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SISTEMA DE PSICOLOGÍA

José Ortega y Gasset

Manuscrito redactado por Ortega en la preparación de un curso de quince lecciones en 1915

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LECCION I

[Clasicismo e investigación.- El problema. y su planteamiento. - os problemas !nodales". - as !e#plosiones dom$sticas" y% los principios. - &esultado sistem'tico y sistema previo. - Crisis general( cambio de )ioses.*

Al tomar ahora la palabra para iniciar estos cursos sobre «Sistema de la psicología» me sobrecoge un temor de nueva especie no experimentado antes en mi labor docente. asta ahora había yo procurado mantener esta labor dentro de la exposici!n de un cl"sico# había reducido mi traba$o universitario a la absorci!n y% a lo sumo% pulimento de la ideología de &ant% en la cual% como en un escor'o% venían inclusas las de (eibni' y )escartes% Arist!teles y *lat!n. +adie ,ue haya seriamente intentado hacer esto ignora hasta ,ué punto en traba$o seme$ante son e$ercitadas las potencias m"s personales del investigador. -uiera o no% el ,ue intenta% p. e.% una interpretaci!n honda de la ideología de &ant se ve obligado a consumir pr!ximamente la misma porci!n de esa energía sutil llamada «originalidad» ,ue el ,ue avan'a por camino intacto% se.ero% pecho a los problemas. /as si en el orden del es0uer'o no se hallan en distinta situaci!n uno ,ue otro% tiene ésta un re0le$o muy distinto en la conciencia ,ue de su responsabilidad goce el investigador. 1n la interpretaci!n de un cl"sico encontramos dos instancias diversas para guiar nuestra labor# los ob$etos sobre ,ue la ideología versa y las palabras mismas del cl"sico% ,ue como indicaciones magistrales pueden corregir nuestra ruta en todo momento de perple$idad. Al arro$arnos a tratar independientemente los problemas% perdemos esta segunda instancia y experimentamos esa misma in,uietud ,ue el mo'o siente cuando de la casa y de la escuela% recintos conclusos y delimitados por ciertos 2ltimos supuestos% sale a la vida p2blica% ambiente 3limitado donde todo es posible y todo imposible. 4omo en tanto vivimos dentro del hogar 0amiliar nos parece mos exentos de ciertos extremos sinsabores y crueldades propios a la vida social% mientras laboramos alo$ados dentro de un cl"sico no nos creemos expuestos a caer en m"ximos errores. 5emos en él una pauta bien garanti'ada cuyo contacto vierte en nosotros una emoci!n de tran,uilidad. *or el contrario% el investigador independiente de$a de compartir esa responsabilidad con el cl"sico% especie de testigo de mayor excepci!n y toda entera viene a gravitar sobre él. (a 1dad /edia% ,ue 6contra lo ,ue suele opinarse6 es por excelencia% la época de los cl"sicos% el tiempo en ,ue los cl"sicos son reconocidos como tales% dio por esto un puesto de presencia al cl"sico dentro de la misma investigaci!n cientí0ica. 7al es el sentido del argumento de autoridad% ,ue tan 0rívola e incomprensivamente ha sido tema para la burla del atropellamiento contempor"neo. 1stad ciertos ,ue ninguna de las grandes 0iguras del escolasticismo había menester de ,ue 0uéramos a contarle c!mo el argumento de autoridad no a.adía ni ,uitaba a la verdad ob$etiva. 1l padre de la escol"stica% Scoto 1rigena% sería el primero en recomendarnos su 0!rmula auctoritas e# vera ratione processit% ratio vero nequaquam e# auctoritate +)e divisione naturae 8% p. 98:. *ero la verdad ob$etiva 6sin ,ue por esto pade'ca lo m"s mínimo su ob$etividad6 es buscada y reconocida o desestimada por nosotros% por los su$etos. )e suerte ,ue hay un punto en ,ue la verdad ob$etiva tiene ,ue ser adem"s verdad sub$etiva. *recisamente por,ue veo 6como luego diremos6 la misi!n ep!nima de nuestra época en puri0icar el contenido de la ciencia de todo sub$etivismo% precisamente por,ue creo ,ue tenemos ya medios holgados para reali'ar esta operaci!n de policía% me interesa insistir sobre lo ,ue% en e0ecto y en verdad% es intervenci!n sub$etiva% momento sub$etivo en la ciencia. 1l neo;antiano% ,ue a duras penas lograba con,uistar el plano de la ob$etividad% condici!n mínima de la ciencia% sentía un sagrado terror a detenerse en esos temas% temeroso sin duda de recaer allí de donde con tan grave es0uer'o había salido. *ero hemos llegado% en 0iloso0ía al menos% a una situaci!n de seguridad posesoria ,ue nos permite el lu$o y nos impone como primer imperativo suum cuique tribuere. 1n la ciencia% rigurosamente entendido este término% no hay sino verdades transub$etivas e interdependencias de verdades. *ero la investigaci!n cientí0ica no es la ciencia. 1xiste entre una y otra la misma distancia ,ue entre un cuadro y nuestra visi!n de él. 1n el cuadro coexisten todos sus pigmentos en una unidad simult"nea% en tanto ,ue nuestra visi!n de él procede sucesivamente% captando tro'o a tro'o la super0icie coloreada% con,uistando geme a geme las líneas del dibu$o# sobre esto% es menester ,ue todas esas partes separadamente aprehen didas sean por nosotros de nuevo reunidas en una serie de articulaciones ,ue suponen actos sub$etivos de comparaci!n% de distinci!n% de explicaci!n% de colecci!n. Ahora bien% <no es todo esto 6partes% articulaciones% comparaciones% etc.6 ,ue constituye nuestro ver el cuadro% un% con$unto de cosas a$enas por completo al cuadro% ,ue no est"n en él% sino s!lo en nuestra visi!n de él= /"s a2n# <,uién puede decir ,ue ha visto un cuadro todo entero% tal y como él es= Siempre se habr" escapado a nuestra visi!n alg2n mati'% alguna línea% cuando no importantes tro'os. 1strictamente an"loga a esta distancia entre la consistencia del cuadro% lo ,ue él es en sí mismo y el paseo ,ue sobre él dan% nuestras pupilas para irlo captando% es la ,ue existe entre la ciencia o sistema de las verdades y la investigaci!n o sistema de actos sub$etivos en ,ue descubrimos% aprehendemos% entramos en posesi!n de las verdades.

>asta% por ahora a mi prop!sito con esta advertencia. /erced a ella ad,uiere un sentido claro mi a0irmaci!n anterior de ,ue la verdad ob$etiva tiene ,ue pasar por el estado de verdad sub$etiva% como por el de larva la mariposa. ? 2

n!tese el sugestivo problema psicol!gico ,ue nace de a,uí# lo ,ue el cientí0ico expone como resultado de su investigaci!n% lleva el car"cter de verdad% es decir pretende él cientí0ico ,ue lo ,ue él dice no sea% como suelen los dem"s decires del hombre% meramente expresi!n de sus estados sub$etivos% individuales e intrans0eribles% sino ,ue propone ese su estado íntimo de sub$etiva convicci!n como una norma de valor universal e inmuta ble. <4!mo es esto posible= 1l pensamiento ,ue aspira a esa suprema dignidad ha nacido dentro de las mismas condiciones ,ue otros pensamientos de aspiraciones puramente privadas% ha convivido en la intimidad del cientí0ico con sentimientos y deseos% con pasiones y 0antasías ,ue ni por un momento pretendería el cientí0ico proponer como norma a nadie@ ,ue en muchos casos% por el contrario% procura a toda costa ocultar. ay pues% un curioso mecanismo psicol!gico merced al cual la conciencia llega a superar los límites de su individualidad y dota a ciertos contenidos suyos de valor transub$etivo. *rueba de ,ue se trata de un mecanismo especial y de ,ue la «a0irmaci!n cientí0ica» es un 0en!meno psí,uico aparte% es el hecho de ,ue hay una peculiar perturbaci!n patol!gica en ciertos investigadores% una especie de timide' cientí0ica ,ue impide a su labor el punto de madure' ,ue lleva a mani0estar y a a0irmar como verdades sus resultados. uelga advertir ,ue se da también la en0ermedad contraria% la osadía cientí0ica. *ues bien% el argumento de autoridad es uno de los elementos ,ue normalmente intervienen en el mecanismo de la investigaci!n. (a coincidencia entre nuestra privada convicci!n y la de ciertos espíritus e$emplares% cuyo valor est"% por decirlo así% experimentalmente 0undado en el hecho de su in0luencia secular sobre legiones de individuos% es un síntoma ob$etivo de la verosimilitud y probabilidad de a,uella convicci!n. )entro% pues% del sistema de los métodos cientí0icos es la autori'aci!n un método necesario% bien 0undado y de positiva 0ecundidad. 1n cada ciencia son los cl"sicos a,uellos hombres en cuyas mentes ha experimentado la investigaci!n una ampliaci!n y per0ecci!n tales ,ue nos permite hablar de un nuevo estadio en su evoluci!n. Ahora bien% el ,ue ,uiera poseer plenamente los instrumentos de una ciencia y ,uiera hallarse en las me$ores condiciones para atacar por sí nuevos problemas nada puede hacer me$or ,ue reproducir en su conciencia la serie de esos cambios pro0undos al través de los cuales lleg! la disciplina a su estado actual. (os cl"sicos son% por consiguiente% la escuela del cientí0ico. ? todo el ,ue con seriedad ,uiera hacer nueva ciencia% tendr" la abnegaci!n de prolongar mucho tiempo esta época de escolar% de aprendi'% de estudioso de los cl"sicos. (a ley biogenética 60alsa a lo ,ue parece en biología% como casi todo lo ,ue ha dicho aec;el6% seg2n la cual el organismo individual pasa por los mismos estadios por,ue ha pasado la evoluci!n general de la vida% debe ser una norma de la labor cientí0ica. (a obra del cl"sico se caracteri'a por,ue no es un pasado% sino ,ue pervive dentro de lo actualmente cientí0ico. 1n este concreto sentido podemos decir ,ue todo cl"sico es necesario. *ero a la ve' todo cl"sico es insu0iciente. (a investigaci!n% como aumento de la ciencia% nos impone la obligaci!n de superar el clasicismo. 1l apren di'a$e mismo lleva en sí la exigencia de concluir y trans0ormarse en creaci!n independiente. 1studiar a un cl"sico% aprender de un cl"sico% ,uiere decir a la postre intentar hacer lo ,ue él hi'o@ superar el clasicismo anterior% trans0ormar% ampliar% renovar la ciencia. Al comen'ar hoy la exposici!n de las investigaciones psicológicas% hechas por mí durante estos a.os 2ltimos necesitaba decir lo ,ue he dicho por,ue de un lado tengo ,ue de0inir mi intento como una superaci!n de las ideas psicol!gicas ,ue podemos llamar cl"sicas. ? siendo la psicología principalmente obra del siglo ABA ,ueda me$or expresado mi intento diciendo ,ue se trata de una superaci!n integral de la psicología dominante en el si glo ABA. *ero este car"cter excesivo ,ue presenta 0atalmente el ob$eto de mis estudios% necesitaba ser compensado con la advertencia de ,ue se trata de investigaciones% por tanto% de a0anes sub$etivos a los cuales conviene un tono intermedio entre esos dos patol!gicos de la timide' y la osadía cientí0icas. ?% en 0in% ,ue la insistencia con ,ue he de hablar de la necesidad de superar el clasicismo del siglo ABA no excluye% sino ,ue antes bien incluye la pro0unda gratitud de aprendi' hacia ese clasicismo% hacia ese cl"sico sobre todo% maestro por antonomasia del siglo ABA# &ant. (os temas a ,ue dedico este curso nos obligar"n desde luego a subir por las mayores aspere'as ,ue existen en la 0iloso0ía. (a semasiología o 0iloso0ía del lengua$e% la ontología o teoría del ob$eto% cuya explanaci!n re,uerir" no pocas lecciones% son estudios de 2ltima abstracci!n y pura técnica% superlativamente inamenos. *or lo mismo ,uisiera ,ue esta primera lecci!n sirviera de avenida no ingrata ,ue a esas obligadas aspere'as nos condu'ca. 3-ué le vamos a hacerC (a 0iloso0ía es e$ercicio de alturas y% como cierta 0auna% s!lo se da en la regi!n de las nieves perpetuas. Decuerdo siempre la anécdota de +iet'sche sentado en el pico de una altísima cumbre alpina% all" en Sils6/aria. Ena dama turista ,ue pasaba no le$os le pregunt!# <-ué hace usted ahí% se.or pro0esor= A lo ,ue +iet'sche respondi!# Se.ora% <,ué ,uiere usted ,ue haga en esta altura= 4a'o pensamientos. Sin embargo% no es s!lo cortesía lo ,ue me lleva a hacer éste como pr!logo. 1l tema a ,ue consagro estos cursos necesita $usti0icaci!n. 1n rigor% lo primero ,ue un cientí0ico tiene ,ue probar es la posibilidad y necesidad met!dicas del problema elegido. e dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo ,ue en cierto modo es m"s esencial para la ciencia lo ,ue de cientí0ico tengan sus problemas ,ue lo ,ue tengan sus soluciones. (a ra'!n de ello es bien sencilla# cuando a un problema bien planteado se da una soluci!n err!nea el error s!lo puede ser parcial@ cuando menos la ciencia ni se detiene ni padece pérdida. *ero un problema mal planteado es una 0uente de errores integrales% una rémora y traba 0atal del pensamiento. (a soluci!n a un problema 0also es un error absoluto. ? los problemas tienen como un régimen especial. 4abe poseer un.% intelecto normalmente dotado para construir soluciones cientí0icas e inepto% sin embargo% para la ciencia por carecer de la dote m"s sutil de saber suscitar y escoger los problemas cientí0icos. +o huelga repetir esto en nuestro país cuya producci!n intelectual acaso se 3

caracteri'a por esta ineptitud. +o todo lo ,ue es susceptible de soportar una pregunta y a2n un a$etreo mental 6muchas veces la presunta investigaci!n cientí0ica no es m"s ,ue eso666 puede convertirse en problema cientí0ico. /"s a2n# como lo indica el ad$etivo% el problema cientí0ico es una 0unci!n de la ciencia% lo es en 0unci!n de la ciencia y% por tanto 6esto es lo m"s importante6% en 0unci!n del estado de la ciencia. *or esto ha de intervenir en él% si cabe expresarse así% menos a2n el capricho ,ue en la soluci!n. *ara ,ue un problema sea cientí0ico son menester dos condiciones# ,ue la ciencia lo permita% ,ue la ciencia lo exi$a. /i prop!sito es estudiar los problemas 0undamentales de la psicología con el 0in de hacer posible un sistema psicol!gico. 1sos problemas ,ue llamo 0undamentales no son genéricos% sino por el contrario% muy concretos# no toleran ser tratados vagamente# exigen una investigaci!n minuciosa y% a ser posible% exhaustiva. 5eamos c!mo el estado actual de la ciencia $usti0ica este primer car"cter% el m"s externo de lo ,ue vamos a hacer. (a situaci!n actual del interés cientí0ico% realmente parad!$ica% es la siguiente. *or un lado se siente la exigencia de ir hacia un sistema y abandonar los problemas sueltos y de detalle. *or otra parte% repugnan los programas genéricos y vagos# el modo de tratar las cuestiones a vista de p"$aro característico de las 0iloso0ías octocentistas parece hoy anticientí0ico. )iríase ,ue llevamos a los intereses sistem"ticos% a los problemas de sistemati'aci!n la urgencia de tratarlos con la plenitud y ri,ue'a de observaci!n ,ue en ese siglo era usada s!lo con los temas menudos. Ambas exigencias son% como se advierte% pr"cticamente contradictorias. *or eso es típico de los libros ,ue hoy van apareciendo y ,ue m"s nos satis0acen% el tratar problemas sistem"ticos aisladamente. -uiero decir% tratar los temas ,ue en sí tienen valor sistem"tico no sistem"ticamente% sino independientemente. ?o llamo a los problemas susceptibles de ese car"cter en apariencia contradictorio «problemas nodales». 1s decir% a,uellos ,ue en sí mismos tienen el car"cter de problemas de detalle pero% una ve' resueltos% se advierte ,ue la lu' de su soluci!n irradia autom"ticamente sobre una muchedumbre de otros problemas% ,ue ,uedan pr"cticamente resueltos. Así% el problema de la di0erencia entre lo psí,uico y lo 0ísico% no es% por su parte% de rango diverso ni menos concreto ,ue el de la di0erencia entre un color y un sonido. *ero ocurre ,ue resuelto a,uél ,uedan% en principio% solventados los siguientes# ob$eto y método de la psicología@ relaci!n de ésta con la l!gica@ ,ué sea la percepci!n íntima y la introspecci!n@ posibilidad o imposibilidad de una directa psicología del pensar@ signi0icaci!n del car"cter intuitivo% y% por tanto% si cabe o no admitir un pensar no intuitivo% etcétera. /iremos ahora un poco m"s hacia dentro de esa situaci!n actual de la ciencia cuya mani0estaci!n externa es el tratamiento de problemas nodales. *ara nadie es una novedad ,ue el con$unto de las ciencias% ,ue el integrum de la ideología europea atraviesa una hondísima crisis. +i ,ué decir tiene ,ue «crisis» no signi0ica nada peyorativo% no implica mengua ni peligro. Antes al contrario% puede sospecharse en la crisis a ,ue aludo% el anuncio de una incalculable ampliaci!n y renovamiento del pensar humano. asta% en ocasiones% me ocurre admitir la probabilidad de ,ue 0ermenta en la conciencia actual un cambio de orientaci!n s!lo comparable con el del Denacimiento y ,ue consiste precisamente en la li,uidaci!n de los principios renacentistas y% por lo tanto% en el brinco 0uera de sus límites hacia un tiempo nuevo y un nuevo cosmos. *ero ahora nos conviene limitar el pron!stico a unas pocas palabras ,ue describan con una cierta pulcritud el extra.o% mati'ado car"cter de esta crisis. *or,ue en otros momentos críticos la trans0ormaci!n consistía en la aparici!n dentro del hori'onte ideol!gico de un nuevo principio universal a cuyo esplendor parecía s2bitamente alumbrado un nuevo mundo oriente% ,ue% por lo pronto% ani,uilaba% descali0icaba en blo,ue el sistema vigente de verdades. +o es ésta la 0isonomía ,ue la actual crisis o0rece. 1s algo mucho m"s delicado% m"s remiso a la descripci!n clara. (a crisis presente no proviene de un nuevo punto de vista general ,ue descali0i,ue la labor hecha ya% sino 6permitidme la 0!rmula6 de explosiones particulares en el interior% dentro del cuerpo de cada ciencia. <1n ,ué consisten estas ,ue yo llamo explosiones domésticas% interiores de cada ciencia= Bmaginad ,ue precisamente merced a los métodos y por tanto a los principios vigentes de una ciencia% dentro% pues% del régimen de ésta se descubre un 0en!meno 6no una nueva idea% sino un nuevo hecho6 cuya 0acticidad% la existencia del cual 0en!meno es incompatible% no puede ser admitida por a,uellos métodos y principios. A toda hora ocurre algo parecido en la investigaci!n cientí0ica. *ero de s!lito el nuevo 0en!meno hiere s!lo métodos muy particulares% muy de detalle@ principios de menor cuantía ,ue cabe desechar y sustituir dentro de los principios y métodos generales de la ciencia. *recisamente esta pasividad hace resplandecer m"s la virtud de estos principios al mostrarse capaces de reducir ba$o de su poder el nuevo 0en!meno ind!cil. *ero imaginad ,ue los métodos y principios comprometidos por el 0en!meno intruso son los esenciales a la ciencia. <-ué hacer= Si admitimos la existencia del 0en!meno% todo el volumen de la ciencia períclita. 3 ag"mosloC% diréis. >ien@ pero notad a,uí lo peregrino del caso# no se nos propone cambiar un principio por otro mas vigoroso% sustituir una teoría a otra teoría% una opini!n a otra opini!n% no. En 0en!meno no es un principio% ni una teoría ni si,uiera una opini!n# es una x de ,uien s!lo sabemos% por lo pronto% ,ue es distinta de todo lo dem"s conocido. /"s a2n# eso ,ue de ella sabemos% su ser distinta% lo debemos a los métodos y principios ,ue ani,uila.% +uestra vacilaci!n% pues% en tirar por la ventana el cuerpo de la ciencia lograda no nace en este caso de dogmatismo% de a0erramiento a lo tradicionalmente admitido. 1s ,ue si anulamos eso nos ,uedamos% por el momento% sin nada. 4

+o podemos% en consecuencia% licenciar los principios. 1ntonces tenemos ,ue negar la existencia del nuevo 0en!meno incoercible. *ero <c!mo es esto posible si ha surgido al amparo de las mismas leyes ,ue todos los dem"s hechos de la ciencia= 7ampoco podemos hacer esto. <-ué hacer= 6repito6. *ues% lo ,ue se debe hacer siempre@ y ,ue el vulgo expresa sabiamente con esta 0rase# «tomar las cosas como son». 1s decir% revisar los principios en 0unci!n del nuevo 0en!meno% es decir% ver hasta d!nde soportarían la mutaci!n necesaria para dar cabida a éste% y a su ve'% emplear la nueva precisi!n ,ue con respecto a lo problem"tico del 0en!meno ganamos en ellos% para resolver% en de0initiva y con m"s acuidad% de su existencia o no existencia. 1n tal 0orma% damos a cada término lo suyo y hacemos a cada uno instancia o $ue' del otro. 1sto es lo ,ue acaso sin darse clara cuenta de ello est"n haciendo las ciencias y tal ve' no s!lo las ciencias% sino el arte% la moral% la política% la religi!n% en suma% la cultura% íntegramente. *or eso la investigaci!n cientí0ica m"s 0ecunda y seria en los a.os ,ue corren ha consistido en tratar esos ,ue yo llamo «problemas nodales». /i prop!sito es% pues% el siguiente# voy a tratar uno por uno y aisladamente a,uellos problemas concretos de psicología cuya soluci!n hace posible hoy% en mi entender% el sistema de la psicología. 1l procedimiento ,ue seguiré con cada uno ser" preparar su planteamiento con una revisi!n radical de a,uellos conceptos y principios ,ue la necesidad de la investigaci!n mani0ieste como pr"cticamente ineludibles. 1l modo de mi traba$o ser" el de una serie de monogra,-as% externamente independientes% pero seg2n iremos viendo internamente conexas. (a investigaci!n% siguiendo las rutas ideales marcadas por el ob$eto promover" un resultado sistem"tico. ? no al revés% como otros hacen% convertir un sistema previo en agente de la investigaci!n. /as luego si acaso% u otro día% volveré sobre este asunto. 4oncluyamos esta consideraci!n de los% problemas nodales o «nuevos 0en!menos problem"ticos» presentando algunos e$emplos# el espacio de n6dimensiones y el in0inito actual de 4antor% en matem"ticas. 6(as experiencias de /ichelson sobre la Delatividad% en 0ísica.6(os 0en!menos de regulaci!n de )riesch% en biología.61l «pensar no intuitivo» o «pensamientos»% de la escuela de Fu'burgo.

emos sorprendido los secretos cambios y 0ermentaciones de la cultura actual en a,uel de sus dominios donde casi siempre se muestran con mayor precisi!n# en la ciencia. emos dibu$ado someramente la 0isonomía peculiarísima de la crisis cientí0ica ,ue vamos viviendo. *or tratarse de la ciencia% acaso esa 0isonomía os pare'ca 0ormal y poco sugestiva. >astaría ,ue tradu$éramos sus rasgos de la ciencia al arte% a la moral o a la política para ,ue viéramos repetido en los haces m"s diversos el mismo con0licto. 7al ve'% al reconocerlo en esas otras provincias del espíritu pareciese m"s atractivo e ilustrador% y entreviesen ustedes con m"s claridad el rostro del 0uturo pr!ximo. *ero tenemos demasiadas cosas de ,ué hablar% m"s conexas con nuestro tema. S!lo por hacer una respetuosa alusi!n a los grandes acontecimientos del día diré ,ue tienen en mucha parte clara explicaci!n si se piensa ,ue han venido sobre 1uropa cuando ésta tenía su espíritu de mudan'a% a la di0ícil hora en ,ue ya no tenía en vigor los vie$os principios y a2n no tiene los nuevos% en consecuencia% cuando se hallaba sin interna claridad sobre los problemas m"ximos% cuando respecto a ellos no sabía bien ,ué creer ni ,ué no creer. 7al ve' cuando un día caigan graves censuras sobre estos acontecimientos ,uepa disculparlos diciendo# 7éngase en cuenta ,ue a la sa'!n estaba 1uropa mudando de dioses y% por lo tanto% sin dioses. *erdonen ustedes este episodio% sin duda alguna% impertinente% a$eno% por completo% a nuestro tema% y al tono y dimensi!n dentro de los cuales hemos de caminar todo el curso. )espués de todo ha servido como para hacer constar al paso el m"s 0ilos!0ico de todos los principios# ,ue nada% nada acontece por casualidad.

LECCION II

[.obre la de,inición del ,enómeno ps-quico./--&e,orma de una ciencia y cambio de su demarcación.-El problema !,ilosó,ico" de las ciencias particulares.-El mito de lo interno y lo e#terno.-El ser ,enom$nico y el ser real.-0enómeno ps-quico y ,enómeno ,-sico.-Color% dolor y el mi.- a opinión de 1undt..ub2etivismo( la interpolación de lo ps-quico.- a opinión de 3er4eley.- a piedra5 mi percibir5 m- mismo.-&ealidades y ,enómenos( separabilidad e inseparabilidad de sub2etividad y ob2etividad.*

Eno de los temas ,ue hoy m"s se discuten en psicología es la de0inici!n misma de la psicología. Se hace esto hoy precisamente por,ue ayer se de$! de hacer. (a ciencia de una época hereda a2n m"s las deudas ,ue el haber de la hecha en la época precedente. 5

)urante el siglo 2ltimo 0ue 0letado con todo pertrecho el navío psicol!gico# aparatos de ex,uisita precisi!n% laboratorios% asociaciones% encuestas% revistas% nada 0ue escatimado. S!lo en una cosa se pens! muy poco% aun,ue ello pare'ca casi increíble# en el destino de la nave. Se había empleado todo rigor en la invenci!n de los instrumentos y de los métodos para investigaci!n@ pero 0alt! por completo en el punto esencial y primario% ,ue era 0i$ar con alguna precisi!n cu"l era la materia de la investigaci!n. Así hoy asistimos al 0racaso de la psicología del siglo ABA % al nau0ragio de la magni0icente nave. +o ,uiere esto decir ,ue la suma enorme de la labor acumulada durante un siglo de es0uer'os sea perdida% es0uer'o. 1B reconocimiento de un error es siempre a la ve' la ad,uisici!n de una verdad positiva. *ero% adem"s de esto% las investigaciones psicol!gicas del pasado siglo han atesorado innumerables hechos% ensayos% aproximaciones% ,ue pueden y deben ser asimiladas por una u otra de las ciencias actuales. 1s muy posible ,ue la ciencia psicol!gica. sea la ,ue menos pueda integrar en% su cuerpo% tal y como hoy se va organi'ando% esa herencia de la vie$a psicología. *or,ue se da el caso curioso de ,ue hoy los psic!logos m"s in0luyentes declaran ,ue la psicología de hace cuarenta a.os tenía el de0ecto primordial de no ser psicología. *are$o quid pro quo s!lo es explicable si se advierte ,ue el planteamiento de una nueva ciencia s!lo puede ser 0eli'mente e$ecutado por ,uien a.ada% a las dotes peculiares ,ue la nueva ciencia re,uiere% una 0ina habilidad de 0il!so0o. 1l hecho hist!rico de haber sido siempre la 0iloso0ía la matri' donde se gestan las nuevas ciencias% ,ue m"s tarde ad,uirieron independencia% no es accidental ni 0ortuito. (a instauraci!n de una nueva ciencia re,uiere% por lo pronto% una rigurosa demarcaci!n del territorio de problemas ,ue va a investigar. Ahora bien% esto supone su di0erenciaci!n de los territorios con0inantes@ por tanto% un punto de vista ,ue no est" en ninguno de ellos% sino sobre ellos. 1ste es el punto de vista 0ilos!0ico. Ena ve' creada una ciencia% esto es% 0i$ados sus principios% de0inidos sus métodos y hecho el es,uema de su repertorio de problemas% puede el especialista% tal ve' sin grave da.o% entregarse a los h"bitos mentales ,ue engendra su disciplina desentendiéndose de toda preocupaci!n 0ilos!0ica. *ero cuando una ciencia se halla en crisis radical y se intenta su re0orma% se hace obra de car"cter 0ilos!0ico. acer 0ísica es partir de ciertos principios dados y usar de ciertos métodos ,ue de ellos se derivan% es% por decirlo así% pisar sobre el territorio 0ísico y avan'ar por él. *ero re0ormar la 0ísica es precisamente descali0icar los principios ,ue de0inen su territorio e imponer otros nuevos% es% por tanto% salirse de la 0ísica y apoyarse en un terreno neutro m"s pro0undo ,ue a,uel en ,ue las ciencias se particulari'an. Así la trans0ormaci!n de la 0ísica ,ue va unida al. nombre de 1instein es un acto intelectual a la ve' de 0ísico y de 0il!so0o. >astaría para hacerlo sospechar la circunstancia de ,ue las premi 6 sas psicol!gicas ,ue han podido llevar. a corregir la tradicional abstracci!n de espacio y tiempo como entida des entre sí independientes% se hallan exclusivamente en la historia de la 0iloso0ía y de la matem"tica% no en la historia de la 0ísica. /ientras es para +eGton el espacio una realidad absoluta y por sí% es para &ant un mero ingrediente relativo ,ue% s!lo unido al tiempo y a la materia% posee realidad ob$etiva. 1n la labor psicol!gica de los 2ltimos veinte a.os se reproduce una ve' m"s el caso de ,ue la re0orma de la ciencia coincide con una renovaci!n del interés ,ue los especialistas sienten por la 0iloso0ía. 1l hecho toleraría hasta una demostraci!n estadística muy sencilla# bastaría con anotar el n2mero de p"ginas dedicadas a temas 0ilos!0icos en las publicaciones psicol!gicas de la aludida etapa. *ues bien% el 0racaso de la psicología iniciada hacia 8HIJ procede% en de0initiva% de ,ue germin! en una época caracteri'ada por la parali'aci!n de la 0iloso0ía en el alma cientí0ica europea y naci! en manos mal dotadas de esa 0ina habilidad 0ilos!0ica a ,ue acabo de re0erirme. ? me importa advertir al lector. ,ue no entiendo por 0iloso0ía una vaga ocupaci!n con amplios temas vitalmente interesantes para el hombre% sino m"s bien una técnica de 0isonomía tan acusada e incon0undible como cual,uiera otra% a saber% la técnica de la precisi!n conceptual. -ue se posea ésta merced a especiales estudios solemnemente llamados 0ilos!0icos o en virtud de nativas dotes es% claro est"% por completo indi0erente. 1l error radical de la psicología «siglo ABA»% ,ue hoy empie'a a ser generalmente reconocido% est" en el punto mismo de partida% en la imprecisi!n con ,ue se acota el territorio de los 0en!menos psí,uicos. (a desviaci!n en este punto% por ligera ,ue sea% trae consigo un progresivo despla'amiento en el resto de la investigaci!n% y lo ,ue primero es no m"s ,ue un e,uívoco% en apariencia subsanable% repercute luego en una con0usi!n de 0atales dimensiones. 1llo es ,ue puede sin vacilaci!n considerarse hoy como el asunto m"s viva' en la controversia psicol!gica la de0inici!n del 0en!meno psí,uico% sobre la cual solía pasarse tan galanamente a la% orden del día no muchos a.os hace. 1l breve ensayo presente no se propone otra cosa ,ue aclarar algunos conceptos 0undamentales% revisar algunas doctrinas can!nicas y presentar una primera 0!rmula positiva ,ue en estudios sucesivos recibiría el oportuno desarrollo.

