UD_1: Concepto de sostenibilidad en arquitectura

1. EL CONCEPTO DE SOSTENIBILIDAD

El término sostenibilidad aún no ha sido claramente definido. Desde las diferentes disciplinas se incorporan diferentes acepciones aprovechando la amplitud del mismo. Nació como término meramente económico en el informe Bruntland, a partir del concepto de desarrollo sostenible (“El desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades de las generaciones actuales sin hipotecar la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.”), pero actualmente, se habla de urbanismo sostenible, de ciudades sostenibles, de arquitectura sostenible. Hablar de arquitectura, de ciudades sostenibles parece una incongruencia ya que estas basan su metabolismo en la afluencia de recursos y el desecho de los residuos generados en la misma. Sin embargo, hay autores que afirman que “los edificios podrían cumplir en áreas urbanas el mismo papel que tiene un árbol en un bosque” (analogía propuesta por el ecólogo Salvador Rueda en su libro Ecología urbana, 1997), las ciudades podrían configurarse como sistemas ecológicos en equilibrio con su entorno territorial (huella ecológica) y el desarrollo humano podría respetar la finitud de los recursos del planeta tierra y su equilibrio natural.

“El

término sostenible es mas amplio que el de medioambiente, incluye el ambiente pero también incluye los aspectos económicos y sociales que han de permitir el desarrollo de las personas. Incluye el principio de equidad intergeneracional, solidaridad con las generaciones futuras.” (Capdevilla i Peña, Ivan, L'ambientalització de la universitat)

Para poder plantear entonces el concepto de arquitectura sostenible deberemos tener en cuenta las repercusiones de la misma a escala tanto local como planetaria. La arquitectura se sustenta físicamente de recursos materiales y energéticos y su extracción y utilización supone una carga muy importante para los ecosistemas. Por ello una arquitectura sostenible requerirá por definición la utilización de recursos que sean renovables.

La definición de renovabilidad de un recurso viene referida al tiempo que éste necesita para regenerarse ecológicamente (tanto natural como artificialmente). Actualmente pocos recursos materiales pueden ser considerados renovables aunque energéticamente se dispone de numerosas fuentes de recursos cada vez más desarrolladas. Ello determina que actualmente la arquitectura pueda concretar una tendencia a la sostenibilidad cuando incorpora en su proyecto una gestión de recursos eficiente, pero hablar de arquitectura sostenible resulta una utopía hoy en día. Utopía digna de estudio e investigación para una mayor cercanía a sus principios pero al fin y al cabo, utopía. Ésta es una de las razones que determinan que el adjetivo medioambiental o bioclimática sea considerado más adecuado para definir la tendencia de la arquitectura actual a incorporar los aspectos mencionados y de igual forma, una arquitectura medioambiental o bioclimática tenderá a la sostenibilidad cuando incorpore en su proyecto arquitectónico una correcta gestión de recursos, es decir, cuando puede considerarse una arquitectura eficiente en toda la amplitud posible del término. .

Definiciones de Arquitectura bioclimática: Búsqueda de una arquitectura eficiente cuyo objetivo final es mejorar la calidad de vida. Composición de soluciones arquitectónicas a partir del conjunto de técnicas y los materiales disponibles, con miras a conseguir el resultado del confort deseado, conforme con las exigencias del usuario y a partir del clima local. La concepción bioclimática es ante todo una especie de compromiso cuyas bases son: Un programa de arquitectura Un paisaje Una cultura Unos materiales locales Cierta noción del bienestar y del abrigo Y cuya síntesis es la envoltura habitable. (Patrick Vardou y Varoujan Arzumenian. SOL Y ARQUITECTURA)

Fig. Distintas maneras de entender la Arquitectura (fuente: elaboración propia)

