CÓMO SE CONFORMA EL ESTADO POLÍTICO EN LA FILOSOFÍA DE SPINOZA Y POR QUÉ LA DEMOCRACIA SE ASEMEJA AL ESTADO NATURAL

Aquellos que han escrito sobre los afectos y la norma de vida de los hombres, no parecen tratar sobre cosas naturales que siguen las leyes comunes de la naturaleza, señala el filósofo de Ámsterdam en las primeras líneas de la tercera parte de su Ética1. Creen que el hombre, más que seguir el orden de la naturaleza, lo perturba. La causa de la impotencia y la inconstancia la atribuyen, no al poder común de la naturaleza, sino a un vicio de la naturaleza humana “a la que por eso mismo lloran, ridiculizan y desprecian”; conciben a los hombres, no como son, sino como ellos quisieran que fueran, apunta: “De ahí que, las más de las veces, hayan escrito una sátira, en vez de un ética y que no hayan ideado jamás una política que pueda llevarse a la práctica2”. A diferencia de aquellos filósofos que han satirizado los afectos humanos como un vicio de su condición, Spinoza se esmera, como él mismo señala, en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas. “He contemplado los afectos humanos, no como vicios de la naturaleza humana, sino como propiedades que le pertenecen 3”. Por esta razón, Spinoza arguye que nada sucede en la naturaleza que pueda ser atribuido a un vicio suyo, “porque la naturaleza es siempre la misma, y una y la misma en todas partes es su virtud y potencia de actuar4”. Aquel ser eterno e infinito que llamamos Dios o Naturaleza es la totalidad de lo existente, y por ello nada se concibe fuera de ella; no obra por un fin, sino que actúa con la misma necesidad con que existe, es decir, la razón o causa por la que Dios o la Naturaleza actúa y existe es una y la misma. En este sentido, si se piensa en aquel pretendido vicio de la naturaleza humana como algo que no es propio de ella, que no es sino un defecto o imperfección de su condición, se debe a que no se comprende la naturaleza, pues “ignoramos en su mayor parte el orden y enlace de la naturaleza entera”. Aunque estas cosas sean incómodas, las afecciones, debemos entender
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Cfr. Spinoza, B. Ética, III, Prólogo. Spinoza, B. Tratado político, I, 1, p. 82. 3 Ibíd., p. 85. 4 E, III, p. 126.

todos los peces gozan del agua. es decir. envidia. y no teniendo en cuenta sino su propia conservación6”. en virtud del derecho natural. El derecho natural de cada individuo se extiende hasta donde llega su poder. Ahora bien. Los hombres están necesariamente sometidos a los afectos. Ibíd. debemos reconocer que la razón tiene gran poder para someter y moderar los afectos. y siendo de tal índole les resulta imposible vivir fuera de todo derecho común. B. el derecho natural se extiende hasta donde llega su poder. se siguen con la misma necesidad y virtud de la naturaleza que las demás cosas singulares”. La naturaleza tiene un derecho soberano sobre todo lo que está bajo su dominio. lo hace con el máximo derecho de la naturaleza. de entre ellos. de vivir y obrar 5 6 Spinoza. y los grandes devoran a los menores 5”.. los mayores están dispuestos a comerse a los más pequeños y. Así. pues. y tiene por naturaleza tanto derecho como poder para existir y para actuar. Por Derecho Natural entendemos todas aquellas “leyes de la naturaleza individual según las cuales concebimos a cada individuo determinado naturalmente a existir y a obrar de un modo dado”. Debemos establecer. esto es. De este modo. por ejemplo. para constituir un Estado debemos “demostrar de forma segura e indubitable o deducir de la misma condición de la naturaleza humana sólo aquellas cosas que están perfectamente acordes con la práctica”. ira. 252. “sin tener en cuenta más que a sí misma. todo cuanto hace cada hombre en virtud de las leyes de su naturaleza. advierte Spinoza. 251. El poder de la naturaleza no es sino el poder mismo de Dios que ejerce un derecho soberano sobre todas las cosas.. dejando a un lado las inauditas ensoñaciones de quienes conciben a un hombre diferente del que en realidad es. las causas y los fundamentos naturales del Estado basados en la común condición de todos los hombres. empezando por el derecho natural de cada uno. 2. Por esta razón. es decir. en virtud del derecho natural. 4.la naturaleza de las cosas por medio de las leyes y reglas universales de la naturaleza: “Los afectos de odio. XVI. Tratado teológico-político. Es por esto que el poder por el que existen y actúan todas las cosas naturales no es distinto del mismo poder eterno de Dios. p. p. etc. . No obstante. de su naturaleza. “los peces están hechos naturalmente para nadar. se sigue que todo individuo tiene el derecho absoluto de conservarse para mantenerse en su estado.

