un número infinito de habitaciones

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Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845, probó en Alemania algunos habrían impedido ver lo que o Sin Sin embargo, Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio, y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón, tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas, y hasta el discurso de la matemática, allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. Es verosímil, aunque difícil de comprobar, la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos, sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré, Hermitte y Picard. Cantor nunca tuvo discípulos, nunca los aceptó, se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. La

posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Menos aún se conoce de las circunstancias que, a partir de 1899, lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses, casi regularmente cada año, en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Hay constancias de franca locura, de horrísonos ejercicios vocales, de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor, sonriente, le tendía -. El loco, decía Lacan, es el hombre libre, porque tiene el objeto de su lado, no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. No sueña tampoco con liberarse del Otro, porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. Más bien “seducción del ser”, ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera, y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. “No basta con un organismo débil – añadió -, una imaginación alterada, conflictos que superen a las fuerzas. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro, poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros, conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser.” Podemos evocar también este otro párrafo, tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura, sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad.” De su puño y letra, el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Cantor, cuerpo de hierro, poderosas identificaciones sostenidas en su padre, un destino inscripto en los astros, no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona; lo cual no necesariamente fue un déficit, y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. Pero por supuesto, el goce de la libertad tuvo para él un costo. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas, atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias, ellas ya no libres, de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad, al principio de manera intermitente, afuera de los lazos de discurso. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor, lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra, reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias, es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. Ahora bien, su frecuente salida del discurso de la

matemática no es sin embargo un cambio de discurso, es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso, ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda, y también menos rigurosa. ¿Qué es la libertad, además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX, cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud, que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres, cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico, sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror, donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Es la estructura misma del sujeto, esencialmente encadenado al lenguaje, lo que hace de la libertad una instancia alienante, cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. En ese nivel, cuando “somos libres”, nos encontramos ante una elección forzada. Los ejemplos que estudió Lacan, la bolsa o la vida, la libertad o la muerte, son ilustrativos. Si se plantea tal opción, sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa, o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante, es la fórmula de la alineación, es un o bien, o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida, ergo también la bolsa). Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro, en el pasaje al acto. Hay una salida - al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente - a la que Lacan llamó separación, y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase, al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre, porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Entonces, una cosa es la libertad, otra la separación. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. En el primer caso, la tachadura tiene valor de eliminación. Allí se ubicó Cantor, en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes, que sustituyo al gran Otro, Dios, por las pequeñas letras a, b, c, ..., y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios, por la demostración por repetición o recurrencia. Es decir lo que sería llamado principio de inducción, y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1, y si cuando vale para n también vale para n+1, entonces vale para todo n.

Si, tal como afirmó Cantor, en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad, eso no necesariamente es cómodo para el investigador. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad, el gran riesgo de la matemática, es que es el lugar de la libertad. La vida de Cantor como sujeto de la matemática, se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo, como conjunto vacío. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación, una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo, en el dominio del número, en tanto sujeto, no cuentas”. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica, no por la animadversión de Kronecker, sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando, después de un tramo de desarrollo de ese discurso, se llegue al punto crítico en que el lenguaje, en sus imposibilidades, se ve obligado a confesar su existencia. Es el momento de la paradoja, el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936, donde todos los matemáticos tienen algo para decir, a favor o en contra de Cantor, poco importa, pero sobre Cantor, sea desde un discurso propiamente científico, sea epistemológico o filosófico. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel, Church, Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. El software, el lenguaje preciso de la máquina automática, será el resultado. Automatic machine, precisará Turing en su artículo original, se opone a choice machine. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad, de paradojas, de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Piensan que no es un tema interesante, que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse, y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. Sólo algunos recuerdan esa gesta, y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires, explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica, con la que explora los límites de la matemática y de la informática, procede del decir de Cantor -. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia, la libertad, Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”, pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal, libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos), Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario, que luego se hará mundial y funcionará bien, sobre todo cuando él no esté. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto, y no la del acto de separación al que nunca accedió. Aún atacando la

cadena en su punto de intervalo, no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil, no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos, sólo pudo transformarles su discurso, y colegiarlos – desde el exterior -. Antes que formar parte, antes que salir de su lugar de sujeto excepcional, eligió desligarse del Otro. Desencadenando su psicosis, resguardó su libertad. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso, sino que evidentemente la favorece. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel, aunque en él será el rigor lógico, más que la libertad creativa, el rasgo subjetivo que prevalecerá. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis; que entonces no necesariamente es un déficit, sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable, de una escala distinta de la que es capaz el neurótico, tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes, tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva, una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos, en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Es decir que la psicosis no coincide con la locura, aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Estas coordenadas, que hacen posible distinguir entre psicosis y locura, permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje, que desde el comienzo ha tomado la posición - alienada, firme, petrificante - de no entrar en lazos de discurso alguno. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término, que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis, y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico, es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Para ello deberá tentarlo a retornar, de la locura posterior al desencadenamiento, a la psicosis, que no es incompatible con el lazo social. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor, internado, y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver, Dos orejas prestas a escuchar, Dos manos para tocar y sentir, La nariz para los olores. No os falta una lengua

Tampoco un paladar para gustar, Así, tenéis los cinco sentidos, Pero estáis todos locos. Lo que os falta es bien simple, Es el buen sentido. Habéis estudiado demasiado. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Seamos también aquí rigurosos, Cantor no dice que el buen sentido exista. Eso es precisamente lo que falta, y no sólo al psiquiatra. Lo que sí existe, es el extravío en el plano psiquiátrico. Referencias bibliográficas Aristóteles. Physique. Les Belles Lettres. Paris. 1973. Barrow, John D. (1992) La trama oculta del universo. Crítica. Barcelona. 1996. Título original del libro: Pi in the Sky. Bell, Eric T. (1937) Men of Mathematics. Simon & Schuster. New York. 1986. Caps. XXVIII y XXIX, dedicados a Georg Cantor. Belna, Jean-Pierre (2000). Cantor. Les Belles Lettres. Paris. 2000. Borges, Jorge L. (1932). “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”, y “Avatares de la tortuga”. Discusión. Emecé. Buenos Aires. 1974. Borges, Jorge L. (1949). El Aleph. Emecé. Buenos Aires. 1974. Bourbaki, Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Alianza. Madrid. 1976. Cantor, Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Cahiers pour l’analyse, Vol. 10. Pp. 35 – 52. Seuil. Paris. 1969. Cantor, Georg (1895-7). Contributions to the founding of the theory of transfinite numbers. Dover. New York. 1955. Chaitin, Gregory (1998) The Limits of Mathematics. Springer Verlag. Singapur. 1998. Chaitin, Gregory (1999) The Unknowable. Springer Verlag. Singapur. 1999. Charraud, Nathalie (1994) Infini et inconscient. Anthropos. Paris. 1994. Dantzig, Tobías (1930) El número, lenguaje de la ciencia. Sudamericana. Buenos Aires. 1971. Dauben, Joseph W. (1979). Georg Cantor, his Mathematics and Philosophy of the Infinite. Harvard Univ. Press. London. 1979. Dieudonné, Jean (1977) “Matemáticas vacías y matemáticas significativas”. Pensar la matemática. Tusquets. Barcelona. 1984. Pp. 197 – 193. Gödel, Kurt (1944) “La lógica matemática de Russell”. Obras Completas. Alianza. Madrid. 1989. Gödel, Kurt (1947) “¿Qué es el problema del continuo de Cantor”. Obras Completas. Alianza. Madrid. 1989. Hegel, G.W.F. (1807). La phénoménologie de l’esprit. Montaigne. Paris. 1941. Hodges, Andrew (1983). Alan Turing: The Enigma. Simon & Schuster. New York. 1983. Kline, Morris (1980) Mathématiques: la fin de la certitude. Christian Bourgeois

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Gabriel Lombardi. "Cantor, la libertad".

Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. la enunciación como acto -. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. murió en Halle en 1918. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . no infrecuente en la vida de un hombre de genio. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. el acto de decir. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. se interesó en sus actos. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. Más que en sus síntomas. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. de la ciencia y la locura. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. En su texto L’étourdit. expresión que figura tres veces en ese texto.

la libertad. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. Lo juzgó entonces una noción absurda. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. no tiene fin. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. para devolver al acto sus consecuencias. 16. Durante más de 2000 años. 3. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. 4. tendremos: 1.en aposición al nombre . Cantor fue matemático y fue loco. el título de este texto ubica . Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra.. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. algo fuera de lo cual no hay nada.. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Si debajo de esa lista hacemos otra. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. en cuanto al infinito. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas.condiciones. de Georg Cantor. tan distintas.. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. los matemáticos se atuvieron.. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. 4. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números ..el rasgo que tuvieron en común las vidas. a sus delirios y a su locura. Y también sobre el sujeto: como veremos. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. Sin embargo. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. . a la conducta recomendada por Aristóteles. pero limitadas. y por otro no. Breve historia del infinito En su Física. . Para comenzar. 2. 9. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. pero no al mismo tiempo. decimos que es al menos potencialmente infinita.

y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. la de todos los naturales. la matemática no podía (y como veremos. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. finitas]”. en verdad. y finalmente. y por lo tanto no sería ya infinito. ni ésta mayor que aquélla. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. El infinito en juego. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. infinitos los cuadrados. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. infinitas sus raíces. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. que sería su límite. según dijo bellamente Borges. estalle y lo mate. los atributos de mayor. con un lenguaje limitado. Había que inventar entonces una nueva lógica. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje.tiene que figurar en la primera lista. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. no debía) apelar esta vez a la física. para dar ese otro paso. menor e igual no se aplican a los infinitos. Temieron que el infinito tomado en acto. pero que exceden la lógica del “todo”. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. He allí la paradoja. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. tanto para él como para Newton. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. integrado al pensamiento. tan . El hombre que inició la matematización de la física. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. la matematización del infinito. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Ahora bien.naturales . La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. manejable. En lugar de descartarlas como absurdas. Doscientos cincuenta años después que Galileo. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. porque debería estar en algún lugar.

. señores –dice el dueño-.los números racionales son enumerables (contables). (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. elegantes y poderosas. y así sucesivamente..donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. para cualquier conjunto dado. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. el de la 3 a la 6. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. de quien Cantor hizo un enemigo. Las teorías de Cantor. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. la persona de la habitación 3 a la 4. como Kronecker su antiguo maestro. a pesar de que parecen ser muchos más. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. casi un perseguidor. todas ocupadas. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables.. de conjuntos mayores. Llega un nuevo huésped y pide una habitación.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. “Lo siento. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. todas ellas ocupadas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. .simples. “¡Por supuesto!”. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Ahora. exclama el dueño. “¡Seguro. Algunos de ellos reaccionaron con encono. la de la habitación 2 a la 3.” Algunas de esas ideas son: . y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. . el ocupante de la 2 a la 4. aun si se basaban en el razonamiento matemático. . que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. esperen sólo un minuto!”. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. dice el propietario. y así sucesivamente.

El decir de Cantor. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. generados por el decir de Cantor. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. es decir. Los verdaderos números. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. sostenía Kronecker. 1.. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. A decir verdad. Pero los obstáculos. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. Von Neumann y Gödel. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición.. entidades inexistentes. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. sino en la escritura decimal de los números reales. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. a diferencia de otros psicoanalistas. ¡Al contrario! Como veremos. 3 . 2. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. un poco enfáticamente es verdad. y la admisión de conjuntos inconsistentes. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. Cantor es el padre de Gödel. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. . no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba.descubrimientos. liberada de las ataduras de la física. Ahora bien. bajo la forma de lo imposible. de un modo cada vez más riguroso. Así. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. por Zermelo. Pero veremos que la matemática cantoriana.

¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. ¿Y cómo es que. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Esa es su conjetura del continuo.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. los enumerables y los no enumerables. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. ese riguroso distrito. Kronecker tenía entonces razón. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. en el . De paso. siendo tales números inaccesibles. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos.especialmente en la cama. Pero además. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. como efecto del decir de Cantor. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -.

“A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. se puede establecer que cero y uno hacen dos. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. La teoría de los conjuntos no es estéril.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. diría uno de sus críticos más agudos. Esa teoría. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. efecto divisorio.” Antifilosofía matemática. Pero no sólo engendraría paradojas. y que se puede existir. Entre las indicaciones que éste da al respecto. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. aventura que no fue precisamente gratuita.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. y más también. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. resulta que hoy se aplica. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. en su ambigüedad. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. También intentará esta otra. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. Además. porque ella engendra la paradoja. . en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena.” Como en la teoría cantoriana de los números. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. representa para otro significante. Con Lacan. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa.

No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. porque.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. eventualmente. que implicaba tomar al lenguaje mismo. relaciones fijas. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. No es necesario. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. yo creo. es decir en tanto “matemática libre”. como la materia a explorar. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. reguladas por las definiciones. En particular. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Alan Turing. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. para tratar esa contradicción interna del infinito. ya presentes y asegurados. apelar esta vez a la física. En efecto. era necesaria esa posición. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. no debía. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. una relación con los antiguos números tal. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. las de lo infinito.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . Desde que un número satisface todas estas condiciones. Por el contrario. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. la matemática no podía.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. y es entonces abandonado por falta de eficacia. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. Por oposición a la matemática aplicada. para poder introducir nuevos números. y no a ninguna otra realidad trascendente. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. se manifiesta muy rápido por su poco uso. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. Por una parte las condiciones que digo . a posteriori. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. como leímos. llegado el caso. de la que puede ocuparse la metafísica. Para dar el paso de la matematización del infinito. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática.

del uno que hay. de la simple unidad. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. Dios. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. por un breve período. produciendo aún resultados muy importantes. Por el contrario. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. a las que sin embargo retorna. con toda discreción. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. En 1908. La retracción de la matemática a la lógica matemática. A propósito suyo.. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas.” En 1884. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Locura y libertad Sin embargo. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. para aislar en él al uno que hay. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. entonces. La física y sus demás aplicaciones. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. La practicó también en la locura.matemática como “sólo saber”. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a . para el discurso de la matemática. es una forma de hablar de algunos hombres. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Cantor fue internado por primera vez. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. para decirlo en los términos de Ou pire. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. es la simple unidad en la cual todo está incluido. ¿De hablar de qué?. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. sino por el contrario. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber.. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. son fantasma..

El loco.quien le entrega su hallazgo y su nombre. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Más bien “seducción del ser”. un destino inscripto en los astros. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. Cantor. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Durante muchos años defendió. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. de horrísonos ejercicios vocales. Hay constancias de franca locura. sonriente. conflictos que superen a las fuerzas. aunque difícil de comprobar. Menos aún se conoce de las circunstancias que. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. sin embargo. Cantor nunca tuvo discípulos. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. casi regularmente cada año. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. le tendía -. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. Cantor. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. “No basta con un organismo débil – añadió -. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. Hermitte y Picard.” De su puño y letra. porque tiene el objeto de su lado. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Es verosímil. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. decía Lacan. No sueña tampoco con liberarse del Otro. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria.” Podemos evocar también este otro párrafo. y hasta que lo publique. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. una imaginación alterada. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. a partir de 1899. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. cuerpo de hierro. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. nunca los aceptó. es el hombre libre. y de un modo francamente delirante.

cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. Es la estructura misma del sujeto. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. Pero por supuesto. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. la libertad o la muerte. y también menos rigurosa. es la fórmula de la alineación. la bolsa o la vida. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. Si se plantea tal opción. el goce de la libertad tuvo para él un costo. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. lo que hace de la libertad una instancia alienante. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. ¿Qué es la libertad. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. al principio de manera intermitente. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. . Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. esencialmente encadenado al lenguaje. cuando “somos libres”. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. nos encontramos ante una elección forzada. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. Los ejemplos que estudió Lacan. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. es un o bien. En ese nivel.en la represión que ésta condiciona. son ilustrativos. ellas ya no libres. Ahora bien. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. lo cual no necesariamente fue un déficit. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. afuera de los lazos de discurso. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida.

sea desde un discurso propiamente científico. pero sobre Cantor. en tanto sujeto. poco importa. es que es el lugar de la libertad. entonces vale para todo n. . Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. sea epistemológico o filosófico. Piensan que no es un tema interesante. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. de paradojas. Automatic machine. como conjunto vacío.. Es el momento de la paradoja. El software. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación.. b. En el primer caso. el gran riesgo de la matemática. que sustituyo al gran Otro. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. la tachadura tiene valor de eliminación. precisará Turing en su artículo original. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. el lenguaje preciso de la máquina automática. en el pasaje al acto. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. se opone a choice machine. y si cuando vale para n también vale para n+1. tal como afirmó Cantor. Hay una salida . por la demostración por repetición o recurrencia. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. por las pequeñas letras a. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. a favor o en contra de Cantor. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Si. que la matemática tiene cosas más útiles en . será el resultado. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. no por la animadversión de Kronecker. Entonces.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . Allí se ubicó Cantor. una cosa es la libertad. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro.a la que Lacan llamó separación. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. se ve obligado a confesar su existencia. en el dominio del número. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Dios. Church. después de un tramo de desarrollo de ese discurso.. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. eso no necesariamente es cómodo para el investigador.ergo también la bolsa). otra la separación. c. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. en sus imposibilidades. no cuentas”.

eligió desligarse del Otro. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida.de no entrar en lazos de discurso alguno. y colegiarlos – desde el exterior -. petrificante . resguardó su libertad. la libertad. aunque en él será el rigor lógico. Desencadenando su psicosis.alienada. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. que desde el comienzo ha tomado la posición . La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Antes que formar parte. que luego se hará mundial y funcionará bien. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Sólo algunos recuerdan esa gesta. firme. sólo pudo transformarles su discurso. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. más que la libertad creativa. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Estas coordenadas. y no la del acto de separación al que nunca accedió.que ocuparse. que entonces no necesariamente es un déficit. sino que evidentemente la favorece. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Con lo cual se distingue claramente del . Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. procede del decir de Cantor -. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. el rasgo subjetivo que prevalecerá. sobre todo cuando él no esté. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso.

y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Eric T. Barrow. Buenos Aires. Vol. 35 – 52. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. y no sólo al psiquiatra. Así. Emecé. Cantor. Habéis estudiado demasiado. Belna. New York. 1973. Jorge L. Jean-Pierre (2000). Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Borges. La nariz para los olores. Título original del libro: Pi in the Sky. XXVIII y XXIX. John D. Eso es precisamente lo que falta. Les Belles Lettres. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Referencias bibliográficas Aristóteles. Simon & Schuster. Barcelona. Dos manos para tocar y sentir. Lo que sí existe. Jorge L. Para ello deberá tentarlo a retornar. Caps. (1932). Cantor. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Cahiers pour l’analyse. Cantor no dice que el buen sentido exista. Georg (1895-7). dedicados a Georg Cantor. Dos orejas prestas a escuchar. Es el buen sentido. Paris. Borges. Buenos Aires. Pp. tenéis los cinco sentidos. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Alianza. que no es incompatible con el lazo social. Bell. Les Belles Lettres. Contributions to the founding of the theory of . Seamos también aquí rigurosos. Emecé. Discusión. 1974. 1974. El Aleph. Paris. (1992) La trama oculta del universo. 10. Pero estáis todos locos. Physique. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Lo que os falta es bien simple. 1986. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. internado. es el extravío en el plano psiquiátrico. (1949). Paris. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. 2000. (1937) Men of Mathematics. y “Avatares de la tortuga”. 1969.psicótico en el sentido lacaniano del término. Madrid. Bourbaki. Cantor. de la locura posterior al desencadenamiento. 1996. 1976. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Seuil. Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Crítica. a la psicosis.

Odile Jacob. Inédito. Lacan. Vol. London. Pp. Dantzig. Alan Turing: The Enigma. Computers and the Next Level of Civilization. New York. (1979). Vol. Jacques (1954-55) Seminario. 1999. 157 – 184.. Andrew (1983). 1975. Gödel. 1999. Revista de psicoanálisis. Vol. 197 – 193. 1973. Singapur. 1986. Siglo XXI. en el Centro Franco-argentino de Altos Estudios. Lacan. Roger (1989) The emperor’s new mind. Obras Completas. Jacques (1972) “L’étourdit”. Vol. Vol. Colette (1999). Harvard Univ. Paris. G. Bs. Buenos Aires. Chaitin. Las psicosis. (1807). Paris. Scilicet.transfinite numbers. Scilicet 1. As. Buenos Aires. Lacan. Paris. Seuil. Gregory (1999) The Unknowable. Jacques (1966-7). Ou pire. Paris. Robertson. 1999. Paris. 1998. Lacan. Madrid. Sakellariou. 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Sudamericana. UBA. Simon & Schuster. Alianza. Douglas (1998) The New Renaissance. Dauben.As. Vol. Gödel. lenguaje de la ciencia. Alianza. Cap. Lombardi.W. Thirion. Escritos I. 1998. Dieudonné. Georg Cantor. 1. New York. Gabriel (1999) “La mediación de lo imposible”. Oxford Univ. Lacan. “Acerca de la causalidad psíquica”. New York. Pp. La lógica del fantasma. Seuil. Jacques (1966) “Posición del inconsciente”. III. “Paranoïa et psychanalyse”. Pp. Lacan. Pp. Soler. Barcelona. La phénoménologie de l’esprit. Springer Verlag. Dimitris P. Joseph W. 14. Vol. Jacques (1964) Seminario. 1983.. Vol. Montaigne. 4. 1989. Laurent Cohen-Tanugi (1999) Le nouvel ordre numérique.F. Toulouse. Oxford Univ. Springer Verlag. Lacan. Paris. Press. 1971. his Mathematics and Philosophy of the Infinite. 1989. 1999. Singapur. 61 – 72. Tobías (1930) El número. Jean (1977) “Matemáticas vacías y matemáticas significativas”. Paris. Madrid. Escritos II. Ellipses. “La méprise du sujet supposé savoir. Seminario. 23 – 30. Lacan. Kurt (1947) “¿Qué es el problema del continuo de Cantor”. Jacques (1950). 1. Anthropos. Facultad de Psicología. Inédito. Buenos Aires. Morris (1980) Mathématiques: la fin de la certitude. London. Lacan. Obras Completas. 1968. Jacques (1975) “… Ou pire”. Pensar la matemática. Seminario sobre Síntoma y creencia. Press. 1979. 1941. Chaitin. 5. Seminario. V. Kurt (1944) “La lógica matemática de Russell”. Scilicet. Christian Bourgeois Ed. Buenos Aires. Jacques (1967). Les mathématiques et le réel. Seuil. 1955. Bs. Paris. Dover. Nathalie (1994) Infini et inconscient. Inédito. Siglo XX I. Paidós. 1987. 1999. 1994. Charraud. Hegel. Paidós. 1989. Jacques (1971-2). 1985. Gregory (1998) The Limits of Mathematics. Tusquets. Press. Maurice (1999). Trèfle. Kline. 19. Penrose. Hodges. 1984. (1999). 1989. .

“On computable numbers. 2000.Toth. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Princeton. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. (1936). (1986). murió en Halle en 1918. PUF. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. with an application to the Entscheidungsproblem”. Pp. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Gabriel Lombardi. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. de la ciencia y la locura. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Princeton Univ. Vol. Press. 230 – 265. Tymoczko. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. Palimpseste. Soc. 1998. la libertad". Imre (2000). Paris. New directions in the philosophy of mathematics. sino de . quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. "Cantor. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. Proc. Alan M.. London Math. 42. Thomas (Compilador). Turing.

la libertad. Breve historia del infinito En su Física. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término.en aposición al nombre .. los matemáticos se atuvieron. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. no tiene fin.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. 3. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. de Georg Cantor. Cantor fue matemático y fue loco. 2. pero limitadas. Durante más de 2000 años..el rasgo que tuvieron en común las vidas. la enunciación como acto -. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. se interesó en sus actos. . Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Lo juzgó entonces una noción absurda. . podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. expresión que figura tres veces en ese texto. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. en cuanto al infinito. pero no al mismo tiempo. tan distintas.. Más que en sus síntomas. En su texto L’étourdit. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. a la conducta recomendada por Aristóteles. a sus delirios y a su locura. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. algo fuera de lo cual no hay nada. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. Y también sobre el sujeto: como veremos. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. Sin embargo. el título de este texto ubica . Para comenzar. el acto de decir. para devolver al acto sus consecuencias. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. 4. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías.

en verdad. para dar ese otro paso. que sería su límite. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. integrado al pensamiento. tendremos: 1. según dijo bellamente Borges. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. y por lo tanto no sería ya infinito. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. estalle y lo mate. y por otro no.decimos que es al menos potencialmente infinita. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. la matemática no podía (y como veremos. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. la de todos los naturales. El infinito en juego. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. El hombre que inició la matematización de la física. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. 16. 9. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. Temieron que el infinito tomado en acto. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. la matematización del infinito. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él.. porque debería estar en algún lugar.tiene que figurar en la primera lista. He allí la paradoja. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. menor e igual no se aplican a los infinitos. tanto para él como para Newton. En lugar de descartarlas como absurdas. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Si debajo de esa lista hacemos otra. los atributos de mayor. no debía) apelar esta vez a la física. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados.. . Ahora bien. y finalmente. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. infinitos los cuadrados. ni ésta mayor que aquélla. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. infinitas sus raíces. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. pero que exceden la lógica del “todo”. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. 4. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. . Doscientos cincuenta años después que Galileo. finitas]”.

Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. la persona de la habitación 3 a la 4. señores –dice el dueño-. a pesar de que parecen ser muchos más. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. la de la habitación 2 a la 3. .” Algunas de esas ideas son: . Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. “Lo siento. y los infinitos nuevos huéspedes pueden . dice el propietario. elegantes y poderosas. . De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. y así sucesivamente. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. todas ocupadas. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. el ocupante de la 2 a la 4. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2.. para cualquier conjunto dado. con un lenguaje limitado. . uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Seguro. y así sucesivamente. tan simples. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. de conjuntos mayores. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”.. esperen sólo un minuto!”. todas ellas ocupadas. “¡Por supuesto!”.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. pero todas las habitaciones están ocupadas”. . (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. exclama el dueño. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos.los números racionales son enumerables (contables). y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas.Había que inventar entonces una nueva lógica. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. Ahora. el de la 3 a la 6. manejable. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos.

al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. un poco enfáticamente es verdad. de un modo cada vez más riguroso. Cantor es el padre de Gödel. generados por el decir de Cantor. liberada de las ataduras de la física. Pero los obstáculos. Las teorías de Cantor. . Von Neumann y Gödel. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. Pero veremos que la matemática cantoriana. es decir.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. Así. Los verdaderos números. sostenía Kronecker. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría.. ¡Al contrario! Como veremos. por Zermelo. y la admisión de conjuntos inconsistentes. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. 1. casi un perseguidor. entidades inexistentes. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. 3 . Ahora bien. bajo la forma de lo imposible. 2.fácilmente ser alojadas en ellas.. como Kronecker su antiguo maestro. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. sino en la escritura decimal de los números reales. de quien Cantor hizo un enemigo. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. A decir verdad. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . aun si se basaban en el razonamiento matemático. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. Algunos de ellos reaccionaron con encono.

Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. De paso. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. Esa es su conjetura del continuo. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos.El decir de Cantor. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. los enumerables y los no enumerables. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Kronecker tenía entonces razón. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. como . Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. a diferencia de otros psicoanalistas. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto.

incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. en su ambigüedad. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. siendo tales números inaccesibles. aventura que no fue precisamente gratuita. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. Pero además.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. ¿Y cómo es que. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. Pero no sólo engendraría paradojas. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. También intentará esta otra. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La teoría de los conjuntos no es estéril. ese riguroso distrito. se puede establecer que cero y uno hacen dos. y más también. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?).especialmente en la cama. porque ella engendra la paradoja. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos.efecto del decir de Cantor. Esa teoría. Con Lacan. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. lo cual . Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. diría uno de sus críticos más agudos. resulta que hoy se aplica. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. Además. Entre las indicaciones que éste da al respecto. y que se puede existir. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas.” Como en la teoría cantoriana de los números. efecto divisorio. representa para otro significante.

y es entonces abandonado por falta de eficacia. una relación con los antiguos números tal. como leímos. yo creo. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente.” Antifilosofía matemática. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a . reguladas por las definiciones. relaciones fijas. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. para poder introducir nuevos números. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. Por oposición a la matemática aplicada. Desde que un número satisface todas estas condiciones. de la que puede ocuparse la metafísica. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio .supone dar un salto afuera de la cadena. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. llegado el caso. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. Alan Turing. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. En particular. porque. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se manifiesta muy rápido por su poco uso. No es necesario. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. ya presentes y asegurados. Por el contrario. es decir en tanto “matemática libre”. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. Por una parte las condiciones que digo .

es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. y no a ninguna otra realidad trascendente.. las de lo infinito. como la materia a explorar. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. Locura y libertad Sin embargo. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. eventualmente. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. del uno que hay. es la simple unidad en la cual todo está incluido. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. sino por el contrario. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. para aislar en él al uno que hay. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. no debía. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. para decirlo en los términos de Ou pire. son fantasma. que implicaba tomar al lenguaje mismo. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. En 1908. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Para dar el paso de la matematización del infinito. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. para tratar esa contradicción interna del infinito.su rigor. La física y sus demás aplicaciones. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Dios.. apelar esta vez a la física. es una forma de hablar de algunos hombres. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Por el contrario. la matemática no podía. a posteriori. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. En efecto. La practicó también en la locura. La retracción de la matemática a la lógica matemática. para el discurso de la matemática. de la simple unidad. era necesaria esa posición.. entonces. ¿De hablar de qué?. A propósito .

es el hombre libre. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Cantor. una imaginación alterada. sin embargo. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera.” En 1884. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. El loco. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. nunca los aceptó. le tendía -. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. aunque difícil de comprobar. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. de horrísonos ejercicios vocales. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. Es verosímil. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. y de un modo francamente delirante. Más bien “seducción del ser”. No sueña tampoco con liberarse del Otro. con toda discreción. Hermitte y Picard. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. a las que sin embargo retorna. sonriente. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. decía Lacan. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. “No basta con un organismo débil – añadió -. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Cantor fue internado por primera vez. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. . La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. a partir de 1899. conflictos que superen a las fuerzas. casi regularmente cada año. Cantor nunca tuvo discípulos. Durante muchos años defendió. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. porque tiene el objeto de su lado. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Hay constancias de franca locura. por un breve período. y hasta que lo publique. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. produciendo aún resultados muy importantes. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas.suyo. Menos aún se conoce de las circunstancias que.

No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución . Cantor. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. lo que hace de la libertad una instancia alienante. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico.” De su puño y letra. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. Ahora bien. Pero por supuesto. lo cual no necesariamente fue un déficit. un destino inscripto en los astros. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres.poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. ¿Qué es la libertad. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. el goce de la libertad tuvo para él un costo. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él.” Podemos evocar también este otro párrafo. esencialmente encadenado al lenguaje. y también menos rigurosa. Es la estructura misma del sujeto. cuerpo de hierro. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. al principio de manera intermitente. ellas ya no libres. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. afuera de los lazos de discurso.

Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. y si cuando vale para n también vale para n+1. el gran riesgo de la matemática. ergo también la bolsa). en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. Si.. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. que sustituyo al gran Otro. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. como conjunto vacío. no por la animadversión de Kronecker. se ve obligado a confesar su existencia. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Los ejemplos que estudió Lacan. Entonces. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. son ilustrativos. cuando “somos libres”. en el dominio del número. Es el momento de la paradoja. Si se plantea tal opción. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. otra la separación. En ese nivel. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Hay una salida . en tanto sujeto. . entonces vale para todo n. la libertad o la muerte. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. es un o bien. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios.subjetiva. es que es el lugar de la libertad. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. por la demostración por repetición o recurrencia. por las pequeñas letras a. tal como afirmó Cantor. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. c. En el primer caso. en sus imposibilidades. una cosa es la libertad. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y . Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. la bolsa o la vida.. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. la tachadura tiene valor de eliminación.. Allí se ubicó Cantor. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. b. eso no necesariamente es cómodo para el investigador.a la que Lacan llamó separación. en el pasaje al acto. no cuentas”. Dios. es la fórmula de la alineación. nos encontramos ante una elección forzada. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado.

Sólo algunos recuerdan esa gesta. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. sobre todo cuando él no esté. eligió desligarse del Otro. Piensan que no es un tema interesante. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. y colegiarlos – desde el exterior -. sea desde un discurso propiamente científico. pero sobre Cantor. Desencadenando su psicosis. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. que luego se hará mundial y funcionará bien. se opone a choice machine. resguardó su libertad. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. sólo pudo transformarles su discurso. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la . que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. poco importa. que entonces no necesariamente es un déficit. y no la del acto de separación al que nunca accedió. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Church. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas.1936. Automatic machine. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. sino que evidentemente la favorece. será el resultado. Antes que formar parte. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. el lenguaje preciso de la máquina automática. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. aunque en él será el rigor lógico. a favor o en contra de Cantor. El software. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. de paradojas. la libertad. precisará Turing en su artículo original. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). sea epistemológico o filosófico. más que la libertad creativa. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. procede del decir de Cantor -. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. el rasgo subjetivo que prevalecerá.

definición de la psicosis como estructura subjetiva, una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos, en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Es decir que la psicosis no coincide con la locura, aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Estas coordenadas, que hacen posible distinguir entre psicosis y locura, permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje, que desde el comienzo ha tomado la posición - alienada, firme, petrificante - de no entrar en lazos de discurso alguno. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término, que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis, y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico, es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Para ello deberá tentarlo a retornar, de la locura posterior al desencadenamiento, a la psicosis, que no es incompatible con el lazo social. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor, internado, y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver, Dos orejas prestas a escuchar, Dos manos para tocar y sentir, La nariz para los olores. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar, Así, tenéis los cinco sentidos, Pero estáis todos locos. Lo que os falta es bien simple, Es el buen sentido. Habéis estudiado demasiado. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Seamos también aquí rigurosos, Cantor no dice que el buen sentido exista. Eso es precisamente lo que falta, y no sólo al psiquiatra. Lo que sí existe, es el extravío en el plano psiquiátrico. Referencias bibliográficas Aristóteles. Physique. Les Belles Lettres. Paris. 1973. Barrow, John D. (1992) La trama oculta del universo. Crítica. Barcelona. 1996. Título original del libro: Pi in the Sky.

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Gabriel Lombardi. "Cantor, la libertad".

Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845, probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática, introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos, desató con ello la crisis más profunda y

fructífera en esa disciplina científica, desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas, en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare, en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente, murió en Halle en 1918. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia, no infrecuente en la vida de un hombre de genio, de la ciencia y la locura. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última, y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan, quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios, pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos, sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Más que en sus síntomas, se interesó en sus actos, y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia, el acto de decir, la enunciación como acto -. En su texto L’étourdit, Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”, expresión que figura tres veces en ese texto. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema, el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX, haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención, ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones, para devolver al acto sus consecuencias, enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Y también sobre el sujeto: como veremos, el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término, sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler, el título de este texto ubica - en aposición al nombre - el rasgo que tuvieron en común las vidas, tan distintas, de Georg Cantor. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas, es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático, a la fundamentación filosófica personal de sus teorías, a sus delirios y a su locura. Cantor fue matemático y fue loco, pero no al mismo tiempo. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra, este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica, la libertad, que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Para comenzar, recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Breve historia del infinito En su Física, Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice, algo fuera de lo cual no hay nada, sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. Lo juzgó entonces una noción absurda, que no debe ser admitida por el

científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia, que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas, pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos, pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera, pero limitadas. Durante más de 2000 años, los matemáticos se atuvieron, en cuanto al infinito, a la conducta recomendada por Aristóteles. Sin embargo, ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1, 2, 3, 4, ..., podemos suponer que tal lista que no tiene un último término, no tiene fin, decimos que es al menos potencialmente infinita. Si debajo de esa lista hacemos otra, de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él, tendremos: 1, 4, 9, 16, ... Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas, porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros, es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números, y por otro no, ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales - tiene que figurar en la primera lista, la de todos los naturales, pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados, y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista, y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. He allí la paradoja. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números, infinitos los cuadrados, infinitas sus raíces; y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números, ni ésta mayor que aquélla; y finalmente, los atributos de mayor, menor e igual no se aplican a los infinitos, sino sólo a las cantidades terminadas [esto es, finitas]”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. El hombre que inició la matematización de la física, que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna, no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. El infinito en juego, tanto para él como para Newton, es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos, pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”, según dijo bellamente Borges. Temieron que el infinito tomado en acto, integrado al pensamiento, estalle y lo mate. Doscientos cincuenta años después que Galileo, Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas, y que sus leyes específicas podían ser establecidas. En lugar de descartarlas como absurdas, las hizo ingresar en el discurso de la matemática. La propiedad que

Galileo había considerado paradójica era, en verdad, una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Ahora bien, para dar ese otro paso, la matematización del infinito, era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje, pero que exceden la lógica del “todo”. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito, la matemática no podía (y como veremos, no debía) apelar esta vez a la física, ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible, porque debería estar en algún lugar, que sería su límite, y por lo tanto no sería ya infinito. Había que inventar entonces una nueva lógica, con un lenguaje limitado, manejable, pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor, capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”, mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor, es fácil encontrar una decena de ideas mayores. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales, tan simples, elegantes y poderosas, que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático.” Algunas de esas ideas son: - las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles, sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos; - la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos; - se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno; - los números racionales son enumerables (contables), ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos, a pesar de que parecen ser muchos más; - los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador, para cualquier conjunto dado, de conjuntos mayores. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes, puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert, uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones, y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. “Lo siento, dice el propietario, pero todas las habitaciones están ocupadas”. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones,

todas ellas ocupadas. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Por supuesto!”, exclama el dueño, y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2, la de la habitación 2 a la 3, la persona de la habitación 3 a la 4, y así sucesivamente... Y el nuevo cliente recibe la habitación 1, que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones, todas ocupadas, y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. “¡Seguro, señores –dice el dueño-, esperen sólo un minuto!”. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2, el ocupante de la 2 a la 4, el de la 3 a la 6, y así sucesivamente. Ahora, todas las habitaciones con números impares han quedado libres, y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert - donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Las teorías de Cantor, aun si se basaban en el razonamiento matemático, iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría; por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. Algunos de ellos reaccionaron con encono, como Kronecker su antiguo maestro, de quien Cantor hizo un enemigo, casi un perseguidor, al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80, un poco enfáticamente es verdad, la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel, entidades inexistentes. Los verdaderos números, sostenía Kronecker, son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0, 1, 2, 3 ... Pero veremos que la matemática cantoriana, liberada de las ataduras de la física, rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real, bajo la forma de lo imposible. Pero los obstáculos, la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía, no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. A decir verdad, el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente, cuando fuera axiomatizada sucesivamente, de un modo cada vez más riguroso, por Zermelo, Von Neumann y Gödel. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles, generados por el decir de Cantor, que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Ahora bien, asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos, no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884, que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la

topología de la recta. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. . por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. sino en la escritura decimal de los números reales. ¡Al contrario! Como veremos. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. Así. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. El decir de Cantor. los enumerables y los no enumerables. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Cantor es el padre de Gödel. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. a diferencia de otros psicoanalistas. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. Esa es su conjetura del continuo. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. y la admisión de conjuntos inconsistentes. es decir. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. y que hay diferentes conjuntos no enumerables.

incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. y que se puede existir. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. se puede establecer que cero y uno hacen dos. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. Pero además. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. porque ella engendra la paradoja.De paso. representa para otro significante. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. Kronecker tenía entonces razón. La teoría de los conjuntos no es estéril. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni . sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. en su ambigüedad. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. y más también. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. Pero no sólo engendraría paradojas. efecto divisorio. También intentará esta otra. diría uno de sus críticos más agudos. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. como efecto del decir de Cantor. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. ese riguroso distrito. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). siendo tales números inaccesibles.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. Esa teoría. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. ¿Y cómo es que.especialmente en la cama. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos .

la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. llegado el caso. yo creo. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su . luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. ya presentes y asegurados.geométricas. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Por una parte las condiciones que digo . un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se manifiesta muy rápido por su poco uso. relaciones fijas. para poder introducir nuevos números. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. una relación con los antiguos números tal. de la que puede ocuparse la metafísica. Además. Con Lacan.” Como en la teoría cantoriana de los números. reguladas por las definiciones. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. Por el contrario. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. No es necesario. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. resulta que hoy se aplica. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. y es entonces abandonado por falta de eficacia. En particular. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. es decir en tanto “matemática libre”. Desde que un número satisface todas estas condiciones. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. Entre las indicaciones que éste da al respecto. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena.” Antifilosofía matemática. aventura que no fue precisamente gratuita. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.

a posteriori. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. la matemática no podía. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Por oposición a la matemática aplicada. apelar esta vez a la física. son fantasma. para decirlo en los términos de Ou . como leímos. La física y sus demás aplicaciones. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. eventualmente. para el discurso de la matemática. para aislar en él al uno que hay. del uno que hay. sino por el contrario. ¿De hablar de qué?. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. En efecto. entonces. Alan Turing. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. era necesaria esa posición. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. las de lo infinito. es una forma de hablar de algunos hombres. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. es la simple unidad en la cual todo está incluido. de la simple unidad. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. En 1908. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. Por el contrario. y no a ninguna otra realidad trascendente. para tratar esa contradicción interna del infinito. que implicaba tomar al lenguaje mismo.libertad. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. no debía. Para dar el paso de la matematización del infinito. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Dios. como la materia a explorar. La retracción de la matemática a la lógica matemática. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. porque. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan.

sonriente. Locura y libertad Sin embargo. Hay constancias de franca locura. con toda discreción. Durante muchos años defendió. por un breve período. A propósito suyo. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. y de un modo francamente delirante. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Cantor. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo.. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. produciendo aún resultados muy importantes. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Hermitte y Picard. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. . aunque difícil de comprobar. La practicó también en la locura. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. a las que sin embargo retorna. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. Cantor fue internado por primera vez. a partir de 1899. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. de horrísonos ejercicios vocales.” En 1884. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Menos aún se conoce de las circunstancias que. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. casi regularmente cada año.. y hasta que lo publique. Es verosímil. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. sin embargo. le tendía -. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador.. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. Cantor nunca tuvo discípulos. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje.pire. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. nunca los aceptó. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante.

No sueña tampoco con liberarse del Otro. es el hombre libre. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. cuerpo de hierro. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Pero por supuesto. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. “No basta con un organismo débil – añadió -. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. ¿Qué es la libertad.” De su puño y letra. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. una imaginación alterada. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. Más bien “seducción del ser”. y también menos rigurosa. Ahora bien. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. Cantor. lo cual no necesariamente fue un déficit. porque tiene el objeto de su lado. un destino inscripto en los astros. que daba . de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. conflictos que superen a las fuerzas. decía Lacan.El loco. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias.” Podemos evocar también este otro párrafo. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. al principio de manera intermitente. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. el goce de la libertad tuvo para él un costo. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. ellas ya no libres. afuera de los lazos de discurso. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera.

donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. son ilustrativos. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. Los ejemplos que estudió Lacan. entonces vale para todo n. tal como afirmó Cantor. la libertad o la muerte. Dios. la tachadura tiene valor de eliminación.. el gran riesgo de la matemática. es la fórmula de la alineación. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Entonces. cuando “somos libres”. Es decir lo que sería llamado principio de inducción.a la que Lacan llamó separación. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. y si cuando vale para n también vale para n+1. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. es que es el lugar de la libertad. Hay una salida . se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo.. esencialmente encadenado al lenguaje. ergo también la bolsa).. lo que hace de la libertad una instancia alienante. Si. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. En ese nivel. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. nos encontramos ante una elección forzada. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. es un o bien. por la demostración por repetición o recurrencia. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Si se plantea tal opción. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. por las pequeñas letras a. c. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. otra la separación. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Es la estructura misma del sujeto. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. b. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. El conjunto vacío es . El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. . una cosa es la libertad. en el pasaje al acto.consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. Allí se ubicó Cantor. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. como conjunto vacío. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. En el primer caso. la bolsa o la vida. que sustituyo al gran Otro.

a favor o en contra de Cantor. en sus imposibilidades. en el dominio del número. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. no cuentas”. Church. y no la del acto de separación al que nunca accedió. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. procede del decir de Cantor -. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. poco importa. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). la libertad. resguardó su libertad. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Antes que formar parte. sea desde un discurso propiamente científico. pero sobre Cantor. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. se ve obligado a confesar su existencia. que luego se hará mundial y funcionará bien. eligió desligarse del Otro. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. en tanto sujeto. no por la animadversión de Kronecker. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Piensan que no es un tema interesante. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. de paradojas. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. sólo pudo transformarles su discurso. sea epistemológico o filosófico.la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. el lenguaje preciso de la máquina automática. Desencadenando su psicosis. será el resultado. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. se opone a choice machine. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. Sólo algunos recuerdan esa gesta. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de . explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. Es el momento de la paradoja. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. sobre todo cuando él no esté. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. y colegiarlos – desde el exterior -. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Automatic machine. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. precisará Turing en su artículo original. El software.

internado. Dos orejas prestas a escuchar. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. aunque en él será el rigor lógico. Lo que os falta es bien simple. Estas coordenadas. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término.alienada. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. que desde el comienzo ha tomado la posición . una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Pero estáis todos locos. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. firme. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme.un discurso. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar.de no entrar en lazos de discurso alguno. petrificante . Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. sino que evidentemente la favorece. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. más que la libertad creativa. que entonces no necesariamente es un déficit. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Para ello deberá tentarlo a retornar. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Es el buen sentido. de la locura posterior al desencadenamiento. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. . La nariz para los olores. el rasgo subjetivo que prevalecerá. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Así. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. tenéis los cinco sentidos. que no es incompatible con el lazo social. a la psicosis. Habéis estudiado demasiado. Dos manos para tocar y sentir. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel.

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Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. el acto de decir. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. la enunciación como acto -. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. En su texto L’étourdit. murió en Halle en 1918. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Más que en sus síntomas. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. expresión que figura tres veces en ese texto. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. se interesó en sus actos. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. de la ciencia y la locura.

Cantor fue matemático y fue loco. Breve historia del infinito En su Física. Lo juzgó entonces una noción absurda. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. y por otro no.. 16. pero limitadas. 4. los matemáticos se atuvieron. decimos que es al menos potencialmente infinita. pero no al mismo tiempo.condiciones.. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. para devolver al acto sus consecuencias. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. 3. Sin embargo. tendremos: 1. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Durante más de 2000 años. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. . algo fuera de lo cual no hay nada. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. 2. a la conducta recomendada por Aristóteles. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. 9. la libertad. de Georg Cantor. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos.. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. 4. Para comenzar. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. el título de este texto ubica . . Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1.el rasgo que tuvieron en común las vidas. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler.. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas.en aposición al nombre . no tiene fin. a sus delirios y a su locura. tan distintas. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Si debajo de esa lista hacemos otra. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. Y también sobre el sujeto: como veremos. en cuanto al infinito..

infinitos los cuadrados. estalle y lo mate. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. la matematización del infinito. tanto para él como para Newton. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. tan . En lugar de descartarlas como absurdas. infinitas sus raíces. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. pero que exceden la lógica del “todo”. Temieron que el infinito tomado en acto. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. los atributos de mayor. manejable. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. ni ésta mayor que aquélla. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Doscientos cincuenta años después que Galileo. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. Había que inventar entonces una nueva lógica. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. la matemática no podía (y como veremos. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. con un lenguaje limitado. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. Ahora bien. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. integrado al pensamiento. El hombre que inició la matematización de la física. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. no debía) apelar esta vez a la física. porque debería estar en algún lugar. en verdad. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. que sería su límite. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. El infinito en juego. finitas]”. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. y finalmente. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. según dijo bellamente Borges. He allí la paradoja.naturales . la de todos los naturales. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. y por lo tanto no sería ya infinito.tiene que figurar en la primera lista. menor e igual no se aplican a los infinitos. para dar ese otro paso. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles.

de conjuntos mayores. la persona de la habitación 3 a la 4. dice el propietario. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . señores –dice el dueño-. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. .” Algunas de esas ideas son: .. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. y así sucesivamente. .donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. de quien Cantor hizo un enemigo. esperen sólo un minuto!”. . ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Seguro. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. casi un perseguidor. “Lo siento. el de la 3 a la 6. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. como Kronecker su antiguo maestro. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. . y así sucesivamente. todas ellas ocupadas. a pesar de que parecen ser muchos más. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. Algunos de ellos reaccionaron con encono. aun si se basaban en el razonamiento matemático.. para cualquier conjunto dado.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. pero todas las habitaciones están ocupadas”. “¡Por supuesto!”. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. el ocupante de la 2 a la 4. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. la de la habitación 2 a la 3. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. exclama el dueño. Ahora. Las teorías de Cantor. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. elegantes y poderosas. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época.simples.los números racionales son enumerables (contables). todas ocupadas. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos.

cuando fuera axiomatizada sucesivamente. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. Pero los obstáculos. Von Neumann y Gödel. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba.. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. liberada de las ataduras de la física. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Los verdaderos números. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. es decir. El decir de Cantor. 3 . sino en la escritura decimal de los números reales. a diferencia de otros psicoanalistas. 1. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. de un modo cada vez más riguroso. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos.descubrimientos. Pero veremos que la matemática cantoriana. sostenía Kronecker. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. . son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0.. entidades inexistentes. 2. y la admisión de conjuntos inconsistentes. un poco enfáticamente es verdad. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. ¡Al contrario! Como veremos. por Zermelo. Ahora bien. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. Así. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. bajo la forma de lo imposible. Cantor es el padre de Gödel. generados por el decir de Cantor. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. A decir verdad.

por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Esa es su conjetura del continuo. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. ese riguroso distrito. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Kronecker tenía entonces razón. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. Pero además. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. De paso. en el . Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. los enumerables y los no enumerables. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. como efecto del decir de Cantor. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. siendo tales números inaccesibles. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos.especialmente en la cama. ¿Y cómo es que. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}.

” Como en la teoría cantoriana de los números. También intentará esta otra.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. aventura que no fue precisamente gratuita. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. . en su ambigüedad. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. Con Lacan. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. efecto divisorio. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. Además. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se puede establecer que cero y uno hacen dos. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Pero no sólo engendraría paradojas. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce.” Antifilosofía matemática. Entre las indicaciones que éste da al respecto. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. representa para otro significante. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. La teoría de los conjuntos no es estéril.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. y más también. porque ella engendra la paradoja. y que se puede existir. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. resulta que hoy se aplica. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. Esa teoría. diría uno de sus críticos más agudos. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos.

La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . Desde que un número satisface todas estas condiciones. Por una parte las condiciones que digo . apelar esta vez a la física. para tratar esa contradicción interna del infinito. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. como leímos. como la materia a explorar. una relación con los antiguos números tal. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. que implicaba tomar al lenguaje mismo. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. de la que puede ocuparse la metafísica. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. Por oposición a la matemática aplicada. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. reguladas por las definiciones. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. no debía. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Por el contrario. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. En efecto. ya presentes y asegurados. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. las de lo infinito. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. se manifiesta muy rápido por su poco uso. y no a ninguna otra realidad trascendente. llegado el caso. Alan Turing. eventualmente. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. para poder introducir nuevos números. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. y es entonces abandonado por falta de eficacia. No es necesario. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Para dar el paso de la matematización del infinito. a posteriori. era necesaria esa posición.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. relaciones fijas.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. En particular. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. porque. yo creo. es decir en tanto “matemática libre”. la matemática no podía. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente.

del uno que hay.. Cantor fue internado por primera vez. sino por el contrario. Locura y libertad Sin embargo. Dios. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. A propósito suyo. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. La física y sus demás aplicaciones. para el discurso de la matemática. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. para aislar en él al uno que hay.” En 1884. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. a las que sin embargo retorna. son fantasma. En 1908. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. produciendo aún resultados muy importantes. es una forma de hablar de algunos hombres. de la simple unidad. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. La retracción de la matemática a la lógica matemática. por un breve período.. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a . para decirlo en los términos de Ou pire. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Por el contrario.matemática como “sólo saber”. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. entonces. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. ¿De hablar de qué?. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. La practicó también en la locura. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje.. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. es la simple unidad en la cual todo está incluido. con toda discreción.

le tendía -. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Es verosímil. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. a partir de 1899. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. Hay constancias de franca locura. Hermitte y Picard. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. sin embargo. una imaginación alterada. conflictos que superen a las fuerzas. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. nunca los aceptó. es el hombre libre. No sueña tampoco con liberarse del Otro. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Más bien “seducción del ser”. “No basta con un organismo débil – añadió -. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Cantor nunca tuvo discípulos. Durante muchos años defendió. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. aunque difícil de comprobar. sonriente. decía Lacan. de horrísonos ejercicios vocales. Cantor. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. un destino inscripto en los astros. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. porque tiene el objeto de su lado. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré.” De su puño y letra.” Podemos evocar también este otro párrafo. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. y hasta que lo publique. cuerpo de hierro. Cantor. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. El loco.quien le entrega su hallazgo y su nombre. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. y de un modo francamente delirante. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Menos aún se conoce de las circunstancias que. casi regularmente cada año.

en la represión que ésta condiciona. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. Ahora bien. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. es un o bien. la bolsa o la vida. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. la libertad o la muerte. cuando “somos libres”. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. lo cual no necesariamente fue un déficit. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. al principio de manera intermitente. Es la estructura misma del sujeto. el goce de la libertad tuvo para él un costo. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. Pero por supuesto. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. es la fórmula de la alineación. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. nos encontramos ante una elección forzada. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. y también menos rigurosa. Si se plantea tal opción. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. En ese nivel. lo que hace de la libertad una instancia alienante. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. . afuera de los lazos de discurso. ellas ya no libres. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. Los ejemplos que estudió Lacan. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. esencialmente encadenado al lenguaje. ¿Qué es la libertad. son ilustrativos. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso.

entonces vale para todo n. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión.ergo también la bolsa). de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. otra la separación.. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. tal como afirmó Cantor. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. En el primer caso. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. será el resultado. Piensan que no es un tema interesante. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. precisará Turing en su artículo original. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. en el pasaje al acto. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Si. por la demostración por repetición o recurrencia. Church. El software. no por la animadversión de Kronecker. se opone a choice machine. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. b. Hay una salida . Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. que la matemática tiene cosas más útiles en . por las pequeñas letras a. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. el lenguaje preciso de la máquina automática. c.. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. se ve obligado a confesar su existencia. de paradojas. Automatic machine. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Dios. en sus imposibilidades. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. como conjunto vacío.a la que Lacan llamó separación.. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Allí se ubicó Cantor. poco importa. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. y si cuando vale para n también vale para n+1. sea epistemológico o filosófico. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. la tachadura tiene valor de eliminación. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. una cosa es la libertad. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. Es el momento de la paradoja. en el dominio del número. Entonces. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. en tanto sujeto. a favor o en contra de Cantor. el gran riesgo de la matemática. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. que sustituyo al gran Otro. es que es el lugar de la libertad. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. no cuentas”. pero sobre Cantor. sea desde un discurso propiamente científico. . después de un tramo de desarrollo de ese discurso. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad.

Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Desencadenando su psicosis. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. firme. resguardó su libertad. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. sobre todo cuando él no esté. sino que evidentemente la favorece. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. que entonces no necesariamente es un déficit. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. eligió desligarse del Otro. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. sólo pudo transformarles su discurso. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos.que ocuparse. que luego se hará mundial y funcionará bien. la libertad. más que la libertad creativa. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Antes que formar parte. y no la del acto de separación al que nunca accedió. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Con lo cual se distingue claramente del . antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Estas coordenadas. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. petrificante . tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. aunque en él será el rigor lógico. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. procede del decir de Cantor -. y colegiarlos – desde el exterior -. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. que desde el comienzo ha tomado la posición .de no entrar en lazos de discurso alguno. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal.alienada. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura.

Cantor. XXVIII y XXIX. John D. Les Belles Lettres. Barcelona. y no sólo al psiquiatra. tenéis los cinco sentidos.psicótico en el sentido lacaniano del término. Cantor no dice que el buen sentido exista. Dos manos para tocar y sentir. 1974. Borges. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Para ello deberá tentarlo a retornar. 1976. 1996. 35 – 52. internado. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. dedicados a Georg Cantor. Bourbaki. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Belna. Eso es precisamente lo que falta. Paris. a la psicosis. que no es incompatible con el lazo social. Vol. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Dos orejas prestas a escuchar. Seuil. 10. Cahiers pour l’analyse. 1973. Referencias bibliográficas Aristóteles. 1974. El Aleph. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Jean-Pierre (2000). Título original del libro: Pi in the Sky. (1949). Jorge L. Cantor. Physique. Es el buen sentido. Caps. Seamos también aquí rigurosos. Cantor. Georg (1895-7). es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Lo que sí existe. Crítica. Simon & Schuster. 2000. Les Belles Lettres. Madrid. Buenos Aires. Pp. Contributions to the founding of the theory of . Bell. 1986. Buenos Aires. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Alianza. New York. Así. Paris. y “Avatares de la tortuga”. Jorge L. de la locura posterior al desencadenamiento. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. La nariz para los olores. Lo que os falta es bien simple. (1992) La trama oculta del universo. 1969. Barrow. Emecé. es el extravío en el plano psiquiátrico. Pero estáis todos locos. Discusión. Eric T. Emecé. Paris. Habéis estudiado demasiado. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. (1932). Borges. (1937) Men of Mathematics.

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PUF. Imre (2000). Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. . quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. “On computable numbers. Press. Pp. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. 42. Turing. 230 – 265. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Vol.. la libertad". New directions in the philosophy of mathematics. Soc. London Math. 1998. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. with an application to the Entscheidungsproblem”. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. (1936). Princeton. Paris. Gabriel Lombardi. Tymoczko. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. de la ciencia y la locura. (1986). Alan M. 2000. Thomas (Compilador). "Cantor. Proc. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. murió en Halle en 1918. Princeton Univ.Toth. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. Palimpseste. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías.

que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. para devolver al acto sus consecuencias. Durante más de 2000 años. . la libertad. expresión que figura tres veces en ese texto. Breve historia del infinito En su Física. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías.el rasgo que tuvieron en común las vidas. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. se interesó en sus actos. el título de este texto ubica . a la conducta recomendada por Aristóteles. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. 2. . 4. el acto de decir. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”.. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. los matemáticos se atuvieron.. pero limitadas. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. tan distintas.en aposición al nombre . Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. Cantor fue matemático y fue loco. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. En su texto L’étourdit. a sus delirios y a su locura. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado.. Más que en sus síntomas. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. de Georg Cantor. Para comenzar. Lo juzgó entonces una noción absurda. la enunciación como acto -. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Sin embargo. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera.pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. algo fuera de lo cual no hay nada. en cuanto al infinito. pero no al mismo tiempo. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. 3. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Y también sobre el sujeto: como veremos.

es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. la de todos los naturales. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Ahora bien. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él.tiene que figurar en la primera lista. 16.. tanto para él como para Newton. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Temieron que el infinito tomado en acto. infinitas sus raíces. En lugar de descartarlas como absurdas. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. para dar ese otro paso. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. no tiene fin. infinitos los cuadrados.. porque debería estar en algún . y por otro no. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . 9. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. los atributos de mayor. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. no debía) apelar esta vez a la física. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. la matematización del infinito. y finalmente. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. finitas]”. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. El infinito en juego. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. ni ésta mayor que aquélla. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. . tendremos: 1. El hombre que inició la matematización de la física. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. He allí la paradoja. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. pero que exceden la lógica del “todo”. integrado al pensamiento. decimos que es al menos potencialmente infinita. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. estalle y lo mate. Doscientos cincuenta años después que Galileo. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados.podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. Si debajo de esa lista hacemos otra. la matemática no podía (y como veremos. 4. menor e igual no se aplican a los infinitos. en verdad. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. según dijo bellamente Borges.

y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. la de la habitación 2 a la 3. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones.. a pesar de que parecen ser muchos más. exclama el dueño. todas ellas ocupadas. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. todas ocupadas. elegantes y poderosas. y así sucesivamente. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos.lugar. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. con un lenguaje limitado.. . “¡Por supuesto!”. la persona de la habitación 3 a la 4. todas las habitaciones con . el de la 3 a la 6. “¡Seguro. el ocupante de la 2 a la 4. pero todas las habitaciones están ocupadas”. esperen sólo un minuto!”. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. de conjuntos mayores. Ahora.” Algunas de esas ideas son: . mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos.los números racionales son enumerables (contables). . . Había que inventar entonces una nueva lógica. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. es fácil encontrar una decena de ideas mayores.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. señores –dice el dueño-. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. y por lo tanto no sería ya infinito. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. “Lo siento. que sería su límite. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. . De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. manejable. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. para cualquier conjunto dado. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. y así sucesivamente. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. tan simples. dice el propietario.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles.

No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. Ahora bien. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. de quien Cantor hizo un enemigo. 1. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas.. 3 . iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría.. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. ¡Al contrario! Como veremos. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. Algunos de ellos reaccionaron con encono. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. como Kronecker su antiguo maestro. por Zermelo. A decir verdad. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. es decir. 2. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. Los verdaderos números. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números . Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Pero los obstáculos.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. de un modo cada vez más riguroso.números impares han quedado libres. Cantor es el padre de Gödel. liberada de las ataduras de la física. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. generados por el decir de Cantor. un poco enfáticamente es verdad. aun si se basaban en el razonamiento matemático. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . Pero veremos que la matemática cantoriana. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. bajo la forma de lo imposible. casi un perseguidor. Así. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. sostenía Kronecker. sino en la escritura decimal de los números reales. Von Neumann y Gödel. Las teorías de Cantor. entidades inexistentes. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente.

titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a . En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. De paso. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. y la admisión de conjuntos inconsistentes. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles.transfinitos cardinales y ordinales. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Kronecker tenía entonces razón. a diferencia de otros psicoanalistas. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. El decir de Cantor. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. los enumerables y los no enumerables. Esa es su conjetura del continuo. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”.

apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). diría uno de sus críticos más agudos. y más también. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. Entre las indicaciones que éste da al respecto. Pero no sólo engendraría paradojas. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. resulta que hoy se aplica. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. siendo tales números inaccesibles. ¿Y cómo es que. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor.especialmente en la cama. ese riguroso distrito. efecto divisorio. como efecto del decir de Cantor. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un . imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. representa para otro significante. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse.” Como en la teoría cantoriana de los números. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Además. Con Lacan. Esa teoría. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . Pero además. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. y que se puede existir. en su ambigüedad. se puede establecer que cero y uno hacen dos. La teoría de los conjuntos no es estéril. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí.la intuición natural. aventura que no fue precisamente gratuita. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. porque ella engendra la paradoja. También intentará esta otra. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar.

No es necesario. Alan Turing. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. yo creo.no-saber. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. de la que puede ocuparse la metafísica.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. es decir en tanto “matemática libre”. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. y es entonces abandonado por falta de eficacia. relaciones fijas. una relación con los antiguos números tal. ya presentes y asegurados. se manifiesta muy rápido por su poco uso. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. Por oposición a la matemática aplicada. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia.” Antifilosofía matemática. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. porque. En particular. Desde que un número satisface todas estas condiciones. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. llegado el caso. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. como leímos. reguladas por las definiciones. para poder introducir nuevos números. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. Por el contrario. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. sometida al control . Por una parte las condiciones que digo . un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado.

sino por el contrario. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. entonces. Locura y libertad Sin embargo. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. del uno que hay. y no a ninguna otra realidad trascendente. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. apelar esta vez a la física. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. En efecto. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo.. las de lo infinito. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. para aislar en él al uno que hay. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. En 1908. como la materia a explorar. La retracción de la matemática a la lógica matemática. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. no debía. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Dios. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. a posteriori. ¿De hablar de qué?. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática . Lo que no implicaba dejar de lado lo real. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. para decirlo en los términos de Ou pire. de la simple unidad. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. La física y sus demás aplicaciones. son fantasma. para el discurso de la matemática.. eventualmente. la matemática no podía. que implicaba tomar al lenguaje mismo. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual.“metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. Por el contrario. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos.. es una forma de hablar de algunos hombres. Para dar el paso de la matematización del infinito. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. para tratar esa contradicción interna del infinito. es la simple unidad en la cual todo está incluido. era necesaria esa posición. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”.

porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. produciendo aún resultados muy importantes. porque tiene el objeto de su lado. por un breve período. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare.en el ejercicio de la libertad. nunca los aceptó. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. y hasta que lo publique. Hay constancias de franca locura. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. casi regularmente cada año. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. No sueña tampoco con liberarse del Otro. Cantor fue internado por primera vez. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. La practicó también en la locura. con toda discreción. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. decía Lacan. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. le tendía -. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. y de un modo francamente delirante. a partir de 1899. Cantor nunca tuvo discípulos. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. “No basta con un organismo débil – añadió -. es el hombre libre.” En 1884. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. una imaginación alterada. Menos aún se conoce de las circunstancias que. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. El loco. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Hermitte y Picard. a las que sin embargo retorna. sin embargo. . A propósito suyo. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. sonriente. de horrísonos ejercicios vocales. Más bien “seducción del ser”. Durante muchos años defendió. aunque difícil de comprobar. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. Cantor. Es verosímil. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real.

” De su puño y letra. Pero por supuesto. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda.conflictos que superen a las fuerzas. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. Ahora bien. el goce de la libertad tuvo para él un costo. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. Cantor. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad.” Podemos evocar también este otro párrafo. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. y también menos rigurosa. esencialmente encadenado al lenguaje. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. ¿Qué es la libertad. al principio de manera intermitente. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. lo cual no necesariamente fue un déficit. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. lo que hace de la libertad una instancia . Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. ellas ya no libres. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. cuerpo de hierro. un destino inscripto en los astros. afuera de los lazos de discurso. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. Es la estructura misma del sujeto. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser.

la bolsa o la vida. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. es que es el lugar de la libertad. no cuentas”. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. la libertad o la muerte. Hay una salida . .a la que Lacan llamó separación. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. tal como afirmó Cantor. en el dominio del número. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Dios. una cosa es la libertad. otra la separación.. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. en el pasaje al acto. Es el . Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. Si se plantea tal opción. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. en tanto sujeto. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.alienante. Allí se ubicó Cantor. y si cuando vale para n también vale para n+1. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. se ve obligado a confesar su existencia. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo.. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. b. En ese nivel. no por la animadversión de Kronecker. En el primer caso. Los ejemplos que estudió Lacan. entonces vale para todo n. c. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. en sus imposibilidades. ergo también la bolsa). es la fórmula de la alineación. Entonces. que sustituyo al gran Otro. Si. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. por la demostración por repetición o recurrencia.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . como conjunto vacío. es un o bien. el gran riesgo de la matemática. son ilustrativos. por las pequeñas letras a. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. cuando “somos libres”. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva.. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. la tachadura tiene valor de eliminación. nos encontramos ante una elección forzada. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes.

se opone a choice machine. aunque en él será el rigor lógico. resguardó su libertad. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Church. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. el lenguaje preciso de la máquina automática. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. precisará Turing en su artículo original. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. será el resultado. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. procede del decir de Cantor -. Automatic machine. sea desde un discurso propiamente científico. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Antes que formar parte. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). sólo pudo transformarles su discurso. el rasgo subjetivo que prevalecerá. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. la libertad. eligió desligarse del Otro. Si . El software. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. sino que evidentemente la favorece. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. pero sobre Cantor. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. sobre todo cuando él no esté. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. que luego se hará mundial y funcionará bien. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. y no la del acto de separación al que nunca accedió. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. Sólo algunos recuerdan esa gesta. sea epistemológico o filosófico. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. y colegiarlos – desde el exterior -. Piensan que no es un tema interesante. más que la libertad creativa.momento de la paradoja. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. que entonces no necesariamente es un déficit. Desencadenando su psicosis. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. a favor o en contra de Cantor. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. poco importa. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. de paradojas.

Eso es precisamente lo que falta. Para ello deberá tentarlo a retornar. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Lo que os falta es bien simple. Les Belles Lettres. es el extravío en el plano psiquiátrico.se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Seamos también aquí rigurosos. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. a la psicosis.alienada. tenéis los cinco sentidos. 1996. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. petrificante . Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Referencias bibliográficas Aristóteles. que desde el comienzo ha tomado la posición . La nariz para los olores. Cantor no dice que el buen sentido exista.de no entrar en lazos de discurso alguno. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. John D. que no es incompatible con el lazo social. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Es el buen sentido. Physique. Estas coordenadas. internado. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Habéis estudiado demasiado. Dos manos para tocar y sentir. Paris. Dos orejas prestas a escuchar. Pero estáis todos locos. Barcelona. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. y no sólo al psiquiatra. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Crítica. de la locura posterior al desencadenamiento. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Lo que sí existe. 1973. Barrow. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. firme. (1992) La trama oculta del universo. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Así. .