2. ARQUITECTURA BIOCLIMÁTICA Y SOSTENIBILIDAD

La postura Bioclimática se basa principalmente en la búsqueda del confort, y éste, se relaciona directamente con la sensación de bienestar. En el confort influyen multitud de factores, físicos y psicológicos. Actualmente la sensación de confort, de bienestar se ha ido paulatinemente relacionando con ingenios tecnológicos, la iluminación artificial, el “aire acondicionado”, (que a veces podríamos incluso considerar mal condicionado o insalubre), la ventilación forzada (que en multitud de casos genera ruido), etc... son elementos que consideramos prácticamente imprescindibles en una edificación contemporánea, sin los cuales no encontramos o creemos encontrar el confort y la habitabilidad. El desarrollo de la tecnología ha provocado la proliferación de aparatos que suplen las deficiencias ambientales de los edificios en general. Cuantas veces hemos escuchado el famoso dicho: “¡fíjate si hace frío, que hace frío hasta en la calle!”, motivado por el mal acondicionamiento térmico de los edificios que provoca la necesidad de éstos artilugios tecnológicos que nos “solucionan” (creando a veces otras problemáticas diferentes) esta deficiencias. La arquitectura es una protección frente al clima, ¿que sentido tiene entonces que las condiciones térmicas, lumínicas y acústicas en el interior de los edificios sean peores que en el exterior?, estos edificios desvirtúan el propio concepto de arquitectura, y por ello necesitan pequeños arreglos que la devuelvan a su sentido de existir. Pero ¿qué sentido tiene desvirtuar para luego corregir?, es un gasto inútil de recursos que define la ineficiencia en la que esta sumida en muchos casos la arquitectura actual y que en ningun caso podemos relacionar con la sostenibilidad que anelamos en último término. La solución al problema es sencilla por un lado, es simplemente volver a retomar los aspectos ambientales de la arquitectura y utilizar eficazmente las estrategias bioclimáticas que nos permiten una relación con el medio más equilibrada y sobre todo eficiente; pero también es compleja, puesto que esto nos obliga al estudio y conocimiento de multitud de factores que influyen en el comportamiento ambiental de la edificación. De esta forma, el arquitecto habrá de asumir el papel de gestor de recursos materiales y tecnológicos que permitan dar en cada caso la respuesta correcta frente al medio de la manera más eficiente, y como ya se exige en el informe Bruntland, este enfoque debe ser potenciado por modelos culturales diferentes.

La importancia del concepto de necesidades en respuesta al reto de la sostenibilidad es incontestable, y en el planteamiento bioclimático la discusión del confort, de la calidad de vida en los aspectos proporcionados por la arquitectura, ocupa asimismo un lugar central. El enfoque bioclimático propone una arquitectura basada en el conocimiento de las necesidades a resolver, el análisis del confort; de las condiciones del lugar, el análisis de las preexistencias climáticas y de la oferta de recursos; y, a través del conocimiento de los procesos físicos que se producen entre los ambientes, las estrategias que la arquitectura puede ofrecer para conseguir, con la máxima eficiencia, los objetivos de confort. Su acuerdo con la sostenibilidad procede de esa radical demanda de eficiencia en el uso de los recursos y su consideración de la provisión continuada de esos recursos por parte del debidamente calibrados, de confort. medio para obtener sus objetivos,

a. El enfoque bioclimático, la vinculación a un lugar

Uno de los ejes del enfoque bioclimático en arquitectura es la vinculación a un lugar. De la vinculación a un lugar nace el análisis necesario que nos permite tomar decisiones de diseño bioclimáticas, aquellas que deberán asegurar el confort de los usuarios. No será lo mismo por tanto diseñar arquitectura en un clima mediterráneo, caracterizado por inviernos frios y veranos cálidos, que diseñar para un clima tropical, caracterizado por su calidez todo el año. Tampoco será igual diseñar un edificio a la altura del nivel del mar que en lo alto de una montaña. Pero si aun vamos mas allá y analizamos el entrono inmediato de un edificio, tendremos que tener en cuenta aspectos geográficos y físicos aun más cercanos, la cercanía de árboles, agua, otros edificios, el mar, elementos que nos creen sombra, etc...