)espués de cincuenta a.os de investigaciones psicol!gicas% cuando se han creado numerosos laboratorios y sociedades dedicados exclusivamente a ellas% cuando m"s 0uerte parecía resonar la a0irmaci!n de ,ue es la psicolo 6 gía una ciencia independiente% emancipada de la 0iloso0ía% he a,uí ,ue los psic!logos comien'an a hacer alto en su traba$o y abandonando un momento los aparatos y la observaci!n se recogen en la re0lexi!n y se preguntan# >ien% pero <,ué es lo psí,uico= +uestro material% nuestro problema <cu"l es= 6

1videntemente% preguntarse y meditar sobre cu"l sea el problema y% por tanto% el método de una ciencia es salirse de esta ciencia. -ué sea la matem"tica y lo matem"tico es cuesti!n ,ue no se resuelve mane$ando n2meros ni "ngulos ni espacios ni con$untos. Ahora bien% s!lo el mane$o de estos ob$etos caracteri'a al matem"tico. -ué sea la matem"tica no es% pues% problema para el pensar matem"tico. <4uyo es el pensar para ,uien existe el problema de ,ué sea la matem"tica% de ,ué sea lo psí,uico= O dicho con expresi!n m"s sensible# cuando el ge!metra est" resolviendo un problema geométrico sus pies% permítaseme esta met"0ora% se apoyan en el resto de la geometría% en terreno geométrico. *ero cuando se hace problema de todo el volumen de la geometría y tom"ndola íntegra en sus manos se pregunta en ,ué consiste ella <d!nde est"n a0irmados sus pies= <)esde d!nde se hace la pregunta= <A ,ué ciencia pertenece esta pregunta= +o puede situarse en otra ciencia particular por,ue para ésta s!lo existen% a su ve'% los problemas ,ue le son exclusivos# la 0ísica no tolera en su hori'onte ning2n ob$eto a ,uien podamos llamar «geometría» o «psicolo gía»@ la 0isiología no entiende tampoco% no tiene !rgano para una cuesti!n parecida. 1n suma% el ge!metra o el psic!logo en cuanto se preocuparon de la constituci!n general de su ciencia se convierten en 0il!so0os. S!lo para la 0iloso0ía existe el problema de la geometría% de la psicología% de la 0ilología. ? si se advierte ,ue es 0or'oso a toda ciencia% de tiempo en tiempo% volver sobre si misma y ampliar sus "mbitos o corregir el per0il general de sus métodos% resultar" patente ,ue la independencia de una ciencia es muy relativa. 4omo es sabido% el a0"n de proclamar a una ciencia independiente de la 0iloso0ía tiene un pro0undo sentido hist!rico y caracteri'a a esta soberana tendencia mental ,ue comien'a en el Denacimiento y acaba en nuestros días. 1s% podría decirse% el rasgo polémico ,ue distingue a la 1dad /oderna de la 1dad /edia. 5ive esta edad ba$o la constelaci!n de Arist!teles# llama ciencia a lo ,ue Arist!teles llam! ciencia. ? para Arist!teles es ciencia el conocimiento de las causas 66de los 0en!menos. <+o lo es también para nosotros= e ahí el sublime e,uívoco% el grande% el inmenso tema ,ue va a servir de polémica entre dos edades. *ierre )uhem% 0ísico y 0il!so0o 0rancés de estos tiempos ha escrito un libro de gran interés donde nos hace asistir a la contienda perenne durante toda la edad media entre dos clases de cientí0icos# los unos al estudiar las aparien cias estelares% buscan s!lo averiguar c!mo admitiendo un cierto supuesto o hip!tesis lograban hallar las reglas% el orden seg2n el cual se sucedían las posiciones aparentes de los astros. 4omo *tolomeo% aspiran sencillamente a hacer una tabla de los movimientos astrales. Se contentan% pues% con encontrar un orden o variaci!n regulada entre los 0en!menos. +o ,ueremos 6decían repitiendo tina 0rase de la escuela plat!nica6 sino «salvar las apariencias». (a ley seg2n la cual aparecen% van y vienen es para nosotros su causa. *ero otros cientí0icos les salían al paso con Arist!teles# seg2n ellos s!lo conocía los astros ,uien conocía el porqu$ de ese orden% la causa de las apariencias. -ue los astros se mueven de hecho seg2n esta o la otra ley no es ciencia. (a ciencia verdadera no es reconocimiento de hechos o 0acticidades sino conocimiento del porqu$ de los hechos. ? como el porqu$ tiene siempre un «por,ué del por,ué»% s!lo es ciencia plenaria de algo el descubrimiento de su 2ltimo por,ué. (a astronomía es% pues% una semi6ciencia. Sus mismos problemas tienen ,ue ser sometidos a otro método para ser plenamente resueltos# el método no de la observaci!n sino de la deducci!n por conceptos. (a causa% aiti6a es el ar47$ 6el principio 2ltimo del universo ,ue se halla por ra'onamiento puro. (o ,ue hoy llamamos 0ísica es la prolongaci!n del método de )escartes y Galileo% ,ue no consistía sino en la per0ecci!n de a,uella ciencia limitada a «salvar los 0en!menos». 1n cambio lo ,ue la 1dad /edia llamaba 0ísica era el tratamiento de los problemas naturales con el método conceptual o 0ilos!0ico. (a 0ísica era meta0ísica. (a época moderna se opone a esta duplicidad de soluciones sobre un mismo problema. +o cabe% seg2n ella% resolver el problema de los 0en!menos celestes% me$or ni de otro modo ,ue como los resuelve el astr!nomo. +o tiene sentido ,ue la 0iloso0ía se plantee de nuevo y a su manera las cuestiones astron!micas. +o hay una 0iloso0ía astron!mica. 1ste es el motivo de la $usta y secular suspicacia ,ue impulsaba a proclamar la independencia de una disciplina. *ero esta suspicacia 6renovada en el siglo ABA por la irrupci!n ,ue hicieron los 0il!so0os rom"nticos% Schelling y egel% en las ciencias particulares% con sus «0iloso0ías de la naturale'a» o sea sus 0ísicas meta0ísicas% sus «0iloso0ías de la historia»% etc.6 tiene ,ue ser curada. +o hay una 0iloso0ía astron!mica si por tal se entiende un 0iloso0ar sobre los astros% pero hay una 0iloso0ía de la ciencia astron!mica. (o ,ue la estrella es para la astronomía% es la astronomía para la 0iloso0ía. 1sto vuelve a sentir hoy el psic!logo% y con él todo cientí0ico en la hora de crisis para su ciencia. 7oda renovaci!n met!dica y todo renacimiento de una ciencia es un volver a nacer de la 0iloso0ía# a ésta tiene ,ue recurrir cuando la estructura general de su disciplina exige una modi0icaci!n esencial. 1n estos a.os la literatura psicol!gica se caracteri'a por la enorme proporci!n de estudios 0ilos!0icos sobre el problema y método de la psicología. (a insu0iciencia de las demarcaciones hasta hoy hechas en la regi!n psí,uica va haciéndose cada día m"s patente. A primera vista no parece ,ue pueda constituir una grave di0icultad el determinar 0ronteras entre lo psí,uico y lo 0ísico. *ero estas soluciones de primera vista son .siempre mitos. +uestra conciencia tiene siempre a mano un surtido de mitos con ,ue sale espont"neamente al encuentro de los problemas. En mito es una met"0ora ,ue se desconoce a sí 7

misma% ,ue no se reconoce como met"0ora. *rometeo robando el 0uego de lo alto es un símbolo o met"0ora per0ecta del rayo. *ero si se toma como expresi!n de la realidad del rayo% esta met"0ora es un mito. *ues bien% el mito m"s obvio con ,ue creemos distinguir lo psí,uico de lo 0ísico consiste en decir ,ue lo 0ísico es lo externo y lo psí,uico lo interno. ? en e0ecto% internidad y externidad son dos términos ,ue expresan mutua exclusi!n% por tanto per0ecta distinci!n. *ero indican m"s# indican ,ue esa exclusiva es especí0icamente de un orden seme$ante 6a,uí est" la comparaci!n% la met"0ora6 a la ,ue existe entre la super0icie de los cuerpos visibles y lo ,ue hay detr"s de% esa super0icie. 4on esto ,ueda evidenciada la insu0iciencia de esos términos para distinguir lo psí,uico y lo 0ísico# pues dentro de lo 0ísico% del cuerpo material% es donde en e0ecto existe y con signi0icado directo no meta0!rico% esa internidad y esa externidad. 1ste mito reducido a mera met"0ora s!lo nos sirve% pues% como punto de apoyo para comen'ar una serie de recti0icaciones ,ue nos vayan aproximando rigurosamente a la verdadera distinci!n. Al llamar lo interno a lo psí,uico no hacemos% pues% sino advertir ,ue es otra cosa ,ue lo externo% pero no declaramos en ,ué consiste positivamente esa otra cosa% *ero antes de avan'ar m"s% conviene ,ue 0i$emos de una manera per0ectamente clara cu"l sea el plano en ,ue se mueve nuestra cuesti!n y por tanto d!nde tenemos ,ue buscar el resolverla. Ena analogía tomada de la ciencia 0ísica nos auxiliar" en este punto. Antes de Julio Doberto /eyer y después de Julio Doberto /eyer% a,ue llo ,ue hay ante nosotros cuando decimos ,ue hay un movimiento y a,uello ,ue hay cuando decimos ,ue sentimos calor% son evidentemente dos cosas distintas. /as antes de Julio Doberto /eyer% el 0ísico partía de esa cosa visible ,ue llamamos movimiento y para explicarlo construía una teoría en ,ue se suponían "tomos% pura materia vibrante% etc.% etc. 1l movimiento visto o visual se consideraba% pues% como la apariencia% la mani0estaci!n de una realidad invisible. (o mismo hacía con el calor# pero como el calor percibido y el movimiento percibido eran apariencias o mani0estaciones distintas entre sí% la realidad latente ,ue se admitía para explicar el calor era distinta de la ,ue originaba el movimiento. (lega Julio Doberto /eyer y descubre el e,uivalente mec"nico del calor% es decir% encuentra ,ue esas dos apariencias distintas e,ui6valen% pueden expresarse con los mismos valores numéricos. 1n 0ísica los valores numéricos son expresi!n de esas realidades latentes construidas como hip!tesis por la ra'!n. 1n 0ísica% pues% valer y ser son sin!nimos y e,uivalencia es e,ui6esencia. 1l descubrimiento del e,uivalente mec"nico del calor trae consigo ,ue calor y movimiento% distintos como apariencias inmediatas% sean no obstante mani0estaciones de una misma realidad 0ísica 6o cuerpo6 y lo ,ue antes eran dos partes a$enas entre sí de la 0ísica son hoy una sola. 1sto nos advierte ,ue hay dos planos de realidad% dicho técnicamente% de ob$etividad# el plano de las apariencias% de lo ,ue se nos presenta con inmediate' y el plano en ,ue est"n a,uellas otras cosas ,ue no se nos presentan inmediatamente% ,ue son s!lo supuestas o pensadas% pero ,ue en virtud de ra'ones ,ue no son para ahora% solemos llamar realidad por antonomasia% realidad verdadera. 1sta distinci!n entre el ser 0enoménico y el ser real tiene ,ue permanecer clara ante nosotros para todo lo ,ue sigue. 1l ser 0enoménico podía de0inirse 0ormalmente de este modo# es el ser constituido por lo presente en cuanto tal. O en otro giro# es el ser cuya consistencia no posee m"s notas ,ue a,uellas ,ue se nos dan con presencia inmediata. 1n cambio el ser real no es nunca inmediato% es lo mediado por el 0en!meno% por la apariencia. Así% la cosa real «esta mesa» no me es nunca dada con inmediate'. Bnmediatamente% llega a mí s!lo una vista de ella% una parte de ella. 1l tablero de esta mesa real tiene reverso pero yo no tengo ahora ante mí presente sino el anverso. 1l reverso y todo lo dem"s de la mesa ,ue no veo% me es dado de una peculiar manera# es un estar ante mí sin estar. ?o sé ,ue est" ahí pero no lo tengo# lo 2nico ,ue tengo% adem"s de lo ,ue de ella veo% es este mi saber del resto. *ues bien% cuando nos preguntamos# <,ué es lo psí,uico= nos preguntamos por lo pronto s!lo por ,ué es lo psí,uico como 0en!meno y cu"les son los caracteres suyos en cuanto presencia inmediata. 1l calor y el movimiento tienen% en cuanto meros 0en!menos% di0erencias ,ue nos son evidentes% ,ue no nacen de una distinci!n racional. 1l ro$o y el a'ul lo mismo. ? nuestra cuesti!n suena estrictamente así# <hay 0en!menos psí,uicos a di0erencia de los 0en!menos 0ísicos= <Si son dos !rdenes diversos de 0en!menos cu"l es la nota ,ue los separa= Kuere cual 0uere la respuesta a esta pregunta podía ocurrir lo ,ue en la termodin"mica# ,ue aun siendo distintos como 0en!meno% el ra'onamiento nos obligara a identi0icarlos como realidad. *odr" también ocurrir lo contrario# la electricidad no se nos presenta con caracteres 0enoménicos propios 6no tenemos un sentido eléctrico6 y sin embargo la re0lexi!n nos invita a ,ue hagamos de a,uella una realidad su3 generis. 1n suma# la cuesti!n de si $unto a la realidad «energía 0ísica» hay una realidad distinta% «alma»% o% si lo ,ue llamamos «alma» es en rigor una 0orma m"s de la clase «energía 0ísica»% no tiene ,ue ver con nuestro problema. 1ste es el problema inicial de la psicología@ a,uel su problema 0inal. ? es de enorme importancia resolver uno con plena separaci!n del otro# por,ue hay dos lina$es de error en la ciencia# el error en la de0inici!n del problema y el error en la soluci!n. )e estos dos es a,uél el m"s grave# pues 0i$ado certeramente un problema el error en su soluci!n s!lo puede ser parcial% y la labor cientí0ica no ha sido vana. *ero la insu0iciencia en la visi!n del problema da% 0atalmente una soluci!n totalmente inservible% y hay ,ue volver a empe'ar. 8

-ued"bamos antes en ,ue no hemos logrado nada con llamar a lo 0ísico lo externo% y a lo psí,uico lo interno. 1ra esta distinci!n% decíamos% un mito si la tom"bamos en serio y una met"0ora insu0iciente si la reconocíamos como tal. *or,ue externo ,uería decir lo visible# de donde interno s!lo puede signi0icar el car"cter negativo de lo invisible. Ahora bien% una di0erencia 0enoménica no puede nunca re0le$arse su0icientemente en un concepto negativo# el 0en!meno es siempre algo positivo% nunca un no6ser otra cosa. Si a un protanope o ciego para el ro$o le decimos ,ue el ro$o es lo no6a'ul% no amarillo% etc.% le habremos dado un aparato conceptual para mane$arse% pero seguir" sin existir para él el ro$o. Depito# no buscamos di0erencias conceptuales sino 0enoménicas% y éstas no se pueden construir# buscamos no conceptos sino nombres ,ue nos traigan a presencia una inmediate' 0enoménica. S!lo después podríamos teniéndola bien clara delante hallar su de0inici!n% hacer su descripci!n. 7ambién podríamos entender la nota de externidad como lo ,ue est" 0uera de nuestro cuerpo y entonces internidad sería lo de dentro de nuestro cuerpo% lo intracorporal. ?a esto serviría para expresar% en e0ecto% una reducida porci!n de lo psí,uico# un dolor material% es en e0ecto algo ,ue ocurre en nuestro cuerpo% es él% el cuerpo% ,uien duele y ese dolor del cuerpo es algo ,ue con respecto al calor del cuerpo podemos llamar un 0en!meno del cuerpo en cuanto interioridad. 1n cuanto color y 0orma mi cuerpo no se di0erencia de las dem"s cosas externas@ en cuanto dolor sí. *ero he a,uí ,ue si el dolor con respecto al color de mi cuerpo parece lo interno% hay otros 0en!menos con respecto a los cuales el dolor% a su ve'% parece externo. 1s decir% ,ue la internidad ad,uiere un nuevo y tercer sentido. 4on e0ecto# el dolor es el dolor del cuerpo mío. <A ,ué parte del 0en!meno responde esta palabra mío= 1l% el cuerpo% no es yo sino ,ue es mío# por tanto algo distinto de mí y% al propio tiempo% en a,uella peculiar relaci!n de proximidad y pertenencia ,ue indica ese término de propiedad. 1l dolor corporal lleva casi siempre consigo otro elemento ,ue se nos presenta como no re0iriéndose al cuerpo# es el sentimiento de desagrado% de eno$o% ,ue en mí produce el dolor. ? el eno$o es mío% est" en mí% pero en un mí mucho m"s interno ,ue mi cuerpo. 1l ,ue siente el eno$o no es mi cuerpo sino yo@ mi cuerpo se contenta con doler. 1l sentimiento% pues% es algo interno% ante ,uien el dolor es externo. 7odavía m"s podemos adentrarnos en estas esenciales distinciones del mundo ,ue estamos imprecisamente llamando interior% para acotarlo y delimitarlo. A2n el sentimiento puede parecernos externo# por,ue a2n podemos hallar 'onas m"s estrechamente mías% es decir% íntimas ,ue él. (a triste'a o la alegría son carices% coloraciones ,ue yo encuentro en mí# 0orman sin duda parte de mi yo% como el color verde de la esmeralda. *ero esto mismo indica ,ue a,uél% cuyas son esas coloraciones% est" tras ellas% o dicho de otro modo% las tiene y lleva% las encuentra en sí% como encontraba el dolor en su cuerpo. 1ntre el yo y su triste'a hay una relaci!n pasiva 66como si ésta no viniera de a,uél% 0uera insolidaria de a,uél. Asiste el yo a su triste'a como a un espect"culo y hay entre ambos por tanto una distancia y separaci!n. /as cuando digo# yo ,uiero% este «,uerer» no es s!lo algo ,ue en mí encuentro sino ,ue viene y nace de mí# est" en él mi yo actuando% es como inseparable de mi yo. 4omo se ve% esta 0!rmula de lo externo y lo interno nos trans0iere de una pare$a en otra inde0inidamente% constituyendo di0erencias meramente relativas y contradictorias. (o ,ue dada una pare$a es interno pasa en otra a ser externo. Ante estas di0icultades <,ué posici!n cabe tomar= )esde la segunda mitad del pasado siglo puede decirse ,ue la posici!n normal y m"s generali'ada ha sido ésta# negar la distinci!n entre 0en!meno psí,uico y 0ísico. <%+o trae esto consigo la destituci!n de la psicología en cuanto ciencia peculiar= 5eamos la opini!n de Fundt% de ,uien ha representado a la psicología durante treinta a.os@ de un pensador ,ue llega a la madure' alrededor del a.o 8H9J. 7ratemos en po,uísimas palabras de 0i$ar el pensamiento de Fundt. Seg2n lo citado% los 0en!menos en cuanto 0en!menos no son ni psí,uicos ni 0ísicos. 7odo 0en!meno% es decir% todo lo ,ue inmediatamente hallo 6antes de someterlo a comparaciones y distinciones intelectuales6 posee el doble car"cter de ser sub$etivo y ob$etivo. 1n rigor no puede decirse ni si,uiera esto por,ue sub$etivo y ob$etivo son resultado de una abstracci!n% de una disecci!n teorética. Ser 0en!meno% para Fundt% es un modo de ser previo a toda distinci!n , es el modo inmediato de ser% es la realidad en su concreci!n y plenitud primera. 1l mundo ,ue llamamos 0ísico es un mundo construido% obra de abstracci!n% un mundo mediato. +os es dada la realidad 6n!tese bien esta consecuencia ,ue yo saco de las palabras de Fundt y ,ue creo tan ineludible como perturbadora6% nos es dado lo real como nuestra realidad% como indisolublemente unida a mí. 1sto ,uiere decir experiencia inmediata% halla'go de algo 0undido a mí% en ,ue yo soy como un paréntesis y dimensi!n general. (a piedra es% primero% no s!lo piedra sino ella y yo 6o sea% la piedra como representaci!n. *or esto es también la piedra ob$eto de la psicología. 1l hecho de ,ue cosas como ésta 6,ue una piedra pueda ser en ning2n sentido% ella% ob$eto de la psicología6 comience a repugnar de manera irresistible a los nuevos investigadores% es para mí de enorme importancia. ? como el anuncio de un tiempo nuevo. ? no de un nuevo siglo sino de una nueva época. 1l Denacimiento s!lo en un punto esencial integra la 0iloso0ía cl"sica. Salvo en ciertos instantes de *lat!n ,ue% como cimas sobrehíst!ricas% transcienden de su edad% Grecia ignora s!lo una cosa# esta idea deL yo. 4urioso es% aun a primera vista% ,ue no emplean este término en sus. 0iloso0ías# hablan siempre del yo no como nosotros 6no como el su$eto de la conciencia6 sino como un su$eto social y colectivo# *lat!n mismo dice siempre M...L +nosotros8. 1l Denacimiento modi0ica radicalmente la concepci!n del mundo% modi0icando el sentido del ser. 9

*ara los antiguos ,ue el ser sea es lo m"s natural# el problema grave es c!mo el ser pasa a ser pensado% a sub$etivarse. 1l Denacimiento ,ue triun0a en )escartes tiene una propensi!n contraria# el ser le aparece desde luego como algo mediato. Antes ,ue el ser est" la de0ormaci!n ,ue mi pensar% acaso% le hace su0rir. Se descon0ía de la realidad. )onde ,uiera ,ue miran ven antes ,ue la cosa el su$eto ,ue la piensa. *or esto es para ellos el problema grave% c!mo el% pensar% lo sub$etivo llega a ob$etivarse% c!mo salta 0uera de sí mismo y coincide con el ser. -ue esto ha enri,uecido incalculablemente la ciencia humana no puede dudarse# el sub$etivismo ha sido durante siglos la gran virtud teorética. *ero toda virtud al hacerse exclusiva% se convierte en un vicio. ? el sub$etivismo ha llegado a ser un vicio% me$or% una en0ermedad. +o hablo ahora simb!licamente# hablo con una intenci!n literal. +o puedo a,uí extenderme a ra'onar en ,ué sentido puede hablarse estrictamente de en0ermedades mentales ambientes. S!lo recordaré% sin pretensi!n de probar lo dicho% tan s!lo de aclararlo% ,ue el origen de ciertas psicosis 6de ciertas apraxias y a0asias% de ciertas clases de tartamude'6 no es sino en 0orma extrema e individual% esta en0ermedad del sub$etivismo. (lamo% pues% sub$etivismo% usando del provisional an"lisis anterior% a la propensi!n de retroceder allí donde hay algo relativamente externo a lo relativamente interno% por tanto% a la interpolaci!n o intromisi!n de lo psí,uico entre el yo ,ue conoce y lo 0ísico. 1s condici!n esencial para el pr!ximo por6venir de la 0iloso0ía y por tanto de la cultura ,ue se extirpe este. error% ,ue se corri$a 0undamentalmente lo ,ue en esta teoría hay de error. 1ntremos ahora en un an"lisis% si,uiera sea reducido a lo m"s indispensable. *ues corregido >er;eley% ,ueda Fundt recti0icado@ y con Fundt su gran rival recientemente muerto% (ipps@ y con ambos +atorp% ,ue lleva a un heroico extremo 6seg2n es en él h"bito6 todo este modo de pensar. /e interesaría sobre todo por ra'ones técnicas y adem"s por ra'ones privadas% centrar la discusi!n en las opiniones de este 2ltimo. *recisamente el haberlas un día compartido y haberme servido de enérgica escuela donde 0ormar mi ideología% me obligan a explicar con cuidadoso detenimiento los motivos ,ue he hallado para abandonarlas casi por completo. N*ero se da el caso de ,ue la psicología de +atorp es esencialmente sistem"tica% es decir% ,ue hace de un sistema general 0ilos!0ico el instrumento para sus conceptuaciones% muy complicadas todas ellas. 1xcluyo% pues% en este extracto toda re0erencia 0ormal a +atorp% aun cuando en el texto completo dedico En capítulo entero a comentar sus opiniones: <1n ,ué 0unda >er;eley ,ue todo ser es desde luego un 0ormar parte de un espíritu% de un yo= (o acabamos de ver# en ,ue no podemos pensar ,ue una cosa de ,uien decimos ,ue existe% ,ue es% no se halle en relaci!n con un yo ,ue asiste a ella% ,ue la percibe. A esto nada habría ,ue oponer% si advertimos ,ue se trata de una imposibili dad del pensar% racional% conceptual. *ero ya hemos visto ,ue el mundo pensado no es el del ser 0enoménico% sino un mundo resultado de la construcci!n noética. +o podemos pensar la materia si no es compuesta de "tomos o sus suced"neos@ pero vemos los ob$etos materiales sin ver "tomos. 1l ra'onamiento de >er;eley podr" tener sentido en el orden meta0ísico. Acaso% en e0ecto% como él ayer% como hoy >ergson ,uiere% la materia sea s!lo una 0orma del espíritu@ la ,ysis% en realidad ideal% psi,uis. *ero aun en este orden el ra'onamiento puede ser invertido con el mismo derecho. Si A no puede ser sin ser percibida% sin hallarse en mí% a su ve'% mi percibir necesita percibir algo% mi A. 1l A no es simplemente percibir# pues entonces percibir A sería percibir un percibir y así hasta el in0inito@ este proceso inde0inido es la suerte del sub$etivismo de >er;eley 6como del% a primera vista tan diverso% de Kichte. +o@ ser" condici!n% en un cierto sentido ,ue no detallo ahora% para la existencia de la piedra% ,ue yo la perciba% pero ella no es mi percibir. Si ella necesita de mí% no menos he menester yo de ella.

1sto en cuanto a este ra'onamiento% tomado como relaci!n entre puros conceptos% es decir% acentuando ,ue el no poder separar la cosa de alguien ,ue la perciba es un no6poder% una imposibilidad del pensar. ?o no puedo pensar en ,ue exista un color ,ue no se extienda en una super0icie% por pe,ue.a ,ue sea@ color y extensi!n son inseparables intelectualmente y en la realidad ,ue hemos llamado verdadera% ,ue es correlato del intelecto. *ero es un hecho ,ue ahora yo tengo ocupada mi conciencia s!lo por el color de esta mesa% ,ue no hay en mi conciencia conciencia de la extensi!n. 1s decir% ,ue lo 2nico ,ue en este momento aparece ante mí es% tal ve'% el color. N1ste espacio y el espacio.: *ues bien% cuando yo percibo la piedra no percibo 6no M...L6 ante mí sino la piedra% s!lo ese ob$eto tan a$eno a mí% s!lo ese ob$eto ,ue ocupa un espacio% ahí% a tal distancia de mi cuerpo. 4ierto ,ue% a la par ,ue la piedra es percibida por mí% es término de mi conciencia% mi percibir est" ocurriendo% est" veri0ic"ndose@ pero no lo estoy yo percibiendo% no existe él Nmi percibir: para mí. 4uando miro a la piedra s!lo a6ella miro y no% adem"s% por decirlo así% con el rabillo del o$o% a mí mismo. *ura y se.era% esa cosa ,ue nada tiene de mí 6y llamo piedras6 presenta# s!lo a ella encuentro% no 6a ella envuelta en mí.

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1n cambio% puedo revertir el e$e de mi atenci!n y trans0erirle de la cosa piedra a la cosa «mi percepci!n de la piedra». Ahora es mi percepci!n y no la piedra lo ,ue tengo delante% ahora es algo ,ue inmediatamente se o0rece como algo mío y s!lo mío. (o mismo% si en lugar de percepci!n hablamos de un deseo% de un ,uerer o no ,uerer. Se dir"% acaso% ,ue cuando el ob$eto ,ue hay ante mí es «mi» percepci!n de la piedra no s!lo hay mi percepci!n sino también la piedra. *ero esta es una di0icultad meramente gramatical. /i percepci!n de la piedra no contiene absolutamente nada de pétreo% como en el «a'ul marino» no hay nada de la cosa mar. *iedra allí como a,uí mar no hacen sino ad$etivar o especi0icar un sustantivo. 4omo la percepci!n en general% es una clase de actos psí,uico distinta del recuerdo o de la volici!n o de la duda% así la percepci!n se especi0ica en percepci!n de colores o de sonidos% y la percepci!n de colores en percepci!n de color y 0orma Npiedra:% de color a'ul marino% etc.% hasta las 2ltimas individuaciones.

4onste% pues% ,ue la inseparabilidad de sub$etividad y ob$etividad en cuanto realidades no implica su inseparabilidad e indistinci!n como 0en!menos.

? conste% sobre todo% esta segunda proposici!n ,ue es% a mi entender% punto de partida para el pr!ximo porvenir de la 0iloso0ía y% en consecuencia% de la manera de ver el mundo ,ue impere ma.ana# lo psí,uico y lo 0ísico se nos dan como 0en!menos distintos% con la misma inmediate'. +o se puede reducir lo uno a lo otro. +i lo psí,uico a lo 0ísico% como pretende hacer el extremo sensualismo de Avenarius% /ach y Oiehen% ni lo 0ísico a lo psí,uico como el idealismo de >er;eley como Fundt% como (ipps% como +atorp. <-ué derivaciones incalculables no trae esto consigo= <-ué nueva claridad irradia sobre el resto de la 0iloso0ía% de este nuevo deslinde entre los dos mundos ,ue el mito original del soplo como psi,ue nos ha acostumbrado a llamar «lo externo» y «lo interno»=

+i de le$os es posible en esta hora hablar de esto. +i si,uiera me he propuesto llegar a una de0inici!n o descripci!n de lo psí,uico. Aspiraba s!lo a sugerir 66con las menos palabras y la posible sencille'6 la insu0iciencia de las de0iniciones tradicionales.

LECCION III

[9sicolog-a como ciencia de las realidades an-micas. - a liberación de los pre2uicios. : ;na psicolog-a emp-rica pero psicolog-a. - os tres laboratorios. - a relativa independencia de las ciencias. - ;na ciencia primera y ,undamental( la ,iloso,-a. - El concreto problema de la verdad. - as notas esenciales de una ciencia primera.*

)i0ícil nos ser" llegar con s!lo unas pocas palabras a comprender claramente en ,ué consisten las dos ciencias 6+oología y Ontología6 por mí designadas como cimientos de la psicología. 7ampoco es necesaria esta anticipaci!n por,ue al punto vamos a entrarnos 0ormalmente por sus dominios y recorrerlos% en cierto modo% palmo a palmo. >"stenos saber ,ue así como la semasiología es la ciencia de la signi0icaci!n o expresi!n del pensamiento% noología y ontología son% con unas u otras salvedades% las ciencias ,ue se ocupan del pensamiento en su 0orma m"s pura y primaria. +oología% ontología y semasiología% no son% pues% psicología% son 0iloso0ía. 4on decir esto ,ueda presunto ,ue ba$o el nombre «psicología» buscamos una ciencia de «realidades» y no una ciencia de «posibilidades» o «idealidades» como es la 0iloso0ía. +o a0irmamos dogm"ticamente ahora ,ue sea eso la psicología# vamos a ver primero si es posible. *ara esto necesitamos de amplios 0undamentos 0ilos!0icos. 7oda cuesti!n ,ue se re0iera estrictamente a la posibilidad o imposibilidad de algo es una cuesti!n 0ilos!0ica ,ue s!lo con medios 0ilos!0icos puede solventarse. +o tendría yo ning2n inconveniente en volver a de0inir la 0iloso0ía% seg2n en el siglo xviii lo hi'o ya 4ristian Fol00% como «la ciencia de lo posible en cuanto tal». 4omo he dicho ,ue la ciencia se corrompe cuando entra en el reino de la vida y ,uiere% siendo gris teoría% vivir del "rbol "ureo de la vida 6seg2n Goethe cantaba6% así a.ado ,ue la ciencia 0ilos!0ica tiene ,ue de$ar a otras ciencias el teori'ar la realidad% mientras ella se recoge ascéticamente en la teoría general de lo posible.

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*ues bien% si llamamos «naturale'a» al con$unto de las «realidades»% la psicología ,ue buscamos es% sin duda ni reservas% una ciencia «natural». S!lo ,ue no est" dicho ,ue las realidades sean todas de una clase% a saber% «realidades espaciales»% cuyo ser consiste en ocupar un espacio# acaso haya otras realidades% tan realidades como a,uéllas y en el mismo sentido% ,ue no ocupen espacio% ,ue sean «realidades intencionales»% cuyo ser consista en «sentir». Krente a la 0ísica o ciencia de la naturale'a ,ue se extiende% sería la psicología la ciencia de la naturale'a ,ue «siente» 66entendiendo con su0iciente amplitud esta palabra. Junto a la 0ísica% pues% la psí,uica% $unto al estudio de los cuerpos el de las psi,ues% o para hablar en castellano y sin las hipocresías terminol!gicas del pasado siglo% de las almas. *ocas cosas nos ponen tan de mani0iesto las entra.as hist!ricas del siglo ABA como ese terror ,ue los cientí0icos de hace cuarenta o cincuenta a.os sentían hacia la palabra «alma». 1s un caso e$emplar de a,uella intervenci!n de la patética% de las actitudes emocionales en el traba$o teorético% a ,ue hacía yo re0erencia en mi primera lecci!n. *ues resulta verdaderamente enternecedor no sorprender en ellos reparo alguno cuando usaban a,uella palabra traducida al griego# psi,ue y psí,uico eran términos domesticados ,ue no causaban espanto. 4on orgullo proclamaba Kederico Alberto (ange las excelencias de una «psicología sin alma»% sin alma mas por lo visto con psi,ue. Bnterpretaban la victoria sobre el vocablo como una victoria sobre la cosa y sobre el problema. <+o es curioso sorprender en medio de una actividad intelectual% cientí0ica tan desarrollada% tan llena de escép ticas reservas% de riguroso criticismo perviviendo ante una palabra la magia primitiva del tab2= 1llo demuestra ,ue la con,uista de la libertad del pensamiento% con ser tan importante% no ha libertado a la ciencia sino de las trabas y pre$uicios% m"s externos. (a libertad ante la Bglesia y el 1stado% 2til para la expansi!n social de la ciencia% no ha in0luido% claro est"% en la expansi!n íntima de la ciencia misma% en la puri0icaci!n e intensi0icaci!n del pensar cientí0ico. *ara el progreso interior y no meramente social de la ciencia% m"s importante ,ue la liberaci!n ante la Bglesia y el 1stado es con,uistar la liberaci!n de ciertos pre$uicios mucho m"s íntimamente ligados a la actividad misma del intelecto. ay ,ue libertar la ciencia de los pre$uicios del% hombre cientí0ico% de a,uellas perturbaciones ,ue a la pura intelecci!n traen los amores y odios políticos% estéticos% econ!micos y en general vitales del hombre cientí0ico. 5a para cincuenta a.os ,ue un día% camino de 5ic"lvaro% en el paisa$e desolado% decía con triste'a don Juli"n San' del Dío a don Krancisco Giner% ,ue era entonces un mo'albete# «yo no soy m"s ,ue un ser pensante». /as al decirlo con triste'a demostraba ya ,ue era un error lo ,ue decía. +o hay duda ,ue desde el punto de vista del hombre ser s!lo un ser pensante 0uera horrible. *ero igualmente cierto es ,ue el punto de vista de la verdad no es el punto de vista del hombre. +o es verdadero lo ,ue al hombre conviene ,ue lo sea@ hasta es posible ,ue ciertas verdades sean pro0undamente nocivas al hombre. 1llo es ,ue éste no puede participar de la verdad sino merced a su capacidad teorética# ,ue participa tanto m"s de la verdad cuanto m"s puramente teorético sea su pensamiento. ? ,ue si el ideal de la vida consiste en henchir plenamente el "mbito de la hora rauda ,ue pasa y no torna% el punto de vista de la verdad es species quaedam aeternitatis% una cierta visi!n como eterna. *ero volvamos a nuestro asunto# al proponer $unto a la 0ísica o ciencia de los cuerpos una «psicología» o ciencia de las almas cortamos toda comunicaci!n con la psicología meta0ísica. +o meta60ísica sino para60ísica% $unto a la 0ísica. *or tanto% una investigaci!n% ni m"s ni menos empírica ,ue la experiencia 0ísica. 4oncluyan% pues% los sustos ,ue la sombra del término alma parece producir todavía a no poca gente. 1l alma o problema de la realidad sensitiva no es m"s misterioso ,ue el ,ue el cuerpo o problema de la realidad ,ue se extiende. Sea dicho% en honor de la verdad% ,ue tampoco es menos misterioso ,ue éste. +adie sabe% ni remotamente% en ,ué consiste ese poder de sentir# pero <es ,ue sabe alguien% remotamente si,uiera% en ,ué consiste ese poder de llenar espacio% donde el 0ísico encuentra la nota esencial y de0initoria de los cuerpos= )aba yo en la primera lecci!n como imperativo metodol!gico de nuestra época el suum cuique tribuere. 1n una con0erencia sobre la 0unci!n de la matem"tica dentro de la cultura% dada por mí hace dos a.os en el Ateneo% intenté mostrar c!mo la idea de evoluci!n tan característica del siglo pasado ha proporcionado a éste sus mayores triun0os pero% a la ve'% es su limitaci!n y su error. 4omo dice el moralista# «cada uno tiene el vicio de sus virtudes». (a idea de evoluci!n es un método ,ue consiste en reducir una cosa a otra% mostrando c!mo ésta sale de a,uélla. Así% la embriología% e$emplo extremado del método evolutivo% nos ense.! c!mo dos cosas tan di0erentes cuales son el !vulo inicial y el organismo adulto son% en rigor% la misma cosa% hasta el punto de ,ue nada hay en éste ,ue no estuviera ya en a,uél. 1l método o modo de probar esto consiste en interpolar entre esos dos ob$etos tan di0erentes% tan distantes% una serie de nuevos ob$etos.% ,ue son los estadios intermedios del organismo. (a di0erencia entre los extremos de la serie 66el !vulo y el ser adulto666 es enorme# pero un estadio intermedio se di0erencia ya menos de cada uno de ellos. +uevas interpolaciones disminuyen todavía m"s la di0erencia y de este modo el abismo primero se va llenando y convirtiéndose en un camino continuo. 4onstitutiva es del pensar esta acci!n uni0icadora de una diversidad# no tendría% pues% sentido censurarla. *ero n!tese ,ue ella consiste en percatarse primero de la di0erencia y distancia ,ue entre% dos cosas hay% y buscar luego la conversi!n íntegra de esa di0erencia en identidad y unidad. Ahora bien% la propensi!n evolutiva lleva ano respetar debidamente lo ,ue en las cosas hay de di0eren cial% a saltar por las divergencias y buscar con celeridad in$usti0icada una pseudo6aproximaci!n y edi0icaci!n. 1ste abuso a ,ue lleva naturalmente el uso del evolucionismo es el ,ue necesitamos corregir% insistiendo por nuestra parte en lo di0erencial de las cosas% impidiendo su nivelaci!n. *odr" convenir a la economía y comodidad de la investigaci!n cientí0ica ,ue 12

