You are on page 1of 5

LUCA PACIOLI

! Los siguientes párrafos son tomados de GARRIGA, Joaquim (Ed.): Fuentes y
documentos para la Historia del Arte. Vol. IV. Renacimiento en Europa.

La divina proporción Parte I (...) Cap. V. Del título que conviene al presente tratado. Me parece, oh excelso duque, que el título que conviene a nuestro tratado debe ser La divina proporción. Y esto por muchas correspondencias que encuentro en nuestra proporción y que en este nuestro utilísimo discurso entendemos que corresponden, por semejanza, para nuestro propósito, considerar cuatro. La primera es que ella es una y nada más que una; y no es posible asignarle otras especies ni diferencias. Y esta unidad es el supremo epíteto de Dios mismo, según toda la escuela teológica y también filosófica. La segunda correspondencia es la de la Santa Trinidad. Es decir, así como in divinis hay una misma sustancia entre tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, de la misma manera una misma proporción de esta suerte siempre se encontrará entre tres términos, y jamás se puede encontrar algo de más o de menos, según se dirá. La tercera correspondencia es que así como Dios, propiamente, no se puede definir, ni puede ser entendido por nosotros con palabras, de igual manera esta nuestra proporción no puede jamás determinarse con número inteligente ni expresarse con cantidad racional alguna sino que siempre es oculta y secreta, y los matemáticos la llaman irracional. La cuarta correspondencia es que, así como Dios jamás puede cambiar, y es todo en todo y está todo en todas partes, de la misma manera nuestra presente proporción siempre, en toda cantidad continua y discreta, sea grande o pequeña, es la misma siempre invariable y de ninguna manera puede cambiarse, ni tampoco puede aprehenderla de otro modo el intelecto, según nuestras explicaciones demostrarán. La quinta correspondencia se puede, no sin razón, agregar a las antedichas; es decir, así como Dios confiere el ser a la virtud celeste, con otro nombre llamada quinta esencia, y mediante ella a los cuatro cuerpos simples, es decir, a los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego, y por medio de éstos confiere el ser a cada una de las otras cosas en la naturaleza, de la misma manera esta nuestra santa proporción da el ser formal – según el antiguo Platón en su Timeo – al cielo mismo, atribuyéndole la figura del cuerpo llamado dodecaedro o, de otra manera, cuerpo de doce pentágonos; el cual, como más abajo se mostrará, no es posible formarlo sin nuestra proporción.

VI. ni en filosofía ni en otra ciencia alguna. oh excelso Duque. esto le es concedido como don por la invariable naturaleza de los principios superiores. El primero de ellos. cinco veces mayor – del cuadrado de dicha mitad del total. al fuego la figura piramidal llamada tetraedro.Y. Aunque en el segundo. efectos que verdaderamente deben llamarse no naturales sino divinos. con respecto a su infinita potencia. hay que aclarar cómo debe entenderse e incluirse dicha proporción entre las cantidades y cómo la llaman los más sabios en sus obras. como de cada una por separado se dirá más abajo. VII. y también por sus figuras y formas. para la adecuada denominación del presente tratado. en la tercera definición del sexto. Antes de seguir adelante. máxime cuando se ve que ella hace armonizar sólidos tan diversos. porque nunca se entendería el medio sin ellos. Se enseña a dividir de este modo una cantidad en la vigesimonovena del sexto. cómo debe entenderse tal división. a propósito de la décima del decimocuarto. puesto que sin su conocimiento muchísimas cosas muy dignas de admiración. con cierta irracional sinfonía. ciertamente. ya por multitud de bases. a cada uno de los otros elementos asigna sus formas respectivas. Cap. proporción que tiene el medio y dos extremos. Esta nuestra proporción. Pues digo que la llaman proportio habens et duo extrema. Cuando una línea recta se divide según la proporción que tiene el medio y los extremos – que así. llaman los sabios a nuestra exquisita proporción -. se seguirá necesariamente que el cuadrado de su conjunto siempre es quíntuplo – es decir. es tan digna de prerrogativa y excelencia como la que más. por la undécima. Y luego. podrían venir a luz. De su digna alabanza. habiéndose antes explicado. ni se comprende que puedan circunscribirse a la esfera sin esa nuestra proporción. famosísimo matemático. para entrar a enumerarlos. Del primer efecto de una línea dividida según nuestra proporción. al aire la figura llamada octaedro. a la tierra la figura cúbica. aunque muchas otras podrían aducirse. que es lo que ocurre a todo ternario. es el que sigue. todas distintas entre sí. Bastará señalar esas correspondencias. Y. Y estas formas y figuras los sabios declaran que son todos los cuerpos regulares. es decir. asimismo. según se comprenderá en nuestras explicaciones. Cap. mediante éstos. tendrá siempre el medio con sus dos extremos. si a su parte mayor se agrega la mitad de toda la línea así proporcionalmente dividida. Y no es posible proporcionar entre sí estos cinco cuerpos regulares. se . nuestra proporción da forma a otros infinitos cuerpos llamados dependientes. y al agua la llamada icosaedro. ya por tamaño. pues cualquiera que sea el ternario elegido. llamada hexaedro. Y todo esto se verá más abajo. según dice nuestro gran filósofo Campano. con otro nombre. y presenta los estupendos efectos de una línea dividida según esa proporción. es decir.

