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La Invasión Aria

Hace mucho, mucho tiempo, en los albores de la civilización, existía un extraordinario Reino. Un reino de Amor regido por la Señora de los cielos. Kali, era el nombre de aquella mágica Diosa, cuya cara, finamente ovalada, estaba ornamentada con unos majestuosos ojos de color negro azabache. El pueblo de la Reina Kali conocía la escritura e inventó el primer sistema complejo, el más antiguo, conocido como Sanscrito. Era un Reino de paz, donde el Amor imperaba, en todas sus manifestaciones, desde la más espiritual hasta la más mundana.

Era un reino de agricultores y algo de pastoreo de vacas, cabras y ovejas para obtener su leche. Los varones eran tratados como zánganos y utilizados únicamente para la reproducción; pero eran mimados hasta límites insospechados. Las hembras del Reino de Kali eran poderosas y

eran espaciosas y con todas las comodidades de una Gran Civilización. realizadas con ladrillos de adobe. eran siempre las damas quienes elegían a los futuros Padres de sus hijos. donde se de realizaban las abluciones rituales. Un servicio de agua corriente individualizado con desagües colectivos. en público. solo se podía acceder al interior de las viviendas por el tejado. Las ciudades hindúes de la Reina Kali eran de una hermosura extraordinaria. a modo de piscina. sin ningún tipo de escrúpulo o pensamientos maliciosos. indefectiblemente. de Los cara al mantenimiento relaciones interpersonales. Las plazas de las ciudades eran una inmensa alberca. Padres que. eran abandonados a su propia libertad una vez que habían realizado el acto inseminador. como era aquella. Allí. habían sido domesticados y dirigidos con gran soltura. al que se llegaba por medio de escaleras de madera. Unos grandes animales con una probóscide enorme. . Los paisajes de sus alrededores estaban conformados desde el desierto más inhóspito a la las selvas más lujuriosas. conocidos como elefantes. Con el fin de evitar los males de las riadas. Sus armas de mujer eran desarrolladas hasta los límites de la realidad de tal modo que los varones no podían resistirse a las manipulaciones de sus encantos. rituales matrimoniales. los ayuntamientos maritales y las relaciones entre los diferentes sexos eran allí mantenidos. Las edificaciones.estaban educadas como reinas.

donde la vida era muy dificultosa de mantener.por las amazonas de los poblados. Cuando algún varón se volvía irascible o agresivo. de cara a las labores del campo y de la construcción de edificaciones y viviendas. tenía aquella mujer brava. era expulsado de forma temporal hasta que el arrepentimiento moraba en su corazón. de nuevo. los nómadas bárbaros del norte y que venían huyendo de unos inviernos terribles y gélidos. sobre el varón. Esa estirpe de rudos guerreros eran los bárbaros arios que comandara. por línea de sangre. que fueron aquellas hembras indómitas a quienes encontraron. la estirpe de Ieu. Tal poder y dominio. era admitido en la comunidad donde podía seguir ayuntando cada vez que alguna Dama apeteciera de su compañía o presencia íntima. en aquellas latitudes. Entonces. dentro del Poblado. .

increpó en la propia lengua de aquellas tierras y que había ido aprendiendo sobre la marcha. La esbelta y estilizada Reina Kali. La intendencia se mantenía a la retaguardia junto a sus mujeres y niños. Bárbara y Edith. fuera del peligro de los campos de batalla. El rudo. pero que ahora estaban sacrificadas en el cuidado y educación de sus hijos y el mantenimiento de las sagradas líneas de sangre. Jinetes armados se acercan y no parecen hacerlo con demasiado buenas intenciones. hija de dioses y hermana gemela de sus hermanas Brunilda.Un reguero de sangre y destrucción. Avisadla ya. -Decidme. extrañado de que unas indefensas damas saliesen a su encuentro. aclaró. dejaba a su paso. ¿Acaso no hay hombres en esta Tierra. . podían divisarse hacia el norte. Mujeres desvalidas e indefensas que otrora fueran bravas guerreras en batalla. salió al encuentro de los bárbaros acompañada de un pequeño y desarmado séquito. con la gallardía que le caracterizaba. -Avisad a la Reina Kali y que convoque a las amazonas guerreras. aquella horda. puedan? A lo que la Gran Reina Kali. desde la gran ciudad hindú de la Reina morena Kali. que darnos la réplica. Ya. los jinetes. cuando una de sus vigías dio la voz de alarma. bellas y morenas señoras. con sus monturas. sanguinario y malhumorado General Ieu.

