INTRODUCCIÓN Una de las condiciones para transformar las prácticas educativas vigentes en la escuela secundaria – que en muchos casos

reducen los propósitos educativos a la transmisión y retención de información respecto de diversos campos del saber– es que la formación inicial de los profesores que atienden este nivel educativo garantice un conocimiento suficiente de los procesos de cambio por los que pasan los alumnos en este periodo de su vida –y que ejercen una gran influencia en el aprendizaje–, de sus antecedentes escolares y de las condiciones y exigencias de la práctica educativa concreta, de tal modo que, independientemente de la asignatura que impartan en la escuela secundaria, adquieran la capacidad para desempeñarse como educadores de adolescentes, es decir, que mediante su trabajo cotidiano, contribuyan a que todos los alumnos alcancen los propósitos generales de este nivel educativo, y no sólo los que correspondan a su especialidad. Al mismo tiempo se pretende que los futuros profesores de educación secundaria logren una formación disciplinaria y didáctica sólida para diseñar estrategias y actividades, utilizar diversos materiales y, especialmente, conducir las actividades de enseñanza que permitan a los alumnos aprender –mediante el razonamiento y la comprensión– los conocimientos básicos y desarrollar capacidades para seleccionar y usar información, analizar y emitir juicios propios acerca de la realidad social y natural, así como despertar su curiosidad por el conocimiento y fomentar la formación de hábitos de estudio e indagación. Con este fin, el plan de estudios incorpora un conjunto de asignaturas destinadas a la formación común de los profesores de secundaria y reserva espacios destinados a la formación disciplinaria y didáctica en una especialidad. La formación en la especialidad se inicia desde el segundo semestre de la licenciatura y se amplía gradualmente en los siguientes semestres. Durante este semestre los estudiantes cursarán tres asignaturas correspondientes a la especialidad, incluyendo Observación y Práctica Docente I. Es decir, comenzarán el estudio más sistemático de la disciplina, pero teniendo como base el conocimiento de los retos que plantea para el trabajo docente la consecución de las metas de la educación secundaria y de la población atendida. Esta forma de organizar los estudios permite abordar los contenidos disciplinarios teniendo presentes los desafíos que plantea su enseñanza. La formación disciplinaria no se reduce al dominio de los contenidos que forman parte de los programas de estudio de la educación secundaria; es necesario que los futuros profesores obtengan elementos fundamentales acerca de la evolución del conocimiento científico y de los procesos que se siguen en su elaboración. En este curso, El Conocimiento Histórico I. Finalidades y Características, los estudiantes conocerán los rasgos fundamentales del conocimiento histórico, y reflexionarán acerca de la versión escolar de este conocimiento. El propósito fundamental del curso es que los estudiantes comprendan que el conocimiento histórico se construye mediante aproximaciones sucesivas y, por lo mismo, está sujeto a polémica y a reelaboración según aparecen nuevas necesidades, intereses y nuevas fuentes y recursos para la investigación. La formación de esta concepción y esta actitud hacia el conocimiento es una de las bases para promover un acercamiento diferente de los adolescentes hacia la historia, de tal modo que se impulse su curiosidad por el conocimiento del pasado y, al mismo tiempo, el aprendizaje comprensivo de las nociones y hechos que permiten entender el mundo de hoy. Las concepciones que los profesores poseen acerca del conocimiento histórico influyen de manera determinante en el proceso de enseñanza y, consecuentemente, en el aprendizaje y las actitudes de los adolescentes. Por esta razón el curso vincula permanentemente los temas de teoría de la historia con los retos que implica la enseñanza, ya que sólo de esta manera las reflexiones y conclusiones que obtengan los alumnos podrán contribuir a su formación profesional. Este curso tiene como antecedente la asignatura Introducción a la Enseñanza de la Historia, segundo semestre, y tiene estrecha relación con La Enseñanza de la Historia I. Enfoque Didáctico, del tercer semestre. Por lo tanto conviene que los profesores de la escuela normal conozcan los programas de estos cursos, de esta manera podrán conocer los temas afines y adecuar la enseñanza a las necesidades de sus alumnos.
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ORGANIZACIÓN DE CONTENIDOS Los contenidos del curso se organizan en tres bloques temáticos, cada uno de ellos incluye los propósitos específicos, los temas, la bibliografía básica y complementaria, así como las propuestas de actividades que pueden contribuir al logro de los propósitos del curso. Conviene que para tener una idea general de lo que se espera lograr al final del semestre se revisen y comenten los propósitos del curso, la estructura del programa y el contenido de los materiales de apoyo para el estudio. Antes de iniciar el estudio de los temas específicos del programa se sugiere realizar algunas actividades para promover el interés de los alumnos y conocer sus ideas previas acerca de los temas que serán motivo de estudio, de esta manera el profesor de la escuela normal podrá advertir en cuáles aspectos deberá poner mayor atención para que los alumnos logren los propósitos generales de esta asignatura. Los temas del bloque I, “Qué es la historia”, tienen la finalidad de iniciar a los estudiantes en el conocimiento de las características del conocimiento histórico. A partir del análisis de ensayos de distintos autores los estudiantes elaborarán una explicación que responda a las preguntas: ¿qué es la historia?, ¿cuáles son sus finalidades? Es importante también que los futuros maestros conozcan que la forma de concebir y escribir la historia se ha transformado a lo largo del tiempo, es decir, que la historia es un conocimiento que cambia –como se verá con más profundidad en el siguiente bloque– de acuerdo con las necesidades del presente y que se construye mediante aproximaciones sucesivas. El conocimiento de esta evolución, con énfasis particular en el siglo XX, permitirá reconocer que junto con esos cambios se han diversificado los objetos de estudio; así, de los acontecimientos políticos, militares y diplomáticos –materia fundamental de la historia en otras épocas– se ha incursionado en el estudio de diversos aspectos sociales y culturales (la vida privada, las mentalidades, la cultura popular, etcétera). Los temas del bloque II, “Características del conocimiento histórico”, tienen el propósito de que los alumnos estudien específicamente las características del conocimiento histórico; en particular se abordan cuestiones relacionadas con el carácter provisional de la interpretación histórica, el problema de la objetividad y la subjetividad en la historia y la selección de acontecimientos para la producción del conocimiento histórico. Al estudiar estos temas se espera que los futuros maestros reconozcan que la elaboración de este conocimiento está sujeta a condiciones sociales, culturales y académicas que influyen en el trabajo del historiador y en la definición de los temas y acontecimientos de estudio y que, por consecuencia, el conocimiento histórico está en constante revisión, interpretación y reescritura. Esta idea será fundamental para su formación ya que, como lo muestra la experiencia, generalmente con la enseñanza se transmite a los adolescentes la imagen de que la historia es un conocimiento definitivo, que no está sujeto a revisión ni reelaboración, y, por lo tanto, sin posibilidad de plantear hipótesis, realizar investigaciones, dudar de lo que afirman los documentos o las personas, de relacionar los acontecimientos del pasado con el presente, etcétera. Esta concepción de la historia fomenta la idea de que el propósito de la enseñanza y el aprendizaje es la presentación y retención de la información contenida en los libros de texto, práctica común en las aulas de la escuela secundaria. Con el estudio de los temas de los bloques I y II se espera que los futuros maestros superen la visión que identifica a la historia con las acciones de personajes destacados o con el recuento de grandes acontecimientos, y adquieran una idea más rica y compleja de la historia que les permita desarrollar el enfoque de enseñanza establecido en los programas de estudio de la educación secundaria. Con el bloque III, “El conocimiento histórico y la enseñanza de la historia”, los estudiantes vincularán los conocimientos adquiridos en los bloques anteriores con el proceso de enseñanza. De este modo, los futuros maestros podrán valorar que las concepciones –implícitas o explícitas– que el profesor tiene acerca del conocimiento histórico influyen de manera determinante en la enseñanza. Los conocimientos adquiridos con este curso sentarán las bases para que los estudiantes tomen decisiones sobre la definición de propósitos educativos, selección de contenidos, diseño de actividades didácticas y de evaluación, congruentes con el enfoque de enseñanza de la historia propuesto en los programas de estudio.
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ORIENTACIONES DIDÁCTICAS En este apartado se presentan sugerencias para el tratamiento de los contenidos, así como estrategias y actividades que contribuyen al logro de los propósitos generales del curso. 1. Este curso tiene un carácter introductorio, ya que permitirá el acercamiento al conocimiento de las características fundamentales de la historia. Los temas abordados no se agotan con esta asignatura sino que, por la importancia que tienen en la formación de los futuros maestros de secundaria, continuarán estudiándose a lo largo de la licenciatura. Así, aunque el programa contiene temas relacionados con la teoría de la historia y su relación con la enseñanza, el objetivo no es la revisión puntual y exhaustiva de estos aspectos, pero sí se espera que los alumnos inicien su estudio para que se percaten de la importancia que tiene para la enseñanza considerar las características del conocimiento histórico y que adquieran un referente global que dará sentido a su formación en el campo de la especialidad. 2. Para lograr los propósitos del curso es necesario que los estudiantes realicen actividades que favorezcan el desarrollo y la aplicación permanente de sus habilidades intelectuales básicas por eso se sugiere que el desarrollo del curso –sin menoscabo de la acción del profesor– funcione como un taller en el que los alumnos lean e interpreten textos, identifiquen y analicen tesis de los autores, resuelvan problemas, planteen hipótesis, redacten conclusiones y opiniones personales, etcétera. Asimismo, es necesario revisar la conveniencia de ciertas prácticas que imperan en la escuela normal, como son la distribución de temas al inicio del semestre para su exposición por parte de los alumnos y el papel de espectador –en la mayoría de los casos– del profesor de grupo, el dictado de apuntes, la lectura sin propósito definido, etcétera. Como la experiencia lo prueba, este tipo de actividades tienen escaso efecto formativo en los estudiantes y, además, en los hechos se les transmiten formas de enseñanza que posteriormente reproducen en el aula. 3. A continuación se proponen algunas actividades generales que pueden ser útiles para el desarrollo del curso. Además, en cada bloque se incluyen sugerencias de actividades específicas que no constituyen secuencias didácticas rígidas ni completas, los maestros y alumnos podrán seleccionar o agregar las que consideren convenientes, de acuerdo con los propósitos del curso y las características del grupo. a) Análisis de las experiencias personales de los alumnos. Los estudiantes normalistas han tenido varios cursos de historia a lo largo de la primaria, la secundaria y el bachillerato, esto les ha permitido conocer diversos estilos de enseñanza y experimentar distintas actividades de aprendizaje, que han influido en sus actitudes sobre el conocimiento histórico. Es importante que a esta actividad se dediquen varias sesiones para que los estudiantes puedan analizar a fondo las experiencias expuestas y se supere el simple comentario anecdótico. Se requiere una participación muy activa del profesor de grupo para que plantee las preguntas que sean necesarias, confronte opiniones, oriente las discusiones, etcétera, a fin de que el análisis sea lo más completo posible. b) Lectura y análisis de textos. Para el desarrollo de este curso la lectura es una actividad fundamental. A partir de los textos leídos pueden proponerse ejercicios para identificar y comentar las hipótesis de un autor, elaborar resúmenes y comprender las ideas principales de un texto, comparar argumentos de diversos autores, etcétera. De esta manera, los futuros maestros conocerán diferentes estrategias que podrán utilizar en la escuela secundaria y tendrán más opciones para utilizar adecuadamente los libros de texto y otros materiales escritos. c) Planteamiento y solución de problemas. Una forma de contribuir al desarrollo de habilidades intelectuales es resolviendo problemas que impliquen el análisis, la reflexión y la toma de decisiones a partir de información específica. La principal característica de un problema es que para su solución no existen rutas o procedimientos establecidos de antemano sino que se trata de situaciones cuya respuesta debe ser explorada creativamente por los alumnos. Pueden plantearse problemas que impliquen análisis crítico de textos, interpretación de información, síntesis de datos obtenidos de varias fuentes, respuesta a preguntas específicas, argumentación para un debate, etcétera. Es importante que una vez resuelto el problema planteado se realice una valoración colectiva de los resultados obtenidos por cada persona o equipo; ésta será la mejor manera de comunicar a los estudiantes que gran parte
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etcétera. se puede organizar un panel o una mesa redonda para compartir las experiencias obtenidas con la lectura. o ¿Qué es la historia?. de E. argumentación. a partir de los conocimientos adquiridos en la Escuela Normal. coordinado por Carlos Pereyra. de preferencia deben plantear retos a los estudiantes en los que apliquen la capacidad de análisis. Además de leer los ensayos o capítulos de libros sugeridos en la bibliografía. durante la clase se promueve la realización frecuente de actividades en las que los estudiantes leen individualmente y discuten en pequeños equipos. síntesis. deben considerarse complementarias a los procedimientos de evaluación sugeridos. opción múltiple y selección de enunciados falsos o verdaderos. Por ejemplo. las concepciones históricas del profesor y su manifestación en el aprendizaje y las actitudes de los adolescentes. que aporte información para mejorar los resultados del proceso educativo. d) Lectura de un libro. así como los trabajos (ensayos. el examen elegido debe conciliar tanto el enfoque del programa como el proceso de enseñanza empleado en el aula. los propósitos educativos y las actividades de enseñanza. es conveniente que los estudiantes lean un libro completo relacionado con los contenidos de la asignatura para que comprendan la visión de conjunto de algún autor o grupo de autores sobre un tema específico. por ejemplo. el maestro puede plantear los momentos en que realizará actividades específicas de evaluación. así podrá dosificar los contenidos y prever el tiempo y los recursos que se requieran. 4 . su intervención efectiva en los trabajos de equipo. Durante este semestre los estudiantes realizarán dos estancias de observación y práctica en la escuela secundaria. Para evaluar puede aprovecharse la valoración de los argumentos que los alumnos expresan en clase. Con base en las experiencias que obtengan mediante la observación y el análisis colectivo. etcétera. Conviene que los alumnos dosifiquen la lectura a lo largo del semestre y presenten sus avances o conclusiones según como lo acuerden con el maestro. interpretan información. De acuerdo con los propósitos generales se recomienda la lectura de uno de los siguientes libros: Historia. si de acuerdo con el enfoque de esta asignatura. registros de lectura) e investigaciones realizadas.del conocimiento social se elabora a partir de interpretaciones e hipótesis propuestas que son aceptadas provisionalmente. Si se aplican pruebas escritas. relación. En este caso. Las “pruebas objetivas”. La evaluación tiene que ser congruente con el enfoque del programa. proponen hipótesis. Carr (ambos libros se hallan en las bibliotecas de las Escuelas Normales). de correspondencia. H. ¿para qué?. Lo importante es que la evaluación se realice de manera permanente. las preguntas que formulan. de esta manera. todos podrán orientar su desempeño según los compromisos establecidos. Comprendan las finalidades y características principales del conocimiento histórico. se asuma como una extensión de las actividades de enseñanza y sea formativa para estudiantes y maestros. mientras se crean otras que las corrigen. Antes de iniciar el curso. PROPÓSITOS GENERALES Al desarrollar este curso se pretende que los estudiantes normalistas: 1. así como las transformaciones que ha experimentado en diferentes épocas. sería poco acertado evaluar sólo con un instrumento que midiera la cantidad de datos que fueron capaces de memorizar. es decir. SUGERENCIAS PARA LA EVALUACIÓN Es pertinente que el maestro de la asignatura acuerde con sus alumnos desde el inicio del curso las formas de evaluar. La observación de clases de historia permitirá conocer y analizar las formas de enseñanza y anticipar. y en la segunda pondrán en práctica algunas actividades didácticas frente a grupo. propuestas didácticas. en este caso historia. En la primera observarán el desarrollo del trabajo en un grupo de primer grado –con diversas asignaturas– pero prestando mayor atención a las clases correspondientes a la asignatura de la especialidad que estudian. comprensión. juicio crítico. e) Observación y práctica docente. los futuros profesores podrán valorar la importancia que tiene el conocimiento de las características de la historia en el desarrollo del proceso de enseñanza.

Diversificación de los objetos de estudio de la historia. . primera parte. conviene que elaboren un texto en el que describan la forma como les enseñaron historia: ¿qué hacían sus maestros?. • BLOQUE I QUÉ ES LA HISTORIA PROPÓSITOS Al estudiar los temas y realizar las actividades propuestas se espera que los estudiantes: Expliquen qué es la historia y cuáles son las finalidades del conocimiento histórico. para el futuro maestro de historia. Qué es la historia. Secretaría de Educación Pública). ¿por qué es importante diversificar los objetos de estudio? e) ¿Qué enseñanza deja. se recomienda leer y comentar el programa de esta asignatura. A partir de sus comentarios. Reconozcan que la comprensión de los temas de este curso favorece una enseñanza congruente con el enfoque y los propósitos educativos propuestos en los programas de historia de la educación secundaria. la experiencia de L. 3. SUGERENCIAS DE ACTIVIDADES Para iniciar el curso se sugiere comentar las experiencias que los estudiantes han tenido en el aprendizaje de la historia durante la primaria. En particular. ¿qué actitudes desarrollaron respecto al conocimiento histórico con el tipo de enseñanza experimentada? En plenaria. Conviene que en este momento se establezcan los criterios de evaluación. 2. González? Finalmente. la secundaria y el bachillerato. ¿qué tipo de actividades realizaban en el aula?. • Observar el video en el que Luis González narra su experiencia con la historia (“El oficio de historiar”. Identifiquen los diversos objetos de estudio de la historia y asuman dicha diversidad como elemento fundamental para orientar la enseñanza de esta asignatura en la escuela secundaria. 3. Conozcan las transformaciones que ha experimentado el conocimiento histórico a través del tiempo y relacionen este hecho con el permanente cambio en la forma de concebir y escribir la historia. TEMAS 1. ¿qué tipo de conocimientos se les exigía aprender?. distinguir cuáles textos de la bibliografía se incluyen en el material de apoyo para el estudio y explorar el acervo de la biblioteca de la escuela. Establezcan relaciones entre las concepciones explícitas o implícitas acerca del conocimiento histórico y el desarrollo de los procesos de enseñanza. Conviene conservar el escrito para analizarlo posteriormente a partir de los temas de estudio y de las experiencias de la observación y práctica. 3. en particular en la selección e importancia que se atribuye a diversos contenidos. Transformaciones en la forma de concebir y escribir la historia. González a dedicarse a la historia? b) ¿Cuál es su concepción de la historia? c) ¿Cuál es la finalidad de la historia? d) ¿Cuál es el objeto de estudio de la historia?.2. 5 1. en Serie nuestros historiadores. analizar en grupo aspectos como los siguientes: a) ¿Qué motivó a L. Las finalidades del conocimiento histórico. 4. leer algunos textos e identificar los comentarios más recurrentes y cuestionar si esta situación se ha modificado. 2.

México. • En equipo. Barcelona.) 4. pp. Villoro. pp. elaborar una nueva respuesta a la pregunta: ¿qué es la historia? • Comparar las respuestas con las elaboradas en la actividad 3. 40). “La función social del historiador”. (De ser posible. pp. 43-50. pp. Marc (1980).BIBLIOGRAFÍA BÁSICA • • • • • Bloch. ¿para qué?. Siglo XXI editores. Lawrence (1986). Pereyra. Stone. Crítica (Estudios y ensayos. Salvat (Biblioteca Salvat de grandes temas. pp. México. FCE. • A partir de las tesis. • Organizar un debate en torno a la siguiente cuestión: ¿es posible elaborar una respuesta única y definitiva que dé respuesta a la pregunta qué es la historia? Redactar conclusiones al finalizar el debate. en Historia. considérese también el texto de E. 22-26 y 26-27. Vilar. Stone y de P. “¿De qué aspectos de la actividad humana debe ocuparse la historia?”. analizar y discutir la siguiente afirmación de Vilar: “historia designa a la vez el conocimiento de una materia y la materia de este conocimiento”. • Comparar los planteamientos de Vilar con los realizados por los estudiantes en la actividad 1.) 5. Leer los textos de C. 2. 9-31. Carlos (1995). enlistar cuáles son las finalidades de la historia y explicar en qué consiste cada una de ellas. b) Preocupaciones. 33-52. Barcelona. temas y conceptos predominantes en distintas épocas. • Los estudiantes se organizarán en equipo para decidir la forma de sistematizar la información y presentarla al resto del grupo. México. José (1973). en Iniciación al vocabulario del análisis histórico. Vilar. La lectura deberá realizarse de tal forma que se identifiquen elementos relacionados con los siguientes aspectos: a) Cambios relevantes en la forma de concebir el conocimiento histórico y hacer historia. y hacer un resumen de las principales ideas del autor. Leer el texto de P.15-44. etcétera. ¿cuál es su significado? 3. 27-42 y 43-47. “Los diversos contenidos del término ‘historia’”. Villoro. Consultar en periódicos. libros o revistas artículos o notas de contenido histórico e identificar algunos ejemplos que muestren los diferentes sentidos que se asignan a la palabra historia. En equipo. Analizar y comentar diferencias y semejanzas. • SUGERENCIAS DIDÁCTICAS 1. • Explicar por escrito en qué consiste el sentido que se da al término historia en cada uno de los ejemplos hallados. Siglo XXI editores. Fontana. (Las respuestas elaboradas por los equipos deberán quedar a la vista de todos para su uso posterior. en El pasado y el presente. puede ser a través de un periódico 6 . Por ejemplo. c) Vinculación de la historia con otras ciencias sociales. 61). “El sentido de la historia”. • A partir de la lectura de ambos historiadores. ¿para qué?. México. “Los diversos contenidos del término ‘historia’”. leído el semestre pasado. “Las etapas de la historia como modo de conocimiento” e “Intento de definición de la materia y de la investigación históricas”. • Elaborar un listado de las diversas acepciones que se aplican al término historia y escribir un ensayo breve sobre el tema. contestar la siguiente pregunta: ¿qué es la historia? Los alumnos deben expresar sus ideas propias. Luis (1995). “La historia y los hombres” y “El tiempo histórico”. Vilar (“Las etapas de la historia como modo de conocimiento”). FCE. Florescano. • Elaborar una síntesis de las principales tesis expuestas por los autores. pp. por lo tanto conviene que no consulten ninguna fuente de información para elaborar su respuesta. “Historia. ¿A qué se refiere dicha expresión?. 17-27. Para realizar las siguientes actividades se requiere leer los textos de L. en Historia. destacar nuevos elementos incorporados. “La historia y las ciencias sociales en el siglo XX”. en Introducción a la historia. Pereyra y L. en La historia. Pierre (1981). ¿para qué?”.

conferencia. – “La historia tradicional tenía la vida política en el centro de su universo. ¿algún tema causó particular interés?. Contestar la pregunta: ¿por qué es importante para un futuro maestro de historia conocer la evolución de esta disciplina? 6. Fontana). de las relaciones diplomáticas internacionales o. “Intento de definición de la materia y de la investigación histórica” y realizar las siguientes actividades: • Elaborar un cuadro sinóptico en el que se destaquen las ideas principales de los autores. ¿cuáles no forman parte de su contenido? • Asistir a la biblioteca de la Escuela Normal o a la de un Centro de Maestros y consultar libros para hacer un listado de los diversos objetos de estudio que abordan los libros de historia y ciencias sociales. video documental.el objeto de la historia es esencialmente el hombre. Vilar. Bloch. Es importante que. durante las presentaciones. ensayo. los estudiantes reflexionen acerca de los procesos de cambio. • Leer las siguientes afirmaciones y escribir una breve conclusión acerca del sentido que encierran. periódico. • Leer los textos de M. expliquen en qué consiste cada una de ellas y se percaten de que la comprensión de dichas características favorece una enseñanza congruente con el enfoque propuesto en los programas de estudio. ya fuese en la forma de actividad guerrera. Comentar en el aula el resultado de la indagación. por qué?. después. en el plano nacional. etcétera. ¿alguno fue especialmente inesperado. Bloch). 7. continuidad y ruptura que ha experimentado el sentido del conocimiento histórico a lo largo del tiempo. Plantear las siguientes preguntas al grupo: d) Cuando estudiaron historia (los alumnos normalistas).. las siguientes preguntas pueden servir de guía para el análisis: ¿qué tipo de temas se encontraron?. J. A partir de los conocimientos adquiridos y en relación con los temas de este bloque. Fontana y P. programa radiofónico. El tema será La historia (primera parte). exponer y fundamentar las conclusiones obtenidas. ¿cuáles son los objetos de estudio de la historia? • Elaborar un texto en el que se explique en qué consiste la diversificación de los objetos de estudio de la historia y qué retos plantea para la enseñanza. cada estudiante redactará una ficha informativa semejante a las que aparecen en los diccionarios enciclopédicos. Conozcan las principales características del conocimiento histórico. BLOQUE II CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO HISTÓRICO PROPÓSITO Al estudiar los temas y realizar las actividades propuestas se espera que los estudiantes: 1. – “. Mejor dicho los hombres” (M. • Revisar un libro de texto de historia para la educación secundaria y a partir de las lecturas realizadas. de la evolución de las instituciones de gobierno y de la legislación” ( J. 7 .• • mural. ¿qué tipo de temas predominaban en los libros de texto y en la enseñanza? e) ¿Qué idea sobre la historia se formaron al estudiar ese tipo de temas? f) ¿Qué estudia la historia? • En pequeños equipos discutir y elaborar una respuesta. contestar la pregunta: ¿qué tipo de temas o acontecimientos predominan en el libro?. mesa redonda..

Fontana. Sánchez Prieto. en ¿Y qué es la historia? Reflexiones epistemológicas para profesores de secundaria. Carácter selectivo de los acontecimientos en la elaboración del conocimiento. “¿Por qué reescribimos continuamente la historia?”. ya que ni existen ni pueden existir en una forma pura: siempre hay una refracción al pasar por la mente de quien los recoge” (E.los hechos de la historia nunca nos llegan en estado puro. núm. Instituto Mora. Barcelona. La larga duración. El carácter provisional de la interpretación histórica. señalen algunos elementos que ellos crean que distinguen o caracterizan a la historia como conocimiento y señalar en qué consisten cada una de esas características. 2. H. • . pp. “Saber y poder: objetividad y manipulación del pasado”. H. “¿Es posible la objetividad en la historia?”. Schaff. México. Promover la participación de los estudiantes para que. 74-82. A partir de las conclusiones obtenidas con la realización de las actividades anteriores. En plenaria. 31-35. 23-25. “El historiador y los hechos”. Expresar con enunciados breves los temas que aborda el autor. exponer las conclusiones obtenidas. SUGERENCIAS DIDÁCTICAS 1. pp. José (1973). pp.. 40).TEMAS 1. comente y reflexione sobre el ejemplo a partir de las siguientes cuestiones y aspectos: Describir el camino seguido por los archivos de Stresemann hasta la edición que se conoce. Adam (1983). enero-abril. con base en los conocimientos adquiridos hasta el momento. 8 2. Carr). Jacques (1991). Le Goff. pp. acerca de la naturaleza del conocimiento histórico. • • • • 4. Madrid. en La historia. Revista americana de ciencias sociales. Redactar una explicación acerca del contenido de cada uno de los temas identificados y comparar con otro compañero para complementar el trabajo realizado. Idea universitaria. 321-333.. en El conocimiento histórico. 4. La interpretación histórica y su carácter provisional. El tiempo de la historia. Grijalbo (Enlace). 13. Salvat (Biblioteca Salvat de grandes temas. Elaborar un listado para comparar su contenido con las características que se vayan conociendo con el estudio de los temas del bloque. Alan (1989). Ariel. 9-40. en Secuencia. plantea Carr mediante el caso Stresemann? Redactar conclusiones acerca de las lecturas y de las actividades realizadas. México. Leer el texto de E. BIBLIOGRAFÍA BÁSICA • • • • • • • Carr. (1993). Releer el caso que refiere Carr acerca del archivo de Gustav Stresemann. pp. Barcelona. en Historia y verdad. en ¿Qué es la historia?. pp. sino Stresemann? Elaborar conclusiones a partir de la siguiente pregunta: ¿qué problemas. Saturnino (1995). • • 3. 2. México. 1. “‘Desembalar’ la historia”. Henri-Irénée (1999). Knight. en Pensar la historia. Edward H. Por ejemplo. En equi po. reflexionar y escribir una opinión acerca del significado de la siguiente expresión: “. “La historia es inseparable del historiador”. Marrou. pp. La selección de los acontecimientos históricos por parte del historiador. El ritmo de cambio histórico. Carr. El problema de la objetividad y la subjetividad en la historia. Barcelona. 1-35. etcétera. Siglo XXI (Historia). “Interpretaciones recientes de la Revolución Mexicana”. Paidós. ¿Qué sucedió durante la selección de documentos? ¿Qué aspectos se privilegiaron en los diferentes casos del trabajo diplomático de Stresemann? ¿Cuáles se omitieron? ¿A qué motivos se obedeció esta situación? ¿Por qué afirma Carr que el proceso seleccionador no lo empezaron Bernhard ni Sutton. 41-54. 3.

La comprensión imaginativa del historiador. ¿cuáles son las nuevas concepciones adquiridas? 11. (El texto de Sánchez Prieto puede ser útil para repasar algunos aspectos fundamentales. Escribir un texto en el que sintetice las principales tesis de los autores. ¿por qué?. • 7. realizar la segunda parte de la ficha La historia. Un ejemplo sería el siguiente: a partir de la apertura democrática en nuestro país se han multiplicado los ensayos que hacen una revisión histórica sobre el asunto. Organizar un panel en el que se discutan las siguientes cuestiones: a) La reinterpretación de la historia está en función de las necesidades del presente. Individualmente. Elaborar una síntesis acerca de los planteamientos que hace Carr sobre los siguientes asuntos: La selección e interpretación que hace el historiador de los hechos que estudia. • Identificar. Leer el artículo de H. Schaff. se modificaron las ideas que tenía acerca del conocimiento histórico. Con base en los textos de Marrou. • • 9. en revistas o periódicos. • Al final del panel. Para realizar las siguientes actividades deberán leerse los textos de J. Elaborar un cuadro sinóptico de las principales ideas expuestas por el autor. Conviene que un estudiante funja como relator para redactar las conclusiones del grupo.• • • • • 5. etcétera) cuyo contenido muestre que los efectos de los acontecimientos del pasado o las necesidades del presente propician nuevos estudios históricos. b) La reinterpretación de la historia está en función de los efectos de los acontecimientos del pasado que surgen en el presente. • Leer el texto de Knight e identificar las necesidades que propiciaron que cada generación de historiadores reescribiera la historia de la Revolución Mexicana. 10. Cada estudiante deberá seleccionar tres casos y explicar por qué los eligió. y los que se han leído en las actividades anteriores. Marrou y analizarlo a partir de la siguiente cuestión: ¿por qué sostiene que la historia es inseparable del historiador? Seleccionar del texto algunos argumentos que sostengan la tesis del autor y explicar en qué consisten. 9 .) Contestar las siguientes preguntas: mediante el estudio de los temas de los bloques anteriores y la reflexión realizada acerca de ellos. 8. Le Goff. formar equipos para comentar las opiniones de los panelistas y redactar conclusiones. 6. artículos. textos (ensayos. • Leer el capítulo de A. Fontana y J. escribir un breve texto que aborde la relación del historiador con la producción del conocimiento histórico. contestar la pregunta: ¿por qué cada generación vuelve a estudiar y a reinterpretar el pasado? A partir de los conocimientos adquiridos con el desarrollo de las actividades de este bloque. discutir en equipo y contestar las siguientes preguntas: ¿en el proceso de la producción del conocimiento histórico qué significa “ser objetivo”? ¿Cuáles son las condiciones que definen al historiador como objetivo? Exponer las conclusiones a los otros equipos y organizar un panel para debatir sobre el tema. A partir de la lectura realizada y de las conclusiones obtenidas en la actividad 5. El significado de la estrecha relación del historiador con la época en que vive.

a partir de los conocimientos adquiridos con el estudio de los temas de los bloques anteriores y del curso Introducción a la Enseñanza de la Historia. SEP (1994). seleccionar una o varias clases de historia observadas en la escuela secundaria y analizarlas. (Exposición por parte del maestro. octubre. lectura del libro de texto. en La enseñanza de las ciencias sociales.) Reacciones de los alumnos durante la clase. presentaciones de una versión. pp. análisis de causas. pp. En equipo.BLOQUE III EL CONOCIMIENTO HISTÓRICO Y LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA PROPÓSITOS Al estudiar los temas y realizar las actividades propuestas se espera que los estudiantes: 1. Sean capaces de incorporar a las actividades de observación y reflexión de la práctica docente. 46. año XIII. 67-71. 97-103. Aprendizaje/Visor. involucramiento en el estudio del tema. tomando en cuenta el tipo de información y las actividades realizadas por el maestro y los alumnos. núm. contestar las siguientes preguntas: ¿Cuáles fueron los propósitos específicos reales de la clase? ¿Qué coincidencias o discrepancias existen entre éstos y los que explícitamente se persiguen al tratar el tema? ¿A qué tipo de contenidos se le dio mayor importancia en la clase? ¿Qué habilidades ejercitaron los alumnos? ¿Qué actitudes ante el conocimiento histórico? ¿Qué concepción de la historia se manifiesta en esta forma de trabajo? 10 2. (Interés. así como al diseño de planes de clase.) Posteriormente. los elementos adquiridos con el estudio de los temas de este curso. “Indicaciones acerca del estudio de la historia”. Reconozcan que en la forma de organizar y desarrollar los procesos de enseñanza. TEMAS 1. México. (1998). con base en el análisis. Concepciones históricas del profesor y su influencia en la enseñanza de la historia. SUGERENCIAS DIDÁCTICAS 1. mención a otras interpretaciones. 2. Madrid. cuestionarios cerrados. 2. Jesús (1989). dictado. 36-43. a) b) c) d) • • • • • • . BIBLIOGRAFÍA BÁSICA • • • Carrillo. anécdotas. Carlos A. escritura de puntos de vista propios. qué tipo de concepciones –sobre la enseñanza y la historia– subyacen en el tipo de enseñanza que describe Carrillo. Educación Secundaria. indiferencia. Información que se manejó en la clase. Carrillo e inferir. Plan y programas de estudio 1993. aprendizaje y evaluación influyen las concepciones que los maestros tienen acerca del conocimiento histórico. exposición con uso de preguntas y diálogo con los alumnos. Relación entre la comprensión de las características del conocimiento histórico y la enseñanza de la historia.) Forma en la que se presentó la información sobre el tema. formulación de explicaciones. pp.) Actividades que se realizaron con la información. Leer los textos de Carlos A. debate. Educación y Cambio. “¿Para qué enseñar historia?”. (Recuento de datos acerca de un hecho. Domínguez. (Análisis. en Cero en Conducta. México.

Domínguez: En equipo. En la columna de la izquierda. ¿qué justifica la enseñanza de la historia a niños y adolescentes? Citar ejemplos específicos y fundamentarlos. las implicaciones que tienen para la enseñanza. Escribir un ensayo acerca de la relación que existe entre el dominio de las características del conocimiento histórico y la enseñanza de la historia. escribir las características del conocimiento histórico y en la derecha. analizar algunos trabajos realizados y redactar conclusiones al respecto. comentar de qué trata el texto y elaborar una reseña de su contenido. 11 .3. Identificar en el texto de Domínguez afirmaciones que muestren el conocimiento que posee el autor acerca de las características de la historia. ¿por qué? Leer sus conclusiones al resto del grupo. • • • • Realizar las siguientes actividades con base en el texto de J. Para establecer la relación entre las características del conocimiento histórico y la enseñanza se sugiere elaborar individualmente un cuadro a dos columnas. Según el autor. En plenaria. 5. Contestar en equipo la siguiente pregunta: ¿el texto de Domínguez podría haberse escrito sin contar con un dominio de las características de la historia?. 4.

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MATERIAL DE APOYO 13 .

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ya aparecía como “ilusión pasada de moda creer que la historia proporciona enseñanzas prácticas para guiarse en la vida (historia magistral vital). Polibio y Plutarco escribieron a fin de enseñar. Las condiciones en las que se producen los actos humanos son raras veces suficientemente semejantes de un modo a otro para que las “lecciones de la historia” puedan ser aplicadas directamente. De ahí la antigua tendencia. Dos planteamientos aparecen implicados en esta indicación: uno refiere al hecho de que en un nivel de complejidad no se encuentran los elementos suficientes para explicar un plano de mayor complejidad y otro subraya que la génesis de una realidad no basta para explicar su funcionamiento. Casi desde el principio la historia fue vista también como una colección de hechos ejemplares y de situaciones paradigmáticas cuya comprensión prepara a los individuos para la vida colectiva. Si bien. con el ánimo de ofrecer soluciones a las necesidades prácticas de las generaciones posteriores. ningún conocimiento de tal situación puede producirse al margen del estudio de sus fases de formación: el conocimiento de las circunstancias a partir de las cuales se gesta una coyuntura histórica es indispensable para captar las peculiaridades de ésta. etc. El hecho de que el saber histórico está siempre y en todo caso conformado también por la lucha de clases. esa idea pedagógica de la historia dio paso a otra concepción centrada en el supuesto básico de que la historia posibilita la comprensión del presente “en tanto – como la formulan Langlois y Seignobos _ explica los orígenes del actual estado de cosas”. En tal sentido parece incuestionable una respuesta que se incline a favor de la primera opción en la alternativa presentada por Bloch: “¿habrá que considerar el conocimiento del periodo más antiguo como necesario o superfluo para el conocimiento del más reciente”? Se estaría tentado a creer que superflua es la pregunta misma por cuanto es impensable la inteligibilidad de un momento histórico fuera de los lazos que lo vinculan con los momentos precedentes. los excesos del evolucionismo obligan a matizar la cuestión. falsedades burdas pasan por verdades evidentes de suyo. Por ello afirma Marx que la estructura anatómica del hombre es la clave de la disposición orgánica del mono y no al revés como sería más fácil suponer. Cuando se disuelve por completo la lógica propia del discurso histórico en los zigzagueos de la opción política inmediata. la legitimación de sus gobernantes. La función de esta disciplina se limitó primeramente a conservar en la memoria social un conocimiento perdurable de sucesos decisivos para la cohesión de la sociedad. en 15 . Las entidades y fenómenos que se pueden discernir en el movimiento de la sociedad constituyen una realidad caracterizarle en términos de proceso y sistema. Se entiende. silencios y deformaciones: elementos triviales de información se vuelven tabú (el papel de Trotski en la revolución rusa. para indicar algunos nombres. lecciones de inmediato provecho para individuos y sociedades. entonces no pueden extrañar ocultamientos. sin embargo. A finales del siglo pasado. el funcionamiento de las instituciones políticas y eclesiásticas así como de los valores y símbolos populares: el saber histórico giraba alrededor de ciertas imágenes con capacidad de garantizar una información compartida. a solicitar de la historia que guíe nuestra acción. no basta para simplificar las cosas y abogar por una historia convertida en apologética de una plataforma ideológica circunstancial como ocurre sin remedio allí donde la función cognoscitiva de la práctica teórica es anulada en aras de su función social en una coyuntura dada.HISTORIA ¿PARA QUÉ? El rechazo de la historia como mero afán de curiosidades no autoriza. Ya se sabe dónde suele desembocar la reflexión presidida por la idea – según la fórmula empleada por Chesneaux . ya que “la ciencia se hace en la vida misma y por gentes que trabajan en ese momento… está ligada a través de mil sutilizas y complicados lazos a todas actividades divergentes de los hombres” (Febvre). II Durante largo tiempo la historia fue concebida como si su tarea consistiera apenas en mantener vivo el recuerdo de acontecimientos memorables según criterios que variaron en distintas formaciones culturales.de que “el estudio del pasado no es indispensable sino al servicio del presente”. En efecto. puesto que toda situación social es resultado de un proceso. ya mencionada. por ejemplo). áreas enteras del proceso social se convierten en zonas prohibidas a la investigación. sin embargo. a diluir su función cognoscitiva en la vorágine de las luchas sociales. Sin embargo.

Si bien para todo fenómeno social el conocimiento de sus orígenes es un momento imprescindible del análisis y un componente irrenunciable de la explicación. la inculcación exaltada de unas cuantas recetas generales. que permiten comprenderlo y que ayudan a vivirlo”.. “La explicación de lo más próximo por lo más lejano a dominado a menudo nuestros estudios… éste ídolo de la tribu de los historiadores tiene un nombre: la obsesión de los orígenes… en el vocabulario corriente los orígenes son un comienzo que explica. no impide admitir que sólo es posible orientarse en las complicaciones del periodo contemporáneo a partir del más amplio conocimiento del proceso que condujo al mundo tal y como hoy es. ésta no se agota aquí: saber como algo llegó a ser lo que es no supone todavía reunir los elementos suficientes para explicar su organización actual. una zona violentamente disputada. el conocimiento histórico pueden funcionar al servicio del conservatismo social o al servicio de las luchas populares. Las formas que adopta la enseñanza de la historia en los niveles de escolaridad básica y media. entre otras cosas. jamás es neutral. Tal vez por ello no tiene ningún empacho Febvre en escribir: “yo defino gustosamente la historia como una necesidad de la humanidad – la necesidad que experimenta cada grupo humano. suelen invocar el pasado como fuente de sus privilegios. como sucede con muy pocas modalidades del discurso teórico. Pierre Vilar . El pasado. Los grupos sociales procuran las soluciones que su idea de la historia les sugiere para las dificultades y conflictos que enfrentan en cada caso. por supuesto. Sin embargo. en el plano discursivo de la comprensión del proceso social en curso. 16 Antes que nada impregnan la práctica misma de los agentes. como es el caso de ésta que vive a comienzos de los años ochenta. Peor aún: que basta para explicar. los acontecimientos. Pocas modalidades el saber desempeñan un papel tan definitivo en la reproducción o transformación del sistema establecido de relaciones sociales. et. De ahí que. Si entre las cuestiones básicas a plantear. Mientras más confusa y caótica aparece una coyuntura dada. las tendencias que preparan el tiempo presente. la difusión de cierto saber histórico a través de los medios de comunicación masiva. Por ello el saber histórico no ocupa en la vida social un espacio determinado sólo por consideraciones culturales abstractas sino también por el juego concreto de enfrentamientos y antagonismos entre clases y naciones. jamás permanece al margen de la contienda” (Chesneaux) No es frecuente encontrar entre los historiadores una sensibilidad perceptiva de las implicaciones que tiene su actividad profesional en la vida social y política. Ahí radica la ambigüedad. El impacto de la historia no se localiza solamente. por qué formula Bloch ese interrogante así como su reacción contra el mito de los orígenes. Quienes participan el la historia que hoy se hace están colocados en mejor perspectiva para intervenir en su época cuanto mayor es la comprensión de su origen. la historia es sometida a una intensa explotación ideológica. Sin embargo. en cada momento de su evolución de buscar y dar valor en el pasado a los hechos. por su visión del pasado de la comunidad a la que pertenecen y de la humanidad en su conjunto. más contundente es el peso de la investigación histórica en el esfuerzo por despejar tales caos y confusión. con más frecuencia de lo que pudiera creerse en primera instancia. Todo ocurre como si la evidencia empírica respecto a la omnipresencia del saber histórico en la vida cotidiana representara para la mayoría de los historiadores un motivo adicional que empuja a buscar el deslinde entre las preocupaciones académicas y las vicisitudes del contexto social. aspectos fundamentales de la forma actual de la sociedad se entienden con base en factores de un pasado más o menos lejano. es lo que se ventila en las luchas políticas e ideológicas. La actuación de esos agentes está decidida. quienes actúan en uno u otro sentido según el esquema que la historia les ha conformado del movimiento de la sociedad. son pruebas de la utilización ideológico – política de la historia. resulta claro que el estudio de los últimos cien años tiene más repercusiones que el de los siglos y milenios anteriores. el aprovechamiento mediante actos conmemorativos oficiales de los pasados triunfos y conquistas populares.consecuencia. Ninguna respuesta a las preguntas que hoy pueden formularse respecto a la situación presente es posible en ausencia del saber histórico. tanto las clases dominantes en las diversas sociedades como los grupos políticos responsables del poder estatal. Planteada así la función central de la historia. Guardar distancia conveniente para no extraviarse en la obsesión de los orígenes. “Nuestro conocimiento del pasado es un factor activo del movimiento de la sociedad. La historia penetra en la lucha de clases. ahí está el peligro”.

e incrementar su dominio de la sociedad del presente. la historia se emplea de manera sistemática como uno de los instrumentos de mayor eficacia para crear las condiciones ideológico-culturales que facilitan el mantenimiento de las relaciones de dominación. del presente. pero si de admitir que la elaboración de una imagen del pasado esta demasiado configurada por los intereses dominantes en la sociedad. cual es el papel histórico de la historia como ideología? 2°¿Cuál es ya. La investigación histórica también se a desfogado cada vez más del lastre que suponía la idea de que su tarea central consiste en dar preceptos prácticos para guiarse en la vida. en definitiva. de manera recíproca. claro esta de afirmar que la mera presencia de mecanismos ideológicos invalida por si misma la producción de conocimientos y anula la posibilidad de explicar el proceso social. cual podría ser el papel de la historia como ciencia”? ello se debe a que. Muy a menudo. Las dificultades para eliminar esta carga provienen en buena parte del hecho de que el conocimiento del pasado tiene su punto de partida en el presente. No se trata de sostener la tesis del presentismo en el sentido de que toda la historia es “historia contemporánea” por cuanto cada generación construye su verdad acerca del pasado. el desplazamiento de las 17 . ambos inseparables”. Este control estatal da por resultado que lienzos enteros de la historia del mundo no subsistan sino por lo que de ellos han dicho o permitido decir los opresores… la ocultación es una de los procedimientos más corrientes en este dispositivo de control del pasado por el poder. Hacer que el hombre pueda comprender la sociedad del pasado. tal es la doble función de la historia” (Carr). Son en buena medida los acontecimientos contemporáneos los que permiten profundizar en el conocimiento del pasado. es tarea de la investigación histórica recuperar el movimiento global de la sociedad. y también. en el eso de la historia la intervención de esos resortes ha sido decisiva. Resulta a un más complicado. liberar el saber histórico de las tendencias apologéticas. por ella. por ejemplo. en cualquier caso es cierto que no sólo el conocimiento del pasado permite la mejor comprensión del presente sino también. gracias a ella es el estudio de lo social. El pasado es un importuno del que hay que desembarazarse. Aunque todas las formas del saber se desarrollan ligadas a reportes ideológicos que intervienen como vigor en la selección de temas y enfoque como en la utilización posterior de los conocimientos. El relativismo confunde el problema de los criterios de verdad del conocimiento histórico con la cuestión de los móviles que impulsan la investigación. sin embargo. y por tanto del pasado. Las formas del discurso histórico se apartan crecientemente de esas pretensiones didácticas y literarias. La historia no sería entonces sino un conjunto de interpretaciones de validez relativa. El estudio del movimiento anterior de la sociedad se realiza a través del proceso en el cuál están inscritos quiénes investigan.y de la memoria colectiva por el aparato de Estado actúa sobre las “fuentes”. en efecto. “El pasado nos resulta inteligible a la luz del presente y solo podemos comprender plenamente el presente a la luz del pasado. Las tendencias apologéticas se cubren. “El control del pasado –escribe Chesneaux. de todo lo social. Sin asumir compromiso alguno con las tesis relativistas. La distinción misma pasado/presente es hasta cierto punto arbitraria: “la historia es una dialéctica de la duración. adecuada cada una de ellas a la visión que en los sucesivos presentes se tienen del pasado. por tanto. producir conocimientos que pongan en crisis las versiones ritualizadas del pasado y enriquecer el campo temático incorporando las cuestiones suscitadas desde la perspectiva ideológica del bloque social dominado. El Estado. III La progresiva madurez de las ciencias sociales y la integración de la historia en éstas acompañan el abandono de cierta tradición para la cual contaba la historia como un género literario. cuando no destrucción de los materiales embarazosos.incluye “1° ¿Cuál fue. En la pendiente del pragmatismo inmediata el saber acaba teniendo validez según su conformidad con alguna finalidad circunstancial. dispone de numerosos canales mediante los cuales impone una versión del movimiento social idónea para la preservación del poder político. se sabe mejor que investigar en el pasado si se posee un punto de vista preciso respecto a la situación que se vive. con el pretexto de que la historia necesariamente interroga por las cosas que sucedieron en tiempos anteriores a fin de ofrecer respuestas a los problemas de hoy. El papel de la historia como ideología se eleva como obstáculo formidable para la realización del papel de la historia como ciencia. No se trata. tiene el carácter de una retención en la fuente… secreto de los archivos.” Así pues.

Si. Cierta orientación positivista insistió tanto en la neutralidad e imparcialidad propias de la ciencia que. a identificar responsables (tanto culpables como héroes) de la marcha de las cosas. Las pasiones del pasado. etc. en sentido inverso del fluir del tiempo. Sin embargo. cómo reacción justificada ante esta actitud pueril. La historia no se desenvuelve exclusivamente en virtud de sus vacíos de conocimiento y de la progresiva afinación de sus hipótesis explicativas. la preocupación por el matiz) es un prurito intelectual del que ha de prescindirse para todo fin práctico. “organizar el pasado en función del presente: es lo que podría dominarse función social de la historia”. Esta complementariedad. El problema no radica. “por desgracia a fuerza de juzgar. por ejemplo. La reflexión histórica aparece como una tarea urgida precisamente por las luchas y contradicciones que caracterizan a una época. “la reflexión histórica es regresiva. Los académicos que entienden su labor como algo aislado de toda responsabilidad política. a la ves. por ende. funciona normalmente a partir del presente. mezclando sus reflejos a las banderías del presente. se acaba casi fatalmente por perder hasta el gusto de explicar. El estatuto científico del discurso no está dado por su función en las pugnas contemporáneas. si es preciso. no pueden evitar que el resultado de sus investigaciones tiendan a desdibujarse: esto es consecuencia natural de la separación forzada en que ese saber se produce. acompañar la descripción y explicación del proceso de sentencias laudatorias o reprobatorias elaboradas desde criterios morales. IV La función teórica de la historia (explicar el movimiento anterior de la sociedad) y su función social (organizar el pasado en función de los requerimientos del presente) son complementarias: el saber interactuar recibe sus estímulos más profundos de la matriz 18 social en permanente ebullición y. sin embargo. los conocimientos producidos en la investigación histórica están en la base de las soluciones que se procuran en cada coyuntura. como señala Febvre. no solo las pretensiones de neutralidad son un obstáculo para el desarrollo de la ciencia histórica. Ahora bien. También entorpece este desarrollo la manía de enjuiciar allí donde hace falta explicar.preocupaciones hacia unas u otras áreas de la totalidad social. y ésta es su razón de ser fundamental”. en la . Ello tiene que ver sólo ni primordialmente con la inmadurez de la historia (como proyecto analítico con pretensiones explicativas y no de mero relato descriptivo) o con la pluralidad de modelos teóricos enfrentados: es también resultado de la división social y del consiguiente carácter fragmentario de lo que interesa a las diferentes corrientes recuperar en el pasado. sino también empujada por factores extra teóricos salidos de la lucha social misma. la preferencia por tales o cuáles temas. La tendencia a reunir los juicios de valor para preservar una supuesta pureza científica y evitar la contaminación de los ingredientes ideológicos. Parece obvio que las interpretaciones históricas incluyen siempre juicios de valor y que ningún apego a la pretendida objetividad del dato anula el peso de los esquemas ideológicos en la narración explicativa. Esta creencia se apoya en la idea de que la función social de la historia exige una dosis de maniqueísmo y obliga. Exhibe incomprensión seria de cuáles son los modos en que interviene la ideología en la producción de conocimientos. se da con frecuencia una respuesta plenamente afirmativa a la cuestión anterior. pues. entonces no puede sorprender que compitan distintos modos de organizar el pasado. La existencia de un sistema de dominación social implica en si misma formas diversas de abordar el examen de la realidad. incluido el movimiento anterior de ésta. ¿se justifica sin más la antigua tradición según la cuál junto con su tarea informativo-analítica la historia esta obligada a juzgar los acontecimientos y sus protagonistas. no elimina las tensiones y desajustes entre ambas funciones. la prolongada discusión en torno al carácter nocivo o benéfico de los juicios de valor en el discurso histórico puede ser vista como índice de que tal complementariedad no carece de fricciones. pero no se puede hacer abstracción de que la historia desempeña un papel destacado en la confrontación ideológica: las fuerzas políticas se definen también por su comprensión desigual y contradictoria del desarrollo de la sociedad. Es sintomático que en una sociedad coexistan de modo conflictivo definiciones contrapuestas de su pasado. o sea. Así. Algunos se muestran inclinados a creer que centrar el esfuerzo teórico en sus propósitos explicativos (incluyendo. convierten la realidad humana en un cuadro cuyos colores son únicamente el blanco y el negro” (Bloch). Como la recuerda Chesneaux. nacionales o partidarios?.

el historiador no es un juez. Un aspecto decisivo del oficio de la historia consiste.permisible comisión en un mismo discurso de argumentos explicativos y juicios de valor. como le gusta recordar a Vilar. precisamente. Los juicios de valor son inherentes a la función social de la historia pero ajenos a su función teórica.y hacer comprender”. en su caso. Esta actitud no puede menos que empobrecer la función teórica de la historia. forcejeos y contradicciones que integran el movimiento de la sociedad y borran todo con la tajante distinción entre los principios del bien y el mal. incluso. Se puede localizar en el acervo de la historia. sin ninguna dificultad. La historia no es juzgar. es comprender . sacrificios. de éstos aciertos y fracasos. El achatamiento del esfuerzo explicativo generando por la propensión a juzgar limita la capacidad de pensar históricamente. Si la manía de enjuiciar deriva con facilidad en un obstáculo adicional para la explicación histórica. entonces es preciso ir más allá de la simple localización de aciertos y bracazos en la actividad de los hombres. ello se debe a que tiende a ocultar la constitución del mundo social: un proceso formado por numerosos subprocesos articulados entre si. para encontrar en los componentes económicopolíticos e ideológico. Los juicios de valor inhiben la recuperación de las luchas. Del discurso histórico no resulte en detrimento de su legitimidad (teóricas). esa elocuencia de abogados y esos efectos de toga… no. ¿quién es el Mesías? Es mucho más fácil centrar el examen del proceso social en un núcleo apologético o denigrativo que buscar en serio las causas inmediatas y profundas de los fenómenos históricos. una abrumadora cantidad de ejemplos de textos en los que el análisis es sustituido por la glorificación o satanización de un personaje. Por ello se pronuncia Febvre contra el historiador-fiscal y señala que “ya es hora de acabar con esas interpretaciones retrospectivas. no se puede “comprender los hechos” más que por la vía de “pensarlo todo históricamente”. Sí. en vigilar que la preocupación por la utilidad (político-ideológica). Ni siquiera un juez de instrucción. 19 . sino en el desplazamiento del discurso histórico de un campo problemático presidido por la pregunta ¿por qué? a otro donde el interrogante clave es ¿quién es el culpable? o.culturales de la totalidad social la explicación.

la talla y los logros de los principales protagonistas políticos. perdurables e interesantes de historia narrativa que jamás se hayan escrito. Resulta posible obtener un enfoque esclarecedor sobre la naturaleza y el alcance de la historia tal como se le consideraba en 1850. y quizá hasta paranoicos corruptos mucho más interesados en promover sus propias carreras que en servir al bien común. la cuestión principal que cualquier historiador debe abordar. Soy el único responsable. según Vaughan. su lectura era imprescindible para los hijos de las élites. Voltaire y Macaulay. Debe advertirse que aquí se pone énfasis sobre las transformaciones. no sobre una descripción estática. la cual tiene una considerable significación historiográfica hoy día. La primera es que se le consideraba un a fuente de formación moral. la virtud triunfaba sobre el vicio. Plutarco y Tácito. El testimonio lo encontramos en el discurso inaugural pronunciado en 1818 por el Regius Profesor* de Historia de la Universidad de Oxford. la historia era una excelente fuente de solaz que proporcionaba un tipo de narración más cautivante. y que la naturaleza de los * Regios Profesor es un profesor que ocupa una cátedra instituida por dádiva real en las universidades de Oxford o Cambridge. la historia gozaba de generar aceptación como parte esencial de una educación digna de un caballero y esto por tres razones principales. se pensaba que la historia era una invaluable fuente de enseñanza para los adolescentes. 1 Estos libros constituyeron elementos esenciales para la creación de la alta cultura de su tiempo. Siendo ésta su índole. en discusión con los cuales los argumentos de este ensayo se han modificado y asendrado a través de los años. (En segundo lugar. una especie de cuento en la que se demostraba como. pero al parecer ninguna de estas obras influyó mucho sobre la conciencia pública. tal como la que los historiadores narraban con elegancia. aunque solo fuera por medio de traducciones. justamente al final de esta prolongada fase de diletantismo. Esto constituye un enfoque completamente diferente sobre los objetivos. (T. o en las universidades con miras a ocupar puestos de importancia política en el futuro. Esta tranquilizadora teoría fue fríamente ignorada por Maquiavelo en el príncipe en el siglo XVI. cuando se da por 1 Las notas de pie de pagina se han limitado a citas directas o a ulteriores desarrollos del argumento. En esa época. se consideraba de mayor interés que las elucubraciones llenas de imaginación de escritores ingeniosos. que reciban su educación en casa. Finalmente. la historia se volvió cada vez más popular como campo de investigación. gracias a la benéfica providencia de Dios. en el sentido en que se suponía que cualquier hombre que se dijera culto y refinado precisaba haber leído y asimilado sus contenidos. Estoy extremadamente agradecido a lo agudos y pertinentes comentarios con respecto aun penúltimo borrador por parte de mi colega y amigo. Suetonio.) 20 . quien me libro de incurrir en muchos excesos y errores. sentado casi de manera axiomática que son los perversos quienes prosperarán. surgieron algunas de la obras más. por consiguiente. y desde Guiccardini. Al mismo tiempo se suponía que un hombre culto debería estar familiarizado.Vaughan este tuvo una carrera trágica y extremadamente estéril y en su producción poco o nada se halla de valor permanente. Libio. intrigante y significativa que las prolijas y artificiosas novelas de amor y de aventuras de la época) Una verdad sobria y manifiesta. el profesor Robert Darnton. Mayer.LA HISTORIA Y LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL SIGLO XX LA EVOLUCIÓN DE LA PROFESIÓN HISTÓRICA Desde el siglo XVI asta mediados del siglo XIX.H. un gran hiato entre la actitud de las generaciones pasadas con respecto a las lecciones morales de la historia y la que se tiene en nuestros días. con respecto al que prevaleció de manera general hasta antes de la primera mitad del siglo XIX. y brutalmente satirizada por Voltaire en Cándido en el XVIII. con los grandes historiadores clásicos como Tucidides. hasta Gibbon. de actividad literaria y formación cultural. es el “Hacer patente las transformaciones críticas con respecto a las condiciones de la sociedad”. pero tuvo una visión de lo que la historia debería ser. H. Los autores y trabajos de ellos a que se alude en el texto son bastante bien conocidos para requerir de documentos. y que la mayoría de los hombres que detentan puestos de poder político son egoístas. en academias. pasando por Raleigh y Clarendon. Existe. Estoy muy agradecido con los estudiantes y los miembros del cuerpo docente del seminario de Princeton conducido por mí y por el profesor Arno J. y antes de que se convirtiera en una profesión en sentido estricto. ya que los aleccionaba sobre la naturaleza del hombre y del poder político. ejercida casi exclusivamente por especialistas de tiempo completo dentro de las universidades. En lo que se refiere a aquellos que aun persisten.

los métodos y las fuentes quedaron bien establecidos por 1900. 1973 pp. Esta es la razón por la que las obras de los eruditos del siglo XIX. 3 Walter Bagehot. convicciones. gustos. si no como crítica y. pasatiempos. religiosa. en disponer de ciertas instituciones preconcebidas que deberán verificarse contra los hechos registrados . universiti reform in nineteenth – Century Oxford: A study of Henry Halford Vaughan. probablemente única. W. tanto lógicamente como de hecho. de un modo tal que ganaría la aprobación de los más recientes entre los “ Nuevos” historiadores de hoy día “Existen instituciones. de las condiciones de cierta unidad nacional”. y el margen de sus intereses era ilimitado. pero que durante los 2 Edward G. Así los problemas. Mientras tanto. De hecho. comprendiendo en si el más amplio margen posible de fenómenos socioculturales. social. Aquel empeño exhaustivo 21 . Entre 1870 y 1930. Se crearon en las universidades departamentos independientes para su estudio. Las cualidades de un buen historiador según Vaughan son tres: la primera se refiere al “principio de atracción por los hecho” – dicho de otro modo. por lo tanto. en ese caso el tema de historia abarcaría un amplio margen de experiencia humana – política. lo mismo que a una infinita capacidad para ahondar esmeradamente en mohosos archivos con el fin de desenterrarlos . Las instituciones. siguen siendo estimulantes y de una extraordinaria frescura para los estudiosos un siglo después de haber sido escritas. ritualista y cultural . como burckhardt.cambios históricos no está definida como recurrente o periódica. se definió como la evolución administrativa y constitucional del Estado – nación. Costitutión. Si es posible considerar a Vaughan como alguien completamente tradicional en su interpretación de la función del historiador tal como esta se concedía a mediados del siglo XIX. no obstante mantener el tipo de su estructura original.. únicamente bajo tales condiciones llegan a ser verdadera. La definición de Vaughan sobre el contenido de la historia fue mucho más allá. al igual que ceremonias y otros elementos similares de organización social. Es esto lo que de manera inmediata los hace tan atractivos para los otros hoy día. por consiguiente. 1811 – 1885. social y cultural. Se establecieron oficinas nacionales de registro. aduciendo que tal enfoque proporciona una orientación muy engañosa que debería modificarse con el tiempo. el tema fundamental del quehacer histórico. la historia se convirtió en una disciplina profesional autónoma por derecho propio. tradiciones. que son discernibles. y debería estudiarse combinando formulaciones teóricas previas con la más rigorosa atención a las pruebas registradas acerca de las circunstancias concretas y particulares. de la evolución política del Estado. constituyéndose además asociaciones profesionales. Osford. esta es una postura que resultará. “conservan su nombre. abarcando en él aspectos históricos de índole popular. pero cambian sus cualidades. y el monumento que vino a coronar este grandioso desarrollo de la profesión fueron los abultados volúmenes de la Cambridge Modern History. costumbres. magistraturas. creencias. Bil. 1867 subsecuentes cien años de escribirse esto se consideró como el anatema del historiador profesional. intelectual. bajo la influencia del nacionalismo liberal burgués de la época. o bien. 69 – 72.nación. la segunda consiste en tener “instintos más o menos definidos sobre ciertas expectativas dicho de otro modo. pero no obstante los logros se habían alcanzado únicamente aun costo muy elevado.. a una apasionada curiosidad con respecto al pasado. y de hecho hay indicios de que si lo era. escribió. a la vez que de las relaciones militares y diplomáticas entre los Estados de esta índole. the Ingless. ejercen poderes completamente nuevos. Los historiadores de esa época aun se hallaban inspirados por una infinita curiosidad. activa y saludablemente permanentes”2. Esto mismo fue lo que estableció Walter Bagehot en su clásico estudio acerca de la constitución inglesa. abandonó los causes establecidos para expresar un considerable escepticismo acerca de la labor histórica realizada exclusivamente en términos institucionales. como sucede en las ciencias naturales o sociales. para la preparación y la acreditación de futuros profesionales. Resulta claro de estos volúmenes que la evolución profesional de la historia y la definición de su propósito habían hecho enormes progresos. publicado menos de veinte años después3. festivales. leyes. Vaughan describió en términos muy generales el tema de estudio de la historia. La tercera consiste en “hábitos de rápido reconocimiento” – el don intuitivo de seleccionar los detalles significativos en medio de una masa caótica de documentación.. al tiempo que se instituyeron programas de doctorado. y los documentos básicos referentes a estás cuestiones se catalogaron por fechas y se pusieron a la disposición de los eruditos sin cargo alguno. Londres.

