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Canciones que ningún poeta ha pintado…

Y más poemas de amor
Autor: Alex Igazu

Prólogo (hecho por el autor) Este libro fue escrito entre Noviembre 2011 y Octubre 2012 y está compuesto por 50 poemas de versificación y estilo libre que tratan acerca de distintos temas amorosos, como el rechazo, la decepción, el rencor y demás. Es probable que si ya hayas vivido lo descrito anteriormente, comprendas cada poema y su mensaje; sino, espero que también te llegue, como el buen lector que sé que eres. El libro; que en sí, es como un diario, y cada poema es un capítulo de ese diario, por lo tanto cada poema llega a tener una conexión entre sí. Aunque ascendentemente no tengan algún orden cronológico. La gran mayoría (Hablando del 99,9%) de los poemas son dedicados para la misma chica, que por cosas de confidencialidad y reputación, la llamaremos metafóricamente “Victoria”… Entonces, en resumen… ¿Quién es Victoria? Diana es la chica de la que te enamoraste de la noche a la mañana, con la que quieres formalizar algo serio, por la que cambias las trasnochadas en fiestas y la promiscuidad por serle fiel, con la que deseas casarte y nunca dejas de estar enamorado de ella, a pesar del tiempo… Y ella te corresponde. Pero siempre hay alguien que te aleja de ell a, alguien que la hace cambiar de opinión y te deja. El tiempo pasa y aún la amas, la consuelas cuando llora, aunque ella ya haya salido con otros chicos, la ves pasar y suspiras, pierdes el valor y no le vuelves a tocar el tema acerca del amor, tú siempre estás para ella, ella te quiere en silencio pero ya es tarde cuando deseas volver con ella, te responde que sólo te quiere “como amigos” ¿Para qué amigos si la amas? En silencio lloras y la odias, pero pretendes que todo siga normal… Hasta que le dejas de hablar y el destino los separa un poco. Ella aún significa algo en tu vida, pero reprimes ese sentimiento… Entre más intentas olvidarla, más la piensas… Esa es Victoria. La composición está dividida en dos: Las canciones que ningún poeta ha pintado (I al XXXIX) Y los demás poemas de amor (del XL al L) Que hasta cierto punto tienen estilo y temática diferente, pero conservando la misma esencia. Agradezco profundamente a mi familia por siempre apoyarme, al Centro nicaragüense de escritores por darme esta oportunidad y principalmente a Dios, por guiar siempre en bien mi vida. Dylan González Idiáquez, Managua, Nicaragua.

I Una noche en Moscú, una nada más. Un viaje donde tienes un pie en el círculo polar y otro en el trópico. Una noche fría donde las nubes lloran nieve Y el viaje en aviones de papel te hace abrazar estrellas y cometas; Simpático, ¿No? Una noche donde un poeta desesperado y enamorado Decide hacerse trabajar en un banco Tomando una ruta todas las semanas, Empezando por los sábados, Con destino a lo cotidiano. Una noche en Moscú, Donde te congelas las orejas Y ves sentado como todo llega rápido por culpa del frío. Una noche en Moscú, Donde pintas de cualquier color la plaza roja. Una noche donde la luna me dice cómo estás. Una noche que me recuerda lo helado de nuestros silencios juntos. Así que habla y… ¡No te me hagas la dormida! II Sé que existe una escalera a la luna Que me llevará hacia ti, que me llevará hacia ti. Sé que algún día se acabarán tus dudas Que tienes contra mí, que tienes contra mí. Sé que como tú no hay ninguna Porque lo oigo en tu voz, lo oigo en tu voz. ¿Por qué no vivimos ya el amor? Pierde ya el temor, pierde ese temor. ¡Apúrate que aquel tren nos deja! Después ya no regresa, no regresa. Solo tú me darás esa señal,

