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World Science Journal

Volumen 1, Número 2, Abril - Junio 2013

¿Es la metropolización una alternativa de sustentabilidad?

Implicaciones teóricas de la medición de la huella de carbono

Déficit maicero en el país

Encuéntranos en worldsciencejournal.wordpress.com y en worldsm.wordpress.com

Comité editorial Editorial Hoy en día, las organizaciones se preocupan por el aspecto ambiental, dado la apremiante situación que se vive en el planeta. Confrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades ambientales depende de la forma en que las zonas metropolitanas están siendo gestionadas por autoridades Municipales, Estatales y Nacionales. Por supuesto que al día de hoy se reconoce en el calentamiento global es la mayor amenaza para el desarrollo ambiental y económico a nivel mundial, por lo cual, la comunidad científica se ha preocupado por desarrollarlas herramientas que permitan monitorear, controlar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmosfera, todo ello debido a que el deterior del aspecto ambiental afecta directa o indirectamente a la economía del país. Héctor Daniel Molina Ruiz es maestro en ingeniería por la Universidad Nacional Autónoma de México, actualmente funge como profesor de tiempo completo para la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

José Jorge Cabello Ríos es doctor en finanzas por la Universidad Autónoma de Querétaro, actualmente funge como Coordinador de la Facultad de contaduría y Administración del Campus San Juan del Río para la Universidad Autónoma de Querétaro. Cuauhtémoc Campos Rangel es doctor en administración por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, actualmente funge como coordinador del Doctorado en Ciencias Administrativas para la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Fernando Castillo Gallegos es doctor en administración por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, actualmente funge como profesor del programa de posgrado en ciencias de administración para la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Silvia Rebeca Lara reyes es licenciada en ingeniería en negocios y gestión empresarial por la Universidad Tecnológica Tula Tepeji. Sonia Guadalupe Reyes Vázquez es maestra en administración de organizaciones por la Universidad Autónoma de Tlaxcala, actualmente funge como profesora de tiempo completo para la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Broad Editorial Committee Editorial Now a day, organizations take care about environment, because of the situation that happens along the planet. Face challenges and take opportunities on environment scope depend on the way that metropolis are managed in its different levels: municipal, state and/or national. Of course, now a day is recognized that global warming is the greater warning to environmental and economic development around the world that is why scientific community is working out on developing tools which give the chance to scope, control and reduce green house gases emissions to atmosphere, because environment decay affects, directly or indirectly, the economy of a country. Héctor Daniel Molina Ruiz holds a master on Systems Engineering by Universidad Nacional Autónoma de México, now a days he works as researcher at Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

José Jorge Cabello Ríos holds a Ph.D. in Financial Sciences, now a day he is coordinator of Management and Accounting Faculty in San Juan del Río Campus by Universidad Autónoma de Querétaro. Cuauhtémoc Campos Rangel holds a Ph.D. on Management Sciences by Universidad Autónoma de Tlaxcala, now a day he is coordinator of Ph.D. on Management Sciences Program at Universidad Autónoma de Tlaxcala. Fernando Castillo Gallegos holds a Ph.D. on Management Sciences by Universidad Autónoma de Tlaxcala, now a day he is professor on Management Sciences Program at Universidad Autónoma de Tlaxcala. Silvia Rebeca Lara Reyes holds a bachelor on business engineering and organizational management by Universidad Tecnológica Tula Tepeji. Sonia Guadalupe Reyes Vázquez holds a master on Management Sciences by Universidad Autónoma de Tlaxcala, now a day she works as professor at Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Contenido

¿Es la metropolización una alternativa de sustentabilidad? 1 Implicaciones teóricas de la medición de la huella de carbono 11

Déficit maicero en el país

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¿Es la metropolización una alternativa de sustentabilidad?
Cuauhtémoc Crisanto Campos Rangel1, Fernando Castillo Gallegos2, Sonia Guadalupe Reyes Vázquez3, Héctor Daniel Molina Ruiz4
Universidad Autónoma de Tlaxcala, Av. Ignacio Zaragoza 1, Centro, C.P. 90200, Calpulalpan, Tlaxcala, México Teléfono:+52 749 918 1151 3, 4 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo – ESTe, Av. del Maestro s/n, Colonia Noxtongo2ª Sección, C.P. 42850; Tepeji del Río de Ocampo, Hidalgo. Teléfono: +52 (771) 717 2000 Ext: 5850, 5851 e-mail:1 dr_ccc_85@hotmail.com RESUMEN Es sabido que uno de los problemas que enfrentan las grandes ciudades para lograr su desarrollo es su crecimiento irregular, por falta de planeación y estrategias que permitan conformar presupuestos adecuados y suficientes para realizar obras en los municipios metropolitanos. La diversidad de los municipios que conforman una zona metropolitana, con presupuestos contrastantes, han sido factor para que el desarrollo de estas sea lento y en consecuencia se advierta mucho rezago en la infraestructura para prestar servicios de calidad a los ciudadanos de manera sustentable. El reconocimiento de las zonas metropolitanas permite a los gobiernos destinar importantes sumas de dinero dentro de sus presupuestos para realizar proyectos y obras de gran impacto social que permitan el desarrollo de estas, dotando de infraestructura en áreas tan importantes como salud, educación, comunicación, drenaje y agua. En ese sentido es relevante el obtener la mayor cantidad de los recursos del fondo metropolitano destinados a la Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala de la cual forma la Zona Sur del Estado, con el ánimo de dotar de infraestructura que permita acelerar el desarrollo de dicha zona, lo que permitirá mejorar sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos de los municipios que la conforman. PALABRAS CLAVES: Desarrollo, Infraestructura, Municipios, Rezago, Sustentabilidad, Zona Metropolitana.
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El término de zona metropolitana se acuñó y desarrollo en los Estados Unidos de Norteamérica, a partir de los años veinte del siglo pasado y se utiliza la mayoría de las veces para referirse a una ciudad grande cuyos límites rebasan los de la unidad político-administrativa que originalmente la contenía, en México dicha unidad es el municipio, (Negrete 1986). En el país el proceso de metropolitización inicio en la década de los cuarenta, en las ciudades de México, Monterrey, Torreón, Tampico y Orizaba, el Distrito Federal con la conurbación entre la delegación Miguel Hidalgo y el municipio de Naucalpan del Estado de México, inducida por la construcción de Ciudad Satélite. Desde entonces, tanto el medio académico como gubernamental han realizado diversos esfuerzos por definir y delimitar las zonas metropolitanas del país, tanto para fines de planeación como de contribución al debate científico sobre el tema, (Sobrino, 2003). En 1976 se definió el concepto de “zona Metropolitana” como la extensión territorial que incluye a la unidad político - administrativa que contiene la ciudad central y las unidades político - administrativas contiguas a ésta que tiene características urbanas, tales como sitios de trabajo o lugares de residencia de trabajadores dedicados a las activi-

I. INTRODUCCIÓN

dades no agrícolas y que mantienen una interrelación socioeconómica directa, constante e intensa con la ciudad central y viceversa, (Unikel, 1976). Así pues, la característica definitoria de una zona metropolitana es la fragmentación de su territorio en varios municipios y en ocasiones en varios estados. En esa época, la pertinencia de considerar al municipio como unidad básica para la delimitación de zonas metropolitanas se debió a su mayor estabilidad en tiempo, en comparación con la localidad, así como a la mayor cobertura de la información censal disponible a ese nivel. Actualmente, esto se suma al interés público de delimitar zonas metropolitanas a partir de delegaciones y municipios completos, ya que son los gobiernos de estos últimos los que tienen las facultades en materia de planeación del desarrollo urbano y prestación de servicios públicos entre otras. Es en las zonas metropolitanas en donde se sintetizan los problemas más acuciantes de la sociedad contemporánea de principios del siglo XXI, pobreza, marginación, segregación, desempleo y subempleo, delincuencia, explotación de recursos naturales etc. Sin embargo, es también en donde se están generando las mayores oportunidades de generación de riqueza, de inserción de las economías nacionales a los

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flujos globales de capital e información, oferta de servicios de educación y salud, así como la generación de empleo para una población económicamente activa joven y en muchos casos cada vez más numerosa. Existen circunstancias estructurales que pueden contribuir o dificultar el avance en la gestión metropolitana. Por un lado la homologación normativa y la definición de criterios comunes de ordenamiento territorial entre municipios parece ser un componente fundamental para lograr planes y programas de desarrollo de zonas metropolitanas coherentes. Asimismo, la armonización de los periodos de gobierno con la posibilidad de reelegir alcaldes o ampliar el periodo de mandato, son condiciones fundamentales que vale la pena revisar para la puesta en operación de programas de desarrollo urbano de zonas metropolitanas, que por su propia naturaleza son de mediano y largo plazo. En este marco, la identificación del número de tamaño de las zonas metropolitanas, resulta de fundamental interés para la conducción del desarrollo urbano-regional del país, especialmente para los diferentes sectores y órdenes de gobierno interesados en promover una mejor distribución de la población y las actividades económicas en el territorio nacional. Sin embargo, las autoridades municipales no parecen haber tomado en cuenta la facultad de asociarse, de tal manera que hoy en día, asociacionismo intermunicipal es una práctica poco frecuente en las zonas metropolitanas, precisamente donde más se justifica un trabajo coordinado en materia de planeación urbana, ordenamiento territorial y prestación de servicios públicos.

