Imprudencia por Claus Roxin

Observación preliminar Los delitos imprudentes sólo son punibles cuando la “ley conmina expresamente con pena la actuación imprudente”. Ello sucede sobre todo en la lesión y puesta en peligro de la integridad física y la vida, en los delitos contra la seguridad colectiva, en el Derecho penal del medio ambiente, en las insolvencias punibles y en los delitos concursales. La importancia pr ctica de los delitos imprudentes ha aumentado día a día debido a la creciente tecnificación y los peligros suscitados por ella !tr fico automovilístico, mbito industrial y hogare"o#. $erca de la mitad de los delitos son de car cter imprudente. A. El tipo I. De forma de culpabilidad a figura típica de delito %eg&n la concepción moderna y 'ue se ha convertido en casi un nime, la imprudencia es un problema de tipo. (na conducta imprudente puede estar )ustificada o exculpada en el caso concreto* pero en el tipo se decide si era imprudente. +ara la doctrina cl sica, la imprudencia era vista exclusivamente como una forma menos grave de culpabilidad al lado del dolo. +or e)emplo, si un )oven cita a su novia en un par'ue a tal hora y casualmente le cae un meteorito en la cabe,a a la misma y esta muere, se trataría seg&n la doctrina antigua, de un homicidio típico y anti)urídico, 'ue no se castigaba sólo por falta de culpabilidad imprudente. -hora, seg&n la concepción moderna, en caso de conducta completamente intachable del causante, ni si'uiera se reali,a el tipo del homicidio imprudente. - este cambio sistem tico contribuyeron distintos procesos de evolución. .a Engisch destacó 'ue “la inobservancia del cuidado debido” propia de los delitos imprudentes ha de ser un elemento del tipo/ si los tipos se basan en una norma de determinación, en una instrucción de conducta del legislador, entonces esa norma no puede prohibir la mera causación, sino sólo una determinada conducta contraria al cuidado debido. - esto, la teoría final de la acción lo complementa* seg&n esta es imposible reducir al resultado el tipo de los delitos imprudentes, lo cual si ocurre con todos los modos de conducta punible o al menos los delitos comisivos, todos los cuales se basan en una acción final. 0inalmente la teoría de la imputación ob)etiva refiere la imprudencia al tipo. +ues, si la imputación al tipo ob)etivo presupone la reali,ación de un peligro creado por el su)eto, 'ue supera el riesgo permitido en el marco del fin de la protección de la norma, el resultado no se imputa &nicamente con ayuda de la teoría de la condición, sino en criterios 'ue fundamentan una conducta imprudente. -sí, esta fuera de discusión 'ue en amplios sectores el riesgo permitido marca el límite a partir de cuya superación comien,a la imprudencia. Lo 'ue est amparado por el riesgo permitido no es por tanto imprudente, pero lógicamente un riesgo permitido no puede estar sólo disculpado, sino 'ue ha de hacer 'ue desapare,ca ya el in)usto. %e discute tambi1n acerca de si el resultado pertenece tambi1n al tipo de los delitos imprudentes y no es &nicamente una condición ob)etiva de punibilidad ubicada fuera del in)usto. (na teoría algo radical dice 'ue en el tipo sólo se encuentra el desvalor de la acción, con el argumento de 'ue sólo se podrían prohibir acciones, pero no resultados. (na concepción m s intermedia coincide en 'ue el desvalor de la acción y el del resultado pertenecen por igual al tipo. II. Los criterios de la conducta imprudente Dentro de los elementos de contenido de la conducta imprudente, seg&n la )urisprudencia y la doctrina encontramos la “infracción del deber de cuidado”. 