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Comunismo* y Magia (Tiqqun) (Publicado originalmente en http://izangabe.blogspot.

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El ejecutivo solitario gritándole al auricular de su móvil, con la acreditación de representante colgando del maletín. El conductor maldiciendo al volante de su vehículo. El clubber flaseado en su dance-floor electro favorito. El comerciante de tienda cool con su galimatías empresarial. Nuestros contemporáneos dan toda la sensación de estar embrujados. Los izquierdistas del mundo entero pueden aspirar a abrirles los ojos a propósito de la dimensión de la catástrofe, el empeño es vano y el asunto está perfectamente claro desde hace más de setenta años: no sirve de nada concienciar un mundo ya enfermo de conciencia. Porque este embrujo no es producto de una superstición o de una ilusión que bastaría con deshacer, sino un embrujo práctico: es su sujeción a los dispositivos, el hecho de que sólo acoplados a tal o cual dispositivo se experimentan como sujetos. Artaud llevaba razón cuando escribe, en enero de 1947: “mucho más que por su ejército, su administración, sus instituciones o su policía, la sociedad se sostiene mediante hechizos”. En cada uso reside una posible salida del embrujamiento. Porque cada uso libera las formas-de-vida contenidas en las cosas, en las palabras, en las imágenes. En el uso se establece una curiosa circulación entre “sujeto” y “objeto”, entre “especies”. El gesto cortocircuita la conciencia, suprime temporalmente la distancia entre el yo y el mundo, exige otras distancias. La mirada nos incorpora los movimientos y las formas percibidos. Algo sucede en nosotros y fuera de nosotros. “La coincidencia de la transformación del medio y de la actividad humana o de la transformación del hombre por sí mismo, no puede ser captada y comprendida racionalmente más que como praxis revolucionaria”, dicen las Tesis sobre Feuerbach, pero puede ser captada y comprendida mágicamente como uso, por lo menos “si la magia es una comunicación constante del interior con el exterior, del acto con el pensamiento, de la cosa con la palabra, de la materia con el espíritu” (Artaud). El hecho de que la materia esté animada por innombrables formas-de-vida, que esté poblada de polarizaciones íntimas, es algo que el propio Marx no ignoraba cuando escribió,

en La sagrada familia: “Entre todas las cualidades inherentes a la materia. Cartas…) Esta idea de la libertad es la libertad del directivo. y es necesario. hijo de . (Schiller. individualizantes. a través de todo aquello a lo que estamos atados. la del intelectual que juzga cual soberano sobre cualquier cosa desde su despacho. como indeterminación. pero la pierde efectivamente en cada uno de los estados determinados por los que pasa. varón. de sus predicados y de sus accidentes –francés. porque estamos poseídos por una idea estética de la libertad. A estas “formas primitivas” las hemos llamado formas-de vida. a través de todo aquello a lo que nos atamos. que no hay un ser puro de toda determinación por un lado que serviría de mero ropaje al conjunto de sus atributos. poco importa) que no está nunca en el mundo que describe. Borriaud. Decimos que los seres humanos no están simplemente determinados. el movimiento es sin duda la primera y la más significativa. Esta disposición intermediaria donde el alma no está determinada ni física ni moralmente y donde sin embargo está activa de ambas formas. Las formas primitivas de esta última son fuerzas esenciales. prodúcete a ti mismo”. que esta le sea devuelta por la vía estética. se dará a ese estado de determinabilidad real y activo el nombre de estado estético […] Sin duda el hombre posee virtualmente esta humanidad antes de cada uno de los estados determinados por los que puede pasar. como tormento de la materia. Nos cuesta mucho admitir que estamos atados. en palabras del infecto N. productoras de las diferencias específicas”. Nos afectan. el único imperativo es “invéntate. A esta idea estética de la libertad nosotros oponemos la evidencia materialista de las formas-de-vida. para que pueda volver a un estado contrario. queramos o no. vivas. la del científico (sociólogo o físico. como sustracción a cualquier determinación. para emplear los términos de Jakob Böhme. que recorre el mundo de hotel de lujo en hotel de lujo. o la del artista contemporáneo que hace de toda su vida una “obra de arte” y para quien. dinamismo. y lógico y moral el estado de determinación razonable. no sólo como movimiento mecánico y matemático. y si se denomina físico el estado de determinación sensible. la del anarquista metropolitano que pretende poder hacer lo que quiera cuando quiera. merece particularmente el nombre de disposición libre. Una idea de la libertad como desapego. sino más aún como pulsión.

“Puede que el hombre de la edad de piedra dibujase el alce de manera tan incomparable porque la mano que manejaba la punta aún recordaba el arco con el cual había abatido al animal. jugador de fútbol. Porque entonces los humanos llegan a la madurez y tienen en sus gestos la soberanía del niño. Lo que existe en realidad es el modo cómo cada ser habita sus determinaciones. sino en la elaboración del modo cómo habitamos tal o cual determinación. Que no consiste en liberarnos de todos los lazos. son formas-devida. Lo que hace de Kafka un gran comunista.” El maná fluye. lo que los arroja a las redes de los dispositivos. El hecho de que ese arte haya sido tildado de mágico durante mucho tiempo no nos produce embarazo alguno. reinventemos la magia. cuanto más se toma uno por un sujeto. desde sus limbos.obrero. Pero también vemos la potencia de la que disponen aquellos que han aprendido el arte de ligar y desligar. Y asumimos el escándalo que pueda acarrear admitir la amenaza. Somos conscientes de que. Decimos incluso que si hay una igualdad efectiva entre los humanos esta se da justamente ante esa amenaza. Preferimos eso mil veces a la paradoja demasiado conocida por la cual cuanto más se toma uno por un individuo. Y en ese punto. No tememos llamar comunismo a la puesta en común. con dolor de cabeza. más se abandona a las inclinaciones del conformismo más triste. así como el apego de nuestros contemporáneos a esa estúpida idea de la libertad. las formas-de-vida se debaten en el más temible caos. sino en el aprendizaje del arte de ligar y desligar. Y que es el sentimiento de ese caos. fuera de nosotros. de la crisis de la presencia. Y nos imaginamos la fuerza terrible que tienen en sus manos aquellos que elaboran colectivamente el juego de las formas-de-vida que les afectan. en todas partes. allí donde sea. la determinación y el ser son absolutamente indistinguibles. ——————- . en nosotros. etc. de dicha fuerza. mejor reproduce las estructuras de comportamiento más toscamente propias a la “especie”. Decimos que la libertad no consiste en deshacernos de todas nuestras determinaciones. por ahora.

Es decir. entre la objetivación y la afirmación de sí. entre el individuo y la especie”. para convencerse de que el gesto estético no está ausente del propio programa comunista. estética.Notas: * Basta con retomar la definición de comunismo de los Manuscritos económico-filosóficos de 1844. también conocidos como Manuscritos de París: “el comunismo es la verdadera solución al antagonismo entre el hombre y la naturaleza. donde este da forma conjuntamente a una nueva humanidad –los ciudadanos– y a un nuevo mundo sensible –la metrópoli–. que la fase actual. nos impone revisar nuestra concepción misma de comunismo. entre la libertad y la necesidad. la verdadera solución del conflicto entre la existencia y la esencia. entre el hombre y el hombre. del capital. Related Posts .