No obstante que el país cuenta con zonas metropolitanas desde los años cuarenta, las distintas reformas económicas, políticas y en particular constitucionales asociadas a las facultades de los municipios en la regulación del suelo, pasaron por alto la tendencia hacia la metropolización de varios centros urbanos; tendencia que habría de acelerarse y consolidarse en las décadas siguientes. En efecto, si para 1940, Luis Uikel reconoció la existencia de cinco zonas metropolitanas, su número no ha dejado de aumentar de acuerdo con diversas fuentes y autores, hasta alcanzar 56 zonas metropolitanas en 2005, las cuales concentran el 56 por ciento de la población total del país, el 79 por ciento de la población urbana y el 75 por ciento del producto interno bruto nacional, lo que ha significado la transformación del perfil demográfico y económico de México hacia un carácter predominante metropolitano. (Delimitaciones ,2005). Desafortunadamente, el proceso de metropolización que vive el país no ha estado acompañado de un marco normativo apropiado que permita el diseño y aplicación de instrumentos de planeación metropolitana eficaces. Las reformas de 1983 al Artículo 115 Constitucional fortalecieron las facultades municipales para la creación de reservas territoriales, el control y la planeación del desarrollo urbano; además de facultarlos para asociase a fin de lograr una más eficaz prestación de los servicios públicos. Los municipios metropolitanos, junto con los urbanos, son quienes más se beneficiaron de esta reforma al fortalecer sus finanzas locales y mejorar la gestión pública.

II. LA METROPOLIZACIÓN: UN PROCESO CRECIENTE E IRREVERSIBLE SIN INSTRUMENTOS SUFICIENTES PARA REGULARLO

Confrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades depende cada vez más de la forma en que las zonas metropolitanas están siendo gestionadas por autoridades Municipales, Estatales y Nacionales, puesto que en México no existen figuras de gobierno que ejerzan esta función en un contexto metropolitano, en las condiciones actuales de nuestro país, las zonas metropolitanas no se gobiernan, pues cualquier acto de gobierno pasa necesariamente por la autoridad Municipal que forma parte de ella, o por las autoridades Estatales o Federales. A pesar del diagnóstico poco alentador del proceso de metropolización en el país, debe reconocerse que la mayoría de las principales ciudades de México son zonas metropolitanas que proveen de bienes y servicios a los sectores más productivos, motores del desarrollo económico nacional y regional y asiento de universidades y centros de investigación, lo que les posibilita un mejor posicionamiento en el mercado global. Paradójicamente, también son éstas las que alojan la mayor parte de la pobreza urbana en el país y que constituye uno de los atributos por excelencia de muchas zonas metropolitanas del mundo; la coexistencia entre riqueza y pobreza. En este contexto, la planeación, coordinación y administración metropolitana son instrumentos clave no sólo para incidir positivamente en el patrón de organización espacial, en el ordenamiento del territorio y en la sustentabilidad de estos centros difusores del desarrollo, sino para hacer de las zonas metropolitanas, ciudades económicamente competitivas. En el año 2004, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y el Consejo Nacional de Población (CONAPO) y la Secretaría de Gobernación (SEGOB) publicaron el libro “Delimitacion es de las zonas metropolitanas de México”, el cual constituyó el primer esfuerzo de la Administración Pública Federal por contar con una delimitación exhaustiva y sistemática de las zonas metropolitanas del país en la que coincidieran distintos intereses institucionales: para la SEDESOL, en la conducción de la política nacional de desarrollo urbano y ordenación del territorio; para la INEGI, la generación de estadística e información geográfica relevante para la planeación del desarrollo; y para el CONAPO, en la formulación de políticas que armonicen el crecimiento y la distribución territorial de la población con las exigencias del desarrollo sustentable. Delimitaciones (2005).

III. LA GESTIÓN METROPOLITANA COMO FACTOR DE SUSTENTABILIDAD

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3.1 Zona Metropolitana: Definiciones y criterios de delimitación. Zona Metropolitana; La presente propuesta de delimitación define como zona metropolitana al conjunto de dos o más municipios donde se localiza una ciudad de 50 mil o más habitantes, cuya área urbana, funciones y actividades rebasan el límite del municipio que originalmente la contenía, incorporando como parte de si misma o de su área de influencia directa a municipios vecinos, predominantemente urbanos, con los que mantiene un alto grado de integración socioeconómica; en esta definición se incluye además a aquellos municipios que por sus características particulares son relevantes para la planeación y política urbana, adicionalmente, se definen como zonas metropolitanas todos aquellos municipios que contienen una ciudad de un millón o más habitantes, así como aquellos con ciudades de 250 mil o más habitantes que comparten procesos de conurbación con ciudades de Estado Unidos de América 3.1.1 Municipios metropolitanos y criterio de delimitación. Para la delimitación de las zonas metropolitanas se definieron a su vez tres grupos de municipios metropolitanos con sus respectivos criterios: a) Municipios centrales. Corresponden a los municipios desde donde se localiza la ciudad principal que da origen a la zona metropolitana, los cuales se identificaron a partir de las siguientes características. 1a. Municipios que comparten una conurbación intermunicipal, ésta como la unión física entre dos o más localidades censales de diferentes municipios y cuya población en conjunto asciende a 50 mil o más habitantes. 1b. Municipios con localidades de 50 mil o más habitantes que muestran un alto grado de integración física y funcional con municipios vecinos predominantemente urbanos. 1c. Municipios con ciudades de un millón o más habitantes. 1d. Municipios con ciudades que forman parte de una zona metropolitana transfronteriza, con 250 mil o más habitantes. El umbral mínimo de población de la localidad o conurbación que se considera centro de la zona metropolitana se fijo en 50 mil habitantes, pues se ha comprobado que las ciudades que han alcanzado este volumen presentan una estructura de usos de suelo diferenciada, donde es posible distinguir zonas especializadas en actividades industriales, comerciales y de servicios, que además de satisfacer la demanda de su propia población, proveen de empleo, bienes y servicios a población de otras localidades ubicadas dentro de su área de influencia. b) Municipios exteriores definidos con base en criterios estadísticos y geográficos. Son municipios contiguos a los anteriores, cuyas localidades no están conurbadas a la ciudad principal, pero que manifiestan un carácter predominantemente urbano, al tiempo que mantienen un alto grado de integración funcional con los municipios centrales de la zona, se considera, en términos generales, que los niveles de interacción entre la ciudad central y las localidades que la rodean disminuyen conforme la distancia aumenta, debido a los costos y tiempos de transporte implicados en su recorrido. Actualmente se tienen reconocidas 56 Zonas Metropolitanas en el país según Delimitaciones (2005), con la siguiente clasificación: 45 Zonas metropolitanas definidas a partir de una conurbación intermunicipal. 2 Zonas metropolitanas definidas por distancia, integración funcional y carácter urbano. 2 Zonas metropolitanas definidas por tamaño. 7 Zonas metropolitanas definidas por política urbana. Del total de las 56 zonas se identificaron zonas metropolitanas cuya población en el año 2005 ascendió a 57.9 millones de personas, mismas que representan 56.0 por ciento de la población total del país. La dinámica demográfica y urbana de la entidad, se empezó a modificar a partir de la década de los ochenta, como producto de una política de desconcentración y descentralización político-administrativa del proceso migratorio de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, que inicia a partir de 1986 con migración a ciudades periféricas como Querétaro, Pachuca, Cuernavaca, Puebla y Tlaxcala. Como consecuencia del proceso económico-migratorio y de una nueva cultura político-democrática, surge una organización territorial por regiones, basada en el modelo de Zonas Metropolitanas integradas por entidades federativas, municipios y comunidades, con características individuales que incluyen el crecimiento demográfico, expansión territorial, problemas limítrofes y potencial de desarrollo, entre otros. La zona metropolitana de Puebla – Tlaxcala es señalada como la cuarta zona más importante del país; esta zona incluye a los dos estados, con un total de 2´371,193 habitantes para el año 2005 y con una superficie de 1, 853.57 Km2, como se muestra en la Figura 1 y la Tabla 1 y Tabla 2.

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Figura 1. Mapa de Zona metropolitana de Puebla – Tlaxcala, participación de dos Entidades Federativas. Delimitaciones (2005).

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Tabla 1. “Delimitaciones de las Zonas Metropolitanas 2005”. Delimitaciones (2005).

Tabla 2. “Zona Metropolitana Puebla Tlaxcala por Municipios que la integran”. Delimitaciones (2005)

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Entre 1990 y 2005 esta zona ha tenido una tasa de crecimiento media anual de 2.3%. Su crecimiento no ha sido homogéneo, ya que varios municipios han tenido decremento poblacional: Ocoyucan (-1.9%), San Jerónimo Zacualpan (-0,9%), Chiautzingo (-0,6%), San Felipe Teotlalcingo (-0.3%); frente a otros cuyo crecimiento es de los más altos del país, San Andrés Cholula (6.5%), Amozoc (3.6%), Cuautlancingo (3.1%), San Juan Huactzinco (3.0%), San Pablo del Monte (2.9%).

Figura 2. Esquema del Régimen de las Zonas Metropolitanas.

RÉGIMEN DE LAS ZONAS METROPOLITANAS
Leyes y normas para el Desarrollo Metropolitano Reglas de Operación Fideicomiso

Fondo Metropolitano

Acuerdos

Acciones

Consejos y Comités Metropolitanos

RÉGIMEN ZMRSE
Gobiernos locales
Negociación Conflictos Corporativos (Iniciativa privada)

GF SHCP

Congresos Locales

Congreso de la Unión

Fuente:Primer Foro Zonas Metropolitanas (2008).

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Figura 3. Esquema Formación del Campo del Poder.

FORMACIÓN DEL CAMPO DE PODER METROPOLITANO
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PARTIDOS 4 PROYECTOS

SOCIEDAD CIVIL 1 ACUERDOS

C O N S T R U C T 0 R A S

Campos de poder financiero global-local

NOVATOS

CAMPO DE PODER METROPOLITANO
DOMINANTES

I N M O B I L I A R I A S

Campos de poder del Estado
3 DECISIONES 2 PLANEACIÓN

Fuente. Primer Foro Zonas Metropolitanas (2008).