2unto a esta se encuentran la “previsibilidad”, “cognoscibilidad” o “advertibilidad” y “evitabilidad” del resultado como presupuestos o re'uisitos de la conducta imprudente. -dem s se recurre a la teoría de la imputación ob)etiva para limitar la responsabilidad por imprudencia. La mayoría de las veces se recurre a la contrariedad al cuidado debido para el in)usto de la acción, y a la causación de un resultado típico imputable para el in)usto del resultado. -hora, en concreto estos criterios interact&an de manera muy diferente. -sí, por e)emplo, 2eschec3 distingue entra la “infracción del deber ob)etivo de cuidado” como in)usto de la acción y la “producción, causación i previsibilidad del resultado” en los delitos imprudentes. Es correcto 'ue el tipo de delitos imprudentes, en la medida en 'ue no contenga una descripción adicional de la conducta, se colma mediante la teoría de la imputación ob)etiva* un resultado 'ue se imputa al tipo ob)etivo est causado imprudentemente, sin 'ue se precise de ulteriores criterios. En realidad, tras la característica de la infracción del deber de cuidado se esconden distintos elementos de

en esa situación se conduce de manera absolutamente manifiesta a un accidente.ado el peligro 'ue la norma pretendía prevenir. -lgo seme)ante ocurre con elementos como los de la previsibilidad y la evitabilidad. sin embargo. III. cuando alguien muere no producto del bala. no hay infracción al deber de cuidado. -hora. sino 'ue el haber creado un peligro no amparado por el riesgo permitido y si abarcado por el fin de protección del tipo.ar. lo 'ue sugiere una interpretación errónea como delito de omisión. En muchos mbitos de la vida.a de modo m s exacto la ra. de modo 'ue entonces no procede por esta ra.ación del peligro creado.ón la imputación imprudente. la creación de un peligro )urídicamente relevante. con su infracción. pues produce la impresión de 'ue el delito comisito imprudente consistiría en una omisión del resultado debido. como en el e)emplo del meteorito. cuando alguien sólo colabora a la autopuesta en peligro dolosa de otro o cuando puede invocar el principio de confian. !ormas del $r%fico. se habr de reconocer como creación de un peligro suficiente la infracción de normas )urídicas 'ue persiguen la evitación del resultado producido. +or ende.a. esto no necesariamente lo fundamenta. no se le puede reprochar una contrariedad al cuidado debido. %e debe mencionar tambi1n 'ue si bien la infracción de preceptos sobre circulación es efectivamente un indicio de una creación de peligro prohibido. Es m s vago 'ue estos y por tanto prescindible. aun cuando su respeto. El criterio de la infracción del deber de cuidado no es me)or 'ue los criterios generales de imputación. En rigor es incluso erróneo desde el punto de vista de la lógica de la norma.ón de la exclusión de la imputación.ado en un resultado típico.o 'ue le dieron sino 'ue por un incendio en el hospital donde se recuperaba. sobre todo en el terreno t1cnico y para el e)ercicio de determinadas especialidades deportivas. De todos modos. %in embargo. +or tanto. o bien falta la reali. . por e)emplo.an los presupuestos de la imprudencia de manera m s precisa 'ue tal cl usula general +ara empe. +or &ltimo. Acerca de la concreción de la creación de peligro no permitido. 'ue se ha reali. %e debe tener en cuenta todo lo 'ue la doctrina y la )urisprudencia han ido precisando para la constatación de la infracción del deber de cuidado. la mayoría de las veces no se ha reali. 