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"El pueblo no debería temerle a sus gobernantes, los gobernantes deberían temerle al pueblo.

" "En una plaza sitiada, la disidencia es traición." "Dentro de la revolución, todo, contra la revolución, nada." Estas son algunas máximas que ha utilizado el gobierno cubano para acallar la oposición dentro del régimen castrista. La disidencia dentro del actual régimen tiene sus comienzos desde que se orquestaba la revolución de 1959. Los primeros y más férreos disidentes de lo que proponían los

revolucionarios como modelo político, económico y social alterno a la dictadura de Fulgencio Batista surgieron de las mismas filas revolucionarias. Incluso muchos de ellos y ellas eran amigos íntimos de Fidel Castro. La primera asociación que expresó abiertamente su descontento con el régimen castrista lo fue el Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH), fundado en 1976 por ex militantes del Partido Socialista Popular (precursor del Partido Comunista de Cuba) y personas afiliadas con la ideología marxista-leninista durante la revolución. El disentimiento cubano post-revolución se compone de cuatro fases. En la primera fase (19591966) se origina la disidencia y la oposición dentro de las propias filas revolucionarias como respuesta a la radicalización de la vía comunista, la centralización del poder en un líder máximo y los abusos por parte del Estado. Estas personas habían luchado por el triunfo de la revolución pero dentro del marco reformista y democrático, es decir querían regresar a la Constitución del 1940. Durante este período también se organizaba la diáspora cubana en contra del régimen y se buscaba apoyo internacional mientras se documentaba clandestinamente abusos en contra de los derechos humanos en la isla. El régimen castrista arremetió contra estos disidentes llamándoles “contrarrevolucionarios” y muchos de ellos terminaron presos, en el exilio o fusilados.

Durante la segunda fase se comienza a articular una resistencia al régimen más abierta y militante razón por la cual incrementa la represión y las cárceles del país se vuelven el centro del activismo de los derechos humanos. Durante esta fase la Organización de las Naciones Unidas y los EEUU comienzan a expresar un apoyo más explícito hacia los grupos de oposición dentro del régimen. Luego de la visita de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU a La Habana docenas de cubanos solicitaron membresía en el CCPDH. Otro factor importante durante esta fase lo fue la caída del comunismo en Europa del Este y la Unión Soviética ya que dejó a Cuba con menos aliados dispuestos a defender el historial de derechos humanos del régimen de la isla. El tercer periodo comienza, entonces, entre 1987 y 1988, y dura hasta 1996. Propiciado por dos factores principales: los contactos con embajadas y organismos internacionales y la visita del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU a Cuba, este periodo se caracteriza por un importante incremento en el número de activistas y su presencia internacional. Esta fase puede ser considerada como el despegue del movimiento disidente, ya que se multiplica el número de organizaciones (llegan a sumar más de 100 en 1994). La cuarta fase del movimiento opositor comienza en el 1996. La disidencia se reorganiza pero de una forma más fragmentada y después de varios años se expande: de unas 100 organizaciones se llega a más de 350 organizaciones para el 2000. El movimiento disidente cobra más espacio geográfico y se expande a las provincias. Además, se reinventa con líderes jóvenes más

representativos de la población en general. El movimiento, sin embargo, continúa siendo minoritario y asediado por las autoridades. Una quinta etapa se pueda demarcar con el Proyecto Varela creado en el 1998 y encabezado por el líder opositor Oswaldo Payá Sardiñas. Este proyecto buscaba que se reconocieran los

derechos a la libre expresión y a la libre asociación que garantizarían el pluralismo, abriendo la sociedad cubana al debate político y facilitando una democracia más participativa. También solicitaba amnistía de todos aquellos encarcelados por motivos políticos como paso imprescindible hacia la reconciliación de los cubanos. Otro de sus reclamos era el derecho de los cubanos a formar empresas tanto de propiedad individual como cooperativa, armonizando esta participación de los ciudadanos en la economía con la orientación social de la empresa, el respeto al consumidor y los derechos de los trabajadores. Y por último una nueva ley electoral que modificara la nominación de los candidatos y el propio sistema de elección de los mismos. La propuesta promovía que los candidatos a delegados a la Asamblea Municipal, los candidatos a delegados a la Asamblea Provincial y los candidatos a Diputados a la Asamblea Nacional fueran propuestos y escogidos directamente por los electores de su circunscripción, pudiendo existir varios candidatos para cada uno de los cargos proponiendo además el establecimiento de una serie de garantías para que los candidatos pudieran realizar su campaña electoral. Lo innovador de tal proyecto no es sólo que logró recaudar más de 11 mil firmas en una sociedad silenciada por el miedo (algunos observadores ponen el número de firmas después de que el Proyecto se llevó a la oficina de la Asamblea Nacional en más de 20 mil), sino también que intenta usar la legalidad socialista para combatir el sistema. El proyecto no prosperó ya que el gobierno cubano respondió a la iniciativa del Proyecto Varela con su propia iniciativa, proponiendo que la constitución cubana fuera enmendada para hacer permanente el carácter socialista del estado cubano. La votación de esta nueva iniciativa fue aprobada por el 98% de los votos.

