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LOS BIOCOMBUSTIBLES: ¿SOLUCIÓN?

(II)
Por Juan Fernando Perdomo *
POLÍTICA ANALÍTICA

La semana pasada comentamos acerca de los biocombustibles que son una


fuente de energía renovable hecha de productos o subproductos agrícolas,
incluyendo el fríjol de soya, el Maíz, la caña de azúcar y el aceite de palma.

Mencionamos que hay una amplia discusión sobre la viabilidad, por el impacto
en el costo de la alimentación, la orientación de las tierras selváticas a los
cultivos mencionados, y el rendimiento real de este tipo de energía, con respecto
a los energéticos tradicionales. Todo ello sin soslayar, por otra parte, el
calentamiento global y la disminución de las reservas del petróleo.

Y es que el mayor yacimiento petrolero de México, Cantarell, ubicado en el Golfo


de México, según el periódico El Nacional, “… está en declive desde 2004 y se
estima que su producción bajará de 1.7 millones de barriles diarios registrados el
2006 a 1,525 millones en 2007”.

Pero aseguran los analistas y hasta los propios protectores del ambiente que no
se puede creer que el etanol pueda llegar sustituir totalmente a la gasolina.

Un Legislador Mexicano del PVEM aseveró: "La cantidad de maíz que se


requiere para llenar un tanque de una camioneta sirve para alimentar a una
persona durante un año, no nos equivoquemos". Pues esto complica las
cosas ya que no se tiene claro aún cuánto etanol podrá producir México.

Mariusa Reyes, de BBC dice que “hay que considerar que la creciente demanda
por el etanol en Estados Unidos puso una enorme presión sobre los precios del
maíz, que subieron en febrero pasado (2007) a su nivel más alto en diez años.
En México, el precio de la tortilla, uno de los productos alimenticios más
importantes en la dieta de los mexicanos, también subió provocando protestas y
manifestaciones públicas que obligaron al gobierno a decretar una regulación
temporal”.

Recordamos que en octubre del 2006 la administración del Presidente Fox


aprobó la venta de Maíz al extranjero cuando somos deficitarios y, por ello,
cuando en Enero de 2007 se disparó el precio del grano, base para la
elaboración de la tortilla, se llevaron a cabo movilizaciones contra el alza del
producto, cuyo valor se estabilizó tras un acuerdo entre el gobierno y los
productores y comercializadoras del sector.

Según el Gobierno “en México, el maíz ocupa el primer lugar en superficie


sembrada con ocho millones de hectáreas y una producción promedio de 21
millones de toneladas de maíz en grano (93% maíz blanco y 7% maíz amarillo).
Y menciona que “La producción de maíz blanco permite cubrir la demanda
interna; en maíz amarillo se requieren importar siete millones de toneladas por
año y tres millones de toneladas de maíz quebrado para cubrir la demanda de
los sectores ganadero e industrial”.

Pero, a mi paso por la dirección nacional de DICONSA, en 2002, importábamos


más de doscientas mil toneladas de Maíz Blanco por no encontrar disponibilidad
en el mercado, conociendo que lo mismo hacían Maseca, Minsa y Agroinsa,
principales productores de harina de Maíz. O sea que si hay un problema.

El Periódico El Nacional menciona que “La polémica por la producción de etanol


para combustibles ha alcanzado también dimensiones internacionales, luego de
Venezuela, dueña de las mayores reservas petroleras y gasíferas de la región, y
Cuba, consideraron que los biocombustibles amenazan la producción de
alimentos.

Pero, aparte de las dificultades alimentarias, ¿Qué ventajas o rendimientos nos


dan esos biocombustibles? ¿Vale la Pena?

Según un artículo de la revista “National Geographic”, de Noviembre de 2007,


cuyo Autor es J.K. Bourne Jr. En las comparaciones de los biocombustibles y
los energéticos que buscan reemplazar generan las siguientes conclusiones: Los
biocombustibles rinden menor energía que los combustibles fósiles.

Así, 1 litro de bioetanol (de caña o Maíz, que tienen costos similares), su costo
de producción es de 0.20 Euros y se vende en 0.70 para dar la energía
equivalente, rinde el 67% respecto de 1 litro de gasolina, generando un 21%
menos de emisiones para el Maíz y un 56% menos con la caña de azúcar.

En el caso de 1 litro de biodiesel, cuyo costo de producción es de 1.04 euros y


se vende en 1.21 para dar la energía equivalente, rinde el 86% de 1 litro de
diesel generando un 68% de emisiones.

Particularmente llego a la conclusión que el tema seguirá siendo de intereses


económicos, más que sociales o de medio ambiente, y estará en la mesa por
varios años más hasta que los dueños del petróleo no tengan más opciones, y
cuenten con tecnologías de reemplazo que les den las ganancias que desean.

La otra opción es que las organizaciones mundiales presionen a los gobiernos


para una verdadera política de cuidado del entorno y de: ahorro, eficiencia y
alternativas limpias en el consumo de energía.

*Juan Fernando Perdomo es egresado del TEC DE MONTERREY.


Servidor Público, empresario y Político (jperdomo@infosel.net.mx)
http://www.perdomo-blog.blogspot.com