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Técnica de tinción May Grunwald y Giemsa

El primer paso de la técnica, es la fijación con metanol: Proceso fisicoquimico que altera las propiedades químicas de las proteínas que forman las células, para que luego resistan el proceso de ten.ido preservando la estructura que tenían cuando están in vivo.
Tincion con:

Solución May Grunwald

Contiene eosina (colorante anionico), afinidad por los componentes celulares de naturaleza catiónica (hemoglobina y proteínas contenidas en las granulaciones) y azul de metileno (colorante catiónico), afinidad por los componentes celulares de naturaleza anionica (ADN, ARN, mitocondrias).

Comportamiento Tinción:

Ortocromático, porque conserva la coloración, cuando se fija el componente celular.

Resultados:

Tiñe los elementos acidofilos y las granulaciones neutrófilas de los leucocitos.

Las diluciones de las soluciones de la tinción y los lavados, se deben hacer con solución tamponada a pH 7,2.

Para no perturbar las afinidades de tinción de los constituyentes celulares.
Objetivo:

Los colorantes se encuentran en estado no ionizado mientras se mantienen en solución de alcohol metílico, pero al añadir solución tamponada se ionizan y se unen selectivamente a los constituyentes celulares precipitando como sales insolubles.

Solución Giemsa

Contiene eosina (colorante anionico), azul de metileno (colorante básico) y productos de oxidación de este segundo compuesto, tales como: el azur A, B y C.

Comportamiento de la tinción es:

Metacromático, la tinción cambia de color una vez unido al componente celular. Es lo que ocurre con los derivados del azul de metileno, los azur A y B originalmente de intenso color azul se convierten en púrpuras cuando se unen a los componentes celulares azurófilos.

Se obtiene una:

 es Protocolo de Tinción diferencial, decir, una tinción que es capaz de discriminar entre las distintas estructuras celulares según se tiñan éstas con el colorante ácido, con el básico o con la mezcla de ambos.

Resultado:

Tinción del citoplasma de los monocitos, linfocitos y la cromatina de los núcleos.

4. ABP:

Logran simplificar la generación de células madre a partir de células adultas
Un equipo de investigadores del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, liderados por el científico Juan Carlos Izpisúa, es el responsable del hallazgo

Juan Carlos Izpisúa, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB). Un equipo de investigadores del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), liderados por el científico Juan Carlos Izpisúa, ha conseguido simplificar el proceso para generar células madre a partir de células adultas humanas. La investigación, que allana el camino para obtener células madre humanas a través de células del propio paciente mediante el uso de compuestos químicos, amplía los trabajos realizados por el equipo del premio Nobel japonés Shinya Yamanka. Las células madre son un elemento clave para que la medicina regenerativa se convierta en una realidad en los hospitales ya que son capaces de transformarse en cualquier tipo de célula en el organismo, capacidad que los científicos llaman pluripotencia. Según ha explicado este jueves el CMRB, existen dos tipos de células pluripotentes: las células madre embrionarias, que son células inmaduras que nunca se han diferenciado a un tipo celular específico, y las células madre de pluripotencia inducida (IPS en sus siglas en inglés). Estas últimas son células adultas a las que se les ha reprogramado su reloj biológico para volver a un estado indiferenciado, con lo que se pueden crear a partir de células

del mismo paciente, evitando así el rechazo inmunológico, y no implican la destrucción de embriones sobrantes de tratamientos de fecundación in vitro. Hasta ahora, según el CMRB, se creía que sólo se podían producir células IPS usando una fórmula muy estricta que no permitía ninguna variación, limitando así su potencial para la aplicación terapéutica. La investigación del equipo de Izpisúa, que ha publicado la revista especializada Cell Stem Cell, demuestra que la receta para obtener células IPS "es mucho más versátil de lo que se creía", ha informado el CMRB, un centro que dirige el doctor Aizpisúa. Por primera vez, han reemplazado un gen que se creía imposible de sustituir, lo que facilitará el proceso de obtención de células madre por métodos más seguros que potencialmente se podrán trasladar a la práctica clínica. En el año 2006, el equipo investigador del premio Nobel Shinya Yamanaka descubrió un método para obtener células madre pluripotentes a partir de células diferenciadas adultas de ratón y en 2007 utilizó el mismo método para hacerlo con células humanas, investigación que le valió el premio Nobel. El método de grupo japonés consiste en introducir en las células cuatro factores de transcripción que se han conocido desde entonces como factores Yamanaka o factores de pluripotencia, con lo que se transforman en el laboratorio células procedentes de la sangre, de la piel o de otros tejidos en células pluripotentes que pueden dar lugar a células de cualquier órgano del cuerpo. Ahora, Izpisúa, en colaboración con el Laboratorio de Expresión Génica de Salk Institute (EE.UU.), ha dado un enfoque totalmente nuevo a esta línea de investigación y ha descubierto que se puede lograr la pluripotencia mediante un fino balance de genes necesarios para la diferenciación celular, es decir, genes que instruyen a las células para especializarse en líneas particulares, como pueden ser células de la piel o de la sangre. Así, los investigadores han visto que los cuatro factores Yamanaka no son necesarios, ya que la pluripotencia se puede lograr alterando el balance de genes presentes en las células adultas y que intervienen en la especificación del linaje celular. "En nuestro trabajo hemos identificado nuevos genes, no descritos anteriormente como inductores de la reprogramación ni típicos de células madre, que permiten reprogramar las células somáticas a un estado de pluripotencia", ha explicado Izpisúa. "Este hallazgo -ha detallado el científico- podría conducir al diseño de protocolos de reprogramación más seguros y podría reducir el riesgo de transformación oncogénica". Izpisúa es el director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, creado en 2006 y que se ha convertido en un centro de referencia mundial tras seis años de investigación en células madre inducidas con el objetivo de aplicar estas células a enfermedades degenerativas.