También deberemos tener en cuenta aspectos del lugar de caracter cultural, histórico y antropológico, la arquitectura se verá así influenciada por los modos de vida de sus usuarios, el momento histórico en el que se diseña estéticos de su época. y los criterios estilísticos y

La arquitectura bioclimática esta indisolublemente adaptada y condicionada por su entorno inmediato, el lugar donde se implanta y sus características físicas, culturales, estéticas, ecológicas y en general, todo aquello que lo define y que nos permite interpretarlo como lugar específico.

b. Aspectos que afectan al análisis bioclimático de un lugar

Desde el punto de vista de la construcción, hay multitud de aspectos que se ven afectados por el concepto de arquitectura bioclimática. Los aspectos perceptivos en general, térmicos, acústicos, lumínicos, visuales, los aspectos de eficacia material, tecnológica y energética, los aspectos culturales, histórico-antropológicos; todos ellos han de considerarse desde el proyecto arquitectónico. Los aspectos perceptivos son los que nos determinan la relación directa con el espacio arquitectónico, los que nos conforman la sensación de comodidad física. Los aspectos de eficiencia son los que nos determinan el correcto aprovechamiento de los recursos, y la eficacia constructiva utilizada para ello. Los aspectos culturales determinan las características esteticas e historico-antropológicas con las que los usuarios se identifican y crean identidad. En general, podemos decir que los aspectos que incorpora la postura bioclimática se desarrollan a partir de una búsqueda del confort físico, psicológico, y cultural.

El confort físico se busca a través de la consideración de aspectos biofísicos y constructivos, el confort psicológico y cultural se introduce a partir de la consideración de aspectos antropológicos–culturales e, igualmente, contructivos.

Así, podemos ver como los aspectos constructivos, el conocimiento de los materiales, sistemas y tecnologías, es básico y fundamental para el correcto desarrollo del proyecto arquitectónico desde una perspectiva eficiente y respetuosa con el medio.

Fig. Aspectos que condicionan la Arquitectura Bioclimática (fuente: elaboración propia)

A continuación reflexionamos brevemente sobre los aspectos biofísicos, constructivos y antropológico-culturales que afectan en la toma de decisiones tecnológicoconstructivas de un proyecto arquitectónico. Estos aspectos, se definen mediante ciertos parámetros físicos que nos permiten cuantificar y controlar las condiciones de confort de los espacios arquitectónicos.

Aspectos Biofísicos Aspectos climático-térmicos Los aspectos climatico-térmicos hacen referencia a dos puntos fundamentales: la calidad del aire para la respiración, con sus posibles olores, de difícil evaluación y que se suele considerar a traves del parámetro de renovación del aire; y el confort térmico,

donde intervienen los complejos fenómenos de intercambio de energía entre el cuerpo y el ambiente y que se suele considerar a traves de los parámetros de temperatura del aire y temperatura radiante, humedad del aire, ventilación (velocidad del aire), etc... La calidad del aire necesaria para la respiración y para evitar posibles olores se consigue mediante la renovación de aire del espacio considerado (mínimo del orden de 0,5 renovaciones/hora, ésta aumenta en función de la ocupación y la actividad). Se puede cuantificar a partir de los polucionantes interiores del edificio y del porcentaje de personas satisfechas. La ventilación de los locales permite reducir el contenido de humedad y aumentar la sensación de frescor en climas cálidos. El movimiento del aire modifica la sensación térmica, así, una velocidad del aire de 1m/s puede producir una sensación de temperatura inferior en 2 o 3ªC. Sin embargo existe un límite de velocidad, de 2,0m/s, a partir del cual el movimiento del aire puede resultar molesto. El confort térmico se produce cuando se dan al mismo tiempo, las dos condiciones siguientes: Primero, la cantidad de calor producida por el metabolismo es igual a la cantidad de calor cedida al ambiente. Segundo, en ninguna parte del cuerpo se percibe sensación de frío o calor.