dos cosas distintas 0ueran ' peu pres idénticas# pero mientras no lo sean sin ' peu pres es 0or'oso tratarlas por separado y con métodos y conceptos separados. )igo todo esto para ,ue mi polémica constante contra la ideología «naturalista» no se interprete err!neamente. +o me incita a ella un interés místico ni si,uiera meta0ísico# todo lo contrario. Al oponer psicología a 0ísica no busco un escape del empirismo% sino al revés# la exigencia de un m"s plenario empirismo es lo ,ue me lleva a huir de la con0usi!n entre ambas disciplinas naturalistas. >uscamos una psicología superlativamente empírica pero ,ue sea psicología# por amor al ad$etivo no vamos a renunciar al sustantivo. ? si no aceptamos la psicología 0isiol!gica es por estas dos ra'ones# primero% por,ue esa ciencia no existe. ay% entre otros muchos% el libro de Fundt así llamado . 1ste libro se llama% en e0ecto% 0undamentos de psicolog-a ,isiológica pero claro est" ,ue. no lo es# es una serie de estudios psicol!gicos me'clada con otra serie de estudios 0isiol!gicos. A menudo en una misma investigaci!n se me'clan conceptos y métodos propiamente psicol!gicos con conceptos y medios 0isiol!gicos. (a me'cla no es sin embargo una uni!n sino un con0uso contubernio. +o estar" de m"s recordar a,uí ,ue Fundt mismo no acepta ,ue se de0ina la psicología como psicología 0isiol!gica sino ,ue hay% en su opini!n% otra psicología no 0isiol!gica por él llamada «psicología de los pueblos»% y aun otra tercera ,ue comprende esas dos y algo m"s% a la cual llama simplici 6 ter psicología. (a segunda ra'!n es ,ue si% en e0ecto% pudiera haber una psicología 0isiol!gica tampoco podía suplantar a la ,ue buscamos% por,ue esa posible psicología 0isiol!gica s!lo es posible merced al materialismo% es decir% a una hip!tesis meta0ísica. +o por 0isiol!gica% sino por meta0ísica la repudiamos. +uestra psicología empírica tendr" laboratorios# 6s!lo ,ue ser"n laboratorios estrictamente psicol!gicos. (os laboratorios <c!mo no=% tendr"n aparatos% pero organi'ados para la investigaci!n exclusivamente psicol!gica. -ué línea delimita con exactitud el aparato psicol!gico del 0isiol!gico% no es para dicho ahora% ,ue no hacemos sino anticipar el proyecto de una ciencia y% en modo alguno% probar y reali'ar ese proyecto. *or otra parte% habr" laboratorios de 0isiología donde no se deber"n ocupar para nada de psicología% y entre ellos y los de psicología habr" un tercer laboratorio donde se estudiar" un problema per0ectamente con0inado% ,ue no es ni 0isiol!gico ni psicol!gico% por,ue precisamente es el problema de las relaciones entre la psi,ue y el cuerpo. Si marcamos bien los límites entre estos tres laboratorios empe'ar"n% creo yo% a ponerse las cosas m"s claras de lo ,ue est"n. ? aun,ue no sea menester 0or'oso nuestro% todavía me atrevería yo a proponer al 0isi!logo en bien del porvenir de su ciencia ,ue limpiara cuidadosamente su laboratorio de instrumentos% métodos y conceptos 0ísicos. *or,ue también en 0isiología se ha padecido el mismo de0ecto de claridad y estringencia ,ue en psicología. >uena muestra de no ir a lo a'ul esta observaci!n mía% es ,ue este laboratorio de 0isiología pura y sin me'cla de 0ísica existe ya y es% reconocidamente% uno de los ,ue m"s esperan'as o0recen para el 0uturo pr!ximo. /e re0iero al laboratorio del sabio ruso *av8ov y a sus métodos. a podido decirse ,ue por ve' primera la 0isiología es% en *avlov% 0isiología y nada m"s ,ue 0isiología% merced a la radical exclusi!n de lo 0ísico por un lado y de lo psí,uico por otro NScheler:. >uscamos% pues% la psicología como una ciencia independiente de la 0iloso0ía. 1sta manera de hablar 6«ciencia independiente»6 muy usada en estos tiempos es sobremanera e,uívoca. <-ué se entiende por independencia de una ciencia= 7odas las ciencias% salvo una% parten de supuestos% de admisiones cuya prueba no pueden dar ellas mismas. 1stos supuestos son de dos clases# en primer lugar cada ciencia hace uso de proposiciones determinadas cuya verdad supone probada en otras ciencias. 1n segundo lugar ella misma es una complexi!n de operaciones racionales 66de0iniciones% proposiciones% pruebas% deducciones% inducciones% descripciones% hip!tesis% analogías% probabilidades% etc.% cuyo régimen% normas y valor no estudia ni legali'a ella misma. )icho en otra 0orma m"s expresiva# toda ciencia independiente es una teoría% en la cual se hace uso de verdades tomadas a otras teorías determinadas y adem"s se supone la posibilidad y consistencia de la teoría en general. +o hay% pues% en rigor% tal independencia de las ciencias independientes. *or eso Arist!teles% con mayor sensibili dad% no habla de ciencias independientes sino ,ue habla de M...L 6las dichas en particular. 1s decir% la ciencia es una y 2nica% es un edi0icio todo él trabado# unos miembros de él se apoyan en los otros y todos ellos en a,uel miembro del edi0icio ,ue se llama su cimiento. Se puede hablar de partes de la ciencia% de ciencias particulares% pero no estrictamente de ciencias independientes. 7odas las verdades% cual,uiera ,ue sea su contenido% dependen cuando menos de una verdad% a saber de a,uella ,ue nos determina las condiciones de toda verdad para ser verdad. S!lo esta verdad de la verdad% s!lo teoría ,ue 0undamente la posibilidad de toda teoría% s!lo% en suma% la ciencia de la ciencia puede llamarse% en cierto modo% independiente. ? digo «en cierto modo» por,ue si bien esta ciencia ,ue demuestra la posibilidad y condiciones generales de toda ciencia no supone a su ve' otra ciencia% al probar eso% ,uiere decirse ,ue pone otras ciencias% cuando menos en proyecto. 1xiste pues una interdependencia esencial entre todas las teorías% entre todas las ciencias. +inguna lo es en verdad% en derecho sino dentro del globo universal de la ciencia. 4uando se habla de ciencias independientes no se ,uiere decir sino ,ue de 7ec7o es posible investigar separadamente unos problemas de otros. )icho de otro modo# las verdades se pueden 0"cticiamente hallar inde6 pendientemente las unas de las otras. Bdealmente es posible al 0ísico hacer su 0ísica sin saber l!gica ni biología. asta dormido puede el hombre hallar verdades% lo cual no ,uiere decir ,ue haya verdades dormidas. Aisladamente pueden hallarse las verdades% pero aisladamente no son verdades. )istinci!n ésta en ,ue reaparece la divergencia ,ue en el curso de la primera lecci!n se.alaba yo entre ciencia e investigaci!n% entre ser verdad y buscar la verdad. 13

e dicho ,ue idealmente es posible a un 0ísico% por e$emplo% hallar las verdades de su 0ísica sin necesidad de saber él l!gica o biología. ? lo he dicho por,ue así es la verdad% como podríamos probar al punto si nos 0uese urgente el tema. Adem"s% me interesa hacer este aserto para separarme con él de ciertas con0usas opiniones sostenidas% en general% por los neo;antianos acerca de las relaciones entre las ciencias particulares y la 0iloso0ía. *ues hay en ellos un cierto prurito a extender la acci!n 0ormal de la 0iloso0ía hasta dentro de esas otras ciencias. *ues no siendo para ellos ciencia en rigor m"s ,ue la clara conciencia del método racional y no existiendo% claro est"% esta conciencia m"s ,ue en la 0iloso0ía viene a sospecharse% a veces% ,ue no hay% verbigracia en la 0ísica% de ciencia% m"s ,ue una cierta médula de 0iloso0ía latente en ella. /as por otra parte sería pernicioso no advertir ,ue s!lo en lo ideal cabe pensar en un 0ísico sin l!gica. )e hecho deben considerarse tanto la semasiología o gram"tica general como la noología% partes primeras de la 0iloso0ía% al modo de supuestos no s!lo racionales de todas las dem"s ciencias sino de la real investigaci!n también. 7odo cientí0ico debiera considerarlas como el primero y m"s imprescindible de sus estudios instrumentales. 1l lengua$e y el pensamiento son los medios o ambientes ,ue se interponen entre nosotros y los ob$etos. ? s!lo no estorban ni desorientan estas realidades interpuestas conociendo bien su estructura y su régimen. )e derecho como de hecho% por tanto% 0lotan todas las ciencias en el sutil elemento creado por una ciencia primera y 0undamental% ,ue es primera y 0undamental por la sencilla ra'!n de ,ue no supone ninguna otra y es supuesta por todas las dem"s. A esa ciencia primera llamamos tradicionalmente 0iloso0ía% nombre bellísimo pero sobremanera vago% insu0iciente% arcaico% peligroso ,ue con todo respeto acaso debiéramos ir separando de sus 0unciones% como a un vie$o servidor ,ue ya no sirve bien. 7an vago como parece el tema enunciado por la palabra 0iloso0ía es concreto y preciso% en cambio% este problema# <,ué es la verdad=% <existe o no existe= ? si existe <en ,ué consiste= Si ustedes ,uieren% al orden de investigaciones ,ue suscita la resoluci!n de este problema podemos llamarle . +o discutamos% pues% si hay o no hay una 0iloso0ía por,ue ello sería disentir si existe o no un cierto ruido ,ue de ese modo suena. *reguntémonos% simplemente% si hay o no hay el problema de la verdad. ? a,uí tienen ustedes lo peregri no de este problema# ,ue es el m"s cierto% indubitable de todos ellos. 4ual,uier otro problema% sea el ,ue sea% puede ser discutido cuando menos@ s!lo éste tiene la virtud de ani,uilar autom"ticamente la duda sobre él. *ues es indi0erente ,ué respuesta demos a la pregunta de si hay o no un problema de la verdad# cual,uiera ,ue ella sea% el resultado ser" a0irmativo. Si% en e0ecto% ensayamos decir# «no hay un problema de la verdad» es ,ue pretendemos expresar en esas palabras una verdad% sobre la cual cabr" la discusi!n de si% en e0ecto% es o no verdad como pretende% y para ello en 2ltima instancia tendríamos ,ue ponernos de acuerdo sobre ,ué es la verdad en general y cu"les son sus condiciones. 4omo ven ustedes el ra'onamiento no puede ser m"s humilde ni menos ingenioso# es% casi% una perogrullada. *ero yo no puedo hallarle remedio# de ese humildísimo ra'onamiento in,uebrantable se levanta toda la ciencia primera% cimiento y sostén de las dem"s. Acaso 0uera m"s divertido ,ue en lugar de perogrulladas encontr"se mos erguidas en el umbral de la ciencia las 0isonomías patéticas de los misterios% como acontece en otras construcciones del espíritu humano. ?o no me permito% ni aun vagamente% sentenciar cu"l de estas dos cosas tiene m"s alto rango entre los valores absolutos# la perogrullada o el misterio. S!lo indico ,ue son dos cosas completamente distintas la ciencia y la mística. ? ahora vamos a intentar hacer ciencia. 1s% por tanto% nuestro enemigo el misterio y donde lo hallemos% con muchísimo respeto% deberemos ,uebrarle la cabe'a con el cuento de la lan'a. -uedamos% pues% en ,ue la ciencia primera nace ante un problema sumamente preciso y% adem"s% ineludible# la verdad. Otro de los privilegios de este problema es ,ue por sí mismo% de0ine e impone el método con ,ue ha de procederse a su investigaci!n. 1l problema de la verdad en general% de la teoría en general% no puede ser tratado por ning2n procedimiento intelectual en el cual se den por supuestas otras verdades. >ueno 0uera ,ue habiendo de discutir% por lo pronto% si hay o no verdad admitiésemos previamente% como puntos de apoyo , esta o la otra verdad. 1l método de la ciencia primera y 0undamental tiene ,ue ser un método sin supuestos% un partir íntegra mente de sí misma# por esto y s!lo por esto es primera y es 0undamental. Si hay modo o no le hay de construir una ciencia sin supuestos es otra cuesti!n% ,ue por hoy de$amos en el aire. +os importa ahora de$ar sentadas con toda claridad% con todo rigor s!lo estas dos cosas# 8P Si hay alguna ciencia ,ue expli,ue y pruebe la verdad de las dem"s 66el ser% en e0ecto% ciencias las dem"s6 tendr" ,ue 0ormarse a sí misma sin supuestos. QP Si no hay ni es posible esa ciencia% todas las dem"s ,uedan en sospecha y ser"n ciencias por su palabra de honor pero no probadamente. Seg2n tendremos ocasi!n de ver% la ciencia 0undamental% la bellamente pero peligrosamente llamada «0iloso0ía» no tiene competencia para intervenir% corregir ni $u'gar los contenidos de las ciencias particulares. Jam"s podr" 0ormalmente la 0iloso0ía corregir una ley 0ísica. +o el contenido% pues% de las proposiciones de las ciencias particulares depende de la ciencia 0undamental% sino la calidad de verdad de estas proposiciones. (o ,ue tienen de verdad no lo ,ue tienen de tales o cuales. 1n este estricto sentido son las verdades de estas ciencias relativas a las verdades 0ilos!0icas# éstas empero% si son% tienen ,ue ser no6relativas% por tanto% absolutas. 4on este nuevo car"cter tenemos reunidas las notas esenciales ,ue ha de cumplir una ciencia primera# 8R su tema es la verdad% QR su método ha de proceder sin supuestos% SR sus verdades han de ser verdades absolutas.

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LECCION IV

[El problema y la duda. - <=u$ es ser problema> - ;n no saber di,erenciado.*

<-ué sentido preciso puede tener el aserto de ,ue la ciencia 0undamental tiene ,ue proceder sin supuestos= 1n realidad dicho ,ueda en lo anterior% pero acaso convenga evitar alguna interpretaci!n distraída de lo ,ue hemos dicho. *or un supuesto se entiende a,uí una proposici!n cuya verdad no probamos pero damos por probada% para hacer derivar de ella la verdad de otras proposiciones. 1$emplo% la gnoseología del realismo y del idealismo. +o podernos% pues% admitir como una verdad% la realidad de cosa alguna por,ue no podemos suponer ni si,uiera la existencia de la verdad misma en general. <*or ,ué ha de haber verdad= <+o es posible pensar ,ue la verdad no exista= A,uí tienen ustedes el punto de partida ,ue habr" de tomar siempre la ciencia 0undamental% la ciencia de la verdad. 7iene ,ue comen'ar por admitir la posibilidad de la duda% de la duda absoluta. S!lo en combate con la duda absoluta puede 0undarse la verdad absoluta. *or esto decía erbart ,ue es la duda el comien'o de la ciencia. S!crates% en cambio% dice ,ue la ciencia primaria consiste en saber ,ue no se sabe% la ironía. *lat!n por su parte a0irma ,ue la sabiduría comien'a con la M...L +el asombro8( con la divina sorpresa% con el maravillarse. 1n el primer libro de la >iblia% en a,uellos primeros capítulos donde se resume todo el saber de a,uella ra'a t!rrida en a,uella época ardiente% nos dice el sabio autor ,ue lo primero ,ue él sabe es la existencia del caos# «1n el comien'o era el caos.» ? nos preguntamos# <duda% saber ,ue no se sabe% sorpresa y caos son cosas ,ue tienen alguna a0inidad entre sí% merced a la cual resultan capaces de ocupar igualmente ese sitio inicial% de comien'o= <Son cosas distintas o lados y haces diversos de una misma cosa= *ues ocurre ,ue yo a.adiría todavía a esa lista de comien'os otro% y diría ,ue lo primero en la ciencia es el problema. <+o sería curioso investigar si duda% ironía o saber del no saber% maravilla y caos son en el 0ondo ni m"s ni menos ,ue diversas mani0estaciones de esto ,ue yo llamo «el problema» /erece la pena% creo yo% ,ue analicemos lo ,ue es el problema% en ,ué consiste la calidad de problematismo ,ue hace a los problemas problemas. Aun reduciendo a sus términos m"s breves este an"lisis% va a servirnos para entrar en primeros tratos con algunos ob$etos y distinciones extra.os% nada usados en la vida y con ,uienes tendremos mucho ,ue hacer durante la primera mitad de este curso. )e paso% como desde lo alto de un monte divisorio% surgir"n ante nosotros s2bita y directamente los campos de esas tres provincias ,ue con in2tiles nombres llam"bamos noología% ontología y semasiología.

<=u$ es% qu$ es ser problema> Se me ha ido de la mente cuanto pensaba decir a ustedes 6para contestar a esa pregunta. /e parece ver escrita mi palabra no sé bien d!nde@ me parece oírla como vagamente pronunciada en mi laringe. 7engo la palabra pero no tengo la cosa% eso ,ue llamamos problema. 1stoy% pues% en la misma situaci!n desdichada en ,ue puedan encontrarse a,uellos de entre ustedes ,ue no sepan nada de ,ué es un problema. ? sin embargo no me apuro. *or,ue noten ustedes este hecho peregrino ,ue se da en todo pensar. e dicho ,ue tenía s!lo la palabra problema pero nada de la cosa problema# en e0ecto% no la veo por parte alguna ni su sombra si,uiera hallo en un rinc!n de mi conciencia. ? sin embargo% si alguien me di$era 6perdonen ustedes la 0!rmula grotesca6% si alguien me di$era# ser problema es ser natural de 4alatayud% yo y esos de ustedes ,ue como yo no saben ,ué es ser problema% protestaríamos% es decir% sabíamos ,ue «ser natural de 4alatayud» no es a,uello a ,ue nos re0erimos cuando decimos «problema». (uego algo m"s ,ue la palabra teníamos# sin advertirlo% por lo visto% la cosa problema misma est" 6no sabemos c!mo6 pero est" delante de nosotros@ algo de sí misma nos muestra cuando no la con0undimos con a,uella otra cosa.

4EA)DO 15

Ob$eto real «Dosa» Ob$eto estructural Ser6blanca la rosa +oología Acto noético# (a rosa es blanca Krase «(a rosa es blanca» . blanca

Ob$eto 0ant"stico 4entauro

Ob$eto ideal 7ri"ngulo

Ob$eto imposible 4uadrado redondo

Son o no son Ontología

Antagonista la rosa Antitético blanca 4ontradictorio Semasiología

+o6ser blanca (a rosa no es Son verdad o no (!gica (a rosa no es 7iene sentido o no

5alores

5alen positiva o negativamente

Axiología

LECCION V

[ as condiciones de la verdad. - <=ui$n puede ser problema> - El centauro. - Ob2eto y conciencia. mutua. - a intuición.*

a re,erencia

+o olvidemos nuestra trayectoria. A 0in de llegar bien pertrechados a las cuestiones capitales de la psicología% ,ue es una teoría particular% un con$unto especí0ico de verdades% nos era menester re0rescar nuestra noci!n es tricta de la verdad en general y sus condiciones. 7oda verdad en especie contiene ciertos elementos genéricos de verdad% de la misma suerte ,ue en los cuerpos individuales hay una parte ,ue les es a todos com2n% a saber% lo ,ue de cuerpo in genere tienen. *ara ello nos veíamos obligados a explanar con alg2n detenimiento ciertos capítulos de la ciencia primera% de la ciencia de la verdad% donde se 0unda 0ormalmente la psicología y como ella todas las dem"s ciencias. /as aparte de esta exigencia ob$etiva con ,ue la ciencia psicol!gica postula la ciencia l!gica% hay% para ,ue echemos por delante el estudio de ésta% una ra'!n sub$etiva% de estrategia did"ctica% una ra'!n 6diremos con +iet'sche6 «humana% demasiado humana». ? es ella la experiencia hecha de ,ue aun la gente m"s culta% y aun a,uella tan culta ,ue contribuye seriamente con su labor al aumento de esta o la otra ciencia especial% no ha solido encontrar ocasi!n para ponerse ante sí misma en claro ,ué cosa sea esa diosa verdad a cuyo servicio dedica su existencia. -ue se cultive una ciencia y no se haya 6no digo hallado6 pero% al menos% buscado una clara noci!n% m"ximamente garantida de ,ué sea la ciencia% hasta ,ué entra.as del ser% de la realidad puede llegar% cu"l sea la distancia% si es ,ue la hay% entre este ser y nuestro posible conocimiento de él% es una cosa un poco absurda% mas tal ve' por eso «humana% demasiado humana». Si esto 6es o no es así no es bueno ponerlo a discusi!n@ a cada uno hablar" lealmente su conciencia% con la clara vo' ,ue sale del 0ondo insobornable de nuestra personalidad. N1n la 1dad /edia% los ,ue no buscaban con investigaci!n personal saber ,ué es la verdad% era ,ue admitían como supuesto indubitable% evidente% palpable ,ue la verdad era lo ,ue decretaban los 4oncilios. )e la misma manera 6ha dicho un hombre tan poco sospechoso como 7aine6 hoy se cree 0an"ticamente% es decir% irra'onadamente% ,ue la verdad sale de las Academias de 4iencias +aturales. 1l tema de la creencia ha variado pero el modo de la creencia es el mismo. 1n una novela de *ío >aro$a% donde se cuenta de vagabundos y revolucionarios% como es uso en este escritor% dice un persona$e hablando de otro ausente# Kulano% cree en la anar,uía como si 0uese la 5irgen del *ilar@ a lo ,ue un tercero responde# 1n todo lo ,ue se cree se cree lo mismo. +o es esto desinteresarse de la 0e. *or mi parte pienso ,ue tiene la 0e una 0unci!n mucho m"s honda y perdurable de lo ,ue el mundo contempor"neo suele reconocerle. 1s s!lo decir ,ue% a veces% un contenido cientí0ico por el modo de ser aceptado ,ueda convertido en un artículo de la 0e.: 5iendo ,ue la ciencia de la verdad tiene% como primera actuaci!n% ,ue asegurar la existencia de ésta contra la posibilidad de una duda absoluta% nos prepar"bamos a asistir a este paso honroso entre ambas% entrando en noticia de unas cuantas distinciones% sin la pretensi!n de ,ue éstas 0ueran a2n verdades% content"ndonos con ,ue nos sirvan de anticipaci!n auxiliar y de h"bito para un pensar m"s apretado y certero. 7rat"bamos de averiguar en ,ué consiste ser algo problema y como vía para esa averiguaci!n nos pregun t"bamos# <qui$n puede ser problema= +o avancemos a lo largo# pro0undicemos o elevémonos. 16

/al andaríamos si tuviéramos ,ue ir sopesando cosa a cosa para ver cu"l o cu"les entre ellas pareciera atraer sobre sí% tolerar la calidad de problema. A0ortunadamente no es esto necesario# nos parece advertir ,ue las cosas se de$an d!cilmente distribuir en clases. )e este modo en lugar de la in0initud inagotable e indominable de las cosas podemos ,uedarnos con unas cuantas de ellas ,ue representen clases. (o ,ue valga para una cosa de cada clase valdr" para todas las dem"s cosas de esa clase. 1l M...L% lo primero ,ue hallamos en el orden de proximidad en nuestro pensamiento espont"neo% son cosas como la «rosa»# realidades ,ue ocupan un espacio y un instante del tiempo. Son estas «cosas reales» las primeras ,ue hallamos y m"s a la mano% pero no agotan el universo o con$unto de las cosas. (os centauros y las ,uimeras son también cosas entre las cosas# de un centauro cabe decir con pleno sentido casi las mismas cali0icaciones ,ue de un caballo $ere'ano. 1l centauro es término de mi acci!n mental exactamente lo mismo ,ue el penco del «sim!n» ,ue acaso ayer tomé. S!lo hay una di0erencia# ,ue el centauro no galopa% no puede galopar en el espacio real. Su hip!dromo y él mismo son% son cosas@ s!lo ,ue son 0ant"sticas. Ahora bien% ser 0ant"stico% desde el punto de vista vital a ,ue otros días nos hemos re0erido% e,uivale a no ser nada. 4omo suele decirse% pr"cticamente no es nada. /as lo% ,ue pr"cticamente no es nada puede acontecer ,ue teoréticamente sea algo. ? esto es lo ,ue ahora nos importa# ,ué sean teoréticamente las cosas o% de otro modo% ,ué sean en verdad. 1l centauro y la ,uimera% seres 0ant"sticos% son m"s ,ue unas nadas% son algo% y algo per0ectamente delimitable y susceptible de clara descripci!n. Sería una ingenuidad% dis0ra'ada de extrema sabiduría% ,ue se nos saliera al encuentro con la ob$eci!n de ,ue el centauro y la ,uimera no son% en realidad% m"s ,ue im"genes o representaciones nuestras@ de suerte ,ue% el centauro% en realidad% no es centauro sino una imagen sub$etiva% y la ,uimera% en realidad% no m"s ,ue representaci!n. <-ué salimos ganando con esta prudente advertencia= *or imagen o por representaci!n no entendemos sino modos% estados o situaciones de nuestra conciencia en ,ue% de una cierta manera% nos es presente o cuasi6presente una cosa. )icho de otro modo# la imagen 6realidad psí,uica6 es imagen de algo@ en ella% con ella o por ella.% imaginamos algo% y ese algo a ,uien sobreviene ser imaginado o representado no es a su ve' una imagen% no es una realidad psí,uica. /ientras hablo ahora hay tantas im"genes o realidades psí,uicas cuantos somos los presentes 6y% entre tanto% todas ellas son im"genes de una y misma y 2nica cosa# el centauro. 4ada cual lo imaginar" a su modo% como cada cual desde el sitio ,ue ocupa ve de distinto modo esta una% misma y 2nica habitaci!n. 5enimos% pues% a parar% tras esta sabiduría% al mismo sitio donde est"bamos# el centauro no es un ser real 6lo real de él es la imagen o tro'o real de nuestra alma en ,ue lo imaginamos# él es un ser imaginado% un ser 0ant"stico o de la 0antasía. /as con esto le$os de desterrarlo del "mbito del ser lo ,ue hacemos es a0incarlo en él% avecindarlo en él marc"ndole un barrio donde habite. (a «rosa»% ,ue es real% lo es por ocupar un espacio real y un tiempo real@ pero la realidad de este espacio% de este tiempo y de su rosa no ,uiere decir% no signi0ica% por lo pronto% otra cosa sino el car"cter de inmediata sensualidad ,ue les es propio. (a rosa es real por,ue es un ver visible y tangible% por,ue es un ser perceptible o de percepci!n. )el mismo modo el centauro es un ser 0ant"stico o de 0antasía. *ercepci!n y 0antasía no son% pues% sino modos diversos de llegar nosotros al ser. ? como los sonidos no se ven% ni los colores se oyen% sin ,ue por ello pade'can en su calidad de realidades% así percepci!n y 0antasía no hacen m"s ,ue cali0icar o clasi0icar los seres% las cosas. 4on haber% por decirlo así% asegurado la vida al centauro% hemos ganado también algo@ hemos puri0icado nuestra noci!n vulgar% vital% pr"ctica del ser. Dealidad% cosas% y ser perceptible eran sin!nimos para el pensar habitual. ?% a la ve'% constituían todo el ser. Ahora% al advertir ,ue hay un ser irreal e imperceptible tenemos ,ue re0ormar la terminología usadera. 5amos a de$ar la palabra cosa signi0icando lo ,ue signi0icaba 6lo capa' de ser percibido. *ero necesitamos. buscar un término ,ue exprese 0i$amente eso ,ue tienen de com2n el ser real y el ser irreal. ? eso ,ue tienen de com2n no es m"s ,ue esto# constituir la meta de nuestra conciencia% ser lo ,ue en los m2ltiples modos de ésta le es consciente% ser a,uello a ,ue nos re0erimos cuando vemos% imaginamos% concebimos% $u'gamos% ,ueremos o sentimos. +o logro% seg2n parece 6s!lo entre pareceres nos movemos ahora6% sorprender a mi conciencia nunca sin ,ue no s!lo esté ocupada por algo suyo 6una percepci!n% una imagen% un $uicio% una volici!n% un sentimiento6 sino ,ue adem"s se est" ocupando de algo ,ue no es ella misma# toda visi!n es visi!n de algo@ toda imagen algo imagina@ en todo $uicio $u'go algo y% adem"s de esto% $u'go de o sobre algo@ mi ,uerer o no ,uerer es ,uerer o no ,uerer algo@ mi sentimiento de agrado o desagrado mana sobre mí% pero como viniendo de algo ,ue es lo agradable o desagradable. )iríase ,ue donde ,uiera y como ,uiera ,ue exista eso ,ue llamo «conciencia»% lo encuentro siempre constituido por dos elementos# una actitud o acto de un su$eto% y un «algo» al cual se dirige ese acto. A,uel acto puede ser de muchas especies# puede ser ese acto ,ue llamamos «ver» o bien un 0antasear o bien un simple «entender»@ puede ser un ,uerer% y puede ser un sentirse a0ectado o conmovido. 1n todos los casos% se trata de maneras diversas de andar a0anado con «algo»% con algo ,ue tiene el car"cter esencial de presentarse como otra cosa distinta de los actos del su$eto. +ada es tan di0erente de mi ver como lo visto% de mi oír como lo oído% de mi entender como lo entendido. (o ,ue ama el amante es la mu$er a,uella% morena tal ve' y sevillana 6pero su amor% su acto amoroso no es de te' ninguna ni si,uiera andalu'@ a lo me$or el amante resulta ser vasco. /"s a2n# cuando hablo de «algo» como «ininteligible» o «impensable» nadie pretender" ,ue «a,uello» a ,ue así me re0iero sea en nada parecido a mi entender o a mi pensar. *or lo visto% esa cosa ,ue llamamos «conciencia» es la m"s rara ,ue hay en el universo# pues tal y como se nos presenta parece consistir en la con$unci!n% complexi!n o íntima% per0ecta uni!n de dos cosas totalmente distintas# mi acto de re,erirme a -y aquello a que me re,iero. ? n!tese bien toda la gravedad del caso# no es ,ue nosotros a 17

posteriori recono'camos o descubramos la absoluta di0erencia entre ambas cosas sino ,ue el hecho mismo de conciencia consiste en ,ue yo hallo ante mí algo como distinto y otro ,ue yo. 1sta mesa no es mi conciencia a buen seguro% mi conciencia ahora es ese «estar ante mí esta mesa»@ por tanto% la unidad inseparable de dos elementos tan absolutamente divergentes entre sí como son% por un lado% ese «estar ante mí»% por otro% la mesa. )e un lado% pues% reservamos de toda esa variedad de actos de conciencia 6ver% oír% pensar% mentar% $u'gar% ,uerer% a0ectarse6 s!lo lo ,ue tienen de una 2ltima nota com2n# su car"cter de re0erirse siempre a algo m"s all" de ellos. *or otra parte% de todas las cosas ,ue pueden ser ese algo% término de esa re0erencia% ,uedémonos s!lo con esa su 0unci!n genérica% idéntica en todas ellas% de ser lo ,ue el acto sub$etivo encuentra 0rente a sí% opuesto a sí% como su m"s all". A eso ,ue es lo menos ,ue una cosa puede ser y lo ,ue% por lo visto% est"n 0or'adas a ser o poder ser todas las cosas% llamémoslo# lo «contrapuesto»% lo ,ue est" en0rente de mí y de mi acto. 1n latín contraponer% oponer 6se dice ob2icere( su sustantivo verbal es ob2ectum. ? ahora podemos tro,uelar nuestra humilde pero importante con,uista terminol!gica% diciendo# ob$eto es todo a,uello a ,ue cabe re0erirse de un modo o de otro. ? viceversa# conciencia es re0erencia a un ob$eto. Sería% llegado a,uí% oportuna una advertencia# en toda esta consideraci!n no nos hemos propuesto iniciar si ,uiera el descubrimiento de cu"l sea el mecanismo substancial de la conciencia% no hemos intentado explicar nada de la conciencia sino todo lo contrario. +os hemos limitado a describir «eso» ,ue llamamos conciencia tal y como ello se nos presenta% nos parece o nos aparece. 7al ve' m"s adelante se nos haga patente la excepcional importancia de est" humilde noci!n ,ue hemos logrado y cuya 0irme'a a2n no hemos 0undado. /as% por lo pronto% conste ,ue no hemos hecho m"s ,ue lo ,ue haríamos si alguien ,ue no hubiese visto una $ira0a% nos preguntase ,ué cosa era una $ira0a# le describiríamos este animal tal y como lo habíamos visto. Al describirlo no haríamos sino trasvasar en palabras% o actos signi0icativos lo ,ue antes teníamos en actos y materiales perceptivos visuales. (a 2nica di0erencia estriba en ,ue la $ira0a estuvo en nuestra visi!n sensual o de colores y 0ormas% mientras la conciencia s!lo puede present"rsenos ante una visi!n su3 generis% ,ue no es de colores y 0ormas. Acaso un día a este género de visi!n tengamos ,ue llamar «intuici!n». *ero es este vocablo tan peligroso ,ue haríamos me$or en de$arlo por hoy ,uieto en un rinc!n# es una palabra ,ue puede dispararse por la culata y% en e0ecto% se ha dispara do no pocas veces a lo largo de la historia europea. *rimero 0ue all" en Ale$andría y en manos de *lotino# de ello vino el con0usionarismo mistag!gico de la 2ltima decadencia del mundo antiguo. Al comen'ar el siglo ABA son Kichte y Schelling los ,ue cometen la imprudencia temeraria con su intelle4tuelle ansc7auung y producen los rom"nticos deslumbramientos. 1n 0in% hace veinte a.os 0ue en pleno *arís y por obra y gracia de >ergson. (as consecuencias graves no lo han sido tanto por,ue ello es ,ue no se ha hecho al se.or >ergson tanto caso como a Kichte y Schelling% ni como al venerable *lotino% el nieto 0ecundo del divino *lat!n. NOb$eto ideal y ob$eto imposible. 6Depetici!n resumida de lo dicho en la lecci!n B5.:

Ob2etos estructurales. +inguno de estos ob$etos nos o0rece sitio de enganche donde pueda prenderse el car"cter problem"tico. 5erdad es ,ue con esos ob$etos problem"ticos no hemos agotado el universo de los ob$etos. all"bamos el otro día una nueva clase de ob$etos del tipo# ser6blanca la rosa% a los cuales parecía adherirse algo m"s la calidad de problemas. A estos ob$etos llam"bamos estructuras u ob$etos estructurales por,ue not"bamos en ellos la peculiaridad de contener en sí% como el todo a sus partes% dos ob$etos cuando menos de la primera clase. 7ambién podíamos denominarlos «ob$etos totales» por,ue se nos presentan como unidades de partes distintas. Se dir" ,ue la «rosa» también tiene partes y por tanto puede ser un ob$eto total. 1n e0ecto% ella las tiene en sí pero cuando la nombramos o la vemos no nombramos ni vemos sino una cosa simple# sus partes no est"n como partes% es decir% como ob$etos distintos ante nosotros. (a percepci!n es una conciencia simple# o de otro modo% el ob$eto dado en la percepci!n es siempre un s!lo ob$eto% sin distinciones. 1n la percepci!n hay una posici!n simple% una tesis sin pluralidad# es un acto simplemente positivo o tético. /i conciencia en él es como un rayo mental 2nico cuyo extremo puntual es el ob$eto percibido. 4laro es ,ue yo puedo por nuevos actos hacer la disecci!n del ob$eto percibido% distinguir en él ob$etos parciales% relacionar unos con otros% etc.% pero esto ya no es percepci!n sino an"lisis de una percepci!n. (os ob$etos estructurales% en cambio% al 0undarse sobre ob$etos simples mani0iestan su car"cter de «ob$etos de orden superior» o complexiones. Suponen siempre% cuando menos% dos ob$etos in0eriores# a y b. +ing2n me$or e$emplo ,ue este mismo# la colecci!n. /e re0iero a A no simplemente como en la percepci!n# la conexi!n entre mi yo y A no es directa. Sino ,ue yo me re0iero a A en tanto y s!lo en tanto% gracias y s!lo gracias a ,ue re0iero A a >. ? viceversa. ay% pues% una doble re0erencia involucrada la una en la otra. ?o no estoy s!lo con A ni s!lo con >% sino ,ue estoy con A en tanto ,ue ésta est" con > o se re0iere a > y viceversa. A,uí la posici!n o existencia de A para mí es su posici!n con > o su co6existencia con >. 1l ob$eto estructural es% pues% el correlato especí0ico de una conciencia compositiva o sin6tética. ?a veremos en su día c!mo el pensar% en su riguroso sentido% consiste% 0rente al percibir e imaginar% en esta clase de actos Mde índoleL sintética. )onde advierto ,ue actividad sintética signi0ica ahora para mí cosa totalmente di0erente de lo ,ue en &ant signi0ica.

