SALIDAS FUERA DEL AULA

Mg. Edwin López Robles 06 de enero del 2014 Nuevo Chimbote, Perú

Quien no recuerda con alegría y hasta con nostalgia las veces que como estudiantes tuvimos que salir del aula con nuestros profesores y compañeros para visitar algún lugar de interés del entorno escolar; lugares y cosas que ahora no nos llaman la atención pero que en aquellas oportunidades concitaron nuestro mayor interés; recuerdo que en mis primeros grados de primaria, la profesora nos llevó al campo por el borde de una acequia hacia una zona cubierta de árboles y de matorral; qué divertido fue remojarme el en agua fría del canal, correr tras de algunas mariposas que volaban en el bejucal, trepar en los árboles, llenarme los bolsillos con semillas de un pallar silvestre, recoger piedrecillas y hojas de plantas, cortar flores de cortadera –una planta de hojas filosas y flores blancas que a manera de plumero se asientan en un pedúnculo de gran tamaño, mirar el vuelo suspendido de los colibríes en las flores del pacay; etc.; luego regresar a la escuela comentando con emoción con mis compañeros en bullicioso coro la experiencia recientemente vivida. Probablemente algún propósito pedagógico tuvo en mente la docente cuando propuso llevarnos de paseo o quizás fue algún deseo de relajamiento o distracción para ella que quiso compartir con los pequeños; no sé si conocería el lugar o alguien le habló de él; el hecho es que salimos del aula y nos divertimos; como la visita fue por la tarde, al siguiente día se realizaron una serie de actividades en torno a tal ella. Muchas de estas salidas están sustentadas en la planificación del currículo, otras –que desafortunadamente son muchas- surgen del impulso del docente que quiere encontrar en ellas un escape para huir de la monotonía del trabajo solitario encerrado en el estrecho espacio del aula o para eludir algún compromiso en determinadas oportunidades como por ejemplo, cuando en cierta ocasión, una institución educativa recibió la visita de un equipo de supervisión de un órgano intermedio, éste al hacerse presente a la dirección se dio con la sorpresa de que todos los alumnos y profesores saldrían de paseo, incluyendo al director y por tal motivo ningún docente podía ser visitado; al solicitarles su plan de visita, simplemente éste no se había elaborado, pero que de todas maneras saldrían pues el cuerpo docente había acordado realizar esta actividad. Lo real es que no tenían sus documentos pedagógicos al día y esperaban trabajarlos por la tarde y noche para presentarlos al día siguiente.

sin embargo es necesario precisar algunos objetivos que se consiguen mediante esta práctica pedagógica (Almanza. ya se habló del gran impacto que tienen este tipo de actividad en la mente de los estudiantes. y no salir por salir. . se considera necesario vincularlas con otros contextos de aprendizaje tales como centros culturales. aunque pueda haber reservas para salidas puntuales imprevistas (exposiciones temporales no contempladas. Favorecen una buena adaptación a la escuela ya que las salidas de la institución educativa.Molina (2007) afirma que “para promover la mejora del aprendizaje pretendido en las escuelas. determinados espectáculos. Y las actividades han de estar insertadas en la programación general”.) Los alumnos deben ser conscientes de dónde van y qué es lo que deben hacer. sin embargo deben ser motivo de una minuciosa y bien reflexionada planificación. suponen rupturas con los lazos familiares que hasta ahora han sido los más importantes y únicos para el niño/a. etc. en este sentido.”. Debe conocerse qué salidas se harán y dónde. 1989):   Amplían las experiencias a niños/as que de otra forma no lo lograrían. Por su parte Urones y Sánchez-Barbudo (1997) insiste en la necesidad “que el educador planifique detenidamente estas salidas para sacar de ellas el mayor partido educativo. Al poner al estudiante en contacto con la realidad. desde un simple paseo a un lugar de interés del entorno hasta una visita de estudio a un lugar distante pasando por las excusiones. o pretender observar y explorar en una sola salida todos los elementos del entorno presentes en la misma. etc. lugares de trabajo. Asimismo recomienda este autor que el alumnado debe disponer del material necesario para ejercitar sus tareas: guías de observación. ¿por qué realizar salidas fuera del aula?. Por ello. cuestionarios. son válidas las palabras de Hernández (2007: p. nadie niega la riqueza pedagógica de las salidas fuera del aula. etc. sin nada al azar. fichas. 108) cuando expresa que “todo trabajo de campo debe estar sumamente planificado. Los profesores tienen que marcar con exactitud las tareas que deben realizar los alumnos y éstas han de ser posibles y asequibles”. Ha de tener muy claros cuáles son los objetivos y contenidos que pretende trabajar con la visita. Procuran la adquisición de aprendizajes significativos. satisfacen sus interrogantes y su necesidad de saber. además agrega “se concede gran importancia al contexto exterior y a la educación exterior o educación fuera de la escuela”. Pero.     Ayudan a integrarse en otros entornos sociales. instituciones del sector público y del privado. Rompen con la rutina cotidiana del quehacer diario para acercarnos a conocer otros mundos.

