Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C.

Rébsamen”

Lic. Educación Secundaria con Especialidad en Telesecundaria
La Enseñanza del Español I

Ensayo
El uso adecuado del lenguaje para el aprendizaje significativo en la asignatura de español

Equipo 8: Brianda Ivette Galindo Guzmán, Mariela Beristain Colorado, Andrey Buenrostro González, Leidy Dalia Hernández Cuevas. 2° “A”

14/01/2014

Introducción Este ensayo lo realizamos con el propósito de identificar los conocimientos, habilidades y actitudes que la escuela pretende desarrollar en los alumnos de secundaria con la enseñanza del español. De igual manera, reflexionar sobre las formas de desarrollo de las habilidades lingüísticas; es por ello que consideramos pertinente recuperar la definición de Lenguaje, el cual se refiere a un sistema estructurado que se configura como aquella forma que tiene el ser humano para comunicarse, existen dos tipos de lenguaje, el verbal y el escrito. Este es un proceso que se inicia a temprana edad y no cuenta con un tiempo determinado para concluir debido a que se vuelve más complejo en cada uno de los niveles educativos. Con este análisis nos dimos cuenta de que gran parte de las experiencias que vivimos durante nuestra jornada de práctica se relacionan directamente con las características del lenguaje que se deben cumplir para lograr un aprendizaje verdaderamente significativo ya que cuando se lleva a cabo una comunicación eficiente los alumnos entienden mejor los contenidos, no sólo los escuchan, en realidad los comprenden. En la educación básica, la asignatura de Español ocupa un lugar privilegiado respecto a las demás áreas de estudio, por el tiempo que se le destina y por el propósito fundamental que persigue: desarrollar las habilidades intelectuales que hacen posible que las personas se comuniquen eficientemente, se expresen y desenvuelvan en la sociedad de una manera satisfactoria y tengan acceso de las demás áreas del conocimiento, lo mismo en la escuela que a lo largo de la vida. De igual manera retomamos a autores como Isabel Solé, Lauren B. Resnick, Frank Smith y Emilia Ferreiro; dándonos cuenta que los cuatro hablan del alfabetismo pero desde distintos puntos de vista, por ello creemos necesario analizar lo que nos presenta cada uno y ellos y obtener lo más significativo para nuestro ensayo.

Desarrollo La alfabetización es hoy en día uno de los derechos fundamentales de todo ser humano. Aunque el término suele asociarse inicialmente con las competencias para la lectura y la escritura como vía de inserción de los pueblos en la cultura, actualmente este concepto implica también entender, reflexionar y desarrollar competencias para la comprensión y la solución de problemas de la vida cotidiana. “Nuestra lengua propia y particular es un emblema de todos nuestros vínculos culturales.” (Smith, 1994)

Para dar un buen uso de la lengua, el individuo se debe preparar desde edades tempranas y así ser capaz en su madurez de utilizarla de manera productiva y eficiente en favor de la sociedad. “La lengua es hablar de comunicación, de un instrumento que permite explorar los ámbitos de la cultura y de una herramienta que organiza y ordena nuestros pensamientos, nuestra actividad y, en buena medida, la de los demás.” (Solé, 2000) “La educación para el alfabetismo se concibe más naturalmente como un proceso de socialización, de inducción a la comunidad de practicantes de alfabetismo.” (Resnick, 1991) Cuando se trata de los problemas educativos y de la problemática cultural de una sociedad, se habla acerca del lenguaje ya que este debe utilizarse de manera adecuada dentro de un grupo de personas debido a que es un hecho de construcción social y un fenómeno sociocultural. Si bien es cierto que para lograr una comunicación eficiente es necesario ser personas alfabetizadas, esto no es suficiente ya que todo depende de la forma en la que utilicemos el lenguaje, tanto en la escuela como en la vida cotidiana. “Entre las personas alfabetizadas, las diferencias no estriban en la posibilidad de leer, escribir, hablar y escuchar, sino más bien hacerlo de una forma competente, según las exigencias de la situación en la que se encuentren y de los objetivos que persigan.” (Solé, 2000)