Si para ti soy especial, se crees que soy el ideal. ¡Y yo jamás te dejé por ninguna! Porque tú eres toda mi fortuna, El tesoro de mi alma, aún un poco inmadura. ¡A ti ya te he llenado libretas! Recuerda que soy poeta, y que mis Poemas son de páginas completas. ¡Te has ido a la luna de pura arrechura! Por eso inventé una escalera a la Luna, Una escalera a la Luna... III Cuando las hojas del otoño se caen al suelo, Cuando mi sangre se congela entonces recuerdo De que usted y yo estamos separados Y casi me pongo a llorar, Es tan triste y un poco agridulce Y los recuerdos llenos de lágrimas, Y siento que mi corazón se romperá Supongo que todo fue un error mío... Los vientos fríos del otoño soplaban a través de los árboles, La lluvia caía suavemente sobre mi cara, Recuerdo cada pequeña cosa sobre esos días, Me acuerdo de todos los lugares Con el cielo gris, y se reían las nubes, La lluvia caía lentamente sobre mi cara, Los recuerdos de nuestro tiempo juntos no pueden ser reemplazados Aún te amo como en aquellos días de otoño feliz. IV Seré el amor imposible de hacer, Seré el haz de luz imposible de pisar, Seré un gran tren que una conducirá, Seré la estrella más brillante y fugaz, Seré el rincón más estrecho del mar, Seré el halcón que una cazadora tendrá, Esconderé mi tesoro y sólo una lo hallará, Seré el político más difícil de convencer, Seré el poeta que los amantes recomendarán. ¡Seré inmortal y una asesina me va a enterrar!

V ¿Qué eres mi vida? Mentira, el amor queda y la vida termina. Tú eres algo más. ¿Qué eres mi gran romance? Falso, hasta el amor más prometido se marchita. Tú eres algo más.

¿Qué eres mi luz? No es cierto, hasta la luz se desvanece, dejándome a la merced de la noche. Pero tú eres algo más. ¿Qué me duele estar sin ti? ¡Jamás! Estás debajo de mi almohada. Porque eres algo más. ¿Qué eres mi corazón? No creo, hasta el corazón más puro y limpio deja de latir. Tú eres algo más. ¿Qué eres mi sueño? No es verdad, porque hasta del mejor sueño hay que despertarse. Tú eres algo más. ¿Qué somos uno mismo? No, cada cuerpo se corrompe con el tiempo. ¿Qué nunca he estado más enamorado? ¡Jamás he tenido el corazón tan rojo!

VI Adiós dice la niña mientras suelta mi mano, Adiós le dice a su tierra que llora por ella.

Se siente sola, se siente triste. ¿Recuerdas la última vez que le sonreíste? Sola se va a caminar al mar de arena; La gaviota le dice hola tímidamente, Ella sólo puede llorar. Sus ojos se marchitan, su alma se apaga, La lluvia le ahoga sus ganas. Ella hoy morirá amarga, Esperando de mi boca un beso.

VII A lo lejos veo a mi estrella temblando de ansias, de locura. Está azul porque arde de ilusiones. Yo, por el contrario, tiemblo de tristeza porque he perdido el cielo de tus ojos. Te siento cerca, te tengo lejos. Mis inquietudes me poseen, Mi madre me acaricia la cabeza y dice: “vuélvete a dormir” He perdido la tierra que nos une Por mentiras que nublan la verdad, La gota que me desvela a medianoche me zumba en la nuca: “vuélvete a dormir” Sabios libres en ideales hablan y me dicen cómo vivir, De la eternidad, de mis raíces, Yo sólo quiero recostarte junto a ti y decirte: “vuélvete a dormir” Me doy cuenta que estrella no arde de ilusiones, Sino de angustia, como yo. La llamo a mi habitación y le ruego: ¡Volvamos a dormir! VIII Fríos como copos de nieve: Yo la beso con la mirada, Mientras ella me asesina lentamente con la suya.

IX Como el pez que nada contra corriente O la mosca que la telaraña busca, Como ciego que ve luz o el músico que no oye. Como la niña que cumple un año menos, Como el espíritu libre que decide ser policía O el bailarín sin estilo alguno. Como el payaso aburrido que sólo cuenta tragedias, Como el profesor sin vocación O el estudio sin sentido, Como le lejanía junta. O como el cantante sin voz, Como el reloj sin números. Te preguntas: “¿Qué le sucede a este sujeto, queriendo poner el mundo al revés?” Pues yo te digo: Así me suena todo, ¡Todo suena ilógico al amar! X Como el sueño que se ha roto, Como la mañana que no termina, Lloro y mis lágrimas bebo para no tener sed. Mi corazón vacío se rompe.

