You are on page 1of 1

a12 I EL COMERCIO martes 29 de julio del 2008

Perú

Imágenes de solidaridad
El Indeci presentará en agosto una muestra fotográfica que reflejará la solidaridad manifestada tras el terremoto del sur. Será en el Jockey Plaza.

Premiarán a contribuyentes
La Municipalidad Provincial de Huaura premiará a través de un sorteo a aquellos contribuyentes que hayan cumplido puntualmente con sus pagos.

CONTÁCTENOS 3 editorperu@comercio.com.pe

En las 80 localidades fronterizas del país vive casi el 5% de la población peruana. Cada una de estas regiones carga con el peso del olvido y de una crisis que parece eterna. ¿Qué hace el Estado por ellas?

Los marginados del mapa político
RICARDO LEÓN

En las últimas semanas las zonas fronterizas del Perú han sido noticia por tres hechos puntuales. Uno: llegan a los diarios fotos de nativos no contactados tomadas desde una avioneta y se discute durante algunos días acerca de la tala ilegal y su efecto en las comunidades que recorren Purús, en el límite entre Ucayali y Brasil. Dos: el soldado peruano Fredy Huayunga Vela recibe un balazo en el pie durante un tiroteo con integrantes de las FARC en Güepí (Putumayo), donde el Perú tiene instalado un puesto de vigilancia. El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, dice al día siguiente que “a veces hay hechos problemáticos en la zona” (una forma elegante de decir que no es para tanto). Tres: el presidente Alan García asiste a las celebraciones por el aniversario de la independencia de Colombia y se reúne por un par de horas con Álvaro Uribe y con Lula da Silva en Leticia, la ciudad colombiana más cercana al punto en el que convergen las fronteras de los tres países. Los mandatarios se prometen mutuamente luchar contra el terrorismo. A la cita acude también Shakira, quien después canta algunas canciones. Eso es lo último que conocemos de la vida en las fronteras del país, ahí donde también se celebran las Fiestas Patrias. Lo que pocos saben es que en Purús la situación es tan crítica como uno puede imaginar: la única vía de acceso es la aérea y por eso una gaseosa allá cuesta 8 soles y un galón de gasolina bordea los 60 soles. Tampoco se conoce mucho de las tres únicas actividades comerciales que se pueden desarrollar en Estrecho (en Putumayo), el punto más lejano de la frontera con Colombia. Allá, la población puede trabajar para el municipio durante tres meses cada año (cuando hay alguna obra

Una mirada a los linderos del país
DANTE PIAGGIO / ARCHIVO

El problema de la trata de personas
Como parte de una investigación sobre la situación de las zonas de frontera y su relación con la trata de personas, funcionarios de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) recorrió en las últimas semanas cuatro puntos: Puno, Madre de Dios, Tumbes y Tacna. El objetivo fue escuchar a las autoridades para elaborar un estudio al respecto. Dolores Cortés, representante de la OIM en el Perú, explicó: “No hemos podido ver que se haya desplegado una política coherente en el tema fronterizo. Los niveles de vida en muchas de estas zonas se contradicen con el despegue de un país que crece rápidamente”. Cortés destacó que en Iñapari, en el límite con Brasil, se esté llevando a cabo un plan de desarrollo interfronteras entre las autoridades locales. “Ese podría resultar un programa piloto interesante en el futuro”, comentó.

[1]

[2]

DANTE PIAGGIO / ARCHIVO

[3]

ERNESTO ARIAS / ARCHIVO

Como es una población muy reducida, para el sistema político no es redituable dedicarse a estas zonas
pendiente), o puede pedir un empleo temporal en una fábrica de camu camu que funciona solo en noviembre y diciembre, o puede dedicarse a sembrar hoja de coca ilegal para venderla a acopiadores colombianos; esta actividad sí es rentable durante todo el año. Tampoco se conoce mucho de la problemática establecida en la localidad de Santa Rosa (Loreto), en la triple frontera, un pueblo donde la insignificancia es objetiva: aquí la moneda corriente es el real brasileño o el peso colombiano; las monedas de un sol solo se coleccionan (dicho sea de paso, el presupuesto mensual del municipio es de 3.000 soles como máximo). Aun así, la noticia que se comentó sobre la reunión en la frontera fue que el presidente García se sentó al lado de Shakira.
EL REINO DE LA ASIMETRÍA

