Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Enero y Febrero de 2014

1ª Pregunta.¿En qué hizo Satanás que Eva centrara su atención, y qué demostró ella al comer del fruto prohibido? (Gén. 3:6.) [6 de enero, w11 15/5 pág. 16 párr. 5.]
w11 15/5 págs. 16-17 párr. 5 ¿Quién es la persona más importante de nuestra vida? 5. a) Influida por Satanás, ¿en qué centró Eva su atención? b) ¿Qué demostró la primera mujer al comer del fruto prohibido? 5 Satanás también manipuló la realidad. Dio a entender que Jehová había sido injusto con Adán y Eva, pues, según él, les había prohibido “comer de todo árbol del jardín”. Luego, animó a la mujer a pensar en sí misma y en cómo podría, supuestamente, mejorar su situación en la vida y “ser como Dios”. Al final, consiguió que centrar su atención en el árbol y el fruto, y no en su relación con su Padre celestial, quien le había dado todo lo que tenía (léase Génesis 3:6). Lamentablemente, Eva comió del fruto, y así demostró que Jehová no era la persona más importante de su vida.

2ª Pregunta.¿De dónde obtuvo Abel quizás su fe, y en que resultó? (Gén.4:4, 5; Heb.11:4.) [6 de enero, w13 1/1 pág. 12 párr. 3; pág. 14 párr. 4, 5.] w13 1/1 pág. 12 párr. 3
Inspirado por Dios, el apóstol Pablo dijo lo siguiente sobre Abel: “Por [medio de] ella, aunque murió, todavía habla” (Hebreos 11:4). ¿Por medio de que sigue hablando? Por medio de su fe. Abel fue el primer ser humano que cultivo o esa hermosa cualidad. Tuvo una fe tan ferviente y profunda que su ejemplo continuo vivo. Si estudiamos su ejemplo y nos esforzamos por imitarlo, es como si el realmente nos estuviera hablando

w13 1/1 pág. 14 párr. 4, 5.]
Imagínese a Abel, de niño, mirando a aquellos querubines materializados en cuerpos humanos. Ángeles reflejaba su inmenso poder. Y la espada que echaba llamas y giraba sin cesar también serıa sobrecogedora. ¿Vio alguna vez que los querubines se aburrieran y abandonaran su puesto? No. Día y noche, año tras año, década tras de cada..., aquellas inteligentes y poderosas criaturas se mantuvieron en su lugar. Abel pudo ver que Jehová Dios tenía siervos justos y perseverantes. En los querubines vio una clase de lealtad y obediencia a Jehová que no veía en su familia. Seguro que el ejemplo de estos ángeles fortaleció su fe. Al meditar en la creación, las promesas divinas y el ejemplo de los siervos de Dios, la fe de Abel se fortalecía cada vez más. ¡Cuánto aprendemos de él! Es como si nos estuviera hablando. Y ¡que animador puede ser para los jóvenes saber que es posible llegar a tener verdadera fe en Jehová Dios, sin importar lo que haga su familia! Con las maravillas de la creación que nos rodean, la Biblia completa a nuestra disposición y un sinnúmero de ejemplos humanos de fe, ¿que impide que tengamos una fe solida? Genesis 1. w09 15/4 págs. 15-16 párrs. 5-6 La creación revela la sabiduría de Jehová 5, 6. a) ¿Quién intervino en la creación además de Jehová? b) ¿Qué analizaremos en este artículo, y con qué fin lo haremos? 5 Jehová no estaba solo cuando “creó los cielos y la tierra” (Gén. 1:1). La Biblia indica que mucho antes de hacer el universo, Dios formó una criatura espiritual que le ayudó a crear “todas las otras cosas”. Esa criatura fue su Hijo unigénito, “el primogénito de toda la creación”, que con el tiempo vino a la Tierra a vivir como hombre y fue llamado Jesús (Col. 1:15-17). Como su Padre, Jesús posee gran sabiduría. De hecho, en el capítulo 8 de Proverbios se alude a él como la sabiduría personificada y se le llama el “obrero maestro” de Dios (Pro. 8:12, 2231). 6 De modo que la creación material no solo revela la sabiduría de Jehová, sino también la de Jesús, el Obrero Maestro. Hay muchas lecciones que podemos aprender al observarla. Analicemos cuatro de las obras de Dios a las que Proverbios 30:24-28 llama “instintivamente sabias”. w11 15/12 págs. 24-25 párrs. 12-14 Guiados por el espíritu de Dios en el siglo primero y en nuestros días 12-14. ¿Actúa el espíritu de Dios de la misma forma en todos sus siervos? Explique su respuesta. 12 Sin duda, quienes hemos dedicado la vida a Dios recibimos una inyección de estímulo al recordar cómo bendijo Jehová a la congregación de cristianos ungidos del siglo primero. Notemos qué dijo Pablo sobre los dones milagrosos del espíritu al dirigir a los corintios su carta inspirada: “Hay variedades de dones, pero hay el mismo espíritu; y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Señor; y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos” (1 Cor. 12:4-6, 11). Como vemos, dependiendo del objetivo que deba lograrse, el espíritu puede operar de manera diferente en cada

siervo de Dios. Y ciertamente ayuda tanto al “rebaño pequeño” de Cristo como a sus “otras ovejas” (Luc. 12:32; Juan 10:16). No obstante, no actúa de igual modo en todos los miembros de la congregación. 13 Por ejemplo, los ancianos son nombrados por espíritu santo (Hech. 20:28). Ahora bien, no todos los ungidos ocupan esta posición de servicio. Este hecho nos confirma que la fuerza activa de Dios actúa de diferentes maneras en los hermanos de la congregación. 14 Jehová infunde en los ungidos “un espíritu de adopción”, o en otras palabras, los hace conscientes de que son sus hijos. Para ello, se vale del espíritu santo, el mismo espíritu con el que resucitó a su Hijo unigénito y le concedió vida inmortal en el cielo (léase Romanos 8:11, 15). Es también el mismo con el que creó el universo (Gén. 1:1-3). Y es, igualmente, el mismo con el que ayudó a Bezalel a construir el tabernáculo, a Sansón a realizar proezas sobrehumanas y a Pedro a caminar sobre las aguas. Pero no nos confundamos: una cosa es que el espíritu de Dios guíe a alguien y otra muy distinta es que este sea ungido. En realidad, la operación de ungir no es más que una forma especial en la que actúa el espíritu. Y el que decide quién recibe la unción y quién no es Jehová. w11 15/2 pág. 8 párr. 11 El espíritu santo: la fuerza detrás de la creación 11. ¿Qué revela la organización, simetría y belleza de los seres vivos? 11 El espíritu santo también produjo las complejísimas formas de vida que habitan la Tierra. Del tercer al sexto día, Dios usó su fuerza activa para crear una asombrosa variedad de animales y plantas (Gén. 1:11, 20-25). Entre ellos encontramos innumerables ejemplos de organización, simetría y belleza que revelan un diseño del más alto nivel. w00 15/7 pág. 18 párr. 12 La esperanza de la resurrección tiene poder 12. ¿Qué significan las expresiones “cuerpos celestes” y “cuerpos terrestres”? 12 Tal como Pablo dijo, la carne humana es diferente de la de los animales. Incluso la carne animal varía de un género a otro (Génesis 1:20-25). Los “cuerpos celestes” de las criaturas espirituales difieren en gloria de los “cuerpos terrestres” de carne. También es distinta la gloria que tienen el Sol, la Luna y las estrellas. Pero los ungidos resucitados poseen una gloria mucho mayor. w00 15/6 pág. 19 párr. 3 “Todos ustedes son hermanos” 3. ¿Cómo honró Jehová a sus criaturas espirituales? 3 Aunque Jehová es el “Altísimo”, desde el mismo principio ha honrado a sus criaturas permitiéndoles una participación en sus obras (Salmo 83:18). Cuando creó al primer ser humano, Jehová incluyó a su Hijo unigénito en el proyecto como “obrero maestro” (Proverbios 8:27-30; Génesis 1:26). Jehová incluso invitó a sus ángeles celestiales a que se expresaran sobre cómo proceder en el caso del inicuo rey Acab cuando Él había decidido destruirlo (1 Reyes 22:19-23). w00 15/2 pág. 20 párr. 1 ¿Nos sentimos impulsados a actuar como Jesús? 1. ¿Por qué es comprensible que las personas posean cualidades admirables? MUCHAS personas han manifestado cualidades admirables a lo largo de la historia, y puede entenderse por qué. Jehová Dios posee y manifiesta amor, bondad, generosidad y otras cualidades deseables. Como el ser humano fue creado a la imagen de Dios, es comprensible que refleje en cierta medida amor, bondad, compasión y otras cualidades divinas, y que la mayoría de las personas demuestren tener una conciencia (Génesis 1:26; Romanos 2:14, 15). Sin embargo, posiblemente nos demos cuenta de que a algunas de ellas les resulta más fácil que a otras evidenciar tales cualidades. w04 1/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Lecciones para nosotros: Génesis 1:26. Como han sido hechos a la imagen de Dios, los seres humanos tienen la capacidad de reflejar los atributos divinos. Ciertamente, debemos esforzarnos por cultivar cualidades como el amor, la misericordia, la benignidad, la bondad y la paciencia. Así, imitaremos a nuestro Hacedor. w05 1/11 pág. 17 párr. 10 Jehová es nuestro Pastor 10. ¿Cómo demuestra Dios que confía en nosotros? 10 ¿Cómo nos conduce Jehová hoy día? Una manera de hacerlo es mediante el ejemplo. Su Palabra nos exhorta a que seamos “imitadores de Dios” (Efesios 5:1). El contexto de estas palabras menciona la compasión, el perdón y el amor (Efesios 4:32; 5:2). Jehová es el modelo perfecto de estas atractivas cualidades. ¿Acaso estará siendo poco realista al pedirnos que lo imitemos? No. De hecho, ese consejo inspirado es una maravillosa expresión de la confianza que tiene en nosotros. ¿En qué sentido? Habiendo sido hechos a su imagen y semejanza, estamos dotados de cualidades morales y espirituales (Génesis 1:26). Por lo tanto, Jehová sabe que

a pesar de nuestras imperfecciones poseemos la capacidad de desarrollar las cualidades que él ejemplifica. Imagínese: nuestro amoroso Dios confía en que podemos ser como él. Si copiamos su ejemplo, él nos conducirá, por así decirlo, a agradables “descansaderos”; en medio de este mundo violento, moraremos “en seguridad” y gozaremos de la paz que se deriva de saber que contamos con la aprobación divina (Salmo 4:8; 29:11). w06 1/12 pág. 29 párr. 21 ¿Qué implica amar al prójimo? 21. ¿Qué demostraremos si amamos a nuestros semejantes? 21 El amor al prójimo nos ayuda a no cometer malas acciones, tal como mostró el apóstol Pablo: “El código: ‘No debes cometer adulterio, No debes asesinar, No debes hurtar, No debes codiciar’, y cualquier otro mandamiento que haya, se resume en esta palabra, a saber: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. El amor no obra mal al prójimo” (Romanos 13:9, 10). Por otro lado, el amor nos impulsará a buscar formas de hacer bien a los demás. Si amamos a nuestros semejantes, demostraremos que también amamos a quien creó al hombre a su imagen, Jehová Dios (Génesis 1:26). w07 1/10 págs. 16-17 párr. 4 La búsqueda del verdadero propósito de la vida 4. a) ¿Qué dará verdadero propósito a nuestra vida? b) ¿Cuál es el propósito más importante que puede haber en la vida? 4 Dios también se propuso que los seres humanos vivieran felices y en paz entre sí y con el resto de la creación (Génesis 1:26; 2:15). Pero ¿qué necesitamos para sentirnos felices, seguros y en paz? Igual que un niño necesita la presencia de sus padres para sentirse contento y protegido, nosotros necesitamos tener una buena relación con nuestro Padre celestial. Dicha relación dará verdadero sentido y propósito a nuestra vida (Hebreos 12:9). Dios hace posible esa relación permitiendo que nos acerquemos a él y escuchando nuestras oraciones (Santiago 4:8; 1 Juan 5:14, 15). Si nosotros, por nuestra parte, ‘andamos con Dios’ fielmente y llegamos a ser sus amigos, podremos darle alabanza y alegrar su corazón (Génesis 6:9; Proverbios 23:15, 16; Santiago 2:23). No puede haber otro propósito más importante en la vida. El salmista lo expresó con estas palabras: “Toda cosa que respira... alabe a Jah” (Salmo 150:6). w09 15/5 pág. 29 párr. 5 ¿Por qué debemos seguir a Cristo? 5. ¿Qué nos ayudará a imitar mejor a Jehová, y por qué? 5 Los seres humanos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, por lo que somos capaces de reflejar sus cualidades (Gén. 1:26). El apóstol Pablo animó a los cristianos a ser “imitadores de Dios, como hijos amados” (Efe. 5:1). Y algo que nos ayudará a imitarlo es seguir a Cristo. ¿Por qué? Porque él reflejó mejor que nadie los sentimientos, las cualidades y la manera de pensar de Dios. Además, nadie ha podido explicar la verdad acerca de Jehová como él lo hizo. Jesús no solo dio a conocer el nombre de su Padre; también dio a conocer su personalidad (léase Mateo 11:27). Y lo hizo de palabra y obra, por sus enseñanzas y su ejemplo. w09 15/5 págs. 21-22 párr. 4 Los ángeles: “espíritus para servicio público” 4. a) ¿Cómo reaccionaron los ángeles cuando se fundó la Tierra? b) ¿Qué habría ocurrido si la primera pareja humana hubiera usado bien su libre albedrío? 4 Estas criaturas celestiales se sintieron felices cuando se fundó la Tierra y realizaron con alegría sus tareas mientras Jehová preparaba esta extraordinaria joya del universo para que fuera el hogar de la humanidad (Job 38:4, 7). Jehová creó al hombre “un poco inferior a los ángeles”, pero como lo hizo a su imagen, este también podía reflejar sus sublimes cualidades (Heb. 2:7; Gén. 1:26). Si Adán y Eva hubieran usado bien el don del libre albedrío, podrían haber vivido junto con sus descendientes en un paraíso como parte de la familia universal de criaturas inteligentes de Jehová. w12 15/5 pág. 23 párrs. 1-2 ¿Refleja usted la gloria de Jehová? 1, 2. ¿Por qué podemos reflejar la gloria de Jehová? EN MAYOR o menor medida, todos nos parecemos a nuestros padres. No es raro que alguien le diga a un niño: “¡Eres igualito a tu papá!”. O quizás a una niña: “Me recuerdas mucho a tu mamá”. Además, los hijos suelen imitar lo que ven hacer a sus padres. ¿Y nosotros? ¿Podemos imitar también a nuestro Padre celestial, Jehová? Aunque no lo vemos, percibimos sus hermosas cualidades contemplando la creación, así como estudiando su Palabra y reflexionando en lo que leemos, especialmente en las enseñanzas y el ejemplo de su Hijo, Jesucristo (Juan 1:18; Rom. 1:20). Por lo tanto, reflejar la gloria de Jehová es algo que está a nuestro alcance. 2 Antes de crear a Adán y Eva, Dios sabía que los seres humanos serían capaces de cumplir su voluntad, reflejar su personalidad y glorificarlo (léase Génesis 1:26, 27). Al manifestar las cualidades de nuestro Creador, los cristianos tenemos el gran honor de reflejar la gloria de Dios. Y esto es algo que todos podemos lograr, sin importar nuestra raza, origen cultural o nivel educativo. ¿Por qué? Porque “Dios no es parcial, sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto” (Hech. 10:34, 35).