Como el momento sin sentimientos O el cántaro que se rompe, Así está mi alma. Mis ojos cierro para morir. Tendré fe y trémulo como aquel apóstol Al ver a mis mañanas reposando en su lecho, Aguardaré del león el rugido y les diré a esas mañanas: “¡Levántate y anda”! XI

Antes de despedirme, te quiero pedir perdón: Por si alguna vez te hice daño, Por si alguna vez me llegaste a querer y te hice esperar en balde, Por si alguna vez creíste en mí y te defraudé, Por si alguna vez te ofendí, Por si alguna vez me imaginaste mintiéndote, Por si alguna vez te hice daño y no te correspondí. Por si alguna vez te hice menos siendo simplemente yo. Te perdono tus insultos, tus cosas de niña, Tus miradas egoístas, tus rechazos, tus burlas, Si te incomodo un poco.

Por último le quiero dar las gracias a la que me ayudó y me apoyó, A la que me hablaba de ti y me aconsejaba, A la que con nosotros dos se reía, A la que con gusto me dio su confianza Y escuchaba mis llantos… Hasta entonces ¡Vete que no te quiero ver!

XII Fuente de deseos, fuente de poemas, De la aurora hermosa dueño protector. ¿Tienes algo para mí? Tal vez sí, creo que no. ¿Qué es? Una sirena tal vez. ¡Vierte sobre mí la esencia del amor! Que la olas envidiosas y lisonjeras No borren de la arena nuestros nombres encerrados en un corazón. Y que el tiempo, del capricho motor, No borre de nuestras almas la huella de nuestro amor… XIII Quisiera conocer la vida y sus misterios,

Saber el mañana, conectarme al dolor de alguien, Saber volver a nacer. Quisiera saber si la muerte se burla de nosotros al vernos llorar O si es sólo un dado que se lanza al azar. Quisiera haber conocido el motivo de la existencia frágil y pequeña Que nos mantiene en un hilo ¿Por qué el hilo de muchos no aguanta? Quisiera saber por qué mi corazón sigue latiendo Después de tanto dolor. Quisiera saber si sabes que mi luto es igual al tuyo. ¿Cuánto tiempo tenemos?

XIV Para Ti, que te gustan los libros para colorear En verdad, creo que te gustan, Aquí está uno nuevo para usted El libro para colorear más inusual Del tipo de libros que jamás se ven: ¿Lápices de colores preparados? Muy bien, Comienza a colorearme: Estos son mis ojos, Que te han mirado, observado y aclamado. Coloréalos de: plateado. Este es mi corazón, Que piensa que nuestro amor Durará para siempre. Coloréalo de: verde. Estos son los brazos que te sujetan Mientras yo no te quiero dejar ir, No te perderán de ninguna manera. Coloréalos de: turquesa. Este es el rosario Me lo puse, para contar las veces que te he esperado. Coloréalo de: anaranjado.

Esta es la sala donde Dormí, tal vez lloré, y quizás me escondí Nadie la ve. Coloréala, por favor, de: gris Creo que eres la mujer A la que jamás tanto he amado, ¡Colorea la vida de rosado!

XV ¡Zarpa el tren con destino a las cenizas de mi amor por ti! Se enciende el carbón, se apaga mi alma, Te digo adiós con mi toalla, Cierras los ojos y volteas la mirada, Una pena inunda mi alma. No sé qué hacer Truenos del ayer amargan mis sentimientos Que suben en un globo a la luna Donde se congelan en un capullo violeta. El sol brilla a lo alto Yo no veo luz. ¿Se habrá nublado mi vida, cual gigantesco eclipse? ¡Sin ti estoy triste! Sabes que te amo y te desentiendes. Siento que hoy no puedo más, Sólo verte me vale ahora; Aunque te desesperes tan sólo viéndome. ¡No sé qué hacer! XVI Ven a mi tierra del amor Caminemos a lo largo, Hermosos jardines llenos de Flores y canciones, Ha llegado la luz del sol Playa y arena, Escuchar las conchas, Llega a mi tierra... la hierba es suave y El cielo es azul, Mi paraíso está a la espera De tu llegada.