Entre las figuras más prominentes de la oposición cubana posrevolución se encuentran el Grupo de los 75 quienes protagonizaron la Primavera Negra de 2003. Este grupo fue arrestado durante

la primavera del 2003 y las condenas aplicadas a estos procesos judiciales estaban basadas en la Ley No.88 de Protección de la independencia nacional y la economía de Cuba, más conocida por la disidencia como la Ley Mordaza, la cual en su Artículo I expone: “Esta Ley tiene como finalidad tipificar y sancionar aquellos hechos dirigidos a apoyar, facilitar, o colaborar con los objetivos de la Ley "Helms-Burton", el bloqueo y la guerra económica contra nuestro pueblo, encaminados a quebrantar el orden interno, desestabilizar el país y liquidar al Estado Socialista y la independencia de Cuba.”

Entra otras de las figuras que resaltan en la disidencia posrevolución se encuentran las Damas de Blanco, organización opositora que reúne a esposas y otros familiares de presos políticos cubanos. Otro opositor importante lo es Guillermo Fariñas quien protagonizó 23 huelgas de hambre para pedir la liberación de presos políticos. Según las organizaciones de derechos humanos, en la actualidad quedan alrededor de medio centenar de prisioneros políticos en la isla. Con Raúl Castro en el poder, el régimen ha optado por una represión de baja intensidad, con detenciones de corta duración, a veces incluso de horas o unos pocos días para que la imagen de la isla no quede dañada. El general ha puesto en práctica la ley de "peligrosidad predelictiva", mediante la cual la policía puede detener a todo aquel que considere un potencial infractor de la ley. Como se ha podido constatar hasta aquí, la disidencia cubana post-revolución no es monolítica y tampoco persigue una ideología política como tal pero sí se aferra a una enorme causa: el proponer un modelo de sociedad civil alterno al actual. Un modelo pluralista y democrático en el que impere la libertad de expresión sin temor a represalias y prevalezcan los derechos humanos.

A partir del año 2007 comenzaron a surgir nuevos métodos de resistir el régimen castrista. Estos nuevos métodos se distinguen por utilizar el Internet como medio principal para proporcionarle voz a la oposición. Es decir, a través de las redes sociales se va articulando una interesante, y hasta el momento imparable, resistencia. En Cuba, sólo el 11% de la población (más de 11 millones de habitantes) tiene acceso al Internet. El gobierno cubano mantiene un fuerte control de acceso a la web y a otros medios de comunicación los cuales también son filtrados por el régimen y amoldados a la ideología comunista. El acceso al Internet en Cuba cuesta entre 7 a 12 dólares americanos por hora y la conexión es una de 56 kilobytes. Además, los puntos de acceso son cibercafés y hoteles. Pocas personas poseen computadoras portátiles y aquellas que sí las tienen el contenido en la Internet es filtrado por el gobierno cubano. Muchas de éstas computadoras portátiles (y otros tantos dispositivos tecnológicos tales como celulares prepagados) se consiguen en el llamado “mercado negro” y adquirirlos constituye un gran riesgo para los cubanos. No obstante, muchos cibernautas cubanos se las han arreglado para poder publicar en la web a través del mecanismo de “bloggear” y “microbloggear” enviando SMS (mensajes de textos) desde celulares prepagados a otras personas que les publican el contenido en Internet. Otra manera de desafiar las estrictas medidas del régimen en cuanto a los medios de comunicación y difusión lo es utilizar un USB (dispositivo de almacenamiento) para grabar contenido bajado del Internet y luego pasarlo entre los cubanos. Una de las figuras que más impacto ha tenido tanto dentro como fuera de Cuba lo es Yoani Sánchez. Sánchez es una filóloga y periodista cubana que comenzó un blog titulado

