The Witches of Pendle [Español

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Indice
0.1.2.3.4.Introducción El vendedor ambulante Roger Nowell Una familia de brujas Verdades y mentiras

Introducción
En el S. XVII, en Inglaterra, mucha gente creía en las brujas. Una bruja podía ser una mujer anciana, o una chica joven y, en ocasiones, incluso hombres y niños. Pero, por lo general eran mujeres, y todo el mundo las temía. Porque una bruja podía matarte pronunciando un simple conjuro. En el 1612, cerca de Pendle Hill, en Lancashire, vivía una niña llamada Jennet Device. Tenía nueve años y era pobre, delgada y estaba siempre hambrienta. No tenía zapatos ni abrigo y, en ocasiones, nada para comer durante días. No era fácil vivir para Jennet Device. Y su abuela, OId Demdike, era una bruja. Su madre Elizabeth también, al igual que su hermana Alizon. Incluso su estúpido hermano James era un brujo... O por lo menos es lo que creían los habitantes del pueblo. Esta es la historia de la familia de Jennet. Comienza en 1634, cuando Jennet se encontraba prisionera en el castillo de Lancaster.

1.- El vendedor ambulante
La primavera del 1634 se hizo llegar, pero en la prisión del Castillo Lancaster esta helado. Las veinte mujeres de la prisión estaban sucias, hambrientas y heladas. No habían camas o sillas, por lo cual dormían en el frio y húmedo suelo. No había ventanas, así que estaba siempre oscuro. Las mujeres querían salir de la prisión; ellas querían volver a casa. A veces los guardias abrían la gran y vieja puerta y ponían algo de pan y agua en el piso. Luego volvían a cerrar la puerta. Me llamo Jennet Device, y soy una de las 20 mujeres en prisión. Día tras día, me siento en el frío piso y espero. Me gustaría volver a sentir el calor; volver a ver el cielo, y Pendle Hill, la bella colina cercana a mi casa. Pero estoy en una oscura prisión del Castillo Lancaster, y me siento en un piso frío y espero. Un día, algo ocurre. El guardia abre la vieja y gran puerta. “¡Janne Device!”Llama el guardia. “¡Ven aquí de una vez, bruja! Alguién quiere verte.” Me levante lento porque estaba entumecida de frío y caminé a través de la oscura habitación hasta la puerta. ¡Quizás sea alguien del Read Hall! ¡Tal vez valla a casa! “Jennet Device, apúrate!” La llama otra vez el guardia. Alguien estaba junto al guardia en la puerta. “Jennet,” dijo silenciosamente. Lo logré ver: era un hombre alto con pelo café y cansados ojos azules. Él no era del Read Hall Ese era Mister Webster, de la Iglesia de Kildwick. Mis pies dejaron de moverse y de repente quise sentarme. “Vamos, vamos,” dijo el guardia enojado. Y empezó a cerrar la puerta. “Acércate por un minuto, Jennet” dijó silenciosamente Mr. Webster. “Siéntate y come algo” Me senté en una pequeña mesa cercana a la puerta. Mr. Webster me dio un pan y algo de carne. Y empecé a devorármelo todo. “Diez minutos,” dijo el guardia. “Tras 10 minutos, ella vuelve a la prisión”. “Gracias”, le responde Mr. Webster. “¿Como están todos en el Read Hall?” Pregunté al final. Mr. Webster sonrió. “Todos están bien. Estuve allí ayer”. Cerré mis ojos por un minuto. “Mr. Webster, eso no es verdad. No soy una bruja, tú lo sabes” “Lo sé, Jennet,” dice Mr. Webster. “La semana pasada, llevé a Edmund Robinson y su padre a mi iglesia, y les pregunte acerca de la historia del chico. Mucha gente creyó en la historia de Edmund, pero había gente que no. Edmund Robinson ira a Londres mañana con su padre, y juez les va a interrogar.”