El derecho natural del hombre no debe ser definido por la razón.según es determinado por su naturaleza. entonces “no se 7 8 Ibíd. B. B. esto es. Tratado Político. Sin embargo. 13. no fundadas racionalmente. señala el filósofo holandés. Con base en lo precedente. Cfr. Ahora. sin embargo. el hombre no se guía “sino por cualquier tendencia” o apetito. 7. ya que “todos viven con ansiedad en el seno de las enemistades. ya sea llevado a la satisfacción de este deseo por la razón. Spinoza. Prólogo. Si el hombre está sometido a los afectos. pp.252-253. vendría determinado por el sólo poder de la razón”. 5. al contrario. 9 En este contexto. apunta 7. son concepciones meramente subjetivas. . Spinoza señala que ningún hombre está forzado a vivir bajo el imperio de la razón precisamente porque “nacen en la ignorancia completa de todas las cosas”. los hombres son enemigos por naturaleza. es decir. Tratado teológico-político. Todo el mundo desea vivir en seguridad. y buscará satisfacerlo a costa de los demás. En consecuencia. en cuanto es considerado como propio del género humano. 253-254. sin importar si se guía por la razón o por las pasiones. En efecto. La naturaleza no le ha dado al hombre guía de otra especie. Spinoza. Ética. p. y malgastan sus esfuerzos en parar sus golpes10”. de la envidia. esto es. en virtud de sus necesidades. II. por “bien” y “mal” debemos entender lo que cada quien juzga útil para conservarse en tanto se guía por sus apetitos. de la cólera y demás furores semejantes. B. señala Spinoza. Spinoza deja firmemente establecido la penosa condición esclava del género humano. “mientras cada cual pueda hacer el bien y el mal a su antojo9” esta situación es imposible. cualquiera que esté obligado a vivir bajo el único imperio de la naturaleza tiene el derecho de realizar lo que juzga útil para conservarse. qué es la esclavitud sino la impotencia humana de moderar y reprimir los afectos. de conformidad con el derecho natural. advierte Spinoza. 91.. 10 Spinoza. conformándose a los solos instintos del apetito”. siendo más exactos. están “obligados a vivir y conservarse en cuanto de ellos depende. dado que “los hombres se guían más por el ciego deseo que por la razón” y están sometidos a las pasiones. ya sea que se deje llevar por la violencia de las pasiones. IV. pp. necesariamente será arrastrado por su propio placer. Dado que cada hombre está sometido a las pasiones. sin embargo. y en virtud de ella son determinados a obrar y se esfuerzan en conservarse8”. pues “si la naturaleza humana fuera de tal condición que los hombres vivieran conforme al exclusivo precepto de la razón…entonces el derecho natural. el hombre actúa en conformidad con las leyes y reglas de la naturaleza. Pero.

es capaz de juzgar lo que conviene elegir. 7. IV. sino a la fortuna. 14 Spinoza. En el estado natural cada individuo es autónomo mientras puede evitar ser oprimido por otro. advierte Spinoza.. en el sentido de que aquel que por su naturaleza puede servirse de la razón. Tratado político. y que esclarece aún más el planteamiento spinoziano. p. esto es. El alma es plenamente autónoma en tanto puede usar rectamente de la razón. se ve forzado a seguir lo peor11”. pues sin la ayuda mutua de los hombres. B. p. p. II. 183. 13 Ibíd. debe asociarse con otros hombres y renunciar a seguir únicamente sus instintos. convenir en seguir los consejos de la razón. Si el hombre busca vivir en seguridad y tranquilidad. apenas pueden sustentar su vida. los hombres han debido entenderse mutuamente”. no podrá conseguirlo mientras se deje guiar únicamente por sus apetitos. Ética. 14.pertenece a sí mismo. “para gozar de una vida dichosa y llena de tranquilidad. decimos que el hombre posee una voluntad libre. Spinoza. para tener una vida tranquila y dichosa. en tal caso. en no hacer a nadie lo que no querían que se les hiciera. La renuncia a ser arrastrados por las leyes del apetito significa. es decir. 94.254. si el hombre se deja conducir únicamente por los apetitos. es decir. pues uno tiene tanto menos poder (derecho) cuantas más razones tiene de temer a los otros. menos podemos afirmar que puede no usar de la razón. y someterse a la voluntad y al poder de todos los hombres reunidos12”. Tratado teológico-político. entonces no sabrá si aquello que juzga útil lo es efectivamente o sólo lo parece. y en defender los derechos de los demás como los suyos13”. Esta concepción tiene un parentesco análogo con la noción de libre albedrío en De la consolación de la filosofía de Boecio. “han debido renunciar a seguir la violencia de sus apetitos individuales. B. sencillamente. el hombre es susceptible de buscar un mal que juzga como un bien. aún viendo lo que es mejor. distingue por sí mismo lo 11 12 Spinoza. Considerando que el hombre. 13. Por esta razón. En otras palabras. Sin embargo. para conservarse. de cuya potestad depende de tal suerte que muy a menudo. es inútil que un hombre intente evitarlos a todos. . son autónomos en sumo grado quienes poseen el grado máximo de inteligencia y más se guían por ella: “cuanto más libre consideramos al hombre. Prólogo. “en domar el apetito en cuanto pudiera aconsejar alguna cosa funesta al prójimo. y elegir lo malo en vez de lo bueno14”.

