LA VENDIMIA DE LOS SUEÑOS

MARÍA TERESA MORA DE NOCHERA
EDICIONES JUAN PONCE DE LEÓN • SAN JUAN, PUERTO RICO • 1968

C o p y r i g h t , 1968 María Teresa Mora de Nochera

PRINTED IN SPAIN IMPRESO Y HECHO EN ESPAÑA

Depósito Legal: P. 69-1968

Talleres: Industrias Gráficas DI ARIO-DI A, Mayor, 99-PALENCIA DE CASTILLA, 1968

DATOS BIOGRÁFICOS

L

A AUTORA, María Teresa Mora Nochera, M. D., nació en la ciudad de Mayagüez, Puerto Rico, el 13 de octubre de 1897. Fueron sus padres Don José Mora y Pol y Doña Inocencia Ríos Honorel, ambos fallecidos. Estos nacieron en Puerto Rico, hijos de españoles. Hija tercera de una familia de doce hijos. Estudió los grados primarios y secundarios en las escuelas públicas de Mayagüez, graduándose de Alta Escuela en el 1917. Poco después se traslada a Estados Unidos e ingresa como estudiante interna en el Colegio "Goucher" de Raltimore, Md. donde estudió su primer año pre-medical. Luego se traslada a Filadelfia, Pa., ingresando en la "Universidad de Pennsylvania" donde aprobó el segundo año de colegio. Sus cuatro años de Medicina los estudió en el "Woman's Medical College of Philadelphia" donde fue becada por dos años consecutivos por sus altas calificaciones. Luego solicita una beca que ofrecía la "Asociación de Mujeres de Colegio de EE. UU.", obteniendo ésta sin dificultad alguna. Se graduó de Medicina en junio de 1923. Dos semanas más tarde ingresó en el "Western Pennsylvania Hospital" en Pittsburg, Pa., donde hizo su año de médico interno, terminando éste en junio en 1924. En julio de ese mismo año tomó los exámenes de

la Junta Nacional de Medicina de EE. UU. los que aprobó recibiendo la licencia. Ésta la autorizaba a practicar la Medicina en cualquier estado de EE. UU., Puerto Rico y otros países, sin tener que tomar más exámenes de reválida. Fue ella el primer médico puertorriqueño en obtener este diploma. Luego regresó a Puerto Rico a ejercer la profesión. Abrió su consultorio y además trabajaba algunas horas en el Hospital Municipal (San Antonio de Mayagüez, P. R.). Dedicó, también, algún tiempo a labores cívicas de la comunidad. Perteneció a: La liga para evitar la tuberculosis en los niños. Liga antituberculosa para adultos. Fue una de las fundadoras del primer Hospital para tuberculosos en Mayagüez. Perteneció a la Asociación de mujeres votantes, (Capítulo de Mayagüez). Fue una de las fundadoras del Club Cívico-Cultural de Mujeres de Mayagüez, habiéndose organizado éste en la residencia de la doctora Mora Nochera. Perteneció por algún tiempo al Club Altrusa, (Capítulo de Mayagüez). Es miembro de la Asociación Médica de Puerto Rico. Contrajo matrimonio con el Dr. Domingo Nochera en mayo de 1926. Juntos establecieron un nuevo consultorio y juntos trabajaron por diez años consecutivos. Luego, durante la segunda Guerra Mundial los servicios de ambos fueron requeridos para trabajar en la Unidad de Salud Pública de Mayagüez, él como Jefe, ella como su ayudante. No vacilaron y allí se fueron a servir. Sirvió en la Unidad de Salud Pública por veinte años, jubilándose en 1960. Siempre ha sido una ávida lectora y le ha gustado
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escribir, pero mientras estuvo practicando su profesión notenía mucho tiempo para dedicarlo a esto. Ha viajado con su esposo extensamente por todo el mundo. Este es el tercer libro que publica. Otros: '' Corazón Herido" e "Isla Esmeralda". Vive actualmente con su esposo, el Dr. D. Nochera, en la residencia, propiedad de ambos, en el número 6 Ave. Nereidas. Ensanche Martínez, Mayagüez, P. R.

Siguió

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M

O

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EL AMOR QUE NO LLEGA

¡CUÁNTAS angustias! ¡Cuántas congojas! En eterna espera de este amor que no llega. Si nací mujer y con ansias locas de querer, ¿porqué, Dios mío, esta ansiedad? ¿Porqué tanto esperar este amor que nunca llega? ¿Es que jamás, jamás, sentiré el calor de un querer?... ¿Es que ya en mi atardecer las rosas de mi alma se tornan mustias? En mi jardín interior apenas si brilla el sol... sólo hay allí, tristezas y angustias. ¡Amor! ¡Amor! ¡Con qué impaciencia te espero! ¿No ves que de pena me muero? Ven, que en mis horas de soledad me consume la ansiedad...
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Trunca está mi vida sin un amor, ven y reverdece mi jardín interior, donde ya las flores languidecen de tanto esperar. Ven a regar con el manantial de la ilusión, estas flores, que de soledad, se mueren. Ven a alegrar mi triste corazón, a llenar de alegría mi alma, caliéntame con los ardientes rayos de tu sol, haz que crezcan en mi mente alas... para que pueda volar mi pensamiento. • Esperarte quiero en todo momento, Quiero con tu eficaz ayuda, tejer ilusiones y quimeras... que me lleven a un mundo de ensoñación, donde pueda... con oblática unción... quemar el incienso de mis sueños, en el altar del amor.

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POR FIN LLEGÓ EL AMOR

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OR fin, corazón, por fin, llegó mi tardío amor en una nube rosada, como oropéndola que saluda la alborada con el gorjear de su dulce canción. Ya llegó a alegrar mi corazón el amor que tanto esperaba... ¡Ilusión tan dulcemente soñada! Ilusión que llena mi alma de alegría, luz y calor. Hoy, todo me parece más hermoso. Hoy, con más intensidad alumbra el sol. Hoy, mi espíritu vuela con alborozo. Hoy, canta más alegre el ruiseñor. Y en mi viva fantasía oigo que sin cesar repite en su dulce melodía la palabra, amor... amor... amor. Amor tan ansiosamente esperado, que en tus quiméricas alas traes dulzura a mi alma.
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Amor que revives con tus caricias mi pobre jardín deshojado. ¡Ay amor! Ya no te vayas, anida para siempre en mi corazón. Amor, sentimiento dulce y profundo, de ternuras inmenso tesoro. Eres mágica palanca de oro, que haces girar el eje del mundo.