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en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. En su texto L’étourdit. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. Para comenzar. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. a sus delirios y a su locura. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico.en aposición al nombre . y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. el acto de decir. Advirtió así que el infinito no admite ningún . de la ciencia y la locura. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. para devolver al acto sus consecuencias. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema.el rasgo que tuvieron en común las vidas. Más que en sus síntomas. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. pero no al mismo tiempo. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. tan distintas. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. la enunciación como acto -. Y también sobre el sujeto: como veremos. se interesó en sus actos. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término.conjuntos y números transfinitos. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. murió en Halle en 1918. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Breve historia del infinito En su Física. expresión que figura tres veces en ese texto. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. la libertad. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Cantor fue matemático y fue loco. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. algo fuera de lo cual no hay nada. de Georg Cantor. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. el título de este texto ubica .

que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. He allí la paradoja.tiene que figurar en la primera lista. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. 16. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. menor e igual no se aplican a los infinitos. Si debajo de esa lista hacemos otra. tendremos: 1. Doscientos cincuenta años después que Galileo. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. en cuanto al infinito. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. integrado al pensamiento. 9. Sin embargo. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. y por otro no. infinitos los cuadrados. pero limitadas. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. 3. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. y finalmente.. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros.. Durante más de 2000 años. El hombre que inició la matematización de la física. En lugar de descartarlas como . Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. . tanto para él como para Newton. estalle y lo mate. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. Lo juzgó entonces una noción absurda. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. a la conducta recomendada por Aristóteles. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista.. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles.. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. 2. infinitas sus raíces. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. no tiene fin. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. decimos que es al menos potencialmente infinita. 4.“todo”. finitas]”. 4. El infinito en juego. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. los matemáticos se atuvieron. ni ésta mayor que aquélla. Temieron que el infinito tomado en acto. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. . los atributos de mayor. la de todos los naturales. según dijo bellamente Borges.. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él.

en verdad. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. no debía) apelar esta vez a la física. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. manejable. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. “Lo siento. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. la matemática no podía (y como veremos.los números racionales son enumerables (contables). De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. para cualquier conjunto dado. Ahora bien. . El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. tan simples. de conjuntos mayores. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. que sería su límite. . las hizo ingresar en el discurso de la matemática.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. pero que exceden la lógica del “todo”. pero todas las habitaciones están . dice el propietario. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. con un lenguaje limitado. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. y por lo tanto no sería ya infinito. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. la matematización del infinito. para dar ese otro paso. .las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. . uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor.” Algunas de esas ideas son: . elegantes y poderosas. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos.absurdas. Había que inventar entonces una nueva lógica. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. porque debería estar en algún lugar. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. a pesar de que parecen ser muchos más. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos.

No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma . son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. 1. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. esperen sólo un minuto!”. Von Neumann y Gödel. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. de un modo cada vez más riguroso. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. de quien Cantor hizo un enemigo. 2. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. todas ocupadas. todas ellas ocupadas. y así sucesivamente. 3 . un poco enfáticamente es verdad. sostenía Kronecker. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. Ahora bien. casi un perseguidor. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. y así sucesivamente... Pero los obstáculos. Ahora. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. Algunos de ellos reaccionaron con encono. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. como Kronecker su antiguo maestro. A decir verdad. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. Las teorías de Cantor. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. bajo la forma de lo imposible. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. generados por el decir de Cantor. Pero veremos que la matemática cantoriana. liberada de las ataduras de la física. el de la 3 a la 6. Los verdaderos números.ocupadas”. exclama el dueño. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet.. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. la de la habitación 2 a la 3. “¡Por supuesto!”. la persona de la habitación 3 a la 4. por Zermelo. aun si se basaban en el razonamiento matemático. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. el ocupante de la 2 a la 4. entidades inexistentes.. señores –dice el dueño-. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. “¡Seguro.

Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. Esa es su conjetura del continuo. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Cantor es el padre de Gödel. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). El decir de Cantor. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos . es decir. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. a diferencia de otros psicoanalistas. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. sino en la escritura decimal de los números reales. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición.geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. y la admisión de conjuntos inconsistentes. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. los enumerables y los no enumerables. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. Así. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. ¡Al contrario! Como veremos.

representa para otro significante.transfinitos. ¿Y cómo es que.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. efecto divisorio. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. Esa teoría. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. y más también. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. La teoría de los conjuntos no es estéril. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Pero además. en su ambigüedad. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. se puede establecer que cero y uno hacen dos. También intentará esta otra. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. Pero no sólo engendraría paradojas. diría uno de sus críticos más agudos. ese riguroso distrito. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). De paso. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. como efecto del decir de Cantor. siendo tales números inaccesibles. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. porque ella engendra la paradoja. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural.especialmente en la cama. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. y que se puede existir. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de . Kronecker tenía entonces razón. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse.

se manifiesta muy rápido por su poco uso. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas.” Como en la teoría cantoriana de los números. Entre las indicaciones que éste da al respecto. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. . Además. es decir en tanto “matemática libre”. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. una relación con los antiguos números tal. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. de la que puede ocuparse la metafísica. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. Por una parte las condiciones que digo . luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. y es entonces abandonado por falta de eficacia. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave.” Antifilosofía matemática. En particular.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. Con Lacan. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. resulta que hoy se aplica. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. aventura que no fue precisamente gratuita. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. Desde que un número satisface todas estas condiciones. llegado el caso. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. ya presentes y asegurados. yo creo. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . reguladas por las definiciones. para poder introducir nuevos números.una sintaxis. Por el contrario. No es necesario. relaciones fijas. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor.

eventualmente. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. a posteriori. Para dar el paso de la matematización del infinito. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. ¿De hablar de . por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. Por el contrario. para el discurso de la matemática. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. que implicaba tomar al lenguaje mismo. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. como la materia a explorar. era necesaria esa posición. La física y sus demás aplicaciones. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. y no a ninguna otra realidad trascendente. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”.A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. En 1908. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. para tratar esa contradicción interna del infinito. sino por el contrario. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. apelar esta vez a la física. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. En efecto. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Por oposición a la matemática aplicada. Dios. porque. para aislar en él al uno que hay. entonces. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. como leímos. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. es una forma de hablar de algunos hombres. no debía. La retracción de la matemática a la lógica matemática. son fantasma. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. la matemática no podía. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. es la simple unidad en la cual todo está incluido. Alan Turing. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. las de lo infinito.

y hasta que lo publique. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. produciendo aún resultados muy importantes. Cantor. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. Menos aún se conoce de las circunstancias que. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. Durante muchos años defendió. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. para decirlo en los términos de Ou pire. Es verosímil. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Locura y libertad Sin embargo. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses.. y de un modo francamente delirante. de horrísonos ejercicios vocales. La practicó también en la locura. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. aunque difícil de comprobar.” En 1884. Hermitte y Picard. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. A propósito suyo. casi regularmente cada año. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste . no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. Cantor fue internado por primera vez. de la simple unidad. del uno que hay. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. nunca los aceptó. Cantor nunca tuvo discípulos.. sin embargo. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. a las que sin embargo retorna. a partir de 1899. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré.. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. con toda discreción.qué?. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Hay constancias de franca locura. por un breve período. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas.

ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. “No basta con un organismo débil – añadió -. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. sonriente. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. es el hombre libre. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. al principio de manera intermitente. porque tiene el objeto de su lado. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el . ellas ya no libres. lo cual no necesariamente fue un déficit. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. afuera de los lazos de discurso. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Cantor. decía Lacan. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. una imaginación alterada. No sueña tampoco con liberarse del Otro. el goce de la libertad tuvo para él un costo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. y también menos rigurosa. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. Más bien “seducción del ser”. conflictos que superen a las fuerzas. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona.” De su puño y letra. le tendía -. un destino inscripto en los astros. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit.retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. El loco. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Pero por supuesto.” Podemos evocar también este otro párrafo. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. ¿Qué es la libertad. Ahora bien. cuerpo de hierro.

lo que hace de la libertad una instancia alienante.. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. En ese nivel. c. una cosa es la libertad.. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. otra la separación. la tachadura tiene valor de eliminación. tal como afirmó Cantor. la libertad o la muerte. Es la estructura misma del sujeto. Si se plantea tal opción. y si cuando vale para n también vale para n+1. el gran riesgo de la matemática. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. Entonces. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. por la demostración por repetición o recurrencia. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. por las pequeñas letras a. es la fórmula de la alineación. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. nos encontramos ante una elección forzada.a la que Lacan llamó separación.siglo XIX. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. la bolsa o la vida. en el pasaje al acto. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. entonces vale para todo n. esencialmente encadenado al lenguaje. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. son ilustrativos. . que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. En el primer caso. es un o bien. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . Es decir lo que sería llamado principio de inducción. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. cuando “somos libres”. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. b. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los . en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. ergo también la bolsa). Dios. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Allí se ubicó Cantor. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. es que es el lugar de la libertad. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. Hay una salida . Los ejemplos que estudió Lacan. que sustituyo al gran Otro.. Si. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto.

Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura . Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. sea desde un discurso propiamente científico. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. precisará Turing en su artículo original. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. y colegiarlos – desde el exterior -. el lenguaje preciso de la máquina automática. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. Desencadenando su psicosis. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. y no la del acto de separación al que nunca accedió. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. Piensan que no es un tema interesante. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. pero sobre Cantor. eligió desligarse del Otro.conjuntos incluye desde el comienzo. como conjunto vacío. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. resguardó su libertad. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. se opone a choice machine. no por la animadversión de Kronecker. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. en sus imposibilidades. Church. de paradojas. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. en el dominio del número. no cuentas”. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. procede del decir de Cantor -. se ve obligado a confesar su existencia. en tanto sujeto. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Es el momento de la paradoja. poco importa. sobre todo cuando él no esté. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. a favor o en contra de Cantor. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. que luego se hará mundial y funcionará bien. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. El software. sea epistemológico o filosófico. la libertad. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. será el resultado. Antes que formar parte. Automatic machine. sólo pudo transformarles su discurso. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil.

sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Para ello deberá tentarlo a retornar. Dos manos para tocar y sentir. La nariz para los olores. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. tenéis los cinco sentidos.subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. Pero estáis todos locos. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas.alienada. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. Así. Lo que os falta es bien simple. Estas coordenadas. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. sino que evidentemente la favorece. Es el buen sentido. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. que entonces no necesariamente es un déficit. . que desde el comienzo ha tomado la posición . de la locura posterior al desencadenamiento. que no es incompatible con el lazo social. a la psicosis. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. más que la libertad creativa. el rasgo subjetivo que prevalecerá.de no entrar en lazos de discurso alguno. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. firme. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. internado. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Dos orejas prestas a escuchar. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. petrificante . es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. aunque en él será el rigor lógico. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar.

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desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. el acto de decir. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. murió en Halle en 1918. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. la enunciación como acto -. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. En su texto L’étourdit. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. se interesó en sus actos. expresión que figura tres veces en ese texto. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. de la ciencia y la locura. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Más que en sus síntomas. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”.

Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. 3. los matemáticos se atuvieron. Para comenzar. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Sin embargo. 4. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. algo fuera de lo cual no hay nada. 9. 2.el rasgo que tuvieron en común las vidas. en cuanto al infinito. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. el título de este texto ubica .. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito.. tan distintas. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático.. Si debajo de esa lista hacemos otra. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. 16. la libertad.. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. .condiciones. no tiene fin. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. para devolver al acto sus consecuencias. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. decimos que es al menos potencialmente infinita. Lo juzgó entonces una noción absurda. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. de Georg Cantor. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera.en aposición al nombre . a sus delirios y a su locura. tendremos: 1. y por otro no. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. 4. . este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . pero limitadas. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice.. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Y también sobre el sujeto: como veremos. a la conducta recomendada por Aristóteles. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Durante más de 2000 años. Cantor fue matemático y fue loco. Breve historia del infinito En su Física. pero no al mismo tiempo.

naturales - tiene que figurar en la primera lista, la de todos los naturales, pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados, y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista, y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. He allí la paradoja. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números, infinitos los cuadrados, infinitas sus raíces; y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números, ni ésta mayor que aquélla; y finalmente, los atributos de mayor, menor e igual no se aplican a los infinitos, sino sólo a las cantidades terminadas [esto es, finitas]”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. El hombre que inició la matematización de la física, que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna, no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. El infinito en juego, tanto para él como para Newton, es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos, pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”, según dijo bellamente Borges. Temieron que el infinito tomado en acto, integrado al pensamiento, estalle y lo mate. Doscientos cincuenta años después que Galileo, Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas, y que sus leyes específicas podían ser establecidas. En lugar de descartarlas como absurdas, las hizo ingresar en el discurso de la matemática. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era, en verdad, una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Ahora bien, para dar ese otro paso, la matematización del infinito, era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje, pero que exceden la lógica del “todo”. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito, la matemática no podía (y como veremos, no debía) apelar esta vez a la física, ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible, porque debería estar en algún lugar, que sería su límite, y por lo tanto no sería ya infinito. Había que inventar entonces una nueva lógica, con un lenguaje limitado, manejable, pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor, capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”, mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor, es fácil encontrar una decena de ideas mayores. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales, tan

simples, elegantes y poderosas, que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático.” Algunas de esas ideas son: - las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles, sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos; - la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos; - se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno; - los números racionales son enumerables (contables), ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos, a pesar de que parecen ser muchos más; - los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador, para cualquier conjunto dado, de conjuntos mayores. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes, puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert, uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones, y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. “Lo siento, dice el propietario, pero todas las habitaciones están ocupadas”. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones, todas ellas ocupadas. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Por supuesto!”, exclama el dueño, y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2, la de la habitación 2 a la 3, la persona de la habitación 3 a la 4, y así sucesivamente... Y el nuevo cliente recibe la habitación 1, que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones, todas ocupadas, y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. “¡Seguro, señores –dice el dueño-, esperen sólo un minuto!”. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2, el ocupante de la 2 a la 4, el de la 3 a la 6, y así sucesivamente. Ahora, todas las habitaciones con números impares han quedado libres, y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert - donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Las teorías de Cantor, aun si se basaban en el razonamiento matemático, iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría; por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. Algunos de ellos reaccionaron con encono, como Kronecker su antiguo maestro, de quien Cantor hizo un enemigo, casi un perseguidor, al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos

descubrimientos. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80, un poco enfáticamente es verdad, la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel, entidades inexistentes. Los verdaderos números, sostenía Kronecker, son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0, 1, 2, 3 ... Pero veremos que la matemática cantoriana, liberada de las ataduras de la física, rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real, bajo la forma de lo imposible. Pero los obstáculos, la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía, no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. A decir verdad, el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente, cuando fuera axiomatizada sucesivamente, de un modo cada vez más riguroso, por Zermelo, Von Neumann y Gödel. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles, generados por el decir de Cantor, que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Ahora bien, asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos, no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884, que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. Así, es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal, que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita, sino en la escritura decimal de los números reales, es decir, en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. ¡Al contrario! Como veremos, Cantor es el padre de Gödel. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales, y la admisión de conjuntos inconsistentes. El decir de Cantor, según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho, a diferencia de otros psicoanalistas, Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor; y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto, para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición,

lo menos que puede decirse es que es innecesaria, y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática, aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor, es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}, por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947, titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos, los enumerables y los no enumerables. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables, y que hay diferentes conjuntos no enumerables, Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior, dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Esa es su conjetura del continuo, que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966, año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. De paso, en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles, sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento, porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos, ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. Kronecker tenía entonces razón, los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural, sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar, como efecto del decir de Cantor. Pero además, la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista, que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos - especialmente en la cama, ese riguroso distrito, donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje, imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. ¿Y cómo es que, siendo tales números inaccesibles, el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa, en el

párrafo citado Lacan ensaya una respuesta, sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). También intentará esta otra, apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?), se puede establecer que cero y uno hacen dos. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito, el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar, y que se puede existir, incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática, mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse, y más también. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante, en su ambigüedad, representa para otro significante. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje, efecto divisorio, en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos, que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). La teoría de los conjuntos no es estéril, diría uno de sus críticos más agudos, porque ella engendra la paradoja. Pero no sólo engendraría paradojas. Esa teoría, que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis, esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas, resulta que hoy se aplica. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Además, la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. Con Lacan, también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. Entre las indicaciones que éste da al respecto, hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor, aventura que no fue precisamente gratuita, para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa.” Como en la teoría cantoriana de los números, en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber, un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos; lo cual supone dar un salto afuera de la cadena, un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva, desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber.” Antifilosofía matemática, o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática, en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos,

donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente, de la que puede ocuparse la metafísica. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente, que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal, es decir en tanto “matemática libre”. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo, y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente, ya presentes y asegurados, relaciones fijas, reguladas por las definiciones. En particular, para poder introducir nuevos números, solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y, llegado el caso, una relación con los antiguos números tal, que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. Desde que un número satisface todas estas condiciones, puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. No es necesario, yo creo, temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. Por una parte las condiciones que digo - sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio - son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido; luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado, se manifiesta muy rápido por su poco uso, y es entonces abandonado por falta de eficacia. Por el contrario, toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave, tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta, porque, como leímos, sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”, Alan Turing, avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa, que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. Por oposición a la matemática aplicada, sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor, la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación, y a dejar que las significaciones trascendentes surjan, eventualmente, a posteriori. Para dar el paso de la matematización del infinito, era necesaria esa posición, que implicaba tomar al lenguaje mismo, y no a ninguna otra realidad trascendente, como la materia a explorar; por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje, las de lo infinito. En efecto, para tratar esa contradicción interna del infinito, la matemática no podía, no debía, apelar esta vez a la física. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la

matemática como “sólo saber”; lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Lo que no implicaba dejar de lado lo real, sino por el contrario, afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. La retracción de la matemática a la lógica matemática, es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”, es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. La física y sus demás aplicaciones, para el discurso de la matemática, son fantasma. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor, debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje, efecto del que Lacan desprendió toda suposición, para aislar en él al uno que hay. En 1908, es decir después de varias internaciones psiquiátricas, en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo, Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. Por el contrario, he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”; es la simple unidad en la cual todo está incluido, que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. Dios, entonces, es una forma de hablar de algunos hombres. ¿De hablar de qué?, de la simple unidad, del uno que hay, para decirlo en los términos de Ou pire..., y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje, logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos, no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. Locura y libertad Sin embargo, Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. La practicó también en la locura. A propósito suyo, con toda discreción, Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo.” En 1884, por un breve período, Cantor fue internado por primera vez, en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas, a las que sin embargo retorna, produciendo aún resultados muy importantes. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo, ante lo subjetivamente insoportable de sus logros, se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a

nunca los aceptó. aunque difícil de comprobar. conflictos que superen a las fuerzas. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. porque tiene el objeto de su lado. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. y de un modo francamente delirante. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. sin embargo.quien le entrega su hallazgo y su nombre. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos.” Podemos evocar también este otro párrafo. casi regularmente cada año. cuerpo de hierro. de horrísonos ejercicios vocales. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. No sueña tampoco con liberarse del Otro. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. y hasta que lo publique. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. decía Lacan. Hermitte y Picard. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. es el hombre libre. una imaginación alterada. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Menos aún se conoce de las circunstancias que. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses.” De su puño y letra. Cantor. a partir de 1899. sonriente. le tendía -. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. un destino inscripto en los astros. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Durante muchos años defendió. El loco. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Más bien “seducción del ser”. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. Cantor nunca tuvo discípulos. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Es verosímil. Hay constancias de franca locura. “No basta con un organismo débil – añadió -. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Cantor.

En ese nivel. ellas ya no libres. la libertad o la muerte. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. cuando “somos libres”. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. afuera de los lazos de discurso. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. Los ejemplos que estudió Lacan. Pero por supuesto. al principio de manera intermitente. la bolsa o la vida. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -.en la represión que ésta condiciona. el goce de la libertad tuvo para él un costo. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. y también menos rigurosa. Si se plantea tal opción. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. lo que hace de la libertad una instancia alienante. Ahora bien. . nos encontramos ante una elección forzada. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. Es la estructura misma del sujeto. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. ¿Qué es la libertad. lo cual no necesariamente fue un déficit. son ilustrativos. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. esencialmente encadenado al lenguaje. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. es un o bien. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. es la fórmula de la alineación. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir.

pero sobre Cantor. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. por las pequeñas letras a. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. en el dominio del número. a favor o en contra de Cantor. precisará Turing en su artículo original. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. Automatic machine. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Es el momento de la paradoja. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. en sus imposibilidades. Entonces. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. Allí se ubicó Cantor. que la matemática tiene cosas más útiles en . Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. es que es el lugar de la libertad. Hay una salida . sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. En el primer caso. una cosa es la libertad. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Dios. entonces vale para todo n. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. sea desde un discurso propiamente científico. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. sea epistemológico o filosófico. Piensan que no es un tema interesante. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto.. como conjunto vacío. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Si. y si cuando vale para n también vale para n+1. Church. tal como afirmó Cantor. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . El software. será el resultado. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. que sustituyo al gran Otro. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. la tachadura tiene valor de eliminación. poco importa.. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. b. se opone a choice machine.. el lenguaje preciso de la máquina automática. no cuentas”. en tanto sujeto.a la que Lacan llamó separación. no por la animadversión de Kronecker. se ve obligado a confesar su existencia. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. de paradojas. c. La vida de Cantor como sujeto de la matemática.ergo también la bolsa). en el pasaje al acto. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. el gran riesgo de la matemática. . otra la separación. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. por la demostración por repetición o recurrencia.

no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Desencadenando su psicosis. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. sino que evidentemente la favorece. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia.alienada. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. la libertad. Sólo algunos recuerdan esa gesta. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. más que la libertad creativa. aunque en él será el rigor lógico. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Antes que formar parte. sobre todo cuando él no esté. que luego se hará mundial y funcionará bien. firme. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. el rasgo subjetivo que prevalecerá. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. que entonces no necesariamente es un déficit. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Estas coordenadas. y no la del acto de separación al que nunca accedió. resguardó su libertad. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Con lo cual se distingue claramente del .de no entrar en lazos de discurso alguno. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos).que ocuparse. procede del decir de Cantor -. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. petrificante . eligió desligarse del Otro. sólo pudo transformarles su discurso. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. que desde el comienzo ha tomado la posición . con la que explora los límites de la matemática y de la informática. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. y colegiarlos – desde el exterior -. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente.

1976. Cahiers pour l’analyse. y no sólo al psiquiatra. XXVIII y XXIX. tenéis los cinco sentidos. John D. 1996. Buenos Aires. 35 – 52. de la locura posterior al desencadenamiento. Eso es precisamente lo que falta. Referencias bibliográficas Aristóteles. Discusión. (1937) Men of Mathematics. Título original del libro: Pi in the Sky. a la psicosis. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Les Belles Lettres. Eric T. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Physique. Emecé. 1974. 2000. Paris. Pero estáis todos locos. Pp. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Paris. Es el buen sentido. Para ello deberá tentarlo a retornar. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Vol. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Simon & Schuster. Seamos también aquí rigurosos. Madrid. Bourbaki. 1986. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. El Aleph. (1949). Belna. que no es incompatible con el lazo social. Cantor. Jean-Pierre (2000). Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Alianza. Bell. Borges. Crítica. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Emecé. Barcelona. (1932). Jorge L. (1992) La trama oculta del universo. es el extravío en el plano psiquiátrico. Cantor no dice que el buen sentido exista. Dos manos para tocar y sentir. Caps. Borges.psicótico en el sentido lacaniano del término. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Buenos Aires. Jorge L. y “Avatares de la tortuga”. internado. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Seuil. Les Belles Lettres. 1974. 1973. Así. La nariz para los olores. Lo que os falta es bien simple. Lo que sí existe. Habéis estudiado demasiado. Barrow. Contributions to the founding of the theory of . Cantor. 10. Georg (1895-7). y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Cantor. Paris. 1969. New York. Dos orejas prestas a escuchar. dedicados a Georg Cantor.

Las psicosis. Paris. Seminario. 4. Trèfle. “Acerca de la causalidad psíquica”. Jacques (1975) “… Ou pire”. “Paranoïa et psychanalyse”. Paris. Lacan. Morris (1980) Mathématiques: la fin de la certitude. Douglas (1998) The New Renaissance. Lacan. Christian Bourgeois Ed. Press. 1999. Lacan. Gödel. Vol. La phénoménologie de l’esprit. Montaigne. Chaitin. . 1999. Jacques (1950). Lacan. lenguaje de la ciencia. Seminario. Seuil. 1984. Jean (1977) “Matemáticas vacías y matemáticas significativas”. 1999. Simon & Schuster. Penrose. Toulouse. Dimitris P. Tusquets. Paris. Vol. 1989. Bs. Paris. Scilicet. Facultad de Psicología. 1979. Pp. Jacques (1964) Seminario. Obras Completas. 1. Jacques (1966-7). Dover. Laurent Cohen-Tanugi (1999) Le nouvel ordre numérique. Anthropos. Dauben. Buenos Aires. Buenos Aires. Pp. Alianza. 1998. Madrid. (1999).As.F. 197 – 193. Siglo XXI. 1994. Thirion. Obras Completas. Lombardi. 1. 23 – 30. Oxford Univ. en el Centro Franco-argentino de Altos Estudios. Scilicet 1. Springer Verlag. 61 – 72. Seuil. (1979). Pp. Roger (1989) The emperor’s new mind. Scilicet. Kurt (1944) “La lógica matemática de Russell”. Lacan. Ellipses. 1987. 19. Computers and the Next Level of Civilization. Lacan. 1941. Vol. 1986. La lógica del fantasma. Ou pire. Jacques (1967). 1975.. Jacques (1966) “Posición del inconsciente”. Gregory (1998) The Limits of Mathematics. Jacques (1971-2). Colette (1999). Singapur. Bs. Dieudonné. Barcelona. Alianza. Madrid. Jacques (1954-55) Seminario. Lacan. Paris. Paris. Alan Turing: The Enigma. Robertson. 14. Maurice (1999). Paidós.W. Paris. As. Siglo XX I. Kurt (1947) “¿Qué es el problema del continuo de Cantor”. Escritos II. Inédito. London. UBA. III. Paidós. Inédito. Inédito. Vol. his Mathematics and Philosophy of the Infinite. Revista de psicoanálisis. 1999. London. 5. Sakellariou. Dantzig. New York. Vol. Vol. Charraud. 1955. Buenos Aires. “La méprise du sujet supposé savoir. V. Escritos I. 1999. Sudamericana. Joseph W. 1998. Buenos Aires. Vol. New York. Seminario sobre Síntoma y creencia. 1985. 1973. Georg Cantor. 1968. Soler. New York. Odile Jacob. Lacan. Hodges. Lacan. Singapur. Cap. Jacques (1972) “L’étourdit”. Paris.transfinite numbers.. 1989. Press. Press. Pensar la matemática. 1971. 1983. 1989. (1807). Gregory (1999) The Unknowable. Chaitin. G. Seuil. 1989. Gödel. Tobías (1930) El número. Kline. Oxford Univ. Harvard Univ. 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Vol. 157 – 184. Les mathématiques et le réel. Pp. Springer Verlag. Gabriel (1999) “La mediación de lo imposible”. Andrew (1983). Nathalie (1994) Infini et inconscient. Hegel.

Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. with an application to the Entscheidungsproblem”. Pp. 230 – 265. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. New directions in the philosophy of mathematics. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. “On computable numbers.. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. la libertad". de la ciencia y la locura. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Proc. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática.Toth. Princeton. PUF. Press. (1986). quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. Tymoczko. 1998. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. (1936). 42. Vol. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. sino de . Imre (2000). Princeton Univ. Paris. Turing. 2000. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. murió en Halle en 1918. London Math. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. Gabriel Lombardi. "Cantor. Thomas (Compilador). Palimpseste. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Alan M. Soc.

a sus delirios y a su locura. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. . Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Durante más de 2000 años. en cuanto al infinito. Y también sobre el sujeto: como veremos.el rasgo que tuvieron en común las vidas. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. 4. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. los matemáticos se atuvieron.. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. Sin embargo. el título de este texto ubica . expresión que figura tres veces en ese texto.. la libertad. a la conducta recomendada por Aristóteles. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. para devolver al acto sus consecuencias. no tiene fin.. pero limitadas. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. el acto de decir. . Más que en sus síntomas. Breve historia del infinito En su Física. Cantor fue matemático y fue loco. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. de Georg Cantor. 3. 2. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. la enunciación como acto -. algo fuera de lo cual no hay nada. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. En su texto L’étourdit. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. pero no al mismo tiempo. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. tan distintas. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. se interesó en sus actos. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Para comenzar. Lo juzgó entonces una noción absurda.en aposición al nombre .

la de todos los naturales. que sería su límite. El hombre que inició la matematización de la física. no debía) apelar esta vez a la física. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. y finalmente. El infinito en juego. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. porque debería estar en algún lugar.. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. según dijo bellamente Borges. menor e igual no se aplican a los infinitos. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. los atributos de mayor. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. la matematización del infinito. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . infinitas sus raíces. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Doscientos cincuenta años después que Galileo. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. 16. y por lo tanto no sería ya infinito. tendremos: 1. y por otro no.decimos que es al menos potencialmente infinita. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. para dar ese otro paso. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. He allí la paradoja. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. integrado al pensamiento. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. Si debajo de esa lista hacemos otra. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. estalle y lo mate. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. la matemática no podía (y como veremos. En lugar de descartarlas como absurdas. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. pero que exceden la lógica del “todo”. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. ni ésta mayor que aquélla. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Ahora bien. tanto para él como para Newton. Temieron que el infinito tomado en acto. 4. . de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. 9. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. finitas]”. ..tiene que figurar en la primera lista. infinitos los cuadrados. en verdad. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma.

“¡Por supuesto!”. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. a pesar de que parecen ser muchos más. esperen sólo un minuto!”. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. para cualquier conjunto dado. y los infinitos nuevos huéspedes pueden . Llega un nuevo huésped y pide una habitación. señores –dice el dueño-.los números racionales son enumerables (contables). tan simples. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. “¡Seguro. todas ocupadas. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. y así sucesivamente. .” Algunas de esas ideas son: . la de la habitación 2 a la 3. pero todas las habitaciones están ocupadas”. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. de conjuntos mayores. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. . . “Lo siento. el de la 3 a la 6. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”.. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. con un lenguaje limitado. y así sucesivamente. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. el ocupante de la 2 a la 4. manejable. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. Ahora. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno.. todas ellas ocupadas.Había que inventar entonces una nueva lógica. exclama el dueño. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. dice el propietario. la persona de la habitación 3 a la 4. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. elegantes y poderosas. .

al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. ¡Al contrario! Como veremos. Algunos de ellos reaccionaron con encono. 1. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . Las teorías de Cantor. Los verdaderos números. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. como Kronecker su antiguo maestro. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. sino en la escritura decimal de los números reales. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. A decir verdad. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. un poco enfáticamente es verdad. Pero los obstáculos. Von Neumann y Gödel. es decir. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita.fácilmente ser alojadas en ellas. Cantor es el padre de Gödel. bajo la forma de lo imposible.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. sostenía Kronecker. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. 2. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. de un modo cada vez más riguroso... y la admisión de conjuntos inconsistentes. Pero veremos que la matemática cantoriana. entidades inexistentes. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Así. de quien Cantor hizo un enemigo. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. liberada de las ataduras de la física. Ahora bien. . 3 . en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. aun si se basaban en el razonamiento matemático. por Zermelo. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. generados por el decir de Cantor. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. casi un perseguidor.

De paso. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito.El decir de Cantor. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. Esa es su conjetura del continuo. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. los enumerables y los no enumerables. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. Kronecker tenía entonces razón. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. como . y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. a diferencia de otros psicoanalistas.

representa para otro significante. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. en su ambigüedad. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. lo cual .” Como en la teoría cantoriana de los números. Además. y más también. La teoría de los conjuntos no es estéril. Esa teoría. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. Entre las indicaciones que éste da al respecto. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. diría uno de sus críticos más agudos. y que se puede existir. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. ¿Y cómo es que. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . efecto divisorio. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. porque ella engendra la paradoja. siendo tales números inaccesibles. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. Pero además. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos.especialmente en la cama. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Con Lacan. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). se puede establecer que cero y uno hacen dos.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar.efecto del decir de Cantor. aventura que no fue precisamente gratuita. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. ese riguroso distrito. También intentará esta otra. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. resulta que hoy se aplica. Pero no sólo engendraría paradojas. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela.

luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. Alan Turing. y es entonces abandonado por falta de eficacia. Desde que un número satisface todas estas condiciones. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. llegado el caso. reguladas por las definiciones. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. ya presentes y asegurados. yo creo. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. En particular. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. porque. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -.supone dar un salto afuera de la cadena. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. Por oposición a la matemática aplicada. es decir en tanto “matemática libre”. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Por el contrario. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. como leímos.” Antifilosofía matemática. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. de la que puede ocuparse la metafísica. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. para poder introducir nuevos números. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a . Por una parte las condiciones que digo . un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se manifiesta muy rápido por su poco uso. una relación con los antiguos números tal. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. relaciones fijas. No es necesario.

es una forma de hablar de algunos hombres. es la simple unidad en la cual todo está incluido.. era necesaria esa posición. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. no debía. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. La practicó también en la locura. La física y sus demás aplicaciones. eventualmente. Locura y libertad Sin embargo. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. del uno que hay. como la materia a explorar. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. las de lo infinito. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. Para dar el paso de la matematización del infinito. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. para decirlo en los términos de Ou pire. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Dios. y no a ninguna otra realidad trascendente. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. apelar esta vez a la física. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. En efecto. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. para tratar esa contradicción interna del infinito. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. de la simple unidad.. la matemática no podía. ¿De hablar de qué?. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Por el contrario. A propósito . que implicaba tomar al lenguaje mismo. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. entonces. En 1908. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. sino por el contrario. La retracción de la matemática a la lógica matemática. efecto del que Lacan desprendió toda suposición.. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. para el discurso de la matemática. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad.su rigor. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. para aislar en él al uno que hay. son fantasma. a posteriori.

se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. sonriente. Es verosímil. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. . Cantor. casi regularmente cada año. es el hombre libre. una imaginación alterada. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. a las que sin embargo retorna. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. de horrísonos ejercicios vocales. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. con toda discreción. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. No sueña tampoco con liberarse del Otro. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. Hay constancias de franca locura. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. conflictos que superen a las fuerzas. Cantor fue internado por primera vez. Hermitte y Picard. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. le tendía -. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. “No basta con un organismo débil – añadió -. decía Lacan. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. nunca los aceptó. Durante muchos años defendió.” En 1884. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. y de un modo francamente delirante. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. sin embargo. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro.suyo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. porque tiene el objeto de su lado. a partir de 1899. Cantor nunca tuvo discípulos. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. Más bien “seducción del ser”. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. Menos aún se conoce de las circunstancias que. y hasta que lo publique. por un breve período. produciendo aún resultados muy importantes. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. aunque difícil de comprobar. El loco. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos.

el goce de la libertad tuvo para él un costo. un destino inscripto en los astros. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. Cantor. esencialmente encadenado al lenguaje. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución . ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. afuera de los lazos de discurso. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. cuerpo de hierro. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. y también menos rigurosa. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad.” Podemos evocar también este otro párrafo.” De su puño y letra. al principio de manera intermitente. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Pero por supuesto. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. Ahora bien. Es la estructura misma del sujeto. ¿Qué es la libertad. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. ellas ya no libres. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas.poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. lo cual no necesariamente fue un déficit. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. lo que hace de la libertad una instancia alienante. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias.

b. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. En el primer caso. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. Si. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . no cuentas”. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. entonces vale para todo n. es un o bien. la libertad o la muerte. por las pequeñas letras a. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. Allí se ubicó Cantor. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. La vida de Cantor como sujeto de la matemática.subjetiva. que sustituyo al gran Otro. en el pasaje al acto. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. la tachadura tiene valor de eliminación.a la que Lacan llamó separación. Es el momento de la paradoja. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. c. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. una cosa es la libertad. por la demostración por repetición o recurrencia. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo... Entonces. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. cuando “somos libres”. ergo también la bolsa).. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. en tanto sujeto. es la fórmula de la alineación. como conjunto vacío. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. Dios. y si cuando vale para n también vale para n+1. se ve obligado a confesar su existencia. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. el gran riesgo de la matemática. Hay una salida . en sus imposibilidades. tal como afirmó Cantor. son ilustrativos. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Si se plantea tal opción. . En ese nivel. no por la animadversión de Kronecker. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. la bolsa o la vida. es que es el lugar de la libertad. Los ejemplos que estudió Lacan. en el dominio del número. nos encontramos ante una elección forzada. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. otra la separación. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y . en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes.

antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. y no la del acto de separación al que nunca accedió. poco importa. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. sobre todo cuando él no esté. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. que entonces no necesariamente es un déficit. y colegiarlos – desde el exterior -. que luego se hará mundial y funcionará bien. Church. Sólo algunos recuerdan esa gesta. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. será el resultado. más que la libertad creativa. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Desencadenando su psicosis. sea epistemológico o filosófico. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. Automatic machine. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. sólo pudo transformarles su discurso. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. Antes que formar parte. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. resguardó su libertad. el lenguaje preciso de la máquina automática. Piensan que no es un tema interesante. aunque en él será el rigor lógico. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. se opone a choice machine. precisará Turing en su artículo original. de paradojas. sino que evidentemente la favorece. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. el rasgo subjetivo que prevalecerá. eligió desligarse del Otro.1936. pero sobre Cantor. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. procede del decir de Cantor -. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. sea desde un discurso propiamente científico. la libertad. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. El software. a favor o en contra de Cantor. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la .