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Figura 4. La Asociación de Municipios: Promotor de la Solidaridad entre Municipios para Servicios Públicos Eficientes.

UNA NECESARIA TRANSFERENCIA DE ATRIBUCIONES ASOCIACIÓN PÚBLICA INTER -MUNICIPAL

MUNICIPIO
- Plan de ordenamiento - Plan de urbanismo - Autorización de construir - Escuelas primarias - Basura domestica - Basura doméstica - Transporte urbano - Agua potable - Aguas negras - Vialidades

MUNICIPIO
- Plan de ordenamiento - Plan de urbanismo - Autorización de construir - Escuelas primarias - Basura - Basuradomestica domestica - Transporte urbano - Agua potable - Aguas negras - Vialidades

MUNICIPIO
- Plan de ordenamiento - Plan de urbanismo - Autorización de construir - Escuelas primarias - -Basura domestica Basura domestica - Transporte urbano - Agua potable - Aguas negras - Vialidades

Asociación para la recolección y el tratamiento de la basura
Fuente: (Guyonneau)

MUNICIPIO
- Plan de ordenamiento - Plan de urbanismo - Autorización de construir - Escuelas primarias - Basura - Basuradomestica domestica - Transporte urbano - Agua potable - Aguas negras - Vialidades

3.2. Programa de Ordenamiento. Los gobiernos de los estados de Puebla y Tlaxcala, en razón de sus atribuciones competencias y responsabilidades, han conjuntado perspectivas e iniciativas a fin de diseñar y promover una propuesta intergubernamental de Ordenamiento Urbano como instrumento para el proceso de desarrollo regional y urbano integral y sustentable, en fun-

ción de un equilibrio inducido entre los recursos naturales, las actividades productivas, las condiciones ambientales y los asentamientos humanos de ambas entidades en la zona de conurbación. En el marco de respeto a las autonomías y libertades ambas entidades, junto con la federación han revisado los patrones de ocupación a que se encuentra sujeto la zona de conurba-

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ción, han procedido a la identificación de los procesos que los condicionan y la determinación de las potencialidades y fragilidad de su territorio. El Programa de Ordenamiento Urbano de la Zona de Conurbación, debe ser la herramienta que permita la promoción de las acciones que deberán emprenderse desde los órdenes de gobierno, para resolver la problemática identificada y aprovechar la fortaleza, apegándose a los objetivos del programa guardando la debida congruencia con los lineamientos, estrategias y políticas nacionales, regionales e interestatales. 3.2.1 Objetivos. El Programa de Ordenamiento Urbano de la Zona Conurbada Puebla – Tlaxcala, concebido como una estrategia de desarrollo socioeconómico que, mediante la adecuada articulación funcional y espacial de las políticas sectoriales, busca promover patrones sustentables de ocupación y aprovechamiento de la zona de estudio. 3.2.2 De ordenamiento Urbano. Prevenir, controlar y corregir y en su caso, revertir los desequilibrios que se observan en la zona conurbada. b) consolidar aquellas formas de ocupación y aprovechamiento compatibles con las características de la zona conurbada. c) Propiciar padrones de distribución de la población y de las actividades productivas consistentes con la habilidad y potencialidad de ambas entidades en las regiones determinadas. 3.3 Marco Jurídico. Los fundamentos jurídicos para el Programa de Ordenamiento Urbano de la Zona Conurbada Puebla – Tlaxcala, son abundantes que se encuentran en distintas disposiciones de la propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de la Ley de Planeación, de la Ley general de asentamientos Humanos, así como de la Ley de Desarrollo Urbano de los Estados de Puebla y Tlaxcala. a)

MARCO NORMATIVO
Programas Estatales Programas Federales
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Programa de Zona Metropolitana Puebla – Tlaxcala PEOT Ordemiento Territorial 6 regiones, Proyectos detonadores POET Ordemiento Ecológico 4 Políticas, 91 UGA´s PED 2005- 2011 Visión de Estado

ZONA CONURBADA DEL SUR DE TLAXCALA

Delimitación de Zonas Metropolitanas 2005 INEGI SEDESOL CONAPO México 2020 Ordenamiento Territorial

PNI 2007- 2012 100 Proyectos Estratégicos PND 2007- 2012 5 Ejes Rectores

Figura 5. Marco normativo de los Programas Estatales y Federales. Zona conurbada.

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IV. REFERENCIAS
Negrete, Ma. E. y H. Salazar (1986), “Zonas metropolit anas en México, 1980”, en Estudios Demográficos y Urbanos, vol.1, núm. 1, pp. 97-124, citado por Integrantes del Grupo Interinstitucional para la delimitación de zonas metropolitanas, Delimitación de Zonas Metropolitanas de México, SEDESOL, CONAPO, INEGI, México, 2004, 9. Sobrino Jaime (2003) Zonas metropolitanas de México en el 2000. Conformación Territorial, Estudios Demográficos y Urbanos vol. 18, núm. 3, pp. 461-507. Unikel, L. (1976) El desarrollo urbano en México, diagnostico e implicaciones futuras. Colegio de México. p.176 Delimitaciones de las Zonas Metropolitanas de México (2005). SEDESOL/SEGOB/CONAPO/INEGI. Primer Foro de Zonas Metropolitanas “Desarrollo Inst itucional de las Zonas Metropolitanas de la región sur sur-este (zmrse)” Gobierno del Estado de Quintana Roo Comisión de Desarrollo Metropolitano de la Cámara de diputados Dr. José Antonio Rosique Cañas julio 31 de 2008. Guyonneau O. (s.f.) La Asociación de Municipios: Promotor de la Solidaridad entre Municipios para Servicios Públicos Eficientes. Consultado en: www.dricorrientes.gov.ar/Descargahandler.ashx?articuloi d=230, agosto 2013 Zona Conurbada del Sur de Tlaxcala Reunión del Gobierno Estatal con Legisladores del Congreso de la Unión

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Implicaciones teóricas de la medición de la huella de carbono
Héctor Daniel Molina Ruiz1
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo – ESTe, Av. del Maestro s/n, Colonia Noxtongo2ª Sección, C.P. 42850; Tepeji del Río de Ocampo, Hidalgo. Teléfono: +52 (771) 717 2000 Ext: 5850, 5851 e-mail: m_en_i_molina_ruiz@engineer.com RESUMEN La actual preocupación por el cuidado del ambiente hace evidente la necesidad del monitoreo de los factores que lo deterioran, todo ello en el ámbito de las organizaciones, ya sean públicas o privadas. Dicha preocupación surge en los años 80´s con la reunión de la World Conservation Strategy (1980) titulada nuestro futuro común (“Our Common Future”), otro parte aguas lo fue el reporte integrado por la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo (World Commissionon Environment and Development, 1987) y la Agenda 21, integrada por la misma comisión en el año 1992. Uno de las iniciativas más conocidas en esta tópico los es el Protocolo de Kyoto (1992), que plantea la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmosfera, por parte de los países miembros. El presente documento se integra como una aproximación al cálculo de la huella de carbono que emite la institución de educación media superior y superior objeto de estudio. En él se describe la mecánica de estimación de la huella de carbono en dicha institución. PALABRAS CLAVES: CO2 equivalente, Gas de efecto invernadero, Huella de carbono (Carbon footprint), Sustentabilidad.

Por un lado, el debate iniciado en la World Conservation Strategy (1980) titulada nuestro futuro común (Our Common Future) además del reporte integrado por la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo (World Commissionon Environment and Development, 1987) y la Agenda 21, integrada por la misma comisión en el año 1992, han dado como resultado una aceptación gradual en admitir que la sustentabilidad se debe conformar de tres ejes básicos: integridad ecológica, eficiencia económica y equidad social (Côté y Cohen-Rosenthal, 1998). Por otro, la sustentabilidad del ambiente es una problemática que ha tomado gran importancia desde las décadas pasadas, uno de los intentos sólidos para contrarrestar el efecto negativo sobre el planeta, fue el protocolo de Kyoto, resultado del Marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático efectuada en diciembre del 1997 (UNFCCC, 2008), al cual, hasta 2011 se han adherido o ratificado dicho protocolo 191 países. El protocolo de Kyoto estipula algunos parámetros de reducción en la emisión de gases de efecto invernadero (Green House Gases, GHG), por parte de los países adheridos a él. La medición de la huella de carbono cuantifica el aporte de seis gases de efecto invernadero, estipulados en el protocolo de Kioto: • Dióxido de carbono (CO2) • Metano (CH4) • Oxido nitroso (N2O) • Hidro-fluoro-carbonos (HFCs) • Per-fluoro-carbonos (PFCs) • Hexa-fluoruro de azufre (SF6) (Carbon Trusth, 2012) Cabe hacer mención que el dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4), son gases de efecto invernadero que absorben luz ultravioleta, lo cual resulta un problema grave para

I. INTRODUCCIÓN

la homeostasis del planeta. Al respecto, en Molina (2010) se explica los alcances de dicha situación, sus efectos sobre la atmosfera, la superficie del planeta y por ende las consecuencias sobre el cambio climático (ver tabla 1). Tabla 1: Implicaciones energéticas y calentamiento global; fuente: Molina (2010) Implicaciones energéticas y cambio climático Nuestro planeta recibe energía del sol fundamentalmente en forma de luz visible y esa es la energía, es el motor del clima. La cantidad de energía que hay dentro del plantea o por otras partes del espacio es despreciable comparada con esta energía solar. La dinámica es tal que, desde hace millones de años hay un equilibrio o mejor dicho un estado estacionario, el planeta pierde la misma cantidad de energía que recibe del sol, ya no en forma de luz visible, sino en forma de radiación infrarroja y lo que sucede es que esta radiación infrarroja se emite por la superficie terrestre. Primero la energía que nos llega del sol, en mayor parte viene en forma de luz visible, llega a la superficie terrestre y calienta directamente a la superficie, deposita pues su energía en esa parte del plantea, de dicha energía, una tercer aparte no llega, es reflejada por las nubes, por la nieve y, pues, por parte de la tierra también. Las dos terceras partes de la energía que nos llega, es lo que equivale a la energía que pierde el planeta en forma de radiación infrarroja. Pero a diferencia de la luz visible, la radiación infrarroja es tal que la atmósfera no es transparente a esta radiación y resulta que son los gases traza (gases de efecto invernadero) los que no son transparentes a la radiación infrarroja, porque el oxígeno y el nitrógeno sí lo son. Y el efecto neto, a la superficie del planeta al emitir esta