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VOLVERÉ

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OLVERÉ con el aura fría entre nubes azules y rosadas. Volveré con la alborada de un hermoso nuevo día. Volveré con los ardientes rayos del sol, con el radiante astro de mediodía. Volveré con alegría a ofrecerte todo mi amor. Y cuando en el Poniente el cielo se tina de bellos colores, vendré a ofrecerte lindísimas flores del hermoso jardín de las fuentes. Y cuando en la noche obscura el cielo se tachone de estrellas hermosas, rutilantes y bellas, entonces... te amaré con locura. Luego... calladamente me marcharé. Como leve brisa tropical que no deja huellas al pasar. Así... entre las sombras, me esfumaré.
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TE QUIERO ALBA

T

E quiero alba. Te quiero pura. Mas, si cuando toques a las puertas de mi alma, o llegues a la encrucijada de mi camino, no eres alba ni eres pura, siempre te querré con locura, pues, Eros ciego es, mas, cual rayo de sol Eros preside el amor, con su simpática figura.

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SENTIDO RELIGIOSO

SOY ALFA Y OMEGA

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OY Alfa y Omega de la vida. Principio y lin de todas las cosas. Soy fuerza magnética escondida, Soy corriente eléctrica poderosa. Soy fuente de inspiración, donde calman su sed bardos y poetas. Soy manantial de amor y de bellezas. Soy del mundo el Redentor. Quien crea en Mí y siga a cabalidad mi mensaje, vivirá a plenitud la vida. Su paso por el mundo será feliz, pues Soy rayo de Luz Divina. "Amaos los unos a los otros" fue mi mensaje eterno y profundo. "Regad la semilla del amor por todos los surcos del mundo". "Alzad los ojos al Cielo y ved allí el destello de Dios. Elevad el pensamiento y que en la tierra siempre, reine el amor".
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Mas ¿qué habéis hecho de este mensaje humilde que con tanto afán prediqué, por el que sufrí tormentos indecibles y me dieron a tomar vinagre y hiél? ¡Oh humanidad! ¿Hacia dónde te diriges con tantas guerras imposibles con tanto egoismo, envidias y maldad? Detente por un momento y pon tu pensamiento en Mi. ¿Es que no temes sufrir de la guerra los tormentos? Detente a tiempo antes que ruedes por el abismo, procede con amor y con altruismo y desecha los malos pensamientos. Soy Alfa y Omega de la vida. Soy el Redentor del mundo. Regad la semilla del bien por todos los surcos del mundo.

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Y VIERON UN ÁNGEL...

Y

VIERON un ángel con alas extendidas suspendido en el espacio... Estrellas con fulgores de topacios hacia el ángel tornaban luces encendidas, brillantes, resplandecientes. Rayos luminosos, iridiscentes, como los de un brillante sol emergían de aquella hermosa aparición, que guiaría a los pastores al humilde pesebre donde había nacido el niño Dios. Mudos quedaron todos ante aquella aparición hermosa. Junto al ángel, un extraño lucero brillaba con rara luz azulosa. Ángel y lucero se movían despacio en la bóveda del cielo. Y aquellos humildes pastores llenos de alegría y emoción siguieron al ángel y a la estrella
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a] humilde pesebre donde nació el Redentor. Todos cantaban... Hosanna en las Alturas, Hosanna... ya nació el niño Dios. Dulces cánticos y suaves melodías llenaron los ámbitos del cielo... ¡La tierra se inundó de alegrías! Todos unieron sus corazones y con gesto de amor y simpatías llevaron numerosos regalos al niño Jesús y a la Virgen María. El soplo de los siglos no ha podido acallar esta profunda sensación de paz y de amor que sentimos en la Navidad. En esta época del año reverdecen en nuestros corazones las exquisitas flores del Amor y la Caridad. Que, por siempre, brille y nuestros pasos guíe la hermosa estrella de la Navidad.

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E P I FA N Í A
(Inspirado por la Biblia, Ant. Test., Libro Is., Cap. XLII, Vers. I g II). “SEGUID sin reservas ni temor a mi adorado Hijo y Siervo. Yo estaré con Él en todo momento, y Él, a manos llenas, derramará Su amor. Con amor supremo y profundo Mi Mensajero, manso, modesto, no voceará. Con voz queda Mi mensaje llevará, por todos los ámbitos del mundo." Y en el cielo de Belén apareció luminosa en aquella noche hermosa la más brillante de las estrellas. En los campos circundantes los pastores asombrados quedaron deslumhrados por aquella aparición. De la estrella, quisieron seguir la ruta a ver donde les conducía, y llegaron hasta el Mesías sin dificultad alguna.
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Arrodillados, oraron en silencio profundo al ver aquel lindo Niño inocente (nacido en el más humilde pesebre) que sería, el poderoso Rey del mundo. Allí, permanecieron largo rato, de rodillas en muda y estática adoración; de sus pechos, un manantial de amor, brotaba, como agua cristalina. Mientras tanto... de lejanas tierras de Oriente llegaron los tres Reyes Magos, en sus pausados camellos montados, atraídos por la rutilante estrella. Llenas sus alforjas de regalos para el niño recién nacido, todos, en armonía, de amor henchidos, cantaron alegres villancicos. Y, así, en íntimo concierto, de todas partes del mundo vinieron, a rendir culto y pleitesía al único y verdadero Mesías. Hoy, después de casi veinte siglos de aquel bienaventurado evento aún celebramos el momento con alegría y devoción. ¡Seis de enero, día de la Epifanía! Para la grey infantil eres rayo luminoso, sutil que inflamas su loca fantasía.

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AROMA DE SANTIDAD
(Viernes Santo 1968)

A

TRAVÉS de los siglos, llega, hoy, a nosotros suave aroma de Santidad que nos llena de emoción y nos hace recordar los martirios del Señor. En el Gólgota murió clavado a la Santa Cruz, apagando, así, la luz. que habría de redimir el mundo. Aquel gran pensador y filósofo de ademanes suaves y serenos, humilde, sencillo, bondadoso, fue sacrificado por ser bueno, por una turba enloquecida. Fue sacrificado inútilmente, pues hoy, la turba sigue tan demente como entonces... y con violento desenfreno va derramando el veneno del odio, la envidia y la maldad.
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Mientras unos con el veneno que los ahoga, amargados... viven muriendo; los mártires de ese odio que caen a deshora mueren... pero, eternamente siguen viviendo, en los anales de la historia. ¡Paz tengan sus despojos en la tierra! ¿Sus almas?... Reinando están en la Gloria. ¡Dios eterno de lo Infinito! En este recogimiento de dolor que mi alma siente en Viernes Santo, te pido con verdadero fervor, mis ojos, húmedos por el llanto, que no nos desampares, Señor. Míranos con ojos de piedad. Ten compasión de nuestras almas, cólmanos de amor y serenidad; haz que crezcan a nuestros corazones... alas.