Para ello deberá tentarlo a retornar. a la psicosis. Eso es precisamente lo que falta. Dos orejas prestas a escuchar. firme. de la locura posterior al desencadenamiento. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Cantor no dice que el buen sentido exista. La nariz para los olores. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -.alienada. que desde el comienzo ha tomado la posición .definición de la psicosis como estructura subjetiva. Referencias bibliográficas Aristóteles. Estas coordenadas. Barrow. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Physique. Lo que os falta es bien simple. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. John D. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Dos manos para tocar y sentir. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Es el buen sentido. Barcelona. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. (1992) La trama oculta del universo. . Crítica. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. internado. Así. Les Belles Lettres. Habéis estudiado demasiado. que no es incompatible con el lazo social. tenéis los cinco sentidos. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Título original del libro: Pi in the Sky. 1973. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. petrificante . y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Seamos también aquí rigurosos.de no entrar en lazos de discurso alguno. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. 1996. Paris. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Lo que sí existe. es el extravío en el plano psiquiátrico. Pero estáis todos locos. y no sólo al psiquiatra.

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Gabriel Lombardi. "Cantor, la libertad".

Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845, probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática, introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos, desató con ello la crisis más profunda y

fructífera en esa disciplina científica, desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas, en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare, en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente, murió en Halle en 1918. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia, no infrecuente en la vida de un hombre de genio, de la ciencia y la locura. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última, y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan, quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios, pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos, sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Más que en sus síntomas, se interesó en sus actos, y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia, el acto de decir, la enunciación como acto -. En su texto L’étourdit, Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”, expresión que figura tres veces en ese texto. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema, el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX, haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención, ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones, para devolver al acto sus consecuencias, enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Y también sobre el sujeto: como veremos, el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término, sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler, el título de este texto ubica - en aposición al nombre - el rasgo que tuvieron en común las vidas, tan distintas, de Georg Cantor. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas, es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático, a la fundamentación filosófica personal de sus teorías, a sus delirios y a su locura. Cantor fue matemático y fue loco, pero no al mismo tiempo. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra, este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica, la libertad, que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Para comenzar, recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Breve historia del infinito En su Física, Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice, algo fuera de lo cual no hay nada, sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. Lo juzgó entonces una noción absurda, que no debe ser admitida por el

científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia, que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas, pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos, pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera, pero limitadas. Durante más de 2000 años, los matemáticos se atuvieron, en cuanto al infinito, a la conducta recomendada por Aristóteles. Sin embargo, ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1, 2, 3, 4, ..., podemos suponer que tal lista que no tiene un último término, no tiene fin, decimos que es al menos potencialmente infinita. Si debajo de esa lista hacemos otra, de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él, tendremos: 1, 4, 9, 16, ... Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas, porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros, es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números, y por otro no, ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales - tiene que figurar en la primera lista, la de todos los naturales, pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados, y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista, y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. He allí la paradoja. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números, infinitos los cuadrados, infinitas sus raíces; y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números, ni ésta mayor que aquélla; y finalmente, los atributos de mayor, menor e igual no se aplican a los infinitos, sino sólo a las cantidades terminadas [esto es, finitas]”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. El hombre que inició la matematización de la física, que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna, no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. El infinito en juego, tanto para él como para Newton, es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos, pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”, según dijo bellamente Borges. Temieron que el infinito tomado en acto, integrado al pensamiento, estalle y lo mate. Doscientos cincuenta años después que Galileo, Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas, y que sus leyes específicas podían ser establecidas. En lugar de descartarlas como absurdas, las hizo ingresar en el discurso de la matemática. La propiedad que

Galileo había considerado paradójica era, en verdad, una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Ahora bien, para dar ese otro paso, la matematización del infinito, era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje, pero que exceden la lógica del “todo”. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito, la matemática no podía (y como veremos, no debía) apelar esta vez a la física, ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible, porque debería estar en algún lugar, que sería su límite, y por lo tanto no sería ya infinito. Había que inventar entonces una nueva lógica, con un lenguaje limitado, manejable, pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor, capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”, mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor, es fácil encontrar una decena de ideas mayores. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales, tan simples, elegantes y poderosas, que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático.” Algunas de esas ideas son: - las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles, sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos; - la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos; - se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno; - los números racionales son enumerables (contables), ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos, a pesar de que parecen ser muchos más; - los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador, para cualquier conjunto dado, de conjuntos mayores. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes, puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert, uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones, y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. “Lo siento, dice el propietario, pero todas las habitaciones están ocupadas”. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones,

todas ellas ocupadas. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Por supuesto!”, exclama el dueño, y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2, la de la habitación 2 a la 3, la persona de la habitación 3 a la 4, y así sucesivamente... Y el nuevo cliente recibe la habitación 1, que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones, todas ocupadas, y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. “¡Seguro, señores –dice el dueño-, esperen sólo un minuto!”. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2, el ocupante de la 2 a la 4, el de la 3 a la 6, y así sucesivamente. Ahora, todas las habitaciones con números impares han quedado libres, y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert - donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Las teorías de Cantor, aun si se basaban en el razonamiento matemático, iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría; por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. Algunos de ellos reaccionaron con encono, como Kronecker su antiguo maestro, de quien Cantor hizo un enemigo, casi un perseguidor, al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80, un poco enfáticamente es verdad, la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel, entidades inexistentes. Los verdaderos números, sostenía Kronecker, son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0, 1, 2, 3 ... Pero veremos que la matemática cantoriana, liberada de las ataduras de la física, rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real, bajo la forma de lo imposible. Pero los obstáculos, la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía, no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. A decir verdad, el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente, cuando fuera axiomatizada sucesivamente, de un modo cada vez más riguroso, por Zermelo, Von Neumann y Gödel. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles, generados por el decir de Cantor, que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Ahora bien, asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos, no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884, que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la

topología de la recta. Así, es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal, que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita, sino en la escritura decimal de los números reales, es decir, en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. ¡Al contrario! Como veremos, Cantor es el padre de Gödel. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales, y la admisión de conjuntos inconsistentes. El decir de Cantor, según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho, a diferencia de otros psicoanalistas, Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor; y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto, para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición, lo menos que puede decirse es que es innecesaria, y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática, aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor, es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}, por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947, titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos, los enumerables y los no enumerables. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables, y que hay diferentes conjuntos no enumerables, Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior, dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Esa es su conjetura del continuo, que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966, año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos.

se puede establecer que cero y uno hacen dos. en su ambigüedad. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. siendo tales números inaccesibles. diría uno de sus críticos más agudos. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. y más también. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni . Esa teoría. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). ¿Y cómo es que. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. Kronecker tenía entonces razón. y que se puede existir.De paso. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). como efecto del decir de Cantor. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. porque ella engendra la paradoja. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. representa para otro significante. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. efecto divisorio. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. Pero no sólo engendraría paradojas. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Pero además. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. ese riguroso distrito. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. La teoría de los conjuntos no es estéril. También intentará esta otra.especialmente en la cama. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista.

Por una parte las condiciones que digo . Con Lacan. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. de la que puede ocuparse la metafísica. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se manifiesta muy rápido por su poco uso. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática.” Como en la teoría cantoriana de los números. una relación con los antiguos números tal. reguladas por las definiciones.” Antifilosofía matemática. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. es decir en tanto “matemática libre”. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. y es entonces abandonado por falta de eficacia. Desde que un número satisface todas estas condiciones. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. relaciones fijas. resulta que hoy se aplica. aventura que no fue precisamente gratuita. En particular.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. Entre las indicaciones que éste da al respecto. para poder introducir nuevos números. No es necesario. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. Por el contrario. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. yo creo. ya presentes y asegurados. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. llegado el caso. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su . que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. Además.geométricas.

las de lo infinito. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. Para dar el paso de la matematización del infinito. Alan Turing. es una forma de hablar de algunos hombres. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. para tratar esa contradicción interna del infinito. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. y no a ninguna otra realidad trascendente. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. La física y sus demás aplicaciones. como leímos. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. como la materia a explorar. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. En 1908. porque. entonces. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. no debía. de la simple unidad. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. sino por el contrario. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. ¿De hablar de qué?. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. era necesaria esa posición. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”.libertad. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. apelar esta vez a la física. del uno que hay. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. la matemática no podía. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Por oposición a la matemática aplicada. En efecto. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. que implicaba tomar al lenguaje mismo. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. para aislar en él al uno que hay. para decirlo en los términos de Ou . es la simple unidad en la cual todo está incluido. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Dios. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. Por el contrario. La retracción de la matemática a la lógica matemática. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. para el discurso de la matemática. son fantasma. eventualmente. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. a posteriori.

tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad.. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. y de un modo francamente delirante. Locura y libertad Sin embargo. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres.. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. le tendía -. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Durante muchos años defendió. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. de horrísonos ejercicios vocales.” En 1884. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. sin embargo. con toda discreción. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Menos aún se conoce de las circunstancias que. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. casi regularmente cada año. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. nunca los aceptó. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. . Hermitte y Picard. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje.pire. y hasta que lo publique. aunque difícil de comprobar. Cantor nunca tuvo discípulos. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. a partir de 1899.. La practicó también en la locura. por un breve período. a las que sin embargo retorna. sonriente. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. Cantor. produciendo aún resultados muy importantes. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Cantor fue internado por primera vez. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. Hay constancias de franca locura. A propósito suyo. Es verosímil. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare.

el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. al principio de manera intermitente. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. Cantor. un destino inscripto en los astros. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. Ahora bien. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción.” De su puño y letra. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. lo cual no necesariamente fue un déficit.” Podemos evocar también este otro párrafo. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. “No basta con un organismo débil – añadió -. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. afuera de los lazos de discurso. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. Más bien “seducción del ser”. cuerpo de hierro. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. una imaginación alterada. No sueña tampoco con liberarse del Otro. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. el goce de la libertad tuvo para él un costo. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. decía Lacan. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. conflictos que superen a las fuerzas. ¿Qué es la libertad. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. ellas ya no libres.El loco. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. porque tiene el objeto de su lado. y también menos rigurosa. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Pero por supuesto. es el hombre libre. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. que daba .

. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. por las pequeñas letras a. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. ergo también la bolsa). Si. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. es un o bien. Es la estructura misma del sujeto. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. Si se plantea tal opción. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. Dios. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios.. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes.a la que Lacan llamó separación. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . entonces vale para todo n. b. y si cuando vale para n también vale para n+1. por la demostración por repetición o recurrencia.. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro.consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. lo que hace de la libertad una instancia alienante. son ilustrativos. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. como conjunto vacío. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Hay una salida . Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. tal como afirmó Cantor. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. cuando “somos libres”. la libertad o la muerte. el gran riesgo de la matemática. Entonces. la bolsa o la vida. esencialmente encadenado al lenguaje. Allí se ubicó Cantor. es la fórmula de la alineación. Los ejemplos que estudió Lacan. c. que sustituyo al gran Otro. El conjunto vacío es . donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. es que es el lugar de la libertad. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. En el primer caso.. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. nos encontramos ante una elección forzada. En ese nivel. una cosa es la libertad. la tachadura tiene valor de eliminación. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. otra la separación. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. en el pasaje al acto. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión.

de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. se ve obligado a confesar su existencia. de paradojas. Automatic machine. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. será el resultado. que luego se hará mundial y funcionará bien. en sus imposibilidades. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. sea desde un discurso propiamente científico. no por la animadversión de Kronecker. se opone a choice machine. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. Church. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. resguardó su libertad. la libertad. sea epistemológico o filosófico. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. Desencadenando su psicosis. Es el momento de la paradoja.la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. en el dominio del número. precisará Turing en su artículo original. y colegiarlos – desde el exterior -. sólo pudo transformarles su discurso. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. pero sobre Cantor. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. El software. no cuentas”. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. y no la del acto de separación al que nunca accedió. en tanto sujeto. Antes que formar parte. procede del decir de Cantor -. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. a favor o en contra de Cantor. poco importa. sobre todo cuando él no esté. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. el lenguaje preciso de la máquina automática. eligió desligarse del Otro. Piensan que no es un tema interesante. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de . Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires.

un discurso. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. firme. Así. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Habéis estudiado demasiado. más que la libertad creativa. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. que desde el comienzo ha tomado la posición . Lo que os falta es bien simple. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Dos orejas prestas a escuchar. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Pero estáis todos locos.alienada. a la psicosis. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Para ello deberá tentarlo a retornar. sino que evidentemente la favorece. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Estas coordenadas. el rasgo subjetivo que prevalecerá. aunque en él será el rigor lógico. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Es el buen sentido. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. internado. que no es incompatible con el lazo social. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. . La nariz para los olores. de la locura posterior al desencadenamiento.de no entrar en lazos de discurso alguno. petrificante . tenéis los cinco sentidos. Dos manos para tocar y sentir. que entonces no necesariamente es un déficit. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura.

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Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. En su texto L’étourdit. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. la enunciación como acto -. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. el acto de decir. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. murió en Halle en 1918. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. expresión que figura tres veces en ese texto. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Más que en sus síntomas. se interesó en sus actos.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. de la ciencia y la locura. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico.

que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. los matemáticos se atuvieron. . algo fuera de lo cual no hay nada. 4.el rasgo que tuvieron en común las vidas..condiciones. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. a la conducta recomendada por Aristóteles. en cuanto al infinito. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. para devolver al acto sus consecuencias. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . Breve historia del infinito En su Física. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término.. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. y por otro no. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. tan distintas.. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. . Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”.. Si debajo de esa lista hacemos otra. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. 2. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. Para comenzar. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. no tiene fin. Durante más de 2000 años. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números.en aposición al nombre . Y también sobre el sujeto: como veremos. 3. Cantor fue matemático y fue loco. decimos que es al menos potencialmente infinita. el título de este texto ubica . Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. tendremos: 1. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. a sus delirios y a su locura. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. pero no al mismo tiempo. de Georg Cantor. pero limitadas. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. 16. Lo juzgó entonces una noción absurda. Sin embargo. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. 4. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. la libertad.. 9.

Había que inventar entonces una nueva lógica. en verdad. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. según dijo bellamente Borges. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. pero que exceden la lógica del “todo”. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. y finalmente. y por lo tanto no sería ya infinito. y que sus leyes específicas podían ser establecidas.naturales . la de todos los naturales. tan . Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Ahora bien. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. con un lenguaje limitado. He allí la paradoja. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. la matematización del infinito. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. infinitas sus raíces. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. El infinito en juego. manejable. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. Doscientos cincuenta años después que Galileo. El hombre que inició la matematización de la física. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Temieron que el infinito tomado en acto. para dar ese otro paso. tanto para él como para Newton. ni ésta mayor que aquélla. En lugar de descartarlas como absurdas. los atributos de mayor. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. finitas]”. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. menor e igual no se aplican a los infinitos. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. porque debería estar en algún lugar. no debía) apelar esta vez a la física. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos.tiene que figurar en la primera lista. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. que sería su límite. la matemática no podía (y como veremos. integrado al pensamiento. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. estalle y lo mate. infinitos los cuadrados.

Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. exclama el dueño. . de conjuntos mayores. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.. la persona de la habitación 3 a la 4. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. a pesar de que parecen ser muchos más.los números racionales son enumerables (contables). el ocupante de la 2 a la 4. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. todas ellas ocupadas.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles.” Algunas de esas ideas son: . Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . aun si se basaban en el razonamiento matemático. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. el de la 3 a la 6. esperen sólo un minuto!”.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. . casi un perseguidor. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. “Lo siento. señores –dice el dueño-..se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. Algunos de ellos reaccionaron con encono. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. para cualquier conjunto dado. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. la de la habitación 2 a la 3. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. Las teorías de Cantor. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. dice el propietario. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. y así sucesivamente. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. . La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. y así sucesivamente. . “¡Por supuesto!”. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. Ahora. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. pero todas las habitaciones están ocupadas”. elegantes y poderosas. de quien Cantor hizo un enemigo.simples. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. “¡Seguro.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. todas ocupadas. como Kronecker su antiguo maestro.

Así. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. Ahora bien. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. un poco enfáticamente es verdad. Pero veremos que la matemática cantoriana. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. El decir de Cantor. 2. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. a diferencia de otros psicoanalistas. A decir verdad. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. es decir. bajo la forma de lo imposible. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. ¡Al contrario! Como veremos. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. por Zermelo.. . la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel.descubrimientos. 3 . ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. y la admisión de conjuntos inconsistentes. Cantor es el padre de Gödel. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. liberada de las ataduras de la física. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. de un modo cada vez más riguroso. Von Neumann y Gödel. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. generados por el decir de Cantor. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. Los verdaderos números. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. 1. sino en la escritura decimal de los números reales. Pero los obstáculos.. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. sostenía Kronecker. entidades inexistentes.

titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. en el . por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. los enumerables y los no enumerables. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior.especialmente en la cama. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. siendo tales números inaccesibles. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . ese riguroso distrito. Kronecker tenía entonces razón. De paso. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. como efecto del decir de Cantor. Pero además. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Esa es su conjetura del continuo. ¿Y cómo es que. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir.

lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. Pero no sólo engendraría paradojas. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. y más también. diría uno de sus críticos más agudos. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor.” Antifilosofía matemática. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Con Lacan. porque ella engendra la paradoja. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados).” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. También intentará esta otra. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. en su ambigüedad. se puede establecer que cero y uno hacen dos. y que se puede existir. aventura que no fue precisamente gratuita. Esa teoría. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Entre las indicaciones que éste da al respecto. Además.” Como en la teoría cantoriana de los números. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. . hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. La teoría de los conjuntos no es estéril. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. resulta que hoy se aplica. representa para otro significante. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. efecto divisorio. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos.

son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. ya presentes y asegurados. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. En efecto. porque. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. y es entonces abandonado por falta de eficacia. como la materia a explorar. las de lo infinito. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. era necesaria esa posición. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. eventualmente. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Para dar el paso de la matematización del infinito. es decir en tanto “matemática libre”. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. como leímos. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. y no a ninguna otra realidad trascendente.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. apelar esta vez a la física. para tratar esa contradicción interna del infinito. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. llegado el caso. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. Por el contrario. de la que puede ocuparse la metafísica. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. Desde que un número satisface todas estas condiciones. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . a posteriori. Por una parte las condiciones que digo . que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. para poder introducir nuevos números. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. no debía. relaciones fijas. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. la matemática no podía. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. En particular. Alan Turing. se manifiesta muy rápido por su poco uso. que implicaba tomar al lenguaje mismo. yo creo. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. No es necesario. Por oposición a la matemática aplicada. una relación con los antiguos números tal. reguladas por las definiciones.

A propósito suyo. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a . Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. ¿De hablar de qué?. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. para decirlo en los términos de Ou pire. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. con toda discreción.. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. La retracción de la matemática a la lógica matemática. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. a las que sin embargo retorna. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. por un breve período. del uno que hay. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. son fantasma. Por el contrario. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. de la simple unidad. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje.. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. entonces. para aislar en él al uno que hay. Cantor fue internado por primera vez.. La física y sus demás aplicaciones. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. Dios. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. es una forma de hablar de algunos hombres.matemática como “sólo saber”.” En 1884. La practicó también en la locura. es la simple unidad en la cual todo está incluido. produciendo aún resultados muy importantes. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. En 1908. para el discurso de la matemática. Locura y libertad Sin embargo. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. sino por el contrario. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia.

porque tiene el objeto de su lado. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas.” De su puño y letra.quien le entrega su hallazgo y su nombre. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Cantor nunca tuvo discípulos. sonriente. Durante muchos años defendió. y hasta que lo publique. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. a partir de 1899. Hermitte y Picard. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. casi regularmente cada año. decía Lacan. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. Más bien “seducción del ser”. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. Hay constancias de franca locura. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. de horrísonos ejercicios vocales. es el hombre libre. El loco. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación.” Podemos evocar también este otro párrafo. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. “No basta con un organismo débil – añadió -. Cantor. nunca los aceptó. y de un modo francamente delirante. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. conflictos que superen a las fuerzas. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. una imaginación alterada. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . sin embargo. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Es verosímil. Cantor. un destino inscripto en los astros. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. le tendía -. Menos aún se conoce de las circunstancias que. aunque difícil de comprobar. No sueña tampoco con liberarse del Otro. cuerpo de hierro.

ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Los ejemplos que estudió Lacan. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. . la libertad o la muerte. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. es la fórmula de la alineación. ¿Qué es la libertad. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. al principio de manera intermitente. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. nos encontramos ante una elección forzada. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso.en la represión que ésta condiciona. Ahora bien. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. cuando “somos libres”. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. y también menos rigurosa. el goce de la libertad tuvo para él un costo. Es la estructura misma del sujeto. Pero por supuesto. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. ellas ya no libres. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. esencialmente encadenado al lenguaje. lo que hace de la libertad una instancia alienante. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. es un o bien. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. Si se plantea tal opción. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. lo cual no necesariamente fue un déficit. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. son ilustrativos. la bolsa o la vida. En ese nivel. afuera de los lazos de discurso.

y si cuando vale para n también vale para n+1. sea desde un discurso propiamente científico. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. Allí se ubicó Cantor. como conjunto vacío. el gran riesgo de la matemática. será el resultado. sea epistemológico o filosófico. .. una cosa es la libertad. es que es el lugar de la libertad. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. entonces vale para todo n. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. no cuentas”. otra la separación. El software. b. por las pequeñas letras a. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. se ve obligado a confesar su existencia. Es el momento de la paradoja. Automatic machine. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. c. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. en sus imposibilidades. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. que sustituyo al gran Otro. por la demostración por repetición o recurrencia.a la que Lacan llamó separación. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. a favor o en contra de Cantor. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Si.. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Piensan que no es un tema interesante. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. en tanto sujeto.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. de paradojas. no por la animadversión de Kronecker.. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Hay una salida . el lenguaje preciso de la máquina automática. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. en el pasaje al acto. Church. pero sobre Cantor. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. se opone a choice machine. precisará Turing en su artículo original. la tachadura tiene valor de eliminación.ergo también la bolsa). poco importa. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. Entonces. que la matemática tiene cosas más útiles en . En el primer caso. Dios. en el dominio del número. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. tal como afirmó Cantor.

petrificante . que entonces no necesariamente es un déficit. Antes que formar parte. aunque en él será el rigor lógico. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. sobre todo cuando él no esté. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. firme. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. que luego se hará mundial y funcionará bien. más que la libertad creativa. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”.alienada. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. y no la del acto de separación al que nunca accedió. sólo pudo transformarles su discurso. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires.de no entrar en lazos de discurso alguno. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Desencadenando su psicosis. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. resguardó su libertad. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Estas coordenadas. sino que evidentemente la favorece. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. la libertad. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. y colegiarlos – desde el exterior -. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. Con lo cual se distingue claramente del . Sólo algunos recuerdan esa gesta. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. procede del decir de Cantor -. que desde el comienzo ha tomado la posición .que ocuparse. eligió desligarse del Otro. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. con la que explora los límites de la matemática y de la informática.

Lo que os falta es bien simple. Physique. Buenos Aires. 35 – 52. Para ello deberá tentarlo a retornar. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. (1992) La trama oculta del universo. Es el buen sentido. Pero estáis todos locos. Emecé. Dos orejas prestas a escuchar. Título original del libro: Pi in the Sky. Barrow. Vol. Bourbaki. Crítica. Cantor. (1949). Contributions to the founding of the theory of . Eso es precisamente lo que falta. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Buenos Aires. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Jorge L. Discusión. Les Belles Lettres. Cantor no dice que el buen sentido exista. Así. 1976. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Seuil. 2000. Habéis estudiado demasiado. Madrid. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Paris. y “Avatares de la tortuga”. Eric T. Jorge L. de la locura posterior al desencadenamiento. Caps. Borges. Borges. Paris. Cantor. Dos manos para tocar y sentir. y no sólo al psiquiatra. Alianza. Referencias bibliográficas Aristóteles. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. New York. Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Seamos también aquí rigurosos. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. (1937) Men of Mathematics. Belna. Cahiers pour l’analyse. Georg (1895-7). (1932). dedicados a Georg Cantor. internado. Bell. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Simon & Schuster. que no es incompatible con el lazo social. es el extravío en el plano psiquiátrico. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Jean-Pierre (2000). 10. 1974. Lo que sí existe. El Aleph. 1969. 1974. 1986. Paris. 1996. La nariz para los olores. Les Belles Lettres.psicótico en el sentido lacaniano del término. John D. Barcelona. Cantor. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. XXVIII y XXIX. tenéis los cinco sentidos. Emecé. 1973. Pp. a la psicosis.

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desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. (1936).. 2000. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. "Cantor. London Math. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. Gabriel Lombardi. PUF. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. la libertad". Press. 42. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Princeton. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Paris. 1998. Princeton Univ. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. New directions in the philosophy of mathematics. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. Soc. de la ciencia y la locura. Alan M. Imre (2000). “On computable numbers. Proc. (1986). Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. Turing.Toth. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. with an application to the Entscheidungsproblem”. Tymoczko. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. Palimpseste. sino de . Vol. 230 – 265. murió en Halle en 1918. Pp. Thomas (Compilador). Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente.

3. Sin embargo. la enunciación como acto -. se interesó en sus actos. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. 4.. tan distintas. a la conducta recomendada por Aristóteles. algo fuera de lo cual no hay nada. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. Breve historia del infinito En su Física. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. . No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. pero limitadas. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. en cuanto al infinito. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. el acto de decir. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. para devolver al acto sus consecuencias. no tiene fin. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. En su texto L’étourdit. expresión que figura tres veces en ese texto. Cantor fue matemático y fue loco.el rasgo que tuvieron en común las vidas. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. pero no al mismo tiempo. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema.en aposición al nombre . pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. Lo juzgó entonces una noción absurda. a sus delirios y a su locura. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. 2. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Durante más de 2000 años. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. . el título de este texto ubica . Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos.. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito.. Para comenzar. los matemáticos se atuvieron. Y también sobre el sujeto: como veremos. de Georg Cantor. la libertad. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. Más que en sus síntomas.

y por lo tanto no sería ya infinito. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. tanto para él como para Newton. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. 4. según dijo bellamente Borges. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Si debajo de esa lista hacemos otra. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. 9. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. y por otro no. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. estalle y lo mate. El infinito en juego. menor e igual no se aplican a los infinitos. en verdad. que sería su límite. integrado al pensamiento. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. los atributos de mayor. tendremos: 1. la de todos los naturales. . y finalmente. infinitos los cuadrados. En lugar de descartarlas como absurdas. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. He allí la paradoja. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna.decimos que es al menos potencialmente infinita. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. infinitas sus raíces. ni ésta mayor que aquélla. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. no debía) apelar esta vez a la física. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. la matemática no podía (y como veremos. . Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. porque debería estar en algún lugar. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. finitas]”. Temieron que el infinito tomado en acto. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. El hombre que inició la matematización de la física. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. pero que exceden la lógica del “todo”..tiene que figurar en la primera lista. para dar ese otro paso. Ahora bien.. Doscientos cincuenta años después que Galileo. la matematización del infinito. 16. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse.

puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. y los infinitos nuevos huéspedes pueden . capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. esperen sólo un minuto!”.” Algunas de esas ideas son: . exclama el dueño. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. señores –dice el dueño-. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. elegantes y poderosas. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. . tan simples. el de la 3 a la 6. el ocupante de la 2 a la 4. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. la persona de la habitación 3 a la 4.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles.. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. . que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. para cualquier conjunto dado. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. “¡Seguro. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. y así sucesivamente. la de la habitación 2 a la 3. Ahora. “Lo siento. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2.los números racionales son enumerables (contables). . y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. a pesar de que parecen ser muchos más. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. con un lenguaje limitado. “¡Por supuesto!”. de conjuntos mayores.Había que inventar entonces una nueva lógica. manejable. todas ellas ocupadas.. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. dice el propietario. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. y así sucesivamente. . todas ocupadas. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. es fácil encontrar una decena de ideas mayores.

En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. 3 . Ahora bien. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. 2. liberada de las ataduras de la física. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. generados por el decir de Cantor. ¡Al contrario! Como veremos.fácilmente ser alojadas en ellas. Las teorías de Cantor. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. sostenía Kronecker. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. y la admisión de conjuntos inconsistentes. como Kronecker su antiguo maestro. es decir. de quien Cantor hizo un enemigo. aun si se basaban en el razonamiento matemático. Cantor es el padre de Gödel. Los verdaderos números. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. 1. sino en la escritura decimal de los números reales. entidades inexistentes. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. de un modo cada vez más riguroso. un poco enfáticamente es verdad. A decir verdad. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. casi un perseguidor. . son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. bajo la forma de lo imposible. Así.. Von Neumann y Gödel. por Zermelo.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Pero los obstáculos. Pero veremos que la matemática cantoriana. Algunos de ellos reaccionaron con encono. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba.. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos.

Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. como . en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. De paso. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. a diferencia de otros psicoanalistas. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. los enumerables y los no enumerables. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior.El decir de Cantor. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Kronecker tenía entonces razón. Esa es su conjetura del continuo. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento.

siendo tales números inaccesibles. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. se puede establecer que cero y uno hacen dos. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. y que se puede existir. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse.especialmente en la cama. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. aventura que no fue precisamente gratuita. Entre las indicaciones que éste da al respecto. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. ¿Y cómo es que. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. y más también. Pero no sólo engendraría paradojas. diría uno de sus críticos más agudos. Pero además. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. La teoría de los conjuntos no es estéril.” Como en la teoría cantoriana de los números.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. Con Lacan. representa para otro significante. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. en su ambigüedad. resulta que hoy se aplica. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. efecto divisorio. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. Esa teoría. También intentará esta otra. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . ese riguroso distrito. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). lo cual . Además. porque ella engendra la paradoja. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí.efecto del decir de Cantor. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta.

Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia.supone dar un salto afuera de la cadena. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. una relación con los antiguos números tal. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. relaciones fijas. llegado el caso. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. y es entonces abandonado por falta de eficacia. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. de la que puede ocuparse la metafísica. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. Por oposición a la matemática aplicada. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. es decir en tanto “matemática libre”. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. como leímos. Por el contrario. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Alan Turing. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave.” Antifilosofía matemática. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. se manifiesta muy rápido por su poco uso. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. Desde que un número satisface todas estas condiciones. reguladas por las definiciones. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. yo creo. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. Por una parte las condiciones que digo . un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. porque. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. No es necesario. En particular. ya presentes y asegurados. para poder introducir nuevos números. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a .

y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. y no a ninguna otra realidad trascendente. era necesaria esa posición. que implicaba tomar al lenguaje mismo. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. como la materia a explorar. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. son fantasma. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente.. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. ¿De hablar de qué?. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. eventualmente. sino por el contrario. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. no debía. de la simple unidad. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. del uno que hay. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”.su rigor. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. a posteriori. La retracción de la matemática a la lógica matemática. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. entonces. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. En efecto. es la simple unidad en la cual todo está incluido. La practicó también en la locura. las de lo infinito. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. A propósito . Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Por el contrario. Para dar el paso de la matematización del infinito. Locura y libertad Sin embargo. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje... Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. es una forma de hablar de algunos hombres. para tratar esa contradicción interna del infinito. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. apelar esta vez a la física. Dios. para el discurso de la matemática. En 1908. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. para decirlo en los términos de Ou pire. la matemática no podía. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. para aislar en él al uno que hay. La física y sus demás aplicaciones.

la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación.” En 1884. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. de horrísonos ejercicios vocales. Menos aún se conoce de las circunstancias que. Durante muchos años defendió. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. produciendo aún resultados muy importantes. decía Lacan. una imaginación alterada. a partir de 1899. Más bien “seducción del ser”. le tendía -. y de un modo francamente delirante. . de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. Cantor nunca tuvo discípulos. Hermitte y Picard. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. porque tiene el objeto de su lado. sonriente. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. aunque difícil de comprobar. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. a las que sin embargo retorna. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. Cantor fue internado por primera vez. es el hombre libre. Cantor. No sueña tampoco con liberarse del Otro. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. conflictos que superen a las fuerzas. y hasta que lo publique. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Es verosímil. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. El loco. Hay constancias de franca locura. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. casi regularmente cada año. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. nunca los aceptó. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. por un breve período. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. con toda discreción. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. “No basta con un organismo débil – añadió -. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón.suyo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. sin embargo. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas.