El guardia regresa y abre la puerta. “¡Tiempo!” – dijó Mr Webster se levantó. “Dios esta contigo, Jennet. Nunca olvides eso. Puedes ser feliz, cuando Dios esta contigo. Me levanté también, y cogí el pan de la mesa. “Si, Mr. Webster. Dios esta conmigo; eso creo” ¿Pero feliz, como puedo ser feliz? Regresé a la oscura prisión, y los guardias cerraron la puerta tras de mí. Las mujeres corrieron a mí. “¡Pan! ¡Danos Pan!”, rogaron. Rápidamente, guardé el pan en mi camisa. Atravieso la habitación y me siento en el suelo. Estoy llorando, pero me siento un poco mejor. Edmund Robinson, de Newchurch, tenía tan solo diez años. Iba por ahí contando mentiras sobre mí y otras mujeres: según él, nos vio en una reunión de brujas en una casa de la calle Hoarstones. No es verdad, pero mucha gente le cree. ¿Y qué dirá en Londres? ¿La verdad o más mentiras? Pero ahora, en la prisión del castillo de Lancaster, quiero contar mi historia. Se basa en un hombre rico y unos pueblerinos enfadados, y en una mujer anciana y unos niños hambrientos. Es una historia verdadera y me ocurrió a mí. Nací en el 1603. Mi familia siempre fue muy pobre y, tras la muerte de mi padre, todavía más. En invierno, solía ponerme enferma y siempre tenía frío y hambre. En verano, a veces me ponía mala y normalmente, pasaba también frío y hambre. Vivíamos a unas cuantas millas del pueblo de Newchurch, en una vieja casa llamada Maikin Tower. Estaba muy sucia y siempre hacia frío. La lluvia se colaba por las ventanas y no había puertas. Al oeste, había una gran colina llamada Pendle Hill. Era preciosa. Me gustaba porque estaba allí todo el año, observándome. Mi historia comienza el 18 de Marzo de 1612. Tenía nueve años y, a partir de ese día, mi vida empezó a cambiar. Mi madre y mi abuela estaban enfermas y se encontraban sentadas en el suelo, con sus perros, cerca de la pequeña hoguera. Mi hermana Alizon quería salir fuera. ‘Voy a buscar algo de pan.’ dijo. Mi hermano James se sentó al lado del fuego y abrió la boca. ‘Ve a buscar pan.’ dijo. ‘Ve a buscar pan.’ James solía repetir las cosas varias veces. Alizon salió de casa, pero yo la seguí. ‘~¡Ve a buscar pan!’ gritó James. Alizon empezó a ir hacia el este, subió la colina y pasó por delante de los grandes árboles que había detrás de Malkin Tower. Alizon caminaba rápido. Tenía dieciocho años y era alta, con un largo y sucio cabello, y una cara pálida

y hambrienta. Hacía frío, pero no llovía. Alizon llevaba un abrigo y un par de zapatos, pero yo no tenía ni abrigo ni zapatos. ‘~Espera un momento, por favor!’ grité ami hermana. ‘Quiero ir contigo.’ ‘¡No!’ gritó Alizon. ‘Regresa, no te quiero aquí.’ De pronto, un perro apareció corriendo delante de Alizon. ‘¡Buen chico, buen chico!’ dijo Alizon. El animal se acercó a ella y Alizon puso su mano en la cabeza del perrito. Era la mascota de mi hermana, y amaba a su dueña. Era un perro grande, con unos dientes enormes, pero a mí no me gustaba porque siempre tenía hambre. Seguí a Alizon y al perro por el río hacia Colne. Pero antes de llegar, nos encontramos con John Law. Era un hombre grande y gordo, de unos cincuenta años. ‘~¿Me puede prestar un poco de dinero?’ preguntó Alizon. ‘Tengo hambre.’ John Law no respondió. Caminaba despacio porque estaba gordo y porque llevaba una gran mochila a su espalda. Allí dentro había un montón de cosas preciosas. Era un vendedor ambulante y solía atravesar las colinas y visitar los pueblecitos. ‘~¿Me puede prestar un poco de dinero?’ repitió Alizon. ‘~Tengo mucha hambre!’ John Law se detuvo. ‘Dejen de seguirme.’ dijo. ‘No les voy a dar nada.’ ‘¡Necesito dinero!’ gritó Alizon. ‘Pues yo no voy a darle nada.’ contestó el vendedor ambulante. Se quitó el sombrero. No tenía mucho pelo. ‘No me gustan ustedes y no me gusta su familia. Son un grupo de malas mujeres, con un padre igual de malvado.’ Alizon se había enfadado. ‘No mencione a mi padre, ¡está muerto! ¡Y deme algo de dinero, viejo!’ La cara de John Law enrojeció. ‘¡No!’ gritó. Y comenzó a subir la colina hacia el pueblo. ‘¡Váyanse con su sucia familia!’ Alizon empezó a reírse ansiosamente.