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TÚ ERES LA PAZ

T

Ú eres la Paz... Sombra grata, que en mis tardes obscuras guías mis pasos con mano segura. Que, en mis noches de desvelo cierras mis párpados al sueño, haciéndome olvidar mis penas y amarguras.

Tú eres la Paz... Paz inefable y duradera que se extiende por doquiera, sembrando bondades y dulzuras. Benéfico bálsamo que curas hondas y dolorosas heridas que recibimos, en el curso de la vida. Tú eres la Paz... El descanso eterno que buscaba y que hallaré en la hondonada del valle umbroso de la muerte. En ese hermoso valle, donde permanente están, la paz y la tranquilidad, Tu eterna bondad... y Tu ternura.
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EL ERMITAÑO

E

N la cumbre de una montaña, donde más cerca se está de Dios, un triste y miserable pecador construyó una pobre cabana. Quería estar cerca de Él esperando que un rayo de Luz Divina penetrara en su alma mezquina y le hicieron olvidar los pecados de ayer. Con fervor y lágrimas en los ojos oraba todos los días y sinceramente pedía a Dios, no lo mirara con enojo. Un día, al orar, elevó los ojos al cielo y vio cómo en él una puerta se abría, pudiendo ver un ángel que escribía en un libro de oro, su nombre entre los buenos. Gracias le dio al Señor por haberle perdonado su vileza, y allí entre yerbas y malezas quedó muerto el pecador. Allí, donde con tanto fervor rezó y lloró el ermitaño como un verdadero milagro un bellísimo rosal creció.
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P E N S A M I E

N T O

¿QUÉ ES DIOS?

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IOS es un soplo Divino, Ser intangible y remoto, que habita muy dentro de nosotros como un diamante genuino. Hace que nuestra alma brille con extraño resplandor. Es manantial de caridad y amor que por donde quiera nos sigue. Es poderosa corriente que nos motiva de manera extraña, perfeccionando nuestra alma y haciéndonos seres más conscientes. ¡ Pobre del que vive sin Dios y así lo proclama! Dejando que se seque su alma y se le atrofie el corazón. 78

SENDEROS DE AMOR

'TRUNCA el alma... Trunco el pensamiento... Sólo Dios nos brinda aliento. En las vivencias sufridas a lo largo del camino, un rayo de luz Divina alumbra... nuestro espíritu. Busco, busco, mas, ¿qué espero? ¿Qué ansio? Oteo el horizonte como el Capitán de un navio... esperando librar la nave de tiempos borrascosos; del oleaje furioso de los tiempos que vivimos. ¡Qué de disturbios! ¡ Qué de guerras! ¡ Qué de maldades! ¡Dios querido! ¡Con qué fervor te pido 79

ilumines a los hombres a buscar el verdadero y único camino! Van cual aturdidos peregrinos que no saben qué ruta seguir. ¡Pobres seres perdidos que buscando van al azar cómo salir del laberinto en que, se han dejado atrapar! Pobres moléculas que se agitan y chocan en el diario devenir, Cual topos, sin ojos ni radar, no saben donde van ni les importa qué ruta seguir... Van sin Dios... en vertiginoso tropel. Van matando sin corazón y destruyendo cuanto ven. ¿Qué les importa el sufrir de los demás? Sólo Tú, Señor, eres faro Divino que iluminas el camino y nos guias por senderos de amor.

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RUMBO A LA ISLA DESTINO

TRAJE conmigo al nacer un hermoso velero que me ayudase a navegar por el proceloso mar de la vida. Mas ¡qué ironía! Por más que, a veces, he tratado de torcer su camino, no he podido. Siempre el velero va... rumbo a la Isla Destino. En mi fantasía... a veces me he creído Capitana de mi velero. ¡Qué ilusa! ¡Qué tontería! Ese velero trajo consigo su ruta señalada y nadie, ni nada puede torcer su camino. Imperturbable marcha... rumbo a la Isla Destino. 81

Siempre he soñado con esquivar las peligrosas olas del mar las rocas y los escollos. ¡Inútil todo intento! De pronto siento el rudo golpe fatal contra los cayos del mar. Es mi hermoso velero que siempre marcha ligero sin poderlo evitar... rumbo a la Isla Destino. Contra esa isla no hay quien pueda. ¡Es en vano luchar! Tal parece tiene imán para el velero de mi vida. Pues, aunque quiero con firme voluntad desviar el camino, el velero siempre va... rumbo a la Isla Destino. Varias veces he soñado con un hermoso ideal que me remontase al espacio sideral en alas de la fantasía. Mas, ¡cuántas luchas! ¡ Cuántas agonías he tenido que pasar, sin haber podido lograr lo que, con afán, me proponía I Pues, mi velero se empeña 82

muy a mi pesar en siempre navegar... rumbo a la Isla Destino. Ya al final de la jornada me he dado por vencida, y plácida sueño a solas mecida por el vaivén de las olas, tendida sobre la cubierta del barco de mi vida. Me he conformado a seguir la corriente de mi triste sino. Ya, que el velero sigue por el mismo camino... rumbo a la Isla Destino.

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QUÉ ES UN POETA Y QUÉ ES POESÍA
¿Qué es un poeta? Es un alma sensible que en los versos que escribe expresa sus sentimientos, que eleva su pensamiento a regiones etéreas, que su espíritu eleva a glorias inmarcesibles. Es aquel ser privilegiado, que al ser por Dios inspirado, al mundo lanza sus poesias, sembrando en los corazones ilusiones y alegrías. Aquel que tiene el poder de ecliar al vuelo su imaginación hasta llegar al Cielo. Aquel que con los ojos del alma advierte la inspiración que de Dios emana. Aquel que en su viva fantasía oye suaves y dulces melodías con los oídos del alma. ¿Qué es poesía? Poesía es la vida misma. Advertir la presencia de Dios, Su poder, Su dulzura, Su amor. 84

Es ver a Dios en todo ser viviente, estar plenamente consciente de Su Divina Presencia. Es verlo en el cielo, en el mar, o en el verde suelo. Verlo en toda la Naturaleza, en árboles, flores, montes, cañadas y malezas. Es respirar a pleno pulmón la alegría del vivir. Es verlo con dulzura sonreír, en todo momento... en toda ocasión... Es verlo en los pétalos de una flor plenos de rocío y de color. Verlo en los pájaros, que, con sus dulces trinos nos alegran el corazón. Es, en fin, sentir Su presencia en nuestro mundo interior.