4ampoco se contradice el cuidado debido cuando. Esto pues lo 'ue es peligroso en abstracto puede.ación imprudente de un tipo no se precisa de criterios 'ue se extiendan m s all de la teoría de la imputación ob)etiva. se debe mencionar 'ue se puede dar el caso excepcional inverso* de 'ue alguien respete estrictamente las reglas de circulación y a pesar de ello sea sancionado por imprudencia debido a 'ue. normalmente la sola inobservancia de la prioridad de paso ser suficiente para hacer aparecer como punible la lesión del 'ue tiene prioridad de paso. o bien falta ya. para constatar la reali. La )urisprudencia resume esto en la frase de 'ue los preceptos sobre circulación serían “el resultado de una previsión de posibles peligros basada en la experiencia y en la reflexión* indican ya con su existencia 'ue. +ero con la falta de la creación de peligro se caracteri. se pueden extraer algunas directrices 'ue resultan &tiles para la determinación de la imprudencia.a. no ser peligroso en concreto. $uando un resultado no era previsible. por e)emplo. por e)emplo. por regla general. el legislador ha dictado prohibiciones de puestas en peligro abstractas. cuando el resultado producido esta demasiado apartado.imputación 'ue caracteri. -sí. La creación de un peligro no permitido se deriva sobre todo de la infracción de las “normas de tr fico”. al )oven 'ue cita a su novia al par'ue a una hora y esta muere por'ue por coincidencia le cae un meteorito en la cabe. !ormas "urídicas. el peligro de un accidente entra dentro del terreno de lo posible”. %in per)uicio de esto. #. . al su)eto no se le reprocha el haber omitido algo. no se contradice el cuidado debido cuando el su)eto desde un principio no ha creado un peligro )urídicamente relevante. -sí. -'uí solo la referencia a la observancia del riesgo permitido hace posible una fundamentación exacta de la exclusión de la imprudencia. Ello se debe a 'ue el fin de protección del tipo correspondiente no abarca tales resultados. el su)eto conduce atendiendo a todas las normas del tr fico y a pesar de ello lesiona a alguien 'ue se le tira encima del coche. cuya infracción fundamenta en general la creación de un peligro no permitido. %e trata de reglamentaciones 'ue han sido creadas por asociaciones o consorcios de intereses privados. sobre todo el Derecho de circulación.

frente al m1dico asistente a&n inexperto# u otras misiones de control.a cuando otro no respeta su prioridad de paso y el accidente tampoco habría sido evitable para un conductor sobrio. Esto solo es rebasado cuando de modo contrario a las reglas se crea el peligro de lesiones serias. fósforos. -sí mismo. debe parar y no puede confiar en su “derecho”.a al caso de la cooperación con división de traba)o. m1dico 'ue dirige la operación# poseen especiales deberes de vigilancia !por e)emplo. 'uedaría catalogada como una sanción inadmisible de un versari in re illicita.En la pr ctica.onablemente con ellas”. %e reconoce en principio la extensión del principio de confian. el respeto de las normas de tr fico no excluye necesariamente la creación de un riesgo no permitido. . martillos. el principio de confian. b) En la cooperación con división de traba"o. en efecto. En su forma mas general afirma 'ue 'uien se comporta debidamente en la circulación debe confiar en 'ue otros tambi1n lo hagan. a pesar de ello debe 'uedar exento de responsabilidad penal invocando el principio de confian. 4ambi1n se ha reconocido 'ue dentro de una operación “los m1dicos especialistas 'ue intervienen en ella pueden confiar en la colaboración correcta del colega de la otra especialidad”. %in embargo. +or tanto.a debe retroceder tambi1n en caso de infracciones de tr fico “'ue se cometen con tanta frecuencia 'ue un conductor consciente ha de contar ra. ni si'uiera cuando estas pretenden preservar la seguridad física de los )ugadores. Esto pues en las especialidades deportivas con enfrentamiento. en este caso. invocar el principio de confian.a reconocido sobre todo hoy en día en el Derecho penal de la circulación es un principio 'ue sirve para la negación de un incremento del peligro inadmisible. el principio de confian. 'uien conduce ebrio. &. sobre todo en el mbito de la actuación m1dica !