“Generación Y” en abril de 2007. “Generación Y” es el blog cubano con más seguidores en la

isla y está traducido a diecisiete idiomas. Sánchez misma lo describe como “un ejercicio de cobardía que me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico.” Además del blog, Sánchez mantiene una cuenta en la red social Twitter con más de 400,000 seguidores. Enrique Krauze, periodista mexicano, la describe de la siguiente manera: “Yoani no es una activista revolucionaria: es una testigo de la historia que desde hace muchos años, en condiciones de permanente acoso profesional, psicológico y aun físico (ha sido amenazada, detenida, agredida), decidió ejercer el derecho elemental (conculcado en Cuba) de expresar en público lo que piensa, lo que ve, lo que cree.” Sánchez nos invita a leer sus entradas a través de un lenguaje simple, personal, anecdótico y muchas veces jocoso. A pesar de las dificultades que ha tenido que enfrentar Sánchez (tales como filtros informáticos a su blog, persecución policial etc.), ésta se ha mantenido escribiendo fielmente cada semana. A continuación analizaremos algunas de sus entradas más recientes. Sánchez escribió la entrada titulada “Flan de coco” el 30 de marzo de 2013 y en la misma expone la situación de la diáspora cubana y la fuga de cerebro o de talento cubano debido a la situación política en la Isla. Describe a la Isla como “Cuba fuera de Cuba” y nos presenta el siguiente ejemplo: “Durante mi estancia en Praga, un grupo de compatriotas radicados allí parecía estar más al tanto de lo que ocurría en nuestro país que muchos que vegetan -dentro de él- en la apatía.” Sánchez prosigue a problematizar el asunto de la emigración cubana con la siguiente reflexión: “¿Cómo fue que permitimos que una ideología, un partido, un hombre, se hayan sentido con el “divino” poder de decidir quién podía llevar o no el gentilicio de “cubano”?” En otra de sus entradas titulada “Prohibiciones” y escrita el 4 de marzo de 2013, Sánchez compara la situación de su país con aquella de los países que actualmente se encuentra visitando

en Europa. Describe la situación de la siguiente manera: “Desde que bajé del primer avión estoy esperando que me regañen, que alguien salga y me advierta “eso no se puede hacer”. Busco con la mirada al custodio que vendrá a decirme “no está permitido hacer fotos”, al policía de rostro sombrío que me gritará “ciudadana, identificación”, al funcionario que cortará mi paso por algún pasillo mientras sentencia “aquí no es posible entrar”. Pero, no acabo de toparme con ninguno de estos personajes tan comunes en Cuba.” Sánchez, a través de su narrativa, nos expone lo

extremo de la situación en torno a las libertades civiles en Cuba aún en el siglo XXI. Casi nos rememora a tiempos soviéticos en donde este protocolo de prohibiciones era tan común. La próxima entrada se titula “El dos” y fue escrita el 25 de febrero de 2013 y trata sobre el nombramiento de Miguel Díaz-Canel como primer vicepresidente del Partido Comunista de Cuba y la reacción de los ciudadanos en Cuba: apatía hacia la noticia. Sánchez lo relata de la siguiente manera: “Mi amigo bosteza, me confirma que no miró la televisión ayer y que nadie le ha comentado nada. Y caigo en cuenta que sufro del mal de la híper información mezclado con cierta distorsión que produce la distancia de Cuba. Había olvidado cuán indiferentes se muestran muchos de mis compatriotas ante ciertos asuntos, que de tan predecibles ya no generan ni expectativas. La designación del segundo hombre en la nomenclatura cubana, ha sido

probablemente más comentada y discutida fuera de la Isla que en el interior de esta.” Sánchez también alberga cierta esperanza de que esta designación tome una ruta diferente de lo que ha sido el régimen castrista hasta el presente: “La historia muestra que uno es el comportamiento de estos delfines mientras son observados por sus jefes y otro bien distinto cuando éstos ya no están. Sólo entonces descubriremos quién es realmente el hombre que ayer pasó a ser el número dos de Cuba. No obstante, tengo la ilusión que no será en ese Consejo de Estado, ni en esa silla