la razón. todo cuanto existe en la naturaleza que se presenta útil a nuestra razón no lo conservamos. no hemos conocido en la naturaleza ninguna cosa singular de cuya alma podamos gozar y que podamos unir a nosotros con amistad o con algún tipo de costumbre. sino que lo destruimos o lo adaptamos de cualquier modo a nuestro uso. para cada hombre. cabe preguntarse. las demás pueden ser tanto buenas como malas. 26-27. o por la esperanza de un bien superior a la privación del mal temido19”. p. 254. . aquellos deseos que se definen por la potencia del hombre. 15. no obstante. y entre dos males el que nos parece más llevadero. dice Spinoza. 8. ni a la ira. cap. 12. sino por la esperanza de un bien mayor o por el temor de un mal mayor a la privación del bien descuidado. por tanto. Para Spinoza. “a los hombres les es útil establecer relaciones entre ellos y ligarse con los vínculos más aptos para que todos ellos se hagan uno17”. Prosa segunda. nadie 15 16 Boecio. II. 4-6. p. Por esta razón. El derecho y la norma natural no prohíben sino lo que nadie desea y nadie puede: “no se oponen a las riñas. Tratado político. Aparte de los hombres. ni a los odios. De este modo. consiste en la conservación del cuerpo. esto es: “Es una ley universal de la naturaleza humana no descuidar lo que juzga un bien. Sin embargo. 18 Op. 19 Spinoza.95. la respuesta se le presenta clara y distintamente: entre dos bienes. escogemos el que nos parece mayor. dice. los hombres hacen aquellas cosas que son necesariamente buenas para la naturaleza humana y. siempre que el hombre se conduzca racionalmente. Ética. La principal utilidad que podemos extraer de las cosas exteriores. aparte de la experiencia y del conocimiento. Spinoza. Cap. ni al engaño. Una vez establecido lo anterior. Cit. IV. De la consolación de la filosofía. B. Apéndice. sus acciones. Spinoza señala que no está en potestad de cualquier hombre usar siempre de la razón y. Tratado teológico-político. estas cosas que son las más útiles e imprescindibles para nuestra conservación. esto es.que debe rechazar y lo que debe apetecer15. Aparte de los hombres. son siempre buenas. A pesar de que los hombres no dejan de estar sometidos a las pasiones. 17 Spinoza. ¿cómo debía realizarse este pacto para ser firme y valedero? Para Spinoza. ni absolutamente a nada de cuanto aconseje el apetito16”. Si se conducen racionalmente. en cambio. cada uno se esfuerza siempre en conservar su ser. de ningún modo podríamos conseguirlas si los hombres no se prestaran servicios mutuos18. y también no sufrir un mal sino para evitar otro mayor.