‘¡Un hombre muerto! ¡Un hombre muerto!’ dijo. ‘¡Muerto antes del anochecer, John LawI’ Miró a su perro y le acarició la cabeza. ‘Ve a por él.’ le ordenó. ‘Ve a por él y atrápalo.’ El gran animal corrió detrás del hombre. John Law se paró. Estaba preocupado y enrojecido. ‘¡Dígale a su perro que se vaya, mala mujer!’ gritó. Repentinamente, su boca se abrió y su cara palideció. Lentamente, empezó a caer, y su cuerpo se golpeó con el suelo. El perro fue a por él, pero el vendedor no se movía. Alizon observó un minuto a John Law. Luego me dijo: ‘Vete a avisar a alguien del pueblo.’ Yo estaba muy preocupada, pero corrí rápidamente por el camino. ‘¡Ayuda, ayuda!’ gritaba a la gente. ‘¡El vendedor está enfermo!’ Todo el mundo salió de sus casas y me siguieron colina abajo. Un hombre joven miró cuidadosamente a John Law. ‘No está muerto.’ dijo. ‘Pero sí muy enfermo. Le llevaremos a la casa más cercana. Alguien debe ir a avisar a su hijo.’ En ese momento, John Law empezó a hablar muy despacio. ‘¡No me puedo mover!’ dijo. ‘¡Estoy vivo, pero no me puedo mover!’ Fui junto a Alizon. Su perro se sentó en sus pies. ‘La chica Device...’ dijo John Law. ‘Ella... ¡Ella me maldijo! ¡Quería matarme! Y su perro quiso cogerme.’ Todo el mundo se giró hacia Alizon. ‘Lo siento.’ se disculpó Alizon. ‘Estaba hambrienta y quería un poco de dinero, eso es todo.’ ‘¡Vete de aquí!’ gritaron todos. ‘¡Eres una bruja, y no te queremos con nosotros!’ Alizon bajó corriendo la colina, seguida de su perro. Yo me quedé mirando a los pueblerinos. Llevaron muy lentamente a John Law a la casa más cercana. Tenía hambre, estaba agotada, y Malkin Tower estaba a millas de allí. Tenía nueve años y estaba enfadada. Estaba enfadada porque el vendedor estaba enfermo. Estaba enfadada porque no le gustaba a la gente del pueblo. Y estaba enfadada porque mi hermana era una bruja.

2.- Roger Nowell
John Law estaba enfermo porque Alizon le había maldecido, y su hijo quería que Roger Nowell interrogara a Alizon. Roger Nowell era un hombre rico e importante en Lancashire, y era el juez de todos los pueblos cercanos a Pendie Hill. Vivía en Read Hall, a siete millas de Newchurch. El 30 de Marzo, los enviados de Mr. Nowell fueron a Maikin Tower. Mr. Nowell quería ver a Alizon enseguida. Mi hermana Alizon, James, y nuestra madre, Elizabeth Device, fueron de Malkin Tower a Read Hall. Yo les seguí porque no quería quedarme en casa con mi abuela. Era una vieja y dificil mujer, y no me gustaba. Read Hall era una antigua casa con un jardín gigantesco y varios árboles viejos. Un sirviente de Mr. Nowell nos abrió la puerta. ‘Entren.’ dijo Mr. Nowell. Era un hombre alto con mucho pelo blanquecino. Su abrigo negro parecía caro y confortable. Alizon le siguió hasta una habitación con un gran fuego. ¡Cuando lo vi, quise entrar también a calentarme! ‘¿Tienes frío, pequeña?’ me preguntó Mr. Nowell. ‘Ven, y siéntate cerca del fuego.’ Crucé la habitación y me senté en el suelo, cerca de la magnífica y cálida hoguera.