presidencial que se decidirá el destino de nuestro país. Tengo la ilusión de que la era de los monarcas de verde olivo, sus herederos y su séquito está terminando.” En otra de sus entradas tituladas “El viejo acto de repudio” y escrita el 19 de febrero de 2013, Sánchez nos describe una confrontación política y acto de repudio hacia su persona durante la proyección de un filme en La Habana. Sánchez, muy elocuentemente, explica que “todos tenían, por ejemplo, el mismo documento -impreso en colores- con una sarta de mentiras sobre mi persona, tan maniqueas como fáciles de rebatir en una simple conversación. Repetían un guión idéntico y manido, sin tener la menor intención de escuchar la réplica que yo pudiera darles. Gritaban, interrumpían, en un momento se pusieron violentos y de vez en cuando lanzaban un coro de consignas de esas que ya no se dicen ni en Cuba.” Luego prosigue a vincular este grupo opositor con el gobierno cubano: “Ellos tenían las venas del cuello hinchadas, yo esbozaba una sonrisa. Ellos me hacían ataques personales, yo llevaba la discusión al plano de Cuba que siempre será más importante que esta humilde servidora. Ellos querían lincharme, yo conversar. Ellos respondían a órdenes, yo soy un alma libre. Al final de la noche me sentía como después de una batalla contra los demonios del mismo extremismo que atizó los actos de repudio de aquel año ochenta en Cuba. La diferencia es que esta vez yo conocía el mecanismo que fomenta estas actitudes, yo podía ver el largo brazo que los mueve desde la Plaza de la Revolución en La Habana.” Sánchez, en su próxima entrada titulada “Falta de fijador” escrita el 9 de febrero de 2013, también lanza fuertes críticas a las obras sociales y de infraestructura que realiza el gobierno cubano. Sánchez describe la situación de la siguiente manera: “ Inauguran un servicio hoy y cuatro semanas después ya empieza a perder calidad y a restringirse. Anuncian a bombo y platillo la ampliación de salidas de trenes o la mejora en la frecuencia de los ómnibus, pero al

pasar pocos meses todo vuelve al punto anterior. Abren sus puertas nuevas instituciones culturales o recreativas y en apenas medio año se despeñan por la pendiente de la falta de oferta y del deterioro.” Por último, analizaremos una entrada titulada “Algo más que un cable” escrita el 24 de enero de 2013 y que trata sobre el pobre acceso al Internet que tienen los cubanos. Sánchez nos revela la situación de las antenas y el Internet en Cuba y finaliza su entrada con las siguientes palabras: “La verdad es que ya no les creo nada. Ni a la pasiva Asamblea Nacional, ni a un ministro que practica el secretismo, ni a los periodistas oficiales que estuvieron en aquella sesión del parlamento y no reportaron la ausencia de un tema tan importante, ni a un periódico que sólo se pronuncia cuando le descubren sus silencios. Mucho menos creo ya en el carácter de verdaderos ciudadanos de todos esos millones de cubanos que se han callado y se han conformado con el menor acceso a Internet de este hemisferio.” A través de estas entradas en su blog podemos apreciar que Sánchez no se queda con nada adentro, al contrario, lo expone todo sin temor a nada. ¿Qué repercusiones tiene esta manera de disidencia, específicamente este blog, en Cuba? Como ya había mencionado “Generación Y” es el blog cubano con más seguidores en la isla por lo que Sánchez tiene un nivel de influencia bastante marcado dentro de Cuba. La pregunta sería entonces, ¿se traslada este nivel de influencia a los cubanos e incide directamente en el disentimiento activo de los mismos? Y más importante aún, ¿cuántos cubanos están inconformes con el régimen y, de éstos, cuántos se atreven a expresarlo explícitamente? Son preguntas difíciles de contestar ya que las estadísticas oficiales son manipuladas por el Partido Comunista de Cuba y muchas de estas preguntas ni siquiera se le realizan de una manera oficial a los cubanos. No obstante, podemos observar que a medida que pasan los años, incrementa la cantidad de grupos disidentes en Cuba. Sin embargo,