El confort térmico esta directamente relacionado con la temperatura del aire. Su valor medio recomendable oscila entre los 21 º C en invierno y los 26ºC en verano, aunque se admiten pequeñas fluctuaciones en función de la humedad del ambiente, la actividad y el tipo de usuario. También es importante la diferenciación entre temperatura húmeda y seca, el grado de humedad del aire condiciona enormemente la percepción de la temperatura por el usuario. Tanto en verano como en invierno, la humedad absoluta del aire debería mantenerse aproximadamente entre 5 y 12 gr de agua por kg de aire seco para lograr un confort climático-térmico. En verano, se considera que en condiciones de confort la humedad relativa deberá estar entre el 40 y el 65%.

Aspectos acústicos El confort acústico se consigue cuando son adecuadas las condiciones de reproducción sonora y se evitan las molestias que producen los sonidos no deseados (ruidos) en el interior de un espacio. Un ruido puede ser molesto cuando es un sonido indeseado aunque tenga un nivel de intensidad bajo. Un sonido se considera fuerte a partir de los 50 db y puede llegar a producir lesiones a partir de los 95-100db. El principal aspecto que influye en la acústica del interior de un espacio es el fenómeno de la reververación. La reverberación es la persistencia de un sonido después de haber cesado su emisión y surge de las reflexiones múltiples de las ondas sonoras sobre las superficies que limitan dicho espacio. Tiempo de reververación de un espacio es el tiempo que tarda un sonido en dejar de ser percibido por el oyente al cesar la fuente sonora. Si en un espacio se emite un sonido que se registra con un nivel de 90 dba, el tiempo necesario para que se perciba con un nivel de 30 dba será el tiempo de reververación del local. Un tiempo de reververación demasiado largo hace que en una conversación normal se superpongan las sílabas y que el sonido sea pastoso y poco claro; un tiempo demasiado corto convierte los sonidos en secos e incoloros, debiéndose consumir más energía para conseguir un determinado nivel sonoro. Debe considerarse que distintas utilizaciones de los espacios implican distintos tiempos de reververación óptimos. Los focos de producción de ruidos pueden ser innumerables, tanto externos como internos. Se ha de considerar la importancia de los ruidos que generan los electrodomésticos, muchas veces no esperados o casi banalizados a pesar de su nivel sonoro. Ejemplos de ruidos externos son: el tráfico, los vecinos, el agua, el viento, la lluvia, etc...Ejemplos de ruidos internos pueden ser: los electrodomésticos, la música, las conversaciones, la televisión, etc... Estos sonidos molestos son difíciles de determinar, serán ruidos si nos enmascaran otros sonidos que queremos percibir o bién si por su fluctuación y repetición son dificilmente ser considerados como ruidos de fondo, a los que normalmente no prestamos atención y no resultan molestos.

Aspectos lumínicos El confort visual depende de la facilidad de nuestra visión para percibir aquello que le interesa. En el confort visual intervienen tres parámetros fundamentales: la cantidad de luz o iluminancia, el deslumbramiento y el color de la luz.

La iluminancia o cantidad de luz se mide en lux (1 lux=1 lumen/m2). Aunque el ojo humano puede apreciar iluminancias comprendidas entre 3 y 100.000 lux, para poder desarrollar cómodamente una actividad necesita desde 100 lux, en caso de poco esfuerzo visual, hasta 1000 lux si se precisa un esfuerzo visual alto. Tan importante como la cantidad de luz es la relación entre luminancias ya que, en el caso de ser excesiva provoca el deslumbramiento. Aunque su valor es difícil se pueden recomendar algunas relaciones de iluminancia adecuados a una actividad determinada: aproximadamente de 1:3 entre el objeto observado y su fondo próximo, de 1:5 con la superfície de trabajo en general y de 1:10 con las otras superfícies en el campo de visión. El color de la luz es consecuencia del reparto de energía en las diferentes longitudes de onda del espectro. En el color de la luz intervienen dos factores: la temperatura de color (la luz blanca tiene una temperatura alrededor de 5000 ºK y emite en todas las longitudes de onda) y el índice de rendimiento de color. Para tener una buena reproducción del color, la luz ha de tener energía suficiente en todas las longitudes de onda. El ojo humano esta adeptado a la luz solar gracias a la evolución, por ello es fundamental la consideración de los ciclos diarios y estacionales de la misma. Esta variabilidad determina en muchos casos el cansancio del ojo humano y la correcta percepción visual.