Mr. Nowell se sentó detrás de una enorme mesa. Dos o tres hombres con abrigos negros, se quedaron junto a una ventana. Alizon se sentó enfrente de Mr. Nowell. Su largo pelo parecía sucio, y sus ropajes rotos, aún más. ‘Hace dos semanas, el 18 de Marzo, usted se encontró con John Law cerca de Colne.’ afirmó Roger Nowell. Su voz era lenta y cuidadosa. ‘Cuénteme lo que ocurrió.’ ‘Le pedí dinero.’ respondió Alizon. ‘¡Se enfadó, y empezó a enfadarme a mí también; y quise matarle!’ ‘Hábleme sobre su perro.’ ‘Es mi amigo.’ explicó Alizon lentamente. ‘Necesitaba un amigo, y lo encontré hace dos meses. Se lo conté a mi abuela, y a ella también le gustó.’ ‘~,Persiguió el perro al vendedor?’ ‘Por supuesto. ¡Le maldije, y el perro fue tras él!’ dijo Alizon. ‘Pero ahora estoy triste, porque Mr. Law está enfermo.’ ‘¡Es una bruja!’ gritó uno de los hombres. Roger Nowell se levantó y atravesó la habitación hasta la puerta. ‘James Device, venga aquí. Necesitamos preguntarle algo.’ James entró y se colocó junto a Alizon. Tenía trece años, era casi un hombre; pero le asustaban muchas cosas. Empezó a llorar. ‘No te preocupes.’ le consoló Mr. Nowell. ‘Queremos preguntarte algo sobre tu abuela, Oid Demdike.’ Pero Alizon intervino. ‘¡No le pregunten a él!’ gritó. ‘Les puedo contar todo sobre mi abuela porque estoy siempre a su lado. Voy con ella de pueblo en pueblo. Atravieso junto a ella Pendle Hill, y la ayudo a pedir comida y dinero.’ Alizon paró. Miró a James, y después a Mr. Nowell. ‘Fue ella quien maldijo a un chaval, que murió ese mismo año.’ ‘¡Y tú!’ gritó James. ‘~Tú también maldijiste a otro chico! ¡Me lo contaron!’ De repente, se tumbó en el suelo y empezó a reírse a carcajadas. ‘¡Silencio!’ dijo Roger Nowell fríamente. ‘Alizon Device, cuénteme la verdad: ¿maldijo usted a un chico?’ ‘Sí.’ dijo Alizon lloriqueando. ‘Me llamó bruja, me enfadé y le hechicé. ¡Pero no quería que muriese!’ James miró a Alizon, y abrió la boca: ‘El chico murió, el chico murió...’ dijo una y otra vez.

‘Alizon Device; usted no puede ir a su casa de nuevo.’ dijo muy despacio Roger Nowell. ‘Debe quedarse en la prisión de Read.’ ‘¡Pero yo necesito a Alizon!’ gritó mi madre desde la puerta. ‘Es ella la que alegra a Old Demdike, mi madre.’ Yo miré a mi madre, a su roja y enfadada cara. Miré a Alizon y a sus vestidos rotos y viejos, y a James con su boca abierta. Y luego miré a Mr. Nowell: sus ojos marrones parecían cálidos, y su cara bondadosa. El 2 de Abril, Roger Nowell y sus hombres fueron a Ashiar House, cerca del pueblo de Fence. Mr. Nowell quería hablar con mi abuela, y todos la acompañamos hasta Ashlar House. Fence no estaba lejos de Malkin Tower, y a mi abuela no le costó mucho desplazarse hasta allí. OId Demdike era una vieja y pequeña mujer con una cara muy “gorda” y sin dientes. Tenía unos ochenta años y era muy dificil. Y sin Alizon, era incluso más dificil, porque mi madre no conseguía alegrarla. Cuando vi a Mr. Nowell otra vez en Ashiar House, me alegré. Vi sus ojos marrones, y su cara bondadosa, y quise estar a su lado. Pero había mucha gente en la habitación, y me preocupaba ir con él. ‘OId Demdike, la voy a hacer unas preguntas.’ empezó Mr. Nowell. Mi abuela no estaba asustada. Miró a todos los hombres, en sus caros abrigos y sombreros ‘~,Qué puede decirle una pobre anciana a unos hombres tan ricos?’ Empezó a reírse, y yo me estremecí. ¡Iba a decirles absolutamente todo! ¡Y lo hizo! ‘Hace veinte años, me encontré con el Demonio.’ comenzó Old Demdike. ‘Era un chico llamado Tibb y fue mi amigo. Después me visitaron un bonito gato y un perro. Todos fueron mis amigos.’ Mr. Nowell escuchaba atentamente, pero algunos de los hombres empezaron a cuchichear enfadados. ‘¡Tengan cuidado, hombres ricos!’ gritó mi abuela. ‘¡Puedo maldecirles! ¡Puedo matarles! ¡Puedo hacer figuritas de arcilla de todos ustedes, y cuando las rompa, todos y cada uno de ustedes caerán muertos! La gente empezó a gritar: ‘ÍEs una bruja! ¡Debe morir!’ ‘¡No hace falta que diga más: que muera con toda su familia!’ Roger Nowell se levantó. ‘¡Silencio!’ Se dirigió a los guardias de la puerta.