El segundo y muy reducido grupo de historiadores. tales como la American Historical Review. como si Freud Nietzsche jamás hubieran existido. Por otra parte. por ejemplo -. de omitir lo irracional. se dedicaron casi por completo de 1920 hasta los 50º a material de esta índole: minuciosos escrutinios y refinamientos propios de una historia para anticuarios. la English HIstorical Review la Revue Historique. principalmente de índole política o administrativa. Revistas más especializadas. geografía humana y demografía – al igual que sub disciplinas históricas especializadas tales como la historia del derecho. los cuales asumieron una reacción hasta cierto punto extravagante ante el empirismo cada vez más cerrado de sus colegas. las cuales reclamaban ahora su sitio en el estudio del pasado y el presente del hombre. de abrigar enfoques muy ingenuos acerca de la objetividad histórica y la historia libre de valores subjetivos. de subestimar la importancia. basada firmemente en la investigación de archivos. La publicación de documentos simplemente por causa de no haber sido estos publicados con anterioridad. constitucional y diplomática de las potencias occidentales más importantes durante los últimos mil años. mostraron incluso un mayor grado de miopía en cuanto a sus intereses. y la discusión reiterada hasta la sociedad acerca de las mismas cuestiones gastadas y trilladas. se ha visto. en parte debido a la decisión deliberada de los historiadores. era innegable que el margen de preguntas formuladas y de métodos empleados se había se había restringido drásticamente. y de concentrarse en la actividad de las élites más pequeñas dejando de lado a las masas que la sustentan. militar. economía. la historia de la educación y la historia económica. Entre estas quedaban comprendidas las ciencias sociales – antropología. como si Marx jamás hubiera existido. de manera que los hombres sobre quienes escribían no se presentaban únicamente con una racionalidad absoluta. Los buenos incluyeron el desarrollo de la narrativa de la historia política como una actividad talentosa y altamente profesional. Estos eran eruditos que se contentaban con hacer elaboraciones a partir de los problemas y las técnicas establecidas por 1900. prescindiendo de toda teoría. en donde quedaban representados los enfoques y los intereses de la élite profesional. Las páginas de los diarios publicados por organizaciones nacionales con carácter oficial. La historia se encontraba libre de valores subjetivos. por consiguiente. Tanto los científicos en el campo social como el público culto en general.por abarcar todo campo histórico. Los resultados de estos fueron tanto buenos como malos. hablaban exclusivamente para un puñado de colegas profesionales. y se creía seriamente que lo único que requería para establecer la Verdad era apegarse finalmente a los hechos recogidos de los archivos. y con describir cada vez con mayor prolijidad y detalle sucesos y conexos. la teoría del historicismo se hallaba en un momento de triunfo. como Spengler o Toynbee. quedaron la gran mayoría inscrita dentro de la primera categoría. de las condiciones económicas fundamentales. sin profundizar en las fuerzas subyacentes. que había sido tan generosamente abrazado por H. . Como resultado de esto podía verse retrospectivamente como la siguiente generación de historiadores se dividió a principios del siglo XX en dos grupos. Como profesión la historia había llegado a su mayoría de edad y había trazado satisfactoriamente las principales directrices de la evolución política. si no como seres racionales de cierto modo muy limitado – homoeconomicus u homopoliticus. ya sea visionarios con modelos globales respecto a la evolución humana. o por hacer significativos a círculos más amplios que no fueran el puñado de colegas insertos en un 22 campo tan ampliamente especializado. En segundo lugar. H. se fueron hasta el otro extremo convirtiéndose en macro teóricos. se veía ahora drásticamente reducido. que se apegaba a las más rigurosas normas de erudición académica y estaba sujeta a la formulación de técnicas paleográficas y diplomáticas especiales para la evaluación de la confiabilidad y significado de las fuentes documentales. de tener una comprensión poco rigurosa sobre la significación o los mecanismos de la estructura y la movilidad sociales. o bien homotheologicus. psicología. tales como los Annales Historiques de la Revolution Francaise. los historiadores habían dejado de dirigirse al público culto. la historia del arte. sociología. Vaughan y otros a mediados del siglo pasado. comenzaron a acusar justamente a los historiadores de dedicarse con mente cerrada al hecho crudo especialmente al hecho único -. de contentarse con un análisis bidimensional de la política. aunque solo fuera como posibles opciones limitantes. sin mostrar gran interés por relacionar dichos sucesos con lago mas. y además como resultado de la organización de las diversas profesiones dentro de estructuras departamentales.

Mientras tanto. Ninguno de los grupos de científicos abocados al campo social mostraba mucho interés por lo hechos o las explicaciones concernientes a las transformaciones. el tiempo quedaba detenido en el momento de hacer los apuntes referentes a su campo. Wrigth Mills. Joumal of European Economic History. De este modo. 23 . como Turner o Bear.4 Muchos de ellos especialmente los sociólogos. y existen indicios de que este estilo se está difundiendo actualmente a Francia e Italia. La psicología se halló atrapada por aserciones freudianas inverificables acerca del carácter 4 Elias H. los buscadores de hechos y los macroteóricos. en muchos aspectos importantes. ni admitían la posibilidad de que cada individuo y cada institución estuvieran profundamente influidos por su pasado único. aunque ha habido y hay algunas excepciones muy honrosas como Robert K. lo mismo que de inextricables tablas estadísticas. norteamericana.o bien hombres con un desempeño en un nivel inferior de generación teórica. Este vicio ha prevalecido especialmente en la sociología. en parte debido a que tal particularismo empírico hacía imposible cualquier construcción comparativa de modelos. Tal como Liam Hudson lo ha señalado. Desafortunadamente. han sido brillantemente descritos por el profesor Emmanuel Le Roy Ladurie como los recolectores de frutas y los paracaidistas: los primeros hurgan en torno a si con las narices metidas en la tierra. o eran simplemente un adelanto muy reciente efectuado en el seno de la última generación. repetitivo. la antropología. el escepticismo con respecto al enfoque histórico se volvió común en las ciencias políticas. la esencia misma de una expresión de esta índole. Nueva York. la historia fue descartada como algo irrelevante por la mayoría de los economistas y los sociólogos. 175. los constructores de modelos. primavera de 1974. y es probable que tuviera poco interés en investigar. en tanto que los segundos descienden en medio de las nubes. inspeccionando el panorama de toda la campiña. la psicología y en muchas otras de las ciencias sociales. La prosa del sociólogo norteamericano de mayor influencia. pero desde una altura tan elevada que no alcanzan a percibir con claridad nada en detalle. Para el antropólogo. a la búsqueda de algún prolijo y preciado hecho.p. 12. Estos dos grupos. y que además estaba atiborrado de una jeringonza u de neologismos carentes de significado. en tanto que son muchos los antropólogos que han escrito y escriben como los ángeles. “New Approaches in Economic History and Related Social Sciencies”. Si alguien quisiera ser descortés. p. y por la otra.” En tanto que los segundos vendrían a ser personas que dirían : “ Ignoramos si lo aducido por nosotros es verdadero. Lo que los mantenía unidos era su desprecio por la mayoría de sus colegas profesionales. los cuales se contentaban con pasar sus vidas dedicadas a un diminuto fragmento del basto mosaico. los investigadores de encuestas y los experimentadores. se apartaron aún más de los historiadores al escribir con un estilo casi deliberadamente anti literario. y en parte también porque los métodos empleados no eran capaces de proporcionar una prueba científicamente verificable. podría definir a los primeros como personas que dicen: “Ignoramos si lo hallado por nosotros es particularmente significativo. es casi inescrutable para todo el mundo salvo para los aficionados. ampuloso. 3. sino que es. Desdeñaban la descripción cualitativa de conjuntos de sucesos únicos que caracterizaba en gran medida a la historia antigua. si los fenómenos descubiertos por él se remontaban a un antiguo origen. o incluso el desarrollo de hipótesis generales de mediano alcance. con unas pocas y notables excepciones como Joseph Schumpeter y Max Weber. Como resultado de esto. resulta posible transmitir las verdades una prosa que sea tan embrollada como evasiva. pero por lo menos es verdadero. además de no tener medios de hacerlo. o bien de fórmulas algebraicas extremadamente complejas. Talcote Parsons. 5 Liam Hudson. los científicos en el campo social se encontraban divirtiéndose también en dos grupos más o menos similares: por un parte. el estilo no sólo limita aquello que expresamos de manera natural. No reconocían la importancia de la historia para su trabajo. 1972. núm. The Cull of the Fact: A Psychologist`s Autobiographical Critque of his Discipline. Pero ahí donde los cimientos no son tan sólidos. Merton y C. verboso. oscuro. Tuma. pero por lo menos es significativo. ninguno de los grupos tenía – ni tiene .” Fueron los primeros quienes tendieron a predominar dentro de los vastos y extendidos dominios de las ciencias sociales en las universidades norteamericanas. el cual se suponía que conformaría a la larga la base real para una historia política definitiva.mucho interés en o con respecto a las pruebas y a los métodos históricos.5 En medio del atrincheramiento de las ciencias. 1.

central y la universalidad intemporales de ciertas experiencias humanas pertenecientes a la infancia. todas las normas de conducta y las instituciones deben tener cierta utilidad funcional para el mantenimiento del sistema social . muchas sociedades se hallan sujetas a ser hostigadas por ideologías nuevas y poderosas que amenacen con quebrantar la totalidad de sus marcos culturales. al igual que los traumas por control de las necesidades fisiológicas.homo ludens . y el conflicto edifico con los padres – un ciclo inevitable que ahora sabemos que es históricamente. En primer lugar. y por consiguiente con un criterio funcional -. tanto en seres humanos como en ratas. los cuales tienen como propósito el divertir u no una función específica . y por estas razones su ingenio crea un amplio conjunto de instituciones y de estructuras. y de la antropología simbólica como Claude Lévi – Strauss. no manifiestan ineluctablemente una función. Otra floreciente escuela de psicología fue constituida por los conductistas experimentales. el hombre es mucho más que un ente racional conservador de sistemas. la vergüenza y la culpa con respecto a la sexualidad infantil o infantilista.a no ser que la diversión se defina como algo que conserva el sistema. e incluso a revoluciones. a protestas. Cualquier sociedad dada. han sugerido que existen vastas áreas en el discurso y e n los rituales que carecen en absoluto de utilidad funcional. todas las sociedades contienen en su interior instituciones vestigiales. y sus instituciones que carecen de utilidad funcional. El cristianismo primitivo de finales del Imperio romano. los jardines. y en parte por su adopción indiscriminada de la teoría funcionalista. De hecho. que bien podrían haber probado ser correctas en el caso de algunos miembros enfermos de la sociedad burguesa europea de finales del siglo XIX. De manera similar. un amante de gozo estético. todas las ciencias sociales padecieron en alguna medida la enfermedad del funcionalismo. como Victor Turner. Freud postulaba un interminable drama repetitivo que implicaba los traumas del nacimiento y del destete. tales como Las Vegas y Disneylandia. el bagaje de valores heredados que llevan consigo desde su juventud dejará de ser funcional y propicio para el mantenimiento del sistema. y probablemente también en sus aspectos teóricos. Si bien aquéllos so profundamente esclarecedores con respecto a los niveles de significado más fundamentales de la sociedad. en parte debido a su devoción por la técnica de investigación de encuestas. Según esta teoría. un jugador por excelencia. que les permite sobrevivir a la aplastante evidencia de su difusión social. e incluso posteriores a ésta. el calvinismo de fines del siglo XVI y el marxismo – leninismo del siglo XX son ejemplos de esta. visible únicamente para el ojo experto . los estadios de fútbol y las cuestas acondicionadas para esquiar. lo más probable es que dicho bagaje conduzca a una aguda tensión intergeneracional. que recopilaban datos extremadamente triviales acerca de las respuestas observables y su modificación bajo condiciones de tensión. En tercer lugar. por lo que hay muchos aspectos de su sociedad. los valores de todos los individuos se moldean y se fijan durante su infancia y su adolescencia. Aun cuando se . políticos y sociales. don tres las razones por las que el historiador debe rechazar la teoría funcionalita se ésta se lleva hasta sus límites extremos (como frecuentemente ocurre). pro que no son aplicables a la mayoría de las personas de casi todas las clases sociales en gran parte de las épocas anteriores. La sociología también quedó atrapada en una visión completamente estática de la sociedad. pero que son indicadores de procesos subyacentes de pensamiento que rigen la conducta. por lo que si tienen que vivir en épocas de rápidas 24 transformaciones. falso . El hombre es entre otras cosas un animal lúdico . frecuentemente de una manera completamente irracional. Clifford Geertz.un buscador de placer. se recurre inmediatamente a la invención de una “función latente”.. conlleva una carga de instituciones y valores disfuncionales. los museos de arte y los teatros. La iglesia el siglo XVI. En segundo lugar. las cuales son menos útiles para el mantenimiento del sistema de lo que un apéndice es para un individuo.y en caso de que esta función no sea patente. Finalmente. la universidad de principios del siglo XVIII. y que no necesariamente tienen una significación funcional. por consiguiente. los bares y los salones de baile.. y otros antropólogos actuales se afanan por hacernos ver. De hecho. Estas son aserciones ligadas a un tipo de cultura. o la prisión de este último siglo XX son casos ilustrativos a este respecto. y esto es lo más importante de todo. su cultura. pero que sobreviven debido a que han asumido por mí mismas una vida institucional casi independiente. El hombre es también una criatura cuya vida está ordenada por una serie de símbolos y rituales que le dan sentido. revolucionarios de la lingüística como Noam Chomsky.

K. ed. 6 R. el estilo y el contenido del libro de Lucien Febvre. no por ello puede decirse que no hayan asestado un duro golpe. con respecto al pasado: en un omisión de los efectos del condicionamiento histórico sobre cualquier situación. Past and Present. no puede plantearse normalmente dentro de ninguno de estos límites académicos artificialmente construidos (ni incluso se si consideran varios). probablemente moral. 4. Si la historia y las ciencias sociales pudieran al fin deshacerse de esta perniciosa y obtusa camisa de fuerza con respecto a la interpretación. y a pesar de que muchos de ellos sustentan actualmente cátedras. conjunto de creencias y ordenamientos institucionales existentes. H. Merton. Por 1930 comenzó a cambiar la marea dentro de la profesión histórica. y durante los siguientes treinta años más o menos. se habían convertido en una élite poderosa con control sobre los círculos académicos.prescinda de gran parte de las exageraciones contenidas en estas hipótesis. Combats pppour I`histoire. 1965. irreflexivamente aplicadas a los problemas más triviales. ya que no obstante que algunos de los miembros de su consejo editorial se hallaban bien arraigados en Oxford. con su orientación sobre las ciencias sociales. pp. Esta revista quizás ha ejercido mayor influencia en los Estados Unidos que en Inglaterra. Cambridge y Londres. se hallarían más libres para explorar nuevos senderos más refinados para explicar las veleidades de la conducta humana. una revista con ambiciones y objetivos similares a los Annales. para llegar a convertirse a finales de la década en su rival más seria el todo el mundo. céase J. El resultado de esto fue la desintegración del estudio del hombre. debido a la ausencia de modelos teóricos para abordar el problema del cambio en general. La contienda comenzó con el lanzamiento de la Economic History Review en Inglaterra (que en sus inicios abarcó la totalidad de la historia social y económica). No es casual el que dos de miembros del consejo editorial hayan emigrado desde entonces a los Estados Unidos. tanto por los historiadores como por los científicos en el campo social. “Fernand Braudel and the Monde Braudelien…” Journal of Modern Histoty. y ya por 1976. permanecieron ignoradas en gran medida. El resultado de estas tendencias de la historia y en las ciencias sociales durante el periodo de 1870 a 1930 fue que ambas terminaron por escindirse cada vez más. En Inglaterra. nos podríamos dar una idea de su intensidad considerando el título. en su falta de interés por los procesos de transformación. 25 .8 Alrededor de 1960 los “nuevos historiadores”. o un excesivo interés. diciembre de 1972. que fue especialmente aguda en Francia. por otra parte. en su tendencia a escribir con una prosa intrincada y difícil. o por una macroteoría excesivamente embrollada. se entabló una enconada contienda entre los “nuevos” y los “viejos” historiadores. 480 – 541. núm. habían capturado la imaginación y la apasionada fidelidad de los jóvenes más talentosos. aunque se extendió también en Inglaterra y los Estados Unidos. donde el alud de publicaciones periódicas fundadas en los 7 Para un brillante análisis sobre el desarrollo de Annales y de la escuela histórica que represente. logrando incluso infiltrarse finalmente en bastiones de la ortodoxia como la Sorbona y Hartad.. en Francia y en alguna medida en los Estados Unidos. que eran los otros dos centros principales de erudición histórica de la época. La historia se volvió más y más miope e introvertida. París. La objeción a una fragmentación de este tipo resulta obvia: la solución de un problema importante que implica a personas reales. Los historiadores quedaron cada vez más aislados del acceso a un creciente margen de experiencia humana por causa de las nuevas disciplinas. Combats pour I`histoire. 2ª. Hexter. en tanto que las ciencias sociales se volvieron históricas cada vez en mayor grado. 8 Lucien Febvre. 44. en su creciente obsesión por la cuantificación experimental o mediante encuestas. en pequeñas parcelas definidas y fuertemente defendidas por límites departamentales profesionales. comenzó una carrera ascendente y exitosa de popularización en 1960. los cuales se hallan culturalmente incluso más desvalidos que nosotros6 Los científicos en el campo social. con respecto a su pasado y su presente.7 La contienda fue larga y aguda. 24 de enero de 1965. al funcionalismo. situación que fue descrita con desesperanza por Carl Bridenbaugh en 1965 como “una tendencia cada vez mayor de abandonar la historia a los científicos en el campo social. estaban y siguen estando lejos de alcanzar un impulso decisivo con respecto al poder y al prestigio académico en estos importantes puestos de la enseñanza inglesa. quedaron encerrados en una total ignorancia. respecto a una mutua cooperación para la solución de problemas de medio alcance. Las peticiones de sociólogos preocupados por la historia como Carl Bridenbaugh en New Cork Times Book Review Section.

como los tradicionales historiadores de política a quienes ellos tanto despreciaban. especialmente a causa de que ofreció una opción ante el determinismo económico vulgar de índole marxista. con respecto a historiadores no abocados al campo económico y a economistas profesionales. en tanto soplando el viento: Coparative Studies in Society and History. los historiadores de la economía tendieron a no vincularse ni a departamentos de historia ni a departamentos de economía. tenían un mayor interés por acumular datos concretos. reunir cúmulos de información cuantitativa a largo plazo sobre precios. La traducción de Weber probablemente ejerció una mayor influencia sobre la labor histórica. dinero. pero otros. Computers and the Humanities.sesentas habla por sí solo acerca del triunfo de este nuevo movimiento. incapaces de comprender el lenguaje del reconocido decano de la sociología norteamericana en boga. usaron estos datos para volver a interpretar los grandes problemas históricos. cuando la economía norteamericana comenzó a interesarse por la macro econometría. los conduzca a la larga a la introversión y la esterilidad. inversión de capital. que cualquier otra influencia particular proveniente de las ciencias sociales. La consecuencia de esto fue un tremendo auge en la historia económica. Lo Que los historiadores aprendieron de Weber fue que los factores culturales. los historiadores de la economía estaban vinculados a departamentos de historia y su interés primordial era la recopilación de datos. como Henri See o Ernest Labrousse. y en última instancia el aislamiento intelectual de los historiadores ingleses de la economía. A pesar de algunos brillantes logros al principio. salarios. Historical Methods Newsletter. Las páginas de la Economic History Review muestran hoy día claros indicios de un desarrollo de esta tendencia introspectiva. asimilar de las teorías estructuralistas de éste. estableciéndose en departamentos de historia económica totalmente independientes e inevitablemente muy pequeños. debido a cierta misteriosa peculiaridad de la historia administrativa. al igual que un renovado interés por el joven Marx y por Émile Durkheim. Journal of Psycho – History. una tesis que se había vuelto cada vez más dudosa conforme progresaba la investigación. pero más bien estéril desde el punto de vista histórico. Y precisamente los sorprendentes logros de la demografía histórica durante las últimas décadas. que veían en la producción a la fuerza primordial capaz de generarlo en otros aspectos de la sociedad. Esto les dio una firme orientación teórica y estadística con la cual interpretar y analizar sus datos. que por desarrollar modelos interpretativos. y otro tipo de variables económicas importantes. En Inglaterra. Talcott Parsons. Max Weber. y Family History. En la sociología parecía haber indicios de un retorno similar a la historia. The History of Childhood Quarterly. en los sesentas. producción per cápita. ideológicos institucionales no eran simples superestructuras. consecuencia de una fructífera . que tan profundamente arraigados parecen estar dentro de la cultura inglesa. siendo la prueba más notable al respecto la difusión de traducciones al inglés. aunque sólo fuera para recoger un mayor número de datos concretos con los que probar sus teorías. Por otra parte. La traducción de Weber. los historiadores de la economía siguieron cumplidamente este camino. Los más destacados. Por consiguiente volvieron con alivio a estos clásicos del siglo XIX y principios del XX. La demografía fue la ciencia social de mayor influencia en volverse hacia la historia ara robar sus teorías y ampliar su base de datos. También entre los economistas se dio un renovado interés por la historia. en los cincuentas y los sesentas y por primera vez. Jornal of interdiciplinary History. los historiadores de la economía estaban en su mayor parte vinculados a departamentos de 26 economía. En los Estados Unidos. renta. lo mismo que una sólida producción de obras de elevadísimo nivel de erudición. o de utilizar provechosamente para sus propios fines lo poco que podían. comercio internacional. produciéndose resultados diversos. cuya inaplicabilidad a gran parte de las sociedades premodernas estaba resultando patente. En Francia. que por ese entonces estaba cayendo en descrédito en el ámbito histórico. fascinante desde el punto de vista teórico. pero la mayoría de ellos se capacitaron como historiadores y siguieron los métodos empíricos normales de investigación. más que a departamentos de historia. vinieron a ser inmensamente estimulantes para los historiadores. y ante las teorías marxistas vulgares sobre el cambio. Journal of Social History. es probable que el aislamiento administrativo. lo mismo que ante las teorías marxistas sobre las clases sociales. de quien fuera quizá el más grande de todos los sociólogos históricos. Algunos de los miembros de estos departamentos provenían del campo económico. mismo que se organizó de muy diversos modos y tuvo resultados significativamente diferentes según los diversos países.

interrelación entre demógrafos e historiadores profesionales, será lo que se examinará posteriormente. La ciencia social que más recientemente ha comenzado a mostrar interés, tanto por el pasado como por las transformaciones a través del tiempo, es la antropología, donde las investigaciones estáticas, de personas como Bronislaw Malinowski y Radcliffe Brown están siendo sustituidas por trabajos más refinados y de mayor raigambre histórica como los de Edward Evans-Pritchard, o más recientemente, por la novísima antropología simbólica de eruditos como Mary Douglas, Victor Turner Clífford Geertz. Unicamente a partir de los últimos cinco años, comenzando con la obra de Keith V. Thomas Religion and the Decline of Magic: Studies in Popular Beliefs in Sixteenth and Seventeenth-Century England (Londres. Weidenfeld & Nicolson, 1971), la antropología ha comenzado a tener un efecto importante sobre la profesión histórica, particularmente en 10 que se refiere al desarrollo de investigaciones acerca de religiones populares (por ejemplo las ceremonias de coronación y las funerarias, las festividades públicas y las manifestaciones grupales), o al folklore y a las formas y significados de las culturas populares. Mientras que la economía ejerció una gran influencia sobre la historia en 10s treintas, al tiempo que la sociología en los cincuentas, y la demografía en los sesentas, son estas formas más recientes de la antropología las que están atrayendo el mayor grado de atención por parte de algunos de los más jóvenes entre los historiadores de la actualidad. Los años decisivos en cuanto al viraje del interés de los historiadores hacia las ciencias sociales, al igual que de las optimistas expectativas respecto a que los científicos en el campo social volvieran a la historia, tuvieron lugar a finales de los sesentas. No es difícil proporcionar pruebas para esta aserción. Finalmente, después de mucho tiempo, se han admitido en las páginas de por lo menos os e las principales revistas oficiales, la Amerícan Historícal Review y la Revue Historique, artículos que suministran una clara prueba de los métodos y los problemas a que se abocan los historiadores influidos por las ciencias sociales (la English Historical Revíew ha mantenido hasta la fecha su tradicional y sectaria exclusividad). El segundo testimonio es la gran afluencia, en los departamentos norteamericanos de historia de misioneros pertenecientes a la gran escuela francesa de historiadores conocida vagamente como la "escuela de los

Annales” (Por ser su publicación interna), o la "Escuela de la VI Sección" (llamada así por su afiliación institucional con la VI Sección de la École Pratique des Hautes Études de Paris). Habiendo comenzando con un programa de intercambio para visitantes, elaborado por el Princeton University History Department en 1968, la pequeña afluencia de huéspedes se ha convertido en la actualidad en una verdadera avalancha, y la profesión histórica norteamericana se está familiarizando profundamente con las personalidades y las obras de esta notablemente talentos a e innovativa escuela de investigación histórica. La tercera prueba viene a ser la transformación de los temas de las sesiones en la convención anual de la American Historical Association. En la actualidad, basta una mirada somera al programa para percatarse de que casi todos los proyectos que se llevan a cabo en los Estados Unidos tienen como tema central el problema de los oprimidos y los marginados -los esclavos, los pobres, o las mujeres , al igual que cuestiones referentes a la estructura y la movilidad sociales, la familia y el sexo, el crimen y las desviaciones, las culturas populares y la brujería, y difícilmente se hallará alguno que no emplee teorías sociales tomadas de la psicología, la sociología o la antropología, o que no recurra a la metodología de las ciencias sociales como en el caso de la cuantificación. La primera impresión no resulta, empero, totalmente exacta después e un examen más detenido, pero el cambio opera de 1965 a 1975 es sorprendente. Con exclusión de las sesiones sobre métodos de enseñanza, se registraron 84 sesiones en la convención de la American Historical Association, celebrada en Atlanta en diciembre de 1975. No menos de doce de estas 84 se refirieron a temas como la Mujer (8), la Familia (3), y el Sexo (1), sin mencionar seis talleres sobre la Historia de la Mujer. La sesión sobre Sexo incluyó temas hasta cierto punto esotéricos como "La sodomía y la marina británica durante las guerras napoleónicas" (es evidente que podría pensarse que éste no es precisamente uno de los aspectos históricamente más significativos de ese periodo europeo de crisis y levantamientos sociales). Los peligros de caer en modas extravagantes se hicieron patentes a partir de los contenidos de las sesiones en esta convención. El apoyo definitivo al nuevo movimiento se dio en 1966, cuando el Times Literary Supplement dedicó tres números completos a los "Nuevos caminos en la historia". Los artículos allí contenidos fueron de gran optimismo respecto
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al nuevo milenio histórico en perspectiva, que se encontraba, al parecer, tan sólo al doblar la esquina, tan pronto como los historiadores anticuados abandonaran sus cátedras por jubilación o fallecimiento-o fueran quizás capaces de experimentar una conversión a la Nueva Luz-. Por ejemplo, Edward Shils, quien pasa la mitad del tiempo en Chicago y la otra mitad en Cambridge, Inglaterra, escribió con optimismo. En los Estados Unidos estamos siendo testigos de los primeros signos de una amalgamación entre la historia y las Ciencias sociales, en una época en que los eruditos han dejado de considerar legitimo el confinarse dentro de los límites de su propia sociedad, en tanto que los historiadores están comenzando a liberarse de las ataduras del historicismo. La consecuencia de esto. la cual se nos presenta actualmente de manera incipiente, es una ciencia social y una historia comparativa de gran erudición. Es el comienzo de una verdadera science humaine. Esta ambición, tan bien descrita por Shils, es muy noble y no se le debe ver con escarnio. Significa reunir a la historia con todas las ciencias sociales y las humanidades para crear de nuevo un campo único que nos permita estudiar los disertes acontecimientos de la experiencia humana pasada y presente: quiere decir remontarse de hecho a 1850, pero con todo el caudal de conocimientos acumulado en los últimos 125 años dentro de una amplia gama de diferentes disciplinas. LA INFLUENCIA DE LAS CIENCIAS SOCIALES Habiendo descrito los aspectos externos de la guerra civil y el exitoso triunfo de los revolucionarios dentro de la profesión histórica entre 1930 y 1975, es tiempo de definir con más exactitud cuál fue la contribución de las ciencias sociales al nuevo movimiento. En primer lugar, obligaron a los historiadores a hacer sus aserciones y presuposiciones, hasta ese momento inexpresadas y ciertamente inconscientes, más explícitas y precisas. A estos últimos les fue planteado el hecho de que su pretendida afirmación de carecer de tales aserciones no era más que una necedad engañosa. Después de todo, el pensamiento humano, "antes de ponerse su traje de domingo para los fines de su divulgación, es un asunto nebuloso e intuitivo: en lugar de una lógica transparente, encontramos en él una cocción burda y fragmentada de conceptos que se vislumbran a medias". Los
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científicos en el campo social exigían que estos conceptos fueran traídos a la superficie y se expusieran a la vista de todos. Lo que se les pedía a los historiadores era que explicaran qué conjunto de aserciones y exactamente cuál modelo causal con respecto al cambió estaban usando cosas que la mayoría de ellos había tendido a evitar como si se tratara de la peste. Se les aguijoneaba también para que definieran sus términos con mayor cuidado. Los historiadores siempre han hecho uso de conceptos muy vagos y generales como "feudalismo", "capitalismo", "clase media", "burocracia", "corte", "poder" o "revolución", sin explicar con claridad exactamente qué entienden por ellos. Lo borroso de sus nociones ha llevado con mucha frecuencia a confusión, y es evidente hoy día, por ejemplo, que los dos debates más encarnizados y prolongados que registra la historiografía inglesa desde la segunda Guerra Mundial, acerca del ascenso o la decadencia de los hidalgos en el siglo XVI y comienzos del XVII, y su relación, seres que la hay, con la Revolución inglesa, y los prósperos o precarios estándares de vida' de la clase obrera a finales del siglo XVIII y principios del XIX, se debieron en todo caso y en gran medida a la incapacidad mostrada por todas las partes para definir sus términos con claridad. Como resultado de esto, quienes escenificaron los debates hablaban haciendo caso omiso en muchas ocasiones unos de otros, en lugar de confrontar los problemas directamente. Lo mismo es aplicable al gran debate acerca de los orígenes sociales de la Revolución francesa, que ha persistido agudamente durante los últimos veinte años, si no es que más. La tercera aportación de las ciencias sociales ha sido el refinamiento de las estrategias de investigación y la ayuda para definir los diversos problemas y cuestiones de manera particular, han señalado la necesidad de comparaciones sistemáticas en el tiempo y en el espacio, a fin de aislar aquello que es particular y único de lo general: la adopción de técnicas científicas de muestreo; y la conveniencia de usar otro grupo estándar además de aquel al que se esté sometiendo a examen, con objeto de hacer comparaciones y evitar sacar conclusiones falaces de ejemplos aislados. También han señalado ciertas pautas repetitivas y posibles explicaciones respecto a fenómenos como la brujería, los movimientos milenarios y las "grandes revoluciones". Su cuarta aportación importante es en metodología, en la evaluación de aserciones de sentido común y afirmaciones literarias

mediante datos cuantitativos, siempre que esto sea posible. La cuantificación, allí donde se usa con discreción y sentido común, presenta muchas ventajas con respecto a métodos de verificación histórica más antiguos. En primer lugar, el material que usa son datos aparentemente precisos y verificables. Que deben descartarse o ratificarse sobre bases lógicas y científicas en lugar de recurrir a series selectivas de citas a partir de fuentes propicias. Como el doctor Samuel Johnson hacía notar en 1783: "Eso es, señor, lo bueno de contar. Todo aquello que antes flotaba confusamente en la mente adquiere certeza.'' Una discusión sobre la confiabilidad de las fuentes y la corrección del manejo estadístico se lleva a cabo necesariamente en un nivel intelectual más elevado que una mera controversia ingeniosa de carácter retórico o un intercambio de citas contradictorias. y esto es por sí mismo un gran adelanto historiográfico. Aunque el resultado pueda ser una lectura más árida, ésta será más esclarecedora al tiempo que generará -por 10 regular- menos animosidad. En segunc10 lugar, cualesquiera que sean sus méritos positivos, la cuantificación tiene virtudes negativas más contundentes. Con frecuencia puede destruir hipótesis infundadas que se basen en pruebas puramente literarias, o que estén sustentadas por prejuicios nacionales o personales. Para dar sólo dos ejemplos de esto, digamos que las teorías acerca de los benéficos resultados observados en los comienzos de la colonización española de México se derrumbaron por completo cuando las cuantificaciones demográficas revelaron que la población indígena había descendido de 25 a cerca de 2 millones, menos de cincuenta años después de que Hernán Cortés desembarcara por vez primera. Por otra parte. la teoría acerca de que una rápida movilidad geográfica constituía una característica especial de las áreas fronterizas abiertas de los Estados Unidos a finales del siglo XIX, fue rebatida al descubrirse que pautas similares de un movimiento constante eran observables en Boston, ciudad situada al este del país. En tercer lugar. la cuantificación hace que afloren las aserciones que deben .hallarse subyacentes, si es que los términos tienen algún significado, en el uso tradicional que los historiadores hacen de adjetivos como "más", "menos", "mayor", "menor", "creciente", "decreciente", etcétera. Tales términos no pueden emplearse en absoluto a menos que el autor tenga, suspendidas por amen algún lugar de su mente, ciertas cifras cuantitativas no expresadas en que apoyarlos. La cuantificación lo obliga a decirle al lector a

qué se refieren dichos términos, y cómo se ha llegado hasta ellos. En cuarto lugar, la cuantificación le ayuda al historiador a esclarecer sus argumentaciones, por la sencilla razón de que el tratar de expresar ideas en términos matemáticos puede ser uno de los remedios más eficaces que jamás se hayan inventado contra el pensamiento embrollado. Pero puede ser también un medio para evitar pensar, y debería asimismo advertirse que la cuantificación aplicada a la historia presenta grandes y crecientes peligros y desventajas, hecho que examinaremos detalladamente hacia el final de este ensayo. La quinta y última aportación de las ciencias sociales a la historia ha sido proporcionar hipótesis que sean verificables contra los testimonios del pasado. Actualmente, en consecuencia. ninguno nos sustraemos al uso, cuando así conviene, de nociones como la revolución de mejores expectativas, el desencanto del mundo, el papel del carisma en la política, el valor de la "descripción grosso modo" como una forma de interpretación de la cultura, la importancia fundamental de un cambio de una burocracia patrimonial a una moderna, la alienación de los intelectuales, la crisis de identidad de los adolescentes, las diferencias entre status y clase, la familia de origen y la familia nuclear etc., que son teorías adoptadas de otras disciplinas científicas del campo social. Uno de los ejemplos más notables de las consecuencias tanto de la aceptación de factores determinantes y científicos del campo social con respecto a las posibilidades humanas, como de la adopción de una perspectiva comparativa que trascienda los limites nacionales, es el trabajo de Fernand Braudel El Mediterráneo y el mundo mediterráneo de la época Felipe II. Publicado por vez primera en francés en 1949, revisado y ampliado en 1966, y publicado finalmente en inglés en 1972-19731-éste es sin lugar a dudas uno de los trabajos individuales de historia de mayor influencia que hayan aparecido desde la segunda Guerra Mundial. Resulta significativo por dos razones. En primer lugar, pone especial énfasis sobre la geografía, la ecología y la demografía como los factores limitantes que establecen severas restricciones a toda actividad humana. En segundo lugar, se libera por completo de una perspectiva nacional y se orienta a través de la cuenca del Mediterráneo, considerando el tremendo choque entre el Islam otomano y la Cristiandad latina; que culminada en la batalla de Lepanto en 1571, como un todo global, sin intentar en ningún momento tomar partido. Comparadas con las vastas e inexorables
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principalmente la economía. No puede pretender dominar el campo. La actitud correcta del historiador ante cualquiera de las ciencias sociales no debería ser de un respetuoso temor frente al arcano galimatías de un alto nivel de generalización teórica y de complejas formas algebraicas. como a los marxistas que creen en la evolución sociológica basada en transformaciones dentro de los modos de producción. hipótesis. pero esta elección no es fácil en vista de que no hay ninguna ciencia social que en la actualidad tenga un Modelo verdadero. No hay nada de malo en hurgar en algunas de las ciencias sociales para tratar de hallar alguna fórmula.oleadas de malaria. Este es. así como debido al hecho de encontrarse todas ellas en un estado casi caótico y altamente primitivo. Considerado desde esta perspectiva. esto deja al historiador en libertad para seleccionar lo que más le convenga. o de teorías económicas tan diversas como la clásica. no requiere capacitarse prolongada y exhaustivamente en alguna o más de ellas. es de Importancia fundamentales e1egtr la teoría o el método adecuados. es a todas luces imposible. y no aterrarse ante el refinamiento metodológico. puesto que por definición se trata de formas educativas superficiales. Empero. Ninguno de estos grupos ve con buenos ojos este pesimismo pragmático basado sobre las férreas limitaciones del maltusianismo y la ecología. Para que el historiador obtenga de las ciencias sociales le que desea para sus fines. aparecería como un gran lujo cultural que los recursos agrícolas y tecnológicos de dicha área simplemente no pudieron sostener. modelo. Lo mejor que puede hacer el historiador es seleccionar todo aquello que le parezca ser lo inmediatamente más esclarecedor y útil. Puede adoptar nociones sociológicas de índole marxista. la keynesiana o la neomarxista. modelo o método que tenga una aplicabilidad inmediata a 30 nuestra propia labor. emplear todo el sentido común de que disponga para compensar su ignorancia técnica. Por supuesto. o conceptos de la antropología social. dominio sobre todas ellas. las acciones de emperadores como Felipe II parecen tener así una importancia sólo marginal en la evolución de las sociedades que se desarrollaron en torno al gran mar interior. en este momento alguno de ellas. un procedimiento peligroso. Cualquiera de las ciencias sociales es una frontera que se desplaza con rapidez. apegarse a la firme convicción de que cualquier teoría unilineal y monocausal para explicar un suceso histórico importante está destinada a ser falsa. En este punto sería necesario comentar cómo deberían los historiadores enfocarse hacia las misteriosas y diversas disciplinas de sus colegas científicos en el campo social. es lo más que puede esperarse. y con mucha facilidad el intruso de otra disciplina puede en su prisa tomar un conjunto de ideas o de herramientas que se encuentren ya superadas. Por lo general. De hecho. paradigma o método muy por debajo de una verdad apodíctica. Después de todo. y no debería dejarse intimidar por el más necio de los proverbios que afirman conocimiento reducido es una cosa peligrosa. si esta sentencia fuera cierta y la tomáramos en serio nos veríamos obligados inmediatamente a abandonar por completo la educación secundaria. y en efecto. el traslado de lingotes de oro y plata. cultural o simbólica. weberiana o parsoniana. preparatoria y universitaria. la erosión del suelo. y hasta cierto punto superficial. o la revolución en los precios. parecen hallarse al borde de la desintegración y el hundimiento intelectuales. Con esto no se pretende aducir que el modelo de Braudel sea verdadero o falso. con esto es suficiente. de los estudiantes universitarios que con entusiasmo se interesen en el campo. aquel deslumbrante fenómeno urbano que fue el Renacimiento italiano. Esto constituye un tipo de historia determinista y fatalista que resulta ajena tanto a los liberales que creen en el libre albedrío. Debería introducirse en el campo más bien como un mero buscador en pos de una idea específica o de cierta información. debido a la proliferación y a la creciente especialización de las disciplinas que se ocupan del hombre. el historiador debe avanzar con cautela a través . la sociología y la psicología. o incluso sobre una en particular. Ignorar las aportaciones de las ciencias sociales es ciertamente fatal. hipótesis. Por otra parte. eriksoniana o junguiana. sino señalar únicamente el cambio radical en cuanto a la perspectiva histórica implicado en este tipo de nociones tomadas en préstamo de las ciencias sociales. tener. en lugar de aquellos que resulten incorrectos. lo más que el historiador puede esperar alcanzar es la perspectiva general. o bien de la psicología freudiana. Usualmente. considerar cualquier fórmula. el crecimiento y el descenso demográfico. y que parezca poder ayudarnos a entender mejor nuestros datos. y ordenarlos e interpretarlos de una manera más significativa. especialmente en el caso de la cuantificación: de hecho. y hay que admitirlo. la tala de bosques.

a los liberales del siglo XIX. considerados como relevantes en el último lugar de siglo. y. por qué las cosas ocurrieron de la manera en que lo hicieron y cuáles fueron las consecuencias. instituciones para la distribución desigual de la riqueza. acerca de los vínculos de la alta cultura con su matriz política y social. tales como la familia. Hasta muy recientemente. Esto conduce a una búsqueda de las raíces sociales de los movimientos ideológicos o políticos. cuyas gestas y escritos habían constituido hasta ahora la materia histórica por excelencia. el poder y el status. instituciones de control social. a los pobres con una "desdeñosa sonrisa". consiste en una nueva clase de historia sociocultural. los nobles y los obispos. los libros se escriben siguiendo un orden analítico. (La cuarta característica de la "nueva historia" es su nueva temática.de estas áreas y no olvidar jamás las limitaciones que su ignorancia relativa le impone. lo mismo que al crecimiento económico. . y no es coincidencia que casi todos los trabajos históricos. Ésta abarca el estudio de las funciones. la cual está creciendo rápidamente en importancia. los modos de producción y distribución económicas. por ejemplo con respecto a los puritanos del siglo XVII. primordialmente en tres reas. o bien a los fascistas del siglo XX. editoriales. Esta asume la forma de análisis exhaustivos acerca de los efectos de los cambiantes medios de comunicación sobre la opinión pública. poder y status. la composición y la organización de toda una gama de instituciones que subyacen por debajo del nivel de aquellas encontradas en el Estado. acerca de la cultura de las masas semialfabetas. más bien que las viejas preguntas acerca del qué y el cómo. se ocupa de nuevos problemas. festivales y depones organizados. tales como la familia. a los niveles tecnológicos. a las limitaciones impuestas por la demografía. Los escasos y simples anales de los pobres. y no meramente como una parte importante del creciente campo de la historia laboral. Hayan sido analíticos en lugar de narrativos. no narrativo. las prisiones y los asilos. Esta situación ha cambiado dramáticamente en las Últimas décadas. los historiadores habían mirado. instituciones para la socialización y la educación. concentrando la mayor parte de su atención sobre los reyes y los presidentes. a los radicales políticos o religiosos del siglo XVIII. Se ha dado un intento deliberado por romper con esta fascinación respecto a los detentadores hereditarios del poder político y religioso. todas ellas referentes ala relación entre el hombre y la sociedad en el pasado. la alfabetización y la divulgación subrepticia de literatura censurada. los generales y los políticos. a través de la imprenta. la escuela y la universidad. o a 10 sumo el 2 %. En su "Elegía sobre un cementerio de aldea" el poeta inglés Thomas Gray observaba: No se permita. tanto entre grupos como entre los individuos pertenecientes a ellos. se localiza un interés intenso por los procesos sociales: por la movilidad ocupacional geográfica y social. e instituciones destinadas a la cultura y al ocio. instituciones de gobiernos locales. LA NUEVA HISTORIA En primer lugar. como un campo de estudio autónomo. acerca de la interacción bilateral entre la alta cultura y la cultura popular. galerías de arte. nación. en efecto. tales como las empresas. Es ésta una ignorancia prescrita ineluctablemente por el enorme crecimiento con respecto al caudal de conocimientos. a la grandeza escuchar con una desdeñosa sonrisa. a saber. y los consumidores exclusivos de la alta cultura. tales como museos. la policía. Más allá de las instituciones sociales. tales como ayuntamientos. Se están haciendo esfuerzos por investigar dicha movilidad -o su ausencia. ferias de libros. plantea nuevas preguntas. la acumulación de capital. pero no por ello menos importante. . La primera se refiere a la base material de la existencia humana. los monopolizadores de la mayor parte de la riqueza de capital. finalmente. prebostes y maquinarias políticas de carácter urbano.en términos de conflicto o cooperación de grupo. y algunos de los trabajos de historia 31 . La segunda comprende el enorme campo aún en expansión de la historia social. En tercer lugar. Es con objeto de resolver estas nuevas preguntas que el historiador está obligado a adoptar una organización analítica de su material. lo mismo que por su fragmentación en disciplinas herméticas y especializadas. organiza su material de una nueva manera. tanto entre los líderes de las diversas élites como entre las masas que los siguen. los monopolios y los sindicatos. La tercera área de actividad. En segundo lugar. instituciones de trabajo. las masas más bien que la reducida élite del 1%. y por las pautas cambiantes de distribución referentes a las tres variables fundamentales: riqueza. la geografía humana y la ecología (que reviste un interés particular en Francia).

han surgido por lo menos seis nuevos campos importantes de investigación histórica. N. Mandrou sobre las creencias populares. Georges Lcfebvre. pero de ninguna manera simple. P. y aún lo están siendo.de las mentalités (un término francés intraducible pero de inapreciable valor) -. y cuyos profesionales tienen la posibilidad de disfrutar. tanto la Europa Noroccidental como la América del Norte han experimentado como pauta única matrimonios muy tardíos e índices relativamente bajos de fertilidad. El reto. al igual que estantes enteros de libros y artículos sobre brujería. Trabajos de especialistas como Eugene Genovese sobre los esclavos en los Estados Unidos. El impulso para efectuar este viraje radical en la temática. Recurriendo constantemente a ideas antropológicas como su fuente de inspiración. Thomas sobre la magia. como una reflexión sobre los cambiantes tipos de cultura y sociedad en diversas épocas. los cuales aún se encuentran en la heroica fase de exploración primaria y rápido desarrollo. Z. este nuevo campo ha producido ya. las estructuras y los valores sociales. pero si modifica significativa mente su efecto y socava las primeras aserciones acerca de un mundo demográfico premoderno uniforme. El cuarto campo es la historia de la cultura de masas . . El segundo campo es la historia demográfica. cuyos frutos apenas están comenzando a recogerse. trabajos tan notables como los de R. el estudio de la interacción entre el individuo y la sociedad que lo rodea. E. Pero en la actualidad es evidente que por lo menos desde el siglo XVI. los cuales se han visto obligados a descubrir nuevos materiales en los que fundamentar su labor) Como resultado de todos estos adelantos. Thompson y E. es de qué manera hallar alternativas para la reconstrucción no únicamente de la experiencia económica y social. lo mismo que acerca de pautas de movilidad social grupal e individual. K. K. los cuales se han combinado para formar una especie de pauta homeostática. provino indudablemente de la antropología y la sociología. lo mismo que de los márgenes de edad. ha producido estudios como el . en cuanto al siglo XVIII. Merton 32 respecto a la sociología de la profesión científica. que de una manera o de otra ha sido en cierta medida afrontando satisfactoriamente desde el siglo XVI. El concepto de T.más importantes se han dedicado a las masas incultas. se reconocen generalmente como las principales obras clásicas de su generación. al igual que los científicos de la naturaleza. Gcorges Duby. de 10 estimulante que resulta hacer retroceder año con año las fronteras del conocimiento fáctico y de la comprensión teórica. Hobsbawm sobre la clase obrera en Inglaterra. principalmente de material relativo a censos y registros parroquiales de bautizos. El tercer campo es la historia de las transformaciones sociales. han venido a revolucionar el campo. Davis sobre los rituales y los festivales. matrimonios y entierros. que se ha desarrollado como resultado del reconocimiento por parte de los demógrafos modernos del papel fundamental del tamaño y el crecimiento de la población. Eisenstein sobre los efectos de la invención de la imprenta y la consecuente alfabetización. en la determinación de la gran variedad de aspectos que presenta la vida en el siglo xx. independientemente por una serie de historiadores con. También resulta manifiesto que se han producido cambios notorios en cuanto al tamaño y las tendencias demográficas en el pasado. Esto ha implicado la identificación de grupos con un status social y las diversas clases sociales. Uno de ellos es la historia de la ciencia. S. PierreGoubert y Emmanuel Le Roy Ladurie sobre el campesinado francés. cuyos anales han resultado ser a través de su estudio ciertamente escasos. sino también de la estructura mental. el 99% de la totalidad de la raza humana que haya existido antes de 1940. entendida tanto como un discurso interno y autónomo acerca del intercambio de ideas entre un puñado de hombres de genio. pero las técnicas para ahondar en áreas tan oscuras de la experiencia del pasado han sido desarrolladas. Se trata de campos que se hallan en la primera y explosiva etapa de la acumulación de conocimientos y formación de hipótesis. gran imaginación y dedicación. J. Esto ha traído como consecuencia un análisis exhaustivo de los registros demográficos del pasado. Esto no invalida la hipótesis de una transición demográfica fundamental en el siglo' XIX. de E. los valores y la concepción del mundo de pueblos que no han dejado tras de sí ningún registro escrito sobre sus pensamientos y sentimientos personales: dicho de otro modo. Kuhn sobre el paradigma científico y su modo de transformación. distintos análisis acerca de las instituciones. o de Marc Bloch. en lo referente a los siglos XVI y XVII. 10mismo que la labor de R. desde índices elevados de nacimiento y defunci6n hasta índices bajos en este mismo respecto. tanto en el grado de mortalidad como en los índices de fertilidad. V.

lo cambiante de los papeles sexuales y su diferenciación a través del tiempo. los arreglos y los convenios matrimoniales. que son totalmente independientes de la influencia de un condicionamiento cultural históricamente fundado. la ecología. sino también los lazos de parentesco. las actitudes cambiantes con respecto a las relaciones sexuales y sus prácticas. Esto implica el profundizar en lo que viene a ser un periodo normalmente bastante oscuro en la vida incluso de hombres y mujeres sobre los que exista una extensa documentación. Pero hay por lo menos otras tres aspirantes que se podrían considerar. Nef. así como sus causas y consecuencias sociales y económicas. así como al análisis de los líderes intelectuales o políticos en el pasado. y por lo tanto sobre la conducta y las acciones. 1958) de Erik H. en lo que respecta a Francia. desprenderse del suelo. Thompson en lo que se refiere a Inglaterra. está sujeto a la "falacia ecológica". dependientes de análisis computarizados sobre toma de decisiones en listas de carácter legislativo y sobre la correlación entre el comportamiento popular electoral y variables culturales y sociales. y por Maurice Agulhon y Charles Tilly. Thomas C. En la actualidad es un área primordialmente cuantitativa en cuanto a su metodología. hay fuertes indicios de que la psicohistoria se está desarrollando a través de lineamientos a históricos y dogmáticos. University of Chicago Press. han tenido hasta ahora un arranque más bien tentativo que prometedor. bajo la férula de eruditos como Frederic C. respectivamente. así como hacer ciertas aserciones teóricas acerca de los vínculos entre la experiencia infantil y la conducta adulta. Estos seis campos comprenden únicamente las que hoy día parecen ser las áreas más promisorias para una nueva' investigación. Además. aunque todavía incoherente. Elkins. los valores sociales. reveladas en los datos de censos tomados en el siglo XIX. Knopf. de desarrollo. a la cual no es de ninguna manera fácil sustraerse. en los 33 . las estructuras domésticas y familiares. 1962) de Philippe Aries. a pesar del exhaustivo y costoso banco de datos acumulado por el Inter-University Consortium for Political Research en Ann Arbor. Nuevas formas de historia política. Lane. Finalmente. ed. Ambos análisis \levan mucho tiempo y los frutos se observan muy lentamente. y en cuanto al siglo XIX. Erikson. 1968) de Stanley M.escrito por Michel Vovelle acerca de la descristianización o el trabajo sobre la difusión de la baja cultura durante la Ilustración. W. Norton. la demografía. Dos de los libros de mayor influencia a este respecto son Centuries 01 Childhood: A Sodal Ristory 01 Family Life (Nueva York. de. Cochran y John U. en vista de que se halla vagamente definido debido al hecho de que comprende todo lo que ocurre en las ciudades. Dicho campo puede asumir dos formas. un campo que aún parece estar a la búsqueda de un problema de análisis. y los cambios en los vínculos afectivos que unen a los cónyuges. El quinto es la historia urbana. y de otra índole. tenemos la historia de la familia. por consiguiente. que también se halla actualmente en una fase explosiva. la política y la administración consideradas en su carácter urbano. religiosas y étnicas. los cuales se ocupan. de la influencia de la experiencia infantil y pueril sobre la estructura psicológica. la psicohistoria ha exigido con insistencia el que se le considere como un campo legítimo por derecho propio. El dilema de si se debería incluir a la historia económica como uno de los campos que aún se encuentran en la etapa explosiva de su desarrollo.. No es posible vincular sin más la información estadística sobre las características de un grupo que viva en un área geográfica dada. y a los padres con los hijos. pero desconocido. La nueva historia política apenas ha logrado. Es sorprendente. la sociología. viene a ser un problema que todavía está sin resolver. con el comportamiento político específico y eventual de un grupo particular. P. el surgimiento de la cultura política de la clase obrera ha sido analizado por E. con base en aserciones no probadas de las ciencias sociales con respecto a la naturaleza humana. No abarca únicamente los límites demográficos que restringen la vida familiar. de las cuales la primera 'se refiere al estudio de los individuos. al tiempo que desalentador. Robert Darnton. el segundo. la religión. Es indudable que la fase heroica y primera tuvo lugar aproximadamente entre 1910 y 1950. que el trabajo más relevante en esta área siga siendo uno de los más antiguos: Young Man Luther: A Study in Psychoanalysis and History (Nueva York. que depende del concatenamiento entre votaciones de distrito y votaciones de barrio con variables económicas. y tiene que ver con la geografía. Actualmente. de los niños y de los esclavos "Sin embargo. La segunda forma de la psicohistoria se presenta como un estudio de la psicologia de grupos particulares. de individuos en dicha área. W. como se verá posteriormente en este ensayo. y Slavery: A Problem in American lnstitutional and lntellectual Life (2a.

e implica una investigación retrospectiva de las características comunes de un grupo de muestra de protagonistas históricos. por otra parte. El nuevo impulso dado a este campo proviene de los estados centrales de los Estados Unidos. los historiadores han adoptado toda una gama de nuevas técnicas. pero estos problemas son frecuentemente tan limitados que resultan triviales. Esta es una herramienta fundamental para la exploración de cualquier aspecto de la historia social. la posición económica y el status heredados. parece que no están tan sólidamente edificadas cuando se les somete a un examen crítico y detallado. Con objeto de ocuparse de los problemas de estas nuevas áreas. y a otros teóricos del elitismo político. como la denominan los científicos en el campo social. como aquellos que sobreviven hasta periodos tan tardíos como el siglo XIX. como el de la estructura y la movilidad sociales. son lo suficientemente sólidos para constituir una base estable para las frágiles y refinadas superestructuras que los "cliometristas" -como ellos mismos gustan llamarse sienten placer en construir. es un hecho que los Estados Unidos construyeron. Es notable que. que consideren el cambio principalmente en términos de largos periodos de tiempo. a quienes concierne aquello que ha pasado. los diarios profesionales y los libros a este respecto dan la impresión de que la mayor parte de la actual generación tiene como preocupación principal el terminar operaciones. H. Postan. la religión. pero hasta allí. ya limitarse a establecer las correlaciones estadísticas de una pluralidad de variables con respecto a una muestra de la población. social o ecológica. Una de éstas es la prosopografía. todas estas áreas queden comprendidas bajo la rúbrica general de historia mental. al igual que otras de igual relevancia pertenecientes a su generación. en Francia. M.o bien han optado deliberadamente por ello . a Vilfredo Pareto.a seguir los pasos de los investigadores de encuestas. remozar el campo. como los historiadores clásicos han dado en llamarla por mucho tiempo. el lugar de residencia. Otra es que dicha teoría se refiere a un mundo donde la elección es siempre libre y racional. etcétera -. Gaetano Mosca. se hallan actualmente retiradas. pero este mundo nunca ha existido. los orígenes sociales. Estas personalidades. predisposiciones de clase o poderes 34 monopólicos. con excepción de los análisis de comportamiento electoral y de listas. manejables. la educación. el matrimonio y la familia. y que su marco de referencia tienda a ser más amplio o más reducido que el Estadonación. y puede decirse que la labor de eruditos como sir Ronald Syme y sir" Lewis Namier debió muy poco. la experiencia en un oficio. de la llamada "nueva historia económica". la cual se apega considerablemente a modelos econométricos formales y a refinadas y avanzadas elaboraciones matemáticas de economía pura. Esta herramienta se usa principalmente para abordar tanto el problema concerniente a las raíces sociales de la acción política. la educación.Estados Unidos. La medida en que esta "nueva historia económica" podría transformar y revivificar esta área es un problema sobre el que todavía hay mucho que discutir. en efecto. ferrocarriles en lugar de atenerse al transporte marítimo de mercancías a granel. y Marc Bloch y Henri Sée. o el análisis de línea de curso. que hasta hace poco constituyeron el objeto principal de tales investigaciones. La historia contra fáctica es una útil ayuda metodológica para esclarecer el pensamiento con respecto a hipótesis históricas. por lo tanto. Los estudiosos de las masas. M. no aquello que pudiendo haber sucedido no ocurrió. Después de todo. descrita por un critico como "si mi abuela tuviera ruedas sería un histórico camión greyhound". si no es que nada. en lugar de periodos cortos. No obstante el vértigo que causa el contemplar estas impresionantes construcciones. Clapham y T. todas ellas tomadas en préstamo de las ciencias sociales. y jamás es deformada por prejuicios personales. mediante un análisis colectivo de un conjunto de variables uniformes acerca de sus vidas -variables referentes al nacimiento y la muerte. o bien han fallecido. Una de las dificultades de aplicar la teoría económica a la historia es que funciona mejor con problemas donde las variables son pequeñas y. con la esperanza de .]. modificar hipótesis extremadamente simplificadas y en términos generales. todas ellas se ocupen de las masas más que de las élites. S. a ignorar el rico carácter evocativo de los análisis de casos individuales. Los análisis referentes a las élites. llenar los hiatos fácticos. Por otra parte. el monto y las fuentes personales de ingreso y de riqueza. Ashton. tomaron relativamente poco en préstamo de las ciencias sociales. Existen serias dudas acerca de hasta qué punto una historia contra fáctica. se han visto forzados . que excepto en el caso de la historia de la ciencia y la psicohistoria individual. podría ser de utilidad práctica para los historiadores. en Inglaterra. Existen incluso dudas más serias acerca de si datos tan poco seguros.

El historiador. a pesar de su prolongada formación humanística. tales como la psefología. Lo peor de todo es el tipo de atrofia de las facultades criticas que el simple uso de tarjetas perforadas parece traer consigo. John Demos. especialmente por los trabajos de WilJiam G. y de Martine Segalen y Gerard Bouchard en lo referente a un poblado en especial. los historiadores obtuvieron repentinamente un libre acceso a esta máquina inmensamente poderosa. analizados de una manera torpe y burda. Desafortunadamente. Empero. Cuando el historiador emplea una computadora. el que se generen nuevas ideas y nuevos problemas. adaptándose y adoptándose después por los científicos en el campo social. impiden la posibilidad de obtener las respuestas a nuevos problemas que sean genera. Cuando una computadora opera con grandes cantidades de datos. capaz de procesar enormes cantidades de datos a una velocidad fabulosa. aunque obtusa en extremo. al tiempo que éstos generan a su vez nuevas intuiciones. en términos generales.lograr ciertos resultados significativos. Kenneth Lockridge. de manera que. en tanto que su uso incrementa enormemente el tamaño de la muestra y la complejidad de las correlaciones de variables. La nueva herramienta que han tomado prestada es la computadora. la mayoría de las cuales ya se han mencionado: la cuantificación. a veces ocurre que las omisiones. y otros. y hacerse factible. y el análisis de listas. Los "nuevos" historiadores también han tomado en préstamo de las ciencias sociales toda una serie de nuevas técnicas. mientras que actualmente se vuelve cada vez más un auxiliar bastante común para el historiador abocado a la investigación en estos nuevos campos. por lo tanto. puede por otra parte frenar la investigación en vez de acelerarla. se trate de un poblado o de una provincia. y al hacer esto esclarecer problemas más amplios con respecto a las transformaciones históricas. puesto que únicamente cuando la copia impresa se halla finalmente disponible. como es el caso de Pierre Goubert y Emmanuel Le Roy Ladurie en lo tocante a provincias enteras. la definición explícita de los términos. Pero lo que no le es posible es tolerar ambigüedades. o bien. está su. y gracias al cual sus intuiciones son probadas por los hechos. sus datos quedan casi sin excepción deficientemente analizados. dos en una etapa ulterior. y de que las preguntas se le formulen de manera muy clara. dentro de un marco geográfico controlable. Parecería como si el investigador se convirtiera de manera sutil en una criatura de la maquinaria de procesamiento de datos. o el registro o la codificación incompleta de datos. es capaz de responder más preguntas y evaluar un mayor número de correlaciones múltiples que las que cualquier mente humana podría manejar durante toda su vida. la cual fue primeramente concebida para los científicos de la naturaleza. Hoskins y Joan Thirsk. Por 1960. el análisis profundo de una localidad. por lo que exige que los datos se procesen en forma de paquetes precisos y ordenados mediante categorías claramente definidas. esta técnica ha engendrado una serie de nuevos ramos subordinados. Quince años de variada experiencia con este tipo de máquinas han permitido que los historiadores puedan evaluarlas de una manera más amplia con respecto a sus aplicaciones potenciales y sus defectos reales. este proceso bilateral resulta imposible hasta el término mismo de la investigación. Los mejores trabajos a este respecto han sido producidos indudablemente por los franceses. lógica y precisa. pueden conseguirse las claves para posibles soluciones a los problemas. y una disponibilidad para ocuparse de tipos ideales y abstractos. y en consecuencia. la elaboración del material para la máquina lleva muchísimo tiempo. de Pierre Deyon con respecto a una ciudad en particular. 35 . En segundo lugar. lo mismo que de realidades particulares. El segundo método significativo es la historia local. la historia colonial de Nueva Inglaterra ha sido revolucionada por estudios similares a cargo de Philip Greven. en un intento por escribir una "historia total". en la práctica parecen abandonar su poder de razonamiento. en tanto que la historia inglesa se ha visto enormemente enriquecida por la escuela de estudios locales ubicada en Leicester. Como el doctor L. pero con la condición de que éstos le sean presentados mediante categorías limitadas. los modelos teóricos conscientes. Hudson señala: La mayoría de los científicos en el campo social que confían en tarjetas perforadas y en las computadoras. o el estudio del comportamiento electoral con base en una correlación de las pautas de votación observadas en el electorado mediante datos de censos. lo cual puede deformar ciertamente la complejidad y lo incierto de la realidad. En la actualidad. un estudio del comportamiento electoral de los legisladores. su uso impide el proceso de retroalimentación por el que el historiador piensa normalmente. y no al revés. En tercer lugar. con frecuencia más bien artificiales.

