxia que por cierto rechazo (Chernilo 2007. El cambio epocal que significaría la crisis del Estado-nación implicaría también la obsolescencia de las categorías y modos de análisis de la sociología. 2010. se vuelve sobre una visión típicamente positivista respecto de las dinámicas de producción de conocimiento sociológico. del mismo modo. Mouzelis 1999. cuyo paso por la universidad está marcado por los temas y consecuencias de las revueltas estudiantiles de 1968 y que en la actualidad son fuertes partidarios de la Unión Europea en su versión socialdemócrata. no se trata de una tendencia libre de crítica al interior de la propia sociología europea (Beriain 2002. D Ch]. Es interesante constatar. dejar de poner atención a nuestras descripciones sociológicas de la sociedad moderna: los problemas conceptuales que “padecen las interpretaciones sociológicas más sofisticadas (…) terminan. sin embargo. Desde un punto de vista intelectual. con bastante razón. Las estrategias conceptuales de la disciplina durante el siglo XX se mostrarían crecientemente obsoletas para dar cuenta de la actual situación histórica. Turner 2006. en sentido estricto. conceptos como “el mundo en disolución” de Giddens. Se asume que la investigación empírica es la única forma de dar respuesta a las transformaciones de las sociedades 8 Es precisamente en razón de tales debilidades que los filósofos pueden. Y. por ejemplo en la sociología norteamericana (Smelser 1997. Con independencia de sus diferencias terminológicas. La nueva ortodoxia critica la inadecuación de las herramientas teóricas tradicionales de la sociología. en su diagnóstico sobre la incapacidad intelectual del marxismo para entender el mundo contemporáneo así como en la oposición al parsonianismo y la influencia de Parsons en la sociología. a. por lo tanto. Outhwaite 2006. Robertson 2000. coinciden en su pasado cercano al marxismo. las características principales de esta nueva ortodoxia serían tres. – 41 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. por resolverse en una sistematización ‘tipológica’ de las doxai [opiniones.

Estos autores presentan su tesis sobre el cambio epocal a partir de la “desintegración” de los Estados de bienestar europeos. Bendix 1967). además. además. los supuestos fundamentales de esta nueva ortodoxia no son satisfactorios para estudiar algunas de las tendencias históricas recientes. la nueva ortodoxia pareciera reificar la solidez interna de los Estado-nación europeos durante la segunda mitad del siglo XX para con ello reafirmar la radicalidad del cambio epocal actual (replicando entonces las dicotomías clásicas en la versión “Estado-nación/sociedad del riesgo”). Arendt 1958). el interesante fenómeno de que estos autores comienzan a encontrar en una serie de eventos de alta relevancia mediática una prueba irrefutable de la veracidad de sus marcos analíticos –el atentado del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York es el ejemplo más claro (Bauman 2002. Parsons 1993d. la imagen de solidez de las sociedades europeas de la posguerra que estos autores consideran está declinando no se corresponde con un análisis más acucioso de las principales tendencias de las sociedades europeas y norteamericana de ese tiempo (Baehr 2002. c. Asia) y/o “dependientes” (América Latina. Tal imagen “cuasi mítica” de los Estados-nación durante la época de oro de los Estados de bienestar europeos se corresponde. se acusa a la sociología de estar transformándose en una pieza de museo y se cae en una forma decepcionantemente ingenua de argumentación positivista. Se trataría. además. más bien. con períodos de alta inestabilidad económica y política en los Estado-nación “nacientes” (África. inadecuadamente fundamentado. lo que resultaría en el fortalecimiento. de una interpretación inadecuada de tal período histórico. Se produce. a la vez que reconstruyen el pasado reciente de sus sociedades nacionales de forma tal de evidenciar aquellos elementos que refuerzan las tesis de la disolución de las formas nacionales de solidaridad.indd 42 11-05-2011 16:33:32 . En síntesis.contemporáneas. la llamada “falacia del presentismo” (Webster 2002: 267). Se constata así un creciente culto a lo nuevo. Sin embargo. Cardoso y Fale o 1990). Beck 2002. De la misma forma en que la sociología clásica habría formado su concepto de sociedad moderna a través de una idealización de las formas comunales de asociación (ya sea como comunidad/sociedad o tradición/modernidad. no da cuenta de la amplitud de formaciones sociales y políticas que han acompañado el desarrollo de los Estado-nación más allá de Europa y los Estados Unidos. – 42 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. En vez de reconocer el carácter conceptual de las herramientas analíticas con las que la propia crítica se lleva a cabo. de la tesis del cambio epocal. solo la sistematización de cantidades formidables de investigación empírica haría posible una comprensión adecuada del cambio epocal (Castells 2000). Urry 2002)–. Tal imagen de solidez y necesidad histórica de los Estado-nación.