Es una tierra de amor tropical Que quiero compartir con usted La vida puede ser divertida Alegre y soleado En mi tierra de amor tropical. Ven a mi tierra del amor, Pasearás conmigo, Acuéstate conmigo, cariño, A la sombra de un árbol, Sobre el arco iris, Bajo la luna, Ahí es donde estaré por siempre, Puedes venir a mí, cuando quieras, Sólo toma mi mano Te voy a mostrar todo Los secretos que mi Paraíso puede traer Es una tierra de amor tropical, Que quiero compartir con usted, La vida puede ser divertida Alegre y soleado, Con el amor de mi tierra tropical...

XVII En mi alma aún está dibujada, Como en un sistema de seguridad, Tu huella digital. Cuando alguien desconocido la toca, ¡Esta ha de sonar! XVIII Ella es el big-bang, El amanecer de un alma, La flor resplandeciente, El pétalo de rosa, El sentimiento de un náufrago, Es la vocación de una monja, Sus ojos son el principio de lo que buscas,

Su voz el anuncio de la buena nueva, Su boca la cereza del pastel, Su pero bandera de paz. ¿Quién es ella? Ella es luz de mediodía, Un detalle de catorce de febrero. Ella es el holocausto, Sus ojos no tienen fin y su mirada el fin del mundo, Su cuerpo las trompetas del apocalipsis, Su voz es la lluvia de truenos, Su pelo la explosión de una bomba atómica, Sus sentimientos la molécula inflamada de lo imposible, Su piel la oscuridad de la noche abisal, Sus lágrimas el huracán más grande, Sus pasos terremotos, Su sonrisa un incendio. ¿Quién es ella? El apocalipsis respirando, Ella no conoce el dolor, pues ella misma lo es. XIX Ponte el sombrero blanco Monte su caballo, mi querida Y cabalga hacia el atardecer, Es mejor que te vayas Porque no hay Lugar para ti, Como un héroe pasado de moda Estás de pie ante de mí ¿Piensas que la vida Es una película?... Mi mundo es real Yo vivo y siento, Y de todo puedo hacer Sin ti... Ponte el sombrero blanco, Tu pañuelo rojo también Piensa en tu futuro y no en el pasado, Adiós mi amiga, Este es el final Para mí y para ti; Ahora eres una vaquera valiente Y no muestres tus sentimientos: Voy a llorar mientras Te vas en la noche

Todos vestidos de blanco Serás libre Sin mí... Ponte el sombrero blanco Al igual que todos los vaqueros , Busca un dulce amor... Alguien manso Del que nunca voy a hablar, Eres una dama... Yo necesito un tiempo libre Vete con tu tiempo Que nunca me robé... XX

No puedo creer que la hora llegó ¿Qué puedo hacer? ¿Adónde me iré? Si te digo... Abrázame, Te olvidaré ¿Podrá ser el final? ¿Qué va a pasar? Si es la última En tus brazos me envuelvo El recuerdo lo descuelgo, ¡No te vayas ya! Si es la última No hay peligro en el fuego Las alturas son el juego. Te pido una vez más, Antes de decir adiós, Tener una oportunidad: Pasar los días Como en la oscuridad Siempre fue difícil conversar Me dejé llevar, dejándote continuar No puede ser. Te pido una vez más Antes de decir adiós Quita todo este dolor Se lo doy aquí al ayer

Necesito que me abraces Tiéntame, es el modo de seguir...

XXI Tienes que ser paciente y esperar tu turno, Que lo que se quiere con paciencia se logra. Prométele al sol de esta noche, Una estrella de compañía. Lluvia a este desierto, Arena a este mar, Un corazón a esta alma, Una vida a este corazón. Dale agua a esta alma sedienta Que en el desierto de otras voces se lamenta. Dame luz de otoño y promesas de primavera ¡Un mundo de emociones te espera!