Ahora bien. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. el goce de la libertad tuvo para él un costo. Pero por supuesto. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. y también menos rigurosa. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. lo que hace de la libertad una instancia alienante. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. ¿Qué es la libertad. al principio de manera intermitente. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda.” Podemos evocar también este otro párrafo. afuera de los lazos de discurso. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución . donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir.poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. lo cual no necesariamente fue un déficit. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. esencialmente encadenado al lenguaje. cuerpo de hierro. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Es la estructura misma del sujeto. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. un destino inscripto en los astros. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. ellas ya no libres. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas.” De su puño y letra. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Cantor. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura.

b. En ese nivel. Allí se ubicó Cantor. es que es el lugar de la libertad. la libertad o la muerte. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. el gran riesgo de la matemática. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. no por la animadversión de Kronecker. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. Si. En el primer caso. una cosa es la libertad. otra la separación. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. por las pequeñas letras a. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y . y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. . en sus imposibilidades. en el dominio del número. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. son ilustrativos. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. que sustituyo al gran Otro. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. tal como afirmó Cantor. y si cuando vale para n también vale para n+1.subjetiva. en el pasaje al acto. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. después de un tramo de desarrollo de ese discurso.a la que Lacan llamó separación. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. es un o bien.. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. cuando “somos libres”. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. la tachadura tiene valor de eliminación. Si se plantea tal opción. c. como conjunto vacío. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo.. en tanto sujeto. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. entonces vale para todo n. la bolsa o la vida. Los ejemplos que estudió Lacan. nos encontramos ante una elección forzada. no cuentas”. Entonces. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. por la demostración por repetición o recurrencia. es la fórmula de la alineación. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1..al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Dios. Hay una salida . se ve obligado a confesar su existencia. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Es el momento de la paradoja. ergo también la bolsa). sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.

Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. Automatic machine. a favor o en contra de Cantor. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. y colegiarlos – desde el exterior -. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Desencadenando su psicosis. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. resguardó su libertad. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Piensan que no es un tema interesante. sólo pudo transformarles su discurso. poco importa. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la . Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. será el resultado. el lenguaje preciso de la máquina automática. Sólo algunos recuerdan esa gesta. la libertad. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. sea epistemológico o filosófico. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. se opone a choice machine. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. pero sobre Cantor. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. y no la del acto de separación al que nunca accedió. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. precisará Turing en su artículo original. más que la libertad creativa. que luego se hará mundial y funcionará bien. sobre todo cuando él no esté. que entonces no necesariamente es un déficit. Church. Antes que formar parte. aunque en él será el rigor lógico. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. sino que evidentemente la favorece. sea desde un discurso propiamente científico. eligió desligarse del Otro. de paradojas. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. El software. el rasgo subjetivo que prevalecerá. procede del decir de Cantor -. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos).1936.

Habéis estudiado demasiado. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Así. Les Belles Lettres. Seamos también aquí rigurosos. que no es incompatible con el lazo social. Paris. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. tenéis los cinco sentidos. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Es el buen sentido. 1973. a la psicosis. internado. (1992) La trama oculta del universo. Barrow. Dos manos para tocar y sentir.alienada. Para ello deberá tentarlo a retornar. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Pero estáis todos locos. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Dos orejas prestas a escuchar. Estas coordenadas. Barcelona. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. de la locura posterior al desencadenamiento. Lo que os falta es bien simple. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. firme. y no sólo al psiquiatra. Crítica. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Eso es precisamente lo que falta. petrificante . La nariz para los olores. . Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término.definición de la psicosis como estructura subjetiva. Lo que sí existe. que desde el comienzo ha tomado la posición . John D. es el extravío en el plano psiquiátrico. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Referencias bibliográficas Aristóteles. Título original del libro: Pi in the Sky. Cantor no dice que el buen sentido exista. 1996. Physique.de no entrar en lazos de discurso alguno.

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y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. la libertad". introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. de la ciencia y la locura. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. murió en Halle en 1918.cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd cart y opd Gabriel Lombardi. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. Curiosamente no fue eso lo que . no infrecuente en la vida de un hombre de genio. "Cantor. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática.

recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. la enunciación como acto -. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. el acto de decir. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. la libertad. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. en cuanto al infinito.retuvo la atención de Lacan. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. los matemáticos se atuvieron. para devolver al acto sus consecuencias. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Lo juzgó entonces una noción absurda. Y también sobre el sujeto: como veremos. Sin embargo. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. En su texto L’étourdit. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. de Georg Cantor. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. Breve historia del infinito En su Física. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. expresión que figura tres veces en ese texto. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. Durante más de 2000 años. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia.en aposición al nombre . a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. Cantor fue matemático y fue loco. el título de este texto ubica . sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. pero limitadas. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. a la conducta recomendada por Aristóteles. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. se interesó en sus actos. tan distintas. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. algo fuera de lo cual no hay nada. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos . Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. Para comenzar. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. a sus delirios y a su locura. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. Más que en sus síntomas. pero no al mismo tiempo.el rasgo que tuvieron en común las vidas. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios.

El infinito en juego. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. 9. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. . Doscientos cincuenta años después que Galileo. la matematización del infinito. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. 2. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista... es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Temieron que el infinito tomado en acto. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. menor e igual no se aplican a los infinitos. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. integrado al pensamiento. ni ésta mayor que aquélla. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. la de todos los naturales. Si debajo de esa lista hacemos otra. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. Ahora bien. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”... decimos que es al menos potencialmente infinita. He allí la paradoja. estalle y lo mate. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. El hombre que inició la matematización de la física. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. para dar ese otro paso. infinitos los cuadrados. finitas]”. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos.de números. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. 4.. no debía) apelar esta vez a la física. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es.tiene que figurar en la primera lista. tendremos: 1. . Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. 3. no tiene fin. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. en verdad. En lugar de descartarlas como absurdas. según dijo bellamente Borges. infinitas sus raíces. 16. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. tanto para él como para Newton. y finalmente. pero que exceden la lógica del “todo”. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. los atributos de mayor. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. la matemática no podía (y como veremos. y por otro no. 4. Aristóteles . Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números.

la persona de la habitación 3 a la 4. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. . todas ellas ocupadas. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. con un lenguaje limitado. y por lo tanto no sería ya infinito. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. . tan simples. de conjuntos mayores. “Lo siento. esperen sólo un minuto!”. manejable. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor.. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. exclama el dueño.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. porque debería estar en algún lugar. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos.” Algunas de esas ideas son: . el ocupante de la 2 a la .. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. “¡Seguro. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. . Había que inventar entonces una nueva lógica. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones.los números racionales son enumerables (contables).se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. la de la habitación 2 a la 3. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. señores –dice el dueño-. a pesar de que parecen ser muchos más. que sería su límite. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos.había demostrado que tal cuerpo es imposible.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. y así sucesivamente. todas ocupadas. . para cualquier conjunto dado. dice el propietario. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. “¡Por supuesto!”. elegantes y poderosas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.

no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. un poco enfáticamente es verdad.. Ahora bien.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Así. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. el de la 3 a la 6. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. y así sucesivamente. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. Algunos de ellos reaccionaron con encono. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. de un modo cada vez más riguroso. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. generados por el decir de Cantor. Las teorías de Cantor. liberada de las ataduras de la física. ¡Al contrario! Como veremos. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. . aun si se basaban en el razonamiento matemático. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. por Zermelo. como Kronecker su antiguo maestro. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. 3 . la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. sino en la escritura decimal de los números reales. bajo la forma de lo imposible. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. Von Neumann y Gödel. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. Ahora. entidades inexistentes. sostenía Kronecker.. Cantor es el padre de Gödel. de quien Cantor hizo un enemigo. Pero los obstáculos. A decir verdad. es decir. Pero veremos que la matemática cantoriana. 1. casi un perseguidor. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. 2.4. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . Los verdaderos números. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas.

y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. a diferencia de otros psicoanalistas. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. . Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. El decir de Cantor. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. De paso. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. los enumerables y los no enumerables. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. Esa es su conjetura del continuo.En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. y la admisión de conjuntos inconsistentes.

hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. ¿Y cómo es que. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). y que se puede existir.Kronecker tenía entonces razón. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje.especialmente en la cama. También intentará esta otra. diría uno de sus críticos más agudos. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. se puede establecer que cero y uno hacen dos. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. porque ella engendra la paradoja. ese riguroso distrito. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. efecto divisorio. La teoría de los conjuntos no es estéril. resulta que hoy se aplica. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. y más también. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. Entre las indicaciones que éste da al respecto.” Como en la teoría cantoriana de los . como efecto del decir de Cantor. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. Pero no sólo engendraría paradojas. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. en su ambigüedad. Además. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). Pero además. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. siendo tales números inaccesibles. aventura que no fue precisamente gratuita. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. Esa teoría. representa para otro significante. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. Con Lacan.

puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. reguladas por las definiciones. porque. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. es decir en tanto “matemática libre”. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. En particular. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. yo creo. llegado el caso. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia.” Antifilosofía matemática. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. Por el contrario.números. relaciones fijas. No es necesario. se manifiesta muy rápido por su poco uso. como leímos. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. de la que puede ocuparse la metafísica. Desde que un número satisface todas estas condiciones. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. Alan Turing. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. una relación con los antiguos números tal. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. Por una parte las condiciones que digo . y es entonces abandonado por falta de eficacia. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones . para poder introducir nuevos números.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . ya presentes y asegurados.

entonces. del uno que hay. las de lo infinito. es una forma de hablar de algunos hombres. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. La retracción de la matemática a la lógica matemática. Por el contrario. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Para dar el paso de la matematización del infinito. que implicaba tomar al lenguaje mismo. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. para aislar en él al uno que hay. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. eventualmente. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. era necesaria esa posición. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Locura y libertad . ¿De hablar de qué?. En efecto. para decirlo en los términos de Ou pire. para el discurso de la matemática. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. La física y sus demás aplicaciones.. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. sino por el contrario. apelar esta vez a la física. de la simple unidad. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. como la materia a explorar. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”.. y no a ninguna otra realidad trascendente. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad.. la matemática no podía. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. En 1908. no debía.posibles. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. es la simple unidad en la cual todo está incluido. son fantasma. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Por oposición a la matemática aplicada. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. para tratar esa contradicción interna del infinito. Dios. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. a posteriori. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor.

Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. es el hombre libre. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. le tendía -.Sin embargo. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. de horrísonos ejercicios vocales. Cantor fue internado por primera vez. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. La practicó también en la locura. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. sin embargo. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. Cantor. y de un modo francamente delirante. nunca los aceptó. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. porque tiene el objeto de su lado. Hay constancias de franca locura. decía Lacan. Menos aún se conoce de las circunstancias que.” En 1884. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. aunque difícil de comprobar. Durante muchos años defendió. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. a las que sin embargo retorna. Hermitte y Picard. Cantor nunca tuvo discípulos. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. No sueña tampoco con liberarse del Otro. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. y hasta que lo publique. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. . A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. por un breve período. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. El loco. Es verosímil. produciendo aún resultados muy importantes. con toda discreción. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. sonriente. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. a partir de 1899. casi regularmente cada año. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. A propósito suyo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. Más bien “seducción del ser”. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria.

ellas ya no libres. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. Ahora bien. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. afuera de los lazos de discurso. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. ¿Qué es la libertad. el goce de la libertad tuvo para él un costo. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. cuerpo de hierro. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. Es la estructura misma del sujeto. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. una imaginación alterada.” De su puño y letra.” Podemos evocar también este otro párrafo. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Pero por supuesto. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. Cantor. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. lo cual no necesariamente fue un déficit. . el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. un destino inscripto en los astros.“No basta con un organismo débil – añadió -. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. al principio de manera intermitente. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. conflictos que superen a las fuerzas. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. y también menos rigurosa. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso.

es que es el lugar de la libertad. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante.a la que Lacan llamó separación. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. En ese nivel. por las pequeñas letras a. es la fórmula de la alineación. que sustituyo al gran Otro. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. . la bolsa o la vida.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. no por la animadversión de Kronecker. como conjunto vacío. Si. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. no cuentas”. b. son ilustrativos. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto.esencialmente encadenado al lenguaje.. Si se plantea tal opción. otra la separación. entonces vale para todo n. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. en el dominio del número. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. por la demostración por repetición o recurrencia. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. después de un tramo de desarrollo de ese discurso.. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. una cosa es la libertad. nos encontramos ante una elección forzada. es un o bien. lo que hace de la libertad una instancia alienante. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. tal como afirmó Cantor. ergo también la bolsa). en el pasaje al acto. el gran riesgo de la matemática. y si cuando vale para n también vale para n+1. la tachadura tiene valor de eliminación. Entonces. cuando “somos libres”. la libertad o la muerte. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. c. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. Allí se ubicó Cantor. se llegue al punto crítico en que el . en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Hay una salida . cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza.. en tanto sujeto. Los ejemplos que estudió Lacan. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. En el primer caso. Dios. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica.

resguardó su libertad. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. sino que evidentemente la favorece. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. El software. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). con la que explora los límites de la matemática y de la informática. que luego se hará mundial y funcionará bien. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. pero sobre Cantor. a favor o en contra de Cantor. Es el momento de la paradoja. poco importa. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Church. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. se opone a choice machine. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. eligió desligarse del Otro. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. y no la del acto de separación al que nunca accedió. y colegiarlos – desde el exterior -. sólo pudo transformarles su discurso. se ve obligado a confesar su existencia. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. Piensan que no es un tema interesante. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. aunque en él será el rigor lógico.lenguaje. la libertad. más que la libertad creativa. que entonces no necesariamente es un déficit. Automatic machine. sobre todo cuando él no esté. de paradojas. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. el rasgo subjetivo que prevalecerá. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. será el resultado. . Desencadenando su psicosis. precisará Turing en su artículo original. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. en sus imposibilidades. procede del decir de Cantor -. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. el lenguaje preciso de la máquina automática. Antes que formar parte. sea epistemológico o filosófico. sea desde un discurso propiamente científico.

y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. La nariz para los olores. 1973. que no es incompatible con el lazo social. Cantor no dice que el buen sentido exista. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. . Así. Habéis estudiado demasiado. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. y no sólo al psiquiatra. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver.de no entrar en lazos de discurso alguno. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Para ello deberá tentarlo a retornar. Lo que sí existe. es el extravío en el plano psiquiátrico. Dos orejas prestas a escuchar. Es el buen sentido. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Seamos también aquí rigurosos. Physique. tenéis los cinco sentidos. Eso es precisamente lo que falta. Referencias bibliográficas Aristóteles. petrificante . Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. de la locura posterior al desencadenamiento. internado. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Pero estáis todos locos.alienada. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Lo que os falta es bien simple. Paris. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. que desde el comienzo ha tomado la posición . Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término.tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. firme. Dos manos para tocar y sentir. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Estas coordenadas. Les Belles Lettres. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. a la psicosis.

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El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. Breve historia del infinito En su Física. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. Para comenzar. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. el título de este texto ubica . y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Más que en sus síntomas. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. de Georg Cantor. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Cantor fue matemático y fue loco. de la ciencia y la locura. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. expresión que figura tres veces en ese texto.teoremas decisivos de la historia de la matemática. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. el acto de decir. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. algo fuera de lo cual no hay nada. murió en Halle en 1918. Y también sobre el sujeto: como veremos. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término.el rasgo que tuvieron en común las vidas. sino algo fuera .en aposición al nombre . desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. para devolver al acto sus consecuencias. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. En su texto L’étourdit. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. a sus delirios y a su locura. tan distintas. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. la enunciación como acto -. se interesó en sus actos. pero no al mismo tiempo. la libertad. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización.

según dijo bellamente Borges. y finalmente.. 3. 4. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. no tiene fin. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. menor e igual no se aplican a los infinitos. los atributos de mayor. Lo juzgó entonces una noción absurda. Doscientos cincuenta años después que Galileo. los matemáticos se atuvieron. finitas]”. infinitos los cuadrados. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. y que . La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. 9. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. Durante más de 2000 años. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”.de lo cual siempre hay algo”. tendremos: 1. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. ni ésta mayor que aquélla. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. la de todos los naturales. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. estalle y lo mate.. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna.. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . tanto para él como para Newton. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. 2. en cuanto al infinito. . 4. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. a la conducta recomendada por Aristóteles. . Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Si debajo de esa lista hacemos otra. infinitas sus raíces. El hombre que inició la matematización de la física.. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. 16. El infinito en juego. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. He allí la paradoja. pero limitadas.. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. y por otro no. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”.tiene que figurar en la primera lista. decimos que es al menos potencialmente infinita. Sin embargo. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. integrado al pensamiento. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Temieron que el infinito tomado en acto. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos.

y por lo tanto no sería ya infinito. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. . ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. pero que exceden la lógica del “todo”. con un lenguaje limitado. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. En lugar de descartarlas como absurdas. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. elegantes y poderosas.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. .la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. porque debería estar en algún lugar. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. Ahora bien. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. la matematización del infinito. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas.sus leyes específicas podían ser establecidas.los números racionales son enumerables (contables). manejable. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. tan simples. para dar ese otro paso. en verdad.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. la matemática no podía (y como veremos. Llega un nuevo huésped y pide una . De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. de conjuntos mayores. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. .las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. para cualquier conjunto dado. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. . que sería su límite. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. no debía) apelar esta vez a la física.” Algunas de esas ideas son: . Había que inventar entonces una nueva lógica. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. a pesar de que parecen ser muchos más.

de quien Cantor hizo un enemigo.. la de la habitación 2 a la 3. dice el propietario. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. Ahora bien. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. por Zermelo. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y . que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. señores –dice el dueño-. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. bajo la forma de lo imposible. Algunos de ellos reaccionaron con encono. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. Los verdaderos números. aun si se basaban en el razonamiento matemático. “Lo siento. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. sostenía Kronecker. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . de un modo cada vez más riguroso. entidades inexistentes. Pero veremos que la matemática cantoriana. 3 . 2.habitación.. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. esperen sólo un minuto!”. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. exclama el dueño. “¡Por supuesto!”. Ahora. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles.. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. 1.. todas ellas ocupadas. todas ocupadas. casi un perseguidor. Pero los obstáculos. A decir verdad. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. el ocupante de la 2 a la 4. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Von Neumann y Gödel. generados por el decir de Cantor. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. un poco enfáticamente es verdad. Las teorías de Cantor. la persona de la habitación 3 a la 4. y así sucesivamente. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. liberada de las ataduras de la física. y así sucesivamente.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. como Kronecker su antiguo maestro. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. “¡Seguro. el de la 3 a la 6.

a diferencia de otros psicoanalistas. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. ¡Al contrario! Como veremos. El decir de Cantor. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Cantor es el padre de Gödel. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. los enumerables y los no enumerables. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Esa es su conjetura del continuo. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. y la admisión de conjuntos inconsistentes. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo.de la geometría. es decir. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida . que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Así. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. sino en la escritura decimal de los números reales. lo menos que puede decirse es que es innecesaria.

apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. y más también. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. diría uno de sus críticos más agudos. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux).” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. representa para otro significante. porque ella engendra la paradoja. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. y que se puede existir. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. ¿Y cómo es que. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . Esa . incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. como efecto del decir de Cantor. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos.como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. Kronecker tenía entonces razón. en su ambigüedad. La teoría de los conjuntos no es estéril. Pero no sólo engendraría paradojas. De paso. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. ese riguroso distrito. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. También intentará esta otra. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número.especialmente en la cama. efecto divisorio. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. se puede establecer que cero y uno hacen dos. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. siendo tales números inaccesibles. Pero además.

aventura que no fue precisamente gratuita. una relación con los antiguos números tal. relaciones fijas. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. Por el contrario. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. . hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. y es entonces abandonado por falta de eficacia. Además. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. Desde que un número satisface todas estas condiciones. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. se manifiesta muy rápido por su poco uso. ya presentes y asegurados. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. para poder introducir nuevos números. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. llegado el caso. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. Con Lacan. de la que puede ocuparse la metafísica.” Como en la teoría cantoriana de los números.teoría. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. En particular. resulta que hoy se aplica. No es necesario. yo creo. reguladas por las definiciones.” Antifilosofía matemática. Por una parte las condiciones que digo . un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. Entre las indicaciones que éste da al respecto. es decir en tanto “matemática libre”. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa.

Lo que no implicaba dejar de lado lo real. las de lo infinito. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. La retracción de la matemática a la lógica matemática. para aislar en él al uno que hay. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. apelar esta vez a la física. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. porque. En efecto. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. como leímos. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. y no a ninguna otra realidad trascendente. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. eventualmente. son fantasma. que implicaba tomar al lenguaje mismo. para el discurso de la matemática. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. no debía. como la materia a explorar. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua.A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Alan Turing. . Por oposición a la matemática aplicada. sino por el contrario. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. a posteriori. Por el contrario. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. era necesaria esa posición. Para dar el paso de la matematización del infinito. En 1908. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. La física y sus demás aplicaciones. es la simple unidad en la cual todo está incluido. la matemática no podía. para tratar esa contradicción interna del infinito. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano.

Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. entonces. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. A propósito suyo. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. Durante muchos años defendió. Hay constancias de franca locura. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. es una forma de hablar de algunos hombres. Cantor nunca tuvo discípulos. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante.. a partir de 1899. La practicó también en la locura. para decirlo en los términos de Ou pire. Es verosímil. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Hermitte y Picard. Locura y libertad Sin embargo. Cantor. con toda discreción.. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas.” En 1884. casi regularmente cada año. aunque difícil de comprobar. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. y hasta que lo publique. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. a las que sin embargo retorna. de horrísonos ejercicios . Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. por un breve período. de la simple unidad. produciendo aún resultados muy importantes. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo.. Menos aún se conoce de las circunstancias que. del uno que hay. nunca los aceptó. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Cantor fue internado por primera vez. sin embargo. y de un modo francamente delirante.Dios. ¿De hablar de qué?. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón.

Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. al principio de manera intermitente. el goce de la libertad tuvo para él un costo. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. porque tiene el objeto de su lado. le tendía -. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura.vocales. Ahora bien. . El loco. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. “No basta con un organismo débil – añadió -.” Podemos evocar también este otro párrafo. Más bien “seducción del ser”. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. una imaginación alterada. y también menos rigurosa. ellas ya no libres. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. es el hombre libre. lo cual no necesariamente fue un déficit. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. No sueña tampoco con liberarse del Otro. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. conflictos que superen a las fuerzas. afuera de los lazos de discurso. decía Lacan. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. un destino inscripto en los astros. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. Pero por supuesto. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. sonriente. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. Cantor. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. cuerpo de hierro. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas.” De su puño y letra. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor.

además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. nos encontramos ante una elección forzada. Si se plantea tal opción. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. Los ejemplos que estudió Lacan. que sustituyo al gran Otro. Es la estructura misma del sujeto. en el pasaje al acto. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. son ilustrativos. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. otra la separación. Dios. es que es el lugar de la libertad. Hay una salida . Allí se ubicó Cantor. la libertad o la muerte. una cosa es la libertad. . En ese nivel. tal como afirmó Cantor. Si.. En el primer caso. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. cuando “somos libres”. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. por las pequeñas letras a. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. es la fórmula de la alineación. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. se . Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. la bolsa o la vida.. y si cuando vale para n también vale para n+1. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. ergo también la bolsa). Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. el gran riesgo de la matemática. b. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. esencialmente encadenado al lenguaje. lo que hace de la libertad una instancia alienante. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Entonces. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. por la demostración por repetición o recurrencia.. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. c. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente .a la que Lacan llamó separación. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. la tachadura tiene valor de eliminación.¿Qué es la libertad. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. es un o bien. entonces vale para todo n.

no por la animadversión de Kronecker. procede del decir de Cantor -. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. sea desde un discurso propiamente científico. el lenguaje preciso de la máquina automática. en tanto sujeto. resguardó su libertad. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. y no la del acto de separación al que nunca accedió. no cuentas”. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. se ve obligado a confesar su existencia. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. será el resultado. en sus imposibilidades. Antes que formar parte. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. . una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo.reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Desencadenando su psicosis. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. se opone a choice machine. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. eligió desligarse del Otro. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. en el dominio del número. y colegiarlos – desde el exterior -. de paradojas. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Es el momento de la paradoja. poco importa. a favor o en contra de Cantor. la libertad. Sólo algunos recuerdan esa gesta. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Church. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. sobre todo cuando él no esté. El software. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. que luego se hará mundial y funcionará bien. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. sea epistemológico o filosófico. precisará Turing en su artículo original. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Piensan que no es un tema interesante. sólo pudo transformarles su discurso. pero sobre Cantor. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. Automatic machine. como conjunto vacío.

de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. que no es incompatible con el lazo social. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Para ello deberá tentarlo a retornar. tenéis los cinco sentidos. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Estas coordenadas. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura.La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. de la locura posterior al desencadenamiento.de no entrar en lazos de discurso alguno. que desde el comienzo ha tomado la posición . Dos orejas prestas a escuchar. petrificante . aunque en él será el rigor lógico. sino que evidentemente la favorece. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico.alienada. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. La nariz para los olores. Lo que os falta es bien simple. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Dos manos para tocar y sentir. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. más que la libertad creativa. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Así. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. firme. internado. a la psicosis. que entonces no necesariamente es un déficit. . sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Pero estáis todos locos.

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El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. murió en Halle en 1918. Más que en sus síntomas. de la ciencia y la locura. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. En su texto L’étourdit. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. la enunciación como acto -. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. se interesó en sus actos. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. el acto de decir. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. expresión que figura tres veces en ese texto.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios.

de Georg Cantor. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas.. Breve historia del infinito En su Física. Cantor fue matemático y fue loco. para devolver al acto sus consecuencias. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Sin embargo. en cuanto al infinito. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. Y también sobre el sujeto: como veremos. tan distintas. . 3. no tiene fin. 9.condiciones. 2... algo fuera de lo cual no hay nada.en aposición al nombre . Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. 16.. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra.el rasgo que tuvieron en común las vidas. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. tendremos: 1. a sus delirios y a su locura. Durante más de 2000 años. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. los matemáticos se atuvieron. la libertad. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. a la conducta recomendada por Aristóteles. el título de este texto ubica . pero limitadas. y por otro no. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. . a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. pero no al mismo tiempo. 4. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. decimos que es al menos potencialmente infinita. Para comenzar. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. 4. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros.. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Lo juzgó entonces una noción absurda. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. Si debajo de esa lista hacemos otra. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación.

naturales . Ahora bien. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. con un lenguaje limitado. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. manejable. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. pero que exceden la lógica del “todo”. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. y finalmente. porque debería estar en algún lugar. según dijo bellamente Borges. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. infinitas sus raíces. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. no debía) apelar esta vez a la física. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números.tiene que figurar en la primera lista. tan . pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. para dar ese otro paso. la matematización del infinito. ni ésta mayor que aquélla. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. y por lo tanto no sería ya infinito. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. infinitos los cuadrados. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. tanto para él como para Newton. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. finitas]”. El infinito en juego. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. los atributos de mayor. Doscientos cincuenta años después que Galileo. integrado al pensamiento. estalle y lo mate. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. El hombre que inició la matematización de la física. Temieron que el infinito tomado en acto. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. la de todos los naturales. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. que sería su límite. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. He allí la paradoja. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. menor e igual no se aplican a los infinitos. Había que inventar entonces una nueva lógica. en verdad. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. En lugar de descartarlas como absurdas. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. la matemática no podía (y como veremos.

pero todas las habitaciones están ocupadas”.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. a pesar de que parecen ser muchos más. “¡Seguro. .simples. “Lo siento. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. . casi un perseguidor. Las teorías de Cantor. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. de quien Cantor hizo un enemigo. el ocupante de la 2 a la 4. Algunos de ellos reaccionaron con encono. como Kronecker su antiguo maestro. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. exclama el dueño. la de la habitación 2 a la 3. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. “¡Por supuesto!”. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . . al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . señores –dice el dueño-. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas.. de conjuntos mayores. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. todas ocupadas. para cualquier conjunto dado. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. Ahora.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. esperen sólo un minuto!”. todas ellas ocupadas. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. dice el propietario. y así sucesivamente. . la persona de la habitación 3 a la 4. y así sucesivamente. elegantes y poderosas.” Algunas de esas ideas son: . Llega un nuevo huésped y pide una habitación. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones.. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. el de la 3 a la 6. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.los números racionales son enumerables (contables). aun si se basaban en el razonamiento matemático.

y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. es decir. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. por Zermelo. de un modo cada vez más riguroso. a diferencia de otros psicoanalistas. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. . cuando fuera axiomatizada sucesivamente. liberada de las ataduras de la física. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. bajo la forma de lo imposible. ¡Al contrario! Como veremos. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. un poco enfáticamente es verdad. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. Así. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0.descubrimientos. y la admisión de conjuntos inconsistentes. Pero veremos que la matemática cantoriana. El decir de Cantor. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. sino en la escritura decimal de los números reales. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. entidades inexistentes. Von Neumann y Gödel. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Ahora bien. Pero los obstáculos. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales.. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. Los verdaderos números. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. Cantor es el padre de Gödel. A decir verdad. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. sostenía Kronecker. 2. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta.. generados por el decir de Cantor. 3 . según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. 1.

aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. Pero además. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. ese riguroso distrito. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. como efecto del decir de Cantor. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. siendo tales números inaccesibles. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. ¿Y cómo es que. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. los enumerables y los no enumerables. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. en el . Esa es su conjetura del continuo. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje.especialmente en la cama. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. De paso. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Kronecker tenía entonces razón. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos .

resulta que hoy se aplica. se puede establecer que cero y uno hacen dos. . apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas.” Como en la teoría cantoriana de los números. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. representa para otro significante. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. Entre las indicaciones que éste da al respecto. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. diría uno de sus críticos más agudos. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. También intentará esta otra.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. La teoría de los conjuntos no es estéril. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados).” Antifilosofía matemática. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. Esa teoría. aventura que no fue precisamente gratuita. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. en su ambigüedad. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. y que se puede existir. porque ella engendra la paradoja. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. Además. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. efecto divisorio. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. y más también. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. Con Lacan. Pero no sólo engendraría paradojas.

y no a ninguna otra realidad trascendente. para poder introducir nuevos números. a posteriori. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. llegado el caso. como leímos.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. Por oposición a la matemática aplicada. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. Por el contrario. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. Alan Turing. En particular. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. es decir en tanto “matemática libre”.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. se manifiesta muy rápido por su poco uso. En efecto. porque. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. y es entonces abandonado por falta de eficacia. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. una relación con los antiguos números tal. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. apelar esta vez a la física. las de lo infinito. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. era necesaria esa posición. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. eventualmente. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. la matemática no podía. Desde que un número satisface todas estas condiciones. reguladas por las definiciones. yo creo. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. para tratar esa contradicción interna del infinito. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. que implicaba tomar al lenguaje mismo. No es necesario. de la que puede ocuparse la metafísica. Para dar el paso de la matematización del infinito. ya presentes y asegurados. como la materia a explorar. Por una parte las condiciones que digo . A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. relaciones fijas. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. no debía. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática.

Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo.matemática como “sólo saber”. La retracción de la matemática a la lógica matemática. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. por un breve período.. con toda discreción. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. A propósito suyo. Por el contrario. ¿De hablar de qué?. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. En 1908. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. es una forma de hablar de algunos hombres. Cantor fue internado por primera vez.. de la simple unidad. para aislar en él al uno que hay. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. son fantasma. produciendo aún resultados muy importantes. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. para el discurso de la matemática. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Locura y libertad Sin embargo. entonces. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros.. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a . Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. Dios. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. del uno que hay. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. La física y sus demás aplicaciones. La practicó también en la locura. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto.” En 1884. es la simple unidad en la cual todo está incluido. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. para decirlo en los términos de Ou pire. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. a las que sin embargo retorna. sino por el contrario. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante.

” De su puño y letra. Cantor. El loco. una imaginación alterada. Hermitte y Picard. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Más bien “seducción del ser”.” Podemos evocar también este otro párrafo. y hasta que lo publique. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. Cantor. Hay constancias de franca locura. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. Durante muchos años defendió. de horrísonos ejercicios vocales. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. “No basta con un organismo débil – añadió -. No sueña tampoco con liberarse del Otro. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. y de un modo francamente delirante. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. sonriente. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. es el hombre libre. nunca los aceptó. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. cuerpo de hierro. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. a partir de 1899. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. sin embargo. un destino inscripto en los astros. Cantor nunca tuvo discípulos.quien le entrega su hallazgo y su nombre. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. decía Lacan. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. aunque difícil de comprobar. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. porque tiene el objeto de su lado. le tendía -. conflictos que superen a las fuerzas. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Es verosímil. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Menos aún se conoce de las circunstancias que. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . casi regularmente cada año. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática.

la bolsa o la vida. nos encontramos ante una elección forzada. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. Es la estructura misma del sujeto. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. lo cual no necesariamente fue un déficit. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. Ahora bien. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. es un o bien. Pero por supuesto. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. al principio de manera intermitente. son ilustrativos. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. la libertad o la muerte. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. ellas ya no libres. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Los ejemplos que estudió Lacan. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. y también menos rigurosa. afuera de los lazos de discurso. cuando “somos libres”. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. lo que hace de la libertad una instancia alienante. En ese nivel.en la represión que ésta condiciona. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. es la fórmula de la alineación. Si se plantea tal opción. el goce de la libertad tuvo para él un costo. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. . esencialmente encadenado al lenguaje. ¿Qué es la libertad. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico.

