EL HOGAR

Una fibra esencial en el tejido de la sociedad
El hogar fue la primera institución creada por Dios en la tierra. Dios estableció el
hogar antes que estableciera el gobierno civil. Antes que él fundara la hermandad de
creyentes del Nuevo Testamento ya había fundado el hogar. Dios creó el hogar mucho
antes que el hombre hubiera organizado cualquier tipo de institución dedicada a la
instrucción académica. ¿Qué nos dice esto acerca del valor que Dios le ha dado al hogar?
¿Cuán importante es su hogar para usted? Tal vez usted no esté seguro. ¿Acaso
sabía usted que esta es una pregunta fácil de responder? ¡Tan sólo tiene que considerar
honestamente cuánto tiempo y energía usted le dedica al mismo! Su hogar no ocupa el
primer lugar en su lista de prioridades a menos que usted invierta el tiempo y la energía
necesaria en el mismo. Así de simple. Usted siempre encuentra tiempo para realizar las
cosas que a usted más le agradan. Siempre.
El enemigo de nuestras almas conoce que si él pudiera inutilizar el hogar entonces
él podría inutilizar eficazmente el poder espiritual de cada actividad y programa que
nosotros seamos capaces de generar, sin importar cuán grandiosos y “buenos” sean los
mismos. Quizá a nuestro enemigo le gustan estos programas. Esto se debe a que muchos
de estos programas sirven muy bien a sus propósitos siniestros al proveer un camuflaje
que esconde el problema verdadero, la destrucción de los hogares.
El padre que está siempre ocupado en las actividades evangelísticas y no le da
importancia a nutrir el amor hacia su esposa, hijos e hijas, muestra lo que en realidad él
considera que es lo más importante. Él simplemente está creando en su propio hogar los
mismos problemas en los cuales ha estado tan ocupado tratando de resolver. “Porque
¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O
qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Marcos 8.36–37). ¿Qué
aprovechará a usted si ganare muchos amigos y colegas espirituales, y sin embargo
perdiere uno de sus propios hijos en el mundo o tuviere una esposa que se sienta sola e
insatisfecha a causa de sus prioridades corruptas? No le servirá de mucho. De nada. No
obstante, servirá de mucho al diablo.
El joven que emplea cada noche de la semana en ciertas actividades “buenas y
espirituales” con sus compañeros está haciendo una declaración evidente de sus
prioridades. ¿Acaso ha aprendido este sistema de valores de la misma forma que sus
padres se relacionan con sus compañeros?
En cada sociedad existen costumbres que tienden a destruir nuestros hogares si
nosotros lo permitimos. Una de tales costumbres en la sociedad norteamericana es un
estilo de vida muy agitado. Este estilo de vida que mantiene a todos tan ocupados
arrebatará de nosotros la posibilidad de llevar una vida hogareña devota y llena de
sentido. ¿Cuál es la respuesta? Deje de llevar una vida tan agitada. Rehúse obligarse a
usted mismo a hacer más de lo que en realidad puede hacer. ¡Rechace cualquier cosa
que le reste importancia a una vida hogareña devota! ¡Entréguese más bien a todo aquello
que la enriquezca! Cambie su estilo de vida donde sea necesario cambiarlo.
En los países latinoamericanos la costumbre es que casi todos los hombres casa-
dos cometen adulterio al menos una vez en la vida, incluso hombres muy religiosos. Y es
raro el caso del hombre que en esta sociedad muestra tanta devoción y compromiso a su
esposa como lo hace con su madre y demás parientes. ¿Cuál es la respuesta? Don Juan
tiene que darle el control de su vida a Dios. Él tiene que convertirse en un esposo y un
padre devoto, comprometido con su esposa y familia. La elección consiste en seguir las
costumbres de la sociedad o seguir el plan de Dios.
Muchas veces la costumbre crónica de estar tan ocupados con los negocios, y la
costumbre de la infidelidad matrimonial traen consecuencias similares en la vitalidad
espiritual del hogar. El pueblo de Dios debe rechazar ambas costumbres.
La calidad moral del tejido de cada institución está determinada por la calidad de
los hogares que la componen. ¿Qué tipo de tejido está aportando su hogar a la calidad
moral de su hermandad? ¿Qué tipo de tejido produce su hogar en su comunidad? ¿Es su
hogar un hogar de devoción o simplemente un hogar religioso? ¿Será mejor o peor la
sociedad por causa de usted y de su hogar?
—Daniel R. Huber
Para estudiar más acerca de hogares que glorifican a Dios, pide el curso por correspondencia
gratuito Edificando Hogares Cristianos de Cursos Bíblicos Luz y Verdad a:
luzverdad@emypeople.net o Apartado postal 140 Huaral Lima



------------------------------------------------------------------------------------------
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría,
agradó a Dios salvar a los creyentes por la loc la loc la loc la locura de la predicación ura de la predicación ura de la predicación ura de la predicación. (1Cor 1.21)



Si le gustaría recibir más literatura como esta, favor de enviar un mensaje a
lucasperu@emypeople.net, pidiéndo el CD de prédicas y literatura.

Para leer más acerca de los anabaptistas y nuestras creencias, véase estas páginas Web:
www.elcristianismoprimitivo.com
www.antorchadelaverdad.com
www.anabaptists.org