en nuestra obra llamamos sesquiáltera. dos habitudes. Digo que. la segunda sea b y 6.). y sic in ceteris para todas las especies comunes. . el medio y los dos extremos. otra proporción igualmente sesquiáltera. a saber. proporciones. del 9 con el 6. una de a y b. Verbi gratia: sean tres cantidades del mismo género – que de otra manera no se entiende que haya entre ellos proporción-. sean continuas o discontinuas. Cómo se entienden su medio y sus extremos. pues nuestra intención es sólo aclarar cómo entre tres términos de la misma especie deben darse necesariamente dos proporciones. Pero como aquí no entendemos hablar de las proporciones en general. en nuestra obra antes citada.. para las otras. necesariamente.. c. De si éstas son símiles o disímiles no nos preocupamos ahora. hay que saber. además. sea. volviendo a nuestro propósito de las tres cantidades. es decir. sino que todo lo que en común se ha dicho de ellas debe presuponerse con sus definiciones y divisiones. del 6 con el 4. Y esto en cuanto a su denominación. queda por aclarar cómo debe entenderse dicho medio y también los extremos en cualquier cantidad. la cual. pues a veces entre sus tres términos será duplo. por haberlas tratado y aclarado amplia y completamente. es decir. pues el 9 contiene al 6 y además al 3. nuestra divina proporción observa las mismas condiciones. pero no se hace mención de proporción hasta pasar al quinto. Y esto. Ahora bien. invariablemente contiene dos proporciones siempre de una misma denominación. otra entre el segundo y el tercero. puede suceder de infinitos modos. b. con la tercera. la tercera c y 4. Digo que entre ellas hay dos proporciones. como se dice en el quinto.muestra cómo se divide la línea por esa misma virtud y fuerza. porque no encontramos a nadie que la haya tratado antes con tales y tan sutiles explicaciones. Y sólo sobre esta única proporción será ahora nuestro discurso. que es la mitad de 6. Por esto. que siempre entre sus tres términos. una entre el primer término y el segundo. otras veces triple. sea la primera a y sea 9 como número. por eso no me preocupo en extenderme especialmente sobre ellas. como se dirá (. Entiendo cómo se designa nuestra proporción con su nombre particular. de la segunda. y qué condiciones es necesario que cumplan para que entre ellos se dé dicha divina proporción. que entre términos de un mismo género siempre hay. y por esto se llama sesquiáltera. Pero entre el medio y los extremos de esta proporción nuestra no es posible que haya variaciones. es decir. entre las comunes. es decir. junto con las proporcionalidades. y Campano la considera entre números en la decimosexta del noveno. y es cuando el término mayor contiene al menor una vez y media. de igual modo.