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¿CÓMO?

¿CÓMO mirar el cielo, extasiarse ante la inmensidad del mar, asomarse a unos ojos de dulce mirar, contemplar blancas gaviotas en vuelo, sin comprender al momento: que todo esto es obra del Dios eterno del Universo? ¿Cómo contemplar un niño inocente, acariciar sus sonrosadas mejillas, mecerle dulcemente sobre las rodillas, darle un tierno beso en la frente, sin detenerse a pensar; que todo esto es obra de nuestro Padre Celestial? ¿Cómo contemplar extasiado, una noche clara y serena, con el cielo tachonado de estrellas, y la luna brillando con todo su esplendor, sin comprender entusiasmado; que todo esto es obra magnífica... del Supremo Hacedor?
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CAVERNAS OBSCURAS

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LAS del mar que embisten contra rocas escondidas levantando penachos de espumas. Olas crueles y fieras del mundo que, con fuerza estallan contra las rocas de la vida entre nebulosas y brumas. Voces quedas y lejanas tal roncos lamentos vienen en alas del viento. Traen tristes reminiscencias del lejano pasado y con ellas todas las vivencias que nuestra alma han cincelado. Cavernas obscuras en las soledades del alma por donde pasan las tristezas de la vida crueles experiencias que vertiginosas pasan, grabando van en nuestra mente donde quedan... por siempre, esculpidas.
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Mas, ¿por que recordar siempre el pasado sufrido? ¡ Si, al fin, hemos surgido de las amarguras a flote! Como el náufrago que se ve perdido subámonos al primer islote que encontremos en el camino. Siempre con los ojos en alto dando gracias al Cielo por permitirnos seguir la ruta con relativo consuelo. perdiéndonos en un mundo de ilusión que distrae nuestra mente y presta alivio al corazón.

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LA CADENA

E SLABÓN por eslabón

se forjó la larga cadena de mi penosa existencia, en el cruel y duro yunque de la vida. Reto a cualquiera que la rompa o que la trunque. No lo intentará siquiera... pues ésta se formó con sangre de mis venas, lágrimas de mi alma, con penas y más penas y la viva y roja llama de mi propia existencia.

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R E M I N I S C E N C I A S

MIL PASOS HACIA ATRÁS

M

IL pasos hacia atrás en el camino recorrido. Mil pasos desandados recordando sueños... que pasaron al olvido. Mil pasos hacia atrás ¡en alas de la fantasía! ¡ Con cuánta nostalgia sombría volvemos los ojos al pasado! ¡Mil pasos nada más! ¡ Qué fácil, en nuestra mente, desandar un largo trecho recorrido! ¡Mil pasos hacia atrás! Recordando el ayer... y añorar ese ayer... ¡iluso y fugitivo! 90

FLOR DE REMINISCENCIA

A MARILLENTO por los años conservo un viejo álbum donde escondo como un verdadero tesoro, un sinfín... de recuerdos. Recuerdos de mi juventud, de aquella edad de oro... Fuente de alegría y luz, que, por siempre, en mi pecho atesoro. Escondida entre sus páginas hay una flor descolorida y seca... que me inspira profunda ternura. Habla con dulzura a mis oídos. En tonos suaves de cariño... de amor, de seres, que ya, de este mundo se han ido a habitar, a un mundo mejor.
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Me la obsequió un adolescente. Joven bueno, virtuoso, inteligente. Mas, el Destino lo quiso... en el albor de su existencia, en plena adolescencia, cuando más se ama la vida, su alma al cielo voló. En dias de angustias... de profunda nostalgia... recurro a mi flor seca y mustia, que no sé, por qué arte de magia tiene la singular virtud, de insuflar mi abatida alma, con serenidad y calma, y ver las cosas a través de un rosado cristal.

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HILA, HILA, VIEJECITA

H

ILA, hila, viejecita, en la rueca del pasado. Hila con el copo de oro que guardas como un tesoro del tierno ayer de tu vida. Hila, viejecita dulce y tranquila, de cabellos plateados, el maravilloso hilo dorado de tus sueños... Hila, hila y pon en ello todos los gratos recuerdos de tu alegre pasado... de ese íntimo ayer jamás, jamás, olvidado. Teje con la aguja de tu imaginación y el hilo dorado de tus sueños, el fino encaje de la ilusión. Pon en ello todo tu empeño, todo tu afán, todo tu amor... 93

Vuelve atrás el pensamiento y verás reverdecer, tus más íntimos sentimientos, en los recuerdos del ayer. Teje... en el telar del tiempo una maravillosa tela con el hilo dorado de tus sueños... Teje el más bello diseño que jamás persona alguna haya diseñado. Al terminar tu labor, verás primorosamente tejida la más vaporosa, la más fina tela, confeccionada con los recuerdos del pasado. Cose en tu imaginación y en lo más íntimo de tu ser, en la máquina del pasado la vaporosa y fina tela que jamás hayas soñado. Cose la más bella creación que la máquina pueda coser. Cósela con el hilo dorado de tus sueños... Cose con afán y con desvelo el último diseño de una bella creación y adórnalo con el delicado encaje de la ilusión. Ciñe a tu cuerpo el magnífico modelo que confeccionaste 94

en tu pensamiento, con la maravillosa tela tejida con amor, en el imaginario telar, del tiempo. Adórnalo con el encaje de la ilusión que tejiste en tu pensamiento; con el dorado hilo de tus sueños... con el dorado hilo de tu imaginación. Asómate al espejo, te verás rejuvenecida y te sentirás agradecida con lo que dice su fiel reflejo. Hila, hila viejecita, hila, en tu pensamiento los gratos recuerdos de antaño. Hila el dorado hilo de tus sueños... Hila el dorado hilo de tus años.

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A L E G R Í A D E L V I V I R

H O Y. . .