No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. una cosa es la libertad. sea epistemológico o filosófico. en tanto sujeto. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. se opone a choice machine.a la que Lacan llamó separación. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes.ergo también la bolsa). Dios. En el primer caso. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. el gran riesgo de la matemática. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. por las pequeñas letras a. entonces vale para todo n. que la matemática tiene cosas más útiles en . que sustituyo al gran Otro. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. la tachadura tiene valor de eliminación. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. se ve obligado a confesar su existencia. b. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. pero sobre Cantor. El software. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. a favor o en contra de Cantor. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. poco importa. Church. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. Automatic machine. en el pasaje al acto. Hay una salida . tal como afirmó Cantor. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. . sea desde un discurso propiamente científico. en sus imposibilidades. precisará Turing en su artículo original. en el dominio del número. de paradojas. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Es el momento de la paradoja. por la demostración por repetición o recurrencia. Si. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Entonces. Allí se ubicó Cantor. será el resultado.. otra la separación. c.. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. y si cuando vale para n también vale para n+1. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. Piensan que no es un tema interesante. es que es el lugar de la libertad. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. no cuentas”. como conjunto vacío. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. no por la animadversión de Kronecker.. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. el lenguaje preciso de la máquina automática.

sobre todo cuando él no esté. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). sólo pudo transformarles su discurso. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. y colegiarlos – desde el exterior -. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. que entonces no necesariamente es un déficit. aunque en él será el rigor lógico. procede del decir de Cantor -. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. sino que evidentemente la favorece. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. eligió desligarse del Otro. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. y no la del acto de separación al que nunca accedió. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Desencadenando su psicosis. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. petrificante .de no entrar en lazos de discurso alguno. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. que desde el comienzo ha tomado la posición . tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. el rasgo subjetivo que prevalecerá. que luego se hará mundial y funcionará bien. firme.que ocuparse. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. la libertad. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Antes que formar parte. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. resguardó su libertad. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Con lo cual se distingue claramente del . y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan.alienada. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. más que la libertad creativa. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Estas coordenadas.

Lo que os falta es bien simple. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Paris. tenéis los cinco sentidos. Jean-Pierre (2000). Pp. Eso es precisamente lo que falta. Bourbaki. 1974. 1973. El Aleph. 1996. Barrow. 1986. Cantor no dice que el buen sentido exista. New York. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Referencias bibliográficas Aristóteles. Vol. Paris. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Emecé. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Así. dedicados a Georg Cantor. Lo que sí existe. Cantor. Discusión. (1949). Physique. 1976. Madrid. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. 35 – 52. internado. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Belna. Alianza. Cahiers pour l’analyse. Jorge L. y “Avatares de la tortuga”. es el extravío en el plano psiquiátrico. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. que no es incompatible con el lazo social. Les Belles Lettres. Bell. 1969. Borges. 10. Es el buen sentido. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. Seamos también aquí rigurosos. Simon & Schuster. y no sólo al psiquiatra. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Pero estáis todos locos. XXVIII y XXIX. Caps. Paris. Buenos Aires. Barcelona. Les Belles Lettres. Cantor. Seuil. Habéis estudiado demasiado. La nariz para los olores. Georg (1895-7). Para ello deberá tentarlo a retornar. (1937) Men of Mathematics.psicótico en el sentido lacaniano del término. Dos manos para tocar y sentir. Eric T. 2000. Borges. John D. Título original del libro: Pi in the Sky. de la locura posterior al desencadenamiento. 1974. (1992) La trama oculta del universo. Emecé. a la psicosis. Cantor. Buenos Aires. Jorge L. Crítica. Contributions to the founding of the theory of . (1932). Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Dos orejas prestas a escuchar.

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de la ciencia y la locura. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. Press. Gabriel Lombardi. sino de . Imre (2000). desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. Palimpseste. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. “On computable numbers. Turing.. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. (1936). desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. Pp. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Proc. (1986). Alan M. Soc. New directions in the philosophy of mathematics. 42. 2000. 230 – 265. la libertad".Toth. murió en Halle en 1918. "Cantor. Thomas (Compilador). 1998. Princeton. with an application to the Entscheidungsproblem”. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. London Math. PUF. Princeton Univ. Tymoczko. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. Paris. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Vol. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última.

no tiene fin. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. 4. 3. .. a la conducta recomendada por Aristóteles. la libertad. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. la enunciación como acto -. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. tan distintas. algo fuera de lo cual no hay nada. Durante más de 2000 años. En su texto L’étourdit. expresión que figura tres veces en ese texto. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. se interesó en sus actos. para devolver al acto sus consecuencias. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. 2.el rasgo que tuvieron en común las vidas. a sus delirios y a su locura. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. el acto de decir. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. de Georg Cantor. Sin embargo. Más que en sus síntomas. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. pero no al mismo tiempo. el título de este texto ubica . a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. Breve historia del infinito En su Física. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. Para comenzar. Y también sobre el sujeto: como veremos. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término.en aposición al nombre . en cuanto al infinito.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época.. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. . los matemáticos se atuvieron. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. pero limitadas. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”.. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. Cantor fue matemático y fue loco. Lo juzgó entonces una noción absurda. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas.

los atributos de mayor. En lugar de descartarlas como absurdas. la matemática no podía (y como veremos. infinitas sus raíces. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. porque debería estar en algún lugar. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. no debía) apelar esta vez a la física. en verdad. y por otro no. pero que exceden la lógica del “todo”. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Doscientos cincuenta años después que Galileo. ni ésta mayor que aquélla.tiene que figurar en la primera lista. Temieron que el infinito tomado en acto. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. la de todos los naturales.. y finalmente. integrado al pensamiento. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. 4. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. tendremos: 1. 16. estalle y lo mate. Si debajo de esa lista hacemos otra. He allí la paradoja. . y por lo tanto no sería ya infinito. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. infinitos los cuadrados.. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. tanto para él como para Newton. menor e igual no se aplican a los infinitos. la matematización del infinito. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. El hombre que inició la matematización de la física. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . que sería su límite. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. según dijo bellamente Borges. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. finitas]”. Ahora bien. para dar ese otro paso. 9. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es.decimos que es al menos potencialmente infinita. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. El infinito en juego. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. . no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma.

Había que inventar entonces una nueva lógica. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. pero todas las habitaciones están ocupadas”. dice el propietario. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. a pesar de que parecen ser muchos más. de conjuntos mayores. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. y así sucesivamente. tan simples. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. Llega un nuevo huésped y pide una habitación.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles.los números racionales son enumerables (contables). y así sucesivamente. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. . que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. “¡Seguro. .. “¡Por supuesto!”. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. exclama el dueño. con un lenguaje limitado. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. manejable. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. el ocupante de la 2 a la 4. el de la 3 a la 6. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. la de la habitación 2 a la 3. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. todas ocupadas. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. la persona de la habitación 3 a la 4. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. esperen sólo un minuto!”. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. todas ellas ocupadas. Ahora.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. “Lo siento.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. elegantes y poderosas.. . . y los infinitos nuevos huéspedes pueden .” Algunas de esas ideas son: . es fácil encontrar una decena de ideas mayores. para cualquier conjunto dado. señores –dice el dueño-.

generados por el decir de Cantor. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Algunos de ellos reaccionaron con encono. como Kronecker su antiguo maestro.. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. entidades inexistentes. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. de un modo cada vez más riguroso. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. Pero los obstáculos. es decir. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. Von Neumann y Gödel. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. 3 . aun si se basaban en el razonamiento matemático. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. 2. un poco enfáticamente es verdad. casi un perseguidor. Los verdaderos números. ¡Al contrario! Como veremos. por Zermelo.fácilmente ser alojadas en ellas. sino en la escritura decimal de los números reales. . de quien Cantor hizo un enemigo. 1. A decir verdad. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. Las teorías de Cantor. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Ahora bien. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. y la admisión de conjuntos inconsistentes. liberada de las ataduras de la física. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert .. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. Pero veremos que la matemática cantoriana. sostenía Kronecker. Cantor es el padre de Gödel. bajo la forma de lo imposible. Así.

Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. Kronecker tenía entonces razón. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. Esa es su conjetura del continuo. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. a diferencia de otros psicoanalistas. como . es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. los enumerables y los no enumerables. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. De paso. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos.El decir de Cantor. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos.

Pero no sólo engendraría paradojas. Con Lacan. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. ese riguroso distrito. aventura que no fue precisamente gratuita.efecto del decir de Cantor. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). Además. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos .especialmente en la cama. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. resulta que hoy se aplica. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. También intentará esta otra. en su ambigüedad. ¿Y cómo es que. Esa teoría. porque ella engendra la paradoja. representa para otro significante. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. La teoría de los conjuntos no es estéril. siendo tales números inaccesibles. se puede establecer que cero y uno hacen dos. y más también. Pero además. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). diría uno de sus críticos más agudos. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. Entre las indicaciones que éste da al respecto. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. efecto divisorio. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. y que se puede existir.” Como en la teoría cantoriana de los números. lo cual .

sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a . Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. es decir en tanto “matemática libre”. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. y es entonces abandonado por falta de eficacia.” Antifilosofía matemática. de la que puede ocuparse la metafísica.supone dar un salto afuera de la cadena. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. porque. llegado el caso. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. relaciones fijas. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. ya presentes y asegurados. Por oposición a la matemática aplicada. Alan Turing. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. Por una parte las condiciones que digo . Desde que un número satisface todas estas condiciones.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . Por el contrario. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. En particular. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. No es necesario. reguladas por las definiciones. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. para poder introducir nuevos números. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. se manifiesta muy rápido por su poco uso. yo creo. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. como leímos. una relación con los antiguos números tal.

la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. ¿De hablar de qué?. En efecto. Por el contrario. La practicó también en la locura. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. eventualmente. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor.. La retracción de la matemática a la lógica matemática. Para dar el paso de la matematización del infinito. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. es una forma de hablar de algunos hombres. para el discurso de la matemática. a posteriori. entonces. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. A propósito .su rigor. de la simple unidad.. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Locura y libertad Sin embargo. para tratar esa contradicción interna del infinito. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. En 1908. Dios. la matemática no podía. sino por el contrario. era necesaria esa posición. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. para aislar en él al uno que hay. que implicaba tomar al lenguaje mismo. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. La física y sus demás aplicaciones. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. del uno que hay. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. es la simple unidad en la cual todo está incluido. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje.. las de lo infinito. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. son fantasma. apelar esta vez a la física. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. para decirlo en los términos de Ou pire. y no a ninguna otra realidad trascendente. como la materia a explorar. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. no debía.

Cantor fue internado por primera vez. por un breve período. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. a las que sin embargo retorna. “No basta con un organismo débil – añadió -. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. le tendía -. Hay constancias de franca locura. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. Más bien “seducción del ser”. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. y de un modo francamente delirante. Es verosímil. una imaginación alterada. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. nunca los aceptó. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. decía Lacan. Cantor. con toda discreción. y hasta que lo publique.suyo. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Cantor nunca tuvo discípulos. es el hombre libre. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. sin embargo. casi regularmente cada año. porque tiene el objeto de su lado. . ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. El loco. Hermitte y Picard. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. a partir de 1899. sonriente. Durante muchos años defendió. Menos aún se conoce de las circunstancias que. de horrísonos ejercicios vocales. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. produciendo aún resultados muy importantes. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico.” En 1884. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. conflictos que superen a las fuerzas. No sueña tampoco con liberarse del Otro. aunque difícil de comprobar.

afuera de los lazos de discurso. esencialmente encadenado al lenguaje. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso.” De su puño y letra. lo cual no necesariamente fue un déficit. cuerpo de hierro. Pero por supuesto. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. el goce de la libertad tuvo para él un costo. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. ¿Qué es la libertad. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. al principio de manera intermitente.” Podemos evocar también este otro párrafo. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. Ahora bien. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución . y también menos rigurosa. un destino inscripto en los astros. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor.poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. Es la estructura misma del sujeto. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. Cantor. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. lo que hace de la libertad una instancia alienante. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. ellas ya no libres. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad.

después de un tramo de desarrollo de ese discurso. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. Si se plantea tal opción..subjetiva. entonces vale para todo n. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Los ejemplos que estudió Lacan. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Dios. en sus imposibilidades. Hay una salida . no por la animadversión de Kronecker. Allí se ubicó Cantor.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . por las pequeñas letras a. en tanto sujeto. como conjunto vacío. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Entonces. b. Es el momento de la paradoja. en el dominio del número. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. no cuentas”. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. una cosa es la libertad. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. la bolsa o la vida. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. y si cuando vale para n también vale para n+1. c. ergo también la bolsa). que sustituyo al gran Otro. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. es que es el lugar de la libertad. Si. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo.a la que Lacan llamó separación. es un o bien. en el pasaje al acto. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. otra la separación. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. el gran riesgo de la matemática. la tachadura tiene valor de eliminación. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. por la demostración por repetición o recurrencia. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y . Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. En el primer caso. cuando “somos libres”. se ve obligado a confesar su existencia. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. son ilustrativos. es la fórmula de la alineación. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. . o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida.. la libertad o la muerte. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. tal como afirmó Cantor. En ese nivel.. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. nos encontramos ante una elección forzada. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.

donde todos los matemáticos tienen algo para decir. precisará Turing en su artículo original. sobre todo cuando él no esté.1936. Desencadenando su psicosis. procede del decir de Cantor -. Antes que formar parte. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. sea desde un discurso propiamente científico. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). el lenguaje preciso de la máquina automática. de paradojas. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Piensan que no es un tema interesante. la libertad. el rasgo subjetivo que prevalecerá. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Church. eligió desligarse del Otro. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. se opone a choice machine. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. que luego se hará mundial y funcionará bien. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. pero sobre Cantor. El software. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. aunque en él será el rigor lógico. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. sea epistemológico o filosófico. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. y no la del acto de separación al que nunca accedió. sólo pudo transformarles su discurso. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la . Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. que entonces no necesariamente es un déficit. poco importa. sino que evidentemente la favorece. Automatic machine. será el resultado. resguardó su libertad. más que la libertad creativa. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. y colegiarlos – desde el exterior -. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. a favor o en contra de Cantor.

a la psicosis. de la locura posterior al desencadenamiento. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. es el extravío en el plano psiquiátrico. Es el buen sentido. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Habéis estudiado demasiado. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Cantor no dice que el buen sentido exista. Así. tenéis los cinco sentidos. que no es incompatible con el lazo social. (1992) La trama oculta del universo. petrificante . Dos manos para tocar y sentir. que desde el comienzo ha tomado la posición . Barrow. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Referencias bibliográficas Aristóteles. internado.definición de la psicosis como estructura subjetiva. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. firme. Barcelona.alienada. Estas coordenadas. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Crítica. Lo que os falta es bien simple. 1973. . Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Les Belles Lettres. Lo que sí existe. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. y no sólo al psiquiatra. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. Para ello deberá tentarlo a retornar. Seamos también aquí rigurosos. Physique. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Dos orejas prestas a escuchar. Eso es precisamente lo que falta. Pero estáis todos locos. John D. Paris. Título original del libro: Pi in the Sky. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. La nariz para los olores. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso.de no entrar en lazos de discurso alguno. 1996.

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UBA. desató con ello la crisis más profunda y . en el Centro Franco-argentino de Altos Estudios. 42. Inédito. Computers and the Next Level of Civilization.. Soc. London Math. Paris. (1999). Tymoczko. Roger (1989) The emperor’s new mind. Pp. Toulouse. Sakellariou. 230 – 265. Imre (2000). 1998. Press. (1936). Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. Princeton Univ. Colette (1999). probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. Robertson. Vol. “On computable numbers. Ellipses. Pp. London.psicoanálisis. Oxford Univ. Soler. Oxford Univ. 1999. Gabriel Lombardi. 1999. Thomas (Compilador). Douglas (1998) The New Renaissance. Facultad de Psicología. Vol. 157 – 184. Palimpseste. "Cantor. Les mathématiques et le réel. 1989. Thirion. (1986). introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. la libertad". 23 – 30. Seminario sobre Síntoma y creencia. Press. Buenos Aires. 1. Turing. 1998. Paris. Proc. Penrose. Maurice (1999). PUF. Toth. with an application to the Entscheidungsproblem”. Princeton. 1999. Alan M. Vol. 2000. “Paranoïa et psychanalyse”. Pp. Dimitris P. Press. Trèfle. New directions in the philosophy of mathematics. New York. 1.

algo fuera de lo cual no hay nada. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Cantor fue matemático y fue loco. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. la enunciación como acto -. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. Lo juzgó entonces una noción absurda. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”.fructífera en esa disciplina científica. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. En su texto L’étourdit. para devolver al acto sus consecuencias. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. Breve historia del infinito En su Física. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías.el rasgo que tuvieron en común las vidas. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. la libertad. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. el título de este texto ubica . y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. que no debe ser admitida por el . Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”.en aposición al nombre . y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. expresión que figura tres veces en ese texto. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Y también sobre el sujeto: como veremos. el acto de decir. Más que en sus síntomas. de la ciencia y la locura. tan distintas. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. de Georg Cantor. a sus delirios y a su locura. pero no al mismo tiempo. se interesó en sus actos. murió en Halle en 1918. Para comenzar.

. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. decimos que es al menos potencialmente infinita. En lugar de descartarlas como absurdas. finitas]”. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. 4. a la conducta recomendada por Aristóteles. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. El infinito en juego. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. El hombre que inició la matematización de la física. . tanto para él como para Newton. 16.. Temieron que el infinito tomado en acto. La propiedad que . 4. según dijo bellamente Borges. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. . que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. 3. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. Durante más de 2000 años. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. pero limitadas. Sin embargo. estalle y lo mate. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. 9. Si debajo de esa lista hacemos otra.científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. en cuanto al infinito. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados.tiene que figurar en la primera lista. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. ni ésta mayor que aquélla. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. menor e igual no se aplican a los infinitos. Doscientos cincuenta años después que Galileo. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. integrado al pensamiento. tendremos: 1. He allí la paradoja.. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. no tiene fin. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos.. infinitos los cuadrados. 2. infinitas sus raíces.. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. los atributos de mayor. y finalmente. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. los matemáticos se atuvieron. y por otro no. la de todos los naturales. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números.

(¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador.Galileo había considerado paradójica era.los números racionales son enumerables (contables). elegantes y poderosas. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Había que inventar entonces una nueva lógica. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. dice el propietario. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. porque debería estar en algún lugar. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. . a pesar de que parecen ser muchos más. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. y por lo tanto no sería ya infinito. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. de conjuntos mayores.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. en verdad. tan simples. . Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. . . una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. para cualquier conjunto dado. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. Ahora bien.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. la matemática no podía (y como veremos. manejable. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. no debía) apelar esta vez a la física. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. para dar ese otro paso. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. que sería su límite. pero que exceden la lógica del “todo”. “Lo siento.” Algunas de esas ideas son: . la matematización del infinito. . con un lenguaje limitado.

. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80.. bajo la forma de lo imposible. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. un poco enfáticamente es verdad. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. Los verdaderos números. liberada de las ataduras de la física. Algunos de ellos reaccionaron con encono. exclama el dueño. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0.. casi un perseguidor. “¡Por supuesto!”. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . Von Neumann y Gödel. generados por el decir de Cantor.. señores –dice el dueño-. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. A decir verdad. el de la 3 a la 6. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. 3 . no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. todas ocupadas. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. Pero veremos que la matemática cantoriana. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real.todas ellas ocupadas. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. y así sucesivamente. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. entidades inexistentes. de quien Cantor hizo un enemigo. “¡Seguro. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. la persona de la habitación 3 a la 4. el ocupante de la 2 a la 4. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. sostenía Kronecker. Ahora. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. como Kronecker su antiguo maestro. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. 1. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la . Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. 2. y así sucesivamente. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. Pero los obstáculos. la de la habitación 2 a la 3. Las teorías de Cantor. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Ahora bien. por Zermelo. de un modo cada vez más riguroso. aun si se basaban en el razonamiento matemático.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. esperen sólo un minuto!”.

Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. a diferencia de otros psicoanalistas. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. sino en la escritura decimal de los números reales. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. Así. El decir de Cantor. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. y la admisión de conjuntos inconsistentes. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966.topología de la recta. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. es decir. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Cantor es el padre de Gödel. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. ¡Al contrario! Como veremos. los enumerables y los no enumerables. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. Esa es su conjetura del continuo. . Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos.

y que se puede existir. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. diría uno de sus críticos más agudos. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. como efecto del decir de Cantor. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje.especialmente en la cama. Esa teoría. También intentará esta otra. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . efecto divisorio. porque ella engendra la paradoja. ¿Y cómo es que. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. representa para otro significante. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -.De paso. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni . “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. se puede establecer que cero y uno hacen dos. ese riguroso distrito. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. Kronecker tenía entonces razón. La teoría de los conjuntos no es estéril. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. siendo tales números inaccesibles. Pero además. y más también. en su ambigüedad. Pero no sólo engendraría paradojas.

En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. yo creo. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. No es necesario. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. Por el contrario. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. resulta que hoy se aplica. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su . Además. para poder introducir nuevos números. Desde que un número satisface todas estas condiciones.geométricas. Entre las indicaciones que éste da al respecto. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. se manifiesta muy rápido por su poco uso. y es entonces abandonado por falta de eficacia. Con Lacan. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. una relación con los antiguos números tal. de la que puede ocuparse la metafísica. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. En particular.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. aventura que no fue precisamente gratuita.” Como en la teoría cantoriana de los números. es decir en tanto “matemática libre”. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. relaciones fijas. llegado el caso. Por una parte las condiciones que digo . la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. reguladas por las definiciones. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. ya presentes y asegurados. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal.” Antifilosofía matemática.

Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. entonces. como la materia a explorar. sino por el contrario. son fantasma. apelar esta vez a la física. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. Para dar el paso de la matematización del infinito. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. ¿De hablar de qué?. que implicaba tomar al lenguaje mismo. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. para decirlo en los términos de Ou . Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Dios. como leímos. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. de la simple unidad. La física y sus demás aplicaciones. del uno que hay. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. para aislar en él al uno que hay. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles.libertad. Alan Turing. a posteriori. es una forma de hablar de algunos hombres. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. En efecto. En 1908. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. es la simple unidad en la cual todo está incluido. no debía. para el discurso de la matemática. era necesaria esa posición. para tratar esa contradicción interna del infinito. la matemática no podía. y no a ninguna otra realidad trascendente. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. Por oposición a la matemática aplicada. La retracción de la matemática a la lógica matemática. Por el contrario. las de lo infinito. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. porque. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. eventualmente. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual.

y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Menos aún se conoce de las circunstancias que. y de un modo francamente delirante. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. La practicó también en la locura. sonriente. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. Cantor. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. por un breve período. de horrísonos ejercicios vocales. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. produciendo aún resultados muy importantes. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia.” En 1884. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. sin embargo. Durante muchos años defendió.pire. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. con toda discreción. aunque difícil de comprobar. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. Hay constancias de franca locura. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. Hermitte y Picard. A propósito suyo. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva.. Es verosímil. y hasta que lo publique. Locura y libertad Sin embargo. le tendía -. Cantor nunca tuvo discípulos. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. . A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. nunca los aceptó. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré.. Cantor fue internado por primera vez. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. casi regularmente cada año. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. a partir de 1899. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos.. a las que sin embargo retorna.

lo cual no necesariamente fue un déficit. decía Lacan. el goce de la libertad tuvo para él un costo. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. ¿Qué es la libertad.” De su puño y letra. Pero por supuesto. Ahora bien. afuera de los lazos de discurso. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. Cantor. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. que daba . conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. una imaginación alterada. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. “No basta con un organismo débil – añadió -. ellas ya no libres. cuerpo de hierro. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. un destino inscripto en los astros. al principio de manera intermitente. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. es el hombre libre. porque tiene el objeto de su lado.” Podemos evocar también este otro párrafo. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad.El loco. conflictos que superen a las fuerzas. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. Más bien “seducción del ser”. y también menos rigurosa. No sueña tampoco con liberarse del Otro. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera.

La vida de Cantor como sujeto de la matemática. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir.a la que Lacan llamó separación. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico.consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. lo que hace de la libertad una instancia alienante. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. En el primer caso. Los ejemplos que estudió Lacan.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . la bolsa o la vida. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. es que es el lugar de la libertad. el gran riesgo de la matemática. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. Allí se ubicó Cantor. ergo también la bolsa). es un o bien. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. cuando “somos libres”. son ilustrativos. tal como afirmó Cantor. por las pequeñas letras a. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.. Hay una salida . Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro.. En ese nivel. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. una cosa es la libertad. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. El conjunto vacío es . El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. Si se plantea tal opción. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. por la demostración por repetición o recurrencia. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. Entonces. es la fórmula de la alineación. como conjunto vacío. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. nos encontramos ante una elección forzada. esencialmente encadenado al lenguaje. otra la separación. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Es la estructura misma del sujeto. .. la libertad o la muerte. y si cuando vale para n también vale para n+1. entonces vale para todo n. b. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. c. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. la tachadura tiene valor de eliminación. Dios. que sustituyo al gran Otro. en el pasaje al acto. Si.

resguardó su libertad. se ve obligado a confesar su existencia. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. de paradojas. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. que luego se hará mundial y funcionará bien. se opone a choice machine. y no la del acto de separación al que nunca accedió. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. procede del decir de Cantor -. el lenguaje preciso de la máquina automática. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. precisará Turing en su artículo original. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. sólo pudo transformarles su discurso. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). Desencadenando su psicosis. en el dominio del número. pero sobre Cantor. Es el momento de la paradoja. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. a favor o en contra de Cantor.la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. en sus imposibilidades. sea desde un discurso propiamente científico. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. y colegiarlos – desde el exterior -. será el resultado. El software. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. la libertad. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. no por la animadversión de Kronecker. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. Church. no cuentas”. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de . sobre todo cuando él no esté. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. en tanto sujeto. Antes que formar parte. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. sea epistemológico o filosófico. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Piensan que no es un tema interesante. Automatic machine. poco importa. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. eligió desligarse del Otro.

de la locura posterior al desencadenamiento.de no entrar en lazos de discurso alguno. aunque en él será el rigor lógico. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Estas coordenadas. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Es el buen sentido. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Dos manos para tocar y sentir. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. petrificante . tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. que no es incompatible con el lazo social. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. que entonces no necesariamente es un déficit. Para ello deberá tentarlo a retornar. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. a la psicosis. Así. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. Lo que os falta es bien simple. internado. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Habéis estudiado demasiado. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. más que la libertad creativa. sino que evidentemente la favorece. Dos orejas prestas a escuchar. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. que desde el comienzo ha tomado la posición .un discurso. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. tenéis los cinco sentidos. . firme. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje.alienada. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Pero estáis todos locos. La nariz para los olores.

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ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. el acto de decir. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. de la ciencia y la locura. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. En su texto L’étourdit. se interesó en sus actos. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. expresión que figura tres veces en ese texto. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. no infrecuente en la vida de un hombre de genio.Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. murió en Halle en 1918. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. la enunciación como acto -. Más que en sus síntomas. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan.

el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. Para comenzar. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. pero limitadas. . es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. Lo juzgó entonces una noción absurda. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. de Georg Cantor. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. tan distintas. 4. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. el título de este texto ubica . 16.condiciones. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. 9.. la libertad. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas.en aposición al nombre . pero no al mismo tiempo. Sin embargo. 4. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra.. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. los matemáticos se atuvieron.. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números.. tendremos: 1. en cuanto al infinito.. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Y también sobre el sujeto: como veremos. decimos que es al menos potencialmente infinita. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. . porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. 2. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. Breve historia del infinito En su Física. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. 3. Durante más de 2000 años. y por otro no.el rasgo que tuvieron en común las vidas. algo fuera de lo cual no hay nada. Cantor fue matemático y fue loco. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. para devolver al acto sus consecuencias. a la conducta recomendada por Aristóteles. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. no tiene fin. Si debajo de esa lista hacemos otra. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. a sus delirios y a su locura.

porque debería estar en algún lugar. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. la matematización del infinito. que sería su límite. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. infinitos los cuadrados. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. pero que exceden la lógica del “todo”. estalle y lo mate. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. El hombre que inició la matematización de la física. la de todos los naturales. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. He allí la paradoja. Temieron que el infinito tomado en acto. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. Ahora bien. manejable. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. los atributos de mayor. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito.naturales . finitas]”. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. tan . Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. tanto para él como para Newton. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. para dar ese otro paso. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. en verdad. Había que inventar entonces una nueva lógica. con un lenguaje limitado. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. no debía) apelar esta vez a la física. El infinito en juego. y finalmente.tiene que figurar en la primera lista. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. menor e igual no se aplican a los infinitos. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. la matemática no podía (y como veremos. En lugar de descartarlas como absurdas. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. según dijo bellamente Borges. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. infinitas sus raíces. integrado al pensamiento. Doscientos cincuenta años después que Galileo. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. y por lo tanto no sería ya infinito. ni ésta mayor que aquélla.

“Lo siento.simples. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. “¡Por supuesto!”.los números racionales son enumerables (contables). puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. Ahora. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación.. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert .se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. el de la 3 a la 6.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. exclama el dueño. aun si se basaban en el razonamiento matemático. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. la de la habitación 2 a la 3.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. señores –dice el dueño-. la persona de la habitación 3 a la 4.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares.” Algunas de esas ideas son: . y así sucesivamente. esperen sólo un minuto!”. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . . para cualquier conjunto dado. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. de conjuntos mayores. Algunos de ellos reaccionaron con encono. Las teorías de Cantor. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. dice el propietario. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. “¡Seguro. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. . . de quien Cantor hizo un enemigo. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. y así sucesivamente. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. todas ocupadas. el ocupante de la 2 a la 4. a pesar de que parecen ser muchos más. todas ellas ocupadas. como Kronecker su antiguo maestro. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. . Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. pero todas las habitaciones están ocupadas”. elegantes y poderosas. casi un perseguidor..

y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. liberada de las ataduras de la física. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. y la admisión de conjuntos inconsistentes. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. Ahora bien. sino en la escritura decimal de los números reales. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. Así. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. 3 . entidades inexistentes. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. un poco enfáticamente es verdad.. 1. bajo la forma de lo imposible.. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. por Zermelo. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. de un modo cada vez más riguroso. a diferencia de otros psicoanalistas. sostenía Kronecker. Pero los obstáculos. Pero veremos que la matemática cantoriana. Los verdaderos números. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. 2. El decir de Cantor. ¡Al contrario! Como veremos. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. A decir verdad. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. es decir. Cantor es el padre de Gödel. generados por el decir de Cantor. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. Von Neumann y Gödel. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0.descubrimientos. .

Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. en el . Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. como efecto del decir de Cantor. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. ¿Y cómo es que. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. De paso.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. los enumerables y los no enumerables. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -.especialmente en la cama. ese riguroso distrito. siendo tales números inaccesibles. Kronecker tenía entonces razón. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. Pero además. Esa es su conjetura del continuo.

En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. y que se puede existir. Con Lacan. Entre las indicaciones que éste da al respecto. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. aventura que no fue precisamente gratuita. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. porque ella engendra la paradoja. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse.” Antifilosofía matemática. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. . resulta que hoy se aplica.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. y más también. diría uno de sus críticos más agudos. También intentará esta otra. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. representa para otro significante. en su ambigüedad. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. se puede establecer que cero y uno hacen dos. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Pero no sólo engendraría paradojas. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. Además. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber.” Como en la teoría cantoriana de los números. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. efecto divisorio. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. Esa teoría.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. La teoría de los conjuntos no es estéril.

porque.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . Por oposición a la matemática aplicada. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. En efecto. se manifiesta muy rápido por su poco uso. como la materia a explorar. era necesaria esa posición. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. yo creo. y es entonces abandonado por falta de eficacia. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . llegado el caso. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. No es necesario. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. que implicaba tomar al lenguaje mismo. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. como leímos. es decir en tanto “matemática libre”. Por una parte las condiciones que digo . Desde que un número satisface todas estas condiciones. de la que puede ocuparse la metafísica. ya presentes y asegurados. y no a ninguna otra realidad trascendente. En particular. una relación con los antiguos números tal. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Para dar el paso de la matematización del infinito. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. relaciones fijas. eventualmente. Alan Turing. para poder introducir nuevos números. reguladas por las definiciones. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. Por el contrario. las de lo infinito. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. apelar esta vez a la física. para tratar esa contradicción interna del infinito. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. la matemática no podía. a posteriori. no debía. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo.

en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. con toda discreción. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. produciendo aún resultados muy importantes. La practicó también en la locura. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. para aislar en él al uno que hay. En 1908. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a . Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. Por el contrario. para decirlo en los términos de Ou pire. Dios. Cantor fue internado por primera vez. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad.. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. sino por el contrario. La física y sus demás aplicaciones. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. del uno que hay. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. ¿De hablar de qué?. La retracción de la matemática a la lógica matemática. es una forma de hablar de algunos hombres.. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Locura y libertad Sin embargo. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. entonces. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. por un breve período. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia.. para el discurso de la matemática. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. es la simple unidad en la cual todo está incluido. de la simple unidad. A propósito suyo. son fantasma. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. a las que sin embargo retorna.matemática como “sólo saber”.” En 1884. es decir después de varias internaciones psiquiátricas.

sonriente. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. Durante muchos años defendió. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . de horrísonos ejercicios vocales. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. una imaginación alterada. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. No sueña tampoco con liberarse del Otro. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. Cantor.” Podemos evocar también este otro párrafo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. Es verosímil. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. nunca los aceptó. Cantor.quien le entrega su hallazgo y su nombre. a partir de 1899. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. aunque difícil de comprobar.” De su puño y letra. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. y de un modo francamente delirante. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. y hasta que lo publique. Hay constancias de franca locura. El loco. Más bien “seducción del ser”. sin embargo. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. le tendía -. “No basta con un organismo débil – añadió -. conflictos que superen a las fuerzas. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. Menos aún se conoce de las circunstancias que. decía Lacan. Hermitte y Picard. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. casi regularmente cada año. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. cuerpo de hierro. un destino inscripto en los astros. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. es el hombre libre. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. porque tiene el objeto de su lado. Cantor nunca tuvo discípulos.

además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. el goce de la libertad tuvo para él un costo. es la fórmula de la alineación. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. Si se plantea tal opción. Es la estructura misma del sujeto. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. nos encontramos ante una elección forzada. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. al principio de manera intermitente. lo cual no necesariamente fue un déficit. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. Los ejemplos que estudió Lacan. ¿Qué es la libertad. la libertad o la muerte.en la represión que ésta condiciona. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. lo que hace de la libertad una instancia alienante. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. afuera de los lazos de discurso. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. esencialmente encadenado al lenguaje. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. En ese nivel. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. ellas ya no libres. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. cuando “somos libres”. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. es un o bien. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. y también menos rigurosa. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. . Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. son ilustrativos. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. Pero por supuesto. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. Ahora bien. la bolsa o la vida. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias.

ergo también la bolsa).. Si. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. por las pequeñas letras a. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. c. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. no cuentas”. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. no por la animadversión de Kronecker. Church. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. en el pasaje al acto. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Dios. b. de paradojas. sea desde un discurso propiamente científico. En el primer caso. como conjunto vacío. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. Allí se ubicó Cantor. poco importa.. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. por la demostración por repetición o recurrencia. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser.a la que Lacan llamó separación. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. y si cuando vale para n también vale para n+1. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. otra la separación. será el resultado. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. que sustituyo al gran Otro.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . en sus imposibilidades. Automatic machine. Piensan que no es un tema interesante. la tachadura tiene valor de eliminación. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Entonces. una cosa es la libertad. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. Hay una salida . en tanto sujeto. el lenguaje preciso de la máquina automática. sea epistemológico o filosófico. entonces vale para todo n. El software. es que es el lugar de la libertad. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. se ve obligado a confesar su existencia. a favor o en contra de Cantor. . en el dominio del número.. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. se opone a choice machine. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. el gran riesgo de la matemática. tal como afirmó Cantor. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. precisará Turing en su artículo original. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. Es el momento de la paradoja. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. que la matemática tiene cosas más útiles en . pero sobre Cantor.

que ocuparse. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. Desencadenando su psicosis. y no la del acto de separación al que nunca accedió. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. Antes que formar parte. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. sólo pudo transformarles su discurso. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. petrificante . una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Estas coordenadas. que luego se hará mundial y funcionará bien. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Con lo cual se distingue claramente del . que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. más que la libertad creativa. que entonces no necesariamente es un déficit. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. y colegiarlos – desde el exterior -. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. que desde el comienzo ha tomado la posición .de no entrar en lazos de discurso alguno. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. sino que evidentemente la favorece. resguardó su libertad. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje.alienada. la libertad. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Sólo algunos recuerdan esa gesta. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. sobre todo cuando él no esté. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. eligió desligarse del Otro. aunque en él será el rigor lógico. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. firme. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. procede del decir de Cantor -.