+or e)emplo. Esto es incorrecto en los numerosos casos en los 'ue una infracción de tr fico no ha repercutido en el accidente.a.a ha de regir tambi1n en cuanto 'ue por regla general se puede confiar en 'ue otros no cometan delitos dolosos. ancianos o gente minusv lida y en cual'uier otro caso en 'ue otro interviniente en el tr fico permite advertir 'ue no se atiene a las reglas. En “supuestos de hecho extraordinarios de puesta en peligro” las exigencias pueden ser m s estrictas “'ue lo 'ue resulta de las reglas concebidas para un caso medio”. no puede efectuarse por estas instituciones privadas ligadas a intereses con la misma autoridad y ob)etividad 'ue por el legislador. un e'uipo de operaciones#. la venta de cuchillos.a 'uien a su ve. 5uchas resoluciones parten de la base de 'ue no puede invocar el principio de confian. no se puede atribuir a estos preceptos la misma trascendencia 'ue a las prohibiciones de puestas en peligro abstractas del legislador. El principio de confian. El castigo 'ue se le diera al conductor ebrio. a'uel 'ue pone en peligro con su conducta incorrecta a otros intervinientes en la circulación y ha contribuido de este modo a un accidente no puede. +or e)emplo.a en el comportamiento debido de otros en la circulación esta manifiestamente in)ustificada. tambi1n se corresponde con el principio de confian. pero no hace superfluo un examen )udicial autónomo del riesgo creado. 0inalmente. +or otro lado. son inevitables y se asumen las infracciones leves de las reglas resultantes de emplearse con dure. de la 'ue se trata en estas “normas”. cuando un conductor se percata 'ue otro no cumple con la prioridad de paso. a) En la circulación. la infracción de las reglas deportivas tampoco fundamenta sin m s la imprudencia )urídicopenal. -dem s en esta situación de cooperación con división de traba)o el principio de confian. Esto pues la delimitación del riesgo permitido.a. El principio no es aplicable cuando la confian. como el rugby. por regla general. +or otro lado. c) Respecto de delitos dolosos de otros. siempre y cuando no existan indicios concretos para suponer lo contrario. -sí. Esto rige en los casos de ni"os pe'ue"os. +or tanto.a debe retroceder cuando los intervinientes !por e)emplo.a el 'ue se deba ob)etar y en su caso corregir los errores manifiestos de otro. se alude tambi1n con frecuencia a la infracción de tales normas del tr fico para fundamentar la imprudencia. 'uien tiene prioridad de paso en los cruces. %eg&n la )urisprudencia. En cambio. La infracción de las normas de tr fico es efectivamente un indicio para la constatación de la imprudencia. se comporta anti)urídicamente. puede partir de la base de 'ue se respetar su preferencia de paso. 'rincipio de confian(a.

a un cuchillo al contendiente en una pelea se hace penalmente responsable al menos por delito de homicidio imprudente. no es del todo convincente posturas como la de 2a3obs. %in embargo. En este tema es crucial el criterio del “fomento o favorecimiento de la perceptible inclinación al hecho delictivo”. *. ello denota 'ue le había sido perceptible la inclinación del marido al hecho delictivo.ar una conducta cuyo riesgo para bienes )uridicopenalmente protegidos no puede valorar. cuando su sentido ob)etivo sólo puede estar al servicio de la reali. pero demasiado abstractas* pues sólo la perceptible inclinación al hecho delictivo proporciona los indicios concretos.ación de un delito.a ofrece tambi1n en este terreno. son tendencialmente correctas. o sea. cuando falte un “fomento o favorecimiento” por'ue la conducta del tercero sólo se convierte en causal para el resultado mediante una combinación caprichosa de condiciones por parte del autor doloso. se toma como baremo o par metro la conducta de un electricista consciente y cuidadoso. Esto pues no hay acciones 'ue exclusivamente puedan estar al servicio de la comisión de un