‘Llévensela.’ dijo. ‘OId Demdike y su nieta Alizon irán a la prisión del castillo de Lancaster.’ Los guardias cogieron a mi abuela de los brazos y la llevaron fuera, donde la montaron en un caballo. Todos corrieron fuera de Ashlar House. Fueron tras los caballos y gritaron: ‘¡Matad a la bruja!’ Miré a Mr. Nowell, pero también estaba en su caballo, y siguió a los guardias a través del pueblo. Muy despacio, seguí a mi madre y a James. Malkin Tower era mi casa pero no quería regresar allí. Era una niña pequeña, y necesitaba a alguien que me cuidase. Nos quedamos unos días en casa, porque a mí me asustaba salir fuera. James se sentó en frente del fuego, con su perro, y comenzó a hablar. ‘El castillo de Lancaster, el castillo de Lancaster.’ decía una y otra vez. Mi madre me pegó y me gritó, pues estaba enfadada con el hombre rico. Pero después de tres días, dijo de repente: ‘¡James! ¡Estamos hambrientas y debemos comer! James no contestó. Entonces mi madre atravesó la habitación hacia James y le cogió del pelo. ‘¡Levanta!’ gritó. ‘¡Ve a buscarnos comida! Tu padre ya no está y tú eres el encargado de darnos de comer.’ Y le dio una bofetada. James se levantó despacio. ‘Buscar comida.’ dijo. ‘Debo buscar comida.’ Se hizo de noche, y James estuvo fuera durante horas. Pero, por la mañana, vino con una oveja. ‘Fui a Barley.’ informó contento. ‘Conseguí esta oveja, y ya podemos comer.’ ‘¡Levántate, Jennet!’ me ehilló mi madre. ‘Ven a ayudarme.’ Era el viernes diez de Abril. Mi familia tenía algunos amigos, gente pobre, y ese día vinieron a Malkin Tower. Nos preguntaron por Old Demdike y Alizon, y se quedaron a comer. Yo ayudaba a mi madre. Cocinamos la oveja en un enorme fuego, y nuestros invitados comieron con nosotros. Al mismo tiempo, bebían sin parar, sentados alrededor de la hoguera, y hablaban sobre el castillo de Lancaster. ‘¡Vayamos allí!’ gritó una vieja mujer. ‘¡Vayamos al castillo y rescatemos a Oid Demdike y a Alizon!’

madre.

‘¡Podríamos hechizar a los guardias y tirar la puerta abajo!’ propuso mi ‘¡Traigámoslas a casa!’ enunció un hombre. ‘¡Jennet, trae la botella! ¡Necesitamos más bebida!’ ordenó mi madre.

Me levanté y le llevé la botella, pero tropecé con uno de los perros, y esta se rompió. ¡La bebida estaba perdida! ‘¡Niña asquerosa!’ me reprendió mi madre. ‘~Eres una bruja, y lo sabes!’ Se levantó y comenzó a pegarme. Me abofeteó, y me tiró del pelo. Un hombre empezó a reírse, y todo el mundo hizo lo mismo. Corrí fuera de la habitación. No era una bruja; era una niña de nueve años que odiaba a su madre y a todos sus amigos. Mi cara estaba roja porque estaba muy enfadada. Salí de allí y corrí fuera de la casa. Era por la tarde, pero llovía, y el cielo estaba lleno de nubes. Pendle Hill estaba muy oscura. Estaba allí, mirándome. ‘Iré a ver a Mr. Nowell.’ me dije lentamente a mí misma. ‘Iré a verle y le contaré todo sobre mi madre y sus amigos.

3.- Una familia de brujas
Corrí lejos de Malkin Tower, y bajé la colina hacia Newchurch. James me siguió. ‘Te acompaño a Read Hall.’ dijo. Corrimos entre los árboles de Sabden Brook. El bello sonido del río repiqueteaba en mis oídos. Cuando íbamos siguiendo el curso del río hacia la aldea de Sabden, empezó a diluviar. De pronto, oímos los cascos de unos caballos detrás de nosotros. Nos asomamos y los vimos. Era Roger Nowell con algunos de sus lacayos. Nos vieron, y Mr. Nowell se paró. ‘Es la niña de los Device.’ explicó. ‘~~Cómo te llamas, pequeña?’ ‘Jennet.’ respondí. ‘Íbamos a Read Hall porque quería hablar con usted.’ Roger Nowell se quedó mirándome con sus ojos marrones. ‘Muy bien.’ exclamó.

