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SERMÓN 64 (=Lambot 12

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Traductor: Pío de Luis Vizcaíno, OSA
LA SIMPLICIDAD Y LA PRUDENCIA DE LAS SERPIENTES (MT 10, 16) 1. Celebramos la memoria de los mártires. Admiremos, pues, las alabanzas que reciben e imitemos sus hechos. Todo lo que habéis oído al leerse el santo Evangelio: Pues os entregarán a sus tribunales y os azotarán en sus sinagogas, y lo dicho poco después: Entregará a la muerte el hermano al hermano, el padre al hijo1 y los enemigos del hombre serán los de su propia casa2, acontece a buenos y malos. En efecto, los males que padecen los hombres en esta tierra son comunes a unos y a otros, igual que los bienes. Viendo, pues, el coro de los mártires que muchos malos padecen en esta tierra abundantes males, clamaron a Dios a una sola voz: Hazme justicia, ¡oh Dios!, y separa mi causa de la causa de la gente no santa 3. Si tanto el bueno como el malo son castigados, ¿qué hacemos con el hombre bueno, si su causa no se distingue de la de los malos? El bueno es castigado aquí, pero es coronado ante Dios. El malo, a la vez que es castigado aquí, será atormentado asimismo en el juicio eterno. Por tanto, si amamos a los santos mártires, elijamos para nosotros su causa a fin de agradar a Dios. 2. Ved cómo nuestro Señor Jesucristo modela a sus mártires con su disciplina. Os envío — dice— como ovejas en medio de lobos4. Ved lo que hace un solo lobo que se introduzca en medio de un rebaño de ovejas. Por muchos millares de ovejas que sean, si se mete un lobo en medio de ellas, se espantan y, si no todas son degolladas, todas al menos se aterrorizan. ¿Qué clase de razón, qué tipo de decisión, qué suerte de poder, qué grandeza de la divinidad implica no el admitir que un lobo tuviese acceso a las ovejas, sino el enviar las ovejas a los lobos? Os envío —dijo— como ovejas en medio de lobos. No dijo: al territorio que confina con el de los lobos, sino en medio de lobos. Había, pues, una manada de lobos; las ovejas eran pocas, a fin de que fuesen muchos lobos a dar muerte a pocas ovejas. Los lobos se convirtieron y se transformaron en ovejas. 3. No obstante, a todos, tanto a quienes entonces escuchaban al Señor como a quienes, mediante ellos, iban a creer en él y a los que, una vez que la muerte los hubiera retirado, iban a suceder hasta nosotros y, después de nosotros, hasta el fin del mundo; a todos —repito— se les dice: Todos los pueblos os odiarán por causa de mi nombre5. Se predijo para el futuro una Iglesia extendida por todos los pueblos. Como la leemos en la promesa, así la vemos en su cumplimiento. Todos los pueblos son cristianos y, al mismo tiempo, no cristianos. El trigo, al igual que la cizaña, se halla extendido por todo el campo 6. Por tanto, cuando escucháis de boca de nuestro Señor Jesucristo: Todos los hombres os odiarán por causa de mi nombre , escuchadlo como trigo que sois, pues se dijo pensando en el trigo. Reflexionad conmigo, no sea que alguien diga interiormente: «Esto lo dijo nuestro Señor Jesucristo a sus discípulos cuando los envió a predicar su palabra a los pueblos. A causa de su nombre los odiaban todos los pueblos. Ahora, por el contrario, todos glorifican su nombre. No hay que pensar que vayan a odiarnos todos los pueblos; al contrario, nos van a amar». ¡Oh pueblos todos cristianos, oh trigo del Señor, oh semillas católicas extendidas por todo el orbe, fijaos en vosotros mismos y advertiréis que todos los pueblos os odian por el nombre de Cristo! ¿Acaso no nos odian por causa del nombre de Cristo cuantos han permanecido en el paganismo, cuantos se han mantenido en el judaísmo, cuantos, apartándose del camino, se hicieron herejes? Imaginad un hombre pésimo, que sea noble, poderoso, distinguido por su dignidad, destacado por su autoridad, que ama el mal, que tiene mucho poder de ejecución: también a él lo odian los hombres, pero no por causa de Cristo. Se dice lo mismo de él, pero el motivo es distinto. Por esto el Señor Jesús, sabiendo que también acontecía a los pésimos el ser odiados por todos, cuando dijo: Seréis odiados por todos, añadió por causa de mi nombre, porque escuchó a quienes dicen: Hazme justicia, ¡oh Dios!, y distingue mi causa de la causa de la gente no santa7. 4. Oigamos, pues, qué nos advirtió el que prometió las coronas. Ha organizado una competición, pero, constituido en espectador, ayuda a los participantes que se hallan en apuros. ¿Qué tipo de competición —eso es lo que significa la palabra griega agon— organizó? Ésta: Sed —dijo— astutos como las serpientes y sencillos como las palomas 8. Quien esto entienda, quien esto mantenga, quien esto cumpla muere tranquilo porque no muere. Pues la

sus arrullos son gemidos de amor. imítala con tranquilidad. es el que ha coronado a los que deseamos imitar. También el apóstol Pablo te dice: Despojaos del hombre viejo con todas sus obras y revestíos del nuevo que fue creado según Dios11. si hemos luchado bien. Hierven de caridad. tú qué oyes a Cristo decir: Entrad por la puerta estrecha10. cuando te despojes de todas estas formas de vetustez. no de lobos. ¿Acaso se separan porque disputan? Vuelan juntas. la verdad y la vida12. para exultar de gozo una vez renovada. No te cause horror cualquier cosa que se refiera a la serpiente: tiene algo que rechazar y algo que imitar. celebrad la solemnidad de los mártires con mente sobria. no quieren estar solas. sino corregidle como a un hermano 18. Proclamad las alabanzas de Dios. la disputa es en cierto modo pacífica. Poseyendo. En efecto. Él mismo dijo: Yo soy el camino. Quizá alguno de vosotros ha advertido alguna vez. se alimentan juntas y hasta sus disputas son pacíficas. cuando la serpiente está cargada de años y siente el peso de la vejez. 8. en la serpiente me causa temor su veneno. Si se nos ha propuesto ya la sencillez de las palomas. Dijo el Apóstol: Pero si alguno no obedece a nuestra palabra manifestada en esta carta. Por tanto. disfrutan de la compañía. no con el estómago saturado de vino. . pues. Imítala de forma más vigorosa: mantén tu cabeza. quien mantiene a Cristo en sí. 7. juntas se alimentan. amadísimos. La paloma ama aun cuando disputa. Así. has imitado la astucia de la serpiente. algo que imitar en la serpiente: no mueras de vejez. Y. Dichosos los que lloran15. astutos como las serpientes9. cuando las palomas —también esto lo observamos frecuentemente— disputan entre ellas por sus nichos. No quiere que la hieran allí donde sabe que reside su vida. pues había algo que temer. Tienes.muerte para nadie debe ser tranquila. Mas. Ved la disputa de las palomas. Sin embargo. Imitarlas ofrecía cierto peligro. Quien muere por algún interés temporal muere de vejez. Pues nuestro Dios es también Señor de los mártires. en cambio. 6. A la paloma. El que nos corona. pues. Por tanto. pasa por una cavidad estrecha y deja su túnica vieja. A continuación añadió: Pero no le tengáis por enemigo. ¿qué representa la astucia de la serpiente junto a la sencillez de la paloma? En la paloma me agrada que carece de hiel. También Cristo es nuestra vida. mientras estamos en este cuerpo somos peregrinos lejos del Señor14. cómo en defensa de su cabeza ofrece todo su cuerpo a los golpes de quien la hiere. aunque desde aquí he hablado ya con frecuencia de ello. a la hora de dar muerte a una serpiente. apuntadle con el dedo y no os mezcléis con él 17. Advierte la disputa. pero anota que es una disputa propia de palomas. engendran a sus hijos con besos. ¿Qué significa: mantén tu cabeza? Ten contigo a Cristo. Advierte que las palomas gozan de estar en compañía: por doquier vuelan juntas. Quien muere buscando la alabanza humana muere de vejez. ¿Qué necesidad hay ya de encareceros con muchas palabras la sencillez de las palomas? Había que tomar precauciones ante el veneno de las serpientes. Escucha igualmente al Apóstol: Cristo es la cabeza del varón13. el lobo odia aun cuando acaricia. mantiene su cabeza para sí. pues. si quieres ser paloma. ¡oh cristiano!. Imítala. a no ser para quien sepa que muere de tal modo que en él muere la muerte y la vida es coronada. tengo que exponeros en qué consiste ser sencillos como las palomas. 5. di a tu Señor: Mi gemido no se te oculta16. la sencillez de las palomas e imitando la astucia de las serpientes.