los que se manifiestan explícitamente en contra del régimen continúan siendo una minoría dentro del país debido a la represión y al acecho político. Sánchez, sin duda alguna, ha logrado trascender las fronteras cubanas para llevar su oposición a miles de rincones en todo el mundo. Lo contradictorio del caso radica en que a pesar de tener tanta influencia dentro y fuera de Cuba, no se ha logrado fraguar un frente amplio opositor que reclame libertades civiles tales como mayor acceso al Internet. Tal vez esto se debe al nivel de propaganda política que ha construido el gobierno cubano en contra de la figura de Sánchez, vinculándola al gobierno estadounidense y a intereses imperialistas. Por lo tanto, la élite política en Cuba y su carácter orwelliano ha fungido para apaciguar cualquier ánimo de protesta o sentir disidente a través de mecanismos tales como la prensa oficial y la televisión. Otra razón que explique este fenómeno podría ser que la mayoría de los cubanos, debido a las pasadas estrictas medidas de viaje y otras restricciones, no conocen otra realidad que no sea la que se vive en la isla y por lo tanto no cuestionan la misma. Esto es apoyado por la misma Sánchez que explica en su blog que muchos cubanos ni siquiera se cuestionan la designación de nuevas personas al poder, entre otros asuntos de carácter social, político y económico que les atañan como ciudadanos. Esto nos lleva a hacernos otra pregunta, ¿por qué ha resultado ser tan fuerte la reacción del gobierno cubano hacia Sánchez? Sencillamente porque Sánchez reta simbólicamente el carácter socialista del Estado cubano (en específico sus medidas restrictivas que impiden la creación de un sociedad civil pluralista y democrática) y por ende, la revolución como tal. A pesar de que Sánchez no profesa ideologías políticas en sus escritos, tampoco se ha manifestado a favor de otros regímenes económicos o políticos contrarios al cubano ni hace llamados a la rebelión

contra el régimen, Sánchez sí podría representar una gran amenaza al régimen castrista. A través de sus escritos denuncia la falta de libertades civiles y humanas en Cuba y compara la fuerte situación en la isla con otros países alrededor del mundo que sí gozan de dichas libertades. Los lectores cubanos, que en su mayoría nunca se les ha permitido salir de Cuba, pueden apreciar a través del blog de Sánchez estos “privilegios” que les son negados por el régimen quizás por miedo a que aumente la cantidad de “contrarrevolucionarios” como comúnmente se les llama a los disidentes. Este pasado enero de 2013 debido a la reforma migratoria cubana se le permitió a Sánchez salir del país sin restricción alguna por primera vez en mucho tiempo. ¿Por qué el cambio de dejarla salir con la nueva reforma migratoria? ¿Es la salida de Sánchez un cambio de posición del gobierno cubano? Opino que este nuevo cambio de dejarla salir gracias a la reforma migratoria cubana se debe a restaurar la imagen de la isla. Una mejor pregunta sería, ¿por qué no dejarla salir de Cuba? El que esto aconteciera implicaría críticas internacionales al régimen, algo a lo que el gobierno cubano ya está acostumbrado. Pero me atrevo a ir un poco más allá: debido a los fuertes controles y filtros políticos del régimen castrista en la isla, el que Sánchez viaje fuera o se quede en Cuba, no representa una amenaza política tangible para el régimen cubano. Esto se debe al miedo colectivo que sienten los cubanos a manifestarse en contra del régimen. El Internet se ha convertido en una válvula de escape para Sánchez y otros cubanos que deciden manifestar su disidencia de una manera libre y no filtrada ideológicamente. Esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿cómo se diferencia la disidencia de Sánchez de otras formas de protesta? Sánchez practica lo que comúnmente se le conoce como “ciberactivismo.” Muchas veces el ciberactivismo logra concretizar acciones de personas organizadas con intereses similares contra un gobierno o régimen dictatorial como lo es el caso de la Primavera Árabe.

Muchos activistas se organizaron a través de las redes sociales (Twitter y Facebook) y los movimientos “online” se combinaron con las manifestaciones “fuera de línea”, precipitando la caída de los dictadores. Las revoluciones tunecina y egipcia revelaron ser, ante todo, revoluciones humanas, impulsadas por Internet y las redes sociales. Facebook y Twitter funcionaron como una caja de resonancia, transmitiendo y amplificando las frustraciones y reivindicaciones de los manifestantes. También permitieron al resto del mundo seguir en directo los acontecimientos, pese a la censura. El papel de los teléfonos móviles fue crucial en este contexto. Los periodistas ciudadanos alimentaron con imágenes los sitios donde se comparten fotos, videos, así como los sitios de “streaming.” La mayoría de los manifestantes de la Primavera Árabe eran jóvenes con acceso a internet y a las redes sociales a través de las cuales fueron difundiendo sus acciones y las imágenes de sus movimientos a todo el mundo. En esto radica la mayor diferencia entre la isla y países del norte de África como Túnez: el acceso al internet. En el siglo XXI el acceso al internet se ha convertido en una de las necesidades más básicas para el ser humano en un mundo tan globalizado como en el que vivimos. El ser humano se nutre día a día de distintas informaciones que viajan desde todos los rincones del mundo para poder establecer sus propias opiniones y criterio sobre diversos asuntos tanto nacionales como internacionales. Un país con pobre acceso al internet es un país en retroceso y por eso es que el blog “Generación Y” de Sánchez y el resto de los blogs en la página web Voces Cubanas resultan ser tan relevantes dentro de esta particular coyuntura: porque prueban lo que puede lograr un simple acceso al internet, el que se forje un movimiento disidente con más de 40 voces heterogéneas de distintas