‘Ven conmigo y charlaremos.’ Me subió al caballo y trotamos hacia Read. James corría detrás de nosotros. Muy pronto, llegamos a Read Hall. Un criado nos abrió la puerta, y entramos en la casa. James también entró, y se sentó a mi lado, enfrente del fuego. Mr. Nowell se quitó su sombrero negro y lo dejó sobre la mesa. ‘Trae una bebida caliente y algo de comida para estos niños.’ ordenó a su sirviente. ‘Tendrán frío y hambre.’ Nos trajeron pan y leche caliente, y los dos comimos con apetito. Me encontraba feliz y a gusto en esa casa. Quería quedarme allí a vivir, para no regresar a Malkin Tower jamás. Cuando terminamos de comer, Mr. Nowell levantó la vista de su libro. ‘Querías contarme algo.’ dijo lentamente. ‘Te escucho.’ Me levanté, atravesé la habitación y me senté enfrente suyo. ‘Estoy preocupada por mi madre.’ comencé. ‘Estoy preocupada porque es una bruja y puede matar a alguien.’ La estancia se quedó en silencio. Mr. Nowell no dijo nada, pero sus ojos parecían amables. ‘Mi madre y sus amigos están en Malkin Tower.’ continué. ‘Quieren ir al castillo de Lancaster y embrujar a los vigilantes para traer de regreso a casa a Old Demdike y a Alizon.’ Mr. Nowell se levantó y salió de allí un momento para venir con otros dos hombres. Los tres se sentaron. ‘Jennet, quiero que me vuelvas a explicar todo sobre tu madre y sus amigos.’ ‘Quieren matar a los guardias del castillo de Lancaster para traer de vuelta a casa a Old Demdike.’ dije. Después, empecé a llorar. ‘No llores.’ me consoló Mr. Nowell. ‘Te podemos ayudar, pero primero necesitamos hablar con tu hermano. ¡James!’ le llamó. ‘Cuéntame... ¿es tu madre una bruja?’ ‘Claro que es una bruja. Todos lo somos.’ respondió James. ‘Oid Demdike es una bruja. Una noche, fue a la iglesia de Newchurch y se llevó los dientes de algunos muertos. El Demonio habló con ella, y llevó los dientes a Malkin Tower. ¡Están enterrados debajo de la puerta!’ ‘Sabemos que OId Demdike es una bruja.’ interrumpió Mr. Nowell. ‘Háblanos sobre tu madre.’

‘Mamá es una bruja. Mató a Mr. Robinson, del pueblo de Barley. Hizo un muñeco de arcilla y luego lo rompió. Mr. Robinson murió una semana después.’ James sonrió. Le gustaba Mr. Nowell porque no le gritaba. ‘¡Y yo también soy un brujo! ¡Puedo matar a personas!’ ‘~No, James!’ grité. ‘1Tú no eres un brujo! ¡Tú no matas a nadie!’ ‘Por supuesto que lo hago.’ dijo James furioso. Su cara se ensombreció. ‘Mi perro Dandy es el Demonio, y mató un hombre para mí. Necesitaba una camisa y Mr. Duckworth iba a darme una de las viejas que tenía. Pero al final no me dio nada, y me enfadé un montón... ¡Y maté a Mr. Duckworth! ¡Pero llamé a Dandy y lo mató por mí!’ Empecé a llorar de nuevo. ¡Mi hermano también era un brujo! ¡Toda mi familia era igual! ‘No llores, Jennet.’ me repitió Mr. Nowell. ‘Alguien tendrá que cuidar de ti. Te podrías quedar en Read conmigo.’ Cuando los hombres de Mr. Nowell entraron en la habitación con mi madre, no dijo nada. ‘Háblenos sobre las figuras de arcilla.’ ordenó Mr. Nowell. ‘Mis hombres encontraron unos en Malkin Tower.’ Mi madre no dijo nada. ‘Su madre, Old Demdike es una bruja. Su hija también lo es.’ recitó. ‘Su hijo mató a Mr. Duckworth por una camisa. Ahora, háblenos sobre las figuras.’ Mi madre siguió en silencio. ‘James nos ha contado algo sobre Mr. Robinson, de Barley.’ dijo Mr. Nowell. ‘~Le mató usted?’ De repente, la cara de mi madre se puso roja y empezó a gritar a James. ‘¡Eres un buen chico! ¡Le has contado a este ricachón lo de Jack Robinson. Bien, dijiste la verdad. ¡Yo le maté! Hice una figura de arcilla, para después romperla. Una semana después murió. Le maté porque le odiaba.’ Se detuvo y me miró. Quería marcharme, pero el criado de Mr. Nowell estaba en la puerta. Entonces mi madre empezó a reírse. ‘¡Jennet Device, hija bruja! Nos odias a todos, y lo sé. Bueno, eso no importa porque está en lo cierto: eres diferente. Eres mi hija, pero no la de mi marido. Tu padre fue un hombre rico, pero nunca me prestó dinero. Una brujilla te decía que eras. Y cuando naciste, se fue para siempre. Jack Robinson se enteró de esto, y se lo contó a todos los habitantes de Barley. ¡Me llamaban mala mujer, pero a tu

padre no le decían nada! Nadie en toda la aldea volvió a darme comida, por culpa de Jack Robinson. ¡Le odiaba, y por eso le maté!’ La habitación estaba silenciosa, y mi madre soltó otra carcajada. Mis manos estaban heladas, y mi cara ardiendo, pero no estaba llorando. Cuando murió Mr. Device lloré días y días sin parar. Pero no era mi padre. Miré a mi madre. A su pelo sucio, a su cara fea, a sus furiosos ojos. La odiaba y la odiaría durante muchos años.