w01 15/5 págs. 21-22 párr. 2 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente 2. ¿Qué capacidades tenían los descendientes de Adán, pero qué haría falta para formar una familia fuerte espiritualmente? 2 Dios había creado a Adán y Eva a Su imagen. Aunque Adán ya era pecador, Jehová le permitió tener hijos (Génesis 1:27, 5:1-4). Los descendientes del primer hombre poseían, al igual que su padre, la facultad moral y la capacidad de aprender a distinguir lo correcto de lo incorrecto. Era posible mostrarles cómo adorar a su Creador, y también la importancia de amarlo con todo el corazón, alma, mente y fuerzas (Marcos 12:30; Juan 4:24; Santiago 1:27). Además, se les podía enseñar a “ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto[s] al andar con [...] Dios” (Miqueas 6:8). No obstante, al ser pecadores, habrían de prestar considerable atención para formar una familia fuerte en sentido espiritual. w07 15/10 pág. 22 párr. 14 Escuchemos nuestra voz interior 14. ¿Qué da a entender Génesis 1:27 sobre el origen de la conciencia? 14 Jehová dotó a Adán y Eva de conciencia, y todos los seres humanos hemos heredado de ellos dicha facultad. Génesis 1:27 señala que estamos hechos a la imagen de Dios. Por supuesto, no somos como Dios físicamente, ya que él es un espíritu y nosotros somos de carne y hueso. Más bien, el que estemos hechos a su imagen quiere decir que tenemos en nuestro interior sus mismas cualidades, entre ellas el sentido moral característico de la conciencia. En vista del origen de estas cualidades, si queremos educar nuestra voz interior y lograr que sea más confiable, tenemos que conocer mejor al Creador y acercarnos a él. w12 15/7 pág. 12 párr. 2 Sirvamos al Dios de la libertad 2. ¿Cómo perdieron nuestros primeros padres la libertad que Dios les había concedido? 2 ¿Por qué les dio Jehová tanta libertad a nuestros primeros padres? Porque los había creado a su imagen y les había proporcionado una conciencia. Él esperaba —y con razón— que el amor que le tenían los guiara por el buen camino (Gén. 1:27; Rom. 2:15). Pero en lugar de mostrarse agradecidos y valorar la libertad que habían recibido, prefirieron hacer caso a Satanás y tomarse indebidamente la libertad de decidir por sí mismos lo que era bueno o malo. Creyeron que así serían más libres, pero se equivocaron. Lo único que lograron fue sujetarse a sí mismos y a todos sus descendientes a las cadenas del pecado, con terribles consecuencias (Rom. 5:12). w02 1/11 pág. 10 párr. 4 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones” 4. ¿Qué responsabilidades mutuas tienen los miembros de las familias cristianas? 4 Las parejas cristianas reconocen que tienen obligaciones mutuas de índole emocional, espiritual y física (1 Corintios 7:3-5; Efesios 5:21-23; 1 Pedro 3:7). Los padres cristianos tienen serias responsabilidades para con su prole (Proverbios 22:6; 2 Corintios 12:14; Efesios 6:4). Y los hijos de hogares cristianos aprenden, según van creciendo, que sobre ellos también recaen ciertos deberes (Proverbios 1:8, 9; 23:22; Efesios 6:1; 1 Timoteo 5:3, 4, 8). Asumir las obligaciones familiares exige entrega y dedicación, así como amor y espíritu de sacrificio. Sin embargo, cuanto mejor cumplen todos los miembros de la familia con las obligaciones divinas, más se benefician unos a otros y a la congregación. Y aún más importante, honran al Fundador de la familia, Jehová Dios (Génesis 1:27, 28; Efesios 3:15). w11 1/11 págs. 4-5 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde ¿Prohíbe la Biblia gozar del sexo? ▪ Respuesta: Según el primer libro de la Biblia, fue Dios quien creó a los seres humanos “macho y hembra”. Además, él dijo que todo lo que había hecho “era muy bueno” (Génesis 1:27, 31). Siglos después inspiró a un escritor de la Biblia para que diera estas instrucciones a los hombres casados: “Regocíjate con la esposa de tu juventud [...]. Que sus propios pechos te embriaguen a todo tiempo” (Proverbios 5:18, 19). A juzgar por estas declaraciones, ¿le parece que la Biblia prohíbe el goce sexual? Los hechos revelan que Dios no creó los órganos sexuales únicamente para que el ser humano pudiera reproducirse, sino también para que una pareja casada pudiera demostrarse amor y cariño de un modo que agradara a ambos. Las relaciones sexuales permiten satisfacer las necesidades físicas y emocionales de un hombre y una mujer que ya mantienen una estrecha relación afectiva. w00 1/6 pág. 11 párr. 5 Mantengamos radiante nuestra “esperanza de la salvación” 5. ¿Qué significa en última instancia la salvación? 5 Dios reveló mediante Jesús todo lo que implica la salvación, a saber, liberación de la autoridad del pecado, de la esclavitud a la religión falsa, del mundo controlado por Satanás, del temor al hombre e incluso del miedo a la muerte (Juan 17:16; Romanos 8:2; Colosenses 1:13; Revelación [Apocalipsis] 18:2, 4). En última instancia, la salvación divina no solo significa la liberación de la opresión y de la angustia para los siervos fieles de Dios, sino

también la oportunidad de vivir para siempre (Juan 6:40; 17:3). Jesús enseñó que para un “rebaño pequeño” la salvación significa la resurrección con el fin de vivir en el cielo y participar en el gobierno del Reino con Cristo (Lucas 12:32). Para el resto de la humanidad, la salvación supone conseguir una vida perfecta y una relación con Dios como la que Adán y Eva tuvieron en el jardín de Edén antes de pecar (Hechos 3:21; Efesios 1:10). La vida eterna en estas condiciones paradisíacas era el propósito original de Dios para la humanidad (Génesis 1:28; Marcos 10:30). ¿Pero cómo será posible la restauración de tales condiciones? w01 15/5 pág. 21 párr. 1 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente 1. ¿Cuál era el propósito de Dios para la familia, pero qué sucedió? “SEAN fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra.” (Génesis 1:28.) Con estas palabras dirigidas a Adán y Eva, Jehová Dios dio origen a la institución familiar (Efesios 3:14, 15). Aquella primera pareja podía prever para el futuro una Tierra llena de sus descendientes, una familia extendida de personas perfectas que vivirían felices en un paraíso terrestre adorando unidas a su Magnífico Creador. Pero Adán y Eva cayeron en el pecado, y la Tierra no se llenó de gente justa y temerosa de Dios (Romanos 5:12). Al contrario, la familia humana se deterioró enseguida, y han predominado, sobre todo en estos “últimos días”, el odio, la violencia y la falta de “cariño natural” (2 Timoteo 3:1-5; Génesis 4:8, 23; 6:5, 11, 12). w05 1/9 págs. 16-17 párr. 14 Andemos con Dios en estos tiempos turbulentos 14. ¿Qué conocimiento exacto pudo haber sustentado la fe de Enoc? 14 La fe verdadera se basa en el conocimiento exacto. ¿Qué conocimiento tenía Enoc? (Romanos 10:14, 17; 1 Timoteo 2:4.) Sin duda, sabía lo que había ocurrido en el jardín de Edén. Es probable que también le hubieran contado cómo era la vida en aquel lugar, que tal vez aún existiera, pero con el acceso prohibido a los seres humanos (Génesis 3:23, 24). Y sabía que Dios se proponía que los descendientes de Adán poblaran la Tierra y la convirtieran en un paraíso semejante al original (Génesis 1:28). Además, de seguro valoraba mucho la promesa de Jehová de producir una Descendencia, la cual aplastaría la cabeza de Satanás y anularía los terribles efectos ocasionados por su engaño (Génesis 3:15). De hecho, la profecía inspirada que él pronunció y que se conserva en la carta de Judas trata de la destrucción de la descendencia de Satanás. Puesto que Enoc tenía fe, sabemos que adoraba a Jehová como el “remunerador de los que le buscan solícitamente” (Hebreos 11:6). Así pues, aunque el conocimiento que Enoc poseía no era tan amplio como el nuestro, fue suficiente para sustentar una fe firme, una fe que le permitió mantenerse fiel en tiempos turbulentos. w07 1/6 pág. 21 párrs. 1-2 Prosperidad espiritual durante la vejez 1, 2. a) ¿Con qué suele asociarse la vejez? b) ¿Qué prometen las Escrituras en cuanto a los efectos del pecado de Adán? LA VEJEZ. ¿Qué le evoca esa expresión? ¿Arrugas? ¿Problemas de audición? ¿Debilidad en brazos y piernas? ¿O piensa en algún otro aspecto de la gráfica descripción de “los días calamitosos” que se halla en Eclesiastés 12:1-7? Si es así, es importante que tenga en cuenta que los efectos de la edad descritos en el capítulo 12 de Eclesiastés son el resultado del pecado de Adán en el cuerpo humano, no lo que el Creador, Jehová Dios, se proponía para nosotros (Romanos 5:12). 2 El paso de los años no es en sí mismo una maldición, pues para crecer y madurar —algo deseable en todos los seres vivos— hace falta que transcurra el tiempo. Los estragos de seis mil años de pecado e imperfección que vemos por todas partes no tardarán en ser cosa del pasado. Todos los seres humanos obedientes a Dios disfrutarán de la vida que él se propuso que tuviéramos, sin el sufrimiento que causan la vejez y la muerte (Génesis 1:28; Revelación [Apocalipsis] 21:4, 5). Entonces nadie dirá: “Estoy enfermo” (Isaías 33:24). Los ancianos volverán a los días de su “vigor juvenil”, y “su carne se [hará] más fresca que en la juventud” (Job 33:25). Por el momento, sin embargo, todos tenemos que luchar con la herencia que Adán nos legó. Aun así, los siervos de Jehová reciben bendiciones muy singulares a medida que se adentran en la vejez. w11 1/11 pág. 4 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde ¿En qué consistió el pecado original? ¿En que Adán y Eva tuvieran relaciones sexuales? ▪ Respuesta: Muchas personas creen que el fruto prohibido del jardín de Edén fueron las relaciones sexuales. Pero eso no es lo que dice la Biblia. Pensemos por un momento. Dios mandó a Adán que no comiera del fruto del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo” antes de crear a Eva (Génesis 2:15-18). Es obvio que no pudo referirse a las relaciones sexuales, pues Adán estaba solo. Y después le dio a la primera pareja humana este claro mandato: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra” (Génesis 1:28). ¿Cómo podrían cumplir ese mandato sin tener relaciones sexuales? No tiene lógica que un Dios amoroso los sentenciara a muerte por obedecerle (1 Juan 4:8).

Otro detalle interesante: Eva no estaba con su esposo cuando “empezó a tomar [del] fruto y a comerlo”. Según la Biblia, fue “después [que] dio de este [...] a su esposo cuando él estuvo con ella, y él empezó a comerlo” (Génesis 3:6). Y por último, Dios no censuró a Adán y Eva cuando mantuvieron relaciones y tuvieron hijos (Génesis 4:1, 2). Está claro, entonces, que el fruto prohibido no fueron las relaciones sexuales, sino que fue el fruto literal de un árbol. w11 15/5 págs. 21-22 párr. 6 ¡Qué profunda es la sabiduría de Dios! 6. ¿Qué muestra de flexibilidad ha dado Jehová al desarrollar su propósito? 6 De igual modo, Jehová lleva a cabo su propósito eterno con notable flexibilidad. Sin dejar nunca de respetar la libertad de elección de sus criaturas inteligentes, realiza cualquier modificación que estima necesaria para lograr sus fines. Tomemos como ejemplo la forma en que ha desarrollado su propósito valiéndose de la Descendencia Prometida. Después de crear a nuestros primeros padres, Jehová les mandó: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Gén. 1:28). Ahora bien, cuando ambos se rebelaron en el jardín de Edén, ¿se vio frustrado el propósito que había expresado Jehová? De ningún modo. Ante la nueva situación, él tomó de inmediato nuevas medidas, una “ruta” alternativa para conseguir su propósito. Anunció que vendría una “descendencia” que remediaría todos los daños ocasionados por los rebeldes (Gén. 3:15; Heb. 2:1417; 1 Juan 3:8). w11 1/1 pág. 11 El Paraíso y usted ¿Para qué creó Dios la Tierra? El jardín de Edén es una prueba de que Dios quería que la Tierra fuera increíblemente hermosa. Él les encargó a Adán y Eva que poblaran el planeta y extendieran aquel bello jardín hasta el último rincón (Génesis 1:28). Por tanto, el propósito de Dios es que la Tierra sea un paraíso y que los descendientes de Adán y Eva lleguen a ser perfectos y vivan en ella felices y en unidad. Gran parte del mensaje de la Biblia tiene que ver con la forma en que Dios cumplirá ese propósito. w12 1/4 pág. 8 ¿Importa saber quién fue Jesús? ¿Por qué le importa a Jehová? En pocas palabras, porque él “es amor” (1 Juan 4:8). Dios quiere que vivamos felices para siempre. Como se explica en Juan 3:16, “tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él [...] tenga vida eterna”. Él mandó a su Hijo a la Tierra para pagar nuestro rescate. Así nos da la oportunidad de vivir para siempre en nuestro planeta convertido en un paraíso, tal como se lo propuso desde el principio (Génesis 1:28). Su deseo es premiar con vida eterna a todos los que aprendan la verdad sobre su Hijo y actúen de acuerdo con ese conocimiento (Romanos 6:23). w12 1/9 págs. 4-5 ¿Valora Dios a la mujer? ¿Fue creada inferior al hombre? En absoluto. Génesis 1:27 dice: “Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó”. Así que tanto el hombre como la mujer fueron creados con la capacidad de reflejar la personalidad de Dios. Y a pesar de tener una constitución física y emocional diferente, su Creador les encargó la misma comisión y les otorgó los mismos derechos (Génesis 1:28-31). Antes de crear a Eva, Dios indicó: “Voy a hacerle una ayudante [a Adán], como complemento de él” (Génesis 2:18). ¿Significa el hecho de que Eva fuera creada como complemento de Adán que era inferior a él? De ningún modo. La expresión hebrea empleada también se puede traducir “ayuda idónea para él” o “ayuda similar a él”. Para ilustrarlo: ¿quién es más importante en un quirófano? ¿El cirujano o el anestesiólogo? Es cierto que el cirujano es el que opera, pero no podría hacerlo sin la ayuda del anestesiólogo. Algo parecido pasa en el caso del hombre y la mujer. Dios los creó para que colaboraran estrechamente, no para que compitieran entre sí (Génesis 2:24). w00 15/10 pág. 12 párr. 11 El Reino de Dios: el nuevo gobierno de la Tierra 11. ¿Qué comienzo perfecto tuvo la humanidad? 11 La Biblia informa: “Vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno” (Génesis 1:31). Todo en el jardín de Edén era absolutamente perfecto. Adán y Eva vivían en un paraíso. Contaban con una mente y un cuerpo perfectos. Podían comunicarse con su Hacedor, y viceversa. Y si eran fieles, tendrían hijos perfectos. No hubiera sido preciso establecer un nuevo gobierno celestial. w00 15/1 pág. 14 párr. 2 “Las cosas deseables” llenan la casa de Jehová 2. ¿Qué alcance tuvo la creación de Jehová, y con qué estaba Jesús especialmente encariñado? 2 Ahora pensemos en Jehová Dios y en su Hijo, Jesucristo. Jehová es “Aquel que hizo el cielo y la tierra y el mar y todas las cosas que hay en ellos” (Hechos 4:24). Su Hijo, el “obrero maestro”, fue el medio por el que