Por lo tanto. mujer. venas y arterias parecían querer estallar. Aquí. contestarme de dicho modo? Vosotras. ilustre caballero. manteniendo la hidalguía. tropas guerreras son comandadas por impacientes y lujuriosos varones? Aquí. pero sin mostrarlo al exterior. a vuestros hombres. -¿Cómo osáis. El ya de por sí rojizo rostro del bárbaro Ieu. Con vuestro Rey. ilustre guerrero. osar y fecundar a nuestras prolíficas doncellas. -Veo extraño. sus hembras. para que caigan aquí bajo el filo de nuestra espada. Porque sabed. mis amazonas. General o Alcalde que daros la réplica pudiera.-¿Desde cuando. Llamad pues. mostró un punto sin retorno de cólera indescriptible. dejamos que ayunten con nosotras para el mantenimiento de la propia especie. Con el terror anidado en el corazón de tan digna Señora. que ponernos de acuerdo podamos. Sus vasos. Si tenéis a . el hombre se dedica para lo que realmente vale. cuidando y amamantando a vuestros retoños deberíais estar. que estas tierras ya están tomadas y cualquier resistencia será considerada como acto de rebeldía. ¿Dónde se encuentran vuestras hembras?. Cuando llega el tiempo propicio. los hombres disfrutan libre y plácidamente de los favores y frutos que a bien les tiene dar. aquí no hay Rey. solo con ellas aceptamos parlamentar. la Reina morena respondió. General o Alcalde queremos hablar para que confirme nuestras condiciones para vuestra rendición.

jamás habría sido sospechada por alguna de las amazonas de estas tierras. hablad conmigo. como botín de guerra. Kali. Todas las hembras fueron tomadas como concubinas sagradas. el fornido grupo de guerreros bien pertrechados para la guerra y montados en ágil caballería. Kali. acostumbradas a las rudas tareas del campo y a torear con la poca formalidad de los inmaduros e infantiles varones. Siempre lo habían hecho así y no iban a cambiar ahora. ante su frágil condición. después. -¿Cómo os atrevéis mujer insolente? –Clamó el General Bárbaro-. pero no sé el porqué. serán repartidas. vuestra marcha. . junto a las concubinas –continuó Ieu-. fueron desamparadas. lejos de estas tierras. Vuestro rostro. yo mismo me encargo. de ti. Hija de Brahma y si no seguid. ya que conocían los más profundos secretos para proporcionar placer a los hombres. En su desconcierto. tomaron la Ciudadela a fuego y acero. me es sospechoso y extrañamente conocido. Kali. en paz. en el rudo encuentro con machos demasiado fuertes y nervudos. Esa actitud tan belicosa y beligerante.bien. -Llevadlas a mi Tienda. ¡Cogedlas a todas! Y ningún daño las hagáis. Tras tomar a sus prisioneras.

los invasores se adjudicarían el título de hijos de los dioses y se dieron a conocer como los brahmanes.Los varones nativos. Era el comienzo de la edad del hierro y el final de las edades del cobre y del bronce. la elaborada religión de los pueblos invadidos. Los rubios invasores. de cara a los hombres bárbaros. grandes masas de hombres y mujeres. tomaron como propia. como cosa inútil. les convocara. Ante la cruel acometida de los arios. Por supuesto. . eran pasados a cuchillo y solo algunos tomados como esclavos. de carácter real. ellos. se expandieron a la espera de que su Reina algún día. crearon el Sistema de Castas que se mantendría hasta el confín de los tiempos. de nuevo. El acero más destructivo se había encumbrado como el más cruel gobernante sobre los hombres. Pueblo Gitano se hacen llamar. para mantener a perpetuidad su poder. gentes morenas. Hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. tuvieron que huir de sus tierras buscando algo de cobijo y paz. de ojos claros. pero. nativos del lugar. en su supina ignorancia.