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*ues bien% una subclase de estos «ob$etos de orden superior o estructurales» es la de a,uellos ,ue se expresan con la palabra ser# ser blanca la rosa% ser A >. +o vamos ahora a discutir con todos sus ri,uísimos porme nores en ,ué se di0erencia el ob$eto NA y >: de los ob$etos Nser > de A:. ?a di$e ,ue nos bastaba con encontrar un síntoma claro% ine,uívoco ,ue en todo momento podamos usar como un distintivo# éste era ,ue ni A ni NA y >: tienen antagonista. *ara a,uellos de entre ustedes ,ue% por acaso% se hayan ocupado en estos problemas% los m"s actuales y vivos de la 0iloso0ía% ba$o su apariencia 0ormalista% anticiparé s!lo ,ue esta separaci!n ,ue yo hago de los ob$etos NSer A 6 >: como una subclase aparte% es% en rigor% nueva en la ontología. S!lo se hallar"n 66creo6 sugestiones para esta distinci!n en la literatura 0ilos!0ica% en el libro de /einong% ;eber ?nna7men +19@A8% y en el artículo de Deinach% «Our 7heorie des negativen Erteils»% publicado en 8T88 en las MBnc7ener ?b7.

NEltima ampliaci!n de las clases de ob$etos# los «valores». 5alores simples y estructurales. 1stimaci!n y deses6 timaci!n. 1stimaci!n simple# lo «bueno». 1stimaci!n sintética# lo «me$or» y el pre0erir. (o «2til» y el «aprovechar o utili'ar». Amor colectivo# e$emplo% a la ra'a. Anuncio de una 1tica como axiología o estimativa libre de la regulaci!n l!gica.:

LECCION VI

[El lugar del ob2eto !ser problema". - as e#presiones incompletas. ;n ob2eto estructural. - os ob2etos yo y sus relaciones. - El !ser" como posición del yo. - as di,erentes visiones del Mundo ?ntiguo y de la Edad Moderna. - a nueva resolución al problema de la relación entre el ser y el pensar. - os dioses con2untos.*

+ing2n ob$eto de orden in0erior% o simple% como rosa% centauro% tri"ngulo% o0rece en su ha' hueco alguno donde pueda insertarse la calidad de «ser problema». Siempre ,ue nuestra mente ensaya adaptarles esta calidad% a,uellos ob$etos la despiden de sí% la escupen@ diríamos% se hacen herméticos contra ella. >ueno ser" ,ue en esa clasi0icaci!n o distribuci!n en ca$ones diversos ,ue% sin ambici!n de ,ue valga como de0initiva ni como completa 6s!lo con la intenci!n de irnos entendiendo6% hemos hecho% bus,uemos alo$amiento para este ob$eto «ser problema»% a ,uien con tanta solicitud ,ueremos hallar un buen acomodo. (a cuesti!n no es dudosa# la expresi!n «ser problema» se nos presenta desde luego como una expresi!n manca o incompleta. *ronto veremos c!mo constituye un grave y complicado tema de la «gram"tica general» o «semasiología» éste de las expresiones incompletas. *ues parece ,ue hay expresiones cuya inteligencia o comprensi!n es posible sin m"s elementos ,ue los en ella e0ectivamente expresados. «1strella»% «0lor» son signi0icaciones ,ue entendemos sin ,ue nos sea 0or'oso recurrir a otras signi0icaciones en las cuales bus,uemos c!mo apoyar nuestra comprensi!n. (as cosas por esas signi0icaciones signi0icadas sí re,uieren para existir y% aun para ser vistas por nosotros otras cosas ,ue las complementan# la estrella el "rea combada del 0irmamento% la 0lor el tallo o% al menos% un medio donde 0lorecer% si,uiera sea el aire como algunas diatomeas% si,uiera sea el% agua como los sarga'os. 1llas% pues% en cuanto cosas reales no son independientes de otras cosas%%pero sus signi0icaciones sí parecen serlo. (levan dentro de sí todo lo necesario para ,ue las entendamos# son signi0icaciones independientes. Arist!teles las llam! «categorem"ticas». En autor reciente% a ,uien debe mucho la «gram"tica general»% Anton /arty% las llama me$or «autosem"nticas»@ como si di$éramos% «autosigni0icativas»% ,ue signi0ican por s!lo sí mismas su signi0icaci!n. Krente a éstas hay expresiones como «y»% «del»% «o»% «pero»% cuya signi0icaci!n no puede ser entendida por sí misma# al ,uerer entender la signi0icaci!n «y» parece ,ue tengo ,ue recurrir a otras dos signi0icaciones cuales,uiera. Sin m"s ni m"s la «y» no tiene sentido# la signi0icaci!n misma de la «y» es la uni!n o colecci!n de otras dos cosas# ahora bien esas dos cosas no est"n signi0icadas% ni aludidas estrictamente hablando% en «y». +o puedo entender «y» sino con A y >% u otras signi0icaciones an"logas. (o mismo acontece con la disyuntiva «o». 1stas signi0icaciones% pues% dependen de otras y son signi0icaciones dependientes ,ue s!lo logran su signi0icaci!n con otras% incrustadas como partes en un todo o complexo signi0icativo. Arist!teles% o m"s bien los aristo télicos% las llam! «sincategorem"ticas» y Anton /arty% también a,uí con me$or acierto% «sinsem"nticas»% es decir% co 6signi0icativas. )e suerte ,ue cuando tomamos aisladamente tina expresi!n sinsem"ntica acontece como siempre ,ue se toma aisladamente algo a ,uien es esencial ser parte de un todo@ por e$emplo% lo ,ue llamamos «tro'o» o parte de un todo 0ísico% lo ,ue llamamos «miembro» o parte de un todo org"nico. 1se aislar lo esencialmente unido es siempre un arrancar% un amputar y lo ,ue en las manos nos ,ueda conserva la herida% la cicatri' o el es,uirlamiento en ,ue conocemos ser ello algo por esencia incompleto% aun,ue ignor"semos su previa existencia como parte de un todo. Así en el paisa$e reconocemos algo como ruina sin necesidad de haber conocido previamente el plano del edi0icio entero cuya es la ruina. (as 0ormas del ob$eto se nos presentan desde luego como partes rotas y mancas de algo ,ue 0ue íntegro y luego violentado# en la manera de de0ecto y de 0alta pervive idealmente el entero edi0icio en a,uella su parte restante% est" en ella aludido y como recordado. 1sta reminiscencia del todo en la parte% esta nostalgia de la 19

parte hacia el todo% este conservar lo roto su herida y perpetuar un lamento por la pasada salud e integridad% es el motivo 0enomenol!gico en ,ue se 0unda la característica melancolía de las ruinas. *ero no nos de$emos ir por este declive elegíaco ,ue no es nuestro camino. 5olvamos al ,ue llev"bamos. (as expresiones sinsem"nticas% como «y»% «del»% «o»% «pero» son insu0icientes% son incompletas. )e esta especie es la expresi!n «ser problema». «Ser A»% «Ser >» y todas las dem"s signi0icaciones de este tipo% lo son de atributos y los atributos 666claro est"6 llevan en sí la perpetua re0erencia y alusi!n a algo distinto de ellos y a ,uien ellos son o pueden ser atribuidos. «Ser A»% «Ser >» y «Ser *roblema» son signi0icaciones incompletas ,ue se completan en esta 0orma# «Ser 46A»% «Ser 46>»% 6 «Ser algo problema». ? basta por hoy de semasiología# con lo dicho ad,uirimos la evidencia de ,ue el ob$eto «ser problema» pertenece a la clase de los ob$etos estructura les. 1sta locali'aci!n busc"bamos. -uede pues a,uí% sin m"s detalle% toda esta doctrina de las dicciones sem"nticas y sinsem"nticas% y sobre todo ,uede sin abordar esta doctrina de los atributos ,ue acaso haya extra.ado a alguno de los lingUistas ,ue me escuchan. 1n e0ecto% lo dicho anuncia una doctrina de los atributos bastante heterodoxa dentro de las opiniones usadas. Ahora nos es palmario ,ue ese escupir y repeler los ob$etos simples la calidad «ser problema»% no es m"s ,ue un caso particular de las atracciones y repulsiones ,ue e$ercen y padecen entre sí los ob$etos. 1sta investigaci!n de lo ,ue mitol!gicamente podíamos denominar los amores y odios% las tolerancias e intolerancias entre los ob$etos% y% con menos mitología% aun cuando acaso siempre con un resto de ella% llamamos suC identidades y distinciones% sus igualdades y desigualdades% sus correlaciones e irre0erencias es% naturalmente% obra de nuestro pensar. S!lo merced a ,ue yo los comparo% identi0ico% distingo% relaciono% etc.% ad,uieren los ob$etos todas esas nuevas cualidades. 1ste tono de color de este armario es lo ,ue él es% a saber% amarillo% y este otro tono de color de este otro armario es también lo ,ue él por sí es% igualmente amarillo. /as al punto ,ue hemos advertido el ser de cada uno% su amarille'% les nace como una nueva calidad ,ue antes% cada uno por sí% no parecía tener# pues ahora resulta ,ue no s!lo son amarillos ambos sino ,ue adem"s son iguales. A,uí tenemos% pues% una nueva nota ,ue esos6 dos colores poseen% la igualdad% y ,ue s!lo es tenida por cada uno de ellos cuando brincando% por decirlo así% de la soledad y aislamiento en ,ue vivía se pone a convivir con el otro. Amarillos pueden ser estos colores cada uno separadamente@ iguales% en cambio% s!lo pueden serlo en relaci!n uno con otro. (a igualdad es una cualidad relativa. *ero esta relaci!n en ,ue han entrado y merced a la cual ha nacido% ha brotado en ellos esa nueva cualidad% es obra mía sub$etiva. ?o soy ,uien los ha puesto en relaci!n. +o sé si se dan ustedes bien cuenta de la parado$a ,ue resulta. (os ob$etos no son iguales sino en tanto en cuanto yo los pongo en relaci!n@ parece% pues% ,ue su ser iguales depende de mí y ,ue sin mi intervenci!n no lo serían $am"s. ? sin embargo% el e0ecto de mi intervenci!n% a saber% la igualdad% es la igualdad de ellos y entre ellos% es un car"cter ob$etivo% tan ob$etivo como su amarille' ,ue no conserva el menor rastro de mi sub$etiva actuaci!n. (a igualdad entre estos dos colores ,ue primero parecía depender de mi es% por otro lado% a$ena e independiente de mí# no soy yo el igual% sino ellos. 3)onosa condici!n la de la igualdad% la identidad% la di0erencia% la grande'a% la pe,ue.e'% en suma% la de los caracteres y notas ,ue tanto nos importa dominarC 5an y vienen de los ob$etos a nosotros% de nosotros a los ob$etos% sin ,ue pare'can decidirse por ninguno de ambos bandos. *ero bueno estaría si no pasara de ahí% si s!lo esas cualidades relativas y advenedi'as mani0estaran pare$a indecisi!n entre el sub$eto y el ob$eto% entre nuestro pensar y las cosas. /as es el caso ,ue no ya la igualdad entre estos dos armarios sino la amarille' de este s!lo armario parece por una parte depender de mí% por otra pertenecer al armario. *ues no hay duda de ,ue si yo cierro los o$os ese ob$eto amarillo desaparece% si yo los vuelvo a abrir reaparece@ menos a2n% si yo retiro de ellos el e$e visual y me convierto a otro ob$eto cae el primero en la nada% ya no hay tal amarille'% ya el ob$eto amarillo no es. +o s!lo su color% no s!lo esta cualidad ya no relativa sino intrínseca% esta propiedad depende de mí sino el ob$eto mismo cuya es la propiedad. ? como con él acontece con todas las propiedades y6 con todos los ob$etos. 1l universo íntegro parece nacer y morir a la vo' de mi sub$etividad% la vo' de mi yo ,ue tiene% por lo visto% como la divina el poder incalculable de crear y ani,uilar. 1l ser mismo% <,ué sentido 6se dice6 puede tener la palabra ser sino el de hallarse ante mí= <4uando de la nieve digo ,ue es blanca% el es ,ué otra cosa claramente signi0ica m"s ,ue el hallar yo la blancura en ella= <? cuando digo de la nieve simplemente ,ue es% ,ué otra cosa digo sino ,ue me doy cuenta de ella% ,ue est" ante mí o ante otra conciencia como yo= <-ué sentido claro 6se a.ade6 puede tener la palabra «ser» atribuida a algo ,ue nunca pueda hallarse presente ante conciencia ninguna= )e ese algo s!lo podríamos decir ,ue no% es de ning2n modo de los conocidos% ,ue no es «esto» ni «a,uello» ni nada% por tanto% s!lo podríamos decir ,ue «no es». Seg2n esto el ser mismo 6esta calidad 2ltimamente genérica ,ue a todos y todo comprende6666 se nos revela como una de a,uellas cualidades relativas. Ser es ser para la conciencia% para el yo 66es el resultado de la actividad del yo% es una posici!n del yo666% como nos parecía serlo la igualdad entre estos dos armarios. 1l mundo antiguo partía ingenuamente de ,ue las cosas est"n ahí por sí mismas% apoy"ndose las unas en las otras% haciéndose posibles las unas a las otras% y todas $untas 0ormando el universo% la totalidad de las cosas% la omnitudo realitatis. 1ste ser 66el universo6 era el punto de partida y punto de tornada de todo otro ser# cuanto era era por hallarse en el universo y proceder de él. 1l universo era el ens realissimun 6era )ios. Ser ,uería decir «hallarse ahí»% 20

«estar ahí»@ y «ahí» ,uería decir el "mbito inmenso del cosmos% por otro nombre la naturale'a. 1l su$eto no era sino una porci2ncula de ese universo% y su conciencia un espe$illo donde otros tro'os de ese universo se espe$aban o re0le$aban. (a »0unci!n del pensar no consistía m"s ,ue en un encontrar las cosas ,ue ahí estaban% un trope'ar con ellas. +o cabe situaci!n m"s humilde para el yo% del cual por cierto no hablaban nunca los antiguos. *lat!n% a lo m"s ,ue llega% es a decir M...L% nosotros% yo $am"s. Kuera del su$eto% el universo% la naturale'a% )ios... existía. ? el su$eto si ,uería dar un sentido a su vida tenía ,ue buscarlo% como parte ,ue era% en el todo@ tenía ,ue recorrerlo% en sus vías innumerables% palparlo como una mano implorante% incierta% de ciego% de pobre. Así lo dice Arist!teles# M...L el alma es como una mano. ? consecuentemente% el ideal moral% el ideal de la conducta consistía en amoldar se a la voluntad o ley de ese todo 6naturale'a. Así los estoicos 6,ue son el 0ruto de extrema madure' donde comien'a a decaer el mundo antiguo666% los estoicos daban como norma moral# vivir con0orme a la naturale'a@ como la naturale'a pacientes e indi0erentes. +o podía hacerse perdurable esta manera de interpretar el ser como una realidad independiente y apoyada en sí misma. 1n el Denacimiento empie'a el obispo 4usano% presidente de la plat!nica academia medicea% a hacer $uegos de palabras trascendentales ,ue acaban por ser% en él mismo% graves y pro0undas teorías# las cosas no son sino lo ,ue son exactamente% determinadamente% precisamente. 1n la medida% en la mensura% son. Ci7il certum est in nostra scientia nisi nostra mat7ematica. D la mensura es obra y acto de la mens y la mens soy yo mismo. Me ipsum. A,uí tienen el unigénito de la nueva edad. *oco habían de tardar estos gérmenes de nueva manera de pensar en llegar a plena madure'. 1sta «edad moderna» germinada en el Denacimiento ha sido ante todo y sobre todo una edad suspica'. i'o de la sospecha% de la suspicacia su postura radical ante la vida. 1l punto ,ue Ar,uímedes buscaba para sentar su palanca eversora del mundo 0ue encontrado por el genio de )escartes en la suspicacia% en la descon0ian'a. (as cosas% en e0ecto% y su suma el universo% parecen estar ahí% pero <lo est"n seguramente% ciertamente= (o ,ue es parece ser% en e0ecto% pero <es indubitablemente= (a e0icacia de esta pregunta es eterna y siempre ,ue se repita ,uedar" el «ser» convertido en una cualidad sospechosa y el universo de lo ,ue es como puesto entre paréntesis. (o ,ue para la gente antigua menos suspica'% m"s ingenua es% para )escartes meramente parece ser. +o dice él ,ue esto ,ue veo ahora no sea# al contrario% dice ,ue% en e0ecto% parece ser. /as con esto ha mudado la realidad su centro de gravitaci!n. ? en este momento nace todo ese ideario ,ue yo daba poco ha como en extracto. 1l ser no puede consistir% como ingenuamente piensa el antiguo% en el vivir cada cosa en sí misma y todas ellas en el universo# pues de ese su ser puedo y acaso tengo ,ue dudar. ? si alguien me cura de esta duda es por,ue ha sabido hacerme creer ,ue son lo ,ue son. )e todas suertes ,ueda convertido el ser en el correlato de una convicci!n% en el ob$eto de una opini!n. ?a no signi0ica el vivir en sí de cada cosa sino el ser término de un parecer% de un pensar. -ue ellas son es dudoso% ,ue me parece ,ue son% es indubitable . (o ,ue seguramente es es mi cogitatio% mi pensar ,ue son. (a realidad e$emplar y primera de ,uien toda otra realidad vive y en cuyo elemento respira es ma pens$e5 moi-m$me qui ne suis quEune c7ose qui pense. S!lo a través de mi pensamiento% s!lo como pensadas encuentro las cosas todas. Si «ser» signi0ica «estar ahí» 6ese «ahí» ,uiere decir el volumen de mi pensar% de mi yo pensante. 1n mí mismo% como contenidos míos% como porci2nculas de mi yo est"n y son las cosas todas. <4abe% 0rente al mundo antiguo% conversi!n y trans0ormaci!n m"s íntegra de la perspectiva universal= Antes% el pensar era la copia% espe$amento o especulaci!n del ser@ era un como ser secundario o suced"neo% esa virtual existencia ,ue los ob$etos llevan en el espacio imaginario de un espe$o. NAsí lo dice Arist!teles ( [...*.8 ?7ora% en cambio% el ser primario es mi pensar 6por,ue ser ,uiere decir ser cierto y sólo mi pensar es ciertamente. 1l ser de las cosas es un ser virtual% es su parecerme a mí cuando las pienso. 4omo en las /il y una noc7es% la psi,ue% la conciencia% el yo% mano implorante de ciego se ha convertido en centro del universo. 1l idealismo% el sub$etivismo es el modo radical de en0rentarse con la vida ,ue llena la edad moderna. 1n su desarrollo han traba$ado todos los pueblos europeos ,ue en esos siglos han triun0ado. N1spa.a solamente no ha colaborado en esa ideología# no es sino otra cara de este mismo hecho la decadencia o mengua de la existencia espa.ola durante esa época. *ues por época entendemos un clima ideal% un con$unto de principios b"sicos ,ue constituyen el ambiente moral de unos siglos. -uien no tenga a0inidad con esos principios o les sea resueltamente hostil sucumbe o ,ueda menosca bado% como las plantas del valle si se transplantan a las cimas.: (as etapas de la historia moderna son a la ve' etapas de la evoluci!n del sub$etivismo. (a a0irmaci!n 0undamental de éste% a saber% ,ue el ser es el pensar% ,ue las cosas son% en de0initiva% partes o estados de un yo% ha sido el per0il inmenso dentro del cual ha pensado% amado% luchado el hombre moderno. 1n él ha crecido la idea ,ue de sí mismo el hombre tenía. En petit )ieu% llama (eibni' al hombre. (a modestia relativa de (eibni' obedece a ,ue en él no ha llegado a su culminaci!n evolutiva el sub$etivismo. (a 0igura inmensa de &ant representa la altura cenital del idealismo# 1l hombre 6dice6 es el legislador del universo. S!lo un paso m"s y Kiclíte va hacer del yo la omnitudo realitatis% es decir% )ios@ y del yo% en virtud de actos creadores suyos va a deducir el resto del mundo. 1sto ha sido% en e0ecto% el idealismo sub$etivista con m"s o menos claridad# una divini'aci!n del yo% un panteísmo donde todo es )ios por,ue es todo parte mía% por,ue todo es en mí y mi yo impregna el "rea in0inita del universo. 1n esta edad y ba$o estos principios hemos sido educados cuando esta edad y estos principios% cumplida su misi!n hist!rica% venían a derrumbarse y destruirse. )estrucci!n claro est"% ,ue como todo en el orden de la vida% no es un ani,uilamiento sino una preparaci!n de nuevos modos de vida. 4omo egel sostenía% en la evoluci!n del pensamiento toda destrucci!n es una superaci!n y toda superaci!n es una conservaci!n. *or,ue la nueva idea ,ue 21

supera a la antigua la lleva en sí perpetuamente% como la cantidad mayor lleva en sí las menores% y gracias a ello es mayor. Al revés ,ue en la generaci!n biol!gica en la ideol!gica las ideas recién nacidas llevan en su vientre a sus madres. *ara ,uien tenga clara noci!n de lo ,ue importan 6tal ve' como causas% seguramente como síntomas m"ximos6% de lo ,ue importan los cambios radicales en la manera de entender este problema 2ltimo para la varia ci!n en el pensar% ,uerer y sentir todas las dem"s cosas% no ser"n necesarias ponderaciones. *ara el 0il!so0o no es dudoso ,ue su misi!n% hoy% est" en acometer de nuevo la inmensa% incalculable tarea de rehacer seg2n nueva planta los cimientos mismos de la conciencia general e intentar nueva resoluci!n al proble ma primario de las relaciones entre el ser y el pensar. Se trata% pues% nada menos ,ue de un nuevo reparto de $urisdicciones entre el su$eto y el ob$eto. +o tiene sentido una vuelta al realismo de los antiguos% pero tampoco nos es posible permanecer dentro del quid pro quo en ,ue el sub$etivismo se 0unda. +o puede supeditarse el su$eto al ob$eto 6como hace Arist!teles6 ni el ob$eto al su$eto 6como hace en parte &ant% resueltamente Kiclite. <-ué pues= 7al ve' *lat!n tenga mucho ,ue ense.arnos# tal ve' hay en él sentidos ,ue han ,uedado sin 0ecundaci!n ni expansi!n@ tal ve' algo en él se eleva sobre el hori'onte de la edad antigua y dominando la moderna% viene dirigido a nosotros 6como una se.al y un oriente. )e todas suertes% diríamos% ya ,ue hemos aludido al resultado religioso de a,uellas dos 0iloso0ias% de todas suertes tendremos ,ue buscar un e,uitativo régimen para el su$eto y el ob$eto% y acaso tengamos ,ue verlos como a,uellas divinidades ,ue los etruscos llamaban )ii consentes% dioses con$untos% de ,uienes decían ,ue s!lo podían nacer y morir $untos. 1speremos ,ue el nuevo clima ,ue esos dioses anuncian sea m"s 0avorable para 1spa.a o lo ,ue es lo mismo% ,ue 1spa.a colabore en la nueva tarea.

LECCION VII

[9alabra% signo y ob2eto. - a de,inición nominal. - Conciencia y alma. - El ob2eto ? y el ob2eto ?E. - a ciencia( !sistema de la raFón vital". - a !relación de conciencia". - a actitud !natural" y la actitud re,le#iva de la conciencia. - os 2uicios antit$ticos. -El ob2eto !2uicio"y el ob2eto !ser problema". - <9or qu$ el 2uicio es Guicio> - 9ositivismo absoluto contra parcial positivismo. - 9resentaciones% imaginaciones% menciones5 sus relaciones. - a distinción de Husserl.* 1n las 2ltimas lecciones nos hemos ocupado principalmente de ob$etos. (lam"bamos ob$eto todo a,uello ,ue puede ser término de la conciencia% todo a,uello ,ue para mí existe o ante mí est" o de ,ue me doy cuenta o a ,ue me re0iero. 1stas expresiones# existir para mí% estar ante mí% darme cuenta% re0erirme a... nos valen% por ahora% como sin!nimos y todas pueden resumirse en la vo' m"s técnica pero menos pl"stica# conciencia. Ena palabra es un signo ,ue nos invita a dirigirnos o proyectarnos hacia un ob$eto determinado. ? ocurre ,ue% a lo me$or% para varias personas un mismo signo designa ob$etos diversos. Sería disputar sobre palabras 6en el mal sentido de esta 0rase6 ,ue una de esas varias personas pretendiese obligar a las dem"s a ,ue usen del signo a para re0erirse o designar el ob$eto x. *ero no es en ese mal sentido 6disputar sobre palabras6 sino todo lo contrario% decir# me es indi0erente con ,ué nombre o signo hayamos de designar el ob$eto x. 1sc!$anlo y decídanlo ustedes. (o ,ue necesito es ,ue cuando yo me re0iera a ese ob$eto se re0ieran ustedes también a él% y no a otro ,ue% tal ve'% es parecido pero ,ue no es el mismo. 1l lengua$e o sistema de signos usado en la vida intelectual pr"ctica est" hecho% naturalmente% para designar los ob$etos pr"cticos. 1n la ciencia nos interesan otros ob$etos ,ue no son vitalmente habituales% y adem"s nos es de elemental necesidad ,ue los ob$etos mane$ados no sean con0undidos% aun,ue su di0erencia sea tan pe,ue.a ,ue pr'cticamente% vitalmente% resulten como si 0ueran idénticos. ace 0alta% pues% en la ciencia un lengua$e o sistema de signos ,ue esté con respecto al lengua$e ordinario en la misma relaci!n en ,ue los ob$etos pr"cticos est"n con los ob$etos teoréticos. 1sta relaci!n es% por lo pronto% la de una mayor exactitud y exactitud ,uiere decir# distinci!n. Así cuando yo ahora digo% como voy a decir# no con0undan «conciencia» con «alma»% conste ,ue me traería sin cuidado ,ue con0undiesen ustedes o ,ue con0undiese yo esos dos ruidos@ pero me importa mucho ,ue no con0undan la cosa «conciencia» con la cosa «alma». ? <c!mo evitar esto= +o hay otro medio ni puede haber otro medio ,ue 0i$ar el valor de los signos% dig"moslo así% la puntería de los signos. ? esto no puede lograrse si no es separando dos signos% ,ue en su uso vulgar disparan la conciencia o la proyectan sobre un mismo ob$eto% mediante otros signos y si en estos hubiere también con0usi!n mediante otros hasta ,ue todos los ,ue estamos a,uí hagamos con nuestro pensamiento el mismo blanco. 1sto es lo ,ue se llama la de0inici!n nominal% esto son todas esas 0rases ,ue empie'an «1ntiendo por» a las cuales el ,ue no ha meditado sobre el asunto% es decir% el ,ue no sabe bien lo ,ue se dice% llama $uegos de palabra o disputas de palabra. 4on lo cual mani0iesta desconocer lo ,ue es la palabra% suponer ,ue es ésta un ruido o ,latus vocis e ignorar 22

,ue el ser ruido es lo menos importante en ella@ m"s a2n% ,ue ni si,uiera necesita ser un ruido y lo ,ue hace de la palabra es ser una signi0icaci!n% la cual signi0icaci!n no es sino un dirigirnos% un mirar a un entrar en relaci!n con esta o la otra cosa. ? este dirigirnos a esta o la otra cosa es lo ,ue se llama ordinariamente pensar. ? este pensar es% en resoluci!n% el modo general y 2nico ,ue existe en 1spa.a% en la 7ierra% en el sistema solar Alplia 4entauri% en )ios mismo% de apoderarse de las cosas% de las realidades. *or donde 0i$ar los signos% disputar sobre palabras es una parte esencial del mecanismo con ,ue 0i$amos las cosas% y el solo medio de evitar ,ue dos ,ue disputan% en e0ecto% disputen sobre palabras. *ero de$emos esto para cuando nos to,ue exponer la teoría general de los signos% una de cuyas clases es la palabra% tema por cierto ,ue hoy vuelve a hallarse en el primer plano de la atenci!n cientí0ica. /as no extra.e ,ue lo haya presentado hoy% si,uiera sea en escor'o. Si es escaso el h"bito de las maneras cientí0icas en general% ,ue en nuestro país existe% me conceder"n ,ue es casi nulo el h"bito de los métodos 0ilos!0icos. (a reducidísima mino ría ,ue se dedica a estas investigaciones lo nota demasiado a toda hora% en la 0orma de aspere'as% estorbos y eno$os@ entre los cuales no es el menor haber de pasarse la vida de0endiendo su labor contra estas vulgaridades y desconocimientos primarios. ? vamos nuestro camino. *or «conciencia» no se entienda «alma». «Alma» signi0ica el ser real ,ue con predicados espirituales o con predicados 0isiol!gicos pensamos como substrato de los 0en!menos psí,uicos% y de conciencia% de la misma suerte ,ue es la materia el substrato ,ue sub6ponemos a los 0en!menos 0ísicos. 4uando el bi!logo persiguiendo con el microscopio las 0ibras nerviosas dice% como dice >ethe% ,ue en un cierto punto varias de ellas se cru'an y 0orman un anudamiento no hace sino describir un 0en!meno tal y como él es% es decir% tal y como se presenta. 4uando% por el contrario% se dice ,ue ese nudo nervioso es un centro nervioso% el ob$eto así llamado no es lo ,ue se ve al través del microscopio sino un nuevo ob$eto ya no patente sino supuesto. Ser «centro» signi0ica e$ercitar una peculiar 0unci!n dentro del sistema de 0unciones ,ue hipotéticamente atribuimos al sistema nervioso. 1n comparaci!n con el ob$eto ,ue se ve% tiene este otro ob$eto s!lo un valor de probabilidad. *ues del mismo modo% es «alma» algo hipotético y probable si se compara con la «conciencia». +o olvidemos% pues% esta consideraci!n 0undamental# cuando tratamos de explicar algo% el ob$eto A 6la lu'% por e$emplo% o sea el con$unto de los colores6% buscamos tras ese ob$eto A% tras esos colores ,ue vemos% una como trans6realidad% AV% las vibraciones etéreas% admitiendo la cual sometemos a leyes el ob$eto A% los colores. (a vibraci!n etérea nos sirve para explicarnos los colores% pero 3cuidadoC% la realidad de la vibraci!n es siempre de segundo orden con respecto a la realidad de los colores vistos inexplicados. (a ra'!n es bien sencilla# la realidad de la vibraci!n de la lu' depende de ,ue expli,ue o no los colores aparentes% 0enomenales% pero la realidad de éstos no depende de nada. (os 0en!menos son lo en absoluto patente# lo ,ue no pretende ni puede ser m"s ,ue tal y como aparece. 4uando hemos descrito acertadamente un 0en!meno hemos 0ormulado una verdad absoluta@ ,ue% seg2n veremos% un entendimiento divino o% lo ,ue es lo mismo% un entendimiento in0inito si lo hubiere% no puede menos de reconocer y es también para él v"lida. *ara cuando demos valor de0initivo a todo esto ,ue ahora s!lo como verosimilitudes se nos va presentando% podemos% en consecuencia% conservar como un principio de alto rango éste# ninguna verdad explicativa puede tener e0ecto retroactivo sobre las verdades descriptivas. ? en otra 0orma# ninguna proposici!n de las ciencias de realidad Npor e$emplo% las ciencias 0ísicas: puede in0luir lo m"s mínimo en las ciencias 0enomenol!gicas o puramen te descriptivas% como son la l!gica% la ontología% la matem"tica y como son otras ciencias poco conocidas y aun otras todavía por crear y ,ue considero novísimos campos de inagotable 0ecundidad. 7al es% entre las poco conocidas% la «geometría de los colores»% ,ue no tiene nada ,ue ver con la !ptica 0ísica o 0isiol!gica% ,ue habla de estos mismos colores ,ue vemos tal y como los vemos y% no obstante% habla de ellos en 0orma de leyes no menos estrictas y evidentes ,ue las matem"ticas. 7al es% entre las nada conocidas% la ,ue yo llamo «sistema de la ra'!n vital»% cuyo problema algo di0ícil de exponer no ha sido ,ue yo sepa descubierto hasta ahora% se entiende descubierto 0ormalmente@ gérmenes oscuros y tra'os de él han andado y andan rodando por otras ciencias o 0ormando esa 'ona pel2cida del conocimiento cientí0ico ,ue tanto ocupaba a estos 2ltimos tiempos ba$o el nombre de 1eltansc7auung o idea del mundo% y en 0orma a2n m"s pobre y m"s absurda en el llamado «pragmatismo». *ero renunciemos al sugestivo tema 6para mí personalmente de importancia sin par% como ocurre siempre al padre con su hi$o6 de exponer en ,ué consista concreta y met!dicamente ese «sistema de la ra'!n vital». (o urgente ahora es ,ue veamos c!mo «conciencia» es no m"s ,ue un lado o cara de algo en absoluto patente% de un 0en!meno@ todavía m"s% del 0en!meno 0undamental% de lo ,ue podríamos llamar el 0en!meno de los 0en!menos. *ues todo a,uello de ,uien ,uepa decir ,ue «lo hay»% «,ue es» o «,ue existe»% todo posible ,uid determinado ,ueda incluido ipso ,acto en esa relaci!n de la conciencia% en ese 0en!meno 0undamental de dirigirse un su$eto a un ob$eto% o viceversa de hallarse un ob$eto ante un su$eto. 4orno todo a,uello de ,ue podemos hablar% y aun menos ,ue hablar% es ya un ob$eto y% por tanto% lleva ya en sí entre sus otros caracteres% este car"cter% el m"s genérico de todos% de ser término de la conciencia% de hallarse ante mí 6o como ustedes gusten decir6% se comprender" la di0icultad incomparable ,ue trae consigo la descripci!n del 0en!meno conciencia. Acontece la parado$a m"xima de ,ue lo ,ue est" en todas partes% lo omnipresente% es lo ,ue cuesta m"s traba$o ver. Si todo en el universo 0uera a'ul y no pudiéramos re0erirnos a nada ,ue no 0uera también a'ul necesitaríamos el mayor es0uer'o de abstracci!n para caer 23

en la cuenta de ,ue lo a'ul existía% y ,ue consistía en ese peculiar car"cter crom"tico. Al hallarlo donde ,uiera y no echarlo de menos en parte alguna% lo a'ul no cobraría el relieve y como acento ,ue ad,uiere lo di0erencial de las cosas. (o ,ue est" en una cosa pero no est" en otra parece destacarse por su propio pie ante nuestra atenci!n. *ues bien% el 0en!meno «relaci!n de conciencia» es el elemento universal donde 0lotan todos los dem"s 0en!menos% y ,ue penetra hasta sus 2ltimas partículas todos los ob$etos reales y posibles. +uestra tesitura o disposici!n natural nos lleva a ocuparnos de los ob$etos% de los términos o metas a ,ue va o en ,ue concluye nuestra conciencia% pero no encuentra ocasi!n para hacernos atender a nuestra conciencia de ellos. (o mismo el hombre pr"ctico% ,ue el 0ísico o el matem"tico andan a0anados con los ob$etos y s!lo con ellos. Enicamente para el no!logo y para el psic!logo es la «conciencia de los ob$etos» un ob$eto habitual. (os dem"s piensan% ,uieren y sienten las cosas pero no tienen por ,ué a'acanarse tras ese pensar% ese ,uerer% ese sentir de las cosas. +o es su menester% no es su misi!n. 1l poeta lírico vive preocupado de sí mismo% de sus íntimas situaciones% de sus triste'as y sus entusiasmos% pero no se preocupa para nada de esa su conciencia de sí mismo% de ese sentir su triste'a o su entusiasmo. ? es muy $usto ,ue así sea y nada extra.a la antipatía ,ue Goethe mostraba hacia los estudios psicol!gicos y gnoseol!gicos. *ara la actitud natural de la conciencia es muy cierto lo ,ue él en verso decía#

En lo cierto est' el que a,irma que no se sabe cómo se piensa5 cuando se piensa( todo es como regalado.