partes de Cuba con un sólo norte: el denunciar lo que muchos mantienen en la oscuridad debido al terror y a las represalias. El mero acto de expresarse sin reservas ni temor. Uno de los ejercicios civiles y derechos más antiguos que existe: la libertad de expresión del ser humano. A pesar que esa expresión no se encuentre dentro de las filas de la ideología oficial sigue siendo muy válida y necesaria para alcanzar la sociedad pluralista y democrática que merece todo ser humano sin importar su ideología política. Voltaire una vez dijo “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” y eso me parece una de las frases más fundamentales de toda democracia. Retomemos las primeras frases con las que empecé este ensayo monográfico: "En una plaza sitiada, la disidencia es traición” y "Dentro de la revolución, todo, contra la revolución, nada." Estas frases continúan siendo la posición del gobierno cubano ante cualquier tipo de disidencia contra las opiniones y prácticas del mismo. Muchos opinarán que la cuestión de la democracia en Cuba es un asunto de seguridad nacional debido a la ofensiva histórica del gobierno norteamericano para desestabilizar el régimen socialista en Cuba y que éstas medidas, no importa lo fuertes que sean, se deben tomar para asegurar el “carácter socialista” del Estado cubano y de la revolución como tal. Sin embargo, ¿el gobierno estará escuchando verdaderamente a sus ciudadanos? ¿El gobierno responderá a todas y cada una de sus necesidades, incluyendo libertades civiles y otros derechos humanos básicos? ¿Los cubanos lograrán empoderarse algún día y tomar las calles del país para reclamar sus libertades civiles y derechos humanos? ¿Ahora con la designación de Miguel Díaz-Canel como vicepresidente y futuro presidente post Raúl Castro, cambiará el panorama de libertades civiles y derechos humanos en Cuba? ¿Lograrán los ciberdisidentes trasladar su férrea oposición del Internet a las calles? Sólo la historia nos dirá.

Bibliografía Blog Voces Cubanas (enero 2009.) http://vocescubanas.com/ Cuba acusa a EEUU de "fabricar cibermercenarios" como bloguera Yoani Sánchez. (22 de marzo de 2011.) EFE News Service. http://search.proquest.com/docview/857966479?accountid=44825 Dividida y vigilada, la disidencia cubana pierde respaldo social. (29 de marzo de 2012.) La Nación. http://search.proquest.com/docview/953574244?accountid=44825 Fernández, Damián J. (julio/septiembre 2003) La disidencia en Cuba: entre la seducción y la normalización. Foro Internacional, Vol. 43, No. 3 (173), pp. 591-607. Publicado por: El Colegio De México. http://www.jstor.org/stable/27739199 Krauze, Enrique. (17 de marzo de 2013.) Heroína de nuestro tiempo. Mural.

http://search.proquest.com/docview/1317286949?accountid=44825 Sánchez, Yoani. (abril 2007) Blog Generación Y. www.desdecuba.com/generaciony/ Sánchez, Yoani. La hora de los intrusos. Cuadernos de Pensamiento Político, No. 28 (octubre/diciembre 2010), pp. 95-107. Publicado por: FAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales. http://www.jstor.org/stable/20787303 "Tuitear" desde cuba cuesta una fortuna. (7 de octubre de 2010.) Frontera Info. http://search.proquest.com/docview/756902701?accountid=44825

Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Ciencia Política

El ciberactivismo: la disidencia post-revolución en Cuba

Débora L. Aponte Martínez 801090294 Prof. José Javier Colón CIPO 4705 22 de abril de 2013