Aspectos constructivos Para poder diseñar bioclimaticamente es fundamental tener en cuenta los aspectos de funcionamiento de los elementos constructivos. Distintos materiales funcionarán de manera diferente según sus características y según se utilicen en sistemas constructivos concretos. La eficacia de los elementos constructivos en el control o modificación de las condiciones térmicas, lumínicas y acústicas vienen determinados por la manera en que los materiales empleados absorven, transmiten y/o acumulan energía. Así son fundamentales las características diferentes de los materiales desde el punto de vista térmico (resistencia térmica, capacidad térmica), desde el punto de vista lumínico (coeficientes de transmisión, absorción, reflexión, y refracción de la luz), y desde el punto de vista acústico (absorción, transmisión y reflexión de sonidos).

Por otro lado, , el pensa amiento bio oclimático introduce la idea fundamenta al del aprov vechamient to de los re ecursos nat turales, de una manera conscien nte y lógica a, por ello propone la utiliza ación de recursos locales. Carece d de sentido o la desc contextualización de materiales y sistemas co onstructivos s, la cultura a constructiv va de una zona permi ite el mejor r aprovecha amiento de los mismos s y generalmente gara antiza m funcion namiento. Aboga A por una u econom mía construc ctiva basada a principalm mente su mejor en el l conocimiento constru uctivo. Por lo general esta e misma cultura con nstructiva de etermina el funcionamiento correc cto de los materiales no sólo in m nicial, sino contínuo en e el tiemp po. Cada e edificación debe diseñ ñarse en función tamb bién de su potencial p funcionamien nto en el tie empo. Hemo os de valor rar y dimen nsionar la elección e de materiales s y sistema as construct tivos en ba ase al programa temp poral que plantea ca ada edificio. No tendr ra sentido la elecció ón de sistemas constr ructivos muy y sólidos y duraderos en e arquitect turas efíme eras y viceve ersa. Ejem mplos de edificios e infr raestructura as construid das para durar.

Fig. Pirámides de e Giza en El Cairo (Fuente e: Banco de imá ágenes y sonido o del intef, fotóg grafo: Ainhona Martín) M

Fig. Templo maya en Tikal, Guatemala (Fuente: Banco de imágenes y sonido del intef, fotógrafo: Ainhona
Martín)

Aspectos antropológicos y culturales Los aspectos Antropológio-culturales son especialmente determinantes del confort psicológico del usurio de cualquier edificación. Durante el siglo XX y ahora los comienzos del XXI, hemos observado contínuamente y sufrido en muchos casos la problemática del desarraigo, de la confusión poblacional motivada por la pérdida de raices. Oviamente el desarraigo viene motivado principalmente por un alejamiento de la sociedad original a la que pertenecía el sujeto, pero no hemos de olvidar la gran responsabilidad que en ese sentido tiene también la arquitectura. La arquitectura es siempre marco de la sociedad, es dónde se desarrolla ésta, donde tiene su pasado, presente y futuro y dónde se permite el cambio gradual de las condiciones estético culturales que marca la historia. Por ello los aspectos históricoantropológicos y estético culturales han de estar siempre presentes a la hora de abordar el problema del diseño arquitecónico bioclimático ya que la intención última será siempre la búsqueda de un confort y con ello una calidad de vida. Algunos aspectos estético culturales pueden ser: conformación del espacio, volúmenes masas, direcciones, ejes nodos, simetrías, elementos ornamentales y decorativos, elementos simbólicos representativos, fachadas, umbrales, patios, etc... Un ejemplo de estos aspectos lo conforma el patio de luces como elemento organizador de espacio en la cultura andaluza popular.

Fig. Patio de luc ces en vivienda típica and daluza (fuente e: elaboración propia)

o podemos s ver en la conformac ción de esp padañas en iglesias como Otro ejemplo lo panarios co on elemento os ornamen ntales carac cterísticos andaluces y la utilizació ón del camp color r alvero com mo genérico o de la zona a.

Fig. Puerta a del Perdón n, Catedral de Sevilla (Fuente: Banco de imágenes y sonido del intef)

Com mo aspecto os histórico o-antropológ gicos pode emos enum merar: las caracterís sticas histó óricas, las costumbres s y tenden ncias, nece esidades y usos, mod dos de vid da, el conc cepto de bie enestar y de el abrigo. Por ejemplo podemos p te ener en cu uenta las pérgolas y patios c como eleme entos eradores de e espacios de transic ción interior r-exterior y al tiempo controladores y gene modi ificadores de d las cond diciones tér rmicas exte eriores de lo os espacios s en la trad dición anda aluza.

Fig. La L pérgola enla arquitect tura andaluza a como elem mento de con ntrol higrotérm mico del amb biente.
(Fuen nte: elboración propia) p

Otro ejemplo es s el uso de e la madera a como configuradora de espacio os cálidos por p su textu ura y color en e la arquite ectura nórdi ica.

Fig. Stave e Kirkje de Kaupanger, K N Noruega (Fue ente: Banco de imágenes y son nido del intef)

c. Fact tores cond dicionante es de un lugar

Para que un diseño arquitectónico pueda considerarse bioclimático ha de tener en cuenta las condiciones y características del lugar. Por un lado es imprescindible trabajar con las condiciones físicas del entorno inmediato, en segundo lugar, los factores condicionantes antropológico-culturales. Los condicionantes del entorno son de carácter físico, la geografía, la climatología, la hidrología y en general todos los factores relativos al soporte ecológico del lugar donde vamos a trabajar. Según los factores climáticos, las estrategias a utilizar podran ser distintas, por ejemplo, en un clima árido como el de Mesa Verde, Colorado, EE.UU. las estrategias se centran en controlar el calor. Las estrategias consisten principalmente en utilizar protección solar en verano y captación solar en invierno así como en la utilización de la inercia térmica que proporciona el propio terreno y que ayuda a mantener estables las condiciones térmicas, consiguiendo evitar las grandes fluctuaciones excesivas de la temperatura en el ciclo día – noche.

Fig. Estr ate gia de sole ami ent o en Mesa Verde, Colorado (Fuente: Pilar Pérez del Real)

Fig. Mesa Verde, Colorado (Fuente: U.S. National Archives)

Otro ejemplo de adaptación al clima es el proyecto de ciudad subártica de Ralph Erskine. Aquí las estrategias utilizadas son protección con amurallamiento macizo frente al viento frío del norte y escalonamiento hacia el sur lo que permite la mayor captación solar posible. Ambos casos se basan en el estudio y la experiencia del clima local. Son claros ejemplos de lo imprescindible que resulta, para un correcto diseño de los edificios, el análisis y conocimiento preciso de las características climáticas del lugar (tales como la temperatura del aire, la humedad relativa, los vientos y la radiación solar).

Radiación y geometría solar

La radiación solar puede ser tanto un factor negativo (en verano) como parte de la
solución (en invierno). Esto afectará en la etapa de diseño, a la ubicación, orientación y el tamaño de las aberturas acristaladas, a la sombra que proporcionen los elementos que sobresalgan del edificio y a la sombra del propio edificio. Luminosidad ambiental, intensidad, niveles lumínicos medios, ciclo diario y estacional serán tan importantes como el estudio del recorrido del sol y las sombras. La Tierra se mueve alrededor del Sol recorriendo una órbita elíptica casi circular. Emplea un año para hacer un giro completo. Además, la tierra gira sobre sí misma,

alrededor de un eje inclinado de 23º27' con respecto al plano orbital. Como consecuencia de ello, tenemos las distintas estaciones y las distintas duraciones del día, según la latitud y los períodos del año.