A pesar de que la lectura es un proceso personal y se le realiza sobre la base de saberes, experiencias, expectativas y finalidades individuales, el valor que se le confiere, sus usos y sus funciones parten de una significación social, pues se le concibe como una actividad que se realiza con el otro, como un fenómeno construido socialmente, ya que mediante la posesión y puesta en práctica de esta actividad adquirimos y ejercitamos conocimientos socialmente aprobados. “Podemos hacer uso de nuestras capacidades comunicativas y relacionales para regular nuestra propia situación y la de los demás de forma competente para introducirnos en nuevos ámbitos. Su aprendizaje nos permite continuar aprendiendo.” (Solé, 2000) Además, la lectura como medio para interpretar y significar la realidad tiene como punto de partida el lenguaje, y éste es un producto cultural, un vehículo para conocer, comunicar y construir el pensamiento humano. Entre los aprendizajes más significativos del ser humano están las herramientas básicas del pensamiento, las cuales utilizamos para la solución de problemas y el desempeño de otras actividades simbólicas más complejas, entre ellas la lecto-escritura. Aunque la mayor parte de nuestro tiempo lo pasamos fuera de la escuela, es importante recalcar que esta influye demasiado en la manera en la que aprendemos, no sólo a leer y a escribir sino también a expresarnos como seres inteligentes y preparados ante la sociedad. Es en este lugar en el que aprendemos a enfrentarnos a distintas situaciones por medio de la socialización con nuestros compañeros y maestros, ya que también adquirimos la capacidad de resolver distintos problemas. “El papel de los maestros en todo esto es muy claro: deben facilitar y promover la admisión de los niños en el club de los alfabetizados.” (Smith, 1994) Es decir que cuando un maestro logra que sus alumnos adquieran un aprendizaje significativo; los conocimientos construidos pueden ser implementados para saber actuar en diversas situaciones, también está llegando al objetivo de que estos puedan ser competentes y desarrollarse plenamente en sociedad. Sin embargo para llegar a cumplir este cometido, el docente debe cerciorarse de no cometer errores durante su práctica, las cuales obstaculicen el uso correcto y eficaz del lenguaje, al contrario debe implementar estrategias que le propicien el trabajo

colaborativo y la comunicación entre los propios alumnos, creando un ambiente de aprendizaje en que puedan desenvolverse plenamente y sin presiones. “El aula debe ser un lugar lleno de actividades de lectura y escritura útiles y significativas, en el que es posible una participación sin evaluación.” (Smith, 1994)

A diferencia de lo que sucede dentro del aula, en la vida diaria convivimos con familia, amigos y conocidos que no esperan que hablemos correctamente debido a que de cualquier forma nos comprenden pues tenemos intereses y conocimientos en común. Es aquí donde complementamos nuestros aprendizajes obtenidos en la escuela con los que adquirimos en la vida cotidiana ya sea leyendo una revista o algún periódico siguiendo el ejemplo de quien se encuentra a nuestro alrededor además en este contexto “El aprendizaje es por otra parte permanente y sin esfuerzo, cada encuentro con la letra impresa es una oportunidad para añadir algo al propio repertorio de conocimientos útiles.” (Solé, 2000) “La escuela no es la única fuente -quizá ni si quiera la más importante- de adquisición de competencia en lectoescritura.” (Ferreiro, 2000) Cada día pareciera que existiera una separación más amplia entre los facilitadores del proceso enseñanza-aprendizaje a través de las instituciones educativas y los intereses y necesidades de los estudiantes. Frente a esta situación los medios de comunicación se presentan como la nueva escuela de transmisión del conocimiento; han modificado las maneras no sólo de cómo circula la información y el saber, sino de las formas pedagógicas de presentar dicho saber, además que se han convertido en espacio de identidad y socialización del conocimiento. “Hay nuevos estilos de habla y de escritura que están siendo generadores gracias a los medios de comunicación.” (Ferreiro, 2000) Las tecnologías modernas no necesariamente son la respuesta completa al problema de la difusión de los programas de alfabetización, tanto las tecnologías antiguas como las modernas tienen su campo.

La tecnología tiene que ser la apropiada, debe ayudar a la gente a aprender lo más rápido, económico y eficazmente posible; además ser un instrumento útil para mejorar la calidad y eficiencia del suministro de la alfabetización. Ayuda a crear entornos de aprendizaje aptos para las necesidades e intereses de la población que anteriormente no tenían acceso a la educación y a ofrecerle nuevas oportunidades de aprendizaje. Estimula a los educandos a ser más creativos e innovadores, de hecho, revoluciona la forma en que se maneja la información – avanzando de la docencia al aprendizaje auto dirigido- del aprendizaje como un evento único al proceso de aprendizaje durante toda la vida. “La tecnología no va a simplificar las dificultades cognitivas del proceso de alfabetización ni es la oposición (método vs tecnología) la que nos permitirá superar las desventajas del alfabetismo.” (Ferreiro, 2000)

Conclusiones Con todo esto podemos concluir que el alfabetismo es la base sobre la cual se construye un aprendizaje eficaz del lenguaje; lo cual permea tener una comunicación adecuada que nos permite adentrarnos en la sociedad y saber actuar ante las diversas situaciones que se nos presentan a lo largo de nuestra vida; es decir, que gracias a esto podemos construir un aprendizaje significativo. Es por eso que cuando dejamos de pensar en el alfabetismo como una colección de habilidades y comenzamos a concebirlo como una forma de práctica cultural, empezamos a considerar las múltiples formas en las que los jóvenes se socializan en las prácticas de la sociedad, como docentes esta es también la base de nuestras acciones dentro del aula ya que tenemos claro que el contexto en el que se desenvuelven nuestros alumnos es de vital importancia para su desenvolvimiento.

Bibliografía
Ferreiro, E. (2000). Leer y escribir en un mundo cambiante. México: Novedades educativas. Resnick, L. B. (1991). El Alfabetizmo dentro y fuera de la escuela. Mexico. Smith, F. (1994). El club de los que leen y escriben. Buenos Aires. Solé, I. (2000). Aprender a usar la lengua: implicaciones para la enseñanza. México.