ALBERT CAMUS EL HOMBRE REBELDE EDITORIAL LOSADA, S. A. BUENOS AIRES elo omg: homme revolt ts echo ek flepdsico que marca Ta ley Marca y caracteristcesgraficasregstrodas fn la Oficina de Patenter 9 Marces de Io Nacién © Faoviat Lomas, S.A. Bvcnoe Aies, 1958 [Novena ediciin: 28. VIN 1978 Dost Ia tap IMPRESO EN LA ARGENTINA PRINTED IN ARGENTINA Este libro se termind de impimic el din 29 de agosto de 1978 fen TMPRENTS DE t0s BuENOR AYRES, &, A Rondeau 3274, Suenos Aives, Argentine, La edi conséa de ocho mu eyempiares. ¥ ablertmente consagré mu coraton # I terra gr te promett que In atria fclmente hasten muerte, sm tomor, com si pesada earge de fatal, y Que hho desprecara ningun a sus enlgmas. Asi 06 I Ppkdocios INTRODUCCION Hay crimenes de pasién y erimenes de légiea, La fron tera que los separa es ineierta. Pero el Cédigo Penal los 4istingue, bastante cémodamente, por Is premeditacion. Es {amos en la época de la premeditacion y del erimen perfecto Nuesiros eriminales no son ya esos muchachos desarmados Que ‘invocaban 1a excuse del amor. Por el contrario, son Adultes, y su coartada os irrefutable: es la filosofia, que, Puede seruir para todo, hasta para convert a los asesinos | en jueves. Heatchelitf, en Cumbres borrascosas, mataria a 1a tierra ‘qntera para poseer a Cathie, pero no se le ocurria la idea de decir que ese asesinato es razonable 0 est jusificado Dor el sistema, Lo realizaria y ahf termina toda su ereencia, Eso supone la fuerza del amor y el eardeter, Como la fuerza el amor es rara, el asesinato sigue siendo excepelonsl conserva entonces su aspecto de quebrantamiento, Pero des Ge el momento en que, por falta de eardeter, corre en busea de una doctrina, desde el instante en que el erimen se Tazo ‘a, prolifera como la razén misma, toma todas las formas et silogisme, Era solitario como el grito y he equi que ‘se have universal como la ciencia, Ayer juzgado, ahora dicts leyes Nadie se indignari por ello. El propésito de este ensayo 5, una ver mis, aceptar la realidad det momento, que es el crimen logieo, y examiner precisamente sus justificaciones: esto es, un estuerzo para comprender mi tiempo. Se est ‘ard, quizd, que una época que, en eincuenta afos, desarrat 4a, avasalla © mata a setenta millones de seres humanos debe solamente, y ante todo, ser jurgada, Pero es necesario ‘que se comprenda su culpabilidad. En las épocas ingenuas en que el tirano arrasaba las ciudades para sti mayor glo. ia, en que el exclavo encadenado al carro del vencedor des filaba por las ciudades en fiesta, 0 el enemigo era arrojado 9