Parte I

Teoría
1
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
Capítulo 1
Números reales
En las siguientes secciones se introducirá el conjunto de los números reales
de forma axiomática, en el sentido de que sus propiedades se deducirán de un
cierto número de proposiciones tomadas como axiomas (hechos que se supone
que cumple este conjunto). De estos axiomas se seguirá que el conjunto de los
números reales tiene una estructura de cuerpo ordenado completo.
Se puede demostrar por simple construcción la existencia de un modelo que
sea un cuerpo ordenado completo. Puede definirse a los números reales a partir
del conjunto de los números racionales; existen dos procedimientos clásicos para
hacer esto: uno es el método de las ”cortaduras” de Dedekind que se analiza
en el libro de Rudin. El otro es el método de las ”sucesiones de Cauchy” de
Cantor que se analiza en el libro de Hamilton y Landin. También es posible
construir un modelo a partir del conjunto de los números naturales, aunque es
más satisfactorio construir primero el conjunto de los números naturales a partir
de nociones primitivas de la teoría de conjuntos, después construir el conjunto
de los números enteros, luego el de los racionales y por último el de los números
reales.
De las observaciones ya hechas es claro que hay varias maneras de construir
un modelo de cuerpo ordenado completo. De este modo no se puede afirmar que
hay un cuerpo ordenado completo único. No obstante, de los modelos obtenidos
por los métodos de construcción sugeridos anteriormente se dice que son iso-
morfos, esto significa que entre cualquier par de modelos se puede establecer
una correspondencia biyectiva compatible con la suma, la multiplicación y la
relación de orden. Además, con base en la teoría de conjuntos elemental, se
puede establecer un razonamiento por el que se demuestra que cualquier par
de cuerpos ordenados completos son isomorfos en el sentido descrito anterior-
mente. Aunque esto no lo desarrollaremos aquí por tratarse de un problema
más de Lógica que de Análisis, para nuestros propósitos esta unicidad (o falta
de ella) no es tan importante, ya que se puede elegir cualquier cuerpo ordenado
completo en particular como modelo para el conjunto de los números reales.
1.1. Propiedades algebraicas
En el conjunto de los números reales R hay dos operaciones internas, deno-
tadas por + y · que se denominan adición y multiplicación, respectivamente.
3
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4 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Estas operaciones satisfacen las siguientes propiedades conocidas como axiomas
de cuerpo:
1. Propiedad conmutativa de la adición: para todo a, b ∈ R se cumple
a +b = b +a.
2. Propiedad asociativa de la adición: para todo a, b, c ∈ R se cumple
(a +b) +c = a + (b +c).
3. Existencia de elemento neutro de la adición (o cero): existe en R
el número 0 tal que 0 +a = a + 0 = a, para todo a ∈ R.
4. Existencia de elemento simétrico para la adición (o elemento
negativo): para cada número a en R existe un número −a en R tal que
a + (−a) = (−a) +a = 0.
5. Propiedad conmutativa de la multiplicación: para todo a, b ∈ R se
cumple a · b = b · a.
6. Propiedad asociativa de la multiplicación: para todo a, b, c ∈ R se
cumple a · (b · c) = (a · b) · c.
7. Existencia de elemento neutro de la multiplicación (o unidad):
existe en R el número 1 tal que 1 6= 0 y 1 · a = a · 1 = a, para todo a ∈ R.
8. Existencia de elemento simétrico para la multiplicación (o ele-
mento recíproco): para cada número a 6= 0 en R existe un número 1/a
en R tal que a · (1/a) = (1/a) · a = 1.
9. Propiedad distributiva de la multiplicación respecto de la adi-
ción: para todo a, b, c ∈ R se cumple a · (b + c) = (a · b) + (a · c) y
(b +c) · a = (b · a) + (c · a).
Se supone que se conoce las consecuencias elementales de estos axiomas por
la teoría general de cuerpos. Sin embargo, a continuación se muestra a modo de
ejemplo algunas propiedades algebraicas de los números reales.
Teorema 1 Si a es un número real cualesquiera, entonces
1. a · 0 = 0
2. (−1) · a = −a
3. −(−a) = a
4. (−1) · (−1) = 1
Demostración: (1) a +a · 0 = a · 1 +a · 0 = a · (1 + 0) = a · 1 = a. Por tanto,
de la unicidad del elemento 0, se sigue a · 0 = 0.
(2) a + (−1) · a = 1 · a + (−1) · a = (1 + (−1)) · a = 0 · a = a · 0 = 0. Por
tanto, de la unicidad del elemento negativo, se sigue (−1) · a = −a.
(3) De (−a) +a = 0 se sigue a = −(−a), por la misma razón de antes.
(4) De (2), tomando a = −1, se tiene (−1) · (−1) = −(−1) = 1, por (3).
Teorema 2 Sean a, b, c tres números reales cualesquiera, se cumple:
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1.1. PROPIEDADES ALGEBRAICAS 5
1. Si a 6= 0, entonces 1/a 6= 0 y 1/(1/a) = a
2. Si a · b = a · c y a 6= 0, entonces b = c
3. Si a · b = 0, entonces a = 0 o b = 0
Demostración: (1) Si a 6= 0, existe 1/a. Si fuera 1/a = 0, entonces 1 =
a · (1/a) = a · 0 = 0, lo cual es contradictorio. Por tanto, 1/a 6= 0 y, en
consecuencia, existe 1/(1/a). Además, puesto que (1/a) · a = 1, por la unicidad
del elemento recíproco, se tiene 1/(1/a) = a.
(2) Multiplicando por 1/a ambos miembros de la igualdad, se tiene (1/a) ·
(a · b) = (1/a) · (a · c). Por la propiedad asociativa, tenemos ((1/a) · a) · b =
((1/a) · a) · c, de donde se deduce 1 · b = 1 · c, o sea b = c.
(3) Basta suponer que a 6= 0 y deducir b = 0, porque de lo contrario, a = 0
y acabamos. Supongamos pues que a 6= 0, de la igualdad a · b = a · 0 = 0 y (2)
se sigue b = 0.
Observación 1 Hacemos las siguientes observaciones importantes:
1. A partir de la adición se define la operación de sustracción por
a −b = a + (−b)
para todo a, b ∈ R. De manera similar, a partir de la multiplicación se
define la división por
a
b
= a ·
1
b
para todo a, b ∈ R y b 6= 0.
2. Por lo general, se omite el uso del punto para denotar la multiplicación y
se escribirá ab en lugar de a · b. Se escribirá a
2
en lugar de aa, a
3
para
(a
2
)a, y en general, para n ∈ N se define
a
n+1
= (a
n
)a
Por convenio se tiene a
0
= 1 y a
1
= a para todo a ∈ R. Por inducción se
demuestra que si a ∈ R, entonces
a
m+n
= a
m
a
n
para todo m, n ∈ N. Si a 6= 0, se utiliza la notación a
−1
para 1/a, y si
n ∈ N, se escribirá a
−n
en lugar de (1/a)
n
.
3. Se considera al conjunto de los números naturales como un subconjunto
de R al identificar n ∈ N con la suma iterada n veces de la unidad. Del
mismo modo, se identifica 0 ∈ Z con el cero de R, y a la suma iterada n
veces de −1 la identificamos con el número entero −n. Por consiguiente, se
considera también al conjunto de los números enteros como un subconjunto
de R.
4. A los elementos de R que pueden escribirse en la forma m/n, con m, n ∈
Z y n 6= 0, se les llama números racionales. El conjunto de todos los
números racionales en R se denota por la notación usual Q. Se puede
demostrar que Q satisface los axiomas de cuerpo mencionados más arriba.
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6 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
5. A los elementos de R que no están en Q se les llama números irra-
cionales.
Teorema 3 No existe un número racional r tal que r
2
= 2.
Demostración: Supongamos, por el contrario, que p y q son enteros tales que
(
p
q
)
2
= 2
Se puede suponer además que p y q son positivos y que la fracción
p
q
es irre-
ducible. De la igualdad anterior se deduce
p
2
= 2q
2
que significa que p
2
es par. Entonces p es par, porque si fuera impar sería de
la forma p = 2n + 1, con n ∈ N, y entonces p
2
= (2n + 1)
2
= 4n
2
+ 4n + 1 =
2(2n
2
+2n) +1, esto es impar, que es una contradicción. Por consiguiente, q es
impar ya que no puede tener ningún factor común con p, por hipótesis.
Por otra parte, como p es par, entonces p = 2m para algún m ∈ N, y por
tanto
4m
2
= 2q
2
de donde 2m
2
= q
2
. Por lo tanto, q
2
es par, y por el razonamiento del párrafo
anterior se sigue que q es par.
En consecuencia, hemos llegado a una contradicción ya que habíamos de-
ducido que q era impar. Por consiguiente, no existen tales p y q y, como conse-
cuencia, no existe un número racional r tal que r
2
= 2.
Ejemplo 1 Demostrar que

2 +

3 +

5 es irracional.
Solución: Se hará la demostración por el método de reducción al absurdo.
Esto es, supondremos que

2+

3+

5 es racional y llegaremos a una contradic-
ción. Supongamos que

2 +

3 +

5 = p, p ∈ Q. De aquí,

2 +

3 = p −

5
y, elevando al cuadrado ambos miembros de la igualdad, obtenemos
5 + 2

2

3 = p
2
+ 5 −2p

5

2

3 +p

5 =
p
2
2
Elevando de nuevo al cuadrado, se obtiene
6 + 5p
2
+ 2p

2

3

5 =
p
4
4
De aquí

2

3

5 =
p
4
4
−5p
2
−6
2p
Si p es racional, (p
4
/2−5p
2
−6)/2p es también racional y, por tanto, de la última
igualdad se deduce que

2

3

5 es racional. Sean m, n ∈ N, con mcd(m, n) = 1,
tales que

2

3

5 =
m
n
Entonces, elevando al cuadrado ambos miembros de la igualdad, se obtiene
30n
2
= m
2
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1.2. PROPIEDADES DE ORDEN 7
De donde se deduce que m
2
es par y, en consecuencia, m es par. Escribimos
m = 2k, k ∈ N. Entonces tenemos
15n
2
= 2k
2
De donde se deduce que n
2
debe ser par y, en consecuencia, n es par. Por
consiguiente, m y n son pares, lo que contradice el hecho de que m y n sean
primos entre si.
1.2. Propiedades de orden
La siguiente proposición sobre el conjunto de los números reales se la conoce
como los axiomas de orden: existe un subconjunto no vacío P de R, llamado
el conjunto de los números reales positivos, que satisface las siguientes
propiedades:
1. a, b ∈ P =⇒a +b ∈ P
2. a, b ∈ P =⇒ab ∈ P
3. Si a ∈ P, entonces una sola de las siguientes afirmaciones es verdadera
a ∈ P a = 0 −a ∈ P
Observación 2 Las dos primeras propiedades aseguran la compatibilidad del
orden con las operaciones de adición y multiplicación, respectivamente. La ter-
cera condición se la conoce como propiedad de tricotomía, ya que divide al
conjunto de los números reales en tres partes disjuntas.
Definición 1 Si a ∈ P se dice que a es un número real positivo (o estric-
tamente positivo) y se escribe a > 0. Si a ∈ P ∪ {0}, se dice que a es un
número real no negativo y se escribe a ≥ 0. Si −a ∈ P, se dice que a es
un número real negativo (o estrictamente negativo) y se escribe a < 0.
Si −a ∈ P ∪ {0}, se dice que a es un número real no positivo y se escribe
a ≤ 0.
Definición 2 Dados dos números reales cualesquiera a y b
1. Si a − b ∈ P, entonces se dice que a es estrictamente mayor que b y
escribimos a > b o b < a
2. Si a − b ∈ P ∪ {0}, entonces se dice que a es mayor o igual que b y
escribimos a ≥ b o b ≤ a
Teorema 4 Dados tres números reales cualesquiera a, b y c, se cumplen las
siguientes propiedades:
1. Propiedad transitiva: si a > b y b > c, entonces a > c
2. Propiedad de tricotomía (o de ordenación total): una sola de las siguientes
afirmaciones es verdadera:
a > b a = b a < b
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8 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
3. Propiedad antisimétrica: si a ≥ b y b ≥ a, entonces a = b
Demostración: (1.) Si a − b ∈ P y b − c ∈ P, entonces por los axiomas de
orden, se sigue (a −b) + (b −c) = a −c ∈ P. Por tanto, a > c.
(2.) Por la propiedad de tricotomía de los axiomas de orden, sólo es ver-
dadera una de las siguientes afirmaciones: a − b ∈ P, a − b = 0, −(a − b) =
b −a ∈ P. Por tanto, tenemos lo que queríamos probar.
(3.) Si fuera a 6= b, por (2) se sigue que, o a > b o bien b > a. En cualquiera
de los dos casos, una de las hipótesis se contradice. Por lo tanto, se debe tener
que a = b.
Teorema 5 Se verifican los hechos siguientes:
1. Si a ∈ R y a 6= 0, entonces a
2
> 0
2. 1 > 0
3. Si n ∈ N, entonces n > 0
Demostración: (1.) Por la propiedad de tricotomía de los axiomas de orden,
si a 6= 0, entonces a ∈ P o bien −a ∈ P. Si a ∈ P, entonces por los axiomas
de orden, se tiene a
2
= aa ∈ P. Del mismo modo, si −a ∈ P, entonces por los
exiomas de orden y propiedades de cálculo algebraico se tiene
(−a)(−a) = [(−1)a] [(−1)a] = [(−1)(−1)] a
2
= a
2
∈ P
(2.) Puesto que 1 6= 0 y 1
2
= 1, de (1) se sigue 1 > 0
(3.) La prueba se hace por inducción. La afirmación para n = 1 es verdadera
por (2). Si se supone que la afirmación es verdadera para n = k, entonces k ∈ P.
Puesto que 1 ∈ P, se sigue de los axiomas de orden que k + 1 ∈ P. Por tanto,
la afirmación es verdadera para todos los números naturales.
Teorema 6 Dados cuatro números reales cualesquiera a, b, c y d, se cumplen
las siguientes propiedades:
1. Si a > b, entonces a +c > b +c
2. Si a > b y c > d, entonces a +c > b +d
3. Si a > b y c > 0, entonces a · c > b · c
4. Si a > b y c < 0, entonces a · c < b · c
5. Si a > 0, entonces
1
a
> 0
6. Si a < 0, entonces
1
a
< 0
Demostración: (1.) Puesto que (a+c)−(b+c) = a−b ∈ P, se tiene a+c > b+c.
(2.) Si a − b ∈ P y c − d ∈ P, entonces por los axiomas de orden, se tiene
(a +c) −(b +d) = (a −b) + (c −d) ∈ P. Por tanto, a +c > b +d.
(3.) Si a − b ∈ P y c ∈ P, entonces por los axiomas de orden, se tiene
a · c −b · c = (a −b) · c ∈ P. Por tanto, a · c > b · c.
(4.) Del mismo modo que antes, si a−b ∈ P y −c ∈ P, entonces b· c−a· c =
(a −b) · (−c) ∈ P. Por tanto, a · c < b · c.
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1.2. PROPIEDADES DE ORDEN 9
(5.) Si a > 0, por la propiedad de tricotomía se sigue a 6= 0. De aquí se tiene
1
a
6= 0. Si fuera
1
a
< 0, por (4) se tendría a ·
1
a
= 1 < 0, que contradice el hecho
de que 1 > 0. Por lo tanto, se tiene
1
a
> 0 ya que las otras dos posibilidades se
han excluido.
(6.) Del mismo modo que antes, si a < 0, entonces la posibilidad
1
a
> 0 lleva
de nuevo a la contradicción 1 = a ·
1
a
< 0.
Observación 3 Hemos visto que para todo n ∈ N se tiene n > 0 y, por tanto,
1
n
> 0, es decir, se deduce que el inverso de cualquier número natural es positivo.
Por consiguiente, los números racionales de la forma
m
n
= m·
1
n
, donde m y n
son números naturales, son también positivos.
Teorema 7 Dados dos números reales cualesquiera a y b, si a < b, entonces
a <
1
2
(a +b) < b
Demostración: Puesto que a < b, por (1) del teorema anterior, se tiene que
2a = a +a < a +b y también que a +b < b +b = 2b. Por lo tanto se tiene
2a < a +b < 2b
Sabemos que 2 > 0 y, por tanto,
1
2
> 0. De (3) del teorema anterior, se sigue
que
a =
1
2
(2a) <
1
2
(a +b) <
1
2
(2b) = b
Corolario 1 Si b ∈ R y b > 0, entonces 0 <
1
2
b < b.
Demostración: Basta tomar a = 0 en el teorema anterior.
Observación 4 Este último resultado significa que no puede existir un número
real positivo mínimo.
Teorema 8 Si a ∈ R es tal que 0 ≤ a < para todo número real positivo ,
entonces a = 0.
Demostración: Supongamos por el contrario que a > 0. Entonces, por el coro-
lario anterior, se sigue que
0 <
1
2
a < a
Ahora bien, si se toma =
1
2
a, entonces se tiene
0 < < a
Por lo tanto, es falso que a < para todo número real positivo. En consecuencia,
a = 0.
Observación 5 Este resultado significa que para demostrar que un número real
a ≥ 0 es igual a 0, basta probar que el número a es menor que cualquier número
real positivo.
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10 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Teorema 9 Dados dos números reales cualesquiera a y b, tales que
a − < b
para todo > 0, entonces a ≤ b.
Demostración: Supongamos por el contrario que b < a. Entonces a −b > 0 y
por el último corolario, se tiene
0 <
1
2
(a −b) < a −b
Si se toma =
1
2
(a −b) > 0, entonces
0 < < a −b
de donde se obtiene
b < a −
lo cual contradice la hipótesis.
Teorema 10 Si a · b > 0, entonces sólo una de las siguientes afirmaciones es
verdadera:
1. a > 0 y b > 0
2. a < 0 y b < 0
Demostración: (1) Si a · b > 0, entonces a 6= 0 y b 6= 0. Por la propiedad de
tricotomía, a > 0 o bien a < 0. Si a > 0, entonces
1
a
> 0. De aquí se tiene
b = 1 · b = (
1
a
· a) · b =
1
a
· (a · b) > 0
(2) De forma análoga, si a < 0, entonces
1
a
< 0. De donde
b = 1 · b = (
1
a
· a) · b =
1
a
· (a · b) < 0
Corolario 2 Si a · b < 0, entonces sólo una de las siguientes afirmaciones es
verdadera:
1. a < 0 y b > 0
2. a > 0 y b < 0
Demostración: Si a · b < 0, entonces −(a · b) = (−a) · b = a · (−b) > 0. Por el
teorema anterior se sigue que −a > 0 y b > 0 o bien a > 0 y −b > 0, y de aquí
se tiene lo que queríamos probar.
Ejemplo 2 Examínese con detalle los siguientes ejemplos:
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1.3. DESIGUALDADES 11
1. Determinar el conjunto A = {x ∈ R : 5x + 2 ≤ 3}.
Solución:
x ∈ A ⇐⇒5x + 2 ≤ 3 ⇐⇒5x ≤ 1 ⇐⇒x ≤
1
5
Por lo tanto, se tiene
A =
½
x ∈ R : x ≤
1
5
¾
2. Determinar el conjunto B =
©
x ∈ R : x
2
+x > 2
ª
.
Solución: La desigualdad se reescribe como sigue
x ∈ B ⇐⇒x
2
+x −2 > 0 ⇐⇒(x −1)(x + 2) > 0
Por lo tanto, se tienen dos casos posibles: (1) x−1 > 0 y x+2 > 0 o bien
(2) x −1 < 0 y x + 2 < 0. En el primer caso, se tienen las desigualdades
x > 1 y x > −2, que se satisfacen si y sólo si x > 1. En el caso (2), se
tienen las desigualdades x < 1 y x < −2 que se satisfacen si y sólo si
x < −2. En consecuencia, se tiene
B = {x ∈ R : x > 1} ∪ {x ∈ R : x < −2}
3. Determinar el conjunto C =
n
x ∈ R :
2x+1
x+2
< 1
o
.
Solución:
x ∈ C ⇐⇒
2x + 1
x + 2
−1 < 0 ⇐⇒
x −1
x + 2
< 0
Por lo tanto, se tienen dos casos (1) x − 1 < 0 y x + 2 > 0 o bien (2)
x − 1 > 0 y x + 2 < 0. En el caso (1) se tienen las desigualdades x < 1
y x > −2, que se satisfacen si y sólo si −2 < x < 1. En el caso (2)
se tienen las desigualdades x > 1 y x < −2, que nunca se satisfacen
simultáneamente. En consecuencia, se tiene
C = {x ∈ R : −2 < x < 1}
1.3. Desigualdades
A continuación se establecen algunas desigualdades importantes que con
frecuencia se usan en el desarrollo del análisis real.
Teorema 11 Sean a ≥ 0 y b ≥ 0, entonces se tienen
1. a < b ⇐⇒a
2
< b
2
⇐⇒

a <

b
2. a ≤ b ⇐⇒a
2
≤ b
2
⇐⇒

a ≤

b
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12 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Demostración: (1) Distinguimos dos casos: (a) a = 0 y b > 0 y (b) a > 0 y
b > 0.
(a) Para la primera implicación, se tiene b > 0 y por tanto, b
2
> 0. Recíp-
rocamente, si b
2
= b · b > 0 entonces se tiene claramente b > 0, ya que por
hipótesis b es no negativo.
Para la segunda implicación, si b > 0, entonces

b > 0. Puesto que b =
(

b)
2
, por la primera implicación, se tiene
0 < (

b)
2
= b ⇐⇒0 <

b
(b) Para la primera implicación, si a > 0 y b > 0, se sigue que b + a > 0.
Puesto que b − a > 0 y b
2
− a
2
= (b + a) · (b − a), tenemos que b
2
− a
2
> 0.
Recíprocamente, si b
2
− a
2
= (b + a) · (b − a) > 0, se deduce b − a > 0, ya que
por hipótesis b +a ≥ 0.
Para la segunda implicación, si a > 0 y b > 0, entonces

a > 0 y

b > 0.
Puesto que a = (

a)
2
y b = (

b)
2
, por la primera implicación, se tiene
a = (

a)
2
< (

b)
2
= b ⇐⇒

a <

b
(2) Distinguimos tres casos: (a) a = b = 0, (b) a = 0 y b > 0 (c) a > 0
y b > 0. En el primer caso, las implicaciones son evidentes. En los otros dos
casos simplemente hay que repetir los razonamientos anteriores.
Observación 6 En la prueba, se ha supuesto la existencia de las raíces cuadradas
de números reales no negativos.
Teorema 12 Si a ≥ 0 y b ≥ 0, se cumple la desigualdad de la medias
aritmética y geométrica

ab ≤
1
2
(a +b)
La igualdad ocurre si y sólo si a = b.
Demostración: Si a > 0, b > 0 y a 6= b, entonces

a > 0,

b > 0 y

a 6=

b.
Además, al ser

a−

b 6= 0, se tiene (

a−

b)
2
> 0. Al desarrollar el cuadrado
se obtiene
(

a −

b)
2
= a −2

ab +b > 0
de donde se sigue que

ab <
1
2
(a +b)
Por lo tanto, hemos probado la desigualdad estricta cuando a 6= b. Si a =
b, entonces ambos miembros de la desigualdad son iguales. Con esto hemos
demostrado que la desigualdad es válida para a > 0 y b > 0.
Por otro lado, supongamos que a > 0, b > 0 y que

ab =
1
2
(a +b)
Entonces, al elevar al cuadrado ambos miembros de la igualdad y multiplicarlos
por 4, se obtiene
4ab = (a +b)
2
= a
2
+ 2ab +b
2
de donde se deduce
a
2
−2ab +b
2
= (a −b)
2
= 0
De aquí, se sigue a = b. Por lo tanto, la igualdad significa que a = b.
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1.3. DESIGUALDADES 13
Observación 7 La desigualdad de las medias aritmética y geométrica se gen-
eraliza para los números reales positivos a
1
, a
2
, ..., a
n
como sigue
(a
1
a
2
· · · a
n
)
1/n

a
1
+a
2
+ · · · +a
n
n
donde la igualdad ocurre si y sólo si a
1
= a
2
= · · · = a
n
. Es posible demostrar
este enunciado más general usando la inducción matemática, pero la demostración
es un tanto intrincada. Una demostración más elegante usa las propiedades de
la función exponencial.
Teorema 13 Si x > −1, entonces se cumple la desigualdad de Bernouilli
(1 +x)
n
≥ 1 +nx
para todo n ∈ N.
Demostración: La demostración se hace por inducción. El caso n = 1 produce
la igualdad, de donde la afirmación es verdadera en este caso. Ahora, suponemos
la validez de la desigualdad para un entero positivo k, y se debe probar su validez
para k + 1. La hipótesis de inducción
(1 +x)
k
≥ 1 +kx
y el hecho de que x + 1 > 0, indican que
(1 +x)
k+1
= (1 +x)
k
(1 +x)
≥ (1 +kx)(1 +x) = 1 + (k + 1)x +kx
2
≥ 1 + (k + 1)x
Por tanto, se deduce la desigualdad para k +1. En consecuencia, la desigualdad
es válida para todo n ∈ N.
Teorema 14 Si n ∈ N y a
1
, ..., a
n
, b
1
, ..., b
n
son números reales, entonces se
cumple la desigualdad de Cauchy
(a
1
b
1
+ · · · +a
n
b
n
)
2
≤ (a
2
1
+ · · · +a
2
n
)(b
2
1
+ · · · +b
2
n
)
Además, si no todas las b
i
son iguales a cero, entonces la igualdad ocurre si y
sólo si existe un número s ∈ R tal que a
1
= sb
1
, ..., a
n
= sb
n
.
Demostración: Para demostrar esto se define la función F : R →R por
F(x) = (a
1
−xb
1
)
2
+ · · · + (a
n
−xb
n
)
2
para x ∈ R. Podemos asegurar que para todo x ∈ R, se tiene F(x) ≥ 0, ya
que se trata de una suma de números reales al cuadrado. Al desarrollar estos
cuadrados, se obtiene una expresión de la forma
F(x) = A−2Bx +Cx
2
≥ 0
donde se ha hecho
A = a
2
1
+ · · · +a
2
n
B = a
1
b
1
+ · · · +a
n
b
n
C = b
2
1
+ · · · +b
2
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
14 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Puesto que la función cuadrática es no negativa para todo x ∈ R, no puede tener
dos raíces reales distintas. Por lo tanto, su discriminante
∆ = 4B
2
−4AC = 4(B
2
−AC)
debe satisfacer ∆ ≤ 0. En consecuencia, se debe tener
B
2
≤ AC
que es precisamente la desigualdad de Cauchy.
Si b
i
= 0 para todo i = 1, ..., n, entonces ocurre la igualdad, cualesquiera
que sean los a
i
. Supongamos ahora que no todas los b
i
son iguales a cero. Es
inmediato comprobar que si a
i
= sb
i
, para un cierto s ∈ R y i = 1, ..., n, entonces
ambos miembros de la desigualdad son iguales a s
2
(b
2
1
+· · ·+b
2
n
)
2
. Por otra parte,
si se cumple la igualdad, entonces ∆ = 0, por lo que existe una única raíz real s
de la ecuación cuadrática F(x) = 0. Pero esto significa que F(s) = 0, es decir,
(a
1
−sb
1
)
2
+ · · · + (a
n
−sb
n
)
2
= 0
lo que sólo es posible si
a
1
−sb
1
= 0
.
.
.
a
n
−sb
n
= 0
de donde se infiere que a
i
= sb
i
para todo i = 1, ..., n.
Teorema 15 Si n ∈ N y a
1
, ..., a
n
, b
1
, ..., b
n
son números reales, entonces se
cumple la desigualdad triangular
¡
(a
1
+b
1
)
2
+ · · · + (a
n
+b
n
)
2
¢
1/2
≤ (a
2
1
+ · · · +a
2
n
)
1/2
+ (b
2
1
+ · · · +b
2
n
)
1/2
Además, si no todas las b
i
son iguales a cero, entonces la igualdad ocurre si y
sólo si existe un número real s tal que a
1
= sb
1
, ..., a
n
= sb
n
.
Demostración: Puesto que
(a
i
+b
i
)
2
= a
2
i
+ 2a
i
b
i
+b
2
i
para i = 1, ..., n. De la desigualdad de Cauchy, se deduce que
(a
1
+b
1
)
2
+ · · · + (a
n
+b
n
)
2
= A+ 2B +C
≤ A+ 2

AC +C
= (

A+

C)
2
siendo
A = a
2
1
+ · · · +a
2
n
B = a
1
b
1
+ · · · +a
n
b
n
C = b
2
1
+ · · · +b
2
n
De aquí, por una de las equivalencias del apartado 1(b), se deduce que
¡
(a
1
+b
1
)
2
+ · · · + (a
n
+b
n
)
2
¢
1/2


A+

C
que es la desigualdad triangular.
Si ocurre la igualdad, entonces se debe tener B =

AC, por lo que la igual-
dad se cumple en la desigualdad de Cauchy.
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1.4. VALOR ABSOLUTO 15
1.4. Valor absoluto
Definición 3 Si a ∈ R, el valor absoluto de a, denotado por |a|, está definido
por
|a| =



a si a > 0
0 si a = 0
−a si a < 0
Observación 8 La propiedad de tricotomía asegura que si a ∈ R y a 6= 0 ,
entonces uno de los números a y −a es positivo. El valor absoluto de a 6= 0 se
define como el número que sea positivo de los dos. El valor absoluto de 0 es 0
por definición.
Teorema 16 Se cumplen las siguientes propiedades:
1. |a| = 0 ⇐⇒a = 0
2. |−a| = |a|
3. |ab| = |a| |b|
4. Si c ≥ 0, entonces |a| ≤ c si y sólo si −c ≤ a ≤ c
5. −|a| ≤ a ≤ |a|
para todo a, b ∈ R
Demostración: (1.) Si a = 0, entonces |a| = 0. Si a 6= 0, entonces −a 6= 0 y
|a| 6= 0. Por tanto, si |a| = 0, entonces a = 0.
(2.) Si a = 0, entonces |−0| = 0 = |0|. Si a > 0, entonces −a < 0, de manera
que |a| = a y |−a| = −(−a) = a. Si a < 0, entonces −a > 0, de modo que
|a| = −a y |−a| = −a.
(3.) Si a = 0 o b = 0, entonces |ab| como |a| |b| son iguales a cero. Si a > 0 y
b > 0, entonces ab > 0, de donde |ab| = ab = |a| |b|. Si a > 0 y b < 0, entonces
ab < 0, de donde |ab| − ab = a(−b) = |a| |b|. Los otros dos casos se tratan del
mismo modo.
(4.) Supongamos que |a| ≤ c. Entonces se tiene tanto a ≤ c como −a ≤ c, o
sea a ≥ −c. Recíprocamente, si −c ≤ a ≤ c, entonces se tiene tanto a ≤ c como
−a ≤ c. Por tanto, |a| ≤ c.
(5.) Se hace c = |a| y se aplica (4.).
Teorema 17 Para cualesquiera números reales a y b, se cumple la desigual-
dad triangular
|a +b| ≤ |a| + |b|
Demostración: Por el apartado (5.) del teorema anterior, se tiene −|a| ≤ a ≤
|a| y −|b| ≤ b ≤ |b|. Entonces, sumando miembro a miembro, se tiene
−(|a| + |b|) ≤ a +b ≤ |a| + |b|
de donde se deduce la desigualdad triangular.
Corolario 3 Para cualesquiera números reales a y b, se cumple:
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16 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
1. ||a| −|b|| ≤ |a −b|
2. |a −b| ≤ |a +b|
Demostración: (1.) Se escribe a = a−b+b y se aplica la desigualdad triangular
para obtener
|a| = |(a −b) +b| ≤ |a −b| + |b|
De aquí se obtiene
|a| −|b| ≤ |a −b|
De manera similar, escribimos b = b − a + a y aplicamos la desigualdad trian-
gular, y obtenemos
|b| = |(b −a) +a| ≤ |b −a| + |a|
De aquí, tenemos
−|a −b| = −|b −a| ≤ |a| −|b|
Combinando las dos desigualdades obtenidas, se obtiene la desigualdad pedida.
(2.) Se sustituye b por −b en la desigualdad triangular para obtener
|a −b| ≤ |a| + |−b| = |a| + |b|
Observación 9 Mediante inducción se generaliza la desigualdad triangular para
cualquier número finito de números reales. Así, para cualesquiera números reales
a
1
, a
2
, ..., a
n
, se tiene
|a
1
+a
2
+ · · · +a
n
| ≤ |a
1
| + |a
2
| + · · · + |a
n
|
Ejemplo 3 Examinar con detalle los siguientes ejemplos:
1. Determinar el conjunto A = {x ∈ R : |2x + 3| < 6}.
Solución: Se tiene que
x ∈ A ⇐⇒|2x + 3| < 6 ⇐⇒−6 < 2x + 3 < 6
Esta última se satisface si y sólo si −9 < 2x < 3. Dividiendo por 2, se
tiene −9/2 < x < 3/2. Por tanto, A = {x ∈ R : −9/2 < x < 3/2}.
2. Determinar el conjunto B = {x ∈ R : |x −1| < |x|}.
Solución: Un procedimiento es considerar los casos para los que los sím-
bolos de valor absoluto se pueden omitir. Estos casos son: (a) x < 0, (b)
0 ≤ x < 1, y (c) x ≥ 1. Obsérvese que 1 y 0 son los valores de x en los que
se anulan x − 1 y x, respectivamente, y en consecuencia, donde cambian
de signo.
(a) En este caso, la desigualdad se convierte en −(x − 1) < −x, que es
equivalente a 1 < 0. Puesto que esta afirmación es falsa, ningún valor de
x considerado en este caso satisface la desigualdad.
(b) En este caso, la desigualdad se convierte en −(x − 1) < x, que es
equivalente a x > 1/2. Por tanto, los valores de x que satisfacen 1/2 <
x < 1 cumplen la desigualdad en cuestión.
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1.4. VALOR ABSOLUTO 17
(c) En este caso, la desigualdad se convierte en x −1 < x, que es equiva-
lente a −1 < 0. Puesto que esta afirmación es verdadera, todos los valores
de x considerados en este caso satisfacen la desigualdad.
Combinando los tres casos, se concluye que B = {x ∈ R : x > 1/2}.
Otro procedimiento para determinar B se basa en el hecho de que a < b es
equivalente a a
2
< b
2
, cuando a ≥ 0 y b ≥ 0. De este modo, |x −1| < |x| es
equivalente a |x −1|
2
< |x|
2
. Puesto que |a|
2
= a
2
, para cualquier número
real a, se puede desarrollar el cuadrado para obtener
x
2
−2x + 1 < x
2
De aquí se tiene
x >
1
2
Por tanto, B = {x ∈ R : x > 1/2}.
3. Dada la función f definida por
f(x) =
2x
2
−3x + 1
2x −1
para 2 ≤ x ≤ 3. Determinar una constante M tal que |f(x)| ≤ M, para
todo x que satisface 2 ≤ x ≤ 3.
Solución: Se tiene
¯
¯
¯
¯
2x
2
−3x + 1
2x −1
¯
¯
¯
¯
≤ M
equivalente a
¯
¯
2x
2
−3x + 1
¯
¯
|2x −1|
≤ M
De la desigualdad triangular y del hecho de que |x| ≤ 3, se obtiene
¯
¯
2x
2
−3x + 1
¯
¯
≤ 2 |x|
2
+ 3 |x| + 1 ≤ 2 · 3
2
+ 3 · 3 + 1 = 28
Asimismo,
|2x −1| ≥ |2 |x| −1| ≥ 2 |x| −1 ≥ 2 · 2 −1 = 3
porque |x| ≥ 2. De este modo, tenemos
¯
¯
2x
2
−3x + 1
¯
¯
|2x −1|

28
3
Por tanto, se puede tomar M = 28/3. Obsérvese que se ha encontrado una
de tales constantes: es claro que cualquier M > 28/3 también cumplirá
|f(x)| ≤ M. También es posible que 28/3 no sea el menor valor posible de
M.
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18 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
1.5. La recta real
Una interpretación geométrica y familiar del conjunto de los números reales
es la recta real. En esta representación el valor absoluto |a| de un número real
a se considera como la distancia de a al origen 0. En general, la distancia entre
dos números reales a y b es |a −b|.
Distancia entre a = −2 y b = 3
Definición 4 Sea a ∈ R y un número real > 0. Se llama entorno de centro
a y radio al conjunto
E

(a) = {x ∈ R : |x −a| < }
Observación 10 Obsérvese que la afirmación x ∈ E

(a) es equivalente a una
cualquiera de las siguientes proposiciones
− < x −a <
a − < x < a +
Teorema 18 Sea a ∈ R. Si x ∈ E

(a) para todo > 0, entonces x = a.
Demostración: Si x es tal que 0 ≤ |x −a| < para todo > 0, entonces
|x −a| = 0. Por tanto, x = a.
Ejemplo 4 Examina los ejemplos siguientes:
1. Sea A = {x ∈ R : 0 < x < 1}. Si a ∈ A, entonces se toma como el menor
de los dos números 1 −a y a. De este modo, E

(a) ⊆ A. Por tanto, cada
elemento de A tiene un entorno que está contenido en A.
2. Sea B = {x ∈ R : 0 ≤ x ≤ 1}. Entonces, para cualquier > 0 el entorno
E

(0) contiene puntos que no están en B y, en consecuencia, E

(0) no
está contenido en B. Por ejemplo, el número x = −/2 está en E

(0) pero
no en B.
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1.6. LA PROPIEDAD DE COMPLETITUD 19
1.6. La propiedad de completitud
Los axiomas de cuerpo ordenado no son suficientes para caracterizar a los
números reales, porque los números racionales también satisfacen estos axiomas.
Sin embargo, hay números que deberían estar ahí, pero no están; por ejemplo, no
hay ningún número racional que cumpla la ecuación x
2
= 2. Necesitamos pues
otra condición que nos asegure la presencia de estos números en el conjunto de
los números reales. Esta condición se conoce como la propiedad de completitud
de los números reales.
Por la propiedad de densidad de los números racionales sabemos que entre
dos números racionales existen infinitos números racionales, por tanto al visu-
alizar el conjunto Q, representando cada uno de sus elementos por un punto,
parecerá como si tuviéramos una recta. Sin embargo, la realidad es que Q no
forma un ”todo continuo”, ya que como hemos dicho hay números, llamados
irracionales, como por ejemplo

2, que reclaman su punto en la recta (huecos).
Los números racionales representados por puntos en un recta.
Por tanto, es evidente que este conjunto carece de números que están todo lo
cercanos que queramos a un número racional, lo que muestra el concepto de
”incompletitud” de Q. En cambio, al representar el conjunto de los números
reales R, formado por la unión del conjunto de los números racionales y del
conjunto de los números irracionales, sí que estamos ante un ”continuo” y cuya
visualización da lugar a lo que llamamos habitualmente recta real
La recta real
Hay varias formas de introducir la propiedad de completitud. Una de ellas,
consiste en introducirla a través de la propiedad del supremo que se toma como
otro axioma de los números reales. Otra, es introducirla a través de la propiedad
de la sucesión monotona. Este otro método, más cercano a nuestra intuición,
consiste en construir los números reales, como

2 = 1,414213..., en forma de
límite de una sucesión que lo aproxima.
Aquí introduciremos la completitud de R por la propiedad del supremo,
tomándola como axioma. Una descripción del otro método puede encontrarse
en Marsden y Hoffman.
Definición 5 Sea S un subconjunto de R. Se dice que un número real u es una
cota superior (resp. inferior) de S si para todo s ∈ S se cumple s ≤ u (resp.
u ≤ s).
Observación 11 Hacemos las siguientes constataciones importantes:
1. Un número real v no es una cota superior (resp. inferior) de S si y sólo
si existe algún s
0
∈ S tal que v ≤ s
0
(resp. s
0
≤ v)
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20 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
2. Cualquier número real es una cota superior (resp. inferior) del conjunto
vacío ∅.
3. Un conjunto de números reales puede no tener una cota superior (resp.
inferior). Por ejemplo, el mismo R no tiene cotas superiores ni inferiores.
Sin embargo, si un conjunto de números reales tiene una cota superior
(resp. inferior) tendrá una infinidad de ellas porque si u es una cota supe-
rior (resp. inferior), entonces cualquier número real v tal que u < v (resp.
v < u) también es una cota superior (resp. inferior).
Definición 6 Sea S un subconjunto de R. Se dice que S está acotado supe-
riormente (resp. inferiormente) si tiene una cota superior (resp. inferior).
Se dice que S está acotado si tiene tanto cota superior como inferior.
Definición 7 Sea S un subconjunto de R. Si S está acotado superiormente
(resp. inferiormente), entonces se dice que una cota superior (resp. inferior) u
es un supremo o una mínima cota superior (resp. ínfimo o una máxima
cota inferior) de S, si ningún número menor (resp. mayor) que u es cota
superior (inferior) de S.
Observación 12 Otro modo de definir estos números es: un número real u es
un supremo (resp. ínfimo) de un subconjunto S de R si satisface las siguientes
condiciones:
1. para todo s ∈ S se tiene s ≤ u (resp. u ≤ s)
2. Si s ≤ v (resp. v ≤ s) para todo s ∈ S, entonces u ≤ v (resp. v ≤ u)
De hecho, la condición (1) establece que u es una cota superior (resp. infe-
rior) de S y (2), que u es menor (resp. mayor) que cualquier otra cota superior
(resp. inferior) de S.
Lema 1 Un número real u es el supremo (resp. ínfimo) de un subconjunto S
no vacío de R si y sólo si verifica las siguientes condiciones:
1. No existen números s ∈ S tales que u ≤ s (resp. s ≤ u)
2. Si v < u (resp. u < v), entonces existe un número s
0
∈ S tal que v < s
0
(resp. s
0
< v)
Demostración: Supongamos que u satisface (1) y (2). La condición (1) implica
que u es una cota superior de S. Si v es cualquier número con v < u, entonces
la condición (2) prueba que v no puede ser cota superior de S. Por lo tanto, u
es un supremo de S.
Recíprocamente, sea u un supremo de S. Dado que u es una cota superior
de S, la condición (1) se satisface trivialmente. Si v < u, entonces v no es cota
superior de S. Por lo tanto, existe algún s
0
∈ S tal que v ≤ s
0
.
Del mismo modo se hace la prueba para el caso de que u es un ínfimo de S.
Observación 13 Es claro que sólo puede haber un supremo (ínfimo) para un
subconjunto dado S de R. En efecto, si u
1
y u
2
son supremos (ínfimos) de S,
entonces ambos son cotas superiores (inferiores) de S. Como u
1
es supremo
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
1.6. LA PROPIEDAD DE COMPLETITUD 21
(ínfimo) de S y u
2
es cota superior (inferior) de S, se debe tener u
2
≤ u
1
(u
1
≤ u
2
). Siguiendo el mismo razonamiento se prueba que u
1
≤ u
2
(u
2
≤ u
1
).
Por consiguiente, en cualquier caso se tiene u
1
= u
2
.
Cuando estos números existan se denotarán por
supS y inf S
Es claro que si u es una cota superior arbitraria de S, entonces
supS ≤ u
Asimismo, si u es una cota inferior arbitraria de S, entonces
u ≤ inf S
Esto quiere decir que supS (inf S) es la menor (mayor) de las cotas superiores
(inferiores) de S.
supS y inf S
Lema 2 Una cota superior (resp. inferior) u de un subconjunto no vacío S de
R es el supremo (resp. ínfimo) de S si y sólo si para cada > 0 existe s

∈ S
tal que u − < s

(u + > s

).
Demostración: Supongamos que u es una cota superior de S y que satisface
la condición del enunciado. Si v < u y se toma = u − v, entonces > 0 y
entonces existe s

∈ S tal que v = u − < s

. Por lo tanto, v no es una cota
superior de S. Puesto que v es un número arbitrario menor que u, se sigue que
u = supS.
Recíprocamente, supongamos que u = supS y sea > 0. Puesto que u− < u,
entonces u − no es cota superior de S. Por lo tanto, existe algún s