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radiación, es que la atmosfera funciona como una manta, una cobija que calienta a esa superficie y arriba de la atmósfera se emite esa cantidad de energía equivalente a las dos terceras partes de la energía que recibimos. Esto es lo que se llama el efecto invernadero, es esa función de la atmósfera de atrapar una buena parte de la energía en forma de radiación infrarroja. Lo que queda muy claro es que la humanidad ya ha transformado de una manera muy importante la superficie de nuestro planeta, más de la mitad de la superficie terrestre ha sido afectada (Molina, 2010), de allí el surgimiento paulatino de conciencia social global, con respecto del tema ambiental. Además de ello han surgido marcos de referencia que intentan hacer la actividad humana, amigable con el ambiente y con el planeta. Tal es el caso de “cero desperdicio” (Zero Waste) de Curran y Williams (2011) que propone un ciclo cerrado en el consumo y proceso de las materias en la industria. También existe en la literatura, el diseño para la planeación, desarrollo y gestión de los llamados parques eco industriales (Chertow, 2004; Heeres et al, 2004; Roberts, 2004; Oh et al, 2005; Fang et al, 2007; Park et al, 2008; Elabras y Magrini, 2009; Sokka et al, 2011) que sugiere la aplicación de técnicas de simbiosis industrial, ecología industrial, cero desperdicios, entre otras, para un conjunto de empresas que presenten compatibilidad técnica, en las cuales los desechos o subproductos de una, conformen los insumos de la otra.

Figura1: Las líneas representan las proyecciones del calentamiento global (relativa al periodo 1980 – 1999) contenidas en el Reporte Especial de Escenarios de Emisiones – Special Report on Emissions Scenarios (SRES, 2000), que presenta los escenarios A1B, A2, B1. La línea inferior 2000 – 2100 representa la proyección realizada, considerando el mantenimiento de las concentraciones en el año 2000. Las barras de la derecha representan el rango de los tres escenarios estimados (A1B, A2, B1) indicando la barra del medio, la mejor estimación de cada escenario; Fuente: Adaptado de IPCC (2008).

II. MARCO TEÓRICO
Hoy en día se reconoce que el calentamiento global es la mayor amenaza para el desarrollo ambiental y económico a nivel mundial (Días y Arroja, 2012). Por lo cual, la comunidad científica se ha preocupado por desarrollarlas herramientas que permitan monitorear, controlar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmosfera. Todo ello debido a la situación alarmante que prevalece en el planeta. Dichas herramientas incluyen una serie de proyectos que intentan impactar positivamente sobre el estado sustentable del planeta, y no solo ello, la comunidad científica ha desarrollado estrategias e iniciativas que tienen aplicación en los ámbitos regional y local. A este respecto en la figura 1 y 2 se presentan las proyecciones de aumento en la temperatura del planeta, si continúan las tendencias y hábitos de producción y consumo del siglo XXI, dichas proyecciones son un referente que aportan los investigadores, con el firme propósito de crear conciencia en el contexto local, regional e incluso a nivel global.

Figura2: Proyección de temperaturas globales al inicio (2020 – 2029)y final (2090 – 2099) del siglo XXI. Los paneles muestran las proyecciones en los tres diferentes escenarios A2 (arriba), A1B (al medio) y B1 (abajo). Las barras de la izquierda representan el rango de los tres escenarios estimados (A1B, A2, B1) indicando la barra del medio, la mejor estimación de cada escenario; Fuente: Adaptado de IPCC (2008). En la siguiente tabla se detallan los pormenores con referencia a los escenarios que se incluyen en SRES (2000), con base en los cuales se determinó el aumento de la temperatura global del planeta para el transcurso del siglo XXI (ver tabla 2)

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(Plassmann et al, 2010), lo cual representa la estimación de emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro. Tabla 2: Reporte Especial de Escenarios de Emisiones – Special Report on Emissions Scenarios (SRES, 2000); Fuente: adaptado de SRES (2000). Los escenarios se encuentran agrupados en cuatro familias (A1, A2, B1 y B2), los cuales exploran alternativas de desarrollo en las tendencias que puede adoptar el planeta en el corto, mediano y largo plazo, cubriendo una gran espectro de las temáticas demográfica, económica y tecnológica, dando como resultado los niveles de emisión de gases de efecto invernadero (Green House Gases – GHG), a nivel global. Los escenarios presentados, no incluyen políticas ambientales, adicionales a las ya existentes. Las proyecciones del Reporte Especial de Escenarios de Emisiones son ampliamente usadas en la evaluación del cambio climático hacia el futuro, además, las suposiciones subyacentes con respecto a los cambios en el ámbitos socio–económico, demográfico y tecnológico, sirven como información de base para evaluar el impacto y vulnerabilidad del cambio climático. La línea A1 asume un rápido crecimiento económico global, con una población alcanzando un máximo histórico a mediados de siglo y una rápida introducción de nuevas y más eficientes tecnologías. Está dividida en tres grupos que describen direcciones alternativas del cambio en la tecnología: uso intensivo de combustibles fósiles (A1FI); sin uso de energías provenientes de combustibles fósiles (A1T) y; un equilibrio en el uso de los recursos (A1B). B1 describe un mundo convergente, con la misma población que en A1 pero con cambios más rápidos en las estructuras económicas, tendientes a una economía de servicios e información. B2 describe un mundo con un crecimiento poblacional y económico promedio, con énfasis en soluciones locales económica, social y ambientalmente sustentables. A2 describe un mundo muy heterogéneo con crecimiento poblacional alto, desarrollo económico y cambio tecnológico lentos. No se ha determinado un grado de probabilidad para los diferentes escenarios proyectados.

Dicha estimación, en principio, se puede calcular para cada una de las empresas u organizaciones que conforman la cadena de suministro. Incluso se puede ir de casos muy particulares (estudios de caso) a casos globales(a nivel regional, país, continental y/o global). En la literatura se encuentran por ejemplo: estudios de caso a pequeña y gran escala, estudios a nivel municipal o de ciudad, y a nivel, en los cuales se verifican acciones, estrategias y/o recomendaciones tendientes a minimizar el efecto negativo del factor humano, industrial y/o de servicios para con el ambiente.

2.1 Protocolo de Gases de efecto invernadero La asociación inglesa Carbon Trust (2012) presenta una metodología de cálculo para el aporte de gases de efecto invernadero al ambiente. Esta metodología es ampliamente utilizada, ya que especifica cómo realizar el conteo de las emisiones de gases de efecto invernadero. Estas emisiones son categorizadas desde tres enfoques (ver tabla 3):

• Enfoque 1: Emisiones directas, resultado de las actividades bajo el control de la organización. Estas pueden incluir el consumo de combustible in-situ, manufactura y procesos de emisión, pérdidas de refrigerante y combustible empleados por lo vehículos de la compañía.

• Enfoque 2: Emisiones indirectas resultado del consumo de energía eléctrica, calor o vapor, que adquiere y usa la institución. A pesar de que la organización no controla las emisiones indirectas, al usar la energía, la organización es indirectamente responsable del CO2 liberado a la atmosfera por la producción de dicha energía.

La medición de la huella de carbono provee un estimado de la cantidad total de gases de efecto invernadero emitidos durante el ciclo de vida de un bien o servicio, por ejemplo, desde la extracción de materias primas, producción, transporte, almacenamiento y uso, hasta su disposición final

• Enfoque 3: Cualquier otra emisión indirecta proveniente de recursos fuera del control de la institución. Por ejemplo, emisiones que incluyan el viaje al trabajo de los empleados o traslados para cerrar tratos de negocio, disposición final de basura y consumo de agua.

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Tabla 3: Enfoques en la emisión de gases de efecto invernadero; Fuente: Elaboración propia con base en World Resources Institute y World Business Council for Sustainable Development (2012) +Carbon Trust (2012), Carbon footprinting, The next step to reducing your emissions, Management guide, CTV043 v2, 4th Floor Dorset House, Stamford Street, London, Published in the UK, disponible en [www.carbontrust.co.uk]. +Chertow, M.R. (2004), Industrial Symbiosis, Encyclopedia of Energy, Volume 3, Elsevier Inc. +Côté, R.P. y Cohen-Ronethal (1998), Designing ecoindustrial parks: a synthesis of some experiences, Journal of cleaner production, 181-188, disponible en [www.elsevier.com/locate/jclepro]. +Curran, T. y Williams, I.D. (2011), A zero waste vision for industrial networks in Europe, Journal of Hazardous Materials, Waste Management Research Group, School of Civil Engineering and the Environment, University of Southampton, Southampton SO17 1BJ, UK, disponible en [www.elsevier.com/loc ate/jhazmat] +Días, A.C. y Arroja, L. (2012), Comparison of methodologies for estimating the carbon footprint e case study of office paper, Journal of Cleaner Production, Centre for Environmental and Marine Studies (CESAM) and Department of Environment and Planning, University of Aveiro, 3810-193, Aveiro, Portugal, disponible en [www.elsevier.com/locate/jclepro]. +Draucker, L., Kaufman, S., ter Kuile, R. y Meinrenken, C. (2011), Moving forward on product carbon footprint standards, Journal of Industrial Ecology, Volume 15, Number 2, DOI: 10.1111/j.1530-9290.2011.00331.x, disponible en [www.wileyonlinelibrary.com/journal/jie]. +ElabrasVeiga, L.B. y Magrini, A. (2009), Eco-industrial park development in Rio de Janeiro, Brazil: a tool for sustainable development, Journal of Cleaner Production, 653 – 661, disponible en [www.elsevier.com/locate/jclepro]. +Ewing, A., Thabrew, L., Perrone, D., Abkowits, M. y Hornberger, G. (2011), Insights on the use of hybrid life cycle assessment for environmental footprinting: a case study of an inland marine freight transport company, Journal of Industrial Ecology, Volume 15, Number 6, DOI: 10.1111/j.1530-9290.2011.00374.x, disponible en [www.wileyonlinelibrary.com/journal/jie]. +Fang, Y., Côté, R.P. y Qin, R. (2007), Industrial sustainability in China: Practice and prospects for eco-industrial development, Journal of Environmental Management, 315 – 328, disponible en [www.elsevier.com/locate/jenvman]. +Gooding, C.H., (2012), Data for the carbon footprinting of rendering operations, Journal of Industrial Ecology, Volume 16, Number 2, DOI: 10.1111/j.15309290.2011.00430.x, disponible en [www.wileyonlinelibrary.com/journal/jie]. +Heeres, R.R., Vermeulen, W.J.V. y de Walle, F.B. (2004), Eco-industrial park initiatives in the USA and the Netherlands: first lessons, Journal of Cleaner Production, 985 – 995, disponible en [www.elsevier.com/locate/jclepro].