XXII Nos vemos cada mañana como extranjeros de corazón, Sin recordar cosas como el último vals o la carta indiscreta. ¿Es una ilusión? ¿Me has dirigido la palabra? ¡Imposible! ¡Qué estúpida reacción! XXIII -León, fuerte y feroz, De la valentía símbolo, Piedra angular de la selva. ¿Por qué lloras y tiemblas cual niña asustada? -Es que… ¡Una mujer me ha roto los sueños! XXIV Olvida mi nombre, olvida que nos conocimos, Olvida que te amo, olvida que me odias, Olvida que me amaste, Olvida que quedamos como amigos,

Olvida mis cartas, Olvida las mentiras. ¡Olvídame! Tal vez así te olvide, Tal vez así deje de culparme. XXV Abeja tú, Te miro y se me inflama la vista, ¿Qué sería de mí sí me hablaras? Tal vez se me inflame la tristeza o el corazón… XXVI ¡Cállate y no llores más! que el rencor me envenena y no creo ser yo ahorita, sécate la cara, no te ves bien. Curaré tus heridas seré tu amor, tu vida; No me iré de tu lado nunca. Un poco de respeto me deberás tener. Si te dije que te quiero cuando fui joven y caballero y no nos conocíamos aún, no lo olvides, pues aún lo hago. Pero es tan tonto el error que me hace enojar, olvido un poco y empiezo a odiar ¡Bésame y hazme recordar! No habrá más que decir te dejaré el silencio hay que romper, morirás de culpa y no habrá lápida en tu tumba, joven soy, pero no tu mascota. ¡Hablaré y no lloraré más!

XXVII El amor para mí tiene su maldición, Cuando el pasado me desea suerte; ¡En la mesa de un bar me espera la muerte! XXVIII Porque la tristeza soy yo, yo soy la tristeza. Porque intentar no vale Y respirar cansa. Porque reír no me calma. Porque llorar no se siente. ¿Es acaso mi vida un erial? Que se parte con cada rayo de sol. Tal vez sí. ¿Tal vez sí? Siempre ha sido así. ¡¿Qué es libertad si no puedo ser quien soy!? XXIX -Hola, ¿cómo estás? -Bien y tú ¿Y yo? ¡Insensata! XXX Regresará cada carta, Como volverán las oscuras golondrinas a tu ventana; Pero el sentimiento te acompañará Hasta que yo deje de recordar. ¿No será que estábamos predestinados Desde que éramos polvo de estrella? A ser o no ser. ¡El destino quiere que me veas! ¿O soy yo quién lo pide a gritos? ¿Por qué quieres regresarme lo que te escribí? ¡Entonces regrésame el alma y mis secretos! No tienes respuesta, Sabes que no puedes y que me tienes a tus pies. Si mi destino es ese sueño,

En donde el mar es del tamaño de trece años; ¡Quiero ahogarme y no salir a respirar! Hasta tocar el final del mar Y hoy más que ayer sonreír con sentimientos y no con músculos. XXXI Un minuto más te pido, De regalo Para reafirmar lo que siempre hemos dejado a medias. ¿Qué con el ángel que regalaba esos minutos? Pensé que eras tú, Pero de errores se aprende. Tú que me hablaste De corazones y sentimientos, De cartas y devoluciones. Regálame ese minuto, Para que en ese mismo instante Te pida el alma que duerme en la tumba de tu estrella Y liberarme de este maleficio Que me envenena la mente. Te lo pido y serán mis ojos quienes verán la luz que todos describen Y así dejarán de estorbarte. Un minuto más. ¡Detén el tiempo y que corra ya! XXXII Yo quiero darte un beso y que nos echemos a dormir, Que digas mi nombre con una sonrisa. Yo quiero agarrarte la mano mientras caminamos, Contarte cuanto te quiero. Yo quisiera firmarte una carta y hacerte sonrojar. Quisiera que cantáramos después del desayuno. Me encantaría escuchar tu corazón Y afirmar que estás enamorada. Quiero decirte cuanto provocas mis sentidos ¡Que yo me enamoro y no olvido! XXXIII Sólo deseo Que volvamos a sentir eso que pensábamos en dejar atrás Y no nos dimos cuenta de lo importante que era.