delito* incluso un veneno y un revolver pueden ser empleados para fines no punibles. -sí. no sería posible si se hubiera de contar con la comisión de delitos dolosos por los compradores y los dem s receptores.a no puede regir ya cuando una conducta fomenta la perceptible inclinación o propensión al hecho delictivo de un potencial autor doloso. es correcto condenar por homicidio imprudente a la amante de un hombre casado por'ue la misma le había proporcionado en circunstancias sospechosas veneno.ar como criterios rectores las normas 'ue son conocidas en los respectivos sectores del tr fico. en caso contrario. de omisión. Deberes de información . si no es posible o parece 'ue no servir para nada informarse. se pregunta como se habría comportado en la situación concreta una persona consciente y cuidadosa perteneciente al sector del tr fico del su)eto. +or ende.ación de un delito. 'uien pretende emprender algo 'ue probablemente ponga en peligro bienes )urídicos y no es capa. en caso de 'ue falte el dolo homicida propio. la misma no responde penalmente por homicidio imprudente en caso de 'ue . sino 'ue se trata de tra. con el 'ue 1l mato a su mu)er. +uesto 'ue ella había manifestado precisamente 'ue “1l no le haría da"o a su mu)er”. en caso de cuya concurrencia sería insensato no contar con la reali. etc. La debilidad de este modelo radica en 'ue no es f cil determinar la conducta de la figura baremo. %i la actuación se mantiene dentro del marco establecido por la figura baremo. de hacer frente a los peligros debido a insuficiencias físicas o por falta de pr ctica o habilidad. La figura baremo diferenciada (n ulterior medio auxiliar para la determinación del peligro no permitido es la “figura baremo o modelo diferenciada”. +or ende. seg&n la cual la cooperación no dolosa en delitos dolosos es impune. +.ar los límites del principio de confian. debe omitir la conducta.hachas. la solución no pasa por una prohibición absoluta de regreso.ados de la vida. han de servir de orientación no obstante dos reglas generales/ 'uien se dispone a reali.lleve a cabo su amena. En la medida en 'ue se trate del e)ercicio correcto de profesiones y oficios. Estos casos podríamos decir 'ue son situaciones de riesgos permitidos/ los peligros inevitables se asumen o soportan en atención a las venta)as individuales y sociales 'ue el principio de confian. En caso contrario.. Donde faltan baremos o par metros de conducta formulados para sectores o mbitos especiali. 6o obstante. la cual dice 'ue las primeras acciones son imputables como delitos imprudentes en caso de segunda acción dolosa. a&n cuando no est1n codificadas al modo de las normas )urídicas o de tr fico. -'uí radica el n&cleo correcto de la antigua teoría de la prohibición de regreso. si un electricista causa da"os a bienes )urídicos en el e)ercicio de su profesión. . Lo correcto es 'ue el principio de confian. %i el hombre . si el receptor e)ecuta con 1l un homicidio. entonces se reali. no concurre una creación de peligro o al menos no se supera el riesgo permitido* por tanto no procede la imprudencia. no tiene lugar la imputación improcedente. debe informarse. incluso en caso de perceptible inclinación al hecho delictivo.a. 'ue el su)eto ha creado un riesgo mayor al 'ue habría producido la persona ficticia 'ue sirve de comparación.a y por tanto del riesgo permitido.le dice a la mu)er 7 'ue si lo abandona mata a alguien y 7 de igual manera lleva a cabo su decisión. como la de 'ue una cooperación no dolosa puede ser imputada a la imprudencia cuando existían indicios concretos de la comisión de un delito doloso. se debe abstener de la conducta.a el tipo imprudente. 8tras formulaciones. -sí. existe ya en el emprendimiento o asunción de la actividad una . Es decir. se podr utili. 'uien a petición suya alcan.