IV. REFERENCIAS

Lo que se mide es lo que se tiene (Kaplan y Norton, 1992), dicho de otra forma, lo que se mide es lo que se puede controlar y más aún, lo que medimos en la organización afecta directamente el desempeño de esta (Molina Ruiz 2012; Molina Ruiz, et al, 2012). En términos de sustentabilidad, aquello que la organización mide o deja de medir, impacta sobre el desempeño ambiental de la misma. Es de vital importancia tener presente la necesidad de las organizaciones por el cuidado del medio, del entorno y de la naturaleza. La medición de la huella de carbono, permite monitorear el aporte de los kilogramos de CO2 equivalentes, emitidos al ambiente por una organización, lo cual posibilita la toma de conciencia acerca del impacto ambiental que esta genera. En la literatura se pueden identificar una gran variedad de estudios realizados en el ámbito de la medición de la huella de carbón como lo son: (1) estudios de caso (Holzman, 2008; Weidema et al., 2008; Marriott, Matthews y Hendrickson, 2010; Iribarren et al., 2010, Draucker et al., 2011; Ewing et al., 2011; Iribarren et al., 2011; Mattila et al., 2011; Dias y Arroja, 2012; Vázquez-Rowe et al., 2012; Weber, 2012; Wells et al., 2012), (2) estudios de caso a gran escala (Gooding, 2012; Meinrenken et al., 2012), (3) Estudios a nivel ciudad o municipio (Ramaswami, Chevez y Chertow, 2012; Larsen y Herwich, 2010) y (4) estudios a nivel país (Hertwich y Peter, 2009; Plassmann et al., 2010), que permiten identificar la importancia y creciente preocupación por el monitoreo de las emisiones de dióxido de carbono equivalentes, que arrojan al ambiente las personas, organizaciones, regiones políticas, entre otras.

III. DISCUSIÓN

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+Hertwich E.G. y Peter G.P., (2009), Carbon footprint of nations: a global, trade-linked analysis, Environmental Science & Technology Volume 43, Number 16, 10.1021/es803496a, American Chemical Society, 6414 – 6420. +Holzman D.C., (2008), The carbon footprint of biofuels, can we shrink it down to size in time?, Environmental Health Perspectives, Volume 116, Number 6, A 247 – A 252. +IPCC (2008), Climate change 2007: Synthesis report, Intergovernmental Panel on Climate Change. +Iribarren, D., Vázquez-Rowe, I., Hospido, A., Moreira, M.T. y Feijoo, G., (2010), Estimation of the carbon footprint of the Galician fishing activity (NW Spain), Science of the Total Environment, 5284 – 5294, DOI: 10.1016/j.scitotenv.2010.07.082, disponible en [www.elsevi e r.com/locate/scitotenv]. +Iribarren, D., Vázquez-Rowe, I., Hospido, A., Moreira, M.T. y Feijoo, G., (2011), Updating the carbon footprint of the Galician fishing activity (NW Spain), Science of the Total Environment, 1609 – 1611, DOI: 10.1016/j.scitotenv.2011.01.007, disponible en [www.elsevi e r.com/locate/scitotenv]. +Kaplan, R.S. y Norton, D.P. 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Déficit Maicero en el País
Cuauhtémoc Crisanto Campos Rangel1, Fernando Castillo Gallegos2, Sonia Guadalupe Reyes Vázquez3, José Jorge Cabello Ríos4
Universidad Autónoma de Tlaxcala, Av. Ignacio Zaragoza 1, Centro, C.P. 90200, Calpulalpan, Tlaxcala, México Teléfono:+52 749 918 1151 3 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo – ESTe, Av. del Maestro s/n, Colonia Noxtongo2ª Sección, C.P. 42850; Tepeji del Río de Ocampo, Hidalgo. Teléfono: +52 (771) 717 2000 Ext: 5850, 5851 4 Universidad Autónoma de Querétaro, Av. Moctezuma, No. 249, Colonia San Cayetano, San Juan del Río, Querétaro, México. Teléfono: +52 (442) 192 1200 Ext. 5289 e-mail:1 dr_ccc_85@hotmail.com RESUMEN Tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el 1ro de enero de 1994, México incrementó gradualmente sus importaciones de maíz procedentes de Estados Unidos a cifras récord cada vez más alarmantes, representando una amenaza en contra de la autosuficiencia alimentaria del país latinoamericano. No obstante, una serie de estrategias administrativas tanto analíticas como sintéticas podrían mitigar los daños ocasionados en principio y transformar el actual contexto (canibalista y salvajemente competitivo) en un catalizador de las fortalezas mexicanas para aprovechar al máximo oportunidades, contrarrestar sustancialmente debilidades y eludir amenazas del mercado global. PALABRAS CLAVES: Exponga los términos, que a su consideración, sean claves en el desarrollo de su artículo.
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Para el público lego en materia de historia humana y natural, es fácil suponer que los productos agropecuarios y avícolas como arroz, trigo, maíz, cerdo y pollo han estado fácilmente a disposición del consumo humano en todos los tiempos y en todos los lugares. Sin embargo, la realidad es que hay una larga y compleja historia detrás de cada una de estas plantas y animales. Por un lado, la domesticación de éstas fue gradual e inicialmente aislada (podían pasar periodos de mil años o más antes de que un nuevo cereal, fruto o animal fuese domesticado en alguna parte distante del planeta); por otra parte, en un principio dicha domesticación era únicamente temporal (alternando sólo brevemente con las acostumbradas caza y recolección); y, por otro lado, hoy en día aún hay un fuerte debate sobre los inicios exactos y las secuencias de desarrollo de la agricultura. De acuerdo con la Paleo-antropología, los primeros homínidos humanos que desertaron de África lo hicieron hace unos 100,000 años, poblando los territorios que hoy se designan como Europa y Asia. Luego, entre 60 y 88 milenios después , a través del Puente de Beringia, llegarían las primeras mujeres y hombres a lo que hoy se conoce como el continente americano, alcanzando la región austral hasta hace unos once mil años. Gradualmente, a lo largo y ancho de toda esta masa continental, una gran diversidad de culturas florecieron y colapsaron (algunas misteriosamente). El largo y milenario viaje que emprendieron los antiguos an-

I. BREVE PERSPECTIVA PRE-HISTÓRICA

cestros desde las tierras africanas hasta América fue realizado bajo circunstancias nebulosas; la supervivencia humana dependía de los “azares y vicisitudes del destino”, pues ni la caza de animales ni la recolección de frutos estaban en ningún modo garantizadas. Así, la aventura y transición de los antiguos grupos humanos nómadas (cazadores de mega fauna en el caso de América y/o recolectores de frutos silvestres) a sociedades sedentarias tomó muchas decenas de miles de años. Según Gupta (2004) , la primera de estas revoluciones agrícolas (de que se tienen evidencias empíricas) tuvo lugar hace unos 12,000 años en Oriente Medio, mientras que en lo que hoy es México, según Diamond (1999) , esta transformación se dio hasta varios milenios después: hacia el año 3,500 A.C. (tal vez antes). En particular, fue hace unos 5.5 a 7.5 milenios que se logró la domesticación del maíz en Mesoamérica –junto con el frijol y la calabaza. Sin la domesticación de este valioso grano (principal fuente de energía en la región), muy difícilmente se hubiese alcanzado el esplendoroso desarrollo de culturas como las olmeca, teotihuacana, maya, tolteca y mexica, por mencionar algunas; sin esta agricultura, los ancestros provenientes desde África habrían muy probablemente debido continuar con migraciones de duración indefinida. Hoy en día, el mundo y México son herederos de esta noble semilla; sin embargo y a pesar de que ésta tiene sus oríge-