Eric T. Cantor. Dos manos para tocar y sentir. Borges. Caps. Pp. que no es incompatible con el lazo social. Barrow. Jorge L. tenéis los cinco sentidos. Lo que sí existe. (1949). Eso es precisamente lo que falta. Emecé. es el extravío en el plano psiquiátrico. Referencias bibliográficas Aristóteles. 2000. XXVIII y XXIX. 35 – 52. internado. Jorge L. Simon & Schuster. Bourbaki. dedicados a Georg Cantor. Seuil. 1974.psicótico en el sentido lacaniano del término. Paris. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Alianza. Physique. Habéis estudiado demasiado. Dos orejas prestas a escuchar. Lo que os falta es bien simple. 1973. Emecé. Jean-Pierre (2000). La nariz para los olores. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. (1932). Así. Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Seamos también aquí rigurosos. Cantor. John D. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. Discusión. Buenos Aires. Contributions to the founding of the theory of . que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. El Aleph. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Es el buen sentido. (1937) Men of Mathematics. y no sólo al psiquiatra. Para ello deberá tentarlo a retornar. Paris. 1974. Belna. Cantor no dice que el buen sentido exista. 1969. Barcelona. Borges. Pero estáis todos locos. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. y “Avatares de la tortuga”. Vol. Les Belles Lettres. Buenos Aires. Georg (1895-7). Paris. 10. New York. de la locura posterior al desencadenamiento. Madrid. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. (1992) La trama oculta del universo. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Crítica. Título original del libro: Pi in the Sky. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Bell. 1976. 1996. Les Belles Lettres. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. a la psicosis. Cahiers pour l’analyse. 1986. Cantor.

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with an application to the Entscheidungsproblem”. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. 42. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. Turing. Press. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. Alan M. Princeton. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. Imre (2000). Palimpseste. 230 – 265. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. (1936). Vol.. murió en Halle en 1918. "Cantor. Pp. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845.Toth. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. London Math. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. 2000. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. Tymoczko. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Thomas (Compilador). New directions in the philosophy of mathematics. sino de . Gabriel Lombardi. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. PUF. 1998. “On computable numbers. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Soc. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. Paris. de la ciencia y la locura. la libertad". y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. Proc. Princeton Univ. (1986).

En su texto L’étourdit. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. 3.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. pero no al mismo tiempo. el título de este texto ubica . Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1.. a la conducta recomendada por Aristóteles. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. Para comenzar. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. Durante más de 2000 años. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. para devolver al acto sus consecuencias. pero limitadas. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. algo fuera de lo cual no hay nada. . Y también sobre el sujeto: como veremos. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. a sus delirios y a su locura.. expresión que figura tres veces en ese texto. 2. 4. en cuanto al infinito. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. la libertad. de Georg Cantor. los matemáticos se atuvieron. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. Cantor fue matemático y fue loco. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. tan distintas. no tiene fin. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. Lo juzgó entonces una noción absurda. el acto de decir. . se interesó en sus actos.en aposición al nombre . Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. Breve historia del infinito En su Física.. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. la enunciación como acto -. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia.el rasgo que tuvieron en común las vidas. Sin embargo. Más que en sus síntomas.

. para dar ese otro paso. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”.. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. El infinito en juego. finitas]”. En lugar de descartarlas como absurdas. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. 4. pero que exceden la lógica del “todo”. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. y por otro no. la matematización del infinito. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. ni ésta mayor que aquélla. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible.tiene que figurar en la primera lista. según dijo bellamente Borges. He allí la paradoja. Doscientos cincuenta años después que Galileo. porque debería estar en algún lugar. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. Ahora bien. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. y finalmente. . infinitos los cuadrados. . los atributos de mayor. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. en verdad. infinitas sus raíces. 9. integrado al pensamiento. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. menor e igual no se aplican a los infinitos. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Temieron que el infinito tomado en acto. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Si debajo de esa lista hacemos otra. la matemática no podía (y como veremos. 16.decimos que es al menos potencialmente infinita. estalle y lo mate. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. no debía) apelar esta vez a la física. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. tendremos: 1. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. y por lo tanto no sería ya infinito. El hombre que inició la matematización de la física. tanto para él como para Newton. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . y que sus leyes específicas podían ser establecidas. la de todos los naturales. que sería su límite. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era.

De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador.. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. . con un lenguaje limitado. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. señores –dice el dueño-. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. “¡Seguro. es fácil encontrar una decena de ideas mayores.Había que inventar entonces una nueva lógica. manejable. de conjuntos mayores.. el ocupante de la 2 a la 4. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. “¡Por supuesto!”. dice el propietario. . El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. tan simples. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. y así sucesivamente. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. pero todas las habitaciones están ocupadas”. Ahora.los números racionales son enumerables (contables).” Algunas de esas ideas son: . . para cualquier conjunto dado. a pesar de que parecen ser muchos más.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. todas ellas ocupadas. “Lo siento. . la persona de la habitación 3 a la 4. el de la 3 a la 6. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. y los infinitos nuevos huéspedes pueden . exclama el dueño. esperen sólo un minuto!”. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. y así sucesivamente. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. todas ocupadas. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. la de la habitación 2 a la 3. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. elegantes y poderosas. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos.

el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. Algunos de ellos reaccionaron con encono. ¡Al contrario! Como veremos. bajo la forma de lo imposible. aun si se basaban en el razonamiento matemático. A decir verdad. Von Neumann y Gödel. Los verdaderos números. 3 . asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. casi un perseguidor. sostenía Kronecker. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. 2. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. Pero los obstáculos. sino en la escritura decimal de los números reales. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. 1. entidades inexistentes. . que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. un poco enfáticamente es verdad. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert .. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. Pero veremos que la matemática cantoriana. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. cuando fuera axiomatizada sucesivamente.fácilmente ser alojadas en ellas. Así. es decir. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. y la admisión de conjuntos inconsistentes. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. de un modo cada vez más riguroso. como Kronecker su antiguo maestro. generados por el decir de Cantor. Ahora bien. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. liberada de las ataduras de la física. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. Cantor es el padre de Gödel. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. de quien Cantor hizo un enemigo. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo.. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Las teorías de Cantor. por Zermelo.

año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Kronecker tenía entonces razón. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. como . porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. los enumerables y los no enumerables. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. a diferencia de otros psicoanalistas. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. De paso.El decir de Cantor. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. Esa es su conjetura del continuo.

el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. y más también. resulta que hoy se aplica. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. siendo tales números inaccesibles. Pero además. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?).” Como en la teoría cantoriana de los números. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Entre las indicaciones que éste da al respecto. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. Con Lacan. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. representa para otro significante. porque ella engendra la paradoja. lo cual . Esa teoría. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Pero no sólo engendraría paradojas. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. ¿Y cómo es que. se puede establecer que cero y uno hacen dos. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. También intentará esta otra. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos .especialmente en la cama. y que se puede existir. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. La teoría de los conjuntos no es estéril. en su ambigüedad. ese riguroso distrito. diría uno de sus críticos más agudos. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. efecto divisorio. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. Además. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. aventura que no fue precisamente gratuita.efecto del decir de Cantor. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta.

avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. es decir en tanto “matemática libre”. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . llegado el caso. una relación con los antiguos números tal. de la que puede ocuparse la metafísica. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. Alan Turing. Desde que un número satisface todas estas condiciones. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. Por una parte las condiciones que digo . y es entonces abandonado por falta de eficacia. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad.supone dar un salto afuera de la cadena. como leímos. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a . para poder introducir nuevos números. Por el contrario. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. No es necesario. reguladas por las definiciones. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. ya presentes y asegurados. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. Por oposición a la matemática aplicada. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. yo creo. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. porque.” Antifilosofía matemática. se manifiesta muy rápido por su poco uso. relaciones fijas. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. En particular. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente.

para el discurso de la matemática. En efecto. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. La física y sus demás aplicaciones. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. ¿De hablar de qué?.. Por el contrario. para aislar en él al uno que hay. En 1908. entonces. Dios.. como la materia a explorar. de la simple unidad. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. para decirlo en los términos de Ou pire. no debía. La practicó también en la locura. para tratar esa contradicción interna del infinito. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. a posteriori. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. las de lo infinito. es la simple unidad en la cual todo está incluido. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. La retracción de la matemática a la lógica matemática. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. son fantasma. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. sino por el contrario. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Locura y libertad Sin embargo. y no a ninguna otra realidad trascendente. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor.su rigor. es una forma de hablar de algunos hombres. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. eventualmente. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. apelar esta vez a la física. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. que implicaba tomar al lenguaje mismo. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. la matemática no podía. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. A propósito . lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. del uno que hay. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Para dar el paso de la matematización del infinito. era necesaria esa posición.. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos.

Es verosímil. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. una imaginación alterada. Cantor fue internado por primera vez. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. No sueña tampoco con liberarse del Otro. Menos aún se conoce de las circunstancias que. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses.suyo. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. es el hombre libre. por un breve período. El loco. “No basta con un organismo débil – añadió -. porque tiene el objeto de su lado. aunque difícil de comprobar. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. casi regularmente cada año. y hasta que lo publique. con toda discreción. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. produciendo aún resultados muy importantes. Más bien “seducción del ser”. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. sonriente. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. .” En 1884. conflictos que superen a las fuerzas. Hay constancias de franca locura. a partir de 1899. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. de horrísonos ejercicios vocales. Hermitte y Picard. Cantor nunca tuvo discípulos. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. le tendía -. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. Cantor. y de un modo francamente delirante. nunca los aceptó. decía Lacan. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. sin embargo. a las que sin embargo retorna. Durante muchos años defendió. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia.

atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. el goce de la libertad tuvo para él un costo. al principio de manera intermitente. afuera de los lazos de discurso. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. ¿Qué es la libertad. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. Cantor. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. y también menos rigurosa.poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución . el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. un destino inscripto en los astros. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. Ahora bien. Es la estructura misma del sujeto.” De su puño y letra. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. ellas ya no libres. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad.” Podemos evocar también este otro párrafo. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. cuerpo de hierro. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. lo cual no necesariamente fue un déficit. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. Pero por supuesto. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. esencialmente encadenado al lenguaje. lo que hace de la libertad una instancia alienante. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad.

el gran riesgo de la matemática. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Dios. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. la libertad o la muerte. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. no cuentas”. la bolsa o la vida. Si se plantea tal opción. que sustituyo al gran Otro. como conjunto vacío. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. otra la separación. En el primer caso.. por la demostración por repetición o recurrencia. entonces vale para todo n. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. se ve obligado a confesar su existencia. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante.a la que Lacan llamó separación. c. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. son ilustrativos. en el dominio del número. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. en el pasaje al acto. . sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. en tanto sujeto.. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. la tachadura tiene valor de eliminación. Los ejemplos que estudió Lacan. En ese nivel. b. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa. una cosa es la libertad. Allí se ubicó Cantor. Es el momento de la paradoja. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y . tal como afirmó Cantor. y si cuando vale para n también vale para n+1. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. es la fórmula de la alineación. es un o bien. nos encontramos ante una elección forzada. no por la animadversión de Kronecker. por las pequeñas letras a. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. después de un tramo de desarrollo de ese discurso.. Hay una salida . Entonces.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . Si. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. cuando “somos libres”. se llegue al punto crítico en que el lenguaje.subjetiva. es que es el lugar de la libertad. en sus imposibilidades. ergo también la bolsa).

la libertad. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. Desencadenando su psicosis. procede del decir de Cantor -. precisará Turing en su artículo original. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. que luego se hará mundial y funcionará bien. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. sobre todo cuando él no esté. resguardó su libertad. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. Church. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. sino que evidentemente la favorece. Piensan que no es un tema interesante. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional.1936. Automatic machine. Sólo algunos recuerdan esa gesta. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. aunque en él será el rigor lógico. sea epistemológico o filosófico. poco importa. y colegiarlos – desde el exterior -. a favor o en contra de Cantor. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. pero sobre Cantor. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. de paradojas. más que la libertad creativa. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. y no la del acto de separación al que nunca accedió. eligió desligarse del Otro. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la . será el resultado. el lenguaje preciso de la máquina automática. se opone a choice machine. sea desde un discurso propiamente científico. sólo pudo transformarles su discurso. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. El software. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. que entonces no necesariamente es un déficit. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Antes que formar parte. donde todos los matemáticos tienen algo para decir.

de la locura posterior al desencadenamiento. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Así. Referencias bibliográficas Aristóteles. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico.alienada. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. que no es incompatible con el lazo social. Título original del libro: Pi in the Sky. Barrow. petrificante .de no entrar en lazos de discurso alguno. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Dos orejas prestas a escuchar. . internado. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. que desde el comienzo ha tomado la posición . que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. 1973. Lo que os falta es bien simple. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. y no sólo al psiquiatra. Pero estáis todos locos. es el extravío en el plano psiquiátrico. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Para ello deberá tentarlo a retornar. Cantor no dice que el buen sentido exista. Paris. La nariz para los olores. Dos manos para tocar y sentir. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. a la psicosis. Eso es precisamente lo que falta. Crítica.definición de la psicosis como estructura subjetiva. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Les Belles Lettres. firme. Es el buen sentido. tenéis los cinco sentidos. 1996. Estas coordenadas. (1992) La trama oculta del universo. John D. Lo que sí existe. Seamos también aquí rigurosos. Physique. Habéis estudiado demasiado. Barcelona. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término.

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conjuntos y números transfinitos. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. a sus delirios y a su locura. Para comenzar. pero no al mismo tiempo. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. expresión que figura tres veces en ese texto. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. la enunciación como acto -. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Y también sobre el sujeto: como veremos. la libertad. el título de este texto ubica . pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos.el rasgo que tuvieron en común las vidas. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. para devolver al acto sus consecuencias.en aposición al nombre . este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones. Más que en sus síntomas. el acto de decir. Breve historia del infinito En su Física. se interesó en sus actos. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. de Georg Cantor. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. En su texto L’étourdit. de la ciencia y la locura. Advirtió así que el infinito no admite ningún . sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. tan distintas. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. algo fuera de lo cual no hay nada. Cantor fue matemático y fue loco. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. murió en Halle en 1918.

16. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. 3. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. . Temieron que el infinito tomado en acto. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos.“todo”.. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. 4. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. los atributos de mayor. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. decimos que es al menos potencialmente infinita. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. pero limitadas. 4. integrado al pensamiento. 9.. Sin embargo. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números.tiene que figurar en la primera lista. Si debajo de esa lista hacemos otra. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. y finalmente. infinitos los cuadrados. He allí la paradoja. los matemáticos se atuvieron. estalle y lo mate. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. tanto para él como para Newton. El infinito en juego. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”.. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. Durante más de 2000 años. . y por otro no. tendremos: 1. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. a la conducta recomendada por Aristóteles. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. Lo juzgó entonces una noción absurda. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. en cuanto al infinito. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. En lugar de descartarlas como . pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. no tiene fin. menor e igual no se aplican a los infinitos. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números naturales . y que sus leyes específicas podían ser establecidas.. infinitas sus raíces. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números.. El hombre que inició la matematización de la física. 2. finitas]”. ni ésta mayor que aquélla. Doscientos cincuenta años después que Galileo. la de todos los naturales. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. según dijo bellamente Borges. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números.

Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. no debía) apelar esta vez a la física.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. para cualquier conjunto dado.” Algunas de esas ideas son: .los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. Ahora bien. era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. pero todas las habitaciones están . ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. a pesar de que parecen ser muchos más. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. en verdad. . la matematización del infinito. Había que inventar entonces una nueva lógica. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. . la matemática no podía (y como veremos. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. . y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas.los números racionales son enumerables (contables). manejable. que sería su límite. de conjuntos mayores. y por lo tanto no sería ya infinito. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. para dar ese otro paso. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto. porque debería estar en algún lugar. (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes. elegantes y poderosas. “Lo siento. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. . dice el propietario. Llega un nuevo huésped y pide una habitación. con un lenguaje limitado. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. pero que exceden la lógica del “todo”. tan simples. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales.absurdas. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor.

. un poco enfáticamente es verdad. 2. exclama el dueño. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. la de la habitación 2 a la 3. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. Las teorías de Cantor. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación. el de la 3 a la 6.. Ahora. y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2. señores –dice el dueño-. “¡Seguro. Pero veremos que la matemática cantoriana. todas ocupadas. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. “¡Por supuesto!”. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. Ahora bien. todas ellas ocupadas. el ocupante de la 2 a la 4. y así sucesivamente. cuando fuera axiomatizada sucesivamente. de quien Cantor hizo un enemigo. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente.. y así sucesivamente. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. 3 . Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. todas las habitaciones con números impares han quedado libres.ocupadas”. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. 1. A decir verdad.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares. liberada de las ataduras de la física. como Kronecker su antiguo maestro. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma . esperen sólo un minuto!”. entidades inexistentes. de un modo cada vez más riguroso. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos descubrimientos. Los verdaderos números. aun si se basaban en el razonamiento matemático. la persona de la habitación 3 a la 4. sostenía Kronecker. bajo la forma de lo imposible. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. Von Neumann y Gödel. casi un perseguidor.. generados por el decir de Cantor. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. Algunos de ellos reaccionaron con encono. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. por Zermelo. Pero los obstáculos.

Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. sino en la escritura decimal de los números reales. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables.geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. es decir. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. y que hay diferentes conjuntos no enumerables. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Así. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos . Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. ¡Al contrario! Como veremos. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. Cantor es el padre de Gödel. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. a diferencia de otros psicoanalistas. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. El decir de Cantor. Esa es su conjetura del continuo. los enumerables y los no enumerables. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. y la admisión de conjuntos inconsistentes.

“A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito.transfinitos. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. diría uno de sus críticos más agudos. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). se puede establecer que cero y uno hacen dos. ¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. Pero no sólo engendraría paradojas. La teoría de los conjuntos no es estéril. y que se puede existir. representa para otro significante. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de . porque ella engendra la paradoja. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. ¿Y cómo es que. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. Kronecker tenía entonces razón. ese riguroso distrito. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). siendo tales números inaccesibles. como efecto del decir de Cantor.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. en su ambigüedad. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. Esa teoría.especialmente en la cama. en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. y más también. en el párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. También intentará esta otra. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante. Pero además. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . De paso. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. efecto divisorio. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí.

en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. y es entonces abandonado por falta de eficacia. La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Desde que un número satisface todas estas condiciones. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. reguladas por las definiciones. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. relaciones fijas. que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal. llegado el caso. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. resulta que hoy se aplica. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. Por el contrario. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. es decir en tanto “matemática libre”. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. se manifiesta muy rápido por su poco uso. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. Entre las indicaciones que éste da al respecto. de la que puede ocuparse la metafísica. donde discute la realidad de los números finitos e infinitos.” Como en la teoría cantoriana de los números. una relación con los antiguos números tal.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. Con Lacan. para poder introducir nuevos números. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. .” Antifilosofía matemática. Por una parte las condiciones que digo . Además. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. ya presentes y asegurados. No es necesario. En particular. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. aventura que no fue precisamente gratuita. yo creo. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico.una sintaxis.

es la simple unidad en la cual todo está incluido. para tratar esa contradicción interna del infinito. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. la matemática no podía. apelar esta vez a la física. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. Alan Turing. no debía. La retracción de la matemática a la lógica matemática. como la materia a explorar. Por el contrario. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. a posteriori. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. entonces. En efecto. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano. Dios. Para dar el paso de la matematización del infinito. son fantasma. las de lo infinito. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. que implicaba tomar al lenguaje mismo. La física y sus demás aplicaciones. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. y no a ninguna otra realidad trascendente. para el discurso de la matemática. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. para aislar en él al uno que hay. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la matemática como “sólo saber”. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. es una forma de hablar de algunos hombres.A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. Por oposición a la matemática aplicada. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. ¿De hablar de . Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. porque. En 1908. como leímos. era necesaria esa posición. sino por el contrario. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. eventualmente.

del uno que hay. Es verosímil. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Hay constancias de franca locura. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. Durante muchos años defendió. La practicó también en la locura. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a quien le entrega su hallazgo y su nombre. Cantor nunca tuvo discípulos. aunque difícil de comprobar. de horrísonos ejercicios vocales. Menos aún se conoce de las circunstancias que. casi regularmente cada año. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad.. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste . admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. sin embargo. por un breve período. Cantor. a las que sin embargo retorna. de la simple unidad. y hasta que lo publique. Hermitte y Picard. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. para decirlo en los términos de Ou pire. produciendo aún resultados muy importantes. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación.qué?. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses... no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. A propósito suyo. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. y de un modo francamente delirante. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. Cantor fue internado por primera vez. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. Locura y libertad Sin embargo. con toda discreción.” En 1884. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. nunca los aceptó. a partir de 1899.

poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el . y también menos rigurosa. decía Lacan. conflictos que superen a las fuerzas. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit.retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. un destino inscripto en los astros. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. porque tiene el objeto de su lado. No sueña tampoco con liberarse del Otro. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. sonriente. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico. ¿Qué es la libertad. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. lo cual no necesariamente fue un déficit. Más bien “seducción del ser”. es el hombre libre.” De su puño y letra. de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. afuera de los lazos de discurso. cuerpo de hierro. Ahora bien. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. el goce de la libertad tuvo para él un costo. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. ellas ya no libres. una imaginación alterada. “No basta con un organismo débil – añadió -. le tendía -. Cantor. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. El loco.” Podemos evocar también este otro párrafo. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y en la represión que ésta condiciona. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. Pero por supuesto. al principio de manera intermitente. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser.

c. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. Dios. en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. . el gran riesgo de la matemática. y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios. y si cuando vale para n también vale para n+1. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. es la fórmula de la alineación. Entonces. es un o bien. Los ejemplos que estudió Lacan. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. En ese nivel. cuando “somos libres”. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. Si se plantea tal opción.. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. es que es el lugar de la libertad. tal como afirmó Cantor.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. la bolsa o la vida. son ilustrativos. la libertad o la muerte. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. por la demostración por repetición o recurrencia. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. Es la estructura misma del sujeto. Hay una salida . Si. y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. Allí se ubicó Cantor. la tachadura tiene valor de eliminación.siglo XIX. por las pequeñas letras a. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante. esencialmente encadenado al lenguaje. una cosa es la libertad. nos encontramos ante una elección forzada. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. En el primer caso. entonces vale para todo n. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. Es decir lo que sería llamado principio de inducción.. lo que hace de la libertad una instancia alienante. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.a la que Lacan llamó separación. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. b. ergo también la bolsa).. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. otra la separación. en el pasaje al acto. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. que sustituyo al gran Otro. Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los .

Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. Piensan que no es un tema interesante. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. en sus imposibilidades. será el resultado. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. después de un tramo de desarrollo de ese discurso. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. en tanto sujeto. a favor o en contra de Cantor. procede del decir de Cantor -. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. no cuentas”. sobre todo cuando él no esté. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura . Sólo algunos recuerdan esa gesta. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. eligió desligarse del Otro. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. como conjunto vacío. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. precisará Turing en su artículo original. Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. sólo pudo transformarles su discurso. y colegiarlos – desde el exterior -. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. no por la animadversión de Kronecker. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. Church. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. Antes que formar parte. resguardó su libertad. el lenguaje preciso de la máquina automática. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. que la matemática tiene cosas más útiles en que ocuparse. y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. pero sobre Cantor. Es el momento de la paradoja.conjuntos incluye desde el comienzo. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. la libertad. se ve obligado a confesar su existencia. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. y no la del acto de separación al que nunca accedió. en el dominio del número. se opone a choice machine. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. poco importa. que luego se hará mundial y funcionará bien. El software. Desencadenando su psicosis. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. sea epistemológico o filosófico. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. de paradojas. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. sea desde un discurso propiamente científico. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Automatic machine. con la que explora los límites de la matemática y de la informática.

una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. Dos manos para tocar y sentir. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. Es el buen sentido. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. que entonces no necesariamente es un déficit. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. Con lo cual se distingue claramente del psicótico en el sentido lacaniano del término. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva.subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. La nariz para los olores. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Pero estáis todos locos. a la psicosis. sino que evidentemente la favorece. que no es incompatible con el lazo social. aunque en él será el rigor lógico. Así. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. Para ello deberá tentarlo a retornar. tenéis los cinco sentidos. de la locura posterior al desencadenamiento. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. más que la libertad creativa. petrificante .alienada.de no entrar en lazos de discurso alguno. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. internado. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Lo que os falta es bien simple. . tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. firme. Dos orejas prestas a escuchar. Estas coordenadas. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. que desde el comienzo ha tomado la posición . sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis.

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Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. El psicoanálisis en cambio se interesa en esas . desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. Más que en sus síntomas. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. sino de lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. En su texto L’étourdit. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia. el acto de decir. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. de la ciencia y la locura. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. expresión que figura tres veces en ese texto. se interesó en sus actos. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. murió en Halle en 1918. la enunciación como acto -. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos.

el rasgo que tuvieron en común las vidas. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. y por otro no. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos.. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”. 4. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. Cantor fue matemático y fue loco. para devolver al acto sus consecuencias.. los matemáticos se atuvieron. 9. decimos que es al menos potencialmente infinita. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él.condiciones. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. es decir que cada miembro de una lista puede ser unido por una flecha doble con cada miembro de la otra. la libertad. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales. Lo juzgó entonces una noción absurda. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. 3. pero limitadas. tendremos: 1. Sin embargo. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. a la conducta recomendada por Aristóteles. el título de este texto ubica . Durante más de 2000 años. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. de Georg Cantor. a sus delirios y a su locura. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. algo fuera de lo cual no hay nada. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. pero no al mismo tiempo. . . 2. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra. Breve historia del infinito En su Física.. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. Si debajo de esa lista hacemos otra. Y también sobre el sujeto: como veremos. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. en cuanto al infinito. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. 4. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. 16..en aposición al nombre . tan distintas. Para comenzar. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. ya que cada número que aparece en la lista de los cuadrados – que son también números . que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia.. no tiene fin. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice.

con un lenguaje limitado. y al mismo tiempo tiene una cantidad mayor. finitas]”. El hotel de Hilbert Recapitulando la obra de Cantor. capaz de alojar en el lenguaje conjuntos más grandes aún que “todo”. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. menor e igual no se aplican a los infinitos. la matemática no podía (y como veremos. La propiedad que Galileo había considerado paradójica era. mediante combinaciones de una cantidad limitada de signos. la matematización del infinito. El hombre que inició la matematización de la física. He allí la paradoja. que sería su límite. De ellas se ha escrito que son “tan brillantes y originales. y por lo tanto no sería ya infinito. y finalmente. ni ésta mayor que aquélla. los atributos de mayor. pero que exceden la lógica del “todo”. y la multitud de los cuadrados no es menor que la de todos lo números. pero al que nunca llegarán “en su doble y desesperada persecución de la inmovilidad y del éxtasis”.naturales . Había que inventar entonces una nueva lógica. para dar ese otro paso. integrado al pensamiento. no debía) apelar esta vez a la física. pero suficientemente potente como para expresar los conjuntos infinitos. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. manejable. según dijo bellamente Borges. El infinito en juego. Galileo se atuvo sin embargo a la imperativa prudencia de Aristóteles. las hizo ingresar en el discurso de la matemática. Había que enfrentar los problemas que surgen con la cuantificación universal cuando es aplicada a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. en verdad. pero además la primera lista contiene otros números como el 3 ó el 5 que no son cuadrados. no puso en cuestión los límites establecidos para la matemática misma. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. porque debería estar en algún lugar. tan . era el lenguaje mismo lo que debía explorarse. y que sus leyes específicas podían ser establecidas. estalle y lo mate. es ese infinito potencial al que Aquiles y la tortuga aspiran desde hace muchos siglos. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. Ahora bien. Si pretendía tratar la contradicción interna del infinito. infinitas sus raíces. Doscientos cincuenta años después que Galileo. tanto para él como para Newton. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. es fácil encontrar una decena de ideas mayores. la de todos los naturales. y por lo tanto la primera lista tiene más números que la segunda. Tal es la función de la teoría de los conjuntos que introduce Cantor. Temieron que el infinito tomado en acto. infinitos los cuadrados.tiene que figurar en la primera lista. Argumentó que las cantidades infinitas no necesariamente deberían responder a las mismas leyes que las finitas. En lugar de descartarlas como absurdas. ya que era completamente inoperante concebir un cuerpo infinito en acto.

señores –dice el dueño-. la persona de la habitación 3 a la 4. y supongamos que todas las habitaciones están ocupadas. aun si se basaban en el razonamiento matemático. . como Kronecker su antiguo maestro. sino números que requieren un álgebra nueva para entregar sus secretos. casi un perseguidor. que cualquiera de ellas hubiera sido suficiente para coronar la carrera de un gran matemático. y así sucesivamente.. de quien Cantor hizo un enemigo. “¡Seguro. iban en contra de las bases intuitivas proporcionadas por la física o la geometría. Traslada entonces el ocupante de la habitación 1 a la 2. al que dedicaba buena parte de sus desvelos y de sus nuevos . pero todas las habitaciones están ocupadas”. Las teorías de Cantor. elegantes y poderosas. que ha quedado libre como resultado de estas mudanzas. La lista de ideas novedosas de Cantor no se detuvo allí. uno de los primeros matemáticos en aprovechar la teoría de los conjuntos: Imaginemos un hotel con un número finito de habitaciones. Ese hotel sólo podría construirse en el “paraíso creado por Cantor” –así lo llamó Hilbert . “Lo siento. “¡Por supuesto!”. Ahora. . dice el propietario.las cantidades infinitas no son absurdas o imposibles. todas las habitaciones con números impares han quedado libres. todas ellas ocupadas. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones.” Algunas de esas ideas son: . (¡Incluso si se tratara del conjunto de todos los conjuntos!) La ganancia que trajo la ampliación del campo de la matemática a los conjuntos infinitamente grandes.la propiedad de tener partes que son igual que el todo es la propiedad determinante de los números infinitos. la de la habitación 2 a la 3. por eso mismo estaban destinadas a encontrar una oposición activa entre los matemáticos de su época. todas ocupadas. ya que de un modo sencillo se pueden poner en una relación uno-a-uno con los enteros positivos. Y el nuevo cliente recibe la habitación 1. Imaginemos ahora un hotel con un número infinito de habitaciones. exclama el dueño.se dice que dos conjuntos de objetos tienen el mismo número de elementos si sus elementos pueden ser puestos en una correspondencia uno-a-uno. . y traslada a la persona que previamente ocupaba la habitación 1 a la habitación 2.. . y los infinitos nuevos huéspedes pueden fácilmente ser alojadas en ellas. a pesar de que parecen ser muchos más. De lo cual rápidamente dedujo la siguiente consecuencia: el conjunto de subconjuntos es un principio generador. Llega un nuevo huésped y pide una habitación.los números racionales son enumerables (contables). y un número infinito de nuevos huéspedes que llegan y piden habitación.los números reales (racionales más irracionales) no son enumerables. También a este hotel llega un nuevo huésped y pide una habitación.donde el conjunto infinito de los enteros positivos tiene la misma cantidad de elementos (y no la mitad) que el de los números pares.simples. el ocupante de la 2 a la 4. Algunos de ellos reaccionaron con encono. y así sucesivamente. para cualquier conjunto dado. esperen sólo un minuto!”. de conjuntos mayores. puede ser ilustrada con las libertades que podría tomarse el propietario de un hotel tal como lo concibió David Hilbert. el de la 3 a la 6. Con igual desenvoltura demostró que los elementos de un conjunto son menos que los subconjuntos de dicho conjunto.

. según Lacan y Gödel Como ya lo he dicho. Ahora bien. Cantor es el padre de Gödel. son los que pueden construirse a partir de los números “naturales” 0. que ya no reposa sobre la idea del continuo en la recta infinita. Von Neumann y Gödel. para afirmar luego que eso probaría no sé qué fijación fantasmática. Sin embargo Kronecker sólo le devolvía en los años ’80. el mismo Cantor no podía saber exactamente adónde se encontrarían las nuevas formas de imposibilidad que surgirían de su teoría a medida que pudiese ser formulada más precisamente. A decir verdad. Y que sin embargo no acarreará al hombre una confrontación menor con lo imposible. no estarían ya adonde el representante de la tradición los señalaba. entidades inexistentes. Lacan no puso el acento en la psicosis de Cantor. sino en la escritura decimal de los números reales. Así. la crítica que antes el propio Cantor hiciera a otros matemáticos como Du Bois-Reymond: que construían números de papel. El decir de Cantor. En esto era sensato: es muy fácil señalar hoy lo que Cantor no vio cuando todavía nadie lo había visto. Los verdaderos números. no pudo hacerse sin un costo subjetivo. que Cantor se atrevió a dar algunos pasos decisivos en el camino de esa rápida liberación de los “fantasmas” de la física y de la geometría. cuando fuera axiomatizada sucesivamente.. No fue sin su síntoma que pudo ir más allá del paradigma geométrico que durante años retuvo sus concepciones del número sujetas a la topología de la recta. ¡Al contrario! Como veremos. que surgirán los lenguajes de programación y las redes numéricas en que se sustenta Internet. Y de hecho fue solo después de su primer momento de psicosis clínica e internación en 1884. en una pura sintaxis que prescinde de toda referencia exterior a sus propias reglas. rápidamente estaría sin embargo en condiciones de encontrar nuevas formas de lo real. Pero los obstáculos. En el mismo sentido podrían mencionarse las denominaciones de los números transfinitos cardinales y ordinales. Podemos ya anunciar aquí sin embargo lo que mostraremos en otro capítulo: que es sobre la base de los nuevos imposibles. Paradojas de la libertad de un ser atado al símbolo. la oposición de lo real a la libertad que Cantor proponía. por Zermelo. es recién en 1891 que la existencia de los conjuntos infinitos no enumerables es demostrada siguiendo el ahora famoso método diagonal.descubrimientos. Pero veremos que la matemática cantoriana. . 2. y la admisión de conjuntos inconsistentes. un poco enfáticamente es verdad. 1. asentar el discurso de la matemática en una teoría que lo liberara de las limitaciones impuestas por otros discursos. es decir. de un modo cada vez más riguroso. bajo la forma de lo imposible. ¿O acaso deberíamos suponer ya escrito en nuestro inconsciente el saber que la ciencia encontrará en los próximos 100 años? Como suposición. liberada de las ataduras de la física. y menos aún en los “fantasmas” que le habrían impedido ver lo que todavía no había sido descubierto. a diferencia de otros psicoanalistas. 3 . generados por el decir de Cantor. sostenía Kronecker.