Jehová hizo todas las demás cosas (Proverbios 8:30, 31; Juan 1:3; Colosenses 1:15-17). No cabe duda de que Jehová y Jesucristo valoran toda la creación (compárese con Génesis 1:31). Pero ¿qué aspecto de la creación se imagina que les importa más: las cosas, o la gente? Jesús, la sabiduría personificada, dice: “Las cosas que fueron el objeto de mi cariño estuvieron con los hijos de los hombres”, o según la Nueva Versión Internacional: “¡En el género humano me deleitaba!”. w01 1/5 pág. 9 párrs. 4-5 Gozosos con el Dios feliz 4, 5. a) ¿Cómo reaccionó Jehová cuando se rebelaron los primeros seres humanos? b) ¿De qué manera mantuvo Jehová una actitud positiva para con la humanidad? 4 En el jardín de Edén, Adán y Eva disfrutaban de una salud y una mente perfectas. Se les había encargado un trabajo productivo y tenían unos alrededores ideales donde efectuarlo. Lo mejor de todo era que contaban con el privilegio de comunicarse frecuentemente con Jehová. El propósito de Dios era que gozaran de un futuro feliz. Pero no satisfechos con todas estas dádivas maravillosas, robaron el fruto prohibido del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo”. Este acto de desobediencia puso el fundamento de toda la infelicidad que hoy experimentamos (Génesis 2:15-17; 3:6; Romanos 5:12). 5 De todos modos, Jehová no permitió que la ingratitud de Adán y Eva le quitara el gozo. Confiaba en que el corazón de algunos de los descendientes de aquella primera pareja los impulsaría a servirle. De hecho, era tanta su seguridad que anunció su propósito de redimir a los descendientes obedientes de Adán y Eva antes incluso de que ellos tuvieran su primer hijo (Génesis 1:31; 3:15). En los siglos posteriores, la mayoría de la humanidad anduvo en los pasos de sus primeros padres, pero Jehová no dio la espalda a la familia humana debido a la desobediencia generalizada, sino que centró la atención en los hombres y mujeres que ‘regocijaron su corazón’, aquellos que procuraron de verdad agradarle por amor a él (Proverbios 27:11; Hebreos 6:10). Génesis 2. w12 15/10 pág. 22 párr. 2 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas 2. ¿Qué es el día de descanso de Dios, y por qué lo declaró sagrado? 2 Tras contemplar sus creaciones, Jehová anunció el comienzo de un séptimo día. No se refería a un día literal de veinticuatro horas, sino a un largo período de descanso durante el cual no ha creado más cosas en la Tierra (Gén. 2:2). Y ese “día” aún no ha terminado (Heb. 4:9, 10). La Biblia no revela cuándo comenzó exactamente, pero fue algún tiempo después de la creación de Eva, la esposa de Adán, hace unos seis mil años. Ante nosotros se extiende el Reinado de Mil Años de Jesucristo, el cual se encargará de cumplir el propósito de Dios al crear la Tierra: que fuera un paraíso donde los seres humanos vivieran para siempre siendo perfectos (Gén. 1:27, 28; Rev. 20:6). ¿Podemos estar seguros de que disfrutaremos de ese futuro tan feliz? Claro que sí, pues “Dios procedió a bendecir el día séptimo y a hacerlo sagrado”. Eso fue una garantía de que, sin importar los imprevistos que pudieran surgir, el propósito de Dios se cumpliría sin falta al finalizar su día de descanso (Gén. 2:3). w00 15/7 págs. 18-19 párr. 14 La esperanza de la resurrección tiene poder 14. ¿Cómo comparó Pablo a Cristo con Adán? 14 Pablo a continuación compara a Cristo con Adán (1 Corintios 15:45-49). Adán, el primer hombre, “llegó a ser alma viviente” (Génesis 2:7). “El último Adán —Jesús— llegó a ser un espíritu dador de vida.” Este dio su vida como sacrificio redentor, en primer lugar a favor de sus seguidores ungidos (Marcos 10:45). Mientras son humanos ‘llevan la imagen de aquel hecho de polvo’, pero cuando resucitan llegan a ser como el último Adán. Por supuesto, el sacrificio de Jesús beneficiará a toda la humanidad obediente, incluidos los que resuciten para vivir en la Tierra (1 Juan 2:1, 2). w01 15/11 págs. 11-12 párr. 10 Jehová nos muestra cómo contar nuestros días 10. ¿Cómo hace Dios que el hombre “vuelva a la materia triturada”? 10 El hombre es mortal, y Dios hace que “vuelva a la materia triturada”, o sea, que regrese al “polvo”, como tierra aplastada o pulverizada. Jehová dice en realidad: ‘Vuelve al polvo del suelo, del cual fuiste hecho’ (Génesis 2:7; 3:19). Esto es aplicable a todo el mundo —fuertes o débiles, ricos o pobres—, pues ningún ser humano imperfecto ‘puede de manera alguna redimir siquiera a un hermano, ni dar a Dios un rescate por él, para que viva para siempre’ (Salmo 49:6-9). No obstante, le estamos muy agradecidos de que ‘diera a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerza fe en él tenga vida eterna’ (Juan 3:16; Romanos 6:23). w04 1/12 pág. 16 párr. 16 Andemos en la senda de la integridad 16. ¿Qué beneficios nos reporta hablar al prójimo de las maravillosas obras de Dios? 16 Cuando pensamos en todo lo que logra el rescate, ¿no rebosa nuestro corazón de gratitud a Jehová y a su Hijo unigénito? Movidos por tal agradecimiento, hablemos al prójimo de las maravillosas obras de Dios, que van

desde la creación del hombre en el jardín de Edén hasta la completa restauración de todas las cosas en su nuevo mundo (Génesis 2:7; Hechos 3:21). Colaborar en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos nos brinda una gran protección espiritual (Mateo 24:14; 28:19, 20). Al estar ocupados en esta labor, mantenemos ardiente la esperanza de un futuro mejor, fortalecemos nuestra fe en las promesas divinas y avivamos el amor a Jehová y al semejante. w07 15/8 pág. 27 párrs. 1-2 Cómo nos beneficia aguantar el sufrimiento 1, 2. ¿Cómo sabemos que Jehová no deseaba que el hombre sufriera? NINGUNA persona normal quiere sufrir, y Jehová, nuestro Creador, tampoco desea que suframos. Su Palabra inspirada nos ayuda a comprender este hecho en el relato de la creación de nuestros primeros padres. En primer lugar, Dios creó al varón. “Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente.” (Génesis 2:7.) Adán era perfecto de cuerpo y mente, de modo que no había razón para que se enfermara o muriera. 2 ¿Y qué puede decirse del lugar donde vivía? “Jehová Dios plantó un jardín en Edén, hacia el este, y allí puso al hombre que había formado. Así Jehová Dios hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de uno y bueno para alimento.” (Génesis 2:8, 9.) El entorno en el que se hallaba Adán era ideal. En el jardín de Edén no se conocía el sufrimiento w00 15/5 pág. 19 párr. 19 Tengamos fe en la palabra profética de Dios 19. ¿Qué se requiere para poder vivir en el Paraíso terrestre? 19 ¿Qué puede decirse de nosotros y de nuestra porción? Si tenemos fe en la Palabra de Dios, la Biblia, es muy posible que anhelemos vivir en el Paraíso terrestre. Quizás hasta nos imaginemos allí, disfrutando de sus muchas bendiciones, atendiendo la Tierra y recibiendo con alegría a los muertos. Y no es de extrañar, pues la humanidad pertenece al Paraíso. Dios creó a la primera pareja humana para vivir en un lugar así (Génesis 2:79). Y él quiere que los seres humanos obedientes vivan para siempre en el Paraíso. ¿Actuaremos de acuerdo con las Escrituras de modo que podamos contarnos entre los miles de millones que con el tiempo vivirán en el Paraíso terrestre? Podremos estar allí si tenemos verdadero amor a nuestro Padre celestial y fe inmovible en la palabra profética de Dios. w01 1/5 pág. 9 párrs. 4-5 Gozosos con el Dios feliz 4, 5. a) ¿Cómo reaccionó Jehová cuando se rebelaron los primeros seres humanos? b) ¿De qué manera mantuvo Jehová una actitud positiva para con la humanidad? 4 En el jardín de Edén, Adán y Eva disfrutaban de una salud y una mente perfectas. Se les había encargado un trabajo productivo y tenían unos alrededores ideales donde efectuarlo. Lo mejor de todo era que contaban con el privilegio de comunicarse frecuentemente con Jehová. El propósito de Dios era que gozaran de un futuro feliz. Pero no satisfechos con todas estas dádivas maravillosas, robaron el fruto prohibido del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo”. Este acto de desobediencia puso el fundamento de toda la infelicidad que hoy experimentamos (Génesis 2:15-17; 3:6; Romanos 5:12). 5 De todos modos, Jehová no permitió que la ingratitud de Adán y Eva le quitara el gozo. Confiaba en que el corazón de algunos de los descendientes de aquella primera pareja los impulsaría a servirle. De hecho, era tanta su seguridad que anunció su propósito de redimir a los descendientes obedientes de Adán y Eva antes incluso de que ellos tuvieran su primer hijo (Génesis 1:31; 3:15). En los siglos posteriores, la mayoría de la humanidad anduvo en los pasos de sus primeros padres, pero Jehová no dio la espalda a la familia humana debido a la desobediencia generalizada, sino que centró la atención en los hombres y mujeres que ‘regocijaron su corazón’, aquellos que procuraron de verdad agradarle por amor a él (Proverbios 27:11; Hebreos 6:10). w11 1/4 pág. 16 ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra? ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra? Después de crear a los ángeles para que vivieran en el cielo, Dios hizo al ser humano para que viviera en la Tierra (Job 38:4, 7). Jehová colocó al primer hombre en un hermoso paraíso llamado Edén y les brindó a él y a sus futuros descendientes la oportunidad de gozar de una vida sin fin (Génesis 2:15-17; lea Salmo 115:16). Ahora bien, el jardín de Edén solo abarcaba una pequeña parte de la Tierra. Adán y Eva habrían de tener hijos y, a medida que se fueran multiplicando, irían extendiendo el paraíso por todo el planeta (Génesis 1:28). La Biblia nos asegura que la Tierra nunca será destruida. (Lea Salmo 104:5.)

w00 1/9 pág. 14 párr. 12 Mostremos una actitud de espera 12. a) ¿Qué independencia buscaron Adán y Eva? b) ¿Cuál ha sido el resultado de que la humanidad haya seguido el proceder de Adán y Eva? 12 Cuando Dios creó la primera pareja humana se reservó el derecho de fijar las normas con respecto al bien y el mal (Génesis 2:16, 17). Adán y Eva quisieron independizarse de la guía divina, lo cual resultó en el mundo que vemos hoy. El apóstol Pablo dijo: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). Seis mil años de historia humana desde el tiempo de Adán han demostrado la verdad de las palabras de Jeremías: “Bien sé yo, oh Jehová, que al hombre terrestre no le pertenece su camino. No pertenece al hombre que está andando siquiera dirigir su paso” (Jeremías 10:23). Reconocer la veracidad de esta declaración no es derrotista. Es realista. Explica los muchos siglos en los que “el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo” por haber gobernado independientemente de Dios (Eclesiastés 8:9). w01 1/7 pág. 7 párr. 2 Alegres de tener el conocimiento de Jehová 2. ¿Cómo renunció la primera pareja a la guía de Jehová, y con qué resultados? 2 Jehová dio a Adán y Eva la vida, el dominio sobre los animales y la autoridad sobre toda la Tierra. Solo les impuso una prohibición: no comer del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo. Pero Satanás los convenció para que desobedecieran el mandato de Dios (Génesis 2:16, 17; 3:1-6). Optaron por obrar de forma independiente, decidir por sí mismos lo que era bueno y lo que era malo. Al hacerlo, renunciaron tontamente a la guía de su amoroso Creador, con efectos desastrosos para ellos y su futura prole. Adán y Eva envejecieron y con el tiempo murieron sin esperanza de resucitar. Sus descendientes heredaron el pecado y su consecuencia, la muerte (Romanos 5:12). w02 15/1 pág. 10 párr. 3 Jehová, ejemplo supremo de bondad 3. ¿Qué indica Génesis 2:16, 17 respecto a la norma de lo que es bueno? 3 Dios es quien fija la norma de lo que es bueno. En los albores de la historia humana, fue él quien dio este mandato al primer hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás” (Génesis 2:16, 17). En efecto, los seres humanos tienen que acudir a su Creador a fin de adquirir el conocimiento de lo bueno y lo malo. w03 1/4 pág. 15 párr. 5 La apacibilidad, virtud cristiana esencial 5. ¿Qué podemos obtener gracias a la apacibilidad de Jehová? 5 Nuestros primeros padres, Adán y Eva, actuaron deliberadamente al violar la orden divina de no comer del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo (Génesis 2:16, 17). Su desobediencia intencionada les acarreó el pecado, la muerte y el alejamiento de Dios, pero no solo a ellos, sino también a sus futuros descendientes (Romanos 5:12). Sin embargo, aunque tal condena estaba plenamente justificada, Jehová no se apresuró a dar por perdidos a los seres humanos, como si todos fueran irreformables e irredimibles (Salmo 130:3). No, no fue exigente, sino indulgente y benigno —como es propio de la persona apacible—, y brindó el medio para que la humanidad acudiera a él y obtuviera su favor. Dicho medio es el sacrificio redentor de su Hijo Jesucristo, gracias al cual podemos acercarnos sin temor al excelso trono divino (Romanos 6:23; Hebreos 4:14-16; 1 Juan 4:9, 10, 18). w05 15/7 pág. 27 párrs. 4-5 ¿Somos fieles en todas las cosas? 4, 5. ¿Qué revela nuestra fidelidad “en lo mínimo”? 4 La obediencia diaria “en lo mínimo” es importante por dos motivos. Primero, porque revela nuestro sentir respecto a la soberanía de Jehová. Pensemos en la prueba de lealtad a la que se sometió a nuestros primeros padres, Adán y Eva. No les suponía ningún tipo de privación, pues podían comer de todos los árboles del jardín de Edén, salvo de uno: el “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo” (Génesis 2:16, 17). Su fidelidad al observar este sencillo mandato habría demostrado que estaban a favor de la gobernación de Jehová. Por consiguiente, cumplir las órdenes de Jehová en nuestra vida cotidiana es prueba de que apoyamos la soberanía divina. 5 Segundo, nuestra manera de proceder “en lo mínimo” influye en cómo nos comportamos “también en lo mucho”, es decir, en asuntos de mayor relevancia. A este respecto, observemos lo que les sucedió a Daniel y sus tres fieles amigos hebreos, Hananías, Misael y Azarías. Siendo aún jóvenes, probablemente adolescentes, fueron deportados a Babilonia en el año 617 antes de nuestra era, y los cuatro terminaron en la corte del rey Nabucodonosor. Allí se “les señaló una ración diaria de los manjares exquisitos del rey y del vino que él bebía, aun para nutrirlos por tres años, para que al fin de estos estuvieran de pie delante del rey” (Daniel 1:3-5).