1n e0ecto% al abrir los o$os lo primero ,ue encuentra uno son los ob$etos% ahí% prestos como un donativo. S!lo después de los ob$etos vistos y como haciendo el camino de vuelta desde ellos puede encontrarse el nuevo ob$eto% «la visi!n». (a triste'a est" ahí% de una ve'% en eso ,ue llamo mi yo o mi alma% in0undida en todo él% llen"ndolo como una coloraci!n sui generis% como llena de su color un estan,ue el tro'o de a.il ,ue a él arro$amos. S!lo partiendo de mi triste'a hacia adentro% s!lo volviéndome a ella de espaldas descubro mi conciencia de esta triste'a 6ob$eto tan otro como ,ue él no es ni puede ser triste. (a actitud natural de la conciencia es la ,ue va a los ob$etos como tales. S!lo merced a una torsi!n o rever si!n de esa actitud natural% s!lo en 0orma de re0lexi!n% puedo encontrar la «conciencia de ob$etos» como tal. )e a,uí nace la di0icultad ,ue muchos hallan en la ciencia 0ilos!0ica y psicol!gica. 1l pensar no es un ob$eto «natural» del pensar. ? hasta no son pocos los 0il!so0os ,ue niegan la posibilidad dé ,ue el pensar se haga ob$eto de sí mismo@ tesis% por cierto% un poco acrob"tica por,ue a la ve' ,ue est"n diciendo eso est"n mostrando ,ue saben ,ue hay «pensar» en el mundo% y hasta saben ,ue es tal ,ue no se puede saber lo ,ue es% ,ue no se puede pensar en él o sobre él. <)e d!nde han sacado entonces toda esta sabiduría= /"s verosímil parece ,ue el pensar s!lo sea ob$eto de una actitud de la conciencia% la cual en un cierto sentido podemos llamar «no 6natural». ? ésta sería la actitud 0ilos!0ica de0inida por su peculiar ob$eto como por el suyo se de0ine la 0ísica o la biología. S!lo ,ue tendremos cuidado sumo al oponer la conciencia 0ilos!0ica o re0lexiva a esa conciencia «natural»% de no exigir para a,uélla el car"cter de sobre6natural. 1sta ha sido una manía especí0ica de los 0il!so0os ,ue% cual todos los seres% tienden a representarse a )ios como un superlativo de sí mismos. ? así Arist!teles dice#M...L% y eso es )ios@ convierte% pues% a )ios en una especie de 0il!so0o en superlativo% nada de particular tiene ,ue venga luego . Spencer y aspire a hacer de él un may2sculo ingeniero. *ero de$emos a,uí este problema de alto bordo y aprovechemos lo indicado para enla'ar con una cuesti!n menos ambiciosa en ,ue vinimos a concluir el otro día. Decordar"n ,ue a cada clase de ob$etos busc"bamos una clase de actos o modos de conciencia en ,ue nos hacemos conscientes de a,uéllos. *ues bien% tales actos son esa conciencia de ,ue hoy hemos hablado% y ,ue es tan di0ícil de separar de sus términos o metas# los ob$etos. (a palabra acto no les sea a ustedes una especial di0icultad. (os modos de la conciencia% si han logrado ya habituarse a verlos% se presentan con un car"cter como de espont"neos movimientos% de e$ercicios de una actividad. Si aíslo de lo ,uerido mi ,uerer o de lo percibido mi percibir me encuentro con dos «algos»% mi ,uerencia y mi percepci!n ,ue s!lo puedo describir diciendo ,ue no son la cosa ,ue ,uiere% o yo% ni la cosa ,uerida% sino ese mi actuar con respecto a la cosa para designar el cual usamos la palabra ,uerer. *ero vamos a lo ,ue nos es urgente. )ecíamos ,ue en todo rigor s!lo hay un problema cuando hay dos $uicios antitéticos. 1l «ser blanca la rosa» 0rente al «no6ser blanca la rosa» no es propiamente problema. 1sas son dos ob$etividades estructurales% dos cosas comple$as% diríamos dos seres positivo el uno% negativo el otro ,ue viven el uno $unto al otro sin excluirse como lo ro$o y lo amarillo. Si «la rosa es blanca o no es blanca»% he a,uí el problema. Si «)ios existe o no existe»% «si el organismo vivo es una m",uina o no es una m",uina»% «si la democracia es competente o no es competente»% he a,uí problemas ,ue a toda hora nos acosan y nos hostigan. Ahora bien% todos ellos son pare$as de $uicios antitéticos. (os $uicios son ,uienes excluyen% no las estructuras a ,ue ellos se re0ieren o ,ue ellos $u'gan. 24

1n el cuerpo% pues% del ob$eto «$uicio» es donde hemos de buscar la peculiaridad ,ue le permite tolerar y aun atraer al ob$eto «ser problema». <-ué es% por tanto% un $uicio= ?o no vacilo en decir ,ue era bochornoso lo poco ,ue hasta hace unos a.os se había adelantado sobre Arist!teles% en lo ,ue al an"lisis del $uicio respecta. A2n hoy estamos en los comien'os de una visi!n m"s comple$a de su organismo. O0rece esto un e$emplo de la colaboraci!n en ,ue han de vivir las ciencias so pena de esterilidad y estancamiento. Se ,ue$an los lingUistas de ,ue no hay una sintaxis clara. <4!mo ha de haberla si el 0il!so0o 6ll"mesele no!logo o psic!logo6 no se ha ocupado en serio de construir la anatomía del $uicio= /otivo y aun disculpa hay% no lo niego. Ergía mucho hallar las leyes de la verdad de los $uicios% ,ue son los instrumentos capitales del conocimiento. ? por eso los 0il!so0os se han ocupado mucho de los $uicios verdaderos% es 6decir% del lado l!gico y crítico de los $uicios pero no del resto de su cuerpo% de todo lo dem"s ,ue hace del $uicio $uicio% sea verdadero o sea 0also. 1l tema es di0ícil% intrincadísimo% pero limit"ndolo a lo ,ue ahora necesitamos creo ,ue podremos sacar algo en limpio. allamos% por lo pronto% ,ue en el $uicio «A es >»% «esta rosa es blanca»% se hace re0erencia a dos ob$etos «esta rosa» y «blancura». )e ninguno de ellos ni de los dos $untos puede decirse ,ue constituyen el ob$eto del $uicio. 4ada uno de ellos y los dos $untos pueden ser ob$eto de otros actos de conciencia# «esta rosa» y «blan cura» pueden ser vistos% pueden ser ,antaseados o pueden ser simplemente mentados. D en estos tres modos pueden darse por separado o $untos. ?o puedo ver «una rosa» ro$a% y en otro sitio y hora ver una blancura% o puedo ver algo ante mí ,ue es a la ve' rosa y blanco. /enos conocido aun,ue de hecho m"s 0recuente en nuestra vida psí,uica% es el modo o acto ,ue yo llamo de simple menci!n. 1n otra lecci!n aludimos a él pero su importancia exige ,ue ahora renovemos la re0lexi!n. *ara ,ue ustedes vieran% por el camino m"s corto% en ,ué consiste% yo diría así# 7odo ob$eto% por e$emplo% el /onasterio de 1l 1scorial% puede hallarse como a tres distancias di0erentes del su$eto@ ,uiero decir% puede aparecer o estar ante mí en tres 0ormas distintas. *rimera# cuando hall"ndome en 1l 1scorial veo el /onasterio% éste est" conmigo en una relaci!n de presen cia. 1s él mismo ,uien hallo ante mí. 7enemos% pues% la mínima distancia% la 0orma de presencia. Segunda# cuando miro un grabado del /onasterio no es él mismo ,uien est" ante mí% sino ,ue est" ante mí un tro'o de papel impreso. *ero como el grabado presente representa el /onasterio% claro es ,ue éste también est" ante mí@ me estoy% al través del grabado% re0iriendo a él y él se cierne en alg2n modo ante mi percataci!n. *ero si anali'o c!mo est" ante mí ahora en comparaci!n con su manera de estar en presencia% encuentro ,ue ahora est" como ausente y ,ue de él tengo s!lo presente su imagen. 7enemos% pues% una segunda distancia y la 0orma de ausencia. Si ,uieren ustedes otro e$emplo de ello m"s claro% b2s,uenlo en ese modo de conciencia ,ue llama mos recuerdo# lo recordado es siempre un pasado% al recordarlo no lo hago presente% lo cual sería absurdo% sino ,ue 63ahí est" lo extra.o del recuerdoC6 est" ante mí como ausente% como pasado. (a ausencia% pues% no es un car"cter negativo sino un car"cter 0enomenal% inmediato tan positivo como la pura presencia e incon0undible con ella. +o es simplemente un no estar% sino un positivo estar ausente y un estar s!lo representado. (a reminiscencia y la imagen pertenecen a esta 0orma de conciencia sobre la cual no se ha conseguido hacer un estudio detallado% aun,ue esté prometido desde hace a.os por varios 0enomen!logos. 1n este curso tendré ocasi!n de exponer mis investigaciones sobre él. /e ha interesado sumamente por,ue es ni m"s ni menos ,ue el plano en ,ue se dan todas las artes pl"sticas% y no ser" posible en serio una estética mientras no nos tomemos el traba$o penosísimo de poner en claro ,ué es eso de conciencia de imagen. 7odo cuadro% toda escultura es una imagen y en toda imagen se compenetran dos ob$etos# uno presente% los pigmentos y las líneas o el volumen del m"rmol@ otro ausente% a saber% lo ,ue el pigmento y el m"rmol representan. ? ni uno ni otro% aislados% son la obra bella% sino el uno con el otro% en esencial mutuaci!n y pare$a indisoluble. 7ercera distancia# parece ,ue% adem"s de la presencia y de la ausencia% no puede haber otra situaci!n del ob$eto ante nosotros. Sin embargo% a,uel de entre ustedes ,ue no haya visto $am"s el /onasterio ni mirado alguna estampa de él nos ha entendido cuando hablamos de este ob$eto. Si s!lo entendiéramos lo ,ue hemos visto o imaginado yo creo ,ue no. nos entenderíamos nunca% por,ue lo visto e imaginado es por sí mismo intrans0eri ble. (a trans0erencia se hace por medio de signos o palabras. 1rror considerable 0uera con0undir el entender con el conocer. 4uando yo digo ahora «c"lculo in0initesimal» me entienden a,uellos de ustedes ,ue no conocen el c"lculo in0initesimal. *ero se me dir"# rigorosamente algo cono'co de él. 4uando entiendo la palabra «c"lculo in0initesimal» me digo interiormente# «una disciplina o parte de la inatem"tica». 1ntender a,uella palabra es sustituirla yo por estas otras. A esta observaci!n tan discreta como obvia ocurre% al punto% oponer la siguiente# si% en e0ecto% la palabra «c"lculo in0initesimal» pudiera sustituirse sin resto por esas otras «una parte de la matem"tica» y en esta sustituci!n consistiera la inteligencia de las palabras% su entenderlas% no se columbra la utilidad de ,ue existan muchas palabras% pues reduciéndose cada una a otra con una sola nos bastaría. /as% en 0in% pudiera ocurrir ,ue en nosotros se diera esta grave 0alta de economía. N? es lícito a la observaci!n anterior rea0irmarse% 0rente a esta ra'!n ,ue es s!lo de probabilidad.: 25

*ero lo grave es ,ue la palabra «c"lculo in0initesimal» no ,ueda en rigor sustituida por estas otras «una parte de la matem"tica»% ni por doscientas m"s. (a geometría proyectiva es también «una parte de la matem"tica»% y% sin embargo% no es el c"lculo in0initesimal. Al ob$eto «c"lculo in0initesimal» le conviene% en e0ecto% como una de sus innumerables cualidades% ser «una parte de la matem"tica»% pero en la palabra «c"lculo in0initesimal» entendemos desde luego ,ue se trata de una parte ,ue no es cual,uiera sino $ustamente esa 2nica% incon0undible% ,ue podíamos llamar y ,ue usualmente llamamos «c"lculo in0initesimal». (o propio ocurre al ,ue no conoce el /onasterio de 1l 1scorial. Sabe de otros monasterios y sabe ,ue hay un pueblo así llamado en la provincia de /adrid@ pero ahí est" lo peregrino% ,ue al oírnos entiende ,ue nosotros no nos re0erimos a esos monasterios por él vistos% sino $ustamente a otro determinado% 2nico% exclusivo% individual ,ue es precisamente el ,ue él no ha visto. (a inteligencia de las palabras nos o0rece% en consecuencia% un e$emplo de una clase de 0en!menos conscientes en ,ue nos sorprendemos en trato con un ob$eto sin saber de él nada% sin tenerlo presente y sin tener si,uiera alg2n tro'o o representante% emblema o imagen de él. *ara reconocer la belle'a sin par de )ulcinea pedían los mercaderes un retrato si,uiera del tama.o de un grano de trigo. *ara reconocerlo ,uerían antes conocerlo y hacían muy bien. /as acaso )on -ui$ote ,uería menos% acaso ,uería s!lo ,ue lo entendieran% ,ue entendieran sus palabras y el a0"n de su espíritu. *arece% en e0ecto% irritante este 0en!meno% y% como los mercaderes% los llamados positivistas y los sensualistas de la psicología% se en0urecen ante. él por,ue no se amolda d!cilmente a sus teorías. *ues <c!mo es posible ,ue andemos en trato de conciencia con algo% ,ue nos demos cuenta de algo% sin tener nada de él% sin ,ue algo de él sea «contenido de nuestra concienciaJ 37errible vocablo éste# «contenido de la conciencia»% ,ue hasta ahora no he usado yo y ,ue ahora nos sale por ve' primera puesto en boca a$enaC ?a nos las habremos con él en me$or ocasi!n y veremos c!mo de él viene casi toda la esterilidad de la psicología al uso.

4onvengamos en ,ue es irritante el 0en!meno de ,ue ahora tratamos# si yo estuviese puesto al 0rente del Eniverso% por hacer buena obra a las teorías sensualistas de la vida consciente yo lo suprimiría de raí'. *ero mientras esto no acontece% no tendremos m"s remedio ,ue pre0erir la evidencia de este 0en!meno incomprendido a las teorías problem"ticas% para las cuales resulta hasta ahora incomprensible. *uede ,ue como omero opinaba% A,uiles y éctor no hubieron de nacer sino para ,ue omero los cantase@ pero es indudable ,ue los 0en!menos no se han hecho para las teorías sino éstas para a,uéllas. *or mi parte podría anticipar% con la natural inexactitud ,ue traen consigo las 0!rmulas harto breves% podría anticipar el a y el b de mis convicciones l!gicas o metodol!gicas diciendo# positivismo absoluto contra par cial positivismo. )educciones% teorías% sistemas son. verdad si cuanto en ellas y ellos se dice ha sido tomado por visi!n directa de los ob$etos mismos% de los 0en!menos mismos. ?o no veo ahora ni acierto a representarme «el n2mero ,ue contiene todos los n2meros»% «la estrella m"s le$ana de la 7ierra»% «la ameba primera ,ue existi!»% pero sí veo y por,ue lo veo% sé% ,ue ahora entiendo esos nombres y ,ue con ellos me re0iero a ciertos ob$etos 2nicos e incon0undibles los cuales no est"n presentes ante mí% ni si,uiera como ausentes me son representados% sino ,ue ellos se me o0recen precisamente y s!lo como «ob$etos a ,ue yo me re0iero»% sin m"s. 7enemos% pues% sobre presencia y ausencia% el modo de re0erencia% en ,ue en mí no hay del ob$eto sino «mi re0erencia a él». *ara esta extra.a 0orma de relaci!n con los ob$etos 6extra.a si se mide con las teorías usadas pero% seg2n veremos% la m"s 0recuente en nuestra conciencia6% creo yo ,ue debiéramos elevar de nuevo a la dignidad de vox técnica nuestra usual palabra# mentar y menci!n. «/entar algo a uno» parece no aludir 0or'osamente a ,ue veamos o imaginemos lo «mentado o mencionada sino ,ue su sentido también admite% por lo menos no excluye ,ue el ob$eto se halle ante nosotros de un modo m"s le$ano o sutil. 4onvendremos% pues% en aprovecharnos de esta vaga amplitud ,ue en el lengua$e espont"neo tiene esa palabra% limit"ndola a s!lo lo ,ue percibir y representar excluyen. ? así llamaremos a los actos en ,ue nos es dada la presencia de un ob$eto% percepciones o presentaciones@ a los actos donde no es éste dado como ausente% represen 6 taciones o imaginaciones@ a los actos donde nos es dado en el modo de alusi!n y re0erencia% menciones.

? prosigamos ahora de$ando a un lado y otro series interminables de cuestiones ,ue ni enunciar podemos. *or e$emplo# el tema de las relaciones ,ue entre esos tres modos existan. <4abe percibir el ob$eto sin mentarlo a la par o es la menci!n el modo elemental de la conciencia ,ue va en todos sus actos% sean cuales ,uieran% como envainado o incluso= Otro tema# <no ser" la pura menci!n el acto esencial en ,ue se reali'a lo ,ue solemos denominar signi0icaci!n= <+o ser" hablar y entender lo hablado% un mentar= <+o tendremos merced a esta distinci!n nuestra% en apariencia sin importancia% la clave para toda una nueva 0iloso0ía del lengua$e= <+o ser" esta di0erenciaci!n nuestra entre percepci!n y representaci!n de un lado% menci!n de otro% una 0!rmula m"s prieta y exacta de la genial distinci!n de usserl entre lo ,ue él llama actos de «intenci!n signi0icativa» y actos de «cumplimiento de la 26

signi0icaci!n»% actos en ,ue yo me re0iero a algo y actos en ,ue ese algo me es dado directa e inmediatamente= *ara calibrar% pues% el interés de este. asunto me bastaría con decir a ustedes ,ue desde 8TJ8 la 0iloso0ía de todo el mundo no hace sino moverse en torno% en contra o en pro de esa distinci!n de usserl. *ues% acaso el saber% el conocer% la verdad% pueda venir a de0inirse en 2ltima y clarísima concreci!n como un buscar a la mera intenci!n signi0icativa el acto en ,ue ella se cumple por sernos dado en éste lo ,ue allí s!lo intent"bamos o ment"bamos= ? entonces tendríamos ,ue los vie$os% venerables y enigm"ticos «conceptos»% esa palabra sacramental de la 0iloso0ía ,ue hoy por ve' primera pronunciamos a,uí% no vendrían a ser% en 0in de cuentas% m"s ,ue esos actos de menci!n. ? podíamos go'ar la 0ortuna de no necesitar ese término «concepto» ,ue siglos y siglos ha vivido inmerso en lo m"s pro0undo de las meditaciones de los 0il!so0os y% como las naos sumergidas en lo hondo del mar% est" cubierto de algas y de ovas% de $uicios y de pre$uicios. NSigui! un an"lisis de la atribuci!n% y el comien'o del an"lisis del $uicio ,ue en la lecci!n siguiente son resumidos:.

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LECCION VIII

[)escripción de apariencias( los actos ob2etivadores. - Cr-tica de los cuatro tipos estructurales de 2uicio. - 9rimero( Guicio como unión. - .egundo( 2uicio como identi,icación. - Iercero( 2uicio como in7erencia. - a !gram'tica pura". Cuarto( 2uicio como reconocimiento% positivo o negativo. - a intencionalidad de la conciencia.* 5eíamos en la lecci!n anterior c!mo aun de$ando aparte la porci!n volitiva y sentimental de la conciencia% ,ued"ndonos s!lo con a,uel género de conciencia ,ue vagamente m"s para los e0ectos presentes su0icientemen te% denominamos «lo intelectual»% cabía hacer una amplia distinci!n entre actos o modos de conciencia en ,ue nos son puestos ob$etos delante y actos en ,ue la conciencia act2a sobre esos ob$etos. (as percepciones% imaginaciones y menciones tan di0erentes en la manera como nos ponen en relaci!n con el ob$eto% coinciden% sin embargo% en no hacer con el ob$eto sino o0recérnoslo. +o olvidemos nunca% y sea como un pensamiento concomitante de cuanto vamos diciendo% ,ue nos re0erimos exclusivamente a 0en!menos y así al hablar de ,ue la conciencia en unos actos no hace sino o0recernos los ob$etos y en otros act2a sobre el ob$eto% no ,ueremos con estas palabras sino describir% expresar ciertos caracteres aparentes como tales. )el mismo modo% cuando nos llegue la ocasi!n de estudiar los 0en!menos de voluntad y digamos% por ventura% ,ue hay ciertos movimientos los cuales se presentan como oriundos de yo% como causados y empu$ados por el e$e de nuestra psi,ue% ha de entenderse ,ue nos limitamos a describir lo ,ue nos aparece tal y como. nos aparece. Si otras sabidurías nos vienen a convencer de ,ue ese yo no es m"s ,ue una conexi!n de estados 0isiol!gicos los cuales por una ciega causalidad natural se suceden y% en consecuencia% no hay% «en realidad»% tales movimientos voluntarios% nuestras anteriores palabras siguen ilesas% contin2an siendo verdad% por,ue en ellas nos reducíamos a describir las apariencias. ? éstas son como decíamos% sin duda alguna. *ues bien% a los actos donde meramente nos son o0recidos ob$etos llam"bamos actos ob2etivadores. Krente a éstos not"bamos la existencia de actos relacionadores% conectivos% articuladores o sint$ticos. (a tradici!n imperturbada hasta las geniales innovaciones de >rentano en 8H9T% ha considerado el $uicio como un acto sintético# la M...L de *lat!n y Arist!teles. >rentano en su 9sicolog-a emp-rica pretende hacer por completo inesencial al $uicio el car"cter de síntesis. (a cuesti!n es demasiado comple$a para ,ue ahora tratemos de desarrollarla y decidirla. +os basta con encontrar una primera visi!n clara del Juicio. Decordemos en po,uísimas palabras las opiniones capitales sostenidas sobre la de0inici!n del $uicio@ diríamos sobre su estructura anat!mica. 7odas ellas podrían reducirse a cuatro tipos N40. /aier# 9syc7ologie des emotionales )en4ens% 8TJH% p. 8WS:#

9rimer tipo. 1l $uicio como acto de uni!n o separaci!n de dos representaciones o% como suele decirse% conceptos. 1sta teoría% la m"s obvia y la m"s antigua% nos sirve de e$emplo para advertir cu"n 0"cilmente se con0unde en los 0en!menos psí,uicos la parte con el todo. 1s posible ,ue en todo $uicio haya una uni!n de representaciones Nla separaci!n no nos preocupe% pues% en de0initiva% es un modo de uni!n:. *ero es seguro ,ue hay actos de uni!n los cuales no son $uicios. «*edro y Juan» expresa una tal uni!n pero no es un $uicio. 4uando digo «*edro es ingenioso» sobre unir dos ob$etos hago algo m"s% ,ue 0alta en «*edro y Juan». 1stas palabras expresan simple mente un acto de colecci!n# nada m"s. +ada puede estropear la l!gica y la psicología tanto como hacer del $uicio la 0orma universal de los actos sintéticos% de esos actos ,ue% en oposici!n al percibir e imaginar% constituyen lo ,ue de ordinario se llama pensar. +o% sumar% comparar% etc.% son actos de pensar pero no son actos de $u'gar.

.egundo tipo. 1l $uicio es una identi,icación o ecuaci!n entre dos representaciones. 1ntre las dos expresiones# «*edro y Juan» y «*edro es ingenioso» hall"bamos una di0erencia esencial% un plus a 0avor de ésta. (as teorías de nuestro segundo tipo aspiran a hacerse cargo de ese plus y dicen# lo ,ue hay de m"s en el $uicio sobre la mera uni!n de dos representaciones% es ,ue entre las dos representaciones unidas notamos una identidad o ecua ci!n. 1sta nota de identidad constituye la signi0icaci!n de la c!pula# el es% ,uiere decir% es id$ntico. Ju'gar sería% pues% identi0icar. ?o hallo en *edro algo ,ue es idéntico con la ingeniosidad. 7odo el neo6;antismo y sus aleda.os adopta y pro0undi'a esta teoría. (a Jn-eins-setFung o «posici!n en unidad» de SigGart% la doctrina tan honda de 4ohen y +atorp ,ue hacen del $uicio Nsiguiendo en esto% sin duda% el verdadero espíritu de &ant: la clave de todo conocimiento% pertenecen a este tipo. (o ,ue en ella exista de verdad ,uede ahora intacto y respetado% pero nos costaría mucho tiempo y mucho traba$o entenderlo. 1s% acaso% la m"s di0ícil de todas las opiniones 0ilos!0icas. 5eamos s!lo lo ,ue de esas teoría no nos sirve. (a identidad y la igualdad 6para el caso lo mismo nos da una ,ue otra6 son relaciones pero s!lo dos 0ormas de relaci!n% entre otras muchas. )os cosas pueden entre sí estar en la relaci!n de igualdad% pero también en la relaci!n de parte a todo y% aun% en la relaci!n de inheren cia% es decir% de ser la una cualidad propia de la otra% etc. 4uando digo «esta rosa es de 5alencia» no me doy cuenta de percibir una identidad ,ue sería absurda entre esta rosa y la ancha vega valenciana% sino ,ue% a lo sumo% declaro en esas

palabras mi conciencia de ,ue es esa 0lor una parte de los $ardines a,uellos. 4uando Jes2s se.alando a la moneda dice «esto es del 4ésar» signi0ica la relaci!n de pertenencia entre la moneda y la ces"rea autoridad. 1n 0in% cuando digo ,ue «esta rosa es blanca» no digo ,ue rosa y blancura sean lo mismo. +ueva comprobaci!n de no poderse reducir el $uicio a la relaci!n de identidad o igualdad% es el cambio de sentido ,ue% en e0ecto% su0re un $uicio cuando se le sustituye por otro realmente de identidad. (a expresi!n A es A y la expresi!n «A es idéntico a A» no signi0ican lo mismo# acaso el ser A idéntica a A% ser" el 0undamento% ra'!n o motivo ,ue me induce a $u'gar ,ue A es A% pero ello es ,ue no signi0ico lo mismo en un caso ,ue en otro. >"stenos con esto para pasar al

Iercer tipo% donde nuestra observaci!n anterior cobra sus derechos. (as teorías en él comprendidas no son sino una ampliaci!n de las anteriores y de hecho SigGart y sobre todo 4ohen% +atorp y 2ltimamente (as; 6uno de los nuevos pro0esores ,ue mayores esperan'as o0recían y ,ue ha muerto pocos meses hace en el campo de batalla6 exigirían ,ue se les incluyese en ambos tipos. 1l $uicio% seg2n esta ampliaci!n% consistiría en la adverten cia de una identidad% pero de una identidad no entre las cosas% como «rosa» y «blancura»% sino entre estas dos cosas de un lado y un concepto de relaci!n por otro. Así% «la rosa es blanca» sería la expresi!n elíptica de un acto donde identi0icamos la situaci!n real en ,ue rosa y blancura est" con el concepto de inherencia# «rosa» y «blancura» son una inherencia. (o mismo «a y b son una conexi!n causal» en lugar de «a es causa de b». *ara estas teorías% como se ve% es esencial la opini!n de ,ue el su$eto del $uicio es algo preconceptual 6percepci!n% por e$emplo6% mientras el predicado es algo inteligible% un concepto% una categoría por medio de la cual es entendido lo real. 1$erce en ellas el $uicio la suprema magistratura racional# es en ellas el $uicio el ,ue% como *lat!n diría% «da el ser racional o inteligible a las realidades» M...L +i por un momento me permito dudar de la utilidad y el pro0undo sentido ,ue esta opini!n tiene dentro de una «teoría del conocimiento». *ero ahora no nos ocupa el problema del conocimiento% es decir% el problema de c!mo nuestro pensar% ,ue es algo sub$etivo% logra apoderarse de un ser% en sentido absoluto% transub$etivo@ c!mo es ,ue las estrellas enormes y 0ulgurantes se supeditan y obedecen a nuestros $uicios sobre ellas% y seres de tal ímpetu y misterio se de$an domesticar por los humildes astr!nomos de la 7ierra. 34uesti!n magní0ica y sagrada para el hombre ,ue% en esto ,ue &ant llamaba el ,a4tum de la Astronomía% el hecho. de la Astronomía puede encontrar el punto 0irme donde erguirse y dar altivo la cara al in0inito y misterioso EniversoC *ero no es% ésta nuestra cuesti!n actual sino ,ue es el $uicio en sí mismo% es decir% en nosotros mismos% como acto presente a nuestra conciencia y sin atender a su acierto o desacierto en apoderarse de la realidad transcendente. ? reducido así el tema yo tengo ,ue oponer cien ob$eciones a este tercer tipo de teorías# de ellas me basta ahora con una. ? es ,ue todas esas relaciones de igualdad% inherencia% parte a todo% etc.% 6todas pueden ser expresadas y%6 por tanto% pensadas sin $u'gar. «(a moneda del 4ésar»% «la rosa blanca»% «la rosa de 5alencia»% «*edro el Bngenioso» son actos atributivos y no $uicios. 1l es de la c!pula ,ue nos oblig! primero a buscar algo m"s ,ue la uni!n de «*edro y Juan» y ,ue luego veíamos interpretado como un es idéntico 6y luego como un es in7erente% es causa% es propiedad% etc.6% no aparece en esas expresiones y% sin embargo% todo eso igualdad% inherencia% etc.% sí va incluido en ellas. +o digo% pues% ,ue el $uicio no sea una uni!n de representaciones y una identi0icaci!n y una relaci!n cual,uiera. *ero digo ,ue todo eso pueden serlo los actos atributivos también% y ,ue% 0rente a ellos% ese mínimo vocablo% el es% signi0ica todavía algo m"s. «(a rosa blanca» y «la rosa es blanca» no cubren por entero su signi0icaci!n. <1s% por ventura% lo mismo «el tulip"n ro$o» y «el tulip"n es ro$o»= *rueba de lo contrario ,ue puedo y% con verdad% decir# «1l tulip"n ro$o... no es% no existe% no lo hay.» Si 0ueran lo mismo a,uellas dos expresiones al hallarse ahora una de ellas $unto al «no es» se anularían. Desumamos% pues% lo dicho con la intenci!n de obtener una mayor claridad. )e un lado tenemos los modos o actos primarios de la conciencia en ,ue nos son puestos ob$etos 6la percepci!n% la imaginaci!n y la menci!n. Sobre estos actos primarios o me$or a2n sobre los ob$etos en ellos simplemente dados% operan actos secun darios de conciencia donde atribuimos un ob$eto a otro% o los comparamos o los coleccionamos% etc. )e estos actos les nacen a los ob$etos las nuevas calidades de# ser entre sí sustancia e inherencia% su identidad% su igualdad% su muchedumbre% su estar el uno en el otro como la parte en el todo% etc.% etc. Se caracteri'an estos actos por,ue el rayo mental en lugar de dirigirse a un solo ob$eto parece dividirse e ir a los dos ob$etos de una ve'# por esto se llaman sintéticos% por esto articulan un ob$eto con otro. ? he de advertir a,uí ,ue todos esos actos Xtanto primarios como secundarios6 pueden e$ercitarse sin necesidad de ser expresados. Sin necesidad de expresi!n o palabra interna ni externa puedo yo ver ese armario e% inmediatamente% MpensarL un acto ya no perceptivo sino explicativo del contenido siempre simple de la percep ci!n@ puedo% en e0ecto% distinguir en el todo armario una parte de arriba y una parte de aba$o% una parte a la derecha y otra a la i',uierda% su momento color de su momento 0orma% etc. 7odo esto es% sin duda% pensar en la m"s estricta acepci!n y% sin embargo% pudo ser hecho por mí en per0ecto mutismo externo e interno. 1l acto expresivo 6es decir% la palabra y la 0rase6 es un nuevo estrato de actuaci!n ,ue opera sobre a,uellos actos mudos% ,ue cae sobre ellos como una tela sutilísima y casi transparente ,ue se amolda a sus cuerpos y se a$usta a sus miembros. Sin embargo% no hasta el punto de ,ue todos nuestros actos% o todas las partes y momentos ,ue integran un acto% ,ueden expresados. ?a veremos c!mo de la misma suerte ,ue nuestros actos de pensar re0orman o de0orman las cosas%

introduciendo en ellas caracteres ,ue por sí no tendrían% el medio expresivo% el lengua$e% transcribe seg2n su propio modo nuestros actos. Así% por e$emplo% posee la palabra la condici!n de ser siempre general% incluso cuando es nombre propio@ trans0orma% pues% en generalidades nuestros actos% cada uno de los cuales es 2nico. Adem"s de este y otros caracteres esenciales al lengua$e ,ue a priori pueden y tienen ,ue determinarse 66constituyendo su investigaci!n una «gram"tica pura o general»6% mani0iesta cada idioma peculiaridades en los modos de expresar. Así el inglés y el alem"n 6para re0erirme a lo ,ue est" m"s a la mano6 expresan antes el ad$etivo ,ue el sustantivo. < asta ,ué punto son estas variaciones s!lo del plano expresivo o se mani0iestan en ellas variedades del pensar= A,uí tienen un larguísimo campo de 0ecundas exploraciones donde pueden colaborar el lingUista y el psic!logo. /e importaba hacer esta advertencia para evitar% una ve' m"s% la sospecha de ,ue en la distinci!n entre «la rosa blanca» y «la rosa es blanca» me preocupe la di0erencia puramente 0onol!gica de encontrarse en ésta un es ,ue en a,uélla 0alta. 1n modo alguno# no la di0erencia sonora de esas dos comple$as expresiones sino la di0erencia de su signi0icaci!n nos viene ocupando. ? yo encuentro ,ue ambas signi0icaciones son en todo idénticas salvo en un punto ,ue va adscrito al es. (lego yo al extremo% poco usado hoy% de creer 0or'osa la rehabilitaci!n de los conceptos «su$eto» y «predicado» ,ue% seg2n muchos entre los actuales l!gicos y psic!logos% tom! Arist!teles no de la realidad intelectual sino de la gram"tica. 1n mi opini!n% su$eto y predicado son 0unciones esenciales de los actos atributivos y no de la mera expresi!n de los actos atributivos. *uedo% sin duda alguna invertir las palabras y decir «la blanca rosa» pero% cual,uiera ,ue sea el orden% uno de los miembros tiene siempre un papel distinto del otro@ la rosa ser" siempre y en todo idioma el actor ,ue en la comedia de esta expresi!n representa el papel de protagonista% de sustrato a ,uien algo es atribuido% en suma% de sustantivo o su$eto% mientras blanco llenar" siempre una misi!n ad$etiva% de predicado. 4on esto ven ustedes ,ue incluso el car"cter de tener un su$eto y un predicado no nos parece exclusivo del $uicio. 1n toda atribuci!n dis0ra'ados de lo ,ue llamamos «sustantivo» y «ad$etivo» se encuentran. <-ué nos ,ueda% pues% para el es si la rosa y lo blanco y su relaci!n ob$etiva 6es decir% la pertenencia de la blancura a la rosa6 est"n ya en la mera atribuci!n «la rosa blanca»= <-ué resto de ob$etividad permanece inexpresado cuando parecía ,ue toda ella est" agotada en nuestro an"lisis= 7enemos% por decirlo así% acorralado este ind!cil vocablo es ,ue tan a menudo usamos y tan di0ícil se muestra en descubrimos su estricto secreto% su verdadero sentido. /as ahora% tal est" de apretado por nosotros% ,ue basta una pun'ada sobre 6él para ,ue nos vierta su esencia. 5eamos el

Cuarto tipo de teorías sobre el $uicio. 1l 0en!meno conciencia% no se olvide% es para nosotros una cosa ,ue se distingue de todas las dem"s cosas del mundo por,ue en él hallamos el car"cter o nota de re0erirse un su$eto a ob$etos. 1n todos los otros 0en!menos ,ue no son conciencia encontramos a unas cosas relacion"ndose con otras@ por e$emplo% chocando en el espacio la cosa A con la cosa >. *ero 3ahí est"C% ninguna de las dos consiste en un re0erirse a la otra@ y si al cho,ue mismo consider"semos como un modo% bien ,ue un poco "spero% de re0erencia mutua% siempre se nos presentan las cosas ,ue entrechocan como consistiendo en algo m"s y en algo previo a su cho,ue. *ues bien% la conciencia no es una cosa ,ue se re0iera a otra sino ,ue es el re0erirse mismo% el llevaren sí lo otro ,ue sí mismo% en suma% el tener un ob$eto% el darse cuenta de algo. Desucitando un sugestivo término escol"stico se ha llamado a este car"cter 2ltimo y primero de la conciencia# intencionalidad. usserl propone ,ue siempre ,ue usemos el término conciencia la entendamos como diciendo# «conciencia de ... »% toda conciencia es conciencia de algo. 1sto ,ue tantas veces he repetido convenía ahora nuevamente recordarlo. *ues siendo el $uicio una manera o acto de conciencia habr" de poseer un ob$eto correlativo y propio de él. So pena 6si no logramos se.alar con el dedo su ob$eto especí0ico6 de ,ue neguemos la peculiaridad del $uicio y digamos# no hay una clase de actos de conciencia ,ue tenga derecho a llamarse así y separarse como algo genuino de los ya estudiados. *or otra parte nos parece haber agotado todos los ob$etos. ? el es ,ue no se puede re0erir ni a la rosa ni a la blancura ni a la atribuci!n de la una a la otra parece cesante de ob$eto% y algo así como un tiro al aire. 1n uno de sus 2ltimos libros dice muy delicadamente (ipps lo siguiente# «(as relaciones de mi conciencia con lo ,ue es término de ella parecen como un m2ltiple di"logo entre mí y el ob$eto. *rimero me diri$o a algo 6por e$emplo% al abrir los o$os6 y merced a este dirigirme% ese algo se convierte para mí en ob$eto% en mi ob$eto. (uego me diri$o nuevamente a eso ,ue es ya mi ob$eto y le interrogo 6o lo ,ue es lo mismo6% lo relaciono con otros ob$etos% lo comparo% lo separo% lo ordeno entre otros% etc. ? al punto ,ue hago esto% parece el ob$eto rebelarse contra mí% dirigirse él a mí y exigirme. 1ntonces% ante estas sus exigencias% me comporto yo reconociéndolas o deneg"ndolas.» Así% al comparar este armario con ese armario% me exige a,uél ,ue recono'ca% su igualdad con éste. 1stas palabras de (ipps nos orientan sobre el sentido de la c!pula. 1ntre «la rosa blanca» y «la rosa es blanca» no parece% en e0ecto% haber di0erencia por lo ,ue hace al material de ob$etos aludido. Al decir es no a.adimos tro'o alguno de material sino ,ue reconocemos una como exigencia de ese material% nos hacemos cuesti!n de su valide' o no valide'. 1sto a0irman las teorías del cuarto tipo# el $uicio es un asentimiento o disentimiento% una aprobaci!n o desapro baci!n% un reconocimiento positivo o negativo de la valide' del $uicio.