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nes en este país, la producción interna actual del mismo es cada vez menos suficiente para satisfacer su creciente demanda nacional. El presente trabajo apunta hacia una revalorización y rescate del legado histórico mexicano mediante estrategias y administraciones más eficientes y más eficaces. Aunque el problema agrario de Zea Mays (denominación científica del maíz) es complejo, puede resumirse en los siguientes puntos principales: ausencia tanto de financiamientos incluyentes como de administraciones más modernizadas; obsolescencia tecnológica; precios y comercialización acaparados mafiosamente; siniestralidad (sequías, granizadas, plagas y demás adversidades naturales) de los cultivos; migración campesina al extranjero y a las grandes ciudades del país (éxodos rural-urbano y rural-rural); competencia comercial desleal; así como la disponibilidad de hidrocarburos fósiles no asegurada. Con inspiración en la conocida Matriz FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), se analiza sucintamente abajo cada uno de los puntos mencionados en el párrafo anterior, enfocándose esta sección II en los rubros de la matriz referidos a aspectos negativos: Debilidades Internas y Amenazas Externas. a. Debilidades Internas i. Ausencia tanto de financiamientos incluyentes como de administraciones más modernizadas. Desafortunadamente, los pequeños productores de maíz no han conseguido adaptarse a las exigentes normas de trabajo mundial, quedando rezagados frente a las grandes corporaciones que actúan de manera mucho más sistemática. En particular, la mayoría de los priemeros no han sabido aprovechar o no han podido tener acceso a financiamientos ni a mejores métodos de administración (como, por ejemplo, de riesgos). ii. Obsolescencia tecnológica. Siguiendo la clasificación tecnológica manejada por la SAGARPA (2007) , las tres características tecnológicas de mayor trascendencia en los niveles de productividad y calidad agrícolas serían: sistema de riego, variedad de semilla y uso de fertilizante. Luego así, los tres sistemas de riego son: a) por bombeo, b) por gravedad y c) de temporal. Las dos variedades de semilla son: a) mejorada y b) criolla. Y para fines de clasificación, hay a) cultivos con fertilizante y b) cultivos sin fertilizante. Las producciones mexicanas con menores costos y mayor rentabilidad –llegando a 7.8 toneladas por hectárea– han demostrado ser aquellas que usan riego por bombeo, semillas mejoradas y fertilizantes; en profundo contraste, las peores producciones –con apenas 500 kilogramos por hectárea– han resultado ser las que emplean lluvia de temporal y semillas criollas sin utilización de fertilizantes. Desafortunadamente, de acuerdo con Polanco & Flores (2008) , de las 64 combinaciones de tecnología empleadas en 21 estados y el Distrito Federal que reporta la SAGARPA, únicamente cinco han conseguido una relación beneficio-costo mayor a la unidad. Así pues, el retraso agrotecnológico del país es una debilidad crítica y extensamente propagada. iii. Precios y comercialización acaparados mafiosamente. Como resultado de la deficiente organización administrativa en el campo mexicano, los productores pequeños, o también llamados productores de bajos ingresos –67% de todos los productores mexicanos–, son orillados frecuentemente a vender sus cosechas a acaparadores (intermediarios) que les compran a precios irrisorios y con escasos contratos. Según datos de la SAGARPA (2007) , en promedio esos precios de compra representan apenas 33% de participación en el precio final y a veces están por debajo de los costos de producción correspondientes. iv. Siniestralidad (sequías, granizadas, plagas y demás adversidades naturales) de los cultivos. Atendiendo a los datos proporcionados por el Sistema de Información Agroalimentaria de Consulta (SIACON ) de la SAGARPA, la superficie total nacional de maíz siniestrada en, por ejemplo, 2005 alcanzó la escandalosa cifra de 17.2%. b. Amenazas Externas i. Migración campesina al extranjero y a las grandes ciudades del país (éxodos rural-urbano y rural-rural). A nivel mundial, el fenómeno del éxodo rural-urbano tiene sus orígenes en la Revolución Industrial y se acentuó significativamente después de la segunda guerra mundial. De este modo, en México a inicios del siglo XX, casi 80% de la población nacional vivía en zonas rurales; a inicios del tercer milenio la situación se ha invertido: casi 80% de personas vive en zonas urbanas. Las consecuencias negativas para el campo son al menos las siguientes: a) la población que se queda en el campo es la de mayor edad y por ende la que es más reticente a los cambios tecnológicos y al uso de semillas mejoradas; b) esa misma población ya adulta tiene menor vitalidad para trabajar el campo que los jóvenes emigrados; y c) muchos de aquellos que abandonan el agro son quienes por naturaleza tienen mayor predisposición de lograr una superación tanto personal como de grupo (fuga de líderes potenciales) . Paralelamente a lo explicado en el párrafo anterior, la cantidad de mexicanos que son atraídos por el “sueño americano”, emigrando a los Estados Unidos de Norteamérica, es descomunal (éxodo tanto rural-rural como rural-urbano). De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) , se estima que cada año ingresan ilegalmente desde México hacia EUA 315,000 personas, sumándose a los 6,570,000 mexicanos que ya lo han hecho de la misma manera (por supuesto, hay quienes manejan cifras más elevadas). De acuerdo con el departamento del trabajo de EUA, 78% de todos los trabajadores en los campos de cultivo norteamericanos son extranjeros, de los cuáles 75% nacieron en México.

II. PROBLEMÁTICA

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Por la misma naturaleza ilegal de estos desplazamientos, es difícil precisar, por un lado, cuántos de aquellos más de seis millones de migrantes salieron del campo mexicano y cuántos de ciudades; y por otra parte, también es difícil determinar cuántos de los emigrados se van al campo y cuántos a las ciudades de EUA. Sin embargo, definitivamente una inmensa cantidad de campesinos mexicanos se han ido del territorio mexicano. ii. Competencia comercial desleal. A partir de 2008, el maíz norteamericano entra a México sin pagar arancel, pero el verdadero problema no es realmente la eliminación de una tarifa de entrada sino que llega subsidiado por su respectivo gobierno –permitiéndole competir ventajosamente a precios más bajos que los de sus contrapartes mexicanas. Conforme a la Cámara de Diputados (2005), con datos obtenidos a través de la OCDE, tan solo en 2003 el gobierno de EUA subsidió a todo su sistema agropecuario con casi noventa mil millones de dólares, mientras que México hizo lo propio con apenas 8,354 millones. Siguiendo a Polanco & Flores (2008) , en promedio los productores mexicanos de maíz son subsidiados con 700 dólares anuales; los norteamericanos obtienen treinta veces más: 21,000 dólares anuales. iii. Disponibilidad de hidrocarburos fósiles no asegurada. De acuerdo con Michael Dimock , el petróleo es el talón de Aquiles agropecuario; es decir, los sistemas actuales de producción agrícola son tan dependientes de los hidrocarburos fósiles que si repentinamente éstos energéticos se acabaran y/o sus precios se elevaran demasiado, todo el sistema agrícola colapsaría. i. Mano de obra joven disponible (cada vez menor en muchos países europeos). Dados los problemas de explosión demográfica sufridos en el siglo pasado, la comunidad internacional se dio a la tarea de implementar programas de planeación familiar que desacelerarían el crecimiento descontrolado y vertiginoso que se venía observando. Sin embargo, dicho propósito no se ha concretado debidamente en el caso de la mayoría de los países en desarrollo, al menos no al mismo grado que en aquellos de “primer mundo”. Ahora, si bien es cierto que los países desarrollados sí han logrado controlar sus tasas de natalidad, el problema que enfrentan ahora en sus pirámides poblacionales es que tienen una cantidad de adultos mayores (retirados de la vida productiva) cada vez más cargada; en consecuencia y al mismo tiempo, esta población envejecida debe ser sostenida por relativamente menos jóvenes (proporcionalmente en descenso). Irónicamente, esta situación puede ser una ventaja para México, pues cuenta con más manos jóvenes que otros países (Alemania, Italia y Japón han llegado incluso al llamado “declive p oblacional”). ii. Extensa variedad de semillas nacionales. Puesto que Zea Mays es una semilla que fue domesticada en México, a través de milenios este país ha desarrollado una variedad de semillas sobresaliente y extraordinariamente extensa. De acuerdo con Alejandro Nadal del Colegio de México (2000) , de las 10,965 accesiones que alberga el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y el Trigo, ¡3,532 son variedades mexicanas! Evidentemente, ésta es una ventaja que puede y deberá ser aprovechada; de acuerdo con Cary Fowler (2009) , no existe “la mejor variedad”, pues la mejor variedad es mañana la comida para los insectos o pestes o enfermedades…tal vez una variedad…que no es económica ahora tiene resistencia a enfermedades o a pestes o alguna cualidad que vamos a necesitar para el cambio climático que las otras no tienen. iii. Productividad máxima (de primer mundo) en zonas de riego, con uso de semillas mejoradas y con fertilizantes como en Sinaloa. Según estadísticas de la Food and Agriculture Organization (FAO, 2007) de la ONU, EUA es el primer productor mundial de maíz, produciendo 8.6 toneladas por hectárea en promedio, mientras que México apenas logra 2.5 toneladas por hectárea en promedio. Sin embargo, cabe destacar que en estados como Sinaloa se ha logrado alcanzar producciones de 7.8 toneladas por hectárea. Aún si bien es cierto que no todas las entidades del país cuentan con las mismas ventajas de esta última, su ejemplo es un claro mensaje de que México tiene casos exitosos de los cuales se puede aprender y cuyo éxito debería poder repetirse en el resto del país en alguna magnitud. iv. Una frontera agrícola (extensiones territoriales cultivables) generosa. A diferencia de países como Bélgica, Dinamarca o Suiza, donde las oportunidades de expansión agrícola en términos

III. MARGENES
Si bien es cierto que la realidad agraria es deplorable, lastimosa y vergonzosa, también es innegable que hay muchas fuerzas esperando a ser reorganizadas bajo esquemas de trabajo más inteligentes y audaces. Conducidas por un liderazgo más sinérgico, las siguientes potencialidades podrían ser aprovechadas y organizadas al máximo: mano de obra joven disponible (cada vez menor en muchos países europeos); extensa variedad de semillas nacionales; investigación de primer nivel sobre estas últimas en grandes centros de desarrollo académico de la UNAM, IPN, SAGARPA y Chapingo (entre otros); productividad máxima (de primer mundo) en zonas de riego, con uso de semillas mejoradas y con fertilizantes como en Sinaloa; amplios mercados nacionales e internacionales esperando a satisfacer sus necesidades básicas (tanto para consumo humano como animal e industrial); nuevas tecnologías en desarrollo: bioenergéticos y biotecnologías; junto con una frontera agrícola (extensiones territoriales cultivables) generosa. Nuevamente siguiendo la Matriz FODA, esta sección III se enfoca a analizar de manera concisa los aspectos positivos que se acaban de señalar: las Fortalezas Internas y las Oportunidades Externas. a. Fortalezas Internas