ARCHIVO

AP

[4]

[5]

vive en distritos fronterizos), para el sistema político no es redituable dedicarse a estas zonas, además que es muy costoso”, comenta. Por eso se diseñó un anteproyecto de ley que permita diseñar medidas concretas para la atención a las zonas de frontera. Este anteproyecto, sin embargo, aún se pasea por varias comisiones del Congreso esperando que alguien lo discuta, que alguien lo apruebe y que alguien lo firme. Porque el diagnóstico ya se tiene. “Hay una gran asimetría entre la situación en las localidades fronterizas y la del resto del país, pero, además, con respecto a aquellas localidades que están del otro lado de las fronteras”, explica Martinetti, y luego agrega: “Se está buscando, con esta ley, diseñar paquetes de inversión; es decir, no vamos a ir a Purús solo para llevar agua, porque también necesitan medicinas y luz. Cada una de estas localidades es muy compleja”. Vista desde Lima, la vida en algunas fronteras es casi un concepto kafkiano.
PERÚ A LO POBRE

[1] TUMBES. La dinámica del contrabando va de la mano con las nulas medidas de seguridad en el puente fronterizo. Como se ve en la foto, aquí la policía es un adorno. [2] PUNO. Para el grueso de la población puneña, el comercio ilegal a través de Bolivia es el único mecanismo de supervivencia. Es, sin duda, el mercado ilegal más grande del país. [3] UCAYALI. Purús es la localidad más alejada de la capital. La única vía de acceso es aérea y el precio del flete eleva el costo de la canasta básica hasta niveles imposibles. [4] LORETO. Semanas atrás se realizó un entrenamiento militar en Putumayo, en la frontera con Colombia. Pero el descontrol en la zona es permanente: es casi una tierra de nadie. [5] MADRE DE DIOS. La carretera Interoceánica podría cambiar la vida de los habitantes de Iñapari, frente a Brasil. Es una de las fronteras relativamente estables del territorio. [6] TACNA. La relación con Chile es azuzada por algunos grupos políticos para ganar adeptos. Lo urgente es controlar la presencia de narcotraficantes y contrabandistas.
JUAN PONCE / ARCHIVO

[6]

De la pared de la oficina de la Dirección Nacional de Desarrollo Fronterizo (que pertenece al Ministerio de Relaciones Exteriores) cuelgan cinco cuadros. Son los mapas de las regiones fronterizas del Perú. La oficina la dirige Eduardo Martinetti, un funcionario que ha viajado a las fronteras y que las conoce en el sentido político de la palabra. Él sabe que si las zonas fronterizas están como están es porque no hay una política formal de desarrollo orientada a estas. “Como se trata de una población reducida (solo el 4,8% de la población total

También con cuadros estadísticos se pueden conocer estas fronteras de las que nadie habla. Según cifras recientes, de las 80 localidades fronterizas la mayoría no tiene acceso a servicios básicos. Por ejemplo, en el distrito de Río Santiago (Amazonas) la carencia de agua potable llega al 100%, lo mismo que en Putumayo y Alto Tapiche (Loreto) y Huata (Puno). Y en Amantani, Capaso y Cojata (Puno) la población sin luz eléctrica alcanza también el 100%. Por otro lado, del total de la población fronteriza, el 14,15% es analfabeta (el promedio nacional es de 7%), pero en las localidades puneñas de Capachica, Vilque Chico y Ollaraya esta tasa llega al 30% y en Yurua (Ucayali) alcanza el 39%. Además, de los distritos fronterizos, la tercera parte presenta niveles de desnutrición infantil superiores al 40%, aunque en Bagua (Amazonas) puede llegar al 65%. Estas son solo las cifras que están más a la mano y, curiosamente, son las que aparecen en la sección “Exposición de motivos” del proyecto de ley que hasta ahora nadie discute. Y mientras nadie lo discuta, los cinco cuadros de las regiones fronterizas seguirán colgando en la pared de una oficina ministerial como el eterno tema pendiente. Y mientras nadie lo discuta, ese 4,8% de la población seguirá sintiendo que el mundo –o el Perú– es ancho, pero sobre todo ajeno. π