H

OY... me siento frivola. Mi alma siempre esquiva, hoy se siente efervescente, como las burbujas... como las espumas... del inquieto mar. Hoy... me siento alegre, con la alegría del vivir. Hoy me siento parlanchína y decidida. Hoy, el día me convida para cantar y reir, para hacer mil travesuras. Hoy, no hay penas ni amarguras, en mi mundo interior Hoy todo me parece lleno de luz y de color. Hoy, se siente alegre mi torturado corazón. Hoy... me siento cual alegre cascabel. Voy ligera como el viento... beso la rosa, beso el clavel, y, flotar en el aire... me siento.
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Hoy... piso las nubes y mis ojos elevo al purísimo azul del cielo. Voy vestida de gasas y tules. Voy ligera, vaporosa, como leve mariposa que se pierde en los azules.

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ENCONTRAR EL ALMA ES ENCONTRAR A DIOS
ENCONTRAR de pronto el alma... estar consciente de su presencia, remontar el vuelo en alas de la ilusión... Encontrarse de pronto en presencia de Dios. Sentir de cerca Su calor... Estar consciente de Su dulce presencia en nuestro propio yo interior... Es la más sublime experiencia... el más sublime milagro de amor. De pronto, verlo todo color de rosa, sentir que a borbotones, la vida brota a nuestro alrededor... Con avidez, llenar el alma de luz y de calor. Sentir que como límpido manantial brota de fuente inagotable una corriente de inspiración...
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¡Oh, dulzura inefable! ¡Sentir que la vida es bella! Y durante toda ella... inconscientes, vamos asidos estrechamente de la poderosa mano de Dios. Sentir que hemos dejado atrás, las vanidades de la vida... lo material, lo inconsecuente. Sentir el alma henchida de puros sentimientos; vernos libres de malos pensamientos y de torpes vanidades. Haber dejado atrás el fardo tan absurdo y tan pesado> de nuestras pasiones que no nos permitían ver todo lo bello que hay en derredor. ¡Es un verdadero milagro! Haber encontrado, al fin, el alma y la eterna bondad de Dios.

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SENTIDO

FILOSÓFICO

EL CISNE NEGRO

M

AJESTUOSO cisne negro vio reflejada su figura en el límpido espejo de la superficie de una laguna. Ante tan excelsa belleza quedóse embelesado, y ahuecando las alas con orgullo, sus plumas de color obscuro brillaron con el fulgor de luceros y la radiante luz de las estrellas. Mas, pronto el encanto quedó deshecho, al quebrarse el espejo de la laguna; cuando un malvado que por allí pasaba, tiró una piedra y el agua, en círculos, se retiraba. ¡ Qué desencanto! Cuando, por fin, el agua volvió a su tranquilo estado, 100

vio entonces reflejado en el espejo de la laguna, no solamente su figura, si no, también, la de un hermoso cisne blanco. Quedó perplejo y confuso y caviló por largo rato, no sabiendo a ciencia cierta cuál de las dos era su imagen verdadera. Mas, al fin y al cabo se dijo gozoso... si soy, en verdad, hermoso, ¿qué más dá, que sea negro o blanco? ¿Por qué he de estar confuso? Si soy tal como Dios en Su Sabiduría Eterna, lo dispuso.

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AVE DE RAPIÑA
CERCA del cielo... sobre un desierto de blancas y ardientes arenas, un ave de rapiña volaba y con sus penetrantes ojos buscaba, alguna presa para satisfacer su hambre. Sus alas ominosamente extendidas... dio de pronto, tremenda sacudida y rápidamente se precipitó, sobre algún objeto que desde arriba vislumbró y que pronto sería su comida. Con alas silenciosas descendió segura, sigilosa, y sobre su presa aterrizó. Era un pobre burro que murió de sed... en el desierto agotador. i Con qué placer y voracidad engulló aquel pobre animal! ¡ Cuántas aves de rapiña se encuentran en esta viña del Señor!... Dispuestas a devorar con malicia y con maldad a todo aquel incauto que, inocente, se deje atrapar.
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CELDA ESTRECHA

C

ELDA estrecha que es mi carne para contener el alma mia que quiere romper su estrecha cárcel, volar y perderse en la lejanía. Este recinto ya es pequeño para un espíritu que crece y crece y por más que pongo empeño mi alma se agiganta y estremece. Mísero barro que es esta celda que en su reducido espacio encierra un alma ansiosa por echarse al vuelo. Ya con fuerza, rompe la cruel barrera echando la celda por tierra y, al fin, vuela y se pierde en el cielo.

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¿QUÉ MISTERIO ENCIERRA LA VIDA?
¿QUÉ hondo misterio encierra la vida? N ace mos llo r ando. Nos vamos riendo. Envuelta en su negro manto, la muerte, en un instante, nos lleva... El alma se desprende del cuerpo. Y, en un suspiro... lentamente, se esfuma en el cielo. Nadie sabe de dónde venimos. Nadie sabe hacia dónde vamos. Sí, sabemos dónde nacimos; pero, dónde y cuándo nos toca morir, es el misterioso enigma del arcano. Jamás sabremos el misterioso secreto de lo que nos aguarda en el porvenir... que permanece oculto, en hermético silencio. Dios en Su sabiduría inmensa sobre esta incógnita, corrió un velo, para, que nadie escudriñar pudiera los secretos designios del Poder Eterno. Así, los hombres en su ignorancia pudieran vivir, sin temores ni recelos, de saber, día, hora y sitio, en que su alma, desprendiéndose del cuerpo, volara, al fin, a lo Infinito.
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QUÉ MÁS DA...

Q

UÉ más dá... Que nos hagamos famosos si al final de la jornada, la muerte, nos reduce a la nada sin que valgan llantos, ni sollozos.

Qué más dá... Que beamos grandes acaudalados si cuando llegue la muerte, no podemos llevarnos, ni un solo paquete de todo el capital acumulado. Qué más dá... Que pertenezcamos o no a la nobleza si al final del camino, caerá la cortina del olvido y nadie se acordará, de titulos ni de riquezas. Qué más dá... Que tengamos la piel blanca u obscura. Si cuando lleguemos al Tribunal Superior, imparcialmente nos juzgará nuestro Señor sin fijarse en nuestra triste figura. 105

Anle ese Augusto Tribunal, solamente los valores espirituales, nuestras buenas ejecutorias y bondades justamente se aquilatarán. Entonces... ¿Porqué tanta vanidad? ¿Porqué tantos aspavientos? Si al fin, todo se lo lleva el viento derecho a la eternidad. La muerle es el punto final. Es la gran niveladora. Ante esa verdad conmovedora, nadie puede escapar.