son irracionales. hacer dos partes tales que el producto de una por toda dicha cantidad sea igual al cuadrado de la otra parte. dicha suma será necesariamente su extremo mayor. considerándolo bien. y en el arte se llaman residuos. o. de este modo: que el producto del menor extremo por la suma del menor y el medio es igual al cuadrado del medio. Y esto. Pero.. haga cuanto la otra multiplicada por sí misma”. y cuando se encuentren así ordenadas en tres cantidades de cualquier género. según las indicaciones que hemos dado en la práctica especulativa llamada álgebra. denominarse por número alguno. tratando este caso y otros semejantes. y por qué el extremo menor no puede nunca. quedará poco más de 3. VIII. siendo racional el extremo mayor. Esto significa que. que es poco más de 11. con respecto al medio. la menor. poco menos de 4. es decir. tomada la raíz de 125. es 15 menos raíz de 125 y la otra mayor es raíz de 125 menos 5. así descritas.Por esto hay que saber. pues de otra manera no puede interpretarse. y se quisiera. multiplicada una por 10. Y vulgarmente dichas partes se enuncian así: la menor. Cap. a quien se le dijera: “hazme de 10 dos partes tales que. encontrará como solución que una parte. quien entienda bien y sea experto en el arte deberá reducir la proposición a dicha proporción nuestra. Cómo se entiende la cantidad dividida según la proporción que tiene el medio y dos extremos. puesto el caso de que resultara molesto dividir dicha cantidad según la proporción que tiene el medio y dos extremos. concuerda con Dios. es decir. se dice que ellas están según la proporción que tiene el medio y dos extremos. quien entienda bien y sea experto en el arte deberá reducir la proposición a dicha cantidad sea igual al cuadrado de la otra parte. y almucabala por otro nombre. extremo menor y medio de ese conjunto de términos. Hay que notar por qué dicha proporción no puede ser racional. ut supra. en consecuencia. como por la tercera definición del sexto declara nuestro filósofo. y. Y estas partes. cuyas especies. Debemos saber que. en cambio. por la décima definición del quinto. su extremo mayor es siempre la suma del menor y el medio. para poder reconocerla entre las cantidades que se presenten. como abajo se dirá claramente. son 6. según señala nuestro filósofo en la septuagesimonona del décimo. 15 menos raíz de 125. y sustraída de 15. esto de la división de una cantidad según la proporción que tiene el medio y dos extremos quiere decir: hacer de aquella cantidad dos partes desiguales tales que el producto de la menor por toda esa cantidad indivisa sea cuanto al cuadrado de la parte mayor. y podemos decir que dicho extremo mayor es toda la cantidad dividida en aquellas dos partes. Y la mayor se . y la regla que sobre este punto damos en dicha obra nuestra. digamos. de la tercera manera. pues siempre serán irracionales. que siempre entre sus tres términos se la encuentra dispuesta en proporcionalidad continua. Así.

del tercero al segundo como del segundo al primero. dividir residuos. Y tanto da multiplicar el menor. poco menos de 7 para dicha parte mayor. restándole 5. . enteras y quebradas. sumar. y así. quedaría poco más de 6. como aquí. y su parte mayor es raíz de 125 menos 5. como se dijo. el medio. cuanto multiplicar el medio por sí mismo. Pero tales operaciones de multiplicar. a la inversa. y quiere decir que. del primero al segundo como del segundo al tercero. Entre éstos hay la misma proporción. por haberlos demostrado cabalmente en la citada obra nuestra. 15 menos raíz de 125. y el tercero. es decir. es decir. o. el otro es la parte mayor. Dividida así toda cantidad. Por esto se dice que 10 está dividido según la proporción que tiene el medio y dos extremos. tendremos siempre tres términos ordenados en la proporcionalidad continua según la cual uno es toda la cantidad así dividida. la menor.500.enuncia: raíz de 125 menos 5. es decir. que es poco más de 11. binomios y raíces y todas las demás cantidades racionales e irracionales. 10. 15 menos raíz de 125. como la raíz de 125 menos 5. en el caso propuesto. es decir. el extremo mayor. es decir. raíz de 125 menos 5. y la menor es 15 menos raíz de 125. pues tanto uno como otro producto da 150 menos raíz de 12. digamos. pues sólo se trata de decir cosas nuevas y no las ya dichas y reiteradas. tomada la raíz del 125. que es 10. siendo necesariamente una y otra irracionales como se prueba por la sexta del decimotercero. Y esto es todo lo que se refiere a la cantidad así dividida. y también en la undécima del segundo y en la décimo sexta del noveno. no me preocupa de repetirlas en este tratado. tal como busca nuestra proporción. por el mayo. en todos los modos. sustraer. es decir.