capítulos 2 y 4). Mientras que para el eurocentrismo normativo de la generación de Parsons las sociedades en proceso de desarrollo no eran sino representaciones atrasadas de un patrón histórico que se asumía como único y necesario. Bartolovich y Lazarus 2002). En otras palabras. por cierto). se trataría de un tipo de “eurocentrismo empírico”. Del mismo modo. pero no bajo condiciones de particularismo o relativismo exacerbado. Su eurocentrismo radica en que su interés por lo que sucede en las sociedades “centrales” se torna relevante –política y académicamente– únicamente en la medida en que ello muestra los problemas. es cómo mantener la crítica a ese eurocentrismo sin caer en el relativismo extremo que informa a muchas de las versiones postmodernas de la discusión reciente sobre el desarrollo de la modernidad más allá de occidente (por ejemplo en los estudios “poscoloniales”. Wallerstein 2006. Es la idea misma de deslindar los componentes efectivamente universales del proyecto moderno lo que – 43 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. La nueva ortodoxia. desafíos o patologías que tales sociedades podrían llegar a enfrentar: es una suerte de proyección del futuro en el que las cosas no han resultado de acuerdo con lo esperado.indd 43 11-05-2011 16:33:32 . Said 1978. En este caso. distinto del “eurocentrismo normativo” propio de las ciencias sociales de los años sesenta del siglo XX (Centeno 2002: 275). el desafío es compatibilizar una crítica al eurocentrismo que es inmanente al concepto de sociedad moderna (incluido el de Parsons. ahora bajo condiciones en que ya no es posible asumir acríticamente un desarrollo histórico homogéneo: se trata de una sociología que debe enfrentarse seriamente a la coexistencia de distintas cosmovisiones incluso al interior de las propias fronteras nacionales. el eurocentrismo no es un fenómeno unívoco.El problema del eurocentrismo: reconstrucción y crítica del concepto de sociedad moderna El tema del eurocentrismo en las construcciones conceptuales de las ciencias sociales no es nuevo (Amin 1989. no haría más que resituar el problema. por tanto. o que permea de forma homogénea en la sociología y otras ciencias sociales (Bonne 2004). el eurocentrismo empírico de estas nuevas teorías enfatizaría la importancia de estudiar contextos no-europeos con el fin de mejorar la comprensión de los procesos de cambios de las sociedades europeas (ver la tesis “Brasilización” de occidente en Beck 2000b). sino. a pesar de creer que ha superado los problemas de las generaciones anteriores. El problema al que nos enfrentamos. Una de las consecuencias de la crítica recién presentada en contra de la nueva ortodoxia globalizadora es que esbozaría los elementos centrales de un nuevo tipo de eurocentrismo. por el contrario. bajo el alero que provee un creciente reflexión sobre la pretensión universalista de conocimiento de la sociología.