w06 1/6 pág. 25 párrs. 15-16 Jehová anuncia “desde el principio el final” 15, 16. ¿Qué opciones le dio Jehová a Adán en el jardín de Edén? 15 Veamos de qué manera se relacionan dichos atributos con lo que ocurrió en el jardín de Edén. Como un Padre amoroso, Jehová proporcionó todo lo que los seres humanos necesitaban. Facultó a Adán con la capacidad de pensar, razonar y llegar a conclusiones. A diferencia de los animales, que actúan mayormente por instinto, Adán podía elegir. Así pues, cuando Dios contempló desde su trono celestial “todo lo que había hecho”, vio que “era muy bueno” (Génesis 1:26-31; 2 Pedro 2:12). 16 Cuando Jehová mandó a Adán que no comiera del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo”, le dio instrucciones claras para que supiera qué hacer. Le dijo que podría comer de “todo árbol del jardín” menos de uno, y le advirtió de los desastrosos resultados de la desobediencia (Génesis 2:16, 17). Jehová le explicó a Adán las consecuencias que se derivarían de sus actos. ¿Qué haría, pues, el primer hombre? w06 15/3 pág. 22 párr. 4 “Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad” 4. ¿Qué importante lección sobre tomar decisiones nos enseña la desobediencia de nuestros primeros padres? 4 Al principio de la historia humana, nuestros primeros padres tomaron una decisión que tuvo trágicas consecuencias: comieron del fruto del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo (Génesis 2:16, 17). ¿En qué se basó su decisión? La Biblia relata: “La mujer vio que el árbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella, y él empezó a comerlo” (Génesis 3:6). Así pues, Eva actuó movida por deseos egoístas, y su proceder llevó a Adán a imitarla. Como consecuencia de sus acciones, el pecado y la muerte “se extendi[eron] a todos los hombres” (Romanos 5:12). La desobediencia de Adán y Eva nos enseña una importante lección sobre las limitaciones del hombre: a menos que sigamos la guía divina, tendemos a tomar malas decisiones. w09 15/7 pág. 9 párr. 8 Las familias cristianas siguen el ejemplo de Jesús 8. ¿Por qué es Eva un mal ejemplo? 8 Jesús respetó profundamente la autoridad de su Padre, estableciendo así el modelo que deben seguir las cristianas con sus esposos. ¡Qué gran diferencia entre la actitud de Jesús y la de Eva! La primera esposa de la historia dejó un muy mal ejemplo para todas las mujeres. Jehová había determinado que Adán sería el cabeza de familia, y mediante él transmitiría sus instrucciones. Sin embargo, Eva pasó por alto las instrucciones que Adán había recibido (Gén. 2:16, 17; 3:3; 1 Cor. 11:3). Es cierto que Eva fue engañada, pero cuando la serpiente le aseguró que conocía lo que Dios sabía, debió haber consultado a su esposo. En vez de eso, asumió la responsabilidad que le correspondía a Adán (Gén. 3:5, 6; 1 Tim. 2:14). w11 1/3 pág. 16 ¿Quién es Jesucristo? ¿Por qué necesitamos un rescate? Un rescate es el precio que se paga para liberar a un cautivo. Y, por decirlo así, todos los seres humanos somos prisioneros de la muerte. Pero eso no era lo que Dios quería cuando creó a la humanidad. Sabemos esto porque Jehová le advirtió a Adán que si pecaba —es decir, si le desobedecía—, moriría. Por tanto, si no hubiera pecado, nunca habría muerto. Aunque siguió viviendo varios siglos, Adán comenzó a morir el mismo día en que desobedeció a Dios (Génesis 2:16, 17; 5:5). De ahí que la Biblia diga que la muerte “entró” en el mundo a través de Adán. Todos sus descendientes hemos heredado su tendencia a pecar y, como consecuencia, estamos condenados a envejecer y morir. Por eso necesitamos un rescate: para liberarnos del pecado y la muerte. (Lea Romanos 5:12 y 6:23.) w11 1/1 pág. 9 El Paraíso y usted ¿Por qué envejecemos y morimos? Si Adán y Eva hubieran obedecido a Jehová, habrían vivido para siempre. Pero el día que se rebelaron perdieron la perfección y empezaron a morir (Génesis 2:16, 17; 3:19). Ellos nos transmitieron la imperfección y el pecado a todos nosotros. De ahí que la Biblia señale: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). w06 15/1 pág. 21 párr. 4 No dejemos lugar para el Diablo 4. ¿Cómo calumnió el “inicuo” a Dios? 4 El “inicuo” merece ser llamado el Diablo por ser un calumniador. Una calumnia es una declaración falsa, maliciosa y difamatoria que se hace contra una persona. Dios ordenó a Adán: “En cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente

morirás” (Génesis 2:17). Eva conocía este mandamiento, pero mediante una serpiente, el Diablo le dijo: “Positivamente no morirán. Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo” (Génesis 3:4, 5). Aquello fue una maliciosa calumnia contra Jehová Dios. w12 15/7 pág. 12 párr. 1 Sirvamos al Dios de la libertad 1. ¿Cómo emplea Jehová su libertad, y qué libertad les concedió a Adán y Eva? JEHOVÁ es el único ser del universo que disfruta de libertad absoluta. Sin embargo, no abusa de ella ni trata de monopolizarla controlando al detalle lo que hacen sus siervos. Al contrario, les ha concedido libre albedrío, es decir, libertad para tomar sus propias decisiones y satisfacer sus deseos legítimos. A Adán y Eva, por ejemplo, lo único que les prohibió fue comer del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo” (Gén. 2:17). Así pues, podían cumplir la voluntad de su Creador y, al mismo tiempo, disfrutar de una extraordinaria libertad. w03 1/11 pág. 18 párr. 19 Las cristianas fieles: valiosas adoradoras de Dios 19. ¿Por qué no implica inferioridad la sumisión de la esposa, y qué ejemplo bíblico apoya esta idea? 19 Jehová creó a la mujer como complemento del hombre (Génesis 2:18). Por esa razón, la subordinación a su esposo no implica en modo alguno inferioridad. Al contrario, dignifica a la mujer, pues le permite usar sus muchos dones y talentos en armonía con la voluntad de Dios. El capítulo 31 de Proverbios menciona las muy diversas actividades de una esposa capaz en el antiguo Israel, como ayudar a los necesitados, plantar viñas y comprar terrenos. Sí, “en ella el corazón de su dueño [cifraba] confianza, y no [faltaba] ninguna ganancia” (versículos 11, 16, 20). w05 15/6 págs. 18-19 párr. 4 Padres, provean a las necesidades de su familia 4. ¿Cómo ha dispuesto Jehová que se atiendan las necesidades de los hijos? 4 El apóstol Pablo escribió: “Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe” (1 Timoteo 5:8). ¿En quién pensaba Pablo cuando dijo “alguno”? Pensaba en el cabeza de familia, generalmente el padre, aunque Dios también confiere a la mujer el digno papel de ser ayudante de su esposo (Génesis 2:18). En tiempos bíblicos, las mujeres solían ayudar a sus maridos a mantener a la familia (Proverbios 31:13, 14, 16). Hoy son cada vez más comunes las familias monoparentales. Muchos padres cristianos realizan una labor admirable al cuidar de los suyos sin la ayuda de un cónyuge. Desde luego, lo ideal es que la familia cuente con ambos progenitores y que sea el padre quien la dirija. w11 1/10 pág. 16 ¿Cómo pueden ser felices las familias? . ¿Cómo deben tratarse el esposo y la esposa? Jehová creó al hombre y a la mujer para desempeñar funciones complementarias en el matrimonio (Génesis 2:18). El esposo cumple la función de cabeza, así que debe tomar la iniciativa en cubrir las necesidades físicas de los miembros de su familia y hablarles de Dios. También debe estar dispuesto a hacer sacrificios por amor a su esposa. Los cónyuges deben amarse y respetarse. Y claro, como ninguno de los dos es perfecto, también deben aprender a perdonarse si quieren ser felices. (Lea Efesios 4:31, 32; 5:22-25, 33, y 1 Pedro 3:7.) w01 15/5 pág. 16 párr. 2 Consejo divino para la elección de un cónyuge 2. a) ¿Quién instituyó el matrimonio, y con qué propósito? b) ¿Cómo se conciertan algunos matrimonios? 2 Es natural que los jóvenes solteros de ambos sexos piensen en encontrar un cónyuge, un compañero para toda la vida. Desde que Jehová Dios instituyó el matrimonio entre el hombre y la mujer, ha sido el estilo de vida normal. Pero el primer hombre, Adán, no escogió a su esposa, sino que fue Jehová quien amorosamente se la suministró (Génesis 2:18-24). Esta pareja habría de multiplicarse para que la Tierra acabara llenándose de seres humanos. Después de esta primera unión, por lo general eran los padres de la novia y el novio quienes se encargaban de los planes matrimoniales, a veces tras obtener el consentimiento de los contrayentes (Génesis 21:21; 24:2-4, 58; 38:6; Josué 15:16, 17). Aun cuando las bodas concertadas siguen siendo normales en algunos países y culturas, hoy mucha gente escoge a la persona con la que se casará. w02 15/3 págs. 10-11 párr. 11 ¿Es real para nosotros el acaudillamiento de Cristo? 11. ¿Cómo demostrará el esposo que el acaudillamiento de Cristo es real para él? 11 Prestar atención a estos consejos implica que el esposo dirija a la familia, que su esposa lo apoye con lealtad y que los hijos obedezcan a su padre y a su madre. Ahora bien, la jefatura del varón solamente resulta en felicidad si se ejerce de manera apropiada. El esposo sabio debe aprender a hacerlo imitando a su Cabeza y Caudillo, Cristo Jesús (1 Corintios 11:3). Aunque más adelante él sería “cabeza sobre todas las cosas en cuanto a la congregación”, no vino a la Tierra “para que se le ministrara, sino para ministrar” (Efesios 1:22; Mateo 20:28).

Del mismo modo, el esposo cristiano no asume la jefatura buscando su ventaja egoísta, sino con el fin de velar por los intereses de su mujer e hijos, sí, de toda la familia (1 Corintios 13:4, 5). Procura imitar las cualidades piadosas de su cabeza, Jesucristo. Como él, es de genio apacible y humilde de corazón (Mateo 11:28-30). No le cuesta decir “lo siento” o “tienes razón” cuando está equivocado. Su buen ejemplo le facilita a la esposa ser su “ayudante”, su “complemento” y su “socia”, así como aprender de él y trabajar codo a codo con él (Génesis 2:20; Malaquías 2:14). w07 15/8 pág. 27 párr. 3 Cómo nos beneficia aguantar el sufrimiento 3. ¿Qué perspectivas tenía ante sí la primera pareja humana? 3 Génesis 2:18 agrega: “Jehová Dios pasó a decir: ‘No es bueno que el hombre continúe solo. Voy a hacerle una ayudante, como complemento de él’”. Jehová creó una esposa perfecta para Adán, lo que abría ante la pareja la posibilidad de disfrutar de una vida familiar feliz (Génesis 2:21-23). La Biblia nos informa que, después de eso, “los bendijo Dios y les dijo Dios: ‘Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla’” (Génesis 1:28). Nuestros primeros padres gozarían del hermoso privilegio de ir extendiendo el Paraíso hasta que este cubriera todo el planeta. Además, tendrían hijos que serían felices y no padecerían ningún sufrimiento. ¡Qué comienzo tan espléndido! (Génesis 1:31.) w04 1/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Lecciones para nosotros: Génesis 2:22-24. El matrimonio es una institución divina. El vínculo matrimonial es permanente y sagrado, y el esposo es el cabeza de la familia. w06 15/10 pág. 19 párr. 5 Bodas honorables a la vista de Dios y los hombres 5. ¿Por qué desean muchos cristianos incluir un discurso de boda en su casamiento, y qué se destaca en dicho discurso? 5 Casi todas las parejas cristianas desean que en su boda se pronuncie un discurso basado en la Biblia. Reconocen que Jehová originó el matrimonio y que en su Palabra proporciona sabios consejos para que los cónyuges sean felices (Génesis 2:22-24; Marcos 10:6-9; Efesios 5:22-33). La mayoría de los novios también desean que amigos cristianos y parientes compartan con ellos el gozo que sienten. Ahora bien, ¿cómo debemos considerar la gran variedad de requisitos legales, procedimientos y hasta costumbres locales? Este artículo examinará situaciones que se dan en diversos lugares. Algunas quizá difieran bastante de lo que usted conoce o de lo que se hace donde usted vive. No obstante, observaremos ciertos principios o aspectos que son importantes para los siervos de Dios de todo el mundo. w00 1/11 pág. 10 párrs. 11-12 Veamos la pureza moral como Dios la ve 11, 12. ¿Por qué debió de razonar José como lo hizo aunque Dios no había promulgado todavía una ley escrita que prohibiera la fornicación y el adulterio? 11 Es patente que la decisión de José no se debió al temor a que lo descubrieran. Su familia vivía lejos, y su padre lo daba por muerto. Si cometía algún acto de inmoralidad sexual, sus parientes jamás se enterarían. Es probable que también pudiera ocultar de Potifar y los hombres de la servidumbre un pecado como aquel, pues había ocasiones en las que no se hallaban en la casa (Génesis 39:11). Sin embargo, era consciente de que no podría esconderlo de Dios. 12 José debió de razonar basándose en lo que conocía de Jehová. Sin duda sabía que en el jardín de Edén había declarado: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne” (Génesis 2:24). Además, probablemente estaba al tanto de lo que Jehová le había dicho al rey filisteo que pensó en seducir a Sara, la bisabuela de José: “Mira que puedes darte por muerto a causa de la mujer que has tomado, puesto que es poseída por otro dueño como esposa. [...] Yo [...] también estaba deteniéndote de pecar contra mí. Por eso no te permití tocarla” (Génesis 20:3, 6). De modo que, si bien Jehová no había promulgado todavía una ley escrita, su parecer en cuanto al matrimonio estaba claro. El sentido moral de José y su deseo de agradar a Dios lo impulsaron a rechazar la inmoralidad. w02 15/4 pág. 22 párr. 16 Dirijamos nuestros pasos siguiendo los principios divinos 16. Dé ejemplos de los principios que están detrás de algunas leyes bíblicas. 16 Al esforzarnos por obedecer a Jehová, es importante que tengamos presente que sus leyes se basan en principios fundamentales. Por ejemplo, los cristianos han de huir de la idolatría, la inmoralidad sexual y el uso impropio de la sangre (Hechos 15:28, 29). ¿Qué hay detrás de la posición cristiana respecto a estos asuntos? Que Dios merece devoción exclusiva, que debemos ser fieles a nuestro cónyuge y que Jehová es el Dador de la vida (Génesis 2:24; Éxodo 20:5; Salmo 36:9). Comprender estos principios subyacentes facilita el que obedezcamos las leyes relacionadas.