De detenernos y darnos cuenta que cada momento es una película, Que no siempre tiene segunda parte. Sólo quiero que te des cuenta de lo que pudimos haber vivido: Risas, llantos. ¡El infierno celestial mismo! Aquel que llamamos vida. XXXIV Usted y yo podemos compartir el silencio. Encontrar comodidad juntos: La forma en que los viejos amigos se quieren. Y después de las peleas Y palabras de la violencia Hacemos la paz de forma inocente entre los dos. La forma en que los viejos amigos de respetan. En tiempos de alegría Y en los tiempos de tristeza Siempre estaremos en pie ¡No me importa lo que vendrá mañana! Podremos hacerle frente junto… ¡Las amistades vencen al caprichoso tiempo! XXXV Siempre la oscuridad cae Hasta que hay sombras en las paredes. En la hora del crepúsculo estoy solo Sentado cerca de una vela Donde sus brazas mueren en mi cara, En este mundo apacible Me someto a sus melancolías. Todo vuelve a mí otra vez, Pero se desvanece en la penumbra ¿Oigo acaso lo que creo escuchar? O son las garras de este frío noviembre Que pasan por mi mente, Como el ángel que pasa por mi habitación. Medio despierto y medio en sueños Largas escenas olvidadas, Por lo que el presente se ejecuta, El futuro me espera,

Pero vivo en el pasado Que a veces se entrelaza. Sólo jugaba con mi mente Como las palabras al morir, Sólo recuerdo el “adiós de amor” Rápido como la luz. Y todo vuela de mi corazón En la penumbra, Como el ángel que pasa por tu habitación. Cierro los ojos para refugiarme, Pero también hay oscuridad Y tus fotos y poemas pasan… Como un ángel que pasa por mi habitación. XXXVI Estoy abajo y me siento deprimido. Aquí sentado esperando El próximo autobús que me lleve al centro, Es una vergüenza... En un día como este yo sé cómo me gustaría estar. Libre como un abejorro, Tomar un sorbo de cada flor, Libre como un abejorro; Sería aún más perezoso, Tendría una buena vida, Acostado tranquilo, Dormido sobre un ferrocarril Lo que una buena vida sería, Vida al aire libre Me encuentran en la hierba, masticando una paja… XXXVII Desde el puerto Veo el amanecer Con tu ausencia sentada junto a mí. Desde el puerto veo a mis días Apagarse Mientras se enciende el sol de medianoche. Desde el puerto Veo el vapor de un barco de papel,

Allí es cuando despierta la razón de mi alma Desesperada y comienza a pensar en ti, Se ilusiona, Y la melancolía y mi nostalgia Me hacen llorar y hacerme creer Que jamás vendrás... Desde el puerto Escucho a los corales Preguntarme: "¿Dónde la tienes?, ¿Dónde está tu princesa? ¿Acaso no piensas ir al Castillo del malvado dragón Y rescatarla, cual elegante caballero?"... ¿Qué puedo yo decirles?, Soy un alma desesperada, Que por el contrario y raro Espera ser rescatado por ti... Desde el puerto Escribo mis poemas hacia ti, Y los dejo libres para que encuentren tu pecho. Desde el puerto Envidio al mar que abraza a la arena Porque yo no te abrazo a ti... XXXVIII No hay sonrisas, ni palabras de amor En el desayuno Aunque quisiera volver a empezar Tanto que quiero decirte, pero soy incapaz Te vas y me golpeas con la puerta Como nadie jamás lo ha hecho Y lloro y me siento tan impotente. Afuera veo un rayo de Sol, que me calienta Aunque por dentro me siento tan frío, ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre? ¿Qué se hizo todo nuestro amor?

A veces, no puedo más Luchar con la esperanza desesperada Y lloro y creo morir. A veces sueño con vos, pero tengo que despertar... El sonido de una llave en la puerta de nuestra casa, Ríes y me realizo, Eso es lo que sueño. Nuestro amor es una cosa preciosa, Por encima de la pena, el dolor, el sufrimiento, La traición y el desprecio Y nunca es demasiado tarde para cambiar, Y ¡Nunca es demasiado tarde para que llegues!