en específico. Véliz 1994. como posible fundamentación para la pregunta sobre las condiciones de posibilidad del conocimiento sociológico. Por su intermedio. tanto desde el punto de vista de su relevancia en el desarrollo de la sociología. La cuarta sección presentó una lectura crítica de la evolución reciente de la corriente principal en la sociología europea. Segundo. Therborn 1995). sino también a partir del interés y relevancia que presentaría llevar a cabo su reconstrucción pero concentrándose ahora en los usos de la idea de sociedad. en el marco del rol de la sociedad como ideal regulativo. Este es sin duda un problema que se vincula directamente con la forma en que la sociología latinoamericana ha hecho su reflexión sobre la historia del continente mediante la pregunta por la modernidad.debiera estar en la base del entendimiento de los desarrollos históricos regionales. En tercer término.indd 44 11-05-2011 16:33:32 . Larraín 2000. se propuso una reinterpretación de los elementos centrales de la sociología de Parsons a partir de su triple definición de sociedad (sistema social. Mascareño 2010. y que por tanto asume la variabilidad histórica como un supuesto de base. Conclusión El argumento central de este capítulo dice relación con reflexionar sobre el concepto de sociedad moderna en función no solo del uso sociológico de la idea de modernidad. a partir de Kant. 2000. no se iguala a ninguna formación histórica específica. Se trata de un intento por desnaturalizar la autoimagen que las sociedades más desarrolladas tienen de sí mismas. en primer lugar se establecieron los lineamientos básicos de la tesis de la sociedad como ideal regulativo. manteniendo. Parker 1993. Para ello. nacionales y continentales más allá de Europa occidental (Arnason 2001. así como también la trayectoria que las sociedades periféricas deben seguir para llegar a convertirse en modernas (Mouzelis 1999). capítulo 5). Estado-nación y sociedad moderna). esta reflexión toma como punto de partida un concepto de sociedad moderna que. al mismo tiempo. – 44 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. se presentaron un conjunto de razones para justificar el rol de Georg Simmel como antecedente sociológico fundamental para la profundización de la tesis de la sociedad como ideal regulativo. Morandé 1987. se argumentó sobre el rol de Parsons en la formulación de una conceptualización sistemática de la idea de sociedad que ha permeado buena parte de la discusión sociológica a contar de la segunda mitad del siglo XX. Eisenstadt 1999. para la reconstrucción de la teoría sociológica. como desde un punto de vista filosófico. los componentes crítico y universalista que son centrales al proyecto original de la sociología (Habermas 1993). García Canclini 1990. Es decir. sobre el carácter y especificidad de “nuestra” modernidad (Domingues 2008.

el enfoque aquí propuesto intenta mantener vinculadas las narrativas históricas y teóricas sobre el desarrollo de las sociedades modernas en tanto ambas resultan igualmente relevantes a la hora de entender en qué consiste efectivamente un enfoque sociológico. hacerse cargo de estos desafíos. la reflexión sobre las distintas formas en que hoy en día se expresa el fenómeno del eurocentrismo en la sociología y ciencias sociales contemporáneas nos lleva decididamente a enfrentar los momentos universales y particulares no solo de nuestra propia reflexión sociológica.indd 45 11-05-2011 16:33:32 . se introdujo una diferenciación entre eurocentrismo normativo y eurocentrismo empírico con miras a intentar empezar a deslindar entre los componentes puramente europeos de la modernidad occidental y aquellos que pueden efectivamente entenderse desde un horizonte propiamente universalista.que fue caracterizada. Desde un punto de vista normativo. Es este último asunto. la tesis del rol de la sociedad como ideal regulativo se presenta como un antídoto contra la igualación de sociedad y Estado-nación que se usa (injustamente en mi opinión) no solo para criticar a Parsons. Cualquier intento por reconstruir el concepto de sociedad moderna debe. se trata de establecer con claridad el rol que la idea de sociedad ha desempeñado y puede seguir teniendo. la relación entre universalismo y sociología. en la comprensión de qué hace sociales a las relaciones sociales. mucho más importante aún. y evaluada críticamente. del tipo de sociedad en que vivimos y aquellas que queremos construir. – 45 – LA PRETENSIÓN UNIVERSALISTA. Finalmente. Desde un punto de vista conceptual. bajo las condiciones socio-históricas presentes. Asimismo. sino. como una nueva ortodoxia. Desde un punto de vista metodológico. el que se discute en los próximos dos capítulos. La relevancia y posibles implicaciones del desarrollo de investigaciones más exhaustivas en estos temas pueden tal vez intuirse como sigue. y en respuesta a la ya canónica división entre orientaciones teóricas y empíricas. sino a la teoría sociológica en general. finalmente.