tiene un soberano derecho sobre todos quien les puede compeler por la fuerza y retenerles por el temor: “conservará este derecho mientras tenga poder bastante para hacer ejecutar su voluntad. ya que es la condición necesaria para la conservación de la república. ya que todos han acordado esto tácita o expresamente. de otro modo su autoridad será precaria. a la capacidad natural que tiene de realizar las cosas. si la utilidad desaparece. Ibíd.prometerá sinceramente renunciar al derecho natural que tiene sobre todas las cosas. se está estableciendo que se renuncia seguir sólo a los apetitos. dado que con el pacto el derecho natural se concibe tan sólo donde los hombres poseen derechos comunes. del derecho natural de cada uno. Cuando se cede a otro el poder. esto es. que el hombre cede su derecho natural. más bien. Al ceder en el estado del propio poder no se lesiona de manera alguna el derecho natural. y todos están obligados a obedecerle. no está limitado por ley alguna. 26. dice Spinoza. los hombres están obligados a cumplir todas las leyes. voluntaria o forzosamente. Ningún pacto tiene valor sino en razón de su utilidad. como hemos señalado. esto es. “aún las más absurdas. sin ser determinado por el miedo de un mayor mal o la esperanza de un mayor bien. por otra. De este modo. La razón es verdaderamente útil y de interés para el Estado. porque la razón nos prescribe escoger el menor de dos males”. es decir. 24. el pacto se disipa con ella y pierde autoridad por completo. sencillamente. la cual tendrá sobre todas las cosas el derecho absoluto de la naturaleza: la soberanía. de modo que transfiere su poder a la sociedad. Así. En última instancia. ya de un modo libre (racional). . El soberano. el Estado. y aquel que sea más fuerte que su soberano no será obligado a prestarle obediencia20”. por una parte. y por ello el derecho. Ahora. es importante aclarar que en el estado político el hombre de ninguna manera renuncia al derecho natural. 256. se dice. cada hombre es obligado a obedecer a la suprema potestad. Tratado teologico-político. ya por temor al suplicio (pasional). todo su derecho.. 20 21 Spinoza. cuando le han transferido el poder de defenderse. Éste se conforma por la suma de los poderes individuales. que por definición es la “asamblea general que posee comúnmente su derecho soberano sobre todo lo que cae en la esfera de su poder21”. cada individuo transfiere su poder a la sociedad. La sociedad en que domina este derecho se llama democracia. p.

y la paz se alcanza mientras se mantengan ilesos los comunes derechos de la sociedad. el fundamento de la democracia es contener los desarreglos del apetito y mantener a los hombres. “todos vienen a ser iguales como antes en el estado natural”. por tanto. De este modo. “he preferido tratar de esta forma de gobierno por parecerme la más natural y la más propia a la libertad que la naturaleza da a todos los hombres. Spinoza. por la creencia de que lo es quien obedece. Cfr. sino que le cede a favor de la mayoría de la sociedad entera de que es una parte22”. 257. la encamina a su mayor bien y provecho. vemos que la democracia es la más natural y la más propia a la libertad que la naturaleza da a todos los hombres. En este estado. . por consiguiente. cuanto más se guíe el hombre por la razón observará los derechos de la sociedad y cumplirá los preceptos de la suma potestad. Nadie transfiere a otro su derecho natural. “Pero acaso se pensará que pretendemos por este medio convertir a los súbditos en esclavos. El hombre libre es aquel cuya alma es san y cuya razón le sirve de guía. 30. Como señalamos anteriormente. Los que obedecen en el estado son súbditos. Por esta razón. en cuanto sea posible. la razón no enseña nada contrario a la naturaleza. Cada cual que sigue en su conducta las leyes de la sociedad. Tratado teológico-político. a fin de que vivan juntos en paz y concordia23. 258. pues. y que sólo es libre quien vive con arreglo a su capricho”. La razón nos enseña a buscar la paz. En consecuencia. sino que la cede a favor de la mayoría de la sociedad entera del que es una parte. y no puede decretar que cada individuo siga siendo autónomo mientras los hombres están sometidos a las pasiones. BIBLIOGRAFÍA: 22 23 Spinoza. para sí mismo. B. continua el filósofo. por orden de su soberano lo que es útil a la comunidad y. porque en este Estado nadie transfiere a otro su derecho natural. El súbdito cumple. y a los súbditos la obediencia. La sumisión del individuo al Estado es natural y racional y. 36. Efectivamente. p. Tratado teológico-político. de ninguna manera esclavos. p. para Spinoza el esclavo es quien está sujeto a sus pasiones y es incapaz de ver y hacer lo que le es útil.El cuidado de velar por los intereses públicos corresponde al soberano. En conclusión. dentro de los límites de la razón. libre.

2009. Barcelona. Trotta. - Spinoza. Trad. Trad. Tratado teológico-político. B. Madrid. Tratado Político. Alianza. B. 3ª edición. de Atilano Domínguez. 2002. 1ª reimpresión. e introducción de Atilano Domínguez. 2010. B. España. . - Spinoza. de Julián de Vargas y Antonio Zozaya. RBA.- Spinoza. Trad. Ética demostrada según el orden geométrico.

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