¡es decir que sólo teniéndolo de antemano puede ser construido! Notemos que no pasa lo mismo con el 3. que nunca pudo ser probada ni refutada hasta 1966. Pero además. Esa dificultad se funda en una propiedad de la estructura del lenguaje. porque para llegar a él se necesitaría de la suma de 2 elementos. el lenguaje nos permite plantear su existencia? Ayudado por el saber de lalengua francesa. es que la serie de los números no representa ninguna otra cosa en el transfinito que la inaccesibilidad que comienza en dos {deux}. De paso. y Lacan la critica explícitamente en su texto La méprise du sujet supposé savoir. sino que hay ya un conjunto finito que es inaccesible: ¡el 2! El 2 es inaccesible desde un conjunto con un elemento. sólo que la razón que Kronecker tenía iba a caducar. Mucho más interesante resulta estudiar las consecuencias de lo que la enunciación de Cantor abrió en el discurso de la matemática. Leemos en L’étourdit: Lo que se profiere en el decir de Cantor. año en que Paul Cohen mostró que tanto esa conjetura como su negación son compatibles con las formas axiomatizadas de la teoría de los conjuntos. imposible de reconocer hasta que Lacan añade al inconsciente freudiano las consecuencias del decir de Cantor – entre las cuales deben contarse los enunciados de Gödel -. Cantor hace la siguiente hipótesis: la cantidad de puntos del continuo de una recta tiene una cota superior.especialmente en la cama. los enumerables y los no enumerables. en el . aún si esas consecuencias no podían ser completamente advertidas por el propio Cantor (y eso por la estructura misma de todo acto). Tras haber probado que el número de puntos de la recta es mayor que el de los conjuntos finitos enumerables. Kronecker tenía entonces razón. “Es inaccesible” quiere decir: tal número no puede ser construido por suma o producto de conjuntos con menor número de elementos. que puede entender ahora un poco mejor la dificultad que encuentra la gente para contar hasta dos . en ese artículo Gödel da una definición rigurosa de lo que significa que el número de elementos de un conjunto sea inaccesible desde un punto de vista cantoriano. donde se necesita teorizar al tercero para situarse “en relación” con el segundo -. los transfinitos son inaccesibles y contrarios a la intuición natural. Es decir que la hipótesis del continuo de Cantor puede ser añadida como axioma independiente al armazón de la teoría de los conjuntos transfinitos. la nueva razón mostraría que el número 2 no es tan “natural” como parece. ¿Y cómo es que. Gödel encuentra que no sólo los números transfinitos son inaccesibles. por lo cual de ellos {d’eux} se constituye lo enumerable al infinito. y que hay diferentes conjuntos no enumerables.lo menos que puede decirse es que es innecesaria. Esta afirmación se basa en un texto de Gödel de 1947. ese riguroso distrito. dada por el menor conjunto infinito no enumerable. titulado ¿Qué es el problema del continuo de Cantor? Allí Gödel desarrolla la pregunta: ¿cuál es el número de puntos de una línea recta? Para Cantor existen al menos dos clases de conjuntos infinitos. siendo tales números inaccesibles. Es en esta dirección que Lacan menciona “el decir de Cantor”. Esa es su conjetura del continuo. Lo cual es un saber útil para el psicoanalista. como efecto del decir de Cantor.

diría uno de sus críticos más agudos. un aleph que enmarque la rigurosa cadena de los dichos. apoyándose en la reelaboración cantoriana que hace Frege de la aritmética: dado que el nombre del primer elemento es equívoco (¿el conjunto vacío es un cero o es un uno?). resulta que hoy se aplica. sobre la que vuelve dos y muchas veces: es porque el uno del lenguaje es equívoco que de ellos (d’eux) puede hacerse dos (deux). lo cual supone dar un salto afuera de la cadena. aventura que no fue precisamente gratuita.párrafo citado Lacan ensaya una respuesta. el primer Uno distinto {Un autre} que retoma lo que zanja del primero: que de hecho lo corta en dos. porque ella engendra la paradoja. también encuentra aplicación en el discurso psicoanalítico. Además. La teoría de los conjuntos hace entrar ese Uno equívoco del lenguaje en el discurso de la matemática. “Es útil pensar en la aventura de un Cantor. se puede establecer que cero y uno hacen dos. Pero no sólo engendraría paradojas. y que se puede existir. Con Lacan. para sugerir el orden transfinito en que el deseo del psicoanalista se sitúa. en su ambigüedad. esa teoría de matemática pura que nace sin aplicaciones físicas ni geométricas. en un análisis se trata de producir una coincidencia del decir con un no-saber. la matemática pura de Georg Cantor no sólo se aplica hoy en el discurso de la ciencia o de la tecnología. en 1883 Cantor comienza a publicar consideraciones filosóficas sobre lo que implica su manera de entender la realidad de las nociones que introduce. o la libertad de prescindir de toda metafísica Después de años de trabajo concentrado en el discurso de la matemática. un salto que ubique al sujeto en una perspectiva nueva. La teoría de los conjuntos no es estéril. y más también. “A partir de lo cual Cantor pone en cuestión toda la serie de los números enteros y remite lo enumerable al primer transfinito. en el dominio en que menos se lo esperaba: el del número. desde donde la articulación de significantes se zanja {se tranche} como “solamente saber. representa para otro significante. incluso ex-sistir como sujeto de la enunciación cuya representación el uno equívoco puede tomar sobre sí.” Es gracias a la ambigüedad del uno del lenguaje que se puede contar. efecto divisorio.” Antifilosofía matemática.” Como en la teoría cantoriana de los números. El decir de Cantor introduce en la ciencia nada menos que el efecto de sujeto del lenguaje. En ese año publica su texto Fundamentos de una teoría general de los conjuntos. . La informática y la nueva tecnología del software derivan de allí. Entre las indicaciones que éste da al respecto. que llevarán a una revisión radical de los fundamentos lógicos del discurso de la matemática (supuestos hasta ese momento un dominio de certeza y de saber asegurados). Eso será rápidamente detectado por los matemáticos bajo la forma de las paradojas de la teoría de los conjuntos. Esa teoría. que permite alojar números inaccesibles sólo acotados por el rigor de una sintaxis. mediante el artilugio del conjunto vacío a partir de lo cual todo puede construirse. hay una en el corazón de su Proposición del 9 de octubre sobre el psicoanalista de la Escuela. También intentará esta otra. Allí ubicará Lacan su definición del sujeto: es lo que un significante.

es decir en tanto “matemática libre”. para poder introducir nuevos números. sometida al control “metafísico” de la física y otras disciplinas que en nada pueden ya contribuir a su rigor. Otro científico fascinado por la desconexión entre los símbolos matemáticos y la “realidad”. sus principios “sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido”. a posteriori. una relación con los antiguos números tal. reguladas por las definiciones. ya presentes y asegurados. la matemática no podía. toda restricción superflua impuesta al apetito de investigación matemática me parece implicar un peligro más grave. la matemática libre que él preconiza y ejercita tiene derecho a encontrar en sí misma su consistencia y su justificación. A ellos puede adjudicarse una realidad trans-subjetiva o trascendente. solamente se requiere dar definiciones que les confieran precisión y. las de lo infinito. Desde que un número satisface todas estas condiciones. Por el contrario. eventualmente. y no a ninguna otra realidad trascendente. Lo notable es que finalmente estos principios que Cantor llevó hasta sus últimas consecuencias son los que tomará la ciencia a partir de él – sin decirlo -. Para dar el paso de la matematización del infinito. La posición subjetiva extrema de Cantor supone el reconocimiento lúcido de la . que es la única que verdaderamente interesa a la matemática en tanto tal.sin la observación de las cuales la libertad de formar números no puede ser puesta en ejercicio . En particular. que implicaba tomar al lenguaje mismo. puede y debe ser considerado como existente y real en la matemática. No es necesario. yo creo.son tales que sólo dejan a lo arbitrario un lugar extremadamente reducido. El texto continúa así: La matemática es plenamente libre en su desarrollo. se manifiesta muy rápido por su poco uso. porque. y no conoce sino una única obligación: sus conceptos deben ser no contradictorios en sí mismos y sostener por otra parte con los conceptos formados anteriormente. por ejemplo para determinar qué problemas surgen con el “todo” de la cuantificación universal cuando él se aplica a ciertas expresiones que también están en el lenguaje. En efecto. avanzará en 1936 hasta la invención del software con la misma idea: Science is doubting the axioms. luego todo concepto matemático lleva en sí mismo su correctivo necesario: si es estéril o inadecuado. era necesaria esa posición. O bien una realidad intrasubjetiva o inmanente. de la que puede ocuparse la metafísica. A partir de allí afirma: la esencia de la matemática reside precisamente en su libertad. tanto más grave cuanto que no se puede extraer de la esencia de la ciencia nada que la justifique. temer de estos principios ningún peligro para la ciencia. que pueda prescindir de los lazos tradicionales con todas sus aplicaciones posibles. Cantor introduce así el deseo de una matemática intrínsecamente rigurosa. como leímos. apelar esta vez a la física. que se pueda distinguir a unos de otros de un modo determinado. y es entonces abandonado por falta de eficacia. para tratar esa contradicción interna del infinito. no debía. Por oposición a la matemática aplicada.donde discute la realidad de los números finitos e infinitos. como la materia a explorar. Por una parte las condiciones que digo . y a dejar que las significaciones trascendentes surjan. No es de todos modos una libertad loca e irrestricta. Alan Turing. relaciones fijas. llegado el caso.

Lacan habló del drama del sabio en las crisis de la ciencia. ante lo subjetivamente insoportable de sus logros. produciendo aún resultados muy importantes. A propósito suyo. Respecto de algunas ideas llamadas teológicas de Cantor. Dios. para el discurso de la matemática. La practicó también en la locura. debemos decir que no son tan teológicas como pueden parecer desde una lectura ingenua. Locura y libertad Sin embargo.. Es el “Actus purissimus” que por muchos es llamado “Dios”. afrontar lo que un discurso así generado conlleva: una confrontación con la imposibilidad lógica. Cantor fue internado por primera vez. entonces. Es la única condición a que debe atenerse un elemento para ser admitido como existente. es una forma de hablar de algunos hombres. con toda discreción. Lo que sobrepasa todo lo finito y transfinito no es ningún “Género”. se dedique a sostener y divulgar ideas que poco tienen que ver con la disciplina en que hizo avanzar la ciencia. a las que sin embargo retorna. es la simple unidad en la cual todo está incluido. por un breve período. lo cual hace que la única coerción que acepte para esa disciplina es la que le impone la exigencia lógica de no contradicción. Cantor no era psicoanalista lacaniano para formularlo en estos términos. ¿De hablar de qué?.matemática como “sólo saber”. La física y sus demás aplicaciones. que incluye incluso el “Absoluto” incomprensible para el entendimiento humano.” En 1884. de la simple unidad. Lo que no implicaba dejar de lado lo real. es decir después de varias internaciones psiquiátricas. En 1908. en respuesta a la crítica de Poincaré que le imputaba el sostén de un Género supremo. es el camino que Cantor abrió con su ejercicio matemático de la libertad. y que es acto creador porque siendo el simple elemento del lenguaje. para aislar en él al uno que hay. Acaso sea una forma de tratar la destitución subjetiva que exige la ciencia a .. del uno que hay. son fantasma. Por el contrario. en el mismo Hospital Universitario de Leipzig que unos meses después alojaría aSchreber. he demostrado rigurosamente que no hay en absoluto “Género supremo” del infinito actual. Había que abandonarlo para laicizar el infinito que el lenguaje aporta al ser hablante. es decir a lo que Lacan calificaría de “ciencia de lo real”. Sus consideraciones acerca de Dios anticipan por el contrario la concepción de Dios como efecto real del lenguaje. A partir de entonces parece dedicar más tiempo a las preocupaciones teológicas y filosóficas que a las propiamente matemáticas. Hoy es común que el hombre de ciencia que ha encontrado algo. logra hacer entrar en lo real a su criatura: el sujeto que es su efecto. Cantor afirma: Jamás he derivado ningún “Género supremo” del infinito actual. para decirlo en los términos de Ou pire. efecto del que Lacan desprendió toda suposición. La retracción de la matemática a la lógica matemática. no obstante llega a plantear que la realidad de lo que su discurso introduce es sólo inmanente o subjetiva. “Tiene sus víctimas de las que nada dice que su destino se inscriba en el mito del Edipo.. sino por el contrario. Georg Cantor no siempre se atuvo al discurso de la matemática en el ejercicio de la libertad.

quien le entrega su hallazgo y su nombre. conduzcan con mayor seguridad a esa seducción del ser. y también que defienda sus pequeños delirios no muy científicos en su espacio transicional anglosajón. el padre lo convocaba en una carta al porvenir de “una estrella brillante en el horizonte de la ciencia”.” Podemos evocar también este otro párrafo. porque tiene el objeto de su lado. tal vez el único que Lacan incluye dos veces en sus Escritos: “El ser del hombre no solamente no puede ser comprendido sin la locura. se tomó algunas libertades menos propensas a una inscripción social que un libro de divulgación. una imaginación alterada. de conductas excrementicias que espantaban al psiquiatra – éste retrocedía ante la mano embadurnada que Cantor. a partir de 1899. y de un modo francamente delirante. no busca la voz ni la hez en el Otro como inconscientemente hace el neurótico.” De su puño y letra. allí los argumentos que acompañaron su habitual rigor fueron escasos y más bien pobres. Más bien “seducción del ser”. ruptura del nudo social que mantiene atados los registros simbólico e imaginario con lo real. la tesis de Charraud según la cual el desencadenamiento no fue por la falta de reconocimiento o la oposición de la comunidad alemana de matemáticos. nunca los aceptó. conflictos que superen a las fuerzas. decía Lacan. y hasta que lo publique. Durante muchos años defendió. El loco. admite que pasee por los pasillos y por el mundo con su osito de peluche gastado y sucio. un destino inscripto en los astros. Hermitte y Picard. Cantor nunca tuvo discípulos. “No basta con un organismo débil – añadió -. la autoría por parte de Francis Bacon de las obras de Shakespeare. sonriente. poderosas identificaciones sostenidas en su padre. Menos aún se conoce de las circunstancias que. se interesó siempre más en sus detractores que en sus seguidores. sin embargo. sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí a la locura como límite de su libertad. y que tampoco a quien quiere le llegan los riesgos que la bordean. tolera incluso que redacte a partir de ellos algún opúsculo sobre la inteligencia artificial y la conciencia de las máquinas. le tendía -. no apoyaba sin embargo esas identificaciones en la metáfora paterna y . Por lo cual Lacan no consideró a la locura como un mero déficit. No sueña tampoco con liberarse del Otro. porque aún encerrado en un asilo es subjetivamente libre de las ataduras o “lazos” sociales. Cantor. Cantor. La posición de maestro tal vez le resultara insostenible o poco interesante. es el hombre libre. Es verosímil. Puede ocurrir que un cuerpo de hierro. La comunidad científica respeta el estilo y las costumbres del investigador. cuerpo de hierro. sino al contrario como consecuencia de un viaje a Paris donde fue recibido como un maestro por matemáticos de la talla de Poincaré. Muy poco se sabe de las circunstancias que llevaron a su primera internación. A diferencia de la brillantez y exhuberancia de ideas que mostró en el discurso de la matemática. lo llevaron a estar internado por períodos de varios meses. casi regularmente cada año. de horrísonos ejercicios vocales. Pensaba que la locura es una opción que no está al alcance de cualquiera. en alternancia con las etapas en que trabajaba en matemática y en docencia universitaria. aunque difícil de comprobar. Hay constancias de franca locura. poderosas identificaciones y facilidades del destino inscriptas en los astros.

de haber establecido libremente esos axiomas y reglas de deducción. lo más singular que podemos advertir en lo que sabemos de su vida y de su obra. la bolsa o la vida. Si se plantea tal opción. En ese nivel. La fórmula lacaniana que dice: el significante representa al sujeto para otro significante.en la represión que ésta condiciona. cuando ya no se apoya en la legalidad de la esclavitud. ¿Qué es la libertad. o la libertad de morir: división subjetiva como consecuencia de la caducidad inaugural del Otro que el significante condiciona. Porque una vez planteadas libremente las reglas y los axiomas. No vemos en Cantor esa saludable separación que se obtiene con el cambio de discurso. es porque logró realizar en el discurso lo que otros sólo padecen fuera de él. Es la estructura misma del sujeto. el goce de la libertad tuvo para él un costo. cuyos espejismos encuentra en una primera fase de su constitución subjetiva. o bien que “en el mejor de los casos” se reduce a la posibilidad de elegir entre perder sólo uno de los términos (la bolsa) o perder ambos (la vida. Lo que explica en parte que haya reencontrado su libertad. Un síntoma alienante Lo que dio el sesgo propio y la posición sintomática de Cantor. su frecuente salida del discurso de la matemática no es sin embargo un cambio de discurso. Ahora bien. y también menos rigurosa. lo que hace de la libertad una instancia alienante. afuera de los lazos de discurso. al principio de manera intermitente. es la fórmula de la alineación. que daba consistencia lingüística al “hombre libre”? ¿Qué queda de ella cuando ya nadie cree en la igualdad entre los hombres. cuando la fraternidad más desembozadamente que nunca se apoya en la segregación? ¿Es algo más que un sueño del neurótico. cuando “somos libres”. Eso resulta especialmente evidente cada vez que la “cadena” del significante se reduce al par significante. es pasaje al acto – esa ruptura del lazo social en que consiste un desencadenamiento -. son ilustrativos. además de un ideal o una utopía? ¿Qué es ella desde el siglo XIX. atenerse al discurso constrictivo de la matemática implica la libertad de padecer como sujeto las consecuencias. reside en la firmeza y la eficacia con que consiguió importar al discurso de la matemática la libertad de que pudo gozar en la locura. es un o bien. y especialmente no en cuanto a su ejercicio inusitado de la libertad. ese recurso que permite a otros hombres de ciencia una existencia más cómoda. la libertad o la muerte. . Es que esta “facultad” no es idealizada solamente por error del neurótico. esencialmente encadenado al lenguaje. Si su decir es acto y tan pleno de consecuencias. nos encontramos ante una elección forzada. lo cual no necesariamente fue un déficit. donde la esencia del hombre libre se revela en la libertad de morir. sostenido en el discurso interior casi delirante que Lacan describió tan bien en su seminario Las psicosis? Hegel caracterizó muy bien el momento histórico que sigue al de la revolución francesa: la libertad se realiza en el Terror. Los ejemplos que estudió Lacan. Pero por supuesto. ellas ya no libres. sólo tenemos la libertad de una vida sin la bolsa.

y que reemplazó al razonamiento fundado en la verdad revelada por Dios.a la que Lacan llamó separación. Son dos formas bien diferentes de ubicarse en relación con el Otro en tanto que tachado. no por la animadversión de Kronecker. se llegue al punto crítico en que el lenguaje. una cosa es la libertad. eso no necesariamente es cómodo para el investigador. Allí se ubicó Cantor. se opone a choice machine. será el resultado. el gran riesgo de la matemática. en el pasaje al acto.ergo también la bolsa). y que Cantor llevaría hasta lo transfinito: si un teorema vale para el caso 1. al que el sujeto le hace un lugar en el nivel del deseo. Hay una salida . en una línea que Lacan hace proceder del método de Descartes.. Es que la libertad se realiza en la eliminación del Otro. Pero eso implica que en su elección ya no es tan libre. por las pequeñas letras a.. otra la separación. y que determina una segunda fase en la constitución del sujeto. Lacan escucha que es bajo la forma de un gemido como Cantor enuncia que la gran dificultad. No debe extrañar que ese sujeto aproveche para gritar cuando. Si. el lenguaje preciso de la máquina automática. Entonces. el momento que sacude a ese discurso entre 1885 y 1936. Ella implica un retorno del Otro eliminado en la primera fase. pero sobre Cantor. la tachadura tiene valor de eliminación. porque en ella palpita el deseo del Otro que ha alojado en la intimidad de su ser. entonces vale para todo n.. donde todos los matemáticos tienen algo para decir. Post y Turing iban zanjar la cuestión: encontrando un modo efectivo de acallar nuevamente la presencia excesiva de la enunciación en los enunciados matemáticos. El software. de necesidad de una fundación completamente nueva de su disciplina. Church. poco importa. . después de un tramo de desarrollo de ese discurso. Lo que a la larga interesaría sería el camino por el que Gödel. que la matemática tiene cosas más útiles en . a favor o en contra de Cantor. se ve obligado a confesar su existencia. sea epistemológico o filosófico.al menos para quien una referencia metafórica al padre ha sido admitida en su inconsciente . b. en tanto disciplina de saber la esencia de la matemática es la libertad. que sustituyo al gran Otro. no cuentas”. En el primer caso. El ser ha consentido en que el deseo del Otro intervenga en su insondable decisión. Es el momento de la paradoja. tal como afirmó Cantor. El conjunto vacío es la marca del sujeto y al mismo tiempo el elemento diseñado para arrastrar por todos los enunciados de la matemática la huella del sujeto de la enunciación. de paradojas. precisará Turing en su artículo original. sea desde un discurso propiamente científico. como conjunto vacío. en tanto sujeto. La vida de Cantor como sujeto de la matemática. sino por necesidad del discurso en que esa ciencia se sostiene y avanza. Y esto no por mala voluntad de una comunidad científica. en el dominio del número. Piensan que no es un tema interesante. una enunciación destinada a ser desestimada por la ciencia bajo la forma de la forclusión: “pasó tu tiempo. en sus imposibilidades. se reduce a soportar la marca de la división originaria que la teoría de los conjuntos incluye desde el comienzo. y si cuando vale para n también vale para n+1. Es decir lo que sería llamado principio de inducción. Hoy los matemáticos han olvidado aquella gesta de libertad. c. Dios. Automatic machine. es que es el lugar de la libertad. por la demostración por repetición o recurrencia.

tanto en el lenguaje especializado del psicoanálisis como en el de los legos. no “formó parte” de la comunidad de los matemáticos. que entonces no necesariamente es un déficit. eligió desligarse del Otro.de no entrar en lazos de discurso alguno. en que la psicosis como estructura subjetiva no impide al sujeto sostener un lazo social a menudo muy firme. explicando a su manera cómo su teoría de la información algorítmica. aún si condiciona y facilita esa “seducción del ser”: una mitad de la vida de Cantor testimonia sobre eso. resguardó su libertad. Cantor logró en sus investigaciones “atacar la cadena en su punto de intervalo”. antes que salir de su lugar de sujeto excepcional. Episodio histórico que ilustra hasta qué punto la vía de Cantor es la del pasaje al acto. Tal distinción encontraría una aplicación inmediata en los casos como el que ahora consideramos. y no sólo por cuestiones ligadas a las exigencias del discurso en que trabajan. permiten también una definición justa del autismo: un sujeto del lenguaje. Con lo cual se distingue claramente del .que ocuparse. petrificante . Estas coordenadas. sobre todo cuando él no esté. Es frecuente el empleo de los términos psicosis y locura como equivalentes. Cantor funda primero una unión de matemáticos alemanes que responda a su llamado libertario. Si se tiene en cuenta la notable precisión lograda por Jacques Lacan en la definición de la psicosis como estructura subjetiva. Es decir que la psicosis no coincide con la locura. Antes que formar parte. y no la del acto de separación al que nunca accedió. sino que en algunos casos facilita una libertad creativa incomparable. procede del decir de Cantor -. la libertad. Desencadenando su psicosis. Sólo algunos recuerdan esa gesta. Aún atacando la cadena en su punto de intervalo. una distinción entre los términos de psicosis y locura puede ser establecida. aunque en él será el rigor lógico. firme. sólo pudo transformarles su discurso. y colegiarlos – desde el exterior -. libre por necesidad (para decirlo en una contradicción en los términos). y la mantienen viva en su enunciación – por ejemplo Gregory Chaitin en sus libros y en sus conferencias en Buenos Aires. no logró forjarse lo que Lacan llamó un estado civil. sino que evidentemente la favorece. pero eso no lo habilitó para alojar allí el deseo del Otro social al que rechazó sistemáticamente. tan eficazmente limitado por la represión a seguir ideas y costumbres ya aceptadas. Una distinción entre psicosis y locura Con su síntoma de suplencia. La posición subjetiva extrema que eso exige resulta a todas luces beneficiada por la estructura subjetiva de la psicosis. de una escala distinta de la que es capaz el neurótico. que luego se hará mundial y funcionará bien. el rasgo subjetivo que prevalecerá. Libertad de sujeción a un discurso que volveremos a encontrar en Gödel. que hacen posible distinguir entre psicosis y locura. que desde el comienzo ha tomado la posición . Condensando sobre sí lo que era su síntoma y su antinomia personal. más que la libertad creativa.alienada. con la que explora los límites de la matemática y de la informática. La vida y la obra de Cantor hacen evidente que la psicosis como estructura subjetiva no sólo es compatible con la más extremada sujeción a la lógica de un discurso.

Dos manos para tocar y sentir. 1996. Lo que os falta es bien simple. es el extravío en el plano psiquiátrico.psicótico en el sentido lacaniano del término. Madrid. tenéis los cinco sentidos. La nariz para los olores. Eso es precisamente lo que falta. y sobre todo se sustraiga de los efectos de fascinación y de angustia alternados que el loco en tanto hombre libre genera en el neurótico. Paris. Pero estáis todos locos. Barcelona. No os falta una lengua Tampoco un paladar para gustar. 1974. Les Belles Lettres. Vol. John D. 1976. Cahiers pour l’analyse. 1973. Que el analista se aparte de los prejuicios acerca del déficit en la psicosis. Alianza. dedicados a Georg Cantor. Cantor. Discusión. internado. Jorge L. Caps. Cantor no dice que el buen sentido exista. Buenos Aires. Referencias bibliográficas Aristóteles. Para ello deberá tentarlo a retornar. (1937) Men of Mathematics. Contributions to the founding of the theory of . Habéis estudiado demasiado. Seuil. Eric T. Physique. (1932). 10. “La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga”. Bell. Simon & Schuster. (1949). Belna. Emecé. Lo que sí existe. Paris. Nicolás (1969) Elementos de historia de la matemática. Crítica. Borges. Les Belles Lettres. que no es incompatible con el lazo social. Pp. Georg (1883) “Fondements d’une théorie générale des ensembles”. a la psicosis. Es el buen sentido. Bourbaki. Tal vez lo inspire en ese sentido este pequeño poema dirigido a los psiquiatras que alguna vez redactó Cantor. Cantor. Así. Título original del libro: Pi in the Sky. El Aleph. Cantor. y no sólo al psiquiatra. Y os encontráis completamente extraviados en el plano psiquiátrico. Georg (1895-7). Paris. Barrow. XXVIII y XXIX. 1986. Dos orejas prestas a escuchar. 1974. Jean-Pierre (2000). de la locura posterior al desencadenamiento. (1992) La trama oculta del universo. Emecé. Jorge L. 35 – 52. que es el sujeto que cuenta con la posibilidad estructural de retirarse del lazo social – habiendo participado de él -. Borges. es la condición exigible para no retroceder ante la posibilidad de que el psicótico acepte el vínculo analítico. Seamos también aquí rigurosos. y que muy bien podría ubicarse como epígrafe del Pequeño discurso que tiempo después Lacan les dedicó: Tenéis ojos para ver. 1969. 2000. y “Avatares de la tortuga”. New York. Buenos Aires.

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y que ponga el acento en Cantor el caso clínico. PUF. Turing. (1986). Paris. la libertad". murió en Halle en 1918. Press. en sus delirios intentó demostrar que Francis Bacon fue autor de algunas obras de Shakespeare. desató con ello la crisis más profunda y fructífera en esa disciplina científica. pero no para hablar de su enfermedad ni de sus avatares biográficos. Thomas (Compilador).. "Cantor. 1998. Esta apretada biografía bastaría para ilustrar la alternancia. desarrolló también algunas elaboraciones filosóficas y teológicas en defensa de sus teorías. Proc. quien lo cita frecuentemente en sus Seminarios. Tymoczko. 230 – 265. (1936).Toth. Soc. introdujo la teoría de los conjuntos y números transfinitos. Georg Cantor nació en San Petersburgo en 1845. Imre (2000). 42. Pp. Princeton Univ. Curiosamente no fue eso lo que retuvo la atención de Lacan. Palimpseste. no infrecuente en la vida de un hombre de genio. de la ciencia y la locura. New directions in the philosophy of mathematics. Princeton. Vol. with an application to the Entscheidungsproblem”. Gabriel Lombardi. Parece natural que un psicoanalista se interese sobre todo en esta última. sino de . en su locura exhibió una desinhibición pulsional sorprendente. “On computable numbers. 2000. A partir de 1884 sufrió varias internaciones psiquiátricas. probó en Alemania algunos teoremas decisivos de la historia de la matemática. London Math. Alan M.

En su texto L’étourdit. recordemos a grandes rasgos el modo en que Cantor libera a la matemática de sus ataduras tradicionales.. a la conducta recomendada por Aristóteles.lo que Cantor introdujo en el discurso de la matemática. Inspirado en Jacques Lacan y en Colette Soler. Aristóteles explica que la noción de infinito es contradictoria en sí misma: “No es como se dice. Breve historia del infinito En su Física. Y también sobre el sujeto: como veremos. Más que en sus síntomas. haciendo posible que otros matemáticos avancen hasta la invención de la matriz lógica de la computadora. pues su disciplina solamente requiere magnitudes tan grandes como se quiera. el decir de Cantor inaugura la ciencia del siglo XX. el acto de decir. .en aposición al nombre . pero no al mismo tiempo. sino algo fuera de lo cual siempre hay algo”.el rasgo que tuvieron en común las vidas. 4. Vehemente y sólo sostenible desde una posición subjetiva extrema. Para comenzar. algo fuera de lo cual no hay nada. ni las condiciones de enunciación que incluyen su vida y sus lazos con los matemáticos de la época. de Georg Cantor. podemos suponer que tal lista que no tiene un último término. la libertad. los matemáticos se atuvieron. 2. en cuanto al infinito. expresión que figura tres veces en ese texto. se interesó en sus actos. no tiene fin. enormes sobre las matemáticas y sobre la civilización. Sin embargo. es la libertad lo que da el rasgo común a su decir como matemático. que no debe ser admitida por el científico más que en un sentido restringido: sólo hay infinitos en potencia. la enunciación como acto -. Consideró que ni siquiera los matemáticos tienen necesidad de admitir la existencia de cuerpos infinitos. a la fundamentación filosófica personal de sus teorías. pero es absurdo pensar que pueda existir en acto un “cuerpo” {soma} sensible infinito. y en las consecuencias de sus actos – y en particular del acto humano por excelencia.. a sus delirios y a su locura. Más que la convicción y la energía que desplegó en cada una de ellas. este texto se propone interrogar cómo se juega en ellas esa facultad paradójica. el decir tuvo en Cantor la particularidad de exigirle llegar hasta los límites últimos de la alienación en el sentido lacaniano del término. 3. Advirtió así que el infinito no admite ningún “todo”. Lacan rindió homenaje al “decir de Cantor”. Lo juzgó entonces una noción absurda. que Cantor sostuvo hasta la muerte como su bien más preciado. pero limitadas. ya en 1638 Galileo había señalado que algo muy curioso ocurre con los conjuntos infinitos de números. Notó que si escribimos la lista de los naturales: 1. . Cantor fue matemático y fue loco. No es función de la ciencia recordar al sujeto que soportó una invención. Sin pretender reducir en nada el abismo que separa esas fases dispares e irreductibles una a otra.. que existen por composición en las magnitudes muy grandes o por división en las muy pequeñas. sin que eso facilitara en nada para él la segunda fase de la constitución del sujeto: la separación. para devolver al acto sus consecuencias. Durante más de 2000 años. tan distintas. el título de este texto ubica . El psicoanálisis en cambio se interesa en esas condiciones.

infinitas sus raíces. Aristóteles había demostrado que tal cuerpo es imposible. según dijo bellamente Borges.. En lugar de descartarlas como absurdas. Si debajo de esa lista hacemos otra. Galileo pone en boca de Salviati esta conclusión: “No veo que otra cosa haya que decir si no es que infinitos son todos los números. que permitió transformar el mundo cerrado del medioevo en el universo infinito de la época moderna. la matematización del infinito. Esto permitió a Galileo deducir que debe existir la misma cantidad de números en ambas listas. menor e igual no se aplican a los infinitos. El infinito en juego.tiene que figurar en la primera lista. de modo que el cuadrado de cada uno de los términos de la primera quede justo debajo de él. ni ésta mayor que aquélla. sino sólo a las cantidades terminadas [esto es. Es muy fácil ver que estamos haciendo una correspondencia uno a uno de cada miembro de la primera lista con cada miembro de la segunda. tendremos: 1. . infinitos los cuadrados. pero que exceden la lógica del “todo”. Inmediatamente aparece la siguiente paradoja: por un lado ambas listas tienen la misma cantidad de números. Georg Cantor volvió sobre las listas infinitas de números. La primera tiene la misma cantidad de números que la segunda lista. porque existe una correspondencia uno a uno entre sus miembros. no debía) apelar esta vez a la física. y por lo tanto no sería ya infinito. integrado al pensamiento. en verdad. una propiedad “natural” de los conjuntos infinitos. Temieron que el infini