Es un excelente recurso para practicar la observación directa y permitir el logro de experiencias vitales y significativas en cualquier disciplina. a esto se suma la imperiosa necesidad de que el docente esté bien informado del lugar que van a conocer sus alumnos ya sea de manera directa o a través de otras fuentes. Referencias bibliográfica Almansa B.es/docshtm/numeros/tres/pdf/3_experiencias07. Las salidas fuera del medio habitual en que vive el estudiante encarnan el espíritu de una escuela "viva". geografía e historia. Por ello. A través de la observación directa el niño podrá evocar lo que implica emoción.papelesdeeducacion. Montes de Oca. También es necesario Wass (1992) recomienda “que los docentes que asumen la tarea de llevar a un grupo de estudiantes. Molina R.. deben poseer algunos conocimientos adicionales además de los que utilizan todos los días en el aula como el saber desplazarse con seguridad en el campo” a esto hay que sumar su conocimiento de primeros auxilios. (). en toda comunidad existen lugares de interés que los docentes deben conocer para saberlos aprovechar pedagógicamente. Recuperado en http://dialnet. el entorno posibilita alternativas de enseñanza novedosa e imaginativa que rompen con el esquema tradicional de enseñanza. etc. (2007). asimismo sitúa al estudiante con problemas concretos de la realidad nacional. Las salidas al entorno en educación infantil.. F. N. Posibilita conocer el comportamiento de las plantas y animales y de los fenómenos naturales. Además. un durante y un después. Pues bien.X (2007).es/servlet/articulo?codigo=2444456 . regional y local y le muestra la íntima relación que existe entre el hombre y el medio ambiente. Escuela y educación fuera del aula: contribución de los escenarios exteriores al aprendizaje. es uno de los grandes retos que han preocupado a la institución escolar prácticamente desde su nacimiento. estas tres etapas deben estar debidamente previstas y bien organizadas si se quiere que los estudiantes tengan verdaderos aprendizajes significativos. Barrón y Murguía (2010) refieren que “el vínculo de la escuela con la vida. de la cultura de la comunidad visitada. interés y permitir asociar lo que se ve con el conocimiento. Didáctica de las ciencias sociales. E. Recuperado en http://www.pdf Hernández. Promueven la participación de las familias al contar con ellas para acompañarnos.unirioja. por ello es necesario que tengan en cuenta que toda salida fuera del aula tiene un antes. Barcelona: Grao. Tercera Edic.

J.pdf Wass.Montes de Oca M.pdf Urones J.uabc. M. Madrid: Morata. y Sánchez-Barbudo R-T. La organización de salidas al entorno educativo. Salidas escolares y trabajo de campo en la educación primaria.. C.N y Murgía V. La práctica estudiantil y aprendizaje fuera del aula. (2010). Barrón R.es/aufop/publica/actas/viii/ei08uron. .C (1997).uva.mx/lateduca/180. Recuperado en http://www3. (1992). S.. C. Recuperado en http://fch.mxl. F.