MATERIALES DIDÁCTICOS, 4

CODICOLOGÍA

EN LA DOCUMENTACIÓN MEDIEVAL DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO: CODEX MIRANDA

CALIXTINUS, TUMBO A Y BREVIARIO DE

Xosé M. Sánchez Sánchez

Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago Área de Documentación Medieval

Santiago de Compostela MMVII

©Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago. Materiales didácticos, nº 4. Dep. legal: C 1577-2007 Edita Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago.

ÍNDICE DE CONTENIDOS

1. El Codex Calixtinus.

2. El Tumbo A.

3. El Breviario de Miranda.

4. Bibliografía básica.

Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago – Área de Documentación Medieval

CODICOLOGÍA EN LA DOCUMENTACIÓN MEDIEVAL DEL ARCHIVO-BIBLIOTECA DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO EL CODEX CALIXTINUS, EL TUMBO A Y EL BREVIARIO DE MIRANDA
Xosé M. Sánchez Sánchez
Área de Documentación Medieval Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago

Son diversos los aspectos a considerar cuando estudiamos la documentación medieval –en este caso, máxime si hablamos de códices o tumbos–, pero, fundamentalmente, cuatro: el contenido, el idioma, la grafía, y el soporte y morfología. Cuatro ámbitos de

documento en sí –más allá de su contenido–, y por otra nos remiten y ofrecen información acerca de la técnica empleada en la elaboración y del nivel tecnológico del momento. En el caso de la documentación

medieval del Archivo-Biblioteca de la Catedral de Santiago (ACS), son tres las unidades verdaderamente destacadas

conocimiento que fundamentan la labor de cuatro disciplinas, la Historia, la Filología, la Paleografía y la

desde el punto de vista codicológico: el Codex Calixtinus, el Tumbo A y el Breviario de Miranda. No pretendemos ejercer aquí de críticos e innovadores investigadores, sino continuar con la línea de esta serie de Materiales Didácticos del Área de Documentación Medieval del ACS, compilando las cuestiones más seguras e ilustrativas.

Codicología, consideradas estas dos últimas durante mucho tiempo como disciplinas auxiliares de la primera. Los aspectos morfológicos, ya sea tamaño, forma o soporte, y de composición de las unidades documentales medievales poseen una importancia inherente, ya que, por una parte, en ellos se concentra la historia material del

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entidad. El más numeroso es el primero, 1. EL CODEX CALIXTINUS: El llamado Códice Calixtino, dedicado a la liturgia jacobea. El segundo custodiado en el ACS, es una de las piedras angulares de la documentación e historia jacobeas y sin duda el códice más destacado. Se trata de la primera edición de la compilación conocida como Liber recoge veintidós milagros

atribuidos a Santiago y el tercero, el más breve, el relato de la traslatio, la traslación de los restos apostólicos desde Jerusalén. El cuarto libro recoge la narración de la supuesta venida de Carlomagno a liberar la ruta hacia el sepulcro de Santiago, libro denominado Pseudo-Turpin o Historia Turpini; un relato que sigue la más pura narración de los libros de caballería. Y, finalmente el libro quinto contiene la Guía del Peregrino, que establece las etapas de la peregrinación en el Camino de Santiago desde Francia. Desde el punto de vista codicológico resulta interesante el devenir del libro IV. En el siglo XVI, conscientes del carácter novelesco y alejado de la realidad que presentaba el relato del Pseudo-Turpin, se decidió, con la aprobación del prelado don Juan de San Clemente, separar el libro del Códice y encuadernarlo aparte. Así permaneció hasta que en la última restauración que se realizó sobre el volumen, en 1966,

Sancti Iacobi. Realizada sobre un pergamino de calidad corriente,

probablemente de cordero no muy joven, posee unas medidas de 29,0 x 21,0 cm. Se compone de 225 fols., con una caja de escritura de 228 x 150 mm. El texto se escribe en letra carolina y posee capitales miniadas, con los

márgenes superior y anterior recortados. El pergamino se distribuye generalmente en cuaterniones con un bifolio anterior a modo de guarda y otro posterior. Su elaboración se debe a más de una mano, probablemente dos, y se remonta al siglo XII, hacia 1160, siempre antes de la construcción del Pórtico de la Gloria. El Calixtino tiene como objetivo

fue

reintegrado;

un

restauración

compilar el material jacobeo existente en la época, desde litúrgico hasta de peregrinación. Así, el códice se

realizada en la Biblioteca Nacional de Madrid entre los años 1964 y 1966. Como consecuencia, a partir del inicio del libro IV, el códice presenta una
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distribuye en cinco libros, de diversa
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doble foliación: en romanos, de época moderna, que folia el Codex sin el Pseudo-Turpin, y otra en arábigos más reciente que sí lo incluye. El volumen presenta tres miniaturas muy conocidas: la C inicial, con el pontífice Calixto II redactando

Un fundamental volumen que engloba los principales aspectos del culto y tradición jacobeos en la plena Edad Media.