Fig. Movimiento aparente del sol (Fuente: Pilar Pérez del Real)

Fig. Incidencia solar segun estaciones

(Fuente: Pilar Pérez del Real)

El recorrido del sol en un día determinado, a una latitud determinada, puede ser representado en un gráfico (carta solar) por una línea curva definida por las coordenadas alfa y gamma. Si para cada latitud marcamos en el mismo gráfico las líneas relacionadas con el recorrido del sol en un día medio representativo de cada mes (normalmente el 21 de cada mes), obtendremos un diagrama que nos permitirá localizar fácilmente la posición del sol en un lugar determinado y en un momento determinado.

Más información:
http://www.jovenastronomo.mendoza.edu.ar/pl_solee.htm El conocimiento cierto de la energía radiante disponible que llega a las diversas superficies que constituyen el edificio es fundamental ya que la radiación solar puede ser tanto un factor negativo (en verano) como parte de la solución (en invierno). Esto afectará en la etapa de diseño a la ubicación, orientación y el tamaño de las aberturas acristaladas, al diseño de los elementos que sobresalgan del edificio y a la sombra del propio edificio.

Temperaturas extremas y medias En el clima templado mediterráneo por ejemplo, podemos al observar los niveles medios mensuales, que a lo largo del año se dan variaciones periódicas con un punto máximo en julio y un mínimo en enero. Por otro lado, el rango térmico diario a lo largo de un mes, nos dará el diferencial entre la media mensual máxima y mínima. Todos estos datos permitirán estimar las pérdidas de calor de un edificio en invierno y las ganancias de calor en verano. Desde este punto, podremos determinar el tipo de aislamiento y el tipo de protección térmica nocturna necesaria.

Humedad relativa

La humedad relativa del aire se trata de un componente importante pues afecta a los intercambios térmicos y al nivel general de confort. Se necesita el conocimiento del mismo para verificar las condensaciones en superficie y en las cámaras. Orientaciones Un buen proyectista debe considerar factores como: la orientación y morfología de los edificios, la relación entre distintos edificios y, entre los edificios y el entorno natural, barreras, estanques, la ubicación y dimensiones de las aberturas.

Vientos y brisas Los vientos por tanto deberán ser un factor a tener en cuenta en el diseño de la edificación con incidencia en numerosos elementos como huecos, pantallas vegetales, e incluso cubiertas. Geología, topografía Las montañas y promontorios modifican las masas de aire, creando barreras al viento que vienen del mar, reduciendo la humedad de forma que crean situaciones áridas en el lado opuesto. Este factor modifica la vegetación y esta, a su vez, el clima. Los montes obstaculizan el camino del aire creando flujos diarios de subidas y bajadas, así en zonas que pensamos están en remanso, pueden ser azotadas por corrientes durante el día, como por ejemplo en los valles.

Vegetación La vegetación obstruye, filtra y refleja la radiación, protegiéndonos de ella o inmidiendo su captación. Igualmente modifica el movimiento del aire obstruyéndolo, filtrándole y guiándolo y finalmente modifica el impacto de la lluvia, hielo y nieve y la evaporación de agua del suelo. Por todo ello, al controlar la radiación, viento y precipitación, controla las variaciones de temperatura anual, estacional y diaria.

Como funciona cada tipo de vegetación depende de la forma y carácter de las plantas y clima. Su impacto debe tenerse en cuenta porque en algunos casos, absorbe el 90% de la radiación, reduce el viento a un 10% de su velocidad en terreno libre, reduce temperaturas hasta 7ºC por debajo de la del aire y en algunas ocasiones incrementa las temperaturas por la noche. El agu a

El
agu

a, tiene un profundo impacto en el clima y en el control climático. Su efecto moderador se debe a que almacena la mayoría de la radiación incidente. De esta manera el mar, al mantenerse a temperatura uniforme, sirve como un gran aparato de aire acondicionado. El aire al pasar por encima del agua se calienta desplazándose del mar a la tierra, en invierno, y en verano, el aire más frío del mar modera las subidas de temperatura de las costas, creando un flujo diario de aire frío hacia la tierra durante el día y de la tierra al mar durante la noche, ya que la tierra se enfría y calienta más rápidamente respecto al mar.
Fig. Movimiento del aire en la costa (Fuente: Pilar Pérez del Real)

El agua en forma de vapor de agua en las nubes, tiene también su impacto en el clima. La radiación que ha absorbido la tierra, se re-radia rápidamente en las noches despejadas. En las noches cubiertas, el vapor de agua absorbe y refleja la mayor parte de la radiación de onda larga emitida por la tierra, reduciendo las amplitudes de temperatura. Sonidos y ruidos

Es fundamental determinar si existen fuentes sonoras molestas en las cercanías del
lugar donde estamos diseñando para evitarlas en su caso o bien, utilizar y aprovechar los sonidos agradables que se puedan producir en las cercanías; por ejemplo: el paso de un arroyo, el viento en arboles del bosque, el ruido de un salto de agua al caer. Son ejemplos de ruidos molestos: el tráfico, hospitales cercanos, vías rápidas, estación de bomberos, aeropuerto, fábricas, etc.. y deberemos intentar evitarlos. Factores antropológicos-culturales Para incluir los aspectos antropológicos en un diseño arquitectónico hay que tener en cuenta tanto los factores de integración de esa arquitectura al clima como los que se refieren a usos y límites. Esto es, la experiencia que se acumula y transmite a través de la arquitectura vernácula se refiere tanto a formas y tecnologías constructivas como a los posibles usos, rendimientos, y límites de actuación que producen el menor impacto posible.

CONFORMACIÓN DEL ESPACIO Volúmenes masas Direcciones, ejes nodos Simetrías Elementos ornamentales y decorativos Elementos simbólicos representativos Fachadas, umbrales, patios, etc...

FACTORES HISTORICO-ANTROPOLÓGICOS Características históricas Costumbres y tendencias Necesidades y usos Modos de vida

El habitante Concepto de bienestar y del abrigo

Fig. Influencia de los aspectos histórico-antropológicos en la conformación del espacio arquitectónico (Fuente: Pilar Pérez del Real)

Un buen diseño arquitectónico debe estar basado en estrategias que tengan en cuenta los factores condicionantes del entorno y los culturales-antropológicos. Por tanto, para que una edificación se pueda considerar bioclimática tendrá que, para empezar, llevar asociado un profundo estudio e investigación sobre las condiciones particulares de la ubicación en la que se asienta. Además, tendrá que tener todos estos datos previos en cuenta a la hora de definir tanto su forma, como su piel, y el resto de los elementos arquitectónicos de manera que el conjunto, responda de una manera lógica y sea lo más adecuado posible a la localización y uso. Todo ello, si obviar la carga antropológica y cultural a la que se ve sometido y que se encuentra reflejada en la arquitectura vernácula, algo más que simple patrimonio a proteger.

Serra Florensa, Rafael; Coch Roura, Helena. Arquitectura y Energía natural. Arquitext. Ediciones UPC. López de Asiain Alberich, María. ‘La formación medioambiental del arquitecto: hacia un programa de docencia basado en la arquitectura y el medioambiente’, Tesis de Doctorado del programa: “Ámbitos de Investigación de la energía y el medioambiente en la arquitectura’, UPC. López de Asiain, J. (2001). Arquitectura, ciudad, medioambiente. Ed. Universidad de Sevilla. AV. Geohábitat. Arquitectura Solar para Climas Cálidos. Ed. Colegio de Arquitectos Técnicos de Almería. 1ª edición 167 pg. 1993, 2ª edición 143 pg. 2000.