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Mural Departamento de Letras

Universidad de Sonora

Roberto Peña D.
PINTOR
ROBERTO PEÑA DESSENS. LA PERSISTENCIA Y
EL SILENCIO
Por Enrique Rodríguez Zazueta

“Llega la primavera, el ganso vuelve


Al norte por su nublado camino,
le pediré que lleve un recuerdo
a mi lejano amigo”

Oshi Kochi Mitsune


Poeta japonés

Tres décadas de trabajo artístico marcan el tránsito cronológico del


Pintor hermosillense Roberto Peña Dessens en las artes plásticas de
Sonora, 30 años en los que realizó una importante producción de
pinturas, dibujos, grabados, esculturas y obra mural que son
testimonio silencioso de su paso por la vida.
De personalidad introvertida pero de generosa calidez humana en el
trato cotidiano con familiares y amigos; Roberto Peña permaneció
ajeno a los protocolos y rituales sociales y administrativos de la
promoción artística, nunca gozó por lo tanto de prebendas oficiales ni
de favores especiales para el desarrollo de su obra, le bastó siempre
como estímulo el quehacer de su propio trabajo, que en las difíciles
condiciones económicas y de salud en las que lo realizó, no permitió
la expresión total de su capacidad y de su trabajo artístico, miembro
de una generación formada en los años sesentas, la obra artística de
Roberto Peña estuvo marcada por la rebeldía y la inconformidad ante
la corrupción política, el cinismo y la desigualdad social que le tocó
vivir.
Sus años estudiantiles estuvieron imbricados por la desilusión y la
esperanza, quizá uno de sus periodos más gratos los vivió cuando
integró a finales de los sesentas un estudio artístico, en un local por la
calle Sonora en Hermosillo, en compañía de los artistas Guillermo
Téllez Brun (actualmente maestro en la Escuela de Diseño y
Artesanías, EDA, del INBA, en México, D.F.) las entonces estudiantes
de artes plásticas y ahora actrices, Carmelina y Alicia Encinas, el
Doctor y Pintor Jesús Tamayo Barboza, el Pintor Roberto Bejarano y el
Dermatólogo Doctor y Pintor Carmelo Campas, fue ese un grupo de
intensa inquietud artística, un equipo de trabajo en el que la amistad
y la camaradería estuvo siempre presente.
Roberto Peña Dessens fue estudiante de la Academia de Artes
Plásticas de la Universidad de Sonora en los turbulentos años de 1967
y 1968; en agosto y septiembre de 1968 colaboró con los artistas
Héctor Martínez Arteche y Enrique Rodríguez Zazueta en la
elaboración de un vitral para las oficinas administrativas del
ISSSTESON en Hermosillo, al año siguiente, en 1969, Roberto Peña
encabezó un movimiento estudiantil contra el estatismo académico y
lo que él llamaba

elitismo en la enseñanza artística en la Unison; fueron años de


agitación e inquietud política que desembocaría poco después en la
imposición de la Ley Universitaria 103 que provocó intensa
inconformidad estudiantil y represión que marcaría el destino de
muchos jóvenes universitarios, entre ellos el de su hermano Andrés
Peña que perdiera la vida en un enfrentamiento con la policía en
circunstancias nunca aclaradas.
Para Roberto Peña la muerte de su hermano significó la pérdida de
toda credibilidad en el sistema político mexicano y la fuga personal a
otra realidad en la que únicamente tenía cabida la belleza del arte.
Durante su exilio en Baja California en los años setentas, desarrolló en
aquel estado labores de docencia artística y pinturas de gran
trascendencia e impacto en aquella comunidad, algunas de sus
exposiciones en la Paz B. C. fueron inauguradas por el gobernador de
aquella entidad, que mostró siempre una gran admiración por su
producción plástica, fueron tiempos en los que su obra adquirió
madurez profesional y un estilo distintivo y personal de su experiencia
plástica.
De regreso en Hermosillo recibió el apoyo generoso de los
empresarios Andrés y Humberto Molina para el desarrollo de su
trabajo artístico; por encargo de ellos, Roberto Peña realizó su primer
mural en una tortillería ubicada en las calles de Olivares y Nogales de
la capital del Estado de Sonora. En esa época realizó varios retratos
de personajes de la localidad, entre ellos, el retrato de una joven
concursante de un certamen de belleza, llamada Cynthia del Villar.
Abierto a todas las posibilidades pictóricas realizó también paisajes y
bodegones, algunos con la técnica de pútrido de huevo, ahora en
desuso, muchos de esos cuadros quedaron en manos de diversas
personas a cambio de materiales pictóricos o unos cuantos pesos;
ocasionalmente cuando lograba obtener buena paga por su trabajo,
tenía la precaución de depositar parte de ese dinero a la custodia de
su compañero y amigo, el pintor Gustavo Ozuna, el cual le
administraba sus recursos de tal manera que Roberto pudiera contar
con dinero suficiente para la compra de sus materiales y
herramientas de trabajo, según lo fuera necesitando y en algunas
ocasiones fue el préstamo personal de su amigo y compañero de
generación Gustavo Ozuna el que completó la cantidad suficiente
para la adquisición de telas, colores y pinceles.
Su trabajo escultórico lo realizó en diversos materiales como, piedra
caliza, palofierro, vaciados en cemento, yeso y terracotas, su pieza
más grande ( 2 metros aproximadamente) un desnudo femenino, lo
modeló en barro y posteriormente lo vació en cemento; una de sus
piezas cinceladas en piedra fue adquirida por la primera dama del
Estado, doña Áurea Castro de Carrillo, durante el régimen del
licenciado Alejandro Carrillo Marcor.
En la Universidad de Sonora, Roberto Peña realizó tres pinturas
murales que forman parte importante del patrimonio artístico de esta
institución, el primero de ellos fue pintado en la Escuela de Altos
Estudios, el segundo en el departamento de Matemáticas y el tercero
en la Escuela de Agricultura; este mural de grandes dimensiones es
una alegoría de las actividades y productos del campo sonorense,
para este último trabajo contó con la colaboración de su amigo,
también fallecido, el fotógrafo Mariano Galaz que elaboró una serie de
fotografías con imágenes de la

producción agrícola y ganadera y a partir de la información visual de


esas fotografías Roberto Peña realizó su composición pictórica mural,
este mural vino a constituirse en la última obra artística pública que
realizara el Pintor Roberto Peña Dessens antes de fallecer a los 48
años de edad, el sábado 7 de diciembre de 1996.
De su breve tránsito por la vida queda una basta producción artística
cuya valoración no cabe aún en el estrecho marco de los intereses de
los cultureros de escritorio y de los artistas oficiales de los que
Roberto Peña Dessens supo sabiamente, mantenerse siempre al
margen.

Enrique Rodríguez Z.
Pintor y Escultor
Lic. en Arte y Especialista en Políticas Culturales (UAM)
Autor del libro “Cien Años de la Plástica Sonorense”