en su línea de sangre. tan abyectos y aborrecibles. quedó consagrada. Cuya casta estaba incluso por debajo de la consideración de los propios perros. como suprema sacerdotisa de los templos a los que acudían con regularidad los guerreros invasores. que no eran otras que las descendientes de las poderosas amazonas del sur. fueron creados inmensos templos de lenocinio. de las amazonas morenas. donde las sacerdotisas. . Un gobierno de dureza y terror suplantó al liberal. La sangre no dejaba de correr por las calles como el agua lo hace por el cauce de los ríos. ni siquiera se atrevían a pedir a sus propias esposas de piel de leche. sus hijos y los hijos de sus hijos. bajo el sino de la Religión. los sudras o intocables. Kali. descendientes de los rubios bárbaros usaban a las nativas y sus innatas cualidades para cumplir con sus placeres más sórdidos e innombrables. sacrificaban su propio cuerpo en beneficio de la paz. Así. Aquellos placeres ocultos que. de amor. se elevaban por encima de la de los nativos originales. la verdadera Reina de esas tierras. los brahmanes. por pudor. Todas ellas.El inevitable mestizaje fue provocando la creación de nuevas castas. Mientras tanto. con el único fin de aplacar el furor del pueblo invasor y que no siguiese corriendo la sangre de su sagrada estirpe.

Ieu el Bárbaro llegó a ser el único hombre que visitaba a la Reina Kali. pero su prudente e indómito corazón siempre mantuvo una esperanza guardada y alimentada por el más inhumano y furibundo rencor. Rencor hacia todos aquellos que destruyeron su Reino de paz y Amor con las armas de la perfidia y el terror. como una diosa que en un baile digno de dioses hacía aparecer sus cuatro brazos que movía en un vals de creciente vorágine. era vista por los varones que la poseyeron. . la Reina morena.Kali. su hombre. siempre mantenía el lecho caliente para Ieu. De hecho hacía mucho tiempo que el guerrero no visitaba el lecho de su esposa oficial ya que fue atraído por las artes mágicas del Tantra y que solo conocían las mujeres del lugar para mantener sojuzgados a los varones. gracias a sus artes de sugestión. La ingesta de alucinógenos tenía mucho que ver con aquella percepción ficticia e irreal. Siempre esperaba la llegada diaria de su bárbaro invasor. Kali.

a estas castigadas tierras. entre sí. Cuando llegaron las catires. la edad del Kali Yuga. de larga melena negra-. -Sí. ese sangriento panorama se encontraba. -Debo encontrarlo Jordi –se dirigió a su mayordomo vivo más querido-. Era que se mantiene hasta nuestros días. mi Reina –Contestole el fornido y moreno caballero Ibero. Hoces y guadañas que deberían haber sido utilizadas. bajo su lecho. para recoger los frutos de la tierra que alimento a los hombres proporcionara. ahora de acero. en otro momento. Había dado comienzo el Kali Yuga. a la espera del momento más oportuno y el lugar más discreto que alguna garganta quisiera sajar. -Debo encontrar a esa bestia de Ieu –se decía la Reina güera. donde la mujer retomará el poder para regresar al mundo la cordura y la bondad. . todo.Una hoz. porque en definitiva se había acabado la edad del Cobre y había comenzado la edad del hierro. Porque la venganza estaba anidada en su corazón desde el comienzo del terror. la Era de la Venganza femenina. a las almas de los hombres en feroces combates para recoger su alimento cotidiano de energía compuesta de odio y terror. preparadas para recoger una cosecha de sangre y cabezas. la Reina Kali guardaba a buen recaudo. y güeras. Edith y Bárbara. los arcontes enfrentan. todo en el Teatro de la Vida se ha descontrolado. rubias huestes de las reinas Brunilda. La Edad del Hierro. Hoces y guadañas. pelirrojas. la Era de la Venganza de la Diosa.

