Rousseau

¿QUÉ SE PIERDE Y QUE SE GANA CON EL CONTRATO SOCIAL?

Rousseau tiene un propósito definido para escribir El contrato social: “averiguar si puede haber en el orden civil alguna regla de administración legítima y segura tomando a los hombres tal como son y las leyes tales como pueden ser1”. Si el orden social es un derecho sagrado que sirve de base a los demás, dice el ginebrino, no proviene de la naturaleza, está fundado en el contrato. Se trata de averiguar, pues, en qué consisten tales contratos. “La más antigua de las sociedades y la única natural es la familia2”. En esta sociedad primigenia, el niño permanece con sus padres “tanto tiempo como es necesario para su conservación”. Una vez que esta necesidad desaparece, y el hijo puede velar por su propia conservación, el lazo natural se disuelve; el hijo no le debe obediencia al padre, y éste no le debe sus cuidados al hijo. De este modo, “ambos entran por igual en la vida independiente”, es decir, adquieren su autonomía, cada uno vela por sí mismo. El hombre sólo es autónomo cuando alcanza la edad de la razón, cuando es capaz de buscar y servirse de los medios adecuados para conservarse; al ser su propio juez “llega a ser su propio dueño”. Sin embargo, si este lazo continúa, advierte, entonces ya no es natural, permanecen unidos por convención. La familia es, pues, el primer modelo de las sociedades políticas. Como este breve tratado versa sobre el orden social, se vuelve imprescindible analizar de dónde procede el derecho, y Rousseau comienza su análisis con una tesis que se remonta hasta el propio Platón: el derecho del más fuerte. El ginebrino señala: “El más fuerte no lo es nunca lo bastante para ser el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber3”. Si la fuerza no es más que potencia física, ¿qué moralidad puede resultar de sus efectos? Después de todo, ceder a la fuerza es un acto necesario, no voluntario. Si la fuerza hace el derecho, entonces aquella es la primera en imponerse, no el derecho; ahora, “si el más fuerte es el que tiene razón, no hay sino que buscar el modo de ser el más fuerte”, es decir, si la fuerza hace el derecho y confiere autoridad, entonces cada uno buscará por todos los medios de hacerse del poder por la violencia. Si la autoridad y el derecho se fundan en
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Rousseau, J. El contrato social, I, 1. Ibíd., I, 2. 3 Ibíd., I, 3.

. no haciendo el derecho. y si este hombre muere. p.. “es quitar toda la moralidad a sus acciones el quitar toda la libertad a su voluntad6”. es renunciar a nuestra humanidad. 32. desde otro punto de vista. “su imperio permanecerá diseminado y sin enlace alguno”. que en la guerra el vencido rescate su vida a expensas de su libertad. un pueblo puede perder su libertad por el sometimiento de otro. a la esclavitud del hombre y de los pueblos. y en todas partes le hallamos prisionero”. enajenarla. debemos admitir lo siguiente: no es lo mismo someter a una multitud y regir una sociedad. por la conquista. lo más que hace es venderse por su subsistencia.. 6 Ibíd. 7 Ibíd. Rousseau considera legítimo. de modo que una de sus inquietudes está enfocada. esto es. Por lo tanto. “si hay que obedecer por fuerza. entonces es un interés privado. La libertad es la cualidad que nos define como hombres. quedan solamente las convenciones como base de toda autoridad legítima entre los hombres5”. 4 5 Ibíd. En efecto. si su interés está separado de los demás. o un pueblo conquistado. Ahora bien. esto es. y puesto que la fuerza no produce derecho alguno. p. Un hombre que se erige como déspota es un particular. no puede obedecer al conquistador sino en tanto que está bajo el imperio de la fuerza7”. “puesto que no hay hombre que tenga autoridad natural sobre su semejante (pues todos los hombres nacen libres). no se está obligado a obedecer sino a los poderes legítimos. renunciar “hasta a los deberes”. desde luego. Con base en lo precedente. renunciar a ella. . por alguna razón. tal renun cia significaría privarlo de la responsabilidad de lo que hace y omite. el derecho no añade nada a la fuerza y. Debemos admitir con Grocio. no puede existir el orden social. por necesidad. no hay necesidad de obedecer por deber4”. Para Rousseau. Ibíd. En las primeras líneas del Contrato se lee: “El hombre ha nacido libre.la violencia. Por otra parte. El postulado de la libertad es central en la filosofía de Rousseau. 4. 34. ¿Por qué razón los hombres enajenan su libertad? ¿Bajo qué condiciones es privado de ella? El hombre que se convierte en esclavo de otro no se da gratuitamente. que tiene como fundamento la ley del más fuerte: “un prisionero de guerra hecho esclavo. el hombre enajena su libertad por necesidad. En este sentido. I.

Antes de hablar de esta donación. El pacto se puede reducir a lo siguiente: “cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general. encierra el siguiente compromiso: “cualquiera que rehusara obedecer a la voluntad general será obligado a ello por el cuerpo entero”. . Lo que pierde el hombre por el contrato social es su libertad natural y el derecho ilimitado a todo lo que intenta. Para subsistir el hombre tiene que asociarse con otros. como señala éste. Este Estado primitivo ya no es capaz de subsistir. se ve obligado a consultar su razón antes de escuchar sus inclinaciones. el acto por el cual el pueblo se entrega al rey. por la cual son legítimos los compromisos civiles. que hasta entonces no había considerado nada sino a sí mismo. tener una voluntad contraria o desemejante a la voluntad general que tiene como ciudadano. “¿cómo podrá comprometerlos sin perjudicarse y sin descuidar las atenciones que se debe?”. Partimos de la siguiente suposición: los hombres han llegado a un punto “en que los obstáculos que perjudican su conservación vencen por su resistencia a las fuerzas que cada individuo puede emplear para mantenerse en ese Estado”. y el derecho suple al apetito. adquiere la libertad civil y la propiedad de todo lo que posee. el paso del Estado de naturaleza al Estado civil implica un cambio en la conducta: la justicia sustituye al instinto. El hombre. A fin de que el pacto social no sea vano. cada hombre puede. el deber sucede a la impulsión física. que un pueblo puede entregarse a un rey. “que sólo hace al hombre verdaderamente dueño de sí”. la donación. como hombre.por otra parte. advierte Rousseau. no teniendo como límite sino sus fuerzas individuales. no puede ser ofendido uno de sus miembros sin que se ataque a todo el cuerpo. Con la fundación del Estado civil. el pueblo es de hecho anterior al rey. Desde el momento en que la multitud se ha reunido en un solo cuerpo. Ahora bien. y recibimos a cada miembro como parte indivisible del todo”. “y el género humano perecería si no cambiase de modo de ser”. pero. es un acto que supone deliberación pública. siendo la fuerza y la libertad de cada individuo los primeros instrumentos de su conservación. debemos establecer el fundamento de esta asociación anterior. el hombre adquiere la libertad moral. Esta es la única forma. No obstante. Para concluir. sin embargo.

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