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de extensiones cultivables son exiguas, México cuenta con límites más bien generosos. Este último es el cuarto país con mayor superficie maicera sembrada actualmente de acuerdo con Polanco & Flores (2008) –lo cual es otro signo de la urgente obligación de mejorar la productividad. b. Oportunidades Externas i. Amplios mercados nacionales e internacionales esperando a satisfacer sus necesidades básicas (tanto para consumo humano como animal e industrial). Sir Winston Churchill alguna vez dijo: Los Pesimistas ven un problema en cada oportunidad, mientras que los Optimistas ven una oportunidad en cada problema. El caso del déficit maicero mexicano es un buen caso en donde más que un problema se tiene una oportunidad de desarrollo. La demanda en el mercado mundial de maíz es extraordinariamente extensa y dinámica. Tan sólo en 2004, las exportaciones mundiales de maíz llegaron hasta 83.1 millones toneladas (FAO, 2007) ; algunos de los más grandes importadores son Japón, Corea y Taiwán. Si México pudiese revigorizar su campo, las oportunidades de compra-venta globales transformarían el funesto déficit actual en un muy valioso superávit comercial. De hecho, en la actualidad México es el cuarto productor de maíz a nivel mundial (Polanco & Flores, 2008) . Vale la pena mencionar que Estados Unidos ha disminuido sensiblemente su participación en el mercado internacional de maíz para cubrir su creciente demanda interna de etanol, dejando un espacio comercial que otros han aprovechado. ii. Nuevas tecnologías en desarrollo: bioenergéticos y biotecnologías. Con todas sus ventajas y desventajas, las nuevas tecnologías permiten desarrollar nuevos mercados y/o mejorar los ya existentes. En cuanto a bioenergéticos se refiere, el caso del etanol elaborado a partir del maíz ejemplifica claramente una de las muchas áreas de oportunidad que existen para este grano. Aunque el desarrollo de esta tecnología no ha estado exento de polémica, ha logrado disminuir promisoriamente la fuerte dependencia actual que se tiene de los combustibles fósiles. Los transgénicos por su parte figuran como el caso más popular de biotecnología. Aunque hay también una gran controversia alrededor del uso de estas técnicas de intervención genética, se han conseguido resultados que se han tornado altamente benéficos. Por ejemplo, se ha logrado generar variedades de maíz (Bt) que sintetizan toxinas para combatir a algunos insectos depredadores del maíz y también híbridos (Th) resistentes a ciertos herbicidas. Evidentemente, México tiene áreas de oportunidad de desarrollo tecnológico y económico que no puede darse el lujo de perder. iii. Investigación de primer nivel sobre ii en grandes centros de desarrollo académico de la UNAM, IPN, Chapingo y SAGARPA (entre otros). La Máxima Casa de Estudios del país, la UNAM, ha desarrollado variedades de maíz que ya han probado ser éxitos en términos comerciales y más innovaciones están en camino. Por ejemplo, tan sólo Tadeo Robledo (2007) reporta la creación de 14 nuevas variedades de esta semilla en el Campus Cuautitlán. El Instituto Politécnico Nacional, IPN, a través de su Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología, CICATA, logró en 1999 desarrollar equipo tecnológico que ahorra alrededor del 50% de agua requerida por los cultivos en sistemas tradicionales. Y la Universidad Autónoma Chapingo, UACh, cuenta con 8 vigorosas líneas de investigación: • Colección, conservación, caracterización y mejoramiento genético de maíces pigmentados: azules, rojos y morados. • Mejoramiento genético de materiales de maíz de color amarillo. • Mejoramiento genético de maíz dulce para el desarrollo de variedades mejoradas para la producción de elote. • Mejoramiento genético de maíces de la raza Cacahuacintle. • Mejoramiento genético del maíz en el centro occidente de México. • Hibridación. • Recursos genéticos de maíz conservación in situ y mejoramiento participativo. • Recursos Genéticos de Maíz. Éstos son solo algunos ejemplos de lo que se ha logrado y de lo mucho que se puede seguir conquistando si se continúa impulsando las investigaciones correspondientes en estos centros académicos. Atendiendo a la etimología del verbo analizar (separar un todo en sus elementos constitutivos), las dos secciones anteriores se han encargado de “desmenuzar” la problem ática del maíz en sus partes más relevantes. Ahora se recurrirá a un método de razonamiento de tipo no tanto analítico sino más bien sintético; es decir, más que la separación se buscará la integración (sin olvidar que el todo sintetizado es más que únicamente la suma de sus partes). El siguiente cuadro de FODA resume las estrategias sugeridas para superar los estragos que enfrenta Zea Mays. Fortalezas-F 1. Mano de obra joven. 2. Sobresaliente variedad de semillas nacionales. 3. Productividad máxima en algunos estados. 4. Frontera agrícola generosa. Debilidades-D 1. Falta de financiamientos ubicuos. 2. Obsolescencia tecnológica. 3. Precios y comercialización acaparados mafiosamente y con pocos contratos.

IV. ESTRATEGIA

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4. Alta siniestralidad agrícola. Oportunidades-O 1. Amplios mercados nacionales e internacionales. 2. Nuevas tecnologías como bioenergéticos y biotecnologías. 3. Investigaciones avanzadas en centros académicos del país. Estrategias-FO 1. Preparar cuadros jóvenes en los centros académicos del país (F1, O3). 2. Investigar y desarrollar bioingenierías que generen producciones competitivas para aprovechar los mercados nacionales y extranjeros con actuales y nuevas variedades de semillas y tecnologías que se desarrollen, sin ser la frontera agrícola una limitación significativa (F2, F4, O1, O2, O3). 3. Aprender de la experiencia lograda en los estados productores con mayores rendimientos del país, documentando y sistematizando los avances en los centros académicos para que los jóvenes lo apliquen en el campo (F1, F3, O3). Estrategias-DO 1. Aprovechar los mercados nacionales e internacionales de modo que los productores puedan vender sus cosechas a precios más justos (D3, O1). 2. Contrarrestar la obsolescencia tecnológica y los siniestros con desarrollos de los centros académicos del país (D2, D4, O2, O3). 3. Crear sistemas de financiamiento para exportar producción actualmente subvalorada a los mercados internacionales (D1, O1). Amenazas-A 1. Éxodos rural-urbano y rural-rural. 2. Competencia comercial desleal. 3. Disponibilidad de hidrocarburos no asegurada. Estrategias-FA 1. Capacitar cuadros jóvenes para desarrollar alternativas energéticas (F1, A3). 2. Estimular (tal vez fiscalmente) a los productores que transmitan su éxito a otros cultivadores que siembran en la amplia frontera agrícola (F3, F4, A3). 3. Investigación y desarrollo de viejas y nuevas variedades para aumentar la competitividad del campo, y por ende la retención de migrantes (F2, A1, A2). EstrategiasDA 1. Sustituir hidrocarburos por fuentes de energía eólica, solar, hidráulica, mareomotriz y/o geotérmica (D2, A3). 2. Crear un fondo especial federal para identificar y becar jóvenes del campo que demuestren tener el potencial de liderazgo para a) promover financiamientos agrícolas que eleven la competitividad, b) creen redes de información sobre dónde obtener precios más justos por las cosechas, y c) ofrezcan opciones a los productores para prevenir efectos adversos de los siniestros (D1, D3, A1, A2). a. Estrategias FO Las estrategias FO son aquellas que se valen de las fortalezas internas para aprovechar las oportunidades externas. Evidentemente, México tiene la posibilidad de 1) seleccionar rigurosamente de entre la gran cantidad de jóvenes aquellos con mejores aptitudes y actitudes para 2) prepararlos y formar cuadros de trabajo de excelencia en los grandes centros de investigación del país, de modo que 3) continúen y acrecienten significativamente la investigación y desarrollo de innovaciones tanto en bioenergéticos y biotecnologías genéticas como en nuevos progresos nunca antes vistos. De este modo, la producción nacional se podría maximizar para generar excedentes que pudiesen lanzarse a competir en el intenso mercado global de granos y a la vez se podría incursionar en el campo de las bioingenierías. La extensa variedad de semillas y las nuevas que se pudiesen generar, junto con la extensa frontera agrícola de este país, son potentes detonantes que pueden ayudar a explotar y aprovechar las virtudes y ventajas del comercio internacional. Cabe mencionar que existen ya estados como Chihuahua, Jalisco, Querétaro y Sinaloa donde se obtienen los niveles de rendimiento necesarios para ser competitivos a nivel mundial. b. Estrategias FA Las estrategias FA son las que eluden amenazas externas valiéndose de las fortalezas internas. Al aprovechar las fortalezas arriba planteadas y al lograrse sus ventajosos resultados se conseguiría lo siguiente: a) los éxodos ruralurbano y rural-rural serían contenidos al proveer con mejores expectativas de calidad de vida a las nuevas generaciones de campesinos, reteniendo valiosos trabajadores; y b) los productores estarían mejor posicionados para hacer frente a la desleal competencia de sus contrapartes norteamericanos. La joven mano de obra puede ser capacitada para desarrollar fuentes de energía alternas. Se pueden proporcionar estímulos fiscales o de otro tipo a los estados productores con mejores rendimientos que transmitan su experiencia al resto del país, aprovechando la extensa frontera agrícola con que se cuenta y aumentando la competitividad. La investigación y el desarrollo de las variedades de semillas nacionales pueden servir para fortalecer a los productores mexicanos de maíz para hacer frente de manera competitiva a los granos subsidiados extranjeros, y así retener parcialmente la migración. c. Estrategias DO Las estrategias DO contrarrestan las debilidades internas utilizando las oportunidades externas. El mafioso acaparamiento de las cosechas debe ser sustituido por mecanismos que proporcionen la información necesaria a los productores sobre dónde obtener los mejores