Un hombre, una mujer Dos amigos, dos enamorados De alguna manera se ayudarán En los momentos difíciles Un hombre y una mujer Una vida que se comparte junto, Una oportunidad que se toma Y nunca regresa de nuevo Tú y yo Hasta el final XXXIX Usted dice que he estado enojado con usted, Entonces le digo que sea paciente, Todavía veo que él te hace triste Vamos, te voy a dar consuelo Te voy a cantar mi canción de amor Te va a llevar algo de luz Te va a hacer sentirte feliz Todos los días de tu vida, Te voy a cantar mi canción de amor

Va a hacerte bien Es todo lo que necesitas de mí, cariño Sólo quédate donde estas Tan divertido y especial será nuestro amor Entonces Seré tuyo para la eternidad Y no será un milagro Te voy a cantar mi canción de amor, Voy a cantarla para ti, Te va a dar dulce amor A mí también me dará, Quiero cantar mi canción de amor, Cuando pienso en ti Yo sé que él no lo hace fácil Pero yo te complaceré, Y lo facilitare. Eres mi amor, eres mi ángel Tal vez no seas mi primera, pero eres mi última, Que como la miel te endulzare, Pero otra vez, Quiero abrazarte fuerte Podríamos vivir el amor. Te voy a cantar mi canción de amor Te va a llevar algo de luz Te va a hacer sentir feliz Todos los días de tu vida Que va a cantar mi canción de amor Va a hacer todo bien Yo sé que él no lo hace fácil Te voy a cantar mi canción de amor Va para ti Te va a dar amor dulce Va a dar a mí mismo demasiado Cantare mi canción de amor Cuando pienso en ti Eres todo lo que necesitas de mí, rayito Y me encantaría cantar mi canción de amor Para usted...

XL ¡Ay amor! Te golpeo para que entiendas. ¡Cállate! Y no llores más, Porque el rencor me envenena Y no soy yo ahorita; Sécate lo ojos, no te ves bien. Curaré tus heridas, Seré tu amor, tu vida; No me iré de tu lado nunca. Aunque respeto me deberás de tener. Si te dije que te quiero Cuando fui joven y caballero Y no nos conocíamos aún, no lo olvides, Pues aún lo soy. Pero es tonto el error Que me hace enojar, Olvido un poco y empiezo a odiar ¡Bésame y hazme recordar! No habrá más que decir, Te dejaré El silencio romperé Y morirás de culpa Y no habrá lápida en tu tumba ¡Hablaré y no lloraré más! XLI Yo fumo tristeza, de tabaco fuerte y negro, Que quema la garganta y oscurece el corazón. Yo tomo de la melancolía, Destilada desde que fuimos cosechados, la bebo Sentado a orillas del lago (Aquel que con celo guardo) Esperando la casualidad de mi vida. ¿Has visto el sol de medianoche? Yo sí, le reclamo cosas de las que soy culpable. XLII Pon tu cara frente a la luna Y que bese tus mejillas, Para que selle con sus labios Estos versos que te abrigan.

Y me hago invisible, Y sin mendigar atención Entro a robarte el beso Que la luna te pintó. Pero la luna se enoja ¿Y quién no celaría A alguien como tú? De castigo me ataca con su ejército de olas. Y mi habitación Se deshace, porque es de arena, Su vaivén me agita… ¡Cuántas noches como esa no he soñado con tu amor! Desde entonces En el misterio de las conchas Aún se murmura aquel beso nuestro Del cual la luna es testigo XLIII ¡Ay amor, si tuvieras consciencia no sentiríamos odio! Si conocieras mi rencor, si conocieras mi odio, amor mío, Darías tu brazo a torcer. Si conocieras mi antipatía, Te juro que a medias sonreiría. Si supieras que lo que siento Es un granito de lo que sentí por ti. Si supieras que un día llorare gritando: ¡Mis lágrimas! ¿Quién las consolara como yo trate de consolar las tuyas? Te prometo ser feliz con otra. Si yo supiera que conmigo eres sincera Te amaría otra vez… XLIV ¡Ay amor, estúpido espectro! No me voy a enamorar, pero te hago esta oferta repugnante, Pero placentera. ¿Pecado? Pecado que nos enamoráramos, Pecado que al amanecer este a tu lado, Pecado darle consciencia a mi corazón, Pecado que tu pagaras el precio del motel. Por lo demás una noche, tres o más. ¡Juguemos! ¿Reglas? Nosotros las hacemos y rompemos. El que se enamore pierde. ¿Castigo?