al que los lugareños llaman cocodrilo. -Necesito hablar con mi Hermana Kali. querido Jordi –ratificó la reina nórdica-. pero Ieu la tiene recluida en una especie de prostíbulo al que gusta llamar como templo del Amor. está rodeado de un foso donde habita un horripilante monstruo marino. por lo alto. las ignorantes almas de los hombres entran en guerra y de ese modo sus corazas bajan. gobiernan a los divinos humanos como si de simples títeres se tratase. . en su fachada. con sus ojos cargados de lágrimas sin derramar. Cuando eso sucede. Nunca hay suficiente luz porque de eso se encargan esos dragones. Provocan odio. esos seres. pero siempre les falta. pero que a mí me gusta llamar Dragón. -Tengo que pedirte un favor Jordi –dijo la poderosa y amante Reina Edith-. celos y otros sentimientos y bajas pasiones con el objeto de recolectar su luminosa cosecha.-Sí. cuya vida es solo prestada. repleto. -Comprendo mi Señora –asintió Jordi-. El Alma queda a la luz pública y los arcontes devoran su luz. ellos las ordeñan hasta consumir su energía. de lujuriosas imágenes esculpidas. El barroco palacio. sería posible el poder recordar las vidas pasadas. con esos sentimientos. los arcontes devoradores de almas. Energía que de llegar a un límite.

mediante un beso. No somos la misma Entidad Espiritual. -Eso es. mi Señora –respondió Jordi-. Mi hermana Kali. si no. los bárbaros han creado un foso donde habita el más grande de los lagartos. ya todo estaría acabado. Pásale mi aliento. Kali el aliento tuviera. Más de nueve metros desde el hocico a la cola dicen los más candidos que tiene y que un hombre entero podría entrar dentro de sus fauces abiertas de par en par. Tengo que llegar a él como sea. mi Gemelo del Alma. pero las fuerzas de la oscuridad nos lo impiden. pues mi poderoso acero dará buena cuenta de tan crecido monstruo. pero no tengáis cuidado. . -Sí. algo en su interior. la muerte llegará de nuevo e inundará de impureza mis entrañas. A pesar de las atrocidades que ha venido cometiendo. la Reina rubia-. Eso le impide ver las cosas con total claridad. ignorancia. que algo no anda bien. se ayunta a diario con mi Ieu. Jordi. Esas sombras de maldad son los arcontes alimentándose de la candidez de su Alma.-Sí. el está creído que Kali sois vos con otro color. a mi Hermana sagrada. es lo que lo hace parecer malo. y esa incertidumbre le produce ansiedad y esa ansiedad. Para que las descendientes de las amazonas hindúes no puedan huir. después ella. a través del Tiempo. Si de mí. -Con ello cuento. producto de su falta de memoria. le dirá que no. pero supongo que. pero aunque idénticas en casi todo seamos. Una costra de miseria y dolor la cubre. Debo entrar por una puerta trasera y esa es mi Hermana Kali. mi Señora. Amigo mío –dijo Edith. a su vez lo pasará a él refrescando su pobre memoria. según cuentan. mi Dama. su Alma es limpia y pura pues me pertenece.

a vuestra hermana transmitiré para que a vuestro Amado lo haga llegar. por esta –mostró el filo de su espada-. por esta que os lo juro. ya que el resto de su cuerpo estaba fuertemente protegido y parecía impenetrable. aquel se dejó caer bajo el vientre del lagarto. sin exagerar. primero. para atravesar después. salió a su encuentro un mortal y poderoso monstruo de terribles fauces. El cocodrilo convulsionó su cuerpo y se separó del de su matador. Más de un metro y medio de alto estando erguido. el beso que acabáis de darme y que contiene vuestro aliento.-Mi Amada Reina. . de longitud total y una poderosa coraza natural lo cubría. pero al valiente caballero no le temblaron las canillas. El vientre del lagarto debería rasgar con el acero. Diez metros. el valiente Jordi se acercó al Palacio sagrado de las meretrices. armado de tan solo una daga bien afilada. Sus fauces abiertas olían a muerte y putrefacción. poco tiempo después. la poderosa piel del abdomen del animal penetrando hasta lo más profundo y encontrar su frágil corazón. El arma mortal rasgó. Cuando. Cuando el monstruo se izó. para abalanzarse hacia el armado caballero.