1l $uicio nos aparece% pues% en una dimensi!n nueva de la conciencia@ y su ob$eto% también de otra dimensi!n. 1l ser no es una parte m"s del ob$eto como la blancura% es su valor@ algo ,ue no consiste en ser visto% pensado% comparado... sino reconocido.

N1l re0erirse es un recibir la exigencia o imposici!n. Signi0icaci!n tornasolada del es 66en el ob$eto «realidad» o ser en e0ecto en el su$eto «creencia». +uestro re0erirnos es una «actitud». >rentano y no6sintético. Findelband% Dic;ert sintético. 1l «hecho». Q y Q son cuatro. +i a Q ni a W sino a una necesidad ,ue como 0lota sobre ello. 1l imperativo moral y estético. 1l «deber ser». Q y Q Y W tiene valideF. «0iloso0ía de los valores"8.

LECCION IX

[&evisión( verdad y ob2eto.* (as lecciones anteriores% como un pr!logo% nos habían conducido al borde de las peripecias% y de éstas ante todo a la m"xima peripecia del conocimiento# a la duda. Destauremos brevemente los términos de la cuesti!n seg2n ésta se nos había presentado. 1l car"cter de verdad y 0alsedad s!lo puede ser atribuido a una clase determinada de ob$etos. 1stos ob$etos% 2nicos ,ue pueden ser verdaderos o 0alsos% son los actos de un su$eto consciente. Decordar"n ,ue en nuestra terminología «ob$eto» no signi0icaba sino estrictamente a,uello ,ue puede ser término de la conciencia o a ,ue podemos re0erirnos. ? podemos re0erirnos a una piedra y a una estrella% mas también a un pensar o a un sentir. <-ué sentido tiene hablar de una estrella 0alsa= (as cosas no pueden ser ni verdaderas ni 0alsas. 4uando el idioma usa de expresiones como «una $oya 0alsa»% «un 0also amigo» pone a2n me$or de mani0iesto la imposibili dad de atribuir directamente al ob$eto llamado «$oya» o «amigo» la 0alsedad. +o es la $oya ,uien% en rigor% padece 0alsedad# ,uien es 0also es el $uicio del su$eto ,ue $u'g! a esta cosa como $oya% a este hombre como amigo no siéndolo. -uedamos% pues% en ,ue s!lo a,uellos ob$etos ,ue son actos de una conciencia toleran la calidad de verdaderos y 0alsos. *ero aun dentro de esta clase tenemos ,ue reducirnos a una subclase# un ,uerer% un acto de voluntad no puede ser verdadero ni 0also. En ,uerer 0also es como una $oya 0alsa. (a 0alsedad no es de ese ,uerer% sino de ,uien pens! ,ue a,uel ,uerer era un ,uerer real y no 0icticio.

(a vida íntima 0icticia.6(a percepci!n íntima padece m"s ,ue la externa ilusiones% 0icticia triste'a% 0icticio entusiasmo. )olor de muelas en el cora'!n. )entro de los modos de la conciencia s!lo v. y 0. los noéticos. +oéticos son todos a,uellos actos de concien cia en ,ue ésta se re0iere a ob$etos% como tales. )i0icultad de de0inir lo noético. S!lo por exclusi!n 6nuestro ,uerer va involucrado y como envainado en un acto noético. 7oda conciencia 6repitamos6% re0erencia a ob$etos.-uerer% sentir% pensar.

Acto noético y acto actuaci!n N,uerer% desear% pre0erir:. Atender y desear. Bmportancia enorme del modo de describir la relaci!n noética 6la omoiosis antigua y el «contenido» moderno6. 1l mundo es mi repr. --esse- percipi. 5ariedad de los modos noéticos. /odos presentativos# percepci!n% imagen% menci!n. /odos conectivos# distinguir% relacionar% colegir... +inguno# verdadero ni 0also. 1l $uicio# la tesis de creencia o convicci!n o a0irmaci!n.64uesti!n secundaria de su$eto y predicado. 6*redicar como a0irmar@ a0irmar no opuesto a negar% sino a mero tener presente. 6Sentencia y sentenciar. *regunta y respuesta. <-ué ocurre al ob$eto primero presentado y luego creído= o% <cu"l es el correlato de la creencia y a0irmaci!n= /undo de ob$etos 6y mundo del ser. a ,irmeFa del ob$eto 6su e$ecutividad. 1l espectro Nob$eto: y la cosa. 1ste es el signi0icado de la c!pula@ por eso A no cabe ser creído sino un A es. 1l término «existencia» a0ectado de «realidad». (as cualidades relativas y en general todos los ob$etos ideales tienen también la «existencia» del «ser». 4!mo la creencia arro$a 0uera del su$eto a,uello en relaci!n con lo cual est".

Kerdadero y ,also sólo un acto de sentencia o creencia. (o noético merced a la creencia es conocimiento. (a di0icultad de describir el car"cter de «ser» ha llevado a buscar% como correlato de la creencia% un valor. 1l valor6bidimensional necesita un modo dual de re0erirse a él la conciencia( desestimar un valor% es hacerlo un valor negativo. +o hay creencia negativa. +o hay un no6creer ,ue sea creer. (a duda no es la negaci!n de la creencia. (a duda no es un modo originario de la creencia.4omedia y tragedia. (a doble creencia antitética 6la vacilaci!n de la conciencia. 6S!lo si yo creo ,ue A es > y adem"s ,ue A no es )% cabe dudar. (a duda vive alo$ada dentro de la certe'a como la larva del insecto en el 0ruto. (a duda respira certe'a si no se ahogaría. ?a a,uí 6psicol!gicamente6 se ve la imposibilidad de hacer de la duda una 2ltima actitud% es secundaria per se. (a duda es un duelo entre dos creencias 6A y > acuden a una tercera creencia 4 ,ue se alía con una de las dos% la cual es ya creída no por sí sino por la tercera. Se cree en A no por A sino por 4. 1s la creencia porque 6o 0undamentada. 1ste 0undamento viene de la duda. 1sta es siempre 0undamentada. +o hay propiamente una duda concreta ,ue sea ingenua. a creencia ingenua o ciega 6mera aglutinación del estado convictivo a un pensamiento o acto noético.

LECCION X

[ as ciencias suponen la e#istencia de la verdad. - Misión de la ,iloso,-a. - 0iloso,-a y escepticismo. - a disonancia de las verdades. - Jnanidad de tal principio.* 7oda teoría es un sistema de verdades. 7oda verdad re,uiere su comprobaci!n como verdad universal y como verdad particular. 1$emplo% una ley 6y la ciencia toda. Klotan todas las ciencias en la inmensa suposici!n de la verdad. (a idea de la verdad% como un hilo de oto% circunscribe% ci.e y sustenta toda una provincia de la cultura. ? hay ,uien% solícito% dentro de ella traba$a% all" en un rinc!n% sin sospechar ,ue acaso la verdad no existe% ,ue la colmena es ilusoria. +oten ustedes las consecuencias de ,ue así 0uese% de ,ue% en e0ecto% la verdad no existiese. 4omo toda ciencia y toda parte de cada ciencia no es sino la creencia de ,ue se posee una serie de verdades% la inexistencia de la verdad convertiría la actividad en cientí0ica en un e$ercicio sin sentido% 0icticio y hueco.

*ara ,ue la ciencia tenga sentido es menester ,ue la verdad sea asegurada% 0undamentada. ? a,uí tienen la primera misi!n de la 0iloso0ía# cimentar inconmoviblemente esa suposici!n matri' de toda una provincia de la cultura.

(o propio ocurre con la moral# la cali0icaci!n y descali0icaci!n de los actos en virtud de un $uicio estima tivo ,ue cree distinguir lo bueno de lo malo es un hecho. *ero <? si ese $uicio ,ue cree con toda certidumbre discernir lo bueno de lo malo es una 0icci!n= e a,uí otra provincia de la cultura ,ue se levanta sobre la suposici!n del bien% del valor bondad. (a belle'a# si anali'amos bien la signi0icaci!n ,ue a «bello» damos notaremos ,ue con esta nota pretendemos dotar a la obra de un valor sobreindividual. +o es el «me gusta» por,ue me gusta% sino «me gusta por,ue es ob$etivamente per0ecto». (a 0iloso0ía% ciencia de la cultura% ciencia del sentido de la vida consciente% M...L. /ientras vivimos vivimos embarcados en esos supuestos 6usamos de ellos6% los e$ercitamos. 7ratar de 0undarlos es ya ponerlos en crisis% y es apartarse de la vida espont"nea de la conciencia% y pasar como a una transvida o vida virtual. *or eso la 0iloso0ía es lo contrario de la vida. Kiclíte# «Ambas% vida y especulaci!n no pueden determinarse sino la una por la otra. 5ida es propiamente un no60iloso0ar# 0iloso0ar es propiamente un no6vivir.» Siendo el tema de la 0iloso0ía primera o 0undamental la verdad% vimos ya ,ue su modo de proceder% su método tiene ,ue di0erenciarse de todos los de las dem"s ciencias% por lo menos en un punto# tiene ,ue proceder sin supuestos@ y% especialmente% sin el supuesto de la verdad. *ero <c!mo movernos entonces= Si todo tiene ,ue retrotraerse a la cuesti!n de la verdad <a d!nde recurriremos para resolver ésta= ?a lo veremos. 4laro desde luego resulta ,ue tenemos ,ue habérnoslas cara a cara con el absoluto escepticismo. *ero esto no es una desdicha o una eno$osa% 0astidiosa aventura ,ue nos sobreviniese. 1l escepticismo no es un episodio de la 0iloso0ía% y el escéptico no es un salteador ,ue de s2bito saliese al camino real para desvali$ar al 0il!so0o transe2nte. N1s todo lo contrario. (a 0iloso0ía comien'a por el escepticismo como la espada por su buida punta. 6 erbart.: 1n la 0iloso0ía antigua ,ue% como di$imos% no ha abandonado el modo natural de la conciencia precientí0ica 6,ue es la creencia no sospechada6 veía . en el escéptico un hecho# s!lo por,ue de hecho existían hombres escépticos urgía responder al escepticismo. Ahora bien% tan no es así ,ue no ha habido escépticos absolutos. NGorgias de (eontini.: 1l escepticismo no es una 0iloso0ía sino una ob$eci!n a toda 0iloso0ía% es decir% el problema primario de toda 0iloso0ía. Si la 0iloso0ía comien'a dudando de todo no es por,ue tenga motivos concretos para dudar de todo sino por su condici!n de ciencia sin supuestos. *or esto% ad,uiere la conciencia de sí misma en )escartes. 1l método es la duda met!dica 6no el hecho de la duda. )udar de una proposici!n es una misma cosa ,ue pedir su prueba% M...L. S!lo entonces es la proposici!n verdadera 6y de ser un creer en ,ue A es > pasa a ser un creer en ,ue NA es >: es verdad. (uego desarrollaremos esto. +o hay% pues% ,ue esperar a ,ue aconte'ca el hecho de ,ue alguien venga a ponernos en duda tal o cual proposici!n# es menester ,ue desde luego tracemos el círculo de la m"xima duda posible% ,ue anticipemos el universo de la duda% y no hagamos uso de nada ,ue esté o pueda estar dentro de él. *or eso en las Meditaciones titula )escartes una# no de ce quEon a revoqu$ en doute% sino de ce quEon peut revoquer en doute. 4omo a,uella sonata de >eethoven% «a la alegría por el dolor»% tenemos ,ue llegar a la verdad por la duda y a la 0iloso0ía por el escepticismo. ? los instrumentos de toda duda los 0or$aron los griegos. A2n no hemos agotado en ciencia el hori'onte de la pupila griega 6vemos las mismas sierras% el mismo hori'onte y los mismos "rboles. Siguen siendo 6cada uno en su medida- e0icaces los cinco tropos de Agrippa% las cinco lan'adas contra la verdad. 1l primero# 6M...L6 la disonancia de las opiniones. Si miramos en torno y% sobre todo% a redrotiempo hallamos sustentadas las m"s opuestas teorías. e a,uí el argumento ,ue mayor 0uer'a de in0lu$o pr"ctico tiene# y mayor hoy ,ue en Grecia. (a historia es un largo panorama de bra'os ,ue empu.an cada uno su verdad 6y la verdad de uno lucha con la del otro. 1s un hecho ,ue los hombres han sostenido y sostienen como verdades proposiciones antitéticas. <5amos a pretender ,ue no ocurra lo propio con nosotros= +uestra verdad se nos presenta como una m"s ,ue viene a aumentar la universal disonancia. /ayor in0lu$o tiene esta advertencia sobre nosotros por,ue en el siglo 2ltimo hemos

aprendido a ver el pasado% a comprenderlo. 5emos c!mo cada época est" constituida en de0initiva por unas cuantas propensiones y unas cuantas cegueras% dentro de las cuales viven los individuos. (lega cada siglo con su nuevo a0"n y su nueva virtud% pero a la ve' con el dardo ,ue ha de matarle clavado en el 0lanco. ? hemos aprendido a trasladarnos a cada una de esas almas de McadaL época% y a ver el mundo por sus o$os% y hallar $usti0icaci!n y sentido a su ideario. )e suerte ,ue por un lado vemos la vida humana sometida a la relatividad de cada tiempo y% a la ve'% $usti0icada. ?a no caemos en el error del siglo xviii 66esa 0ue su limitaci!n6 ,ue pretende salirse de la hilera de los siglos y constituirse en una edad de0initiva. +os reconocemos también como un eslab!n de la in0inita cadena% y anticipando el 0uturo acertamos a convertirnos a nosotros mismos en pasado% en algo transitorio% y a mirarnos con esa me'cla de piedad y de desdén ,ue 0orman lo ,ue se llama «el sentido hist!rico». NBnterpretaci!n realmente democr"tica de la historia en ,ue hacemos de nuestro siglo% de nuestro día 6como dice Schera'ade al empe'ar sus cuentos6 no m"s ,ue un día de entre los días.: 1sto% con otras maneras% venía a pensar Agrippa# los hombres han creído proposiciones opuestas o distintas% luego no es posible ,ue nosotros pensemos la verdad. 1l indudable in0lu$o emocional. *ero% <cu"l es el rigor teorético= <1s una prueba de la inexistencia de la verdad= +ada m"s inane. <*or ,ué parece probar la imposibilidad de la verdad= 1l hecho de la pluralidad de opiniones no dice nada contra la verdad. *ensadlo del revés# Sería una ra'!n para ,ue si os inclin"is sinceramente a escuchar los rumores m"s pro0undos de nuestro cora'!n... <no es cierto ,ue hall"is allí la in,uietud de este argumento% ,ue% en e0ecto% no os sentís con valor para dar a vuestras opiniones un valor preeminente y de0initivo sobre todas las dem"s= N1sa 0alta de con0ian'a del individuo en sí mismo era característica de nuestra edad y por eso hubo una hora en la cual parecieron la cima del pensamiento a,uellos escritores ,ue acariciaban y alimentaban con 0lores ret!ricas esa descon0ian'a% titubeo y anemia de nuestras personas. 1l Gard-n de Epicuro% de Anatole Krance% es obra representativa de ese tiempo# no hay allí una sola idea clara% pro0unda% es no m"s ,ue un voluptuoso elogio de nuestra debilidad espiritual.: 61s decir% ,ue si ésta no existiese 6la pluralidad de opiniones6 no habría por ,ué dudar de la verdad. la verdad el consensus omnium 6el su0ragio universal. acer criterio de

1l hecho de la divergencia de opiniones ni si,uiera prueba la existencia de errores# <por ,ué no han de ser verdad en alg2n sentido todas esas opiniones= *or,ue dos opiniones antitéticas no pueden ser ambas verdad# es así ,ue existen opiniones antitéticas luego el error existe. e ahí una verdad ,ue% por lo visto% lo es sobre todo escepticismo% la ,ue permite reconocer en lo antitético un error. *ara ,ue el hecho de la dia0onía sea principio de duda ha sido menester ,ue no haya duda sobre ,ué es verdad. *or,ue la verdad es una% su muchedumbre es el error. *roblema particular del error. <4!mo son posibles esos errores= <(o son en verdad= istoria. 61l M...L6la relatividad. 7odo conocimiento nace y muere en un su$eto# es un algo sub$etivo 6incluso el conocimiento de lo verdadero y lo 0also. *rot"goras 6ser verdad es parecerle a uno% M...L. (a bacía. 7al ve' 0atalmente. A,uí el escepticismo nace de la esencia misma del conocimiento. )el ser al conocer va la intervenci!n de un su$eto# conocer y todas sus determinaciones manan del ser de ese su$eto# dime ,uién eres y te diré lo ,ue piensas. (a verdad es el sentimiento de evidencia 6la creencia% Jammes% la% reacci!n emocional del hombre entero.6(a customary conne#ion de ume.6+iet'sche# Ba verdad «es a,uella clase de error sin la cual no puede vivir una especie determinada». 5oluntad de poderío. 65erdades y valores son monedas acu.adas por el tro,uel de la voluntad de los grandes hombres. (a verdad es cosa humana% demasiado humana. Ser verdad es parecerle a uno verdad# expresa pues la palabra verdad 66como grande y pe,ue.o6 un quid relativo.6Somos movibles y ,ueremos $u'gar de lo ,ue se mueve. A otro su$eto otra verdad.61l discípulo de Bsis. (a verdad 0ilos!0ica para Simmel% como el arte% la dan'a. (a verdad es la dan'a nativa del alma% su m!dulo y comp"s. (as verdades primeras son modos de obrar una constituci!n. A otro su$eto otra verdad. (ipps% /ill.6(eyes naturales del pensar. *sicologismo.(ipps.61l conocimiento% actividad biol!gica. 6*rincipio de la economía del pensar o del mínimo es0uer'o.61sta es la tendencia intelectual de la época. 1l sub$etivismo% el relativismo sub$etivista. <1s% pues% sin orillas el "mbito de lo dubitable=.61l escepticismo absoluto.6&ant# no es una opini!n seria 6las cosas en serie.

LECCION XI

[ os dos tropos. de ?grippa. - El psicologismo. - El sub2etivismo. - El sentido.*

7rabamos en la con0erencia anterior un primer conocimiento con los dos tropos de Agripa% ,ue son matrices inmortales de escepticismo# M...L% el hecho de la divergencia de opiniones y el hecho de ,ue siendo todo conocimiento una actuaci!n de un su$eto% es toda verdad relativa a ese su$eto% es un parecer verdad% no un ser verdad. +ot"bamos c!mo el primero carecía de vigor teorético pero en cambio se imponía emocionalmente a nuestros cora'ones. Sin embargo% ,ue nos pare'ca un síntoma de nuestra incapacidad para poseer la verdad el hecho de la diversidad de opiniones% supone precisamente ,ue poseemos la verdadera noci!n de la. verdad% ,ue sabemos en ,ué consiste y ,ue siendo a ella 0or'oso el car"cter de unicidad% de ser una sola% la muchedumbre de opiniones antitéticas tenidas por verdades viene a darle en rostro. ay en esta opini!n un como deseo de ,ue todos pensemos lo mismo% un como temor a vernos solos 0rente a la multitud de0endiendo lo ,ue creemos la verdad% y un corno a0"n de extender a la l!gica el principio de la volont$ g$n$rale ,ue rige la democracia. ? lo ,ue est" bien en democracia est" mal en l!gica% y ,uien ame hondamente la democracia debe cuidar mucho de no ser dem!crata 0uera de lugar. +o de la divergencia de opiniones se sigue ,ue no haya verdad% sino al revés# la evidencia ,ue tenemos de lo ,ue es la verdad plantea el problema particular de c!mo es posible la diversidad de opiniones. S!lo por,ue creemos saber ,ue ella es una% tiene sentido ,ue nos extra.emos de ,ue haya muchas. *erenne y esencial es% en cambio% la 0uer'a de ob$eci!n ,ue yace en el tropo de la relatividad. 5ive el su$eto encerrado dentro de sí mismo y 6como el proverbio "rabe dice6 no le es dado saltar 0uera de su sombra. )entro de nosotros la verdad se presenta como un acento ,ue ponemos sobre los m"s varios y aun opuestos contenidos. <4!mo distinguir el acento de la certidumbre ,ue acierta% de la ,ue yerra= +o tenemos ,uién nos guíe desde 0uera# carecemos de un maestro transcendente ,ue nos corri$a# estamos solos% terriblemente solos dentro de nosotros mismos y todo% para pasar a este recinto interior% tiene ,ue trans0ormarse en nuestra propia sustancia. Decurrimos de una creencia a otra creencia nuestra y% en irrompible círculo% hacemos de nuestro sue.o de ayer $ue' a nuestro sue.o de hoy. Atenidos% pues% s!lo a nosotros <c!mo discernir m"s all" de nosotros entre lo verdadero y lo 0also= 1n el Ieetetos *lat!n nos habla de las verdades y los errores como de un palomar habitado de palomas c"ndidas y negras% y de un hombre ,ue con los o$os vendados se a0ana en apresar s!lo las blancas. 1ste tropo es amargo y parece 0atal como una sentencia. 5imos% en r"pida o$eada% c!mo a lo largo de la historia toma diversas 0ormas@ vimos% sobre todo% c!mo en la segunda mitad del siglo ABA llega al apogeo y se pone a gobernar la conciencia europea. 1l sub$etivismo es el pensamiento ,ue 0orma el ambiente de nuestra época# no es% como ya di$e% un $uicio o verdad nueva a ,ue por propio es0uer'o lleguemos% es% por el contrario% el pre$uicio y la tradici!n de ,ue partimos. Aun,ue hemos de tratar microsc!picamente esto ,ue yo llamo el sub$etivismo% me anticipé a presen tar sus dos 0ormas principales# la psicologista y la biologista@ el ra'onamiento de ambas tendencias es el mismo% s!lo ,ue esta 2ltima avan'a un paso m"s. Ambos dicen# verdaderos llamamos a a,uellos actos intelectuales donde se cumplen ciertas 2ltimas leyes% denominadas leyes l!gicas o del pensar# un pensamiento donde existe% por e$emplo% una contradicci!n es 0also por,ue es ley del pensar no contradecirse. 7oda discusi!n sobre verdad o 0alsedad de un pensamiento concreto acude% en 2ltima instancia% a los principios de identidad y contradicci!n. )e estos emana la calidad de verdadero y 0also sobre todas nuestras proposiciones Ny mientras nos movemos ba$o ellas% el sub$etivista y el absolutista de la l!gica marchamos por un camino ,ue nos es com2n:. /as al preguntarnos ,ué son esas leyes mismas% el sub$etivista dice ,ue son leyes del pensar en el mismo sentido en ,ue es la gravitaci!n una ley de los cuerpos. Ocurre a nuestro pensamiento estar hecho de suerte ,ue no puede contradecirse 6por decirlo así% no digiere la contradicci!n. 1n una 0orma o en otra% con estas o a,uellas atenuaciones% pocos son los libros de la segunda mitad del siglo ABA ,ue no parten de esta opini!n. Stuart /ill 6el hombre representativo6 nos dice ,ue esas leyes son «inherent necessities o0 thougt»@ «an original part our mental constitution»@ «(aGs o0 our thougts by the native structure o0 mind» Nvéase usserl# 8% p"gs. HJ6SB.: 1sto es% 0ormulado con toda estringencia y plenitud% lo ,ue se llama psicologismo por a0irmar ,ue las leyes l!gicas o leyes de la verdad son leyes constitutivas% nativas del su$eto ,ue piensa% leyes psicol!gicas. 1n nuestro caso las leyes l!gicas son necesidades constitucionales del intelecto humano% de la especie psicol!gica hombre. 1l biologismo no hace sino reducir a su ve' lo psicol!gico a una 0unci!n org"nica y considerar las tales leyes del intelecto% $unto a la ley de herencia% y de evoluci!n% como resultado de la ley biol!gica general% seg2n la cual el organismo subviene a su conservaci!n por los medios m"s breves y derechos. 1l m2sculo% abandonado a sí mismo% se extiende y se contrae seg2n su ley o necesidad 0isiol!gica y de ello resulta un movimiento rítmico ,ue es la dan'a espont"nea del m2sculo. )el mismo modo% seg2n esto% la l!gica% la verdad es la dan'a nativa del alma% su m!dulo y su comp"s.

5ed% se.ores% c!mo no es un 0antasma conceptual eso ,ue se llama el espíritu de los tiempos% la conciencia de las épocas. 1sas palabras tienen sobre nosotros una inmediata adherencia# aun a,uellos de entre vosotros ,ue no hayan cultivado la 0iloso0ía las encuentran seguramente claras% luminosas y verídicas. *ara un griego en cambio sonaban primero como algo absurdo y cuando menos paradoxal. *ensar ,ue las cosas son lo ,ue son no por,ue ellas lo sean sino por,ue nuestra constituci!n sub$etiva así lo impera% les producía el mareo@ como a a,uellos ,ue primero escucharon lo de ,ue la 7ierra gira en torno al Sol y nosotros con ella% como las piedras en las hondas. (ipps no hace sino decir en términos radiantes la con0esi!n de su tiempo. +i podía 0altar esa alusi!n a esas terribles cosas llamadas las «cosas en sí» ,ue en un sentido totalmente inverso del ,ue (eibni' y &ant les dieron% han sido durante cien a.os los cachivaches 0ilos!0icos ,ue han adornado todas las barberías intelectuales de 1uropa. 4laro est" ,ue (ipps 6uno de los sabios m"s sutiles y veraces de nuestro tiempo6 desde 8HHJ en ,ue eso escribía no ha hecho sino corregirse y lamentarse de ello% y colaborar como uno de los primeros en la cura de la aberraci!n colectiva ,ue la 0e en esas palabras mani0iestan. *ero continuemos con lectura de estos p"rra0os# (ipps# «*ensamos acertadamente en sentido material% cuando pensamos las cosas tal y como ellas son. *ero en nuestros labios% decir ,ue las cosas son de este o el otro modo% segura e indubitablemente% ,uiere decir ,ue noso6 tros% en virtud de la naturale'a de nuestro espíritu% no podemos pensarlas m"s ,ue. de esa manera. *or,ue no es menester repetir lo dicho tantas veces% ,ue evidentemente ninguna cosa puede ser pensada o puede ser ob$eto de nuestro conocimiento% tal y como ella es abstrayendo del modo como nosotros la pensamos. ? ,ue% en consecuen cia% el ,ue Ncree: comparar sus pensamientos de las cosas con las cosas mismas% en rigor% no puede hacer sino medir su pensar caprichoso% in0luido por la costumbre% la tradici!n% las inclinaciones o las repulsiones% con a,uel pensar suyo ,ue libre de tales in0luencias s!lo escucha la vo' de su propia ley constitutiva.» «*or lo tanto% las reglas seg2n las cuales es preciso proceder para pensar acertadamente no son m"s ,ue las reglas seg2n las cuales es preciso proceder para pensar tal y como la peculiaridad de nuestro intelecto% su constituci!n exige o dicho en menos palabras% son idénticas con las leyes naturales del intelecto. (a l!gica es la 0ísica del pensar o no es nada en absoluto.» N7heod. ipps( )ie ?u,gaben der Er4enntnis t7eorie% 1LL@% 97iJos. Monats7.% A5B% ZSJ sg.: Ante esta interpretaci!n y cali0icaci!n de las leyes del pensamiento se parte el camino# mientras discutamos 6como antes se decía6 sobre tal o cual verdad particular no notamos la divergencia% pero ahora% al tratarse de la signi0icaci!n ,ue tienen esos principios constitutivos de la verdad% percibimos ,ue todas esas verdades particulares tienen un color distinto para el sub$etivista o para el ,ue no lo es. 1sto nos obliga a plantear la cuesti!n en toda su amplitud. ? para dotarla de mayor dia0anidad la 0ormularemos como un teorema. (lamo sub$etivismo Nrelativismo: a toda teoría del conocimiento donde el car"cter de verdad se hace dependiente% en una 0orma o en otra% de la constituci!n del su$eto ,ue conoce. 7oda teoría% pues% en ,ue ,uepa a0irmar ,ue lo ,ue es verdad para un su$eto pueda no serlo para otro% ,ue% por e$emplo% lo ,ue es verdad para el hombre no lo sea para el habitante de Sirio% para el "ngel o para )ios. echa esta de0inici!n nominal a0irmo primero# ,ue todo sub$etivismo Nrelativismo: es escepticismo. Segun do# ,ue el escepticismo es una proposici!n absurda. 4omo notan ustedes% este segundo punto es el decisivo. *or esto y para evitar repeticiones voy a comen'ar por él. (a proposici!n ideal del escepticismo es ésta# no hay% no poseemos verdad alguna. <4u"l puede ser la actitud de la ciencia ante a0irmaci!n seme$ante= <1xisten medios para ani,uilarla o ha de contentarse nuestra ciencia con desentenderse de ella% de$arla 0uera como un persona$e extravagante e incivil= <*uede la ciencia comen'ar con un acto de 0e= ?a vimos% en alguna con0erencia pasada% ,ue es la 0e una ciencia ciega% ,ue cree por,ue cree% y no al revés% Mes decir% ,ue creeL por,ue lo ,ue cree es verdad% Mpor,ueL est" probado o 0undado como verdad. Alg2n día nos detendremos a describir con alguna mayor solicitud la di0erencia psicol!gica entre la 0e y el conocimiento% pero hoy no conviene ,ue nos enredemos en tan sugestivo tema@ sobre ,ue% para poder hacerlo% necesitamos averiguar previamente lo ,ue yo espero ,ue hoy averigUemos. +ecesitamos saber ,ue en la ciencia aspiramos a creer en vista de 0undamentos% de pruebas. ? la prueba y el 0undamento% claro es ,ue s!lo existen en el mundo por,ue la duda es posible# como baluarte contra la duda necesita la verdad de su 0undamento% y esto% s!lo esto% s!lo estar asegurada 0rente a la duda di0erencia la verdad de la 0e. *or esto% sería 0atal a la ciencia verse obligada a de$ar vagando en torno a sus muros esa grave duda hostil. Algunos han supuesto ,ue s!lo ante una duda 0undada tiene ,ue apercibirse la ciencia. Ena proposici!n como la antedicha% ,ue ni si,uiera pretende demostrarse a sí misma% no puede hacer da.o alguno. /as esto no es cierto# no tiene sentido pedir al escepticismo 6,ue ,uiere decir no ciencia% no verdad6 ,ue haga de sí una ciencia y una verdad. <+o nos hallamos pues inermes y entregados= <4!mo aspirar a probar la existencia de la verdad en nuestro conocimiento a ,uien est" dispuesto a negar los supuestos de toda prueba= <1s ,ue la ciencia como el coloso bíblico% tiene los pies de barro= .