4.- Verdades y mentiras
El 27 de Abril, los guardias llevaron a mi madre y a James al castillo de Lancaster, y comencé mi vida en Read Hall. De repente, llegó la primavera. El cielo estaba azul y había montones de hermosas flores en las colinas. Desde Read hall, Pendle Hill parecía diferente: se veía algo más pequeña, y no era tan importante en mi vida. A veces, iba desde Sabden Brook hasta Sabden, y hasta Newchurch, para estar al lado de Pendie Hill de nuevo. Pero jamás regresé a Malkin Tower. La primavera se transformó en verano, y en Agosto fui a Lancaster con Mr. Nowell. Lancaster estaba a treinta millas de Read Hall, y terminé muy cansada de estar tantas horas sentada en el caballo. Era una ciudad grande y ruidosa. Nunca había visto a tanta gente junta, y me asusté un poco. El juicio de las brujas de Pendle empezó en el castillo el 18 de Agosto, y el juez era un importante hombre londinense. El juez Bromley escuchó a mucha gente ese día, porque había muchas brujas de Lancashire en la cárcel. Oid Demdike no estaba, porque murió en Mayo, antes de la llegada del juez. Esperé con un criado de Mr. Nowell, y cuando un guardia me llamó, atravesé la enorme puerta y vi al juez tras una gran mesa. Este era rico y muy importante, pero sus ojos parecían fríos. De pronto, ¡vi a mi madre! Estaba hecha un asco, y parecía famélica. Cuando me vio, enrojeció de furia. Mi pelo estaba limpio y bien peinado, y llevaba calzado y un traje muy caro. Al mirar a los ojos de mi madre descubrí su odio hacia mí. ‘¡Es usted una bruja?’ le preguntó el juez Bromley a mi madre. ‘No.’ respondió enfadada. ‘~,Mató usted a Jack Robinson, de Barley?’ ‘No.’ ‘Jennet Device está presente.’ anunció una voz. Era Mr. Nowell. ‘Ella nos puede contar la verdad sobre su madre.’ Durante un minuto, mi madre no se movió. Después, se levantó de un salto y corrió hacia mí gritando: ‘¡No sabes nada, asquerosa! ¡Y recuerda que soy tu madre! ¡No lo olvides!’ Unos guardias la pararon y la tiraron al suelo. ‘¡No soy una bruja!’ gritó. ‘¡Todo son mentiras! Jennet es la bruja... es la hija del mismo Diablo... ¡Es mi hija, y yo lo sé!’ Yo estaba asustada y me tapé los ojos. No quería ver el horrible rostro de mi madre. Los guardias se la llevaron de la habitación, y volvió el silencio a esta.

‘¡Jennet Device!’ gritó el juez. ‘¡Cuéntenos la verdad sobre su madre!’ Roger Nowell me cogió en brazos y me sentó enfrente del juez. ‘Mi madre es una bruja.’ sentencié. ‘Tenía un amigo, un perro llamado Bali. Cuando quería matar a alguien, se lo decía a Bali y...’ seguí hablando, y conté todo. El juez Bromiey escuchó atentamente, y cuando terminé, me preguntó: ‘¡Es esa la verdad?’ ‘Sí.’ respondí. ‘Toda la verdad.’ Los guardias trajeron de nuevo a mi madre. Estaba cansada, y tenía los ojos inyectados en sangre. ‘Elizabeth Device. Su hija nos ha explicado todo sobre su perro Bali, y nos enteramos por su hijo de los muñecos de arcilla. Lo sabemos todo.’ Ella no dijo nada. Después, los guardias trajeron a James a la habitación. Cuando le vi, me entraron ganas de llorar. Estaba muy delgado y sucio, y tenía el pelo larguísimo. Miró al juez y a todos los hombres ricos que allí había, y empezó a sollozar. Luego, se sentó en el suelo. ‘Levántese, James Device.’ le ordenó el juez. Los guardias le intentaron levantar, pero no se movió. ‘Mató usted a Mr. Duckworth.’ dijo el juez. ‘¡Quiero una camisa!’ gritó James. ‘~, Es su hermano un brujo?’ me preguntó a mí. ‘Sí.’ contesté. Mi hermano abrió la boca y me miró, pero no dijo nada. ‘James me explicó todo sobe su perro, Dandy, que era el Diablo y...’ En cuanto James oyó el nombre de Dandy, comenzó a llorar otra vez. ‘¡Quiero a Dandy! ¡Quiero volver a casa!’ Los guardias le levantaron y le llevaron fuera. Fue la última vez que vi a mi hermano. Cuando regresaron con Alizon, no dije nada. John Law, el vendedor ambulante entró detrás de ella. Estaba mucho más delgado. Caminaba y hablaba despacio, y parecía que estaba muy enfermo. Le contó al juez lo sucedido aquel día cerca de Colne. ‘¡Lo siento!’ interrumpió mi hermana. ‘Estuve enfadada con usted ese día, pero ahora me siento arrepentida.’ Sus ojos estaban más oscuros de lo