ojos y pelo. -¿Cómo me habéis llamado. bueno. pero poseemos diferentes almas y el espíritu que nos dirige no es exactamente el mismo.Jordi se irguió y recuperó su espada mandoble. El caballero quedó extrañado al contemplar en aquella bella faz el propio rostro de su Señora Dama. casi iguales. la Reina del Norte –contestó el moreno caballero. -Debo encontrar a la Reina Kali con urgencia. Tras realizar algunos interrogatorios. Una vez muerto el guardián del templo. Las cuatro somos iguales. su escudero. si no fuese por el color de la piel. . a mi lado y templad al calor de mi sagrado cuerpo vuestra luminosa alma. que. seguro. -Venid Jordi. -¿Edith? –preguntó. -¿Quién la busca? –una de las meretrices preguntó-El actual escudero de Edith. de nuevo preguntad. no lejos estará. pero pasad por este pasillo hasta el final. -No sabemos –le contestaron-. Guerrero? -Sois idéntica a mi Reina Edith. el Caballero Jordi hasta el mullido lecho de la Reina Kali llegó. entró en palacio dirigiéndose a algunas sacerdotisas en busca de alguna respuesta válida. Somos cuatro Hermanas que poco tenemos de este Mundo. Espada con la que atravesó el cráneo del dragón. Allí. Os aclaro vuestras dudas.

en hermandad de sangre. -Esclavizándolas –continuó la Reina morena-. que no encuentra. ahora comprende como vosotros gentes del norte habéis perdido la fuerza que proporciona la mujer guerrera. con la gran sacerdotisa del Templo del Amor. las habéis convertido en meros objetos pasivos dirigidos fundamentalmente a la reproducción y a la obtención de placer. no era una mujer corriente sino una diosa capaz de despertar en él. De otro lado. Tras haber yacido conmigo. hermoso caballero. su hermana. eran como yo. todos los puntos del placer. vuestra semilla y a cambio. -Como vos mandéis bella dama –dijo el escudero de Edith yaciendo. en estas tierras.-Ieu. me visita todas y cada una de las noches de su vida. os ha concedido mi hermana. sus vencedores. -Nuestro Hijo –dijo la diosa confirmando el hecho de la fecundación-. en busca del alma de Edith. recogeré en mi corazón la prenda que sé. el Amor de mi Hermana rubia –continuó la Reina Morena-. Como vuestras propias mujeres del norte antes de ser avasalladas y sojuzgadas por los hombres bárbaros del norte. Las mujeres. . un profundo y sentido beso transmitió la información de Alma de su Reina Edith. será un factor clave en el desarrollo del Alma del mundo. -Dadme. hasta que llegaron las huestes de Ieu. como habrás comprendido. cuerpo con cuerpo. siempre de vacío marcha. Fue entonces cuando comprendió que aquella diosa mujer. con su magia tántrica. pero siempre.

ya calmo y pasada la euforia de mi sagrada droga. marcha con mi rubia hermana. pero antes se ocupó de arrancar la piel acorazada del monstruo vencido para ofrendarla a la Hermana de Edith. de la reina Edith y sus hermanas Valkirias.-Este inmenso placer. la siembre voraz Bárbara. recibido de mí –prosiguió la mujer diosa mostrándole al amante sus cuatro brazos-. . salió del templo de la lujuria y del placer y dirigió su caminar hacia el no lejano campamento de las tropas. Jordi. me consta. catiras. es lo que habéis perdido los varones al tomar el poder en vuestras manos. El Caballero de Edith. Reina de la Naturaleza y de sus elementos. no vaya a ser que regrese Ieu y pida tu cabeza por haber maridado tu semilla conmigo. Ahora.