36 . La computadora es una máquina en cuyo uso elemental deberían en los sucesivo capacitarse la mayoría de los historiadores profesionales que se dedican a la investigación -un curso de seis semanas es suficiente a este respecto -. pero no debería empleársele como último recurso. como en algún momento se pensó que podría serlo. A pesar de sus innegables y extraordinarias virtudes.jeto a esta insidiosa y ruinosa deformación mental al igual que sus colegas en las ciencias sociales. se recomienda especialmente a los historiadores dados a cuantificar que trabajen con muestras más pequeñas y usen una calculadora manual. Siempre que sea posible. La computadora no es de manera alguna la respuesta a los ruegos del historiador social.

«la historia me absolverá» puede significar en primer término: el tribunal va a condenarme. no hubiera hecho triunfar la revolución cubana. Lo que nos lleva a descubrir. Sólo tenemos una certidumbre: la revolución cubana se ha producido. Así. con la materia. el prestigio equívoco del término «historia» incita a algunas reflexiones. puesto que constatar no es un oficio enaltecedor. ». pero también entendemos por tal nuestros manuales escolares corrientes. que surgen a su vez de las luchas concretas. Cuando decimos «historia de Francia». si el historiador dice (en pasado condicional):«si se hubiera hecho esto. prohibido razonar? Esta cuestión le preocupa legítimamente. reflexionemos sobre otra fórmula familiar: «la historia juzgará. ». pero ¿cuándo? ¿Y por parte de quién? Sobre esto no caben sino hipótesis. Ha dependido también de los que la hacen. «La historia no se repite». Por ello. en la utilización del término «historia». Pero enfrentémonos con un documento importante de nuestro tiempo: Fidel Castro tituló la defensa que él mismo pronunció ante el tribunal encargado de juzgarle por el intento de asalto al cuartel Moncada: «La historia me absolverá». en presente condicional: «si hiciera esto. El problema se plantea. Sin embargo. Para abordar este problema. se puede verificar un hecho. pues. banal. Como norma general se le aconseja abstenerse de ello. Si Fidel Castro. cae dentro de la misma crítica que hemos dirigido a la historia-tradición.. como en la fábula: «La historia nos enseña. la entendemos como el conjunto de hechos pasados referentes al grupo humano organizado que lleva actualmente este nombre. En efecto. Por otra parte. Así es como la tradición democrática burguesa. pensándolo bien. De hecho. se oye a menudo. cuando alguien escribe. poco tiempo después del fracaso de Moncada. de los hombres que escriben la historia. La revisión del juicio no ha dependido. hubiera sucedido aquello». no renovable por definición. se confunde para nosotros con 10 que nos ha sido transmitido. adversa una y favorable la otra. a qué llamamos «experiencia». incluso este sentido puede implicar otros contenidos. Han sido «las cosas». en estos términos: ¿de qué manera razonar sobre una materia en la que no se puede intervenir experimentalmente? Falta por saber a qué llamamos «intervenir». la mayor parte de las acciones y de los hombres que han desempeñado un papel importante han originado dos corrientes históricas opuestas. entonces. Pero. puesto que toda afirmación de éstos puede experimentarse. una nueva acepción más de la voz «historia». es decir. pues únicamente. en el mejor de los casos -cuando existe «documentación »-. sucedería aquello». invoca una tradición..A primera vista. El conocimiento se confunde. las que han «actuado» a favor de la previsión contenida en ]a fórmula. este título parece adoptar el sentido clásico. en especia] de las luchas de clases. y cuál es esta materia. El físico puede decir. el alegato que lleva este nombre 'consistía menos en demostrar que la rebelión de los 37 . así. de la fórmula que da a la historia el papel de tribunal de apelación en asuntos políticos. en «la historia me absolverá». sea el de su doble contenido: «historia» designa a la vez el conocimiento de una materia y la materia de este conocimiento. Por el contrario. El juicio' moral del recuerdo colectivo corre el riesgo de no ser en la realidad más que el de la historiografía dominante. Ahora bien. no una interpretaci6n. incluso así. su condena hubiera sido probablemente revisada. De hecho. mientras que en historia. se expresa como si el pasado hablara por sí mismo. pues.LOS DIVERSOS CONTENIDOS DEL TÉRMINO «HISTORIA» Quizás el peligro más grave. como suele decirse. explicar. Y esta noción de «recuerdo colectivo» es otro aspecto del término «historia». ha exaltado 1789 y condenado a Robespierre. Sin embargo. Pero. y puede verificar de inmediato la validez de su hipótesis. pero el recuerdo colectivo que se conservará del hecho acabará siéndome favorable. todo juicio moral tiene a su vez implicaciones políticas..-mientras que sí lo es el de entender. nada le permite probarlo. ¿no está condenado a constatar? ¿Tiene. casi sin contradicción hasta Mathiez. en Francia. con el fin de' poder actuar.. Y no debe excluirse que una causa triunfante llegue a eliminar toda la historiografía adversa. la historia así entendida es una construcción de los que la han escrito en un grado mucho mayor a aquel en que la física es una construcción de los físicos. es decir. Dejemos aparte el caso en el que se trata tan solo del aldabonazo final de un cartel electoral. Dado que el pasado es pasado.

ciñéndose el historiador.acusados era moralmente «justa» (aunque esto sea también importante). «resucitaría la política». con los hechos. progresivamente separada de las concepciones primitivas y de las limitaciones positivistas. Hay entonces dos posiciones posibles: una consiste en encerrar al historiador precisamente en este terreno de lo empírico y lo incierto que por experiencia se atribuye a las decisiones y a los acontecimientos políticos. no un físico. De hecho. obviamente. Pienso en Raymond Aron. pero cuya carrera se inauguró en 1938 con una Introducción a la filosofía de la historia. esta posición que. en el sentido intelectual de la palabra. a quien ha sido capaz del mejor análisis. gracias a la habilidad en descubrir documentos y al talento para trasponer experiencias humanas. por desgracia casi siempre de manera empírica. por su oficio. El interés de los axiomas de Aron es 'otro. «reanimaría el pasado».» Desde esta perspectiva. con su dinámica propia. al atentado de Sarajevo como «causa» de la guerra de 1914. y de forma frecuente -durante mucho tiempo la más frecuente--.» «La ciencia histórica. La «historia» invocada no es ya entonces la historiografía escrita que «juzga» moralmente un acto o un hombre. sino presentes y futuros. que en demostrar que era «justa» políticamente. Me limito a señalarla como una de las concepciones de la historia y del oficio de historiador que ha gozado durante mucho tiempo de aceptación y que a veces todavía goza de ella. Me objetaréis que la historia así entendida es el mecanismo de los hechos sociales. de momento. El sentido de la investigación causal del historiador consiste menos en dibujar los grandes rasgos del relieve histórico que en devolver al pasado la incertidumbre del futuro. y que la que manejan los políticos. No juzgo. reconstituir una política? En ambos casos está claro que la materia de la historia es la misma que la que tratan los sociólogos. por otra parte-. para esta tarea positiva bastan juicios probables y relativos. la rebelión se presentaba como «necesaria». lo que en materia de conocimientos constituye el tema de la sociología. puesto que constituyen una excelente síntesis de toda . en el mejor de los casos. Más bien nos sugiere una disciplina literaria que. a saber. tOdavía hoy recomendada a veces como una 38 obra fundamental. en el siglo pasado.una corriente de pensamiento. y por tanto como necesariamente victoriosa a más o menos largo plazo. más preocupados por la. sus axiomas principales -brillantes. propaganda ideológica que por la ciencia. en el sentido en que Marx hablaba. sino en la cerilla del fumador. dando la razón. militares y diplomáticos principalmente). No busca la causa de la explosión en la fuerza expansiva de los gases. la historia-objeto que. Citaré. «Para hacer revivir el pasado lo necesitamos no es una ciencia. Para algunos teóricos -o sedicentes teóricosla historia es todavía esto. aunque se utilice el término «ciencia histórica» es evidente que se trata de una «ciencia» muy extraña. Con ello el problema se plantea en los términos de la posibilidad de una Previsión inteligente de los hechos a partir de un análisis correcto de sus factores. no s610 pasados. y en materia de acción. el tema de la política. Frente a un sistema socio-político ya absurdo. Pero ¿qué otra cosa se propone la historia que no sea. es decir. La otra consiste en empujarle. saber. Basta con volverlos exactamente del revés para definir de la mejor manera posible otra concepción de la historia. sociólogo vulgar. La primera posición ha sido durante largo tiempo la de los historiadores positivistas. puesto que su función sería «restituir una incertidumbre ». sin embargo. resurrección de la política.» «El historiador es un experto. hacia un análisis sociológico con la penetración suficiente para eliminar la apariencia de incertidumbre de la mayor parte posible de hechos sociales. a las «causas inmediatas».» que sino «La función de la historia es restituir al pasado humano los caracteres de la realidad política vivida actualmente. publicista internacional. no se trata de una obra demasiado original puesto que resume las posiciones de la sociología alemana del medio siglo anterior. de «economistas vulgares». no es la mía. preocupados exclusivamente en hacer un relato exacto de los acontecimientos (políticos. «zanja»un debate a la vez teórico y práctico. anunciada por . o a la masacre del bulevar de Capucines como «causa» de la revolución de 1848. al contrario. se hace contemporánea de sus héroes. y da con ello una definición de la historia corriente hacia 1880. documentos y nuestra experiencia. a la vez que se abstendría de dibujar los grandes rasgos y de medir ]as fuerzas profundas. edi6car una sociología del pasado. sino la historia-materia.

Busca la causa de la explosión en la fuerza expansiva de los gases. el sentido de la investigación causal del historiador consiste menos en dibujar los grandes rasgos del relieve histórico que en devolver al pasado la incertidumbre del futuro. me gustaría decir: El sentido esencial de la investigación causal del historiador consiste en dibujar los grandes rasgos del relieve histórico. por tanto. la historia» parece significar: considerar este algo como superado. el doble sentido de la palabra «historia» -historia-materia e historia-conocimiento-. sino documentos y nuestra experiencia. en la que la palabra «historia» aparece cuatro veces. no un experto. son motivos de peso para suscitar una cierta desconfianza. No busca la causa de la explosión en la fuerza expansiva de los gases. para otros.. en lugar de la sorprendente fórmula: El historiador es un experto. Es obvio que la existencia misma de concepciones tan opuestas. la forma equívoca y vaga con que se emplean frecuentemente uno y otro de estos sentidos. como si nos arriesgáramos a perder a Marx entero sometiendo su propia juventud a la crítica radical de la historia. no de a historia inmediata sino de la historia pensada.: La función de la historia es restituir al pasado humano los caracteres de la realidad política vivida actualmente.. aunque sean cosas «gloriosas» (<<frases históricas». Para unos.. como desprovisto de interés para el futuro. Para esto hay que desconfiar de los documentos brutos. imperfecciones y contradicciones. Al invertir las fórmulas de Raymond Aron no lo hago sólo por juego sino porque me parece instructivo buscar así. He recordado que Louis Althusser. la historia-conocimiento es la explicación del hecho por el hecho. de las supuestas experiencias vividas. lo que necesitamos no es una ciencia. no en la cerilla del fumador. no un físico. que carecían sus contemporáneos. Allí donde Raymond Aron afirma: Para hacer revivir el pasado. Henos aquí ante dos concepciones diametralmente opuestas tanto de la historiamateria como de la historia-conocímiel1to. y por fuerza reconocemos aquí el eco de las fórmulas corrientes «dejemos esto para la historia». fórmulas que relegan espontáneamente las preocupaciones del historiador al almacén de las curiosidades y que hacen de la historia e! dominio de las cosas muertas. Sin embargo. Al principio de esta larga frase. y que nosotros podemos tener finalmente. en la frase de 39 . sino comprender. «esto tiene únicamente un interés histórico». Para hacer un trabajo de historiador no basta con hacer revivir una realidad política.. como lo hace Rayrnond Aron. gracias a los cuales la incertidumbre aparente de los acontecimientos particulares se desvanece ante la información global de b. y convertida hoy -no sin resistencias.utiliza en una misma frase la voz «historia» en varios sentidos (tres como mínimo). se vuelve contemporánea de sus héroes. resurrección de la política. _y que.numerosos precursores pero netamente definida por vez primera por Marx y Engels. El mismo -aunque quizá lo haga para subrayar esta imprecisión. es la explicación del mayor número posible de hechos a través del estudio del juego recíproco de las relaciones entre los hechos de todo tipo. para otros. «monumentos históricos». admite el materialismo histórico como ciencia posible. para esta tarea positiva bastan juicios probables y relativos. Al preguntarse si debe considerarse la obra de Marx como un todo. es el conjunto de los mecanismos de la sociedad. sobre ]a que é] mismo nos dio en su madurez no ]a verdad en el sentido hegeliano sino los principios de una inteligencia científica. su juventud a la historia. La ciencia histórica. epistemólogo marxista. Yo propongo que se diga: El objetivo de la historia no es «hacer revivir el pasado ». de los juicios probables y relativos. no en el atentado de Sarajevo. nos previene. sino en la cerilla del fumador yo afirmaría contundentemente: El historiador es un físico. actitudes pasadas a la historia). la historia-materia es esencialmente el mundo de las decisiones políticas.en un campo científico que se empieza a cultivar. la expresión «abandonar algo a. El análisis causal de la explosión de 1914 se centra en el imperialismo. Althusser defiende esta segunda actitud escribiendo: Como si nos arriesgáramos a perder a Mane entero.. como él. abandonando. Para unos. o bien considerar sus obras de juventud como etapas no características de su pensamiento. la expresión más clara de una actividad del historiador en vías de afirmarse como actividad científica. sin embargo. contra la imprecisión del concepto de historia. En lugar de decir. sino que debe someterse un momento y una sociedad a un análisis de tipo científico.

¿Cuál es la fecha de la muerte del papa Anacleto? ¿Y la del sultán Mahmud?». que atribuía a Marx. los relatos oficiales. dos 'por la «tradición».. de la historia-objeto. de «hacernos revivir una incertidumbre». Con mayor acierto. a los que se fue dando sucesivamente respuestas cada vez más científicas. estas acepciones banales de la voz «historia» vienen inmediatamente seguidas. como una especie de personaje mítico emitiendo sus propios juicios. y contradichas. Luden Febvre evocó la irritación del historiador que se oye decir «por unas voces cándidas y cordiales: usted que es historiador debe de saber esto. las «rectificaciones» sucesivas que han transformado las cosmologías primitivas en la física actual y. sucesiva o simultáneamente podemos.como se decía antaño. Este enorme conjunto es susceptible de análisis científico como cualquier otro proceso natural. capaz en el mejor de los casos de proponer un placer estético a unas minorías y. la Historia con H mayúscula.«a la crítica radical de la historia». considerada como algo que ejerce por sí mismo una «crítica» sobre esta vida. de «las artes f las letras». con «cortes» absolutos entre las respuestas no científicas y las respuestas científicas. ni omisible ni despreciable. rebeliones. con puntos de partida. la aparición e las instituciones. de la historia-materia. La historiaconocimiento se convierte en ciencia en la medida en que descubre procedimientos de análisis originales adecuados a esta materia particular. tífica». En esto coincide con el pensamiento del economista Joseph Schumpeter. de entre los que no se deben eliminar. diplomacia. saltos hacia adelante y retrocesos. sociales. y asaltado inconscientemente 40 por los prejuicios morales. la materia de la historia es cualquier cosa pasada.. pero no sólo de los hechos «curiosos» o «destacados». 2) Para otros. puesto que. la materia de la historia es también el 'conjunto de los hechos pasados. 2s el terreno de los hechos «destacados». en e! que se trata de someter un hecho –en este caso la juventud de Marx. «pensada». pero fundado en una elección de los hechos que no tiene nada de científica. ¿Es ya una ciencia? ¿Los ha descubierto ya? LAS ETAPAS DE LA HISTORIA COMO MODO DE CONOCIMIENTO Las incoherencias que hemos constatado en la utilización del término «historia» ¿son desalentadoras a este respecto? Merece la pena recordar que todas las ciencias se han elaborado a partir de interrogantes dispares. en líneas generales. finalmente. es evidente que se trata aquí del conjunto de hechos que condicionan una vida humana. la capacidad de la producción. pero nunca. si bien se mira. políticos o religiosos. 3) Para otros. como se dice hoy en día con demasiada frecuencia bajo la influencia difusa de Bachelard y Foucault. distinguir tres grandes concepciones de la historia-objeto. pero sí redituar los hechos más clásicamente llamados «históricos»: incidentes políticos. como se añade: «no de la historia que iba a vivir. «inmediata» sino. por una parte. Para muchos. a la vez que presenta unos rasgos específicos debido a la intervención humana. en la ciencia histórica tal y como la conocemos actualmente: . los grandes rasgos de la evolución humana han dependido sobre todo de resultado estadístico de los hechos anónimos: de aque110s cuya repetición determina los movimientos de población. e! de haber sentado los principios de una «historia razonada». Conocimiento ya más elaborado. por otra.. revoluciones. con lo que se podría prescindir de todo tipo de análisis. sino de la historia que vivía». por un empleo más raro -y más marxista de la noción. la misma sobre la que Marx habría dado no la verdad absoluta sino «los principios de la inteligencia cien. el «recuerdo colectivo». conserva. guerras. y «saber historia».Althusser. el filósofo Paul Ricoeur ha observado que no existe diferencia sustancial entre. las recti6caciones que han convertido las tradiciones primitivas. por consiguiente. En un tercer momento Althusser invoca también la necesidad de una historiaconocimiento. la materia histórica queda un poco mejor definida. a las que corresponden naturalmente tres grandes concepciones de la historia-conocimiento: 1) . las luchas secretas o violentas entre las clases sociales hechos de masas todos los que tienen su propia dinámica. Ahora bien.. consiste en memorizar el mayor número posible de estos hechos dispares. y. como principal mérito. debidamente controlados por los documentos y aureolados por el prestigio y el testimonio de monumentos y de los textos. Pero Alrhusser ha señalado en otra parte el peligro –ciertamente serio en muchos escritos marxistas.Si ahora clasificamos los sentidos que hemos visto atribuir a la voz «historia». en el terreno de los acontecimientos.que supondría considerar la historia en sí misma. para algunos eruditos y para los juegos televisivos. no.

la retórica. Al contrario. que tiene su lógica interna. y el retraso de la historia nos parecerá menos cruel. Pero limitémonos a evocar la física del siglo XVIII con sus falsos conceptos y sus curiosidades pueriles. Esto mismo ha favorecido los embellecimientos. cuando no el de todos. Lo que hace posible la historia es la coexistencia y la combinación del testimonio subjetivo que nos cuenta lo que pretendían hacer los actores de la historia política. ver de qué forma el modo de conocimiento histórico ha progresado. Una humanidad -global o parcialque no tuviera ninguna conciencia de su pasado sería tan anormal como un individuo amnésico. La literatura histórica corriente ha constituido. a) Los mitos constituyen actualmente uno de los estudios favoritos de los etnólogos y psicólogos. sociólogos. 41 . al margen de toda regla científica. y los grupos de hombres. reveladora de rasgos comunes en las estructuras de comunicación. basada en fragmentos de cerámica y en niveles arqueológicos. aparente. Las crónicas y las memorias. Todavía hoy lo es en el caso de más de un best-seller. sino que construye. a la necesidad instintiva de conocimiento del pasado que ya hemos señalado.sería quizás el ejercicio histórico más fructífero que pudiera uno proponerse. Es sabido que la arqueología ha verificado algunos datos bíblicos u homéricos considerados durante mucho tiempo como imaginarios. este doble registro de las fuentes de la historia se descuida a menudo. los hombres. Nos encontramos ante un campo común a los etnólogos. b) Las crónicas consignan los acontecimientos relevantes (generalmente políticos y militares') de una época (generalmente de un «reinado»). de sus intereses. y porque dependen de la conciencia tan a menudo falsa. y la crónica. en la medida en que el pasado humano es mal conocido. que tienen valor de fuente y cuyas vinculaciones nos son conocidas. de sus grupos. son siempre preferibles. 2. Existe. pues. escritos redactados por razones prácticas y no para ilustrar a una minoría dirigente). tienen una visión incorrecta de su presente y de su futuro. historiadores. 3. las invenciones. progresa y puede progresar hacia la categoría de ciencia. que relata los acontecimientos desde el punto de vista de intereses específicos. una historia anónima. los primeros documentos de la historia propiamente dicha. nuestro que a través de esta combinación podemos aspirar a confrontar los acontecimientos y las intenciones -la historia «externa». «La historia de la "historia» -entendida de forma más amplia que algunas «historias de la historiografía ». como es natural. tanto en el caso de los grupos como en el de las personas. siempre y cuando estas disciplinas colaboren. Primera observación La necesidad de un conocimiento históricosociológico es tan antigua y tan universal como la necesidad de un conocimiento de la naturaleza. Son a menudo los primeros testimonios escritos del pasado y. dado que los tiempos anteriores a la escritura se clasifican por definición dentro de la «prehistoria». mundo de las necesidades subyacentes-o Sin embargo. psicólogos. sin imponer ni excluir. Crónicas y memorias – relatos de acontecimientos y testimonios subjetivos. Segunda observación De hecho. mal interpretado.al que debe arrancarse de su estado primitivo. esto tiene también un alcance práctico. de sus instituciones. Y es cierto que para los siglos oscuros las crónicas son a menudo él único medio disponible para trazar el marco indispensable a toda historia: una sólida cronología. Me limitaré a hacer algunas observaciones y a trazar un breve esquema. precisamente porque tratan del hombre. 1.que los hombres tienen de ellos mism05. Y. un galimatías peligroso. por tanto. el moralismo y las apologías religiosas. interesantes pero limitadas.han constituido durante largo tiempo el fondo del saber histórico. Intentemos. La existencia de formas de historia no científicas no autoriza a pensar que sea imposible o inútil llegar a un conocimiento y a una interpretación junta de las sociedades pasadas. Esta investigación no debería desestimar el contenido histórico de algunos mitos. la memoria no registra. Es una banalidad recordarlo.Es cierto que las ciencias humanas. con el documento objetivo (no sólo restos y objetos. políticas y nacionales. a lo largo de los siglos. no nos satisface en absoluto. Las formas primitivas de la historia son el mito. como búsqueda de una lógica de las formas. llevan un retraso respecto a las ciencias de la naturaleza. un campo de conocimiento -por otra parte con una función práctica. A pesar de todo. Tercera observación: Sobre la historia como género literario La evocación literaria ha respondido también. pues. Hoy nadie niega el interés de la historia de las ciencias.a los hechos de masas "--historia «interna» de las sociedades. sino cifras conservadas.

en confrontarlos y en buscar las 'correlaciones. releemos a Tácito. Marrou escribe con acierto: Hoy día. sepámoslo.como lectura. que divergen con demasiada frecuencia. en. escribe en 1375. que consiste en no aceptar la existencia de un hecho. Una vez hechas estas reservas. como muchas otras manifestaciones del espíritu moderno. Pero no 'olvidemos que en Francia.conjunción condiciona. En estos primeros ensayos resulta. lo que no equivale a decir que la Historia de Abenjaldún responda. XVI el último cuarto del siglo XVI. Y es cierto que. Greimas. tiene como verdadero objetivo el hacernos comprender el estado social del hombre y el de instruirnos acerca de todos los cambios que la naturaleza de las cosas puede aportar a la naturaleza de la sociedad.» significa: con provecho. y cuya . Se ha observado a menudo que. y ayudar con ello a definir mejor la historia. el desarrollo científico de la historia: 1) La preocupación crítica. problema espiritual. Pero es evidente que no resuelve los problemas científicos complejos que se plantea el historiador actual. y. incluso en medicina. se califican por igual como «históricas». Porque ha habido historiadores geniales.La historia. sabio musulmán. tanto en el descubrimiento de textos y de monumentos de la antigüedad como en el deseo de una . esbozar a su manera sistemas de explicación: Tucídides se esfuerza en enlazar entre ellos los acontecimientos. Pero son demasiados los filósofos (Raymond Aron. interesante ver nacer el espíritu del análisis histórico. Froissart se proponía como objetivo en el prólogo de su Crónica relatar hechos militares importantes y «grandes maravillas». para conocer a Tiberio. en aquel mismo momento. habían sido útiles durante largo tiempo para la práctica médica. con el Humanismo. a menudo más precoz de lo que se imagina. cuyas obras. literarios. la autenticidad de un texto. a Claudio y a Nerón tenemos muchos caminos aparte de las Historias y de los Anales. entre el último cuarto del siglo. pues. 4. en elegir determinado tipo de hechos. Para el Occidente europeo la preocupación' científica en cuestión de historia nace. es decir. Esta preocupación se expresa bajo dos formas complementarias que inicialmente convergen sólo de forma ocasional. Polibio intenta análisis casi sociológicos de las instituciones. H. «En tanto que historiadores. o toda combinación compleja de estos problemas). resulta instructivo seguir la aparición. poco nos falta para suscribir esta definición. con el fin de resolver un problema planteado por el pasado humano (problema económico. nacido en Túnez. problema institucional. Cuarto grupo de observaciones: la aparición de exigencias científicas en la definición y en la práctica de la historia: el siglo XVI. mediocres. del deseo de rigor y de profundización es la definición y el tratamiento de la materia histórica. sin responder exactamente a estas exigencias. No conviene dar una importancia excesiva a los «precursores »: siempre se descubren 42 nuevos. Cuando Abenjaldún. De la misma manera. sin embargo. es decir. en tanto que historiadores se entiende. sin embargo. incluso para nuestras exigencias modernas. como si nada hubiese pasado después de Tucídides. También los mejores historiadores antiguos. I. las \ descripciones sin base científica. que consiste La preocupación crítica se manifiesta. hasta después de verificaciones minuciosas. en historia hay grandes obras evocadoras que todavía dominan con provecho nuestra visión del pasado. 2) La preocupación constructiva. Singular distancia entre dos contemporáneos. a las reconstrucciones ¿Puede decirse que la historia -como género literario no ha aportado nada interesante al modo de conocimiento histórico? No. a finales del siglo XV y durante el XVI. problema social. a nuestras exigencias. a dos o tres siglos de distancia. pero llevadas a término genialmente. Francois Chatelet) que tienden a fundar en estos inicios lejanos su noción de la historia en general. han intentado.que intentan definir las estructuras particulares del «discurso histórico» a partir de los historiadores clásicos. Los prolegómenos de una Historia Universal: . la Reforma y el Renacimiento. no obstante. sin embargo. También hay lingüistas -Barthes. en la práctica. Este método puede efectivamente esclarecer la forma espontánea con que el espíritu humano aborda los problemas del conocimiento del pasado. la modificación de las estructuras mentales y del sentido de las palabras hace difícil las confrontaciones. en confrontar las decisiones con las posibilidades.

y en la que entramos con dificultad. crítica que no basta para fundar una ciencia histórica. con Joseph Bolland al editar las Acta sanctorum. yuxtapone en sus escritos unas preocupaciones casi modernas y una curiosidad apasionada por la demonología y la astrología. extraños a esta constitución. de la Réponse a M. que. la autenticidad o falsedad de un acta. no se limita a describir. incluso cuando este problema es todavía secundario y parcial. a partir de indicios materiales. evitando a la vez cuidadosamente todo anacronismo. Inglaterra y la «aritmética política» No nos sorprendamos si la constitución de la historia en ciencia pasa por retrasos. moneda nominal francesa. intenta hacer comparaciones a largo plazo entre el poder adquisitivo de las monedas antiguas y modernas. fue el instinto de un verdadero sabio el que dio a Guillaume Budé la ambici6n de escribir De Asse».basaban en documentos de estos períodos. en el mismo momento en que se producían. continuada por la congregación de Saint-Maurha aportado las condiciones para un conocimiento seguro de la Edad media. Tampoco en este caso. resuelve. y para esto' consulta con su panadero para saber qué cantidad de grano. y que todavía hoy preside todo un sector de la historia general: primer paso en la explotación del mundo por los europeos.reforma en el campo religioso. con una serie de observaciones eruditas y críticas sobre las monedas y los precios. El siglo XVII. pues. significa que Guillaume Budé O Jean Bodin tuvieran a su disposición todo el «instrumental mental» expresión predilecta de Lucien Pebvre necesario para una verdadera ciencia. en 1568. desde una perspectiva histórica. es imposible razonar de forma válida a partir de documentos materialmente falsos o mar conocidos en su forma original. de Malestroiet «sobre el asunto de las monedas ». Lo mismo puede decirse. La tarea. Francia y la erudición. como en el de Abenjaldún. etc. de Jean Bodin. las acusaciones de los protestantes contra la credulidad de los católicos ante las leyendas incitaron a algunos medios católicos 'a una hipercrítica de las tradiciones: los jesuitas de Amberes. Ésta fue la ocasión para que dom Mabillon (1632-1707) creara en la De re diplomática (1681) la diplomática. Sepamos que la conciencia de un hombre del siglo XVI seguía dominada por toda una herencia intelectual y espiritual que no puede por menos que sorprendernos. desarrollos desiguales.. por no hablar de las tradicionales consideraciones morales y religiosas y del galimatías erudito. en este terreno. avances parciales. autor de los seis libros de la República y de un Método de la historia. prudentes en nuestra búsqueda de los orígenes. ciencia del documento. La preocupación constructiva se manifiesta cuando los sabios. en determinadas circunstancias. pero es que la economía. cuando el humanista Guillaume Budé se propone estudiar. De momento se trata tan sólo de una 43 . los filósofos y los juristas aplican las investigaciones eruditas a la solución de un problema. De este modo. y con una serie de razonamientos generales. y por las mismas razones. cada paso adelante del conocimiento. la moneda romana. un problema práctico. etc. que afectaba a la vida cotidiana. Pero esta desconfianza ponía en discusión los derechos de las comunidades religiosas más antiguas. 5.. pero que es una condición necesaria. de los textos sagrados arrastra a los espíritus reformadores a la crítica de textos. en el siglo XVI. es el primer campo en que el razonamiento y la hipótesis son susceptibles de verificaciones concretas. Añadamos a esto que la cuestión de las consecuencias de los descubrimientos era. Hasta el punto de que se ha podido escribir: «Si la ciencia puede definirse como el conocimiento met6dico de las cosas. se requiere para tal cantidad de pan. Así. Seamos. o bien a la desvalorización progresiva del metal de plata debida a los grandes descubrimientos? Se me objetará que en ambos casos se trata más de economía que de historia clásica. Bodin. No nos sorprendamos tampoco al constatar que las controversias ideológicas y los intereses prácticos no han sido. llegaron a negar toda validez a cualquier tipo de documento de la época merovingia o carolingia. hace remontar a bastante atrás la aparición de un espíritu científico en historia. Pero no seríamos historiadores si nos olvidáramos de anotar. creación de un primer mercado mundial. la importancia. en De Asse. Aún hoy no lo tenemos. principios de la acumulación del capital comercial. capaz de demostrar. al exigir datos en cifras. derechos que se . qué cantidad de metal contenían las monedas antiguas. el problema concreto: el alza brutal del coste de la vida en el siglo XVI ¿se debe a las devaluaciones sucesivas de la libra. El hecho de que se hayan intentado ensayos de «conocimiento metódico» de estas cuestiones. qué cantidad de trigo produce la tierra alrededor de París.

un retroceso muy claro sobre los progresos del siglo XVI: Luis XIV se hace acompañar por «historiógrafos» oficiales (entre los cuales Racine). Conectamos en ello unas exigencias -aquí todavía prematuras. tan poco interesantes como las murmuraciones de las pequeñas ciudades. Esta tendencia culmina a finales de siglo con Condorcet. contemporánea mete a dom Mabillon.constituyen. Era éste (por otra parte para las dos ciencias) un optimismo prematuro. condición necesaria pero no suficiente para una ciencia histórica. donde sienta el principio de la posibilidad de un conocimiento científico de los hechos humanos. Se produce en Inglaterra: on Graunt nacen los primeros ensayos de demografía histórica. con Gregory King los primeros ensayos para evaluar lo que hoy llamamos el producto nacional de diversos países (Inglaterra.. lo más interesante en la actitud manifestada por Voltaire hacia la historia es el cambio en el tipo de curiosidades del historiador. Pero se trata de hechos observados durante un período de tiempo y con una preocupación política (como demuestra el título elegido por William Petty). sino también el gusto por las anécdotas históricas. Pero el mismo Condorcet ha abierto vías muy nuevas para el análisis: fue el primero en intentar descubrir cuál sería el procedimiento matemático que permitiría estimar la representatividad de un hombre o de una opinión a través de un procedimiento de elección. la historia diplomática y militar pura: «En el fondo me quedaba igual que antes. de la certidumbre de las observaciones». más oficiales. Sabemos hoy que este tipo de investigaciones -los hechos masivos.».. En la Francia del siglo XVII. Principios de análisis.000 habitantes? En resumen: se trata de' cambiar la materia habitual Y la problemática de la historia. aspiración a las síntesis La primera mitad del siglo XVIII ve nacer la aspiración teórica con el italiano Gianbattista Vico que busca una «ciencia nueva» a través de la reflexión sobre el aspecto «cíclico» del desarrollo de los grupos humanos. persigue tan sólo desvelar «los juicios secretos de Dios». y Bossuet. cuyo principio se' había descubierto. Y de su previsibilidad siempre que no se atribuya a las conjeturas sociológicas «una certidumbre superior a la que resulta del número. y con Montesquieu. sociales. pero justo a largo plazo. de una etapa importante para el futuro del pensamiento histórico. el primero en comparar la evolución posible de la historia con la de las ciencias físicas: «quizá 44 . Finalmente. las innovaciones más originales se producen en el terreno económico.de síntesis acerca de la historia humana.. si no toda la materia histórica. lo que coincide con los esfuerzos actuales de la matemática sociológica. por las «bagatelas ilustres» que constituyen los relatos de la corte. sometidos a un cálculo de probabilidad es y estadísticamente observables. «para hacer temblar a toda criatura». mediante la observación del número de nacimientos y de muertes registrados en las parroquias de Londres. como hemos visto. Con su habitual ironía denuncia no sólo las fábulas aceptadas todavía por los hombres de su tiempo. Constatamos que. suceda pronto en la forma de escribir la historia lo que ha sucedido en la física. esta infinita diversidad de leyes y de costumbres no los guiaba únicamente su fantasía» (prefacio a El Espíritu de las leyes). condena también después de haber leído. comprobamos en las concepciones de la historia más corrientes. a las que son aficionadas las mujeres de provincias. De hecho.. con William Petty los primeros ensayos de lo que él denominó «la aritmética política» (inducciones y deducciones a partir de las estadísticas de estado). sólo me enteraba de acontecimientos».000 a 240. respecto a este mismo período (1680-171 O). Francia). cuatro mil descripciones de batallas y algunos centenares de tratados. Finalmente. Los nuevos descubrimientos han proscrito los sistemas antiguos. cuando menos sus bases. Traza entonces un cuadro de lo que querría saber (Y que raramente se le dice): ¿cuáles son las fuerzas de un país antes de una guerra? Y dicha guerra ¿las ha aumentado o disminuido? España ¿ha sido más rica o más pobre después de sus lejanas conquistas? ¿Por qué Ámsterdam pasó en 200 años de 20. en sus Nuevas consideraciones sobre la historia (1744). hay que tomar conciencia. en su Discurso sobre la historia universal. La aportación del siglo XVIII. sus fundamentos. más sociólogo que historiador. En compensación. según dice. igual que en el siglo XVI. de la constancia. a 6. pero quien afirma: «En primer lugar he examinado a los hombres y he creído que en. Pero es Voltaire. en su Esbozo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano (1794). el siglo XVIII ha proseguido algunas investigaciones.crítica efúdita.

debida al impresionante desarrollo de las técnicas históricas. y finalmente a la aparición de las grandes historias nacionales: Ranke. Mignet). a este respecto. se muestran historiadores de buen grado. filológicas (prehistoria. La investigación erudita sobre el conjunto del pasado. sino cambiarlo. Auge y desviación de la investigación histórica: aparición de una teoría general. «El historiador era entonces el rey -escribe H. si Jesús era Dios. etc. es decir. sometida como estaba a la reacción espontánea de la ideología dominante.. filosóficas. en la línea de algunos planteamientos del siglo XVIII. Marrou-. 2) el análisis sociológico. Entre 1847 y 1867. El siglo XIX.» Hegel había propuesto «presentar el contenido mismo de la Historia Universal» a través de los progresos de la Idea. desde los años 1870-80 hasta los años 1920-30. etc. de sus acciones y decisiones conjugadas se les escapa y se convierte en un fenómeno objetivo. es una alusión a los progresos sensibles de la demografía realizados por el prusiano Süssmilch y los franceses Moheau y Messange. deben hacerse «con el espíritu de rigor de las ciencias naturales». Monumenta Germania e histórica para la Edad Media ).». políticas. y plantean los problemas de las grandes unidades cuantitativas que es necesario conocer para hacer la historia de las «naciones» (producto nacional. religiosas. escribe el catalán Capmany y los creadores de la economía clásica. desciframiento de las lenguas orientales antiguas.finales del siglo XVII en Inglaterra: Voltaire se felicita de que un holandés haya establecido la proporción que permite relacionar el número de nacimientos con el número de habitantes. Michelet. Pareto). de la aportación teórica de Marx. en España y en Polonia: «hemos coordinado una historia económica». hacer servir el análisis histórico para entender profundamente el hecho social e influir sobre sus modificaciones. a la publicación de las grandes recopilaciones de fuentes (Niebuhr. al menos en el terreno de las «condiciones de la producción económica». como Adam Smith. artísticas.). 1890). qué era una nación. en resumen de las formas ideológicas a través de las cuales los hombres toman conciencia de sus conflictos y los llevan hasta el final. y es posible hacerlas así debido a que «la historia se desarrolla hasta nuestros días como un proceso de la naturaleza» (Engels. No es que el hombre no intervenga: «los hombres hacen su propia historia». excavaciones micénicas. la sociología... Pero el resultado. las grandes obras de Marx y Engels proponen. Los historiadores alemanes ponían de relieve las originalidades germánicas. Esto fue lo que intentaron los revolucionarios y constructores del socialismo que se decían marxistas.. población activa. y posterior divorcio entre disciplinas sociológicas En un sentido. cuya originalidad consiste en aunar. a él le tocaba decir cómo debía leerse la Ilíada. la historia. . 3) el análisis de las «formas jurídicas.). a pesar de reclamarse de las excavaciones y de 10 archivos. toda la cultura estaba pendiente de sus dictámenes. por el contrario. mediante la observación y el razonamiento. Aquí cabe distinguir: Los seguidores originales de Marx deben buscar entre sus discípulos hombres de acción. una teoría general de las sociedades en movimiento. Voltaire señala que son estos conocimientos económicos los que le han faltado a Montesquieu para establecer una verdadera ciencia de las sociedades. para la antigüedad. seguía siendo a la vez literatura e ideología. Porque Marx había precisado que el objetivo de su obra teórica no era interpretar el mundo. egiptología. I. Macaulay. Thierry) o bien el papel del «pueblo» (Michelet. los historiadores franceses. ni en esperar escribir un día la historia científicamente. De hecho. de una «inflación de los valores históricos». Cabe señalar que esta vigorosa ofensiva del espíritu histórico coincide con el carácter dinámico y revolucionario del siglo XVIII cuando la burguesía no duda ni en criticar la forma de escribir la historia del Antiguo Régimen. Queda por saber si desde hace un siglo se ha intentado realmente la consolidación científica de la historia así legitimada. por el contrario. la lucha entre la nobleza y el tercer estado (Guizot. Marrou habla. . El pensamiento económico giró en torno a la teoría abstracta. se benefició poco. Mommsen. estadístico o combinatorio. H. el siglo XIX se presenta como el del triunfo de la historia. individualista de la «utilidad marginal» y del «equilibrio» (Walras. 1. También la historia económica nace en el siglo XVIII. Las-constataciones. arqueológicas. subjetivista... 1) el análisis económico. en torno al 45 7.

ciencia del tiempo y no del instante o de la sola actualidad. una historia política. etc. que ocasionan «hechos» precisos: modificaciones de los gobiernos. el sociólogo Francois Simiand sentó los principios de la investigación estadística en historia: de6nición del «documento objetivo» «involuntario». Adquisiciones recientes en el terreno de los principios y de las técnicas de la investigación histórica a) En Francia. esta historia positivista triunfaba en todas partes y separación tajante y casi absoluta entre economía. movimientos de opinión. d) En los últimos veinte años. desencadenan acciones. los salarios. al progreso de las matemáticas sociales. que se afianzó después de la guerra de 1914. debido a las grandes experiencias sociales en curso. ideológico. de sus contradicciones y 46 INTENTO DE DEFINICIÓN DE LA MATERIA Y DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA El objeto de la ciencia histórica es la dinámica de las sociedades humanas. más fugaces). La materia histórica la constituyen los tipos de hechos que es necesario estudiar para dominar científicamente este objeto. Annales d' histoire économique et sociale) difundieron los siguientes principios: 1). lo es de los hechos de masas. Los acontecimientos: aparición y desaparición de personajes. al de la informática para la utilización de las fuentes masivas. lentos y pesados. cuando la crisis de 1929 había llamado la atención sobre la función histórica de las coyunturas económicas. en todos los terrenos (material. el historiador se ha visto obligado a mantenerse al corriente de los progresos y de las técnicas en las disciplinas vecinas. acontecimientos que hicieron tambalear la tranquila certeza de los economistas. Durk. . historia política «fáctica» francesa): Hacia 1900. La noción de «teoría experimental » de la economía (Simiand) a través de la investigación histórica se transformaba en «teoría experimental» de la historia global. la moneda. no existen compartimentos estancos entre una historia económica. ciencia del todo social. del aparato y del tratamiento estadístico. masa de los pensamientos y de las creencias (fenómenos de «mentalidades». masa de los bienes (economía). políticos). a partir de los años 19001910. juego que constituye el tema mismo de la ciencia histórica.). tratados internacionales. decisiones. la . la historia.hay una sola historia. importancia de las variaciones de los precios. algunas grandes obras de historiadores (Paul Mantoux. Clasifiquémoslos rápidamente: 1. que toman medidas. Los hechos de masas: masa de los hombres (demografía). Los hechos institucionales. sociología e historia ponía en peligro la esperanza de una síntesis global sobre el pasado de las sociedades. Lucien Febvre) y una escuela de geógrafos (Vidal de la Blache) prepararon un retorno a la síntesis histórica. Henri Berr..estudio de las formas sociales (Max \Xleber. constituciones políticas. fenómenos de «opinión». heim). que tienden a lijar 1.reglas para la explotación de las fuentes cuantitativas. c) En el curso de los años 1930-40. etc. más superficiales pero más rígidos. de grupos (económicos. Al hacerlo debe conservar la conciencia de la originalidad de la historia. 2. «civilizaciones». y no de talo tal parte. del cálculo económico. 3) existe una jerarquía y un juego recíproco entre «economías».1Srelaciones humana:>dentro de los marcos existentes: derecho civil. ciencia del fondo de los problemas sociales y no de sus formas. y la historia centró su pundonor en limitarse a establecer «pequeños hechos verdaderos» (monografías económicas alemanas. la revolución de 1917 y la crisis de 1929. sometidos al desgaste y al ataque de las contradicciones sociales internas. lo que tendía a converger con Marx.. 8. 3. hechos importantes pero no eternos. Ernest Labrousse llevó la aplicación de estas reglas al estudio de las rentas específicas de las clases sociales. b) Lucien' Febvre. una historia de las ideas. Marc Bloch (Revue de synthese. «sociedades». no de los simples «acontecimientos».. de las consecuencias políticas de estas contradicciones (revolución de 1789).. 2) el historiador avanza por medio de problemas: los documentos sólo contestan cuando se les pregunta siguiendo hipótesis de trabajo. espiritual.

de la extensión y de la eficacia de los medios de producción y finalmente de las condiciones naturales. Ante esta compleja materia histórica. son los «medios de producción» que utiliza la fuerza de trabajo de los hombres.. conquista que Schumpeter atribuye justamente a Marx. intelectuales. resuelve problemas: cuándo. estéticas. los elementos de las economías (hombres. etc. el número de hombres y su división en sexos. en qué medida se modifican. 10 que nos incita a observar: a) En un grupo dado y por un tiempo dado. de manera especial. industria. ocupaciones. las de la fuerza productiva del trabajo.. las fábricas.. cotidianas. crítica de su validez. que expresa la totalidad de las relaciones sociales observadas en su interdependencia. los ritmos espontáneos (<<ciclos»coyunturales de la economía). grupos lingüísticos). 2. Recordemos algunas de sus proposiciones cruciales: 1. edades. Estas distinciones justifican diversas técnicas: análisis «estructural ». transportes) y. y de las civilizaciones (conjunto de las actitudes mentales. de las combinaciones sociales de la producción. elección de las fuentes. debido a una continua interacción. Toda investigación sobre una sociedad debería incluir. a través de esta doble relación.diplomacia.estadístico a la «historia razonada». morales se han establecido entre las clases sociales así consideradas? ¿Qué conciencia tienen de estas relaciones los hombres que constituyen estas clases? ¿A qué contradicciones. del desarrollo de la Ciencia y de sus aplicaciones tecnológicas. pero no puede desinteresarse de estos hechos que' vinculan la vida cotidiana de los hombres a la dinámica de las sociedades de las que forman parte. y los simples acontecimientos. El historiador habrá de distinguir muy pronto entre los hechos de evolución muy lenta (estructuras geográficas. de forma más profunda. las modificaciones ocurridas en las técnicas de producción (agricultura. para cada instante del desarrollo estudiado. las fuentes de energía. 3. «análisis de contenido» de textos y de expresiones verbales o estéticas. En los orígenes de cualquier desarrollo histórico duradero se sitúa un desarrollo de las fuerzas de producción. bienes). profundos o superficiales. a qué luchas dan lugar estas relaciones? ¿Con qué resultados? ¿Estas relaciones favorecen o entorpecen (en cada momento) el desarrollo de las «fuerzas productivas» definidas anteriormente? He aquí una serie de preguntas a las que es importante contestar. etc. cómo. las máquinas. mentalidades religiosas. de las sociedades (relaciones sociales más o menos cristalizadas' en instituciones). Merece la pena disponer de un modelo teórico que exprese esta lógica de funcionamiento. Pero estas técnicas sólo adquieren su sentido dentro del marco de una teoría global que permita pasar del análisis económico. Para hacerlo correctamente es necesario guiarse por el conocimiento teórico del modo de producción dominante en la época observada. ni un simple relato de los acontecimientos. La historia no puede ser un simple retablo de las instituciones. el historiador plantea cuestiones.). por las relaciones sociales y humanas creadas alrededor de estos medios de producir (<<relaciones sociales de producción»). análisis «coyuntural». estas «fuerzas productivas» entran en funcionamiento en una sociedad que se caracteriza. ¿Quién posee estos medios de producción? ¿Y cuál es el sentido exacto de la palabra «posee»? ¿Quién manera productivamente estos medios? ¿Quién. Las tierras. los instrumentos de irrigación. y entendemos por ello el conocimiento de la lógica del funcionamiento social. cambios pacíficos o violentos. los bosques y los terrenos de paso. por qué. los capítulos agrupados bajo estos diversos títulos. los medios de transporte. que según Marx depende de la habilidad media de los trabajadores.. Sin embargo. es el dominador? ¿Y el dominado? ¿Quién se aprovecha? ¿Quién consume? ¿Quién acumula? ¿Quién se empobrece? ¿Qué relaciones -jurídicas. b) Para el mismo grupo y durante el mismo período de tiempo. cuya importancia deberá valorar. aunque sólo sea para ver hasta qué punto 47 .

y es en lo social donde germina la destrucción del modelo económicoaparentemente armonioso. de consulta de las fuentes directas y. La sociedad es más compleja que la economía. por tanto. prensa. en toda «formación social» concreta. la libertad de empresa. se dan por supuestas en el modelo económico del capitalismo clásico. Sin duda así sucede con cualquier ciencia: se justifica en el interés general por conocer. I Historia. por lo tanto. la historia tendría como objetivo el esclarecimiento racional de ese sector. quedan siempre secuelas de modos de producción anteriores al modo de producción dominante. En este sentido el interés del historiador no diferiría del que pudiera tener un entomólogo al estudiar una población de insectos o un botánico al clasificar las diferentes especies de plantas que crecen en una región. la pena insistir. sondeos. pues. 5) en la información (para la utilización de las fuentes masivas: documentos fiscales.de una actitud racional del espíritu y. No hay que confundir modelo económico con modelo social. Merece. a más o menos largo plazo. al historiador le basta esa afición por el conocimiento para justificar su empeño. mayor número de hechos Es inútil decir que nunca la observación empírica de una sociedad en un momento de su existencia dará unos resultados absolutamente acordes con este modelo. mientras que la finalidad de la historia es el estudio de los cambios. Todo modelo implica unas hipótesis: debe tenerse en cuenta que estas hipótesis expresan justamente la naturaleza del sistema observado y no una verdad eterna: la propiedad privada. de una estabilidad. 4) en los fundamentos matemáticos del análisis sociológico (probabilidades. 4. etcétera). 3. Todo modelo expresa en primer término el análisis de un «equilibrio». por el hecho de que el capitalismo haya sucedido . No podemos menospreciar algunos peligros inherentes a la utilización de los modelos teóricos: 1. etc. la libre competencia. que como es obvio queda abierta a la discusión: La investigación histórica es el estudio de los mecanismos que vinculan la dinámica de las estructuras -es decir. Pero el interés de la investigación histórico reside precisamente en la confrontación entre estos «casos» y los diverso:. Una vez dicho esto no hay que confundir estas técnicas de información con los fines propios de la historia. tipos de sociedad que han dominado sucesivamente en el curso de la historia. en los estudios universitarios.al feudalismo en Europa occidental a través de procesos clásicos conocidos no debe inferirse que todo el mundo deba pasar necesariamente por etapas parecidas. sin desechar las viejas 48 reglas de conocimiento y crítica de los textos. pero el modelo no las «justifica». de los archivos. en el momento en que se afirman. y se insinúan ya los gérmenes de un modo de producción futuro. A éstos los definiría de buen grado de la forma siguiente. como a cualquier científico. 2) en la estadística. comporta igualmente unas iniciaciones sólidas: 1) en la demografía. las modificaciones espontáneas de los hechos sociales de masas a la sucesión de los acontecimientos -en los que intervienen los individuos y el azar. Al historiador le interesa. y que aún hoy coexisten de forma evidente. Porque la especie humana requiere del conocimiento para lograr aquello que en otras obtiene el instinto: una . puesto que. ¿para qué? La primera respuesta en acudir a la mente sería: la historia obedece a un interés general en el conocimiento. Pero esta misma elaboración abre la posibilidad -y es su única garantía. en que la preparación para el oficio de historiador.). 2. las posibles colaboraciones interdisciplinarias. Incluso estos modelos de cambio pueden aplicarse sólo con prudencia. de la adecuación entre estos impactos discontinuos y las tendencias de los hechos de masasLa conquista científica del método así definido está todavía en vías de elaboración. Igual que al entomólogo o al botánico. Sobre todos estos extremos existe hoy en día un gran desarrollo de las técnicas de información y del tratamiento científico de los datos. por ejemplo.refleja el observados. conocer un sector de la realidad. el cual cumple una necesidad de la especie. notariales. pero con una eficacia que depende siempre. 3) en el cálculo económico. de una práctica eficaz del hombre ante la sociedad.

a historia admite que el pasado da razón del presente. esto explica la peculiaridad de sus caracteres y hábitos. de un intento por comprender y explicar el presente acudiendo a los antecedentes que se presentan como sus condiciones necesarias. cuyas actividades. gratuito. hay mitos para explicar las relaciones de parentesco. La historia quizá nazca. quien también. sin sentido. por ejemplo. a la vez que el pasado permite comprender el presente.es decir. Esta función que cumplía el mito en las sociedades primitivas la cumple la historia en las sociedades desarrolladas. de lo que él llamó "ídolo de los orígenes" o "ídolo de los principios". el de remitir a la génesis de una colectividad humana: hay clanes que nacieron de un determinado animal. El origen de diferentes instituciones. supone que el pasado sólo se descubre a partir de aquello que explica: el presente. de un hábito alimenticio. frente al que retiene la de otros científicos. En los pueblos primitivos el pensamiento mítico tiene a menudo un sentido genético. aunque presididas por un interés en conocer. pero que debemos suponer para dar razón de los primeros. pero si se propone esa tarea es justamente porque ese Estado existe. el mismo tipo de interés que una colectividad humana. descubrimos también los fundamentos que lo explican. abejas no puede despertar en nosotros. El totemismo tiene. mitos que dan razón. su disciplina tiene una relevancia para los hombres mayor que la de un entomólogo. con ciertas características que plantean preguntas y son esas preguntas las que incitan a buscar sus antecedentes. de base en que descansa la validez o la existencia de algo. esto es lo que separa su indagación de la del novelista. por ejemplo: los primeros ancestros surgieron del fondo de la tierra por una cueva situada en el centro del territorio de la tribu. Así. pero también tiene el sentido de "fundamento". El historiador pensará. Parecería que. fundadoras de costun1bres o instituciones. El historiador tiene que partir de una realidad cual. nunca de una situación imaginaria. La historia nacería. diría. pero.a buscar el pasado. por sucesos del pasado remoto. en el presenté. como causa. Si logramos determinar el objeto al que se dirige la atención del historiador. Cualquier historiador pensaría que. el presente plantea los interrogantes que incitan . "inicio". de otro. Desde las épocas en que el hombre empezó a vivir en comunidad y a utilizar un lenguaje. que las refieren a un momento en que se establecieron. de no remitirnos a un pasado con el cual conectar nuestro presente. pues. ligados a su objeto. de una emigración. explica el presente. Porque. entre otros aspectos. narran los mitos. A menudo la conexión es interpretada como una explicación y el antecedente en el tiempo. de la tendencia a pensar que al hallar los antecedentes temporales . a la vez. con el objeto de explicar por qué se encuentra en determinado lugar y en tales o cuales circunstancias. más o menos semejante al hombre. éste resultara incomprensible. tuvo que crear interpretaciones conceptuales que pudieran explicarle su situación en el mundo en un momento dado. a menudo. daríamos quizá con una diferencia específica del conocimiento histórico. "Principio" quiere decir "primer antecedente temporal de una secuencia". regulaciones y creencias suele también señalarse en acontecimientos que sucedieron en un tiempo remoto. En este sentido. Así también en la historia. Algunos pueblos invocan leyendas para dar razón de la presencia de la tribu en un paraje y de su veneración por algún lugar sagrado. Quiere esto decir que. para inferir de ellos otros hechos que no están presentes. leyendas que justifican el poder de ciertas personas por alguna hazaña de sus antecesores semihumanos. quien diera esta respuesta correría el riesgo de disgustar a más de un historiador.orientación permanente acciones en el mundo. escudriña en el pasado. Otros pueblos atribuyen su origen a un antepasado divino. están motivadas también por otros afanes más vitales.de un proceso. otros. como cuando hablamos de "los principios del derecho". Un acercamiento podría ser: la historia responde al interés en conocer nuestra situación presente. de la erección de un poblado. y que sus investigaciones. de la preferencia por una especie de caza. que el Estado actual puede explicarse por sus orígenes. Cualquier explicación empírica debe partir de un conjunto de hechos dados. De allí que la historia pueda verse en dos formas: como un intento de explicar el presente a partir de sus 49 . Un hecho deja de ser gratuito al conectarse con sus antecedentes. Remitirnos a un pasado dota al presente de una razón de existir. y segura de sus Con todo. Una colonia de. la historia cumple una función: la de comprender el presente. En historiase suelen confundir las dos acepciones de la palabra "principio". Muchos mitos son etiológicos: intentan trazar el origen de una comunidad. o "del Estado". como lo hizo notar Bloch. aunque no se lo proponga. después de todo.