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LA ENREDADERA

A L pie de mi balcón una semilla germinó convirtiéndose luego en una hermosa enredadera. Creció y creció y m'ás y más se enroscaba a los pilares de mi balcón. Llegó la alegre Primavera trayendo con ella hermosos y múltiples capullos. Llegaron las lluvias de abril y el calor de mayo y junio convirtiéndose aquello en un verdadero jardín de campanas azules y rosa. Luego, con el verano, las brisas trajeron policromas mariposas a posarse en la trepadora dándole su suave caricia a la hermosa enredadera. La contemplo y la comparo a una hermosa mujer 107

que se viste y engalana enroscándose al corazón y alma de quien la quiera sostener. Yo, que siempre he disfrutado de sostenerme sobre mis propios pies, la contemplo con interés y no poca admiración. Con un dejo de envidia y un no sé qué de amargura en mi adolorido corazón me digo, que sin lugar a dudas ella es más sabia que yo, y, con sinceridad exclamo: ¡quién fuera... como tú... enredadera!

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P R O L E T A R I A D O

LA ZAFRA
YA empieza la zafra y con ella, viene la esperanza del pobre campesino. Ya las ruedas del molino se ponen en movimiento para moler la dulce gramínea y extraer su rico zumo. Por la chimenea escapa espesa columna de humo. Rico olor a miel aroma el ambiente. Los músculos se mueven y, con afán, se ejercitan. El corazón del obrero palpita al compás de la maquinaria. Su pecho crece y se inflama de alegría y bienestar, al ver que por el momento el hambre ahuyenta del hogar y nada faltará a sus hijos... Hasta que vuelva de nuevo la agonía y desesperanza con el final de la zafra y la llegada del tiempo muerto y de los brazos caídos. 109

TIEMPO MUERTO

TIEMPO muerto... Brazos caídos... En el pecho un gemido, angustia en el pensamiento. Es el pan de los hijos que en el aire se esfuma... ¡Con cuánta amargura y pesar en el alma lanzan un hondo suspiro los humildes campesinos cuando ven la llegada del final de la zafra! La llegada del tiempo muerto v de los brazos caídos...

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O T R O S

P O E M A S

LA PRIMAVERA SE FUE!

JUVENTUD, ¿porqué te has ido? ¡Tan de prisa y tan corriendo! Dejándonos ateridos de frió con el cierzo helado del invierno. Primavera que se esfuma como la nivea espuma... Ya se marchitaron las rosas, los nardos, las azucenas y lirios; sólo quedan los pálidos cirios que lloran lágrimas de cera. Ya doblan las campanas por la cruel retirada de la feliz Primavera que para no volver, se fuera. Pierden sus hermosos colores con el tiempo, las marchitas flores y de sus pétalos se despojan. En los árboles se secan las hojas... que vuelan a merced del viento. Se esfuman, de nuestras vidas, con el tiempo las alegrías y las ilusiones, quedando en nuestros corazones sólo, penas dolorosas y amargas.
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Luego, reina la calma... Ya estamos al final de la jornada. ya llegamos a la hondonada cuando todo, todo, termina en el insondable mundo de la nada.

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TENTACIÓN, VICIO, MUERTE

E

SPLENDOROSA mujer... bella ilusión que pasas por mi lado y sonríes con aire burlón. ¿Quién eres? ¿Yo?... Yo soy la Tentación. Celaje que te acercas con paso cauteloso y me sacas de quicio con tu andar lento y misterioso. Tú ¿quién eres? ¿Yo?... Yo soy el Vicio. Envuelta en negros crespones, como ser raro y demente, vas, sin piedad, hiriendo corazones. ¿Quién eres? ¿Yo?... Yo soy la Muerte.

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DOS PRECIOSOS QUERUBINES
(Dedicado a mis dos sobrinitas nietas que hicieron su entrada triunfal al mundo en el día de hoy). EPIQUEN campanas! , ¡Que toquen alegres tambores y clarines! Que hoy, al mundo hicieron su entrada triunfal dos preciosos querubines. Por caminos ignorados vinieron desde el cielo, sobre un rayo de luz Divina que los guiará toda la vida por luminoso y florido sendero. Dos lindísimos capullos de hermosas rosas tempranas, bañados con el fresco rocío de la mañana, hoy, abren sus pétalos al mundo. 114

R

Dos luminosos rayilos de sol trayendo luz y alegría. Notas de suave melodía dulcemente desprendidas, del divino pentagrama del amor.

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SINFONÍA EN ROSA

N sinfonía en rosa se ha convertido una penosa época de mi vida. Un hernioso lirio que en una linda primavera abrió sus pétalos al sol por vez primera, floreció en mi jardín interior trayendo luz y calor, a un alma desolada. ¡ Qué hermoso lirio! ¡Y cuánto yo lo amaba!

E

Mas, en una cruel alborada en mis brazos que lo acunaron, el lirio, para siempre se extinguió, disipándose su aroma en el misterioso recinto de la nada. Mi alma triste y desolada por años y años vagó en el espacio, como perdido celaje que algo busca, sin hallar nada. 116

¿Porqué te fuiste mi pobre lirio? ¡Tan callado... tan humilde... tan sumiso! Sepultar en el olvido quisiera, aquel terrible calvario, que sumió para siempre mi espíritu en la densa penumbra del último fulgor crepusculario. Como aves ligeras, volaron los años... aquellos... de angustia y dolor. Viví cual extraña visión... ¡Sombra perdida en el espacio! Mas, llegó un nuevo día con espléndida alborada de luces oro, plata y rosadas. Débil rayo de luz penetró por las ventanas de mi alma... hiendo una sensación extraña de bienestar y de calor. ¡Oh! ¡Milagro de Dios! Múltiples flores sentí que brotaban en mi alma... Un verdadero jardín de flores... que eran para mí exquisitas, exóticas, extrañas. ¡Lirios! Lirios y más lirios brotaban como por encanto en el recinto sagrado de mi triste corazón. ¡Extraños lirios! Que abrían. sus hermosos pétalos al sol. 117

¡Rosas! Rosas y más rosas plenas de encanto y de color, florecen en profusión, lindas, fragantes, hermosas. Su exquisito perfume aroman el recinto sagrado de mi jardín interior. Rosas de encendido color que, cual radiantes mariposas vuelan leves y glamorosas con sus policromas alas, posándose de flor en flor. ¡Claveles! Nardos y azucenas, gladiolas, margaritas y gardenias, crecen en mi jardín interior con maravilloso desenfado. ¡Son ellas mi encanto! ¡Son ellas mi ilusión! Ellas han traído felicidad a un desolado corazón que había dejado de palpitar; a un espíritu que vagaba como sombra, por el espacio sideral. Con sus colores y hermosura han logrado aliviar mi amargura, llenando con su presencia aquella árida existencia que arrastraba cual un cilicio, después de la penosa ausencia de mi bien amado lirio. En eterna floración están mi pecho y mi alma, con estas flores extrañas 118

que generoso me obsequió el Señor del Universo. Mi alma se siente humilde y profundamente agradecida en esta brillante amanecida, por este regalo que no merezco. Regalo, que en cierto modo, ha logrado llenar el hueco que la ausencia de mi lirio, en mi angustiada alma, para siempre... dejó.