2. El Tumbo A: Desde el punto de vista de la

supuestamente el códice; la I de Iacobus, con el apóstol Santiago en actitud de Pantocrator; y las miniaturas que anteceden y dan inicio al Turpín.

documentación histórica el Tumbo A es uno de los más interesantes tumbos del ACS. En él, por disposición del prelado Diego Gelmírez, se copió la documentación concedida a la Iglesia de Santiago de procedencia real, estando integrado por 165 diplomas. El sentido que se le atribuyó fue el de renovar el soporte de una documentación que contenía

importantes concesiones y de gran valor
Detalle de folio y capital decorada ACS, CF 14, fol. 24vº

para

la

afirmación

patrimonial

y

señorial compostelana. La denominación de Calixtino deriva de la atribución que en la época se hizo de Calixto II como impulsor del códice, a modo de argumento de autoridad. Tras el Liber se encuadernan once folios que contienen diversas composiciones litúrgicas y musicales, destacando Tal recopilación se integraba en el seno de un programa codicológico más amplio, que implicaría la elaboración de otros cuatro volúmenes, concebidos como un proyecto unitario; un sentido al que se alude ya en el Proemio del Tumbo. Un amplio proyecto que en el siglo XII se ve interrumpido, pero que continúa en el XIV el prelado Berenguel de Landoira, con la elaboración del Tumbo B, en el cual se retoma, también en el Proemio, el sentido del proyecto gelmiriano.

algunas de ellas en polifonía, una bula de Inocencio del II confirmando volumen y la una

autenticidad

paráfrasis del relato de la traslación. Se trata de añadidos posteriores, como mínimo en el siglo XIII.

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Incluso se ha llegado a afirmar que los cinco libros conformarían no sólo una unidad como proyecto codicológico y archivístico, sino una unidad física, integrando un mismo volumen. Posee el Tumbo 71 folios en pergamino, con unas medidas de 475 x 335 mm. y escrito a dos columnas. Su

Se encuentran escrito en letra carolina, pero aún así es posible distinguir las diferentes manos y ductus que aportaron texto al volumen. Se trata de reproducir los diplomas de la manera más exacta posible, lo que conduce a copiar las columnas de confirmantes y los signos de validación de los originales. Un tumbo de preciosa decoración en sus

encuadernación es moderna, en piel negra, y con nervaduras en el lomo. Desde el punto de vista de su

29 miniaturas, y de enorme valor gráfico por la representación de

elaboración abre el códice un cuaternión inicial que contiene un Índice

monarcas hispanos desde Alfonso II hasta Alfonso X. A ello se añaden capitales miniadas y crismones. Una destacada unidad documental de muy compleja elaboración a lo largo del tiempo y de difícil interpretación.

incorporado en 1775. Los primeros 40 folios del Tumbo son los que

corresponden a la producción inicial, realizada entre 1129 y 1134 en ocho cuaterniones. Los siguientes 31

responden a cerca de cuatro adiciones posteriores –con un quinión y varios bifolios– entre los siglos XII-XIII, finalizando en 1255. 3. EL BREVIARIO DE MIRANDA: Como medieval tercera unidad documental el

destacada

referimos

denominado Breviario de Miranda, una de las más preciosistas muestras de miniatura bajomedieval en Galicia y en la Península, tomando como fuente la miniatura castellana. Datado a mediados del siglo XV Está elaborado en vitela, de enorme finura.
Folio con miniatura, texto a dos columnas. ACS, CF 34, fol. 5vº

Posee unas medidas de 205 x 145 mm. y 518 fols. El texto se escribe a dos columnas de 31 líneas.

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Se encuaderna en tabla de madera cubierta por tela y con ornamentos metálicos; en el lomo se aprecian perfectamente fuertes nervaduras. El texto es el del breviario romano, con diversas lecciones tomadas del

de

sus

miniaturas

el

blasón

del

arzobispo. Un extraordinario volumen de exquisito pergamino y minuciosa elaboración.

Calixtino y un salterio mozárabe, lo cual hace muy interesante su

4. Bibliografía básica: -DÍAZ FERNÁNDEZ, José M.ª, "Breviario compostelano, llamado 'de Miranda'", en Santiago. Camino de Europa. Culto y Cultura en la Peregrinación a

interpretación. Se encuentra escrito en tinta negra y roja. Posee multitud de capitales iluminadas y varios folios miniados con enorme detalle y ornamentos en oro y plata.

Compostela, Santiago de Compostela, 1993, pp. 338-339. -DÍAZ
Y

DÍAZ, Manuel C.; LÓPEZ Fernando; MORALEJO

ALSINA,

ÁLVAREZ, Serafín, Los Tumbos de Compostela, Madrid, 1985. -DÍAZ
Y

DÍAZ, Manuel C., El Códice

Calixtino de la Catedral de Santiago. Estudio codicológico y de contenido, Santiago de Compostela, 1988.
Folio miniado, con texto a dos columnas en negro y rojo y ornamentos en oro y plata.

-DÍAZ

Y

DÍAZ, Manuel C., “Códice

ACS, CF 28, fol. 29vº.

Calixtino”, en Santiago. Camino de Europa. Culto y Cultura en la

Peregrinación a Compostela, Santiago Su denominación procede del de Compostela, 1993, pp. 399-400. -LUCAS ÁLVAREZ, Manuel (ed.), Tumbo A de la Catedral de Santiago, Santiago de Compostela, 1998, pp. 32ss. antropónimo Miranda, escrito en una de sus páginas, de manera que se atribuye su posesión a este canónigo. Aún así, se considera que, con anterioridad, había pertenecido al prelado don Rodrigo de Luna (1451-1460), incluyendo en una

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