Por ello es tan difícil separar en la historia lo que tiene de ciencia . el intento por explicar nuestro presente no puede menos de estar motivado por un querer relacionado con ese presente. al margen de los métodos históricos empleados.que presiden la obra histórica. Para ello tuvieron que establecer métodos más confiables. es decir. ¿Por qué en ellos? Porque querían hacer de lado lo que consideraban aberraciones del catolicismo. para adecuar a ella nuestra acción. Por más útiles que hayan sido al interés general de la ciencia. Debajo de ella se muestra un doble interés: interés en la realidad. los inicios de la crítica documental estuvieron motivados por un interés particular de la vida presente. intentan manejarlo racionalmente para poder orientar la vida ante una situación tan desusada. como un lenguaje que infiere lo que pasó a partir de lo que actualmente sucede. Alamán están regidas por la misma idea: urge rastrear en el pasado inmediato las condiciones que expliquen por qué la nación ha llegado a la situación postrada en que se encuentra. La historia intenta dar razón de nuestro presente concreto. Pensemos en ejemplos más cercanos a nosotros. se muestra en las preguntas – explícitas o tácitas. Un examen superficial de las historias escritas por misioneros basta para percatarnos de que responden a una pregunta planteada por el presente: ¿cómo es posible "salvar" a ese nuevo pueblo. Puede verse como "retrodicción". Esta observación podría ponernos en la pista de una motivación importante de la historia. 50 antiguos padres. al mismo tiempo que contestan preguntas planteadas por su situación. legisladores e historiadores de la Iglesia. la historia nace de necesidades de la situación actual. que se originan en su coyuntura histórica concreta. En efecto. fundar las pretensiones de dominio de la cristiandad o de la Corona. asunto de psicología. El comienzo de una metodología crítica se encuentra en historiadores y teólogos de la Reforma protestante. de preferencia a otros. los que suelen moverlo a buscar ciertos antecedentes. Los cronistas escriben con ciertos objetivos precisos: justificar la conquista o a determinados hombres de esa empresa. Otras obras tienen fines distintos: las historias de los misioneros están dirigidas principalmente a explicar y legitimar la evangelización. que incitan a comprender el pasado por motivos prácticos. es cierto también que a menudo puede permanecer inconsciente para el historiador. Así. asimilado a los valores espirituales de la cristiandad? En el siglo XIX el condicionamiento de la historia por los requerimientos presentes es aún más claro. para normar sobre él sus vidas. la colonización cultural. De allí los diferentes tipos de historia con que nos encontramos. Benedetto Croce describía así la historia: El acto de comprender y entender inducido por los requerimientos de la vida práctica". pero aunque no esté dicho. A modo de ejemplos podríamos recordar algunos momentos de la historiografía. Es cierto que ese interés particular puede quedar inexpresado. es decir. Si nos fijamos en esta relación presentepasado veremos cómo son intereses particulares del historiador. Las historias que escriben Bustamante. con el objeto de recomendar a los príncipes las medidas eficaces para consolidarse. someter a crítica la veracidad de los testigos. El historiador. Para poder demostrar la justeza de sus pretensiones tuvieron que intentar un nuevo tipo de historia. había que explicar por qué la Iglesia se había corrompido y redescubrir el mensaje auténtico del Evangelio. esto es. propio de la especie. por ello la historia responde a requerimientos de la vida presente.antecedentes pasados. porque su comprensión permitirá orientar la vida en la realización de un propósito concreto. Entonces. justifican programas que orientan la acción futura. Los primeros escritos responden a un hecho contemporáneo: el encuentro de dos civilizaciones. interés en justificar nuestra situación y nuestros proyectos. La historia política con base documental tiene sus inicios en historiadores renacentistas italianos: ellos necesitaban indagar los antecedentes en que se basaban los pequeños estados de la península. dar fuerza a las peticiones de mercedes de los conquistadores o aun de nobles indígenas. Zavala. Trata de explicar talo cual característica de su situación que le importa especialmente. determinar los autores y las fechas de elaboración de los textos. nuestra comunidad. suele plantearle preguntas concretas. ante él o podemos menos que tener ciertas actitudes y albergar ciertos propósitos. al examinar su presente. al interés general por conocer se añade un interés particular que depende de la situación concreta del historiador. oculto detrás de la obra. que permitieran discriminar entre los documentos verdaderos y los falsos. el segundo es particular a nuestro grupo. o como una empresa de comprender el pasado desde el presente. La historia de México nace a partir de la conquista. el primero es un interés general. nuestra clase.

dar razón de ellos los afianza y justifica ante los individuos. sociales. partía el historiador. Si escribo estas páginas tengo en mente a las personas que podrían leerlas. creencias y propósitos comunitarios que prestan cohesión a grupos. La historia ha sido. permiten su convivencia. imperios. Desde el momento en que vamos a comer a nuestra casa. podrá ser un estímulo para hurgar en mi pasado. ello me llevará a indagar en mi biografía. Por eso. según decíamos. los requerimientos de que. la necesidad de claridad. Sin duda. dirijan intencionadamente la selección de los datos. plantean necesidades sociales. Sólo se hacen presentes en la medida en que tenemos cierta conciencia de estar realizando propósitos en común y de estar sujetos a reglas que nos ligan. aun sin proponérselo. en las que participa un grupo. ha servido para cobrar conciencia de la pertenencia de los individuos a una etnia. Al hacer comprensibles los lazos que unen a una colectividad. grupos o instituciones. por ejemplo. colectivas. Esas reglas responden a propósitos compartidos. No podría estar realizando ahora este acto de escribir si no aceptara implícitamente ciertas reglas de relación. Propósitos y reglas. mantienen su cohesión mediante las reglas compartidas y los propósitos comunes que ligan entre sí a todos sus miembros. Desde entonces. suponen esos lazos comunitarios. las reglas y propósitos comunitarios dejan de ser gratuitos. como las reglas más elementales de comunicación entre los hombres. II Los requerimientos de la vida presente que nos llevan a investigar los antecedentes históricos no son individuales. La historia. ha propiciado la integración y perduración del grupo como colectividad. a una comunidad cultural. una clase. nacionalidades. Todos nuestros actos están determinados por correlaciones que rebasan nuestra individualidad y que nos conectan con grupos e instituciones sociales. estas líneas formarán parte de un complejo colectivo de relaciones económicas. a regulaciones jurídicas y con ellas a un Estado. la que a su vez no puede explicarse más que en el seno de otras instituciones. Esta observación nos conduce a una segunda respuesta.de lo que tiene de ideología. En otros casos. la argumentación y la interpretación. a modo de demostrar a existencia de una situación pasada que satisfaga esos intereses. pueden ser más explícitas. en la medida en que los insertamos en un proceso colectivo que rebasa a los individuos.. permite al individuo comprender los lazos que lo unen a su comunidad. una nación. un grupo. culturales. Pues bien. una nación. una de las formas culturales que más se han utilizado para justificar instituciones. al ligar a los miembros de una comunidad. Pueden no ser normas escritas. de hecho. Si lo que trato de explicar es una situación conflictiva personal. ambos intereses pueden coexistir sin distorsionar el razonamiento. después del mito. a una comarca. Ninguna actividad intelectual ha logrado mejor que la historia el dar conciencia de la propia identidad a una comunidad. la consideración del lector posible. estamos ya inmersos en una institución. la historia actuó como factor cultural de unidad de un pueblo e instrumento de justificación de sus proyectos frente a otros. La historia nacional regional o de grupos cumple. en Grecia y Roma después. Las situaciones presentes que tratamos de explicar con la historia nos remiten a un contexto que nos trasciende como individuos. Por una parte. Lo que escribo puede ser objeto de historia en la medida en que se pone en relación con esos contextos sociales que lo abarcan y le prestan sentido. impresión y distribución de estas páginas. ligados a su situación. ha estado presente tanto en la formación de los estados nacionales como en la lucha por la sobre vivencia de las nacionalidades oprimidas. Una colectividad. detrás de ellas están las ideas de otros muchos hombres. No hay acción humana que no esté conectada con un todo. En Israel primero. la historia ha sido un elemento indispensable en la consolidación de las nacionalidades. con una doble función social: 51 . la familia. una colectividad cualquiera. en este caso los del desarrollo y crítica de una disciplina científica. Esta comprensión puede dar lugar a actitudes diferentes. pero es frecuente que los intereses particulares del historiador. cobran significado. al explicar su origen. la historia promueve actitudes positivas hacia ella y ayuda a consolidarlas. En cualquier situación concreta podemos descubrir conexiones semejantes. como las que regularán todo el proceso de discusión. al comprenderlas. al hacerla. Ese estímulo estaría en la base de un análisis psicológico. nos refiere. clases. al publicarse. No habría ningún comportamiento social si no se diera esa especie de lazo entre los individuos. Reglas y propósitos. Las situaciones que nos llevan a hacer historia rebasan al individuo. la historia que trata de regiones. pero no me conduciría a la historia. etc. el respeto a las ideas ajenas.

muchas historias de minorías oprimidas han servido también para alentar su conciencia de identidad frente a los otros y mantener vivos sus anhelos libertarios. En otros casos. Al mostrar que. cómo se han realizado las distintas sociedades. puede expresar un pensamiento de liberación colectiva frente a otros poderes ternos. Las historias de la Iglesia. En el primer sentido puede ser producto de un pensamiento que propicia el dominio de los poderes del grupo sobre los individuos. la historia vuelve consciente la posibilidad de que otras voluntades les nieguen obediencia. en suma. Pero el acto 'de comprender los orígenes de los vínculos que prestan cohesión a una comunidad puede conducir a un resultado diferente al anterior: en lugar de justificarlos. pero puede también ser crítica: la historia se convierte en pensamiento disruptivo. Porque. algo hemos dejado de lado siempre expresa la historia un interés concreto en nuestro presente y en la comunidad a que pertenecemos. por sus orígenes. Comprender que las reglas y propósitos que el Estado nos inculca fueron producto de intereses particulares puede arrojar sobre ellos el descrédito. III ¿Se agotarían aquí nuestras respuestas? Quizá no. la historia puede expresar un pensamiento de reiteración y consolidación de los lazos sociales o. al igual que la filosofía. en el segundo. La succión de los distintos rostros del hombre es un espejo de las posibilidades de su condición. Sería el interés por la condición y el destino de la especie humana. todas nuestras reglas de convivencia se basan en la voluntad de hombres concretos. Con todo. está la voluntad de hombres concretos y cómo otras voluntades pueden cambiarlas. refuerza actitudes de defensa y de lucha frente a los grupos externos. demasiado humano" de creencias e instituciones puede ser el primer paso para dejar de acatarlas. La historia obtiene también este segundo resultado cuando se propone mostrar los procesos de cambio de instituciones y normas de convivencia. es un pensamiento integrador. desde la Reforma hasta el moderno liberalismo. lo que puede ser el hombre. en último término. Revelar el origen "humano. al través de ellos puede escucharse lo que hay de común. a la cohesión de la comunidad.por un lado favorece la cohesión en el interior del grupo. la multiplicidad de las culturas. de los quehaceres del hombre. un pensamiento de ruptura y de cambio. Entonces revela cómo. contribuyeron tanto como la crítica filosófica a la desacralización del catolicismo. Historia magistra vitae: no porque dicte normas o consejos edificantes. en el pedazo del cosmos que le ha tocado vivir. el abanico entero. al mostrar la relatividad de las costumbres y creencias de los distintos pueblos. de las posibilidades de vida humana se despliega ante sus ojos. en la historia de los seres racionales más distintos a nosotros. Este interés se manifiesta en dos preguntas. detrás de estructuras que se pretenden inmutables. "maestra de la vida" porque enseña. al poner en cuestión las versiones históricas en uso y develar los hechos e intereses reales que dieron origen a las ideologías vigentes. conocer la vida de pueblos desaparecidos. menos aún porque dé recetas de comportamiento práctico. La historia examina. de permanente en ser hombre. la pregunta por el sentido. en las dos respuestas anteriores. han servido también para desacreditadas. a la inversa. Esa actitud puede ser positiva: la historia sirve. . de sus actitudes y pasiones. los vínculos que prestan cohesión a una comunidad humana y permitirle al individuo asumir una actitud consciente ante ellos. quizás el más entrañable de los que mueven a hacer historia. los que pertenecieran a una civilización extraña o incluso a un planeta lejano? Estas preguntas podrían abrirnos a un interés más profundo que los anteriores. Las historias nacionales Ofíciales" suelen colaborar a mantener el sistema e poder establecido y manejarse como instrumentos ideológicos que justifican la estructura de dominación imperante. entonces. nunca expresadas. ha sido un estímulo constante de crítica a la inmovilidad de las convenciones imperantes. los estudios antioficiales". la historia de las revoluciones ha servido de inspiración a muchos 52 movimientos libertarios. La "histoire des moeurs" del siglo XVIII fue un factor importante en la desmistificación del absolutismo. Tal sucede en la historia de los procesos revolucionarios o liberadores. apasionadamente a veces. con curiosidad. remotos en el tiempo y en el espacio? ¿No tendríamos un interés especial. Desde Herodoto. incluso. ponerlos en cuestión. ¿Acaso no nos interesa. la historia. en las formas más disímbolas. ¿Para qué la historia? Intentemos una segunda respuesta: para comprender. Tenemos la sensación de que. Desde Michelet hasta Trotski. por el otro. alejados para siempre de nosotros. presupuestas siempre en cualquier historia: la pregunta por la condición humana. al través de ejemplos concretos.

en los actos humanos. no hace diferencia entre griegos y bárbaros. De parecida manera. permitir que esa vida subsista en la conciencia general de la especie. Para responder a esa inquietud el pensamiento humano ha intentado varias vías: la religión. el objeto ha dejado de ser absurdo. la filosofía. regularidades sobre la vida humana. Para ella todos los pueblos cumplen una función en un designio universal que compete a la humanidad entera. el arte. sin duda. hasta llegar a un término: la integración en la totalidad de la especie humana. en fin. sin duda. le otorga un sentido y. de un acontecimiento. en cambio. La integración en una totalidad conjura el carácter gratuito. El interés en explicar nuestro presente expresa justamente una voluntad de encontrar a la vida actual un sentido. en apariencia sin sentido. la historia después. la historia es otra de ellas. a literatura se interesa. La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida personal en la vida de un grupo. En este procedimiento está más cerca de las obras literarias que de las ciencias explicativas. leyes. dijimos. Al hacerlo. Por otra parte. en su complejidad y riqueza. otorgan sentido al individuo al integrarlo en una tribu o en un pueblo. en este punto. con todo. la literatura abre posibilidades verosímiles pero ficticias y la historia. Pero. la literatura se niega a explicar lo que describe y la historia no quiere sólo mostrar sino también dar razón de lo que muestra. pero sería absurda si no hubiera salvado a un pueblo. me digo. "En las primeras civilizaciones. pedazos de vida humana.Pero la historia no dice todo eso en fórmulas expresas. lo que relaciona. al través de sus posibilidades concretas de vida. La máquina ha dado un sentido a la existencia de la palanca. Sin duda. ¿Y cuál sería el grupo más amplio. La carrera desbocada de un hombre en los llanos de Marathón cobra sentido como parte de una batalla. ese designio no es inmanente a la propia humanidad sino producto de la 53 . el cual adquiere significado al revivir dos milenios después en otras culturas. la perspectiva reducida de los anales egipcios o asirios. cobra sentido al comprenderse como un elemento que desempeña una función en un todo que lo abarca. haciendo que trasciendan su aislamiento. en último término. forma extrema de la muerte. Necesitamos encontrar un sentido a la aventura de la especie. por amplias que sean sus diferencias. lo que pone en contacto entre sí a los hombres. ante todo. estaría respondiendo a la necesidad que tenemos de prestar significado a nuestra vida personal al ponerla en relación con la comunidad de los otros hombres. le ofrece una forma de perdurar en la comunidad que lo trasciende: la historia es también una lucha contra el olvido. Veo una extraña barra de hierro. hacia el cual podría trascender nuestra individualidad? La respuesta ha variado. Con ello. El historiador permite que cada uno de nosotros se reconozca en una colectividad que lo abarca. el último. pero ese pueblo sólo cobra sentido ante la mirada del -dios. en personajes individuales y la historia. las cuales cobran sentido. de la pura existencia. la sociedad de mercado al proceso e producción. centra su atención en amplios grupos humanos. sólo revive situaciones reales. puede traducirse por Investigación"] para impedir que lo que han hecho los hombres se desvanezca con el tiempo y que grandes y maravillosas hazañas. La pregunta por la condición humana se enlaza con la pregunta por su sentido. ni acuñar en tesis doctrinarias una "idea del hombre". cada quien puede trascender entonces su vida personal hacia la comunidad de otros hombres y. ni griegos ni romanos tuvieron una idea clara del papel que podrían desempeñar sus pueblos en el seno de una colectividad más amplia. en este aspecto particular. recogidas tanto por los griegos como por los bárbaros. En Grecia el horizonte empieza a ser más amplio: más allá de la integración de los pueblos helénicos se apunta a una colectividad en la que los actos tanto de los griegos como de los bárbaros cobrarían sentido." Herodoto quiere impedir que un momento de vida se borre de la mente de otros hombres y. La historia muestra todo eso al tratar de revivir. y así sucesivamente. Sin embargo. También la literatura intenta revelar la condición humana mostrando posibilidades particulares de hombres concretos. La historia judía no rebasa. Esto sólo acontece con la historia cristiana. lo que agrupa. Herodoto abre una historia con estas palabras: "Herodoto de Halicarnaso expone aquí sus investigaciones ["historia" en griego. el mito primero. La existencia de un objeto. su vida adquiere un nuevo sentido. está supuesta en ellos. Su fin no es enunciar principios generales. La búsqueda del sentido no da lugar a un "para qué" del quehacer histórico diferente a los dos que expusimos antes. por lo contrario. el proceso de producción a la máquina. lo que lo mueve es. en ese trascender. literatura e historia coinciden en un punto: ambas son intentos por comprender la condición del hombre. a la vez. la historia nos lleva a comprender. dejen de nombrarse. ¿Qué hace allí ese objeto? ¡Ah! es la palanca de una máquina".

en una comunidad de entes racionales. comunidades racionales de otros planetas vinieran al nuestro. lo más completa posible. rescataran nuestra humanidad del olvido. tal vez. a la humanidad. Los grandes ciclos de la vida de la humanidad o bien su progreso hacia una meta final es lo que puede otorgar sentido a cualquier historia particular. En ese empeño llegaría a su final el afán de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda. de lo que fue la especie humana. la humanidad dejara de existir. sólo la religión puede atreverse a balbucir alguna. ¿no podríamos preguntar también: y qué sentido tiene la especie humana. Más tarde.economía divina. 54 . en su persecución nunca satisfecha de una trascendencia. para que. Por eso la mayor trascendencia que puede alcanzar la historia está ligada a la historia universal. Tal vez. la especie humana después y. Sin duda se nos ha ocurrido la posibilidad de que. pensaríamos en dejar alguna señal. en una catástrofe futura. en su límite. causada por los mismos hombres o por un acontecimiento cósmico. en suma. ¿No sería para nosotros una necesidad dejar un testimonio de lo que fuimos? Ante una amenaza semejante. las leyes que gobiernan a la historia humana se conciben inherentes a ésta. si en épocas futuras. su "para qué" más Profundo: dar un sentido a la vida del hombre al comprenderla en función de una totalidad que la abarca y de la cual forma parte: la comunidad restringida de otros hombres primero. al través de ella. tal vez entonces la historia universal de la especie se ligue a una historia cósmica. el último móvil de la historia. Bastará una observación para mostrar que ese ideal está ya presente en nosotros. En la historia universal cada individuo quedaría incorporado a la especie. la comunidad posible de los entes racionales y libres del universo. en la inmensidad del cosmos? La historia actual no puede dar una respuesta. el hombre busque el sentido de su especie en el papel que desempeñe en el desarrollo de la razón en el cosmos. en un futuro incierto y lejano. ¿Llegaría a su fin en verdad? Si los actos humanos cobran un nuevo sentido al integrarse a una comunidad y. como no puede darla ninguna ciencia. a partir de Vico. Pero ¿cuál sería la comunidad última en que pudiera integrarse la historia de la especie? Sólo la comunidad de todo ente racional y libre posible. Este sería.

consistir en átomos elementales e impersonales que nada puede alterar. págs. ahora que toda la información es asequible. y dónde la tomaron Fairbaim o 9 The Cambridge Modern History: Its Origin. examinar la lista de los autores. por tanto. voy a partir de textos relacionados respectivamente con la primera y la segunda encarnaciones de la Cambridge Modern History. de la clarividente confianza propia en uno mismo. Sin duda habrán pensado ustedes ya que esta investigación puede parar en algo que rebase los límites de la naturaleza de la historia.H. The New Cambridge Modern History. Sir George Clark refleja la perplejidad y el escepticismo conturbado de la generación «rebelde». XXIV-XXV 10 55 . y que todo problema es susceptible de solución9 y transcurridos casi exactamente sesenta años. esperan que sea superado una y otra vez. todos son igual de válidos y no hay verdad histórica «objetiva»10.CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO HISTÓRICO E. p. Lo único que se necesita en la vida son Hechos. se lanzaron al combate entonando la fórmula mágica «Wie es eigentlich gewesen». 10-12. Tres generaciones de historiadores alemanes. más amplia. formular una historia definitiva. en su informe a los síndicos de la Cambridge University Press acerca de la obra que se había comprometido a dirigir: Es ésta una oportunidad sin precedente de reunir. el acervo de conocimiento que el siglo XIX nos está legando. Espero hallarme lo bastante al día como para darme cuenta de que algo escrito en la última década del siglo pasado tiene que ser un disparate. Authorship nad Production (1907). visto más de cerca. ha sido elaborado» por éstas. los historiadores decimonónicos estaban de acuerdo con él. en los siguientes términos: Los historiadores de una generación posterior no esperan cosa semejante. El desacuerdo entre Acton y Sir George Clark refleja el cambio sufrido por nuestra concepción de conjunto de la sociedad en el intervalo entre ambas afirmaciones. y forma parte de nuestra respuesta a la pregunta. el tema escogido. apuntaba. Cuando tratamos de contestar a la pregunta ¿Qué es la Historia?. en el" cuarto decenio del siglo. puesto que todo juicio histórico implica personas y puntos de vista. y mostrar a qué punto hemos llegado en el trayecto que va de ésta a aquélla. de su trabajo. «Lo que yo quiero -dice Mr. en la forma más útil para los más. británicos e incluso franceses. Cuando Ranke. He aquí a Acton. consciente o inconscientemente. son Hechos.. Cuando los maestros se contradicen de modo tan flagrante. i (1957). nuestra respuesta. o cuando menos en la doctrina de que. Pero no estoy lo suficientemente adelantado como para compartir la opinión de que cualquier cosa escrita en estos últimos diez años forzosamente tiene que ser verdad. este no muy profundo aforismo tuvo un éxito asombroso. No podemos. No temo que parezca trivial. ¿QUÉ ES LA HISTORIA? EL HISTORIADOR Y SUS HECHOS ¿Qué es la historia? Para precaverme contra quien encuentre superflua o falta de sentido la pregunta. pero sí podemos eliminar la historia convencional.. es lícito intentar averiguar qué sucede.. refleja nuestra posición en el tiempo. La exploración no parece tener límites y hay investigadores impacientes que se refugian en el escepticismo. que la tarea del historiador era «sólo mostrar lo que realmente aconteció (wie es eigentlich gewesen)>>. Carr Eduardo H. comentaba aquel convencimiento de Acton y sus colaboradores de que llegaría el día en que fuese posible presentar una «historia definitiva».. en su introducción general a la segunda Cambridge Modern History. Acton es un exponente de la fe positiva.» En conjunto. Gradgrind en Tiempos difíciles-. que caracteriza la última fase de la época victoriana. en legítima protesta contra la historia moralizadora. Solo me asusta parecer pretencioso por haber planteado problema tan amplio e importante. de qué idea hemos de formarnos de la sociedad en que vivimos.. en esta generación. y que no puede. el profesor Sir George Clark. dónde dejó la pluma el Obispo de Oxford. Mediante una inteligente división del trabajo seríamos capaces de hacerlo y de poner al alcance de cualquiera el último documento y las conclusiones más elaboradas de la investigación internacional. Consideran que el conocimiento del pasado ha llegado a nosotros por mediación de una o más mentes humanas. El siglo XIX fue una gran época para los hechos.

la epigrafía. La segunda observación que hemos de hacer es que la necesidad de fijar estos datos básicos no se apoya en ninguna cualidad de los hechos mismos. No se espera del historiador que domine las técnicas especiales merced a las cuales el perito sabrá determinar el origen y el período de un fragmento de cerámica o de mármol. pág. (4) Citado en The Listener. es un hecho del pasado como pueda serlo el hecho de que César pasara el Rubicón. por César.Gasquet. la numismática. pág. vigas debidamente preparadas o cemento bien mezclado. Sin duda es importante saber que la gran batalla tuvo lugar en 1066 y no en 1065 ó 1067. y que ambos tienen además al mismo carácter objetivo en relación con la persona que los conoce. en vez de en Eastbourne o Brighton. Es el historiador quien ha decidido. de que la batalla de Hastings se librara en 1066. 318. pongamos por caso. Precisamente en cuestiones de éstas se reconoce al historiador el derecho a fundarse en las que se han llamado «ciencias auxiliares » de la historia: la arqueología. El hecho de que ustedes llegaran a este edificio hace media hora. 19 de junio de 1952. más esta opinión sugiere dos observaciones. y el hecho de que haya una mesa en el centro de . etc. Según el punto de vista del sentido común. El historiador tiene que saber estas cosas con exactitud. o llevar a cabo los complejos cálculos astronómicos necesarios para fijar una fecha precisa. o que se librara en Hastings. A pesar de la sentencia de C. Scott: «Los hechos son sagrados. a efectos de la discusión presente. cuando se suscitan problemas como este. a pie. El profesor Talcott Parsons calificó una vez la ciencia de «sistema selectivo de orientaciones cognitivas hacia la 56 ACTON. la opinión libre». o descifrar una inscripción oscura. el Rubicón. Supongamos. que el paso de aquel riachuelo. Ello recuerda el dicho favorito del gran periodista liberal C. a «la pulpa de las interpretaciones controvertibles que lo rodea» (4). que ambos datos penetran en nuestra conciencia de modo igual o parecido. olvidando acaso que en la fruta da más satisfacción la pulpa que el duro hueso. Scott. Cerciórense primero de los datos. Pero está claro que así no se llega a ninguna parte. ¿Qué criterio separa los hechos históricos de otros datos acerca del pasado? ¿Qué es un hecho histórico? Es ésta una cuestión crucial en la que hemos de fijarnos algo más atentamente. por supuesto. contraponía «el sólido núcleo de los hechos» en la historia. que no son datos como éste los que interesan fundamentalmente al historiador. Elogiar a un historiador por la precisión de sus datos es como encomiar a un arquitecto por utilizar. no una virtud» (5). Lectures on Modem History (1906). en bicicleta o en coche. P. La única razón por la que nos interesa saber que la batalla se libró en Hastings en 1066 estriba en que los historiadores lo consideran hecho histórico de primordial importancia. Los llamados datos que son los mismos para todos los historiadores. todo periodista sabe hoy que la forma más eficaz de influir en la opinión consiste en seleccionar y ordenar los hechos adecuados. que el hecho de que César pasara el Rubicón. Hasta el propio Sir George Clark. recuerdo siempre aquella observación de 11 Housman: «la precisión es un deber. Ello es condición necesaria de su obra. no interesa a nadie en absoluto. por razones suyas. . No voy a embarcarme en una disquisición filosófica acerca de la naturaleza de nuestro conocimiento del pasado. no obstante su desacuerdo con el enfoque de Acton. era un personaje de Pirandello quien decía que un hecho es como un saco: no se tiene de pie más que si metemos algo dentro. y en qué orden y contexto hacerlo. P. o de orden parecido. dónde Liebermann o Harrison»11. ni son tratados como tales por el historiador. pero no su función esencial. Solía decirse que los hechos hablan por sí solos. La primera. Pero aun en el caso de esta suposición atrevida y no del todo plausible. más bien suelen pertenecer a la categoría de materias primas del historiador que a la historia misma. Los hechos sólo hablan cuando el historiador apela a ellos: él es quien decide a qué hechos se da paso. sino en una decisión que formula el historiador a priori. Pero los historiadores dejarán seguramente de tener en cuenta el primero de ambos hechos. en suedificio. nuestro razonamiento topa con el obstáculo de que no todos los datos acerca del pasado son hechos históricos. por así decirlo.esta sala son datos de igual orden. 992. es un hecho que pertenece a la historia. existen hechos básicos que son los mismos para todos los historiadores y que constituyen. la espina dorsal de la historia: el hecho. Pero. en tanto que el paso del Rubicón por millones de otras personas antes y después. y luego podrán aventurarse por su cuenta y riesgo en las arenas movedizas de la interpretación: tal es la última palabra de la escuela histórica empírica del sentido común. la cronología. Si no me equivoco. Es falso.

Las que conocemos cama hechas de la historia medieval han sido casi todas seleccionadas para nosotros por generaciones de cronistas que para su profesión se ocupaban de la teoría y la práctica de la religión y que par la tanta la consideraban cama alga de suprema importancia. ya que casi todos los datos que acerca de él se 57 . o que podían conocerse. pero nunca vi. en artículos y libros acerca de la Inglaterra decimonónica. Kitson Clark ha tratado generosamente de salvado. y que pensaran que las datos que apoyaban tal punta de vista merecían ser conservadas. Reuní en mis estanterías unos quince o veinte volúmenes. tras una disputa sin importancia. Este elemento interpretativo interviene en todos los hechos históricos. entre otras cosas. sino par ser. un vendedor de golosinas era deliberadamente golpeado hasta la muerte por una muchedumbre enfurecida. estriba en las lagunas. Kitson Clark lo citó en sus Conferencias . ¿Confiere esto al dato el atributo de histórico? Creo que aún no. y recogían cuanta a ella atañía y no. Bury. Se encuentra ahora aguardando partidarios y patrocinadores. no tanta por accidente como personas consciente a inconscientemente imbuidas de una óptica suya peculiar. y luego en el texto. Nosotros sabemos bastante bien qué opinión tenía de la Grecia del sigla V un ciudadana ateniense. que estudió ambos períodos. fuese ciudadana.pág.Tal vez podría haberse dicho con más sencillez. ¿Qué será lo que decida cuál de ambas cosas ha de suceder? Dependerá. y no sobre todo para haberse perdida tantos fragmentas de ella accidentalmente. Ni por un momento se me ocurrió investigar en virtud de qué accidente o de qué proceso de erosión había sobrevivido aquella reducidísima selección de datos. Lo sabemos y si es cierta. hube de dedicarme especialmente al tema de «Grecia en la época. Cuando yo estudiaba historia de la Antigüedad en esta misma Universidad. para convertirse en los hechos de la historia. en aquellos tomos. La imagen del campesino ruso. por no Decir a un persa. dentro de unos límites controlables: la movediza barrera que separa los hechos históricos de los que no son se esfuma porque los pocos hechos conocidos son todas ellas históricas. entre los miles y miles de hechos que alguna vez tuvieron que ser conocidos de alguien. pra. Así también.Selected Essays (1930). diría yo.realidad» (6). Hace un año. Nuestra imagen de Grecia en el sigla v antes de nuestra era es deficiente. Supongamos -lo que era casi del todo cierto que aquellos libros contenían todos los datos que se conocían entonces. años ha. en Stalybridge Wakes. La creencia en un núcleo óseo de hechos históricos existentes objetivamente y con independencia de la interpretación del historiador es una falacia absurda. Se ha dicho que la historia es un gigantesco rompecabezas en el que faltan numerosos trozos. y que dentro de veinte o treinta años haya pasado a ser un hecho histórico sólidamente arraigado. sea verdadera o falsa. Como también puede que nadie lo menciones. pero dificilísima de desarraigar. más el problema principal no.(9) J. Lo había recogido un testigo ocular en ciertas memorias poco conocidas (7). de donde el Dr. ¿Es ello un hecho histórico? Hace un año hubiese contestado que no sin vacilar. Su condición de hecho histórica dependerá de una cuestión de interpretación. Pero lo cierto es que la historia es eso. primero en notas a pie de página. Nuestra imagen ha sufrida una selección y una determinación previas antes de llegar a nosotros. era profundamente religiosa.Ford en Oxford (8). Sospecho que aún hoy una de las fascinaciones que ejerce la historia antigua y medieval radica en la impresión que nos da de tener a nuestra disposición todos los datos. que ningún historiador lo considerase digno de mención. dando por supuesto que hallaría. en cuyo caso volverá a sumirse en el limbo de los hechos del pasado no pertenecientes a la historia. En 1850. gran casa más. 52 fundamentalmente religioso fue destruida por la revolución de 1917. el Dr. es la de que se ha presentado su candidatura para el ingreso en el selecto club de los hechos históricos. Echemos una ojeada sobre el proceso por el cual un mero dato del pasado se convierte en un hecho histórico. a un corintia o a un tebana. B. cuando lea en una historia contemporánea de la Edad Media que la gente. todos los datos relativos a mi tema. pienso yo. De las guerras médicas». es indestructible. Permítaseme evocar un recuerdo personal. a un esclava a otra residente en Atenas que no. La imagen del hombre medieval profundamente religioso. en líneas generales. El historiador es necesariamente selectivo. Kitson Clark cite este incidente sean aceptadas por los demás historiadores como válida e importante. pera ignoramos qué le parecía a un espartana. Su situación actual. «el acervo de datos can que cuenta la historia antigua y medieval está plagada de lagunas» (9). en la Edad Media. BURY. la imagen que plasmó un reducido grupo de personas de la ciudad de Atenas. de que la tesis o la interpretación en apoyo de la cual el Dr. Cama dijo. Puede que en años sucesivos veamos aparecer este dato. me pregunta cómo.

«el primer requisito del historiador es la ignorancia. sobre aquel curioso fenómeno de un historiador en el que muchos ven el más distinguido ocupante que la cátedra Regius de Historia Moderna en esta Universidad ha tenido nunca. Y Acton escribió su propio epitafio en la nota introductoria al primer volumen de la Cambridge Modern History publicado a poco de su muerte. en tanto que muchos otros datos. la convicción de que los datos hablan por sí solos y de que nunca se tienen demasiados datos. en el templo de los hechos. de monografías minuciosamente especializadas. Le incumbe la doble tarea de descubrir los pocos datos relevantes y convertirlos en hechos históricos. áridas como lo que más. Los documentos eran. me consuela la idea de que tal seguridad se debe. o acaso tan sólo lo que quería que los demás creyesen que él pensaba. los tratados. cuando lamentaba que los requerimientos que agobiaban al historiador «amenazan con convertirle. El historiador devoto llegaba ante ellos con la frente humillada. y hablaba de ellos en tono reverente. y para él todo material era imperfecto» Acton estaba sin duda pronunciando aquí un veredicto anticipado sobre sí mismo. . Debe cultivar por si mismo esa tan necesaria ignorancia. tanto más cuanto más se aproxima a su propia época. distinta aunque igualmente pesada. Pero esto es exactamente lo contrario de la herejía decimonónica. El peso muerto . produciendo en Alemania.de generaciones desaparecidas de historiadores. escribe el Profesor Barraclough. lo que opinaba que había acontecido. «La historia que leemos». Los datos. ha determinado sin posibilidad de apelación nuestra idea del pasado. Cuando tentado. dijo de su maestro Dollinger: «Por nada escribiría partiendo de un material imperfecto. Gran Bretaña y Estados Unidos una amplia y creciente masa de historias fácticas. carentes de importancia para históricos. Y el error era la fe en esa incansable e interminable acumulación de hechos rigurosos vistos como fundamento de la historia. andando el tiempo. y que. sin embargo. Mas. En alguna parte había un error. la correspondencia oficial. en puridad. o tendrá que abandonar la historia por considerarla tarea inabarcable y dedicarse a coleccionar sellos o a cualquier otra forma de coleccionismo. o incluso solamente lo que él mismo creyó pensar. hayan sido encontrados en documentos o no. no es. El historiador de la antigüedad o el medievalista podrán estar agradecidos del amplio proceso de trilla que. convicción tan inapelable entonces que fueron pocos los historiadores del momento que creyeron necesario -y hay quienes todavía siguen creyéndolo innecesarioplantearse la pregunta ¿Qué es la Historia? El fetichismo decimonónico de los hechos venía completado y justificado por un fetichismo de los documentos. en compilador de una enciclopedia » ~. tales documentos: los decretos. hasta que el historiador se ha puesto a trabajar sobre ello y lo ha descifrado. perdidos 58 sin dejar rastro en un océano de datos. del historiador que se ocupa de la época moderna y contemporánea. será verdad. o acabará en el manicomio. y de descartar los muchos dato. como me ocurre a veces.¿qué nos dicen. de hombre de letras. según la cual la historia consiste en la compilación de la mayor cantidad posible de datos irrefutables y objetivos. y que querían que los demás la compartieran. el Arca de la Alianza. las cartas y los diarios privados? No hay documento que pueda decirnos acerca de un particular más de lo que opinaba de él su autor.conocen fueron seleccionados de antemano por personas que creyeron en ella. Si los documentas lo dicen. a lo mucho que ignoran de sus temas. Esta herejía es la que tan devastadores efectos ha tenido en los últimos cien años para el historiador moderno. en absoluto fáctica. una ignorancia que simplifica y aclara. Como dijera Lytton Strachey con su impertinente estilo. tienen que ser elaborados por el historiador antes de que él pueda hacer algún uso de ellos: y el uso que hace de ellos es precisamente un proceso de elaboración. selecciona y omite».lo que malogró a Acton como historiador. amanuense s y cronistas. Pero pasemos ahora a la carga. Quien caiga en tal herejía. Me temo que fuera esta herejía -más que el conflicto. El historiador de épocas más recientes no goza de ninguna de las ventajas de esta inexpugnable ignorancia. en gran parte. a envidiar la inmensa seguridad de colegas dedicados a la historia antigua o medieval. sino más bien una serie de juicios admitidos» (10). medievalista a su vez. las cuentas de los arriendos. «aunque basada en los hechos. obra de aprendices de historiadores sabedores cada vez más acerca de cada vez menos. se han perdido sin remisión. alegado al respecto. En un ensayo de su primera época. los libros azules. entre la lealtad al liberalismo o al catolicismo. a fin de cuentas.de lo' contrario. lo que en su opinión tenía que ocurrir u ocurriría. no escribió ninguna historia. en los que acaso hubiéramos hallado pruebas . Todo esto no significa nada. ha puesto a su disposición un cuerpo manejable de datos históricos.

quizás la mayoría. Olvidemos lo dicho acerca de Bernhard y Sutton. Sutton. sobre las que funda sin vacilaciones el historiador normal. O acaso. que contenían una selección de los documentos de las 300 cajas.quien representa para el mundo occidental salvo unos cuantos especialistas. el Stresemanns Vermachtnis es un libro más bien difícil de encontrar. ya insuficientemente destacada en la edición de Bernhard. Como es lógico. si lo deseamos. y en un plazo de tres años salieron tres gruesos volúmenes de unas 600 páginas cada uno. descansan sobre una base tan precaria como ésta. Cuando Gustav Stresemann. de lo que puede deducir él lector de la I antología de Bernhard. Poco después de publicados los tomos de Bernhard. relativos casi todos a los seis años durante los cuales tuvo a su cargo la cartera de Asuntos Exteriores. explicaba en el prólogo. y que llevaban el impresionante título de Stresemanns Ver. Pero quiero llevar aún más lejos la historia. la retirada de los ejércitos aliados de ocupación del territorio del Rhin. Pero en Occidente. un papel mucho mayor en el conjunto de su política extranjera. se pierde aún más de visa. En realidad Stresemann dedicó una atención mucho más constante y solícita a las relaciones con la Unión Soviética. la fama de Stresemann se mantuvo firme. Machtnis «<El legado de Stresemann»). de escaso interés para los lectores o estudiosos ingleses».. podemos ver con exactitud lo hecho por Bernhard. parecían no haber llevado a ninguna parte como no eran muy interesantes ni engrandecían la fama del estadista aquellos montones de documentos acerca de negociaciones que no dieron más que triviales resultados. Pero me temo que muchas. quienes los fotografiaron todos y pusieron las fotocopias a disposición de los investigadores en el Public Record office de Londres y en los National Archives de Washington. la política L oriental de Stresemann.. una selección de la selección de Bernhard: se omitió aproximadamente la tercera parte del original. fueron destruidos. Cuando Stresemann murió. En 1945 los documentos cayeron en las manos de los gobiernos británicos y norteamericano. subió Hitler al poder. En la actualidad. Por otra parte. Lo realmente ocurrido fue mucho más truculento. colecciones publicadas de documentos. que desempeñaron. En 1935 un editor inglés publicó una traducción abreviada de la obra de Bernhard. y agradezcamos' el poder. al cabo de un centenar de años o así. semioficiales y privados. Parecía ésta la parte importante. ¿Qué nos dicen los documentos? Contienen entre otras cosas notas de unos cuantos centenares de conversaciones entre Streseman y el 59 . dejó una masa ingente 300cajas llenas. hizo su trabajo bien y de modo competente. sus amigos y familiares pensaron que la memoria de hombre tan insigne debía honrarse con un monumento. murió en 1929. el ministro de Asuntos Exteriores de la República de Weimar. La versión inglesa. Pero mi historia no termina aquí. con la suficiente curiosidad y paciencia. habría dado con ellos cierto investigador curioso y emprendido su comparación con. sus relaciones con la Unión Soviética.Voy a ilustrar lo que trato de decir con un ejemplo que casualmente conozco bien. nunca se hubieran puesto en tela de juicio la autenticidad y la autoridad de Sutton. Su leal secretario Bernhard puso manos a la obra. Sin embargo conviene dejar sentado que es Sutton. y en los volúmenes de Sutton la Unión Soviética aparece como un mero intruso ocasional. Muchas colecciones impresas de documentos aceptadas de buena gana por los historiadores a falta de los originales. y no Bernhard -y menos aún los documentos mismos. Esto también es bastante natural. En circunstancias normales. conocido traductor del alemán. Pero el resulta (o es que la política oriental de Stresemann. Se relegó al olvido en Alemania el nombre de Stresemann y los libros desaparecieron de la circulación: muchos ejemplares. pero solamente por la omisión de una parte de lo que –en su sentir. De haber desaparecido los documentos en 1945. son I peores que los volúmenes de Bemhard. y más bien inoportuno.a la vez que fructífera de la política exterior de Stresemann: y no es que la selección documental de Bernhard destacase mucho este aspecto. los documentos propiamente dichos habrían ido descomponiéndose en algún sótano o desván. y de haberse perdido el rastro de los restantes volúmenes de Bernhard. los planes Dawes y Young y los empréstitos norteamericanos. durante los bombardeos. su política occidental parecía haber sido coronada por una serie de brillantes éxitos: la admisión de Alemania en la sociedad e Naciones. en la política predominantemente occidental de Stresemann. el proceso de selección podía ser más riguroso. de forma que.de documentos oficiales. estaba «ligeramente condensada. consultar los documentos auténticos de uno de los principales actores de algunos de los acontecimientos importantes de la historia europea reciente. y se habrían perdido para siempre. Lo que había hecho no era ni insólito ni indignante. la auténtica voz de Stresemann.era lo más efímero. el -texto de Bernhard.

no brindan por sí solos ninguna respuesta definitiva a la fatigosa pregunta de qué es la Historia.1\ bajo de ella a un respecto: «no había detrás filosofía de la 4istoria alguna» ~). Pero no bien hubo empezado el nuevo siglo. los apuntes de Chicherin acerca de dichas conversaciones. en tanto que los de su interlocutor son las más de las I veces vacíos. Declaró Croce que toda la historia es «historia contemporánea » (17). donde empezaba Croce a abogar por una filosofía de la historia que desde luego debía mucho a los maestros alemanes. Presentan a un Stresemann que se llevaba la parte del león en las conversaciones. Por sí solos no constituyen historia. Tales notas tienen su rasgo en común. desnudos y sin avergonzarse ante el dios de la historia. Ranke creía piadosamente que la divina providencia se encargaría del significado de la historia. y Burckhardt. y ya proveerá la mano oculta a la armonía universal. El proceso seleccionador no lo empezaron Bernhard ni Sutton. como contestación a nuestra pregunta: ¿Qué es la Historia? Para los intelectuales de Europa occidental el siglo XIX fue un período cómodo que respiraba confianza y optimismo. aunque estaba a la altura de la Historia 60 de la Revolución Rusa de Trotsky en lo que hacía a personalidad. Era aquélla la edad de la inocencia. el país que tanto iba a contribuir a perturbar el muelle reinado del liberalismo decimonónico. La molesta pregunta no puede ya ser eludida hoy. La concepción liberal de la historia del siglo XIX tenía una estrecha afinidad con la doctrina económica del laissez-faire. por ejemplo. . Rowse. y los historiadores paseaban por el Jardín del Edén sin un retazo de filosofía con que cubrirse. Á. con un matiz cínico más moderno. ¿cómo puede saber lo que merece ser .Durante los últimos cincuenta años se ha llevado a cabo no poco trabajo serio a propósito de la pregunta: ¿Qué es la Historia? De Alemania. pero yo la usaré. vanamente y sin naturalidad. Desde entonces. sino tan sólo lo que Stresemann creyó que había ocurrido. Los documentos no nos di. escribió de «La Crisis Mundial» de Sir Winston Churchill (su libro acerca de la primera Guerra Mundial) que. queriendo con ello decir que la historia consiste esencialmente en ver el pasado por los ojos del presente y a la luz de los problemas de ahora. hemos conocido el Pecado y hemos experimentado en nosotros la Caída. nada menos que en 1931. observaba que «no estamos iniciados en los designios de la eterna sabiduría». Los hechos de la historia eran por sí mismos una prueba del hecho supremo de que existía un progreso benéfico. L. si es que alguna vez la uso.. si él se encargaba de los hechos.embajador soviético en Berlín. quisiera decir unas palabras sobre la razón por la que los historiadores del siglo pasado solían desentenderse de la filosofía de la historia. la prosperidad y la confianza eran todavía demasiadas en este país para dedicar atención alguna a los herejes que arremetían contra el culto de los hechos. quedaba por de. ocurrió tendría igualmente que ser reconstruido en tente del historiador. de recrear el Jardín del Edén en sus jardincillos de suburbio. Que cada cual prosiga con su especialidad. confusos y nada convincentes. como miembros de una colonia nudista. sino el mismo I Stresemann y si tuviéramos. Claro que datos y documentos son. pasó a Italia la antorcha. y la inclinación a plantear y contestar preguntas molestas acerca de ellos fue por lo tanto débil. esenciales para el historiador. Antes de cambiar el siglo. nos -quedaríamos sin embargo enterados tan sólo de lo qué de ellas pensaba Chicherin. que «los historiadores han reflexionado poco acerca de la naturaleza de las cosas y aun acerca de la naturaleza de su propia materia de estudio» pero mi predecesor en estas conferencias. . o lo que deseaba que los: demás pensaran. sino porque creían a éste implícito y evidente. y los historiadores que en la actualidad pretenden dispensarse de una filosofía de la historia tan sólo tratan. hacia cosas más elevadas.--. y que la tarea primordial del historiador no es recoger datos sino valorar: porque si no valora. y al parecer infinito. o acaso lo que él mismo quería creer que había ocurrido. Pero hay que guardarse de convertirlos en fetiches. y de una veintena con Chicherin. Es ésta una característica común a todos los apuntes de conversaciones diplomáticas. y revelan sus -argumentos invariablemente ordenados y atractivos. no porque creyesen que la historia carece de sentido. y lo que realmente. El profesor Butterfield apuntaba con visible satisfacción. viveza y vitalidad. Los filósofos que salieron a la palestra apenas son ya algo más que nombres: Dilthey es el único que ha sido recientemente objeto de un tardío reconocimiento en Gran Bretaña. y desde entonces se la viene utilizando en distintas acepciones. La expresión la inventó Voltaire. Los hechos resultaban satisfactorios en conjunto. salió en los dos últimos decenios del siglo XIX el primer desafío a la doctrina de la primacía y la autonomía de los hechos en la historia. más preciso en su crítica. Llegados a este punto. producto también de una visión del mundo serena y confiada.Icen lo que ocurrió. Los historiadores británicos se negaron a dejarse arrastrar.

porque. se hallará en las últimas páginas del tercer tomo el. a su vez. yo definiese la historia como «un sólido núcleo interpretativo rodeado de la pulpa de los hechos controvertibles». a no dudarlo. personae. Hasta pasado 1920 no empezó a estar de moda Croce -y lo estuvo bastante. y se verá que lo que Trevelyan trata de hacer es investigar el origen y el desarrolló de la tradición liberal inglesa. En general puede decirse que el historiador encontrará la clase de hechos que busca. Aunque tal vez no sea ésta la única interpretación concebible de los acontecimientos del reinado de la reina Ana. y éramos por tanto más asequibles a una filosofía que se proponía disminuir su prestigio. que está haciendo el historiador. en el tiempo que no por la valía. y espero que no me desautorizaría si le describiese como el último. Al fin y. busca a un alumno de Jones y le pregunta qué de qué pie cojea. trae esp. de los grandes historiadores liberales ingleses dentro de la tradición whig. cuando se le recomienda que lea una obra del eminente catedrático inglés. mejor compendio de la que hoy se llama interpretación liberal de la historia. hay que comprender lo. del Dr. y arraigarla limpia y claramente en los años que siguieron a la muerte de su fundador. que «los hechos de la historia no existen para ningún historiador hasta que él los crea». Cuando se lee un libro de historia. el historiador tiene que reproducir mentalmente lo que han ido discutiendo sus drama "fis. los hechos de la historia nunca nos llegan en estado «puro». nuestro primer interés debe ir al historiador que lo escribió. se lee primero el final. como dice Collingwood. sobre el particular. si. México). pero sobre todo de la zona del mar en que decida pescar y del aparejo que haya elegido. aunque puede inspirar serias reservas. cuando llega. Es lo que el estudiante inteligente que. es una interpretación válida. pasando por el gran historiador. y no a los datos que contiene. Esta crítica penetrante. Porque si. fue escrita con estos antecedentes. fueron recogidos después de su muerte en un volumen editado en 1945. indudablemente el mayor de los historiadores liberales.recogido? En 1910 el historiador norteamericano Carl Becker afirmaba.. la historia se refiere en realidad a las necesidades presentes y a las situaciones presentes en que vibran dich6s acontecimientos" (B. La mejor obra. fue «educado por su familia en una tradición liberal un tanto exuberante» (20). volviendo a Sir George Clark del revés. No en vano se remonta en su genealogía familiar hasta Macaulay.en Francia y Gran Bretaña. no es muy difícil. en manos de Trevelyan. revelan. según cuenta él mismo en su autobiografía. a nuestras manos un libro de historia. ya que ni existen ni pueden existir en una forma pura: siempre hay una refracción al pasar por la mente de quien los recoge. Croce La Historia como Hazaña de la Libertad. publicados y no publicados. De ahí que. Y es que los hechos no se parecen realmente en nada los pescados en el mostrador. No vivió lo bastante para escribir el tratado sistemático que tenía planeado. Estudien al historiador antes de ponerse a estudiar los hechos. Si no logran descubrir ninguna. Más bien se asemejan a los peces que nadan en un océano anchuroso y aun a veces inaccesible. Y no tal vez porque Croce fuera pensador más sutil (17) El contexto de este famoso aforismo es el siguiente: "Los requisitos prácticos subyacentes a todo juicio histórico dan a la historia toda el carácter de 'historia contemporánea'. Croce ejerció un gran influjo sobre el filósofo e historiador de Oxford. Porque si. pero sus papeles. y sólo teniendo en cuenta estos antecedentes comprenderá el lector todo su alcance y significado. C. Permítaseme tomar como ejemplo al gran historiador en cuyo honor y con cuyo nombre se fundaron estas conferencias. a la usanza de los aficionados de verdad a las novelas policíacas. Collingwood. o están ciegos. y. George Otto Trevelyan. F. asimismo whig. Historiar significa interpretar. a mi juicio. al cabo. E. Tales desafíos pasaron de momento casi desapercibidos. Pero para apreciada en todo su valor. Trevelyan. el único pensador británico de este siglo que haya realizado una aportación seria a la filosofía de la historia. Elitista que sus predecesores alemanes. Ante todo. el lector. habrá de reproducir et proceso seguido por la mente del historiador. Inglaterra bajo la Reina Ana. hay que estar atento a las cojeras. titulado La Idea de la Historia. saca a la luz ciertas verdades olvidadas. mi frase resultaría. y la más madura. Desde luego el autor no brinda al lector excusa alguna para ignorarlos. fructífera. con lenguaje deliberadamente provocador. sino porque después de la primera Guerra Mundial los hechos parecieron sonreímos de modo menos propicio que en los años anteriores a 1914. o el historiador no anda.. determinados desde luego ambos factores por la clase de peces que pretenda atrapar. Claro que. Guillermo 111. parcial y 61 . por remotos temporalmente que nos parezcan los acontecimientos así catalogados. y lo que el historiador pesque dependerá en parte de la suerte.

equívoca. Mommsen desde el de alemán del siglo XIX. sino dominarlo y comprenderlo. Y no es sólo una cuestión de palabras. por temor a que se crea que ello implica acuerdo. El tercer punto es que sólo podemos captar el pasado y lograr comprenderlo a través del cristal del 'presente. sea católico o protestante. viene viciado por esa incapacidad de llegar a una comprensión imaginativa. El historiador no pertenece al ayer sino al hoy. pero inmoral y equivocado matar en defensa de la propia religión. Los historiadores dedicados usan vocablos como polis y plebs en el idioma original. la canaitte. Era dificilísimo para un historiador del siglo pasado. para quien conozca las normas del juego. a nada conduce preguntarse cuál era el punto de vista adecuado. desde el de un francés del siglo XVII. La segunda observación es aquella más familiar para nosotros de la necesidad. Esta dificultad es particularmente aguda en el campo en que estoy trabajando ahora. por parte del historiador. preferiría aquel otro que recomienda liberarse del «peso muerto del pasado». El historiador pertenece a su época y está facultado a ella por las condiciones de la existencia humana. sólo para demostrar que han sorteado el obstáculo. carentes de sentido o hipócritas. a descartar toda historia objetiva: la historia es lo que hace el historiador.tienen sus connotaciones en curso puede divorciarlas. La función del historiador no es ni amar el pasado ni emanciparse de él. según una nota póstuma que cita su editor: San Agustín vio la historia desde el punto de vista del cristiano primitivo. Lutero y Cromwell. otros tantos manifiestos de una filiación política o de una interpretación determinada. El siglo XIX fue flojo en historia medieval porque le repelían demasiado las creencias supersticiosas de la Edad Media y las barbaridades por ellas inspiradas como para comprender imaginativamente a los hombres medievales. Si bien son éstas algunas de las ideas de lo que yo llamaría visión collingwoodiana de la historia. También ellos ven el presente y no pueden escamotearse a sí mismos en el pasado echando mano de palabras del poco uso o relegadas al olvido. del pensamiento subyacente a sus actos: digo «comprensión imaginativa». guerra. Puestos a utilizar tópicos. si el historiador no llega a establecer algún contacto con la mente de aquellos' sobre los que escribe. por elementar que sea. Las mismas palabras de que se vale de términos como democracia. Cada uno de ellos era el único posible para quien lo adoptó . de forma que las palabras y las acciones de los otros siempre han de resultar embebidas de mala fe. los cambios en el equilibrio de las potencias en Europa han mudado por completo la actitud de los historiadores británicos hacia Federico el Grande. pero con todo me atrevo a pensar que no lo sería más que la frase original. No se puede hacer historia. Gibbon. ha experimentado el equilibrio entre católicos y protestantes. de lo que acontece en la mente de la otra parte. revolución. y "de hecho parece que Collingwood haya llegado a esta conclusión en un momento dado. compartir el estado de ánimo de quienes lucharon en la guerra de los Treinta Años.sans-culottes. Esta es una exhortación discutible. dentro de las iglesias cristianas. imperio. enseñado a creer que era justo y digno de alabanza matar en defensa del país propio. colocar su salvación por encima de la integridad nacional» (~. Y es que e1 historiador no tiene más remedio que elegir: el uso del lenguaje le veda la neutralidad. son. 'Mucho de lo que se lleva escrito en los últimos diez años en los países de habla inglesa acerca de la Unión 'Soviética. y mucho de lo escrito en ésta sobre dichos países. Basta un conocimiento superficial de la obra de los historiadores franceses de la Revolución Francesa en los últimos cuarenta años. hora es ya sin embargo de pasar a considerar algunos de sus peligros. síntoma de la pérdida de la fe en el presente y el futuro. y no «simpatía». de una comprensión imaginativa de las mentes de las personas que le ocupan. El amor al pasado puede fácilmente convertirse en manifestación de una añoranza romántica de hombres y sociedades que ya pasaron. han alterado profundamente su actitud hacia figuras como Ignacio de Loyola. En los últimos cien años. Los nombres con que 62 sucesivos historiadores franceses han ido desescribiendo las muchedumbres parisinas. le peuple. que tan importante papel desempeñaron en la Revolución Francesa -les.O tómese la censoria observación de Burckhardt acerca de la guerra de los Treinta Años: «Resulta escandaloso para un credo. Los cambios que. desde el de un inglés del XVIII. El énfasis puesto en el papel del historiador como hacedor de la historia tiende. Pero no les vale. para percatarse de lo profundamente que ha sido afectada por la revolución rusa de 1917. Nos' dice el profesor Trevor-Roper que el historiador «debe amar el pasado». Tillamont. como clave para la comprensión del presente. llevado a sus lógicas consecuencias. como tampoco serían mejores historiadores de Grecia o Roma por dar sus conferencias con la clámide o la toga. y del interés por ellos (~}.

ni porque no sea enteramente objetiva ninguna interpretación. Parece que la idea más corriente es que el historiador divide su tarea en dos fases o períodos claramente diferenciados. no debe olvidar lo acontecido en Stal y Bridge Wakes en el 1850. esta imagen resulta poco convincente y nada plausible. a amparar o aun a crear la especie Los pragmáticos norteamericanos. de papel. En vez de la teoría. y si estudia los problemas del pasado como clave para la comprensión de los presentes. Pero aun en los casos en que no se ha profesado esta teoría. Pero esto. A mediados del siglo xx. La validez del conocimiento depende de la validez del fin. dirigida. Para mí. en su reacción contra la «historia contra una mera compilación de hechos. más sé lo que voy buscando. conforme voy leyendo. no bien llevo algún tiempo investigando las que me parecen capitales. He visto en mi propio campo de investigación demasiados ejemplos de interpretación extravagante que ignoraban los hechos más elementales. Primero. y la interpretación lo es todo. suprimo. del hecho de que una montaña parezca cobrar formas distintas desde diferentes ángulos. Si el historiador ve necesariamente el período histórico que investiga con ojos de su época. los hechos de la historia no son J1ada. El conocimiento es conocimiento para algún fin. Luego leer y escribir van juntos. para quien la historia es «un rompecabezas infantil de letras. Añado. pues. no significa que pueda eliminar la interpretación que es la savia de la historia. se nos ofrece aquí la teoría de su infinidad de significados.me preguntan a veces cómo aborda el historiador su trabajo cuando escribe historia. que carece de forma objetiva o que tiene objetivamente infinitas formas. con el que podemos formar la palabra que se nos antoje Collingwood. Los legos en la materia es decir. aparta de sí las fuentes. ninguno de los cuales es mejor ni más cierto que los demás. fecundada por la escritura: cuanto más escribo. ¿Cómo hemos de definir. siguieron el mismo derrotero. No es sorprendente que el análisis minucioso de los productos más extremados de las escuelas historiográficas soviética y antisoviética fomente a veces cierta nostalgia de aquel imaginario refugio decimonónico de la historia meramente fáctica. Es probable que algunos historiadores lleven a cabo mentalmente toda esta escritura preliminar. y escribe el libro del principio al fin. terminada esta fase del trabajo. con lo que nos reintegra a la conclusión aludida por Sir George Clark en el párrafo anteriormente citado.. se acerca peligrosamente a tratar la historia como algo “brotado del cerebro humano”. Tiene que intentar que no falte en su cuadro ninguno de los datos conocidos o susceptibles de serlo que sean relevantes en un sentido u otro para el tema que le ocupa o para la interpretación propuesta. lo mismo que la observación de Froude. el empuje se hace demasiado violento y me pongo a escribir.. a preservarla. manteniendo que el criterio de la interpretación recta ha de ser su adecuación a algún propósito de ahora? Según esta hipótesis. tira de los cuadernos de apuntes. No puede deducirse. La lectura viene guiada. no forzosamente por el principio. que todas las interpretaciones sean igualmente válidas y que en principio los hechos de la historia no sean susceptibles de interpretación objetiva. Nietzsche ya dejó enunciado el principio: «La falsedad de una opinión no encierra para nosotros objeción alguna contra ella. aunque menos explícitamente y con menos entusiasmo. Más adelante nos detendremos en el significado exacto de la objetividad en la historia. por cualquiera. de que la historia carece de significado. y rellenando mi relato histórico con hechos debidamente anotados a pie de página. No puede deducirse. doy nueva forma. la de que no existe verdad histórica "objetiva"». tacho. Pero tras la hipótesis de Collingwood. sino por alguna parte. ni de má63 . Si trata de dar del inglés victoriano la imagen de un ser moral y racional. lo que en el fondo equivale a lo mismo. las obligaciones del historiador hacia los hechos? Creo que he pasado en los últimos años bastantes horas persiguiendo y escrutando documentos. porque la interpretación desempeñe un papel necesario en la fijación de los hechos de la historia. dedica un largo tiempo preliminar a leer sus fuentes y a colmar de datos sus cuadernos de notas. El deber de respeto a los hechos 'que recae sobre el historiador no termina en la obligación de verificar su exactitud. los amigos de fuera de la Universidad. como para librarme de la imputación de tratar con demasiada ligereza documentos y hechos. En lo que a mí respecta. o los colegas de otras disciplinas académicas. sin echar mano de pluma. se oculta otro peligro aún mayor. mejor comprendo el significado y la relevancia de lo que hallo.Esto equivale al escepticismo más total. como para no quedar impresionado ante la realidad del peligro. Desde luego la segunda teoría es tan insostenible como la primera. la práctica ha resultado no menos inquietante. a su vez. El problema radica en saber hasta dónde contribuye a prolongar la vida. ¿no caerá en una concepción puramente pragmática de los hechos.

O bien se escribe historia de tijeras y cola. El historiador y los hechos de la historia se son mutuamente necesarios. por tanto. ni lo domina incondicionalmente. La espinosa tarea que incumbe al historiador es la de reflexionar acerca de la naturaleza del hombre. Conforme va trabajando. el historiador se encuentra en trance continuo de amoldar sus hechos a su interpretación y ésta a aquéllos. si se detiene a reflexionar acerca de lo que esta haciendo cuando piensa y escribe. porque el historiador es parte del presente. Si se trata de separarlos. será pues la siguiente: un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. los dos procesos que los economistas llaman «input» y «output» se desarrollan simultáneamente y. Pero estoy convencido de que. haciéndonos navegar sutilmente entre el Escila de una insostenible teoría de la historia como compilación objetiva de hechos. Volveremos. El hombre. y el Caribdis de otra teoría igualmente insostenible de la historia como producto subjetivo de la mente del historiador. Como todo historiador activo sabe. el historiador carece de y los hechos. consecuencia de la acción recíproca entre ambas. en tanto que sus. historiador empieza por una selección . Mi primera contestación a la pregunta de qué es la Historia. La relación entre el historiador y sus datos es de igualdad. son partes de un solo y único proceso. La relación del hombre con el mundo circundante es la relación del historiador con su tema. quien fija los hechos históricos y los domina merced al proceso interpretativo. sin importancia ni significado. entre una noción de la historia con centro de gravedad en el pasado. Es imposible dar la primacía a uno u otro término. a encontrar la misma dicotomía del hecho y la interpretación bajo otros ropajes: lo particular lo general. sea ésta obra suya o de otros. sin sacar el tablero ni las piezas: es un talento que envidio pero que no puedo emular. Sin sus hechos. o bien se escribe propaganda o novela histórica. sin el historiador.quina . nunca es deltodo "independiente de él. lo objetivo y lo subjetivo. Por otra parte. se cae en una de ambas herejías. en una situación visiblemente precaria. muertos y falsos de sentido. Hechos pertenecen al pasado. tirando de los datos del pasado para bordar un género de literatura que nada tiene que ver con la historia. y otra con centro de gravedad en" el presente. El historiador no es el humilde siervo ni el tiránico dueño de sus datos. Nuestro examen de la relación del historiador con los hechos históricos nos coloca. lo empírico y lo teórico. en estas conferencias. tanto la interpretación como la selección y ordenación de los datos van sufriendo cambios sutiles y acaso parcialmente inconscientes. lo mismo que hay quienes juegan mentalmente al ajedrez. en la práctica. para todo historiador que merece tal nombre.de escribir. de una injustificada primacía del hecho sobre la interpretación. o de dar a uno prioridad sobre el otro. Y esta misma acción recíproca entraña reciprocidad entre el pasado y el presente. El 64 provisional de los hechos y por una interpretación provisional a la luz de la cual se ha llevado a cabo dicha selección. Pero nuestra situación es menos precaria de lo que parece. de intercambio. no está del todo absorbido por el mundo que le rodea ni incondicionalmente sometido a él. salvo acaso en su más prístina infancia y en su más avanzada vejez. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado.

que publicó su Historia de laRc

Olución Francesa a mediados del siglo XIX. como algunas investigaciones posteriores han podido demostrar. sin consecuencia renovadora alguna. un siglo de expansión económica. el análisis de las causas que motivaron la Revolución Francesa. Me refiero a las discusiones sobre la posibilidad de alcanzar un conocimiento objetivo del pasado humano. Por tanto. de rentas y beneficios. si escoge los datos tendenciosamente. cuya Historia socialista de la Revolución Francesa apareció a comienzos del siglo XX. Una visión más rica y compleja nos ha permitido integrarlas 65 . Tras analizar la evolución de precios y salarios. discípulo de Jaures. las interpretaciones acerca de este punto han cambiado extraordinariamente. pudieron haber quedado en meros motines de subsistencia.¿ES POSIBLE LA OBJETIVIDAD EN LA HISTORIA? José Fontana Antes de concluir esta primera parte. publicadas en 1932 y 1944.correspondían a facetas distintas de un mismo proceso. convendrá que hablemos de un problema fundamental. El dilema aparente no existe. sino complementarias. La Revolución aparece a este respecto como una revolución de la miseria". que se levanto en armas contra una forma de organización social injusta a la que consideraba culpable de su opresión y de su hambre Jean Jaurcs (18591914). Su ascenso ha dado a la burguesía una conciencia de clase que la ha ayudado a convertirse en directora de unos movimientos populares que. Como tal. El historiador no puede aspirar a explicar la totalidad de los datos del pasado. Labrousse señalaba que las circunstancias desfavorables que pesaron sobre la economía francesa en los años inmediatamente anteriores a la Revolución tuvieron mucho que ver con su desencadenamiento. el siglo XVIII fue una época de prosperidad y crecimiento. como ejemplo. sin ella. podrá construir el tipo de interpretación que le plazca. En sus dos grandes obras sobre la economía y la sociedad francesas del siglo XVIII. Tomemos. Pero. aquellos que le parecen relevantes para construir una interpretación de los problemas o los aspectos que considera fundamentales. sus actitudes políticas e ideológicas. prepara la Revolución. proponiéndose ser lo más objetivo posible. en el fondo. Toda una vida de trabajo no bastaría para describir -mucho menos aún para explicarcuanto sucede en una ciudad en el transcurso de un solo día. la causa de la Revolución fue la tremenda miseria que estaba sufriendo el pueblo francés. Para Jules Michelet (1798-1874). llega a la conclusión de que tanto su maestro como Michelet tenían razón: que sus tesis no eran antagónicas. por ejemplo. Aun cuando actúe sin una parcialidad maliciosa. su manera de entender la sociedad en que vive. Buena muestra de esta aparente relatividad de las interpretaciones históricas nos la puede dar la diversidad de opiniones sobre un mismo acontecimiento. sino la riqueza de la burguesía que aspiraba a participar en el disfrute del poder y se proponía eliminar las trabas que obstaculizaban el crecimiento económico francés y. "Una coyuntura desfavorable reúne. Emest Labrousse. No cabe duda de que. respectivamente. en la misma oposición. Así. porque puede falsear la realidad. de aumento de la riqueza' burguesa y del poder burgués. Pero este proceso de selección es peligroso. una revolución de prosperidad". Labrousse afirma: "El siglo XVIII continúa siendo. bastará con que seleccione sistemáticamente sus rasgos positivos o negativos para que pueda presentémosla como un hito decisivo del progreso humano o como una catástrofe. Si estudia la Revolución Francesa. aun en el supuesto de que pudiera llegar a conocerlos. su propio ascenso. A lo largo de poco más de un siglo. con él. El historiador se ve obligado a escoger entre la multitud de datos que conoce. dedicada a examinar dudas y en la concepción que habitualmente se tiene de la historia. o que podría llegar a conocer. no existía contradicción entre ambas interpretaciones. Las dos revolución de la miseria y revolución de la prosperidad. de alza de los ingresos capitalistas. burguesía y proletariado. condicionarán su capacidad de comprender y explicar los acontecimientos del pasado. vendrían a poner de relieve la fragilidad de unos métodos de investigación que pueden dar lugar a que dos grandes historiadores formulen juicios tan contradictorios acerca de unos mismos acontecimientos. la causa fundamental no fue la miseria del pueblo. Pero este planteamiento es incorrecto. relativo a la validez misma del trabajo del historiador. Dos tesis tan distintas como las de Michelet y de Jaures parece que deben excluirse entre sí. considerado en su conjunto.

etc. La salida lógica del problema está en exigir que se especifiquen lo más claramente posible las interpretaciones generales -de modo que podamos distinguir las aserciones concretas que las componen. de la cultura de que es a la vez una creación y creador (. de falsa pretensión totalizadora. para someterlas a pruebay los razonamientos que las enlazan. para formular con la mayor claridad el conjunto de aserciones concretas que integran su . por ejemplo. propugna la new economic history (historia econométrica o nueva historia económica) estadounidense cuando pide que se explicite claramente el modelo interpretativo que se usa -junto con los supuestos teóricos en que se basa-. posee una personalidad socialmente condicionada en el cuadro de una realidad histórica concreta. Entre estas visiones y la que podríamos construir en la actualidad. Esto no quiere decir que sean falsas. de las interpretaciones ambiguas e impresionistas. existe la misma diferencia que entre un dibujo en blanco y negro y una fotografía en color de un paisaje.) Pero. sucede que dos posturas aparentemente antagónicas tienen mucho de complementarias y. Hoy.. si puede tomar conciencia de él. más satisfactoria que las anteriores. Las discrepancias y contradicciones entre los historiadores son mucho menos radicales de lo que puede hacer creer el tono de sus polémicas y sus críticas. sometiéndolo a verificaciones cuantitativas. Son dos representaciones correctas de una misma realidad.. Que las interpretaciones globales sean difícilmente verificables no significa que las afirmaciones más concretas que las integran no lo sean. no se piense que lo que estamos diciendo significa que todo es igualmente válido en historia. una vez depuradas de algunos errores o exageraciones en que pudieron caer por un afán desmesurado de abarcarlo y explicarlo todo. sino la refundición en una nueva 66 visión de conjunto -más profunda y más ricade aquello que había de útil en las aportaciones anteriores. sabemos quiénes asaltaron la Bastilla (qué oficios desempeñaban y qué problemas colectivos les afectaban). si no puede deshacerse de esta propiedad objetiva que es el condicionamiento social del conocimiento.conjuntamente en una nueva interpretación. sabemos mucho más acerca del "pueblo" que figura como actor principal de muchos de estos sucesos.siquiera la síntesis de Labrousse es la verdad total. y que. con objeto de que se pueda comprobar su validez. nos parecen cada día más insuficientes. a un grupo profesional. Un fenómeno tan complejo como la Revolución Francesa no se agota tan fácilmente. con todas las consecuencias que ello implica en el terreno de los estereotipos que acepta (inconscientemente. con unos conocimientos muy superiores. que los historiadores abandonen el reino de las generalizaciones nebulosas. no podamos expresar un juicio acerca de las formulaciones más generales que en ellas se asientan o que pretenden deducirse como consecuencia de ellas. descubrimos nuevas facetas y agregamos nuevos elementos al conjunto. o que todo es verdad y mentira. Cada una de ellas correspondía a una parte de la realidad. para la historia económica. comprender que es indisociable de cualquier conocimiento. puesto que resultan correctas y admisibles dentro del ámbito que se propusieron explicar. a un medio. pero parece legítimo exigir. eran verdades parciales. sino la del propio Labrousse. pero difieren sustancialmente en la riqueza de detalles y matices. por lo general). A medida que progresa nuestro conocimiento. Adam Schaff Sin embargo. "El historiador es un hombre como cualquier otro y 110 puede deshacerse de sus características humanas: no está en situación de pensar sin las categorías de una lengua dada. Es el tipo de solución que. No sólo las viejas interpretaciones de Michelet o de Jaures. que no será una simple suma de los resultados anteriores como la interpretación de Labrousse no es una mera conjunción de las de Michelet y de Jaures-. no son lo suficientemente finas para permitir el análisis de los complejos problemas que nos planteamos. al menos. . pertenece a una nación. Las tesis de Michelet y de Jaures no eran contradictorias porque no eran totales. confirmándolas o desmintiéndolas. sus elementos aprovechables pueden integrarse en una síntesis de orden superior. conocemos mejor la decisiva participación de los campesinos en la radicalización del proceso revolucionario. según como se tome.. Lo que sucede es que no bastan para abarcar la riqueza de conocimientos que hoy poseemos. a una clase. Un ideal semejante no resulta siempre posible fuera del terreno de la historia económica donde la medida y la cantidad tienen un papel muy destacado-. En muchas ocasiones. Ni. Conocemos cómo vivían los trabajadores pobres de París y cómo adquirieron la conciencia de que era necesario proceder a cambios fundamentales en la sociedad francesa.

se trate de desacreditar el estudio de la historia y de desanimar a quienes lo cultivan. en nombre del imposible objetivo del conocimiento total -que ninguna ciencia se plantea seriamente-. sino a la imagen caduca de una historiografía que vive refugiada en las cuevas del academicismo más retrógrado. 67 . Una disciplina que tiene por meta explicamos el pasado para hacemos inteligible el presente y facilitamos la construcción racional del futuro. de modo que analizarlas separadamente y lógica con que se encadenan. resulta demasiado importante para renunciar a ella por objeciones triviales o por malentendidos que no se refieren a lo que verdaderamente es la investigación histórica actual.explicación. sea posible examinar la Lo que nunca debe admitirse es que.

en México a Valadés. en consecuencia. Echaron además las bases para una segunda generación de historiadores académicos que publicaron principalmente en los cincuenta y los sesenta. Según la vieja ortodoxia.25. de las maneras que yo menciono. prestando especial atención a la gran cantidad de interpretaciones revisionistas que han aparecido en estos últimos veinte años. Vale aclarar que el término "revisionismo" tiene un sentido neutral y se refiere a las nuevas corrientes de interpretación histórica que. Instituto Morin. pero un modo. Una primera generación de escritores estaría compuesta por los participantes/observadores comprometidos. "Interpretaciones recientes de la Revolución mexicana" en Siciencia. Pero con todo. diarios y apologías (Salvador Alvarado o Gabriel Gavira serían buenos ejemplos). los de la primera generación forjaron una imagen de la Revolución popular. muchas no tienen un enfoque interpretativo. en los grandes hombres y en los grandes hechos. No tiene nada que ver con el 68 "revisionismo" marxista. y reemplazando el partidarismo abierto por la objetividad académica. a pesar de interrupciones. Sin embargo. caracterizada por una sólida participación campesina y una confrontación en gran escala de campesinos y terratenientes (a veces "latifundistas feudales"). que podríamos llamar la vieja ortodoxia. Si bien su giro académico. quizás más profesionales. De acuerdo con las tendencias historiográficas globales. Tal imagen de la Revolución implicaba ciertas consecuencias para la interpretación del Porfiriato. Ésta se basa en el concepto de una revolución popular. es la béte 1loire de los revisionistas). han avanzado en contraposición a la vieja ortodoxia. Estaban. Fabela. especialmente. Además. parecen mínima mente ochocientos mil). a mi parecer. preparó la Historia moderna de México. más radical. También incluiría a muchos de los mismos participantes revolucionarios que escribieron sus memorias. y el destacado equipo que. Morelos. creo que la interpretación general de la Revolución que se ha impuesto en los últimos años muestra claros rasgos "revisionistas". Ponencia presentada en el Simposio de Historiografia Mexicanista en Oaxtepec. prefiriendo un enfoque narrativo. pero justamente por ello pescaron algo del sabor intangible de la experiencia revolucionaria (un aspecto al que volveré más tarde). los apartó de las generalizaciones grandiosas (raras veces ofrecieron interpretaciones globales de la Revolución) sí tendieron a permanecer dentro del paradigma expuesto por Tannenbaum. tienen una visión más cercana y concentrada. Cumberland y Quirk. como lo hizo a menudo. con fuerte contenido de clase derrocó al régimen porfirista y produjo un régimen nuevo. como Tannenbaum y Gruening (Tannenbaum. en los Estados Unidos tenemos entre otros a Ross. 1988. 13. autoritario y extranjerizante. representó un cambio sustancial con respecto al Porfiriato. Blanco Moheno. se . como un régimen de opresión. así como influyentes comentaristas extranjeros. por supuesto. "objetivo" y narrativo. es por generaciones. las suposiciones fundamentales todavía eran las de la vieja ortodoxia.que fue coetánea de la Revolución misma. a veces sufren de miopía. pero. A la versión original se agregan dos apartados de aclaración. espontánea. Ulloa. nacionalista y reformista que. Vera Estañol). regresiones y traiciones. como de la derecha (Bulnes. así como por sentimientos intensos de nacionalismo. incluiría escritores/intelectuales mexicanos. la Revolución -una auténtica revolución social. más o menos como explico a continuación. 23.INTERPRETACIONES RECIENTES DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA Alan Knight En esta ponencia quiero poner en perspectiva los trabajos recientes sobre la Revolución mexicana. Son más numerosos. comprometidos. Knight. concentrándose normalmente en las élites nacionales."nacionalista. Alan (1989). pp. La historiografía revolucionaria se puede dividir de muchas formas. Aun cuando esta segunda generación se concentró. Enero-abril. otras son más bien "tradicionales" u ortodoxas. bajo la coordinación de Cosío Villegas. Molina Enríquez). Así. Revista Americana de Ciencias Sociales. campesina. claro. Aunque a menudo son muy partidistas y a veces algo pesados (tomamos como ilustración el célebre Ocho mil kilómetros en compañía de Álvaro Obregón que. México. Aproximadamente en los últimos veinte años una tercera generación ha madurado. por eso mereció la etiqueta de "revolución social" (algo raro en la historia del mundo). incluso xenofobia. tanto de la izquierda (Silva Herzog. cuando se lee. no quiero decir que todas las historias recientes sean revisionistas. No. Son los baby-boomers de la historiografia mexicana. agraria. agraria.

vulgarizada por la escuela y -al menos así debiera ser. sobre todo en los Estados Unidos. SABER Y PODER: OBJETIVIDAD Y MANIPULACIÓN DEL PASADO De acuerdo con Heidegger. los historiadores se distanciaron de su tema. hacer abstracción de sus concepciones del hombre. Como observó David Bailey hace diez años: "hasta los especialistas se encuentran agobiados al tener que leer -y a veces localizar. y. a famous CrJlX que hizo correr tanta tinta. sino también en otra media docena de países". pags. tuvo otras consecuencias. Ante todo porque hay por lo menos das historias. y tal vez de una imagen inconsciente de un futuro soñado? Hay que establecer una primera distinción entre objetividad e imparcialidad: «La imparcialidad es deliberada. de ser posible. a diferencia de sus predecesores. anacrónica. según la expresión de Carr. estaban de moda en los años sesenta. (Esto me sirve de excusa previa por todo 10 que no menciono aquí. se inició un periodo en que el sistema político mexicano y el milagro económico parecieron vacilar (desde la perspectiva actual nos podríamos preguntar a qué se debía tanta hazaña). 120-29. Es decir que la información histórica suministrada por historiadores profesionales. es hora de que los de abajo reciban su merecida atención (irónicamente. 19RO. en segundo lugar. 1969. y encuentran refugio entre los historiadores serios como nosotros. Si esta distinción bastara. 1958. 112]. una historia novelada. el problema de la objetividad no sería. según el cual. Y. corrija esta historia tradicional falseada. Pero es la vivencia de esa relación nunca conclusa entre pasado y presente. han tratado de evitar la previa concentración en las élites y los líderes y de ver la historia desde abajo. [Véanse especialmente Junker y Reisinger.los libros. especialmente de los hechos concretos (hard facts). En primer lugar. llegaran a preguntarse cuál era la realidad de la Revolución y sintieran un deseo de desenmascarar y de desmitificar la Revolución deificada. Passmore. la historia no sería sólo proyección por parte del hombre del presente en el pasado. El historiador no tiene derecho a perseguir una demostración a despecho de los testimonios. que tantas veces contradecían la realidad mexicana. Debe establecer y hacer manifiesta la verdad. a partir de 1968. el sentido de empatía con el contexto por los sentimientos intangibles de los actores históricos. hasta por metodología. pág. sea cual fuere. o que cree que es la verdad. temas que en un momento fueron "de actualidad". sin embargo. y sobre esto he de volver: la de la memoria colectiva y la de los historiadores. Pero le es imposible ser objetivo. estos mismos historiadores a veces concluyeron que los de abajo no eran sino pura carne de cañón). Paul Veyne tiene razón al condenar este punto de vista y decir que Heidegger «no hace más que elevar a filosofía antiintelectualista la historiografía nacionalista del siglo pasado». pág. los archivos mexicanos aumentaron y mejoraron en organización). el hecho de que las cosas latinoamericanas. no fomentó necesariamente mayor entendimiento o empatía (verstehen. el llamado milagro. a defender una causa.) Tal volumen de producción refleja en primer lugar el crecimiento de la enseñanza superior en los distintos países. ¿no es acaso optimista cuando añade: «Al hacerla. deformada.La característica más notable de esta generación es su cantidad v el volumen de su producción. Pero. Tlatelolco y las rituales invocaciones oficiales de la Revolución.dio paso a una veneración más positivista de "los hechos". retroceden en el tiempo. con el pasar del tiempo y el acceso a los archivos. escapan de las gaitas irresponsables de periodistas. Además. especialmente cuando se trata de medir la importancia de los hechos y sus relaciones causales» [Génicot. 424]. sino proyección de la parte más imaginaria de su presente. Vamos a sei1alar ante todo la incidencia del 69 . La historia debe esclarecer la memoria y ayudarla a rectificar sus errores. de los hechos cuantitativos. La primera parte como esencialmente mítica. ¿Pero el historiador mismo es inmune a la enfermedad si no del pasado al menos del presente. una historia-deseo hacia atrás. a quienes a veces desprecian.por los medios masivos de comunicación. la objetividad inconsciente. artículos y disertaciones que aparecen en abundancia no sólo en México y los Estados Unidos. Hay que ir más lejos. y en tercer lugar el inevitable ciclo historiográfico. Pero no debe sorprendemos que aquellos historiadores que habían conocido de primera mano la paz del PRI. si bien ello contribuyó a una mayor objetividad. especialmente las revoluciones. Blake. El correr del tiempo. se despertó demasiado tarde»? [1968. como el búho de Minerva.especializan por tema. la proyección en el pasado del porvenir elegido. en el sentido weberiano clásico). Han saqueado los archivos como nunca jamás (coincidentemente. A veces. 1974: Lcff.

Wolfgang J. 33). mostrando que su Guerra del Peloponeso aunque se nos presente como un documento. c) los modelos explícitos o subyacentes de explicación. es decir.. 23]. Pero más adelante voy a mostrar -corno bien sabe Nicole Loraux. los juicios son libres» [mencionada por Carr. Mommsen. Ante todo Max Weber [1904]: «Un caos de "juicios existenciales" sobre infinitas observaciones particulares sería la única salida a que podría llevar el intento de un . sino creado por el historiador -¿y cuantas veces? Inventado y fabricado mediante hipótesis y conjeturas. puramente objetivo. El hecho es que desde que hay historia hay acceso a un mundo de profesionales.. sólo quiere decir: «No me gusta». Sobre la construcción del hecho histórico encontraremos indicaciones en todos los tratados de metodología histórica [por ejemplo Salmon. Esta intersubjetividad esta constituida por el juicio de los otros. 1961]. En primer lugar. 1973. si nos quedamos en el campo de la historia científica (más adelante vamos a hablar de la historia de los diletantes. Topolski. a través de un trabajo delicado y apasionante (. las obras históricas: los jueios históricos. Pero cuando un historiador critica la obra de un «colega» puede engañarse y una parte de su juicio depender de su gusto personal. ¿son rigurosos coherentes y no contradictorios? [1978. Mommsen detecta tres modos de verificación: a) se utilizaron fuentes pertinentes y se tomó en cuenta el último 70 estadio de la investigación?. 1969. al menos en parte en criterios «científicos». págs. Y ante todo por de los historiadores. que otorga garantía de seriedad al discurso histórico. También se podría encontrar otros criterios pero la posibilidad de un amplio acuerdo de los especialistas sobre el valor de gran parte de toda obra histórica es la primera prueba de su «cientificidad» y la primera piedra de parangón de la objetividad histórica. 1976. 2) Su concepción de las causas del cambio social. Carr [1961] habla . que ante todo es un discurso que pertenece también al ámbito de la retórica. Y si no hay problema. véase también I-Iartog. 1958. Como dijo Wolfgang J. la segunda es que en cambio los hechos son mucho menos sagrados de lo que se cree. en la historia el hecho no es la base esencial de la objetividad. Mommsen reveló tres elementos de esta presión social: «1) La imagen que de sí tiene el grupo social del que el historiador es intérprete o al que pertenece o con quien está comprometido. Pág. como porque en la historia la objetividad no significa mera sumisión a los hechos. Carr. Las perspectivas de cambio social por venir que el historiador considera probables o posibles y que orientan su interpretación histórica» [1978. parte V citamos sólo a Lucien Febvre en su célebre introducción al College de France [1933]: «No dado. y he de volver sobre este punto capital. La primera es que el campo de la opinión en la historia es menos amplio de lo que cree el profano. Pág. la muerte de Juana de Arco en la hoguera en Ruán en 1431. dado que si no se pueden negar hechos bien establecidos (por ejemplo. donde expone sus propias ideas sobre la historia ataca sobre todo a un «hermano». hay que hacer dos advertencias. dijo sensatamente Nicole Loraux [1980]. Si a pesar de todo se pretende aplicar a la historia la máxima del gran periodista liberal Scolt. Aquí hay otros dos testimonios de que la objetividad no es la mera sumisión a los hechos. proporcionar la respuesta a un problema. Pero si no se puede evitar algún «presentismo» -alguna influencia deformadora del presente sobre la lectura del pasado la objetividad puede limitar sus consecuencias nefastas. Timeo. 46-48. 1. son «intersubjetivamente comprensibles» e «intersubjetivamente verificables».) Elaborar un hecho significa construirlo. no es un monumento en el sentido moderno del término.J8 conocimiento de la realidad seriamente "privada de presupuestos". b) ¿hasta qué punto estos juicios históricos se acercan a una integración óptima de todos los datos históricos posibles?. Si se quiere. un texto antiguo.961. ed. <dos hechos son sagrados. y nunca es «puro». de los «apasionados»). pero la crítica ha de fundarse. Cuando un pintor dice del cuadro de otro pintor: «Estaría mal hecho» nadie se engaña. «Tucídides no es un colega». exposición a la crítica de los otros historiadores.ambiente social sobre las ideas y métodos del historiador. eso quiere decir que no hay nada». sino un texto. 1980) y Polibio en el libro XII de sus Historias.que todo documento es un monumento o un texto. Desde el alba de la historia el historiador es juzgado con el metro de la verdad. Con razón o sin ella Herodoto pasa ampliamente por «mentiroso» [Momigliano. porque existe un cuerpo de especialistas habilitados para analizar y juzgar la producción de sus colegas. tanto porque los hechos históricos son construidos y no dados. de la que sólo dudan los mistificadores y los ignorantes empedernidos). No hay hecho o hecho histórico sino dentro de una historiaproblema.

) desnudos y sin vergüenza ante el dios de la historia. si autoriza manipulaciones conscientes e inconscientes.. A partir de entonces conocimos el pecado y vivimos la experiencia de la caída: y los historiadores que al día de hoy simulan prescindir de una filosofía de la historia. con la ingenuidad artificiosa de los miembros de una colonia nudista... el jardín del Edén en un parque de la periferia». Si la imparcialidad no exige por parte del historiador nada más que honestidad. la objetividad requiere algo más.) La concepción de la historia propia del liberalismo del siglo pasado muestra afinidades estrechas con la doctrina económica del laissezlaire (. si obedece a intereses intelectuales o colectivos.) Era la edad de la inocencia y los historiadores vagaban por el jardín del Edén (..con humor del «fetichismo de los 'hechos» de los historiadores positivistas del siglo XIX: «Ranke tenía una confianza piadosa en el hecho de que la divina providencia se ocuparía del sentido de la historia si él se ocupaba de los hechos (.. considerada aquí en el sentido de una reflexión crítica sobre la práctica histórica. Si la memoria es un lugar de poder. 71 .. buscan simplemente recrear.

del pasado humano. que alimentaba las ilusiones de nuestros predecesores positivistas. En qué medida lo es?")4EI verdadero problema es el problema "kantiano" (¿en qué condiciones es posible el conocimiento histórico?) o. No podemos dejar de mencionar aquella réplica de Gide: "¡Tanto peor! -repuso Menalco-. en la elaboración del conocimiento histórico. objetiva. por otro lado. Recogemos este dato. esencial pero que requiere ser matizada. Si cuando evocamos a aquellos hombres que fueron nuestros maestros se advierte en nuestra voz algún trazo de amargura. una cantidad que habría que procurar fuese lo menor posible. un instrumento puramente pasivo. cuya posición me parece aún demasiado polémica. arrastrando con ellos a la cultura occidental entera. la intervención activa del historiador. por desgracia. esto es. Hay que releer El porvenir de la ciencia para medir todo el trágico aplomo con el cual los hombres de 1848 se empeñaron en seguir. con los mismos símbolos empleados anteriormente tendríamos: h=P+p Para ellos. ciencias de las que. el de la verdad de la historia. registrado objetivamente y añadido. la filosofía crítica de la historia se reduce finalmente a poner en evidencia el decisivo papel que desempeña. para llegar a la objetividad. algo así como la ecuación personal del observador en astronomía o como el astigmatismo del oftalmólogo es decir un dato parásito. la química. parece como si el historiador. una senda que hoy día se ha revelado como un callejón sin salida. esa aportación sería siempre lamentable y debería ser eliminada. por desgracia. sin sorpresa ni cólera. con su aportación personal. floreos retóricos en el primero-. errores en el segundo caso.con alinear a la historia entre las que denominaban. se trazaban 72 una imagen bastante simplista. que no tuviera otra cosa que hacer que reproducir su objeto. el honroso rango de ciencia positiva. la contraposición entre esta toma de conciencia. Prefiero decirme a mí mismo que lo que no es lo que no podía ser". tan elemental que llegaba a ser falsa (tendremos ocasión de volver sobre esto cuando precisemos la distinción. Tan sólo podemos constatar la situación en que le colocan al historiador las condiciones del conocimiento (estructura de la mente y naturaleza del objeto). y antes de sus informadores. La definición es de Renan. y que. Ya no diremos: "La historia es. de la historia.LA HISTORIA ES INSEPARABLE DEL HISTORIADOR Hellri-Irélléc Marro/l Si se la despoja de sus excesos polémicos y de sus formulaciones paradójicas. Se habría querido hacer del historiador. y es debatiéndonos en el interior de esas necesidades como tratamos de mostrar bajo qué condiciones y dentro de qué límites resulta accesible" el conocimiento auténtico. con su pensamiento y su personalidad. con una fidelidad mecánica -fotografiarlo. verdadero. ruego a mis jóvenes lectores que consideren cuán amplio ha sido el cambio de dirección que nos hemos visto obligados a efectuar para volver al buen camino. En este punto es donde me aparto de Raymond Aron. etcétera. inseparable del historiador. la historia es el pasado. a una inevitable intervención del presente al que pertenece el historiador. Ni los por desgracia ni los tanto peor son categorías filosóficas. como se . Se ha convertido en clásica. que basta para definir lo que llamamos con orgullo el nuevo espíritu histórico. los teóricos positivistas trataron de definir las condiciones que debería asumir la historia para alcanzar también ella. de la que la objetividad no es el criterio supremo. la biología. Soñaban éstos -no creo que sea calumnioso decir10. Su proclamada ambición era promover "una ciencia exacta de las cosas del espíritu". ese principio fundamental. Según esta concepción. El subtítulo de su tesis es bastante revelador: "Ensayo sobre los límites de la objetividad histórica" ("Es posible una ciencia histórica universalmente válida. de conocimiento "válido para todos". sino abarcar la integridad de la verdad. con un término muy revelador. consideraciones ociosas. ciencias exactas: la física. el pasado. y ya antes de él el testigo cuyo documento utiliza. tanto si fuese positiva como negativa lagunas. entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu). faltas de comprensión. no pudiesen. como un aparato registrador. deslumbrados y un tanto intimidados por los triunfos incontestables de esta ciencias. mejor dicho. y quizá siga siendo pedagógicamente útil. Para expresar su posición mediante una fórmula. hasta hacerla inexigible tendente a cero. inscrito en la estructura del ser.

En una palabra. ya que. en los documentos. mucho mejor que el orgullo del filósofo idealista. la historia viene a ser como el conjunto de los hechos que se extraen de ¡os documentos. Me atendré gustoso a la fórmula. Ahora bien semejante concepción que echa a perder la seriedad de nuestra disciplina y la validez de su verdad. Pero no.. Hojeemos el manual perfecto del erudito positivista. llama a esto "la historia hecha con tijeras y engrudo". para el cual el conocimiento no sólo recibe su forma. latente pero ya real. en un sentido creador. hacia 1900 y la imagen habría sido magníficamente engañosa. por el que el historiador. scissors and paster ironía merecida. con la libertad propia del poeta que hace malabarismos con sus rimas para componer un soneto. en la medida en que lo conocemos" Sí. mucho mejor que la concienzuda miopía del erudito positivista. como si la elección de los testimonios dados por válidos no fuese ya una temible intervención de la personalidad del autor. al insistir demasiado en la aportación creadora del historiador. el libre ejercicio de una imaginación fabulador desplegado sobre un material heteróclito de textos. poco a poco se acumula en nuestras fichas el puro trigo candeal de los hechos: al historiador no le queda ya sino referirlos con exactitud y fidelidad. acciones y palabras. pues. is the Past. Nos sentiremos tentados a recurrir aquí de nuevo a una comparación con el idealismo. el sujeto cognoscente. H. sus prejuicios y sus límites!). "no existe una realidad histórica que esté toda hecha antes de la ciencia y que tan sólo bastaría reproducir con fidelidad” la historia es el resultado del esfuerzo. tan seguro de construir (como él dice) lo real con los únicos recursos del pensamiento. de profundamente conformado por la activa intervención del operador podían tener esas imágenes. -so far as we know it. se acabaría por describir la elaboración de la historia como un juego gratuito. no construye en modo alguno la historia. al final de su carrera. nuestro viejo compañero el Langlois-Seignobos: a su ojos. de Cartier-Bresson. es el pasado. desde antes de que intervenga la tarea del historiador. Galbraith. de hecho. Collingwood. la modestia y la precisión lógica de esta fórmula me parecen aptas para resumir lo esencial de nuestra experiencia de historiadores: una experiencia que no podría ser descrita ni como el apacible trabajo del uno ni como la triunfante expansión del otro. el profesor V. "El conocimiento de la naturaleza y del mundo según los escritos franceses: paraíso de los laicos" (1911. establece esa relación entre el pasado que evoca y el presente que es el suyo. sino incluso su propia y total realidad. de 73 . I suppose. en 1927 como t. fechas. Se desbroza el buen grano. sino que la vuelve a encontrar. con sus orientaciones..?). separándolo de la cascarilla y de la paja. de construido. no podría ser nunca tomada por una descripción adecuada de la actividad real del historiador. cuyo valor pasa a determinarlo una severa "crítica interna negativa en cuanto a sinceridad y exactitud" (¿pudo el testigo engañarse?. renunciar a cualquier comparación por demasiado defectuosa y tratar de explicarnos sin rodeos metafóricos. sin pretensiones ni paradojas. pues soy perfectamente consciente de los peligros que comporta el abuso de tales referencias. reedit. "la historia supongo. no se atrevía a componer la historia. la crítica interpretativa extrae después el testimonio. Sigamos la descripción de las operaciones técnicas que éste realiza: el historiador halla los documentos y procede acto seguido a su toilette: es el cometido de la crítica externa. tal como la experimentamos en nuestra labor de cada día. Esta vez dudo en hacerlo. en un sentido de tragedia. cuya única tarea consistiría en engullir y expeler". por ejemplo. ¿quiso engañarnos. eclipsándose detrás de los testimonios reconocidos como válidos. porque nada hay menos exacto que un análisis de tal naturaleza. contento de acumular hechos en su fichero. por más que se hubiesen obtenido con unos medios tan objetivos como son unos lentes y una emulsión de bromuro de plata: desde el Baudelaire de Nadar hasta las Images a la sauvette. de Cambridge: History. pues es algo más arriesgado. porque entre tanto hemos aprendido a reconocer cuanto de personal. que no escatima sus sarcasmos ante semejante concepción del "conocimiento histórico prefabricado. existe. la "técnica de la limpieza y del arreglo adecuado". Véase. que ha propuesto uno de nuestros colegas británicos. Más vale. imagino.habría dicho. Una metodología así conducía a nada menos que a degradar la historia en erudición y. a esto es a lo que llevó a aquellos de entre sus teorizadores que se la tomaron en serio en la práctica Langlois. de la actividad de la mente. sino que se contentaba con ofrecer a sus lectores un montaje de una serie de textos con qué ingenuidad. 111 de La vida en Franda en la Edad Media desdee/siglo XII hasta mediados del siglo XIV). que no rinde cuentas de los pasos reales que realiza la mente del historiador en su desarrollo.

. de su debilidad. insistirá en que se prologue hasta la etapa prenatal).] Su historiador habrá de establecer. ¿qué espíritu se podrá declarar capaz de asumirlo? Respondemos: ese Espíritu existe.. captar esta complejidad sin ignorar. tajante. múltiples. Pero hay. ágil penetrante. sin proporción con la ambición inicial. se combaten. incoercible. el hombre sale de ella con un sentimiento agudizado de sus límites.donde salimos jadeantes. por siempre más bien vencidos. entremezcladas. totalmente relativos. quebrar ni alterar las relaciones internas. pensado.. a través del estudio de las estructuras agrarias de la campiña francesa. el problema que plantea -el pasado humano manifiesta tener una estructura doble e indefinidamente compleja: podría trasponerse al objeto de la historia el tema pascaliano del doble infinito. una psicología. bastará para revelarnos la existencia de esa tupida malla de relaciones en la que las causas prolongan sus efectos. como de toda refriega emprendida con las desconcertantes profundidades del ser.. es el Señor nuestro Dios. Y todo esto no son sino indagaciones que nuestra mente concibe como posibles. algo similar a la lucha de Jacob con el ángel de Yahvé junto al vado de Yabboq: no estamos allí solos. cuya Sabiduría increada "es. pero también sabemos en qué medida depende del azar la posibilidad de que cada una ocurra. dominador de todo. YHWH. el pecado de la desmesura. no alcanza nunca más que éxitos parciales. las negociaciones que le llevaron a alcanzarlo y la situación parlamentaria francesa en septiembre de 1880. Por limitada que sea nuestra experiencia. se escabulle. una aventura y. que todo lo trasciende. La historia es un combate del espíritu. sino que nos encontramos en las tinieblas con un misterioso Otro (lo que antes llamé la realidad nouménica del pasado). hecho por todos los hombres del pasado. 'capaz' de todo. Cualquier problema de historia. y lo que nos falta. humillados. el protestantismo francés.¿Parlamentaria Digamos más en general y más profundamente la situación política y. por lo tanto. social.. en lo real. postula progresivamente el conocimiento de toda la historia universal. la obra. Pero volvamos a Jules Ferry ¿Quién es este hombre? Un temperamento. acabamos por situarla en la medida suficiente como para saber qué es lo que necesitaríamos. Si tal es el problema planteado por este programa de la historia. todo cuanto ha sido en realidad sentido. de una historia personal ya dilatada (nuestro colega. en la que las consecuencias chocan y se recortan entre sí. los algodoneros de Mulhouse. etcétera. en parte al menos. ¿Francesa? No cabe pasar por alto la coyuntura internacional: la encuesta se irá ampliando con nuevos registros. ya clásico. A fuerza de forcejear con esa realidad desconcertante. pues su meditación bastará para alejar de sí la tentación más peligrosa. se anudan. sutil. delicadas. etcétera (pues habríamos de remontarnos hasta los orígenes del cristianismo). económica. como todas las locuras humanas. El historiador debería saberlo todo. nuestra razón llega a concebir qué mentalidad debería tener el historiador para ser capaz de adquirir tal conocimiento (en el sentido en que la geometría nos habla de un arco capaz de contener un ángulo determinado). realidad que sentimos a la vez como terriblemente presente y como rebelde a nuestro esfuerzo: tratamos de abrazarla. claro. que ligan. ¿es sólo el producto de una evolución en el instante de su concepción? Jules Ferry es también Saint-Dié la emigración alsaciana. en la que el más nimio hecho (ese encuentro del que dependerá quizá la orientación de todo mi futuro. hasta las roturaciones de la prehistoria. al fin. de forzarla a someterse y siempre. el hundimiento de los precios agrícolas y una nueva serie de circunstancias que nos llevara. para poder conocerla de un modo auténtico y total. las circunstancias concretas 74 de su acceso al poder. la culminación. Morazé: consideremos el advenimiento de Jules Ferry a la jefatura del gobierno francés.. en 1880. aquella que no ha cesado de amenazar a toda la filosofía de la historia. evidentemente. Tanto en extensión como en "comprensión. Porque percibimos de 'S-obra cuál es la tarea que tendríamos que ser capaces de emprender. Citaré el ejemplo. en efecto.: Conviene que el filósofo se detenga y pronuncie con adoración el nombre inefable.) es el punto al que van a parar una serie convergente de reacciones en cadena. también otra para la burguesía industrial. esas manifestaciones de la actividad humana y cuyo conocimiento les confiere una inteligibilidad. que propuso Ch. por limitado que sea. El historiador debe acordarse a tiempo de que él no es sino un hombre y de que conviene a los mortales el . el psicoanalista. el error fatal. pero el hombre Ferry. No seguiré adelante una vez trazado este esbozo: basta con que el vértigo nos haya embargado. sólido y seguro. resulta igualmente legítimo postular la existencia de otras series causal es además de las enumeradas. de su humildad. en sí misma un Espíritu inteligente.

tú no eres más que un hombre. Esta fecundidad. el hundimiento de los precios agrícolas y una nueva serie de circunstancias que nos llevará a través del estudio de las estructuras agrarias de la campiña francesa hasta las roturaciones de la prehistoria. pero dentro de sus limitaciones. que exalta la virtud de la magnanimita. a la verdad acerca del ser del historiador. a la verdad acerca del ser. No es nada. y el teólogo. unificar el carácter y la conducta. insistirá en que se prologue hasta la etapa prenatal). la culminación. De hecho no desaparece. ¿Quién es este hombre? Un temperamento. de una historia personal ya dilatada (nuestro colega. Su historiador habrá de establecer. nos pone en guardia contra esta argucia del pecado: no habría aquí más que una sutil forma del orgullo): el filósofo debe alegrarse de haber dado alguna precisión.. pero no es todo y. esa realidad histórica nouménica que sólo Dios puede abarcar. en la que el más nimio hecho (ese encuentro del que dependerá quizá la orientación de todo mi futuro. Sí. por lo tanto. Cualquier problema de historia. Este aviso no ha de interpretarse como una confesión de impotencia. como decían los griegos. pero al pasar a través de sus instrumentos de conocimiento. como una invitación a la renuncia y a la desesperanza (santo Tomás. la historia seguirá siendo the Past so far ases decir lo que él pueda coger con sus redes.. en el instante de su concepción? Jules Ferryes también SaintDié. o mejor dicho. causas prolongan sus efectos. ¿Francesa? No cabe pasar por alto la coyuntura internacional: la encuesta se irá ampliando con nuevos registros. y esto no es razón para renunciar a llevar a cabo tu tarea.. sea cual fuere. que aparece enteramente nuevo convertido. lo atestigua Raymond Aron. evidentemente. pero la fórmula de Eurípides muestra que esta verdad posee un valor absoluto. Recuerdo haber contemplado en cierta ocasión desde lo alto de unas rocas los esfuerzos que hacía un pescador en un lago de montaña. humilde. es decir. se anudan. sobre todo. no es lo mismo: la historia es lo que consigue captar el historiador del pasado. las circunstancias concretas de su acceso al poder.pensar como mortales: tneta phronein. hijo mío. ¿es sólo el producto de una evolución iniciada. ese pasado ha quedado tan reelaborado. el filósofo. tan rehecho.. las hermosas truchas que él codiciaba desde la orilla y que evolucionaban lejos de su sedal demasiado corto. Morazé: consideremos el advenimiento de Jules Ferry a la jefatura del gobierno francés. en 1880. seguramente fecunda. con sus métodos y sus instrumentos. en nuestro caso.. Pero hay también otra pista: la burguesía industrial.) es el punto al que van a parar una serie convergente de reacciones en cadena. etcétera (pues habríamos de remontarnos hasta los orígenes del cristianismo). los menguados esfuerzos de la mente humana. como veremos. Con la teología debe desaparecer la noción de esta verdad absoluta. real pero limitada. la proclama inaccesible a la condición humana. etcétera. por limitado que sea. que se ve obligado a escribir: "Solamente Dios podría sopesar el valor de todos los actos y poner en su sitio los episodios contradictorios [?]. Así le sucede a menudo al historiador: sus limitados medios no le permiten barrer con sus redes toda la extensión del lago del pasado. el protestantismo francés. postula progresivamente el conocimiento de toda la historia universal. pero el hombre Ferry. ya que siempre puede concebirse como posible. pero también sabemos en qué medida depende del azar la posibilidad 75 . social. la estableceremos a su debido tiempo. en la que las consecuencias chocan y se recortan entre sí. el psicoanalista. Pero ya va siendo hora de que nos ocupemos de estudiar esta transmutación. Nuestra filosofía es también humana y no puede avanzar más que paso a paso. ya clásico. Parlamentaria Digamos más en general y más profundamente la situación política y. Y todo esto no son sino indagaciones que nuestra mente concibe como posibles. Pero volvamos a Jules Ferry.. difícil. sea cristiano o pagano. Me he expresado como cristiano. del hombre-historiador. por el momento bastaba con dejar bien sentado este primer punto: que hay una desproporción básica entre el objeto al que se aplica la historia. en otra cosa distinta de la que fue. una psicología. y los medios limitados de que dispone esta disciplina. los algodoneros de Mulhouse. Citaré el ejemplo. las negociaciones que le llevaron a alcanzarlo y la situación parlamentaria francesa en septiembre de 1880. que propuso Ch.la emigración alsaciana. yo distinguía. se combaten. antológicamente. económica. El primer principio de conducta práctica que formularemos con destino a nuestro discípulo será (si se nos permite hablar en términos familiares) el siguiente: tú no eres el buen Dios. brillando en el agua transparente. La referencia al pensamiento cristiano se impone a todo occidental. no olvides que no eres más que un hombre.

implícita en la elección. como un vago fantasma. aquéllos permanecían aprisionados. Abramos nuestro Langlois-Seignobos. mientras no le sometamos a un acoso de esta naturaleza. ese indeterminado. sólido y seguro. a lo sumo. para asirlo ha de encerrarlo 76 estrechamente en una red de interrogaciones sin escapatoria posible. las preguntas habían sido planteadas previamente y la concepción del tema se reducía a la elección de un periodo. la mente del historiador. sin forma ni consistencia. partiendo del historiador. que le fuercen a la confesión. el error fatal. a lo que se dio en llamar la historia general. además de las enumeradas. es el Señor nuestro Dios. resulta igualmente legítimo postular la existencia de otras series causal es. línea primera: "La historia se hace con documentos". en buena lógica. la hybris. les he oído dar esta razón): la proximidad de determinado archivo. aquella que no ha cesado de amenazar a toda la filosofía de la historia. que todo lo trasciende. Conviene que el filósofo se detenga y pronuncie con adoración el nombre inefable. fórmula que aparece en la conclusión. seguirá velado y silencioso. Lógicamente. 'capaz' de todo. claro. la "pregunta que se plantea". la corte. YHWH. El historiador debe acordarse para descubrir lo que llegará a ser la historia es preciso que dejemos de meditar sobre su objeto. ¿qué espíritu se podrá declarar capaz de asumirlo? Respondemos: ese Espíritu existe. las guerras. el pecado de la desmesura. por ejemplo. libro 1. ágil penetrante. Nuestro trabajo supone una actividad original. en sí misma un Espíritu inteligente. producto de una iniciativa: la historia es la respuesta (elaborada evidentemente a base de documentos: más adelante nos referimos a este punto) a una pregunta que le plantean al misterioso pasado la curiosidad. El análisis en apariencia superficial de Langlois y Seignobos se explica (seamos justos) por la estrecha concepción que durante largo tiempo se tuvo de la historia. sino por una andadura original. tales como una epidemia de peste. el descubrimiento por azar en las hojas. donde los documentos son raros y todo material nuevo resulta bienvenido) pueden aparecer como el origen de tales trabajos. la inteligencia. desde Voltaire. el proceso de elaboración de la historia se inicia no porque existan documentos. Si tal es el problema planteado por este programa de la historia. 1. ni el método histórico es una máquinautensilio en la que se introduzca como por un embudo el documento en bruto y se extraiga luego una delicada trama continua de conocimiento. interrogados sobre sus trabajos. las negociaciones diplomáticas que las habían preparado o terminado y además las vicisitudes de la política interior estudiada en la cumbre: el rey. las asambleas y su vida parlamentaria. un cuadro del estado de las ciencias. añadían a su relato. Hoy ha triunfado una concepción de la historia completamente . sus ministros. ese apeiron y. cap. pero esto en nada cambia la prioridad lógica de la pregunta que el historiador les planteará a esos documentos. cuya Sabiduría increada "es. ante todo. algunos dirán la angustia existencial y. "La historia no es más que la aplicación de unos documentos” comprendo bien. de todos modos. dominador de todo. en la cual. Pero. o bien los líderes del conglomerado gubernamental. En estas condiciones. las letras y las artes. la delimitación y la concepción del tema. en efecto. seguir los pasos de éste por la vía que le conducirá hasta el conocimiento: la historia será lo que él consiga elaborar. consideró útil referirnos sobre la Grecia de su tiempo. esto es poco más o menos todo lo que Tucídides. el problema que plantea el pasado humano manifiesta tener una estructura doble e indefinidamente compleja: podría trasponerse al objeto de la historia el tema pascaliano del doble infinito. no es el documento lo que se halla en el punto de partida: el historiador no es un simple obrero dedicado a la transformación de una materia prima. Se la limitaba. al comienzo. pues su meditación bastará para alejar de sí la tentación más peligrosa.de que cada una ocurra. es decir. Si se añaden a esto unas cuantas catástrofes naturales. prácticamente. el estudio de los grandes acontecimientos históricos. los recursos de talo cual biblioteca . sutil. En la práctica puede suceder que una investigación histórica se ponga en movimiento por el hallazgo fortuito de algún documento. la inquietud. tajante. incoercible. y durante siglos los historiadores se contentaron con un programa parecido. cualquiera que fuese la que tuvieran de ella. El pasado se le presenta a éste. Tanto en extensión como comprensión. en forma de apéndice y como externo al cuerpo de la obra. la cabra ramonea allí donde es atada (a muchos colegas. de un monumento nuevo (caso frecuente en la historia de la antigüedad. No seguiré adelante una vez trazado este esbozo: basta con que el vértigo nos haya embargado. el programa se encontraba trazado en su totalidad.

Recordemos sin cesar a los jóvenes estudiosos que la historia de la civilización (y cada una de sus historias especiales) tiene que proyectarse sobre una tupida red de nombres. un apóstol de la razón contra los "oscurantistas escolásticos". pero esto no quita que en el punto de partida haya habido un esfuerzo creador del historiador que ha comenzado por elaborar una imagen provisional del pasado. la historia de las ciencias. le es casi imposible evitar caer en el afrentoso pecado del anacronismo. es bien evidente que el conocimiento histórico no parte de cero: es por analogía con una situación humana ya conocida como formulamos esta imagen hipotética del pasado que tratamos de conocer. la "historia de batallas". corregida y transformada. una hipótesis por verificar:"¿No será cierto que. y esto hasta el punto de que quizás haya llegado a hacerse necesaria una reacción. sirva para todo. Pero la reacción ha sido muy general y no es patrimonio de ninguna escuela. limitemos la parte de construcción autónoma que comporta esa elaboración del cuestionario y de las hipótesis anexas: sin hablar del hecho de que la validez de la hipótesis sigue dependiendo del proceso de verificación de su conveniencia respecto a los datos documentales. ¿qué se podría saber de ella?). hasta resultar apenas reconocible. Por eso no sería yo. por ejemplo. no tiene a su disposición un programa de investigación fijado a prior. la "historia historizante". de las Weltanschauungen. pero entonces. la primera piedra sobre Michelet por haber hecho de Abelardo un librepensador. si se prefiere. de la religión. al menos en el plano pedagógico: de tanto buscar comprensiones y honduras. en esa pugna victoriosa contra el viejo ídolo de la historia política. La expresión es de Marc Bloch es de justicia poner de relieve la parte que le corresponde al equipo formado por Lucien Febvre y Marc Bloch en Francia. los logros técnicos que pueden ser atribuidos a los hombres de una época y de Un ambiente determinados. en cierto modo. de las mentalidades. al abordar el estudio de cierta época o de un ambiente determinado. Resta además el hecho de que el conocimiento de un objeto histórico puede ser peligrosamente deformado o empobrecido por el sesgo desafortunado con que se aborda 77 . Digo preguntas por abreviar. Sus hipótesis de partida tendrán tanta mayor probabilidad de resultar fecundas cuanto menos contengan una parte de extrapolación. de acontecimientos. el historiador no ve que se le imponga o. quien arrojara.distinta. por consiguiente. pero cuando el entendimiento elabora una pregunta. la historia de las ideas. A él le corresponde establecerlo y. Es ahora cuando resulta preciso introducir la noción de progreso/dentro de un desarrollo homogéneo de la investigación: cuando la ciencia histórica aborda el estudio de un nuevo campo. Ya lord Acton daba como consigna a sus estudiantes: "Estudiad problemas y no periodos". formula en seguida una o varias-respuestas posibles: una pregunta precisa (y sólo las de este carácter son útiles en historia) se presenta bajo el aspecto de. el historiador sabe ya grosso modo cuáles son las preguntas«susceptibles de ser planteadas. la kulturgeschichte. cuáles son los sentimientos. La historia política resulta casi sofocada bajo el cúmulo de investigaciones concernientes a las historias "especiales". de ordinario los mejor documentados.a los progresos realizados.. de la filosofía. y que los hechos políticos. fechas y acontecimientos precisos. la cultura histórica corre el riesgo de salirse de la realidad concreta para disolverse en humaredas abstractas. porque en la mayoría de los casos (exceptuando el de una civilización recién descubierta y en absoluto extraña. Las categorías heredadas de la Aufklarung no le proporcionaban a aquel liberal romántico el instrumental necesario para comprender el pensamiento cristiano del siglo XII. y la parte de la transposición es aquí bastante débil. la hipótesis volverá la mayoría de las veces a ser retomada."a la vez amplificada e impelida en profundidad". y a todo lo largo del siglo XIX se asiste al progreso de la historia de la civilización.?" Sin duda. las reacciones. proporcionan la sólida trama de tal cañamazo. que se opone a su vieja rival. Si hoy podemos conseguido algo mejor es gracias . mientras se lleva a cabo la verificación. todo el desarrollo ulterior de las investigaciones y el conocimiento mismo al que se llegue quedan orientados y predeterminados por las preguntas que se planteen. Procuremos exorcizar de nuevo el peligroso fantasma del idealismo. que. gracias a los esfuerzos hechos sin solución de continuidad desde Michelet mismo hasta Étienne Gilson. las ideas. Todavía no se sabe qué preguntas son las que conviene hacer. la historia económica y social.. Entonces. la mente no dispone aún de instrumentos de análisis suficientemente precisos como para establecer un cuestionario adecuado. del arte.

es. el material toponímico que representan los "en dicho lugar" atestados tanto actualmente como en 105. "Apenas se ocupan más que de la Edad Media. la orientación de sus ideas. Y sin embargo. el conde de Forcalquier.. Tomemos un fenómeno histórico bien determinado: el monaquismo cristiano en sus orígenes en el Egipto del siglo IV. al enriquecerse. y la consideración de las consecuencias que resultan de ello para la validez del conocimiento. . las del doblamiento remontándose hasta las roturaciones precélticas. se transforma en nobleza terrateniente. taoísmo y hasta. ya a su señor. Un ejemplo de cuestión mal planteada: se discutió durante toda una generación si san Agustín. contribuyentes insolventes. san Ambrosio ejemplo de empobrecimiento: las dos historias que se han publicado de la pequeña ciudad de Gap. el año 386. sobre sus actividades económicas. un Lumpenproletariat. sin embargo. de la ingeniosidad con la que se planteen esas cuestiones iniciales que condicionarán la orientación de conjunto de todo el trabajo ulterior. la realidad del pasado. el nivel de su cultura y. jainismo. y luego al Delfín. podía haberse explotado.. cada uno capta en parte. Dejemos para después el examen del cordón umbilical que une a cada uno de ellos a la personalidad de su historiador. la anacóresis (literalmente. que salían a millares de sus conventos para recoger la cosecha en el valle del Nilo y ganarse así en pocos días su magro sustento de todo el año. un aspecto de su desarrollo general. tan sólo trivialidades. Se podrá considerar su aspecto social. Se le puede estudiar desde el punto de vista de la historia del cristianismo. Cada uno de estos puntos de vista es legítimo en si mismo y tal vez fecundo. Se podrá considerar asimismo su función económica: los cenobitas de san Pacomio. Acerca de los orígenes. de ascesis y de contemplación que ha tomado tantas otras formas en la humanidad (brahmanismo. mediante el análisis etimológico. El conocimiento que el historiador adquiera de uno y otro dependerá evidentemente de cuál de ellos decida hacer objeto de su profundización. lo cual permitiría. reconstruir las etapas sucesivas de la ocupación del suelo y. como lo ha hecho A.) Nada tampoco sobre la vida espiritual y.. y esta elección guardará a su vez relación directa con su personalidad. según parece. en las civilizaciones precolombinas). sobre todo. Courcelle nos ha hecho comprender ahora que en aquella época el neoplatonismo era la filosofía oficial del ambiente intelectual cristiano de Milán. y aun dentro de este periodo se reducen a una serie de monografías sobre los obispos sucesivos..censos medievales. se había convertido al neoplatonismo o al cristianismo. Mediante el estudio de las leyendas hagiográficas y por el análisis de la repartición de los santos titulares de las diversas iglesias de la región se podrían haber reconstituido las etapas de implantación del cristianismo en el país. cada época. un de los principales reformadores).desde el comienzo. en Milán. empezando por su obispo. venían a ser como una reserva de mano de obra. sólo subrayaremos por el momento que la riqueza del conocimiento histórico dependerá directamente de la habilidad. hablando en pura lógica. en fin la filosofía general de la que extraiga sus categorías mentales y sus bases de juicio. su estructura social. la crisis de la Reforma fue aquí extremadamente grave. Schneider ha sabido analizar con acierto en Metz una burguesía que. Déléage4' para la Borgoña. como una de las manifestaciones del ideal de recogimiento. en cuanto que constituye un episodio de ella. lo mismo que en todo el Del finado (Gap es la patria de Farel. por lo tanto. al final de la Edad Antigua y a comienzos de la Edad Media. fenómeno muy extendido en el Egipto grecorromano (criminales. asociales de toda laya y no sólo religiosos). se le puede estudiar también desde el punto de vista comparativo de la historia de las religiones. cada objeto histórico suscita siempre múltiples problemas. que son ilimitadas. Nada incluyen referente a la historia misma de los habitantes de este pequeño núcleo humano. de una manera sistemática. la huida al desierto. Preocupados por ir bosquejando nuestro tratado de las virtudes del historiador. pero de aquella crisis sólo se me muestran los efectos políticos. susceptible de prestarse a infinidad de 78 preguntas. Interrumpo aquí el análisis de estas posibilidades. (Vislumbró no obstante aquí lo que J. la evolución de las unas y de la otra. el "echarse al monte"). descritos por Steinbeck en Las uvas de la ira. porque hay que subrayarlo. el equivalente de esos jornaleros que se contratan para una campaña en California. Ahora bien. o en un aspecto. budismo. cada ambiente humano. P.. deudores y. las guerras de religión. de los que se describen casi exclusivamente las querellas de orden político que les enfrentaron ya al municipio.

si bien hay que tener muy presente que el intento de realizar este ejercicio de "desembalar" es mucho más complejo -también debe ser mucho más prudente. que el genio (tanto como la riqueza de información) del gran Rostovzev nos ha procurado sobre la civilización helenística ésta se nos aparece ahora como la admirable madurez de la civilización antigua "ese largo verano bajo el inmóvil sol de mediodía"-.. anatomía. en la medida en que uno de sus puntales es el cambio referido a las Muchos grandes historiadores. ha renunciado a hacerlo ante la inmensidad y complejidad de la tarea. Ejercicio complicado pero necesario para el profesor que quiera aprehender el significado profundo de la materia que explica. en su madurez. "técnicas de trabajo". "teoría de la historia.El gran historiador será aquel que. que son meollo del tema que nos ocupa. "metodología. La epistemología es la reflexión sobre los fundamentos y métodos del conocimiento científico en general. de la creación. Obsérvese la visión. La epistemología bucea por las estructuras internas de la historia y la problemática que ésta genera con su 79 . Lucien Febvre con sus Combates por la historia. Gordon Childe con su Teoría de la historia. del brote inicial (lo que la llevaba a interesarse con preferencia por el arcaísmo. se halla. todo hombre. TEORÍA. como suele decirse. ACLARACIÓN E INTERRELACIÓN DE TÉRMINOS EPISTEMOLOGÍA. demasiado exclusivamente sensible a los valores de la originalidad. como lo quería un cierto purismo del humanismo. más fecundo y acierte a ver qué preguntas interesa hacerle a ese pasado El valor de la historia y por tal entiendo tanto su interés humano como su validez. etc. Fernand Braudel en La historia y las ciencias sociales. sepa plantear el problema histórico del modo más rico. reflexión tan resbaladiza como necesaria al referirnos a la historia. Edward H. de un pensamiento. y se ha limitado señala. Carr en ¿Qué es la historia?. "método. 1. acepta unas limitaciones). para poder llegar al conocimiento de su estructura interna. cuanto más talento se tiene. y más los tesoros por recuperar en el pasado del hombre. así como su organización. van todos ellos imbricados: "epistemología". que siempre se ha sentido tremendamente atraído -nos dice por escribir un tratado de historia (como hay otros tratados de botánica.La reflexión que han hecho estos historiadores (y otros) será la base del desarrollo de nuestra exposición. de una civilización. centrado en exceso en la noción de un siglo de oro. utilizados con frecuencia y quizá no siempre adecuadamente. algo que no se presta evidentemente a ser desmontado como las piezas de un mecano. y en este caso de la historia en particular. dadas sus características muy peculiares y sus métodos específicos.. su abertura de espíritu. dentro de su sistema de pensamiento (pues por amplias que sean su cultura y. Pierre Vilar.. Desentrañar el entramado sobre el que está fundada una disciplina supone una reflexión epistemológica de la ciencia objeto de estudio. por la juventud de un arte. Y tal ocurre con la historia. en vez de representar su decadencia.en este caso que en el de otras materias. 2. LOS PEQUEÑOS REFLECCIÓN DE HISTORIADORES LIBROS DE LOS CRANDES DESEMBALAR LA HISTORIA Los norteamericanos llaman así al difícil ejercicio de conocer los conceptos clave. han escrito un pequeño pero valiosísimo libro en donde reflexionan sobre la historia con la autoridad que les confiere sus largos años de análisis de los fenómenos históricos y la experiencia acumulada en su vida personal: son introducciones a la historia.a reflexionar sobre algunos términos fundamentales en historia: "historia. etc. o como lo pretendía una historia romántica. por lo mismo que adopta una forma. en consecuencia. METODOLOGÍA.). TÉCNICAS DE TRABAJO. los mecanismos conceptuales sobre los que se asienta una disciplina. de manera que pueda moverse en ella con una relativa familiaridad que le permita diseñar actividades de enseñanza y aprendizaje destinadas a que los alumnos encuentren el sentido de aquello que estudian. Será conveniente aclarar una serie de términos. sociedades humanas.. De ahí la necesidad de conocer su estructura interna. estrechamente subordinado al genio del historiador –pues según decía Pascal. "estructura de las clases sociales. Así Marc Bloch y su Introducción a la historia (Defensa de la historia o el oficio del historiador). singularmente enriquecida. más se encuentran que son numerosos los hombres originales".

tiene importantes consecuencias en la forma de encarar nuestras clases de historia. las formas de interrogadas y las preguntas que se plantea. /In tiempo. difieren según la teoría previa a dichas actividades.. /In conflicto. sino que suele adherirse a la corriente historiográfica con la que más conecta. J {i. en el primer momento. en cuyo caso 80 caeríamos en el absurdo.flaria marxilla. Podríamos matizar diciendo que mientras la metodología hace referencia a un aspecto más amplio y general. Evidentemente estas actividades. p. se niegan a teorías que consideran limitadoras. sin metodología y método tampoco hay historia y ciencias posibles. no constituyen par¡ CI sino un caos y que no ayudase al hombre de acción (y no importa a que hombre puesto que todos están interesados en ello) a comprender mejor su país. La teoría está en función de la idea que el historiador tiene de la historia: hay teorías como hay también historias. diferentes maneras de interpretar la realidad de los hechos históricos. dice al respecto: «Los criterios en función de los cuales el historiador selecciona sus materiales y les atribuye una estructura interna. no puede existir una interpretación del pasado 2. 1975. guiadas por diversas teorías. Schaff. hitoria en Barcelona. y ese modo de obrar está guiado por una premeditada organización globalizadora que se deriva de la concepción que se tiene de la disciplina. la ciencia no se define únicamente por su objeto. . Y es preciso que una teoría fundamente estas actividades. esto no implica que ellos no propongan sus propias teorías. el método hace referencia a algo más concreto: las técnicas científicas de trabajo. 275. que. etc. el de la teoría (y así hay una metodología positivista como hay una metodología estructuralista o funcionalista o marxista). A. Ésta es el conjunto de modos de obrar o proceder con un determinado orden en el quehacer de la investigación que se sigue para llegar a un conocimiento. La teoría configura los hechos 1: sin teoría. Por supuesto. sin una idea previa de lo que es la historia. «Sin embargo. otros han preferido renunciar a ella o rechazarla. enfatizar el método en detrimento de la teoría. pero en algunos casos pueden existir conexiones muy fecundas. a menos que se admita que éstas son fortuitas. «¿Qué sería de una teoría que no ayudara al historiador a comprender mejor su país. Braudel. como veremos a lo largo de estas páginas. P.. Su tiempo. esto es. La teoría difiere según quien la exprese -historiador o escuela en la que se inserta. las fuentes que elige y. histórico en este caso. El historiador elabora su material a partir de una teoría. las técnicas de trabajo las tienen en los métodos. dirán otros) que dirigen el desarrollo de la historia. 1988. y de allí adopta una metodología u otra en función de su manera de entender la historia.ya que éste normalmente no va por libre aunque su aportación sea individual. Si la metodología tiene sus raíces en la teoría de la historia. Así pues. especialmente. unas constantes. etc.). no hay que confundir una metodología de investigación con una de aprendizaje. la epistemológica y la didáctica. S/lS conflictos?». dan resultados también diversos». HÚlorlli V verdad. p. de ahí la existencia de corrientes que han intentado.4. Anagrama. algo que se le ha achacado a la escuela de los Annales (las críticas de Fontana son furibundas al respecto). b) Pierre Vilar manifiesta la condición necesaria de toda teoría histórica.. a) Schaff. ¿Qué se entiende por teoría de la historia? La búsqueda de unas leyes (un hilo conductor. porque incluso negar la existencia de constantes en la historia supone adoptar una tendencia (teoría es también la de los positivistas en su pulcritud por el hecho objetivo). Si bien algunos historiadores (Febvre. En el plano de la didáctica de la historia podemos decir que la metodología supone igualmente una organización de las actividades que tiene como fin la enseñanza y el aprendizaje históricos que establecemos en estrecho contacto con una doble visión: la que tenemos de la historia y la de la forma de enseñada y aprenderla. sus límites pueden ser fijados también por la naturaleza propia de sus métodos». Método y teoría van íntimamente entrelaza dos: la teoría abre caminos y configura la metodología. Crítica. Barcelona. como las tiene para el historiador la manera de seleccionar lo que pretende analizar. 96 de estos dos elementos ponemos en movimiento unas formas de proceder que quedan desde el primer momento definidas por esas dos concepciones. Esta búsqueda ha sido un objetivo para gran parte de los historiadores. Metodología y método son términos que suelen emplearse a veces indistintamente. Este hecho. Vilar.peculiaridad. filósofo de la historia. desde un punto de vista no marxista.

213. 1994) contenido de una realidad histórica aun cuando el término se presta a evocar el constreñimiento de la realidad al molde. El historiador inicia un proceso intelectual apasionante y de envergadura. Como afirma Ricoeur. Podemos trasladar esta afirmación del proceso de investigación a la experiencia cotidiana del profesor: el aprendizaje es sobre todo un proceso. y que por lo tanto se puede racionalizar) partiendo de la teoría del historiador. Cuadernos de pedagogía. 5. El espectáculo de la investigación. (Citado por M. Retomamos la tarea del historiador en su aventura de construir la historia. «si la historia rompiese todo vínculo con la capacidad básica que tenemos para seguir una historia y con opciones cognitivas de la comprensión narrativa. ya que es el procedimiento más adecuado para que tomen conciencia de ello? El espectáculo del desarrollo del aprendizaje. 4. Planteamiento de las grandes preguntas que interesan (de nuevo Pierre Vilar señalará algunas de ellas: ¿Quién detenta los medios de producción? ¿Quién se enriquece? ¿Quién se empobrece? ¿A través de qué mecanismos?)' Preguntas cuyas respuestas exigen la formulación de hipótesis de trabajo. y de esta teoría (en estrecha conexión como ya indicábamos antes) surgen una determinada metodología y unas técnicas de trabajo. (Una síntesis del estado de la cuestión sobre las diferentes formas de escribir la historia y la superación de la disyuntiva historia-relato. Escribir la historia es. Lo acabado es 10 que destila pesadez y tedio t. en definitiva es como un gran molde o grandes moldes en que vaciamos el de los hechos históricos. cuanta más información se tiene del tema a investigar se pueden realizar hipótesis de mejor calidad. con sus éxitos y fracasos. hasta los lectores que no fueran del oficio hallarían en ellas un verdadero placer intelectual. pues. De ahí extrae su teoría que configurará la interpretación de lo que escribe. se nos escapa. historia problema -o historia como arte e historia como cienciapuede verse en Jorge Lozano. 1993. nunca para forzado. perdería todo carácter distintivo dentro del concierto de las ciencias históricas: dejaría de ser historia». Pensar el objeto (Pierre Vilar afirma que la historia es materia pensable. debe ser. Madrid. '"Escoger el objeto de la investigación. sólo un instrumento útil para facilitar la comprensión del hecho histórico." Pero la narración debe ir intrínsecamente unida al por que ocurrió lo que se narra. que contrastaremos con otra forma distinta de proceder: la del británico Edward H. aspecto fundamental. ha sido construido por el historiador partiendo de los análisis de la realidad histórica. LA Nos adentramos aquí en los métodos de la historia: los procedimientos que utiliza el historiador para saber no sólo lo que ocurrió (la historia como relato) 4 sino por qué ocurrió (la historia como problema). El empleo de modelos (construcciones teóricas de la realidad objeto de estudio) puede ser de gran utilidad. «Una perspectiva cognitiva». El aprendizaje de la historia -como el de cualquier otra disciplinaes un proceso cognitivo que como profesores debemos potenciar. su clasificación 81 . ¿Pedimos a los alumnos que reflexionen sobre lo que están haciendo. Carro Procedimientos complementarios de Tuñón de Lam y Pierrc Vilar: 1. en donde observa lo que él considera unas constantes. p.la bibliografía referente al tema objeto de estudio. Tenemos que ser muy conscientes de la importancia de esa evolución a través de la cual el alumno llega a construir significados trabajando sobre determinados contenidos históricos. Veamos dos procesos similares de metodología marxista. el de Tuñón de Lara y el de Pierre Vilar. aunque sólo sea para ver hasta qué punto refleja el mayor número de hechos observados. de lo contrario la historia dejaría también de ser historia. Alianza. que suelen plasmarse en un examen escrito. «el último acto de un largo proceso de elaboración» que se concreta de diferentes maneras según el talante y la teoría del historiador.3. Carretero. CÓMO SE HACE LA HISTORIA: IMPORTANCIA DEL PROCESO. buscamos normalmente resultados finales. Él ha ido creando su objeto teórico que comprende lo que Tuñón de Lara llama el aparato conceptual. Y el proceso. 3. pues. Leer exhaustivamente -a ser posible. con sus éxitos y fracasos. no es nunca aburrido. De hecho éste es. Llega el momento de la búsqueda de fuentes: su crítica. 14). 2. Este «aparato conceptual» no surge de la nada. Marc Bloch nos habla de ello: Todo libro de historia digno de ese nombre debiera incluir un capítulo que se titularía más o menos: ¿Cómo puedo saber lo que voy a decir? Estoy persuadido de que si conociesen estas confesiones. no es casi nunca aburrido. procedimiento que corresponde al método científico de Bunge en relación con el concepto de ciencia 9. como dice Topolsky.

en clara connotación neopositivista. de papel. El concepto de ciencia varía según las épocas y los científicos y pensadores. «Las revoluciones científicas comienzan a partir de una sensación creciente. más sé lo que voy buscando. esta imagen resulta poco convincente y nada plausible. conforme voy leyendo. suprimo. ni de máquina de escribir. Universidad. Añado. podemos constatar el hecho que muchas veces suele pasar desapercibido para el profesor: las diferentes y originales -por personales. pero no es suficiente. S Kuhn. al fin. tira los cuadernos de apuntes. dirigida.me preguntan a veces cómo aborda el historiador su trabajo cuando escribe historia. la trama del pasado. Es probable que algunos historiadores lleven a cabo mentalmente toda esta escritura preliminar. No es lo mismo el concepto de ciencia de Karl Popper (para quien. en gran medida. Muchas veces limitada. y aquí entra de lleno la sensibilidad y el olfato del historiador). trabajo antológico. que no tienen por qué ser .. los amigos de fuera de la Universidad. no forzosamente por el principio. El procedimiento de Carr corresponde a otro estilo. mejor comprendo el significado y la relevancia de lo que hallo. Para mí. Primero. sin sacar el tablero ni las piezas: es un talento que envidio pero que no puedo emular. 6. rico microcosmos de interacciones en los procesos de enseñanza y aprendizaje. 1990. que ensancha los horizontes entre la originalidad. lo mismo que hay quienes juegan mentalmente al ajedrez. Toulmin matiza la perspectiva de Khun haciendo hincapié en la continuidad histórica: la originalidad es fundamental.maneras de trabajar de los alumnos. Toulmin y J. Esta afirmación puede aplicarse igualmente a la historia dado el estrecho realismo que Kuhn establece entre las revoluciones políticas y las científicas las primeras también se inician a partir de la misma sensación. p. Kuhn. de que las instituciones vigentes han dejado de resolver con eficacia los problemas planteados por un contexto que en parte ellas mismas han forjado» (ob. al no poder ser explicada convenientemente desde una perspectiva que se consideraba hasta entonces como la más idónea aceptada (la teoría de Kuhn acerca del carácter de la ciencia es desarrollada ampliamente en su importante obra de 1981). o los colegas de otras disciplinas académicas. En lo que a mí respecta. sin que esto deba afectar al rigor exigible en su análisis. dedica un largo tiempo preliminar a leer sus fuentes y a colmar de datos sus cuadernos de notas. 1988. Luego leer y escribir van juntos. Y. «Revoluci0nes en el pensamiento». p. 144) Igualmente podríamos decir que interpretación de determinados hechos históricos puede sufrir un cambio de percepción sustancial (nuevo paradigma). En el aula. su explotación (hay que s:\her interrogarlas. Madrid. dentro de una minoría de la comunidad social. fecundada por la escritura: cuanto más escribo. es un modelo de precisión). aparta de sí las fuentes. una ficción» (S. pero no por ello menos riguroso (su obra monumental sobre la Revolución rusa. sino por alguna parte. El descubrimiento del tiempo.conforme a un plan. el empuje se hace demasiado violento y me pongo a escribir. la organización de todos los materiales para redactar. Este otro estilo de hacer historia ilustra el hecho de que no existe un cauce único: cada historiador hace su contribución a la construcción de la historia poniendo en juego su propia originalidad. cit. no bien llevo algún tiempo investigando las que me parecen fuentes capitales. por cualquiera. asimismo a una pequeña parte de la comunidad científica de que un paradigma existente ha dejado de ser idóneo para explicar un aspecto de la naturaleza al que precisamente se habría acogido a través de ese mismo paradigma» (fh. sin echar mano de pluma. interpretándola. y escribe el libro del principio al fin. Parece que la idea más corriente es que el historiador divide su tarea en dos fases o períodos claramente diferenciados. terminada esta fase del trabajo. En esta amplia y profunda operación. En R Nisher.. Goodficld. S. «La idea de 82 que la Ciencia con mayúscula es una especie de exploración intelectual cuyo mérito proviene simplemente de plantar banderas en nuevos territorios es. menos sistematizado -o mejor. Así lo explica: Los legos en la materia -es decir. Barcelona. debe estar acompañada por poderosas exploraciones en las implicaciones de alguna idea que a veces ha sido anticipada en estado embrionario por unos u otros científicos anteriores. La lectura viene guiada. Paidós. Th. diferentemente organizado-. se trata de conseguir que el conocimiento científico reproduzca la realidad con la mayor fidelidad posible). Cambio social. tacho. que el de Kuhn según el cual la ciencia se organiza a través de los paradigmas -perspectivas que había cuando éstos ya no dan respuestas satisfactorias a determinados problemas. 203). doy nueva forma.

La disyuntiva que establece Julio Valdeón «¿enseñar historia o enseñar a historiar?" (en J. a la historia vivida y a la historia construida. cómo son los ciclones en cuanto tales. como dice Le Goff. en la comprensión del cambio y para ello debe situar los acontecimientos. A. Esto se debe a que las ciencias de observación y experimento están organizadas de una manera y la historia de otra [. en las «cojeras» del historiador. aprender a hacer un guión que sirva de soporte al informe final en el que se deberá incorporar todo lo analizado y aprendido a través de actividades cuidadosamente diseñadas por el profesor. para ayudar a que el alumno descubra que aprender historia no es sólo tener información (necesaria para poder utilizarla) sobre hechos históricos sino también comprobar cómo ésta se ha . AL FIN LA PREGUNTA: ¿QUE ES LA HISTORIA? Quizá este interrogante tendría que haber sido el punto de partida. y. ¿Qué es la historia? Una ciencia organizada de una manera muy distinta a la de las ciencias experimentales. Nuevas propuestas. El llamado tratamiento de la diversidad tiene que llegar a ser un hecho real en nuestras clases. Queremos señalar la importancia de introducir al alumno -de forma elemental. obviamenteen los vericuetos del método del historiador. pero hemos creído conveniente hacer esas reflexiones previas sobre teorías. y al estudiar cierto número de ellos espera descubrir qué rasgos muestran. 1988. no es otro que el que acabamos de señalar: el alto beneficio didáctico que conlleva. la realidad histórica tal y como sucedió {historia vivida}. En la organización de la historia el valor ulterior de lo que se conoce de la Guerra de los Cien Años no está condicionado por su relación a lo que se conoce acerca de otras guerras. Si se le encuentra en alguna ocasión estudiando la Guerra de los Cien Años o la Revolución de 1688. dos aspectos diferentes.]. Por eso es conveniente introducir al alumno (sólo en casos puntuales y procedentes) en los rudimentos de la historiografía. diferentes en cada época.. y el conocimiento que de ella se tiene a través de la interpretación del historiador {historia construida}. Laia. Pero el historiador no tiene semejante finalidad. como señala Pierre Vilar. La finalidad de éstas es descubrir los rasgos constantes o recurrentes en todos los acontecimientos de cierta clase. La finalidad de la historia consiste.]. Aróstegui. Filosofía y teoría. ¿Qué es la historia? Algo problemático. El/señor historiador. sí competentes en su disciplina) debe pretender conseguir a través del acercamiento de los alumnos al modo de proceder del historiador (cuando este acercamiento se considere oportuno). 19. hace referencia tanto al conocimiento de una materia como a la materia de ese conocimiento. no se puede inferir por eso que esté en las etapas preliminares de una investigación cuyo fin último sea llegar a conclusiones sobre guerras o revoluciones en cuanto tales [. Barcelona. 83 4.uniformadas (sí reconducidas respetando las peculiaridades) según un mal entendido criterio académico. puesto que el término mismo. se fueron desarrollando a lo largo de lo que nos decía Mare Bloch sobre la importancia del proceso).) posee un alto valor didáctico. cómo se ha llegado a la interpretación de esos hechos. en la medida en que exige del alumno la movilización de los resortes más ricos de sus posibilidades intelectuales. método. ratificarlas o desecharlas posteriormente. El concepto de historia incluye. formular hipótesis. La reflexión sobre la historia partió fundamentalmente de los filósofos y dio lugar a la filosofía de la historia.. Colling\Vood lo explica con claridad: Un meteorólogo estudia un ciclón a fin de comparado con otros. sobre todo. pues.31) deja de tener sentido desde la perspectiva que indicamos: enseñar a historiar -sus rudimentos no es sino un procedimiento más. Campu7. sino por su relación a lo que se conoce acerca de las otras cosas que hacía la gente de la Edad Media 12. pero uno de los resultados que el profesor o la profesora de historia (que no son ni tienen por qué ser necesariamente historiadores. por el contrario. contrastarlas.ano et o/.. pp. etc. Evidentemente no se trata de preparar pequeños futuros historiadores -tarea fuera de lugar-. es decir.. en el contexto también cambiante que caracteriza esa época. y le hace penetrar en el método de la historia que debe permitirle diferenciar el saber cotidiano del conocimiento científico (repetimos: en la medida de lo que se puede pedir a un alumno de Enseñanza Secundaria) conseguido y. y muy valioso. puesto que este entramado (hacer preguntas. en def1niliva. manejar fuentes. Así quedará claro que esta interpretación no es la única posible. 0. etcétera.

¿Definir la historia? ¿Pero cuál? Las más exactas definiciones.es clara en su método.Ambas aparecían. «vinculación de los acontecimientos a las estructuras»: la metodología marxista -que no ideología. arremetiendo contra el positivismo. que nos detengamos brevemente ante este hecho. los historiadores. Pero tampoco puede haber teoría sin investigación. eximiendo al Historiador de las causas para pasárselas al Filósofo» Pero debemos presentar también la otra cara: No es posible la investigación sin la teoría. al igual que las otras ciencias. reflexionaron. Y así surgieron los problemas de la historia. Bloch lo expresa en su conocida frase: «Detrás de los rasgos visibles del paisaje. puede parecer un juego de palabras desprovisto del sentido vital de quien la ha construido. Para la historia positivista de finales del siglo pasado y principios de éste. En Bloch. ¿no tienen el riesgo de dejar al margen en cada instante lo mejor de la historia? Aunque al final la defina: «Ciencia de los hombres. sólo buscan la simple narración de los accidentes. o el teórico no tardará en verse acusado. por tanto. con la escuela de los Annales. y las posiciones y las nuevas vías. empezó a centrar el interés de la historia. en consecuencia. Con Annales se transforma el objeto de la historia. el objeto se centraba fundamentalmente en la minoría en el poder. de las herramientas o de las máquinas. Edward Carr da también su definición. en consonancia con la corriente de la época. Según su auto descripción era uno de los pocos liberales ingleses que todavía vivían y conservaban el optimismo de la era victoriana. y. y. Su concepción de la historia no se encuadra dentro de una metodología marxista. que identificaban con devaneos subjetivos). desdeñando las causas en la historia. Ortega se enfadaba ante esta actitud: «los historiadores no tienen perdón de Dios» acabaría señalar al respecto que estos historiadores a los que se refería Ortega eran esencialmente positivistas. la metodología y los temas: el hombre. pero hay que recordar que junto a esto señala que ningún historiador puede ignorar a Marx. de reflexiones sobre la investigación histórica. Al fin. pero el objeto de la historia se ha ido transformando y completando ampliamente en nuestro siglo. detrás de los escritos aparentemente más fríos la historia quiere aprehender a los hombres» . especialmente Marc Bloch y Lucien Febvre. viene de atrás. y al conferir al documento oficial la máxima autoridad no hacía sino refleja precisamente la ideología de la clase dominante. y las precisiones. la situación de hecho demuestra que la historia. EL OBJETO CAMBIANTE DELAS MINORÍAS DIRIGENTES A LAS PERSONAS DE A PIE Una ciencia viene determinada tanto por el objeto que estudia como por el método que utiliza. las más meticulosamente redactadas. Será necesario. La definición que lanza al fin un historiador lleva debajo todo un significado. a los ojos de los historiadores del siglo XIX. como elucubraciones sin ningún valor empírico. y la poca exigencia teórica del historiador irrita con razón al filósofo. La desconfianza hacia los historiadores por parte de los filósofos. Vista desde fuera. Schaff dirá muy posteriormente: «De nuevo se nos hace evidente la precariedad de las razones de la aversión de los historiadores contra la filosofía. por tanto. Ciencia de los hombres. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado» Definición que luego revisará y-completará. plantea problemas que son por excelencia filosóficos}' que no pueden resolverse honestamente sin recurrir al patrimonio de la filosofía un largo período de acumulación de experiencias. hay una resistencia a definida la definición es una cárcel. y sobre todo en Febvre. como veremos más adelante. Pierre Vilar define así: «La historia es el estudio de los mecanismos que vinculan la dinámica de las estructuras a la sucesión de los acontecimientos»'-"«Estudio de los 84 mecanismos». ya a finales del XVI La Popeliniere mostraba su rotunda desconfianza hacia los historiadores desvinculados de la reflexión pertinente: «y no son de fiar aquellos que. los campos [nótese la influencia de la geografía humana de Vidal de la Blache. 5. dirá Febvre. de todos los hombres: el ataque al positivismo es claro. estaban obsesionados por la «objetividad» del documento y rechazaban todo intento de teorización. Descontextualizada. especialmente reticentes a la reflexión y teorización sobre su quehacer. Para Carr la historia es «un proceso continuo de interacción entre el historiador y los hechos. pero de los hombres en el tiempo». bajaron a la arena y. la definición no tiene apenas nada que ofrecer. y viceversa. pero el hombre común. Y A.

Babilonia y Persia [. la de las mujeres. representa para muchos el ideal que hay que conseguir. Del mismo modo habla de la obra de Napoleón. el armamento y la táctica fueron el producto de la cooperación de muchos individuos anónimos. Pierre Vilar nos alertó de la ambigüedad . en el mecanismo de las estructuras de una sociedad en donde los acontecimientos deben unirse a la dinámica de éstas (marxismo). y otros -por ejemplo. y por consiguiente la anulación. La «historia total» defendida por Braudel. Las diferencias aparecen en el énfasis que se ponga en uno de los dos términos. objeto . o. El peligro denunciado estriba en la atomización y dispersión. el caso de Alejandro.en el sistema de interrelaciones que se crean en las estructuras. de la historia como fuente de conocimiento.. muy queridos por Braudel. tanto en función de la concepción de la historia que se profese. ya que desde el año 600 a. El objeto digno de estudio de la historiografía positivista ha quedado ya enterrado. Los hist0riadores de metodología marxista mostraron sus rechazos a las «cárceles de larga duración».. Son hoy temas dignos de ser historiados: se han convertido en objetos de la historia. su pertenencia a una determinada corriente historiográfica. Gordon Childe -de forma similarpone el énfasis obviamente en la sociedad. Las motivaciones del individuo prácticamente no cuentan. sin negar que fue fruto del propósito consciente del conquistador ni 85 .. pero no puede variar su orientación general. el huevo o la gallina. a la vez. estáticos o casi estáticos. La peculiar sensibilidad de cada historiador...ciertamente complejo y sutil cuyo análisis sólo puede llevar a buen puerto un historiador con penetrante sensibilidad y. EL SUJETO Y LA INDIVIDUO-SOCIEDAD POLEMICA Si el objeto de la historia se enfoca hacia el estudio del hombre en sociedad (Annales). en donde las colectividades quedan fuertemente condicionadas. En este proceso los hombres de habla helénica habían desempeñado un papel día a día más importante. unidas a las necesidades e interrogantes que plantea el presente configuran el interés por determinados temas. por ejemplo. han movilizado los esfuerzos y atención de historiadores anglosajones y franceses. Esos factores y estas circunstancias. los artesanos. los mercaderes y los mercenarios griegos habían viajado por lo menos hasta Irán. desechando o marginando otros. la «historia desde abajo» (la de la «gente corriente»). los historiadores de tendencia marxista conceden menos importancia en general al papel del individuo y matizan -como en el caso de Chesneaux. Otros dirigieron su foco de atención al terreno de las mentalidades. El aluvión actual de temas objeto de estudio ha sido enorme. y no obra de Alejandro. Alcanzó sobre el camino que la historia estaba empezando a modificar el Curso de la historia.de ese término excesivamente amplio que no debe confundirse «con una literatura vaga que trataría de hablar de todo a propósito de todo». En una de las interpretaciones más genuinamente marxistas de la historia. cuanto del interés que despierta tal o cual aspecto de la vida colectiva' del pasado que antes permanecía ignorado. la pregunta que se suscita inmediatamente es: ¿cuál es el papel de los individuos? ¿Individuo o sociedad? Toda disyuntiva como ésta no tiene sentido. vemos cómo el objeto de la historia varía. Así. Éstos son algunos de sus ejemplos: Tomemos. Carr está en la línea de qué fue antes. e hicieron hincapié en los cambios que experimentan esas estructuras gracias a «las fuerzas culturales y espirituales de la innovación». Braudel. 6. sólido conocimiento de las bases materiales sobre las que descansa una sociedad (tal el caso de Duby). La impresionante síntesis necesaria se ha ido perfilando pero. Para E.]. todavía queda lejana esa ambiciosa meta de la historia total por la que tanto lucharon Febvre. La ciencia y la tecnología griegas habían dejado atrás a sus correspondientes de Egipto. en el que las diversas partes se hallaban cada vez más íntimamente unidas por las relaciones comerciales y aun por las de carácter científico (como lo explica el propio Herodoto). como señala el historiador inglés Peter Burke. El estructuralismo fijó su centro de interés -su objeto de estudio. de forma más precisa.c. y más aún en las herramientas de producción que la sociedad crea. Todo desarrollo del comercio y de las comunicaciones desde la Edad del Bronce se orientaba hacia la unificación política de un mundo del Mediterráneo oriental. En definitiva. se matiza y se complementa a lo largo del siglo. Fenicia.señalando que los protagonismos del individuo y de la sociedad se producen a niveles distintos: el individuo puede hacer variar el aspecto de los acontecimientos. Bloch. La vida cotidiana.Annales amplió notablemente el objeto de la historia rescatándolo de las manos de las élites. los médicos. la del espacio privado de las personas. El genio es un producto social.. Este aprovechó brillantemente la oportunidad.

aquélla puede desencadenar determinados procesos que están latentes en la colectividad e "iniciar" o acelerar determinados procesos históricos que son posibles. Metodología de la historia. Topolsky. espiritual contra económico sino en manejar sus combinaciones». la invención es sólo un aspecto o factor del hecho histórico: en el caso de Watt había detrás toda una serie de descubrimientos previos que pudo utilizar para su máquina de vapor. Watt estaba seguro de que una máquina adecuada sería aceptada y utilizada por la sociedad. de Lutero a Alemania?». historiador marxista. inversamente. 7. 202). p. marxista. 1985. «En una palabra. pues. Así.] Uno se da cuenta de que cada generación de ... Contribución a la crítica de la economía política. nos dice Febvre en su sagaz estudio sobre el reformador..minusvalorar su genio militar. libertad contra determinismo. Aun cuando la mayoría de los historiadores marxistas «sostienen que no es esencial saber qué individuos aparecen en el escenario de la historia. individuo contra masas. Sin ellos el curso de los acontecimientos podría haber sido bastante distinto" (j. y prescinde de aquello que considera sin valor 24. llamó «iniciadores" a los grandes hombres que también unen las acciones de los demás hombres: «sin ellos la 86 sociedad estaría condenada a un estancamiento y el desarrollo sería enormemente lento" (j. ya que de cualquier modo las regularidades históricas encontrarán siempre un instrumento de acción en un individuo. es el historiador el que elige el tema objeto de análisis y los hechos que juzga relevantes. De esta manera podemos decir con Carr que «el historiador encuentra lo que busca». La disyuntiva individuo-sociedad no tiene razón de ser 23. p. P. lo que no pudo haber sido y no fue. Madrid. o. que no quedan relegadas a simples instrumentos). Una fuerte personalidad nace en una sociedad que le condiciona. La atmósfera del XVI no estaba preparada para ello: todavía no había llegado el momento del escepticismo mental. Alberto Corazón. Madrid. insisten en el drama individual. por el contrario. Desde el punto de vista del hecho histórico. p... Expresión favorita de Febvre: los cimientos de la historia de las mentalidades (a la que haremos referencia al final del segundo capítulo) están ya poniéndose.. ob. Topolsky. Desde otra perspectiva. Hay. mercado consumidor de su producto. sea el que sea [.] otros tienden a atribuir mayor importancia a las personas especificas y aseguran que fueron exactamente Cromwell y Napoleón quienes hicieron que los hechos tomaran un rumbo determinado. aun cuando tienen en cuenta -por supuesto-o la atmósfera social. “EL HISTORIADOR ENCUENTRA QUE BUSCA” ¿ES POSIBLE OBJETIVIDAD EN LA HISTORIA? LO LA He aquí de nuevo un tema polémico.. hay un pasaje de Marx muy conocido: «Una sociedad no desaparece nunca antes de que sean desarrolladas todas las fuerzas productoras que puede contener. 203). y las relaciones de producción nuevas y superiores no se sustituyen jamás en ella antes de que las condiciones materiales de existencia de esas relaciones hayan sido incubadas en el seno de la vieja sociedad"... que matizar también las interpretaciones marxistas sobre el papel del individuo en la historia (en cuanto a la función de los individuos destacados en general -que es lo aceptado por la mayoría o a personas específicas con su personalidad determinada. Marx. Y. Vibr. y. dicho uso es tan esencial como la invención. Existe una interacción: entre el líder político o religioso y sus contemporáneos se crea un mutuo flujo y reflujo. Bloch). Una invención que nadie conoce ni utiliza no es un hecho histórico» 21. nótese la diferencia del "mecanismo de la estructura" propio de la escuela marxista) para que pudiera producirse una incredulidad general (es decir. « ¿Quién hará exactamente la división entre lo que vino de Alemania a Lutero. En Rabelais o el problema de la incredulidad en la primera mitad del siglo XVI indica que no existía aún el "utillaje mental" (término muy querido por la escuela francesa de los Annales. Citedra. K. Plejanov (1856-1918). a su vez. ob. En otro campo diferente. Vilar se despacha a gusto con la polémica de las antinomias: «El historiador de nuestros días no malgasta su tiempo en oponer términos tales como azar contra necesidad. 8. muy importante. Los historiadores no marxistas (Febvre especialmente. Efectivamente. puesto que inevitablemente la historia construida participa de la interpretación que el historiador hace de ella. cit.. no son de extrañar las bellas páginas que sobre Lutero o Rabelais ha escrito Febvre. la personalidad arrolladora de Rabelais no pudo fomentar la incredulidad social). Duby es claro en su manifestación: « [Oo. cit.

ampliando el conocimiento de la historia. Historiar significa interpretar Difícilmente se pueden plasmar de una manera tan expresiva todas las imbricaciones entre la teoría de la historia que profesa el historiador. a nada conduce preguntarse cuál era el punto de vista adecuado. Frente a la historia como interpretación. Collingwood contrapone la historia como recreación de la experiencia pasada. FCF. En un sentido similar Fevbre habla de las fuentes económicas que dormían empolvadas en los archivos. ejerció una gran influencia. Collingwood. una actitud empática en la que el historiador debe reproducir los mismos procesos de pensamiento por los que pasó determinada personalidad de la historia. Alianza. 1988. Para el presentismo de Croce (1866-1952). el hecho histórico es un producto directo de la actividad intelectual del sujeto. a) provisional e incompleto. con estas conclusiones que extrae: El conocimiento histórico es. 199). diálogos sobre la historia. y es que los hechos no se parecen realmente en nada a los pescados en el mostrador del pescadero.así definido [. desentierra otras a las que nadie preso taba atención desde hacía cierto tiempo. hasta que la urgente necesidad de estudiar los fenómenos económicos -por causa. desde el de un francés del siglo XVII. 1988. con sus intrincadas relaciones causales. La subjetividad. de los ciclos de crisis inherentes al capitalismoconllevó la búsqueda y manejo de ese tipo de fuentes. c) limitado y definido por las propuestas formuladas a los datos empíricos (y conceptos que informan estas propuestas) y. para que los acontecimientos históricos puedan ser modificados (en tanto que completados) por interpretaciones posteriores: Collinh'wood parte también. «Aceptar la imposibilidad de la objetividad no implica que sea imposible la rigurosidad del producto histórico»" concluye Pelai Pages. pero no puede en lo más mínimo modificar el estatuto ontológico del pasado. p. «La historia. la metodología (que viene configurada por la teoría) y las fuentes que el historiador selecciona. En general puede decirse que el historiador encontrará la clase de hechos que busca. Duby.. Collingwood (1891-1943) profundiza aún más en esta línea cuando afirma que es el historiador el que piensa la historia. o desde siempre». b) selectivo. Más bien se asemejan a los peces que nadan en un océano anchuroso y aun a veces inaccesible. y lo que el historiador pesque dependerá en parte de la suerte. las necesidades del presente.]. El objetivo de' la disciplina histórica es alcanzar esta verdad en la historia pues. por lo tanto. en realidad. México. de es prestigioso historiador inglés. Tillamont [sic]. aunque no por ello falso. p. Cuando en 1938 formula esta tesis. Es su pensamiento el que está detrás del hecho histórico que analiza. G. Para desenredamos de ese relativismo disolvente. es un hecho no sólo inevitable sino positivo. Esto es lo que hacen tanto Benedetto Croce como Collingwood. Cada uno de ellos era el único posible para el que lo adoptó 27.. uno de los renovadores de la historiografía marxista. Cabría añadir que es gracias a la subjetividad -unida al rigor científico.. Idea de la historia.a una elección. Estas imbricaciones en las que coinciden la mayoría de los historiadores podrían llegar a tener consecuencias perniciosas para la historia.> Desde esta perspectiva. los términos del problema subjetividad-objetividad de la historia. descuida ciertas huellas y. como el arpa de Bécquer. aunque no por ello fallo. desde el de un inglés del XVIII. por naturaleza. determinados desde luego ambos factores por la clase de peces que pretenda atrapar. toda la historia es contemporánea en tanto que está motivada por las necesidades que el presente plantea al historiador. pero sobre todo de la zona del mar en que decida pescar y del aparejo que haya elegido. clara y concisa.como se enriquece. insistimos. de ahí su conocida afirmación: San Agustín vio la historia desde el punto de vista del cristiano primitivo. puesto que provocan el peligro de hacerla caer en un relativismo total. 39. Madrid. Se me permitirá que alargue la cita. no es un obstáculo. el historiador inglés Thompson señala que el hecho histórico ocurrió: Los procesos acabados del cambi0 histórico. entre otras cosas. ocurrieron de verdad. y la historiografía puede falsearlos o entenderlos mal. está en relación con las necesidades actuales y la situación presente en que vibran aquellos hechos. sólo verdadero" dentro del campo . por la que se elige un determinado tema. Y al hablar de las "reliquias” del pasado señala: "La actitud ante la vida actual dependen de los planes y aspectos particulares que ahora traemos a primer término mediante el pensamiento histórico" (1. «Y 87 . por el contrario. Gibbon.historiadores [obsérvese la dimensión colectiva] reali7. Mommsen desde el de un alemán del siglo XIX.

En este sentido cada historiador. LOS HISTORIADORES SON HIJOS DE SU ÉPOCA LAS “COJERAS” DEL HISTORIADOR Éste es un hecho obvio que conlleva importantes consecuencias. el historiador se acerca al conocimiento del pasado a partir de su propio presente. muertos y faltos de sentido 34. ni mucho menos. Sin sus hechos. que los acontecimientos pasados en sí mismos cambien con cada interrogador. así definido [. de intercambio. aunque no por ello falso. la historia. Ya hemos visto -con alivio. como también dice Carr tiene que navegar sutilmente entre una injustificada primacía del hecho sobre la interpretación [caso de los positivistas] y otra teoría igualmente insostenible de la historia como producto subjetivo de la mente del historiador [u. Conforme va trabajando. a) provisional e incompleto. de cada clase social. y a tales interrogantes los datos empíricos no pueden proporcionar respuestas». Estimamos que la historia como interpretación más allá de lo histórico) como recreación.. La relación entre el historiador y sus datos es de igualdad.]. El historiador y los hechos de la historia se son mutuamente necesarios. Pero esto no supone. si se detiene a reflexionar acerca de lo que está haciendo cuando piensa y escribe. 272).. Collingwood. y deberá hacerlo.]. el historiador carece de raíces y es huero. o cada investigador.-. G. ob. puede y debe expresar su punto de vista «con tal que tengamos claridad en que esto se basa no en procedimientos científicos si no en una “elección” de valores>> El conocimiento histórico es. datos empíricos sean indeterminados..] . en tanto que ésta puede hacer referencia a <los niveles distintos y complementarios: además del proceso histórico racionalmente analizado que proporciona un conocimiento objetivo confrontado con datos empíricos determinados. y los hechos. En este sentido estoy dispuesto a admitir que la tentativa de designar la historia como "ciencia” ha sido siempre poco provechosa y fuente de confusiones" El problema de la subjetividad ha sido también centrado magistralmente. Y a continuación lanza su primera y magnífica definición de la historia que recogíamos al principio: «Mi primera contestación a la pregunta de qué es la Historia. Es imposible dar la primacía a uno ti otro término [00. por lo tanto. b) Selectivo. c) limitado y definido por las propuestas formuladas a los datos empíricos (y los conceptos que informan estas propuestas) y. desde otra perspectiva. un diálogo sin fin entre el presente y el pasado» 8. Y esta misma acción recíproca entraña reciprocidad entre el pasado y el presente. de cada sexo. considerada como la suma de los productos de la investigación histórica. el historiador se encuentra en trance continuo de amoldar sus hechos a su interpretación y ésta a aquéllos. El historiador no es el humilde siervo ni el tiránico dueño de sus datos. Carro y es que el historiador. Cada época. será pues la siguiente: un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos. sin el historiador. por Carr: 88 La relación del hombre con el mundo circundante es la relación del historiador con su tema. cit. cada generación.]. entre una noción con centro de gravedad en el pasado y otra con centro de gravedad en el presente Esta dicotomía (que no Jebe ser tal) se encuentra en la reflexión histórica bajo diferentes ropajes: lo particular y lo general (el individuo y la sociedad). Como decía Croce. sólo verdadero" dentro del campo. Como todo historiador activo sabe. lo objetivo y lo . cabe también referirse «a la "significación" de este pasado.. su sentido para nosotros. puede proponer nuevas preguntas a los datos históricos [. porque el historiador es parte del presente. tanto la interpretación como la selección y ordenación de los datos van sufriendo cambios sutiles y acaso parcialmente inconscientes. cambiará. se trata de un juicio cualitativo y subjetivo.. por naturaleza.los límites de ese subjetivismo con las puntualizaciones de Thompson y la interacción de E.sólo en la medida en que haga esto tiene algún conocimiento histórico» (1. En este sentido. consecuencia de la acción recíproca entre ambas. ni que lo. en cuanto que los hechos pertenecen al pasado. con las preocupaciones de cada generación. de cada nación. en la medida en que la primera implica de manera más directa el intento de comprender el entramado histórico en el que el personaje actuó. aunque no por ello falso. p. Los términos (aparentemente contradictorios) de objetividad subjetiva o de subjetividad objetiva se presentan no como un juego del palabras: (sino como propios -y necesariosde la peculiaridad de la historia.

Aries. ¿Qué había ocurrido en el intervalo? Se había pasado del optimismo todavía imperante (tierra fértil del positivismo) a principios de siglo de la era victoriana en que Inglaterra dominaba aún el mundo. sudor y lágrimas»). Es lo que ya hace el estudiante inteligente que cuando se le recomienda que lea una obra del eminente catedrático Jones. Sus años de bisoño profesor en el liceo de Constantina. hay que estar atento a las cojeras: La trayectoria vital del historiador condiciona poderosamente sus análisis de los hechos históricos. negarlos. Elegir un observatorio de tiempo largo era elegir como refugio la posición misma de Dios Padre. no es muy difícil. casi todos ellos anglosajones (excepto Chipilla y un historiador noruego). de la época en que le toca vivir. a la fascinación por el Mediterráneo inmutable con sus civilizaciones ribereñas. con todos los problemas susceptibles de solución. claro está. Al fin y al cabo.. Emoción -y alivio. en los que cada uno narra los aspectos familiares y sociales que configuraron su manera de veda y de qué forma ese hecho ha influido en la selección de temas que investigaron y su forma de tratados 1. Paidós. otro gran historiador inglés señalaba con pesimismo la imposibilidad de una verdad histórica objetiva. El tiempo de la historia. Consecuencia (añadiríamos) de la percepción particular de la realidad que cada persona construye en función de su experiencia vital. Y.despierta constatar la proximidad a nuestra tarea profesional de un gran maestro de la historia. P. las experiencias dramáticas de la segunda guerra mundial y los desesperados esfuerzos de Braúdel por atrapar el tiempo inamovible. a solas. sesenta años más tarde. en las que los ingleses sufrieron en su propia piel los de especialista. pero esta tendencia sólo se cumple en y por el proceso infinito de la acumulación de verdades relativas». En una obra muy interesante dirigida por Curtís” un grupo de dieciséis historiadores. o incluso las noticias de Londres que nos ofrecían las radios clandestinas. de nuevo la seducción que el Mediterráneo ejercía una y otra vez desde las vivencias de sus años jóvenes transcurridos en Argelia: Sí. en Argelia. Por el contrario. con sus "fallos' iniciales (la proyección de 1a formación universitaria recibida). pronunció una conferencia en la Universidad de Cambridge. El canto a la ciencia positivista de Acton había dejado de tener razón de ser. Cuando el historiador inglés Acton. más tarde. sobre todo llevándole la contraria! Tenía que creer que la historia y e! destino se escribían a una profundidad mucho mayor. «Este fenómeno es simplemente el resultado de la especificidad del conocimiento que siempre tiende hacia la verdad absoluta. etcétera. o el entrañable clima de cordialidad que se establece entre él y sus alumnos. cuando enseñaba una historia événementielle. Es esa trayectoria vital la que llevó a Braudel a la búsqueda vehemente del tiempo largo. lanzaba un canto optimista en el que estaba a punto de conseguirse una historia definitiva. una honestidad científica y una investigación competente. 1988.subjetivo. al uso en aquella época. Los historiadores no mienten aunque los discursos que escriben sobre los hechos históricos o sobre el sentido de la historia sean diferentes -e incluso contradictorios. Y en el cautiverio (una vez más la obra maestra que se gesta en prisión). de la geohistoria. es decir.. y que va aprendiendo al tiempo que explica. siempre que exista. sus condicionamientos sociales y su singularidad como tal persona. Buenos Aires. ¡Abajo el acontecimiento. (hay que recordar la promesa de Churchill: «Sólo os prometo sangre. rechazarlos.con respecto a lo escrito por otros historiadores. contemplé lejos de 89 . durante años. liberador de los insoportables acontecimientos cotidianos: Todos aquellos acontecimientos que sobre nosotros derramaban la radio y los periódicos de nuestros enemigos. casi perenne. tenía que sobrepasarlos. sino que se convierte en una manera de ser en el tiempo. propia del hombre». a una Inglaterra con su imperio roto y con la tragedia de dos guerras mundiales. escriben trabajos sobre su propia vida. Las páginas en las que describe sus experiencias personales 41 constituyen un sugestivo relato que ilustra lo que acabamos de decir: las peripecias vivénciales que conducen a un historiador a adoptar determinadas posturas y enfoques ante la historia. Los contrastes entre esas dos actitudes ante la historia no hacen sino reflejar los cambios sufridos en la sociedad inglesa y occidental entre ambas informaciones. De la condición humana del historiador surgen sus cojeras: Estudien al historiador antes de ponerse a estudiar los hechos. busca a un alumno de Jones y le pregunta qué tal es y de qué pie cojea. a principios de siglo. Enmarcado todo ello en el telón de fondo de su posición en el tiempo. El amor hacia sus alumnos «que me devuelven con creces ese afecto». Cuando se lee un libro de historia.

lentísimo en su desarrollo. cualquier período o hecho histórico puede ser y es revisado en estudios posteriores. conscientemente. me dediqué a la búsqueda del lenguaje histórico más profundo que podía captar. No existen épocas o temas cerrados al análisis histórico. con los consiguientes nuevos enfoques que comportan. de la variabilidad de la imagen histórica: variabili- . obstinado en repetirse.que modifican y enriquecen el análisis de ese hecho. los desechan o consolidan. aún no había surgido en Alemania el hombre fuerte. [. Nada inducía a Mommsen a proyectarlo sobre el escenario romano. definitiva o una verdad absoluta. «Cuando se comprende el conocimiento histórico como proceso y superación ['00] se comprende la razón de esa constante reinterpretación de la historia. la historia iba inscribiéndose. Las implicaciones en el aula de una historia en construcción son evidentes. Se trata de romper el estereotipo -muy arraigado en los alumnos. al ser interpretados. junto con Ranke) termina en la República y continúa con el Imperio. De ahí la importancia de señalar el estado de la cuestión historiográfica ante determinados temas que aparecen en los buenos manuales. tan despacio como aquella vida antigua del Mediterráneo cuya perennidad yo había sentido tan a menudo y como la majestuosa inmovilidad. Muy lejos de 'nuestras personas y de nuestras desgracias cotidianas. Mi libro se ordenó entonces según varias líneas temporales diferentes. Así fue cómo. El progreso es lento pero real: es un hecho que los puntos de vista del historiador se han enriquecido considerablemente [no]. También ha habido un enriquecimiento del método. Y Schaff de nuevo indica que si la historia está sometida a continuas reinterpretaciones se debe a que es un proceso y no una imagen acabada. en parte como la única respuesta intelectual a un espectáculo -el Mediterráneo. no era todavía problema real. que iban de la inmovilidad a la brevedad del acontecimiento. ni ocasión. La interpretación que da E. giraba lentamente. se inscribe igualmente en el plano de las vivencias del historiador. Carr acerca de los motivos por los cuales la historia de Roma de Mommsen (uno de los dos padres del positivismo alemán. Es importante que tomemos conciencia de ello y que el alumno pueda vislumbrado en la medida de sus posibilidades. Afortunadamente no sucede así. y se descubren nuevas fuentes porque se buscan. Pero me sentiría contrariado si sacaseis la consecuencia de que la historia está así sometida a una renovación perpetua sin que pueda conservarse en ella nada duradero. sin que me diera cuenta inmediatamente. pero la gran historia se escribe preferentemente cuando la visión del pasado por parte del historiador se ilumina con sus saberes y experiencias de los problemas del presente. y la historia del Imperio quedó sin escribir _ Podríamos concluir señalando que la historia está.. Durante su vida. De esta manera los historiadores rectifican y completan puntos de vista. por lo menos. Esto sólo se da en los libros de texto.del hecho histórico como algo acabado de una vez por todas. debe provocar la constatación por parte del alumno de la riqueza y complejidad de los acontecimientos históricos 45. Todavía hoy se esbozan esas líneas y cruzan para mí cualquier paisaje histórico" I He aquí el itinerario vital en el que se fue gestando una genial y ya clásica concepción del tiempo histórico y de la historia. historia en 90 construcción es el título de un ensayo de Pierre Vilar). o inventar: el tiempo inmóvil.. no lo relativiza: Me he esforzado en haceros ver que la historia no es un conocimiento fijado de una vez por todas [. la cuestión de qué ocurriría una vez que ese hombre asumiera el poder. no le faltó para seguir ni tiempo'. Georges Lefebvre muestra también el hecho apuntado supra de que la historia amplía el conocimiento de la realidad. por consiguiente. Y entonces tomó su forma definitiva mi visión de la historia. Enfrentar al alumno con fuentes primarias o con fuentes historiográficas en donde aparezca un mismo hecho enfocado desde distintos ángulos.]. en continua construcción (Historia marxista.mí en el espacio y en el tiempo.que ningún relato histórico tradicional me parecía capaz de captar. o. Y cuando Mommsen escribió la historia de Roma. ¿Por qué no siguió con la etapa imperial? Se ha expresado a menudo 'sorpresa por esta actitud de Mommsen. ni conocimientos. el Mediterráneo.. en parte como lo típica respuesta existencial a los tiempos trágicos que )'0 atravesaba.]. en función de nuevos enfoques e interpretaciones derivados de las nuevas preguntas que se hacen a los datos históricos en estrecha relación con el proceso personal de cada historiador..

por lo tanto. saber leer un periódico situando las cosas que hay detrás de. las palabras (P. me parece del todo pertinente. Su lucha en favor de una historia centrada en el hombre era también una lucha en favor de las libertades del hombre. No me resisto a señalar especialmente la conocida respuesta de Collingwood al para qué sirve la historia: Mi contestación es que la historia es para el conocimiento humano. El valor de la historia. sino colectivos).. explícame para qué sirve la historia». es entender para qué sirve la historia. por el contrario la confirma» 9. la única pista para saber lo que puede hacer el hombre es averiguar lo que ha hecho. para obtener de la combinación entre el pasado y el presente una proyección hacia el futuro. tal y como con demasiada frecuencia se enseña en nuestros Centros? ¿Responden los objetivos. La respuesta fue afirmativa: El conocimiento histórico es necesario para ayudar al es estudiante a que salga de su natural egocentrismo. con otras palabras: tienen necesidad (aunque no la sientan) de salir de su mundo egocéntrico y constatar que su vida adquiere sentido en la dimensión colectiva y temporal que trasciende la inmediatez de los acontecimientos (se cumple la afirmación de Piaget: comprender el tiempo es liberarse del presente. Esto llevó a Bloch a integrarse en la Resistencia francesa y a morir en un campo de concentración nazi.. al construir la historia de su vida el alumno descubre que es un ser histórico. ¿Tiene mucho sentido la historia para nuestros alumnos presentándola como información de hechos históricos enlazados en la diacronía. Como señalamos en las conclusiones finales. BLOCH Y FEBVRE: REFERENICA PARA DIDÁCTICAS PUNTOS DE REFLEXIONES La Escuela de los Annales se formó a partir de la fundación en 1929 de la revista Annales d'Hisloire Economique el Social y ha desempeñado durante varias décadas del xx un papel importante en la tarea de la renovación historiográfica que tuvo su arranque en el período de entreguerras. no fueron ajenos a ella. es constatar su presente como el resultado de un pasado que condiciona su futuro. La alumna y el alumno (también muchos adultos) tienen necesidad de saber por qué ocurren algunos de los acontecimientos nacionales o mundiales que los medios de comunicación le transmiten y de qué manera les afectan o pueden afectarles.dad que en vez de negar la objetividad de la verdad histórica. en definitiva. Esta propuesta la conclusiones finales. No debemos permitir que la profundidad que estas afirmaciones encierran se quede en pura teoría. un proyecto social (J. insertados en una época convulsiva -ascenso de los fascismos y oleada revolucionaria del comunismo-.] Conocerse a sí mismo significa conocer lo que se puede hacer. que era historiador.. por consiguiente. ¿PARA QUE SIRVE LA HISTORIA? «Papá. por el contrario. que se la incluya como asignatura en los planes de la Enseñanza Secundaria o en el Bachillerato? Los profesores ingleses ya se lo preguntaron en la década de los setenta. pedía hace algunos años a su padre. retornaremos en las 10.]. consiste en que nos enseña lo que el hombre ha hecho y en ese sentido lo que el hombre es. un muchachito allegado mío [. a la consecución de algunas de las respuestas que los mismos historiadores han dado al "para qué" sirve la historia? ¿Tiene algún significado. El interrogante sobre la utilidad de ésta debe plantearse también a niveles didácticos. La institución British Schools Council dio una salida a este interrogante y de ahí surgió el Proyecto 13-16 inglés. y reconocerse como tal es empezar a conocerse a sí mismo (obviamente. Fontana)... no estamos hablando de niveles psicológicos individuales.. para tener una visión equilibrada de los hechos y no desorbitar el presente de cada día ni dejamos devorar por él (Tuñón de Lara) . El problema que plantea el muchacho con .la embarazosa desenvoltura de esta edad implacable es nada menos que el de la legitimidad de la historia>> Las respuestas de los historiadores a la cita que Marc Bloch coloca en el preámbulo de su Introducción a la Historia han sido diversas: para comprender el presente conociendo el pasado y poder. Bloch y Febvre. a mí. Vilar). Sus fundadores. [. y puesto que nadie sabe lo que puede hacer hasta que lo intenta. y especialmente los procedimientos empleados. 91 . Algunos pensarán sin duda que es una fórmula ingenua. no en el sentido de evasión sino de encontrar la perspectiva adecuada para situar los hechos).

simplificar. Por eso he creído conveniente recordar algunas de sus afirmaciones que en mayor medida inciden en un cambio en la enseñanza-aprendizaje de la historia y que siguen manteniendo pleno vigor. con paisajes y con tejas. pero aquella renovación histórica no ha entrado realmente en nuestras aulas. Críticas que arreciaron tras el "viraje" en 1941 de Fevbre al desmarcarse del materialismo histórico presente en las primeras etapas. han sido completadas y superadas por la historiografía posterior. creer al papa Gregorio VII que desentrañar las razones profundas de uno de los mayores dramas de la civilización occidental..].].. comprender no es clasificar.. Comprender en historia no es clasificar y simplificar Para el historiador. Varias de sus aportaci9nes. pero puede hacerse extensible a la historia o a cualquier otra disciplina] para hacer algo sobre lo que nadie me decía nunca por qué ese algo valga la pena hacerse " ¿Decimos a los alumnos para qué realizan determinadas actividades de historia.]. Es ensanchar por todos los lados.1» Con todo. Las mismas razones aparentemente triviales que dio Febvre a ese cambio pudieron contribuir a una irritación mayor. sino Yo les pido [a los historiadores] que trabajen con una buena hipótesis de trabajo en la cabeza [. son indiscutibles las aportaciones de los Annales en la renovación de la historia " renovaciones que apuntaban a la línea de flotación del positivismo imperante entonces: su formulación de la historia como problema frente a la historia como relato. «Vivir es cambiar [.significado que pueda servir de trampolín para la adquisición de nuevos conocimientos. En una palabra: con todo lo que siendo del hombre.. esquematizada a la vez o posteriormente en la pizarra. con signos. Annales no surgió de la nada. relacionarlos entre sí. quienes le achacaban la carencia de una teoría y de poner excesivo énfasis -como contrapartida. Para qué se hacen las cosas Me daban buenas "razones" [se refiere a las clases de matemáticas que recibía. realizadas hace ya más de medio siglo. Es enriquecer en profundidad.en el método. procedimientos idóneos para que puedan construir desde su nivel de desarrollo determinados conceptos. Cuántas veces nos quedamos satisfechos con una explicación nuestra. pero también puede hacerse. Los Annales cambian porque alrededor todo cambia: los hombres y las cosas. así como la influencia del gran historiador belga Henri Pirenne. sirve al hombre. la ruptura de los moldes eruditos y especializados abriéndose a las ciencias vecinas.. ampliando y enriqueciendo la red de su estructura cognitiva?' Ponerse en el lugar del otro: saber adoptar la mentalidad de la época (empatía) ¡Cuánto más fácil no es escribir en pro o en contra de Lutero que escrutar su alma.. depende del hombre. Con formas de campo. En una palabra: el mundo. trazar una proyección abstracta. Y que nos proporcionen una historia no automática sino problemática. La línea de los Annales suscitó críticas entre los historiadores marxistas. la aportación de la geografía humana no determinista de Vidal de La Blache. sin documentos si éstos no existen [. clara (o al menos eso creemos).. con el materialismo histórico se fueron agrandando. los fecundos contactos con Henri Berr y su idea central de la síntesis en la concepción de la historia. amigo de Bloch. Comprender es complicar. Detrás de ella estaba lo más florido de la tradición historiográfica francesa: la vitalidad romántica de MicheIlet. con análisis de espadas de metal realizados por químicos [.]. debe hacerse. reducir a un esquema lógico perfectamente claro. Con palabras. y las diferencias. lo mejor del positivismo de Foustel de Coulanges. 92 .. Y sin embargo nos sentimos frustrados o perplejos cuando comprobamos los magros resultados obtenidos.Evidentemente. la desmitificación del documento escrito como única fuente que descoyuntaba uno de los puntales de la metodología positivista: La historia se hace con documentos escritos. dotarlos de . el fin que perseguimos con ellas? Una historia problemática no automática. ¿Nos preguntamos por qué ha ocurrido eso o nos deslizamos por la vía cómoda e inútil del lamento del "bajísimo nivel"? ¿Les hemos proporcionado a los alumnos actividades adecuadas.

los acontecimientos. Les faltaría. de la vieja cómoda de caoba. ante todo. Y después añadió. geografía e historia de la Educación Secundaria Obligatoria: «Identificar y analizar las interacciones que se producen entre los hechos políticos. culturales. «Contra el saber fragmentario. económicos. Qué cómodas y qué nefastas a la vez esas compartimentaciones tradicionales ("El espacio geográfico". ¿Dónde están las interrelaciones que dan sentido? Esperemos que no se quede solamente en el papel uno de los objetivos generales del área de ciencias sociales. Pero soy un historiador y por eso amo la vida». en cada momento de su evolución. adquiere su significado en la situación socioeconómica y política del Magreb actual. Comprender el presente por el pasado. pesado trabajo ante el que la mayoría de los hombres retroceden obstinadamente [. de buscar y dar valor en el pasado a los hechos.. y en un orden tan bello! Cajón de arriba. La historia refleja la vida. La tragedia de las pateras repletas de marroquíes cruzando el Estrecho. no la muerte En otro lugar he recordado esta anécdota: en cierta ocasión acompañaba yo en Estocolmo a Henri Pirenne. el pasado de Francia. que sean pocos. no y mil veces no. y esta vinculación es también una verdad histórica» Presentar separada y sucesivamente los grupos de hechos de diferente naturaleza. sino que proscriban las fórmulas. intelectual. "La ciencia y el arte") que llevan a la incapacidad de comprender.J.]. "la exterior" a la izquierda. que condicionan la trayectoria histórica de las sociedades humanas». de que no busquen. Foustel de Coulanges decía a sus oyentes. Con la condición. así. Apenas habíamos llegado cuando me preguntó:«¿Qué vamos a ver primero? Parece que hay un ayuntamiento completamente nuevo. ¡Tan bien arreglada. la vinculación de los hechos. a buscar. «Hay que comprender el pasado para conocer el presente [. Es lo que acostumbro llamar "el sistema de la cómoda". "La política". ponen de manifiesto lo que señalábamos en la introducción: el plano 93 .Yo defino. lo que quisieron. la política: "la interior" a la derecha. Las hemos seleccionado para mostrar las conexiones que se establecen entre el historiador y las concepciones y actitudes necesarias para la adquisición de un auténtico conocimiento histórico. lo que consiguieron. social. Esta facultad de captar lo vivo es. Comencemos por verlo>>. gustosamente la historia como una necesidad de la humanidad -la necesidad que experimenta cada grupo humano. Lo que incita o puede incitar a pensar. Y si reúnen hechos. la cualidad dominante del historiador. sin confusión. a situar cosas detrás de las palabras. Pero los manuales "cerrados' y cuya ambición se reduzca a describir todas las cosas desde fuera. vista la situación: no. Segundo cajón: en el rincón de la derecha. en su piel. con el mayor número de detalles. La historia debe enseñamos en primer lugar a leer un periódico. pues.. eso sí. ¿Creéis que al fin hubieran hecho la historia de Francia? Lo dudo mucho. política. en lotes. tangible para el alumno.Sobre los libros de enseñanza de historia Para los niños admito libros de lectura bien hechos y momentos precisos. en efecto. Comprender es imposible sin conocer. Comprender el pasado por el presente La historia no es algo muerto. Presentémosla. "el movimiento de la población". ponerse en su cabeza. es decir. las horrorosas fórmulas que se aprenden "de memoria" y dispensan para siempre a los perezosos el trabajo de juzgar por sí mismos. Ser capaces de adoptar la mentalidad de la época equivale a conocer esa época.. "La economía". pero bien escogidos. Uno de los enemigos más implacables del conocimiento (y en este caso del conocimiento histórico) es la fragmentación que imposibilita el sentido de las cosas. económica. en el rincón de la izquierda. las tendencias que preparan el tiempo presente. Y comprenderla. como si quisiera evitar mi asombro: «Si yo fuera un anticuario sólo me gustaría ver las cosas viejas. con la condición de que todo lo que enseñen a los niños desemboque en la vida. "la organización de la sociedad”. "La sociedad". Pero ese significado se profundiza en la dimensión histórica: las causas -y especialmente los efectos-del estancamiento de un Magreb brillante entre los siglos VII y XI que no levantó ya cabeza.. de importancia real explicados a fondo. por lo menos. de verdad. que permiten comprenderlo y que ayudan a vivido-o Y añado: recomponer la mentalidad de los hombres de otra época. a leer. en la Sorban a: «Suponed cien especialistas repartiéndose. que con tanta abundancia nos han mostrado los medios de comunicación. en su cerebro para comprender lo que fueron. la interrelación presente-pasado y viceversa debe ser algo real. Estas reflexiones han sido hechas por dos grandes maestros de la historia.

94 . la gran renovación histórica que supuso en su tiempo ha sido superada por la historiografia posterior en diferentes aspectos. con Febvre y Bloch a la cabeza. en tender los puentes necesarios para que las diferencias entre ambos planos tengan en ciertos momentos fecundos puntos de contacto. al "para qué sirve la historia". y sus reflexiones continúan siendo en la actualidad puntos de referencia ineludibles . luchó por la inteligibilidad de la historia. Pero Bloch y Febvre nos han dejado excelentes páginas de historia. entre otras cosas.para replanteamos el tipo de historia que enseñamos en nuestras clases. Como decíamos.adulto del historiador que reflexiona sobre su quehacer puede y debe orientar en muchos casos el plano del aprendizaje escolar de la historia. Y dio una respuesta. La labor del profesor debe consistir. la suya. Annales.

todos son igualmente válidos y no hay verdad histórica objetiva. en esta generación. Carr empieza su obra ¿Qué es la historia? citando dos opiniones sobre el conocimiento hist6rico. H. cede su sitio a la convicción de que el conocimiento histórico es un proceso infinito y de que debido al papel activo que desempeña en él el espíritu humano. . "No podemos." El cambio de actitud es sorprendente: la fe positivista en el poder acumulativo del saber histórico que puede acceder al estatuto de ciencia fundada y acabada de modo definitivo. George Clark comenta la declaración optimista de Acton sobre el valor cognoscitivo de la historia: "Los historiadores de una generación posterior no esperan cosa semejante: “De su trabajo. Goethe. sino de que. Aquí hacemos abstracción de las diferencias en la visión de la realidad histórica. La exploraci6n no parece tener límites y hay investigadores impacientes que se refugian en el escepticismo. y que todo problema es susceptible de solución. de la gran síntesis histórica elaborada por un equipo de científicos de Cambridge. en la forma más útil para los más. las une en el marco de determinada visión de la historia. del hecho de que. Marx. cuyas razones y contexto ya hemos determinado antes. En las especies animales inferiores. E. o cuando menos en la doctrina de que. Consideran que el conocimiento del pasado ha llegado a nosotros por mediación de una o más mentes humanas. ¿por qué los historiadores reescriben continuamente la historia? Este hecho es indiscutible y podría ponerse en evidencia mediante una historia de la historiografía de cualquier acontecimiento histórico importante. señalaba los objetivos de la Cambridge Modern History: "Es ésta una oportunidad sin precedentes. Más allá de estas diferencias sociales. no existe duda alguna de que la historia del mundo debe ser reescrito de vez en cuando. etc. Y esto es precisamente lo que nos interesa: "por qué cada generación (o casi) posee (y. que son el resultado del condicionamiento social de las ideas del historiador. el trabajo del historiador debe ser renovado constantemente. vamos a empezarlo a la manera de E. esperan' que. puesto que todo juicio histórico implica personas y puntos de vista. Este cambio. de reunir. Introducción a la Crítica de la economía política. . a pesar de las diferencias. Carro En 1896. ahora que toda la información es asequible. en una introducción a la segunda edición de la obra en cuestión. debido a que. . es la clave de la.. debe poseer) su propia visión del proceso histórico ¿Cuál es la 95 . descubran entretanto numerosos acontecimientos hasta entonces. según algunos.. Geschichte Der Farbenlehre. se. pero sí podemos eliminar la historia convencional. desconocidos. Estas opiniones son particularmente sintomáticas." Sesenta años más tarde. C.. consistir en átomo:>s elementales e impersonales que nada pueden alterar. sin embargo. y que no puede. el acervo de conocimientos que el siglo XIX nos está legando. y puesto que representan una perfecta introducción al tema que nos interesa en este capítulo. a pesar de que fueron publicadas con sesenta años de diferencia. por tanto. una forma superior hasta que se conoce la forma superior misma. en la concepción y explicación del proceso histórico. algo que. y mostrar a qué punto hemos llegado en el trayecto que va de ésta a aquélla. viene a esclarecer un nuevo aspecto del problema aquí estudiado: ¿por qué la concepción del proceso histórico cambia continuamente?. Esta necesidad no surge. de un estilo de su concepción particular en cada época. sea superado una y otra vez. que constan en dos ediciones sucesivas. el eminente historiador británico Acton en su informe a los síndicos de la Cambridge University Press. . Mediante una inteligente división del trabajo seríamos capaces de hacerlo y de poner al alcance de cualquiera el último documento y las conclusiones más elaboradas de la investigación internacional. ha sido 'elaborado' por éstas. anatomía del mono. no se pueden comprender los signos aunciadores d. nacionales. (y a pesar de su existencia) surge efectivamente algo que es común a las obras de una época con relación a las de otras épocas.¿POR QUÉ REESCRIBIMOS CONTINUAMENTE LA HISTORIA? "En nuestros días. H.La anatomía del hombre. se han originado nuevas opiniones. el compañero tiempo que va transcurriendo llega a unos puntos de vista desde donde puede dirigir una nueva mirada hacia el pasado. formular una historia definitiva.

y está argumentada principalmente por los representantes de esa corriente. Si. lleva a la negación de la verdad histórica objetiva y. Pokrovski. un cambio en tales condiciones y necesidades necesariamente va seguido de un cambio en las actitudes y las opiniones de los historiadores. sino también necesariamente variable. por. y las condiciones sociales de su época y las necesidades que engendran por otra. incluso tomando como base esta interpretación moderada del presentismo uno se ve inducido a concluir que es necesario reinterpretar continuamente la historia. Como se puede ver. por tanto. el núcleo racional del presentismo. a la negación de la historia como ciencia. en los productos de sus actividades científicas (en la ciencia de la historia). el pasado es una pantalla 96 sobre la que el presente proyecta su visión del pasado la historia no sólo es funcional. Debe observarse que sean cuales fueren los términos en que formule esta tesis . Citemos una variante de esta concepción. La primera explicación de la reinterpretaci6n constante de la historia está en relación con las posiciones del presentismo.causa de este hecho y a qué se debe? En el siglo XX este problema ha fascinado a muchos teóricos de la historia que comprendían el hecho indiscutible de la variabilidad de la visión del proceso histórico en el contexto más amplio de las diversas determinaciones del conocimiento histórico. está en función del presente." Según esta concepción. porque los criterios de valoración de los acontecimientos pasados varían con el tiempo y. como ya hemos planteado. el presentismo a ultranza. la apreciación está en la disposición de los datos. De esto a argumentar la reinterpretación constante de la historia sólo existe un paso fácil de dar: "Para la elaboración de los principios y las hipótesis no hay otros materiales accesibles que los que nos procura la contemporaneidad histórica. 2. estas dos explicaciones del fenómeno en cuestión no son exclusivas. nos tenemos que enfrentar con una tesis cuya legitimidad deberemos aceptar: nosotros rescribimoscontinuamente la historia. Como ya hemos comprobado. es la política actual proyectada sobre el pasado. a menudo son propuestas simultáneamente como elementos explicativos complementarios. consiguiente. la reinterpretaci6n de la historia está en función de las necesidades variables del presente. Entretanto intentemos analizar esta tesis planteando algunas cuestiones complementarias. como afirma metafóricamente Charles A. Cuando la cultura cambia. por consiguiente. la reinterpretaci6n de la historia está en función de los efectos de los acontecimientos del pasado que surgen en el presente. rechazamos el extremismo del presentismo. no es una tesis subjetivista ni origina consecuencia negativas desde el punto de vista del carácter científico de la historia. Entonces surgen necesariamente nuevos puntos de vista que sirven para la aprehensi6n. En dicho momento. Las diferentes opiniones expresadas al respecto pueden reducirse a dos concepciones tipológicas que difieren por la explicación que dan de este fenómeno: 1. y concluye afirmando que la historia se escribe necesariamente a partir de las posiciones del presente. con el fin de facilitar el análisis de un fen6meno complejo y de exponer de modo más claro los resultados así obtenidos. Si. subraya que toda construcción histórica es selectiva y que en ella todo depende de los criterios de selección. que puede ser considerado al respecto como un autor particularmente representativo. también cambian las concepciones dominantes en la cultura dada. es decir su tesis genético-psicológica sobre las relaciones entre las actitudes y los juicios del historiador por una parte. Sin embargo. Ya que si las actitudes y las ideas de los historiadores están en función de las condiciones y las necesidades actuales de la vida social. como escribe M. o sea la opinión que dice que la visión del pasado está en función de los objetivos que asignemos al porvenir lo que no cambia en absoluto el fondo del problema. Ahora bien. N. nos proporciona los criterios de selección.. al igual que la visión del pasado. en principio veamos en qué consiste el mecanismo de esta proyección de los intereses del momento presente sobre la pantalla del pasado. Esta proyección se realiza por medio de una selección adecuada de los hechos históricos. Las consideramos por separado. la historia está en función de los intereses del presente o. o sea de una selección variable puesto que está en función de los intereses presentes. puesto que la visión del porvenir. Becker. por el contrario. la percepción y selección de los hechos históricos cambian para modificar la misma imagen de la historia. John Dewey. se reescribe la historia. Así. ya que él es quien decide lo que se considera importante y por consiguiente.

más se ensanchará nuestro horizonte y mejor captaremos el conjunto. Evidentemente esto solamente es una comparación. cuando se quiebra dicha estabilidad. al revelar los efectos de los acontecimientos pasados. en cambio. también favorecen el consenso social en lo que se refiere a la imagen tradicional del pasado. Popper. El aforismo de Hegel sobre Minerva simbolizando el pensamiento elevado y su lechuza que levanta el vuelo en el crepúsculo. como en el caso de un paisaje visto desde una cumbre cada vez más elevada. ¿Por qué? Porque sólo la etapa superior del desarrollo de un fragmento dado de la realidad. con el devenir. Cuanto más alta sea la cumbre. Pasemos al segundo modo de explicación y de argumentación de la reinterpretación constante de la historia: la visión de la historia varía a causa del constante surgimiento de efectos nuevos de los acontecimientos pasados. Los términos y los argumentos varían en cada caso. e incluso se ignora. ve en la historia una proyección de la política presente.ve transformarse su "composición" . en los periodos de crisis y de oposición. Los efectos nuevamente surgidos obligan a contemplar de nuevo a los acontecimientos. El punto de vista de Carlos Marx sobre este problema. nuestra percepción de éste se extiende y se profundiza. Muy a menudo lo que inicialmente se subestima. pero ayuda a comprender estos problemas. y esto se debe precisamente a que vemos mejor la historia con la perspectiva del tiempo. actualmente considerado clásico. propicios al sentimiento de satisfacción del presente.!' Witold Kula habla de la transposición del patrimonio del pasado al lenguaje contemporáneo en cada época. permite comprender y valorar de modo correcto dichos acontecimientos. los hombres descontentos del presente tienden también a estar descontentos del pasado. Pokrovski. y viceversa. pero la idea es la misma: la variabilidad de la imagen histórica está en función de la variabilidad de los criterios de selección de los materiales históricos. sino también la orientación general de los acontecimientos. tomemos un hecho de la vida cotidiana. partiendo de la tesis marxista delcondicionamiento de clase de las ideas sociales. y es muy difícil (si es que no imposible). Basta reemplazar los parámetros espaciales por parámetros temporales. Para comprender mejor este punto de vista. prever por anticipado no sólo los detalles. ¿Por qué? Porque en la historia siempre nos enfrentamos con procesos. Cuando emergen los efectos es cuando pueden valorarse los acontecimientos que los han causado. Pero esta valoración no es una operación estática. N. los efectos de los acontecimientos aparecen continuamente. En consecuencia.y los argumentos que la funden. Y la historia es precisamente un proceso de esta clase.. la cultura se enriquece en la medida en que consigue descifrar nuevas páginas del pasado. M. viene aquí muy a propósito. mientras que los elementos que están alejados de este lugar y su conjunto en un todo escapan a nuestra mirada. Mientras un proceso tiene lugar. sin fin. entonces la historia se ve sometida a una reinterpretación en la perspectiva de los problemas y de las dificultades del presente. el cuadro de la totalidad . revelándonos aspectos del valle hasta ahora desconocidos e invisibles. es compartida por diferentes historiadores y teóricos en ningún modo emparentados con el presentismo. aunque afiliado al neopositivismo. se condensa en el aforismo: "la anatomía del hombre es la clave de la anatomía del mono". Cuando nos encontramos en un valle encajado entre dos montañas o colinas. las categorías que permiten comprender su estructura permiten comprender a la vez la estructura de las formas sociales desaparecidas.. a situarlos de modo diferente en el contexto de la totalidad. K. Becker parece una respuesta convincente y sensata: los periodos de estabilidad. a captarlos de otro modo. Marx arguye: puesto que la sociedad burguesa es la organización histórica más desarrollada y más variada de la producción. Marx desarrolla este punto de vista en el contexto de su análisis de las categorías económicas. L. plantea la reinterpretación de la historia para cada nueva generación como una obligación dictada por las nuevas necesidades. es decir incluso la aceptan partidarios de una concepción del mundo completamente opuesta: así. R. se revela históricamente importante. es un proceso. Basta ascender a la cumbre de un monte para que el paisaje cambie. cuando los efectos de los acontecimientos se han revelado y permiten 97 . La segunda cuestión que se impone en este contexto se refiere al aspecto psicológico del proceso de reinterpretación de la historia: ¿cuándo los historiadores se ven inducidos a formular nuevos juicios y a forjar una nueva concepción de la historia? La tesis de C. solamente divisamos las proximidades más inmediatas. Cuanto más alejados en el tiempo estemos de un acontecimiento dado.

el historiador. y llega a esta conclusión: "Los nuevos efectos de los acontecimientos pasados cambian la significación del pasado. Como conclusión. La historia se rescribe cuando emergen nuevas perspectivas que nos permiten comprender la significación de determinados acontecimientos del pasado que habían escapado a la atención de los contemporáneos. En consecuencia se verá obligado a considerar importantes los acontecimientos que constituyen la trama del desarrollo que lleva al resultado. En efecto. H. Dhont tiene una concepción semejante del problema. que cambia y se desarrolla incesantemente. actualmente son considerados como eminentemente significativos. porque no pueden prevenir el porvenir. En consecuencia. El historiador nunca ve los hechos como los contemporáneos los han visto. Sidney Hook escribe: " . estos acontecimientos todavía no han revelado sus efectos. en la mayoría de casos. trazan una nueva imagen del pasado. J. efectos importantes. es compartido por los representantes de diversas corrientes históricas. sino también a la dificultad de comprender el sentido de los acontecimientos contemporáneos.. .. en el proceso histórico. en los trabajos de J. como decía Hegel. escribe: “Las grandezas pasadas que no consideramos quizá como particularmente importantes. Los acontecimientos. y otros acontecimientos. por la naturaleza de las cosas. .profundos." Sin embargo. o sea de considerar los acontecimientos sine ira et studio.emitir juicios más íntegros y más. el devenir no puede ser comprendido plenamente por quienes son sus actores. Los ve desarrollarse como un profeta infalible: lo que en efecto separa completamente al historiador de cualquier categoría de contemporáneos de los hechos que relata es que este historiador siempre conoce el porvenir. La historia devenida sólo se puede comprender a la luz de todos sus efectos comprobados y . petrificado. Estos acontecimientos-se insertan en los modelos de continuidad que incluyen a los acontecimientos que constituían el porvenir para aquellos que vivían en el pasado." Karl Heussi expresa idéntica idea en el contexto del surgimiento. aunque lo aborda y formula de modo distinto: " . Del mismo modo. caen en el olvido como simples detalles. de relaciones nuevas de los acontecimientos dados con otros. nuestros descendientes comprenderán mejor nuestra época que nosotros mismos. acorde con el principio del historicismo. De esta 98 observación se deduce que el historiador siempre escribe la historia en función del punto final de la evolución. que parecían constituir antecedentes fundamentales. se asemeja efectivamente a la lechuza de Minerva que no levanta su vuelo hasta que se presentan las sombras de la noche. pero los efectos nuevos. sino algo vivo. acontecimientos que. . la significación de lo que sucedió. y si sigue produciendo sus efectos." Este punto de vista está formulado dentro del espíritu de la tradición clásica: solamente los efectos futuros de los acontecimientos presentes y la realización del porvenir permiten comprender el pasado. y en circunstancias definidas. en un tiempo que para nosotros es el futuro. En consecuencia. Randall escoge los juicios emitidos sobre la primera Guerra Mundial para ilustrar esta tesis de la variabilidad de la imagen histórica en relación con la emergencia de efectos nuevos de los acontecimientos pretéritos. Ello le impide totalmente ver los acontecimientos son los ojos de un contemporáneo. aun cuando esto tenga su importancia. Ya conocemos la opinión de Mane al respecto. H. Este punto de vista. nuestros hijos lo captarán en términos distintos que nosotros. los acontecimientos históricos poseen la significación que sus efectos les confieren cuando emergen en la realidad. Randall es donde esta idea se encuentra más desarrollada"" J. y a que lo más difícil es escribir la historia reciente. no afectaron en absoluto a los contemporáneos. ya que ellos estarán en situación de ver las consecuencias de los acontecimientos que ignoramos actualmente y que constituyen las premisas de importantes tendencias que llevarán sus frutos cuando ya no existamos. En consecuencia. . . Nosotros comprendemos este devenir sólo en el momento en que constituye una parte de nuestro propio pasado.. que anteriormente fueron ignorados ya que no parecían constituir antecedentes fundamentales de cualquier hecho consecutivo. M. pueden producir. el porvenir nuevo. el pasado no es algo fijo. la historia contemporánea en particular: debido no sólo a la dificultad de ser objetivo. Ahora citemos a los autores que formulan las opiniones más divergentes sobre la teoría de la historia. Estos no pueden comprender la 'significación' o los efectos de lo que hacen.

de ello se desprende únicamente que es un proceso. que analizamos posteriormente. fragmentarias. en el sentido de historia rerum gestarum. petrificado. no se capta como algo fijo. el cambio de los criterios de la selección de los hechos históricos a consecuencia de un nuevo condicionamiento de las actitudes y de las opiniones de los historiadores. La 'significación' de todo hecho histórico consiste en la significación que todavía posee. en los efectos que resultan de él. ¿esta variabilidad de la imagen del pasado (que. lo que constituye la "significación" de estos últimos. si está sujeta a constantes reinterpretaciones. 99 . o una verdad absoluta. si no cometemos el error. Cuando se comprende el conocimiento histórico como proceso y superación. definitiva. y las verdades históricas como verdades aditivas. Las verdades parciales. Si la historia. de la variabilidad de la imagen histórica. se comprende la razón de esta constante reinterpretación de la historia. sino como algo vivo y cambiante) no niega la objetividad del conocimiento histórico. son verdades objetivas aunque incompletas.aceptados. variabilidad que en vez de negar la objetividad de la verdad histórica." Por tanto. acumulativas. nunca está acabada. por el contrario la confirma. que es el futuro en relación a los acontecimientos pasados. Ambos factores van ligados al presente. Pero. recordando las palabras de Heussi. en su acción. la posibilidad de alcanzar la verdad objetiva en y por medio de este conocimiento? En absoluto. no son falsedades. Tal es el elemento racional de la concepción del presentismo. y no una imagen acabada. que consiste en identificar el carácter objetivo de la verdad con su carácter absoluto. dos factores concurren a la reinterpretación constante de la historia: la aparición en el proceso histórico de los efectos de los acontecimientos pasados.

cada una de las cuales tiene unidad propia. no sólo malo. No es posible. un solo todo. como Leví Alvarés en su Compendio de historia universal. fue larga. que coincidieran exactamente con las décadas de años? ¿Debe considerarse la historia como un pedazo de jabón. ¿No sería absurdo. del curso de los ríos. y constituye un todo parcial que hay que estudiar en su conjunto? ¿Se formaría idea cabal del cuerpo humano quien quisiera estudiarlo rebanándolo horizontalmente en tajadas de una pulgada. en las ramas hermanas. verbi gracia. con completa independencia del carácter personal de quien la gobierna. añadir algo que aclare mi pensamiento. y que prospera o se marchita por causas que no residen en ella misma. o en las raíces que alimentan a la planta. despedazándolo por obedecer al orden cronológico. pues cada nación tiene también vida propia que se desarrolla. todas relativas al estudio de la historia patria. para estudiar cada una separadamente? Pues. las de sus demás colonias esparcidas en toda la extensión de América. huesos. Me parece. comprender ciertos fenómenos de la vida colonial de México sin conocer la historia de la madre patria. venas. músculos. sino que hay que buscar en otra parte: en el tronco común. y los defensores de éstos por la otra. se presentan series de sucesos eslabonados entre sí íntimamente que constituyen una cadena. la dirección de los nervios. La lucha sostenida en la Colonia entre los encomenderos y conquistadores. tendones. en mucha parte. se formaría concepto cabal de la dirección de las cadenas de montañas. ¿por qué desdicha lo que no se hace en anatomía ni en geografía. y que no he tenido tiempo ni oportunidad de madurar. que trataban de sacar el mayor provecho de los indios. a la rama de un árbol que vive con la vida común del vegetal. 2º.INDICACIONES ACERCA DEL ESTUDIO DE LA HISTORIA Carlos A. que dividen la historia en períodos iguales de un siglo cada uno. ¿Conviene estudiar la historia patria independientemente de la de España y sus demás colonias? Me parece que no. al estudiar el crecimiento y vegetación de una planta. y sin embargo. so pretexto de hacer metódico el estudio? 3º.nuestra época colonial en períodos pequeños de diez años. y repartir. por una parte. quien emprendiera el estudio de la superficie terrestre dividiendo el globo en zonas de un grado de latitud. como virreyes gobernaron la Nueva España durante él? Esta es la práctica de todos los autores de compendios escolares de que tengo conocimiento. y en parte. y ofrece materia dignísima de estudio. Carrillo Apuntaré algunas reflexiones que han venido a mi mente en diversas ocasiones. pondré 100 un ejemplo. En la vida histórica de una nación. se hace en historia? ¿Por qué razón se despedaza la vida de un pueblo. el estudio de . la confusión más espantosa e indescifrable de arterias. que se apegan de tal manera a la cronología. A cada uno de estos se dedicaría un capítulo en que se narrarían los sucesos notables acaecidos en este espacio de tiempo. nervios. . glándulas. 1º. ¿Es conveniente dividir el periodo colonial en tantas fracciones. no me parece laudable. y quién sabe cuántas cosas más? ¿Comprendería el juego de los órganos. Hay autores. ¿Sería la manera más fructuosa y lógica de hacer éste. ¿Conviene seguir un orden rigurosamente cronológico en la narración de los sucesos históricos? Conviene antes de dar una respuesta. las fases de su evolución dependen de causas muy distintas y de mayor tamaño que las prendas personales de que está dotado quien lleva en sus manos las riendas del gobierno. de la configuración de los países. Para fijar las ideas. que ofrecerían el más complicado mosaico de los órganos más disímiles. la repartición de los vasos sanguíneos quien tal hiciera? ¿En geografía. y no creo que se forma idea exacta del conjunto. significa muy poco que la gobierne éste o aquel sujeto. a mi escaso entender. fraccionar la duración de su vida en tantos períodos como jardineros le han cuidado? Pues no me lo 'parece menos dividir la historia con arreglo al criterio de que antes he hablado. dividir esa lucha en períodos del mismo tamaño. sino malísimo este modo de proceder. que se rebana arbitrariamente en pedazos de dimensiones iguales al arbitrio de uno? ¿No es más bien un todo orgánico compuesto de diversas partes. En la historia todo pueblo. pudiera llevarse más lejos la división. con cierta exactitud. Una colonia podrá compararse. quien lo estudia a retazos.

recorriera los caminos. fuera testigo de las operaciones de aquella industria tosca y primitiva. 200 fechas en el estudio de la historia de México. mejor la escuela. por decirlo con las palabras de un pedagogo americano. y lo que no se hace. y su afán de conquista. Así que ya hubiera conocido a México actual en su cuna. quiero menos. Son dudas que presento al estudio de todos los maestros. la de 101 . y observara las plantas que cultivaba y los instrumentos de que se servía. pero no es. Los instantes de los niños son un tesoro demasiado precioso para derrocharlo en aprender fruslerías que a nada conducen. Yo. ¡Fechas! ¿Y para qué? ¿Qué provecho le resulta al niño de saber que Cortés saltó a tierra el 21 de abril de 1519. y más sustancial la enseñanza. Diríase que la historia no. era trasladar al alumno a la época anterior a la conquista. Probablemente a esta seguiría en su memoria la de los presidentes de la república. Estudiaría. y tal vez el mes. y os sorprenderéis de su ignorancia. en el estado en que entonces se encontraban. Entresacad a un niño de una clase de historia. Lo que debía hacerse. La sucesión de batallas podrá ser la historia de la barbarie. o que entraron los franciscanos en la capital en 1524? ¿Qué beneficios recoge de aprenderse el año exacto. conocían y usaban el hierro. descubrirle el mecanismo del gobierno. Yo quisiera que se hiciera la estadística de las fechas que retienen los niños a los veinte. y más atrás ¿quién sabe hasta dónde se iría a perder la genealogía de los gobernantes cuyos nombres habían logrado retener? Es tiempo ya de podar todas esas superfluidades de los estudios. BATALLAS Muchos creen que aprender historia es grabar en la memoria un largo catálogo de fechas. es verdad. para que viera con sus propios ojos la agricultura. y preguntadle por la batalla de Otumba o la del monte de las Cruces. he oído a las niñas de un colegio de nota repetir imperturbablemente la serie completa de los nombres de todos los virreyes que han gobernado la Nueva España. pues. Debía dársele a conocer a la familia. la de la agricultura. por la que he trabajado y trabajaré continuamente. de vuestros hijos en historia. como he visto exigir algunos maestros de pobres niños de once y de trece años. Si de cada cien recuerdan cinco. la verdad y el bien. para que. y su espíritu guerrero. y tendría sumo gusto en recibir de cualquiera de ellos observaciones favorables o adversas que me ayudarán a esclarecer aquéllas en provecho común. y enseñarle cuáles eran sus ocupaciones habituales. se miden por la cantidad de nombres propios que hay almacenados en su memoria. padres de familia. auxiliándonos en la obra común de elevar las almas a una esfera superior en el mundo de la belleza. ¡Las batallas! Otro de los flacos de los autores de compendios históricos. 50 fechas. debía irle siguiendo su mirada en el progreso lento. sino la de la familia. con que se ha ido acercando lentamente a un grado superior de civilización. NOMBRES PROPIOS. Preguntad le si los mexicanos. viendo el estado que guardaban en aquella fecha. antes de la venida de Cortés. en que Revillagigedo empuño las riendas del gobierno? Tras de las fechas viene la plaga de los nombres propios. los adelantos. La regla inversa sería más segura: mientras menos nombres. pero real. a los diez años de haber salido de la escuela. No creáis. decididamente me paso a las filas de los partidarios de la historia-fecha. tiene ojos. eso constituye una verdadera tortura inquisitorial. ¿Por qué todos los maestros no han de ayudarnos con sus reflexiones? ¿Por qué no ha de ser hoy el primer día de esa anhelada unión? Enero 15 de 1887 FECHAS. con su sistema de tributos. que la bondad de una escuela o con más precisión.Después de cada una de las cuestiones anteriores. Un deseo vivísimo me anima desde el primer momento que tomé la pluma para escribir en La Reforma: ver unidos fraternalmente a todos los maestros. no la historia de las guerras. por decirlo así. si utilizaban el caballo o el buey. debe imaginarse un gran signo de interrogación. sin duda. eso ya pasa de la raya de abuso. conducírsele a los templos y mostrarle las ceremonias y ritos sangrientos con que se tributaba culto a las divinidades. en compañía de las caravanas de mercaderes. Esta es mi suprema ambición. el comercio. 100 fechas. y al momento os responderá. para que en el taller o en el hogar doméstico. para que siguiera al labrador al campo. y presenciara la permuta o venta de las mercancías que aquellos hacían. si cultivaban la caña de azúcar y el café. la industria. la de la civilización. sino para ver el aspecto salvaje de la humanidad.

Esta situación ha perdurado en parte hasta hoy. de los hábitos.-para los otros por razones de patriotismo) yeso bastaba para el profesor. la de la religión y el culto. pacífica y fecunda con que el hombre avasalla por medio del trabajo. En vez de poner ante sus ojos el cuadro de las luchas sangrientas y funestas entre pueblos hermanos. de los sentimientos. propios del antiguo Bachillerato. la generalización de la enseñanza obligatoria y común para todos hasta los 16 años. de las costumbres. la del gobierno y administración. poco le importaban la utilidad formativa o el interés que los alumnos pudieran hallar en ello. la de las ciencias. que ha ido haciendo inservibles los presupuestos pedagógicos. toda la atención del profesor se centraba en el primer componente: enseñar Historia (en realidad. cuando eran planteadas. Agosto 1 de 1886 ¿PARA QUÉ ENSEÑAR HISTORIA? ¿Existen razones de peso que justifiquen mantener la enseñanza de la historia en los niveles de educación obligatoria? ¿Tienen los adolescentes de hoy necesidades formativas a las que la educación histórica puede dar respuestas adecuadas? Hasta hace bien poco tiempo tanto para el profesorado como para los autores de los planes de estudio este tipo de preguntas. enseñar los hechos históricos). De ellos yo destacaría fundamentalmente dos: En primer lugar. la historia de la civilización en general. y dilatando el dominio que su poder abarca.las artes. la del comercio. se le mostraría el de la lucha porfiriada. en vez del espectáculo que ofrece la conquista. académicos y elitistas. aunque progresivamente ciertos cambios han ido haciendo mella en ella. la áspera bravura de la naturaleza. Ante el binomio asignatura-alumnos. En 102 . Aprender Historia se juzgaba conveniente (para unos alumnos por razones de enriquecimiento cultural. contemplaría el que presenta el espíritu humano sometiendo a su yugo las fuerzas naturales. tenían más un carácter retórico que real. en suma. ensanchando los límites del territorio a expensas de la justicia y del derecho.

segundo lugar, la progresiva integración de la Historia en las Ciencias Sociales durante la enseñanza obligatoria, ha comenzado a cuestionar el lugar firme que, como materia separada, la Historia venía ocupando en los planes de estudio. La realidad, por consiguiente, se ha transformado profundamente en los últimos 20 años. Ante ella, una parte importante del profesorado, formado todo él de acuerdo con valores académicos tradicionales, percibe fundamentalmente estos cambios en términos de deterioro y relajación de los niveles educativos (es bien ilustrativo de ello el apelativo crítico -como una «agebeización» de las Enseñanzas Medias- con que muchos profesores de BUP han acogido el proyecto del Ciclo 11-16 años). No obstante es también cierto que crece a su vez el número de profesores que percibe esta situación de nuestro sistema educativo en términos muy diferentes: como manifiesta inadecuación entre los programas y los fines educativos asignados a las materias de estudio por una parte, y las necesidades e intereses actuales de los alumnos por otra. Personalmente me indino mis por esta Última versión de los hechos. Parece por tanto conveniente que nos detengamos a considerar las razones que pueden justificar la enseñanza de la Historia a todos los adolescentes, tengan o no intenciones de proseguir estudios superiores. y ello no por motivos de defensa «corporativa» de la Historia frente a otras materias competidoras, aunque no deje de ser éste un matiz relevante de la cuestión, sino porque sólo así podrán establecerse unas metas educativas para la enseñanza de la Historia adecuadas a las necesidades e intereses formativos de los alumnos. Metas que a su vez proporcionen criterios orientativos claros, tanto para la configuración de los programas, como para la selección de objetivos de aprendizaje de carácter ya más concreto. A poco que nos detengamos a considerar los hechos, se observará con claridad que el pasado está presente en nuestra vida actual, tanto individual como colectivamente considerada. No podemos desentendemos de él, o como dice Lee (1984), «no podemos escapar al pasado». Una componente esencial de la naturaleza humana es histórica. Si algo define al hombre, a la sociedad humana, y lo distingue de otros seres vivos, es disponer, no ya de pasado, sino de Historia. Lo que es hoy el hombre, o lo que ha sido en cualquier otro momento de su

existencia pasada, es fruto de una construcción, de un moldeado interrumpido en el tiempo. El pasado está incorporado en gran parte de nuestros conceptos, en algunos de ellos con indudable protagonismo: Es posible definir de forma atemporal conceptos como «Cristianismo», «ciudad», «colonia», «arte»; pero el Cristianismo no es sólo un conjunto de creencias religiosas y actitudes morales, gran parte de su significado nos lo da lo que los cristianos han sido o han hecho. Esto mismo, incluso en mayor grado, se puede decir del arte. De manera similar, nuestras nociones de «ciudad,) o «colonia» resultarían gravemente empobrecidas si no incorporan un conocimiento de los distintos tipos de ciudades o colonias que han existido en el pasado, así como de la evolución que éstas han seguido en el transcurso del tiempo. «El pasado proporciona a nuestros conceptos contenidos concreto. Si disponer de un concepto comporta a la vez conocer una regla y ser capaz de discernir casos concretos, en muchas áreas del entendimiento es el pasado el que proporciona los casos concretos. Alternativamente, cuando se plantea la cuestión de si una regla de aplicación resulta satisfecha (¿es éste un gobierno constitucional?) el pasado puede ser el último árbitro» (Lee, 1984). No solamente muchos de nuestros conceptos, también fenómenos particulares (<<España», «Tercer Mundo», «Política de Bloques», etc.) e incluso valores y actitudes como «libertad», «racionalizar», »individualismo», «solidaridad», que configuran de manera determinante nuestra existencia actual y previsiblemente futura, tienen un componente histórico insoslayable. Por consiguiente nuestro conocimiento de la realidad presente exige inevitablemente un conocimiento del pasado. Este conocimiento es transmitido siempre de una generación a otra, de manera que todo individuo recibe de su sociedad una visión, una educación sobre el pasado, sea esta educación institucionalizada o no. Ahora bien, en esa formación no es posible evitar recibir una versión o versiones del pasado por desgracia muchas veces mitificadas, o al menos mediatizadas, por concepciones o, peor aún, intereses del presente. Uno recuerda por ejemplo los primeros pasos de su educación histórica: en un pueblo de la España rural, la visión religiosa y conservadora de la vida, la solidaridad familiar..., eran los valores fundamentales que le transmitían a través de tradiciones y anécdotas pasadas de su círculo
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familiar. Inmediatamente después, Viriato, D. Pelayo, El Cid, Isabel y Fernando..., una selecta lista de héroes que culminaba en el Caudillo, eran los protagonistas estelares de una historia escolar burdamente patriotera. Resumamos momentáneamente la argumentación anterior: No podemos evitar el pasado, éste conforma, es un componente base de nuestros esquemas de conocimiento e interpretación de la realidad presente (conceptos, fenómenos particulares, valores). Ahora añadimos: no podemos evitar recibir versiones del pasado, por consiguiente nuestros marcos interpretativos pueden resultar gravemente mediatizados, cuando no manipulados claramente. Aquí radica a mi juicio una de las razones principales que justifican la necesidad de una educación histórica.) Sólo ésta permite realizar una revisión crítica tanto de los hechos como de las asunciones interpretativas incorporadas en esas versiones del pasado. De ninguna manera se pretende afirmar que exista una «versión correcta del pasado» con la que la educación histórica permita contrastar otras versiones. No existen versiones objetivas, mucho menos versiones correctas, del pasado. Ahora bien, la Historia en cuanto disciplina persigue el estudio racional, abierto y crítico de ese pasado, para lo cual emplea procedimientos rigurosos de análisis e interpretación. Sin pretensiones de lograr esa versión justa y objetiva nunca alcanzada, podemos convenir al menos que existen opiniones juiciosa y bien informadas, en oposición a otras ignorantes y prejuiciosas (Rogers, 1984). La educación histórica parece por tanto necesaria. Como ha argumentado Lee (1984): «Puesto que la Historia es simplemente la investigación racional del pasado y puesto que no podemos escapar al pasado, debemos ambicionar el mejor conocimiento que sobre éste sea posible obtener... Es por esta razón que resulta extraño preguntarse para qué sirve la historia o por qué debe estudiarse. Si nuestro conocimiento del mundo actual nunca es «instantáneo» y conlleva, se quiera o no, alguna concepción substantiva del pasado, en tal caso ser históricamente ignorante es simplemente ser ignorante». Suele ser frecuente justificar la enseñanza de la Historia diciendo que su conocimiento le es necesario al alumno para comprender el mundo presente, conocer sus claves y poder actuar en consecuencia. No obstante por su carácter general y por su empleo muchas veces estereotipado, el argumento se ha convertido realmente en un tópico. Como tal
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puede bastar para justificar la enseñanza de la materia, y figurar por tanto como objetivo, en esa declaración de buenas intenciones en que habitualmente quedan convertidos las primeras páginas de nuestros programas o planes de estudio escolares. Una meta educativa en la introducción de un programa de estudios debe ser, sin embargo, mucho más que una figura decorativa de buen ser, su verdadero carácter es el de guía vertebradora de los programas, criterio esencial para seleccionar los temas o contenidos concretos de esos programas y fin último en función del cual disponer las estrategias de enseñanza y las actividades más adecuadas. Por todo ello, decir que la Historia ayuda al alumno a comprender mejor su presente, nos sirve de bien poco como meta educativa. Para empezar no. distingue, entre las distintas aportaciones que a ese fin formativo en algunas disciplinas, aquellas son privativas de la Historia; por otra parte, el argumento es tan vago que no es útil para seleccionar y priorizar los contenidos y las actividades más indicadas a tal meta; por último limita y empobrece, en mi opinión, las posibilidades formativas que la Historia puede aportar a la educación de niños y jóvenes. Parece preciso, por consiguiente, concretar y profundizar mucho más nuestras respuestas a la pregunta para qué la Historia. 1. Parece justo comenzar diciendo que la enseñanza de la Historia debe proporcionar al alumno un mejor conocimiento de la realidad que le toca vivir. Pero es necesario matizar mucho más esta afirmación. Por ello yo distinguiría dos componentes esenciales en esa «realidad»: por una parte, los rasgos fundamentales y problemas centrales de nuestro mundo internacional contemporáneo, por el otro, los rasgos esenciales de la trayectoria histórica de su comunidad nacional. De esta forma el estudio de la Historia debiera servir en primer lugar para que el alumno pudiera situarse conscientemente en el mundo y, en segundo lugar, para conocer de manera crítica su herencia personal y colectiva, así como para comprender, que no compartir, las actitudes, los valores y las memorias propias de su Comunidad. Habitualmente esta justificación de la enseñanza de la Historia se traduce sólo en unos programas que bucean en el pasado al objeto de encontrar las raíces y antecedentes del presente. A mi modo de ver esto es insuficiente. Una comprensión del presente nacional e internacional no se podrá lograr

mientras no relativicemos y descentremos la visión con que tanto alumnos como profesores suelen contemplado. Para ello no basta con estudiar los antecedentes de ese presente, por lejanos que estos se sitúen, es necesario así mismo estudiar y conocer otras sociedades muy diferentes a la nuestra, que proporcionen al alumno una perspectiva más rica y contrastada del mundo que vive. Esta primera justificación de la enseñanza de la Historia tiene por consiguiente inmediatas implicaciones como criterios para la configuración de los programas escolares: En primer lugar, sería necesario que estos contemplaran unidades didácticas dedicadas al estudio de los antecedentes de algún fenómeno o cuestión central en nuestro mundo contemporáneo: En segundo lugar, los programas deberían dar cabida también a unidades de Historia de España y, en su caso, de nacionalidades autonómicas. Pero atención, porque se trataría de «unidades didácticas», no de cursos completos de «toda» la Historia - Contemporánea o de «toda» la Historia de España, como ocurre en los programas hoy en vigor. Por último, debería también asignarse un lugar al estudio de sociedades distanciadas temporal y mentalmente de la nuestra; una unidad de este tipo cumpliría la función de permitir al alumno conocer en profundidad otras formas de vivir y trabajar, de relacionarse con la naturaleza y de organizarse en instituciones, otros modos de pensar, de sentir y de creer. Es de este modo, en definitiva, como creo que la enseñanza de la Historia puede ayudar al alumno a situarse en el mundo en que vive y superar a la vez su óptica muchas veces localista y «presentista» del mismo. 2. Una segunda razón por la que se debe considerar útil y necesario el estudio de la Historia para jóvenes y adolescentes es la de que éste permite enriquecer su conocimiento y comprensión de la naturaleza social e individual del ser humano. Es cierto que existen otras disciplinas también adecuadas a este fin, pero la Historia es en mi opinión la que proporciona una perspectiva más global y rica en matices, no en balde resulta ser el estudio de la experiencia humana a través del tiempo. Por ello, en cuanto que estudio de la experiencia social o colectiva, su estudio debería servir para entender mejor las fuerzas generadoras de los procesos de cambio y evolución en las

sociedades humanas. Es vital para su formación que el adolescente adquiera experiencia en el tratamiento de los complejos procesos sociales y humanos en general, que entienda que las distintas sociedades no son producto de cálculos racionales sino resultado de procesos históricos contingentes. Más aún, como apunta D. Shemilt, «Es importante, por ejemplo, que los alumnos puedan confrontar ejemplos de «regresión» y de «progreso» en los asuntos humanos, y comprender cómo y por qué las cosas han cambiado tan a menudo para peor, económica y políticamente, social y tecnológicamente. Es crucial que se enfrenten cara a cara con la «tragedia de las buenas ¡intenciones» y se den cuenta de que muchos de los problemas que hoy nos acosan no provienen de la avaricia, la estupidez o la depravación de nuestros predecesores, sino de intentos, a menudo visionarios y heroicos, de hacer las cosas bien» (Shemilt, 1984). Si la clase de Historia no aporta al .alumno una aproximación, al menos, a ese intrincado complejo de circunstancias (estructurales y coyunturales), intereses y posiciones ideológicas de los grupos, motivos y actos individuales etc., que intervienen en todo proceso de cambio social, habría que poner en cuestión, con toda razón, qué aporta su estudio a la formación de los futuros ciudadanos. Hasta aquí el potencial formativo de la Historia en cuanto que estudio de la experiencia social. Es necesario, así mismo, considerar que la Historia puede proporcionar al alumno una gran variedad de experiencias individuales, y su estudio puede serie muy útil para enriquecer su limitada experiencia personal. Merece la pena subrayar esta aportación, habida cuenta de la necesidad, objetivamente sentida por el adolescente, de modelos y ejemplos de actuación humana en el desarrollo de su propia personalidad. Su experiencia directa suele ser muy limitada y la que puede adquirir a través de los medios de comunicación .se le presenta a menudo trivializada, cuando no con tintes claramente maniqueos. La traducción de este segundo bloque de justificaciones de la enseñanza de la Historia en unas metas educativas realistas y no retóricas, implica en mi opinión una clara consecuencia respecto al diseño de los programas: la drástica reducción del número de temas objeto de estudio y el tratamiento con mayor profundidad de algunos de ellos. Pretender que el alumno pueda iniciarse en la comprensión de los complejos procesos del
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juicio de valor. bien a través de ejercicios simulados de investigación con fuentes primarias y secundarias previamente seleccionadas por el profesor. Es preciso combatir esa íntima e interiorizada incomprensión del alumno ante creencias y formas de vida ajenas. que tal hecho ha ocurrido u ocurre?» y la respuesta que da la Historia está en última instancia fundamentada. a extraer nuevas informaciones por inferencia. y de otro como medio para desarrollar actitudes intelectual y socialmente tolerantes. sobre los hechos que investigan. sin dejar por ello de ser riguroso. a nuestra reciente posguerra. 1986). no lo es menos la adquisición de actitudes tolerantes tanto 106 intelectual como socialmente. Si hay una pregunta crucial en la ciencia es ésta: « ¿Cómo sabemos que esto es cierto. Me refiero al papel educador que ésta puede tener. será preciso poner al alumno frente a distintas interpretaciones históricas para la explicación de unos mismos hechos del pasado. esa materia es la Historia. se debe reconocer que pocas disciplinas ofrecen. Por lo que se refiere a la formación de un talante intelectualmente liberal. también con respecto a la formación en la tolerancia cultural y social la Historia puede contribuir de manera directa. a la vez dispares (cuando no opuestas) y racionalmente defendibles. juicio evaluativo) en el manejo de las fuentes informativas. Hay una tercera razón importante para defender la conveniencia del estudio de la Historia. Por consiguiente. está absolutamente reñido con programaciones a la vez enciclopédicas y superficiales. a distinguir críticamente entre dato objetivo. esta disciplina está particularmente bien pertrechada. cualquier intento de explicación de ese período histórico comporta necesariamente un esfuerzo por comprender «empáticamente» ese mundo de nuestra posguerra. 3. síntesis. consideramos ahora brevemente que implicaciones sobre el diseño de los programas escolares de Historia surgen a partir de la discusión de estas metas educativas que hemos asignado a su enseñanza. También aquí la Historia tiene mucho que ofrecer al alumno." El profesor tiene una gran responsabilidad en todo ello. un número semejante de interpretaciones. bien sea mediante pequeños trabajos de investigación histórica. de una sociedad muy distinta a la nuestra. por considerar los hechos desde el punto de vista que pudieran tener nuestros padres y abuelos y no desde nuestra perspectiva de la España de los ochenta. y preferentemente en los últimos cursos. a emitir juicios ponderados sobre asuntos o cuestiones discutibles. Ahora bien. el desarrollo de la capacidad del alumno para el tratamiento de la información es uno de los objetivos educativos que está adquiriendo un lugar más destacado en los diseños curriculares de estos últimos años. sino en las pruebas que se pueden obtener de las fuentes existentes. opinión y prejuicio. por último. como he argumentado en alguna otra ocasión (Domínguez. actitudes colectivas. es necesario reconocer que el conocimiento histórico tiene en el tratamiento de las fuentes de información una de sus señas de identidad más características. aÚn aceptando que otras muchas disciplinas pueden contribuir a ese fin. Como en los puntos anteriores. Si hay una materia especialmente indicada para enseñar al alumno que el conocimiento científico es antidogmático. de un lado como medio para adquirir ciertas habilidades cognitivas (análisis. Por . Un breve salto atrás en el tiempo (unas pocas decenas de años). y la enseñanza de la Historia debe servir también para atajar problemas como éste. como vamos a ver. a sintetizar todos los datos recogidos y. interpretación crítica. no en la experimentación controlada de los fenómenos. y está estrechamente vinculado con el desarrollo creciente de la comunicación en nuestras sociedades. que recientemente está recibiendo gran aceptación en nuestros ambientes profesionales. En primer lugar es necesario que el alumno se enfrente de manera práctica al manejo de las fuentes. etc. pero para las que. En primer lugar. nos brinda ya la oportunidad de tomar en consideración las formas de vida. hábitos. Pues bien. Si la capacidad para tratar la información es una meta educativa de primer orden en la formación de futuros ciudadanos de una sociedad democrática. Por último. En segundo lugar. Se trata de nuevo de metas educativas en absoluto privativas de la enseñanza de la Historia. Se trata asimismo de un objetivo educativo radicalmente esencial en la formación de los futuros ciudadanos de una sociedad democrática. inferencia. equivale a enseñar el manejo de la información. provisional y discutible. enseñar los métodos de investigación histórica. creencias.cambio social y enriquecer su experiencia personal mediante el conocimiento de casos individuales. que tan a menudo se torna en paternalismo más o menos despreciativo frente a sociedades tecnológicamente menos avanzadas que las nuestras o simplemente predecesoras.

algunas unidades didácticas del programa de Historia harán especial énfasis en situar al alumno ante creencias. Lo que sí parece claro es que unas metas educativas como las que hemos reseñado en este último punto requieren formas didácticas de trabajo que aseguren contacto directo del alumno con los restos históricos. actitudes. vacaciones más largas y jubilación más temprana. etc. de tal planteamiento son bien conocidos por todos. por sus características. Actualmente los medios de comunicación nos informaron de que. superficialmente por lo general. Los jóvenes de hoy vivirán seguramente en un mundo de horarios de trabajo más reducidos.. Si estos se encuentran en el ámbito próximo al alumno. obras públicas. es una realidad que pone claramente de manifiesto esta necesidad. determinadas circunstancias actuales hacen que ésta se acreciente. nuestro país se encuentra entre los países con mayor patrimonio históricoartístico reconocido. Frente a esta perspectiva. fenómeno ya bastante arraigado en nuestros hábitos. a sus luchas y diversiones. de hacer frente a la rápida terciarización de nuestra vida económica. en particular. La educación del respeto y la valoración de este patrimonio ha contado bien poco en nuestros programas escolares. en nuestra sociedad prevalecía la idea de que todo lo antiguo era viejo. de una sensibilidad social y de una sensibilidad histórica.. y no únicamente de las obras o monumentos más famosos. Los profesores de Historia e Historia del Arte tenemos UIU clara responsabilidad en la formación de esa triple sensibilidad. Un buen porcentaje de responsabilidad le incumbe directamente a nuestro sistema educativo y. de responder con versatilidad a la progresiva movilidad socio-profesional. tras ser recientemente declarados por la UNESCO algunos conjuntos urbanos españoles como Patrimonio de la Humanidad. Este fin educativo tiene ya por sí mismo una gran relevancia pero. contrasta.último. Esta realidad. ruinas despreciables que entorpecían el progreso. además. incluso a valorar adecuadamente los restos menos valiosos desde un punto de vista material. El turismo masivo. edificios. etc.. Aún nos queda tratar una última gran razón que justifica la enseñanza de la Historia. y de manera específica las unidades de Historia local en las que se utilicen de manera prioritaria las fuentes o restos materiales (estructura urbana. se prestan más a desarrollar estos fines educativos. y objetos de todo tipo y función). tanto mejor. a los responsables de la enseñanza de la Historia y la Historia del Arte. Es necesario que aprendan a mirar a su alrededor con «ojos históricos». salvo raras excepciones. bastante distintos a los suyos para instarle a hacer el esfuerzo por comprender la «lógica humana» de tales creencias. los planificadores del currículum no deberían quedar fascinados únicamente por los requerimientos que parece exigimos esa futura sociedad de las nuevas tecnologías y la información que se avecina. asegure muchas horas de ocio forzoso bajo la forma de desempleo. podemos decir que cualquier tipo de unidad didáctica puede contribuir de forma más o menos directa a educar en esta dirección. a sus anhelos y frustraciones. Yo diría que las más apropiadas son las experiencias o trabajos con la Historia local. Los resultados urbanísticos. obras artísticas en general. para enseñarles a las nuevas generaciones a apreciar y disfrutar de todos los vestigios del pasado. a las condiciones de su vida cotidiana. por poner un ejemplo. Un mundo además que. No obstante. pero no por ello se deben excluir aquellos otros más alejados que precisen un desplazamiento "ex profeso”. La enseñanza de la Historia debe servir de manera clara para enmendar esta actitud colectiva. Pero no sólo se requieren individuos bien formados técnicamente es imprescindible que estos dispongan asimismo de una sensibilidad estética. aquellas que. Hasta hace bien poco tiempo. etc. como hemos venido haciendo hasta aquí. a verlos como objetos directamente ligados a nuestros antepasados. que sólo accedían a dar cuenta. muy probablemente también. con muestras de desidia y abandono hacia ese rico legado por parte de la sociedad española en su conjunto. Sería inexcusable que no se contemplara también la necesidad de equipar a los futuros ciudadanos con recursos que les permitan disfrutar activamente de su tiempo libre. 107 . de <<nuestros grandes monumentos». 4. como también están perfectamente indicadas las visitas a los Museos. Evolucionamos con rapidez hacia unas formas de vida en las que nuestro tiempo libre se incrementa de manera constante. nadie puede ponerlo en duda. de la que ya se tenía grata conciencia. ¿De qué manera los programas pueden responder a estas metas educativas? Como en anteriores ocasiones. resulta conveniente discernir entre las posibles unidades. hábitos. Hay que formar individuos capaces de asimilar los rápidos cambios tecnológicos.

2. aunque también algunos otros son susceptibles de trabajarse. 4. Desarrollar en él tanto su capacidad para el análisis. síntesis y evaluación de las fuentes de información como actitudes intelectual y socialmente tolerantes. el 1 y el 3 son quizás los que más se adecuan a las características del tema elegido. desarrollar en el alumno una actitud crítica y a la vez tolerante frente a posiciones ideológicas y religiosas. para acabar. Formarle en el respeto y valoración del patrimonio histórico artístico. Es evidente que de los cuatro objetivos anteriores. diferentes a las suyas. mediante el estudio de los antecedentes mas' o menos inmediatos. Asimismo. convendría proponer dos de ellos con gran preferencia sobre los demás: en primer lugar. proporcionarle los medios para integrarse críticamente en la comunidad en que vive. Por tanto. Es conveniente. Supongamos que escogemos «el conflicto árabe-israelí» como unidad para el estudio de los problemas de nuestro mundo contemporáneo. 3. introducir al alumno en la comprensión de los problemas internacionales de nuestro mundo contemporáneo. en segundo lugar. Resumiendo las cuatro grandes metas educativas a las que. 108 . Introducir al alumno en la comprensión de los rasgos fundamentales de nuestro mundo Contemporáneo. en mi opinión. desarrollar su sensibilidad estética y su capacidad para «ver»el pasado a su alrededor. presentar un breve ejemplo ilustrativo de cómo estos grandes objetivos del programa pueden concretarse cuando se trata del diseño particular de una unidad didáctica de ese programa (ver cuadro final).Podemos concluir aquí nuestras respuestas a la pregunta « ¿para qué enseñar Historia?». Desarrollar su conocimiento y comprensión de la naturaleza social e individual del ser humano iniciándole en la comprensión de los complejos procesos de cambio social y posibilitando el estudio de casos individuales que enriquezcan su experiencia personal. debería acomodarse la enseñanza de la Historia en los niveles educativos generales y obligatorios: l. a través del estudio de sus antecedentes pero también de «contrastes históricos». muy en particular. enseñarle a disfrutar de todo ello.

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Olución Francesa a mediados del siglo XIX. como algunas investigaciones posteriores han podido demostrar. sin consecuencia renovadora alguna. un siglo de expansión económica. el análisis de las causas que motivaron la Revolución Francesa. Me refiero a las discusiones sobre la posibilidad de alcanzar un conocimiento objetivo del pasado humano. Por tanto. de rentas y beneficios. si escoge los datos tendenciosamente. cuya Historia socialista de la Revolución Francesa apareció a comienzos del siglo XX. Una visión más rica y compleja nos ha permitido integrarlas 65 . Tras analizar la evolución de precios y salarios. discípulo de Jaures. las interpretaciones acerca de este punto han cambiado extraordinariamente. pudieron haber quedado en meros motines de subsistencia.¿ES POSIBLE LA OBJETIVIDAD EN LA HISTORIA? José Fontana Antes de concluir esta primera parte. publicadas en 1932 y 1944.correspondían a facetas distintas de un mismo proceso. convendrá que hablemos de un problema fundamental. El dilema aparente no existe. sino complementarias. La Revolución aparece a este respecto como una revolución de la miseria". que se levanto en armas contra una forma de organización social injusta a la que consideraba culpable de su opresión y de su hambre Jean Jaurcs (18591914). Su ascenso ha dado a la burguesía una conciencia de clase que la ha ayudado a convertirse en directora de unos movimientos populares que. Como tal. El historiador no puede aspirar a explicar la totalidad de los datos del pasado. Labrousse señalaba que las circunstancias desfavorables que pesaron sobre la economía francesa en los años inmediatamente anteriores a la Revolución tuvieron mucho que ver con su desencadenamiento. el siglo XVIII fue una época de prosperidad y crecimiento. como ejemplo. sin ella. podrá construir el tipo de interpretación que le plazca. En sus dos grandes obras sobre la economía y la sociedad francesas del siglo XVIII. Tomemos. Pero. aquellos que le parecen relevantes para construir una interpretación de los problemas o los aspectos que considera fundamentales. sus actitudes políticas e ideológicas. prepara la Revolución. proponiéndose ser lo más objetivo posible. en el fondo. Toda una vida de trabajo no bastaría para describir -mucho menos aún para explicarcuanto sucede en una ciudad en el transcurso de un solo día. la causa de la Revolución fue la tremenda miseria que estaba sufriendo el pueblo francés. Para Jules Michelet (1798-1874). llega a la conclusión de que tanto su maestro como Michelet tenían razón: que sus tesis no eran antagónicas. por ejemplo. Aun cuando actúe sin una parcialidad maliciosa. su manera de entender la sociedad en que vive. Buena muestra de esta aparente relatividad de las interpretaciones históricas nos la puede dar la diversidad de opiniones sobre un mismo acontecimiento. sino la riqueza de la burguesía que aspiraba a participar en el disfrute del poder y se proponía eliminar las trabas que obstaculizaban el crecimiento económico francés y. "Una coyuntura desfavorable reúne. Emest Labrousse. No cabe duda de que. respectivamente. en la misma oposición. Así. porque puede falsear la realidad. de aumento de la riqueza' burguesa y del poder burgués. Pero este proceso de selección es peligroso. una revolución de prosperidad". Labrousse afirma: "El siglo XVIII continúa siendo. bastará con que seleccione sistemáticamente sus rasgos positivos o negativos para que pueda presentémosla como un hito decisivo del progreso humano o como una catástrofe. Si estudia la Revolución Francesa. aun en el supuesto de que pudiera llegar a conocerlos. su propio ascenso. A lo largo de poco más de un siglo. con él. El historiador se ve obligado a escoger entre la multitud de datos que conoce. dedicada a examinar dudas y en la concepción que habitualmente se tiene de la historia. o que podría llegar a conocer. no existía contradicción entre ambas interpretaciones. Las dos revolución de la miseria y revolución de la prosperidad. de alza de los ingresos capitalistas. burguesía y proletariado. condicionarán su capacidad de comprender y explicar los acontecimientos del pasado. vendrían a poner de relieve la fragilidad de unos métodos de investigación que pueden dar lugar a que dos grandes historiadores formulen juicios tan contradictorios acerca de unos mismos acontecimientos. la causa fundamental no fue la miseria del pueblo. Pero este planteamiento es incorrecto. relativo a la validez misma del trabajo del historiador. Dos tesis tan distintas como las de Michelet y de Jaures parece que deben excluirse entre sí. considerado en su conjunto.

etc. La salida lógica del problema está en exigir que se especifiquen lo más claramente posible las interpretaciones generales -de modo que podamos distinguir las aserciones concretas que las componen. de la cultura de que es a la vez una creación y creador (. de falsa pretensión totalizadora. para someterlas a pruebay los razonamientos que las enlazan. para formular con la mayor claridad el conjunto de aserciones concretas que integran su . por ejemplo. propugna la new economic history (historia econométrica o nueva historia económica) estadounidense cuando pide que se explicite claramente el modelo interpretativo que se usa -junto con los supuestos teóricos en que se basa-. posee una personalidad socialmente condicionada en el cuadro de una realidad histórica concreta. Entre estas visiones y la que podríamos construir en la actualidad. Esto no quiere decir que sean falsas. de las interpretaciones ambiguas e impresionistas. existe la misma diferencia que entre un dibujo en blanco y negro y una fotografía en color de un paisaje.) Pero. sucede que dos posturas aparentemente antagónicas tienen mucho de complementarias y. Hoy.. si puede tomar conciencia de él. más satisfactoria que las anteriores. Las discrepancias y contradicciones entre los historiadores son mucho menos radicales de lo que puede hacer creer el tono de sus polémicas y sus críticas. sometiéndolo a verificaciones cuantitativas. Son dos representaciones correctas de una misma realidad.. Que las interpretaciones globales sean difícilmente verificables no significa que las afirmaciones más concretas que las integran no lo sean. no se piense que lo que estamos diciendo significa que todo es igualmente válido en historia. una vez depuradas de algunos errores o exageraciones en que pudieron caer por un afán desmesurado de abarcarlo y explicarlo todo. sino la refundición en una nueva 66 visión de conjunto -más profunda y más ricade aquello que había de útil en las aportaciones anteriores. sabemos quiénes asaltaron la Bastilla (qué oficios desempeñaban y qué problemas colectivos les afectaban). si no puede deshacerse de esta propiedad objetiva que es el condicionamiento social del conocimiento.conjuntamente en una nueva interpretación. sabemos mucho más acerca del "pueblo" que figura como actor principal de muchos de estos sucesos.siquiera la síntesis de Labrousse es la verdad total. y que. con objeto de que se pueda comprobar su validez. nos parecen cada día más insuficientes. a un grupo profesional. Un fenómeno tan complejo como la Revolución Francesa no se agota tan fácilmente. con todas las consecuencias que ello implica en el terreno de los estereotipos que acepta (inconscientemente. con unos conocimientos muy superiores. que los historiadores abandonen el reino de las generalizaciones nebulosas. no podamos expresar un juicio acerca de las formulaciones más generales que en ellas se asientan o que pretenden deducirse como consecuencia de ellas. descubrimos nuevas facetas y agregamos nuevos elementos al conjunto. o que todo es verdad y mentira. Cada una de ellas correspondía a una parte de la realidad. para la historia económica. comprender que es indisociable de cualquier conocimiento. puesto que resultan correctas y admisibles dentro del ámbito que se propusieron explicar. a un medio. pero parece legítimo exigir. eran verdades parciales. sino la del propio Labrousse. pero difieren sustancialmente en la riqueza de detalles y matices. por lo general). A medida que progresa nuestro conocimiento. Adam Schaff Sin embargo. "El historiador es un hombre como cualquier otro y 110 puede deshacerse de sus características humanas: no está en situación de pensar sin las categorías de una lengua dada. Es el tipo de solución que. No sólo las viejas interpretaciones de Michelet o de Jaures. que no será una simple suma de los resultados anteriores como la interpretación de Labrousse no es una mera conjunción de las de Michelet y de Jaures-. no son lo suficientemente finas para permitir el análisis de los complejos problemas que nos planteamos. al menos. . pertenece a una nación. Las tesis de Michelet y de Jaures no eran contradictorias porque no eran totales. confirmándolas o desmintiéndolas. sus elementos aprovechables pueden integrarse en una síntesis de orden superior. conocemos mejor la decisiva participación de los campesinos en la radicalización del proceso revolucionario. según como se tome.. Lo que sucede es que no bastan para abarcar la riqueza de conocimientos que hoy poseemos. a una clase. Un ideal semejante no resulta siempre posible fuera del terreno de la historia económica donde la medida y la cantidad tienen un papel muy destacado-. En muchas ocasiones. Ni. Conocemos cómo vivían los trabajadores pobres de París y cómo adquirieron la conciencia de que era necesario proceder a cambios fundamentales en la sociedad francesa.

se trate de desacreditar el estudio de la historia y de desanimar a quienes lo cultivan. en nombre del imposible objetivo del conocimiento total -que ninguna ciencia se plantea seriamente-. sino a la imagen caduca de una historiografía que vive refugiada en las cuevas del academicismo más retrógrado. 67 . Una disciplina que tiene por meta explicamos el pasado para hacemos inteligible el presente y facilitamos la construcción racional del futuro. de modo que analizarlas separadamente y lógica con que se encadenan. resulta demasiado importante para renunciar a ella por objeciones triviales o por malentendidos que no se refieren a lo que verdaderamente es la investigación histórica actual.explicación. sea posible examinar la Lo que nunca debe admitirse es que.

en México a Valadés. en consecuencia. Echaron además las bases para una segunda generación de historiadores académicos que publicaron principalmente en los cincuenta y los sesenta. Según la vieja ortodoxia.25. de las maneras que yo menciono. prestando especial atención a la gran cantidad de interpretaciones revisionistas que han aparecido en estos últimos veinte años. Vale aclarar que el término "revisionismo" tiene un sentido neutral y se refiere a las nuevas corrientes de interpretación histórica que. Instituto Morin. pero un modo. Una primera generación de escritores estaría compuesta por los participantes/observadores comprometidos. "Interpretaciones recientes de la Revolución mexicana" en Siciencia. Pero con todo. diarios y apologías (Salvador Alvarado o Gabriel Gavira serían buenos ejemplos). los de la primera generación forjaron una imagen de la Revolución popular. muchas no tienen un enfoque interpretativo. en los grandes hombres y en los grandes hechos. No tiene nada que ver con el 68 "revisionismo" marxista. y reemplazando el partidarismo abierto por la objetividad académica. a pesar de interrupciones. Sin embargo. caracterizada por una sólida participación campesina y una confrontación en gran escala de campesinos y terratenientes (a veces "latifundistas feudales"). que podríamos llamar la vieja ortodoxia. Si bien su giro académico. quizás más profesionales. De acuerdo con las tendencias historiográficas globales. Tal imagen de la Revolución implicaba ciertas consecuencias para la interpretación del Porfiriato. Ésta se basa en el concepto de una revolución popular. es la béte 1loire de los revisionistas). han avanzado en contraposición a la vieja ortodoxia. Estaban. Fabela. especialmente. Además. parecen mínima mente ochocientos mil). a mi parecer. preparó la Historia moderna de México. más radical. También incluiría a muchos de los mismos participantes revolucionarios que escribieron sus memorias. y el destacado equipo que. Morelos. creo que la interpretación general de la Revolución que se ha impuesto en los últimos años muestra claros rasgos "revisionistas". Ponencia presentada en el Simposio de Historiografia Mexicanista en Oaxtepec. prefiriendo un enfoque narrativo. pero justamente por ello pescaron algo del sabor intangible de la experiencia revolucionaria (un aspecto al que volveré más tarde). los apartó de las generalizaciones grandiosas (raras veces ofrecieron interpretaciones globales de la Revolución) sí tendieron a permanecer dentro del paradigma expuesto por Tannenbaum. tienen una visión más cercana y concentrada. Cumberland y Quirk. como lo hizo a menudo. con fuerte contenido de clase derrocó al régimen porfirista y produjo un régimen nuevo. como Tannenbaum y Gruening (Tannenbaum. en los Estados Unidos tenemos entre otros a Ross. 1988. 13. autoritario y extranjerizante. representó un cambio sustancial con respecto al Porfiriato. Blanco Moheno. se . como un régimen de opresión. así como influyentes comentaristas extranjeros. por supuesto. "objetivo" y narrativo. es por generaciones. las suposiciones fundamentales todavía eran las de la vieja ortodoxia.que fue coetánea de la Revolución misma. a veces sufren de miopía. pero. A la versión original se agregan dos apartados de aclaración. espontánea. Ulloa. nacionalista y reformista que. Vera Estañol). regresiones y traiciones. como de la derecha (Bulnes. así como por sentimientos intensos de nacionalismo. incluiría escritores/intelectuales mexicanos. la Revolución -una auténtica revolución social. más o menos como explico a continuación. 23.INTERPRETACIONES RECIENTES DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA Alan Knight En esta ponencia quiero poner en perspectiva los trabajos recientes sobre la Revolución mexicana. Son más numerosos. comprometidos. Knight. concentrándose normalmente en las élites nacionales."nacionalista. Alan (1989). pp. La historiografía revolucionaria se puede dividir de muchas formas. Aun cuando esta segunda generación se concentró. Enero-abril. otras son más bien "tradicionales" u ortodoxas. bajo la coordinación de Cosío Villegas. Molina Enríquez). Así. Revista Americana de Ciencias Sociales. campesina. claro. Aunque a menudo son muy partidistas y a veces algo pesados (tomamos como ilustración el célebre Ocho mil kilómetros en compañía de Álvaro Obregón que. México. Aproximadamente en los últimos veinte años una tercera generación ha madurado. por eso mereció la etiqueta de "revolución social" (algo raro en la historia del mundo). incluso xenofobia. tanto de la izquierda (Silva Herzog. cuando se lee. no quiero decir que todas las historias recientes sean revisionistas. No. Son los baby-boomers de la historiografia mexicana. agraria. agraria.

vulgarizada por la escuela y -al menos así debiera ser. sobre todo en los Estados Unidos. SABER Y PODER: OBJETIVIDAD Y MANIPULACIÓN DEL PASADO De acuerdo con Heidegger. los historiadores se distanciaron de su tema. hacer abstracción de sus concepciones del hombre. Como observó David Bailey hace diez años: "hasta los especialistas se encuentran agobiados al tener que leer -y a veces localizar. y. a famous CrJlX que hizo correr tanta tinta. sino también en otra media docena de países". pags. tuvo otras consecuencias. Ante todo porque hay por lo menos das historias. y tal vez de una imagen inconsciente de un futuro soñado? Hay que establecer una primera distinción entre objetividad e imparcialidad: «La imparcialidad es deliberada. de ser posible. a diferencia de sus predecesores. anacrónica. según la expresión de Carr. estaban de moda en los años sesenta. (Esto me sirve de excusa previa por todo 10 que no menciono aquí. se inició un periodo en que el sistema político mexicano y el milagro económico parecieron vacilar (desde la perspectiva actual nos podríamos preguntar a qué se debía tanta hazaña). 120-29. Es decir que la información histórica suministrada por historiadores profesionales. es hora de que los de abajo reciban su merecida atención (irónicamente. 19RO. en segundo lugar. 1969. y encuentran refugio entre los historiadores serios como nosotros. Si esta distinción bastara. 1958. 112]. una historia novelada. el problema de la objetividad no sería. según el cual. Y. corrija esta historia tradicional falseada. Pero es la vivencia de esa relación nunca conclusa entre pasado y presente. han tratado de evitar la previa concentración en las élites y los líderes y de ver la historia desde abajo. [Véanse especialmente Junker y Reisinger.los libros. especialmente de los hechos concretos (hard facts). En primer lugar. llegaran a preguntarse cuál era la realidad de la Revolución y sintieran un deseo de desenmascarar y de desmitificar la Revolución deificada. Passmore. la historia no sería sólo proyección por parte del hombre del presente en el pasado. El historiador no tiene derecho a perseguir una demostración a despecho de los testimonios. que tantas veces contradecían la realidad mexicana. Debe establecer y hacer manifiesta la verdad. a partir de 1968. el sentido de empatía con el contexto por los sentimientos intangibles de los actores históricos. hasta por metodología. pág. sea cual fuere. o que cree que es la verdad. temas que en un momento fueron "de actualidad". sin embargo. y sobre esto he de volver: la de la memoria colectiva y la de los historiadores. Pero le es imposible ser objetivo. estos mismos historiadores a veces concluyeron que los de abajo no eran sino pura carne de cañón). Paul Veyne tiene razón al condenar este punto de vista y decir que Heidegger «no hace más que elevar a filosofía antiintelectualista la historiografía nacionalista del siglo pasado». pág. los archivos mexicanos aumentaron y mejoraron en organización). el hecho de que las cosas latinoamericanas. no fomentó necesariamente mayor entendimiento o empatía (verstehen. el llamado milagro. a defender una causa.) Tal volumen de producción refleja en primer lugar el crecimiento de la enseñanza superior en los distintos países. ¿no es acaso optimista cuando añade: «Al hacerla. deformada.La característica más notable de esta generación es su cantidad v el volumen de su producción. Pero. Tlatelolco y las rituales invocaciones oficiales de la Revolución.dio paso a una veneración más positivista de "los hechos". retroceden en el tiempo. con el pasar del tiempo y el acceso a los archivos. escapan de las gaitas irresponsables de periodistas. Además. especialmente cuando se trata de medir la importancia de los hechos y sus relaciones causales» [Génicot. 424]. sino proyección de la parte más imaginaria de su presente. Vamos a sei1alar ante todo la incidencia del 69 . La historia debe esclarecer la memoria y ayudarla a rectificar sus errores. de los hechos cuantitativos. La primera parte como esencialmente mítica. ¿Pero el historiador mismo es inmune a la enfermedad si no del pasado al menos del presente. una historia-deseo hacia atrás. a quienes a veces desprecian.por los medios masivos de comunicación. la objetividad inconsciente. artículos y disertaciones que aparecen en abundancia no sólo en México y los Estados Unidos. Hay que ir más lejos. y en tercer lugar el inevitable ciclo historiográfico. Pero no debe sorprendemos que aquellos historiadores que habían conocido de primera mano la paz del PRI. si bien ello contribuyó a una mayor objetividad. especialmente las revoluciones. Blake. El correr del tiempo. se despertó demasiado tarde»? [1968. como el búho de Minerva.especializan por tema. la proyección en el pasado del porvenir elegido. en el sentido weberiano clásico). Han saqueado los archivos como nunca jamás (coincidentemente. A veces. 1974: Lcff.