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precios tanto en el mercado nacional como internacional (tal vez conectados bajo redes de seguridad en Internet). Paralelamente, la falta de financiamientos ubicuos puede ser compensada por la conquista de dichos mercados mundiales, ayudando a frenar la descapitalización de los productores. La obsolescencia tecnológica puede y debe ser contrarrestada por los nuevos desarrollos tecnológicos gestados en los centros de investigación ya señalados. Y al mismo tiempo, tales adelantos deben minimizar en lo posible el impacto de los siniestros sufridos por los cultivos (claramente, luchar contra las calamidades de la naturaleza tiene sus límites). d. Estrategias DA Finalmente, las estrategias DA atenúan las amenazas externas y eluden (esquivan) las amenazas externas. En la medida en que se avance en la implementación de las estrategias arriba esbozadas se podrá observar cómo las debilidades se transforman en fortalezas, y las amenazas serán peligros superables. Mediante fondos federales se debe apoyar la preparación de los jóvenes campesinos para que sean ellos mismos quienes: busquen y/o generen opciones de financiamiento para el campo; faciliten información sobre los mejores precios en el mercado; y promuevan métodos para enfrentar las adversidades de la naturaleza. Al mismo tiempo, las fuentes de energía tradicionales, fundamentalmente hidrocarburos fósiles, deben ser sustituidas por alternativas más eficientes: más baratas y más amigables ecológicamente. Así pues y en resumen, una clase campesina mejor informada y comunicada, más sistemática y con mayor poder económico deberá acceder con mayor facilidad a financiamientos. La tecnología deberá ser propagada a todo el país. La comercialización del maíz tendrá que ser más justa. Los desastres naturales deberán impactar un porcentaje mucho menor de las áreas cultivadas, gracias a los avances tecnológicos y de organización, generando una capacidad de respuesta mucho más eficiente y eficaz. Se frenará parcialmente la migración de talentos rurales al ofrecerles mejores expectativas en su plan de vida. Los precios del maíz mexicano deberán ser más competitivos, enfrentando mejor a sus contrapartes subsidiadas. Y el uso de hidrocarburos deberá ser substituido por fuentes de energía eólica, solar, hidráulica, mareomotriz y/o geotérmica. Esencialmente, el problema que vincula a la administración de operaciones con Zea Mays (columna vertebral de la agroeconomía mexicana) es: ¿Cómo se puede añadir valor a todas y cada una de las actividades y operaciones ejecutadas desde la preparación y cultivo de este grano, pasando por su cosecha y procesamiento, hasta su consumo final por humanos, animales y máquinas? En otras palabras y a más grandes rasgos: ¿Cómo se puede convertir la materia prima (input) en un bien final (output) con valor agregado máximo? Tomando en consideración la propuesta de Polanco & Flores (2008) , éstos son los eslabones que componen la principal cadena agroindustrial del país (la del maíz), y sobre los cuáles reside el desafío de incrementar un valor añadido significativamente mayor: a) producción primaria; b) comercialización y suministro; c) procesamientos y/o transformación; d) distribución; y e) consumo final. a. Producción Primaria Al invertir en cada vez mejores tecnologías (conduciendo a la industrialización del campo y la disminución de los eventos de siniestralidad), la relación beneficio-costo de la producción de maíz debería alcanzar rendimientos mucho más favorables para muchos más agricultores en todo el país, elevando sustancialmente sus utilidades generadas en la cadena. Asimismo, al incrementar la cobertura de planes de financiamiento y la recapitalización del campo mexicano junto con seguros agrícolas, se mejoraría la rentabilidad de este grano. Junto con la mejora de la productividad, se debe ampliar los meses de cultivo a no sólo la temporada primaveraverano (PV), sino también a otoño-invierno (OI); en promedio 88% de la superficie total sembrada de 1996 a 2006 correspondió a PV y sólo 12% a OI (Polanco & Flores, 2008). Asimismo, se debe trabajar para que más variedades sean aprovechadas a según sean sus virtudes únicas, excepcionales y comercializables. La explotación de éstas incidiría en una cadena de valor mucho más diversificada. b. Comercialización y Suministro La comercialización del maíz está dominada por 5 grandes segmentos de compradores: a) empresas harineras; b) empresas comercializadoras de grano; c) empresas acopiadoras regionales; d) asociaciones de productores pecuarios; junto con e) industrias almidoneras. Todos éstos compran el grano a precio de cosecha. Para exponer la situación general, se cita el caso particular de las empresas harineras: las 4 más grandes son Grupo Industrial MASECA SA (GIMSA), MINSA, HARIMASA y Cargill. Estos distribuidores obtienen los mejores beneficios de la cadena; tan sólo en 2006, por ejemplo, estos últimos se beneficiaron con $4,750.00 pesos por tonelada, mientras que los productores apenas recibieron $1,800.00 pesos por la misma tonelada (Polanco & Flores, 2008) . Por un lado, evidentemente los productores requieren urgentemente de mecanismos de comercialización que les confieran una mejor participación en la venta de sus cosechas dentro de la cadena de valor. Para tal fin, hace falta no sólo elevar la productividad del campo, sino dotar a los productores de instrumentos de información donde consultar los precios de compra de diferentes acopiadores. Por otra parte, el maíz mexicano debe ser proyectado no sólo hacia los mercados nacionales sino también internacionales (donde se consume sobretodo maíz amarillo); es decir, al mejorar sus rendimientos, los productores y acopiadores deben vender su cosecha no sólo en México, sino también

V. ADMINISTRACIÓN DE OPERACIONES

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en países importadores como Japón, Corea y Taiwán. Internet puede constituirse como un excelente aliado para lograr una meta tan ambiciosa. c. Procesamiento y/o Transformación Las principales industrias procesadoras y transformadoras de maíz en México son: a) la harinera, b) la almidonera, c) la cerealera y de botanas, d) la pecuaria y e) la masera y tortillera. De éstas, las más creativas e innovadoras en México han sido las de almidón y sus derivados y cereales y botanas. En general, el reto de mayor envergadura parece ser el cambio de sus fuentes de energía; en otras palabras, se debe hallar el modo, por un lado, de reducir los costos de generación de energía y, por otro, de reducir significativamente las emisiones de contaminantes. Además, se debe mejorar la eficiencia de uso del agua. Si se lograsen estas metas, el valor obtenido por los procesos que estas industrias llevan a cabo podría aumentar sensiblemente y de manera sustentable. Por otra parte, la creación de maquinaria patentada puede redituar grandes ganancias a las industrias involucradas. Por ejemplo, MASECA y MAICO son dos empresas que han incursionado crucial y exitosamente en la investigación, desarrollo e innovación de tecnologías para elaboración de tortillas y para nixtamalización. La exportación de estos éxitos podría redituar grandes ganancias. Otra manera de incrementar el valor agregado de este eslabón reside en el desarrollo de bioenergéticos. Ciertamente ha habido un aspecto negativo: la demanda de maíz para producir etanol disminuyó la oferta del grano para otros usos, encareciéndolo sensiblemente (e influyendo en el precio, por ejemplo, de la tortilla). Además, aún no queda claro cuál es la tasa de retorno energético (TRE) del etanol a base de maíz ni si dicha tasa es realmente preocupante en términos de sustentabilidad y/o monetarios. Sin embargo, una vez resueltos estos dilemas, la transformación del maíz en etanol podría representar una gran oportunidad de desarrollo económico. Además, hay evidencias de que en el mediano plazo se podría dejar de usar el maíz per se y en su lugar usar subproductos del mismo para elaborar el etanol. En una línea similar a la anterior, las biotecnologías apuntan hacia la fabricación de plásticos mediante Zea Mays (aún en desarrollo), lo cual ayudaría a forjar un todavía mayor valor agregado. d. Distribución Por un lado, tomando en consideración que aproximadamente 70% de la población mexicana vive en 7 ciudades, el desarrollo de canales de distribución debe ser planeado estratégicamente en torno a estas urbes. Son principalmente tres los tipos de empresas que se dedican a esta labor: DICONSA (organización gubernamental con 22,000 tiendas); privadas (como supermercados y almacenes); y microempresas tales como molinos de nixtamal, con 10,000 a 12,000 establecimientos en todo el país (Polanco & Flores, 2008) . Para mejorar el sistema de distribución Las ventas a los clientes rurales son realizadas principalmente a través de programas de distribución del gobierno mexicano. e. Consumo Final Autoconsumo Cuarenta por ciento de los maiceros participa sólo con 10 por ciento de la producción nacional y 80 por ciento de ésta se destina al autoconsumo (SAGARPA, Subsecretaría de Agricultura. Sistema Producto Maíz. Octubre de 2003). a. b. c. Potencialización del campo mexicano Escenarios sinérgicos Futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos.

VI. CONCLUSIÓN

Claramente las decisiones que se están tomando hacia el cierre de esta primera década del tercer milenio tendrán una trascendencia cuya magnitud apenas puede ser avizorada a muy groso modo. Los costos de mercadeo y distribución incluyen promoción, descuentos el almacenamiento y envío a los distribuidores. Desde luego los costos difieren grandemente de una empresa a otra según la intensidad de la promoción y el grado de dispersión geográfica y tamaño de los predios de los usuarios. Los costos de distribución se elevan sí los clientes están dispersos y requieren envases más pequeños.

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