En los últimos años, los científicos del CMRB han conseguido generar células madre IPS a partir de fibroblastos, queratinocitos, células de cordón umbilical y células de la sangre humana, entre otros tipos celulares. Fundamento de la elección:

Es un nuevo camino para crear células madre El equipo de investigadores del CMRB y del Laboratorio de Expresión Génica del Salk Institute, ha dado un enfoque totalmente nuevo a esta línea de investigación y ha descubierto que se puede lograr la pluripotencia mediante un fino balance de genes necesarios para la diferenciación celular, es decir, genes que instruyen a las células para especializarse en líneas particulares, como pueden ser células de la piel o de la sangre. Antes de estos experimentos, la mayoría de investigadores en este campo intentaba sustituir los factores clásicos de reprogramación por otros que se presentaran de manera natural en las células madre embrionarias. El equipo del Dr. Izpisúa se aproximó al problema de una manera innovadora. “La pluripotencia parece que no representa una identidad celular particular, sino un estado funcional mantenido por un balance de fuerzas diferenciadoras opuestas”, explica el Dr. Izpisúa, quien dirige el CMRB. Los investigadores se dieron cuenta de que los cuatro factores Yamanaka no eran necesarios, ya que la pluripotencia se podía lograr alterando el balance de genes presentes en las células adultas y que intervienen en la especificación del linaje celular. En el trabajo han identificado nuevos genes, no descritos anteriormente como inductores de la reprogramación ni típicos de células madre, que permiten reprogramar las células somáticas a un estado de pluripotencia. Este hallazgo podría conducir al diseño de protocolos de reprogramación más seguros y podría reducir el riesgo de transformación oncogénica. El grupo del Dr. Izpisúa ha demostrado que más de siete genes adicionales son capaces de participar en el proceso de reprogramación de fibroblastos humanos a células iPS, y lo más importante: han demostrado por primera vez que todos los “factores Yamanaka” pueden ser sustituidos. “Hasta la fecha se había pensado que el factor de transcripción OCT4 era indispensable para poder transformar células adultas humanas en células iPS”. El hecho de que un factor como OCT4, previamente considerado característico de células madre, pueda ser sustituido conlleva la posibilidad de que las células madre generadas de esta manera sean fundamentalmente distintas a las obtenidas por otras metodologías, lo que podría traducirse en un mejor comportamiento en términos de seguridad y/o funcionalidad.

Aunque aún lejos de conseguir que la reprogramación de células madre pueda ser utilizada para reemplazar las células perdidas en el transcurso de una enfermedad degenerativa en humanos, los científicos del CMRB y del Salk Institute han descubierto un sistema de generación de células madre con implicaciones prácticas: por un lado las células madre generadas con los factores descubiertos por el equipo investigador, podrían presentar mejor funcionalidad y menor riesgo; por otro lado, el descubrimiento de que factores típicos de células diferenciadas permiten la reprogramación a células madre pluripotentes permitirá en el futuro la identificación de moléculas químicas para la sustitución de factores de reprogramación. Estos hallazgos ofrecen la posibilidad de identificar en un futuro inmediato pequeñas moléculas (fármacos) capaces de reemplazar OCT4 en el proceso de la reprogramación celular. De esta manera se podría evitar el uso de metodologías empleadas hasta la fecha, tales como retrovirus, lentivirus o plásmidos, que dificultan el uso de las células reprogramadas en terapias de sustitución celular. Así pues, el uso de fármacos podría suponer la generación de células iPS mediante estrategias seguras aptas para su traslación a la clínica.