Wolfgang J. 33). mostrando que su Guerra del Peloponeso aunque se nos presente como un documento. c) los modelos explícitos o subyacentes de explicación. es decir.. 23]. Pero más adelante voy a mostrar -corno bien sabe Nicole Loraux. los juicios son libres» [mencionada por Carr. Mommsen. Ante todo Max Weber [1904]: «Un caos de "juicios existenciales" sobre infinitas observaciones particulares sería la única salida a que podría llevar el intento de un . sino creado por el historiador -¿y cuantas veces? Inventado y fabricado mediante hipótesis y conjeturas. puramente objetivo. El hecho es que desde que hay historia hay acceso a un mundo de profesionales.. sólo quiere decir: «No me gusta». Sobre la construcción del hecho histórico encontraremos indicaciones en todos los tratados de metodología histórica [por ejemplo Salmon. Esta intersubjetividad esta constituida por el juicio de los otros. 1961]. En primer lugar. 1973. si nos quedamos en el campo de la historia científica (más adelante vamos a hablar de la historia de los diletantes. Topolski. a través de un trabajo delicado y apasionante (. las obras históricas: los jueios históricos. Pero cuando un historiador critica la obra de un «colega» puede engañarse y una parte de su juicio depender de su gusto personal. ¿son rigurosos coherentes y no contradictorios? [1978. Mommsen detecta tres modos de verificación: a) se utilizaron fuentes pertinentes y se tomó en cuenta el último 70 estadio de la investigación?. 1969. al menos en parte en criterios «científicos». págs. Y ante todo por de los historiadores. que otorga garantía de seriedad al discurso histórico. También se podría encontrar otros criterios pero la posibilidad de un amplio acuerdo de los especialistas sobre el valor de gran parte de toda obra histórica es la primera prueba de su «cientificidad» y la primera piedra de parangón de la objetividad histórica. 1976. 2) Su concepción de las causas del cambio social. Carr [1961] habla . que ante todo es un discurso que pertenece también al ámbito de la retórica. Y si no hay problema. véase también I-Iartog. 1958. Como dijo Wolfgang J. la segunda es que en cambio los hechos son mucho menos sagrados de lo que se cree. en la historia el hecho no es la base esencial de la objetividad. Mommsen reveló tres elementos de esta presión social: «1) La imagen que de sí tiene el grupo social del que el historiador es intérprete o al que pertenece o con quien está comprometido. Pág. como porque en la historia la objetividad no significa mera sumisión a los hechos. Carr. Las perspectivas de cambio social por venir que el historiador considera probables o posibles y que orientan su interpretación histórica» [1978. parte V citamos sólo a Lucien Febvre en su célebre introducción al College de France [1933]: «No dado. y he de volver sobre este punto capital. La primera es que el campo de la opinión en la historia es menos amplio de lo que cree el profano. Pág. la muerte de Juana de Arco en la hoguera en Ruán en 1431. dado que si no se pueden negar hechos bien establecidos (por ejemplo. donde expone sus propias ideas sobre la historia ataca sobre todo a un «hermano». hay que hacer dos advertencias. dijo sensatamente Nicole Loraux [1980]. Si a pesar de todo se pretende aplicar a la historia la máxima del gran periodista liberal Scolt. Aquí hay otros dos testimonios de que la objetividad no es la mera sumisión a los hechos. proporcionar la respuesta a un problema. Pero si no se puede evitar algún «presentismo» -alguna influencia deformadora del presente sobre la lectura del pasado la objetividad puede limitar sus consecuencias nefastas. Timeo. 46-48. 1. son «intersubjetivamente comprensibles» e «intersubjetivamente verificables».) Elaborar un hecho significa construirlo. no es un monumento en el sentido moderno del término.J8 conocimiento de la realidad seriamente "privada de presupuestos". b) ¿hasta qué punto estos juicios históricos se acercan a una integración óptima de todos los datos históricos posibles?. Si se quiere. un texto antiguo.961. ed. <dos hechos son sagrados. y nunca es «puro». de los «apasionados»). pero la crítica ha de fundarse. Cuando un pintor dice del cuadro de otro pintor: «Estaría mal hecho» nadie se engaña. «Tucídides no es un colega». exposición a la crítica de los otros historiadores.ambiente social sobre las ideas y métodos del historiador. eso quiere decir que no hay nada». sino un texto. 1980) y Polibio en el libro XII de sus Historias.que todo documento es un monumento o un texto. Desde el alba de la historia el historiador es juzgado con el metro de la verdad. Con razón o sin ella Herodoto pasa ampliamente por «mentiroso» [Momigliano. porque existe un cuerpo de especialistas habilitados para analizar y juzgar la producción de sus colegas. tanto porque los hechos históricos son construidos y no dados. de la que sólo dudan los mistificadores y los ignorantes empedernidos). No hay hecho o hecho histórico sino dentro de una historiaproblema.

) desnudos y sin vergüenza ante el dios de la historia. si autoriza manipulaciones conscientes e inconscientes.. A partir de entonces conocimos el pecado y vivimos la experiencia de la caída: y los historiadores que al día de hoy simulan prescindir de una filosofía de la historia. con la ingenuidad artificiosa de los miembros de una colonia nudista... el jardín del Edén en un parque de la periferia». Si la imparcialidad no exige por parte del historiador nada más que honestidad. la objetividad requiere algo más.) La concepción de la historia propia del liberalismo del siglo pasado muestra afinidades estrechas con la doctrina económica del laissezlaire (. si obedece a intereses intelectuales o colectivos.) Era la edad de la inocencia y los historiadores vagaban por el jardín del Edén (..con humor del «fetichismo de los 'hechos» de los historiadores positivistas del siglo XIX: «Ranke tenía una confianza piadosa en el hecho de que la divina providencia se ocuparía del sentido de la historia si él se ocupaba de los hechos (.. considerada aquí en el sentido de una reflexión crítica sobre la práctica histórica. Si la memoria es un lugar de poder. 71 .. buscan simplemente recrear.

del pasado humano. que alimentaba las ilusiones de nuestros predecesores positivistas. En qué medida lo es?")4EI verdadero problema es el problema "kantiano" (¿en qué condiciones es posible el conocimiento histórico?) o. No podemos dejar de mencionar aquella réplica de Gide: "¡Tanto peor! -repuso Menalco-. en la elaboración del conocimiento histórico. objetiva. por otro lado. Recogemos este dato. esencial pero que requiere ser matizada. Si cuando evocamos a aquellos hombres que fueron nuestros maestros se advierte en nuestra voz algún trazo de amargura. una cantidad que habría que procurar fuese lo menor posible. un instrumento puramente pasivo. cuya posición me parece aún demasiado polémica. arrastrando con ellos a la cultura occidental entera. la intervención activa del historiador. por desgracia. esto es. Hay que releer El porvenir de la ciencia para medir todo el trágico aplomo con el cual los hombres de 1848 se empeñaron en seguir. con los mismos símbolos empleados anteriormente tendríamos: h=P+p Para ellos. ciencias de las que. el de la verdad de la historia. registrado objetivamente y añadido. la filosofía crítica de la historia se reduce finalmente a poner en evidencia el decisivo papel que desempeña. para llegar a la objetividad. algo así como la ecuación personal del observador en astronomía o como el astigmatismo del oftalmólogo es decir un dato parásito. la química. parece como si el historiador. una senda que hoy día se ha revelado como un callejón sin salida. esa aportación sería siempre lamentable y debería ser eliminada. por desgracia. sin sorpresa ni cólera. con su aportación personal. floreos retóricos en el primero-. errores en el segundo caso.con alinear a la historia entre las que denominaban. se trazaban 72 una imagen bastante simplista. que no tuviera otra cosa que hacer que reproducir su objeto. el honroso rango de ciencia positiva. la contraposición entre esta toma de conciencia. Prefiero decirme a mí mismo que lo que no es lo que no podía ser". tan elemental que llegaba a ser falsa (tendremos ocasión de volver sobre esto cuando precisemos la distinción. Tan sólo podemos constatar la situación en que le colocan al historiador las condiciones del conocimiento (estructura de la mente y naturaleza del objeto). y antes de sus informadores. La definición es de Renan. y que. Ya no diremos: "La historia es. de la historia.LA HISTORIA ES INSEPARABLE DEL HISTORIADOR Hellri-Irélléc Marro/l Si se la despoja de sus excesos polémicos y de sus formulaciones paradójicas. Se habría querido hacer del historiador. y es debatiéndonos en el interior de esas necesidades como tratamos de mostrar bajo qué condiciones y dentro de qué límites resulta accesible" el conocimiento auténtico. con su pensamiento y su personalidad. con una fidelidad mecánica -fotografiarlo. verdadero. ruego a mis jóvenes lectores que consideren cuán amplio ha sido el cambio de dirección que nos hemos visto obligados a efectuar para volver al buen camino. En este punto es donde me aparto de Raymond Aron. etcétera. inseparable del historiador. la historia es el pasado. a una inevitable intervención del presente al que pertenece el historiador. Ni los por desgracia ni los tanto peor son categorías filosóficas. como se . Se ha convertido en clásica. que basta para definir lo que llamamos con orgullo el nuevo espíritu histórico. los teóricos positivistas trataron de definir las condiciones que debería asumir la historia para alcanzar también ella. de la que la objetividad no es el criterio supremo. la biología. Soñaban éstos -no creo que sea calumnioso decir10. Su proclamada ambición era promover "una ciencia exacta de las cosas del espíritu". ese principio fundamental. Según esta concepción. El subtítulo de su tesis es bastante revelador: "Ensayo sobre los límites de la objetividad histórica" ("Es posible una ciencia histórica universalmente válida. de conocimiento "válido para todos". sino abarcar la integridad de la verdad. con un término muy revelador. consideraciones ociosas. ciencias exactas: la física. el pasado. y ya antes de él el testigo cuyo documento utiliza. tanto si fuese positiva como negativa lagunas. entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu). faltas de comprensión. no pudiesen. como un aparato registrador. deslumbrados y un tanto intimidados por los triunfos incontestables de esta ciencias. mejor dicho. y quizá siga siendo pedagógicamente útil. Para expresar su posición mediante una fórmula. hasta hacerla inexigible tendente a cero. inscrito en la estructura del ser.

En una palabra. ya que. en los documentos. mucho mejor que el orgullo del filósofo idealista. la historia viene a ser como el conjunto de los hechos que se extraen de ¡os documentos. Me atendré gustoso a la fórmula. Ahora bien semejante concepción que echa a perder la seriedad de nuestra disciplina y la validez de su verdad. Pero no.. Hojeemos el manual perfecto del erudito positivista. llama a esto "la historia hecha con tijeras y engrudo". para el cual el conocimiento no sólo recibe su forma. latente pero ya real. en un sentido creador. hacia 1900 y la imagen habría sido magníficamente engañosa. por el que el historiador. scissors and paster ironía merecida. con la libertad propia del poeta que hace malabarismos con sus rimas para componer un soneto. en la medida en que lo conocemos" Sí. mucho mejor que la concienzuda miopía del erudito positivista. como si la elección de los testimonios dados por válidos no fuese ya una temible intervención de la personalidad del autor. al insistir demasiado en la aportación creadora del historiador. el libre ejercicio de una imaginación fabulador desplegado sobre un material heteróclito de textos. poco a poco se acumula en nuestras fichas el puro trigo candeal de los hechos: al historiador no le queda ya sino referirlos con exactitud y fidelidad. acciones y palabras. pues. is the Past. Nos sentiremos tentados a recurrir aquí de nuevo a una comparación con el idealismo. el sujeto cognoscente. H. sus prejuicios y sus límites!). "no existe una realidad histórica que esté toda hecha antes de la ciencia y que tan sólo bastaría reproducir con fidelidad” la historia es el resultado del esfuerzo. tan seguro de construir (como él dice) lo real con los únicos recursos del pensamiento. de profundamente conformado por la activa intervención del operador podían tener esas imágenes. -so far as we know it. se acabaría por describir la elaboración de la historia como un juego gratuito. no construye en modo alguno la historia. al final de su carrera. nuestro viejo compañero el Langlois-Seignobos: a su ojos. de Cartier-Bresson. es el pasado. desde antes de que intervenga la tarea del historiador. Galbraith. de hecho. Collingwood. la modestia y la precisión lógica de esta fórmula me parecen aptas para resumir lo esencial de nuestra experiencia de historiadores: una experiencia que no podría ser descrita ni como el apacible trabajo del uno ni como la triunfante expansión del otro. el profesor V. "El conocimiento de la naturaleza y del mundo según los escritos franceses: paraíso de los laicos" (1911. establece esa relación entre el pasado que evoca y el presente que es el suyo. sino incluso su propia y total realidad. de 73 . I suppose. en 1927 como t. fechas. Se desbroza el buen grano. sino que la vuelve a encontrar. con sus orientaciones..?). separándolo de la cascarilla y de la paja. de construido. no podría ser nunca tomada por una descripción adecuada de la actividad real del historiador. cuyo valor pasa a determinarlo una severa "crítica interna negativa en cuanto a sinceridad y exactitud" (¿pudo el testigo engañarse?. renunciar a cualquier comparación por demasiado defectuosa y tratar de explicarnos sin rodeos metafóricos. sin pretensiones ni paradojas. pues soy perfectamente consciente de los peligros que comporta el abuso de tales referencias. reedit. "la historia supongo. no se atrevía a componer la historia. la crítica interpretativa extrae después el testimonio. Sigamos la descripción de las operaciones técnicas que éste realiza: el historiador halla los documentos y procede acto seguido a su toilette: es el cometido de la crítica externa. tal como la experimentamos en nuestra labor de cada día. Esta vez dudo en hacerlo. en un sentido de tragedia. cuya única tarea consistiría en engullir y expeler". por ejemplo. ¿quiso engañarnos. eclipsándose detrás de los testimonios reconocidos como válidos. porque nada hay menos exacto que un análisis de tal naturaleza. contento de acumular hechos en su fichero. por más que se hubiesen obtenido con unos medios tan objetivos como son unos lentes y una emulsión de bromuro de plata: desde el Baudelaire de Nadar hasta las Images a la sauvette. de Cambridge: History. pues es algo más arriesgado. porque entre tanto hemos aprendido a reconocer cuanto de personal. que no escatima sus sarcasmos ante semejante concepción del "conocimiento histórico prefabricado. existe. la "técnica de la limpieza y del arreglo adecuado". Véase. que ha propuesto uno de nuestros colegas británicos. Más vale. imagino.habría dicho. Una metodología así conducía a nada menos que a degradar la historia en erudición y. a esto es a lo que llevó a aquellos de entre sus teorizadores que se la tomaron en serio en la práctica Langlois. de la actividad de la mente. sino que se contentaba con ofrecer a sus lectores un montaje de una serie de textos con qué ingenuidad. 111 de La vida en Franda en la Edad Media desdee/siglo XII hasta mediados del siglo XIV). que no rinde cuentas de los pasos reales que realiza la mente del historiador en su desarrollo.

. de su debilidad. insistirá en que se prologue hasta la etapa prenatal).] Su historiador habrá de establecer. ¿qué espíritu se podrá declarar capaz de asumirlo? Respondemos: ese Espíritu existe.. captar esta complejidad sin ignorar. tajante. múltiples. Pero hay. ágil penetrante. sin proporción con la ambición inicial. se combaten. incoercible. el hombre sale de ella con un sentimiento agudizado de sus límites.donde salimos jadeantes. por siempre más bien vencidos. entremezcladas. totalmente relativos. quebrar ni alterar las relaciones internas. pensado.. a través del estudio de las estructuras agrarias de la campiña francesa. el problema que plantea -el pasado humano manifiesta tener una estructura doble e indefinidamente compleja: podría trasponerse al objeto de la historia el tema pascaliano del doble infinito. una psicología. bastará para revelarnos la existencia de esa tupida malla de relaciones en la que las causas prolongan sus efectos. como de toda refriega emprendida con las desconcertantes profundidades del ser.. es el Señor nuestro Dios. Y todo esto no son sino indagaciones que nuestra mente concibe como posibles. algo similar a la lucha de Jacob con el ángel de Yahvé junto al vado de Yabboq: no estamos allí solos. cuya Sabiduría increada "es. pero también sabemos en qué medida depende del azar la posibilidad de que cada una ocurra. dominador de todo. YHWH. el pecado de la desmesura. no alcanza nunca más que éxitos parciales. las negociaciones que le llevaron a alcanzarlo y la situación parlamentaria francesa en septiembre de 1880. Por limitada que sea nuestra experiencia. se escabulle. una aventura y. que todo lo trasciende. La historia es un combate del espíritu. sino que nos encontramos en las tinieblas con un misterioso Otro (lo que antes llamé la realidad nouménica del pasado). hecho por todos los hombres del pasado. 'capaz' de todo. Cualquier problema de historia. y lo que nos falta. humillados. el protestantismo francés.¿Parlamentaria Digamos más en general y más profundamente la situación política y. por lo tanto. social.. en lo real. postula progresivamente el conocimiento de toda la historia universal. la obra. Pero volvamos a Jules Ferry ¿Quién es este hombre? Un temperamento. acabamos por situarla en la medida suficiente como para saber qué es lo que necesitaríamos. Si tal es el problema planteado por este programa de la historia. todo cuanto ha sido en realidad sentido. de una historia personal ya dilatada (nuestro colega. en la que las consecuencias chocan y se recortan entre sí. los algodoneros de Mulhouse. etcétera. en parte al menos. ¿Francesa? No cabe pasar por alto la coyuntura internacional: la encuesta se irá ampliando con nuevos registros. ya clásico. A fuerza de forcejear con esa realidad desconcertante. pues su meditación bastará para alejar de sí la tentación más peligrosa. se anudan. sutil. delicadas. etcétera (pues habríamos de remontarnos hasta los orígenes del cristianismo). económica. como todas las locuras humanas. El historiador debería saberlo todo. nuestra razón llega a concebir qué mentalidad debería tener el historiador para ser capaz de adquirir tal conocimiento (en el sentido en que la geometría nos habla de un arco capaz de contener un ángulo determinado). realidad que sentimos a la vez como terriblemente presente y como rebelde a nuestro esfuerzo: tratamos de abrazarla. claro. que ligan. ¿es sólo el producto de una evolución en el instante de su concepción? Jules Ferry es también Saint-Dié la emigración alsaciana. en la que el más nimio hecho (ese encuentro del que dependerá quizá la orientación de todo mi futuro. hasta las roturaciones de la prehistoria. al fin. de forzarla a someterse y siempre. el hundimiento de los precios agrícolas y una nueva serie de circunstancias que nos llevara. para poder conocerla de un modo auténtico y total. las circunstancias concretas 74 de su acceso al poder. la culminación. Morazé: consideremos el advenimiento de Jules Ferry a la jefatura del gobierno francés.. en 1880. aquella que no ha cesado de amenazar a toda la filosofía de la historia. evidentemente. Tanto en extensión como en "comprensión. Porque percibimos de 'S-obra cuál es la tarea que tendríamos que ser capaces de emprender. Citaré el ejemplo. en efecto.: Conviene que el filósofo se detenga y pronuncie con adoración el nombre inefable.) es el punto al que van a parar una serie convergente de reacciones en cadena. también otra para la burguesía industrial. esas manifestaciones de la actividad humana y cuyo conocimiento les confiere una inteligibilidad. que propuso Ch. por limitado que sea. El historiador debe acordarse a tiempo de que él no es sino un hombre y de que conviene a los mortales el . el psicoanalista. el error fatal. pero el hombre Ferry. No seguiré adelante una vez trazado este esbozo: basta con que el vértigo nos haya embargado. sólido y seguro. resulta igualmente legítimo postular la existencia de otras series causal es además de las enumeradas. de su humildad. en sí misma un Espíritu inteligente.

tú no eres más que un hombre. Esta fecundidad. el hundimiento de los precios agrícolas y una nueva serie de circunstancias que nos llevará a través del estudio de las estructuras agrarias de la campiña francesa hasta las roturaciones de la prehistoria. pero dentro de sus limitaciones. que exalta la virtud de la magnanimita. a la verdad acerca del ser del historiador. a la verdad acerca del ser. No es nada. y el teólogo. unificar el carácter y la conducta. insistirá en que se prologue hasta la etapa prenatal). la culminación. De hecho no desaparece. ¿Quién es este hombre? Un temperamento. de una historia personal ya dilatada (nuestro colega. Su historiador habrá de establecer. nos pone en guardia contra esta argucia del pecado: no habría aquí más que una sutil forma del orgullo): el filósofo debe alegrarse de haber dado alguna precisión.. pero no es todo y. esa realidad histórica nouménica que sólo Dios puede abarcar. en la que el más nimio hecho (ese encuentro del que dependerá quizá la orientación de todo mi futuro. Sí. por lo tanto. Cualquier problema de historia. Este aviso no ha de interpretarse como una confesión de impotencia. como decían los griegos. pero al pasar a través de sus instrumentos de conocimiento. como una invitación a la renuncia y a la desesperanza (santo Tomás. la historia seguirá siendo the Past so far ases decir lo que él pueda coger con sus redes.. en el instante de su concepción? Jules Ferryes también SaintDié. o mejor dicho. causas prolongan sus efectos. ¿Francesa? No cabe pasar por alto la coyuntura internacional: la encuesta se irá ampliando con nuevos registros. y esto no es razón para renunciar a llevar a cabo tu tarea.. sea cual fuere. que aparece enteramente nuevo convertido. lo atestigua Raymond Aron. evidentemente. pero la fórmula de Eurípides muestra que esta verdad posee un valor absoluto. Recuerdo haber contemplado en cierta ocasión desde lo alto de unas rocas los esfuerzos que hacía un pescador en un lago de montaña. humilde. es decir. se anudan. sobre todo. no es lo mismo: la historia es lo que consigue captar el historiador del pasado. las circunstancias concretas de su acceso al poder.pensar como mortales: tneta phronein. hijo mío. ¿es sólo el producto de una evolución iniciada. ese pasado ha quedado tan reelaborado. el filósofo. tan rehecho.. las hermosas truchas que él codiciaba desde la orilla y que evolucionaban lejos de su sedal demasiado corto. Morazé: consideremos el advenimiento de Jules Ferry a la jefatura del gobierno francés. en 1880. seguramente fecunda. con sus métodos y sus instrumentos. en nuestro caso.. Pero hay también otra pista: la burguesía industrial.) es el punto al que van a parar una serie convergente de reacciones en cadena. etcétera (pues habríamos de remontarnos hasta los orígenes del cristianismo). los menguados esfuerzos de la mente humana. como veremos. Con la teología debe desaparecer la noción de esta verdad absoluta. real pero limitada. la proclama inaccesible a la condición humana. etcétera. por limitado que sea. que se ve obligado a escribir: "Solamente Dios podría sopesar el valor de todos los actos y poner en su sitio los episodios contradictorios [?]. Así le sucede a menudo al historiador: sus limitados medios no le permiten barrer con sus redes toda la extensión del lago del pasado. el protestantismo francés. postula progresivamente el conocimiento de toda la historia universal. pero el hombre Ferry. ya que siempre puede concebirse como posible. pero también sabemos en qué medida depende del azar la posibilidad 75 . social. la estableceremos a su debido tiempo. en la que las consecuencias chocan y se recortan entre sí. el psicoanalista. Pero ya va siendo hora de que nos ocupemos de estudiar esta transmutación. Nuestra filosofía es también humana y no puede avanzar más que paso a paso. ya clásico. Parlamentaria Digamos más en general y más profundamente la situación política y. Y todo esto no son sino indagaciones que nuestra mente concibe como posibles. Pero volvamos a Jules Ferry.. difícil. sea cristiano o pagano. Me he expresado como cristiano. del hombre-historiador. por el momento bastaba con dejar bien sentado este primer punto: que hay una desproporción básica entre el objeto al que se aplica la historia. en otra cosa distinta de la que fue. una psicología. y los medios limitados de que dispone esta disciplina. los algodoneros de Mulhouse. Citaré el ejemplo. las negociaciones que le llevaron a alcanzarlo y la situación parlamentaria francesa en septiembre de 1880. que propuso Ch.la emigración alsaciana. yo distinguía. se combaten. antológicamente. económica. El primer principio de conducta práctica que formularemos con destino a nuestro discípulo será (si se nos permite hablar en términos familiares) el siguiente: tú no eres el buen Dios. brillando en el agua transparente. La referencia al pensamiento cristiano se impone a todo occidental. no olvides que no eres más que un hombre.

implícita en la elección. como un vago fantasma. aquéllos permanecían aprisionados. Abramos nuestro Langlois-Seignobos. mientras no le sometamos a un acoso de esta naturaleza. ese indeterminado. sólido y seguro. a lo sumo. para asirlo ha de encerrarlo 76 estrechamente en una red de interrogaciones sin escapatoria posible. las preguntas habían sido planteadas previamente y la concepción del tema se reducía a la elección de un periodo. la mente del historiador. sin forma ni consistencia. partiendo del historiador. que le fuercen a la confesión. el error fatal. a lo que se dio en llamar la historia general. además de las enumeradas. es el Señor nuestro Dios. resulta igualmente legítimo postular la existencia de otras series causal es. línea primera: "La historia se hace con documentos". en buena lógica. la hybris. les he oído dar esta razón): la proximidad de determinado archivo. aquella que no ha cesado de amenazar a toda la filosofía de la historia. que todo lo trasciende. Conviene que el filósofo se detenga y pronuncie con adoración el nombre inefable. fórmula que aparece en la conclusión. seguirá velado y silencioso. Lógicamente. 'capaz' de todo. claro. la "pregunta que se plantea". la corte. YHWH. El historiador debe acordarse para descubrir lo que llegará a ser la historia es preciso que dejemos de meditar sobre su objeto. ¿qué espíritu se podrá declarar capaz de asumirlo? Respondemos: ese Espíritu existe. las guerras. el pecado de la desmesura. por ejemplo. libro 1. ágil penetrante. Nuestro trabajo supone una actividad original. en sí misma un Espíritu inteligente. producto de una iniciativa: la historia es la respuesta (elaborada evidentemente a base de documentos: más adelante nos referimos a este punto) a una pregunta que le plantean al misterioso pasado la curiosidad. El análisis en apariencia superficial de Langlois y Seignobos se explica (seamos justos) por la estrecha concepción que durante largo tiempo se tuvo de la historia. sino por una andadura original. tales como una epidemia de peste. el descubrimiento por azar en las hojas. donde los documentos son raros y todo material nuevo resulta bienvenido) pueden aparecer como el origen de tales trabajos. la inteligencia. desde Voltaire. el proceso de elaboración de la historia se inicia no porque existan documentos. Si tal es el problema planteado por este programa de la historia. 1. ni el método histórico es una máquinautensilio en la que se introduzca como por un embudo el documento en bruto y se extraiga luego una delicada trama continua de conocimiento. interrogados sobre sus trabajos. las negociaciones diplomáticas que las habían preparado o terminado y además las vicisitudes de la política interior estudiada en la cumbre: el rey. las asambleas y su vida parlamentaria. un cuadro del estado de las ciencias. añadían a su relato. Hoy ha triunfado una concepción de la historia completamente . sus ministros. ese apeiron y. cap. pero esto en nada cambia la prioridad lógica de la pregunta que el historiador les planteará a esos documentos. cuya Sabiduría increada "es. ante todo. algunos dirán la angustia existencial y. "La historia no es más que la aplicación de unos documentos” comprendo bien. de todos modos. dominador de todo. en la cual. Pero. o bien los líderes del conglomerado gubernamental. En estas condiciones. las letras y las artes. la delimitación y la concepción del tema. en efecto. seguir los pasos de éste por la vía que le conducirá hasta el conocimiento: la historia será lo que él consiga elaborar. consideró útil referirnos sobre la Grecia de su tiempo. esto es poco más o menos todo lo que Tucídides. el problema que plantea el pasado humano manifiesta tener una estructura doble e indefinidamente compleja: podría trasponerse al objeto de la historia el tema pascaliano del doble infinito. no es el documento lo que se halla en el punto de partida: el historiador no es un simple obrero dedicado a la transformación de una materia prima. Se la limitaba. al comienzo. pues su meditación bastará para alejar de sí la tentación más peligrosa.de que cada una ocurra. es decir. Si se añaden a esto unas cuantas catástrofes naturales. prácticamente. el estudio de los grandes acontecimientos históricos. los recursos de talo cual biblioteca . sutil. En la práctica puede suceder que una investigación histórica se ponga en movimiento por el hallazgo fortuito de algún documento. la inquietud. tajante. incoercible. y durante siglos los historiadores se contentaron con un programa parecido. cualquiera que fuese la que tuvieran de ella. El pasado se le presenta a éste. Tanto en extensión como comprensión. en forma de apéndice y como externo al cuerpo de la obra. la cabra ramonea allí donde es atada (a muchos colegas. de un monumento nuevo (caso frecuente en la historia de la antigüedad. No seguiré adelante una vez trazado este esbozo: basta con que el vértigo nos haya embargado. el programa se encontraba trazado en su totalidad.

Recordemos sin cesar a los jóvenes estudiosos que la historia de la civilización (y cada una de sus historias especiales) tiene que proyectarse sobre una tupida red de nombres. un apóstol de la razón contra los "oscurantistas escolásticos". pero esto no quita que en el punto de partida haya habido un esfuerzo creador del historiador que ha comenzado por elaborar una imagen provisional del pasado. la historia de las ciencias. le es casi imposible evitar caer en el afrentoso pecado del anacronismo. es bien evidente que el conocimiento histórico no parte de cero: es por analogía con una situación humana ya conocida como formulamos esta imagen hipotética del pasado que tratamos de conocer. la "historia de batallas". corregida y transformada. una hipótesis por verificar:"¿No será cierto que. y esto hasta el punto de que quizás haya llegado a hacerse necesaria una reacción. sirva para todo. Pero la reacción ha sido muy general y no es patrimonio de ninguna escuela. limitemos la parte de construcción autónoma que comporta esa elaboración del cuestionario y de las hipótesis anexas: sin hablar del hecho de que la validez de la hipótesis sigue dependiendo del proceso de verificación de su conveniencia respecto a los datos documentales. ¿qué se podría saber de ella?). hasta resultar apenas reconocible. Por eso no sería yo. por ejemplo. no tiene a su disposición un programa de investigación fijado a prior. la "historia historizante". de las Weltanschauungen. pero entonces. la primera piedra sobre Michelet por haber hecho de Abelardo un librepensador. si se prefiere. de la religión. al menos en el plano pedagógico: de tanto buscar comprensiones y honduras. en esa pugna victoriosa contra el viejo ídolo de la historia política. La expresión es de Marc Bloch es de justicia poner de relieve la parte que le corresponde al equipo formado por Lucien Febvre y Marc Bloch en Francia. los logros técnicos que pueden ser atribuidos a los hombres de una época y de Un ambiente determinados. en cierto modo. de las mentalidades. al abordar el estudio de cierta época o de un ambiente determinado. Resta además el hecho de que el conocimiento de un objeto histórico puede ser peligrosamente deformado o empobrecido por el sesgo desafortunado con que se aborda 77 . Digo preguntas por abreviar. Sus hipótesis de partida tendrán tanta mayor probabilidad de resultar fecundas cuanto menos contengan una parte de extrapolación. de acontecimientos. el historiador no ve que se le imponga o. quien arrojara.distinta. por consiguiente. pero cuando el entendimiento elabora una pregunta. la historia de las ideas. A él le corresponde establecerlo y. Es ahora cuando resulta preciso introducir la noción de progreso/dentro de un desarrollo homogéneo de la investigación: cuando la ciencia histórica aborda el estudio de un nuevo campo. Ya lord Acton daba como consigna a sus estudiantes: "Estudiad problemas y no periodos". formula en seguida una o varias-respuestas posibles: una pregunta precisa (y sólo las de este carácter son útiles en historia) se presenta bajo el aspecto de. el historiador sabe ya grosso modo cuáles son las preguntas«susceptibles de ser planteadas. la kulturgeschichte. cuáles son los sentimientos. La historia política resulta casi sofocada bajo el cúmulo de investigaciones concernientes a las historias "especiales". de ordinario los mejor documentados.a los progresos realizados.. de la filosofía. y que los hechos políticos. fechas y acontecimientos precisos. la cultura histórica corre el riesgo de salirse de la realidad concreta para disolverse en humaredas abstractas. porque en la mayoría de los casos (exceptuando el de una civilización recién descubierta y en absoluto extraña. Las categorías heredadas de la Aufklarung no le proporcionaban a aquel liberal romántico el instrumental necesario para comprender el pensamiento cristiano del siglo XII. y la parte de la transposición es aquí bastante débil. la hipótesis volverá la mayoría de las veces a ser retomada."a la vez amplificada e impelida en profundidad". y a todo lo largo del siglo XIX se asiste al progreso de la historia de la civilización.?" Sin duda. las reacciones. proporcionan la sólida trama de tal cañamazo. que se opone a su vieja rival. Si hoy podemos conseguido algo mejor es gracias . mientras se lleva a cabo la verificación. todo el desarrollo ulterior de las investigaciones y el conocimiento mismo al que se llegue quedan orientados y predeterminados por las preguntas que se planteen. Procuremos exorcizar de nuevo el peligroso fantasma del idealismo. que. gracias a los esfuerzos hechos sin solución de continuidad desde Michelet mismo hasta Étienne Gilson. las ideas. Todavía no se sabe qué preguntas son las que conviene hacer. la historia económica y social.. Entonces. la mente no dispone aún de instrumentos de análisis suficientemente precisos como para establecer un cuestionario adecuado. del arte.

es. el material toponímico que representan los "en dicho lugar" atestados tanto actualmente como en 105. "Apenas se ocupan más que de la Edad Media. la orientación de sus ideas. Y sin embargo. el conde de Forcalquier.. Tomemos un fenómeno histórico bien determinado: el monaquismo cristiano en sus orígenes en el Egipto del siglo IV. al enriquecerse. y la consideración de las consecuencias que resultan de ello para la validez del conocimiento. . las del doblamiento remontándose hasta las roturaciones precélticas. se transforma en nobleza terrateniente. taoísmo y hasta. ya a su señor. Un ejemplo de cuestión mal planteada: se discutió durante toda una generación si san Agustín. contribuyentes insolventes. san Ambrosio ejemplo de empobrecimiento: las dos historias que se han publicado de la pequeña ciudad de Gap. el año 386. sobre sus actividades económicas. un Lumpenproletariat. sin embargo. de la ingeniosidad con la que se planteen esas cuestiones iniciales que condicionarán la orientación de conjunto de todo el trabajo ulterior. la realidad del pasado. el nivel de su cultura y. jainismo. y luego al Delfín. podía haberse explotado.. cada uno capta en parte. Dejemos para después el examen del cordón umbilical que une a cada uno de ellos a la personalidad de su historiador. la anacóresis (literalmente. que salían a millares de sus conventos para recoger la cosecha en el valle del Nilo y ganarse así en pocos días su magro sustento de todo el año. un aspecto de su desarrollo general. tan sólo trivialidades. Se podrá considerar su aspecto social. Se le puede estudiar desde el punto de vista de la historia del cristianismo. Cada uno de estos puntos de vista es legítimo en si mismo y tal vez fecundo. Se podrá considerar asimismo su función económica: los cenobitas de san Pacomio. Acerca de los orígenes. de ascesis y de contemplación que ha tomado tantas otras formas en la humanidad (brahmanismo. mediante el análisis etimológico. El conocimiento que el historiador adquiera de uno y otro dependerá evidentemente de cuál de ellos decida hacer objeto de su profundización. lo cual permitiría. reconstruir las etapas sucesivas de la ocupación del suelo y. como lo ha hecho A.) Nada tampoco sobre la vida espiritual y.. y esta elección guardará a su vez relación directa con su personalidad. según parece. en las civilizaciones precolombinas). sobre todo. Courcelle nos ha hecho comprender ahora que en aquella época el neoplatonismo era la filosofía oficial del ambiente intelectual cristiano de Milán. y aun dentro de este periodo se reducen a una serie de monografías sobre los obispos sucesivos..censos medievales. se había convertido al neoplatonismo o al cristianismo. Mediante el estudio de las leyendas hagiográficas y por el análisis de la repartición de los santos titulares de las diversas iglesias de la región se podrían haber reconstituido las etapas de implantación del cristianismo en el país. cada época. un de los principales reformadores).desde el comienzo. en Milán. empezando por su obispo. venían a ser como una reserva de mano de obra. sólo subrayaremos por el momento que la riqueza del conocimiento histórico dependerá directamente de la habilidad. hablando en pura lógica. en fin la filosofía general de la que extraiga sus categorías mentales y sus bases de juicio. su estructura social. la crisis de la Reforma fue aquí extremadamente grave. Schneider ha sabido analizar con acierto en Metz una burguesía que. Déléage4' para la Borgoña. como una de las manifestaciones del ideal de recogimiento. en cuanto que constituye un episodio de ella. lo mismo que en todo el Del finado (Gap es la patria de Farel. por lo tanto. al final de la Edad Antigua y a comienzos de la Edad Media. fenómeno muy extendido en el Egipto grecorromano (criminales. asociales de toda laya y no sólo religiosos). se le puede estudiar también desde el punto de vista comparativo de la historia de las religiones. cada objeto histórico suscita siempre múltiples problemas. que son ilimitadas. Nada incluyen referente a la historia misma de los habitantes de este pequeño núcleo humano. de una manera sistemática. la huida al desierto. Preocupados por ir bosquejando nuestro tratado de las virtudes del historiador. pero de aquella crisis sólo se me muestran los efectos políticos. susceptible de prestarse a infinidad de 78 preguntas. Interrumpo aquí el análisis de estas posibilidades. (Vislumbró no obstante aquí lo que J. la evolución de las unas y de la otra. el "echarse al monte"). descritos por Steinbeck en Las uvas de la ira. porque hay que subrayarlo. el equivalente de esos jornaleros que se contratan para una campaña en California. Ahora bien. o en un aspecto. budismo. cada ambiente humano. P.. deudores y. las guerras de religión. de los que se describen casi exclusivamente las querellas de orden político que les enfrentaron ya al municipio.

si bien hay que tener muy presente que el intento de realizar este ejercicio de "desembalar" es mucho más complejo -también debe ser mucho más prudente. que el genio (tanto como la riqueza de información) del gran Rostovzev nos ha procurado sobre la civilización helenística ésta se nos aparece ahora como la admirable madurez de la civilización antigua "ese largo verano bajo el inmóvil sol de mediodía"-.. anatomía. en la medida en que uno de sus puntales es el cambio referido a las Muchos grandes historiadores. ha renunciado a hacerlo ante la inmensidad y complejidad de la tarea. Ejercicio complicado pero necesario para el profesor que quiera aprehender el significado profundo de la materia que explica. en su madurez. "técnicas de trabajo". "teoría de la historia.El gran historiador será aquel que. que son meollo del tema que nos ocupa. "metodología. La epistemología es la reflexión sobre los fundamentos y métodos del conocimiento científico en general. de la creación. Obsérvese la visión. La epistemología bucea por las estructuras internas de la historia y la problemática que ésta genera con su 79 . Lucien Febvre con sus Combates por la historia. Gordon Childe con su Teoría de la historia. del brote inicial (lo que la llevaba a interesarse con preferencia por el arcaísmo. se halla. todo hombre. TEORÍA. como suele decirse. ACLARACIÓN E INTERRELACIÓN DE TÉRMINOS EPISTEMOLOGÍA. demasiado exclusivamente sensible a los valores de la originalidad. como lo quería un cierto purismo del humanismo. más fecundo y acierte a ver qué preguntas interesa hacerle a ese pasado El valor de la historia y por tal entiendo tanto su interés humano como su validez. etc. Fernand Braudel en La historia y las ciencias sociales. sepa plantear el problema histórico del modo más rico. reflexión tan resbaladiza como necesaria al referirnos a la historia. Edward H. de un pensamiento. y se ha limitado señala. Carr en ¿Qué es la historia?. "método. 1. acepta unas limitaciones). para poder llegar al conocimiento de su estructura interna. cuanto más talento se tiene. y más los tesoros por recuperar en el pasado del hombre. así como su organización. van todos ellos imbricados: "epistemología". que siempre se ha sentido tremendamente atraído -nos dice por escribir un tratado de historia (como hay otros tratados de botánica.La reflexión que han hecho estos historiadores (y otros) será la base del desarrollo de nuestra exposición. de una civilización. centrado en exceso en la noción de un siglo de oro. utilizados con frecuencia y quizá no siempre adecuadamente. algo que no se presta evidentemente a ser desmontado como las piezas de un mecano. y en este caso de la historia en particular. dadas sus características muy peculiares y sus métodos específicos.. su abertura de espíritu. dentro de su sistema de pensamiento (pues por amplias que sean su cultura y. Pierre Vilar.. Desentrañar el entramado sobre el que está fundada una disciplina supone una reflexión epistemológica de la ciencia objeto de estudio. por la juventud de un arte. Y tal ocurre con la historia. en vez de representar su decadencia.en este caso que en el de otras materias. 2. LOS PEQUEÑOS REFLECCIÓN DE HISTORIADORES LIBROS DE LOS CRANDES DESEMBALAR LA HISTORIA Los norteamericanos llaman así al difícil ejercicio de conocer los conceptos clave. han escrito un pequeño pero valiosísimo libro en donde reflexionan sobre la historia con la autoridad que les confiere sus largos años de análisis de los fenómenos históricos y la experiencia acumulada en su vida personal: son introducciones a la historia.a reflexionar sobre algunos términos fundamentales en historia: "historia. etc. o como lo pretendía una historia romántica. por lo mismo que adopta una forma. en consecuencia. METODOLOGÍA.). TÉCNICAS DE TRABAJO. los mecanismos conceptuales sobre los que se asienta una disciplina. de manera que pueda moverse en ella con una relativa familiaridad que le permita diseñar actividades de enseñanza y aprendizaje destinadas a que los alumnos encuentren el sentido de aquello que estudian. Será conveniente aclarar una serie de términos. sociedades humanas.. De ahí la necesidad de conocer su estructura interna. estrechamente subordinado al genio del historiador –pues según decía Pascal. "estructura de las clases sociales. Así Marc Bloch y su Introducción a la historia (Defensa de la historia o el oficio del historiador). singularmente enriquecida. más se encuentran que son numerosos los hombres originales".

tiene importantes consecuencias en la forma de encarar nuestras clases de historia. las formas de interrogadas y las preguntas que se plantea. /In tiempo. difieren según la teoría previa a dichas actividades.. /In conflicto. sino que suele adherirse a la corriente historiográfica con la que más conecta. J {i. en el primer momento. en cuyo caso 80 caeríamos en el absurdo.flaria marxilla. Podríamos matizar diciendo que mientras la metodología hace referencia a un aspecto más amplio y general. Evidentemente estas actividades. p. se niegan a teorías que consideran limitadoras. sin metodología y método tampoco hay historia y ciencias posibles. no constituyen par¡ CI sino un caos y que no ayudase al hombre de acción (y no importa a que hombre puesto que todos están interesados en ello) a comprender mejor su país. La teoría está en función de la idea que el historiador tiene de la historia: hay teorías como hay también historias. diferentes maneras de interpretar la realidad de los hechos históricos. dice al respecto: «Los criterios en función de los cuales el historiador selecciona sus materiales y les atribuye una estructura interna. no puede existir una interpretación del pasado 2. 1975. guiadas por diversas teorías. Schaff. hitoria en Barcelona. y ese modo de obrar está guiado por una premeditada organización globalizadora que se deriva de la concepción que se tiene de la disciplina. la ciencia no se define únicamente por su objeto. . Y es preciso que una teoría fundamente estas actividades. esto no implica que ellos no propongan sus propias teorías. el método hace referencia a algo más concreto: las técnicas científicas de trabajo. 275. que. etc. el de la teoría (y así hay una metodología positivista como hay una metodología estructuralista o funcionalista o marxista). A. Ésta es el conjunto de modos de obrar o proceder con un determinado orden en el quehacer de la investigación que se sigue para llegar a un conocimiento. La teoría configura los hechos 1: sin teoría. Por supuesto. sin una idea previa de lo que es la historia. «Sin embargo. otros han preferido renunciar a ella o rechazarla. enfatizar el método en detrimento de la teoría. pero en algunos casos pueden existir conexiones muy fecundas. a menos que se admita que éstas son fortuitas. «¿Qué sería de una teoría que no ayudara al historiador a comprender mejor su país. Braudel. como veremos a lo largo de estas páginas. P.. Su tiempo. esto es. La teoría difiere según quien la exprese -historiador o escuela en la que se inserta. las fuentes que elige y. histórico en este caso. El historiador elabora su material a partir de una teoría. las técnicas de trabajo las tienen en los métodos. dirán otros) que dirigen el desarrollo de la historia. 1988. y de allí adopta una metodología u otra en función de su manera de entender la historia.ya que éste normalmente no va por libre aunque su aportación sea individual. Si la metodología tiene sus raíces en la teoría de la historia. Así pues. especialmente. unas constantes. etc.). no hay que confundir una metodología de investigación con una de aprendizaje. la epistemológica y la didáctica. S/lS conflictos?». dan resultados también diversos». HÚlorlli V verdad. p. de ahí la existencia de corrientes que han intentado.4. Anagrama. algo que se le ha achacado a la escuela de los Annales (las críticas de Fontana son furibundas al respecto). b) Pierre Vilar manifiesta la condición necesaria de toda teoría histórica.. a) Schaff. ¿Qué se entiende por teoría de la historia? La búsqueda de unas leyes (un hilo conductor. porque incluso negar la existencia de constantes en la historia supone adoptar una tendencia (teoría es también la de los positivistas en su pulcritud por el hecho objetivo). Si bien algunos historiadores (Febvre. En el plano de la didáctica de la historia podemos decir que la metodología supone igualmente una organización de las actividades que tiene como fin la enseñanza y el aprendizaje históricos que establecemos en estrecho contacto con una doble visión: la que tenemos de la historia y la de la forma de enseñada y aprenderla. sus límites pueden ser fijados también por la naturaleza propia de sus métodos». Método y teoría van íntimamente entrelaza dos: la teoría abre caminos y configura la metodología. Crítica. Barcelona. como las tiene para el historiador la manera de seleccionar lo que pretende analizar. 96 de estos dos elementos ponemos en movimiento unas formas de proceder que quedan desde el primer momento definidas por esas dos concepciones. Esta búsqueda ha sido un objetivo para gran parte de los historiadores. Metodología y método son términos que suelen emplearse a veces indistintamente. Este hecho. Vilar.peculiaridad. filósofo de la historia. desde un punto de vista no marxista.

213. 1994) contenido de una realidad histórica aun cuando el término se presta a evocar el constreñimiento de la realidad al molde. El historiador inicia un proceso intelectual apasionante y de envergadura. Como afirma Ricoeur. Podemos trasladar esta afirmación del proceso de investigación a la experiencia cotidiana del profesor: el aprendizaje es sobre todo un proceso. y que por lo tanto se puede racionalizar) partiendo de la teoría del historiador. Cuadernos de pedagogía. 5. El espectáculo de la investigación. (Citado por M. Retomamos la tarea del historiador en su aventura de construir la historia. «si la historia rompiese todo vínculo con la capacidad básica que tenemos para seguir una historia y con opciones cognitivas de la comprensión narrativa. ya que es el procedimiento más adecuado para que tomen conciencia de ello? El espectáculo del desarrollo del aprendizaje. 4. Planteamiento de las grandes preguntas que interesan (de nuevo Pierre Vilar señalará algunas de ellas: ¿Quién detenta los medios de producción? ¿Quién se enriquece? ¿Quién se empobrece? ¿A través de qué mecanismos?)' Preguntas cuyas respuestas exigen la formulación de hipótesis de trabajo. y de esta teoría (en estrecha conexión como ya indicábamos antes) surgen una determinada metodología y unas técnicas de trabajo. (Una síntesis del estado de la cuestión sobre las diferentes formas de escribir la historia y la superación de la disyuntiva historia-relato. Escribir la historia es. Lo acabado es 10 que destila pesadez y tedio t. en definitiva es como un gran molde o grandes moldes en que vaciamos el de los hechos históricos. cuanta más información se tiene del tema a investigar se pueden realizar hipótesis de mejor calidad. con sus éxitos y fracasos. hasta los lectores que no fueran del oficio hallarían en ellas un verdadero placer intelectual. pues. De ahí extrae su teoría que configurará la interpretación de lo que escribe. se nos escapa. historia problema -o historia como arte e historia como cienciapuede verse en Jorge Lozano. 1993. nunca para forzado. perdería todo carácter distintivo dentro del concierto de las ciencias históricas: dejaría de ser historia». Pensar el objeto (Pierre Vilar afirma que la historia es materia pensable. debe ser. Madrid. '"Escoger el objeto de la investigación. sólo un instrumento útil para facilitar la comprensión del hecho histórico." Pero la narración debe ir intrínsecamente unida al por que ocurrió lo que se narra. que contrastaremos con otra forma distinta de proceder: la del británico Edward H. aspecto fundamental. ha sido construido por el historiador partiendo de los análisis de la realidad histórica. LA Nos adentramos aquí en los métodos de la historia: los procedimientos que utiliza el historiador para saber no sólo lo que ocurrió (la historia como relato) 4 sino por qué ocurrió (la historia como problema). El empleo de modelos (construcciones teóricas de la realidad objeto de estudio) puede ser de gran utilidad. «Una perspectiva cognitiva». El aprendizaje de la historia -como el de cualquier otra disciplinaes un proceso cognitivo que como profesores debemos potenciar. su clasificación 81 . ¿Pedimos a los alumnos que reflexionen sobre lo que están haciendo. Carro Procedimientos complementarios de Tuñón de Lam y Pierrc Vilar: 1. en donde observa lo que él considera unas constantes. p.la bibliografía referente al tema objeto de estudio. Tenemos que ser muy conscientes de la importancia de esa evolución a través de la cual el alumno llega a construir significados trabajando sobre determinados contenidos históricos. Veamos dos procesos similares de metodología marxista. el de Tuñón de Lara y el de Pierre Vilar. aunque sólo sea para ver hasta qué punto refleja el mayor número de hechos observados. de lo contrario la historia dejaría también de ser historia. Alianza. que suelen plasmarse en un examen escrito. «el último acto de un largo proceso de elaboración» que se concreta de diferentes maneras según el talante y la teoría del historiador.3. Carretero. CÓMO SE HACE LA HISTORIA: IMPORTANCIA DEL PROCESO. buscamos normalmente resultados finales. Él ha ido creando su objeto teórico que comprende lo que Tuñón de Lara llama el aparato conceptual. Y el proceso. 3. pues. Leer exhaustivamente -a ser posible. con sus éxitos y fracasos. no es nunca aburrido. De hecho éste es. Llega el momento de la búsqueda de fuentes: su crítica. 14). 2. Este «aparato conceptual» no surge de la nada. Marc Bloch nos habla de ello: Todo libro de historia digno de ese nombre debiera incluir un capítulo que se titularía más o menos: ¿Cómo puedo saber lo que voy a decir? Estoy persuadido de que si conociesen estas confesiones. no es casi nunca aburrido. procedimiento que corresponde al método científico de Bunge en relación con el concepto de ciencia 9. como dice Topolsky.

en clara connotación neopositivista. de papel. El concepto de ciencia varía según las épocas y los científicos y pensadores. «Las revoluciones científicas comienzan a partir de una sensación creciente. más sé lo que voy buscando. esta imagen resulta poco convincente y nada plausible. conforme voy leyendo. suprimo. ni de máquina de escribir. Universidad. Añado. podemos constatar el hecho que muchas veces suele pasar desapercibido para el profesor: las diferentes y originales -por personales. pero no es suficiente. S Kuhn. al fin. tira los cuadernos de apuntes. dirigida.me preguntan a veces cómo aborda el historiador su trabajo cuando escribe historia. la trama del pasado. Es probable que algunos historiadores lleven a cabo mentalmente toda esta escritura preliminar. No es lo mismo el concepto de ciencia de Karl Popper (para quien. en gran medida. Muchas veces limitada. y aquí entra de lleno la sensibilidad y el olfato del historiador). trabajo antológico. que no tienen por qué ser .. los amigos de fuera de la Universidad. no forzosamente por el principio. El procedimiento de Carr corresponde a otro estilo. mejor comprendo el significado y la relevancia de lo que hallo. Para mí. Primero. sin sacar el tablero ni las piezas: es un talento que envidio pero que no puedo emular. 6. rico microcosmos de interacciones en los procesos de enseñanza y aprendizaje. 1990. que ensancha los horizontes entre la originalidad. lo mismo que hay quienes juegan mentalmente al ajedrez. Toulmin matiza la perspectiva de Khun haciendo hincapié en la continuidad histórica: la originalidad es fundamental.maneras de trabajar de los alumnos. Toulmin y J. Esta afirmación puede aplicarse igualmente a la historia dado el estrecho realismo que Kuhn establece entre las revoluciones políticas y las científicas las primeras también se inician a partir de la misma sensación. p. Kuhn. de que las instituciones vigentes han dejado de resolver con eficacia los problemas planteados por un contexto que en parte ellas mismas han forjado» (ob. al no poder ser explicada convenientemente desde una perspectiva que se consideraba hasta entonces como la más idónea aceptada (la teoría de Kuhn acerca del carácter de la ciencia es desarrollada ampliamente en su importante obra de 1981). o los colegas de otras disciplinas académicas. En lo que a mí respecta. sin que esto deba afectar al rigor exigible en su análisis. dedica un largo tiempo preliminar a leer sus fuentes y a colmar de datos sus cuadernos de notas. 1988. Luego leer y escribir van juntos. Y. «Revoluci0nes en el pensamiento». p. 144) Igualmente podríamos decir que interpretación de determinados hechos históricos puede sufrir un cambio de percepción sustancial (nuevo paradigma). En el aula. su explotación (hay que s:\her interrogarlas. Madrid. dentro de una minoría de la comunidad social. fecundada por la escritura: cuanto más escribo. es un modelo de precisión). aparta de sí las fuentes. una ficción» (S. pero no por ello menos riguroso (su obra monumental sobre la Revolución rusa. sino por alguna parte. El descubrimiento del tiempo.conforme a un plan. el empuje se hace demasiado violento y me pongo a escribir. la organización de todos los materiales para redactar. Este otro estilo de hacer historia ilustra el hecho de que no existe un cauce único: cada historiador hace su contribución a la construcción de la historia poniendo en juego su propia originalidad. cit. no bien llevo algún tiempo investigando las que me parecen fuentes capitales. por cualquiera. asimismo a una pequeña parte de la comunidad científica de que un paradigma existente ha dejado de ser idóneo para explicar un aspecto de la naturaleza al que precisamente se habría acogido a través de ese mismo paradigma» (fh. sin echar mano de pluma. interpretándola. y escribe el libro del principio al fin. Parece que la idea más corriente es que el historiador divide su tarea en dos fases o períodos claramente diferenciados. terminada esta fase del trabajo. En esta amplia y profunda operación. En R Nisher.. Goodficld. S. «La idea de 82 que la Ciencia con mayúscula es una especie de exploración intelectual cuyo mérito proviene simplemente de plantar banderas en nuevos territorios es. menos sistematizado -o mejor. Así lo explica: Los legos en la materia -es decir. Barcelona. debe estar acompañada por poderosas exploraciones en las implicaciones de alguna idea que a veces ha sido anticipada en estado embrionario por unos u otros científicos anteriores. La lectura viene guiada. Paidós. Th. diferentemente organizado-. se trata de conseguir que el conocimiento científico reproduzca la realidad con la mayor fidelidad posible). Cambio social. tacho. que el de Kuhn según el cual la ciencia se organiza a través de los paradigmas -perspectivas que había cuando éstos ya no dan respuestas satisfactorias a determinados problemas. 203). doy nueva forma.

La disyuntiva que establece Julio Valdeón «¿enseñar historia o enseñar a historiar?" (en J. a la historia vivida y a la historia construida. cómo son los ciclones en cuanto tales. como dice Le Goff. en la comprensión del cambio y para ello debe situar los acontecimientos. A. Esto se debe a que las ciencias de observación y experimento están organizadas de una manera y la historia de otra [. en las «cojeras» del historiador. aprender a hacer un guión que sirva de soporte al informe final en el que se deberá incorporar todo lo analizado y aprendido a través de actividades cuidadosamente diseñadas por el profesor. para ayudar a que el alumno descubra que aprender historia no es sólo tener información (necesaria para poder utilizarla) sobre hechos históricos sino también comprobar cómo ésta se ha . AL FIN LA PREGUNTA: ¿QUE ES LA HISTORIA? Quizá este interrogante tendría que haber sido el punto de partida. y. ¿Qué es la historia? Una ciencia organizada de una manera muy distinta a la de las ciencias experimentales. Nuevas propuestas. El llamado tratamiento de la diversidad tiene que llegar a ser un hecho real en nuestras clases. Queremos señalar la importancia de introducir al alumno -de forma elemental. obviamenteen los vericuetos del método del historiador. pero hemos creído conveniente hacer esas reflexiones previas sobre teorías. y al estudiar cierto número de ellos espera descubrir qué rasgos muestran. 1988. no es otro que el que acabamos de señalar: el alto beneficio didáctico que conlleva. la realidad histórica tal y como sucedió {historia vivida}. En la organización de la historia el valor ulterior de lo que se conoce de la Guerra de los Cien Años no está condicionado por su relación a lo que se conoce acerca de otras guerras. Si se le encuentra en alguna ocasión estudiando la Guerra de los Cien Años o la Revolución de 1688. dos aspectos diferentes.]. Por eso es conveniente introducir al alumno (sólo en casos puntuales y procedentes) en los rudimentos de la historiografía. diferentes en cada época.. y el conocimiento que de ella se tiene a través de la interpretación del historiador {historia construida}. Laia. Pero el historiador no tiene semejante finalidad.