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VIEJOS TRONCOS

V

IEJOS troncos... solitarios... de tiempos ya pasados... Silenciosos lloran la precipitada carrera de los años. Derruidos, hoy, por el tiempo, fueron árboles fuertes, lozanos, con profundas raices en la tierra que, aún hoy, a pesar de los años, conservan. Mas, hoy están viejos, tristes y mustios los que antaño fueran árboles robustos. Ya nadie de ellos se acuerda... Eso sería necio... sería tonto... Por más que gimen, crujen y se quejan, ¿quién, para nada, se acuerda... de los "viejos troncos? ¡Árboles nuevos!... ¡Frondosos! por cuyas venas circula savia de aquellos viejos troncos. Árboles que no se conmueven de las infirmezas de sus progenitores. Sólo tienen amores para sus tiernos retoños, 120

sin acordarse que llegará el otoño y los rigores del invierno, más pronto de lo que parece. Ellos, entonces, sin remedio ocuparán el sitio de los viejos troncos. Viven despreocupados a su gusto y antojo, sin acordarse de donde proceden. ¿Para qué acordarse de los viejos troncos? ¡Nuevos retoños!... ¡Tiernos, hermosos! que descienden de aquellos viejos troncos... Siguen el ejemplo de los árboles nuevos. Para nada se acuerdan de los árboles viejos. Ellos, también llegarán con el correr de los años a los rigores del otoño, y estos hermosos retoños se convertirán, con el invierno inclemente en árboles viejos y tristes. Mas, esto los preocupa muy poco... ¿Para qué ocupar su mente en brindar cariño y protección a aquellos... los viejos troncos?

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EFÍMERA JUVENTUD

JUVENTUD que como vendaval voló f sin darnos cuenta de ello. El invierno con su helado cierzo nos arropa el corazón. Ya mi barca se aleja... pronto llegará al horizonte, y en el sendero que va hacia el monte para siempre, se perderán mis huellas. El cielo y las estrellas se cubrirán de sombras; ya no cantará la alondra... pronto callará mi lira de poeta. Caerá pronto la pesada cortina del olvido; todo se habrá extinguido cuando llegue al final de la jornada.

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HASTA EL FINAL DE LA JORNADA

INCORPÓREA... como alma que lleva el viento, seguiré tus leves huellas por las vastas arenas del desierto. Ingrávida... remontaré hasta ti el vuelo... y eternamente te buscaré, hasta dar contigo en el cielo. Diáfana... como rayo plateado de luna, afanosamente y sin cesar mi alma buscará la tuya. Translúcida... como sutil y transparente nube, iré en pos de tus huellas por los ámbitos azules. Sombra... que a tu sombra enlazada, irá hasta los confines del mundo, marchando juntas... hacia la nada. 123

Incorpórea, ingrávida, diáfana, translúcida, hecha una sombra mi alma; con estas cualidades inherentes a mi espíritu que vaga, hacia ti iré por caminos diferentes, hasta el final de la vida... hasta el final de la jornada...

12Í

SOLES DESVAÍDOS

S

OLES brillantes, luminoso», soles que en la soledad se quedaron y su brillo se opacó con el correr de los años. Soles desvaídos que pudieron lucir su brillo asomados a los balcones. Mas, por falsos pudores se vieron obligados a vivir como pálidos lirios que, pronto se marchitaron. Y... corrieron los días y volaron los años, y aquellos balcones, permanecieron cerrados. En la vieja casona quedaron... tres soles desvaídos, que lloran su soledad y... lanzan suspiros.
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TE S U E Ñ O . . .

T

E sueño pura cual la albura del blanco velo que llevarás al altar. Como las flores de azahar que llevarás sobre tu pelo. Te sueño agua cristalina y pura de fresco manantial. Te sueño inmaculado cristal que trasparente reluce cual tu cuerpo virginal. Te sueño dulce tierna y amorosa como espléndida rosa que en el vergel luce... diáfana y bella, tímida y hermosa. Te sueño preciosa como linda mariposa de policromas alas. 12!S

Te sueño mística hada etérea, misteriosa, de regiones encantadas. Te sueño en mi fantasía fino y sutil perfume suave y delicado aroma. Te sueño tímida paloma que en su pecho me arrulla con amor y con dulzura. Te sueño bálsamo que mis heridas curas con férvida ternura y con tus besos de amor. Te sueño rayo de sol que mi alma iluminas con tu luz y tu calor. Te sueño claro de luna que brilla con extraño resplandor. Te sueño Reina de mi corazón en cuyos brazos encontraré el calor y la dulzura de una verdadera pasión. Te sueño mi esposa, madre ideal de mis futuros hijos, que, con el tiempo, vendrán. Te sueño codiciado galardón. Te sueño Diosa de amor sobre inmaculado pedestal.

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Así cantaba romántico doncel acompañado de su guitarra, una noche luminosa y clara de un cálido mes de julio. Bella noche de plenilunio, cielo tachonado de estrellas rutilantes y bellas. Y aquel romántico doncel que cantaba su dulce melodía, con toda su alma quería encontrar con afán y con empeño, aquella mujer ideal, aquella mujer de sus sueños.

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PRISIONERO DE TI MISMO

de ti mismo por tu egoísmo, por traicionero. i Qué lástima siento por ti! ¡Por tu odio y tu envidia! Y esa innoble insidia que sientes, tú, por mí. ¿Con qué mal te he herido? Más bien, te he hecho favores y pagas mi bondad, con tus errores. ¡Mal agradecido! Sal de la prisión de tus malos sentimientos y eleva tu pensamiento hacia el Reino del Señor. ¡Qué bien te sentirás! Pues todo el amargo veneno depositado en tu seno como por encanto... desaparecerá. 129

PRISIONERO

OJOS COLOR DE ENVIDIA

OJOS color de envidia, que brillan con extraño resplandor. Ojos que fulguran y apenas disimulan su pérfido brillar con su odio y su rencor. Odio que siente tu corazón, por el bienestar de los demás... ¡ Cuánta perfidia hay... en tus ojos color de envidia!