w02 15/4 págs. 20-21 párr. 10 Dirijamos nuestros pasos siguiendo los principios divinos 10. ¿Cómo revela los motivos de nuestro corazón el que nos comportemos en conformidad con los principios? 10 Es probable que hayamos conocido a personas que tienden a obedecer las leyes a regañadientes, por temor al castigo. Pues bien, el respeto a los principios impide que tengamos esa actitud. La misma naturaleza de los principios mueve a quienes están gobernados por ellos a responder desde el corazón. De hecho, la mayoría de los principios no llevan consigo un castigo inmediato para quienes no se sujetan a ellos, lo cual nos da la oportunidad de revelar por qué obedecemos a Jehová, cuáles son los motivos de nuestro corazón. Encontramos un ejemplo en José, que rechazó las proposiciones inmorales de la esposa de Potifar. Aunque Jehová no había dado todavía una ley escrita que condenara el adulterio y no había prescrito un castigo por tener relaciones con la esposa de otro hombre, José estaba al tanto de cuáles eran los principios divinos sobre la fidelidad marital (Génesis 2:24; 12:18-20). Su respuesta pone de relieve que tales pautas le influyeron sobremanera: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:9). w03 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted? ¿Ha cambiado Jehová su modo de ver la poligamia? No, Jehová no ha cambiado su postura sobre la poligamia (Malaquías 3:6). Dios se propuso que el primer hombre se “[adhiriera] a su esposa” y que llegara a ser una sola carne con ella (Génesis 2:24). Jesús dijo que quien se divorcia, a no ser por motivo de fornicación, y se vuelve a casar es un adúltero (Mateo 19:4-6, 9). Jehová dejó de tolerar la poligamia cuando se formó la congregación cristiana.—1/8, página 28. w07 15/10 pág. 23 párr. 16 Escuchemos nuestra voz interior 16. ¿Qué nos enseña el relato de José sobre el asunto de educar la conciencia y obedecer sus dictados? 16 Eso es precisamente lo que había hecho José, como vemos en el pasaje que habla de su servicio en casa de Potifar. Cuando la esposa de aquel egipcio trató de seducir a José, aún no estaba escrito ningún libro de la Biblia ni se habían dado los Diez Mandamientos. No obstante, él reaccionó diciendo: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?” (Génesis 39:9). El motivo principal por el que respondió así no era el deseo de complacer a sus familiares, ya que estos vivían lejos. Lo que más quería era agradar a Dios, ya que conocía la norma divina: el matrimonio es una unión en la que solo hay lugar para un hombre y una mujer que forman “una sola carne”. Además, tuvo que haberse enterado del incidente de su abuela Rebeca con Abimélec. Cuando este rey descubrió que era una mujer casada, comprendió que ningún hombre de su reino debía unirse a ella, pues quien lo hiciera cometería un pecado y acarrearía culpa a su pueblo. Y Jehová dio su bendición, lo que reveló su punto de vista acerca del adulterio. Sin duda, el conocimiento que tenía José de estos asuntos contribuyó a que la voz de su conciencia resonara aún con más fuerza y lo moviera a rechazar la inmoralidad sexual (Génesis 2:24; 12:17-19; 20:1-18; 26:7-14). w08 15/3 págs. 9-10 párr. 10 Cómo tener un matrimonio feliz 10. ¿Cómo contribuye una actitud flexible a las buenas relaciones entre los padres y sus hijos casados? 10 Cuando el hombre se casa, deja a su padre y a su madre, y lo mismo se puede decir de la mujer (léase Génesis 2:24). Aun así, el mandato divino de honrar a padre y a madre no deja de ser válido después que los hijos se casan. Por eso, lo más probable es que la pareja siga pasando tiempo con la familia de uno y de otro. Un cristiano que lleva veinticinco años casado observa: “A veces no es fácil compaginar los deseos y necesidades del cónyuge con los de los padres y hermanos de ambos. El texto de Génesis 2:24 me ha sido muy útil para decidir qué debo hacer. Sé que hay obligaciones que cumplir con los familiares y que se les debe lealtad, pero este versículo me ha enseñado que mi esposa está primero”. Por su parte, los padres cristianos que saben ceder reconocen que sus hijos casados han formado su propia familia y que en esta el principal responsable es el esposo w11 15/1 págs. 14-15 párrs. 11-12 Respetemos el don divino del matrimonio 11, 12. ¿De qué maneras colaboraron Áquila y Priscila a) en su hogar? b) en su oficio? c) en el ministerio cristiano? 11 Siempre que el apóstol Pablo habló de sus buenos amigos Áquila y Priscila, los mencionó juntos. La unidad de esta pareja ilustra a qué se refería Dios cuando indicó que marido y mujer deben ser “una sola carne” (Gén. 2:24). En efecto, los dos trabajaban lado a lado en su hogar, en su oficio y en el ministerio. Cuando Pablo visitó Corinto por primera vez, lo invitaron a quedarse con ellos en su casa, que al parecer se convirtió temporalmente en la base de operaciones del apóstol. Más tarde, utilizaron su hogar en Éfeso para celebrar las reuniones de la congregación, y juntos ayudaron a cristianos nuevos, como Apolos, a crecer espiritualmente (Hech. 18:2, 18-

26). Este fervoroso matrimonio se mudó luego a Roma, donde también abrieron las puertas de su hogar para las reuniones. Posteriormente volvieron a Éfeso, donde siguieron fortaleciendo a los hermanos (Rom. 16:3-5). 12 Durante un tiempo, Áquila y Priscila también desempeñaron con Pablo su oficio de fabricantes de tiendas de campaña. Una vez más, vemos que ambos esposos realizaban sus tareas unidamente, sin andar compitiendo ni discutiendo (Hech. 18:3). Claro, lo que fortalecía la espiritualidad de su matrimonio era el tiempo que pasaban juntos en las actividades cristianas. De hecho, fuera en Corinto, en Éfeso o en Roma, llegaron a ser conocidos como “colaboradores en Cristo Jesús” (Rom. 16:3). En efecto, dondequiera que iban, colaboraban codo a codo en la predicación del Reino. w00 1/11 págs. 7-8 párr. 3 Veamos la pureza moral como Dios la ve 3. ¿Qué enseñanza se ha difundido con frecuencia en la cristiandad en cuanto a las relaciones sexuales, y cómo difiere de lo que dice la Biblia? 3 En contraste con las tendencias populares en el mundo secularizado de hoy, algunos miembros de la cristiandad han difundido la enseñanza de que las relaciones íntimas son vergonzosas y pecaminosas, y que el “pecado original” perpetrado en el jardín de Edén consistió en que Eva sedujo sexualmente a Adán. Tal punto de vista es contrario a lo que enseñan las Escrituras inspiradas. El relato bíblico llama a la primera pareja humana “el hombre y su esposa” (Génesis 2:25). Estas fueron las palabras con las que Dios les mandó que tuvieran hijos: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra” (Génesis 1:28). No tendría sentido que Dios ordenara a Adán y Eva procrear, y luego los castigara por haberle obedecido (Salmo 19:8). Génesis 3. w00 1/3 pág. 17 párr. 14 ‘Hallemos a Jehová y su fuerza’ 14. a) ¿Qué poder tiene la lengua? b) Dé ejemplos del daño que puede causar la lengua. 14 No todo el poder que poseemos procede directamente de Dios. La lengua, por ejemplo, tiene poder tanto para hacer daño como para curar. “Muerte y vida están en el poder de la lengua”, advierte Salomón (Proverbios 18:21). Los resultados de la breve conversación que Satanás mantuvo con Eva muestran cuánto daño pueden hacer las palabras (Génesis 3:1-5; Santiago 3:5). Nosotros también podemos hacer mucho daño con la lengua. Unas observaciones inoportunas sobre el peso de una joven pueden conducirla por el camino de la anorexia. Una repetición irreflexiva de alguna calumnia puede arruinar una amistad de toda la vida. Sí, hay que controlar la lengua. w11 15/5 pág. 16 párrs. 3-4 ¿Quién es la persona más importante de nuestra vida? 3, 4. ¿Qué tretas utilizó el Diablo con Eva, y qué consiguió con ello? 3 La importancia de esta pregunta se ve con claridad en los sucesos que tuvieron lugar en Edén. En aquel jardín, un ángel rebelde —conocido más tarde como Satanás— persuadió a Eva a preocuparse más por lo que ella quería que por lo que Dios le había mandado (Gén. 2:17; 2 Cor. 11:3). Eva cayó en la tentación y comió del fruto prohibido, demostrando así que no respetaba la autoridad de Dios como Soberano. No reconoció que Jehová debía ser la persona más importante de su vida. Ahora bien, ¿de qué medios se valió el Diablo para engañarla? 4 En la conversación con Eva, Satanás empleó métodos astutos (léase Génesis 3:1-5). Primero, habló sencillamente de “Dios”, en vez de llamarlo por su nombre propio (a diferencia del escritor de Génesis, quien sí usó el nombre Jehová en el primer versículo del capítulo 3). Segundo, preguntó qué había “dicho” Dios, y no qué “mandato” había dado (Gén. 2:16). Es posible que así, de forma disimulada, le estuviera quitando fuerza a la orden divina. Tercero, aunque la mujer estaba sola, se dirigió a ella con la segunda persona del plural, “ustedes”. De este modo, tal vez estuviera apelando a su orgullo y tratando de hacerla sentir importante, como si fuera la portavoz de la pareja. Sea como fuere, parece que Eva se tomó la libertad de hablar por los dos: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer”. w04 1/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Lecciones para nosotros: Génesis 3:1-5, 16-23. La felicidad depende de que reconozcamos la soberanía de Jehová en todo aspecto de nuestra vida. w02 15/10 pág. 8 párr. 2 “Opónganse al Diablo” 2. ¿Cómo sedujo Satanás a Eva, y qué temor expresó el apóstol Pablo? 2 Satanás es un completo mentiroso. Valiéndose de una serpiente, embaucó a Eva y le hizo pensar que sería más feliz si se independizaba de Dios (Génesis 3:1-6). Cuatro mil años más tarde, el apóstol Pablo expresó su temor de que los cristianos ungidos de Corinto fueran víctimas de las artimañas del Diablo: “Tengo miedo de que de algún modo, así como la serpiente sedujo a Eva por su astucia, las mentes de ustedes sean corrompidas y

alejadas de la sinceridad y castidad que se deben al Cristo” (2 Corintios 11:3). Satanás corrompe la mente de las personas y distorsiona su forma de pensar. Tal como sedujo a Eva, puede inducir al cristiano a engañarse a sí mismo creyendo que su felicidad depende de algo que Jehová y su Hijo condenan. w04 15/4 pág. 14 párr. 12 Los siervos de Dios deben amar la bondad 12. ¿Cuándo y cómo se inició la gobernación opresiva? 12 La respuesta a esta pregunta tiene que ver con lo que ocurrió en el jardín de Edén. En los comienzos de la historia humana, un espíritu que se había vuelto egoísta y altivo llevó a la práctica un plan para obtener la dominación mundial. Como consecuencia de su ardid se convirtió en “el gobernante de este mundo”, ciertamente un gobernante muy opresivo (Juan 12:31). Se le llegó a conocer por el nombre de Satanás el Diablo, el principal enemigo de Dios y del hombre (Juan 8:44; Revelación 12:9). Su treta egoísta para instaurar un gobierno que rivalizara con el bondadoso regir de Jehová quedó descubierta poco después de la creación de Eva. Así pues, el mal gobierno se inició cuando Adán optó por independizarse de la gobernación de Dios y rechazar por completo Su bondad (Génesis 3:1-6). Lejos de gobernarse a sí mismos, tanto él como Eva llegaron a estar realmente bajo la codiciosa y orgullosa influencia del Diablo, y se convirtieron en sus súbditos w10 15/2 pág. 15 párr. 4 “El espíritu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’” 4. ¿Qué es el agua de la vida, y por qué es necesaria? 4 ¿Por qué es necesaria el agua de la vida? En el relato bíblico vemos que Adán se une a su esposa, Eva, en una rebelión contra su propio Padre, Jehová (Gén. 2:16, 17; 3:1-6). El Creador decide expulsarlos del jardín donde viven. ¿Con qué fin? “Para que [Adán] no alargue la mano y efectivamente tome fruto también del árbol de la vida y coma y viva hasta tiempo indefinido.” (Gén. 3:22.) Por culpa del primer hombre, todos sus descendientes hemos recibido como herencia la muerte (Rom. 5:12). Pero Dios ha tomado medidas para que las personas obedientes puedan librarse del pecado y la muerte y obtener vida eterna en una Tierra paradisíaca. Todas estas medidas, que se basan en el sacrificio redentor de Cristo, constituyen el agua de la vida (Mat. 20:28; Juan 3:16; 1 Juan 4:9, 10). w11 1/5 pág. 16 ¿Por qué permite Dios la maldad y el sufrimiento? . ¿Cómo surgió la maldad? El mal surgió en la Tierra el día que Satanás dijo la primera mentira. Cuando Dios lo creó, era un ángel bueno y perfecto, pero “no permaneció firme en la verdad” (Juan 8:44). Fue cultivando el deseo de ser adorado, derecho que pertenece solo al Creador. Con una mentira persuadió a Eva, la primera mujer, para que le obedeciera a él y no a Dios. Adán se unió a su esposa en su desobediencia, una decisión que ha producido sufrimiento y muerte a toda su prole. (Lea Génesis 3:1-6, 17-19.) Al insinuar a Eva que desobedeciera a Dios, Satanás se rebeló contra la soberanía divina. Como la mayoría de la humanidad ha rechazado a Dios como su Soberano y ha imitado a Satanás, este se ha convertido en “el gobernante del mundo”. (Lea Juan 14:30; Revelación [Apocalipsis] 12:9.) w09 15/7 pág. 9 párr. 8 Las familias cristianas siguen el ejemplo de Jesús 8. ¿Por qué es Eva un mal ejemplo? 8 Jesús respetó profundamente la autoridad de su Padre, estableciendo así el modelo que deben seguir las cristianas con sus esposos. ¡Qué gran diferencia entre la actitud de Jesús y la de Eva! La primera esposa de la historia dejó un muy mal ejemplo para todas las mujeres. Jehová había determinado que Adán sería el cabeza de familia, y mediante él transmitiría sus instrucciones. Sin embargo, Eva pasó por alto las instrucciones que Adán había recibido (Gén. 2:16, 17; 3:3; 1 Cor. 11:3). Es cierto que Eva fue engañada, pero cuando la serpiente le aseguró que conocía lo que Dios sabía, debió haber consultado a su esposo. En vez de eso, asumió la responsabilidad que le correspondía a Adán (Gén. 3:5, 6; 1 Tim. 2:14). w11 1/1 págs. 9-11 El Paraíso y usted ¿Por qué permite Dios que exista la maldad? En el jardín de Edén, Satanás acusó a Jehová de ser un mentiroso y de privar a sus criaturas de cosas buenas (Génesis 3:3-5). En otras palabras, lo acusó de ser un mal gobernante. Adán y Eva se pusieron de parte del Diablo y rechazaron la autoridad de Jehová, dando a entender así que el ser humano puede decidir por sí mismo lo que está bien y lo que está mal. ¿Cómo respondió Jehová? En un ejercicio de perfecta sabiduría y justicia, consideró que la mejor solución era permitir que los seres humanos se gobernaran a sí mismos durante cierto tiempo. La maldad que hoy abunda en el mundo —debida en parte a la influencia de Satanás— ha dejado claro que el hombre es incapaz de gobernarse sin ayuda divina (Jeremías 10:23).