Eso lo decidirás tú, ya sea físico o sentimental. El que gane obtendrá “Un recuerdo de la infancia”

XLV -soy el fantasma se las navidades pasadas: ¿Recuerdas tu vida? ¿Tan suave, tan pausada? Eres feliz, vino de anís… ¡Reías a llorar! ¡Cuánto te podía esperar! Para Noel eras el preferido, El mejor, muy bueno, muy amigo. Creías en mí, en ti, en todos… ¿Qué te ha sucedido? -Soy el fantasma de esta navidad: Mal estás, llorar por llorar. ¿Dónde está tu espíritu? Tan blanco, tan festivo. Tu talento tiras ¿Olvidas el regaño de tus tutores? ¿Los de tu corazón? -¡Bah! ¿Corazón? Es de la reina helada… -Soy el fantasma de las navidades futuras… ¡Arrepiéntete! -Silencio señor, por gusto me ha despertado, Pensé que era la muerte que acudía a mi llamado XLVI Tú eres mi canción, Eres lo que pedí; Integridad… Carácter ¡Qué mujer! (Palomas que anuncian, Boda, novio y novia. Vete a dormir, Para que dejes de soñar.) Pero una mujer prefiere Una amistad:

¡Dale tu vida Y serás su amigo! (De repente a la boda, Una voz no la deja continuar. ¿Envidia o caridad? Egoísmo) Nunca serás el ideal, Pues te falta actitud, (Deja de odiar, Tal vez te hizo un favor: Algo que nunca Podrás olvidar) No se casaron, Pues al pobre hombre Le rompieron reputación. No asistió a la boda… XLVII El amado dormía En la sala vacía, Cuando de repente: Alguien lo despertó… ¡Y volvió a ser gente! ¡Era su amada! Vivían una fantasía, Juntos soñaban y reían. Hablaban de amor, Aunque él solo lo sentía… Algo que nunca murió. Soñaban en la misma burbuja, Bailaron tres piezas unidos. ¡Ay! Él cada vez Sentía volver a nacer. Un día yacían En la misma sala vacía. Él preguntó: -“¿Qué sientes por mí?” -“Nada”-Dijo ella con orgullo y codicia… El amado se dio la vuelta Y ya no dormía…

Abrazaba su almohada Deseando volver atrás. XLVIII Una tarde de junio te esperaré. ¿De junio? ¡De El día que podamos hablar. Una tarde te esperaré, Una tarde de nieve;… Una tarde de lluvia te esperaré Y te preguntaré tu nombre… Aunque ya lo sepa casi todo de vos; Y te diré como me llamo Aunque quieras saber nada de mí. Hablaremos de tu música favorita… Yo te hablaré de la mía, aunque no te importa Y cantaré mi canción favorita para ti. Aunque no sepa cantar, Aunque me quedes viendo raro, Aunque te rías, con razón. Después te confesaré mi gran talento: La poesía. Te daré el que te he querido dar desde siempre. Y después me dirás si aceptas ser mi novia… Y sé que dirás: ¿A dónde vamos? Y te diré con una sonrisa: No sé…

cualquier

mes!

XLIX Háblame de aquel ingrato, Aunque no me importe. Dime si el color de sus besos Te sonrojan como lo hacían los míos. Dime si te trata como princesa Y si te habla en el mismo idioma. ¿Qué te da él que no tenga yo? ¿Plata? ¿Dinero? Le has dado lo que yo te di a aquel ingrato: ¡Dime aunque no me importa! Mátame, aunque ya no importa Y me dirás en sueños Si ese ingrato se enamora de ti Como yo lo estuve… Siempre te consolaré en tus pesadillas. L ¡Rosas, chocolates, besos! Y un montón de cosas, Pero no busco eso; Busco en un baúl, tal vez lo halle. ¡Canciones, versos, poemas! Un montón de excusas sin ningún tema. He buscado en todas partes el amor de ella, Recordar lo que era. Lo sé, nos damos la vuelta y no nos encontramos.