∈ S tal
que u − < s

.
Mediante un razonamiento análogo se prueba el otro caso.
u = supS
Observación 14 Es muy importante entender que el supremo (ínfimo) de un
conjunto puede ser elemento o no del conjunto en consideración.
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22 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Definición 8 Sea S un subconjunto de R. Se dice que un elemento u ∈ S es
el elemento máximo (resp. elemento mínimo) de S si se cumple s ≤ u (resp.
u ≤ s) para todo s ∈ S.
Observación 15 Si u = supS y además se cumple que u ∈ S, entonces u es
el máximo de S. Análogamente, si u = inf S y se cumple u ∈ S, entonces u es
el mínimo de S.
Ejemplo 5 Examina con detalle los siguientes ejemplos:
1. Si S
1
es un subconjunto no vacío de números reales que tiene un número
finito de elementos, entonces es fácil probar que S
1
tiene máximo y mín-
imo. Esto resulta evidente si S
1
tiene un solo elemento, y para cualquier
número finito de elementos se demuestra por inducción respecto al número
de elementos de S.
2. El conjunto S
2
= {x ∈ R : 0 ≤ x ≤ 1} tiene evidentemente a 1 y a 0 como
cotas superior e inferior respectivamente. Además, 1 es el supremo y 0
es el ínfimo de S
2
. Por ejemplo, se prueba que 1 es el supremo de la
siguiente manera: si v < 1, existe un elemento s ∈ S
2
tal que v < s <
1. En consecuencia, v no es una cota superior de S
2
y, puesto que v
es un número arbitrario menor que 1, se sigue que supS
2
= 1. Con un
razonamiento similar se prueba que inf S
2
= 0. Obsérvese que tanto supS
2
como inf S
2
están contenidos en S
2
. En tal caso podemos afirmar que 1 y
0 son respectivamente el máximo y el mínimo de S
2
.
3. Es evidente que 1 y 0 son respectivamente cota superior e inferior del
conjunto S
3
= {x ∈ R : 0 < x < 1}. Aplicando el mismo razonamiento de
antes se ve que supS
3
= 1 y inf S
3
= 0. En este caso, el conjunto no
contiene a estos dos elementos. Por consiguiente, S
3
no tiene máximo ni
mínimo.
4. El conjunto vacío no tiene supremo ni ínfimo porque cualquier número
real es cota superior e inferior de dicho conjunto.
Axioma 1 (Propiedad del supremo) Todo conjunto no vacío de números
reales y acotado superiormente tiene supremo en R.
Observación 16 Constatamos los siguientes hechos importantes:
1. Con todos los supuestos que se han hecho hasta ahora sobre el conjun-
to R, con los cuales R es un cuerpo ordenado, no es posible demostrar
que cualquier subconjunto no vacío que esté acotado superiormente tiene
supremo en R. Esta propiedad que suele denominarse de completitud de R
es la hipótesis final acerca de R. De este modo, se dice que R es un cuerpo
ordenado completo.
2. La propiedad análoga del ínfimo se puede deducir del axioma del supre-
mo. Supongamos que S es un subconjunto no vacío de R que está acotado
inferiormente. Entonces el conjunto S = {−s : s ∈ S} está acotado su-
periormente y por el axioma del supremo tiene supremo. Sea u = supS,
entonces es fácil probar que −u es el ínfimo de S. De este modo tenemos:
todo conjunto de números reales no vacío y acotado inferiormente tiene
ínfimo en R.
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1.6. LA PROPIEDAD DE COMPLETITUD 23
Teorema 19 (Propiedad arquimediana) Si x ∈ R, entonces existe un número
natural n
x
tal que x < n
x
.
Demostración: Si la conclusión es falsa, entonces x es una cota superior de
N. Por el axioma del supremo, el conjunto no vacío N tiene supremo u ∈ R.
Puesto que u−1 < u, por el lema 2 se sigue que existe m ∈ N tal que u−1 < m.
Pero entonces u < m + 1 y puesto que m + 1 ∈ N, esto contradice la hipótesis
de que u es cota superior de N.
Corolario 4 Dados dos números reales positivos y y z, entonces:
1. Existe n ∈ N tal que z < ny
2. Existe n ∈ N tal que
1
n
< y
3. Existe n ∈ N tal que n −1 ≤ z < n
Demostración: (1) Puesto que x =
z
y
> 0, por la propiedad arquimediana
existe n ∈ N tal que
z
y
< n y, por tanto, z < ny.
(2) Si hacemos z = 1 en (1) se tiene 1 < ny, lo cual implica que
1
n
< y.
(3) La propiedad arquimediana asegura que el conjunto {m ∈ N : z < m} de
N es no vacío. Sea n el mínimo de este conjunto, que existe por la propiedad
del buen orden de N. Entonces n − 1 no pertenece a este conjunto y por tanto
se tiene n −1 ≤ z < n.
Observación 17 Hacemos las siguientes observaciones importantes:
1. La propiedad arquimediana es una consecuencia importante del axioma
del supremo. Esta propiedad asegura que el subconjunto N de los números
naturales no está acotado superiormente en R. Debido a la familiaridad
en representar los números sobre la recta real, esto parece un hecho obvio.
Sin embargo, resulta significativo que esta propiedad no se pueda deducir
sin el axioma del supremo.
2. El apartado (2) del corolario anterior muestra que dado cualquier número
real z > 0 hay un número racional de la forma
1
n
con 0 <
1
n
< z. Por
lo tanto, no existe ningún número real mínimo estrictamente positivo, o
bien, existen números racionales arbitrariamente pequeños de la forma
1
n
.
3. La propiedad arquimediana también se satisface en Q.
Teorema 20 (Existencia de

2) Existe un número real positivo x tal que
x
2
= 2.
Demostración: Sea S =
©
s ∈ R : 0 ≤ s, s
2
< 2
ª
. Puesto que 1 ∈ S, el conjunto
es no vacío. Asimismo, S está acotado superiormente por 2, ya que de no ser
así existiría un elemento t ∈ S tal que 2 < t por lo que se tendría entonces que
4 < t
2
, lo que es una contradicción. Por el axioma del supremo se tiene que S
tiene supremo en R. Sea x = supS. Es claro que x > 1. Probaremos que x
2
= 2,
descartando las otras dos posibilidades: x
2
< 2 y x
2
> 2.
Supongamos que x
2
< 2. Evidentemente se cumple
1
n
2

1
n
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24 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
de donde
µ
x +
1
n

2
= x
2
+
2x
n
+
1
n
2
≤ x
2
+
1
n
(2x + 1)
Por tanto, si se puede elegir n de manera que
x
2
+
1
n
(2x + 1) < 2
es decir
1
n
(2x + 1) < 2 −x
2
entonces
µ
x +
1
n

2
< 2
lo que significa que
x +
1
n
∈ S
Ahora bien, por hipótesis sabemos que 2 −x
2
> 0 y 2x + 1 > 0, de donde
2 −x
2
2x + 1
> 0
Por tanto, por la propiedad arquimediana, existe n ∈ N tal que
1
n
<
2 −x
2
2x + 1
Para este valor de n se tiene como hemos visto, que
x +
1
n
∈ S
lo cual contradice el hecho de que x es cota superior de S. Por lo tanto no es
posible que x
2
< 2.
Supongamos ahora que x
2
> 2. Obsérvese que
µ
x −
1
m

2
= x
2

2x
m
+
1
m
2
> x
2

2x
m
Por tanto, si se puede elegir m de manera que
x
2

2x
m
> 2
es decir
2x
m
< x
2
−2
entonces
µ
x −
1
m

2
> 2
Por hipótesis se tiene que x
2
−2 > 0 y x > 0, de donde
x
2
−2
2x
> 0
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1.6. LA PROPIEDAD DE COMPLETITUD 25
Por tanto, por la propiedad arquimediana, existe m ∈ N tal que
1
m
<
x
2
−2
2x
Para este valor de m se tiene como hemos visto, que
µ
x −
1
m

2
> 2
Ahora bien, si s ∈ S, entonces
s
2
< 2 <
µ
x −
1
m

2
de donde se sigue por teorema 11 que
s < x −
1
m
lo que significa que el número
x −
1
m
es una cota superior de S, pero es contradictorio con el hecho de que x = supS.
Por consiguiente, no se puede tener x
2
> 2.
A la vista de ambos resultados se debe tener x
2
= 2.
Observación 18 Hacemos las siguientes observaciones importantes:
1. Este último resultado pone de relieve la importancia del axioma del supre-
mo al asegurar la existencia de un número real positivo x tal que x
2
= 2.
Ya se demostró en el teorema 3 que dicho x no puede ser un número
racional, por tanto, se ha demostrado también la existencia de al menos
un número irracional.
2. El conjunto de los números racionales Q no cumple la propiedad del supre-
mo. Por ejemplo, el conjunto A =
©
x ∈ Q : x
2
< 2
ª
no posee supremo en
Q. El último teorema prueba este hecho.
3. Haciendo ligeras modificaciones en el razonamiento usado en la demostración
del teorema anterior, puede probarse que si a > 0, entonces existe un
número b > 0 único tal que b
2
= a. A este número se le llama raíz cuadrada
positiva de a y se denota por b =

a o bien por b = a
1/2
. Un razonamiento
similar pero un tanto más complicado en el que interviene la fórmula del
binomio hace posible establecer la existencia de la raíz n−ésima positiva
única de a, denotada por
n

a o bien por a
1/n
, para cada n ∈ N.
Corolario 5 Sea x > 0 un número irracional y sea z > 0. Entonces existe un
número natural n tal que el número irracional x/n satisface
0 <
x
n
< z
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26 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Demostración: Dado que x > 0 y z > 0, se sigue que x/z > 0. Por la propiedad
arquimediana, existe un número natural n tal que
0 <
x
z
< n
Por lo tanto, se tiene
0 <
x
n
< z
y es fácil probar que x/n es irracional.
Observación 19 En el corolario anterior hemos probado que existen números
irracionales infinitamente pequeños de la forma x/n, siendo x un número irra-
cional dado y n cualquier número natural.
Teorema 21 (Propiedad de densidad de los números racionales) Si x e
y son números reales con x < y, entonces existe un número racional q tal que
x < q < y.
Demostración: Sin ninguna pérdida de generalidad podemos suponer que x >
0, ¿por qué? porque si no es así, debe ser x = 0 o bien x < 0. En el primer
caso, se tiene 0 < y y el teorema resulta del corolario 4. Si x < 0, entonces
puede ocurrir que uno sólo de los siguientes casos: (1) y = 0, (2) y > 0 y (3)
y < 0. En (1), se tiene −x > 0 y el teorema resulta del mismo corolario. En (2),
se tiene x < 0 y y > 0. Por tanto, el número racional 0 cumple la condición
del teorema. Finalmente, en (3) se tiene x < y < 0, o sea 0 < −y < −x, y
se procederá como el caso supuesto que a continuación exponemos. Puesto que
y −x > 0, por el corolario 4, existe n ∈ N tal que
1
n
< y −x
de donde
ny −nx > 1
Por ser x > 0, entonces nx > 0. Por el corolario 4, existe m ∈ N tal que
m−1 ≤ nx < m
Este valor de m satisface también m < ny, ya que m ≤ nx+1 < ny. Por tanto,
se tiene
nx < m < ny
de donde q = m/n es un número racional que satisface
x < q < y
Corolario 6 (Propiedad de densidad de los números irracionales) Si x
e y son dos números reales con x < y, entonces existe un número irracional z
tal que
x < z < y
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1.7. INTERVALOS 27
Demostración: Aplicando el teorema anterior a los números x/

2 y y/

2, se
obtiene un número racional q 6= 0 tal que
x

2
< q <
y

2
De aquí, tomando z = q

2, se tiene
x < z < y
Finalmente, es fácil probar que q

2 es irracional.
Observación 20 A partir de los dos resultados anteriores podemos afirmar que
el conjunto de los números racionales es ”denso” en R, en el sentido de que es
posible hallar un número racional (de hecho, un número indefinido de ellos)
entre dos números reales diferentes (teorema 21), y se tiene la misma propiedad
de densidad para el conjunto de los números irracionales (corolario 6).
1.7. Intervalos
Definición 9 Si a, b ∈ R y a ≤ b, se llama
1. Intervalo abierto de extremos a y b al subconjunto siguiente:
]a, b[ = {x ∈ R : a < x < b}
2. Intervalo cerrado de extremos a y b al subconjunto siguiente:
[a, b] = {x ∈ R : a ≤ x ≤ b}
3. Intervalo semiabierto por la derecha de extremos a y b al subconjunto
siguiente:
[a, b[ = {x ∈ R : a ≤ x < b}
4. Intervalo semiabierto por la izquierda de extremos a y b al subcon-
junto siguiente:
]a, b] = {x ∈ R : a < x ≤ b}
5. Semirrectas abiertas de extremo a a los subconjuntos siguientes:
]a, +∞[ = {x ∈ R : x > a}
]−∞, a[ = {x ∈ R : x < a}
6. Semirrectas cerradas de extremo a a los subconjuntos siguientes:
[a, +∞[ = {x ∈ R : x ≥ a}
]−∞, a] = {x ∈ R : x ≤ a}
Observación 21 Hacemos las siguientes anotaciones:
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28 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
1. Es frecuente pensar en el conjunto completo R como un intervalo infinito.
En este caso se escribe
]−∞, +∞[ = R
2. Cada uno de los intervalos del (1) al (4) tiene una longitud definida por
b − a. Obsérvese que si a = b, el intervalo abierto correspondiente es el
conjunto vacío
]a, a[ = ∅
y el intervalo cerrado correspondiente es el conjunto de un solo elemento
[a, a] = {a}
3. Se observará que los intervalos (1) al (4) son conjuntos acotados. Las
semirrectas (5) y (6) son conjuntos no acotados. En la denotación de las
semirrectas se han usado los símbolos −∞ y +∞. Estos símbolos deberán
considerarse solamente como acuerdos de notación; no son elementos de
R.
4. Se llama intervalo unitario al intervalo cerrado [0, 1].
Definición 10 Se dice que una sucesión de intervalos I
1
, I
2
, ..., I
n
, ... es una
sucesión de intervalos encajados si se cumple la siguiente cadena de inclusiones
I
1
⊇ I
2
⊇ · · · ⊇ I
n
⊇ I
n+1
⊇ · · ·
Ejemplo 6 Si
I
n
=
·
0,
1
n
¸
entonces se cumple
I
n
⊇ I
n+1
para cada n, por lo que los intervalos están encajados. En este caso, el número
0 pertenece a todo I
n
y además se cumple

\
n=1
I
n
= {0}
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1.7. INTERVALOS 29
En efecto, de la propiedad arquimediana se sigue que para cualquier x > 0 existe
m ∈ N tal que
0 <
1
m
< x
de donde
x / ∈ I
m
Por lo tanto,
x / ∈

\
n=1
I
n
Observación 22 Es importante entender que, en general, una sucesión de in-
tervalos encajados no necesariamente tiene un punto común. Por ejemplo, si
I
n
=
¸
0,
1
n
·
entonces esta sucesión es de intervalos encajados, pero los intervalos no tienen
ningún punto en común. En efecto, para cualquier x > 0 existe m ∈ N tal que
1
m
< x
lo cual quiere decir que
x / ∈ I
m
Por lo tanto
x / ∈

\
n=1
I
n
Teorema 22 (Propiedad de los intervalos encajados) Si I
n
= [a
n
, b
n
], n ∈
N, es una sucesión de intervalos cerrados encajados no vacíos, entonces existe
ξ ∈ R tal que ξ ∈ I
n
para todo n ∈ N.
Demostración: Puesto que los intervalos están encajados, se tiene I
n
⊆ I
1
para todo n ∈ N, por lo que a
n
≤ b
1
para todo n ∈ N. Por tanto, el conjunto
no vacío {a
n
: n ∈ N} está acotado superiormente y, por el axioma del supremo,
existe su supremo. Sea ξ = sup{a
n
: n ∈ N}. Evidentemente, a
n
≤ ξ para todo
n ∈ N. Se tiene además que ξ ≤ b
n
para todo n ∈ N, ya que de no ser así,
existiría algún m ∈ N tal que b
m
< ξ. Dado que ξ = sup{a
n
: n ∈ N}, debe
existir a
p
tal que b
m
< a
p
. Sea q el mayor de los números naturales m y p.
Puesto que
a
1
≤ a
2
≤ · · · ≤ a
n
≤ · · ·
b
1
≥ b
2
≥ · · · ≥ b
n
≥ · · ·
se deduce que b
q
≤ b
m
< a
p
≤ a
q
. Pero esto implica que b
q
< a
q
, lo cual no
es posible ya que I
q
= [a
q
, b
q
] es un intervalo cerrado no vacío. Por lo tanto,
ξ ≤ b
n
para todo n ∈ N. Como a
n
≤ ξ ≤ b
n
para todo n ∈ N, de aquí se sigue
ξ ∈ I
n
= [a
n
, b
n
] para todo n ∈ N.
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30 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Observación 23 En las mismas hipótesis del teorema anterior, se demuestra
que puede haber más de un elemento común. De hecho, si se supone que η =
inf {b
n
: n ∈ N}, entonces se tiene
[ξ, η] =

\
n=1
I
n
Teorema 23 Si I
n
= [a
n
, b
n
], n ∈ N, es una sucesión de intervalos cerrados
encajados no vacíos tales que las longitudes b
n
−a
n
de I
n
cumplen
inf {b
n
−a
n
: n ∈ N} = 0
entonces existe un único número real ξ perteneciente a todos los intervalos de
la sucesión.
Demostración: Puesto que los intervalos están encajados, se tiene I
n
⊆ I
1
para todo n ∈ N, por lo que a
1
≤ b
n
para todo n ∈ N. Por tanto, el conjunto
{b
n
: n ∈ N} está acotado inferiormente y, en consecuencia, existe su ínfimo.
Sea η = inf {b
n
: n ∈ N}. Evidentemente, η ≤ b
n
para todo n ∈ N. Mediante
un razonamiento similar al de la demostración del teorema 22, se prueba que
a
n
≤ η para todo n ∈ N. Por consiguientem se tiene a
n
≤ ξ ≤ η ≤ b
n
. De hecho,
como hemos observado antes, se puede demostrar que x ∈ I
n
para todo n ∈ N si
y sólo si ξ ≤ x ≤ η. Ahora bien, si tenemos inf {b
n
−a
n
: n ∈ N} = 0, entonces
para cualquier > 0 existe m ∈ N tal que 0 ≤ η −ξ ≤ b
m
−a
m
< . Puesto que
esto se cumple para cualquier > 0, por el teorema 8 se deduce que η −ξ = 0.
Por lo tanto, se concluye que η = ξ es el único elemento que pertenece a I
n
para
todo n ∈ N.
1.8. Conjuntos infinitos
Definición 11 Si n ∈ N, se dice que un conjujnto S tiene n elementos si existe
una aplicación biyectiva del subconjunto {1, 2, ..., n} de N en S. Se dice que S
es finito si es vacío, o bien tiene n elementos, para un cierto n ∈ N. Se dice que
un conjunto es infinito si no es finito.
Teorema 24 Un conjunto S
1
tiene n elementos si y sólo si existe una aplicación
biyectiva de S
1
en un conjunto S
2
que tiene n elementos.
Demostración: Si S
1
tiene n elementos, por definición S
1
es biyectable con
el conjunto {1, 2, ..., n} que tiene n elementos. Por tanto, es suficiente tomar
S
2
= {1, 2, ..., n}. Recíprocamente, sea ϕ : S
1
→ S
2
la aplicación biyectiva.
Como S
2
tiene n elementos, por definición existe una aplicación biyectiva ψ
de {1, 2, ..., n} en S
2
. Entonces la aplicación ϕ
−1
◦ ψ de {1, 2, ..., n} en S
1
es
biyectiva y, en consecuencia, S
1
tiene n elementos.
Corolario 7 Un conjunto S
1
es finito si y sólo si existe una biyección de S
1
en
un conjunto S
2
que es finito.
Demostración: La prueba es análoga a la realizada en la demostración ante-
rior, sabiendo que un conjunto no vacío es finito si tiene n elementos.
Teorema 25 1. Sean m, n ∈ N tales que m ≤ n. Entonces existe una apli-
cación inyectiva del conjunto {1, 2, ..., m} en el conjunto {1, 2, ..., n}.
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1.8. CONJUNTOS INFINITOS 31
2. Sean m, n ∈ N tales que m > n. Entonces no existe una inyección de
{1, 2, ..., m} en {1, 2, ..., n}.
Demostración: (1) Definimos la aplicación ϕ : {1, 2, ..., m} →{1, 2, ..., n} por
ϕ(k) = k para 1 ≤ k ≤ m. Es obvio que ϕ es inyectiva.
(2) La demostración se hace por inducción. Para n = 1, cualquier aplicación
ϕ : {1, 2, ..., m} → {1}, con m > 1, cumple ϕ(1) = · · · = ϕ(m) = 1, lo que
nos asegura que ϕ no es inyectiva. Supongamos ahora que para k > 1 ninguna
aplicación de {1, 2, ..., m} en {1, 2, ..., k}, con m > k, no es inyectiva. Se probará
que tampoco ninguna aplicación ψ de {1, 2, ..., m} en {1, 2, ..., k + 1}, con m >
k + 1, es inyectiva. En efecto, si ψ({1, 2, ..., m}) está contenido en {1, 2, ..., k},
entonces por la hipótesis de inducción ψ no es una inyección en {1, 2, ..., k} y, por
tanto, no es una inyección en {1, 2, ..., k, k + 1}. En consecuencia, suponemos
que ψ({1, 2, ..., m}) no está contenido en {1, 2, ..., k}. Si más de un elemento de
{1, 2, ..., m} se corresponde con k + 1, entonces ψ no es inyectiva. Por tanto,
debemos suponer que sólo un cierto p ∈ N se corresponde con k + 1. Definimos
ahora la aplicación ψ
1
: {1, 2, ..., m−1} →{1, 2, ..., k} por
ψ
1
(q) =
½
ψ(q) si 1 ≤ q < p
ψ(q −1) si p ≤ q ≤ m−1
que, por hipótesis de inducción, no es inyectiva. Por consiguiente, ψ no es in-
yectiva.
Teorema 26 1. Si m ∈ N, entonces existe una aplicación inyectiva de {1, 2, ..., m}
en N.
2. Si m ∈ N, entonces no existe una aplicación inyectiva de N en {1, 2, ..., m}.
Demostración: La prueba es análoga a la demostración del teorema anterior.
Corolario 8 El conjunto de los números naturales N es un conjunto infinito.
Demostración: Si N fuera finito, entonces existiría un m ∈ N y una aplicación
biyectiva de {1, ..., m} en N. Pero esto significa que la aplicación inversa de N
en {1, ..., m} es inyectiva, lo que no es posible por el teorema anterior.
Teorema 27 Un subconjunto T de un conjunto finito S es finito.
Demostración: Se puede suponer que T es no vacío, porque si fuera vacío sería
finito. La demostración se hace por inducción sobre el número de elementos del
conjunto S. Si S tiene un elemento, entonces es evidente que el único subcon-
junto no vacío T de S debe coincidir con S, y, por tanto, es un conjunto finito.
Supongamos ahora que todo subconjunto no vacío de un conjunto de k elementos
es finito. Si ahora S tiene k + 1 elementos, entonces existe una biyección ϕ de
N
k+1
en S. Si T es un subconjunto no vacío de S y ϕ(k + 1) / ∈ T, entonces se
puede considerar que T es un subconjunto del conjunto S
1
= S −{ϕ(k + 1)}, el
cual tiene k elementos. Por tanto, por hipótesis de inducción, T es finito. Sin
embargo, si ϕ(k + 1) ∈ T, entonces el conjunto T
1
= T −{ϕ(k + 1)} es un sub-
conjunto de S
1
, el cual tiene k elementos. Por consiguiente, T
1
es un conjunto
finito, y en consecuencia, T = T
1
∪{ϕ(k + 1)} también es un conjunto finito.
Teorema 28 Si S es un conjunto infinito y S ⊆ U, entonces U es un conjunto
infinito.
Demostración: Si U fuera finito, entonces por el teorema anterior se seguiría
que S es un conjunto finito, lo cual contradice la hipótesis.
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32 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Ejemplo 7 Sea f : N → N una aplicación inyectiva. Demostrar que el conjunto
A = {n ∈ N : f(n) ≥ n}
es infinito.
Solución: Supongamos que A fuera finito. Entonces existen
n
0
= m´ ax
n∈A
{f(n)}
n
1
= m´ ax
n∈A
{n}
por el principio del buen orden de los números naturales. Además, por definición
de A, se tiene n
0
≥ n
1
. Puesto que por hipótesis f es inyectiva, se tiene
{1, 2, ..., n
0
} ⊆ {f(1), f(2), ..., f(n
0
)}
Sea n ∈ {1, 2, ..., n
0
}, entonces se cumple una de las siguientes posibilidades:
n ∈ A o n / ∈ A. Si n ∈ A, entonces n ≤ f(n) ≤ n
0
. Si n / ∈ A, entonces
f(n) < n ≤ n
0
. En cualquier caso, se deduce
{f(1), f(2), ..., f(n
0
)} ⊆ {1, 2, ..., n
0
}
Por tanto,
{f(1), f(2), ..., f(n
0
)} = {1, 2, ..., n
0
}
Finalmente, se cumple
n
0
+ 1 > n
0
≥ n
1
y por tanto, n
0
+ 1 / ∈ A. De aquí, se deduce
f(n
0
+ 1) < n
0
+ 1
de donde
f(n
0
+ 1) ≤ n
0
lo que es una contradicción por el hecho de que {f(1), f(2), ..., f(n
0
)} = {1, 2, ..., n
0
}
y f inyectiva.
1.9. Conjuntos numerables
Definición 12 Se dice que un conjunto S es infinito numerable si existe una
aplicación biyectiva de N en S. Se dice que un conjunto S es numerable si es
finito o bien infinito numerable. Se dice que un conjunto S es no numerable
si no es finito ni infinito numerable.
Ejemplo 8 Examínense los siguientes ejemplos con detalle.
1. El conjunto de los números naturales pares P = {2n : n ∈ N} es infinito
numerable, ya que la aplicación ϕ : N →P definida por ϕ(n) = 2n, n ∈ N,
es biyectiva. De manera similar, el conjunto de los números naturales
impares I = {2n −1 : n ∈ N} es infinito numerable.
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1.9. CONJUNTOS NUMERABLES 33
2. El conjunto de los números enteros Z es infinito numerable. Para verlo,
consideremos la disposición siguiente de los conjuntos Z y N:
0, 1, −1, 2, −2, 3, −3, ...
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, ...
La correspondencia entre estas dos listas se establece mediante la siguiente
aplicación:
f(n) =
½
n
2
si n es par