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TU -NOMBRE

E

SCRIBÍ tu nombre sobre la arena, vinieron las olas y lo borraron. Lo escribí sobre el tronco de un árbol y corrieron los años... Llegó el invierno... el sol y el agua, la nieve y el cierzo con fuerzas combinadas, lograron borrar aquel nombre amado. Mas, tu dulce nombre con letras indelebles en mi corazón y mi mente para siempre... quedó grabado.

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LA VORÁGINE

DE pie estaba, al borde de un abismo y el vértigo de mí se apoderaba, cuando sentí poderosa estocada que me asestaba, cruel... el Destino. Quedé por el golpe aturdida. Sentí una Mano Poderosa que me apartaba de la vertiginosa corriente... de aquel terrible torbellino. ¡Olí! ¡Vorágine devastadora que, como poderoso imán me atraías! Al fin, veo claro y con sabiduría, me retiro del golpe rudo, de tu encrespada ola. Ya tu hora de fascinación pasó, al fin, perdiste la batalla, ahora, con toda el alma me dedico a mi trabajo con entera v renovada devoción.
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ABRIENDO SURCOS

A BRIENDO surcos en los mares va la barca de mi vida. Sobre la blanca arena tendidas dejando voy, los negros crespones de mis amarguras y pesares. No anhelo ni madréporas ni coral, ni estrellas, ni luceros. Humildes... muy humildes son mis más caros anhelos, tímidos, mis sueños y pensar. Perfumar quiero el ambiente con perfumes de mi alma. Regar en los surcos, rosadas conchas y algas en ésta, la hora del Poniente. Regar por el ancho mundo jugosos panales de blanca cera, amasados por las afanosas abejas de mis anhelos profundos. Borrar agónicas miradas sanar cicatrices sangrantes, 133

sanarlas en un instante con la varita mágica del olvido. Todo esto, calladamente, sin fanfarria ni toque de platillos y sin música precedente; mas, sí con entusiasmo y amor, bajo el palio Divino del Supremo Hacedor.

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¡BAJO LA TECHUMBRE AZUL DEL CIELO!

M

I alma en tu alma se anida y ambas van cogidas de la mano. Tranquilos, sin prisa, marchamos por el largo camino de la vida. Camino que se acerca al final. Ya hemos caminado largo trecho... unas veces ancho, otras estrecho... unas veces florido, otras sombrío y fatal. Pero, siempre unidos. Unidos en el dolor y en las alegrías marchamos, hasta el final de nuestros días. Siempre colgando el nido bajo un mismo alero... ¡Bajo la techumbre azul del cielo!

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¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

F

ELICIDADES en mi cumpleaños hoy, todos me desean, mas, no quiero ni recordarlos. En la luz que agoniza una sombra se divisa, que al oído, muy quedo, me dice debo estar alerta ya que, pronto se acerca el final de mi existencia. Mas, no temo, no, ni a la vida, ni a la muerte, que son las almas fuertes las que ganan la partida. Cuando llegue Átropos será bien recibida. Le daré la bienvenida y gustosa la recibiré. No tendrá que blandir su afilada guadaña. Del brazo la tomaré y caminando con ella me iré. alegre como unas Pascuas.

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LA DESPEDIDA

Y

A para mí, agotada está la fuente de Hipocrene. Ya no vuela mi fiel Pegaso. Mi lira... de pena enmudece. Mi laúd... se desintegra a pedazos. Ausente están ya las Musas, se han declarado en retirada. Sombras cubrirán mi humilde tumba... Para siempre desaparecerán las alegres alboradas. No oiré más el canto de los ruiseñores, ni se alimentarán ya, de mi mano amiga. Pronto terminarán mis penas y dolores. ¡Ya, para siempre... quedaré dormida I Ya no podré ver las flores ni aspirar su grato aroma. Ya no podré ver sus brillantes colores, ni oír de nuevo, el dulce canto de la alondra.
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Todas las bellezas terrenales se habrán disipado en las nubes... Por caminos invisibles y celestiales, mi alma se mezclará con los querubes. ¡Adiós, patria querida! ¡Adiós, mi fiel compañero! ¡Adiós, amigos y amigas! Pronto estaré en el Paraíso Eterno. Allá, cerca del eterno sueño agitaré mi gélida mano y con leve sonrisa de dolor les diré... ¡Adiós! Para siempre, adiós...

138

M

U

E

R

T

E

A ROBERT KENNEDY
(H oy 6 de

juni o de 1968 , día de su muer te).

CARTA AL MÁS ALLÁ

QUERIDO Bobby: Hoy, con dolor

profundo, te escribo esta carta al valle umbroso del otro mundo. Hoy, ya no eres Robert Kennedy. Hoy, eres un Símbolo. Símbolo de juventud, inteligencia y de bondad. Símbolo de profundo Cristianismo que temporalmente has desaparecido de esta vida, para ir a morar al jardín tranquilo del eterno más allá. 139

Hoy, que la humanidad entera llora tu desaparición; con lágrimas amargas de dolor quiero que sepas, que estas palabras brotan sinceras de un adolorido corazón. Pasaste por esta senda terrestre cual raudo meteoro, brillante flecha de oro que, dejó huellas indelebles... Hoy, un ángel ha plegado sus alas ante su fatal Destino. Hoy, ese mismo ángel ha subido hasta la inmensidad del cielo. Allí, eternamente brillará cual espléndido lucero en el palio glorioso... de la Inmortalidad. Adiós no, Bobby, hasta luego. Tu muerte no habrá sido en vano. Que Dios te lleve de Su mano a morar con Él en el cielo.

140

SE

11 DE 1968, EN LOS TALLERES DE I NDUSTRIAS GRÁFICAS "D IARIO - DÍA ", MAYOR, 99, EN P ALENCIA DE C ASTILLA , BAJO EL CUIDADO TIPOGRÁFICO DE "EDICIONES JUAN P ONCE DE L EÓN ", S AN J U AN , P UE RTO R ICO
TERMINÓ DE IMPRIMIR ESTE LIBRO EL DÍA DE NOVIEMBRE