normal, pero entristecidos. No tenía amigos en toda la sala, y nadie quería escucharla. Mr. Nowell me sacó de allí, y me quedé esperando con un criado en una habitación distinta. Una hora después, escuché el bullicio que estaban armando muchas personas, algunas gritando, y otras llorando. El criado esbozó una sonrisa: ‘El juicio ha terminado.’ dijo. ‘Eres una buena chica, Jennet. Le has contado al juez la verdad.’ Mr. Nowell me llevó a casa, a Read Hall. Y el 20 de Agosto, mi madre, mi hermana y James salieron de la prisión para ser ahorcados enfrente del castillo de Lancaster. Ese día perdí a mi familia. Cuando era pequeña, quería ser feliz, estar caliente, llevar zapatos, comer bien... Quería que alguien se ocupara de mí. Eso es todo. Y mi madre no me dio nada de eso. No me dio cariño, y nunca cuidó de mí. Porque era una bruja, y mi padre se escabulló para que yo no pudiera conocerle. El era un hombre rico, y me dejo viviendo hambrienta y helada de frío al lado de una bruja. Y por eso le conté al juez Bromley la verdad. ¿Hice lo correcto? No lo sé. Durante años, viví feliz en Read Hall. Y durante 21 olvidé a mi familia. La familia Nowell me enseñó a cocinar. Trabajaba muchas horas diarias, pero no pasaba frío y tenía un plato de comida todos los días delante de mí. Iba a la iglesia todos los domingos. con mi mejor vestido, y cada verano visitaba Pendle Hill. No pensaba en mi familia porque no me importaba, y porque vivía sin preocupaciones en Read Hall. En Agosto de 1612, mi familia fue ahorcada. Pero sus rostros decapitados me esperaban constantemente, y en 1633, cuando me metieron en la prisión, me encontré con sus feas caras, y pude escuchar sus frías y enfadadas voces. No puedo dejar de pensar en ellos. Dios está conmigo, lo sé. Pero mi familia muerta también. Mr. Webster, de la iglesia de Kildwick, me va a visitar otra vez... Cuando llega, le veo, y veo sus cansados ojos azules, pero no importa, porque me sonríe. ‘Edmund Robinson y su padre han dicho la verdad en Londres.’ me dice. ‘El chaval contaba mentiras porque estaba asustado de su padre.’ No dije nada. Mr. Webster quería ser amable. Pero no me podía ayudar. Mr. Noweil tampoco, pues estaba muerto. Edmund Robinson tan solo es un niño

que cuenta la verdad un día, y una mentira al siguiente. Y la verdad tampoco me puede ayudar. Cuando vivía Mr. Nowell, los habitantes del pueblo no decían nada, pero, con su muerte, empezaron las mentiras. Están asustados de mí porque me llamo Device. Me odian porque me llamo Device. Dicen que soy una bruja, porque me llamo Device. Vengo de una familia de brujas, pero no soy una de ellas. No he matado a nadie. Nunca he fabricado figuras de arcilla, nunca he tenido un perro o un gato. Solo quiero vivir tranquila en Red Hall, observando Pendle Hill. Cuando era pequeña, tenía hambre y frío, y odiaba a mi familia porque estaba llena de brujas. En 1612 conté la verdad, que consiguió matarles a todos. Ahora, 22 años después, las mentiras me van a matar a mí, cuando estoy hambrienta y pasando frío de nuevo. Mr. Webster me da pan, y vuelvo dentro. Nunca podré volver a Read Hall, lo sé. Debo quedarme aquí, en el castillo de Lancaster, con mi familia muerta. Me están observando, y me están esperando. Nunca podré librarme de ellos. Esta es mi verdadera historia y quiero finalizarla ahora.

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