n−1
2
si n es impar
que es biyectiva.
3. Utilizando el mismo razonamiento anterior, puede demostrarse ensegui-
da que la unión disjunta de dos conjuntos infinito numerables es infinito
numerable. Uno de los dos conjuntos se enumera mediante los números
naturales pares y el otro, mediante los impares.
Teorema 29 Un conjunto S
1
es infinito numerable (resp. numerable) si y sólo
si existe una biyección de S
1
en un conjunto S
2
que es infinito numerable (resp.
numerable).
Demostración: Si S
1
es infinito numerable, existe una biyección de N en S
1
,
y N es un conjunto infinito numerable. Recíprocamente, sea ϕ : S
1
→ S
2
la
biyección. Puesto que S
2
es infinito numerable existe una biyección ψ de N en
S
2
. Entonces, ϕ
−1
◦ ψ es una aplicación biyectiva de N en S
1
.
De manera análoga se procede para el caso de conjuntos numerables.
Teorema 30 Si un conjunto S es numerable y T ⊆ S, entonces T es numerable.
Demostración: Si S es finito, por el teorema 27, T es finito. Si T es finito,
entonces se ha terminado la prueba. De este modo, podemos suponer que S es
infinito numerable y T ⊆ S es infinito. Sea f una biyección de N en S y sea
U = {n ∈ N : f(n) ∈ T} = f
−1
(T). Puesto que T no es vacío, se sigue que U
es no vacío. Podemos ahora aplicar la propiedad de buena ordenación de N para
obtener el elemento mínimo u
1
de U. Entonces se hace que u
2
sea el elemento
mínimo de U − {u
1
}, que debe ser no vacío, porque T es infinito. Procediendo
de este modo, obtenemos u
1
, u
2
, ..., u
k
de U. Hacemos que u
k+1
sea el elemento
mínimo de U−{u
1
, u
2
, ..., u
k
}, que debe ser también no vacío por la misma razón
de antes. Por construcción, tenemos 1 ≤ u
1
< u
2
< · · · < u
k
< u
k+1
< · · · ,
de donde se deduce por inducción que r ≤ u
r
para todo r ∈ N. Ahora se define
la aplicación g : N → N por g(r) = u
r
, para cada r ∈ N. Del hecho de que
u
k+1
/ ∈ {u
1
, u
2
, ..., u
k
}, se deduce que g es inyectiva. Por lo tanto, la aplicación
f ◦ g es inyectiva de N en S. Puesto que los valores que toma esta aplicación
están contenidos en T ⊆ S, podemos considerarla como una inyección de N
en T. Puesto que f es exhaustiva, para todo t ∈ T ⊆ S se tiene f(n
t
) = t
para un cierto n
t
∈ U ⊆ N. Sin embargo, como r ≤ u
r
= g(r) para r ∈ N,
se tiene n
t
= g(m
t
) para un cierto m
t
∈ N y m
t
≤ n
t
. Por consiguiente,
t = f(n
t
) = f(g(m
t
)) = (f ◦ g)(m
t
), con lo cual se demuestra que f ◦ g es una
aplicación exhaustiva de N en T. Por consiguiente, f ◦ g es biyectiva y T es
infinito numerable.
Observación 24 El teorema anterior muestra que los conjuntos infinito nu-
merables representan la "menor infinidad"posible, en el sentido de que un con-
junto que es numerable puede ser un subconjunto de uno numerable.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
34 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Teorema 31 1. El conjunto S es numerable si y sólo si existe una inyección
de S en N.
2. El conjunto S es numerable si y sólo si existe una aplicación exhaustiva
de N sobre S.
Demostración: Como una biyección es una aplicación inyectiva y exhaustiva,
la condición de que S es numerable lleva consigo las condiciones enunciadas.
Por tanto, es necesario demostrar que cada una de las condiciones dadas implica
que S sea numerable.
1. Sea f : S → N una aplicación inyectiva. Entonces f es una biyección de
S en f(S) ⊆ N. Ahora bien, por el teorema 30, f(S) es numerable. De
aquí, por el teorema 29, S es numerable.
2. Sea g : N → S una aplicación exhaustiva. Definimos la aplicación g
1
:
S → N de la siguiente manera: para cada s ∈ S, g
1
(s) es el elemento
mínimo del conjunto {n ∈ N : g(n) = s} que es no vacío, ya que g es
exhaustiva Sean s, t ∈ S y s 6= t, entonces los subconjuntos {n ∈ N :
g(n) = s} y {n ∈ N : g(n) = t} de N son disjuntos. Por el buen orden de
N, se sigue que g
1
(s) 6= g
1
(t). Por consiguiente, g
1
es inyectiva y, por (1),
se concluye que S es numerable.
Observación 25 La parte (2) del teorema anterior nos muestra como un con-
junto numerable es un conjunto S cuyos elementos se pueden presentar como
los valores de una sucesión
S = {x
1
, x
2
, ..., x
n
, ...}
en donde se permiten las repeticiones. En consecuencia, ya no es tan indispens-
able que la aplicación sea inyectiva.
Teorema 32 El conjunto de los números racionales Q es numerable.
Demostración: Se demostrará que el conjunto Q
+
de los números racionales
positivos es infinito numerable. Entonces, como Q = Q
+
∪{0} ∪Q

, donde Q

es el conjunto de los números racionales negativos, se seguirá que Q es infinito
numerable, del mismo modo que Z en el ejemplo 8.
Se muestra el conjunto F de todas las fracciones m/n, con m, n ∈ N de
acuerdo con la siguiente ordenación: la n− ésima fila se compone de todas las
fracciones con n en el denominador
La aplicación de N en F se define según lo indican las flechas. Se tiene entonces
F =
½
1
1
,
1
2
,
2
1
,
1
3
,
2
2
,
3
1
, ...
¾
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
1.9. CONJUNTOS NUMERABLES 35
Por lo tanto, el conjunto F es infinito numerable. Cada número racional está
representado por muchos elementos diferentes de F; por ejemplo, 1 = 1/1 =
2/2 = · · · . Para cada r ∈ Q
+
se puede elegir como representante la fracción
con el menor denominador y, por tanto, es posible considerar Q
+
como un
subconjunto de F. De este modo, por el teorema 30, Q
+
es infinito numerable.
Teorema 33 El conjunto [0, 1] = {x ∈ R : 0 ≤ x ≤ 1} no es numerable.
Demostración: Se supone que se sabe que todo número real x tal que 0 ≤ x ≤ 1
tiene una representación decimal de la forma x = 0.a
1
a
2
a
3
· · · , en donde cada
a
k
es un dígito entre 0 y 9. Se debe tener presente que ciertos números reales
tienen dos representaciones de esta forma; por ejemplo, el número racional 1/10
puede representarse de dos maneras
0,1000 · · · y 0,0999 · · ·
Dado que Q cumple la propiedad arquimediana, hay una infinidad de números
racionales en dicho intervalo. Por tanto, el conjunto [0, 1] no puede ser finito.
Ahora se probará que no es infinito numerable. Supongamos que hay una enu-
meración x
1
, x
2
, ... de todos los números reales en [0, 1]. Expresemos cada x
k
en
forma decimal:
x
1
= 0.a
11
a
12
a
13
· · ·
x
2
= 0.a
21
a
22
a
23
· · ·
.
.
.
x
n
= 0.a
n1
a
n2
a
n3
· · ·
.
.
.
Sea ahora b
1
un dígito distinto de 0, a
11
y 9, b
2
un dígito distinto de 0, a
22
y
9, b
3
un dígito distinto de 0, a
33
y 9, etc. Consideremos el número real x cuya
representación decimal es
x = 0.b
1
b
2
b
3
· · ·
que claramente satisface 0 ≤ x ≤ 1. El número x no es uno de los números con
dos representaciones decimales, ya que b
n
6= 0 y b
n
6= 9. Además, x 6= x
n
para
cualquier n ∈ N, porque x y x
n
tienen dígitos diferentes en la n− ésima cifra
decimal. Por lo tanto, cualquier lista de números reales en este intervalo omitirá
al menos un número real que pertenece a este intervalo. En consecuencia, este
intervalo no es un conjunto numerable.
Corolario 9 1. El conjunto de los números reales R no es numerable.
2. Un intervalo (no vacío) de R no es numerable.
Demostración:
1. Es evidente a partir del teorema 33, pues si fuera numerable, por el teorema
30, cualquier subconjunto sería numerable y esto es contradictorio con el
hecho de que [0, 1] es no numerable
2. Un cambio de escala mediante la aplicación f(x) = a + (b − a)x pone el
intervalo [0, 1] en correspondencia biyectiva con el intervalo [a, b]. Por el
teorema 33, el intervalo [a, b] no es numerable.
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36 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Observación 26 Hacemos las siguientes consideraciones importantes:
1. Del hecho de que R es no numerable y de que Q es numerable se sigue que
el conjunto de los números irracionales R−Q es no numerable. En efecto,
puesto que la unión de dos conjuntos disjuntos numerables es numerable,
si R − Q fuera numerable se deduciría que R sería numerable, lo cual es
contradictorio con el corolario anterior.
2. Un conjunto finito no puede ser biyectable a uno de sus subconjuntos pro-
pios. Sin embargo, esto es posible para conjuntos infinitos (según se mues-
tra en el ejemplo 8, en el que N es un subconjunto propio de Z). Se con-
sidera el siguiente resultado como un axioma de la teoría de conjuntos:
todo conjunto infinito tiene un subconjunto infinito numerable. De este
resultado se sigue que un conjunto es infinito si es biyectable a uno de sus
subconjuntos propios. De este modo, podemos sustituir la definición 11 por
la que acabamos de encunciar.
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Capítulo 2
Sucesiones de números
reales
2.1. Definición
Definición 13 Una sucesión de números reales es una aplicación f : N →
R. Dicho de otro modo, una sucesión en R asigna a cada número natural un
número real determinado de manera única. Los números reales así obtenidos se
llaman los elementos, valores o términos de la sucesión. Es habitual denotar
por x
n
, en lugar de f(n), al número real asignado a n por la sucesión. De este
modo, la sucesión se denotará por
X = (x
n
: n ∈ N)
o simplemente X = (x
n
).
Observación 27 Hacemos las siguientes anotaciones:
1. No hay que confundir la sucesión (x
n
: n ∈ N), cuyos elementos tienen un
orden, y el conjunto {x
n
: n ∈ N} de los valores de esta sucesión, los cuales
no se consideran ordenados. Por ejemplo, la sucesión ((−1)
n
: n ∈ N)
viene dada por enumeración como sigue
(−1, 1, −1, 1, ...)
mientras que el conjunto {(−1)
n
: n ∈ N} de los valores de la sucesión es
igual al siguiente conjunto
{−1, 1}
2. Al definir una sucesión es costumbre enumerar en orden los términos de
la misma, deteniéndose cuando la regla de formación parece evidente. Así,
la sucesión de los números naturales pares se puede escribir como sigue
(2, 4, 6, 8, ...)
Del mismo modo escribimos por ejemplo la sucesión de los inversos de los
cubos de los números naturales
(
1
2
3
,
1
4
3
,
1
6
3
,
1
8
3
, ...)
37
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
38 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
3. Otro método más satisfactorio para definir una sucesión consiste en dar
una fórmula para el término general de la sucesión. De esta manera, las
sucesiones del apartado anterior se escriben como sigue
(2n : n ∈ N)
(
1
m
3
: m ∈ N)
4. Finalmente, también podemos encontrar las sucesiones definidas recursi-
vamente. Esto es así cuando se especifica el valor de x
1
y una fórmula
para obtener x
n+1
a partir de x
1
, x
2
, ..., x
n
. De esta manera, la sucesión
de los números naturales pares se puede definir por
x
1
:= 2 x
n+1
:= x
n
+ 2 (n ≥ 1)
o también por
x
1
:= 2 x
n+1
:= x
n
+x
1
(n ≥ 1)
Ejemplo 9 Examina detenidamente los siguientes ejemplos:
1. Si a ∈ R, la sucesión (a, a, a, ...), cuyos términos son iguales a a, se llama
sucesión constante a. Por tanto, la sucesión constante 0 es la sucesión
(0, 0, 0, ...), cuyos términos son iguales a 0.
2. La sucesión de los cuadrados de los números naturales es la sucesión
(1
2
, 2
2
, 3
2
, ...) = (n
2
: n ∈ N).
3. La sucesión cuyo término general viene dado por la fórmula
x
n
=
n
n + 1
es la sucesión
(
1
2
,
2
3
,
3
4
,
4
5
, ...)
4. La sucesión de Fibonacci es la sucesión (f
n
) definida recursivamente como
sigue:
f
1
= 1 f
2
= 1 f
n+1
= f
n−1
+f
n
(n ≥ 2)
Los diez primeros términos de esta sucesión son
(1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, ...)
2.2. Operaciones con sucesiones
Definición 14 Si X = (x
n
) y Y = (y
n
) son dos sucesiones de números reales
cualesquiera, entonces su suma se define como la sucesión
X +Y = (x
n
+y
n
: n ∈ N)
su diferencia se define como la sucesión
X −Y = (x
n
−y
n
: n ∈ N)
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.2. OPERACIONES CON SUCESIONES 39
y su producto como la sucesión
XY = (x
n
· y
n
: n ∈ N)
Si a ∈ R, se define el producto de (x
n
) por a como la sucesión
aX = (a · x
n
: n ∈ N)
Por último, si Z = (z
n
) es una sucesión de números reales con z
n
6= 0 para todo
n ∈ N, entonces se define el cociente de X y Z como la sucesión
X
Z
= (
x
n
z
n
: n ∈ N)
Ejemplo 10 Dadas las sucesiones
X = (1, 3, 5, 7, ...) = (2n −1 : n ∈ N)
Y = (1,
1
2
,
1
3
,
1
4
, ...) = (
1
n
: n ∈ N)
entonces tenemos:
1. La suma X +Y , es la sucesión
(2,
7
2
,
16
3
,
29
4
, ...) = (
2n
2
−n + 1
n
: n ∈ N)
2. La diferencia X −Y , es la sucesión
(0,
5
2
,
14
3
,
27
4
, ...) = (
2n
2
−n −1
n
: n ∈ N)
3. El producto XY , es la sucesión
(1,
3
2
,
5
3
,
7
4
, ...) = (
2n −1
n
: n ∈ N)
4. El producto 2X, es la sucesión
(2, 6, 10, 14, ...) = (4n −2 : n ∈ N)
5. El cociente
X
Y
, es la sucesión
(1, 6, 15, 28, ...) = (2n
2
−n : n ∈ N)
Si Z denota la sucesión cuyo término general es z
n
= 1 + (−1)
n
, es decir,
la sucesión
(0, 2, 0, 2, ...)
entonces están definidas las sucesiones X+Z, X−Z y XZ, pero no está definida
la sucesión
X
Z
porque algunos de los términos de Z son iguales a 0.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
40 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
2.3. El límite de una sucesión
Definición 15 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales. Se dice que un
número real x es un límite de (x
n
) si para todo > 0 existe un número natural
m() tal que para todo n ≥ m(), los términos x
n
de la sucesión pertenecen al
entorno V

(x).
Observación 28 Hacemos las siguientes anotaciones importantes:
1. La notación m() se usa para hacer explícito que la elección de m puede
depender del valor de > 0.
2. Decir que los términos x
n
pertenecen al entorno V

(x) puede también ex-
presarse de cualquiera de las siguientes maneras equivalentes:
x
n
∈ V

(x) ⇐⇒|x
n
−x| < ⇐⇒− < x
n
−x < ⇐⇒x− < x
n
< x+
Definición 16 Si x es un límite de la sucesión X = (x
n
), entonces se dice que
la sucesión converge a x o que tiene un límite x. Si una sucesión tiene un límite,
se dice que la sucesión es convergente; si no tiene ningún límite, se dice que la
sucesión es divergente.
Observación 29 La definición de convergencia de una sucesión X = (x
n
) se
puede expresar también diciendo: para cualquier entorno de x, V

(x), todos los
términos de la sucesión, excepto un número finito, pertenecen a dicho entorno.
Teorema 34 Una sucesión convergente de números reales tiene un único límite.
Demostración: Supongamos, por el contrario, que una sucesión X = (x
n
)
tuviera dos límites distintos x
1
y x
2
. Elegimos > 0 de manera que los entornos
V

(x
1
) y V

(x
2
) sean disjuntos (es decir <
1
2
|x
1
−x
2
|). Por definición, existen
dos números naturales m
1
() y m
2
() tales que, si n ≥ m
1
() entonces x
n

V

(x
1
), y si n ≥ m
2
() entonces x
n
∈ V

(x
2
). Sin embargo, esto contradice la
hipótesis de que estos entornos sean disjuntos. En consecuencia x
1
= x
2
.
Notación 1 Cuando una sucesión X = (x
n
) tiene límite x en R, se usará la
siguiente notación
l´ımX = x o l´ım x
n
= x
También se usa en ocasiones la simbología (x
n
) → x, que representa la idea
intuitiva de que los valores x
n
tienden al número x cuando n →∞.
Observación 30 Hacemos las aclaraciones siguientes:
1. La definición de límite de una sucesión de números reales se usa para com-
probar que un valor propuesto x es en realidad el límite. No proporciona
ningún método para determinar inicialmente cuál podría ser ese valor. En
la práctica lo que se hace es conjeturar un valor del límite a partir del
cálculo mediante calculadoras de varios términos suficientemente grandes
de la sucesión.
2. Para probar que un número real x no es límite de una sucesión X = (x
n
),
basta hallar un
0
> 0 tal que independientemente del número natural m
que se elija, es posible encontrar un n
m
concreto que satisface n
m
≥ m tal
que x
n
m
no pertenece al entorno V

0
(x), o dicho en otras palabras, que
|x
n
m
−x| ≥
0
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.3. EL LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 41
Ejemplo 11 Examínense con detalle los siguientes ejemplos:
1. l´ım
1
n
= 0
Solución: Para probar esto, se observa que dado > 0, entonces
1

>
0. Por la propiedad arquimediana, hay un número natural m() tal que
m() >
1

. Entonces, para todo n ≥ m() se tiene n >
1

, de donde
1
n
< .
Es decir, si n ≥ m() entonces
¯
¯
¯
¯
1
n
−0
¯
¯
¯
¯
=
1
n
<
En consecuencia, la sucesión (
1
n
) converge a 0, pues independientemente
del valor que se elija para > 0, siempre existirá un número natural
m() >
1

.
2. l´ım
1
n
2
= 0
Solución: Dado > 0, queremos obtener
¯
¯
¯
¯
1
n
2
−0
¯
¯
¯
¯
=
1
n
2
<
para n suficientemente grande. De aquí deducimos
1
n
<

o n >
1

Por tanto, podemos tomar m() como un número natural tal que
m() >
1

cuya existencia queda asegurada por la propiedad arquimediana. Una vez
hallado m() debemos comprobar que funciona, es decir, que si n ≥ m()
entonces
n >
1

de aquí se tiene
n
2
>
1

de donde se deduce
1
n
2
<
con lo cual queda probado que la sucesión converge a 0.
3. La sucesión (0, 2, 0, 2, ...) no converge a 0.
Solución: Elegimos < 2, por ejemplo = 1. Entonces, independiente-
mente del valor que escojamos para m(1), se podrá seleccionar un número
par n > m(1) para el cual el valor correspondiente x
n
= 2 y para el cual
se tiene
|x
n
−0| = |2 −0| = 2 > 1
Por consiguiente, 0 no es límite de la sucesión.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
42 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
4. l´ım
³
3n+2
n+1
´
= 3
Solución: Dado > 0 queremos obtener la desigualdad
¯
¯
¯
¯
3n + 2
n + 1
−3
¯
¯
¯
¯
<
para n suficientemente grande. Efectuando operaciones tenemos
¯
¯
¯
¯
3n + 2
n + 1
−3
¯
¯
¯
¯
=
¯
¯
¯
¯
−1
n + 1
¯
¯
¯
¯
=
1
n + 1
<
1
n
<
De aquí deducimos
n >
1

Por tanto, podemos tomar m() como un número natural tal que
m() >
1

cuya existencia queda garantizada por la propiedad arquimediana. En-
tonces para cualquier n ≥ m(), se tiene
n >
1

y por tanto se cumple la desigualdad.
Definición 17 Si X = (x
1
, x
2
, x
3
, ..., x
n
, ...) es una sucesión de números reales
y p es un número natural dado, entonces se llama p− cola de X a la sucesión
X
p
= (x
p+1
, x
p+2
, ...) = (x
p+n
: n ∈ N)
Ejemplo 12 Dada la sucesión X = (2, 4, 6, 8, ..., 2n, ...), la 3− cola de X es la
sucesión
X
3
= (8, 10, 12, ..., 2n + 6, ...)
Observación 31 El concepto de cola de una sucesión proviene del hecho de
que la convergencia (o divergencia) de una sucesión depende sólo del ”compor-
tamiento final” de sus términos. Con esto se quiere decir que si para cualquier
número natural p se omiten los p primeros términos de la sucesión, entonces la
sucesión resultante X
p
converge si y sólo si la sucesión original converge y, en
este caso, los límites son iguales.
Teorema 35 Dada una sucesión de números reales X = (x
n
: n ∈ N) y un
número natural p. La p− cola X
p
= (x
p+n
: n ∈ N) de X converge si y sólo si
X converge. En tal caso, se cumple
l´ımX
p
= l´ımX
Demostración: Supongamos que X converge a x. Dado cualquier > 0, existe
un número natural m() tal que para todo n ≥ m() se cumple la desigualdad
|x
n
−x| <
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.3. EL LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 43
Entonces los términos de X
p
para k + p ≥ m(), es decir, para k ≥ m() − p
cumplen la desigualdad
|x
k
−x| <
Por tanto, se puede tomar m
p
() = m() −p, de modo que X
k
también converge
a x.
Recíprocamente, si los términos de X
p
para k ≥ m
p
() cumplen la desigual-
dad
|x
k
−x| <
entonces los términos de X para los que n − p ≥ m
p
(), es decir, para n ≥
m
p
() +p cumplen la desigualdad
|x
n
−x| <
Por tanto, podemos tomar m() = m
p
()+p, de manera que X también converge
a x.
Teorema 36 Dadas dos sucesiones de números reales A = (a
n
) y X = (x
n
) y
x ∈ R. Si para algún c > 0 y k ∈ N se tiene
|x
n
−x| < c |a
n
|
para todo n ≥ k, y l´ıma
n
= 0, entonces l´ımx
n
= x.
Demostración: Al ser l´ıma
n
= 0, dado cualquier > 0 existe un número
natural m
A
(

c
) tal que para todo n ≥ m
A
(

c
) se tiene
|a
n
| = |a
n
−0| <

c
De aquí se obtiene
|x
n
−x| < c |a
n
| < c ·

c
=
para todo n ≥ m
A
(

c
) y n ≥ k. En consecuencia, X converge a x.
Observación 32 Este teorema asegura la convergencia de una sucesión a par-
tir de sucesiones particulares convergentes a cero. A continuación se ilustra su
aplicación mediante algunos ejemplos.
Ejemplo 13 Examina con detalle los siguientes ejemplos:
1. Si a > 0, entonces l´ım
1
1+an
= 0.
Solución: Puesto que a > 0, se sigue an > 0 y 0 < an < 1 +an. De aquí
se tiene
0 <
1
1 +an
<
1
an
y por tanto
¯
¯
¯
¯
1
1 +an
−0
¯
¯
¯
¯
<
1
a
·
1
n
para todo n ∈ N. Puesto que l´ım
1
n
= 0, por el teorema anterior, tomando
c =
1
a
y m = 1, se deduce
l´ım
1
1 +an
= 0
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
44 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
2. lim
1
2
n
= 0
Solución: Puesto que 0 < n < 2
n
para todo n ∈ N, se tiene
0 <
1
2
n
<
1
n
De aquí
¯
¯
¯
¯
1
2
n
−0
¯
¯
¯
¯
<
1
n
para todo n ∈ N. Puesto que l´ım
1
n
= 0, por el teorema anterior, tomando
c = 1 y m = 1, se deduce
l´ım
1
2
n
= 0
3. Si 0 < b < 1, entonces l´ımb
n
= 0
Solución: Puesto que 0 < b < 1, se puede escribir
b =
1
1 +a
en donde a =
1
b
−1. Por tanto, a > 0. Por la desigualdad de Bernoulli, se
tiene
(1 +a)
n
≥ 1 +na
De aquí se obtiene
0 < b
n
=
1
(1 +a)
n

1
1 +na
<
1
a
·
1
n
que, por el teorema anterior se sigue l´ımb
n
= 0.
4. Si c > 0, entonces l´ımc
1
n
= 1
Solución: El caso c = 1 es trivial porque la sucesión es constante 1.
Si c > 1, entonces c
1
n
= 1 +d
n
para algún d
n
> 0. Por la desigualdad de
Bernoulli se tiene
c = (1 +d
n
)
n
≥ 1 +nd
n
para todo n ∈ N, de donde
d
n

c −1
n
Entonces se tiene
¯
¯
¯c
1
n
−1
¯
¯
¯ = d
n
≤ (c −1) ·
1
n
para todo n ∈ N. Por el teorema anterior podemos deducir lo que queríamos
probar siempre que c > 1.
Si 0 < c < 1, entonces podemos escribir
c
1
n
=
1
1 +h
n
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2.3. EL LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 45
para algún h
n
> 0. Por la desigualdad de Bernoulli se tiene
c =
1
(1 +h
n
)
n

1
1 +nh
n
<
1
nh
n
De aquí obtenemos
0 < h
n
<
1
nc
para n ∈ N. Por lo tanto, tenemos
0 < 1 −c
1
n
=
h
n
1 +h
n
< h
n
<
1
nc
de modo que
¯
¯
¯c
1
n
−1
¯
¯
¯ <
1
c
·
1
n
y por el teorema anterior se tiene lo que queríamos cuando 0 < c < 1.
5. l´ımn
1
n
= 1
Solución: Puesto que n
1
n
> 1 para n > 1, podemos escribir
n
1
n
= 1 +k
n
para un cierto k
n
> 0. De aquí se tiene n = (1 + k
n
)
n
. Entonces, por la
fórmula del binomio, podemos escribir
n = 1 +nk
n
+
1
2
n(n −1)k
2
n
+ · · · ≥ 1 +
1
2
n(n −1)k
2
n
de donde se obtiene
n −1 ≥
1
2
n(n −1)k
2
n
y de aquí
k
2
n

2
n
para n > 1. Ahora bien, dado cualquier > 0, por la propiedad arquime-
diana se sigue que existe un número natural m() tal que
2
m()
<
2
Si n ≥ m(), entonces
2
n
<
2
de donde
¯
¯
¯n
1
n
−1
¯
¯
¯ = k
n

µ
2
n
¶1
2
<
y, en consecuencia, se deduce lo que queríamos probar.
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46 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
2.4. Teorema de límites
Definición 18 Se dice que una sucesión X = (x
n
) de números reales está
acotada si existe un número real M > 0 tal que |x
n
| ≤ M para todo n ∈ N.
Por tanto la sucesión X = (x
n
) está acotada si y sólo si el conjunto {x
n
:
n ∈ N} de sus valores está acotado en R.
Teorema 37 Una sucesión convergente de números reales está acotada.
Demostración: Supongamos que l´ımx
n
= x y tomemos = 1. Por definición
de límite, existe un número natural m(1) tal que si n ≥ m(1) se cumple
|x
n
−x| < 1
De aquí, por la desigualdad triangular, se obtiene
|x
n
| < |x| + 1
Sea
M = sup{|x
1
| , |x
2
| , ...,
¯
¯
x
m(1)−1
¯
¯
, |x| + 1}
entonces para todo n ∈ N se cumple
|x
n
| ≤ M
Teorema 38 Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales que
convergen a x e y, respectivamente, y sea c ∈ R.
1. Entonces las sucesiones X+Y, X−Y, X·Y y cX convergen a x+y, x−y, xy
y cx, respectivamente.
2. Si Z = (z
n
) es una sucesión de números reales diferentes de cero que
converge a z y z 6= 0, entonces la sucesión cociente X/Z converge a x/z.
Demostración:
1. a) Debemos demostrar que
l´ım(X +Y ) = l´ımX + l´ımY
Para ello, observemos que por la desigualdad triangular se cumple
|(x
n
+y
n
) −(x +y)| = |(x
n
−x) + (y
n
−y)|
≤ |x
n
−x| + |y
n
−y|
Por hipótesis, si > 0 existe un número natural m
1
() tal que si
n ≥ m
1
() entonces
|x
n
−x| <

2
asimismo, existe otro número natural m
2
() tal que si n ≥ m
2
()
entonces
|y
n
−y| <

2
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.4. TEOREMA DE LÍMITES 47
Por tanto, si m() = sup{m
1
(), m
2
()}, entonces para todo n ≥ m()
se cumple
|(x
n
+y
n
) −(x +y)| ≤ |x
n
−x| + |y
n
−y|
<

2
+

2
=
Puesto que > 0 es arbitrario, se deduce lo que queríamos demostrar.
b) Debemos demostrar que
l´ım(X −Y ) = l´ımX −l´ımY
Un razonamiento análogo al anterior sirve para demostrar este hecho.
c) Debemos demostrar que
l´ım(X · Y ) = l´ımX · l´ımY
Para ello, observemos que por la desigualdad triangular se cumple
|x
n
y
n
−xy| = |x
n
y
n
−x
n
y +x
n
y −xy|
≤ |x
n
(y
n
−y)| + |(x
n
−x)y|
= |x
n
| |y
n
−y| + |x
n
−x| |y|
Por hipótesis y según el teorema anterior, existe un número real M
1
>
0 tal que |x
n
| ≤ M
1
para todo n ∈ N, y si tomamos M = sup{M
1
, |y|}
entonces se cumple
|x
n
y
n
−xy| ≤ |x
n
| |y
n
−y| + |x
n
−x| |y|
≤ M |y
n
−y| +M |x
n
−x|
De la convergencia de X y Y podemos asegurar que para cualquier
> 0 existen los números naturales m
1
() y m
2
() tales que para todo
n ≥ m
1
() se cumple
|x
n
−x| <

2M
y para todo n ≥ m
2
() se cumple
|y
n
−y| <

2M
Si tomamos m() = sup{m
1
(), m
2
()}, entonces para todo n ≥ m()
se cumple
|x
n
−x| ≤ M |y
n
−y| +M |x
n
−x|
< M(

2M
) +M(

2M
) =
Por tanto queda probado lo que queríamos.
d) Debemos demostrar que
l´ım(cX) = c l´ımX
Un razonamiento análogo al anterior haciendo que Y sea la sucesión
constante (c, c, ..., c, ...) sirve para probar este hecho.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
48 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
2. Primero demostraremos que
l´ım
1
Z
=
1
z
Puesto que l´ımZ = z 6= 0, dado α =
1
2
|z| > 0 existe un número natural
m(α) tal que para todo n ≥ m(α) se verifica
|z
n
−z| < α
De aquí, por la desigualdad triangular, se obtiene
−α < −|z
n
−z| ≤ −||z
n
| −|z|| ≤ |z
n
| −|z|
de aquí tenemos
1
2
|z| = |z| −α ≤ |z
n
|
Por tanto
1
|z
n
|

2
|z|
Entonces
¯
¯
¯
¯
1
z
n

1
z
¯
¯
¯
¯
=
¯
¯
¯
¯
z −z
n
z
n
z
¯
¯
¯
¯
=
1
|z
n
z|
|z −z
n
|

2
|z|
2
|z −z
n
|
Dado cualquier > 0, existe un número natural m() tal que para todo
n ≥ m() se verifica
|z
n
−z| <
1
2
|z|
2

Por tanto, si tomamos m() = sup{m(α), m()}, entonces
¯
¯
¯
¯
1
z
n

1
z
¯
¯
¯
¯

2
|z|
2
|z −z
n
|
<
2
|z|
2
·
1
2
|z|
2
=
que demuestra lo que queríamos.
La demostración del hecho siguiente
l´ım
X
Z
=
l´ımX
l´ımZ
se completa ahora al tomar Y = 1/Z y aplicar (c). En efecto
l´ım
X
Z
= l´ım(X · Y ) = l´ımX · l´ımY = x ·
1
z
=
l´ımX
l´ımZ
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.4. TEOREMA DE LÍMITES 49
Observación 33 Algunos de los resultados del teorema pueden generalizarse a
un número finito de sucesiones convergentes. Por ejemplo, si A = (a
n
), B =
(b
n
), ..., Z = (z
n
) son sucesiones convergentes, entonces su suma A+B +· · · +
Z = (a
n
+b
n
+ · · · +z
n
) es una sucesión convergente y se cumple
l´ım(a
n
+b
n
+ · · · +z
n
) = l´ıma
n
+ l´ımb
n
+ · · · + l´ımz
n
También su producto A· B· · · · · Z = (a
n
· b
n
· · · · · z
n
) es una sucesión convergente
y se verifica
l´ım(a
n
· b
n
· · · · · z
n
) = l´ıma
n
· l´ımb
n
· · · · · l´ımz
n
Por tanto, si k ∈ N y A = (a
n
) es una sucesión convergente, entonces
l´ıma
k
n
= (l´ıma
n
)
k
Las demostraciones de estos hechos son análogas a las realizadas en el teorema.
Teorema 39 Si X = (x
n
) es una sucesión convergente y x
n
≥ 0 para todo
n ∈ N, entonces l´ımx
n
= x ≥ 0.
Demostración: Supongamos que la conclusión es falsa, es decir, que x < 0.
Entonces = −x > 0, y puesto que X es convergente hacia x, entonces existe
un número natural m() tal que para todo n ≥ m() se verifica
x − < x
n
< x +
En particular se tiene
x
m()
< x + = x −x = 0
pero esto no es posible ya que por hipótesis x
n
≥ 0 para todo n ∈ N. Por lo
tanto, debe ser x ≥ 0.
Teorema 40 Si X = (x
n
) y Y = (y
n
) son sucesiones convergentes y x
n
≤ y
n
para todo n ∈ N, entonces l´ımx
n
≤ l´ımy
n
.
Demostración: Sea z
n
= y
n
− x
n
, entonces por hipótesis se tiene z
n
≥ 0.
Además se cumple
l´ımz
n
= l´ımy
n
−l´ımx
n
≥ 0
es decir
l´ımx
n
≤ l´ımy
n
Teorema 41 Si X = (x
n
) es una sucesión convergente y a ≤ x
n
≤ b para todo
n ∈ N, entonces a ≤ l´ımx
n
≤ b.
Demostración: Sea Y la sucesión constante (b, b, ..., b, ...), por el teorema an-
terior se deduce que
l´ımx
n
≤ l´ımb = b
Del mismo modo se demuestra la otra desigualdad.
Teorema 42 (Teorema de compresión) Supongamos que X = (x
n
), Y =
(y
n
) y Z = (z
n
) son sucesiones de números reales tales que
x
n
≤ y
n
≤ z
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
50 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
para todo n ∈ N y que l´ımx
n
= l´ımz
n
, entonces Y es convergente y se verifica
l´ımx
n
= l´ımy
n
= l´ımz
n
Demostración: Supongamos que w = l´ımx
n
= l´ımz
n
. Dado cualquier > 0,
entonces existe un número natural m() tal que para todo n ≥ m() se cumple
− < x
n
−w < y − < z
n
−w <
Por la hipótesis se verifica
x
n
−w ≤ y
n
−w ≤ z
n
−w
para todo n ∈ N, entonces
− < y
n
−w <
es decir
|y
n
−w| <
para todo n ≥ m(). Por tanto, Y es convergente y l´ımy
n
= w.
Observación 34 Puesto que cualquier cola de una sucesión convergente tiene
el mismo límite, las hipótesis de los cuatro últimos teoremas pueden hacerse
menos rigurosas al aplicarlos a la cola de una sucesión. Por ejemplo, si la condi-
ción x
n
≥ 0 para todo n ∈ N del primer teorema se sustituye por x
n
≥ 0 para
todo n ≥ m, se cumplirá la misma condición de que x ≥ 0. Modificaciones
similares son válidas para los demás teoremas.
Ejemplo 14 1. La sucesión (n) es divergente.
Solución: Si la sucesión fuera convergente, la sucesión estaría acotada,
es decir, existiría un número M > 0 tal que n = |n| ≤ M para todo n ∈ N.
Pero esto no es posible por la propiedad arquimediana.
2. La sucesión ((−1)
n
) es divergente.
Solución: Si la sucesión fuera convergente, existiría l´ım(−1)
n
= x. En-
tonces, tomando = 1, debería existir un número natural m() tal que
para todo n ≥ m() se cumpliría
|(−1)
n
−x| < 1
Si n es un número impar, entonces
|−1 −x| < 1
es decir
x −1 < −1 < x + 1
o bien
−2 < x < 0
Por otra parte, si n es un número par, entonces
|1 −x| < 1
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.4. TEOREMA DE LÍMITES 51
es decir
x −1 < 1 < x + 1
o bien
0 < x < 2
Por consiguiente, x no puede satisfacer ambas desigualdades y, en conse-
cuencia, la sucesión dada no puede ser convergente.
3. l´ım
2n+1
n
= 2
Solución: Obsérvese que
2n + 1
n
= 2 +
1
n
Si ahora hacemos X = (2) y Y = (
1
n
), entonces
l´ım
2n + 1
n
= l´ım(X +Y ) = l´ımX + l´ımY = 2 + 0 = 2
4. l´ım
2n+1
n+5
= 2
Solución: Es claro que las sucesiones (2n + 1) y (n + 5) no son conver-
gentes. Por ejemplo, (n + 5) no es convergente ya que si lo fuera, puesto
que (5) es convergente, entonces (n) sería convergente y esto no es posible.
Por tanto no es posible aplicar el teorema directamente. Sin embargo, si
se escribe
2n + 1
n + 5
=
2 + 1/n
1 + 5/n
la sucesión dada se expresa en una forma en la que se puede aplicar el
teorema cuando se toma X = (2 + 1/n) y Z = (1 + 5/n), ya que l´ım(2 +
1/n) = 2 y l´ım(1 + 5/n) = 1 6= 0. En efecto, entonces tenemos
l´ım
2 + 1/n
1 + 5/n
= l´ım
X
Z
=
l´ımX
l´ımZ
=
2
1
= 2
5. l´ım
2n
n
2
+1
= 0
Solución: No puede aplicarse directamente el teorema. Sin embargo, si se
escribe
2n
n
2
+ 1
=
2/n
1 + 1/n
2
entonces se puede aplicar el teorema, ya que l´ım(2/n) = 0 y l´ım(1 +
1/n
2
) = 1 6= 0. Por lo tanto
l´ım
2n
n
2
+ 1
=
0
1
= 0
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
52 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
6. l´ım
sin n
n
= 0
Solución: No se puede aplicar directamente el teorema, ya que la sucesión
(n) no es convergente y tampoco lo es (sinn). Esta última no lo es porque
si lo fuera entonces existiría l´ımsinn = a. Entonces, dado = a−2 existe
m() tal que para todo n ≥ m() se cumple
|sinn −a| < a −2
En particular
2 = a −(a −2) < sinn
lo que no es posible. En este caso una operación algebraica no nos permitirá
reducir esta sucesión a una forma en la que se pueda aplicar el teorema.
Sin embargo, sabemos que −1 ≤ sinn ≤ 1, entonces

1
n

sinn
n

1
n
para todo n ∈ N. Por tanto, es posible aplicar el teorema de compresión
para inferir que
l´ım
sinn
n
= 0
7. Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales convergente hacia x ∈ R y
p(t) = a
0
+a
1
t +a
2
t
2
+ · · · +a
k
t
k
un polinomio a coeficientes reales de grado k. Probar que la sucesión
(p(x
n
)) converge hacia p(x).
Solución: El término general de la sucesión (p(x
n
)) es
p(x
n
) = a
0
+a
1
x
n
+a
2
x
2
n
+ · · · +a
k
x
k
n
Entonces por el teorema
l´ımp(x
n
) = a
0
+a
1
(l´ımx
n
) +a
2
(l´ımx
n
)
2
+ · · · +a
k
(l´ımx
n
)
k
= a
0
+a
1
x +a
2
x
2
+ · · · +a
k
x
k
= p(x)
8. Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales convergente hacia x ∈ R y
f una función racional definida como sigue
f(t) =
p(t)
q(t)
donde p y q son funciones polinómicas. Supongamos además que q(x
n
) 6= 0
para todo n ∈ N y que q(x) 6= 0. Demostrar que la sucesión (f(x
n
)) es
convergente a f(x) = p(x)/q(x).
Solución: La prueba consiste en aplicar el teorema de la misma manera
que el ejemplo anterior.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.4. TEOREMA DE LÍMITES 53
Teorema 43 Supongamos que la sucesión X = (x
n
) es convergente a x. En-
tonces la sucesión (|x
n
|) de los valores absolutos converge a |x|. En otras pal-
abras, si l´ımx
n
= x entonces
l´ım|x
n
| = |l´ımx
n
|
Demostración: Por la desigualdad triangular tenemos
||x
n
| −|x|| ≤ |x
n
−x|
para todo n ∈ N. Entonces la convergencia de (|x
n
|) a |x| es una consecuencia
inmediata de la convergencia de (x
n
) a x.
Teorema 44 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales que converge a x
y supongamos que x
n
≥ 0 para todo n ∈ N. Entonces la sucesión (

x
n
) de las
raíces cuadradas positivas converge y
l´ım

x
n
=

x
Demostración: Por el teorema 6 se tiene x = l´ımx
n
≥ 0 y, en consecuencia,
la afirmación tiene sentido. Tenemos entonces dos casos: (1) x = 0 y (2) x > 0.
1. Si x = 0, entonces l´ımx
n
= 0. Dado > 0, existe un número natural m()
tal que para todo n ≥ m() se verifica
0 ≤ |x
n
−0| = x
n
<
2
Por tanto, tenemos
0 ≤

x
n
<
para todo n ≥ m(). Por tanto, l´ım

x
n
= 0.
2. Si x > 0, entonces

x > 0. Observemos que

x
n


x =
(

x
n


x)(

x
n
+

x)

x
n
+

x
=
x
n
−x

x
n
+

x
De aquí tenemos
¯
¯

x
n


x
¯
¯
=
1

x
n
+

x
|x
n
−x|

1

x
|x
n
−x|
para todo n ∈ N. Puesto que l´ımx
n
= x, dado > 0 existe un número
natural m(

x) tal que para todo n ≥ m() se verifica
|x
n
−x| <

x
Por lo tanto
¯
¯

x
n


x
¯
¯

1

x
|x
n
−x|
<
1

x
·

x =
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
54 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Teorema 45 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales positivos tal que
existe L, siendo
L = l´ım
x
n+1
x
n
Si L < 1, entonces (x
n
) converge y l´ımx
n
= 0.
Demostración: Por el teorema 6 se tiene L ≥ 0. Sea r un número real tal que
L < r < 1 y tomemos = r − L > 0. Entonces existe un número natural m()
tal que para todo n ≥ m() se cumple
¯
¯
¯
¯
x
n+1
x
n
−L
¯
¯
¯
¯
<
es decir
x
n+1
x
n
< L + = r
o bien
x
n+1
< rx
n
Por tanto, si n ≥ m() entonces
0 < x
n+1
< rx
n
< r
2
x
n−1
< · · · < r
n−m()+1
x
m()
= r
n+1
x
m()
r
m()
Si ahora hacemos k = x
m()
/r
m()
, entonces
0 < x
n+1
< kr
n+1
Puesto que 0 < r < 1, entonces por el ejemplo 5 (3) l´ımr
n
= 0 y, por lo tanto,
por el teorema 3, se deduce
l´ımx
n
= 0
Ejemplo 15 Probar que l´ım(n/2
n
) = 0
Solución: Se cumple
x
n+1
x
n
=
n + 1
2
n+1
·
2
n
n
=
1
2
(1 +
1
n
)
Por tanto
L = l´ım
x
n+1
x
n
=
1
2
l´ım(1 +
1
n
) =
1
2
Puesto que L < 1, por el teorema anterior, se sigue
l´ım
n
2
n
= 0
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.5. SUCESIONES MONÓTONAS 55
2.5. Sucesiones monótonas
Definición 19 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales. Se dice que X
es creciente si
x
1
≤ x
2
≤ · · · ≤ x
n
≤ x
n+1
≤ · · ·
Se dice que X es estrictamente creciente si
x
1
< x
2
< · · · < x
n
< x
n+1
< · · ·
Se dice que X es decreciente si
x
1
≥ x
2
≥ · · · ≥ x
n
≥ x
n+1
≥ · · ·
Se dice que X es estrictamente decreciente si
x
1
> x
2
> · · · > x
n
> x
n+1
> · · ·
Se dice que X es monótona si es creciente, o bien, decreciente.
Ejemplo 16 Las sucesiones siguientes son crecientes
1. (1, 2, 3, 4, ..., n, ...)
2. (1, 2, 2, 3, 3, 3, ...)
3. (a, a
2
, a
3
, ..., a
n
, ...) , si a > 1
Las sucesiones siguientes son decrecientes
1. (1, 1/2, 1/3, ..., 1/n, ...)
2. (1, 1/2, 1/2
2
, ..., 1/2
n−1
, ...)
3. (b, b
2
, b
3
, ..., b
n
, ...), si 0 < b < 1
Las siguientes sucesiones no son monótonas
1. (1, −1, 1, ..., (−1)
n+1
, ...)
2. (−1, 2, −3, ..., (−1)
n
n, ...)
Las siguientes sucesiones no son monótonas, pero son monótonas en ”última
instancia”
1. (7, 6, 2, 1, 2, 3, 4, ...)
2. (−2, 0, 1, 1/2, 1/3, 1/4, ...)
Teorema 46 Una sucesión monótona de números reales es convergente si y
sólo si es acotada. Además:
1. Si X = (x
n
) es una sucesión creciente acotada, entonces sup{x
n
: n ∈
N} = l´ımx
n
2. Si Y = (y
n
) es una sucesión decreciente acotada, entonces inf{x
n
: n ∈
N} = l´ımx
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
56 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Demostración: En el teorema 4 se demostró que una sucesión convergente es
acotada. Recíprocamente, supongamos que X es una sucesión monótona acota-
da. Entonces X es creciente, o bien, decreciente.
1. Supongamos que X es una sucesión creciente acotada. Por hipótesis, ex-
iste un número real M tal que x
n
≤ |x
n
| ≤ M para todo n ∈ N. Como
consecuencia, el conjunto {x
n
: n ∈ N} de los valores de la sucesión está
acotado. Por el axioma del supremo, existe sup{x
n
: n ∈ N} = x. Dado
> 0, entonces x − no es una cota superior del conjunto {x
n
: n ∈ N}.
Por tanto, existe un número natural m() tal que x− < x
m()
. Pero como
(x
n
) es creciente, se cumple
x − < x
m()
≤ x
n
< x
para todo n ≥ m(). Por consiguiente
x − < x
n
< x +
es decir
|x
n
−x| <
y de aquí se sigue que (x
n
) converge a x.
2. Supongamos que Y es una sucesión decreciente acotada. Entonces, es claro
que X = −Y = (−y
n
) es una sucesión creciente acotada. En (1) se ha
visto que
l´ımX = sup{−y
n
: n ∈ N}
Por el teorema 5, l´ımX = −l´ımY y, por otra parte, se cumple
sup{−y
n
: n ∈ N} = −inf{y
n
: n ∈ N}
Por lo tanto,
l´ımY = −l´ımX = inf{y
n
: n ∈ N}
Observación 35 Este teorema establece la existencia del límite de una sucesión
monótona acotada. Proporciona asimismo un método para calcular el límite de la
sucesión siempre que sea posible determinar el supremo o el ínfimo del conjunto
de sus valores. A veces no es fácil calcular este supremo o ínfimo, pero una vez
que se conoce su existencia, es preferible hallar el límite por otros métodos.
Ejemplo 17 Probar que l´ım(1/

n) = 0
Solución: Es claro que por el teorema 11
l´ım
1

n
= l´ım
r
1
n
=
r
l´ım
1
n
=

0 = 0
pero ahora se usará el teorema de convergencia de las sucesiones monótonas.
Es evidente que 0 es una cota inferior del conjunto {1/

n : n ∈ N} y no es
difícil demostrar que 0 es el ínfimo de este conjunto. Por tanto, l´ım(1/

n) = 0.
Por otra parte, una vez se sabe que la sucesión es convergente a algún número
real x. Por el teorema 5 se cumple
x
2
= l´ımX
2
= l´ım
1
n
= 0
Por tanto, x = 0.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.5. SUCESIONES MONÓTONAS 57
Ejemplo 18 Sea Y = (y
n
) la sucesión definida recursivamente por
y
1
= 0
y
n+1
=
1
4
(2y
n
+ 3)
Probar que l´ımY = 3/2.
Demostración: Observemos que
y
1
= 0 < 2
y
2
=
1
4
(2y
1
+ 3) =
3
4
< 2
y
3
=
1
4
(2y
2
+ 3) =
1
4
·
9
2
=
9
8
< 2
.
.
.
Por inducción se demuestra que y
n
< 2 para todo n ∈ N. En efecto, supongamos
que y
k
< 2, entonces
y
k+1
=
1
4
(2y
k
+ 3) <
1
4
(4 + 3) =
7
4
< 2
Por tanto, Y es una sucesión acotada. Observemos que
0 = y
1
<
3
4
= y
2
<
9
8
= y
3
< · · ·
Por inducción se demuestra ahora que y
n
< y
n+1
para todo n ∈ N. En efecto,
supongamos que y
k
< y
k+1
, entonces
2y
k
+ 3 < 2y
k+1
+ 3
y
y
k+1
=
1
4
(2y
k
+ 3) <
1
4
(2y
k+1
+ 3) = y
k+2
Por tanto, Y es una sucesión creciente. Por el teorema de convergencia de las
sucesiones monótonas se sigue que Y es convergente. En este caso no es fácil
hallar el supremos del conjunto de valores de la sucesión. Sin embargo, hay otra
manera de calcular el límite. En efecto, consideremos la 1− cola Y
1
= (y
n+1
)
de Y = (y
n
). Por el teorema 2 se cumple
y = l´ımY = l´ımY
1
=
1
4
(2y + 3)
de donde se sigue que y = 3/2.
Ejemplo 19 Sean a > 0, b > 0 y X = (x
n
) una sucesión definida por
x
1
= b
x
n+1
=
1
2
(x
n
+
a
x
n
)
Demostrar que
l´ımx
n
=

a
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
58 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Solución: Observemos que x
n
satisface
2x
n+1
x
n
= x
2
n
+a
es decir
x
2
n
−2x
n+1
x
n
+a = 0
Esta ecuación de segundo grado debe tener una solución real. Por tanto, el
discriminante 4x
2
n+1
−4a debe ser no negativo, es decir
x
2
n+1
≥ a > 0
para todo n ≥ 1. Por tanto, la sucesión (x
n
) es acotada. Observemos entonces
que
x
n
−x
n+1
= x
n

1
2
(x
n
+
a
x
n
) =
1
2
·
x
2
n
−a
x
n
≥ 0
para todo n ≥ 2. Por tanto,
x
n+1
≤ x
n
para todo n ≥ 2, y la sucesión (x
n
) es decreciente en ”última instancia”. Por el
teorema de convergencia de sucesiones monótonas, existe x = l´ımx
n
. Si ahora
en la relación
x
n+1
=
1
2
(x
n
+
a
x
n
)
pasamos al límite, se obtiene
x =
1
2
(x +
a
x
)
de donde resulta x
2
= a. Por tanto, x =

a, ya que x > 0.
Observación 36 Este ejemplo da un método para calcular las raíces cuadradas.
2.6. Teorema de Bolzano-Weierstrass
Definición 20 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales y sea
n
1
< n
2
< · · · < n
k
< n
k+1
< · · ·
una sucesión estrictamente creciente de números naturales. Entonces la sucesión
(x
n1
, x
n2
, ..., x
n
k
, ...)
se llama subsucesión de X.
Ejemplo 20 Las sucesiones siguientes son subsucesiones de X = (1,
1
2
,
1
3
, ...,
1
n
, ...)
(
1
3
,
1
4
,
1
5
...,
1
n + 2
, ...)
(1,
1
3
,
1
5
, ...,
1
2n −1
, ...)
(
1
2!
,
1
4!
,
1
6!
, ...,
1
(2n)!
, ...)
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.6. TEOREMA DE BOLZANO-WEIERSTRASS 59
En cambio, las siguientes sucesiones no son subsucesiones de X
(
1
2
, 1,
1
4
,
1
3
,
1
6
,
1
5
, ...)
(1, 0,
1
3
, 0,
1
5
, 0, ...)
Observación 37 Cualquier cola de una sucesión es una subsucesión. De hecho,
m− cola de la sucesión X = (x
n
) corresponde a la siguiente sucesión de números
naturales (índices)
n
1
= m+ 1 < n
2
= m+ 2 < · · · < n
k
= m+k < · · ·
Sin embargo, no toda subsucesión de una sucesión dada es necesariamente una
cola de la misma.
Teorema 47 Si una sucesión X = (x
n
) de números reales converge a un
número real x, entonces cualquier subsucesión de X también converge a x.
Demostración: Dado cualquier > 0, existe un número natural m() tal que
para todo k ≥ m(), se cumple
|x
k
−x| <
Sea (x
n
k
) una subsucesión cualquiera de X. Es fácil demostrar por inducción
que n
k
≥ k. Por tanto, si k ≥ m() se tiene también n
k
≥ k ≥ m() y, en
consecuencia, se cumple
|x
n
k
−x| <
Por lo tanto, la subsucesión (x
n
k
) también converge a x.
Teorema 48 (Criterio de divergencia) Sea X = (x
n
) una sucesión de números
reales. Entonces las siguientes afirmaciones son equivalentes:
1. La sucesión X = (x
n
) no converge a x ∈ R
2. Existe
0
> 0 tal que para cualquier k ∈ N existe m ∈ N tal que m ≥ k y
|x
m
−x| ≥
0
3. Existe
0
> 0 y una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X tal que |x
n
k
−x| ≥
0
para todo k ∈ N
Demostración: (1) =⇒ (2) Si X = (x
n
) no converge a x, entonces para algún

0
> 0 no es posible hallar un número natural m tal que |x
n
−x| <
0
sea
válida para todo n ≥ m. En otras palabras, para cualquier k ∈ N la desigualdad
|x
n
−x| <
0
no se cumple para todo n ≥ k; en particular, existe un número
natural m tal que m ≥ k y |x
n
−x| <
0
.
(2) =⇒ (3) Supongamos que
0
> 0 satisface la condición (2). Entonces,
para 1 ∈ N existe n
1
∈ N tal que n
1
≥ 1 y |x
n
1
−x| ≥
0
. Para n
1
escogemos
n
2
∈ N de manera que n
2
> n
1
y |x
n2
−x| ≥
0
, y así sucesivamente. De este
modo obtenemos una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X tal que |x
n
k
−x| ≥
0
para
todo k ∈ N.
(3) =⇒ (1) Supongamos que X tiene una subsucesión X
0
que satisface la
condición (3). Entonces, X no puede converger a x, porque si lo hiciera, según
el teorema 14, la subsucesión X
0
también convergería a x. Pero esto no es
posible, ya que según (3), ningún término de X
0
está suficientemente próximo
a x.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
60 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Ejemplo 21 La sucesión ((−1)
n
) es divergente.
Solución: Si la sucesión convergiera a un número real x, entonces por el
teorema ??? cualquier subsucesión debería converger a x. Puesto que hay una
subsucesión que converge a 1 y otra que converge a −1. Se concluye que la
sucesión dada es divergente.
Ejemplo 22 La sucesión X = (1,
1
2
, 3,
1
4
, ...) es divergente.
Demostración: Obsérvese que esta sucesión puede definirse como sigue
x
n
=
½
n si n es impar
1
n
si n es par
Es claro que esta sucesión no está acotada y, en consecuencia, no puede ser
convergente. De otra manera, hay una subsucesión (
1
2
,
1
4
,
1
6
, ...) que converge a
0, y hay otra, (3, 5, 7, ...) que no converge a 0. Por tanto, la sucesión dada no
puede ser convergente.
Teorema 49 Si X = (x
n
) es una sucesión de números reales, entonces existe
una subsucesión de X monótona.
Demostración: Para los fines de esta demostración, diremos que el m− ésimo
término x
m
es un ”pico” si x
m
≥ x
n
para todo n ∈ N con m ≤ n. En otras
palabras, x
m
es un pico si nunca es excedido por ningún término que va por de-
lante. Consideraremos dos casos, dependiendo de si X tiene un número infinito
o finito de picos.
1. Si X tiene un número infinito de picos, entonces los ordenamos mediante
subíndices crecientes. De este modo se tienen x
n
1
, x
n
2
, ..., x
n
k
, ..., donde
n
1
< n
2
< · · · < n
k
< · · · . Puesto que cada uno de estos términos es un
pico, se cumple
x
n1
≥ x
n2
≥ · · · ≥ x
n
k
≥ · · ·
Por tanto, la sucesión (x
n
k
) de picos es una subsucesión decreciente de
X.
2. Supongamos ahora que X tiene un número finito (posiblemente cero) de
picos. Sean x
n
1
, x
n
2
, ..., x
n
r
estos picos. Supongamos que s
1
es el primer
índice después del último pico, es decir, s
1
= n
r
+1. Puesto que x
s
1
no es
un pico, debe existir s
2
> s
1
tal que x
s
1
< x
s
2
. Puesto que x
s
2
no es un
pico, debe existir s
3
> s
2
tal que x
s2
< x
s3
; y así sucesivamente. De este
modo obtenemos una subsucesión (x
s
n
) creciente de X.
Teorema 50 (Teorema de Bolzano-Weierstrass) Una sucesión acotada de
números reales tiene siempre una subsucesión convergente.
Demostración: Sea X = (x
n
) una sucesión acotada de números reales. Del
teorema anterior se sigue que X admite una subsucesión X
0
= (x
n
k
) que es
monótona. Puesto que X es acotada, esta subsucesión también es acotada. Por
el teorema de convergencia de las sucesiones monótonas, se sigue que X
0
es
convergente.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.7. SUCESIONES DE CAUCHY 61
Observación 38 Es fácil comprobar que una sucesión acotada puede tener
varias subsucesiones que convergen a números reales diferentes; asimismo puede
tener subsucesiones que no convergen. Por ejemplo, la sucesión ((−1)
n
) tiene
subsucesiones que convergen a 1, otras que convergen a −1 y otras que no con-
vergen.
Teorema 51 Sea X = (x
n
) una sucesión acotada de números reales con la
propiedad de que todas sus subsucesiones convergentes convergen a un número
real x, entonces X es convergente a x.
Demostración: Supongamos que M > 0 es una cota de la sucesión X = (x
n
).
Por tanto, |x
n
| ≤ M para todo n ∈ N. Supongamos asimismo que la sucesión X
no converge a x. Por el criterio de divergencia se sigue que existe
0
> 0 y una
subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X tal que
|x
n
k
−x| ≥
0
para todo k ∈ N. Puesto que X
0
es una subsucesión de X, se sigue que M tam-
bién es una cota de X
0
. Por tanto, la sucesión X
0
es acotada. Por el teorema de
Bolzano-Weierstrass, X
0
admite una subsucesión X
00
de X
0
que es convergente.
Es claro que X
00
también es una subsucesión de X. Por tanto, X
00
es conver-
gente a x por hipótesis. Puesto que todo término de X
00
también es un término
de X
0
, la última afirmación está en contradicción con el hecho de que
|x
n
k
−x| ≥
0
para todo k ∈ N.
2.7. Sucesiones de Cauchy
Definición 21 Se dice que una sucesión X = (x
n
) de números reales es una
sucesión de Cauchy si para todo > 0 existe un número natural k() tal que
para todos los números naturales n, m ≥ k() los términos x
n
, x
m
satisfacen
|x
n
−x
m
| <
Teorema 52 Si X = (x
n
) es una sucesión convergente de números reales, en-
tonces X es una sucesión de Cauchy.
Demostración: Supongamos que x = l´ımX. Entonces, dado cualquier > 0
existe un número natural k(/2) tal que si n ≥ k(/2) entonces
|x
n
−x| <

2
Observemos que por la desigualdad triangular tenemos
|x
n
−x
m
| = |(x
n
−x) + (x −x
m
)|
≤ |x
n
−x| + |x −x
m
|
= |x
n
−x| + |x
m
−x|
Por tanto, para todo n, m ≥ k(/2) se cumple
|x
n
−x
m
| ≤ |x
n
−x| + |x
m
−x|
<

2
+

2
=
y, en consecuencia, X es una sucesión de Cauchy.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
62 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Teorema 53 Una sucesión de Cauchy de números reales es acotada.
Demostración: Supongamos que X = (x
n
) es una sucesión de Cauchy. En-
tonces, para = 1 existe un número natural k(1) tal que para todo n ≥ k(1) se
cumple
¯
¯
x
n
−x
k(1)
¯
¯
< 1
Por la desigualdad triangular se tiene
|x
n
| <
¯
¯
x
k(1)
¯
¯
+ 1
para todo n ≥ k(1). Consideremos
M = sup{|x
1
| , |x
2
| , ...,
¯
¯
x
k(1)−1
¯
¯
,
¯
¯
x
k(1)
¯
¯
+ 1}
entonces
|x
n
| ≤ M
para todo n ∈ N.
Teorema 54 (Criterio de convergencia de Cauchy) Una sucesión de números
reales es convergente si y sólo si es una sucesión de Cauchy.
Demostración: Por el teorema 19, una sucesión convergente es una sucesión
de Cauchy.
Recíprocamente, supongamos que X = (x
n
) es una sucesión de Cauchy.
Por el teorema 20, X está acotada. Por el teorema de Bolzano-Weierstrass,
X admite una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X que converge a un número real
x. Puesto que X es una sucesión de Cauchy, dado cualquier > 0 existe un
número natural k(/2) tal que si n, m ≥ k(/2) entonces
|x
n
−x
m
| <

2
Puesto que X
0
converge a x, existe un número natural r ≥ k(/2) que pertenece
al conjunto {n
1
, n
2
, ...} tal que
|x
r
−x| <

2
Para todo n ≥ k(/2) se cumple
|x
n
−x
r
| <

2
pues r ≥ k(/2). Entonces se cumple
|x
n
−x| = |(x
n
−x
r
) + (x
r
−x)|
≤ |x
n
−x
r
| + |x
r
−x|
<

2
+

2
=
para todo n ≥ k(/2). Por lo tanto, la sucesión X es convergente.
Ejemplo 23 Probar que la sucesión (1/n) es convergente.
Solución: Es claro que esta sucesión converge a 0. Por otra parte, podemos
demostrar que (1/n) es una sucesión de Cauchy y, en consecuencia, es una
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.7. SUCESIONES DE CAUCHY 63
sucesión convergente. En efecto, por la propiedad arquimediana, para cualquier
> 0 existe un número natural k() tal que k() > 2/. Por tanto, si n, m ≥ k()
entonces se tiene
1
n

1
k()
y
1
m

1
k()
De aquí
|x
n
−x
m
| =
¯
¯
¯
¯
1
n

1
m
¯
¯
¯
¯

1
n
+
1
m

2
k()
<
Ejemplo 24 Probar que la sucesión X = (x
n
) de números reales con la propiedad
de que
|x
n
−x
n+1
| ≤
1
2
n
para todo n ∈ N, es una sucesión convergente.
Solución: Por la desigualdad triangular podemos escribir
|x
n
−x
n+k
| = |(x
n
−x
n+1
) + (x
n+1
−x
n+2
) + · · · + (x
n+k−1
−x
n+k
)|
≤ |x
n
−x
n+1
| + |x
n+1
−x
n+2
| + · · · + |x
n+k−1
−x
n+k
|

1
2
n
+
1
2
n+1
+ · · · +
1
2
n+k−1
=
1
2
n
(1 +
1
2
+ · · · +
1
2
k−1
)
<
2
2
n
ya que
1 +
1
2
+ · · · +
1
2
k−1
=
1 −
1
2
k
1 −
1
2
= 2(1 −
1
2
k
) < 2
Por tanto
|x
n
−x
m
| <
2
2
n
para todo m ≥ n. Dado > 0, existe un número natural k() tal que
1
2
k()
<

2
Si m ≥ n ≥ k(), entonces
|x
n
−x
m
| <
2
2
k()
<
2
2
=
Por lo tanto, X es una sucesión de Cauchy y, en consecuencia, por el criterio
de Cauchy, X es convergente.
Definición 22 Se dice que una sucesión X = (x
n
) de números reales es una
sucesión contractiva si existe una constante K, 0 < K < 1, tal que
|x
n+2
−x
n+1
| ≤ K|x
n+1
−x
n
|
para todo n ∈ N. Al número K se le llama constante de la sucesión con-
tractiva.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
64 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Teorema 55 Toda sucesión contractiva es una sucesión convergente.
Demostración: Si se aplica sucesivamente la condición que define a una suce-
sión contractiva, podemos escribir
|x
n+2
−x
n+1
| ≤ K |x
n+1
−x
n
|
≤ K
2
|x
n
−x
n−1
|
≤ K
3
|x
n−1
−x
n−2
|
.
.
.
≤ K
n
|x
2
−x
1
|
para todo n ∈ N. Supongamos que m > n, entonces por la desigualdad triangular
podemos escribir
|x
m
−x
n
| = |(x
m
−x
m−1
) + (x
m−1
−x
m−2
) + · · · + (x
n+1
−x
n
)|
≤ |x
m
−x
m−1
| + |x
m−1
−x
m−2
| + · · · + |x
n+1
−x
n
|
≤ K
m−2
|x
2
−x
1
| +K
m−3
|x
2
−x
1
| + · · · +K
n−1
|x
2
−x
1
|
= K
n−1
¡
K
m−n−1
+K
m−n−2
+ · · · + 1
¢
|x
2
−x
1
|
= K
n−1
·
1 −K
m−n
1 −K
|x
2
−x
1
|
≤ K
n−1
·
1
1 −K
|x
2
−x
1
|
Puesto que 0 < K < 1, se sabe que
l´ımK
n
= 0
Por lo tanto, se deduce que X es una sucesión de Cauchy. Por el criterio de
convergencia de Cauchy se sigue que X es una sucesión convergente.
Corolario 10 Si X = (x
n
) es una sucesión contractiva con una constante K,
0 < K < 1, y l´ımX = x, entonces:
1. |x −x
n
| ≤
K
n−1
1−K
|x
2
−x
1
|
2. |x −x
n
| ≤
K
1−K
|x
n
−x
n−1
|
Demostración:
1. En la demostración del teorema anterior se vio que si m > n, entonces
|x
m
−x
n
| ≤
K
n−1
1 −K
|x
2
−x
1
|
Si ahora en esta desigualdad se pasa al límite con respecto a m se obtiene
|x −x
n
| ≤
K
n−1
1 −K
|x
2
−x
1
|
2. Observemos que si m > n entonces
|x
m
−x
n
| ≤ |x
m
−x
m−1
| + |x
m−1
−x
m−2
| + · · · + |x
n+1
−x
n
|
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.8. SUCESIONES PROPIAMENTE DIVERGENTES 65
Del mismo modo que en la demostración del teorema anterior
|x
n+k
−x
n+k−1
| ≤ K
k
|x
n
−x
n−1
|
De las dos desigualdades anteriores se sigue que
|x
m
−x
n
| ≤
¡
K
m−n
+K
m−n−1
+ · · · +K
¢
|x
n
−x
n−1
|
=
K(1 −K
m−n
)
1 −K
|x
n
−x
n−1
|

K
1 −K
|x
n
−x
n−1
|
Si ahora se pasa al límite con respecto a m se obtiene
|x −x
n
| ≤
K
1 −K
|x
n
−x
n−1
|
2.8. Sucesiones propiamente divergentes
Definición 23 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales. Se dice que X
tiende a +∞, y se denota por l´ımx
n
= +∞, si para todo α ∈ R existe un
número natural K(α) tal que si n ≥ K(α), entonces x
n
> α. Se dice que X
tiende a −∞, y se denota por l´ımx
n
= −∞, si para todo β ∈ R existe un
número natural K(β) tal que si n ≥ K(β), entonces x
n
< β. Se dice que X
es propiamente divergente en caso de que se tenga l´ımx
n
= +∞, o bien
l´ımx
n
= −∞.
Observación 39 Hay que tener presente que los símbolos +∞ y −∞ se usan
tan solo como una notación conveniente; en ningún caso, representan números
reales. Por otra parte, los resultados obtenidos para límites finitos, es decir,
l´ımx
n
= L y L ∈ R, pueden no seguir siendo válidos cuando l´ımx
n
= ±∞.
Ejemplo 25 Probar que l´ımn = +∞
Solución: Si se da α ∈ R, cualquier número natural K(α) tal que K(α) > α
hace que n ≥ K(α) > α.
Ejemplo 26 Probar que l´ımn
2
= +∞
Solución: Si se da α ∈ R, cualquier número natural K(α) tal que K(α) > α
hace que n
2
≥ n ≥ K(α) > α.
Ejemplo 27 Si c > 1, probar que l´ımc
n
= +∞
Solución: Supongamos que c = 1+b, b > 0. Dado α ∈ R, existe un número
natural tal que K(α) > α/b, y si n ≥ K(α), entonces por la desigualdad de
Bernouilli tenemos
c
n
= (1 +b)
n
≥ 1 +nb > 1 +α > α
Por lo tanto, l´ımc
n
= +∞.
Teorema 56 Una sucesión monótona de números reales X = (x
n
) es propia-
mente divergente si y sólo si no está acotada. Además
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
66 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
1. Si X es una sucesión creciente no acotada, entonces l´ımx
n
= +∞
2. Si X es una sucesión decreciente no acotada, entonces l´ımx
n
= −∞
Demostración:
1. Supongamos que X es una sucesión creciente. Se sabe que si X está aco-
tada, entonces es convergente. Si (x
n
) no está acotada, entonces para
cualquier α ∈ R existe K(α) ∈ N tal que α < x
K(α)
. Pero como X es
creciente, se tiene α < x
n
para todo n ≥ K(α). Por tanto, l´ımx
n
= +∞.
2. La prueba es similar a la del apartado anterior.
Teorema 57 Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales y
supongamos que
x
n
≤ y
n
para todo n ∈ N. Entonces se cumple:
1. Si l´ımx
n
= +∞, entonces l´ımy
n
= +∞
2. Si l´ımy
n
= −∞, entonces l´ımx
n
= −∞
Demostración:
1. Si l´ımx
n
= +∞ y α ∈ R, entonces existe un número natural K(α) tal que
si n ≥ K(α), entonces α < x
n
. Por hipótesis, entonces α < x
n
≤ y
n
y, en
consecuencia, l´ımy
n
= +∞.
2. La prueba es similar a la del apartado anterior.
Observación 40 1. Este teorema sigue siendo válido si la condición
x
n
≤ y
n
se cumple en última instancia, es decir, si existe m ∈ N tal que x
n
≤ y
n
para todo n ≥ m.
2. Al usar este teorema, para demostrar que una sucesión tiende a +∞ o
bien a −∞, es necesario demostrar que los términos de la sucesión son en
última instancia mayores (menores) o iguales que los términos correspon-
dientes de una sucesión que se sabe que tiende a +∞ o bien a −∞.
Teorema 58 Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales
positivos y supongamos que
l´ım
x
n
y
n
= L > 0
Entonces, l´ımx
n
= +∞ si y sólo si l´ımy
n
= +∞.
Demostración: Por hipótesis, existe m ∈ N tal que

L
2
<
x
n
y
n
−L <
L
2
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.9. PUNTOS LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 67
es decir
L
2
<
x
n
y
n
<
3L
2
para todo n ≥ m. Por tanto
L
2
y
n
< x
n
<
3L
2
y
n
Si l´ımx
n
= +∞ y α ∈ R, entonces existe un número natural K(α) tal que si
n ≥ K(α), entonces
3Lα
2
< x
n
es decir
α <
2
3L
x
n
< y
n
Por tanto, l´ımy
n
= +∞. Mediante un razonamiento similar se prueba el recípro-
co.
Ejemplo 28 Establecer la divergencia propia de las siguientes sucesiones
1. X = (

n)
2. Y = (
n

n+1
)
Solución: (1) Puesto que X es creciente y no acotada superiormente, se
sigue que
l´ım

n = +∞
(2) Observemos que
l´ım

n
n

n+1
= l´ım
n
q
1 +
1
n
n
= l´ım
r
1 +
1
n
= 1 > 0
Puesto que l´ım

n = +∞, por el teorema 25 se sigue que
l´ım
n

n + 1
= +∞
2.9. Puntos límite de una sucesión
Definición 24 Un punto x se llama punto límite de la sucesión (x
n
) si para
todo > 0 hay infinitos valores de n tales que
|x
n
−x| <
Ejemplo 29 La sucesión (1, −1, 1, −1, ...) tiene a 1 y −1 como puntos límites.
Sin embargo, esta sucesión no es convergente.
Teorema 59 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales y x ∈ R. Entonces
se cumple:
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
68 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
1. x es un punto límite de X si y sólo si para todo > 0 y para todo número
natural m existe otro n tal que n > m y |x
n
−x| < .
2. x es un punto límite de X si y sólo si existe una subsucesión de X que
converge a x.
3. X converge a x si y sólo si X está acotada y x es su único punto límite
Demostración:
1. Si x es un punto límite de X y > 0, entonces hay infinitos valores de n
para los que |x
n
−x| < . Dado cualquier m ∈ N, hay sólo un número finito
de ellos que es menor que m. Por tanto, hay uno que debe ser mayor que
m. Recíprocamente, elegimos los números naturales de forma inductiva.
Por hipótesis dado cualquier m ∈ N, existe n
1
∈ N tal que n
1
> m y
|x
n1
−x| < . Después, existe n
2
∈ N tal que n
2
> n
1
y |x
n2
−x| < , y
así sucesivamente. Obtenemos n
1
< n
2
< · · · tales que |x
n
i
−x| < y, en
consecuencia, x es un punto límite de X.
2. Supongamos que x es un punto límite de X. Por (1), existe n
1
∈ N de
manera que |x
n1
−x| < 1. De nuevo por (1), existe n
2
∈ N tal que n
2
> n
1
y |x
n
2
−x| <
1
2
. Continuando de esta forma, encontramos n
1
> n
2
>
· · · > n
k
> · · · de modo que |x
n
k
−x| <
1
k
. De este modo, determinamos
una subsucesión (x
n
k
) de X que converge a x. En efecto, dado cualquier
> 0, existe m() ∈ N tal que
1
m()
< . Entonces, para todo k ≥ m() se
cumple
|x
n
k
−x| <
1
k

1
m()
<
Recíprocamente, si existe una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X que converge
a x. Entonces, dado cualquier > 0 y m ∈ N existe n
k
∈ N tal que n
k
> m
y
|x
n
k
−x| <
Por (1), x es un punto límite de X.
3. Si X converge a x, entonces por el teorema 4 X está acotada y por el
teorema 14 toda subsucesión convergente de X converge a x. Por (2), x
es el único punto límite de X. Recíprocamente, supongamos que X está
acotada y que x es el único punto límite de X. Si la sucesión no converge
a x, entonces existe
0
> 0 y una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X tal que
|x
n
k
−x| ≥
0
para todo k ∈ N. Como X
0
está acotada, por el teorema
de Bolzano-Weierstrass, debe tener una subsucesión X
00
convergente. El
límite de X
00
es un punto límite de X diferente de x, pero esto no es posible
ya que x es el único punto límite de X. Por tanto, X converge a x.
Definición 25 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales acotada superi-
ormente. Se llama límite superior de X al supremo de los puntos límite de X y
se denota por
l´ımsupx
n
o l´ımx
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.9. PUNTOS LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 69
Si el conjunto de puntos límite es vacío, definimos
l´ımsupx
n
= −∞
si la sucesión no está acotada superiormente, definimos
l´ımsupx
n
= +∞
De manera similar, si X = (x
n
) es una sucesión acotada inferiormente, se llama
límite inferior de X al ínfimo de los puntos límite de X, denotándose por
l´ıminf x
n
o l´ımx
n
Si el conjunto de puntos límite de X es vacío, definimos
l´ıminf x
n
= +∞
Si la sucesión no está acotada inferiormente, definimos
l´ıminf x
n
= −∞
Ejemplo 30 Probar que para la sucesión X = (1, 0, −1, 1, 0, −1, 1, 0, −1, ...),
l´ımsup = 1 y l´ıminf = −1.
Solución: La sucesión X está acotada y sus puntos límite son −1, 0 y 1. Se
tiene
l´ımsupx
n
= sup{−1, 0, 1} = 1
l´ıminf x
n
= inf{−1, 0, 1} = −1
Ejemplo 31 Sea X = (x
n
) definida por
x
n
=
½
0 si n es par
n si n es impar
es decir, X = (1, 0, 3, 0, 5, 0, 7, ...). Hallar l´ımsupx
n
y l´ıminf x
n
.
Solución: La sucesión está acotada inferiormente y
l´ıminf x
n
= 0
En cambio, es claro que la sucesión no está acotada superiormente. Por tanto
l´ımsupx
n
= +∞
Observación 41 Aunque una sucesión esté acotada, l´ıminf no es necesaria-
mente el ínfimo del conjunto de valores de la sucesión, ni l´ımsup su supremo.
Esto se debe a que sólo estamos interesados en los puntos límite, y podemos
eliminar cualquier número finito de términos sin alterar el conjunto de puntos
límite. La idea clave es que si x es un punto límite de (x
n
), entonces x también
es un punto límite de (x
n+p
), es decir, de la p− cola de X.
Teorema 60 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales. Entonces se cumple:
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
70 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
1. Si X está acotada inferiormente, entonces l´ıminf x
n
= a si y sólo si
a) Para todo > 0, existe un número natural m() tal que a − < x
n
siempre que n ≥ m(), y
b) Para todo > 0 y para todo M ∈ N existe un número natural n > M
tal que x
n
< a +
2. Si X está acotada superiormente, entonces l´ımsupx
n
= b si y sólo si
a) Para todo > 0 existe un número natural m() tal que x
n
< b +
siempre que n ≥ m(), y
b) Para todo > 0 y para todo M ∈ N existe un número natural n > M
tal que b − < x
n
Demostración:
1. Supongamos que l´ıminf x
n
= a. Por definición
a = inf{x ∈ R : x es punto límite de X}
Entonces, dado > 0, existe un punto límite x tal que
x < a +

2
Si x es un punto límite de X, entonces para todo número natural M existe
otro n tal que n > M y
|x
n
−x| <

2
es decir,
x
n
< x +

2
< a +
lo que prueba (b). Si (a) es falsa, entonces existe
0
> 0 para el que existen
infinitos x
n
que satisfacen
x
n
≤ a −
De este modo, podemos elegir una subsucesión X
0
= (x
n
k
) de X tal que
x
n
k
≤ a −
Como X está acotada inferiormente, X
0
está acotada inferiormente. Por
tanto, por Bolzano-Weierstrass, existe una subsucesión X
00
de X
0
que es
convergente. Supongamos que el límite de X
00
es x. Entonces
x ≤ a − < a
y, en consecuencia, x es un punto límite de X menor que a, lo cual es
una contradicción, ya que
a ≤ x
para todos los puntos límite. El recíproco se prueba de la misma manera.
2. La demostración es similar a la del apartado anterior.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.9. PUNTOS LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 71
Teorema 61 Sea X = (x
n
) una sucesión acotada de números reales. Entonces
se cumple:
l´ımsupx
n
= inf
n∈N
{supS
n
}
l´ıminf x
n
= sup
n∈N
{inf S
n
}
en donde S
n
= {x
n
, x
n+1
, x
n+2
, ...}.
Demostración: Supongamos que b ∈ R y
l´ımsupx
n
= b
Por estar acotada superiormente X, existen los supremos de cada uno de los
siguientes conjuntos
b
1
= sup{x
1
, x
2
, x
3
, ...}
b
2
= sup{x
2
, x
3
, x
4
, ...}
.
.
.
b
n
= sup{x
n
, x
n+1
, x
n+2
, ...}
.
.
.
y es claro que se cumple
b
1
≥ b
2
≥ b
3
≥ · · · ≥ b
n
≥ · · ·
La sucesión (b
n
) es decreciente y, como X está acotada inferiormente, (b
n
)
también lo está. Por tanto,
l´ımb
n
= inf{b
n
: n ∈ N}
Por (2a) del teorema anterior, dado cualquier > 0 existe un número nat-
ural m() tal que x
n
< b + siempre que n ≥ m(). Por tanto, si b
n
=
sup{x
n
, x
n+1
, x
n+2
, ...} y (b
n
) es decreciente, entonces
b
n
≤ b +
para n ≥ m(). Por otra parte, como b − < x
n
, para n ≥ M arbitrariamente
grande, entonces se tiene que b − ≤ b
n
. Por tanto, tenemos
b − ≤ b
n
≤ b +
para n suficientemente grande, es decir, la sucesión (b
n
) converge a b, y
l´ımsupx
n
= b = l´ımb
n
= inf{b
n
: n ∈ N}
Mediante un razonamiento similar se demuestra la otra fórmula.
Teorema 62 Sea X = (x
n
) una sucesión de números reales. Entonces:
1. l´ıminf x
n
≤ l´ımsupx
n
2. Si x
n
≤ M para todo n ∈ N, entonces l´ımsupx
n
≤ M
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
72 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
3. Si M ≤ x
n
para todo n ∈ N, entonces l´ıminf x
n
≥ M
4. l´ımsupx
n
= +∞ si y sólo si X no está acotada superiormente
5. l´ıminf x
n
= −∞ si y sólo si X no está acotada inferiormente
6. Si x es un punto límite de X, entonces l´ıminf x
n
≤ x ≤ l´ımsupx
n
7. Si a = l´ıminf x
n
es finito, entonces a es un punto límite de X
8. Si b = l´ımsupx
n
es finito, entonces b es un punto límite de X
9. X converge a x si y sólo si l´ımsupx
n
= l´ıminf x
n
= x
Demostración:
1. Supongamos que S
n
= {x
n
, x
n+1
, x
n+2
, ...} y que a
n
= inf S
n
. Por defini-
ción, si S
n
no está acotado inferiormente, a
n
= −∞. Supongamos que
b
n
= supS
n
. Por definición, si S
n
no está acotado superiormente, b
n
=
+∞. Observemos que cada b
n
es una cota superior de {a
n
: n ∈ N}. Por
tanto,
l´ıminf x
n
= sup{a
n
: n ∈ N} ≤ b
n
para todo n ∈ N. De aquí, se sigue
l´ıminf x
n
≤ inf{b
n
: n ∈ N} = l´ımsupx
n
2. Puesto que x
n
≤ M para todo n ∈ N, se sigue supS
n
≤ M para todo
n ∈ N. Por lo tanto,
l´ımsupx
n
= inf
n∈N
supS
n
≤ M
3. La demostración es similar a la del apartado (2).
4. Si X no está acotada superiormente, por definición se tiene l´ımsupx
n
=
+∞. Recíprocamente, si X está acotada superiormente, por (2), l´ımsupx
n
≤ M, siendo M una cota superior de la sucesión.
5. La demostración es similar a la del apartado (4).
6. Supongamos que x es un punto límite de X. Entonces, para todo n ∈ N
existe k > n para el cual
x − < x
k
< x +
Por tanto
inf S
n
≤ x + y x − ≤ supS
n
para todo n ∈ N. De aquí, se sigue
inf S
n
< x < supS
n
luego
l´ıminf x
n
= sup
n∈N
{inf S
n
} ≤ x ≤ inf
n∈N
{supS
n
} = l´ımsupx
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.9. PUNTOS LÍMITE DE UNA SUCESIÓN 73
7. Por definición,
a = sup{a
n
: n ∈ N}
donde
a
n
= inf S
n
Es evidente que
a
1
≤ a
2
≤ · · · ≤ a
n
≤ · · · ≤ a
La sucesión (a
n
) es creciente y acotada superiormente. Por tanto, l´ıma
n
=
a. Entonces, dados > 0 y k ∈ N, existe m() tal que
a − < a
n
≤ a
siempre que n ≥ m(). Si ahora escogemos n > sup{k, m()}, se sigue que
a − < inf S
n
≤ a
De aquí se deduce que existe M ∈ N tal que N > n ≥ k y
|x
M
−x| <
y, en consecuencia, x es un punto límite de X.
8. La demostración es similar a la del apartado (7).
9. Si X converge a x, entonces para todo > 0 existe m() ∈ N tal que
x − < x
n
< x +
siempre que n ≥ m(). De aquí, por el teorema 27 (1), se sigue que
l´ıminf x
n
= x. Del mismo modo, por (2) se tiene l´ımsupx
n
= x. Recíp-
rocamente, si se cumplen las condiciones del teorema 27 con x = a = b,
supongamos que M() es el mayor de los m() correspondientes a (1a) y
(2a), entonces
x − < x
n
< x +
si n ≥ M(). Por tanto, X converge a x.
Ejemplo 32 Sea X = (x
n
) definida por
x
n
= 3 + (−1)
n
(1 +
1
n
)
Calcular l´ıminf x
n
y l´ımsupx
n
.
Solución: La sucesión se define por extensión como sigue
(3 −1 −
1
1
, 3 + 1 +
1
2
, 3 −1 −
1
3
, ...)
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
74 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Entonces
b
1
= supS
1
= 3 + 1 +
1
2
b
2
= supS
2
= 3 + 1 +
1
2
b
3
= supS
3
= 3 + 1 +
1
4
.
.
.
b
2n
= supS
2n
= 3 + 1 +
1
2n
.
.
.
y
l´ımb
n
= 4
Por tanto,
l´ımsupx
n
= inf{supS
n
: n ∈ N} = 4
Por otra parte, tenemos
a
1
= inf S
1
= 3 −1 −
1
1
a
2
= inf S
2
= 3 −1 −
1
1
a
3
= inf S
3
= 3 −1 −
1
3
.
.
.
a
2n−1
= inf S
2n−1
= 3 −1 −
1
2n −1
.
.
.
y
l´ıma
n
= 2
Por tanto,
l´ıminf x
n
= sup{inf S
n
: n ∈ N} = 2
Ejemplo 33 Hallar una sucesión X = (x
n
) tal que l´ımsupx
n
= 5 y l´ıminf x
n
=
−3.
Solución: Es evidente que la sucesión
X = (5, −3, 5, −3, 5, −3, ...)
que se define como sigue
x
n
=
½
5 si n es impar
−3 si n es par
satisface las condiciones del enunciado.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 75
2.10. Criterios para el cálculo de límites
Teorema 63 (Teorema de Toeplitz) Sea X = (x
n
) una sucesión de números
reales tal que l´ımX = α. Elegidos los números reales λ
in
de manera que:
1. l´ımλ
in
= 0, para todo i ∈ N
2. l´ım(λ
1n

2n
+ · · · +λ
nn
) = λ
3. |λ
in
| + |λ
2n
| + · · · + |λ
nn
| < k, para todo n ∈ N
Entonces se cumple que
l´ım(x
1
λ
1n
+x
2
λ
2n
+ · · · +x
n
λ
nn
) = αλ
Demostración: Podemos escribir x
n
= α +β
n
, donde β
n
= x
n
−α. Entonces
se cumple l´ımβ
n
= 0. Por tanto, dado > 0, existe m() ∈ N tal que

n
| <

k
siempre que n ≥ m(). Entonces
λ
1n
x
1

2n
x
2
+ · · · +λ
nn
x
n
= λ
1n
(α +β
1
) +λ
2n
(α +β
2
) + · · · +λ
nn
(α +β
n
)
= α
n
X
i=1
λ
in
+
m()
X
i=1
λ
in
β
i
+
n
X
i=m()+1
λ
in
β
i
Puesto que |λ
in
| + |λ
2n
| + · · · + |λ
nn
| < k y |β
n
| <

k
para todo n ≥ m(), se
cumple
n
X
i=m()+1

in
β
i
| < k ·

k
=
Si ahora pasamos al límite la igualdad anterior se sigue que
l´ım(λ
1n
x
1

2n
x
2
+ · · · +λ
nn
x
n
) = l´ım


α
n
X
i=1
λ
in
+
m()
X
i=1
λ
in
β
i


= αl´ım
n
X
i=1
λ
in
= αλ
ya que
l´ım
m()
X
i=1
λ
in
β
i
= 0
porque l´ımλ
in
= 0 para todo i ∈ N.
Teorema 64 (Primer criterio de Stolz) Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos
sucesiones de números reales tales que l´ımx
n
= α ∈ R, y
n
> 0 para todo n ∈ N,
y (y
1
+ · · · + y
n
) no está acotada superiormente (es decir, tiene límite +∞).
Entonces
l´ım
x
1
y
1
+ · · · +x
n
y
n
y
1
+ · · · +y
n
= α
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
76 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Demostración: Haciendo
λ
in
=
y
i
y
1
+ · · · +y
n
Entonces se cumplen las hipótesis del teorema de Toeplitz (en este caso λ = 1)
y, en consecuencia, se tiene
l´ım
x
1
y
1
+ · · · +x
n
y
n
y
1
+ · · · +y
n
= α
Corolario 11 Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales
tales que y
n
> 0 para todo n ∈ N, y l´ım(y
1
+ · · · +y
n
) = +∞. Entonces, si
l´ım
x
n
y
n
= α
entonces
l´ım
x
1
+ · · · +x
n
y
1
+ · · · +y
n
= α
Demostración: Tomando
a
n
=
x
n
y
n
para todo n ∈ N. Por hipótesis
l´ıma
n
= α
Por tanto, aplicando el primer criterio de Stolz, se sigue que
l´ım
a
1
y
1
+ · · · +a
n
y
n
y
1
+ · · · +y
n
= l´ım
x
1
+ · · · +x
n
y
1
+ · · · +y
n
= α
Teorema 65 (Segundo criterio de Stolz) Se cumple
1. Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales tales que
l´ımx
n
= l´ımy
n
= 0, (y
n
) estrictamente creciente y
l´ım
x
n
−x
n−1
y
n
−y
n−1
= α ∈ R ∪ {+∞}
Entonces
l´ım
x
n
y
n
= α
2. Sean X = (x
n
) y Y = (y
n
) dos sucesiones de números reales tales que
(y
n
) es estrictamente creciente (o decreciente) y no acotada superiormente
(respectivamente, no acotada inferiormente) y
l´ım
x
n
−x
n−1
y
n
−y
n−1
= α ∈ R ∪ {±∞}
Entonces
l´ım
x
n
y
n
= α
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 77
Demostración: (1) Por hipótesis, dado > 0, existe m() ∈ N tal que
α − <
x
n
−x
n−1
y
n
−y
n−1
< α +
para todo n ≥ m(). Entonces, las fracciones
x
n+p
−x
n+p−1
y
n+p
−y
n+p−1
,
x
n+p−1
−x
n+p−2
y
n+p−1
−y
n+p−2
, ...,
x
n+2
−x
n+1
y
n+2
−y
n+1
,
x
n+1
−x
n
y
n+1
−y
n
para todo p ∈ N y n ≥ m(), están comprendidas entre α − y α + . Luego,
la fracción obtenida de numerador igual a la suma de todos los numeradores y
denominador igual a la suma de todos los denominadores, siendo éstos de signo
positivo (se cumple · · · < y
n+p−1
< y
n+p
< · · · ), está también comprendida
entre estos números. Por lo tanto, se cumple para todo p ∈ N y n ≥ m()
α − <
x
n+p
−x
n
y
n+p
−y
n
< α +
Si ahora pasamos al límite respecto a p (conservando fijo n) en la desigualdad
anterior, como l´ımx
n+p
= l´ımy
n+p
= 0, entonces
α − <
x
n
y
n
< α +
siempre que n ≥ m(). Por consiguiente
l´ım
x
n
y
n
= α
Mediante un razonamiento similar se prueba el caso en que α = +∞.
(2) Supongamos que Y es estrictamente creciente y no acotada superior-
mente, es decir, y
n−1
< y
n
y l´ımy
n
= +∞. Hacemos a
1
= x
1
y b = y
1
, y
a
n
= x
n
−x
n−1
b
n
= y
n
−y
n−1
para todo n > 1. Entonces b
n
> 0 y l´ım(b
1
+ · · · +b
n
) = +∞, además de que
l´ım
a
n
b
n
= l´ım
x
n
−x
n−1
y
n
−y
n−1
= α
por hipótesis. Entonces, aplicando el corolario anterior, se tiene
l´ım
a
1
+ · · · +a
n
b
1
+ · · · +b
n
= l´ım
x
n
y
n
= α
Si Y es estrictamente decreciente y no acotada inferiormente, es decir,
y
n−1
> y
n
y l´ımy
n
= −∞. Hacemos a
1
= x
1
y b = y
1
, y
a
n
= x
n
−x
n−1
b
n
= y
n
−y
n−1
para todo n > 1. Entonces −b
n
> 0 y l´ım(−b
1
−· · · −b
n
) = +∞, además de que
l´ım
a
n
−b
n
= l´ım
x
n
−x
n−1
(−y
n
) −(−y
n−1
)
= −α
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
78 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
por hipótesis. Entonces, aplicando el corolario anterior, se tiene
l´ım
a
1
+ · · · +a
n
−b
1
−· · · −b
n
= l´ım
x
n
−y
n
= −α
Mediante un razonamiento similar se prueba el caso en que α = ±∞.
Ejemplo 34 Calcular l´ım
ln n
n
Solución: La sucesión (n) es estrictamente creciente y no acotada superi-
ormente. Calculamos el límite siguiente
l´ım
lnn −ln(n −1)
n −(n −1)
= l´ımln
n
n −1
= ln1 = 0
Por tanto, según Stolz, se sigue que
l´ım
lnn
n
= 0
Ejemplo 35 Calcular L = l´ım
1
2
+2
2
+···+n
2
n
3
Solución: La sucesión (n
3
) es estrictamente creciente y no acotada superi-
ormente. Calculamos el límite siguiente
L = l´ım
1
2
+ 2
2
+ · · · + (n −1)
2
+n
2
−(1
2
+ 2
2
+ · · · + (n −1)
2
)
n
3
−(n −1)
3
= l´ım
n
2
n
3
−(n
3
−3n
2
+ 3n −1)
= l´ım
n
2
3n
2
−3n + 1
= l´ım
n
2
n
2
(3 −
3
n
+
1
n
2
)
= l´ım
1
3 −
3
n
+
1
n
2
=
1
3
Por tanto, según Stolz, se sigue que
l´ım
1
2
+ 2
2
+ · · · +n
2
n
3
=
1
3
Teorema 66 (Criterio de la media aritmética) Sea X = (x
n
) una suce-
sión de números reales tal que existe
l´ımx
n
= α ∈ R∪ {±∞}
Entonces
l´ım
x
1
+ · · · +x
n
n
= α
Demostración: Tomando a
n
= x
1
+· · · +x
n
y y
n
= n para todo n ∈ N. Puesto
que (n) es estrictamente creciente y no acotada superiormente, por el segundo
criterio de Stolz, se tiene
l´ım
a
n
−a
n−1
y
n
−y
n−1
= l´ımx
n
= α
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 79
por hipótesis, implica que
l´ım
a
n
y
n
= l´ım
x
1
+ · · · +x
n
n
= α
Ejemplo 36 Calcular l´ım

1+

1
2
+···+

1
n
n
Solución: Puesto que
l´ım
r
1
n
= 0
Según el criterio de la media aritmética
l´ım

1 +
q
1
2
+ · · · +
q
1
n
n
= 0
Teorema 67 (Criterio de la media geométrica) Sea X = (x
n
) una suce-
sión de números reales tal que x
n
> 0 para todo n ∈ N y
l´ımx
n
= α ∈ R ∪ {+∞}
Entonces
l´ım
n

x
1
· · · x
n
= α
Demostración: Tomando logaritmos y aplicando el criterio de la media arit-
mética, se tiene
l´ım
n

x
1
· · · x
n
= e
ln
n

x
1
···x
n
= e
ln z
1
+···+ln x
n
n
= e
ln α
= α
Ejemplo 37 Calcular l´ım
n
q
1
3
·
2
5
·
3
7
· · · · ·
n
2n+1
Solución: Puesto que la sucesión (
1
3
·
2
5
·
3
7
·· · ··
n
2n+1
) es de términos positivos,
calculamos el límite siguiente
l´ım
n
2n + 1
= l´ım
n
n(2 +
1
n
)
= l´ım
1
2 +
1
n
=
1
2
Por tanto, según el criterio de la media geométrica, se sigue que
l´ım
n
r
1
3
·
2
5
·
3
7
· · · · ·
n
2n + 1
=
1
2
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
80 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Teorema 68 (Criterio de la raíz) Sea X = (x
n
) una sucesión de números
reales tal que x
n
> 0 para todo n ∈ N y existe
l´ım
x
n
x
n−1
= α ∈ R ∪ {+∞}
Entonces
l´ım
n

x
n
= α
Demostración: Hacemos a
1
= x
1
y
a
n
=
x
n
x
n−1
para todo n > 1. Entonces, por hipótesis
l´ıma
n
= α
Por el criterio de la media geométrica, se sigue que
l´ım
n

a
1
a
2
· · · a
n
= l´ım
n
r
x
1
x
2
x
1
· · ·
x
n
x
n−1
= l´ım
n

x
n
= α
Ejemplo 38 Calcular l´ım
n
q
1
n!
Solución: Puesto que la sucesión (1/n!) es de términos positivos, calculamos
el límite siguiente
l´ım
1/(n + 1)!
1/n!
= l´ım
n!
(n + 1)!
= l´ım
1
n + 1
= 0
Por tanto, según el criterio de la raíz, se sigue que
l´ım
n
r
1
n!
= 0
Teorema 69 (Primer criterio del número e) Sea X = (x
n
) una sucesión
de números reales tal que
l´ımx
n
= ±∞
Entonces
l´ım
µ
1 +
1
x
n

x
n
= e
Demostración: Si l´ımx
n
= +∞ y
a
n
= E(x
n
)
es la parte entera de x
n
para todo n ∈ N, entonces se cumple
a
n
≤ x
n
< a
n
+ 1
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 81
De aquí, se sigue que
µ
1 +
1
a
n
+ 1

a
n
<
µ
1 +
1
x
n

x
n
<
µ
1 +
1
a
n

a
n
+1
Es claro que l´ıma
n
= +∞ y como que a partir de un cierto lugar en adelante
se cumple que a
n
∈ N, entonces
l´ım
µ
1 +
1
a
n
+ 1

a
n
=
l´ım
³
1 +
1
an+1
´
an+1
l´ım
³
1 +
1
a
n
+1
´ =
e
1
= e
Del mismo modo se tiene
l´ım
µ
1 +
1
a
n

a
n
+1
= l´ım
µ
1 +
1
a
n

a
n
· l´ım
µ
1 +
1
a
n

= e · 1 = e
Por tanto, de la desigualdad anterior, se sigue que
l´ım
µ
1 +
1
x
n

x
n
= e
Si l´ımx
n
= −∞, hacemos b
n
= −x
n
. De este modo, l´ımb
n
= +∞ y
l´ım
µ
1 +
1
−b
n

−b
n
= l´ım
µ
b
n
b
n
−1

b
n
= l´ım
µ
1 +
1
b
n
−1

bn−1
l´ım
µ
1 +
1
b
n
−1

= e
Teorema 70 (Segundo criterio del número e) Si X = (x
n
) y Y = (y
n
)
son dos sucesiones de números reales tales que
l´ımx
n
= 1 y l´ımy
n
= +∞
y existe
l´ım(x
n
−1)y
n
= α ∈ R
Entonces
l´ımx
y
n
n
= e
α
Demostración: Puesto que
l´ım
1
x
n
−1
= ±∞
Entonces se cumple
l´ımx
y
n
n
= l´ım[1 + (x
n
−1)]
y
n
= l´ım
"
µ
1 +
1
1/(x
n
−1)

1/(xn−1)
#
(xn−1)yn
= e
l´ım(x
n
−1)y
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
82 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Ejemplo 39 Calcular l´ım
³
n
2
−5n+6
n
2
−2n+1
´
n
2
+5
n+2
Solución: Puesto que
l´ım
n
2
−5n + 6
n
2
−2n + 1
= l´ım
n
2
(1 −
5
n
+
6
n
2
)
n
2
(1 −
2
n
+
1
n
2
)
= l´ım
1 −
5
n
+
6
n
2
1 −
2
n
+
1
n
2
= 1
y
l´ım
n
2
+ 5
n + 2
= l´ım(
n
2
n + 2
+
5
n + 2
) = +∞
Calculamos el límite siguiente
L = l´ım
µ
n
2
−5n + 6
n
2
−2n + 1
−1

n
2
+ 5
n + 2
= l´ım
µ
−3n + 5
n
2
−2n + 1
·
n
2
+ 5
n + 2

= l´ım
−3n
3
+ 5n
2
−15n + 25
n
3
−3n + 2
= −3
Por tanto,
l´ım
µ
n
2
−5n + 6
n
2
−2n + 1

n
2
+5
n+2
= e
−3
2.10.1. Infinitésimos
Definición 26 Se dice que una sucesión de números reales X = (x
n
) es un
infinitésimo si
l´ımx
n
= 0
Definición 27 Decimos que dos infinitésimos X = (x
n
) y Y = (y
n
) son in-
finitésimos equivalentes, y lo designaremos por X ∼ Y , si
l´ım
X
Y
= 1
siempre que x
n
6= 0 y y
n
6= 0 para todo n ∈ N.
Teorema 71 Si X = (x
n
) y Y = (y
n
) son dos infinitésimos equivalentes, y
Z = (z
n
) es cualquier sucesión de números reales, entonces se cumple
1. l´ım(XZ) = l´ım(Y Z)
2. l´ım
Z
X
= l´ım
Z
Y
o sea podemos sustituir un infinitésimo por su equivalente, siempre que esté
multiplicando o dividiendo.
Demostración: (1) Se cumple
l´ım(XZ) = l´ım(
X
Y
Y Z) = l´ım(Y Z)
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 83
(2) Se cumple
l´ım
Z
Y
= l´ım
µ
X
Y
Z
X

= l´ım
Z
X
Observación 42 (Lista de algunos infinitésimos) Si X = (x
n
) es un in-
finitésimo, entonces se demuestra que:
1. (sinx
n
) ∼ (x
n
)
2. (tanx
n
) ∼ (x
n
)
3. (ln(1 +x
n
)) ∼ (x
n
), siempre que x
n
> −1 para todo n ∈ N
4. (1 −cos x
n
) ∼ (
1
2
x
2
n
)
5. (

a
2
+x
n
) ∼ (a +
x
n
2a
), siempre que a > 0
6. (a
x
n
−1) ∼ (x
n
lna), siempre que a > 0
7. (
1
1+x
n
) ∼ (1 −x
n
), siempre que x
n
6= −1 para todo n ∈ N
Ejemplo 40 Calcular los límites siguientes:
1. l´ım
¡
2nsin
1
n
¢
2. l´ım
2
nln(1+
1
n
3
)
Solución:
1. Puesto que (1/n) es un infinitésimo, sabemos que (sin1/n) ∼ (1/n). Por
tanto,
l´ım
µ
2nsin
1
n

= l´ım
µ
2n ·
1
n

= 2
2. Puesto que (1/n
3
) es un infinitésimo, sabemos que (ln(1 +
1
n
3
)) ∼ (1/n
3
).
Por tanto,
l´ım
2
nln(1 +
1
n
3
)
= l´ım
2
n ·
1
n
3
= l´ım2n
2
= +∞
2.10.2. Infinitos
Definición 28 Se dice que una sucesión de números reales X = (x
n
) es un
infinito si
l´ımx
n
= ±∞
Definición 29 Decimos que dos infinitos X = (x
n
) y Y = (y
n
) son infinitos
equivalentes, y lo designamos por X ∼ Y , si
l´ım
X
Y
= 1
siempre que x
n
6= 0 y y
n
6= 0 para todo n ∈ N.
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
84 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Definición 30 Dados dos infinitos X = (x
n
) y Y = (y
n
), decimos que Y es un
infinito de orden superior a X, designado por X ¿ Y , si
l´ım
X
Y
= 0
o lo que es equivalente
l´ım
Y
X
= ±∞
Teorema 72 Si X = (x
n
) y Y = (y
n
) son dos infinitos equivalentes y Z = (z
n
)
una sucesión de números reales, entonces se cumple
1. l´ım(XZ) = l´ım(Y Z)
2. l´ım
Z
X
= l´ım
Z
Y
Demostración: (1) Se cumple
l´ım(XZ) = l´ım(
X
Y
Y Z) = l´ım(Y Z)
(2) Se cumple
l´ım
Z
Y
= l´ım
µ
X
Y
Z
X

= l´ım
Z
X
Observación 43 (Comparación de algunos infinitos) Si X = (x
n
) es un
infinito, entonces se demuestra que
X ¿ X
2
¿ 2
X
¿ e
X
¿ X
X
Teorema 73 (Fórmula de Euler) Se cumple
1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
= lnn +C +
n
donde l´ım
n
= 0 y C es la constante de Euler.
Demostración: Consideremos la sucesión X = (x
n
) definida por
x
n
= 1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
−lnn
Observemos que
x
n+1
−x
n
=
1
n + 1
−ln
n + 1
n
Puesto que
µ
1 +
1
n

n
< e <
µ
1 +
1
n

n+1
entonces
nln
µ
1 +
1
n

< 1 < (n + 1) ln
µ
1 +
1
n

de donde se obtiene
1
n + 1
< ln
µ
1 +
1
n

<
1
n
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
2.10. CRITERIOS PARA EL CÁLCULO DE LÍMITES 85
Por tanto
x
n+1
−x
n
=
1
n + 1
−ln
µ
1 +
1
n

< 0
para todo n ∈ N, luego X es una sucesión decreciente. Observemos también que
x
n
= 1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
−lnn
= 1 −ln
2
1
+
1
2
−ln
3
2
+ · · · +
1
n
−ln
n + 1
n
≥ 0
ya que
0 <
1
n
−ln
n + 1
n
para todo n ∈ N. Por tanto, X está acotada inferiormente y, en consecuencia,
X es convergente. Su límite es un número real que se designa por C y se llama
constante de Euler. Entonces la sucesión (
n
) definida como

n
= 1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
−lnn −C
es un infinitésimo. Por lo tanto, tenemos
1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
= lnn +C +
n
Teorema 74 (Fórmula de Stirling) Se cumple
l´ım
n!
e
−n
n
n

2πn
= 1
es decir (n!) y
¡
e
−n
n
n

2πn
¢
son dos infinitos equivalentes.
Demostración: Consideremos la sucesión X = (x
n
) definida por
x
n
=
n!e
n
n
n

n
Puesto que
x
n+1
x
n
=
(n + 1)!e
n+1
(n + 1)
n+1

n + 1
·
n
n

n
n!e
n
= e
µ
n
n + 1

n+
1
2
=
e
¡
1 +
1
n
¢
n+
1
2
< 1
se sigue que x
n+1
< x
n
para todo n ∈ N. Por tanto, X es una sucesión decre-
ciente. Es claro que x
n
> 0 y, en consecuencia, X es convergente. Su límite es

2π (no se demuestra aquí este hecho). Por lo tanto
l´ım
n!
e
−n
n
n

2πn
=
1


l´ım
n!e
n
n
n

n
= 1
© Los autores, 2002; © Edicions UPC, 2002.
86 CAPÍTULO 2. SUCESIONES DE NÚMEROS REALES
Ejemplo 41 Calcular los límites siguientes:
1. l´ım
1+
1
2
+
1
3
+···+
1
n
ln n
2. l´ım
n
2
n
3. l´ım
n
n
e
n
n!
Solución:
1. Según la fórmula de Euler,
l´ım
1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
lnn
= l´ım
lnn +C +x
n
lnn
= l´ım(1 +
C +x
n
lnn
) = 1
Obsérvese entonces que (1 +
1
2
+
1
3
+ · · · +
1
n
) ∼ (lnn).
2. Puesto que (n) ¿ (2
n
), entonces
l´ım
n
2
n
= 0
3. Puesto que (n!) y
¡
e
−n
n
n

2πn
¢
son dos infinitos equivalentes, se sigue
que
l´ım
n
n
e
n
n!
= l´ım
n
n
e
n
e
−n
n
n

2πn
= l´ım
1

2πn
= 0
2.10.3. Indeterminaciones
Las expresiones simbólicas siguientes, se llaman indeterminaciones
+∞−∞, 0 · (±∞) ,
0
0
,
±∞
±∞
, (±∞)
0
, 0
0
, 1
±∞
Por ejemplo, si l´ımX = +∞ y l´ımY = −∞, entonces nada puede afirmarse
sobre el límite de X +Y . En efecto, si X = (1, 2, 3, ...) y Y = (−1, −2, −3, ...),
entonces X+Y = (0, 0, 0, ...) que es covergente a 0; en cambio, si Y
1
= (y
n+1
) =
(−2, −3, −4, ...), entonces X +Y
0
= (−1, −1, −1, ...) que es convergente a −1.
La dificultad del cálculo de límites es averiguar si existe el l ímite y cuál es
su valor en el caso de que aparezca una de las indeterminaciones.
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