w05 1/5 págs. 9-10 párrs. 7-8 La enseñanza de la resurrección nos concierne 7, 8. a) Según se muestra en una carta a la congregación corintia del siglo primero, ¿cómo puede resultar en vano la fe? b) ¿Por qué distingue a los verdaderos cristianos tener un concepto claro de la resurrección? 7 No todos los cristianos del siglo primero aceptaron enseguida la esperanza de la resurrección. A algunos les costó, como a ciertos miembros de la congregación de Corinto. A estos, Pablo escribió: “Les transmití, entre las primeras cosas, lo que yo también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras”. Luego confirmó esta verdad diciendo que el Cristo resucitado “se apareció a más de quinientos hermanos”, la mayoría de los cuales aún estaban vivos (1 Corintios 15:3-8). Y agregó: “Si de Cristo se está predicando que él ha sido levantado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre ustedes que no hay resurrección de los muertos? Realmente, si no hay resurrección de los muertos, tampoco ha sido levantado Cristo. Pero si Cristo no ha sido levantado, nuestra predicación ciertamente es en vano, y nuestra fe es en vano” (1 Corintios 15:12-14). 8 En efecto, la enseñanza de la resurrección reviste tanta importancia que si no se acepta, la fe cristiana resulta inútil. Es más, tener un concepto claro de la resurrección distingue a los verdaderos cristianos de los falsos (Génesis 3:4; Ezequiel 18:4). Por eso, Pablo la incluye en “la doctrina primaria” y nos exhorta a que “pasemos adelante a la madurez”. “Y esto lo haremos —afirma él—, si Dios en realidad lo permite.” (Hebreos 6:13.) w06 15/1 pág. 21 párr. 4 No dejemos lugar para el Diablo 4. ¿Cómo calumnió el “inicuo” a Dios? 4 El “inicuo” merece ser llamado el Diablo por ser un calumniador. Una calumnia es una declaración falsa, maliciosa y difamatoria que se hace contra una persona. Dios ordenó a Adán: “En cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás” (Génesis 2:17). Eva conocía este mandamiento, pero mediante una serpiente, el Diablo le dijo: “Positivamente no morirán. Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo” (Génesis 3:4, 5). Aquello fue una maliciosa calumnia contra Jehová Dios. w08 15/4 pág. 9 párr. 8 Busquemos la guía de Dios en todo lo que hagamos 8. ¿Qué estaba implicado en la decisión de Eva de probar el fruto prohibido? 8 Tengamos presente que debemos seguir la guía de Dios por voluntad propia. Él no nos obligará a hacerlo si no queremos. El primer ser humano que decidió no seguir las instrucciones de Jehová fue Eva, y su caso demuestra lo grave que puede ser tomar una decisión como esa. Pensemos en lo que estaba implicado en dicha decisión. Eva comió del fruto prohibido porque quería “ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo” (Gén. 3:5). Al hacerlo, se atribuyó un derecho que solo le pertenece a Dios; decidió por sí misma qué estaba bien y qué estaba mal, en vez de dejarse dirigir por él. De este modo, rechazó la soberanía de Jehová. Eva quiso hacerse independiente, y su esposo, Adán, se unió a la rebelión (Rom. 5:12). w11 15/5 pág. 19 párrs. 14-15 ¿Quién es la persona más importante de nuestra vida? 14, 15. ¿Qué diferencia hay entre la reacción de Eva y la de Jesús ante la tentación, y cómo podemos imitar al Hijo de Dios? (Comente la ilustración de la página 18.) 14 Nunca permitamos que las tentaciones nos hagan olvidar a Jehová. Dejándose llevar por el Diablo, Eva centró su atención en el tentador objeto que tenía delante de sus ojos: “Vio que el [fruto del] árbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo” (Gén. 3:6). ¡Qué diferente fue la reacción de Jesús ante las tres tentaciones que le presentó Satanás! En cada caso, vio más allá de la prueba y meditó en las consecuencias de sus actos. Además, se apoyó en las Escrituras y usó el nombre de Dios. 15 Al vernos tentados a hacer algo que le desagrada a Jehová, ¿en qué centramos la atención? Cuanto más pensemos en los atractivos de la tentación, más fuerte será el deseo de caer en ella (Sant. 1:14, 15). Por eso, tenemos que tomar medidas de inmediato para arrancarnos del corazón ese deseo, incluso si dichas medidas nos parecen tan drásticas como la amputación de una parte del cuerpo (Mat. 5:29, 30). Al igual que Jesús, debemos reflexionar en las consecuencias de nuestros actos y, particularmente, en cómo afectarán la relación con nuestro Padre celestial. Debemos recordar lo que la Biblia enseña al respecto. Solo así demostraremos que Jehová es la persona más importante para nosotros.

w01 1/5 pág. 9 párrs. 4-5 Gozosos con el Dios feliz 4, 5. a) ¿Cómo reaccionó Jehová cuando se rebelaron los primeros seres humanos? b) ¿De qué manera mantuvo Jehová una actitud positiva para con la humanidad? 4 En el jardín de Edén, Adán y Eva disfrutaban de una salud y una mente perfectas. Se les había encargado un trabajo productivo y tenían unos alrededores ideales donde efectuarlo. Lo mejor de todo era que contaban con el privilegio de comunicarse frecuentemente con Jehová. El propósito de Dios era que gozaran de un futuro feliz. Pero no satisfechos con todas estas dádivas maravillosas, robaron el fruto prohibido del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo”. Este acto de desobediencia puso el fundamento de toda la infelicidad que hoy experimentamos (Génesis 2:15-17; 3:6; Romanos 5:12). 5 De todos modos, Jehová no permitió que la ingratitud de Adán y Eva le quitara el gozo. Confiaba en que el corazón de algunos de los descendientes de aquella primera pareja los impulsaría a servirle. De hecho, era tanta su seguridad que anunció su propósito de redimir a los descendientes obedientes de Adán y Eva antes incluso de que ellos tuvieran su primer hijo (Génesis 1:31; 3:15). En los siglos posteriores, la mayoría de la humanidad anduvo en los pasos de sus primeros padres, pero Jehová no dio la espalda a la familia humana debido a la desobediencia generalizada, sino que centró la atención en los hombres y mujeres que ‘regocijaron su corazón’, aquellos que procuraron de verdad agradarle por amor a él (Proverbios 27:11; Hebreos 6:10). w03 15/9 pág. 19 párr. 15 ¿Por qué debemos orar incesantemente? 15. ¿Qué puede suceder si nuestra conducta no está a la altura de las normas divinas? 15 Si queremos que Dios escuche nuestras oraciones, no podemos rechazar los consejos de la Palabra de Dios. “Cualquier cosa que le pedimos la recibimos de él —escribió el apóstol Juan—, porque estamos observando sus mandamientos y estamos haciendo las cosas que son gratas a sus ojos.” (1 Juan 3:22.) Ahora bien, ¿qué puede suceder si nuestra conducta no está a la altura de las normas divinas? Adán y Eva se escondieron después de pecar en el jardín de Edén. Nosotros también pudiéramos sentirnos tentados a escondernos “del rostro de Jehová” dejando de orar (Génesis 3:8). “He observado que, invariablemente, el primer error que cometen quienes se distancian de Jehová y su organización es dejar de orar”, dice Klaus, superintendente viajante de experiencia (Hebreos 2:1). Así le sucedió a José Ángel. Él cuenta: “Durante casi ocho años apenas le oré a Jehová. Me sentía indigno de hablarle, aunque todavía lo consideraba mi Padre celestial”. w11 15/12 págs. 13-14 párrs. 4-5 ¿Por qué necesitamos que nos guíe el espíritu de Dios? 4, 5. a) ¿Qué idea errónea tienen los trinitarios acerca del espíritu santo? b) ¿Cómo explicaríamos la verdadera naturaleza del espíritu santo? 4 En el ministerio encontramos muchos hombres y mujeres que creen en la Trinidad. Por eso piensan, erróneamente, que el espíritu santo es una persona igual al Padre y al Hijo (1 Cor. 8:6). En armonía con esa doctrina, muchas versiones de la Biblia escriben con mayúsculas esa expresión: Espíritu Santo. Sin embargo, cabe señalar que un prestigioso profesor de griego, Joan F. Mira, publicó en 2006 en España una traducción de los Evangelios, Hechos y Apocalipsis en la que pone la fórmula en minúsculas: espíritu santo. Y aclara que es porque en las Escrituras no se concibe el espíritu como una persona. 5 Entonces, ¿cuál es la verdadera naturaleza del espíritu santo? La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias) aclara en una nota a Génesis 1:2: “Además de traducirse ‘espíritu’, [el término hebreo] rú·aj también se traduce ‘viento’ y mediante otras palabras que denotan una fuerza activa invisible” (compárese con las notas a Génesis 3:8 y 8:1). Al igual que el aire en movimiento es invisible pero constatamos su poder, el espíritu santo no se ve —pues es impersonal e inmaterial—, pero se pueden percibir sus efectos. En realidad, se trata de la energía que Dios proyecta y que aplica a las personas o las cosas a fin de llevar a cabo su voluntad. ¿Es difícil creer que esta maravillosa fuerza proceda del todopoderoso y santísimo Dios? De ningún modo (léase Isaías 40:12, 13). w04 1/1 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Respuestas a preguntas bíblicas: Génesis 3:8. ¿Hablaba Jehová Dios directamente con Adán? La Biblia revela que cuando Dios hablaba con seres humanos, a menudo lo hacía mediante un ángel (Génesis 16:7-11; 18:1-3, 22-26; 19:1; Jueces 2:1-4; 6:11-16, 22; 13:15-22). El vocero principal de Dios era su Hijo unigénito, conocido como “la Palabra” (Juan 1:1). Es muy probable que Dios hablara con Adán y Eva mediante “la Palabra” (Génesis 1:26-28; 2:16; 3:8-13).

w01 1/11 pág. 9 párr. 6 Jehová, el Dios de la gran paciencia 6. ¿De qué sobresaliente manera ha manifestado Jehová gran paciencia para con los descendientes de Adán y Eva? 6 La rebelión de Adán y Eva en Edén causó un daño irreparable a la valiosa relación que ellos tenían con su amoroso Creador, Jehová (Génesis 3:8-13, 23, 24). Este distanciamiento afectó a sus descendientes, que heredaron el pecado, la imperfección y la muerte (Romanos 5:17-19). Aunque la primera pareja humana pecó voluntariamente, Jehová les permitió tener hijos y, tiempo después, facilitó amorosamente el medio que abriría a tales descendientes la posibilidad de reconciliarse con él (Juan 3:16, 36). El apóstol Pablo dio esta explicación: “Dios recomienda su propio amor a nosotros en que, mientras todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Mucho más, pues, dado que hemos sido declarados justos ahora por su sangre, seremos salvados mediante él de la ira. Porque si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo, mucho más, ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida” (Romanos 5:8-10). w12 1/9 pág. 4 ¿Valora Dios a la mujer? ¿Maldijo Dios a la mujer? No. Jehová Dios maldijo a “la serpiente original, el que es llamado Diablo” (Revelación [Apocalipsis] 12:9; Génesis 3:14). Cuando Jehová dijo que Adán dominaría a su esposa, no le estaba dando su consentimiento para que la sometiera (Génesis 3:16). Solo estaba prediciendo cuáles serían las tristes consecuencias del pecado que habían cometido. De modo que el maltrato que sufre la mujer es consecuencia del pecado que heredan los seres humanos, y no de una maldición divina. La Biblia no promueve la idea de que la mujer deba ser sometida para pagar por el pecado original (Romanos 5:12). w00 1/9 pág. 20 párr. 6 ¿Qué significa para nosotros nuestra valiosa herencia? 6. a) ¿Qué demostró Abrahán al estar dispuesto a sacrificar a su hijo? b) ¿Qué valiosa herencia pudo pasar Abrahán a su prole? 6 Abrahán había esperado muchos años el nacimiento de su hijo, Isaac, y lo amaba intensamente. Isaac ya debía ser un adulto joven cuando Jehová dijo a Abrahán que lo tomara y lo ofreciera como sacrificio. Este no sabía que iba a demostrar lo que Dios mismo haría al dar a su Hijo como rescate; no obstante, obedeció y estuvo a punto de sacrificar a Isaac, pero el ángel de Jehová lo detuvo (Génesis 22:9-14). Jehová ya le había dicho que sus promesas se cumplirían mediante Isaac. Por lo tanto, está claro que Abrahán tuvo fe en que, de ser necesario, Dios podría resucitar a Isaac de entre los muertos, aunque nunca antes hubiera ocurrido una resurrección (Génesis 17:15-18; Hebreos 11:17-19). Puesto que Abrahán no retuvo ni siquiera a su hijo, Jehová le prometió: “Mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra” (Génesis 22:15-18). Estas palabras indicaban que la Descendencia mencionada en Génesis 3:15, el libertador Mesiánico, vendría a través del linaje de Abrahán. Esta era una valiosa herencia que transmitir. w04 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted? ¿Dónde estarán los demonios durante el Milenio? Parece lógico concluir que, durante el Reinado Milenario de Cristo, serán abismados junto con Satanás (Revelación 20:1-3). El que se magulle la cabeza de la serpiente, según se predice en Génesis 3:15, se cumple en parte cuando se abisma a esta durante el Milenio. Su descendencia está compuesta de ángeles perversos, o demonios. El hecho de que los espíritus malvados hayan demostrado temor al abismo indica que son conscientes de su venidero encierro (Lucas 8:31).—15/11, páginas 30, 31. w08 1/1 pág. 5 ¿Qué es el Reino de Dios? . El Reino de Dios es un gobierno real que durará para siempre. La primera profecía que aparece en la Biblia revela que Dios enviaría a alguien para rescatar a los seres humanos fieles. A ese redentor se le llamó “la descendencia”, y se predijo que eliminaría para siempre las terribles consecuencias de la rebelión de Satanás y de Adán y Eva (Génesis 3:15). Mucho tiempo después, al fiel rey David se le dijo algo emocionante acerca de esa “descendencia”, o Mesías: gobernaría sobre un Reino, sobre un gobierno que sería distinto de todos los demás, pues duraría para siempre (2 Samuel 7:12-14). w07 1/12 págs. 22-23 párrs. 8-9 La soberanía de Jehová y el Reino de Dios 8, 9. a) ¿Qué haría un rey si estallara una rebelión en su reino? b) ¿Qué hizo Jehová cuando estalló la rebelión en Edén? 8 ¿Qué haría un rey si estallara una rebelión en su reino? A quien le guste la historia sabrá que casi ningún gobernante pasaría por alto el incidente. Por muy bueno y considerado que fuera el rey, de seguro juzgaría

culpables de traición a los rebeldes y nombraría a alguien para sofocar la rebelión y restaurar la paz. Del mismo modo, Jehová —en pleno control de la situación— juzgó de inmediato a los rebeldes y dictó sentencia contra ellos. En el caso de Adán y Eva, determinó que no merecían la vida eterna y los expulsó del jardín de Edén (Génesis 3:16-19, 22-24). 9 Jehová también condenó a Satanás. En su sentencia contra él, reveló que ejercería su soberanía de una nueva forma mediante la cual restauraría la paz y el orden en todos sus dominios. “Pondré enemistad entre ti y la mujer —le dijo al Diablo—, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón” (Génesis 3:15). Con esta profecía, Jehová indicó su intención de nombrar a una “descendencia” que aplastaría a Satanás y a sus aliados y que probaría que Él tiene todo el derecho a gobernar (Salmo 2:7-9; 110:1, 2).