salvo 'ue esa acción la haya llevado a cabo de manera intencional en contra del espectador. debe de)arlo -sí. son sumamente numerosos los casos de provocación culpable por emprendimiento o asunción. pueden aceptarse de nuevo riesgos a&n algo mayores. La imputación imprudente no termina sólo en el riesgo permitido. I. El fin de protección de la prohibición penal de matar o lesionar no consiste en preservar a personas distintas del afectado de las repercusiones físicas de conmociones psí'uicas. 7revemente resumido/ 'uien no sabe algo. se puede pensar en un piloto de carreras el cual responder de mucha me)or forma a la mencionada figura baremo. si alguien es dado de alta del hospital. el pretender imputar )uridicopenalmente tales consecuencias al primer causante supondría ir demasiado le)os. -. no puede hacerse penalmente responsable tambi1n del segundo accidente a 'uien provocó culpablemente el primer accidente.imprudencia !la llamada provocación culpable por emprendimiento o asunción#. hay 'ue fi)arse en si la acción entra"aba en sí el peligro perceptible de lesión típica de bienes )urídicos. . a saber. la magnitud del da"o 'ue eventualmente amena. un ciru)ano. si se producen accidentes. $uando un da"o derivado de un accidente evolucione continuadamente !sea en poco o mucho tiempo# hasta la muerte. etc. Acerca de la concreción del %mbito típico de protección. Dentro de este tema. 'ue su capacidad de reacción esta sustancialmente reducida por enfermedad o por la edad. casos de da"os por shoc3 y los da"os consecuencias de otros da"os. riesgo.a con producirse y los sacrificios 'ue serían precisos para eliminar plenamente el riesgo. producto de la edad o dificultades motrices en las manos no poder responder a su lex artis.. act&a imprudentemente el conductor de un coche cuando se pone al volante sabiendo 'ue ya no puede ver bien. /0enerali(ación o individuali(ación del baremo de imprudencia1 4odos los criterios reci1n expuestos han partido de baremos ob)etivos y han tomado como caso normal 'ue las capacidades individuales del su)eto se relacionan con tal baremo.ada. trataremos dos grupos de casos 'ue no han sido vistos a&n dentro de la esfera de la imputación ob)etiva. se pueden tolerar pe'ue"os riesgos* por tanto. El fundamento de la imputación imprudente depende en primer lugar de la relevancia social de la conducta generadora de riesgo. $oncurre esta hipótesis cuando una persona de)a de existir derivado de las lesiones internas derivadas del accidente. debe informarse* 'uien no puede hacer algo. sin embargo. -dem s de la relevancia social de la conducta del su)eto. La cuestión de hasta 'ue punto merecen ser tomadas en cuenta las capacidades individuales del su)eto es ob)eto de viva pol1mica. . el m1dico 'ue no est perfectamente al corriente del tratamiento de una dolencia debe informarse en la literatura científica especiali. -hora.. La ponderación de utilidad . %in embargo. si un espectador resulta lesionado por una pelota 'ue vuela hasta el p&blico. es claro 'ue un homicidio de una persona puede poner en riesgo la salud de las personas allegadas a este. %i en cambio una acción go. si concurren los dem s re'uisitos. En el caso de las acciones socialmente indicadas o prescritas. Da"os por shoc3 son per)uicios o menoscabos físicos 'ue sufren terceros cuando se enteran de la muerte o de la grave lesión de una persona allegada o de otra desgracia 'ue les afecta. sin 'ue se rebase el límite con el peligro no permitido. +or otro lado. +or tanto. 'ue se derivan sólo posteriormente de un primer da"o. como la del via)e a toda velocidad de una ambulancia. las consecuencias sobrevenidas posteriormente 'ue se deriven de la reducción general de capacidad se resistencia y rendimiento deben considerarse no abarcadas por el fin de protección del tipo. cuando una enfermedad se detiene sin 'ue sea posible un reestablecimiento pleno. en el caso concreto puede ser 'ue ocurra 'ue las capacidades sean menores o mayores 'ue lo 'ue corresponde a las exigencias generales. . en donde se le amputo una pierna y despu1s de muchos a"os debido a su lesión cae y muere. como por e)emplo. 4ampoco son ilimitadamente imputables los da"os consecuencia de otros. tambi1n es necesario tomar en cuenta otras circunstancias. sino tambi1n cuando se rebasa el mbito de protección del respectivo tipo. +or su parte.modo de e)emplo. En los casos 'ue no son abarcados por las pautas de concreción antes citadas. no se ha de imputar ese resultado al )ugador. -sí por e)emplo. se deber en efecto apreciar un homicidio imprudente. o sea.a de reconocimiento social !)ugar f&tbol en un estadio por e)emplo#. -sí por e)emplo. En el supuesto de acciones socialmente in&tiles !carreras de moto salva)es por e)emplo# todo riesgo mensurable puede llevar a una punición por imprudencia.

pese a 'ue la misma conducta se )u. %in embargo esta diferencia se relativi.La opinión dominante habla de un “doble baremo”. %i por e)emplo. consistente en 'ue el mandato legal solo podría ir dirigido a “hacer” lo individualmente “posible”. la solución materialmente correcta es una mixtura entre ambas concepciones/ las capacidades inferiores a la media no pueden excluir el tipo y la anti)uridicidad. y para hacerle abstenerse en su caso de una imprudencia por emprendimiento o asunción. lo 'ue difícilmente se le puede reprochar como imprudencia. no puede aceptarse. ha de generali.adora el su)eto capacitado por encima de la media se puede orientar por regla general por el baremo ob)etivo del riesgo permitido.ación del tipo o el “in)usto merecedor de pena”. la opinión de un grupo de prestigiosos autores parte de la idea de 'ue incluso la reali. mientras 'ue las superiores deben emplearse. “Sólo después de constatar la faceta objetiva del hecho imprudente (tipo de injusto) se puede seguir examinando si el mandato general de cuidado y previsión también podía ser cumplido por el sujeto individual conforme a su inteligencia y formación su habilidad y capacitación su experiencia vital y posición social! +or tanto. el tipo de delitos imprudentes se reali. la concepción individuali.ón de de)ar en claro a a'uel cuya capacidad de rendimiento es dudosa lo 'ue como mínimo se espera de 1l. 4ampoco resulta diferencia alguna respecto de la provocación culpable por emprendimiento o asunción. +or lo dem s. pese a 'ue un ciudadano com&n sería castigado por imprudencia en un caso id1ntico. de 'uien tiene una capacidad superior al su)eto com&n se le exige m s..adora no puede discutir. existe una imprudencia ob)etiva y sub)etiva ya en el mero hecho de haber conducido !provocación culpable por emprendimiento o asunción#. y en esa medida es por tanto m s estricta.ación del tipo de la imprudencia depende de la capacidad individual del su)eto. mientras 'ue la cuestión de sí el su)eto podía satisfacer estas exigencias &nicamente es un problema de culpabilidad imprudente. 0rente a esto. La diferencia entre ambas concepciones de acuerdo a sus resultados es casi mínima. -hora. 'uien a la inversa tiene una capacidad por deba)o del su)eto medio y a consecuencia de ello produce un resultado típico no act&a anti)urídicamente. 'ue son independientes de la individualidad del su)eto. -hora.arse hacia “aba)o” e individuali. el conductor de automóvil 'ue padece esclerosis o esta ebrio. siempre un problema de culpabilidad. sino a lo sumo la reali. y 'ue a consecuencia de su defecto causa un accidente para 1l inevitable actuar conforme a Derecho. al menos en los delitos comisivos. pues conforme al baremo ob)etivo no es necesario 'ue nadie rinda m s de lo 'ue se re'uiere con car cter general. Esta concepción intermedia se basa en lo siguiente/ El 'ue las capacidades inferiores a la media no puedan excluir el in)usto sino sólo la culpabilidad. +or tanto.ar hacia “arriba”.ado de manera anti)urídica el correspondiente delito imprudente* pero por su incapacidad individual se excluye sólo la culpabilidad imprudente.a ya 'ue la concepción ob)etiva crea para los especialistas figuras baremo especificas y por el otro lado. %ólo se ve una diferencia material en el caso de capacidades superiores a la media. El 'ue el su)eto pudiera evitar su infracción de la norma es una cuestión de culpabilidad por regla general . +or consiguiente. 4ambi1n las consecuencias pr cticas se oponen al efecto excluyente del tipo de la incapacidad. En caso de capacidades inferiores a la media. tampoco la construcción de la provocación culpable por emprendimiento o asunción podría fundamentar su responsabilidad por imprudencia.a con la contravención de los baremos ob)etivos concretados. La norma se dirige a todos* y debe hacerlo por la simple ra. El argumento de lógica de la norma 'ue los defensores de la concepción individuali. ha reali. -sí. de modo 'ue si causa un resultado por no emplear sus capacidades pues ser castigado por imprudencia.adora aducen ante todo en contra de lo anterior. La provocación culpable por emprendimiento o por asunción tambi1n desde la perspectiva de esta concepción configura la punición por imprudencia. -sí. seg&n la concepción individuali. mientras 'ue la imputación al tipo ob)etivo se vincula a los baremos de la creación del peligro y del fin de protección. La imposibilidad individual de actuar de otro modo es. mientras 'ue la posición individuali. en el caso del causante de un da"o con capacidad inferior a la media.garía adecuada en una persona normalmente capacitada. existe acuerdo en 'ue la punibilidad del su)eto no puede ir m s all de su capacidad de rendimiento. se deriva de la estructura sistem tica del delito. si el su)eto podía advertir su incapacidad. la anti)uridicidad.adora exige tambi1n el empleo de las superiores capacidades. +ues 'uien se pone al volante conociendo su defecto llevaría a cabo una acción conforme a Derecho. si alguien provoca un accidente mediante infracciones de circulación 'ue no podía evitar a consecuencia de 'ue su capacidad de conducir era muy inferior a la media.

Los argumentos 'ue se aducen en contra de una individuali. $uando un m1dico desarrolla un m1todo me)orado de operación 'ue “sólo es dominado por unos pocos ciru)anos”.ación en caso de capacidades especiales son por lo dem s d1biles. de acuerdo a esto. . +or otro lado.as 'ue esos ciru)anos de prímerisima calidad a baremo ob)etivo para todos y amplía demasiado las exigencias 'ue se ponen al ciru)ano normal representativo.ación hacia arriba”. . a'uel 'ue no conocía indicios de este da"o se mueve en el riesgo permitido. -sí. %i entonces se determina seg&n 1l el baremo ob)etivo o se construye para 1l un sector propio del tr fico de “maestro mundial de cirugía”. adem s de la ra.sólo constatable a posteriori* la infracción de la norma como tal no se elimina por la deficiencia de rendimiento. etc. hay 'ue darle la ra. se desemboca por completo a efectos pr cticos en la “individuali. Es cierto 'ue las capacidades especiales existentes con frecuencia no son demostrables* pero en tal caso tampoco pueden tomarse como base. 'ue se han de evitar las lesiones evitables de bienes )urídicos.ello se a"ade 'ue los defensores del baremo generali. cuyas muy superiores habilidades en la conducción le permiten a&n es'uivar y dominar su coche cuando frena.ación bastante amplia mediante la construcción de “sectores de tr fico”. 9uien conduce un coche cuyo defecto de motor advierte o debería haber advertido por determinados síntomas act&a imprudentemente. %chunemann propugna elevar sin m s las destre. a un conductor ordinario y a un piloto de carreras. La ob)eción de 'ue tampoco se podría exigir siempre rendimientos de prímerisima calidad al especialmente capacitado no es acertada.o adicional. por e)emplo se distingue entre las exigencias a un m1dico especialista y a un m1dico com&n. tambi1n la circunstancia de 'ue el conocimiento especial puede fundamentar sin discusión una imprudencia. .adora en a'uello en lo 'ue radica exclusivamente su trascendencia pr ctica/ en el terreno de las capacidades especiales. por'ue al especialmente h bil se le exige sólo su capacidad de rendimiento superior en promedio y no un esfuer.favor de la corrección de este resultado est .ón a la teoría individuali. -sí.ador en la imprudencia efect&an una individuali. a un experto corredor de carreras de formula uno.ón ya mencionada. debe sin embargo. hacer uso de estas capacidades y se le ha de castigar por homicidio imprudente cuando por negligencia no lo hace.