S!lo cabe una salida# ,ue exista alguna verdad la cual posea el privilegio de ser 0undamento de sí misma% de suerte ,ue ,uien la niegue la esté a0irmando y% por tanto% ani,uile su propia negaci!n. 7al ve' esto aconte'ca con la proposici!n escéptica# ya hacía yo notar a ustedes ,ue no cabe plantearse la cuesti!n de si poseemos verdad% sin ponernos antes% como cuesti!n previa% el problema de ,ué sea la verdad. <4!mo vamos a saber si tenemos o no tenemos% si podemos o no podemos ver una cosa sin saber antes ,ué es esta cosa= Ahora bien% siendo esto así% la cuesti!n misma% la duda misma de si poseemos alguna verdad% s!lo tiene sentido cuando a0irmamos previamente poseer una% cuan de m"s% la noci!n verdadera de la verdad. S!lo si sabemos ,ué es el saber tiene sentido inteligible ,ue digamos no saber nada. (a negaci!n de nuestra aptitud para poseer la verdad supone el conocimiento de las condiciones de esta posesi!n. <? c!mo es posible% a la par% declarar cu"les son esas condiciones y negarse% el ,ue lo declara% la participa ci!n en ellas= 1sto ,uiere decir ,ue la proposici!n escéptica ni puede ni tiene ,ue ser con0rontada con una instancia externa a ella% sino consigo misma. 4omo ella a sí misma no se dé muerte% nadie ni nada podr" dar vida a la verdad. 1sto ,ue yo ahora llamo meta0!ricamente la muerte% el suicidio de una proposici!n <en ,ué consiste realmente y sin met"0ora= Sencillamente en ,ue la proposici!n se contradice% en ,ue dice lo ,ue ,uiere decir y adem"s lo contrario de lo ,ue ,uiere decir. *ero me dir" el escéptico# per0ectamente% mas eso trae muy sin cuidado a mi proposici!n. *or,ue caer en contradicci!n es 0atal para los ,ue creen ,ue la verdad existe por,ue% en e0ecto% de existir consistiría por lo menos en la exclusi!n de la contradicci!n. *ero el ,ue no admite la existencia de la verdad% claro es ,ue no admite la verdad del principio de contradicci!n. N(as Odas de &lopstoc;.: (o propio ocurre con este eterno% vulgar argumento ,ue llueve sobre nosotros los escépticos. )ecimos# no hay verdad% y se nos responde# 34ontradicci!nC *or,ue al decir ,ue no hay verdad pretende usted ,ue eso ,ue dice sea una verdad% y si no lo pretende usted% entonces% claro es ,ue usted mismo reconoce ,ue no es verdad. A este argumento hemos respondido los escépticos desde 1nesidemo declarando ,ue no pretendemos% en e0ecto% decir verdad sino ,ue nosotros no sabemos si hay verdad% ,ue nos parece no existir la verdad. +o usamos del $uicio% practicamos epo47$% contenci!n o retenci!n del $uicio. 4omo ven el duelo es a muerte% y el escéptico% por lo visto% renace de sus propias ceni'as. +o por,ue se contradiga Mla proposici!nL no sea verdadera. +o se ani,uila como verdadera sino como proposici!n. 5erdad% 0alsedad y duda no son lo primero# el mundo de lo verdadero% de lo 0also y de lo dudoso son provincias de un imperio ,ue los envuelve y lleva. 7odas las verdades viven dentro de la verdad pero la verdad vive de una atm!s0era% se construye con un material para el cual es indi0erente la verdad o 0alsedad. 1l hecho de estas luchas indica ,ue a2n tenemos d!nde apoyarnos m"s all" de la verdad. 4on toda sencille'% sin solemnidad ninguna vamos a entrar en lo ,ue yo considero la primera gran con,uista especí0ica del siglo AA. 4asi todos ustedes van a oír hablar por primera ve' de algo ,ue dentro de pocos a.os ser" el nuevo t!pico. +ada m"s vulgar% m"s trivial.6< ay nada m"s vulgar ,ue esta locuci!n=# esa 0rase tiene o no tiene sentido. +o verdad% no 0alsedad. <-ué es eso ,ue tienen o ,ue no tienen las 0rases y ,ue llamamos# sentido= «Ahora no estamos en /adrid.» +o es verdad% precisamente por,ue tiene sentido la 0rase. Si digo# «y pero no»% no puedo decir ni si,uiera ,ue no es verdad% eso ,ue he pronunciado no tiene sentido. 4uadrado redondo# es 0also ,ue existan. *ero yo ahora no a0irmo. 7iene sentido% pero un sentido imposible. (o 0also% lo sin sentido y el contrasentido o absurdo. +oten ya a,uí ,ue algo antes de ser verdadero% 0also o dudoso% es preciso ,ue no sea algo sin sentido% y adem"s ,ue no sea un contrasentido. 1n éste% en el sentido% se 0orma para al 0ormarse destruirse. Antes de admitir o remover una proposici!n tiene ,ue ser entendida. 1l sentido se entiende. <-ué materia sutil es esa del sentido= +i si,uiera es visible. ? sin embargo es lo m"s indestructible# Nel hierro se disgrega y el diamante: el sentido de algo es incorruptible. (as Jdeas de *lat!n. A toda hora participamos de esas «naturale'as». 1n una percepci!n# puedo describir a usted lo ,ue vea% y eso ,ue pasaría a ustedes sería parte del sentido de mi visi!n. (o visto se destruir" 6yo pereceré6 pero el sentido de mi visi!n es eviterno. 1l ob$eto% el acto y el sentido.6Su inmutabilidad. Su seguridad. 6*odr" ser una alucinaci!n pero el sentido de ella no lo es. *or un lado no tiene las di0icultades y peligros de las cosas% del ser# por otro es tan libre como éste de lo sub$etivo.

1l «genio maligno» de )escartes. +o puede hacer ,ue no crea estar viendo lo ,ue estoy viendo. 1l color A y el color > 6son el mismo color. +o puede hacer ,ue lo ,ue yo entiendo no lo entienda. >asta. Analicemos ahora no si la proposici!n escéptica es verdadera o no 6sino cu"l sea su sentido. <-ué entendemos por verdad= A,uí est" todo.

LECCION XII

[El escepticismo .- El sentido y la identidad( el contrasentido. - El relativismo contempor'neo. - =uid est veritas> - a creencia. - a posibilidad de la verdad .- El relativismo y la verdad.* 4omprender"n ustedes ,ue ning2n problema y menos el problema de los problemas ,ue el escepticismo plantea% puede ser resuelto mientras se le mantenga en la penumbra de la comprensi!n. 7odo problema es un imperativo de mayor claridad y una apelaci!n ,ue del crep2sculo hacemos al mediodía. Bn2til es% por lo tanto% ,ue nos movamos en torno a la proposici!n escéptica con vagas generalidades sobre la luctuosa experiencia de errores ,ue el hombre ha hecho a lo largo de su historia. *ara el presente menester% resulta tan ine0ica' la elegía como el ditirambo. 1l escepticismo 0ilos!0ico no es una melancolía% no es un dolor inde0inible ni una in,uietud di0usa ,ue vagabundea por nuestro pecho. Si tal 0uese% en e0ecto% s!lo podría curarse de ella ,uien 0uese capa' de curarse con las untuosas palabras de una mística pl"tica.

1s una cuesti!n te!rica% puramente te!rica 6y teoría ,uiere decir visi!n y visi!n es 0aena de claridad. -uien no tenga esa auda' voluntad de ver claro% esa tr"gica voluntad luci0erina% ,ue no hable de verdad ni de duda% por,ue en ellas comien'a la cultura% la cual es ante todo% sobre todo% y después de todo% como Goethe# sugería% un inmenso a0"n desde lo oscuro hacia lo claro% una indomable voluntad de mediodía. )igo esto por,ue es 0recuente en nosotros un como amedrentamiento ante la sombra ,ue en el aire tienden las palabras y ,ue nos impide ir derechos a su sentido concreto. Al amparo de esta imprecisi!n en ,ue ,uedan ad,uieren sobre nosotros un m"gico poder ,ue% en rigor% les es a$eno. Así ante la proposici!n escéptica nosotros no tenemos otro ,uehacer sino atenernos a lo ,ue ella dice y reducirnos a examinarlo# y habremos hecho todo cuanto nos es 0or'oso hacer% si mostramos ,ue se destruye a sí misma. +i si,uiera es necesario 6conste bien esto6 para ,ue el escepticismo ,uede como inadmisible% ,ue lo contrario de él sea probado% es decir% ,ue logremos estatuir una teoría 0irme de la verdad y de su posesi!n por nosotros. )ecía yo en pasadas con0erencias ,ue el escepticismo imposible como teoría se $usti0ica como ob$eci!n a toda teoría. A la manera de /e0ist!0eles ,ueriendo el mal crea el bien# intentando perdurablemente negarlo todo% nos obliga a a0irmar y a asegurar bien todo. Ena muestra de ello hemos tenido en ,ue apretados por él% menesterosos de buscar una instancia ,ue la duda extrema no pudiera rehusar% nos ha ocurrido la aventura de desembocar insospechadamente en un mundo m"s rico% m"s 0irme y m"s claro ,ue el mundo deL ser y el mundo de la verdad. *odr" acontecer ,ue las cosas no sean tal y como a nosotros nos parecen en verdad ser. *odr" acontecer ,ue% como )escartes temía llevando al superlativo la suspicacia% exista un «genio maligno» el cual se compla'ca en mover nuestros pensamientos de manera ,ue no hagamos sino enga.arnos. (o ,ue no puede ocurrir es ,ue cuando pensemos A estemos pensando >% lo ,ue no puede ocurrir es ,ue un sentido ,ue entendemos no sea lo ,ue entendemos. (o verdadero y lo 0also y lo dudoso 66decíamos6antes de ser verdadero o 0also o dudoso tiene ,ue tener sentido. Si no lo tiene no ser" verdadero% mas tampoco 0also% mas tampoco dudoso. (o 2nico a ,ue el escéptico no puede renunciar es a ,ue sus palabras tengan sentido. *ronto ensayaremos la investigaci!n de ,ué sea el «sentido»# este estudio a ,uien doy el nombre de +oología es% en mi opini!n% 0undamento de todo lo dem"s% anterior a la l!gica y a la psicología y a la matem"tica y a la meta0ísica. Ahora nos basta con haber caído en la cuenta de esta perogrullada# ,ue para dudar de algo ese algo tiene ,ue ser tal algo% y no otro algo del cual no se duda. +o tenemos% pues% ,ue detenernos m"s ante la proposici!n escéptica ,ue a sí misma se anula# ,uien dice «no hay verdad»% «dudo ,ue poseamos verdad» o como ,uiera ,ue esto sea expresado% piensa en la verdad y la distingue de la 0alsedad y no admite ,ue esos dos sentidos sean uno mismo. (a verdad del principio de identidad es condici!n para ,ue la duda tenga sentido. ?o no puedo dudar mi duda si a,uello de ,ue dudo no es algo idéntico a sí mismo y distinto de cuanto no es ese algo. *or esto es la proposici!n escéptica un contrasentido como el cuadrado redondo. +o podemos llegar a pensarla completamente. 4on esto nos basta. +o aspiramos a mayor seguridad para nuestros conocimientos y opiniones ,ue ésta de ,ue la negaci!n o duda de ellos impli,ue un contrasentido. Decordar"n

ustedes ,ue nos proponíamos anticipar todo el "mbito de la duda posible@ con ob$eto de ,ue el contenido de la ciencia 0uera imposible de ponerse en duda. *ues bien% ahora decimos# la duda posible concluye donde empie'a el contrasentido% la duda tiene como límite ciertas condiciones sin las cuales no sería duda. ? una de éstas es ,ue el sentido de la duda supone el sentido de verdades# una de ellas% ,ue lo ,ue pensamos tiene ,ue ser adem"s idéntico a sí mismo@ otra de ellas% ,ue la duda existe@ otra% ,ue el ,ue duda existe% etc.% etc. 1n rigor% la duda es imposible sin la admisi!n de un mundo literalmente in0inito de verdades . 1sta imposibilidad de negar la posibilidad de la verdad es la ,ue (ot'e llamaba .elbstvertauen der Kernun,t y Jonas 4ahn la .elbstgarantie der 1a7r7eit4omprender"n ustedes ,ue esta atenci!n a la 0!rmula de absoluto escepticismo% aun,ue necesaria para el edi0i cio ideal de la ciencia% no tendría interés para nosotros si no 0uera por,ue a los resultados de su crítica hay ,ue re0erir las teorías de la verdad hist!ricamente sustentadas y% sobre todo% vigentes hoy. ay un error ,ue est" por encima de todos los errores% un error absoluto% ,ue invalida en grado 2ltimo una teoría# este error consiste en ,ue la teoría de ,ue se trata niegue las condiciones constitutivas de toda teoría. ? siendo «teoría» 6antes ,ue nada6 un orden y conexi!n de verdades% claro es ,ue la negaci!n de la verdad% del sentido de la verdad hace imposible toda teoría. 1ste error aparece 0ormalmente en el escepticismo y por esto he dicho alguna ve' ,ue el escepticismo o negaci!n de la verdad es el error absoluto. ? ahora diri$"monos al relativismo contempor"neo ,ue es tarea mucho m"s 0ecunda y sugestiva. abla éste de la verdad% tanto ,ue no pretende ser sino la teoría de la verdad% la verdad de la verdad. 4onsiste% como hemos indicado otras veces% en a0irmar ,ue la verdad es algo relativo al su$eto ,ue conoce. Ahora vamos a ver si a0irmar eso no es una y misma cosa con el escepticismo absoluto% con la negaci!n del sentido de la verdad. *ero es ya sa'!n sobrada para ,ue nos hagamos la pregunta ,ue una dram"tica tarde se hi'o% en el pretorio% al $usto de Galilea# =u-d est veritas> <-ué entendemos por esa «verdad» de ,uien andamos siguiendo las tra'as e in,uiriendo si la hay o no la hay= 4uanto hemos dicho en estas con0erencias viene a servirnos ahora% y nos permite dar brevedad a nuestra presente tarea. (as cosas 6hemos dicho6 no son verdad ni 0alsedad% ni verdaderas ni 0alsas@ verdadera y 0alsa s!lo puede serlo la conciencia de las cosas% el pensar las cosas. ? no todo pensar. (a imagen de una ,uimera ,ue acaso tengo% no es verdadera ni 0alsa. (a misma percepci!n alucinada no es verdadera ni 0alsa# si yo en ve' de esta estancia llena de un p2blico cortés viera de s2bito ante mí una selva atro' hirviendo de 0ieras% no es dudoso ,ue yo lo estaba viendo en e0ecto. N5erdad y 0alsedad hacen sentir su presencia en el momento ,ue de representar% imaginar o percibir algo paso a $u'gar% a creer. «(os sentidos 6dice &ant6 no yerran nunca pero no por,ue siempre $u'guen con acierto sino simplemente por,ue no $u'gan.» )ice en cambio er"clito# 7estigos% y no malos $ueces.: +uestro an"lisis del $uicio nos habla llevado a aislar% como su elemento esencial% la creencia# $u'gar ,ue a es b es creer ,ue% en e0ecto% a es b. <? ,ué ,uiere decir ese en e,ecto> *ara ver esto con claridad es menester ,ue si,uiera aludamos r"pidamente a las nuevas investigaciones del austriaco /einong% sobre lo ,ue él llama ?nna7men o asumpciones. 1ra tradicional en la l!gica de0inir el $uicio como el acto en ,ue a0irmamos o negamos. 1sta dualidad se daba como la característica del $uicio@ en realidad% en un acto de imaginaci!n ni a0irmamos ni negamos nada@ en una percepci!n es dudoso si hay a0irmaci!n pero es cierto ,ue no hay ni puede haber negaci!n. *ero /einong ha subrayado una advertencia sumamente trivial y ,ue a toda hora hacemos en nuestros usos mentales. +!tese la di0erencia de sentido ,ue hay cuando digo sin reservas# «la guerra es un acto de barbarie»% y cuando digo «,ue la guerra es un acto de barbarie me parece sumamente dudoso». 1n esta segunda 0rase parece ,ue va incrustada la primera yV sin embargo% en este segundo caso <no signi0ica algo distinto= Si yo digo ,ue es dudoso su contenido <c!mo es posible ,ue en el mismo comple$o de la 0rase entera haya aseverado ese contenido= *rudentemente no lo he hecho# en su segunda aparici!n <no es cierto ,ue la 0rase ha perdido algo con respecto a su primera aparici!n=. Allí yo sentenciaba% daba% por decirlo así% a mis palabras un valor e$ecutivo# a,uí no sentencio% no asevero ,ue la guerra es un acto de barbarie. Otra mani0estaci!n acaso m"s clara de este cambio de sentido la encontramos siempre ,ue a una 0rase antepo 6 nemos un si condicional. )igo por e$emplo# ahora se apagan las luces. 1ncuentran ustedes% sin duda% ,ue esto ,ue yo digo es 0also. *ero ahora digo# «Si ahora se apagan las luces nos vamos a ,uedar a oscuras.» ? esto yo creo ,ue les parece a ustedes cosa bastante verosímil. (o primero es propiamente un $uicio@ lo segundo% diría /einong% es una asumpci!n. 1l mismo contenido de ob$etos en uno y en otra@ ambos pueden ser a0irmaciones o negaciones% y sin embargo% 0alta a la asumpci!n a,uel género de e0icacia 2ltima% de e$ecutividad% de sentencia% en suma% ,ue el $uicio

posee. (a asumpci!n viene a ser la sombra de un $uicio% el hueco de un $uicio% un $uicio neutrali'ado% desvirtuado. 1so ,ue sobre a,uélla tiene éste% ya lo sabemos de sobra% es la tesis de convicci!n% la creencia. +o sé si a ustedes parecer"n minucias estas distinciones# yo creo ,ue todo lo ,ue vale algo 6un tapi' de Gobelinos% un poema% una ciencia% una amistad6 no es m"s ,ue un te$ido de minucias y humildes momentos. (a realidad no es m"s ,ue una suma in0inita de pe,ue.eces y% si )ios al crearla hubiera desde.ado lo menudo% yo tengo para mí ,ue no habría hecho el mundo% sino ,ue hubiera hecho un discurso. (a minucia es la lealtad del pensador% como del creador. *ues bien% vengamos ahora a la creencia. +o se cree en las cosas sino en nuestro pensar las cosas. 4uando un pensamiento nuestro% un acto de nuestra mente va acompa.ado de creencia ,ueda dotado de la pretensi!n de ,ue a él corresponde exactamente algo transconsciente% algo ,ue no es nuestra mentalidad. 1n menos palabras# creer es creer ,ue a mi conciencia corresponde un ser. 3*alabra terrible ésta del ser% la terrible palabra de la meta0ísica% eri'ada de e,uívocos@ ,ue% como a la cabe'a de /edusa% no sabemos por d!nde cogerC /as para el caso nos basta con advertir ,ue ser signi0ica esa capacidad ,ue hace de las cosas cosas% de la realidad realidad y% en virtud de la cual% las cosas y la realidad no consisten en meras 0icciones% no dependen de una sub$eti 6 vidad. 1n la 0icci!n lo 0ingido no es puesto por mí como siendo% es decir% como consistiendo 0uera de este mi 0ingir. (o 0ingido no es real@ es decir% lo ,ue hay de real en lo 0ingido es el acto ,ue lo 0inge. 1ste acto mío empie'a en un momento y acaba en otro y con él su 0icticia criatura. /as la creencia% por el contrario% es la declaraci!n de ,ue lo creído vive por sí mismo independientemente de mi acto de creer% de suerte ,ue no nace ni muere con éste. +o olviden ,ue no estamos ensayando otra cosa ,ue la descripci!n del 0en!meno de nuestra creencia# no nos preocupa ahora la cuesti!n de si ese car"cter de nuestra creencia% esa pretensi!n ,ue es constitutiva de ella% est" o no $usti0icada. Así% supongamos ,ue todas mis creencias son ilusorias@ en cuanto creencias son% no obstante% un creer ,ue no son ilusorias% ,ue son todo lo contrario ,ue la ilusi!n# ,ue a su contenido responden realidades% ,ue en ellas se re0le$an realidades. (a creencia% en suma% es la conciencia de ,ue algo es 6es independíente de esta mi conciencia. Sobremanera di0ícil es hacer 0"cil de aprehender este punto. ?o diría acaso# como el color es el correlato del ver% es el ser correlato del creer@ en cierto modo% es lo ,ue ve el creer. 1l color lo ve el o$o@ pero ,ue ese color es% este ser lo ve el creer. *ues bien# s!lo la creencia en este sentido puede ser verdadera o 0alsa. 5erdad y 0alsedad son cualidades de las creencias. Se me dir" <c!mo es esto posible= Seg2n lo dicho toda creencia% aun la ilusoria% cree ,ue lo ,ue ella piensa es. *or tanto% toda creencia cree ,ue es verdadera. <4!mo podr" haber una creencia ,ue a sí misma se crea 0alsa= 3*oco a pocoC 3*oco a pocoC Si en alg2n tema% en toda esta 0ormidable cuesti!n de la verdad% es MahoraL 0or'oso el bisturí de las m"s delicadas distinciones. 1stamos puliendo y asegurando el vértice sutil donde viene a descansar el orbe inmenso y sagrado de la cultura. +o creo ,ue haya m"s abonada ocasi!n para andar con pulcritud y alerta. 4omo enseguida podremos ver% cual,uiera ligere'a y descuido en este lugar trae consigo las m"s graves desviaciones en el resto del edi0icio cientí0ico. 1stamos mane$ando las verdades donde 0lotan todas las dem"s@ y no s!lo las dem"s verdades sino también donde vive inmerso nuestro cora'!n@ nuestra ciencia y nuestro arte% nuestra economía y nuestro derecho% nuestra ética y nuestro )ios respirar"n a,uella atm!s0era ,ue ahora le preparemos. 3*oco a pocoC 66exclamaba yo. e dicho ,ue toda creencia es un creer ,ue lo ,ue pienso es. *ero no he dicho ni mucho menos ,ue toda creencia crea de sí misma ,ue es verdadera. 4uando aseguro ,ue A es >% creo ,ue A es >% y nada m"s. +o creo ,ue A es >% y% adem"s% ,ue esa mi creencia es una verdad. <+o notan ustedes ,ue esto segundo es ya otra creencia con otro contenido distinto= 1n la creencia a creo en la conexi!n entre A y ># en la creencia + creo en la conexi!n de «4reencia a» y «5erdad». (a verdad es un car"cter ,ue creo encontrar en la «4reencia a». 1n ,ué consista este car"cter no es ya cuesti!n intrincada para nosotros. NAl encerado# (a creencia ,ue A es 3 M C + es 5 N5erdad:

4reencia a 4reencia C8 A > verdad

Si el creer es creer ,ue A es >% esa creencia ser" una verdad cuando su pretensi!n se con0irme% cuando% en e0ecto% resulte ,ue A es >. *ara esto necesito comparar la creencia a con las cosas mismas 6no con sus conceptos6% con las cosas mismas A y >. 4on esto ,ueda% sospecho% aclarado ,ué entendemos por verdad# es el car"cter ,ue ad,uiere una proposici!n o creencia cuando creemos ,ue su pensamiento coincide con la realidad@ como siempre se ha dicho# adaequatio intellectus et rei. 1sta creencia en ,ue se advierte la verdad de otra creencia% es lo ,ue signi0ica% estrictamente% una de las palabras ,ue con m"s vaguedad usamos# conocer. 5er una cosa no es conocerla. ?o cono'co una cosa cuan do creo ,ue mis proposiciones sobre ella son verdaderas. +o oculto ,ue todas estas de0iniciones sobre el sentido de la creencia% de la verdad y del conocer% ba$o su aspecto de perogrulladas nada brillantes% me han costado alg2n traba$o y% si han tomado ustedes nota de ellas% yo les estimaré ,ue% a solas% las ensayen% contrasten y depuren. 1s en verdad increíble% pero son muy raros los libros en ,ue se acomete de una manera 0ormal la aclaraci!n de estos conceptos 0undamentales. /as es seguro ,ue al llegar donde lleg"bamos se habr"n dicho# <c!mo es posible ,ue la verdad de una proposici!n consista en ,ue hayamos visto su coincidencia con las cosas mismas% con el ser mismo= 1ntonces no habría ninguna verdad# por,ue <c!mo vamos a comparar nuestros pensamientos con las cosas mismas= A éstas no podemos llegar sino al través de otros actos de conciencia y así sucesivamente% sin salir $am"s de nosotros% por,ue ésta es la condici!n incomparablemente tr"gica de la sub$etividad# ser c"rcel de sí misma. Si es terrible hallarse perpetuamente preso% cu"l no ser" el horror macabro de esta imagen# un preso ,ue es% adem"s% prisi!n. «1s imposible 66decía ebbel6 ,ue encerremos en un armario su propia llave.» +o menos imposible parece lo inverso# ,ue el su$eto salga de sí mismo y vea el ser tal y como él es. Así piensa% en e0ecto% la 1dad ,ue a sí se llama «moderna»@ y sobre todo ese siglo de la «modernidad» superlativa% el ABA. 1s probable ,ue yo piense de otra manera@ verdad es ,ue no soy nada «moderno»% ,ue aspiro a ser del siglo AA% el cual acaso se di0erencia del ABA% entre otras cosas% en no sentir prurito de modernidad como tampoco de palingenesias. *ero de todas suertes% pensemos ,ue hay manera o ,ue no la hay de palpar las cosas mismas% nuestro asunto de hoy no su0re modi0icaci!n# no he intentado mostrar c!mo es posible la verdad. /e he limitado a precisar ,ué entendemos por verdad% ,ué buscamos cuando buscamos la verdad. Si luego resulta ,ue por la estructura de nuestra mente no somos aptos para lograrla% tanto peor para nosotros. *ero lo ,ue no parece lícito es ,ue desentendiéndose de lo ,ue directamente entendemos por verdad% se bus,ue% mediante un supuesto an"lisis de nuestros medios cognoscitivos% a,uello ,ue éstos son aptos para producir% y eso% sea lo ,ue sea% se nos presente como el sentido de la verdad. 35ano empe.oC (a creencia misma en ,ue esa cuasi verdad se a0irme% creer" ,ue lo ,ue ella a0irma es% y ese ser% esa seguridad y 0or'osidad en ella creada no admite reservas ni contenciones. 4uando se cree ,ue la verdad es algo relativo% esto se cree absolutamente. /as el creer admite grados% se me ob$etar"@ yo creo cierto algo% o lo creo probable% poco o muy probable% etc. Sin duda@ pero he ahí el curioso humor de la creencia# cuando yo creo probable ,ue A sea > la probabilidad de ,ue A sea > se me convierte en una seguridad de esa probabilidad. 4uando se ha declarado ,ue algo es probable se ha declarado absolutamente su probabilidad. 1l c"lculo de probabilidades no es a su ve' probable sino cierto. ? ahora podemos ver c!mo la dubitaci!n misma es una modi0icaci!n de este car"cter genérico de la creencia# cuando dudo de algo no es ,ue no crea nada de ese algo% al contrario% creo indubitablemente ,ue es dudoso# su car"cter «dudoso se planta ante mí con la 0irme'a del ser cierto% s!lo ,ue envolviendo en su 0irme'a esta modalidad de dudoso. )icho de otro modo# el ser probable% el ser cuestionable% el ser dudoso son siempre ser% y conservan de éste ese car"cter de inmutabilidad y solide' ,ue es su nota constitutiva. usserl 6a ,uien tanto debemos en todos estos asuntos6 hace notar ,ue es un error considerar la duda% el creer probable% el parecerle a uno o sospechar% etc.% etc.% como modos de conciencia entre los ,ue pueda situarse% cual uno de tantos% la creencia cierta% la convicci!n plena% pura y simple. +o hay tal# analícese atentamente el sentido de a,uéllos y se ver" c!mo por todos pasa como un nervio esencial ,ue los vitali'a% esta creencia cierta ,ue es% por tanto% su modo originario y ,ue en ellos persiste. )uda% probabilidad% etc.% son en rigor modalidades de la creencia% como el estar sano y el estar en0ermo% modalidades del ser vivo.

Acaso no vean todos ustedes hoy con la misma claridad esto ,ue digo ahora. +o importa# llegar"% espero% ocasi!n de ,ue a todos sea patente.

echas todas estas consideraciones creo yo ,ue bastar" deducir de ellas las m"s pr!ximas consecuencias para ,ue se mani0ieste el contrasentido o absurdo ,ue yace en toda teoría relativa de la verdad% en toda teoría donde se haga depender el car"cter de verdad de la peculiar estructura del su$eto. +o olvidemos% ante todo% esto# cuando yo creo ,ue una proposici!n mía 6A es >6 es una verdad% puede ,ue en realidad no sea > el A. 1ntonces se dice ,ue he cometido un error@ o% de otra manera expresado% entonces ha sido verdad para mí lo ,ue% rigor% no era verdad. A,uí hemos empleado dos veces la palabra verdad# una ve' se.era% otra ve' unida al para mí. *ero yo les ruego a ustedes% ,ue de una ve' para siempre hagan el es0uer'o de 0i$ar% con toda claridad% ,ué entienden en la expresi!n «verdad para mi»% y en ,ué se di0erencia su sentido de la expresi!n simple% «verdad»% o «verdad en sí» como escribe el genial >ol'ano. +otar"n ustedes ,ue% en 0in de cuentas% no hay la menor di0erencia# algo es verdad para mí% ,uiere decir# creo ,ue a este mi pensamiento de algo corresponde una realidad. ? algo es «verdad en sí»% o simplemente verdad% ,uiere decir# a esto ,ue yo pienso corresponde una realidad. Supongan ustedes ,ue me he e,uivocado# entonces de$a de ser verdad en si mi proposici!n% y al de$ar de ser «verdad en sí» de$a de ser verdad por completo% es decir% de$a de ser verdad para mí. 1n otra 0!rmula 6por,ue en puntos di0íciles como éste conviene expresar las cosas de muchas maneras a 0in de ,ue en unos esta 0rase% en otros la otra suscite repentinamente la lu' de la comprensi!n6% en otra 0!rmula% pues# algo es verdad para mí cuando para mí es verdad en sí. -ue he cometido un error# entonces es ,ue he tomado por verdad en sí lo ,ue no lo era en rigor% y ahora al de$ar de ser verdad en sí de$a de ser verdad para mí. 4omo ven ustedes todo depende de un e,uívoco 0atal ,ue hay en estas palabras «verdad para mí». *or un lado% y éste es el sentido absurdo% imposible# parece con ellas indicarse una clase o especie de verdad distinta de la verdad sin m"s o verdad en sí. *or otro% lo ,ue se ,uiere signi0icar por «verdad para mí»% es ,ue para mí la proposici!n «A es >» es verdad. 1l para mí no a0ecta a la cosa «verdad»% sino al enlace% tal ve' err!neo% ,ue estable'co entre «A es >»% por un lado% y «verdad» por otro. (as naran$as son a'ules 6esto es por e$emplo una verdad para mí6@ es decir% ,ue para mí el ser a'ules las naran$as es absolutamente verdad% ,ue para mí todo el mundo est" obligado a reconocer ,ue las naran$as son a'ules. +oten el 6 absurdo ,ue resultaría de dar el otro sentido a eso ,ue llamo «verdad para mí»% sería como decir# las naran$as no son a'ules pero para mí sí lo son. 1l «ser para mí» es un cuadrado redondo% un cuchillo sin ho$a ni mango. 1sta es la divina% desesperada burla de 4ervantes cuando% ante la bacía del barbero% hace concluir la cuesti!n a )on -ui$ote# M«...eso ,ue a ti te parece bacía de barbero% me parece a mí el yelmo de /ambri no% y a otro le parecer" otra cosa». N888% cap. AA5:L. 1s decir% nuestros pareceres son varios y encontrados# s!lo en una cosa coincidimos% en ,ue% a todos% no nos parece ,ue nos parece sino nos parece ,ue es tal y como nos parece. 1l hecho del error no ,uita ni pone ,uilates al ob$etivo «verdad» sino ,ue consiste precisamente en ,ue creemos ver esa cosa verdad donde no est". 4uando% temerosos% en los caminos nocturnos poblados de patéticas sospechas% creemos ver un hombre donde hay una 'ar'a el error est" $ustamente en ,ue creamos ver un hombre% un verdadero hombre. )el mismo modo% en el error del conocimiento creemos ver una verdad% una verdadera y absoluta verdad donde MnoL la hay. Si no entendemos por hombre un hombre real no su0riremos temores. Si no creemos ,ue es verdad sin m"s lo ,ue pensamos% no habr" ocasi!n para el error. +o acierto% por el momento% a dar a esto mayor lucide'. S!lo la meditaci!n de ustedes... NGuía# no me'clar dos cuestiones@ ,ué es lo ,ue entendemos por verdad% y c!mo podemos nosotros llegar a la posesi!n de ella.:

LECCION XIII

[<=u$ entendemos por verdad> - &elativismo y constitución.*

abíamos tratado% en la postrera con0erencia% de contestar a la pregunta ,ue en el pretorio% una patética tarde% hi'o el político% todo 0rivolidad% al hi$o del hombre% todo cora'!n# -uid est veritas> Sin embargo% es esta pregunta como tantas otras% por decirlo así% tornasolada. *uede con ella buscarse ,ué sea% en ,ué consista% de ,ué dependa la verdad 6o simplemente podemos en ella solicitar ,ue se nos diga ,ué entendemos por verdad. Ambas son% como de suyo se advierte% muy distintas y de impar di0icultad. +osotros s!lo intentamos contestar esta segunda cuesti!n% la m"s 0"cil% la m"s urgente# <,ué entendemos por verdad= -ué sea% en ,ué consiste% de ,ué dependa% c!mo se obtiene son todas cuestiones ,ue% por lo menos% habr"n de someter se a esta irrecusable condici!n# ,ue a,uello cuyo ser% cuya consistencia y dependencia% cuya obtenci!n nos expli,uen y declaren sea esto mismo ,ue por verdad entendemos% y no otra cosa% la cual es di0erente de la ,ue entendemos.

1,uivoco en «verdad para mi». (a verdad «car"cter»... 1n la creencia a es b% yo encuentro ese car"cter de verdad@ como antes decía ,ue a es b% ahora digo ,ue la creencia a es verdadera o tiene verdad. Se me dir"# pero ese car"cter de verdad es a su ve' contenido de una creencia@ ese creer es como un sentimiento de seguridad ,ue% como la triste'a y la alegría% se adhieren... Delatividad de agrado y eno$o 6*lat!n. Bnsumabilidad del dolor y el placer. Algo así es el sentimiento de evidencia. +o# sentimiento vacilante ante la insospechada evidencia. «Ahora estoy viendo un encerado» 6mi pensar% lo ,ue pienso y las cosas a ,ue lo pensado se re0iere.6/i pensar y mi ver# lo pensado es la 0orma ideal o conceptual de lo visto. /i visi!n 6mi percepci!n visual6 me da esas cosas. (o ,ue yo entiendo cuando he pensado lo encuentro en mi visi!n# advierto pues la identidad entre lo pensado y las cosas en mi visi!n dadas. 1l acto en el cual veo% hallo esa identidad es la evidencia. 4omo en la visi!n veo colores en la evidencia veo la identidad entre lo pensado y las cosas. 7oda verdad se 0unda en un acto de evidencia. -ue las cosas no son en sí tal y como me son dadas en la percepci!n. 6*er0ectamente% pero como las cosas ,ue mi pensamiento pensaba son estas ,ue mi percepci!n percibe y no otras a las ,ue yo no me re0ería y de las ,ue nada sé... +o es% pues% un impulso sub$etivo ,uien me mueve a declarar verdaderos mis pensamientos de las cosas% sino las cosas ,uien dan la garantía a mi pensamiento. (a verdad de ,ue sean W% Q y Q% es el Q mismo y su repetici!n. Delativismo# <el ser de Sirio pensar" acaso ,ue Q y Q son Z= (a «constituci!n». 8. -ue no haya matem"tica en Sirio. Si la hay% si piensa en dos% en ese dos en ,ue nosotros pensamos y piensa la repetici!n 6<,ué sentido tiene decir ,ue ser" para él otra la verdad=

Si algo es% en rigor% verdad para mí 6ser" verdad en absoluto. (a verdad en tierra de ciegos 6no ven las cosas de distinta suerte ,ue nosotros.6Sino ,ue no las ven@ las verdades sobre colores no existen para ellos. )istintas constituciones org"nicas% mundos distintos pero no antag!nicos. (os cuerpos 6c2bicos6 se dan en una perspectiva. *ues bien% si para )ios existen% existir"n así. 4onversi!n del sub$etivismo# donde est" una pupila no est" otra 6lo ,ue ve una pupila no lo ve la otra6% luego mi verdad no es tu verdad. +ada de eso# donde yo estoy en e0ecto nadie est"% y el mundo envía hacia mí una perspectiva% toma un aspecto ,ue s!lo yo puedo ver. *ero esto no ,uiere decir ,ue el mundo no sea como yo digo y veo. 7odos los aspectos y perspectivas lo son verdaderamente del ob$eto. (os ob$etos ideales para ,uienes el espacio y el tiempo no existen% no o0recen en el mismo sentido una 0or'osa diversi0icaci!n de aspecto. 1l !rgano ,ue los percibe 6el intelecto6 es ubicuo y compenetrable 6en cierto sentido. 1l ob$eto ideal tierra y el ob$eto visual tierra% me o0rece una vertiente ,ue s!lo a mí o0rece 6he ahí una verdad ,ue precisamente por ser yo distinto es una verdad de las cosas. (a constituci!n org"nica% un anali'ador.6(os sentidos como dimensiones sensibles del mundo# la proyecci!n de unos sentidos en otros.6Kran[ois Uber y las abe$as.61l arnero o ceda'o6 M...L. (a constituci!n psicol!gica# la atenci!n directora de los sentidos. Seleccionadora. 7esitura. (os tiburones. 6-ué ob$etos y ,ué verdades sobre ellos lleguen a cada uno depende de su estructura. )e su ser. *or eso es al revés ,ue el )arGin6(amarc;. 1l ser crea su medio 6lo selecciona% lo recorta. 4ada individuo necesario. 1l 0oco. 1l individuo como un !rgano y un tent"culo del universo. (a ra'a.6(a naci!n. (a vertiente espa.ola del mundo.

(os haces verdaderos o tro'os del mundo se constituyen en las ra'as% en las épocas% en los individuos. ? el universo no lo es en nadie por,ue individuo es «punto de vista exclusivo». (a historia es interindividual como integraci!n de

esos tro'os de mundo. )ios como la integraci!n% correlato del universo -omnitudo veritatum- es la exclusi!n de toda exclusi!n. )ios exigencia derivada de la l!gica. Si no% la ,-sica no e#iste. 1n suma% ,uien no se obstina en contrasentidos% en lugar de decir «la verdad es la verdad para mí»% tendr" ,ue decir la «verdad para mí» es verdad en sí% absoluta. (a no6existencia del mundo y en él el yo y la especie. como suceso 6luego la verdad no existe. usserl y la «no existencia de la constituci!n y existencia humanas». (a no6existencia del mundo y en él el yo y la especie. S!lo el a'ar de ,ue haya especies así constituidas 6para ,uienes valga «la existencia del mundo». *ero las especies se entienden como producto del mundo% y sin embargo el mundo depende% es y no es% seg2n ellas. 1rrores de este calibre implican alguna grave 0rivolidad... 1s el no entenderse a sí mismo... (as palabras 6van de alma en alma llevando la intimidad6 como ideales naos ,ue llegan de 4eil"n cargadas de especias.61l alma bronce% A,uiles. Signi0icaci!n y signo 6Ser666signo 6Se.al y 0undamento. 4onexi!n ideal presente a la conciencia. <*alabra signo de la vida psí,uica= Gesto% expresi!n emotiva% llanto% palide'. Kalta la conciencia de su expresividad. 6Kisiognomía.

LECCION XIV

[El sub2etivismo-relativismo es cosa de ayer. - Kerdad% conocimiento( el equ-voco de la verdad. - El nNcleo de la psicolog-a. - as clases de verdad. - as !condiciones" del .u2eto .- El ,oco luminoso. - El ideal de la 9sicolog-a.*

1ra urgente ,ue tuviéramos un primer encuentro con la interpretaci!n sub$etivista% relativista de la verdad. 4omo tantas veces he dicho desde los comien'os de este curso% es ella el aire ideol!gico donde nuestras mentes se han movido mientras se iban construyendo y ha llegado a ser como nuestro instinto espiritual. *or otra parte% es un hecho patente ,ue la ciencia 0ilos!0ica cuando menos 6acaso también la sensibilidad general del alma europea6 se encuentra ya a ultran'a de 6esa interpretaci!n y nada hay m"s in0ecundo para la obra del intelecto como encarcelarse en los pensamientos de ayer cuando ya ha llegado el hoy con nuevos pensamientos.

1n este primer encuentro con el relativismo yo me he limitado a se.alar a ustedes el e,uívoco ,ue existe en todo condicionamiento del car"cter «verdad» por el su$eto y su constituci!n% en toda 0!rmula donde se hable de verdad para 6sea para el hombre% para el habitante del Al0a 4enthauri o para )ios. )os cosas ciertamente no he pretendido# ni ,ue con lo dicho ,uede a todos plenamente mani0iesto el e,uivoco ni ,ue sin m"s ,ue lo dicho ,uede desarraigado el relativismo. +o era verosímil ,ue quid pro quo tan grave naciera de la sola y en la sola palabra verdad. *ensemos ,ue en ella llegan a verter sus particulares signi0icaciones otras muchas palabras% precisamente las de m"s peligrosa delimitaci!n. 5erdad era no m"s ,ue un car"cter del conocimiento@ el conocimiento a su ve' supone los conceptos de pensar% de realidad% de su$eto% de conciencia% de representaci!n% de contenido de la conciencia% etc. Germinado casi imperceptiblemente en una de estas palabras% 0lorecido en la otra% triun0ante en la tercera% multiplicado en la cuarta% etc.% viene a explotar de un golpe el e,uívoco dentro del cuerpo mínimo y de tan inocente semblante% ,ue tiene el término verdad. S!lo habremos llegado a una plenaria penetraci!n del e,uívoco cuando paso a paso hayamos desarraigado sus gérmenes en cada uno de esos elementales conceptos. A la par ,ue esto% como son ellos los conceptos 0undamen 6 tales de la psicología% nos encontraremos sin sospecharlo due.os de la clave de esta ciencia y% s2bitamente% mientras creíamos ,ue habíamos hablado de l!gica y de meta0ísica y de gram"tica nos sorprenderemos con ,ue hemos arribado al n2cleo cordial de la psicología. abía yo tratado de mostrar en la pen2ltima con0erencia mediante el an"lisis de la expresi!n «verdad para mí»% ,ue toda teoría donde se reduce a un valor relativo el car"cter «verdad»% es un absurdo en el mismo sentido en ,ue lo sería la a0irmaci!n de ,ue lo ,ue estoy viendo cuando estoy viendo un color a'ul es un color verde. 7odo lo ,ue no sea declarar ,ue si hay verdad lo ,ue sea verdadero es absolutamente verdadero% y ,ue lo ,ue para mí es verdad si% en e0ecto% lo es y no se trata de un error mío% lo ser" para todo otro su$eto cual,uiera ,ue sea su condici!n 6lleva al puro absurdo.

*ero en la tendencia relativista hay% sin duda% $unto a este absurdo doctrinal el prop!sito% bien 0undado% de hacer notar ,ue la posesi!n de la verdad por el hombre est" sometida a evidentes limitaciones. 1n e0ecto% ni poseemos todas las verdades ni podemos poseerlas todas. 1n este sentido% claro es ,ue la verdad es relativa@ pero ese sentido est" mal expresado así. +o es la verdad ,uien es relativa al hombre sino el n2mero y clases de verdades ,ue podemos poseer. 7enía% pues% yo alguna prisa de dar esta parte% ciertamente trivial% de ra'!n al relativismo y a ello dedi,ué mi 2ltima con0erencia. 1l intento de lo en ella dicho 6me importa subrayar esto6 0ue presentar ante ustedes en amplísima anticipaci!n la teoría positiva de la in0luencia del su$eto en la verdad% desde un punto de vista exento de relativismo. 4omo un es,uema y plano 0ue lo ,ue di$e% nunca como una prueba y 0undada exposici!n. <4!mo negar 6venía yo a decir6 ,ue el su$eto condiciona en alg2n sentido la verdad= 1mpe'ando por su cuerpo% por sus !rganos de sensibilidad# el sistema nervioso se halla interpuesto entre nuestra conciencia y el universo% lo mismo ,ue una reticula o ceda'o ,ue s!lo de$a pasar una porci!n de realidad e intercepta todo el resto. +o hay duda de ,ue ve otro mundo el o$o de seis mil 0acetas de la rubia abe$a y el globo ocular del hombre ,ue condensa los rayos luminosos. *ero <,ué sentido tiene preguntarse cu"l de los dos ve el mundo visible como el mundo visible es= 1l mundo visible es de tantas maneras como sean las 0ormas de verlo# cuantos estemos en torno a un ob$eto vemos de él caras y lados diversos y% por,ue sean entre sí diversos% no son. todos menos propios del ob$eto. -ué llegue% pues% del mundo al su$eto depende por lo pronto de su estructura org"nica% especi0ica e individual. *ero mucho m"s de su estructura psí,uica# para el hombre atento. a la matem"tica las verdades biol!gicas no existen@ tal individuo es ciego para los problemas religiosos o artísticos y en% cambio% dotado de suma perspicacia para los 0ísicos o ,uímicos. 1videntemente si una cosa existe para nosotros% si nos percatamos de ella y de otra no% es% como suele decirse% por,ue tenemos para ella atenci!n. *ero si esta atenci!n no ha de ,uedar como un vago término% y si intentamos ver en ,ué consiste hallaremos ,ue no es sino el resultado de nuestra indivi dual contextura psí,uica. 7odos los hombres nos reunimos ba$o este título de hombres% precisamente por,ue coincidimos en una gran parte de nuestra predisposici!n o como yo suelo decir% tesitura. Ena parte de nuestro mundo nos es com2n a todos% precisamente a,uella sobre la cual se e$ercen las actividades b"sicas de la vida. 4uando alguien no coincide en esa parte con nosotros le excluimos de la normalidad. )entro de la especie humana 0orman las ra'as círculos m"s estrechos de coincidencia y normalidades relativas% hasta llegar al individuo el cual posee ciertos rincones de verdad y de realidad ,ue son su individual propiedad% ,ue nadie sino él puede intuir y ver. ? de este unipersonal peculio a2n habr" una parte ,ue logre% por medios indirectos 66como es la palabra6% hacer cuasi6ver a los dem"s% pero siempre ,uedar" un resto inexpresado y pr"cticamente inexpresable ,ue no podr" comunicar. 1sta es la ra'!n psicol!gica de ese 0en!meno de soledad radical ,ue van sintiendo los individuos humanos con0orme van individuali'"ndose m"s% esa 0atal incomprensi!n e incomunicabilidad en ,ue vienen a desembocar a la postre las m"s pro0undas amistades y los m"s leales amores. 4ada individuo es un !rgano de percepci!n en algo distinto de todos los dem"s% y como un tent"culo ,ue llega a tro'os de universo para el resto secretos. +inguna imagen m"s adecuada de la relaci!n entre nuestra conciencia y el mundo de las realidades y de las verdades ,ue% en la noche marina% el 0oco de un navío vagabundeando con su cono luminoso por el cielo en tinieblas e iluminando s2bitamente este o a,uel tro'o de nube. ? a,uí tienen ustedes% a lo ,ue pienso% indicado el problema de la *sicología# mientras las otras ciencias se ocupan de hacinar esas verdades del mundo ,ue cada su$eto ha ido arrancando al universo% la psicología se vuelve de espaldas a ellas% al mundo% y estudia el mecanismo y la estructura de cada conciencia sub$etiva. *odemos estudiar o los colores del paisa$e o el o$o ,ue los ve. Así% la psicología vuelta de espaldas al mundo .estudia la psi,ue% !rgano de percepci!n del mundo. ? el ideal de la *sicología sería averiguar ,ué había de peculiar% de 2nico% en la contextura psí,uica de +eGton% ,ue hi'o ,uedar en ella enredada y aprisionada la idea de la mec"nica@ ,ué habla en el alma de 4ervantes... 7odas estas palabras mías no son m"s ,ue e$emplos tras de los cuales se ocultan largas hileras de problemas. (a *sicología se hallaba detenida ante algunos de ellos sin poder avan'ar% sin poder $usti0icar la retirada. abía en los laboratorios y en las meditaciones de los psic!logos una desesperan'a y acedia% un como odium pro,essionis an"logo al ,ue suele acometer al cenobita cuando los primeros 0uegos del entusiasmo religioso se han apagado. +o hay duda de ,ue la repentina primavera ,ue en estos 2ltimos a.os ha venido para la *sicología se debe a la publicaci!n ,ue en 8TJJ hi'o 1dmund usserl de sus Jnvestigaciones lógicas. ? el m"s 0ecundo a cierto de esta obra 0ue renovar% en cierto modo iniciar% los estudios de la signi0icaci!n.

LECCION XV

[El lengua2e. - a !signi,icación". - .ensación y percepción. - a !ley de contaminación sensitiva"( la !asimilación". 9ercepc-ón y sensación. - a descripción.*

1l estudio del lengua$e% del cual yo espero las m"s pro0undas re0ormas para nuestras teorías psicol!gicas% contiene un n2mero incalculable de problemas parciales. ? uno de ellos es el problema metodol!gico de la demarcaci!n 0ronteri'a entre la ciencia lingUística y lo ,ue en amplio término llamaríamos la 0iloso0ía del lengua$e. < asta d!nde llega en el 0en!meno «lengua$e» la $urisdicci!n del lingUista y d!nde empie'a la del 0il!so0o= ? a2n dentro de la 0iloso0ía del lengua$e tendríamos ,ue resolver una porci!n de con0lictos $urisdiccionales# si% como yo creo% es posible una ciencia ,ue estudie las 0ormas puras de la signi0icaci!n% ,ue estudie% por e$emplo% la 0unci!n de sustantivo y ad$etivo y las leyes apriori ,ue en esas 0unciones est"n 0undadas 6en otras palabras% si es posible una «Gram"tica general y a priori <c!mo separar claramente su terna de una psicología empírica de los hechos psí,uicos individuales y colectivos en ,ue el lengua$e se reali'a= )entro% pues% de la 0iloso0ía del lengua$e tendríamos ,ue distinguir entre una gram"tica general y una psicología del lengua$e. /as a2n nos ,uedaría 0uera el problema principal# ,ué es el lengua$e in genere. 7anto el psic!logo como el gram"tico suponen ya la noci!n primaria de la palabra% lo ,ue es la 0unci!n verbal% si han de pasar a investigar los hechos concretos y las 0ormas puras en ,ue ella se veri0ica. abr"% pues% una ciencia esencial del lengua$e o estudio de la esencia del lengua$e 6una noología de la signi0icaci!n% a la cual llamo semasiología. 5alga esta somera delimitaci!n de disciplinas como una alusi!n% no m"s% a la enorme muchedumbre de cuestiones ,ue la exploraci!n del 0en!meno del habla suscita en 0iloso0ía. *or otra parte% ya los lingUistas tienen le.a ,ue cortar si se advierte ,ue% en un minuto% puede un hombre emitir con claridad% aproximadamente dos mil sonidos y se a.ade ,ue el n2mero de lenguas calculado en mínimum es de mil y ,ue la gram"tica de uno solo de estos idiomas% la m"s completa en cierto sentido% la ,ue del s"nscrito compuso el indio *anini en el siglo BBB a. de J. contiene cuatro mil reglas. (o ,ue ahora nos importa es tomar una primera visi!n clara de lo ,ue es la palabra como tal 6no como sonido ni como visi!n. En cole!ptero% el 3ostryc7os typograp7us% o procesionaria% de$a a su paso una huella ,ue parece enteramente nuestra escritura. ? sin embargo% no vemos a,uellos rasgos como escritura. 1n un impreso% por el contrario% nos es dado $untamente con las sensaciones visuales de la letra algo m"s ,ue no es línea ni color# en el ob$eto puramente visual ,ue llamamos letra hallamos como decantado y solidi0icado un acto psí,uico% un acto intencional 6llamémoslo de otro modo# un «,uerer decir». Si yo veo en el encerado el signo «tierra» 6expresemos parad!$icamente lo ,ue parad!$ico es6 no veo lo ,ue propiamente veo 6la línea blanca del yeso ,ue ondula sobre el negro6% sino ,ue a2n m"s ,ue eso% y como puesta y montada sobre eso% veo una «signi0icaci!n». 4on este término «signi0icaci!n» hemos salido del paso 6,ue verdaderamente era di0ícil. <+o lo notan ustedes= +o notan ,ue si% en lugar de contentarnos con esa vaga vo' «signi0icaci!n» ,uisiéramos describir m"s aproxima da y detalladamente ese otro ob$eto espectral ,ue inyectado en la línea blanca hallamos... <-ue ,ué es= +o pretendo yo poder satis0acer plenamente esa curiosidad# mucho menos en las pocas palabras ,ue el tiempo nos de$a pronunciar. *or el pronto% séanos bastante% ya ,ue no saber con claridad% sentir con vigor ese espectral ob$eto. >asta para ello con ,ue nuestra atenci!n se 0i$e en esas 0iguras ,ue a su paso de$a el 3ostryc7os typograp7us( eso ,ue no vemos en ellas y ,ue en cambio vemos% hallamos en este signo «tierra»% MesoL ser" lo ,ue de una mera imagen visual hace una palabra# a eso llamamos «signi0icaci!n»% pero por,ue así le llamemos no por eso sabemos ,ué sea -=ueritur equidemO *ero algunos ,ue me escuchan% partiendo de las ideas recibidas en psicología% acaso piensen# eso ,ue ahora llamamos «signi0icaci!n»% sea lo ,ue sea% consiste evidentemente en algo psí,uico o tal ve' ideal% de todas suertes en algo ,ue en ning2n sentido puede considerarse como color. Ahora bien% s!lo colores vemos@ <c!mo% pues% puede decirse 6a no ser con inoportuna met"0ora6 ,ue vemos $untamente% con la línea blanca de las letras% la «signi0icaci!n» (a advertencia es sobremanera discreta# así% en e0ecto% hablaría un psic!logo tradicional. *ero yo% con todo respeto% tengo ,ue acusar al psic!logo tradicional de ,ue inventa las cosas en lugar% de averiguarlas% de ,ue no las busca tal y como ellas son y se presentan 6a veces con grave incomodidad para nuestras ideas preconcebidas6% sino ,ue decreta de antemano c!mo las cosas deben y tienen ,ue ser% y con esta sentencia pertrechado va a los ob$etos y ,ueda% claro es% ciego para cuanto da a su sentencia en rostro. (argo tiempo he vivido yo 6y a.ado ,ue para mi aprendi'a$e 0ilos!0ico lo considero una ventura6 largos a.os he vivido yo e$ercitando una 0iloso0ía 6la neo6;antiana6 para la cual% declarada y resueltamente, las cosas no son como son sino como deben ser. 4ono'co% pues% demasiado esa aptitud6mental para aceptarla ahora% cuando no se trata de aprender lo ,ue han dicho los 0il!so0os sino averiguar lo ,ue las cosas son. A esa advertencia% por lo tanto% tendría tantas cosas ,ue responder ,ue no acabaríamos en dos semanas. ?o creo% en e0ecto% ,ue sin met"0ora% veo% veo en la línea sinuosa del signo «tierra» la signi0icaci!n tierra. *ara hacer enteramente plausible este aserto mío tendría ,ue desarrollar enteramente la teoría de la percepci!n. ? en verdad ,ue este desarrollo es una de las cosas m"s sugestivas% amenas y hasta dram"ticas ,ue pueden darse. *ero no hay ahora sa'!n.

/e limitaré a decir lo siguiente# dos valores distintos puede tener la visi!n. J se entiende por ver el hecho de ,ue tengamos sensaciones luminosas% es decir% crom"ticas 6o por ver entendernos lo ,ue vulgarmente entendemos% a,uel acto de conciencia en ,ue encontramos las cosas del mundo material ,ue nos rodea# la mesa% la casa% la persona% la luna. Antes de ,ue ustedes decidan con cu"l de los sentidos de la palabra ver se ,uedan% prevengan las consecuencias# el ver como posesi!n pura de sensaciones crom"ticas no ve cosa ninguna. <-uién de ustedes ha visto una pura sensaci!n de color= Siempre habr"n visto el color en una cosa% adherido a ella% materiali'ado% reali'ado@ adem"s% el color ,ue vemos lo vemos en alg2n determinado punto del espacio% locali'a do a una cierta distancia de nuestra retina y% adem"s% extendiéndose en su super0icie. Ahora bien% ni la materia en ,ue el color est" inseparablemente adherido% ni la distancia en ,ue se halla% ni esa su propiedad de extenderse son ya colores. +i las cosas% ni las 0ormas y distancias de las cosas son colores. *or consiguiente% tendremos ,ue decir 6seg2n la discreta advertencia ,ue antes suponía serme hecha6 ,ue no vemos las cosas% ni sus 0ormas ni sus distancias. ? esto% presumo yo% ,ue les parecer" a ustedes a2n m"s raro ,ue mi anterior aserto de ,ue vemos% vemos en la línea blanca% la «signi0icaci!n». 1sos dos sentidos o valores del ver son% pues% en términos técnicos éstos# ver como sensaci!n o ver como percepci!n. ?o percibo las cosas y en ellas% como su 0a' y su propiedad% los colores# ésos son los ,ue llamaremos% pues% los colores ob$etivos por,ue son del ob$eto y en él est"n. ?o siento% en cambio% el calor% pero como tal no lo percibo% es decir% no lo veo. Al través de mi sensaci!n de color% partiendo de ella mi conciencia pero sin ,ue sea su término y su ob$eto 6veo las cosas. 1l color me presenta la cosa y esa es su misi!n% la misi!n de las sensaciones todas# presentarnos lo insensible como la res% la distancia o la 0orma. /as% como antes decía% si entramos en este tema no acabaremos nunca. Si ,uieren ustedes hacerse una idea aproximada \ c!mo sean los puros colores% noten la di0erencia entre lo ,ue busca ver el pintor y lleva realmente al lien'o% y lo ,ue nosotros solemos ver en su lien'o. 1l pintor no ha visto como nosotros la man'ana ,ue en la mano de 1va se nos presenta# al contrario% ha deshecho% por decirlo así% nuestra visi!n natural de la man'ana% ha huido de ver la cosa real man'ana y ha buscado las mínimas 0acetillas de color% precisamente a,uello en ,ue nosotros no nos 0i$amos. Si para nosotros es amarilla la man'ana para él es de muchísimos colores. +os pone% pues% en el lien'o el material crom"tico en el cual% al través o por medio del cual nosotros vemos la man'ana. Otra observaci!n orientadora sobre lo ,ue es el puro color a di0erencia del color ob$etivo% tienen ustedes en los re0le$os. (os re0le$os% esas como místicas lan'adas luminosas ,ue dan los cuerpos de ha' pulido 6sobre todo los met"licos y los vítreos6% no son por nosotros atribuidos al ob$eto como colores suyos# los re0le$os no se incorporan a la cosa% no son de ella. (os vemos como sobre ella% como saliendo o irradiando 0uera de ella% me$or a2n% entre ella y nosotros. 1sos son casi puros colores y precisamente por eso no los vemos bien y nos producen el notorio e0ecto de «deslumbrarnos» o «cegarnos». ? no es% muchas veces% por el exceso de lu'# sino ,ue al no poderlos locali'ar certera y prontamente% como la locali'aci!n proviene de una cierta acomodaci!n del globo ocular éste vacila% ensaya r"pidamente varias posturas sin hallar en ninguna satis0acci!n. )e a,uí nace ese temblor del o$o al sentirse deslumbrado% y su retirada a mirar otra cosa m"s 0i$a y de0inida% en la cual logre un acomodo relativamente estable. N1l marco dorado.6(a irrealidad de los re0le$os.61l escor'o.6(a ilusi!n del diedro.: +otamos% pues% c!mo el car"cter de sensibilidad% de evidencia visual% aun,ue oriundo de la sensaci!n puramente crom"tica se extiende sobre otros elementos ,ue no son colores. 1sto ,ue acontece con el color% acontece con el sonido. N1l ruido de un tranvía.: 4onsidero estos 0en!menos% hasta hace poco tiempo tan escasamente atendidos% como de una importancia decisiva para la re0orma psicol!gica y% en cierto modo y por ra'ones ,ue no son del momento% para la 0isiología. ?o he llegado a creer ,ue debe establecerse una ley 0undamental% la cual esconde uno de los problemas 0undamentales de la psi,ue# esta ley% ,ue yo llamo «ley de contaminaci!n sensitiva»% diría así# 1n todo acto de conciencia donde se da un elemento sensible $unto con elementos insensibles% existe la tendencia original de extender y verter sobre éstos el car"cter de sensibilidad propio a a,uéllos. Así% lo ,ue del ob$eto es estrictamente visual da a la totalidad del ob$eto el car"cter de visto. +o ser" necesario advertir ,ue esta ley no explica ni pretende explicar nada# simplemente describe un 0en!meno general como tal 0en!meno% y pertenece como cuanto en este curso y en el sucesivo digamos% a una psicología descriptiva. (a psicología explicativa no podr" avan'ar victoriosamente mientras los 0en!menos a explicar no estén bien delimitados@ y la delimitaci!n de lo ,ue un 0en!meno contiene en cuanto 0en!meno% en cuanto inmediata apariencia% es lo ,ue llamamos «descripci!n». Si se compara un tratado de 0ísica con los tratados de psicología experimental se echar" de ver ,ue% no obstante emplearse en unos y otros los mismos métodos de investigaci!n% se distinguen los 2ltimos por la vaguedad omnímoda de sus a0irmaciones. 1n mi opini!n se debe esta vaguedad de las leyes explicativas a la vaguedad de los problemas mismos ,ue . son propuestos en *sicología. ? de esa borrosidad de los problemas no saldremos en tanto ,ue no se tome en serio la met!dica descripci!n de los 0en!menos. )esde el Denacimiento ac" la ciencia se ha ocupado mucho m"s de explicar ,ue de describir% y esto ha sido 0ecundo en a,uellos dominios de la investigaci!n donde la atenci!n espont"nea y vital de los hombres había acumulado previamente una gran ri,ue'a y claridad de distinciones descriptivas% a saber% en la naturale'a 0ísica. *ero ni en biología% ni en psicología% ni en sociología% ni en historia% ni en ética% ni estética 6donde la espont"nea re0lexi!n es por ra'ones obvias menos abundante6 el progreso cientí0ico desde el Denacimiento ac" ha sido Man"logoL. 1n el siglo

ABA% mientras por un lado se llegaba al 0uror explicativo 6como en la biología evolucionista6 se iniciaba en otros terrenos la curiosidad descriptiva. Así en la matem"tica# por,ue la matem"tica no es otra cosa ,ue una ciencia descriptiva. ? el éxito ha sido tal ,ue en pocos a.os se ha centuplicado en sus conocimientos N>ergson:. *ero tornemos a nuestro asunto. abl"bamos de la «ley de contaminaci!n sensitiva» seg2n la cual se extien de% en todo acto donde intervienen esencialmente elementos sensoriales% este car"cter sensible a los elementos no sensibles y% por tanto% al todo. 1l concepto explicativo de «asimilaci!n» ,ue tanto papel $uega en la psicología de Fundt% signi0ica% 0rente al puro asociacionismo% un paso aproximativo a la ley antedicha. *ero lo ,ue% a mi $uicio% hace m"s interesante esta ley es ,ue en ella se mani0iesta cu"l es el ministerio propio de la sensaci!n. *ara la psicología% desde (oc;e y sobre todo desde >er;eley y ume% las sensaciones son el contenido primario de la conciencia% es decir% ,ue el término de nuestra conciencia% a,uello de ,ue nos damos cuenta es siempre un con$unto de sensaciones. 4omo las sensaciones son estados sub$etivos% la consecuencia ineludible es ,ue el contenido primario e inmediato de nuestra conciencia es lo sub$etivo. )e modo ,ue lo 2nico ,ue directamente advierto y encuentro es mi yo% y s!lo al través de mi sub$etividad% mediatamente y secundariamente 6es decir% 0icticiamente6% el mundo ob$etivo. 1ste es el pecado original del moderno sub$etivismo a ,ue tantas veces nos hemos re0erido. *ero esa a0irmaci!n es completamente err!nea y todo lo contrario es la verdad. 4uando veo una man'ana o una casa veo todo menos estados sub$etivos míos# no veo mis sensaciones de color sino los colores en el espacio e incorporados% substanciali'ados en la casa. /"s generalmente 0ormulado# en todo acto de conciencia a,uello ,ue es término de esta conciencia% es decir% lo ,ue veo% lo ,ue oigo% lo ,ue pienso# es el contenido primario de ella y% en cambio% ella% mi conciencia% no me es en ning2n modo dada. *ara hallarla necesito desarticular re0lexivamente el ob$eto visto% anali'arlo% atomi'arlo y s!lo como 2ltimo resto de esa atomi'aci!n% por tanto% como algo abstracto% encuentro a,uellas sensaciones mías con las cuales o en las cuales vi el ob$eto. 1n suma 6y yo les ruego ,ue mediten la expresi!n6% lo ,ue percibimos% la cosa real% con su 0orma% distancia% etc.% es insensible. 1n cambio% lo estrictamente sensible% las sensaciones% es imperceptible. 4onsecuencia# la 0unci!n de las sensaciones no es componer o 0ormar parte de los ob$etos sino presentarlos% actuali'arlos en nuestra conciencia% simboli'arlos. NBncongruencia entre los puntos del espacio y la sensaci!n muscular de adaptaci!n. 1l cuento de *oe.: 7iene% pues% la sensaci!n una 0unci!n simb!lica. <A ,ué viene todo esto= )ese"bamos comprender ,ué sea la palabra como tal% cu"l sea la 0unci!n verbal o expresiva. +ot"bamos desde luego ,ue no en cuanto sonido o 0igura es la palabra palabra% sino ,ue en algo m"s ,ue adhiere al sonido y la 0igura del vocablo% est" el valor de la palabra. Siempre se ha creído ver ,ue eso m"s ,ue sonido de la palabra era ser signo. Así todavía Stuart /ill 6así SigGart% Oiehen% Jodl% Fundt% en suma% casi toda la psicología antigua% media y contempor"nea. Krente a la opini!n tradicional presentaba yo a ustedes otra direcci!n mucho m"s pro0unda ,ue se ha tomado el traba$o de anali'ar si% en e0ecto% entre la 0unci!n designativa y la expresiva no hay di0erencia. 1l m"s esclarecido representante de ella es usserl 6no el primero ciertamente. Aun,ue usserl sea poco amigo de citar a sus predecesores vivos% tengo ,ue advertir ,ue las principales distinciones en ,ue su traba$o se 0unda est"n ya en un artículo de /arty publicado en 8HHW. acía yo el es,uema de la manera como usserl trata el asunto. *artiendo de 0en!menos como el humo y el gesto cuya percepci!n nos es motivo para creer en la existencia de un 0uego y en un estado a0ectivo% uniendo esa advertencia con el papel ,ue en nuestra mente representan las premisas respecto a la conclusi!n 6a saber% ,ue las creencias en lo ,ue a,uéllas enuncian nos es motivo para creer en lo ,ue ésta dice6% da% como car"cter de la conciencia de signo% el de ,ue el ob$eto se.al y el ob$eto se.alado o designado se nos o0recen en actos de conciencia distintos% de los cuales es uno motivo o 0undamento del otro. Adem"s% para ,ue algo sea signo es menester ,ue el ob$eto designado no nos sea inmediato% sino ,ue precisamente lleguemos a la conciencia de él por medio del ob$eto6signo. Ahora bien% cuando yo oigo o leo una palabra 66dice usserl6 es ésta un ob$eto inmediato de mi conciencia% mediante el cual vengo a notar o suponer 6mediatamente pues6 un estado mental en el su$eto ,ue me habla o escribe. *ero la palabra 6prosigue usserl6 no s!lo va de hombre a hombre sino ,ue tiene una 0unci!n en mi vida mental solitaria. +o s!lo hablo a otro sino ,ue cuando pienso% hablo. En 0rancés% Saint *aul% en un libro muy sugestivo ha llamado a esto el uso endo,'sico del lengua$e. /as en la endo0asia no tiene sentido cali0icar de signo a la palabra@ primero% por,ue lo designado es a,uí mi acto intelectual 6mi concepto% mi $uicio% mi ra'onamiento6% y éste me es tan inmediato como la imagen interior de la palabra% no voy yo a descubrirme a mí mismo lo ,ue pienso@ segundo% por,ue cuando la pala 6 bra% en la vida solitaria de conciencia% e$ercita su 0unci!n genuina% no es ella ,uien constituye el término de mi acto mental. 4uando la palabra «+apole!n» surge en mi mente no es en ella en ,uien pienso sino en la persona hist!rica así llamada. )e éste 6+apole!n6 se ocupa mi conciencia% a él atiende% y la imagen verbal ,ueda desatendida. 4lara se ve esta contingencia cuando de usar la vo' +apole!n en su 0unci!n signi0icativa pasamos a hacer lo ,ue los escol"sticos llamaban suppositio materialis% es decir% cuando nos ocupamos de la vo' +apole!n como se ocuparía un gram"tico. 5emos entonces ,ue nos ,ueda entre las manos la imagen verbal como un cuerpo muerto% de ,uien ha huido a,uel puro poder signi0icante# nos ,ueda un 0onema% no una palabra.

)e todo esto se desprende 6concluye usserl y antes /arty6 ,ue la palabra en su uso colo,uial o dial!gico es% en e0ecto% signo del acto mental ,ue reali'a el ,ue habla. 1n ella se exteriori'a el pensamiento a$eno% y llega a nosotros como llega la sospecha del 0uego tras la visi!n del humo. *ero ésta es s!lo la ,ue llamaremos «0unci!n comunicativa» del lengua$e. Si expresar ,uiere decir para nosotros exteriori'ar% por tanto% ser signo o se.al entonces la 0unci!n comunicativa «sería la expresiva».

as varias sensaciones corporales% )el coraFón 7umano los a,ectos% D aun las mismas nociones ideales% En diversos dialectos .e !e#presan" por los órganos vocales. 1n estos versos 6por,ue% se.ores% esto son unos versos o% al menos% a esto se llamaba versos hacia 89HJ cuando don 7om"s Briarte compuso su estupendo «*oema de la /2sica» cuyo primer 4anto así comien'a6 en estos versos% digo% por «expresar» se entiende ese transmitir mediante los !rganos vocales nuestro pensar% de unos a otros.