w07 15/2 pág. 14 párrs. 7-8 Esposos, reconozcan que Cristo es su Cabeza 7, 8. a) ¿Qué implica morar con la esposa de acuerdo con conocimiento? b) ¿Por qué merecen honra las esposas? 7 Según indica la Biblia, los esposos deben morar con sus esposas “de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino” (1 Pedro 3:7). Por consiguiente, el esposo que tiene la aprobación de Dios es el que honra a su esposa. No la domina con dureza, como predijo la Biblia que harían muchos hombres (Génesis 3:16). Antes bien, la considera una posesión valiosa contra la que nunca emplearía la fuerza bruta. Siempre tiene en cuenta sus sentimientos y la trata con respeto y dignidad. 8 Ahora bien, ¿por qué deben ustedes, los esposos, honrar a sus esposas? La Biblia responde: “Puesto que ustedes también son herederos con ellas del favor inmerecido de la vida, a fin de que sus oraciones no sean estorbadas” (1 Pedro 3:7). Los esposos deben comprender que Jehová no considera que la adoración del hombre sea en ningún sentido superior a la de la mujer. Las mujeres que cuentan con el favor de Dios recibirán igual recompensa que los hombres: la vida eterna. Muchas incluso podrán vivir en los cielos, donde “no hay ni varón ni hembra” (Gálatas 3:28). Por tanto, los esposos deben recordar que lo que hace valiosa a una persona a los ojos de Jehová es su fidelidad, y no el hecho de ser hombre o mujer, esposo o esposa, niño o adulto (1 Corintios 4:2). w10 15/8 págs. 8-9 párr. 5 ¿Cómo exaltó Jesús la justicia de Dios? 5. a) ¿Cómo cumplió Jehová su palabra? b) ¿Qué esperanza dio Jehová para los descendientes de Adán y Eva? 5 Jehová cumple infaliblemente su palabra. Por esta razón condenó a muerte a Adán y Eva (Gén. 3:16-19). Pero eso no significó, ni mucho menos, que su propósito hubiera fracasado. La sentencia contra la primera pareja humana contenía un rayo de esperanza para sus futuros hijos. Jehová dio a conocer que había decidido levantar una “descendencia” y que, aunque Satanás lograría herirla en el talón, esta se recuperaría y terminaría magullándolo en la cabeza (Gén. 3:15). La Biblia arroja luz sobre este tema al decir lo siguiente sobre Jesucristo: “Con este propósito el Hijo de Dios fue manifestado, a saber, para desbaratar las obras del Diablo” (1 Juan 3:8). Ahora bien, ¿cómo contribuiría la vida y muerte de Jesús a engrandecer la justicia de Jehová? w10 15/1 pág. 27 párrs. 14-15 El gobierno de Satanás fracasará sin remedio 14, 15. ¿Cómo ha manifestado Jehová su extraordinaria sabiduría y paciencia? 14 Sabiduría. Cuando Adán y Eva pecaron, Jehová indicó cómo iba a corregir todos los daños causados por su rebelión (Gén. 3:15). El hecho de que tomara medidas inmediatas —y luego fuera revelando su propósito a sus siervos— manifiesta su inmensa sabiduría (Rom. 11:33). Él siempre conoce la mejor solución para todo. En un mundo plagado por la inmoralidad, la guerra, la necedad, la rebeldía, la crueldad, el favoritismo y la hipocresía, ha demostrado en multitud de ocasiones cómo es la verdadera sabiduría. El discípulo Santiago enumeró las características que la distinguen: “La sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica, razonable, lista para obedecer, llena de misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad, sin ser hipócrita” (Sant. 3:17). 15 Gran paciencia. Jehová nunca habría dado tantas pruebas de paciencia si no hubiera tenido que lidiar con las imperfecciones y pecados del hombre. Y ha estado dispuesto a hacerlo por milenios, lo cual prueba que posee esta maravillosa cualidad al grado máximo. Ciertamente, es justo que los cristianos le estemos agradecidos por ello y que, como señaló Pedro, consideremos “la paciencia de nuestro Señor como salvación” (2 Ped. 3:9, 15).

w04 1/1 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Respuestas a preguntas bíblicas: Génesis 3:17. ¿En qué sentido se maldijo el suelo, y por cuánto tiempo? La maldición pronunciada sobre el suelo significó que sería muy difícil cultivarlo. Los descendientes de Adán sintieron tan intensamente los efectos derivados del terreno maldecido, con sus espinos y cardos, que el padre de Noé, Lamec, habló “del dolor de nuestras manos que resulta del suelo que Jehová ha maldecido” (Génesis 5:29). Después del Diluvio, Jehová bendijo a Noé y sus hijos, y expresó su propósito de que llenaran la Tierra (Génesis 9:1). Al parecer, Dios eliminó la maldición del suelo (Génesis 13:10). w07 15/8 pág. 28 párr. 5 Cómo nos beneficia aguantar el sufrimiento 5. ¿Qué papel desempeñaron nuestros primeros padres en el origen del sufrimiento? 5 Jehová no es el culpable de los muchos sufrimientos que nos afligen desde hace tanto tiempo (2 Samuel 22:31). Parte de la culpa la tienen los seres humanos, porque ellos “han obrado ruinosamente, han obrado detestablemente en su trato” (Salmo 14:1). Nuestros primeros padres lo tenían todo. Lo único que debían hacer para conservarlo era obedecer a Jehová, pero ambos optaron por independizarse de él. Como se apartaron del Creador, él dejó de mantenerlos en un estado perfecto, de modo que su salud fue deteriorándose hasta que finalmente murieron. Y todos sus descendientes hemos heredado la imperfección (Génesis 3:17-19; Romanos 5:12). w04 15/4 págs. 14-15 párrs. 13-15 Los siervos de Dios deben amar la bondad 13-15. a) ¿Cuáles fueron algunas consecuencias de rechazar el justo regir de Jehová? b) ¿Por qué es tan despiadado el mundo? 13 Veamos algunas de las consecuencias. Adán y Eva fueron expulsados de una sección del planeta que era un paraíso. De la comodidad de un parque exuberante en el que fácilmente podían conseguir verduras y frutas saludables, pasaron a una dura existencia fuera del jardín de Edén. Dios le dijo a Adán: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. Y espinos y cardos hará crecer para ti”. La maldición que cayó sobre el suelo significó que cultivarlo resultaría muy trabajoso. Los descendientes de Adán sufrieron en carne propia los efectos de la maldición del suelo, con sus espinos y cardos. Tanto es así que Lamec, el padre de Noé, se refirió al ‘dolor de sus manos que resultaba del suelo que Jehová había maldecido’ (Génesis 3:17-19; 5:29). 14 Adán y Eva también cambiaron la tranquilidad por la angustia. Dios le dijo a Eva: “Aumentaré en gran manera el dolor de tu preñez; con dolores de parto darás a luz hijos, y tu deseo vehemente será por tu esposo, y él te dominará”. Más tarde, Caín, el primogénito de Adán y Eva, cometió la atrocidad de asesinar a su hermano Abel (Génesis 3:16; 4:8). 15 “El mundo entero yace en el poder del inicuo”, declaró el apóstol Juan (1 Juan 5:19). Al igual que su gobernante, el mundo de hoy manifiesta características malvadas, como el egoísmo y el orgullo. ¡No sorprende que sea tan cruel y despiadado! Pero no siempre será así. Jehová se encargará de que bajo su Reino prevalezcan la bondad y la compasión, no la aspereza y la crueldad. w04 1/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Lecciones para nosotros: Génesis 3:18, 19; 5:5; 6:7; 7:23. La palabra de Jehová siempre se cumple. w02 15/4 pág. 30 ¿Recuerda usted? ¿Es apropiado que un cristiano haga embalsamar a un ser querido que ha muerto? El embalsamamiento es un medio para preservar los cadáveres. En la antigüedad generalmente se hacía por razones religiosas, pero no sería así en el caso de los adoradores verdaderos (Eclesiastés 9:5; Hechos 24:15). Esta técnica solo posterga lo inevitable: el regreso del cuerpo al polvo (Génesis 3:19). Sin embargo, los cristianos no deben inquietarse por este asunto si las leyes exigen que se embalsamen los restos, si algunos familiares así lo desean o si hay que hacerlo porque vendrán parientes o amigos de lugares distantes para el funeral.—15/3, páginas 29-31. w08 1/11 pág. 4 ¿Adónde vamos cuando morimos? ¿Y qué pasó cuando tiempo después Adán pecó? Dios no lo castigó con el tormento eterno en el infierno. Veamos cuál fue la sentencia divina según lo vierte una versión protestante: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres, y al polvo volverás”

(cursivas nuestras; Génesis 3:19, Nueva Versión Internacional [NVI]). Estas palabras no dan a entender en ningún momento que algo dentro de Adán sobreviviría a la muerte. En efecto, cuando Adán murió, su alma — esto es, el mismo Adán— también murió. w12 15/12 pág. 18 ¿Recuerda usted? ¿Cómo podemos usar Génesis 3:19 para razonar con una persona que cree en el infierno? Ese versículo señala que Adán al morir volvería al polvo del suelo, no que iría a un infierno (1/10, página 13). w05 1/9 págs. 16-17 párr. 14 Andemos con Dios en estos tiempos turbulentos 14. ¿Qué conocimiento exacto pudo haber sustentado la fe de Enoc? 14 La fe verdadera se basa en el conocimiento exacto. ¿Qué conocimiento tenía Enoc? (Romanos 10:14, 17; 1 Timoteo 2:4.) Sin duda, sabía lo que había ocurrido en el jardín de Edén. Es probable que también le hubieran contado cómo era la vida en aquel lugar, que tal vez aún existiera, pero con el acceso prohibido a los seres humanos (Génesis 3:23, 24). Y sabía que Dios se proponía que los descendientes de Adán poblaran la Tierra y la convirtieran en un paraíso semejante al original (Génesis 1:28). Además, de seguro valoraba mucho la promesa de Jehová de producir una Descendencia, la cual aplastaría la cabeza de Satanás y anularía los terribles efectos ocasionados por su engaño (Génesis 3:15). De hecho, la profecía inspirada que él pronunció y que se conserva en la carta de Judas trata de la destrucción de la descendencia de Satanás. Puesto que Enoc tenía fe, sabemos que adoraba a Jehová como el “remunerador de los que le buscan solícitamente” (Hebreos 11:6). Así pues, aunque el conocimiento que Enoc poseía no era tan amplio como el nuestro, fue suficiente para sustentar una fe firme, una fe que le permitió mantenerse fiel en tiempos turbulentos. w11 1/4 pág. 16 ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra? ¿Por qué no es la Tierra hoy un paraíso? Adán y Eva desobedecieron a Dios, de modo que fueron expulsados del Edén. Como consecuencia, el paraíso se perdió, y nadie ha logrado restablecerlo. Con razón la Biblia dice: “La tierra ha sido puesta en manos del malo” (Job 9:24, La Palabra de Dios para Todos; lea Génesis 3:23, 24). Pero Jehová no ha olvidado su propósito ni ha dejado nunca de cumplir su palabra (Isaías 45:18). Por lo tanto, Dios devolverá al hombre a su estado original. (Lea Salmo 37:11.) w07 15/3 pág. 22 párr. 6 Los ángeles: su influencia en la humanidad 6. ¿Para qué usó Jehová a querubines con relación al jardín de Edén? 6 La primera referencia directa a las criaturas espirituales se halla en Génesis 3:24, donde leemos: “[Jehová] expulsó al hombre, y al este del jardín de Edén apostó los querubines y la hoja llameante de una espada que continuamente daba vueltas para guardar el camino al árbol de la vida”. Estos querubines hicieron del todo imposible que Adán y Eva regresaran al jardín de Edén, su hogar original. Aquello sucedió al principio de la historia humana. ¿Qué funciones han cumplido los ángeles desde entonces? Génesis 4. w00 15/8 pág. 13 párr. 8 Sacrificios que agradaron a Dios 8. a) ¿Por qué resultó ser una decepción Caín? b) ¿Por qué fue aceptable a los ojos de Dios el sacrificio de Abel? 8 Adán y Eva debieron reflexionar mucho sobre la identidad de la Descendencia prometida. Cuando Eva dio a luz a su primogénito, Caín, dijo: “He producido un hombre con la ayuda de Jehová” (Génesis 4:1). ¿Creía ella que su hijo sería quizá la Descendencia? Lo creyera o no, tanto Caín como su ofrenda resultaron una decepción. Por otra parte, su hermano Abel tuvo fe en la promesa de Dios y se sintió impulsado a sacrificar algunos primogénitos de su rebaño a Jehová. Leemos: “Por fe Abel ofreció a Dios un sacrificio de mayor valor que el de Caín, por la cual fe se le dio testimonio de que era justo” (Hebreos 11:4). w05 1/4 pág. 8 párr. 1 Los hijos son una preciada herencia 1. ¿Cómo llegó a existir el primer bebé humano? REPAREMOS en las maravillas que hizo posible Jehová al crear a los primeros padres de la forma en que los creó. Las células que aportaron tanto Adán como Eva permitieron que se desarrollara en la matriz de la mujer un ser plenamente formado: el primer bebé humano (Génesis 4:1). Hasta el día de hoy nos llena de asombro lo que para muchos constituye un auténtico milagro: la concepción y el nacimiento de una criatura.

w05 1/9 pág. 16 párr. 12 Andemos con Dios en estos tiempos turbulentos 12. ¿En qué se distinguió Enoc de sus contemporáneos? 12 Al igual que Eva, Adán escuchó a Satanás en el jardín de Edén. Además, se rebeló contra Jehová (Génesis 3:1-6). Sin embargo, su hijo Abel actuó de modo diferente y por eso gozó del favor divino (Génesis 4:3, 4). Desafortunadamente, los descendientes del primer hombre en general no fueron como Abel. Enoc, quien nació siglos después, fue una excepción. ¿En qué se distinguió él de los demás? El apóstol Pablo respondió a esa pregunta cuando escribió: “Por fe Enoc fue transferido para que no viera la muerte, y no fue hallado en ningún lugar, porque Dios lo había transferido; porque antes de su transferencia tuvo el testimonio de haber sido del buen agrado de Dios” (Hebreos 11:5). Enoc formó parte de una gran “nube de testigos” precristianos que fueron excelentes ejemplos de fe (Hebreos 12:1). En efecto, fue la fe lo que le permitió vivir con rectitud durante sus más de trescientos años de existencia, más del triple de la esperanza de vida actual. w06 1/9 pág. 22 párr. 3 Cómo acercarnos al “Oidor de la oración” 3. ¿Qué necesitamos los seres humanos imperfectos para acercarnos a Dios? ¿Y qué suceso lo ilustra? 3 Algo que ocurrió entre dos de los hijos de Adán nos deja ver lo que Dios pide de los humanos imperfectos que desean acercarse a él. Tanto Caín como Abel intentaron acercarse a Dios ofreciéndole sacrificios. La ofrenda de Abel fue aceptada, pero no la de Caín (Génesis 4:3-5). ¿Por qué razón? Hebreos 11:4 responde: “Por fe Abel ofreció a Dios un sacrificio de mayor valor que el de Caín, por la cual fe se le dio testimonio de que era justo”. Está claro que una condición para que Dios nos escuche es la fe. Otra condición se desprende de lo que Jehová le dijo a Caín: “Si te diriges a hacer lo bueno, ¿no habrá ensalzamiento?”. En efecto, si Caín hubiera obrado bien, Dios lo habría aceptado. Pero Caín no escuchó el consejo divino, mató a Abel y acabó siendo un fugitivo errante (Génesis 4:7-12). Así, desde el mismo principio se recalcó que para acercarse a Dios hacen falta fe y buenas obras. w04 1/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Lecciones para nosotros: Génesis 4:3-7. A Jehová le agradó la ofrenda de Abel porque era un hombre justo, un hombre de fe (Hebreos 11:4). Por otro lado, como bien lo demostraron sus hechos, Caín carecía de fe. Sus obras eran inicuas, pues se caracterizaron por los celos, el odio y el asesinato (1 Juan 3:12). Además, es probable que no se detuviera a pensar mucho en su ofrenda y simplemente la presentara de manera mecánica. ¿No deberíamos ofrecer nuestros sacrificios de alabanza a Jehová con todo el corazón junto con una actitud apropiada y una buena conducta? w00 15/8 págs. 13-14 párr. 9 Sacrificios que agradaron a Dios 9. a) ¿En qué puso fe Abel, y cómo la expresó? b) ¿Qué logró la ofrenda de Abel? 9 La fe de Abel no solo significaba que creía en Dios, pues Caín también creería en Él. Abel tuvo fe en la promesa divina de una Descendencia que traería salvación a los seres humanos fieles. No se le reveló cómo se lograría ese fin, pero la promesa divina le dio a entender que alguien tenía que ser magullado en el talón. En efecto, Abel debió llegar a la conclusión de que había que derramar sangre: el mismo concepto del sacrificio. De modo que ofreció a la Fuente de la vida una dádiva con vida y sangre, posiblemente en señal de su intenso anhelo y expectativa de ver realizada la promesa de Jehová. Fue esta expresión de fe lo que hizo agradable a Jehová el sacrificio de Abel, y en cierto modo reveló lo que es en esencia el sacrificio: un medio por el cual los seres humanos pecadores pueden acercarse a Dios y obtener su favor (Génesis 4:4; Hebreos 11:1, 6). w08 15/10 pág. 5 párr. 10 Los “ojos radiantes” de Jehová examinan a todos 10. ¿Por qué rechazó Jehová la ofrenda de Caín, y cómo reaccionó este? 10 En cierta ocasión, Caín presentó una ofrenda a Jehová, y lo mismo hizo su hermano Abel. Ahora bien, Dios no se fijó solo en sus dádivas, sino también en sus motivos. Aprobó el sacrificio de Abel porque lo había hecho con fe, pero rechazó el de Caín porque de algún modo manifestaba falta de confianza en Jehová (Gén. 4:4, 5; Heb. 11:4). Lamentablemente, Caín no aprendió la lección. En vez de modificar su actitud, alimentó la ira contra su hermano (Gén. 4:6). w10 15/6 pág. 15 párrs. 3-4 Venzamos el mal controlando la ira 3, 4. a) ¿Cuál fue el primer acto violento, y qué otras demostraciones de ira ha habido desde entonces? b) ¿Cómo sabemos que Caín pudo haber contenido su furia? 3 Las presiones de este malvado mundo pueden hacer que la gente se enfurezca (Ecl. 7:7). A menudo, esa furia engendra odio e incluso acciones violentas. Desata guerras civiles y conflictos entre naciones, y crea

tensiones y disputas en las familias. Pero esto no es nada nuevo. La envidia y la rabia llevaron a Caín, el hijo mayor de Adán y Eva, a matar a Abel, su hermano menor. Y eso a pesar de que Jehová le había pedido que controlara sus emociones y le había prometido su bendición si así lo hacía (léase Génesis 4:6-8). 4 Es cierto que Caín era imperfecto. Pero aun así, tenía libertad de elección, de modo que pudo haberse contenido. De ahí que Jehová le pidiera cuentas por aquel violento acto. La imperfección también nos dificulta a nosotros mantener a raya la ira y la agresividad. Además, en estos “tiempos críticos” existen muchas presiones externas (2 Tim. 3:1). Por ejemplo, los problemas económicos nos someten a un gran estrés. De hecho, tanto la policía como las organizaciones de apoyo a la familia vinculan las crisis financieras con el aumento de la violencia doméstica y los arranques de cólera. w08 15/10 pág. 5 párr. 11 Los “ojos radiantes” de Jehová examinan a todos 11. ¿Cómo demostró Caín que tenía el corazón endurecido, y qué lecciones aprendemos de este hecho? 11 Jehová observó que Caín había tomado un camino peligroso. Amorosamente, habló con él y le señaló que si se comportaba bien contaría con su aprobación. Por desgracia, Caín no hizo caso del consejo de su Creador y mató a su hermano. Se le había endurecido tanto el corazón que, cuando Jehová le preguntó: “¿Dónde está Abel tu hermano?”, él le respondió con insolencia: “No sé. ¿Soy yo el guardián de mi hermano?” (Gén. 4:7-9). ¡Qué traicionero es el corazón! ¡Atreverse a despreciar el consejo directo de Dios! (Jer. 17:9.) No olvidemos nunca las lecciones que aprendemos de este y de otros relatos semejantes. Debemos despedir rápido de la mente los malos pensamientos y deseos (léase Santiago 1:14, 15). Y si nos ofrecen consejos basados en las Escrituras, los recibiremos con gratitud como expresiones del amor de Jehová. w01 15/5 pág. 21 párr. 1 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente 1. ¿Cuál era el propósito de Dios para la familia, pero qué sucedió? “SEAN fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra.” (Génesis 1:28.) Con estas palabras dirigidas a Adán y Eva, Jehová Dios dio origen a la institución familiar (Efesios 3:14, 15). Aquella primera pareja podía prever para el futuro una Tierra llena de sus descendientes, una familia extendida de personas perfectas que vivirían felices en un paraíso terrestre adorando unidas a su Magnífico Creador. Pero Adán y Eva cayeron en el pecado, y la Tierra no se llenó de gente justa y temerosa de Dios (Romanos 5:12). Al contrario, la familia humana se deterioró enseguida, y han predominado, sobre todo en estos “últimos días”, el odio, la violencia y la falta de “cariño natural” (2 Timoteo 3:1-5; Génesis 4:8, 23; 6:5, 11, 12). w04 15/6 pág. 14 párr. 4 Valoremos debidamente el don de la vida 4. ¿Cómo se dio importancia al respeto por la vida en los comienzos de la historia? 4 En los comienzos de la historia, Jehová mostró con claridad que no dejaba a los seres humanos la elección de usar la vida (o abusar de ella) como quisieran. Dominado por los celos y la ira, Caín puso fin a una vida inocente, la de su hermano Abel. ¿Cree usted que Caín tenía el derecho de tomar semejante decisión tocante a la vida? Dios opinaba que no, y le pidió cuentas diciendo: “¿Qué has hecho? ¡Escucha! La sangre de tu hermano está clamando a mí desde el suelo” (Génesis 4:10). Observe que la sangre derramada de Abel representaba su vida —que había sido truncada brutalmente— y clamaba a Dios por venganza (Hebreos 12:24). w07 1/1 pág. 29 párrs. 15-16 “La primera resurrección” ya ha empezado 15, 16. Explique por qué las palabras de Revelación 6:10, 11 se refieren a la primera resurrección. 15 Como la sangre del justo Abel, la sangre de estos mártires cristianos clama por justicia (Génesis 4:10). “Clamaban con voz fuerte, y decían: ‘¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?’.” ¿Qué sucede a continuación? “A cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Revelación 6:10, 11.) 16 ¿Se les dieron ropas blancas a charcos de sangre al pie del altar? ¡Por supuesto que no! Se les dieron a los individuos cuya sangre, por así decirlo, había sido derramada sobre el altar. Habían sacrificado sus vidas en el nombre de Jesús, y ahora eran resucitados como espíritus. ¿Cómo lo sabemos? En un capítulo anterior de Revelación leemos: “El que venza será vestido así de prendas de vestir exteriores blancas; y de ninguna manera borraré su nombre del libro de la vida”. Recordemos, también, que los veinticuatro ancianos estaban “vestidos de prendas de vestir exteriores blancas, y [llevaban] sobre sus cabezas coronas de oro” (Revelación 3:5; 4:4). De manera que después de que la guerra, el hambre y las enfermedades empezaron a azotar la Tierra, los miembros de los 144.000 que estaban muertos, representados por la sangre al pie del altar, fueron resucitados para vivir en el cielo y recibieron ropas blancas simbólicas.

w04 1/1 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Respuestas a preguntas bíblicas: Génesis 4:15. ¿Cómo fue que Jehová “estableció una señal para Caín”? La Biblia no dice que se colocara una señal en el cuerpo de Caín. Es probable que se tratara de un decreto solemne que los demás conocían y observaban, y cuyo propósito era impedir que lo mataran por venganza. w04 1/1 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Respuestas a preguntas bíblicas: Génesis 4:17. ¿Dónde consiguió Caín su esposa? Adán “llegó a ser padre de hijos e hijas” (Génesis 5:4). Así que Caín tomó como esposa a una de sus hermanas o quizás a una de sus sobrinas. Más tarde, la Ley que Jehová dio a los israelitas prohibió el matrimonio entre hermanos carnales (Levítico 18:9). w01 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted? ¿En qué sentido “se dio comienzo a invocar el nombre de Jehová” en los días de Enós? (Génesis 4:26.) Puesto que se había utilizado el nombre divino desde los inicios de la historia humana, lo que empezó en vida de Enós no estaba relacionado con invocar a Jehová con fe. Es probable que la gente empleara el nombre de Dios profanamente para denominarse a sí misma o a las personas mediante las cuales intentaba adorar a Dios.— 15/9, página 29. Génesis 5. w00 15/8 págs. 12-13 párr. 4 Sacrificios que agradaron a Dios 4. ¿Qué consecuencias tuvo el pecado de Adán y Eva? 4 Cuando Adán pecó, lo hizo deliberadamente. Tomar el fruto del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo y comerlo fue un acto intencionado de desobediencia. La pena por ese acto fue la muerte, tal como Dios le había dicho con claridad: “En el día que comas de él, positivamente morirás” (Génesis 2:17). Con el tiempo, Adán y Eva tuvieron que pagar el salario del pecado y murieron (Génesis 3:19; 5:3-5). w06 1/10 pág. 19 párrs. 13-14 La fe y el temor de Dios nos infunden valor 13, 14. ¿Por qué necesitó Enoc fe y valor? 13 Aprenderemos mucho acerca de la fe y el valor examinando el ejemplo de otro Testigo precristiano, Enoc. Puede que incluso antes de iniciar su carrera profética ya supiera que su fe y valor iban a ser sometidos a prueba. ¿Por qué decimos esto? Pues bien, Jehová había anunciado en el jardín de Edén que habría enemistad entre sus siervos y los del Diablo (Génesis 3:15). Y Enoc sabía que ese odio se había desatado en los comienzos de la historia, cuando Caín asesinó a su hermano Abel. No olvidemos que el padre de ellos, Adán, vivió hasta casi trescientos diez años después del nacimiento de Enoc (Génesis 5:3-18). 14 Pese a todo, el valiente Enoc “siguió andando con el Dios verdadero” y condenó “las cosas ofensivas” que decían contra Jehová algunas personas (Génesis 5:22; Judas 14, 15). Por lo visto, la intrepidez con que defendió la religión verdadera le ganó muchos enemigos, lo que puso en peligro su vida. En este caso, Jehová libró a su profeta de sufrir los dolores de la muerte. Primero le reveló que había “sido [de Su] agrado”, y luego lo transfirió de la vida a la muerte, tal vez durante un trance profético (Hebreos 11:5, 13; Génesis 5:24). w10 15/12 pág. 6 ¿Recuerda usted? ¿De dónde salió la esposa de Caín? Sin duda fue descendiente de Eva, quien dio a luz a “hijos e hijas” (Gén. 5:4) (1/9, página 25). w08 15/2 pág. 9 párrs. 11-12 Andemos en los caminos de Jehová 11, 12. ¿Cómo prueba el caso de Enoc que Jehová da valor y fuerzas a sus siervos? 11 Si somos humildes al andar en los caminos de Jehová, él nos dará las fuerzas y el valor que necesitamos (Deu. 31:6-8, 23). Enoc, el séptimo en la línea genealógica de Adán, anduvo valientemente con Dios y se comportó con rectitud en medio de sus malvados contemporáneos (Gén. 5:21-24). Jehová le dio fuerzas para declarar un enérgico mensaje de juicio que condenaba sus perversas palabras y acciones (léase Judas 14, 15). ¿Tenemos nosotros el mismo valor para proclamar los juicios de Dios? 12 Aquella sentencia divina contra la gente malvada se cumplió cuando llegó el Diluvio. De ahí que el mensaje profético de Enoc nos aliente hoy día, pues la sociedad malvada que nos rodea también será destruida en breve por miríadas de santos ángeles (Rev. 16:14-16; 19:11-16). En respuesta a nuestras oraciones, Jehová nos dará valor para proclamar sus mensajes, tanto los de condena como los de esperanza en el Reino y sus bendiciones.

w03 15/1 pág. 16 párr. 5 ¿Es fuerte su fe? 5. ¿Qué prueba bíblica muestra que la fe nos fortalece para declarar con valor la palabra de Dios? 5 La fe nos fortalece para declarar con valor la palabra de Dios. Refiriéndose valientemente a la ejecución de la sentencia divina, Enoc predijo: “¡Miren! Jehová vino con sus santas miríadas, para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de todos los impíos respecto a todos sus hechos impíos que hicieron impíamente, y respecto de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos hablaron contra él” (Judas 14, 15). Al oír estas palabras, los impíos enemigos de Enoc de seguro quisieron matarlo. Aun así, él habló con denuedo y fe, y Dios “lo tomó” durmiéndolo en la muerte, al parecer sin permitir que sufriera los dolores de la agonía (Génesis 5:24; Hebreos 11:5). Jehová no va a ejecutar milagros como aquel en nuestro caso, pero sí contesta nuestras oraciones a fin de que podamos declarar su palabra con fe y valor (Hechos 4:24-31). w04 1/1 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 1) Respuestas a preguntas bíblicas: Génesis 5:24. ¿De qué manera ‘tomó Dios a Enoc’? Por lo visto, Enoc se encontraba en peligro de muerte, pero Dios no permitió que sufriera a manos de sus enemigos. “Enoc fue transferido para que no viera la muerte”, escribió el apóstol Pablo (Hebreos 11:5). Estas palabras no significan que Dios lo llevó al cielo para que siguiera viviendo allí, pues Jesús fue el primero en ascender a los cielos (Juan 3:13; Hebreos 6:19, 20). El hecho de que fuera “transferido para que no viera la muerte” puede significar que Dios lo sumió en un trance profético durante el cual puso fin a su vida. En tales circunstancias, Enoc no sufrió, o “no [vio] la muerte”, a manos de sus enemigos. w01 15/11 pág. 12 párr. 11 Jehová nos muestra cómo contar nuestros días 11. ¿Por qué decimos que un espacio de tiempo largo para nosotros es muy breve para Dios? 11 A los ojos de Jehová, hasta Matusalén, que alcanzó los 969 años de edad, vivió menos de un día (Génesis 5:27). Dios considera que mil años son como el día de ayer cuando ha pasado, un período de solo veinticuatro horas. Afirma además el salmista que mil años cuentan para Dios como una vigilia de cuatro horas para el centinela apostado de noche en el campamento (Jueces 7:19). Está claro, pues, que un espacio de tiempo largo a nuestro modo de ver es muy breve para Jehová, el Dios eterno. w04 1/3 pág. 8 párr. 4 Un “esclavo” que es fiel y es discreto 4. ¿Qué indica que “el esclavo fiel y discreto” no puede ser una sola persona? 4 “El esclavo fiel y discreto” no puede ser una sola persona. ¿Por qué no? Porque empezó a servir alimento espiritual en el siglo primero y, según dijo Jesús, continuaba haciéndolo cuando su Amo llegó en 1914. Para un solo individuo, eso representaría unos mil novecientos años de fiel servicio. ¡Ni Matusalén vivió tanto! (Génesis 5:27.)

Toda la información ha sido sacada de la Watchtower Library 2011

Este archivo, es simplemente una ayuda para nuestra preparación, el propósito principal principal de esto, es que investiguemos más nosotros. (km 9 9-200 !

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful